La deshidratación se genera por una disminución de la cantidad de líquido existente en nuestro organismo, lo que se produce cuando la cantidad de líquidos ingeridos es menor de la que se elimina mediante la orina, deposiciones y sudor.
Muchas veces no nos percatamos de la importancia que tiene el agua para que nuestro cuerpo funcione bien, pero en realidad tiene funciones vitales: permite que se realicen todos los procesos bioquímicos, posibilita el transporte de nutrientes a las células, ayuda a la digestión al diluir los nutrientes de los alimentos, contribuye a regular la temperatura corporal mediante la evaporación por la piel, y permite que eliminemos deshechos mediante la orina. Si no mantenemos los niveles de hidratación adecuados, podemos tener fuertes síntomas de que nuestro cuerpo no anda bien: sentir cansancio, dolor de cabeza, calambres musculares, náuseas y mareos.
¿Cómo podemos prevenir la deshidratación?
La sed es la señal clave de alerta. Cuando sentimos sed, debemos obedecerle a nuestro cuerpo que nos está dando una señal. Para mantener una correcta hidratación es necesario reponer todo el líquido que se pierde, lo que se calcula en 3 litros durante el verano (aproximadamente).
Esta reposición de líquido se obtiene a través de los alimentos y de las bebidas. Se calcula que del total del agua necesaria, un 20-25% proviene de los alimentos y un 75-80% de las bebidas. Entre las buenas fuentes de hidratación podemos nombrar:
- El agua (simple y fácil de encontrar)
- Jugos de fruta (que tienen vitaminas, minerales y antioxidantes)
- Infusiones de hierbas naturales, isotónicos y lácteos
- En cuanto a las bebidas, se recomienda que sean sin azúcar y que no sean del tipo cola, ya que la cafeína que contienen aumenta la deshidratación.
Para mantener el cuerpo hidratado, algunos tips:
- Tomar pequeñas cantidades de líquido, ojalá bien fríos para bajar la temperatura corporal y así prevenir la pérdida por el sudor.
- Es bueno llevar una botella con nosotros para asegurarnos de que tomamos la cantidad suficiente de agua a lo largo del día.
- Durante las 8 horas que dormimos también perdemos agua, y que sumado al calor de las noches veraniegas hacen más difícil estar en equilibrio. Por eso recuerda siempre dejar un vaso de agua fresca en tu velador.
Estamos compuestos en un 70% de agua. Un equilibrio interno se refleja por fuera, así que si estás bien hidratada no solo te sentirás bien, sino que te verás radiante!
*Nutricionista de la Universidad de Valparaíso