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Ley sobre etiquetado de alimentos a la espera de su reglamento


19 de febrero 2013

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La Ley Nº 20.606 sobre Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad, conocida popularmente como la “Ley Super 8”, dado que uno de sus objetivos apunta a disminuir el consumo de dulces y golosinas en los menores de edad evitando la venta de estos productos en los colegios, comenzará a aplicarse el 6 de julio de 2013, justo un año después de su publicación y una vez emitido el reglamento que establezca la forma en que operará.

El Ministerio de Salud (Minsal) levantó una propuesta de reglamento, la que se encuentra en consulta pública en su sitio web para que pueda ser analizada por los organismos interesados y por la ciudadanía en general. La razón es que aunque la mayor parte de los contenidos de la ley han sido ampliamente conocidos por la opinión pública tras su aprobación en el Congreso Nacional, la mayor parte de su articulado requiere de un reglamento para entrar en vigencia y poder hacerse efectiva.

En lo sustancial, la ley:

  • dispone que los fabricantes, productores, distribuidores e importadores de alimentos deberán informar en sus envases los ingredientes que contienen, incluyendo todos sus aditivos y su información nutricional
  • prohíbe la comercialización de alimentos altos en grasa, sal y azúcar en los establecimientos de educación parvularia, básica y media
  • prohíbe la publicidad de estos alimentos y la entrega de regalos como gancho para la venta de alimentos destinados a los menores de 14 años

 

La "Ley Super 8" regula principalmente la información que presenta el etiquetado nutricional, de manera que los ingredientes que se declaran sean transparentes a la comprensión de los consumidores. Asimismo, establece lineamientos respecto a la composición de los alimentos industrializados, de modo que sea simple reconocer a un alimento saludable de uno que no lo es.

Para eso es esencial definir con claridad cuáles son los ingredientes que se pretende controlar dado que su consumo excesivo significaría problemas de salud para la población, como obesidad y sobrepeso.

El reglamento que dictará el Minsal debe precisar las cantidades de sodio (sal), azúcares y grasas máximas que deberían presentar los productos alimenticios. Estos macronutrientes quedaron caratulados como nutrientes críticos y su sobreingesta como "alta en…". Un ejemplo de lo anterior es la llamada "comida chatarra", la que se deberá rotular como "alto en calorías", "alto en sal" o con otra denominación equivalente, según sea el caso.

El ministerio encargó al Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (Inta) de la Universidad de Chile elaborar una primera propuesta, a partir de la cual se adoptarían los principios básicos del citado reglamento. En noviembre de 2011, este instituto presentó un informe, que se dio a conocer a la opinión pública en abril de 2012, generando más de alguna crítica.

 

Deberes y restricciones

 

Según lo establece la ley, es responsabilidad de los fabricantes, productores, distribuidores e importadores de alimentos preocuparse porque la información referida a la composición nutricional de éstos se visualice en los envases que los contienen, aunque los contenidos, forma, tamaño, mensajes, señalética o dibujos, proporciones y demás características deben ser determinadas por el Ministerio de Salud en el Reglamento Sanitario de los Alimentos.

Es obligatorio indicar cuando un alimento contenga entre sus ingredientes o haya utilizado en su elaboración soya, leche, maní, huevo, mariscos, pescado, gluten o frutos secos.

Asimismo, está prohibido hacer publicidad dirigida a menores de 14 años de los alimentos con altos índices en grasas, grasas saturadas, azúcares, sodio y otros ingredientes que la autoridad sanitaria considere nocivos y tampoco se podrán ofrecer dichos alimentos gratis como promoción o utilizar "ganchos" promocionales en su venta como regalos, concursos, juegos, adhesivos, juguetes, etc.

La publicidad de la comida no saludable sólo podrá hacerse en horario nocturno en medios de comunicación masivos y además llevar un mensaje que promueva hábitos de vida saludables.

 

Por otra parte, los establecimientos de educación parvularia, básica y media deberán incluir en todos sus niveles y modalidades de enseñanza, actividades didácticas y físicas que contribuyan a desarrollar hábitos de una alimentación saludable y adviertan sobre los efectos nocivos de una dieta excesiva en ingredientes que pueden representar un riesgo para la salud.

De la misma forma, los establecimientos educacionales deberán incorporar actividad física y práctica del deporte en sus actividades regulares, a fin de fomentar en sus estudiantes el hábito de una vida activa y saludable.

 

Hitos de la tramitación de la ley en el Congreso

 

El proyecto de ley que dio origen a esta normativa fue ingresado el 21 de marzo de 2007 por los entonces senadores Guido Girardi, Carlos Kuschel, Evelyn Matthei, Carlos Ominami y Mariano Ruiz-Esquide.

La tramitación de la iniciativa se prolongó en el tiempo, debido a las diferencias que surgieron entre el Senado y la Cámara de Diputados, las que tuvieron que ser zanjadas en un tercer trámite por una Comisión Mixta de senadores y diputados, y posteriormente el Ejecutivo aplicó un veto presidencial para perfeccionar la ley antes de ser despachada del Congreso en los términos que se especifica anteriormente en este artículo.

Diversas entidades públicas, organizaciones ciudadanas y representantes de la industria alimenticia participaron activamente del debate parlamentario. Entre los primeros se contó a la Subsecretaría de Salud, la División de Educación General del Ministerio de Educación y el Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos (INTA), el que fue representado por el jefe del Laboratorio de Lípidos, Ricardo Uauy. Este último, planteó la importancia de que exista una legislación que regule la publicidad de los alimentos, su promoción y etiquetado, pues estos constituyen un agente determinante para el consumo y sobre consumo de los mismos.

La Presidenta de Medios y Publicidad de la Sociedad Chilena de Pediatría, Valeria Rojas, también participó de la discusión, haciendo hincapié en que los niños en edad escolar consumen, en la actualidad, mucha televisión y el 70% de la publicidad para niños corresponde a comida chatarra.

Entre las organizaciones ciudadanas que pudieron plantear su visión sobre el proyecto en el Congreso se encuentra la Institución Alimenta tu Salud, cuya representante Macarena Smok, hizo algunas observaciones en cuanto a que la información educacional y nutricional debe ser veraz, íntegra, clara y simple, pero además debe ir acompañada de un plan educativo permanente sobre los contenidos de la información nutricional contenida en los productos que están a la venta.

Por su parte, el presidente de la Corporación Nacional de Defensa de los Consumidores y Usuarios (Conadecus), Hernán Calderón, comentó que la publicidad de algunos productos constantemente produce engaño en los consumidores, lo que ejemplificó con los denominados “pack” de colación, los que calificó como verdaderas “bombas” por el alto índice de elementos que contienen que van en dirección contraria a una alimentación saludable.

Otro punto de vista plantearon representantes de la industria como la Asociación Nacional de Bebidas Refrescantes (Anber), que a través de Jaime Gatica manifestó que la obesidad de la población se debe a varias causas, entre las que está la alimentación desequilibrada y el sedentarismo, y que la manera de hacer frente a ello es atacar la causa y aumentar la actividad física.

De igual forma, los representantes de Chile Alimentos, Marisol Figueroa y Jaime Lorenzini, manifestaron su intención de despejar algunos mitos en torno a la industria de alimentos, atendiendo a que a ésta se le culpa de la obesidad y del sedentarismo en la población. Sin embargo, señalaron que la realidad demuestra que faltan políticas dirigidas hacia el desarrollo de la actividad física y de alimentación balanceada.

Ley Fácil: etiquetado de alimentos






 
 

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