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CANTO XVI
En este canto se acaba la tormenta. Contiénese la entrada de los españoles en el puerto de la Concepción e isla de Talcaguano; el consejo general que los indios en el valle de Ongobno tuvieron; la diferencia que entre Peteguelén y Tucapel hubo; asimismo el acuerdo que sobre él se tomó.
CANTO XVII
Hace Millalauco su embajada. Salen los españoles de la isla, levantando un fuerte en el cerro de Penco; vienen los araucanos a darles el asalto. Cuéntase lo que en aquel mismo tiempo pasaba sobre la plaza fuerte de San Quintín.
CANTO XVIII
Da el rey don Felipe el asalto a San Quintín: entra en ella vitorioso. Vienen los araucanos sobre el fuerte de los españoles.
CANTO XIX
Los españoles en el fuerte de Penco. La arremetida de Gracolano a la muralla, la batalla que los marineros y soldados que habían quedado en guarda de los navíos tuvieron en la marina con los enemigos.
CANTO XX
Retíranse los araucanos con pérdida de mucha gente; escápase Tucapel muy herido, rompiendo por los enemigos; cuenta Tegualda a don Alonso de Ercilla el estrafio y lastimoso proceso de su historia.
CANTO XXI
Halla Tegualda el cuerpo del marido, y haciendo un llanto sobre él, le lleva a su tierra. Llegan a Penco los españoles y caballos que venían de Santiago y de la imperial por tierra. Hace Caupoficán muestra general de su gente.
CANTO XXII
Entran los españoles en el estado de Arauco; traban los araucanos con ellos una reñida batalla; hace Rengo de su persona gran prueba; cortan las manos por justicia a Galbarino, indio valeroso.
CANTO XXIII
Llega Galbarino adonde estaba el senado araucano. Hace en el consejo una habla con la cual desbarata los pareceres de algunos. Salen los españoles en busca del enemigo; píntase la cueva del hechicero Fitón y las cosas que en ella había.
CANTO XXIIII
En este canto sólo se contiene la gran batalla naval, el desbarate y rota de la armada turquesca, con la huida de Ochalí.
CANTO XXV
Asientan los españoles su campo en Millarapué; llega a desafiarlos un indio de parte de Caupohcán; vienen a la batalla muy reñida y sangrienta; señálense Tucapel y Rengo; cuéntase también el valor que los españoles mostraron aquel día.
CANTO XXVI
En este canto se trata el fin de la batalla y retirada de los araucanos; la obstinación y pertinacia de Galbarino y su muerte. Asimismo se pinta el jardín y estancia del mago Fitón.
CANTO XXVII
En este canto se pone la descripción de muchas provincias, montes, ciudades famosas por natura y por guerras. Cuéntase también cómo los españoles levantaron un fuerte en el valle de Tucapel y cómo don Alonso de Ercilla halló a la hermosa Glaura.
CANTO XXVIII
Cuenta Glaura sus desdichas y la causa de su venida. Asaltan los araucanos a los españoles en la quebrada de Purén; pasa entre ellos una recia batalla ; saquean los enemigos el bagaje; retírense alegres, aunque desbaratados.
CANTO XXIX
Entran los araucanos en nuevo consejo; tratan de quemar sus haciendas. Pide Tucapel que se cumpla el campo que tiene aplazado con Rengo; combaten los dos en estacado brava y amistosamente.
Tercera parte
CANTO XXX
Contiene este canto el fin que tuvo el combate de Tucapel y Rengo. Asimismo lo que Pran, araucano, pasó con el indio Andresillo, Yanacona de los españoles.
CANTO XXXI
Cuenta Andresillo a Reinoso lo que con Pran dejaba concertado. Habla con Caupolicán cautelosamente, el cual, engañado, viene sobre el fuerte pensando hallar a los españoles durmiendo.
CANTO XXXII
Arremeten los araucanos al fuerte; son rebatidos con miserable estrago de su parte. Caupolicán se retira a la sierra deshaciendo el campo. Cuenta don Alonso de Ercilla, a ruego de ciertos soldados, la verdadera historia y vida de Dido.
CANTO XXXIII
Prosigue don Alonso la navegación de Dido hasta que llegó a Biserta; cuenta cómo fundó a Cartago y la causa por que se mató. También se contiene en este canto la prisión de Caupolicán.
CANTO XXXIIII
Habla Caupolicán a Reinoso y sabiendo que ha de morir se vuelve cristiano; muere de miserable muerte aunque con ánimo esforzado. Los araucanos se juntan a la eleción del nuevo general. Manda el rey don Felipe levantar gente para entrar en Portugal.
CANTO XXXV
Entran los españoles en demanda de la nueva tierra, sáleles al paso Tunconabala; persuádeles a que se vuelvan pero viendo que no aprovecha, les ofrece una guía que los lleva por grandes despeiíaderos donde pasaron terribles trabajos.
CANTO XXXVI
Sale el cacique de la barca a tierra, ofrece a los españoles todo lo necesario para su viaje y prosiguiendo ellos su derrota, les ataja el camino el desaguadero del arcipiélago; atraviésale don Alonso en una piragua con diez soldados; vuelven al alojamiento y de allí, por otro camino, a la ciudad imperial embarcase don Alonso de Ercilla para España y recorre varias provincias de Europa; manda el rey don Felipe levantar gente para entrar en Portugal.
CANTO XXXVII
En este último canto se trata cómo la guerra es de derecho de las gentes y se declara el que el rey don Felipe tuvo al reino de Portugal, juntamente con los requerimientos que hizo a los portugueses para justificar más sus armas.
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