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VALDIVIA CON POCOS ESPAÑOLES Y ALGUNOS INDIOS AMIGOS CAMINA A LA CASA DE TUCAPEL, PARA HACER EL CASTIGO. MÁTANLE LOS ARAUCANOS LOS CORREDORES 1 EN EL CAMINO EN UN PASO ESTRECHO, Y DANLE DESPUES LA BATALLA. EN LA CUAL FUE MUERTO EL Y TODA SU GENTE POR EL GRAN ESFUERZO Y VALENTIA DE LAUTARO.
[CANTO III ]
i Oh incurable mal! i oh gran fatiga, con tanta diligencia alimentada! ¡Vicio común y pegajosa liga, 2 voluntad sin razón desenfrenada, del provecho y bien público enemiga, sedienta bestia, hidrópica, hinchada, principio y fin de todos nuestros males! ¡oh insaciable codicia de mortales!
No en el pomposo estado a los señores contentos en el alto asiento vemos ni a probrecillos bajos labradores libres desta dolencia conocemos ni el deseo y ambición de ser mayores que tenga fin y lftnite sabemos; el fausto, la riqueza y el estado hincha pero no harta al más templado.
A Valdivia mirad, de pobre injante 3 si era poco el estado que tenía, cincuenta mil vasallos que delante le ofrecen doce marcos de oro al día; esto y aun mucho más no era bastante y así la hambre 4 allí lo detenía.
1 corredor 'soldado explorador' (A ut.).2 liga 'materia viscosa y pegajosa' (Aut.).
3 injante 'soldado de infantería' (Cov., Aut.).
4 hambre es aquí 'codicia', que recuerda el sentido latino en la imprecación de la Eneida "quid non mortia pectora cogis. Auri sacra fames!" IIII, 57) y
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Codicia fue ocasión de tanta guerra y perdición total de aquesta tierra.
Ésta fue quien 5 halló los apartados indios de las antárticas regiones: por ésta eran sin orden trabajados con dura irnposición y vejaciones; pero rotas las cinchas, de apretados, buscaron modo y nuevas invenciones de libertad, con áspera venganza, levantando el trabajo 6 la esperanza.
¡Cuán cierto es, cómo claro conocemos que al doliente en salud consejo damos y aprovecharnos dellos no sabemos pero de predicarlos nos preciamos! Cuando en la sosegada paz nos vemos, ¡qué bien la dura guerra platicamos!, ¡qué bien damos consejos y razones lejos de los peligros y ocasiones!
¡Cómo de los que yerran abominan los que están libres en seguro puerto!, ¡qué bien de allí las cosas encaminan y dan en todo un medio y buen concierto! ¡Con qué facilidad se determinan visto el suceso y daño descubierto! Dios sabe aquel que a la derecha vía metido en la ocasión acertaría.
Valdivia iba siguiendo su jornada y el duro disponer del hado duro, 7 no con la furia y prisa acostumbrada,
en autores posteriores. Además del trasfondo histórico hay pues elaboración retórica (v. Lídá de Malkiel, 498-499). Cf. "hambrienta y misera codicia" en I, 68, 3. Para la muerte de Valdivia, v. el art. de Claude Dumas.
5 Para el uso de quien con antecedente abstracto o personificado (en este caso, codicia), v. Beflo-Cuervo, par. 330 y 1044.
6 Cf 1, nota 77.
7 duro en su doble acepción 'mezquino' y 'cruel'
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presago 8 y con temor del mal futuro; sospechoso de bárbara emboscada, por hacer el camino más seguro echó algunos delante para prueba pero jamás volvieron con la nueva.
Viendo los nuestros ya que al plazo puesto los tardos corredores no volvían, unos juzgan el daño manifiesto, otros impedimentos les ponían; hubo consejo y parecer sobre esto, al cabo en caminar se resolvían, 9 ofreciéndose todos a una suerte, a un mismo caso y a una misma muerte.
Aunque el temor allí tras esto vino, en sus valientes brazos se atrevieron 10 y a su próspera suerte y buen destino el dudoso suceso cometieron; no dos leguas andadas del camino, las amigas cabezas conocieron de los sangrientos cuerpos apartadas y en empinados troncos levantadas.
No el horrendo espectáculo presente causó en los firmes ánimos mudanza; antes con ira y cólera impaciente se encienden más, sedientos de venganza y de rabia incitados nuevamente maldicen y munnuran la tardanza; sólo Valdivia calla y teme el punto pero rompió el silencio y pena junto diciendo:" ¡ Oh compañeros, do se encierra todo esfuerzo, valor y entendimiento!
8 presago adjetivo 'que adivina o anuncia alguna cosa futura, favorable o adversa' (Aut.).
9 Cf. I nota 76.
10 atreverse en ant. 'confiarse' (Cuervo, Dicc., con este ejemplo de Ercilla).
LA ARAUCANA 176
Ya veis la desvergüenza de la tierra, que en nuestro daño da bandera al viento; 11 veis quebrada la fe, rota la guerra, los pactos van del todo en rompimiento. Siento la áspera trompa en el oído y veo un fuego diabólico encendido.
"Bien conocéis la fuerza del Estado con tanto daño nuestro autorizada, mirad lo que Fortuna os ha ayudado guiando con su mano vuestra espada; el trabajo y la sangre que ha costado, que della está la tierra alimentada; y pues tenemos tiempo y aparejo será bueno tomar nuevo consejo.
"Quién 12 éstos son tendréis en la memoria pues hay tanta razón de conocemos: que si dellos no hubiésemos vitoria y en campo no pudiésemos vencerlos, será tal su arrogancia y vanagloria que el mundo no podrá después con ellos; dudoso estoy, no sé, no sé qué haga, que a nuestro honor y causa satisfaga."
La poca edad y menos esperiencia de los mozos livianos 13 que allí había descubrió con la usada inadvertencia a tal tiempo su necia valentía diciendo: "¡Oh capitán!, danos licencia que solos diez, sin otra compañía, el bando 14 asolaremos araucano y haremos el camino y paso llano.
11 dar bandera al viento 'desplegar las banderas en son de guerra'.
12 quien era forma única para el Singular ' Plural hasta mediados del siglo VI v. ejs. antiguos de quienes en Bello Cuervo, n 59.
13 liviano 'el hombre inconstante y que fácilmente se muda' (Cov.).
14 bando 'partido. parcialidad'. '
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Lo que jamás hicimos en estrecho no es bien por nuestro honor que lo hagamos, pues es cierto que cuanto habemos hecho volviendo atrás un paso, lo manchamos: mostremos al peligro osado pecho que en él está la gloria que buscamos." Valdivia, de la réplica sentido, enmudeció de rabia y de corrido. 15
¡Oh, Valdivia, varón acreditado, cuánto la verde 16 plática sentiste! No solías tú temer como soldado mas de buen capitán ahora temiste. Vas a precisa muerte condenado que como diestro y sabio lo entendiste; pero quieres perder antes la vida que sea en ti una flaqueza conocida.
En esto a caso 17 llega un indio amigo y a sus pies, en voz alta, arrodillado, le dice: "¡Oh capitán!, núra que digo que no pases el término vedado; veinte mil conjurados, yo testigo, en Tucapel te esperan, protestado 18 de pasar sin temor la muerte honrosa antes que vivir vida vergonzosa."
Alguna turbación dio de repente lo que el amigo bárbaro propuso; discurre un miedo helado por la gente, la triste muerte en medio se les puso; pero el Gobernador osadamente, que también hasta allí estaba confuso,
15 corrido 'avergonzado'.
16 verde 'imnaduro, imperfecto'.
17 a caso por acaso 'fotuitamente'.
18 protestado 'amenazado' (Aut., s. v. protestar); entiéndase "habiéndose protestado".
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les dice: "Caballeros, ¿qué dudamos?, ¿sin ver los enemigos nos turbamos?"
Al caballo con ánimo hiriendo sin más les persuadir, rompe la vía, 19 de los miembros el miedo sacudiendo le sigue la esforzado compañía y en breve espacio el valle descubriendo de Tucapel, bien lejos parecía el muro antes vistoso levantado, por los anchos cimientos asolado.
Valdivia aquí paró y dijo: " i Oh constante 20 española nación de confianza!
Por tierra está el castillo tan pujante, que en él sólo estribaba mi esperanza: el pérfido enemigo veis delante, ya os amenaza la contraria lanza; en esto más no tengo que avisaros pues sólo el pelear puede salvaros."
Estaba, como digo, así hablando, que aún no acababa bien estas razones, cuando por todas partes rodeando los iban con espesos escuadrones,las astas de anchos hierros blandeando, 20 gritando: " i Engañadores y ladrones!La tierra dejaréis hoy con la vida pagándonos la deuda tan debida."
Viendo Valdivia serle ya forzoso que la fuerza y fortuna se probase, mandó que al escuadrón menos copioso y más vecino, a fin que no cerrase, 21
19 romper la "empezar el camino " .
20 blandear " cimbrar , especialmente la lanza' (Cov., s. v. blanda).
21 Cf. II, nota 89.
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saliese Bobadilla, el cual, furioso, sin que Valdivia más le amonestase, con poca gente y con esfuerzo grande asalta el escuadrón de Mareande.
La piquería del bárbaro calada 22 a los pocos soldados atendía; pero al tiempo del golpe levantada, abriendo un gran portillo, se desvía; dales sin resistir franca la entrada, y en medio el escuadrón los recogía; las hileras abiertas se cerraron y dentro a los cristianos sepultaron.
Como el caimán 23 hambriento, cuando siente el escuadrón 24 de peces que cortando viene con gran bullicio la corriente, el agua clara en tomo alborotando, que, abriendo la gran boca, cautamente recoge allí el pescado y apretando las cóncavas quijadas lo deshace y al insaciable vientre satisface,
pues de aquella manera recogido fue el pequeño escuadrón del homicida y en un espacio breve consumido, sin escapar cristiano con la vida. Ya el araucano ejército, movido por la ronca trompeta obedecida, con gran estruendo y pasos ordenados cerraba sin temor por todos lados.
22 calar la pica 'es tomarla para usar de ella, poniéndola en la postura de servir' (Aut.),'cf IV. 25, 1-2;piquería 'el conjunto de soldados armados de picas' (Aut. con este texto). Para piquero v. más adelante en este Canto, 90,.6.
23 caimán americanismo de origen incierto; Aut. trae texto posterior (Joseph de Acosta, 1580) a éste de Ercilla, quien aparentemente incorpora la palabra a la literatura; la primera mención documentada es dé 1530 ( Friederici, DCELC).
24 escuadrón 'formación', 'parte del ejército' (Cov., Aut., ambos en sentido militar).
LA ARAUCANA 181
La escuadra de Mareande encarnizada tendía el paso con más atrevimiento; viéndola así Valdivia adelantada, no escartnentado, manda a su sargento que escogiendo la gente más granada dé sobre ella con recio movimiento pero diez españoles solamente pusieron a la muerte osada frente.
Contra el escuadrón bárbaro importuno ir se dejan sin miedo a rienda floja 25 y en el encuentro de los diez, ninguno dejó allí de sacar la lanza roja.Desocupó la silla sólo uno que con la basca 26 y última congoja de la rabiosa muerte el pecho abierto, sobre la Haga en tierra cayó muerto.
Y los nueve después también cayeron haciendo tales hechos señalados que digna y justamente merecieron ser de la eterna fama levantados; hechos pedazos todos diez murieron quedando de su muerte antes vengados. En esto la española trompa oída dio la postrer señal de arremetida.
Salen los españoles de tal suerte los dientes y las lanzas apretando, que de cuatro escuadrones, al más fuerte le van un largo trecho retirando; hieren, dañan, tropellan, dan la muerte, piernas, brazos, cabezas cercenando; los bárbaros por esto no se admiran antes cobran el campo 27 y los retiran.
25 la rienda floja 'a toda carrera'; cf a rienda suelta en Cov. y A ut. s. v. riendo.
26 basca 'congoja'; para la acumulación sinonímica, v. II, nota 93.
27 cobrar el campo 'recuperar el lugar del combate'.
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Sobre la vida y muerte se contiende 28 -perdone Dios a aquel que allí cayere -, del un bando y del otro así se ofende que de ambas partes mucha gente muere; bien se estima la plaza y se defiende, volver un paso atrás ninguno quiere, cubre la roja sangre todo el prado, tomándole de verde colorado.
Del rigor de las armas homicidas los templados ameses reteñían y las vivas entrañas escondidas con camiceros golpes descubrían; cabezas de los cuerpos divididas que aún el vital espíritu tenían por el sangriento campo iban rodando, vueltos los ojos ya, paladeando. 29
El enemigo hierro riguroso todo en color de sangre lo convierte; siempre el acometer es más furioso pero ya el combatir es menos fuerte; ninguno allí pretende otro reposo que el último reposo de la muerte: el más medroso atiende con cuidado a sólo procurar morir vengado.
La rabia de la muerte y fin presente crió en los nuestros fuerza tan estraña que con deshonra y daño de la gente pierden los araucanos la campaña; al fin dan las espaldas, claramente suenan voces: "¡Vitoria! ¡España! ¡España!" Mas el incontrastable y duro hado dio un estraño principio a lo ordenado.
28 contender 'batallar' (Cov.).
29 paladear'dícese de los movimientos de la boca'; cf Aut.
LA ARUCANA 183
Un hijo de un cacique conocido que a Valdivia de paje le servía, acariciado dél y favorido, 30 en su servicio a la sazón venía; del amor de su patria comovido viendo que a más andar 31 se retraía, comienza a grandes voces a animarla y con tales razones a incitarla:
"¡Oh ciega gente, del temor guiada! ¿A dó volvéis los temerosos pechos? que la fama en mil años alcanzada aquí perece y todos vuestros hechos. La fuerza pierden hoy, jamás violada, vuestras leyes, los fueros y derechos de señores, de libres, de temidos quedáis siervos, sujetos y abatidos.
"Mancháis la clara estirpe y descendencia y enjerís en el tronco generoso 32 una incurable plaga 33 una dolencia, un deshonor perpetuo, ignon-únioso; mirad de los contrarios la impotencia, la falta del aliento, y el fogoso latir de los caballos, las ijadas llenas de sangre y de sudor bañadas.
"No os desnudéis del hábito y costumbre que de nuestros agüelos mantenemos ni el araucano nombre de la cumbre a estado tan infame derribemos;
30 favorido, por favorecido y ya considerado "de menos uso" por Aut.; v.COV.para posible diferencia de significado entre las dos formas.
31 a mas andar muy de prisa Correas , 602 ' b).
32 enjerir o injerir incluir , injertar aut. trae las dos formas con ejemplos de autores clasicos ; generoso de noble estirpe linajudo', es acepción latina que reaparece en la octava 62 de este canto; cf. Vilanová-, I, 222.
33 praga llega que es acepción etimológica; para Aut. era ya forma anticuada
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huid el grave yugo y servidumbre, al duro hierro osado pecho demos, ¿por qué mostráis espaldas esforzadas que son de los peligros reservadas?
"Fijad esto que digo en la memoria, que el ciego y torpe miedo os va turbando; dejad de vos al mundo eterna historia vuestra sujeta patria libertando; volved, no rehuséis tan gran vitoria que os está el hado próspero llamando; a lo menos firmad 34 el pie ligero a ver cómo en defensa vuestra muero."
En esto una nervosa y gruesa lanza contra Valdivia, su sefior, blandía dando de sí gran muestra y esperanza, por más los persuadir arremetía; y entre el hierro español así se lanza como con gran calor en agua fría se arroja el ciervo en el caliente estio para templar el sol con algún frío.
De sólo el primer bote uno atraviesa, otro apunta por medio del costado, y aunque la dura lanza era muy gruesa, salió el hierro sangriento al otro lado; salta, vuelve, revuelve con gran priesa y barrenando el muslo a otro soldado, en él la fuerte pica fue rompida quedando un grueso trozo en la herida.
Rota la dañosa asta, luego afierra del suelo una pesada y dura maza; mata, hiere, destronca 35 y echa a tierra,
34 firmar por afimar 'estribar, asegurar' (Aut.).
35 destroncar'despedazar los cuerpos'(Aut,, con este texto).
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haciendo en breve espacio larga plaza, 36 en él se resumió toda la guerra, cesa el alcance y dan en él la caza mas él aquí y allí va tan liviano, que hieren por herirle el aire vano.
¿De quién prueba se oyó tan espantosa ni en antigua escritura se ha leído que estando de la parte vitoriosa se pase a la contraria del vencido? ¿y que sólo valor y no otra cosa de un bárbaro mochacho 37 haya podido arrebatar por fuerza a los cristianos una tan gran vitoria de las manos?
No los dos Publios DecioS 38 que las vidas sacrificaron por la patria amada, ni Curcio, Horacio, Scévola y LeonidaS 39 dieron muestra de sí tan señalada: ni aquellos que en las guerras más refíidas alcanzaron gran fama por la espada, Furio, Marcelo, Fulvio, Cincinato, 40 Marco Sergio, Filón, Sceva, y Dentato. 41
36 plaza 'fama' (A ut.).
37 mochacho por muchacho, que ya aparece en la época de Ercilla (DCELC); Cov. aún prefiere la forma del poema, pero Aut. ya no la registra.
38 Patriotas romanos que según creencia popular se sacrificaron a los dioses infernales para asegurar la victoria de sás éjercitos.
39 Curcio, célebre romano de patriotismo legendario; obedeciendo a un oráculo se precipitó armado y a caballo en una sima abierta súbitamente en el Foro. Horacio Cocles fue un héroe romano que, según la tradición, defendió solo contra el ejército etrusco la entrada af puente Sublicio hasta que fue destruido, para'impedir el cruce del Tíber por los enemigos. Cavo Mucio Scévola, símbolo romano de la indiferencia ante el dolor fisico, puso su mano derecha en un brasero encendido como castigo por no haber logrado matar a Porsenna, rey etrusco. Leonidas, rey de Esparta, en 480 a. di C. defendió heroicamente contra los persas el paso de las Termópilas, donde pereció con trescientos espartanos.
40 Marco Furio Camilo, considerado salvador y segundo fundador de Roma, por haber organizado el ejército que derrotó a los invasores galos.Marco Claudio Marcello, famoso general romano por sus campañas contraAnibal. Probablemente Ercilla se refiere a Quinto Fulvio Flaco, cónsul romano que capturó la ciudad de Capua, aliada de Aníbal (211 a. de C.).
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Decidme: estos famosos ¿qué hicieron que al hecho deste bárbaro igual fuese?; ¿qué empresa o qué batalla acometieron que a lo menos en duda no estuviese?; ¿a qué riesgo y peligro se pusieron que la sed del reinar no los moviese y de intereses grandes insistidos que a los tímidos hacen atrevidos?
Muchos emprenden hechos hazañosos 45 y se ofrecen con ánimo a la muerte, de fama y vanagloria codiciosos, que no saben sufrir un golpe fuerte, mostrándose constantes y animosos hasta que veen ya declinar su suerte, faltándoles valor y esfuerzo a una, roto el crédito frágil de fortuna.
Este el decreto y la fatal sentencia en contra de su patria declarada turbó y redujo a nueva diferencia, y al fin bastó a que fuese revocada;
Cincinato fue un ciudadano romano célebre por su austeridad; llamado a ejerser la dictadura, para liberar del peligro de los Aequi Rorna, derrotó a los enemigos , renuncio al poder y volvio sus tierras, que el mismo cultivaba.
41 Marco Sergio famoso por su valor , en sucesivas campañas contra Anibal, fue apresado dos veces perdio sus mano derecha y recibio veintitres heridas en acciones de increible coraje (Plinio, Historia natural,1. 7, c. 28).
Quinto Publilio Philo , primer dictador de la plebe (339 a. De C. ; la tradicion le atribuye importantes triunfos militares. Sceva fue un centurion de julio Cesar que en Dirrachium defendio valerosamente una fortificacion y ofrecio como prueba de la dureza de la batalla su escudo traspasado por ciento veinte flechas (Cesar , de bello civili ,III, 53;Lucano ,Pharsalia , VI,144 y ss. ) .Mario Curio Dentato fue un heroe romano de la plebe famoso por su desinterés y vida sencilla; también puede tratarse de L Sicinjus Dentatus, llamado el Aquiles romano por su valor. Estas listas eran de conocimiento común en la epoca y podian variar mas o menos levemente según los libros de centon o polianteas que el autor consultara . Los heroes que aquí se citan de aparecen mencionados , por ejemplo , en la oficina de Ravisio Textor (Basilea, 1552),pero obras enciclopedicas de este tipo eran abundantes y no debe pensarse en una fuente . Ercilla vuelve a usar enumeraciones clasicas en los cantos XXI octava 3:mujeres famosas por su fidelidad amorosa ) y XXIX (octava 2:suicidas por la Patria ).
187 LA ARAUCANA
hizo a Fortuna y hados resistencia, forzó su voluntad determinada y contrastó 42 el furor del vitorioso sacando vencedor al temoroso.
Estaba el suelo de armas ocupado y el desigual combate más revuelto, cuando Caupolicano reportado 43 a las amigas voces había vuelto; también habían sus gentes reparado 44 con vergonzoso ardor en ira envuelto, de ver que un solo mozo resistía a lo que tanta gente no podía.
Cual suele acontecer a los de honrosos ánimos, de repente inadvertidas o cuando en los lugares sospechosos piensan otros que van desconocidos, que en pendencias y encuentros peligrosos huyen; pero si veen que conocidos fueron de quien los sigue, avergonzados vuelven furiosos, del honor forzados, así los araucanos revolviendo contra los vencedores arremeten y las rendidas armas esgrimiendo, a voces de morir todos prometen. Treme 45 y gime la tierra del horrendo furor con que ambas partes se acometen, derramando con rabia y fuerza brava aquella poca sangre que quedaba.
Diego Oro allí derriba a Painaguala, que de una punta le atraviesa el pecho;
42 contrastar 'resistir, detener' (A ut.).
43 reportado 'vuelo en sí, refrenado' (Cov. s. v. reportarse).
44 reparar detenerse', dudar' (Cov.); 'detener'.
45 tremer temblar', infrecuente para Aut., DCELC lo considera anticuado en el siglo XV e italianismo en Cervantes, pero no anota este uso latinizante de Ercilla.
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pero Caupolicano le señala 46 dejándole gozar poco del hecho; al sesgo la ferrada maza cala, 47 aunque el furioso golpe fue al derecho pues quedó por de dentro la celada de los bullentes 48 sesos rociada.
Tras éste, otro tendió desfigurado tanto que nunca más fue conocido, que la armada cabeza y todo el lado donde el golpe alcanzó, quedó molido. Valdivia con Ongolmo se ha topado y hanse el uno y el otro acometido; hiere Valdivia a Ongolmo en una mano haciendo el araucano el golpe en vano.
Pasa recio Valdivia y va furioso que con Ongohno más no se detiene, y adonde Leucotón, mozo animoso, estaba en una gran pendencia viene que contra Juan de Lamas y Reinoso solo su parte y opinión mantiene; el cual con su destreza y mucho seso la guerra sustentaba en igual peso.
Partióse esta batalla porque cuando Valdivia llegó adonde combatía, parte acudió del araucano bando, que en su ayuda y defensa se metía; fuese el daño y destrozo renovando, de un cabo y de otro gente concurría, sube el alto rumor a las estrellas sacando de los hierros mil centellas.
46 señalar 'herir dejando señal en el cuerpo, especialmente en el rostro' (A ut., con otro texto de la Araucana: IV, 61,- 5). -
47 Cf. II, nota 87.
48 bullente 'palpitante' (Aut., s. v. bullir).
189 LA ARAUCANA
Gran rato anduvo en término dudoso la confusa vitoria desta guerra, lleno el aire de estruendo sonoroso, roja de sangre y húniida la tierra; quién busca y sólo quiere un fin honroso, quién a los brazos con el otro cierra y por darle más presto cruda muerte, tienta con el puñal lo menos fuerte.
A Juan de Gudiel no le fue sano 49 el tenerse en la lucha por maestro porque sin tiempo y con esfuerzo vano cerró con Guaticol, no menos diestro y en aquella sazón Purén, su hermano, que estaba cerca dél, en el siniestro lado le abrió con daga una herida por do la muerte entró y salió la vida.
Andrés de Villarroel, ya enflaquecido por la falta de sangre derramada, andaba entre los bárbaros metido procurando la muerte más honrada. También Juan de las Peñas, mal herido, rompiendo por la espesa gente armada se puso junto dél; 50 y así la suerte los hizo a un tiempo iguales en la muerte.
Era la diferencia incomparable del número infiel al bautizado: es el un escuadrón innumerable, el otro hasta sesenta numerado; ya la incierta Fortuna variable que dudosa hasta entonces había estado aprobó la maldad, y dio por justa la causa y opinión hasta allí injusta.
49 sano 'seguro, sin riesgo' (Aut.).
50 junto dél por junto a él (Keniston, 41.32, para ejemplos en la prosa de escritores del sur de España).
190 ALONSO DE ERCILLA
Dos mil amigos bárbaros soldados que el bando de Valdivia sustentaban, en el flechar del arco ejercitados el sangriento destrozo acrecentaban derramando más sangre y esforzados en la muerte también acompañaban a la española gente, no vencida en cuanto sustentar pudo la vida.
Cuando de aqueste y cuando de aquel canto mostraba el buen Valdivia esfuerzo y arte, haciendo por la espada todo cuanto pudiera hacer el poderoso Marte, no basta a reparar él solo tanto, que falta de los suyos la más parte; los otros, aunque veen su fin tan cierto, ningún medio pretenden ni concierto.
De dos en dos, de tres en tres cayendo iba la desangrado y poca gente, siempre el ímpetu bárbaro creciendo con el ya declarado fin presente; fuese el número flaco 51 resumiendo en catorce soldados solamente, que constantes rendir no se quisieron hasta que al crudo hierro se rindieron.
Sólo quedó Valdivia acompañado de un clérigo que acaso allí venía, y viendo así su campo destrozado, el mal remedio y poca compañía, dijo: "Pues pelear es escusado, procuremos vivir por otra vía." Pica en esto al caballo a toda prisa tras él corriendo el clérigo de misa.
51 Cf. II. nota 44.
191 LA ARAUCANA
Cual suelen escapar de los monteros dos grandes jabalís fieros, cerdosos, seguidos de solícitos rastreros 52 de la campestre sangre codiciosos, y salen en su alcance los ligeros lebreles irlandeses generosos, con no menor cudicia y pies livianos, arrancan tras los míseros cristianos.
Y tanta infinidad de tiros lanzan, que espesa y recia lluvia deflos hubo: en fin a poco trecho los alcanzan, que un paso cenagoso los detuvo; los bárbaros sobre ellos se abalanzan, por valiente el postrero no se tuvo: murió el clérigo luego y maltratado trujeron a Valdivia ante el senado.
Caupolicán, gozos, en verle vivo y en el estado y término presente, con voz de vencedor y gesto altivo le amenaza y pregunta juntamente; Valdivia como mísero captivo responde y pide humilde y obediente que no le dé la muerte y que le jura dejar libre la tierra en paz segura.
Cuentan que estuvo de tomar movido 53 del contrito Valdivia aquel consejo mas un pariente suyo empedernido a quien él respetaba por ser viejo, le dice: "¿Por dar crédito a un rendido quieres perder tal tiempo y aparejo?" Y apuntando a Valdivia en el celebro, 54 descarga un gran bastón de duro nebro. 55
52 rastrero 'perro de caza' (A ut.).
53 movido 'Inclinado, incitado'.
54 celebro por cerebro, era la torna corriente en la época (DCELC,).
55 nebro por enebro (DRA.E); Cov. y Aut. traen la forma nebrina 'fruto del enebro
192 ALONSO DE ERCILLA
Como el dañoso toro que, apremiado con fuerte amarra al palo está bramando, de la tímida gente rodeado que con admiración le está núrando; y el diestro carnicero ejercitado, el grave duro mazo levantando, recio al cogote cóncavo deciende y muerto estremeciéndose le tiende; así el determinado viejo cano que a Valdivia escuchaba con mal ceño, ayudándose de una y otra mano, en alto levantó el ferrado leño; no hizo el crudo viejo golpe en vano, que a Valdivia entregó al eterno sueño y en el suelo con súbita caída estremeciendo el cuerpo, dio la vida.
Llamábase este bárbaro Leocato y el gran Caupoficán, deho enojado, quiso emendar el libre desacato pero fue del ejército rogado; salió el viejo de aquello al fin barato 56 y el destrozo del todo fue acabado, que no escapó cristiano desta prueba para poder llevar la triste nueva.
Dos bárbaros quedaron con la vida solos de los tres mil, que como vieron la gente nuestra rota y de vencida, en unjaral espeso se escondieron; de allí vieron el fin de la refiida guerra, y puestos en salvo lo dijeron, que como las estrellas se mostraron sin ser de nadie vistos se escaparon.
56 barato uso adverbial 'a bajo precio. sin mayor castigo'.
193 LA ARAUCANA
La escura noche en esto se subía a más andar a la nútad del cielo y con las alas lóbregas cubría el orbe y redondez del ancho suelo cuando la vencedora compañía, arrimadas 57 las armas sin recelo, danzas en anchos cercos ordenaban donde la gran vitoria celebraban.
Fue la nueva en un punto discurriendo por todo el araucano regimiento y antes que el sol se fuese descubriendo el campo se cubrió de bastimento; gran multitud de gente concurriendo, se forma un general ayuntamiento de mozos, viejos, niños y mujeres, partícipes en todos los placeres.
Cuando la luz las aves anunciaban y alegres sus cantares repetían, un sitio de altos árboles cercaban, que una espaciosa plaza contenían, y en ellos las cabezas empalaban que de españoles cuerpos dividían; los troncos, de su rama despojados, eran de los despojos adornados y dentro de aquel círculo y asiento, cercado de una amena y gran floresta, en memoria y honor del vencimiento celebran de beber la alegre fiesta; el vino así aumentó el atrevimiento que España en gran peligro estaba puesta pues que promete el mínimo soldado de no dejar cimiento levantado.
57 arrimar 'abandonar' (Aut., con texto de f. Luis de Granada, también referido a las armas).
194 ALONSO DE ERCILLA
Era allí la opinión generalmente que sin tardar, doblando las jornadas, partiese un grueso número de gente a dar en las ciudades descuidadas; que tomadas de salto 58 y de repente, serían con solo el miedo arruinadas y la patria en su honor restituida, no dejando cristiano con la vida.
Y dado orden bastante y esto hecho, para acabar de esecutar su saña, con gran poder y ejército, de hecho querían pasar la vuelta de 59 la Espafia, pensándola poner en tanto estrecho por fuerza de armas, puestos en campaña, que fuesen cultivadas las iberas tierras de las naciones estranjeras.
El hijo de Leocano bien entiende el vano intento y quiere desviarlo que, como diestro y sabio, otro pretende y por mejor camino enderezarlo. El tiempo espera y la sazón atiende que estén mejor dispuestos a tratarlo; la fiesta era acabada y borrachera cuando a todos los habla en tal manera:
"Menos que vos, señores, no pretendo la dulce libertad tan estimada ni que sea nuestra patria yo defiendo en el sublime trono restaurada; mas hase de atender a que pudiendo ganar, no se aventure a perder nada y así con este celo y fin procuro no poner en peligro lo seguro.
58 de salto 'súbitamente'.
59 la vuelta de "modo adverbial que vale lo mismo que hacia u camino de" (Aut.): vuela 'camino' (cf. V. nota 7).
195 LA ARAUCANA
"Tomad con discreción los pareceres que van a la razón más arrimados, pues cobrar vuestros hijos y mujeres está en ir los principios acertados; vuestra fama, el honor, tierra y haberes a punto están de ser recuperados que el tiempo, que es el padre del consejo, en las manos nos pone el aparejo.
"A Valdivia y los suyos habéis muerto y una importante plaza destruido; venir a la venganza será cierto luego que en las ciudades sea sabido; demos al enemigo el paso abierto, esto asegura más nuestro partido. Vengan, vengan con furia a rienda suelta que dificil será después la vuelta.
"La vitoria tenemos en las manos y pasos en la tierra mil seguros de ciénegas, lagunas y pantanos, espesos montes, ásperos y duros; mejor pelean aquí los araucanos, españoles mejor dentro en sus muros cualquier hombre en su casa acometido es más sabio, más fuerte y atrevido.
"Esto os vengo a decir, porque se entienda cuanto con más seguro acertaremos, para poder tomar la justa emienda que en sitios escogidos esperemos, donde no habrá en el mundo quien defienda la razón y derecho que tenemos; cuando temor tuviesen de buscarnos, a sus casas iremos a alojamos."
Con atención de todos escuchada fue la oración que el General hacía,
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siendo de los más dellos aprobada por ver que a su remedio convenía; la gente ya del todo sosegada, Caupolicán al joven se volvía por quien fue la vitoria, ya perdida, con milagrosa prueba conseguida.
Por darle más favor, le tenía asido con la siniestra de la diestra mano, diciéndole: "¡Oh varón, que has estendido el claro nombre y límite araucano! Por ti ha sido el Estado redimido, tú le sacaste del poder tirano, a ti solo se debe esta vitoria digna de premio y de inmortal memoria.
"Y, señores, pues es tan manifiesto (esto dijo volviéndose al senado) el punto en que Lautaro nos ha puesto (que así el valiente mozo era llamado) yo, por remunerarle en algo desto, con vuestra autoridad que me habéis dado, por paga, aunque a tal deuda insuficiente, le hago capitán y mi teniente.
"Con la gente de guerra que escogiera, pues que ya de sus obras sois testigos, en el sitio que más le pareciera se ponga a recebir los enemigos adonde hasta que vengan los espere; porque yo con la resta 60 y mis amigos ocuparé la entrada de Elicura, aguardando la misma coyuntura."
Del grato mozo el cargo fue acetado con el favor que el general le daba;
60 resta 'resto, residuo' (Aut.).
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aprobólo el común aficionado, si alguno le pesó, no lo mostraba y por el orden y uso acostumbrado, el gran Caupolicán le tresquilaba 61 dejándole el copete en trenza largo, insignia verdadera de aquel cargo.
Fue Lautaro industrioso, sabio, presto, de gran consejo, término y cordura, manso de condición y hermoso gesto, 62 ni grande ni pequeño de estatura; el ánimo en las cosas grandes puesto, de fuerte trabazón y compostura; duros los miembros, recios y nervosos, anchas espaldas, pechos espaciosos.
Por él las fiestas fueron alargadas, ejercitando siempre nuevos juegos de saltos, luchas, pruebas nunca usadas, danzas de noche en torno de los fuegos; había precios y joyas señaladas que nunca los troyanos ni los griegos., cuando los juegos más continuaron, tan ricas y estimadas las sacaron.
Llegó a Caupolicán, estando en esto, un bárbaro, turbado, sin aliento, perdida la Color, 63 mudado el gesto, cubierto de sudor y polvoriento diciéndole: "Señor, socorre presto, tu campo es roto y cierto el perdimiento que la gente que estaba en la emboscada es muerta la más deha y destrozada. "Por tierra de Elicura son bajados catorce valentísimos guerreros
61 trasquilar ant. trasquilar (hoy dialectal en España y América).
62 Cf. II, nota 81, corno más adelante, octava 89, 3.
63 Cr. 1. nota 45.
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de corazas finísimas armados sobre caballos prestos y ligeros; por estos solos son desbaratados dos escuadrones tuyos de piqueros 64 y visto el gran estrago al improviso, partí corriendo a darte dello aviso."
Caupolicán, con muestra no alterada, hizo que del temor se asegurase 65 diciendo que tan poca gente armada al cabo era imposible que escapase; y con la diligencia acostumbrada mandó al nuevo teniente que guiase con la más presta gente por la vía, que luego con el resto le seguía.
Lautaro, en lo acetar no perezoso, escogiendo una escuadra suficiente, marcha con toda priesa, codicioso de ganar opinión 66 entre la gente. Mas de Marte el estruendo sonoroso me llama, que me tardo injustamente: de los catorce es tiempo que se trate y del sangriento y áspero combate.
Estiéndase su fama y sea notoria pues que tanto su espada resplandece y dellos se eternice la memoria; si valor en las armas lo merece testimonio dará dello la historia, pero acabar el canto me parece, que a decir tan gran cosa no me atrevo si no es con nuevo aliento y canto nuevo.
FIN
64 Cf. III, nota 22.
65 asegurar'preservar del daño y el peligro, procurando evitarlo' (Aut.)
66 opinion 'fama, concepto que se forma de alguna cosa' (Aut.). Cf .VIII, nota 3
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