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De qué se habla




Los límites que impone la ley de gasto electoral

 

Para los pasados comicios presidenciales, los candidatos no podían gastar más de $5.086.797.265 para la campaña de primera vuelta y menos de $1.695.599.088 en segunda vuelta. ¿Cómo se definen estos montos y cuánto gastó cada candidato a La Moneda y al Parlamento? El detalle aquí.

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10 de febrero 2010

Por José Luis Riffo M.

Fórmulas complejas, pero claramente establecidas en la ley, son las que definen los límites de gasto electoral en que puede incurrir un candidato en cualquier campaña que se realice en nuestro país, ya sea para Presidente de la República, senador, diputado, alcalde o concejal.

Para los pasados comicios presidenciales, por ejemplo, el Servicio Electoral (Servel) estipuló que los aspirantes a convertirse en nuestra máxima autoridad, no podían gastar más de $5.086.797.265 para la campaña de primera vuelta que se definió el 13 de diciembre de 2009.

La cifra se redujo a $1.695.599.088 para el mes de campaña de segunda vuelta, que concluyó con la elección del 17 de enero de 2010 entre Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Sebastián Piñera Echenique, quien resultó finalmente electo.

¿Cómo se definen estos montos? La Ley sobre Transparencia, Límite y Control del Gasto Electoral señala que para las candidaturas a Presidente de la República, el monto máximo de dinero a gastar durante el periodo de campaña será equivalente a “la cantidad que resulte de multiplicar por tres centésimos de unidad de fomento el número de inscritos en los registros electorales del país”.

Y en caso de una segunda vuelta presidencial, el cálculo se realiza considerando como factor multiplicador un centésimo de unidad de fomento.

Fijados los límites y pasada la primera votación del mes de diciembre, los candidatos tuvieron que rendir cuentas ante el Servel de sus ingresos y gastos de campaña en primera vuelta, 30 días después de la elección, según lo establecido en la ley. Ninguno gastó más allá de lo que debía:

-         Jorge Arrate Mac Niven (Partido Comunista): $167.269.805

-         Marco Enríquez-Ominami Gumucio (Independiente): $1.505.644.193

-         Eduardo Frei Ruiz-Tagle (Democracia Cristiana): $3.171.939.680

-         Sebastián Piñera Echenique (Renovación Nacional): $5.083.945.921

 

Ver detalle de ingresos y gastos de cada candidato.

 

Las campañas parlamentarias

 

La misma lógica de votantes inscritos opera para calcular los límites de gasto en que pueden incurrir los candidatos a parlamentarios. De acuerdo con la legislación vigente, cuando se trata de candidaturas a senador, no se puede gastar más allá de “la suma de tres mil unidades de fomento, más aquella que resulte de multiplicar por cuatro centésimos de unidad de fomento los primeros doscientos mil inscritos, por tres centésimos de unidad de fomento los siguientes doscientos mil inscritos y por dos centésimos de unidad de fomento los restantes inscritos en la respectiva circunscripción”.

En cada una de las nueve circunscripciones senatoriales que eligieron representantes en la elección de diciembre de 2009, quienes competían por un escaño no podían superar los siguientes montos de gastos:

-         I CIRCUNSCRIPCIÓN (ARICA Y PARINACOTA - TARAPACÁ): $251.820.995

-         III CIRCUNSCRIPCIÓN (ATACAMA): $175.790.610

-         V CIRCUNSCRIPCIÓN (VALPARAÍSO): $371.948.196

-         VI CIRCUNSCRIPCIÓN (VALPARAÍSO): $384.208.019

-         X CIRCUNSCRIPCIÓN (MAULE): $312.018.779

-         XI CIRCUNSCRIPCIÓN (MAULE): $223.853.641

-         XIV CIRCUNSCRIPCIÓN (ARAUCANÍA): $209.861.689

-         XV CIRCUNSCRIPCIÓN (ARAUCANÍA): $303.043.256

-         XVII CIRCUNSCRIPCIÓN (AYSÉN): $110.917.459

 

Para el caso de los candidatos a diputados, la fórmula se resume en “la suma de mil quinientas unidades de fomento, más aquella que resulte de multiplicar por tres centésimos de unidad de fomento el número de inscritos en los registros electorales en el respectivo distrito”.

Sobre esta base, se pueden encontrar situaciones tan disímiles como que el distrito 6 de la Región de Atacama (comunas de Alto del Carmen, Caldera, Freirina, Huasco, Tierra Amarilla y Vallenar) tiene fijado un límite de gasto electoral de $67.131.958, mientras en el distrito 20 que corresponde a las comunas de Cerrillos, Estación Central y Maipú (Región Metropolitana) el gasto máximo era de $210.701.357. (Detalle por distrito aquí)

En el caso de la zona norte, uno de los candidatos superó los 80 millones de pesos en gastos, por lo que recibirá las multas correspondientes fijadas en la ley (Ver más adelante), mientras que en el distrito metropolitano mencionado ninguno de los competidores superó los 150 millones de pesos.

Ver cuánto y en qué gastó cada uno de los candidatos a diputado durante la campaña.

 

Sanciones, prohibiciones y aportes

 

La ley también es clara en explicitar los castigos que reciben quienes transgreden los límites de gasto fijados en el mismo cuerpo legal. Tanto los candidatos como los partidos políticos que representan se exponen a pagar multas aplicadas por el Servicio Electoral, que van en directo beneficio del Fisco y se expresan en unidades de fomento.

Dichas multas pueden ser:

-         El doble del exceso cuando no supere el 30%

-         El triple del exceso cuando supere el 30% y sea inferior al 50%

-         El quíntuple del exceso cuando sea superior al 50%


Se prohíben que los candidatos reciban aportes en dinero de personas naturales o jurídicas extranjeras, con excepción de los efectuados por extranjeros habilitados legalmente para ejercer en Chile el derecho a voto; tampoco de organismos o empresas del Estado ni en las que éste tenga participación, y las personas jurídicas de derecho público o privado sin fines de lucro.

Sí está permitido que privados entreguen sumas de dinero a una campaña, sin exceder el equivalente en pesos a una determinada cantidad de unidades de fomento, dependiendo si se trata de una candidatura a alcalde o concejal, diputado o senador, o en el caso de candidatos presidenciales.

Y está considerado, además, el aporte del Estado al sistema político que lo sustenta. En el caso de Chile, el Fisco aporta a las candidaturas a Presidente de la República con el reembolso de una parte del gasto en que incurren los candidatos y los partidos. Esta contribución, en todo caso, “no excederá el equivalente, en pesos, a tres centésimos de unidad de fomento por voto obtenido por el candidato respectivo” y cuando se trata de una segunda vuelta presidencial, dicho reembolso será de “un centésimo de unidad de fomento por voto obtenido por el candidato respectivo”.

Cuando se trata de elecciones de senadores, diputados, alcaldes y concejales, el aporte del Estado se hace efectivo al inicio del período de campaña electoral, cuando cada partido inscrito que presente candidatos adquiere el derecho de recibir una cantidad de dinero equivalente “al número de sufragios obtenidos en la última elección de igual naturaleza, incluidos los independientes que hubieren ido en pacto o subpacto con él, multiplicado por el equivalente en pesos a diez milésimos de unidad de fomento”.

Los partidos que no participaron en la elección anterior reciben una cantidad igual a la que corresponda al partido político que obtuvo el menor número de votos y para el caso de los candidatos independientes, ese mismo monto se reparte entre todos ellos.


Ver más de qué se habla>>

 

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