Mesa Redonda sobre Innovación y Emprendimiento en el Congreso
Parlamentarios, delegaciones de congresistas extranjeros, invitados del mundo empresarial y asesores parlamentarios participaron de la jornada.
05
de julio2011
Los pendientes que tiene Chile en materia de innovación para poder alcanzar mayor crecimiento fue el eje de la discusión de la mesa redonda “Ventajas para el emprendimiento y la innovación”, la segunda de las mesas de trabajo del Seminario Internacional “Los desafíos de un desarrollo integral”, seminario realizado este 4 y 5 de julio del 2011 como parte de las actividades de celebración oficial de los 200 años del Congreso Nacional.
Participaron en el encuentro realizado en la sala de la Cámara de Diputados, varios parlamentarios, delegaciones de congresistas extranjeros, invitados del mundo empresarial y una parte importante de los equipos de asesores de los parlamentarios. El moderador de la mesa fue el senador Carlos Kuschel.
Abrió el debate el ex ministro de Obras Públicas, Eduardo Bitrán, quien planteó que el eje a mediano y largo plazo de la innovación debe ser el crecimiento del país y el impacto en la productividad y el empleo. Bitrán explicó que lo que le interesa a los países en vías de desarrollo es el aumento de la productividad de los factores. En Chile, sostuvo, la productividad de los factores está estancada –salvo en el factor del crecimiento económico- y es la razón por la que no habido el desarrollo esperado y éste sigue siendo un desafío vigente.
Bitrán planteó que una de laz razones claves por la que se produjo este estancamiento en la productividad es que el país se dedicó durante los años de mayor crecimiento sólo a explotar los recursos naturales –la pesca, los bosques, el cobre- lo que implica crecimiento económico, pero para una sola vez. Crecer sobre la base de explotar recursos naturales -renovables o no- es una estrategia que se agota. La única manera se superar esa fase de crecimiento asociado a la explotación de materias primas es generar alrededor dinámicas de innovación que generen a su vez más crecimiento.
Bitrán cerró su ponencia enumerando lo que a su juicio se requiere para desarrollar esa necesaria “dinámica de la innovación”, dinámica que incluso genera mayor igualdad social en la medida que implica desarrollo de capital humano.
Estas condiciones necesarias son:
a)Inversión estatal en investigación y desarrollo. El promedio en países de la OCDE es de 1 o 2 puntos del PIB; mientras que en Chile es de 0,2 % del PIB
b)Que las empresas chilenas se propongan contratar capital humano avanzado
c)Incorporar innovación en productos y en procesos. En Chile las empresas no lo hacen en el porcentaje que debieran. Bitrán citó cifras que mostraban a Chile el 2003 donde el 37% de las empresas incorporaba innovación, y luego, el año 2008 el porcentaje de empresas que lo hacían había caído al 23%
d)Las empresas chilenas no incorporan y deberían hacerlo, buenas prácticas tecnológicas. El Estado debe apoyarlas y difundirlas, el país se mueve lejos de las fronteras tecnológicas
e)Se debe aumentar la inversión en capital de riesgo o capital semilla para emprendedores. En Chile la banca no apoya -ni tiene incentivos para hacerlo- “el ecosistema de la innovación”.
f)Hay que terminar con la desconexión entre empresa y universidades. Las universidades que investigan en Chile suelen estar, sin embargo, lejos del mundo productivo, y las empresas, a su vez, no usan tecnología surgida de universidades chilenas. La mayor inversión pública que se está exigiendo para las universidades, dijo Bitrán, debiera ir atada a la contra exigencia que la investigación tenga impacto en el mundo productivo y del empleo
g)Hay que eliminar las fallas de coordinación de la institucionalidad para todo lo referente a actividad de innovación “zona frondosa de la producción”. En general, Chile se mueve en materia de innovación y producción en la “zona periférica”
José Miguel Benavente
Otro de los ponentes en la mesa fue el vicepresidente del Consejo Nacional para la Innovación y académico de la Universidad de Chile, José Miguel Benavente.
Benavente se refirió al camino de innovación que ya han realizado países similares a Chile para alcanzar el desarrollo.
Países ricos en recursos naturales, con mercados interiores pequeños, como –Nueva Zelandia, Finlandia, Australia, lo que hicieron fue invertir en las condiciones “micro” para lograr transformar esos recursos naturales en conocimiento.
Invertir en todas las condiciones que ayuden a generar conocimiento y emprendimiento en sus niveles menores requiere, dijo Benavente, de la voluntad política de hacerlo: en general, sostuvo, los gobiernos no invierten o luego reasignan a primera de cambio estos recursos porque el retorno de la innovación nunca sucede en el mandato del gobierno de turno.
El ejemplo de Crystal Lagoons
Además de la discusión económica sobre innovación y condiciones para que ésta se desarrolle, la mesa redonda contempló la ponencia de Fernando Fischmann, ingeniero bioquímico, también consejero del Consejo Nacional de Innovación y empresario de Crystal Lagoons, las lagunas artificiales gigantes que se han exportado a todo el mundo a partir de la primera instalada en San Alfonso del Mar en Algarrobo.
Fischmann mostró cómo una serie de innovaciones específicas, sobre tratamiento de aguas, sobre uso de las piscinas ratifícales como enfriadoras de agua para termoeléctricas, el desarrollo de un plástico especial para el fondo de las lagunas, derivaron en la posibilidad de exportar el producto a todo el mundo, adaptarlo y ampliarlo. La empresa hoy tiene proyectos de alta rentabilidad en desarrollo en varios países de América Latina, en Asia y Oriente Medio.