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Subsidio al empleo de jóvenes: la amenaza de la “sustitución” laboral


27 de marzo 2009

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Rodolfo Herranz R.

Ley fácil: Subsidio Laboral

En un rápido trámite de apenas 17 días el Congreso aprobó el proyecto de ley de subsidio al empleo de jóvenes entre 18 y 24 años de edad.

Ingresado vía mensaje del Ejecutivo el 3 de marzo del presente año, el proyecto surge del Plan de Estímulo Fiscal que el Gobierno propuso para hacer frente a la crisis económica mundial y en particular a la precaria situación del empleo proyectada para el 2009, aunque la Presidenta Michelle Bachelet, durante la promulgación de la ley el miércoles 25 de marzo, aclaró que más allá de la contingencia, se trata de una “medida permanente, que se va a proyectar en el tiempo”.

El subsidio consiste en dos pagos: uno al joven trabajador, que se pagará en forma anual ya sea dependiente o independiente, y otro al empleador, quien lo irá recibiendo de forma mensual

Si bien la iniciativa fue celebrada desde todos los sectores políticos, durante su segundo trámite en el Senado surgió una preocupación: ¿Cómo evitar que los empleadores decidan sustituir a un trabajador antiguo por uno joven para así acceder al subsidio?

Las malas prácticas en tiempos de crisis económica fueron duramente repudiadas por la ministra del Trabajo, Claudia Serrano, quien durante una reunión con gerentes de recursos humanos de diversos sectores calificó de “detestables” los casos de empresas que despiden gente para luego recontratarla por sueldos más bajos, un efecto que a su juicio es causado por de la reciente Ley de Semana Corrida. Surge la duda entonces si esta nueva ley de subsidio  al empleo de jóvenes se convertirá en un nuevo frente de malas prácticas empresariales.

Jovino Novoa (UDI), Presidente del Senado, valoró lo oportuno del proyecto enviado por el Ejecutivo y la celeridad con que el Congreso lo tramitó, definiéndolo como “un paso en el camino correcto”. Sin embargo, advierte que se hace necesario extenderlo a chilenos vulnerables de todas las edades: “Ello contribuiría a eliminar el riesgo de sustitución por parte de los empleadores de sus trabajadores de mayor edad por jóvenes que sí tienen acceso al subsidio”, explicó.

“Ese es un riesgo que existe -comparte el senador Pedro Muñoz Aburto (PS)- pues otros instrumentos similares han sido mal usados por el empresariado”. Durante la discusión en sala el 17 de marzo pasado, Muñoz Aburto –entre otros senadores- manifestó sus preocupaciones al respecto, planteando la necesidad de que la fiscalización y los controles por parte del Ministerio del trabajo sean estrictos. “El Ministerio se comprometió a esto, y pienso que la Dirección del Trabajo, a través de sus inspecciones provinciales, estará capacitada para ello”. Independiente de la confianza en el control estatal, el senador socialista estima que, de ocurrir malas prácticas, “es necesario ir pensando desde ya en sanciones mucho más drásticas que las que se señalan, como lo es quitarle el subsidio a la empresa o sacarla de este beneficio”.

El diputado Nicolás Monckeberg (RN), quien actualmente preside la Comisión de Trabajo de la Cámara Baja, concuerda en la importancia de que se haga un seguimiento riguroso a la utilización de este subsidio, “para que las empresas no lo utilicen como una medida de reducción de costos ni tampoco se haga uso político o electoral como ha ocurrido en otras oportunidades. Debe ser un seguimiento periódico, ojala semanal, tanto en el sector público como en el privado”, plantea. Eso sí, advierte, “el Sence está claramente superado y hoy no tiene la estructura adecuada para una correcta administración”.

 

Cómo se aplicará el subsidio


Las 3 condiciones que el empleador deberá cumplir para acceder al subsidio al empleo juvenil son:

• Que el trabajador tenga entre 18 y menos de 25 años de edad

• Que el trabajador integre un grupo familiar perteneciente al 40% más pobre de la población de Chile

• Que las remuneraciones brutas mensuales del trabajador sean inferiores a $ 360.000

El subsidio corresponde al 30% de la remuneración bruta mensual para los casos de remuneraciones hasta 200 mil pesos: Dos tercios son para el trabajador -ya sea dependiente o independiente- mientras el restante queda para el empleador, quien lo recibirá delforma mensual.

En el caso de remuneraciones entre $200.000 e inferiores a $360.000, el subsidio corresponde a la cantidad que resulte de restar al 30% de $160.000 el 30% de la diferencia entre la remuneración bruta mensual y $200.000.

La administración de este subsidio, que implica un gasto fiscal de 50 mil millones de pesos, recaerá en el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), y un Reglamento del Ministerio del Trabajo controlará los procedimientos y requisitos para la solicitud y pago del beneficio.

 

 


Parlamentarios proponen extender subsidio a mujeres jefas de hogar


De la mano con la presentación del proyecto de ley para el subsidio al empleo  de jóvenes a comienzos de marzo, parlamentarios de diversas tendencias ya anunciaban que pedirían la extensión del subsidio a las mujeres jefas de hogar, una idea considerada en el proyecto original emanado del Consejo de Equidad.

Para el diputado Antonio Leal (PPD) un subsidio a las mujeres dueñas de casa es necesario porque “muchas de ellas podrían encontrar empleos y vencer la resistencia que aún hay para contratar mujeres en determinadas faenas”. De acuerdo al parlamentario, cerca del 40% de la población pertenece a este sector, y además los empleos de las mujeres son mas precarios que los de los hombres. “Por ello, se requiere un subsidio que permita al menos igualar las condiciones para que la mujer acceda al mundo del trabajo”.

Similar opinión expresa la diputada independiente Alejandra Sepúlveda. “Un peso que se incorpore a la mujer es un peso que llega directamente a la familia”, dice, teniendo en consideración las complicaciones que existen en los pagos de las pensiones alimenticias y la cesantía de los padres. “Sobretodo ahora que existe este fenómeno de la feminización de la pobreza, donde la mujer sin duda es la más vulnerable del sistema”.

Desde el Senado, Pedro Muñoz Aburto complementa: “Es una medida a estudiar, considerando los altos índices de discriminación hacia las mujeres. Sería bueno que el Gobierno estudie una política de incentivos a la contratación de jefas de hogar”.


Otros proyectos de ley sobre jóvenes y trabajo


Además del proyecto de subsidio al empleo de jóvenes recientemente promulgado, el Congreso estudia una serie de otros proyectos que abordan principalmente la regulación del trabajo juvenil e infantil.

Presentada en noviembre de 2008 por un grupo de parlamentarios de la Alianza encabezados por el hoy presidente de la Corporación Rodrigo Álvarez (UDI), la Cámara de Diputados evalúa una modificación a la Ley 19.042 que crea el Instituto Nacional de la Juventud, en el sentido de fortalecer sus funciones en la elaboración de políticas públicas en torno al empleo de jóvenes, “a fin de que se pueda orientar, fomentar y divulgar las opciones y derechos que tienen los jóvenes para acceder a una fuente laboral, especialmente dar a conocer las políticas públicas que existan en esta materia” dice el proyecto, que pasa por su primer trámite en la Comisión de Gobierno Interior, Regionalización, Planificación y Desarrollo Social de la Cámara.


Otra moción, ingresada esta vez por diputados de la Concertación en julio de 2008, plantea una modificación al Código del Trabajo para regular la situación de jóvenes que se desempeñan como empaquetadores o embaladores en supermercados. Entre otros aspectos, se señala expresamente que esta función constituye una relación laboral como cualquier otra, consagrando “derechos mínimos a favor de los menores, estableciendo normas de control y jornadas especiales, para efectos de que dicha prestación de servicios no vaya en desmedro de sus obligaciones educacionales”. El proyecto además busca establecer el deber del Estado, la familia y las instituciones públicas y privadas, en la promoción y la correcta aplicación de la Convención de los Derechos del Niño.

Otra modificación al Código del Trabajo es la que la que plantea una moción ingresada en octubre de 2007 por los senadores PS Jaime Naranjo y Carlos Ominami. Ésta busca prohibir a los empleadores la contratación u ocupación en el desarrollo de su actividad empresarial de menores de quince años, salvo para casos especiales de espectáculos y actividades artísticas. El proyecto también regula la jornada de trabajo de los menores de dieciocho años, la que no podrá exceder, según las diversas hipótesis, de quince, diez o siete horas semanales, estableciendo además que la jornada diaria de trabajo no podrá exceder de ocho horas. El proyecto ésta en primer trámite en la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado.

También se discute en el Senado el comentado proyecto presentado por Nelson Ávila (PRSD), que establece un índice de masa corporal mínimo para aquellos jóvenes que trabajan como modelos. La propuesta del senador radical es que este índice sea no inferior a 18, definiendo también sanciones que van desde las 1 a las 20 UTM para empleadores que no cumplieran el dictamen.

El senador y candidato a la presidencia Eduardo Frei (DC) presentó en enero de 2007 un proyecto que modifica el Contrato de Aprendizaje contemplado en el artículo 78 del Código del Trabajo, que establece un mecanismo por el cual una empresa puede contratar a un trabajador a jornada completa en calidad de aprendiz bajo ciertas condiciones. La idea de Frei es extenderlo a los alumnos regulares de alguna institución de educación superior como parte de su formación curricular y para prestar servicios en una empresa, con la condición de que su jornada sea compatible con el régimen de estudios que se encuentra cursando y se le entregue un proceso de inducción o capacitación para el desempeño de las funciones contratadas.




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