
Por comodidad muchas veces preferimos ir a un restaurant a almorzar. Cocinar se hace tedioso y especialmente en vacaciones, buscamos la salida fácil: comprar comida preparada o comer fuera de casa con el fin de concentrarnos en lo imporante: pasarlo bien y descansar.
Aquellos que se hacen asiduos a los restaurantes en temporada estival deben considerar que en promedio, se consumen unas 230 calorías más por día en estos locales si se compara con la ingesta que tenemos al interior de nuetros hogares.
Los investigadores de la Universidad de Texas realizaron un estudio que fue publicado en la edición de enero de 2012 del Journal of Nutrition Education of Behavior. La investigación pretendía medir el efecto de las recomendaciones nutricionales en el peso de mujeres con sobrepeso que comían con regularidad fuera de su hogar, a los menos tres veces por semana.
En el experimento participaron 35 norteamericanas de entre 40 y 59 años, que por distintas razones debían desayunar, almorzar, cenar o merendar fuera de sus casas. Las voluntarias asistieron a seis sesiones semanales de educación nutricional, donde se les enseñaron hábitos de alimentación saludable.
Tips
Entre los tópicos que se abordaron estaban el tamaño de las porciones, información calórica, contenido de grasa de los alimentos y tips para planificar los menús. Algunos tips eran solicitar un recipiente para llevar las sobras de comida a casa (eso hacía no tener la obligación de comer todo el plato), priorizar la comida que más nos gusta y no optar siempre por el menú (la idea es comer calorías que nos sean gratas y comer cosas que no cocinamos en casa) y compartir comidas principales o postres para reducir la ingesta calórica.
Los resultados mostraron que aplicando estas recomendaciones ninguna había subido de peso, e incluso algunas habían bajado una media de 3 a 4 libras porque consumían un promedio de 300 calorías menos por día. Es más, ahora muchas de ellas usaban parte de la información a la hora de cocinar en sus hogares.