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El nuevo Servicio Militar Obligatorio

  21 de febrero 2005


El Servicio Militar Obligatorio existe en Chile desde 1900. Durante décadas su forma de funcionar no había sufrido variaciones, pero las necesidades que dictan los nuevos tiempos, los debates que se han producido en torno a su funcionamiento, la experiencia de otras naciones y hasta la aparición de voces que derechamente se oponen a su existencia, hicieron que las características de este servicio fueran reformadas.
 

Antecedentes


Chile fue el primer país de Latinoamérica en instaurar el Servicio Militar Obligatorio, formalizado en principio en la Ley N° 352 del Servicio de Guardias Nacionales. Actualmente el servicio se sustenta en el Decreto Ley N° 2.306 de 1978 y en la Constitución de 1980, que en su artículo 22 establece su obligatoriedad. Pero pese a ello sólo una pequeña parte de quienes deberían realizarlo efectivamente se acuartelan. De 100.000 jóvenes en edad de inscribirse cada año, sólo 23.000 se ponen el uniforme y pasan entre 14 y 22 meses viviendo como militares (cifras del Ejército aumentan esta cantidad a 27.000). El resto se excusa por motivos médicos, queda como "disponible" (es decir, cumplen los requisitos pero no son finalmente llamados) o de plano cae en el delito de no inscribirse en los cantones de reclutamiento.

Tradicionalmente las razones esgrimidas para "sacarse" el servicio son una salud incompatible o el curso de estudios superiores (si un joven es llamado mientras está en educación media, debe acuartelarse). Pero en el último tiempo ha aparecido un nuevo argumento: la objeción de conciencia. En términos simples, es la negativa del joven a cumplir esta obligación aduciendo que sus convicciones y valores morales le impiden empuñar un arma, hacer uso de la violencia o formar parte de instituciones militarizadas, exponiendo además que el camino de las armas no es la única manera de servir a la patria. El mejor ejemplo de esto es lo que ocurre en España, donde en 1978 los llamados "objetores" lograron crear un movimiento masivo que consiguió que la ley reconociera sus argumentos para evadir el servicio. Pero al mismo tiempo se obligó a que esos objetores realizaran un servicio alternativo de carácter social, como participación en ONGs, servicios públicos o instituciones de beneficencia. Así se da el caso de que la Cruz Roja española recibe cada año a 16 mil objetores. Esto, por otro lado, ha traído el problema de que el Ejército de España se está quedando sin contingente, ya que desde 2003 el servicio militar ya no es obligatorio en ese país. En Chile, legalmente, sólo los Testigos de Jehová y los hijos de detenidos desaparecidos se excluyen del servicio militar y los objetores no son tan organizados ni numerosos como en la nación ibérica, pero abogan también por la existencia de un servicio social alternativo.

Otro punto del debate fue que si el servicio militar chileno debía permanecer obligatorio o si era posible convertirlo en algo voluntario. Un punto crítico a tomar en cuenta es que las Fuerzas Armadas dependen de manera importante de los conscriptos; la Fuerza Aérea los necesita para las labores terrestres y hay estudios que afirman que tener un Ejército formado enteramente por profesionales costaría casi tres veces más que ahora. Por otro lado, se seguía lo ocurrido en Argentina, que eliminó la obligatoriedad en 1994, y en Perú, donde es voluntario desde 1999 pero con posibilidades de regresar al esquema anterior.
 

Comienzan los cambios


Un primer cambio importante que se hizo al servicio militar fue durante la presidencia de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, cuando se creó un sistema "mixto" de llamado que reemplazó al que llenaba todas las plazas con conscripción obligatoria. Consiste en un primer llamado para los jóvenes que voluntariamente quieren hacer el servicio militar. Una vez cerrado este primer proceso de reclutamiento, se realizan los llamados obligatorios para llenar las plazas vacantes. Como incentivos para atraer voluntarios se ofrecieron mejores opciones de educación, capacitación laboral y otros beneficios para los conscriptos. La idea es que los jóvenes vean el servicio militar no como un castigo o un período "perdido" de sus vidas, sino como una oportunidad para adquirir las herramientas que les permitirán tener un mejor futuro o derechamente para hacer una carrera militar. El resultado es que, hasta el momento, el 68% de las plazas de conscripción se llena con voluntarios.

El mayor proceso de revisión se inició en diciembre de 2001 cuando al Congreso ingresó un proyecto de ley que pretendía introducir más modernizaciones al servicio y que respondiera al escenario social actual. La mayor novedad fue la incorporación al debate de la objeción de conciencia, que nunca se había tocado en una instancia de tramitación parlamentaria. Tras cuatro años de discusión, con muchas voces a favor y en contra, el resultado fue la Ley N° 20.045, publicada el 10 de septiembre de 2005.
 
Dicha ley no consideró finalmente la objeción de conciencia como causal para eximirse del servicio (sólo se consideran problemas físicos y psíquicos) y tampoco da la oportunidad de un servicio social alternativo para los que no quieren usar un uniforme. Por otro lado, reafirma el primer llamado para voluntarios y hace hincapié en los beneficios para el conscripto, sobre todo económicos, para que el servicio sea cada vez más voluntario. También crea la Oficina de Asistencia al Soldado Conscripto, que tendrá dependencias en todas las ramas de las Fuerzas Armadas, y cuya misión será atender y canalizar todas las inquietudes que los padres y apoderados de los conscriptos tengan sobre ellos, incluidas denuncias sobre "tratamientos reñidos con la dignidad y honor de las personas, o que no se ajusten a la reglamentación vigente". Además flexibiliza la forma de cumplirlo, permitiendo, por ejemplo, que estudiantes secundarios puedan cumplir con el servicio los fines de semana o que estudiantes superiores puedan cumplirlo con labores relacionadas con sus estudios.
 
En este espacio usted encontrará documentos, recortes de prensa y bibliografía que tratan el debate de esta reforma, así como legislación nacional y extranjera sobre el tema, para que usted pueda profundizar sus conocimientos.

 



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