El Índice de Masa Corporal (IMC) ha sido "el" indicador para identificar el sobrepeso y la obesidad. Esto podría cambiar luego que el Índice de Grasa Corporal (IGC) (Fat Mass Index, FMI) fuera validado como una herramienta más certera que el IMC.
De acuerdo a un estudio publicado recientemente por la revista PLoS One, el Centro Nacional de Estadísticas de Salud de Estados Unidos (National Health and Nutrition Examination Survey, NHANES) analizó los resultados de más de 20 mil densitometrias entre 1999 y 2004, tras lo cual determinó que el Índice de Grasa Corporal es una herramienta más específica para identificar pacientes con sobrepeso u obesidad que el IMC tradicional.
Esto, considerando que el IMC varía de acuerdo a la raza, sexo, edad y composición adiposa de cada persona. Es más, estudios revelan que el IMC funciona mejor en tallas medias (entre 1,60 y 1,80 centímetros), no así en personas que escapan de esos parámetros. Los amarillos malayos del sur y Negros pigmeos del Congo (de estatuta menor al 1,60) y los Caucásicos nórdicos e índicos y Amarrillos chinos del norte (de estatura superior al 1,80) pueden obtener resultados alterados de IMC.
En cambio el IGC podría utilizarse para cualquier composición antropométrica, haciendo sólo distinciones a partir del sexo:
| Sexo |
Grasa (%) |
Estado |
| Femenino |
más de 33 |
Obesidad |
| Femenino |
más de 25 |
Sobrepeso |
| Masculino |
más de 20 |
Sobrepeso |
| Masculino |
más de 25 |
Obesidad |
¿Cómo calcular el IGC?
El porcentaje de grasa corporal se calcula utilizando complejas fórmulas que requieren mediciones en centímetros -pellizcando pliegues con un cáliper- con una precisión de 0,5 cms. Los hombres y las mujeres requieren diferentes métodos de medición porque ellos generalmente acumulan grasa en el abdomen (cuerpo tipo manzana), mientras que ellas lo hacen a nivel de su abdomen y caderas (cuerpo tipo pera).
Un examen denominado bioimpedanciometría permite determinar el porcentaje de grasa corporal con mayor precisión. Se ubican electrodos en una mano o pie, éstos envían una señal indicando el nivel de resistencia que ponen los tejidos, de allí se terminan los porcentajes de masa magra (órganos, músculos y huesos), agua (ambos conducen la electridad) y grasa (no es conductiva).
De seguro con el pasar de los años el IGC se generalizá, mientras el IMC seguirá siendo la herramienta a utilizar.