El debate por la despenalización de la marihuana ha vuelto a ponerse en el tapete entre los parlamentarios con el ingreso a trámite de un proyecto de ley de los senadores Ricardo Lagos Weber, Juan Pablo Letelier y Fulvio Rossi para, precisamente, quitar las sanciones penales al cultivo y porte de la planta llamada “cannabis sativa”.
La iniciativa propone modificar la Ley que Sanciona el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas para permitir que las personas mayores de edad puedan cultivar marihuana en su domicilio siempre que sea para su consumo personal y/o uso terapéutico, y que también se permita el porte o transporte de la sustancia en una cantidad a definir.
Los parlamentarios plantean que este acto constituye una acción del ámbito privado de las personas, donde éstas aceptan voluntariamente los efectos que implica el consumo de estupefacientes.
Sin embargo, este proyecto de ley no es el primero que se presenta en este sentido. En años anteriores, otros parlamentarios también han intentado legislar para despenalizar en algunos aspectos el consumo de cannabis sativa.
El 1 de julio de 2003, el entonces senador Nelson Ávila presentó una moción con el objeto de “despenalizar la siembra, plantación, cultivo o cosecha de especies vegetales del género cannabis u otras productoras de substancias estupefacientes o sicotrópicas, destinadas al uso o consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo”.
El parlamentario argumentaba que este proyecto permitiría a los usuarios abastecerse sin tener que acceder a las redes de tráfico y disponer de un producto de mayor calidad y con menores riesgos para la salud.
Discutido en el Senado, el proyecto fue rechazado.
El senador Ávila insistió en la materia, presentando el 22 de marzo de 2005 una nueva iniciativa para autorizar “el autocultivo de especies vegetales del género cannabis con fines terapéuticos”.
La propuesta legislativa sugería que el cultivo privado se limitara a una cantidad que permita “un consumo personal, próximo y exclusivo en el tiempo”, para lo cual sería necesario contar con un certificado emitido por el médico tratante del que se dejaría copia y constancia en la unidad policial más cercana al domicilio del interesado.
El proyecto tampoco prosperó y el 2010 fue archivado.
En la misma línea, el 3 de septiembre de 2009 los diputados Enrique Accorsi, Guido Girardi Briere, Carlos Abel Jarpa, Juan Lobos, Fernando Meza, Marco Antonio Núñez y Laura Soto presentaron un proyecto de ley para autorizar el uso terapéutico de la marihuana “permitiendo a los pacientes la tenencia de una planta para estos efectos y aumentando las penas del microtráfico”.
Las ideas matrices del texto señalaban como condición para esta autorización que tres médicos recetaran el uso de la marihuana y para evitar que el paciente incurra en delito para poder adquirir la sustancia, se proponía autorizar la plantación, siembra y cosecha de una planta por paciente.
Incompatibilidad con el cargo parlamentario
En el último año también se han presentado una serie de proyectos de ley para establecer como causa de inhabilidad e incompatibilidad con el ejercicio del cargo parlamentario, el ser consumidor de marihuana o de alguna droga de tipo ilegal.
La más reciente es la iniciativa presentada el 29 de agosto de 2012 por los diputados Nino Baltolu, Gustavo Hasbún, Javier Hernández, Andrea Molina, Claudia Nogueira, Felipe Salaberry, David Sandoval, Arturo Squella, Ignacio Urrutia y Mónica Zalaquett.
Previamente, el 26 de julio de 2012 el senador Francisco Chahuán presentó un proyecto de reforma constitucional con el mismo objetivo. Esta propuesta ya la había hecho siendo diputado el 1 de agosto de 2007, cuando presentó un proyecto similar junto al diputado Roberto Sepúlveda.
Buscando profundizar aun más en el tema, el mismo senador Chahuán presentó el 15 de junio de 2012 un proyecto de ley para modificar la Ley Orgánica del Congreso Nacional, imponiendo a senadores y diputados el deber de someterse a pruebas científicas para determinar si consumen drogas estupefacientes o psicotrópicas ilegales.
Antes de eso, el 22 de abril de 2010 los diputados Eugenio Bauer, Romilio Gutiérrez, Gustavo Hasbún, José Antonio Kast, Juan Lobos, Javier Macaya, Celso Morales, Claudia Nogueira, Enrique van Rysselberghe y Felipe Ward habían presentado otro proyecto de reforma constitucional para impedir ser elegido diputado o senador si se era consumidor de drogas.
Jornada temática en el Congreso Nacional
En medio del debate que ha generado la posibilidad de despenalizar el consumo de marihuana, la Comisión Especial de la Juventud de la Cámara de Diputados realizó el 27 de agosto de 2012 una inédita jornada temática denominada “La cannabis sobre la mesa” que reunió a representantes de diversas organizaciones para discutir sobre la realidad de la marihuana en Chile y el mundo.
La presidenta de la Comisión, diputada Marcela Sabat valoró la ocasión para conversar en el Congreso sobre “un tema tabú”, lo que consideró “un hito y un ejemplo para el país”.
La parlamentaria agregó que la marihuana “es un tema abordado generalmente por la sociedad de un modo muy prejuiciado y estigmatizante, en circunstancias que la preocupación y el énfasis debiera estar en la capacidad de respuesta de una juventud que desafía y exige”.
En la actividad también participó la directora del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA), Francisca Florenzano, quien señaló que es necesario preguntarse qué se quiere despenalizar: el consumo, el porte, la producción o la comercialización de la marihuana.
Asimismo, comentó que las cifras demuestran que en Chile el consumo se concentra en los jóvenes y en los estratos de menor nivel socioeconómico.
El diputado Marcelo Díaz valoró que por primera vez el Parlamento discuta de manera transversal e institucional sobre este tema. Criticóndo eso sí la legislación vigente en materia de marihuana, la que asemejó con lo que ocurría antiguamente con las nulidades matrimoniales. Explicó que se puede consumir marihuana con fines terapéuticos pero como está penalizado el tráfico y el autocultivo, “entonces, hay que esperar que la marihuana caiga del cielo. Es la raya más pura del cinismo de algunas normas que rigen nuestra convivencia nacional”.
Por su parte, el diputado Ernesto Silva hizo hincapié en la necesidad de apuntar las políticas públicas a evitar el aumento del consumo de marihuana en jóvenes y niños. “Ese es un tema donde tenemos que poner especial discusión y ahí debe estar el foco de éste y futuros debates, ya que la evidencia indica que la prevalencia del consumo es diferente según los grupos de edad y los efectos también son diferentes según los momentos en que se inicia el comportamiento de consumo de marihuana”, dijo.
La jornada temática incluyó otros tres paneles que fueron moderados por los diputados Matías Walker, María José Hoffmann y Guillermo Teillier, respectivamente, y también contó con la participación del senador Jaime Orpis, los diputados Pedro Browne, Cristián Campos y Víctor Torres, además de médicos, científicos y la directora de la Corporación La Esperanza, Ana Luisa Jouanne.