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De qué se habla




Los alcances del Programa de Reconocimiento al Exonerado Político

 

Hasta la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, concurrieron las autoridades responsables de administrar este beneficio, a causa de acusaciones de irregularidades.

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05 de diciembre 2008

LISTADO DE EMPRESAS CLAUSURADAS E INTERVENIDAS DURANTE EL RÉGIMEN MILITAR

Entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990, durante el régimen militar que encabezó el general Augusto Pinochet, se estima hasta la fecha que unas 145 mil personas adquirieron la calificación de exonerados políticos, es decir, perdieron sus empleos por motivos políticos.

Como una forma de reparar el daño provisional causado por esta situación en 1993 se dictó la ley que dio vida al Programa de Reconocimiento al Exonerado Político, encargado de coordinar la entrega de compensaciones económicas a las personas que se desempeñaban en organismos estatales, en empresas en las que el Estado tenía más del 50% de participación o en aquellas

1504 empresas entre estatales y privadas intervenidas fueron calificadas por el Programa de Reconocimiento al Exonerado Político, para beneficiar a sus ex trabajadores.

empresas privadas que fueron intervenidas o clausuradas por la autoridad, durante el periodo señalado.

Legislaciones posteriores modificaron esta normativa tanto para ampliar los beneficios a los funcionarios del Congreso Nacional, del Poder Judicial y de las Fuerzas Armadas (Ley N°19.582) como para aumentar el plazo de postulación a las reparaciones (Ley N°19.881).

Tras la promulgación de está última norma y sumada a las dos anteriores, se recibieron en total 258.767 solicitudes de personas que acusaban haber sido exoneradas, de las cuales 113.481 fueron rechazadas. Sin embargo, según explican las mismas autoridades a cargo del Programa, esto no significa que a las restantes personas que sí fueron calificadas como exonerados políticos (145.286), se les otorgue de inmediato la pensión correspondiente.

Como lo resume el subsecretario del Interior, Felipe Harboe: “No es lo mismo ser solicitante que ser calificado y no es lo mismo ser calificado que recibir pensión”.

 HISTORIA DE LA LEY

  • Ley 19.234 (1993)
    Establece beneficios previsionales por gracia para personas exoneradas por motivos políticos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990, de las empresas públicas, semifiscales, autónomas del Estado y privadas según la fecha de intervención. Otorga beneficios de pensión no contributiva ó abono de tiempo por gracia con el fin de reparar las lagunas previsionales que se hayan producido producto de una exoneración de carácter político, además esta ley consideró un año de plazo para postular, comprendido entre el 12 de agosto de 1993 y el 11 de agosto de 1994.

  • Ley 19.582 (1998)
    Incorporó a los beneficios de la Ley antes mencionada (ley 19.234) a los funcionarios del Congreso Nacional, del Poder Judicial y de las FF.AA., amplía también los beneficios y otorga un nuevo plazo de un año para nuevas inscripciones, a contar del mes de septiembre de 1998.

  • Ley 19.881 (2003)
    En su artículo único, sólo otorgó un plazo adicional, de un año para nuevas inscripciones, a contar del mes de junio de 2003 hasta el 30 de Junio de 2004.

¿Cómo opera la entrega de beneficios?

Una Comisión Especial es la encargada de calificar cada uno de los casos que llegan a las oficinas del Programa de Reconocimiento al Exonerado Político, dependiente del Ministerio del Interior. Los expedientes son analizados de acuerdo a un orden establecido de prioridades, en las que predominan aspectos como el año de exoneración y el que se trate de personas mayores de 70 años y/o con enfermedades graves.

Los antecedentes de las personas que cumplen los requisitos exigidos y que resultan calificadas como exonerados políticos, son enviados al Instituto de Normalización Previsional (INP) que calcula el monto del beneficio a entregar, el que de todas formas, sólo se hará efectivo tras la Toma de Razón por parte de la Contraloría General de la República, la que revisa si los beneficios que se entregados son acordes a lo establecido en la Ley.

De hecho, las 145.286 personas calificadas como exonerados políticos, hasta la fecha sólo el 46,5% han recibido efectivamente la pensión compensatoria.

“Para ser calificado no se requiere Toma de Razón, para recibir la pensión sí se requiere. Nosotros calificamos y aquellos calificados que hemos demostrado que tienen derecho una pensión, antes que se le entregue, tiene que haber Toma de Razón por parte de la Contraloría (…) No hay ninguna persona a la cual se le haya concedido una pensión, cuya resolución no haya sido previamente tomada de razón por la Contraloría General de la República”, afirmó tajante el subsecretario Harboe, al exponer este miércoles 3 de diciembre ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados.

Harboe: “Si la norma es amplia habrá que modificarla”

En su presentación ante la instancia parlamentaria que preside la diputada Karla Rubilar (RN) –a raíz de las denuncias de presuntas irregularidades en la entrega de los beneficios a exonerados- el subsecretario del Interior, Felipe Harboe, defendió el Programa de Reconocimiento al Exonerado Político y la forma en que éste ha operado.

“Resulta del todo lógico y justo que el Estado indemnice a aquellas personas que producto de la coyuntura política, fueron expulsadas de su legítimo trabajo que ostentaban”, comentó.

Respecto a las críticas y cuestionamientos, el personero de gobierno sostuvo que una deficiencia de la ley es que “deja la puerta abierta para que cualquiera sea el medio de prueba (para calificar a un exonerado político). Asigna en forma privativa a la Presidencia de la República, a través del Ministerio del Interior, la facultad de calificar cada caso, sobre la base de un conjunto de medios de prueba extremadamente amplio”.

Pero aclaró que eso no significa que se de pie a irregularidades, sino muy por el contrario, “el Programa tiene la obligación legal de cumplir lo que dice la norma. Si la norma es amplia, si la norma puede ser cuestionable, bueno, habrá que modificar la norma”.

“Que hoy día se establezca que la calificación es ilegal, uno dice perdón, el accionar es de acuerdo a la ley, nos guste o no nos guste. La ley puede ser mala, puede ser perfectible, pero se actúa de acuerdo a la ley”, concluyó Harboe.

Fallas y abusos

Uno de los integrantes de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Tucapel Jiménez (Ind.), manifestó su preocupación por los abusos que se han registrado a partir de las mismas falencias que presenta la ley para los exonerados.

Personeros políticos que formaron parte del régimen militar y hasta agentes de organismos de seguridad del Estado que aparecen involucrados en violaciones a los Derechos Humanos, aparecen como beneficiarios del Programa de Reconocimiento al Exonerado Político, lo que fue considerado por el parlamentario como “incomprensible e impresentable”.

“Nosotros le pedimos al subsecretario Harboe que se vea la posibilidad de quitarle la calidad de exonerado a estas personas, sobre todo a violadores de Derechos Humanos que en su momento se aprovecharon de la ley porque ni siquiera existía un listado de agentes de la CNI o la DINA, entonces era muy difícil saber que eran agentes de seguridad o pertenecían a organismos represivos. Pero hoy día sí lo sabemos, como ocurrió con el llamado ‘Príncipe’, inculpado en el asesinato de Víctor Jara y a quien ya se le quitó el grado de exonerado político”.

El diputado Jiménez, cuyo padre fue un dirigente sindical exonerado, sostuvo que siempre hay un margen de error en todas las leyes, que pueden dar pie a errores o situaciones irregulares, sin embargo, recalcó que “lo importante es que se denuncie, pero que no se ponga en jaque o se ensucie a todo un Programa, que ha sido digno de admirar en otros países de América Latina. Yo quisiera que este programa no se ensuciara, sino que por el contrario, se aumentaran los recursos para que fuera más eficiente porque hay mucha gente todavía esperando una respuesta y personas que incluso, se han muerto esperando”.

Por José Luis Riffo M.


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