Las aguas de Chile convertidas en un Santuario Mundial de Ballenas es una realidad cada vez más cercana, luego de que la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados aprobara por unanimidad un proyecto que ha logrado el consenso transversal del mundo político en el Parlamento.
Pasada esta valla, se espera que pueda discutirse y aprobarse cuanto antes en el Senado, donde todo apunta a que el proyecto encontrará acuerdo. En abril pasado, durante la presentación de una encuesta que evaluó el sentir de la ciudadanía frente a la iniciativa, el Senador Baldo Prokurica Prokurica (RN), Vicepresidente de la Corporación, se comprometió a respaldar el proyecto una vez que ingrese a dicha etapa.
“Hay una señal que queremos dar”, dice el Diputado Enrique Accorsi Opazo (PPD), uno de los más entusiastas promotores de la iniciativa y quien participó de un seminario dedicado al tema durante la primera semana de agosto en dependencias de la Biblioteca del Congreso Nacional en Valparaíso. “Hay una reunión intersesional de esta comisión ballenera internacional a finales de septiembre, y queremos que a esa sesión, llegue la noticia de que esto es ley y que el santuario está creado”.
Además del sentido ecologista que implica convertir a Chile en Santuario Mundial de Ballenas, Accorsi asegura que el proyecto también traerá buenas noticias para la actividad económica: “Es un proyecto que beneficia el turismo, y que crea empleo. Hay que considerar que sólo con el avistamiento que tenemos ahora, que es bien precario, se produce más del 50% del ingreso que produce toda la industria del vino”, asegura, haciendo extensivo el beneficio para las regiones, considerando las condiciones privilegiadas de Chile: de las 83 especies de ballenas que existen, en el territorio que se busca resguardar existen cerca de 43. “Los avistamientos se extenderán a lo largo de toda nuestra costa, lo que es un tremendo beneficio para todas las regiones”, dice Accorsi.
Para Ximena Insunza, representante de CONAMA, el diseño del proyecto “fue un buen ejercicio de política pública, en el sentido de que ministerios como el de Relaciones Exteriores y Economía participaron en conjunto con la ciudadanía en su elaboración”.
El Senado solicita dar alta prioridad a la Política Exterior de Chile en conservación de cetáceos.
Mayo 2007
El Senado solicita al Ejecutivo consolidar una Política Nacional de Conservación y Uso No Letal de los Cetáceos.
Octubre 2007
Centro de Conservación Cetácea (CCC), Ecoceános y CONAPACH,junto a 15 organizaciones de conservación de cetáceos de América Latina, solicitan a la Comisión de Medio Ambiente del Senado apoyar la creación de un Santuario de Ballenas
Diciembre 2007
CCC, Ecocéanos, CONAPACH con el apoyo de diversas organizaciones nacionales e internacionales, entregan carta a la Presidenta Bachelet solicitando la creación del Santuario.
La Cámara de Diputados solicita declarar el territorio marítimo nacional como Santuario de Ballenas
Febrero 2008
La Armada de Chile, a través de la Dirección General de Territorio Marítimo y Marina Mercante (DIRECTEMAR) apoya la prohibición permanente de capturar cetáceos en aguas jurisdiccionales chilenas
Marzo 2008
Las ONGs chilenas llaman a la Presidenta Bachelet a declarar las aguas jurisdiccionales chilenas como Santuario de Ballenas
Abril 2008
Una encuesta nacional a cargo de ADIMARK revela que el 99% de la ciudadanía quiere la protección definitiva de los cetáceos en aguas chilenas
Bachelet compromete su apoyo al Santuario de Ballenas durante una reunión sostenida con las organizaciones que plantearon la iniciativa.
21 de Mayo de 2008
En su discurso, Bachelet anuncia que las aguas jurisdiccionales chilenas serán protegidas permanentemente de la caza de cetáceos
23 de junio de 2008
Bachelet firma el Proyecto de Ley que declara a Chile Territorio Libre de Caza de Cetáceos y genera el marco legal para garantizar la conservación de dichas especies.
Agosto 2008
La Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, el Proyecto de Ley que declara a Chile Territorio Libre de Caza de Cetáceos.
Amplio respaldo ciudadano al Santuario de Ballenas
En abril de 2008 se entregaron los resultados de una encuesta que el Centro de Conservación Cetácea (CCC) encargó a la empresa Adimark-GFK, que arrojaría resultados “históricos y sin precedentes” como los calificaría su presidente Roberto Méndez.
Según el sondeo, un 99% consideró fundamental la creación de leyes que protejan a las ballenas y prohíban su caza definitivamente. Mismo porcentaje cree que el Gobierno debería trabajar activamente para la regulación de la pesquería del krill, principal alimento de las ballenas, mientras un 82% cree que la creación del Santuario de Ballenas sería un importante legado de la Presidenta Bachelet.
La encuesta consideró a 1.282 personas entre 15 y 70 años, de todos los niveles socioeconómicos y en 21 ciudades del norte, centro y sur del país.
Durante la presentación de los resultados, el Vicepresidente del Senado Baldo Prokurica (RN) destacó la adhesión al proyecto, argumentando que “hay pocas causas que tengan un número tan importante de chilenos de acuerdo”. Además, comprometió el apoyo del Senado a la tramitación del mismo: “Quiero expresar todo nuestro apoyo para transformar a Chile una vez más en un país que va a la vanguardia en esta materia y adquirir el compromiso que cuando ingrese el proyecto, lo vamos a tramitar a la brevedad para que Chile sea un Santuario Ballenero”.
Por su parte, el Senador Juan Pablo Letelier (PS) aprovechó la instancia para agradecer a las ONGs por el esfuerzo desplegado, habiendo logrado “poner el tema en la mesa”, mientras subrayó la importancia de aprobar la protección al krill en las aguas australes chilenas, considerado como el principal alimento de las ballenas y fundamental para el funcionamiento de la vida en la Antártica.
El Congreso Nacional ya había atendido la problemática de la protección de cetáceos años antes de la iniciativa del Ejecutivo junio de 2008. En 1994 ingresó la primera moción (1357-12) al respecto, que buscaba prohibir la casa de ballenas en el mar territorial chileno.
En diciembre de 2007 ingresaron a discusión tres nuevas mociones. El Senador RN Antonio Horvath presentó el proyecto que declaraba monumento nacional a todas las especies de ballenas indicadas (5628-03) y otra moción que prohibía la caza de cetáceos en las aguas sometidas a la jurisdicción nacional y establecía medidas de protección (5572-12), moción presentada en conjunto con los parlamentarios Guido Girardi (PPD), Pedro Muñoz (PS) y Baldo Prokurica (RN). Finalmente, Alejandro Navarro (PS), ingresaba un proyecto de modificación a la Ley General de Pesca y Acuicultura, para sancionar la caza de ballenas (5621-03) .
Navarro, Horvath y Girardi unieron criterios para una nueva moción ingresada en enero de 2008 y que replanteó la iniciativa de declarar monumento natural a todas las especies de ballenas que habitan o circulan por las aguas jurisdiccionales del territorio nacional (5744-03).
De acuerdo a CONAMA, todas estas mociones fueron consideradas en la elaboración del proyecto final emitido desde el Ejecutivo.
La zona protegida abarcaría una extensión de aproximadamente 5,3 millones de kilómetros cuadrados, lo que lo convertiría en uno de los santuarios de mayor envergadura en el mundo, incluyendo aguas interiores, mar territorial, zona económica exclusiva y áreas adyacentes a ella y bajo las cuales exista jurisdicción nacional.
La misión del santuario será promover la conservación y utilización no letal de las especies de cetáceos. En dicho espacio marítimo se prohibirá de manera permanente las operaciones de caza comercial y científica, así como la extracción de animales vivos con fines de entretenimiento.
Entre los principales objetivos del Santuario, Bárbara Galletti, del Centro de Conservación Cetácea (CCC), destaca la posibilidad de sentar las bases para el desarrollo de una política nacional de conservación marina, “que incluya entre otros, la regulación de actividades de avistamiento de cetáceos y la protección de espacios claves para los ciclos de vida de estas especies, permitiendo el desarrollo de actividades socioeconómicas en armonía con la protección a las especies y su hábitat”.
También permitiría -según Galletti- “consolidar un marco jurídico que brinde garantías para la recuperación de especies en peligro en particular, y la conservación de cetáceos en general”, además de promover el uso económico sustentable y no letal de los cetáceos para el beneficio de las comunidades costeras, a través del turismo de observación o ecoturismo de alta calidad.
En materia de educación, el proyecto permitirá la concreción de acuerdos de cooperación con países líderes en materias de conservación e investigación como Australia y Nueva Zelanda, con quienes ya se firmaron acuerdos durante el año en curso que permitirán capacitación para especialistas chilenos. Galletti destaca también el caso de Punta de Choros, Cuarta Región, donde en 2007 se realizó un taller de asistencia técnica en la capacitación de operadores para el avistamiento de cetáceos, gracias al Fondo Argentino de Cooperación Horizontal de la Cancillería del país trasandino.
Entre los beneficios socioeconómicos, Galletti argumenta que desde 1998 el crecimiento del avistamiento de cetáceos en América Latina ha crecido a una tasa promedio de 11% anual, lo que representa tres veces la tasa de crecimiento mundial. “Actualmente, cerca de un millón de personas realizan avistamiento de cetáceos en la región, generando ingresos por más de 74 millones de dólares en gastos directos, y más de 300 en gastos totales”, indicó.