por Desarrollo
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Última modificación
15/06/2007 17:21
La reforma propuesta por el Gobierno es amplia y abarca todas las áreas posibles:
Se crea un Sistema de Pensión Solidaria (PBS):
Que beneficiará al 60% más pobre de la población, que no haya cotizado nunca en una AFP o que no alcance las 240 cotizaciones que exige el sistema. Así, el actual sistema de pensiones asistenciales y pensión mínima garantizada, será reemplazado.
Pensión Básica Solidaria (PBS) para los mayores de 65 años que pertenecen al 60% más pobre del país y que no han cotizado en AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones). Esta pensión será de $60.000 a partir del 1 de julio de 2008 y de $75.000 desde el 1 de julio de 2009.
Aporte Previsional Solidario (APS) para quienes, habiendo cotizado en AFP y cumplido con las exigencias mínimas del sistema, aún reciban pensiones muy bajas. Desde el 1 de julio de 2008 se aportarán $60.000 a todas las pensiones inferiores a dicha cantidad. El APS subirá gradualmente año a año hasta alcanzar $200.000 el 1 de julio de 2012. Este aporte, como es un complemento al ahorro individual, decrece en cantidad hasta ser de cero si el jubilado logra por sí mismo una pensión mensual de $200.000.
Equidad de género:
Bonificación por hijo a toda mujer pensionada por el Sistema de Pensión Solidaria (PBS) o por AFP. Reciba o no aportes estatales, se le dará un bono por cada hijo nacido vivo, con un límite de dos. Este bono será de 12 cotizaciones previsionales por salario mínimo ($16.861 mensuales a junio de 2007) con un interés de 4% anual.
Se separa el seguro de invalidez y sobrevivencia entre hombres y mujeres. Es decir, habrá valores separados. Esto beneficia a la mujer, pues al tener una esperanza de vida mayor tiene menos probabilidades de usar ese seguro, por lo que la prima será menor.
Trabajadores independientes:
Los independientes también podrán recibir Pensión Básica Solidaria, acceder a asignaciones familiares y afiliarse a cajas de compensación, lo que no ocurre hoy.
Pero también tendrán obligación de cotizar al menos el 10% de su renta (más el porcentaje que la AFP exija como comisión), aunque será de manera gradual. Durante los tres primeros años de vigencia de la reforma se harán campañas educativas y de incentivo al ahorro. Al cuarto año, el trabajador deberá ahorrar, pero sólo considerando el 40% de sus ingresos para calcular su cotización. El quinto año deberá considerar el 70% de su renta y el sexto año, el 100%. Además, al décimo año de vigencia de la ley, será obligatoria la cotización de salud.
Trabajadores jóvenes:
Para incentivar la contratación de jóvenes, habrá un subsidio a las cotizaciones. Se entregará durante los primeros 24 meses de empleo de cada joven entre 18 y 35 años, cuyo ingreso mensual sea 1,5 veces el sueldo mínimo ($202.500) o menos.
El subsidio se entrega en dos partes: un subsidio a la contratación y un aporte directo a la cuenta individual del trabajador. El resultado: los jóvenes que ganen sueldo mínimo recibirán una cotización del 15% de su paga.
Competencia entre las AFP:
Habrá una licitación anual entre las AFP para recibir a los nuevos trabajadores, que son entre 100 mil y 150 mil cada año. Ellos serán asignados a la AFP que ofrezca los menores costos de administración y/o la más alta rentabilidad y deberán permanecer en ella por 18 meses máximo. Sin embargo, pueden cambiarse a otra que ofrezca mayores ventajas. La AFP que gane esa licitación debe hacer extensivos sus precios a todos sus afiliados.
Los bancos podrán entrar al sistema de AFP, pero sólo a través de filiales. Esto incluye a BancoEstado.
Se eliminarán las comisiones fijas que las AFP cobran a sus afiliados y que perjudican su ahorro.
Mayores opciones de rentabilidad:
Se autorizará a las AFP a que inviertan en el extranjero el 80% de sus fondos. Actualmente el límite es de 30%. Las administradoras hace tiempo que pedían esto para buscar mayor rentabilidad.
Fomento al ahorro:
Se creará un Ahorro Previsional Voluntario Colectivo (APVC). Sistema que se usa en varias partes del mundo donde los fondos de los trabajadores reciben aportes de sus empleadores.
Habrá un perfeccionamiento de las políticas tributarias para el ahorro voluntario, tanto individual como colectivo. La idea es incentivar este tipo de previsión.
Nueva institucionalidad:
Se creará el Instituto de Previsión Social (IPS), encargado de administrar las pensiones solidarias.
Se crearán los Centros de Atención Previsional Integral (CAPRI), donde las personas resolverán sus dudas y problemas respecto a sus pensiones.
Se creará una comisión de usuarios, formada por trabajadores, pensionados y administradores del sistema, para el seguimiento e implantación de las reformas.
Se creará un Fondo para la Educación Provisional, que a través de fondos concursables, hará promoción y educación de este nuevo sistema.