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Canto XXXIV

 

348 ALONSO DE ERCILLA

HABLA CAUPOLICÁN A REINOSO Y SABIENDO QUE HA DE MORIR SE VUELVE CRISTIANO; MUERE DE MISERABLE MUERTE AUNQUE CON ÁNIMO ESFORZADO. LOS ARAUCANOS SE JUNTAN A LA ELECIÓN DEL NUEVO GENERAL. MANDA EL REY DON FELIPE LEVANTAR GENTE PARA ENTRAR EN PORTUGAL.

CANTO XXXIIII

i OH VIDA miserable y trabajosa a tantas desventuras sometida! ¡Prosperidad humana sospechosa pues nunca hubo ninguna sin caída! ¿Qué cosa habrá tan dulce y tan sabrosa que no sea amarga al cabo y desabrida? No hay gusto, no hay placer sin su descuento, que el dejo del deleite es el tormento.

Hombres famosos en el siglo ha habido a quien la vida larga ha deslustrado, que el mundo los hubiera preferido si la muerte se hubiera anticipado. Aníbal 1 desto buen ejemplo ha sido, y el Cónsul que en Farsalia derrocado perdió por vivir mucho, no el segundo, mas el lugar primero deste mundo. 2

Esto confirma bien Caupolicano, famoso capitán y gran guerrero, que en el tértnino américo-indiano tuvo en las armas el lugar primero; mas cargóle Fortuna así la mano 3 delatándole el término postrero, que fue mucho mayor que la subida la miserable y súbita caída.

1 Famoso general cartaginés (247-183 a. de C.) y uno de los más grandes estrategas, de la historia.

2 Se refiere a Pompeyo, derrotado en Farsalia (48 a. de C.) por César.

3 Cf. XXII, nota 2.

 

349 LA ARAUCANA

El cual, reconociendo que su gente vacilando en la fe titubeaba, viendo que ya la próspera creciente de su fortuna apriesa declinaba, hablar quiso a Reinoso claramente, que venido a saber lo que pasaba, presente el congregado pueblo todo, habló el bárbaro grave deste modo:

"Si a vergonzoso estado reducido me hubiera el duro y áspero destino, y si esta mi caída hubiera sido debajo de hombre y capitán indino, no tuve el brazo así desfallecido que no abriera a la muerte yo camino por este propio pecho con mi espada, cumpliendo el curso y mísera jornada;

"más juzgándote digno y de quien puedo recebir sin vergüenza yo la vida, lo que de mí pretendes te concedo luego que a mí me fuere concedida; no pienses que a la muerte tengo miedo, que aquesa 4 es de los prósperos temida, y en mí por esperiencias he probado cuán mal le está el vivir al desdichado.

"Yo soy Cdupolicán, que el hado mío por tierra derrocó mi fundamento, y quien del araucano señorío tiene el mando absoluto y regimiento, 5 la paz está en mi mano y albedrío y el hacer y afirmar cualquier asiento pues tengo por mi cargo y providencia toda la tierra en freno y obediencia.

4 aquesa'esa, no era muy frecuente en prosa (Keniston, 17.35), ni en Poesia (Bello-Cuervo, par. 261).-

5 Cf. II. nota 22.

350 ALONSO DE ERCILLA

"Soy quien mató a Valdivia en Tucapelo y quien dejó a Plurén desmantelado; soy el que puso a Penco por el suelo y el que tantas batallas ha ganado; pero el revuelto ya contrario cielo, de vitorias y triunfos rodeado, me ponen a tus pies a que te pida por un muy breve término la vida.

"Cuando mi causa no sea justa, mira que el que perdona más es más clemente, y si a venganza la pasión te tira, pedirte yo la vida es suficiente; aplaca el pecho airado, que la ira es en el poderoso impertinente; y si en darme la muerte estás ya puesto, especie de piedad es darla presto.

"No pienses que aunque muera aquí a tus manos ha de faltar cabeza en el Estado, que luego habrá otros mil Caupolicanos, mas como yo ninguno desdichado; y pues conoces ya a los araucanos, que dellos soy el mínimo soldado, tentar nueva fortuna error sería yendo tan cuesta abajo ya la mía.

"Mira que a muchos vences en vencerte, frena el ímpetu y cólera dañosa que la ira examina al varón fuerte y el perdonar, venganza es generosa. La paz común destruyes con mi muerte, suspende ahora la espada rigurosa debajo de la cual están a una mi desnuda garganta y tu fortuna.

"Aspira a más y a mayor gloria atiende, no quieras en poca agua así anegarte

LA ARAUCANA 351

que lo que la fortuna aquí pretende, sólo es que quieras della aprovecharte; conoce el tiempo y tu ventura entiende, que estoy en tu poder, ya de tu parte, y muerto no tendrás de cuanto has hecho sino un cuerpo de un hombre sin provecho.

"Que si esta mi cabeza desdichada pudiera, ¡oh capitán!, satisfacerte, tendiera el cuello a que con esa espada remataras aquí mi triste suerte; pero deja la vida condenada el que procura apresurar su muerte, y más en este tiempo, que la mía la paz universal perturbaría.

"Y pues por la esperiencia claro has visto que libre y preso, en público y secreto, de mis soldados soy temido y quisto 6 y está a mi voluntad todo sujeto, haré yo establecer la ley de Cristo y que, sueltas las armas, te . prometo vendrá toda la tierra en mi presencia a dar al Rey Felipe la obediencia. 7

"Tenme en prisión segura retirado hasta que cumpla aquí lo que pusiere; que yo sé que el ejército y Senado en todo aprobarán lo que hiciere; y el plazo puesto y término pasado, podré también morir, si no cumpliere: escoge lo que más te agrada desto que para ambas fortunas estoy presto."

No dijo el indio más y la respuesta sin turbación mirándole atendía, 8

6 Cf. I, nota 73.

7 Cf. XXXII. nota 53.

352 ALONSO DE ERCILLA

y la importante vida o muerte presta callando con igual rostro pedía; que por más que fortuna contrapuesta procuraba abatirle, no podía, guardando, aunque vencido y preso, en todo cierto término libre y grave modo.

Hecha la confesión como lo escribo, con más rigor y priesa que advertencia, luego a empalar 9 y asaetearle vivo fue condenado en pública sentencia. No la muerte y el término excesivo causó en su gran semblante diferencia, que nunca por mudanzas vez alguna pudo mudarle el rostro la fortuna.

Pero mudóle Dios en un momento obrando en él su poderosa mano, pues con lumbre de fe y conocimiento se quiso baptizar y ser cristiano. Causó lástima y junto gran contento al circunstante pueblo castellano, con grande admiración de todas gentes y espanto de los bárbaros presentes.

Luego aquel triste aunque felice día que con solennidad le baptizaron, ' y en lo que el tiempo escaso permitía en la fe verdadera le informaron, cercado de una gruesa compañía de bien armada gente le sacaron a padecer la muerte consentida, con esperanza ya de mejor vida.

8 Cf. VII, nota 3.

9 Cf. VII, nota 23. donde se menciona como uno de los rigurosos castigos con que Lautaro mantenía la disciplina de sus tropas.

LA ARAUCANA 353

Descalzo, destacado, 10 a pie, desnudo, dos pesadas cadenas arrastrando, con una soga al cuello y grueso ñudo de la cual el verdugo iba tirando, cercado en torno de armas y el menudo 11 pueblo detrás, mirando y remirando si era posible aquello que pasaba, que, visto por los ojos, aún dudaba.

Desta manera, pues, llegó al tablado que estaba un tiro de arco del asiento media pica del suelo levantado, de todas partes a la vista esento; donde con el esfuerzo acostumbrado, sin mudanza y señal de sentimiento, por la escala subió tan desenvuelto como si de prisiones fuera suelto.

Puesto ya en lo más alto, revolviendo a un lado y otro la serena frente, estuvo allí parado un rato viendo el gran concurso y multitud de gente, que el increíble caso y estupendo atónita miraba atentamente, teniendo a maravilla y gran espanto haber podido la fortuna tanto.

Llegóse él mismo al palo donde había de ser la atroz sentencia esecutada con un semblante tal que parecía tener aquel terrible trance en nada, diciendo:"Pues el hado y suerte mía me tienen esta muerte aparejada, venga, que yo la pido, yo la quiero, que ningún mal hay grande si es postrero."

10 destocado 'con la cabeza descubierta' (Aut., con este texto).

11 menudo 'plebeyo, vulgar'.

354 ALONSO DE ERCILLA

Luego llegó el verdugo diligente, que era un negro gelofo, mal vestido, el cual viéndole el bárbaro presente para darle la muerte prevenido, bien que con rostro y ánimo paciente las afrentas demás había sufrido, sufrir no pudo aquélla, aunque postrera, diciendo en alta voz desta manera:

"¿Cómo que 12 en cristiandad y pecho
                                                                    [honrado
cabe cosa tan fuera de medida, que a un hombre como yo tan señalado le dé muerte una mano así abatida? 13 Basta, basta morir al más culpado, que al fin todo se paga con la vida y es usar deste término conmigo inhumana venganza y no castigo.

"¿No hubiera alguna espada aquí de cuantas contra mí se arrancaron a porfia, que usada a nuestras míseras gargantas cercenara de un golpe aquesta mía? Que aunque ensaye su fuerza en mí de tantas maneras la fortuna en este día acabar no podrá que bruta mano toque al gran General Caupolicano."

Esto dicho, y alzando el pie derecho (aunque de las cadenas impedido) dio tal coz al verdugo, que gran trecho le echó rodando abajo mal herido; reprehendido el impaciente hecho y él del súbito enojo reducido, 14

12 V. Keniston, 15.614, para ejemplos de esta frase adverbial interrogativa en la prosa del siglo XVI.

13 abatido 'ruin, bajo (Cov.;cf.V, nota 39.

14 reducido 'vuelto.

 

LA ARAUCANA 355

le sentaron después con poca ayuda sobre la punta de la estaca aguda.

No el aguzado palo penetrante por más que las entrañas le rompiese barrenándole el cuerpo, fue bastante a que al dolor intenso se rindiese; que con sereno término y semblante, sin que labrio ni ceja retorciese, sosegado quedó de la manera que si asentado en tálamo estuviera.

En esto, seis flecheros señalados, que prevenidos para aquello estaban treinta pasos de trecho desviados por orden y de espacio 15 le tiraban; y aunque en toda maldad ejercitados, al despedir la flecha vacilaban, temiendo poner mano en un tal hombre. de tanta autoridad y tan gran nombre.

Mas Fortuna cruel, que ya tenía tan poco por hacer y tanto hecho, si tiro alguno avieso 16 allí salía, forzando el curso le traía derecho y en breve, sin dejar parte vacía, de cien flechas quedó pasado el pecho por do aquel grande espíritu echó fuera, que por menos heridas no cupiera.

Paréceme que siento enternecido al mas cruel y endurecido oyente deste bárbaro caso referido al cual, Señor, no estuve yo presente, que a la nueva conquista había partido

 

15 Cf. nota 64.

16 avieso 'desviado' (Cov.).

356 ALONSO DE ERCILLA

de la remota y nunca vista gente; que si yo a la sazón allí estuviera la cruda esecución se suspendiera.

Quedó abiertos los ojos y de suerte que por vivo llegaban a mirarle, que la amarilla y afeada muerte no pudo aún puesto allí desfigurarle. Era el miedo en los bárbaros tan fuerte que no osaban dejar de respetarle ni allí se vio en alguno tal denuedo, que puesto cerca dél no hubiese miedo.

La voladora fama presurosa derramó por la tierra en un momento la no pensada muerte ignominiosa, causando alteración y movimiento. Luego la turba, incrédula y dudosa, con nueva turbación y desatiento 17 corre con priesa y corazón incierto a ver si era verdad que fuese muerto.

Era el número tanto que bajaba de] contorno y distrito comarcano, que en ancha y apiñada rueda estaba siempre cubierto el espacioso llano. Crédito allí a la vista no se daba si ya no le tocaban con la mano, y aun tocado, después les parecía que era cosa de sueño o fantasía.

No la afrentosa muerte impertinente para temor de] pueblo esecutada ni la falta de un hombre así eminente (en que nuestra esperanza iba fundada) amedrentó ni acobardó la gente;

17 Cf. IX nota 72.

357 LA ARAUCANA

antes de aquella injuria provocada a la cruel satisfación aspira, llena de nueva rabia y mayor ira.

Unos con sed rabiosa de venganza por la afrenta y oprobrio recebido, otros con la codicia y esperanza del oficio y bastón 18 ya pretendido, antes que sosegase la tardanza el ánimo del pueblo removido, daban calor y fuerzas a la guerra incitando a furor toda la tierra.

Si hubiese de escribir la bravería 19 de Tucapel, de Rengo y Lepomande, Orompello, Lincoya y Lebopía, Purén, Cayocupil y Mareande, en un espacio largo no podría y fuera menester libro más grande, que cada cual con hervoroso afecto pretende allí y aspira a ser electo.

Pero el cacique Colocolo, viendo el daño de los muchos pretendientes, como prudente y sabio conociendo pocos para el gran cargo suficientes, su anciana autoridad interponiendo les hizo mensajeros diligentes para que se juntasen a consulta 20 en lugar apartado y parte oculta.

Los que abreviar el tiempo deseaban, luego para la junta se aprestaron y muchos, recelando que tardaban,

18 bastón 'insignia de autoridad'.

19 Cf. IX, nota 57.

20 consulta 'conferencia'.

358 ALONSO DE ERCILLA

la diligencia y paso apresuraron. Otros que a otro camino enderezaban, por no se declarar no rehusaron, siguiendo sin faltar un hombre solo, el sabio parecer de Colocolo.

Fue entre ellos acordado que viniesen solos, a la ligera, sin bullicio, porque los enemigos no tuviesen de aquella nueva junta algún indicio; haciendo que de todas partes fuesen indios que con industria y artificio instasen en la paz siempre ofrecida, con muestra humilde y contrición fingida.

El plazo puesto y sitio señalado en un cómodo valle y escondido, la convocada gente del Senado al término llegó constituido; y entre ellos Tucapel determinado do por bien o por mal ser elegido, y otros que con menores fundamentos mostraban sus preñados 21 pensamientos.

Siento fraguarse nuevas disensiones, moverse gran discordia y diferencia, hervir con ambición los corazones, brotar el odio antiguo y competencia; variar los designios y opiniones sin manera o señal de convenencia, fundando cada cual su desvarío en la fuerza del brazo y albedrío.

Entrados, como digo, en el consejo los caciques y nobles congregados,

21 preñado 'lo que incluye en sí alguna cosa que no se descubre' (Aut.); cf. XXIII 54, 4, y nota correspondiente.

LA ARAUCANA 359

todos con sus insignias y aparejo según su antigua preeminencia armados, Colocolo, sagaz y cauto viejo, viéndolos en los rostros demudados, aunque aguardaba a la sazón postrera adelantó la voz desta manera ...

Pero si no os cansáis, Señor, primero que os diga lo que dijo Colocolo, tomar otro camino largo quiero y volver el designio a nuestro polo; que aunque a deciros mucho me profiero 22 el sujeto que tomo basta solo a levantar mi baja voz cansada de materia hasta aquí necesitada.

Mas si me dais licencia yo querría (para que más a tiempo esto refiera) alcanzar, si pudiese, a don García, aunque es diversa y larga la carrera. El cual en el turbado reino había reformado los pueblos de manera que puso con solícito cuidado la justicia y gobierno en buen estado.

Pasó de Villarrica el fértil llano que tiene al sur el gran volcán vecino, fragua (según afirman) de Vulcano, que regoldando 23 fuego está contino; de allí volviendo por la diestra mano, visitando la tierra al cabo vino al ancho lago y gran desaguadero, término de Valdivia y fin postrero

22 Cf. XVII, nota 14.

23 Cf. XXIV, 60, 4, y nota correspondiente; para fragua de Vulcano v. Garcilaso Egl. 2, 1619 -(v. tradición clásica y renacentista en Vilanova I, 333-334) y expresiones similares en II, 83. 6; VII, 61, 6 y XXV, 21. 8.

 

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donde también llegué, que sus pisadas sin descansar un punto voy siguiendo, y de las más ciudades convocadas iban gentes en número acudiendo pláticas en conquistas yjomadas; y así el tumulto bélico creciendo en sordo són confuso ribombaba 24 y el vecino contorno amedrentaba;

que arrebatado del ligero viento y por la fama lejos esparcido, hirió el desapacible y duro acento de los remotos indios el oído los cuales, con turbado sentimiento, huyen del nuevo y fiero són temido cual medrosas ovejas derramadas del aullido del lobo amedrentadas.

Nunca el escuro y tenebroso velo de nubes congregadas de repente ni presto rayo que rasgando el cielo baja tronando envuelto en llama ardiente, ni terremoto cuando tiembla el suelo turba y atemoriza así la gente, como el horrible estruendo de la guerra turbó y amedrentó toda la tierra.

Quién, sin duda, publica que ya entraban destruyendo ganados y comidas; quién que la tierra y pueblos saqueaban, privando a los caciques de las vidas; quién que a las nobles dueñas 25 deshonraban y forzaban las hijas recogidas, 26 haciendo otros insultos y maldades sin reservar lugar, sexo ni edades.

24 Cf. XII, nota 47.

25 dueña 'señora, mujer principal'.

26 recogido 'retirado,apartado' (Aut., con especial referencia a mujeres).

361 LA ARAUCANA

Crece el desorden, crece el desconcierto con cada cosa que la fama aumenta, teniendo y afirmando por muy cierto cuanto el triste temor les representa. Sólo el salvarse les parece incierto y esto los atribula y atormenta; allá corren gritando, acá revuelven, todo lo creen y en nada se resuelven.

Mas luego que el temor desatinado que la gente llevaba derramada dejó en ella lugar desocupado por donde la razón hallase entrada, el atónito pueblo reportado, su total perdición considerada, se junta a consultar en este medio las cosas importantes al remedio.

Halláse en este vano ayuntamiento Tunconabala, plático 27 soldado, persona de valor y entendimiento, en la araucana escuela dotrinado, que por cierta quistión y acaecimiento de su tierra y parientes desterrado, se redujo a doméstico ejercicio huyendo el trato bélico y bullicio;

el cual, viendo en el pueblo diferente el miedo grande y confusión que había, pues sin oír trompeta ni ver gente le espantaba su misma vocería, en un lugar capaz y conveniente junta toda la noble compañía; sosegado el rumor y alteraciones les comenzó a decir estas razones:

27 Cf. II, nota 76.

362 ALONSO DE ERCILLA

"Escusado es, amigos, que yo os diga el peligroso punto en que nos vemos por esta gente pérfida enemiga que ya, cierto, a las puertas la tenemos; pues el temor que a todos nos fatiga nos apremia y constriñe a que entreguemos la libertad y casas al tirano, dándole entrada libre y paso llano.

¿A qué fosado muro o antepecho, 28 a qué fuerza o ciudad, a qué castillo os podéis retirar en este estrecho 29 que baste sola una hora a resistillo? Si queréis hacer rostro y mostrar pecho, desnudo le ofrecemos al cuchillo pues nos coge esta furia repentina sin armas, capitán, ni disciplina.

"Que estos barbudos crueles y terribles del bien universal usurpadores, son fuertes, poderosos, invencibles y en todas sus empresas vencedores; arrojan rayos con estruendo horribles, pelean sobre animales corredores, grandes, bravos, feroces y alentados, de solo el pensamiento gobernados.

"y pues contra sus armas y fiereza defensa no tenéis de fuerza o muro, la industria ha de suplir nuestra flaqueza y prevenir con tiempo al mal futuro; que mostrando doméstica llaneza les podéis prometer paso seguro, como a nación vecina y gente amiga, que la promesa en daño a nadie obliga,

28 antepecho 'pretil o baranda' (Aut.).

29 Cf. I, nota 16.

 

363 LA ARAUCANA

"haciendo en este tiempo limitado retirar con silencio y buena maña la ropa, provisiones y ganado al último rincón de la montaña, dejando el alimento tan tasado que vengan a entender que esta campaña es estéril, es seca y mal templada, de gente pobre y mísera habitada.

"Porque estos insaciables avarientos, viendo la tierra pobre y poca presa, 30 sin duda mudarán los pensamientos dejando por inútil esta empresa; y la falta de gente y basamentos los echará deste distrito apriesa, guiados por la breña y gran recuesto, 31 de do quizá no volverán tan presto.

"Tenéis de Ancud el paso y estrecheza cerrado de peñascos y jarales, por do quiso impedir naturaleza el trato a los vecinos naturales; cuya espesura grande y aspereza aun no pueden romper los animales, y las aves alígeras 32 del cielo sienten trabajo en el pasarle a vuelo.

"Llevados por aquí, sin duda creo que, viendo el alto monte peligroso, corregirán el ímpetu y deseo volviendo atrás el paso presuroso; y si quieren buscar algún rodeo, desviarse de aquí será forzoso, dejando esta región por miserable libre de su insolencia intolerable.

 

30 Cf. VI. nota 2.

31 Cf XVI, nota 15.

 

 

364 ALONSO DE ERCILLA

"Y aunque la libertad y vida mía sé que corre peligro en el viaje, con rústica y desnuda compañía salir quiero a encontrarlos al pasaje y fingiendo ignorancia y alegría, vestido de grosero y pobre traje, ofrecerles en don una miseria que arguya y dé a entender nuestra lacería. 33

"Quizá viendo el trabajo y poco fruto que se puede esperar de la pobreza, la estéril tierra y mísero tributo, el linaje de gente y rustiqueza, 34 mudarán el intento resoluto 35 que es de buscar haciendas y riqueza, haciéndoles volver con maña y arte las armas y designios a otra parte."

No acabó su razón el indio, cuando se levantó un rumor entre la gente el parecer a voces aprobando, sin mostrarse ninguno diferente; y así la ejecución apresurando en lo ya consultado conveniente, corrieron al efeto, retirados los muebles, vituallas y ganados.

Ya el español con la presteza usada al último confin había venido, dando remate a la postrer jornada del limite hasta allí constituido; y puesto el pie en la raya señalada,

 

33 laceria 'miseria' (DCELC).

34 rustiqueza es forma considerada italiana por DCELC, que trae textos posteriores. 35 Cf.II, nota 99.

LA ARAUCANA 365

el presuroso paso suspendido, dijo (si ya escucharlo no os enoja) lo que el canto dirá, vuelta la hoja.

FIN

 

32 aligero 'alado'; latinismo poético que Aut. ilustra con textos de Cervantes y Lope.
 

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