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Canto XXXII

 

ARREMETEN LOS ARAUCANOS AL FUERTE; SON REBATIDOS CON MISERABLE ESTRAGO DE SU PARTE. CAUPOLICÁN SE RETIRA A LA SIERRA DESHACIENDO EL CAMPO. CUENTA DON ALONSO DE ERCILLA A RUEGO DE CIERTOS SOLDADOS, LA VERDADERA HISTORIA Y VIDA DE DIDO.

CANTO XXXII

EXCELENTE virtud, loable cosa de todos dignamente celebrada es la clemencia ilustre y generosa, jamás en bajo pecho aposentada; por ella Roma fue tan poderosa y más gentes venció que por la espada, domó y puso debajo de sus leyes la indómita cerviz de grandes reyes.

No consiste en vencer sólo la gloria ni está allí la grandeza y excelencia, sino en saber usar de la vitoria ilustrándola más con la clemencia. El vencedor es digno de memoria que en la ira se hace resistencia, y es mayor la vitoria del clemente pues los ánimos vence juntamente.

 

LA ARAUCANA 303

Y así no es el vencer tan glorioso del capitán cruel inexorable, que cuanto fuere menos sanguinoso tanto será mayor y más loable; y el correr del cuchillo riguroso mientras dura la furia es disculpable, mas pasado, después, a sangre fría, es venganza, crueldad y tiranía.

La mucha sangre derramada ha sido (si mi juicio y parecer no yerra) la que de todo en todo ha destruido el esperado fruto desta tierra; pues con modo inhumano han excedido de las leyes y términos de guerra, haciendo en las entradas 1 y conquistas crueldades inormes 2 nunca vistas.

Y aunque ésta en mi opinión dellas es una, la voz común en contra me convence que al fin en ley de mundo y de fortuna todo le es justo y lícito al que vence. Mas dejada esta plática importuna, me parece ya tiempo que comience el crudo estrago y excesivo modo, en parte justo y lastimoso en todo.

Dejé el bárbaro campo sobre el fuerte en medio del furor y arremetida, y la callada y encubierta muerte de mil géneros de armas prevenida. Uevado, pues, del hado y dura suerte con presto paso y con fatal corrida, emboca por la puerta y falsa entrada el gran tropel de gente amontonada.

1 entrada "invacion cf. IX nota 3.

2 Cf. XXVIII, nota 20.

304 ALONSO DE ERCILLA

¡Dios sempiterno, qué fracaso estraño, qué riza, 3 qué destrozo y batería hubo en la triste gente. que al engaño ciega, pensando de 4 engañar, venía! ¿Quién podrá referir el grave dafio, la espantosa y tremenda artillería, el ñublado 5 de tiros turbulento que descargó de golpeen un momento?

Unos vieran de claro 6 atravesados, otros llevados la cabeza y brazos, otros sin forma alguna machucados 7 y muchos barrenados de picazos; miembros sin cuerpos, cuerpos desmembrados, lloviendo lejos trozos y pedazos, hígados, intestinos, rotos huesos, entrañas vivas y bullentes sesos.

Como la estrecha bien cebada mina cuando con grande estrépito revienta, que la furia del fuego repentina las torres vuela y máquinas avienta, con más estruendo y con mayor ruina la fuerza de la pólvora violenta voló y hizo pedazos en un punto cuanto del escuadrón alcanzó junto.

La mudable sin ley cruda fortuna despedazó el ejército araucano, no habiendo un solo tiro ni arma alguna que errase el golpe ni cayese en vano. Nunca se vio morir tantos a una y así, aunque yo apresure más la mano,

3 riza Cf, XIY, nota 28. como más, adelante en 11, 7; batería cf. IV nota 43 para la sinonimia v. II,nota 93.

4 Cf. XI. nota 33,

5 Cf. V, nota 20.

6 de claro de parte a parte' (:Medina).

7 Cf. IX, nota 58.

 

305 LA ARAUCANA

no puedo proseguir, que me divierte 8 tanto golpe, herida, tanta muerte.

Aun no eran bien los tiros disparados cuando por verse fuera en campo raso, los caballos a un tiempo espoleados rompen la entrada y ocupado paso, y en los segundos indios, que ovillados estaban, como atónitos del caso, hacen riza y mayor carnicería que pudiera hacer la artillería.

Quién aquéste y aquél alanceando abre sangrienta y ancha la salida, quién a diestro y siniestro golpeando priva aquéstos y aquéllos de la vida. No hay ánimo ni brazo allí tan blando que no cale y ahonde la herida, ni espada de tan grueso y boto 9 filo que no destile sangre hilo a hilo. 10

Quisiera aquí de espacio figurallos y figurar las formas de los muertos: unos atropellados de caballos, .otros los pechos y cabeza abiertos, otros que era gran lástima mirallos, las entrañas y sesos descubiertos, vieran otros deshechos y hechos piezas, otros cuerpos enteros sin cabezas.

Las voces, los lamentos, los gemidos, el n-úserable y lastimoso duelo, el rumor de las armas y alaridos hinchen el aire y cóncavo 11 del cielo;

8 Cf. XXIV, nota 89.

9 Cf. IV. nota 52.

10 hilo a hilo 'poco a poco', con referencia a líquidos (A ut.).

11 concabo concavidad' (Aut., con texto posterior de Mateo Alemán, que cita,DCELC).

306 ALONSO DE ERCILLA

luchando con la muerte los caídos se tuercen y revuelcan por el suelo, saliendo a un mismo tiempo tantas vidas por diversos lugares y heridas.

Ya que libre dejó el súbito espanto al embaucado Pran, que estaba fuera, visto el destrozo cierto, y falso cuanto el traidor de Andresillo le dijera, la pena y sentimiento pudo tanto que aunque escaparse el mísero pudiera, en medio de las armas desarmado a morir se arrojó desesperado.

Mas los últimos indios venturosos a los cuales llegó sólo el estruendo, volviendo las espaldas presurosos muestran las plantas de los pies huyendo; los nuestros, del alcance deseosos, en carrera veloz los van siguiendo, hiriendo y derribando en los postreros los menos diligentes y ligeros.

Pero algunos valientes que estimaban la ganada opinión más que la vida, volviendo el pecho y armas refrenaban el ímpetu de muchos y corrida; y aunque con grande esfuerzo peleaban, era presto la guerra difinida, que la furiosa muerte allí su espada traía de entrambos cortes afilada.

Como en el ya revuelto cielo, cuando se forman por mil partes los Nublados, que van unos creciendo, otros menguando, otros luego de nuevo levantados mas el norueste frígido soplando los impele y arroja amontonados

307 LA ARAUCANA

hasta buscar del ábrego 12 el reparo, dejando el cielo raso y aire claro,

así la gente atónita y turbada en partes dividida se esparcía, y a las veces juntándose, esforzado, haciendo cuerpo y rostro 13 revolvía, pero de la violencia arrebatada, dejó el campo y banderas aquel día quedando de los rotos escuadrones. gran número de muertos y prisiones.

Deshechos, pues, del todo y destruidos y acabado el alcance y seguimiento, los presos y despojos repartidos, volvimos al dejado alojamiento donde trece caciques elegidos para ejemplar castigo y escarmiento, a la boca de un grueso tiro atados, fueron, dándole fuego, justiciados.

Muchos habrán de preguntar ganosos si en el montón y número de gente algunos de los indios valerosos fueron muertos allí confusamente; pues en todos los hechos peligrosos Rengo, Orompello y Tucapel valiente iban delante en la primera hilera, abriendo siempre el paso y la carrera.

Respondo a esto, Señor, que no venía capitán ni cacique señalado, visto que el General usado había de fraude y trato entre ellos reprobado, diciendo ser vileza y cobardía

12 obrego viento del sur' (Cov.).

13 Cf. XII nota 10.

308 ALONSO DE ERCILLA

tomar al enemigo descuidado, y vitoria sin gloria y alabanza la que por bajo término se alcanza.

Así que una arrogancia generosa los escapó del trance y muerte cruda, que ninguno por ruego ni otra cosa quiso en ello venir ni dar ayuda, teniendo por hazaña vergonzosa vencer gente sin annas y desnuda, que el peligro en la guerra es el que honra y el que vence sin él, vence sin honra.

Quedó Caupolicán desta jornada roto, deshecho y falto de pujanza, que fue mucha la sangre derramada y poca de su parte la venganza; el cual viendo la turba amedrentada y el ardor resfriado y la esperanza, deshizo el campo 14 entonces conveniente dando licencia a la cansada gente.

Quísose entretener 15 "entras pasaba de los contrarios hados la corrida, conociendo de sí que peleaba con cansada fortuna envejecida; así la gente en partes derramaba con orden que estuviese apercebida en cualquiera ocasión y movimiento, para el primer aviso y mandamiento.

Y con solos diez hombres retirado, gente de confianza y valentía, ora en el monte inculto, ora en poblado, desmintiendo los rastros parecía, 16

14 Entiéndase "levantar el campamento" (Medina).

15 entretener 'detener, suspender' (Aut.).

16 Cf, XX. nota 49.

LA ARAUCANA 309

y en lugares ocultos alojado, jamás gran tiempo en una residía, usando de su bárbara insolencia por tenerlos en miedo y obediencia.

Nosotros en su incierto rastro a tino 17 andábamos haciendo mil jornadas, no dejando lugar circunvecino que no diésemos salto 18 y trasnochadas; y en los más apartados del camino hallábamos las casas ocupadas de gente forajida de la tierra que ya andaba huyendo de la guerra,

diciendo que de grado volvería a sus yermas estancias y heredades, pero que el General los compelía usando de inhumanas crueldades; y si en esto remedio se ponía, llanas estaban ya las voluntades para dejar las armas los soldados, de la prolija 19 guerra quebrantados.

Y aunque esto era fingido, gran cuidado se puso en inquirir toda la tierra, no quedando lugar inhabitado, monte, valle, ribera, llano y sierra donde no fuese el bárbaro buscado; mas por bien ni por mal, por paz ni guerra, aunque todo con todos lo probamos, jamás señal, ni lengua dél hallamos.

No amenaza, castigo ni tormento pudo sacar noticia o rastro alguno,

17 a tino ‘a tientas' (DRAE).

18 salto ‘asalto'.

19 Cf.XV,nota 49.

310 ALONSO DE ERCILLA

ni caricia, interés ni ofrecimiento jamás a corromper bastó a ninguno; andábamos atónitos y a tiento, según la variedad 20 de cada uno, de día, de noche, acá y allá perdidos, del sueño y de las armas afligidos.

Saliendo yo a correr 21 la tierra un día por caminos y pasos desusados, llevando por escolta y compañía una escuadra de pláticos 22 soldados, dimos en una oculta ranchería 23 de domésticos indios ausentados, que por ser grande el bosque y la distancia tomaron por segura aquella estancia.

Sobre un haz de arrancada yerba estaba en la cabeza una mujer herida, moza que de quince años no pasaba, de noble traje y parecer vestida y en la color quebrada 24 se mostraba la falta de la sangre, que esparcida por la delgada y blanca vestidura, -la lástima aumentaba y hermosura.

Pregunté qué ocasión la había traído a lugar tan estraño y apartado, cómo y por qué razón la habían herido y de inhumana crueldad usado; ella, con rostro y ánimo caído y el tono del hablar debilitado, me dijo: "Es cosa cierta y prometida la muerte triste tras la alegre vida,

20 variedad naturaleza'.

21 Cf. VII, nota 29.

22 Cf. II, nota 76.

23 Cf. XII, nota 4.

24 quebrado 'ajado, deslustrado' (Aut.); para el género gramatical de color V.I. nota 45.

 

LA ARAUCANA 311

"Porque entiendas el dejo y desvarío que el humano contento trae consigo, aún no es cumplido un mes que el padre mío, usando de privado 25 amor conmigo, me dio esposo elegido a mi albedrío, esposo y juntamente grande amigo, tal y de tantas partes, que yo creo que en él hallara término el deseo.

"Pero su esfuerzo raro y valentía, que della por estremo era dotado, le trujo a la temprana muerte el día que fue nuestro escuadrón despedazado, donde cerca de mí, que le seguía, un tiro le pasó por el costado, que fuera menos crudo y más derecho si abriera antes el paso por mi pecho.

"Cayó muerto, quedando yo con vida, vida más enojosa que la muerte; mas viéndome un soldado así afligida (en parte condolido de mi suerte) me dio, por acabarme, 26 esta herida con brazo aunque piadoso no tan fuerte que mi espíritu suelto le siguiese y un bien tras tanto mal me sucediese.

"Dio conmigo en el suelo fácilmente aunque no me privó de mi sentido, pasando el golpe y furia de la gente en confuso tropel con gran ruido; pero luego un cacique mi pariente que en un hoyo al pasar quedó escondido, en brazos me sacó del gran tumulto trayéndome a este bosque y sitio oculto

25 privado 'predilecto, (Medina).

26 ácabar matar' (Cov).

312 ALONSO DE ERCILLA

"donde espero morir cada momento; mas ya como esperado bien se tarda, que es costumbre ordinaria del contento no acabar de Regar a quien le aguarda; y aunque ya de mi vida al fin me siento, conmigo el cielo término no guarda ni la llamada muerte a tiempo viene, que mi deseo la impide y la detiene.

"La vida así me cansa y aborrece, viendo muerto a mi esposo y dulce amigo, que cada hora que vivo me parece que cometo maldad pues no le sigo; y pues el tiempo esta ocasión me ofrece, usa tú de piedad, señor, conmigo, acabando hoy aquí lo que el soldado dejó por flojo brazo comenzado."

Así la triste joven luego, luego 27 demandaba la muerte, de manera que algún simple de lástima a su ruego con bárbara piedad condecendiera; mas yo, que un tiempo aquel rabioso fuego labró en mi inculto pecho, viendo que era más cruel el amor que la herida, corrí presto al remedio de la vida.

Y habiéndole algún tanto consolado y traído a que viese claramente que era el morir remedio condenado y para el muerto esposo impertienente, con el zumo de yerbas aplicado (medicina ordinaria desta gente) le apreté la herida lastimosa, no tanto cuanto grande peligrosa.

27 luego, luego, es superlativo por repetición 'muy rápidamente'.

313 LA ARAUCANA

Dejando pues un prático ladino 28 para que poco a poco la llevase y en los tomados pasos y camino del peligro al pasar la asegurase, partir a mi jornada me convino; mas primero que della me apartase supe que se llamaba Lauca, y que era hija de Millalauco y heredera.

La vuelta del presidio 29 caminando sin hallar otra cosa de importancia, iba con los soldados platicando de la fe de las indias y constancia de muchas (aunque bárbaras) loando el firme amor y gran perseverancia, pues no guardó la casta Elisa Dido 30 la fe con más rigor a su marido.

Mas un soldado joven que venía escuchando la plática movida, diciendo me atajó que no tenía a Dido por tan casta y recogida pues en la Eneida de Marón 31 vería que del amor libídino 32 encendida, siguiendo el torpe fin de su deseo rompió la fe y promesa a su Sicheo.

Visto, pues, el agravio tan notable y la objeción siniestra 33 del soldado, por el gran testimonio incompensable,

28 Cf. XXX, nota 25.

29 presidio, v. XVIII, nota 32; para la vuelta de v. III. nota 59.

30 los dos nombres del personaje del libro IV de la Eneida; Elisa, menos usado por el poeta , aparece tres veces solamente en el poema; para su fortuna en la poesia española desde Garcilaso v.Lida ,29 n.1, trabajo fundamental para este canto . 31 El cognomen de Virgilio (Publius Vergilius Marco ). 32 libidino ,es latinismo que recuerda el libidine de Juan de Mena (Lida de Markiel 497 )y que Aut. Califica de voz latina y anticuada " .

33 siniestro mal intencionado

 

314 ALONSO DE ERCILLA

a la casta fenisa 34 levantado, pareciéndome cosa razonable mostrarle que en aquello andaba errado él y todos los más que me escuchaban que en la misma opinión también estaban

les dije que, queriendo el Mantuano 35 hermosear su Eneas floreciente porque César Agusto Otaviano 36 se preciaba de ser su decendiente, con Dido usó de término inhumano infamándole injusta y falsamente, pues vemos por los tiempos haber sido Eneas cien años antes que fue Dido.

Quedaron admirados en oírme, que así Virgilio a Dido disfamase, 37 haciendo instancia todos en pedirme que su vida y discurso les contase. Yo pensando también con divertirme, que la cuerda el trabajo algo aflojase, los quise complacer y también quiero daros aquí razón de mí primero. 38

Cuento una vida casta, una fee pura de la fama y voz pública ofendida, en esta no pensada coyuntura

34 fenisa por fenicia ("hunc Phoenissa tenet Dido", Eizeida, I, 670).

35 por Virgilío, nacido en Mantua (70-19 a. de C.), amigo y protegido de Augusto.

36 La familia Julia se consideraba descendiente de lulus (Ascanius), el hijo de Eneas, y, a través de ellos, de la diosa Venus; Augusto, adoptado y hecho heredero por César, de quien su madre Atia es sobrina, se unió así a tan prestigioso linaje. En XXXIII, 54, Ercilla atribuye la difamación de Dido a propósitos literarios ("por dar a sus ficciones ornamento") y no a conveniencias políticas.

37 disfamar, ant. difamar.

38 Para esta versión de la historia de Dido, firme en su amor por el marido muerto hasta el sacrificio, muy familiar en España. v. Menéndez y Pelayo, II, 299, y ampliaciones en J. T. Medina, ilustración XX "Juicio de deLa Araucana de la edición del poema. t. V, pp. 454-456 y Lida, 47 y ss.

LA ARAUCANA 315

por raro ejemplo y ocasión traída, y una falsa opinión que tanto dura no se puede mudar tan de corrida, 39 ni del rudo común, 40 mal informado, arrancar un error tan arraigado.

Y pues de aquí al presidio yo no hallo cosa que sea de gusto ni contento, sin dejar de picar siempre al caballo, ni del tiempo perder sólo un momento, no pudiendo eximirme tú escusallo por ser historia y agradable el cuento, 41 quiero gastar en él, si no os enfada, este rato y sazón desocupada.

Que el áspero sujeto desabrido, tan seco, tan estéril y desierto, y el estrecho camino que he seguido, a puros brazos del trabajo abierto, a término me tienen reducido que busco anchura y campo descubierto donde con libertad, sin fatigarme, os pueda recrear y recrearme.

Viendo que os tiene sordo y atronado el rumor de las armas inquieto, siempre en un mismo ser continuado, sin mudar són ni variar sujeto, por espaciar el ánimo cansado y ser el tiempo cómodo y quieto, 42 hago esta digresión, que a caso 43 vino cortada a la medida del camino.

39 de corrida 'súbitamente, aceleradamente' (Aut.).

40 Cf.I, nota 61.

41 Cf XVI, nota 17.

42 quieto, 'sin turbación' (Aut.).

43 Cf. III, nota 17.

316 ALONSO DE ERCILLA

Y pues una ficción impertinente que destruye una honra es bien oída, y a la reina de Tiro injustamente infama y culpa su inculpable vida, la verdad, que es la ley de toda gente, por quien es en su honor restituida, ¿por qué no debe ser, siendo cantada, en cualquiera sazón bien escuchada?

Que la causa mayor que me ha movido (demás de ser cual veis importunado) es el honor de la constante Dido, inadvertidamente condenado.

Preste, pues, atención y grato oído quien a oír la verdad es inclinado, quel mal ofende aun dicho en pasatiempo y para decir bien siempre es buen tiempo.

Cartago antes que Roma fue fundada setenta años contados comúnmente por Dido, ilustre reina, venerada por diosa un tiempo de la tiria gente. Del rey Belo su padre fue casada con el sumo Pontífice asistente del gran templo de Alcides, 44 el cual era después del Rey la dignidad primera.

este es aquel Siqueo ya nombrado a quien Dido guardó la fee inviolable, varón sabio en sus ritos y abastado 45 de bienes y tesoro inestimable; mas lo que para alivio había allegado fue causa de su muerte miserable, que, en fin, lo que cudicia mucha gente ninguno lo posee seguramente.

44 o Hércules; Alcides, por "descendiente de Alceo", recuerda que su padrastro Anfitrión era hijo'de Alceo.

45 abastado 'provisto' (Cuervo, Dicc., I, 37b).

LA ARAUCANA 317

Dejó Belo dos hijos herederos, uno Pigmaleón y el otro Dido, a quien en los consejos postrimeros encargó la hermandad y amor unido; lo cual, aunque duró los días primeros, de cudicia el hermano corrompido por haber 46 los tesoros del cuñado, le dio la muerte envuelta en un bocado.

Sintió, pues, la mujer su muerte tanto que no bastando a resistir la pena, soltó con doloroso y fiero llanto de lágrimas un flujo en larga vena, y cubriendo de triste y negro manto los bellos miembros y la faz serena, con pompa funeral cerimoniosa dio al cuerpo sepultura sumptuosa.

Y aunque del casto amor notable indicio fue el soberbio sepulcro y monumento, no igualó en la grandeza el edificio al dolor de la Reina y sentimiento; que siempre con devoto sacrificio y continuos sollozos y lamento llamando al sordo espíritu, hacía a las frías cenizas compañía

diciendo: "¿Es, justo, dioses, que yo quede en este solitario apartamiento? ¡Ay!, que de tibia fe y amor procede no acabar de matarme el sentimiento; el mal no es grande que sufrir se puede y corto al que no basta sufrimiento; mas quiere el cielo dilatar mi muerte porque dure el dolor, más que ella fuerte."

46 haber 'tener; los dos verbos eran casi sinónimos al comienzo del siglo de oro.

318 ALONSO DE ERCILLA

Aunque el odio y rencor disimulaba contra el pérfido hermano poderoso, venganza al cielo sin cesar clamaba con ira muda y con gemir rabioso, y cuando sola a ratos se hallaba, desfogando aquel ímpetu bascoso 47 soltaba, con un bajo són gimiendo, la reprimida rabia y voz, diciendo:

"Traidor, dime ¿qué caso irremediable debajo de hermandad y ley fingida a maldad te movió tan detestable contra tu misma sangre cometida? Si fue sed de riquezas insaciable, quitárasle el tesoro y no la vida, templando tu impiedad y furia insana el amor y respeto de tu hermana.

"Si no miraste, ingrato, al beneficio que dél como cuñado recebías, miraras al nefario 48 sacrificio que del hermano de tu madre hacías y al malvado y horrendo maleficio en tu pecho forjado tantos días, pues no podrás decir que fue acidente que nunca nadie es malo de repente.

"Si de tu inorme 49 intento y desatino me hubieras con indicios advertido, no por tan duro y áspero camino el tesoro alcanzaras pretendido; mas el mal cuando viene por destino no puede ser a tiempo prevenido. ¡Ay!, ¿qué aprovecha el lamentarme ahora?: que siempre es tarde ya cuando se llora.

47 Cf. XIV, nota 12.

48 nefario "malvado ; es latinismo (Aut. y DCELC. con textos posteriores).

49 Cf. XXVIII, nota 20.

LA ARAUCANA 319

"¿Por qué, fiero enemigo, así quisiste dejarte arrebatar de tu deseo, tan ciego de codicia, que no viste que matabas a Dido con Sicheo? Materia 50 de maldad al mundo diste con un hecho atrocísimo y tan feo, que durará en los siglos por memoria de tu traición la abominable historia.

"¿Cabe en razón, es cosa permitida, que, siendo tú traidor, siendo tirano, perverso, atroz, sacrílego, homicida, tengas con estos nombres el de hermano? Y viéndome contigo convenida, mi crédito andará de mano en mano padeciendo mi honor agravio injusto, que no dice la fama cosa al justo.

"Mas si huyo de ti, fiero enemigo, te irrito a que me sigas pues que huyo, si a mi marido en la fortuna sigo, todo lo que pretendes queda tuyo; si habiéndole tú muerto estoy contigo, mancho la fama y mi opinión destruyo, que en parte ya parece que consiente quien perdona ligera y fácilmente.

"¿Qué medio he de buscar a mal tan fuerte que el cielo ni la tierra no le tiene, y aquel forzoso y último mi suerte (porque padezca más) me le detiene? ¡Ay!, que si es malo desear la muerte, es peor el temerla, si conviene, que no es pena el morir a los cuitados sino fin de las penas y cuidados.

50 materia 'motivo' (DRAE); para el eco garcilasiano de este verso, v. Egl. I, v. 146 y 155.

320 ALONSO DE ERCILLA

"Mas ya que el ser tú rey y recatado la venganza legítima me impida, procuraré atajar tu fin dañado con muestra doble y hermandad fingida; y cuando pienses verte apoderado, quedarás con mi súbita partida sin hermana, tesoro y sin derecho y con la infamia del inorme hecho."

Así la triste Reina dolorosa sobre el rico sepulcro lamentando pasaba vida triste y soledosa 51 la venganza y el tiempo deseando; pero de alguna fuerza recelosa, de su prudencia y discreción usando, doméstica, amorosa y blandamente, al hermano escribió, que estaba ausente,

haciéndole entender que ya cansada del llanto y soledad que padecía en aquellos palacios y morada do tuvo un tiempo alegre compañía, de la triste memoria lastimada, dando algún vado 52 a su dolor, quería irse con él poniendo fin al lloro con todas sus riquezas y tesoro;

para lo cual secreta y prestamente, una fornida flota le enviase, donde con todo su tesoro y gente en arribando al puerto se embarcase porque con el seguro conveniente el mar que estaba en medio atravesase, que era solo el temido impedimento de su esperado y último contento.

51 soledoso solitario'; no parece adjetivo muy frecuente, falta en Cov. y Aut., y DCELC lo registra a partir del'sigio XIX.

52 dar vado 'dar tregua' (Correas. 681.a.).

321 LA ARAUCANA

Llegada, pues, la nueva al ambicioso rey de aquello que tanto deseaba, viendo que al fin y puerto venturoso sus cosas la fortuna encaminaba, alegre más que nunca y codicioso, luego una gruesa flota despachaba de naves y galeras, bastecida de gente, de regalos y comida.

Llegó al puerto la flota deseada con presta y no pensada diligencia, do la gente del Rey desembarcada fue luego a dar a Dido la obediencia, 53 que mostrando placer de su llegada, con loable cuidado y providencia hizo luego hospedar toda la gente espléndida, cumplida y largamente.

En siendo tiempo, la cuidosa 54 Dido a su gente mandó que se aprestase, y con alarde y público ruido los empacados muebles embarcase, haciendo que de noche y escondido en su nave el tesoro se cargase con tan grande secreto que ninguno tuvo dello noticia o rastro alguno.

Tenía sesenta cajas prevenidas, llenas de gruesa arena y aplomadas, de fuertes cerraduras guarnecidas, con dobles planchas de metal herradas; éstas fueron en público traídas donde a vista de todos embarcadas daban muestra que en ellas iba el oro, las joyas, las riquezas y tesoro.

53 dar obediencia 'someterse'.

54 Cf IX, nota 33.

322 ALONSO DE ERCILLA

Luego Elisa, con tierno sentimiento del lastimado pueblo se embacarcaba, dando presto la vela al manso viento que favorable en popa respiraba. 55 La nave con sereno movimiento el llano y sosegado mar cortaba, comenzando a seguir toda la flota de la alta capitana la derrota.

Aquella noche y el siguiente día corrió con viento próspero la armada, mas ya que el mar las costas encubría y del todo se vio Dido engolfado, 56 la noble y obediente compañía al borde de su nave congregada, hizo en tomo allegar la demás gente que a la vista también fuese presente,

diciéndoles con pecho valeroso, que su designio y pretensión no era ir al injusto hermano cauteloso, de quien era enemiga verdadera, porque con trato y témino alevoso debajo de hermandad y fe sincera, movido de sacrílego deseo había dado la muerte a su Sicheo.

Por donde ella también, no asegurada de sus secretos fraudes y traiciones, quería dejar la cara patria amada, su reino, su morada y posesiones y al mar dudoso y vientos entregada buscar nuevas provincias y regiones, adonde con seguro viviría lejos de su dominio y tiranía.

55 respirar, aquí con el valor figurado 'soplar'.

56 ejolfado 'apartado de la costa' (Aut.).

LA ARAUCANA 323

Y pues que sus riquezas habían sido la causa de su daño y perdimiento matándole por ellas el marido, y lo serían quizá del seguimiento, todas consigo las había traído con voluntad y resoluto intento de echarlas en el mar, do pereciesen porque jamás a su poder viniesen.

Hizo luego sacar allí tras esto los cofres del arena barreados y con alarde y auto 57 manifiesto en el profundo mar fueron lanzados; los ministros del Rey con triste gesto, atónitos, confusos y turbados se miraban, teniendo por estraña de la animosa Reina la hazafia.

Y por el grave caso discurriendo que mudos y espantados los tenía, la furia del Rey mozo conociendo, que el perdido tesoro aumentaría, suspensos y medrosos, no sabiendo qué razón o descargo bastaría a 58 que el airado Rey no los culpase y en ellos su furor no esecutase.

Pues como la entendida Reina viese camino y coyuntura aparejada por do a su devoción se redujese 59 la gente del hermano amedrentada, antes que el tiempo y la tardanza diese lugar a alguna novedad pensada, haciendo sosegar toda la gente les 60 dijo, prosiguiendo, lo siguiente:

57 auto por acto.

58 bastan usual junto a bastar para (Keniston, 37.541).

59 Cf. I, nota 75.

60 Concordancia de sentido con el sustantivo colectivo,gente.

324 ALONSO DE ERCILLA

"Amigos, que del firme intento mío habéis visto a los ojos 61 ya la prueba, y cómo la fortuna a su albedrío errando por el ancho mar me lleva, podréis volver, si ya no es desvarío, a dar al Rey la desabrida nueva del tesoro anegado y mi huida a tierra y a región no conocida.

"Pero ya conocéis por esperiencia su irreparable furia acelerada, que viendo que volvéis a su presencia sin el tesoro y prenda deseada, descargará con bárbara impaciencia sobre vuestra cerviz la mano airada sin escuchar descargo ni disculpa, añadiendo maldad y culpa a culpa.

"Y pues es de temer la tiranía y el ímpetu de un mozo rey airado que así del caro reino y patria mía a buscar nuevas tierras me ha sacado, quien quisiere seguir mi compañía no se verá de mí desamparado, mas de todo el provecho y bien que espero será participante y compañero.

"El lugar y aparejo es oportuno y para haber consejo el tiempo breve; así que, pues sois sabios, cada uno elija de dos males el más leve: si al Rey volvéis no ha de escapar ninguno y este dolor y lástima me mueve a quereros rogar que vais 62 Conmigo por no ser yo la causa del castigo.

61 a los ojos 'ala vista, obviamente'.

62 Cf. VII, nota 17.

 

LA ARAUCANA 325

"Las muertes figurad y crueldades que en vosotros habrán de esecutarse; no miréis a las casas y heredades, que todo por la vida es bien dejarse: que en fortunas y grandes tempestades sólo en lo que se escapa ha de pensarse, conociendo que están todos los bienes sujetos a peligros y vaivenes."

A las razones de la Reina atentos los turbados ministros estuvieron y en la perpleja mente y pensamientos mil cosas en un punto revolvieron; al cabo (aunque diversos los intentos), todos de un parecer se resolvieron de seguirla hasta el fin en su viaje, dándole la obediencia y vasallaje.

La fe con juramento establecida sin que ninguno dehos rehusase, dando vela a la flota detenida, mandó Dido que a Cipro 63 enderezase, donde graciosamente recebida, como allí su designio declarase, llevó del ciprioto pueblo amigo ochenta mozas vírgines consigo

para a tiempo casarlas con la gente que en su servicio y devoción llevaba, buscando alguna tierra conveniente donde fundar un pueblo deseaba. Así la vía de la África al poniente con favorable viento navegaba... Mas forzoso será, según me siento, dividir en dos partes este cuento.

FIN

63 Cipro, hoy Chipre.

 

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