Biblioteca del Congreso Nacional de Chile.
Biblioteca del Congreso Nacional de Chile.
Opciones:   
 
 





llevatelo
navegadores

Este sitio ofrece una mejor experiencia con Google Chrome, Apple Safari o Mozilla Firefox, navegadores con un motor de javascript optimizado.

 
Acciones de Documento
  • Atrás
  • Enviar a un amigo
  • Print this page
  • Agranda letra
  • Achica letra
  • Compartir

Canto XXXVI

 

SALE EL CACIQUE DE LA BARCA A TIERRA- OFRECE A LOS ESPAÑOLES TODO LO NECESARIO PARA SU VIAJE Y PROSIGUIENDO ELLOS SU DERROTA. LES ATAJA EL CAMINO EL DESAGUADERO DEL ARCIPIÉLAGO: ATRAVIÉSALE DON ALONSO EN UNA PIRAGUA CON DIEZ SOLDADOS: VUELVE AL ALOJAMIENTO Y DE ALLI, POR OTRO CAMINO. A LA CIUDAD IMPERIAL EMBÁRCASE DON ALONSO DE ERCILLA PARA ESPAÑA Y RECORRE VARIAS PROVINCIAS DE EUROPA: MANDA EL REY DON FELIPE LEVANTAR GENTE PARA ENTRAR EN PORTUGAL.

CANTO XXXVI

QUIEN muchas tierras vee, vee muchas cosas que las juzga por fábula la gente, y tanto cuanto son maravillosas, el que menos las cuenta es más prudente; y aunque es bien que se callen las dudosas y no ponerme en riesgo así evidente, digo que la verdad hallé en el suelo por más que afirmen que es subida al cielo.

Estaba retirada en esta parte de todas nuestras tierras escluida, que la falsa cautela, engaño y arte aun nunca habían hallado aquí acogida; pero dejada esta materia aparte, volveré con la priesa prometida

1 Medina señalaba la la fuente de este exordio moral en el Orlando Furioso (VII, l); v. también Chevalier, 153, nota 187.

 

379 LA ARAUCANA

a la barca de chusma y gente llena, que bogando embistió recio en la arena

donde un gracioso mozo bien dispuesto con hasta quince en número venía; crespo, de pelo negro y blanco gesto, que el principal de todos parecía, el cual con grave término modesto, junta nuestra esparcida compañía, nos saludó cortés y alegremente diciendo en lengua estrafia lo siguiente:

"Hombres o dioses rústicos nacidos en estos sacros bosques y montañas, por celeste influencia producidos de sus cerradas y ásperas entrañas: ¿Por cuál caso o fortuna sois venidos por caminos y sendas tan estrañas a nuestros pobres y últimos rincones, libres de confusión y alteraciones?

"Si vuestra pretensión y pensamiento es de buscar región más espaciosa y en la prosecución de vuestro intento tenéis necesidad de alguna cosa, toda comodidad y aviamiento 2 con mano larga y voluntad graciosa hallaréis francamente en el camino, por todo el rededor circunvecino.

"Y si queréis morar en esta tierra, tierra donde moréis aquí os daremos; si os place y os agrada más la sierra, allá seguramente os llevaremos; si queréis amistad, si queréis guerra, todo con ley igual os lo ofrecemos:

2 aviamiento 'disposición, apresto' (Aut.).

380 ALONSO DE ERCILLA

escoged lo mejor, que, a elección mía, la paz y la amistad escogería."

Mucho agradó la suerte, el garbo, el traje del gallardo mancebo floreciente, el expedido término y lenguaje con que así nos habló bizarramente; el franco ofrecimiento y hospedaje, la buena traza y talle de la gente, blanca, dispuesta, en proporción fornida, de manto y floja túnica vestida;

la cabeza cubierta y adornada con un capelo 3 en punta rematado, pendiente atrás la punta y derribada, a las ceñidas sienes ajustado, de fina lana de vellón rizada y el rizo de colores variado, que lozano y vistoso parecía señal de ser el clima y tierra fría.

Las gracias le rendimos de la oferta y voluntad graciosa que mostraba, ofreciendo también la nuestra cierta que a su provecho y bien se enderezaba; pero al fin nuestra falta descubierta y lo mal que la hambre nos trataba, le pedimos refresco y vitualla debajo de 4 promesa de pagalla.

Luego con voz y prisa diligente, vista la gran necesidad que había, mandó a su prevenida y pronta gente sacar cuanto en la góndola traía,

3 capelo 'sombrero'; Cov. la consideraba palabra extranjera ("en castellano le llamamos chapelo y más corruptamente chapeo"). -

4 debajo de "a condicion de".

LA ARAUCANA 381

repartiéndolo todo francamente por aquella hambrienta compañía, sin de nadie acetar solo un cabello ni aun querer recebir las gracias dello.

Esforzados así desta manera y también esforzado la esperanza, se comenzó a marchar por la ribera según nuestra costumbre, en ordenanza; y andada una gran legua, en la primera tierra que pareció cómoda estanza, 5 cerca del agua, en reparado asiento hicimos el primer alojamiento.

No estaba nuestro campo aún asentado ni puestas en lugar las demás cosas, cuando de aquella parte y deste lado hendiendo por las aguas espumosas, cargadas de maíz, fruta y pescado arribaron piraguas 6 presurosas, refrescando la gente desvalida, sin rescate, 7 sin cuenta ni medida.

La sincera bondad y la caricia 8 de la sencilla gente destas tierras daban bien a entender que la cudicia aún no había penetrado aquellas sierras; ni la maldad, el robo y la injusticia (alimento ordinario de las guerras) entrada en esta parte habían hallado ni la ley natural inficionado. 9

Pero luego nosotros, destruyendo todo lo que tocamos de pasada,

 

5 estanza por estancia (Aut., con texto de Garcilaso).

6 Cf. XXXV, nota 23.

7 rescate 'dinero, cobro' (Aut.).

8 caricia 'buena voluntad, favor' (Aut.).

9 Cf. XVIII. nota 31.

382 ALONSO DE ERCILLA

con la usada insolencia el paso abriendo les dimos lugar ancho y ancha entrada; y la antigua costumbre corrompiendo, de los nuevos insultos 10 estragada, plantó aquí la cudicia su estandarte con más seguridad que en otra parte.

Pasada aquella noche, el día siguiente, la nueva por las islas estendida, llegados dos caciques juntamente a dar el parabién de la venida con un largo y espléndido presente de refrescos y cosas de comida, y una lanuda oveja y dos vicuñas 11 cazadas en la sierra a puras uñas.

Quedábanse suspensos y admirados de ver hombres así no conocidos, blancos, rubios, espesos y barbados, de lenguas diferentes y vestidos; miraban los caballos alentados 12 en medio de la furia corregidos, 13 y más los espantaba el fiero estruendo del tiro de la pólvora estupendo.

Llevábamos el rumbo al sur derecho la torcida ribera costeando, siguiendo la derrota del Estrecho, por los grados la tierra demarcando; pero cuanto ganábamos de trecho, iba el gran archipiélago ensanchando descubriendo a distancias desviadas islas en grande número pobladas.

10 Cf. XIII, nota 15.

11 Cf.XVI nota 3l ;la"lanuda oveja"seria una llama;cf.C.KeIlerR.,art.cit .p. 65.

12 alentado 'animoso, vigoroso' (Aut.).

13 Cf. 1. nota 87.

383 LA ARAUCANA

Salían muchos caciques al camino a vemos como a cosa milagrosa pero ninguno tan escaso 14 vino que no trujese en don alguna cosa. Quién el vaso capaz 15 de nácar fino, quién la piel del camero vedijosa, quién el arco y carcaj, quién la bocina, 16 quién la pintada concha 17 peregrina.

Yo, que fui siempre amigo e inclinado a inquirir y saber lo no sabido, que por tantos trabajos arrastrado la fuerza de mi estrella me ha traído, de alguna gente moza acompañado en una presta góndola metido, pasé a la principal isla cercana, al parecer de tierra y gente llana.

Vi los indios y casas fabricadas de paredes humildes y techumbres, los árboles y plantas cultivadas, las frutas, las semillas y legumbres; noté dellos las cosas señaladas, los ritos, ceremonias y costumbres, el trato y ejercicio que tenían y la ley y obediencia en que vivían.

Entré en otras dos islas paseando sus pobladas y fértiles orillas, otras fui tomo a tomo 18 rodeando cercado de domésticas barquillas, de quien 19 me iba por puntos informando


14 escaso 'mezquino, nada liberal tú dadivoso' (Aut.).

15 Cf. I . nota 58.

16 bocina especie de caracol' (Aut.).

17 pintado matizado ; concha 'cubierta de tortugas, ostras, etc.'.

1 8 torno a torno 'alrededor'.

19 Cf III, nota 12.

384 ALONSO DE ERCILLA

de algunas nunca vistas maravillas, hasta que ya la noche y fresco viento me trujo a la ribera en salvamento.

Pues otro día 20 que el campo caminaba, que de nuestro viaje fue el tercero, habiendo ya tres horas que marchaba, hallamos por remate y fin postrero que el gran lago en el mar se desaguaba por un hondo y veloz desaguadero, que su corriente y ancha travesía el paso por allí nos impedía.

Cayó una gran tristeza, un gran nublado en el ánimo y rostro de la gente, viendo nuestro camino así atajado por el ancho raudal de la creciente; que los caballos de cabestro a nado no pudieran romper la gran corriente ni la angosta piragua era bastante a comportar 21 un peso semejante;

y volver pues atrás, visto el terrible trabajo intolerable y excesivo, tenían según razón por imposible poder llegar en salvo un hombre vivo; quedar allí era cosa incompatible, y temerario el ánimo y motivo de proseguir el comenzado curso contra toda opinión y buen discurso.

Viendo nuestra congoja y agonía un joven indio, al parecer ladino, 22 alegre se ofreció que nos daría

20 Cf. X nota 34.

21 Cf IV, nota 21.

22 Cf. XXX, nota 25.

385 LA ARAUCANA

para volver otro mejor camino; fue excesiva en algunos la alegría y así dar vuelta luego nos convino, que ya el rígido invierno a los australes comenzaba a enviar recias señales.

Mas yo, que mis designios verdaderos eran de ver el fin desta jornada, con hasta diez amigos compañeros, gente gallarda, brava y arriscado, 23 reforzando una barca de remeros pasé el gran brazo y agua arrebatada, llegando a zabordar, hechos pedazos, a puro remo y fuerza de los brazos.

Entramos en la tierra algo arenosa, sin lengua y sin noticia, a la ventura, áspera al caminar y pedregosa, a trechos ocupada de espesura; mas visto que la empresa era dudosa y que pasar de allí sería locura, dimos la vuelta luego a la piragua volviendo atravesar la furiosa agua.

Pero yo por cumplir el apetito, que era poner el pie más adelante fingiendo que marcaba aquel distrito, cosa al descubridor siempre importante, corrí una media milla do un escrito quise dejar para señal bastante, 24 y en el tronco que vi de más grandeza escribí con un cuchillo en la corteza:

Aquí llego, donde otro no ha llegado, don A lonso de Ercilla, que el primero

23 arriscado 'atrevido, resuelto' (Aut.).

24 Cf. II, nota 29.

 

386 ALONSO DE ERCILLA

en un pequeño barco deslaytrado 25 con solos diez pasó el desaguadero el año de cincuenta y ocho entrado sobre mil y quinientos, por hebrero 26 a las dos de la tarde, el postrer día, volviendo a la dejada compañía. 27

Llegado, pues, al campo que aguardando para partir nuestra venida estaba, que el riguroso invierno comenzando la desierta campañia amenazaba, el indio amigo prático guiando, la gente alegre el paso apresuraba, pareciendo el camino, aunque cerrado, fácil con la memoria del pasado.

Cumplió el bárbaro isleño la promesa, que siempre en su opinión estuvo fijo, y por una encubierta selva espesa nos sacó de la tierra, como dijo. Voy pasando por esto a toda priesa, huyendo cuanto puedo el ser prolijo, que aunque lo fueron mucho los trabajos es menester echar por los atajos.

A la Imperial llegamos do hospedados fuimos de los vecinos generosos, y de varios 28 manjares regalados hartamos los estómagos golosos. Visto, pues, en el pueblo así ayuntados tantos gallardos jóvenes briosos, se concertó una justa y desafio donde mostrase cada cual su brío.

25 deslastrado 'falto de lastre' (Aut., con este texto de Ercilla).

26 hebrero, ant. febrero.

27 Sobre la ubicación geográfica probable del paraje al que llegaron los expedicionarios v. Medina, Vida, 79 y ss., A. González de Mendoza Dorvier, art. cit. p. 86, y C. Keller R-, art. cit. especialmente pp. 71 y ss.

28 vario 'variado' (Aut.).

 

387 LA ARAUCANA

Turbó la fiesta un caso no pensado, y la celeridad del juez fue tanta que estuve en el tapete, ya entregado 29 al agudo cuchillo la garganta, el inorme 30 delito exagerado la voz y fama pública le canta, que fue solo poner mano a la espada nunca sin gran razón desenvainada.

Este acontecimiento, este suceso fue forzosa ocasión de mi destierro, teniéndome después gran tiempo preso por remendar con éste el primer yerro; 31 mas aunque así agraviado, no por eso (armado de paciencia y duro hierro) falté en alguna acción y correría sirviendo en la frontera noche y día.

Hubo allí escaramuzas sanguinosas, ordinarios rebatos y emboscadas, encuentros y refriegas peligrosas, asaltos y batallas aplazadas, 32 raras estratagemas engañosas, astucias y cautelas nunca usadas, que aunque fueron en parte de provecho, algunas nos pusieron en estrecho.

Mas después del asalto y gran batalla de la albarrada 33 de Quipeo temida,

29 Entiéndase entregada.

30 Cf. XXVIII, nota 20. 31 Serefiere aquí Ercilla a una discusión y tumulto publico de los que fue protagonista con Juan de Pineda que el Gobernador Don Garcia Hurtado de Mendoza reprimio personalmente y condeno a ambos aque les cortasen las cabezas al pie de la orca .V. detalles en A . de Gorgora Marmolejo , Historia de chile desde su descubrimiento hasta el año 1575 , BAE,131 ,cap.29,p.136, y Pedro Mariño de Lobera , Cronica del reino de chile ,ibid, p. 395;cf. Medina , Vida ,87y ss.

32 aplazado 'convocado' Aut., con texto de Cervantes de contenido bélico similar).

33 Cf. VI. nota 27.

388 ALONSO DE ERCILLA

donde fue destrozada tanta malla y tanta sangre bárbara vertida, fortificado el sitio y la muralla, aceleré mi súbita partida, 34 que el agravio, más fresco cada día, me estimulaba siempre y me roía.

Y en un grueso barcón, 35 bajel de trato, que velas altas de partida estaba, salí de aquella tierra y reino ingrato que tanto afán y sangre me costaba; y sin contraste alguno ni rebato, 36 con el austro que en popa nos soplaba, costa a costa y a veces engolfado llegué al Callao de Lirna celebrado.

Estuve allí hasta tanto que la entrada por el gran Marañón hizo la gente, donde Lope de Aguirre en la jornada, más que Nerón y Herodes inclementes pasó tantos amigos por la espada y a la querida hija juntamente, no por otra razon y causa alguna mas de para morir juntos a una.

Y aunque más de dos mil millas había de canúno, por partes despoblado, luego de allí por mar tomé la vía, 37 a más larga carrera acostumbrado, y a Panamá llegué, do el mismo día la nueva por el aire había llegado del desbarate y muerte del tirano, 38 saliendo mi trabajo y priesa en vano.

34 seguramente a fines de 1558 o principios de 1559.

35 barcón 'barco con mástiles, esquife' (DCELC).

36 Cf. I, nota 46.

37 Probablemente en setiembre de 1561 (Medina, Vida, 100).

38 Referencia a Lope de Aguirre y a sus desmanes y crímenes en la expedición enviada por el marqués de Cañete al río Marañón en busca de

LA ARAUCANA 389

Estuve en Tierra Firme detenido por una enfermedad larga y estraña, mas luego que me vi convalecido, tocando en las Terceras, 39 vine a España, donde no mucho tiempo detenido, corrí la Francia, Italia y Alemania, a Silesia, y Moravia hasta Posonia, ciudad sobre el Danubio, de Panonia. 40

Pasé y volví a pasar estas regiones y otras y otras por ásperos caminos; traté y comuniqué 41 varias naciones viendo cosas y casos peregrinos, diferentes y estrañas condiciones animales terrestres y marinos, tierras jamás del cielo rociadas y otras a eterna lluvia condenadas.

¿Cómo me he divertido 42 y voy apriesa del camino primero desviado? ¿Por qué así me olvidé de la promesa y discurso de Arauco comenzado? Quiero volver a la dejada empresa si no tenéis el gusto ya estragado; mas yo procuraré deciros cosas que valga por disculpa el ser gustosas.

Volveré a la consulta comenzada de aquellos capitanes señalados, que en la parte que dije diputada


Oro, de cuyo mando se apoderó mediante una serie de crímenes en los que se Habia ejercitado ya como aliado de Gonzalo Pizarro en el Perú cf. Octava anterior. Desbarate, v. XXIV, nota 1, y Aut., con este texto de Ercilla.

39 Las islas Azores.

40 Panonia, es una zona del Danubio en territorio que hoy comprenden partes de Austria, Rumania y Hungría.

41 comunicar 'tratar' (Aut); para la sinonimia, II , nota 93.

42 Cf XXIV. 98. 6. y nota correspondiente.

390 ALONSO DE ERCILLA

estaban diferentes y encontrados; 43 contaré la elección tan porfiada y cómo al fin quedaron conformados; 44 los asaltos, encuentros y batallas, que es menester lugar para contallas.

¿Qué hago, en qué me ocupo fatigando la trabajada mente y los sentidos, por las regiones últimas buscando guerras de ignotos indios escondidos, y voy aquí en las armas tropezando, sintiendo retumbar en los oídos un áspero rumor y són de guerra y abrasarse en furor toda la tierra?

Veo toda la España alborotada envuelta entre sus armas vitoriosas, y la inquieta Francia ocasionada 45 descoger sus banderas sospechosas; en la Italia y Germanía desviada siento tocar las cajas sonorosas anegándose en todas las naciones, gentes, pertrechos, armas. municiones.

Para decir tan grande movimiento y el estrépito bélico y ruido es menester esfuerzo y nuevo aliento y ser de vos, Señor, favorecido; mas ya que el temerario atrevimiento en este grande golfo me ha metido, ayudado de vos, espero cierto 46 llegar con mi cansada nave al puerto.

43 Cf, XXXIV, 38, 7.

44 conformado 'de acuerdo, convenido'.

45 ocasionado 'provocativo' (Aut.).

46 Cf ,XXXV. nota 14.

LA ARAUCANA 391

Que si mi estilo humilde y compostura me suspende la voz amedrentada, la materia promete y me asegura que con grata atención será escuchada; y entre tanto, Señor, será cordura, pues he de comenzar tan gran jornada, recoger el espíritu inquieto hasta que saque fuerzas del sujeto.

FIN

 

 

Logo Creative Commons. Algunos derechos reservados. Construido por la BCN en Plone, software libre    ·    Políticas de privacidad       ·   Mapa del sitio   ·    Ubicación horarios y teléfonos