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A mí me importa

“Espero volver a la academia si alguna universidad quiere contratarme…”

Senador Ricardo Núñez Muñoz (PS), lll Región de Atacama


“Espero volver a la academia si alguna universidad quiere contratarme…”

A pocos días de dejar su puesto en el Senado, al cual decidió no repostularse, conversamos sobre sus planes futuros. Dice que echará de menos el debate de ideas en el Congreso: La pena de muerte, por ejemplo, fue un debate filosófico muy de fondo, donde cada uno mostró la manera cómo enfrentaba la vida. O cuando se discutió la ley de divorcio, que es una forma de abordar cómo se entiende a la pareja, al matrimonio, a la familia…Esas fueron para él, algunas de las grandes tareas del Senado, que valen la pena enfrentarlas. Nos dio su opinión acerca de las recientes elecciones parlamentarias, sobre la necesidad de que Chile se integre a los países que deben combatir el calentamiento global y sobre la reforma Constitucional que está propiciando para la explotación del litio como material estratégico. Son estos temas ambientales lo que más fascinan a nuestro entrevistado. De eso, no cabe duda.

23 de febrero 2012

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Senador, ¿qué evaluación hace Ud. de las recientes elecciones parlamentarias?

Todas las elecciones en un sistema democrático son buenas en sí mismas, por el sólo hecho de que la gente tiene en sus manos la posibilidad de elegir quienes van a ser sus representantes. Y creo que en esta oportunidad lo que se ha dado, es lo que hemos venido asistiendo en los últimos veinte años en Chile: una elección relativamente reñida entre dos sectores, la Concertación y la Alianza, y dentro de cada uno de estos bloques, las fuerzas políticas que los componen. Lo fundamental es que no va a cambiar mayormente la composición por el sistema binominal que tenemos. Básicamente el Senado y la Cámara de Diputados serán los mismos. Yo no sé si eso es bueno para el país. Felizmente, gracias a un pacto que hizo la Concertación con el Juntos Podemos, por primera vez en 20 años va a haber una fuerza política que no estaba representada en el Parlamento, que es el Partido Comunista. Y más allá de las diferencias que uno puede tener con una fuerza política determinada, el hecho que no estuviera una fuerza que tiene el 6 o 7 por ciento, que ha tenido candidato a la presidencia de la República, que es una fuerza histórica, era ya en sí mismo, una anomalía. Y el hecho que haya fuerzas políticas que casi no tienen representación, desde el punto de vista social e histórico, y que tienen representación parlamentaria producto de situaciones internas que se han producido en los bloques, Chile Primero, por ejemplo, constituían una anomalía.

Ahora creo que va a haber una buena representación, va a haber bastante más mujeres en el Senado, lo que es un hecho positivo. Me alegro mucho, entre ellas va a estar Isabel Allende que va a ocupar el mismo sitio que ocupo yo en el Senado. Y en la Cámara Baja, creo que un tercio de ellos, van a ser por primera vez diputados. Eso significa que estas elecciones van a representar una cierta renovación del cuadro político del país y particularmente de los liderazgos. De aquí seguramente van a salir muchos líderes nuevos, jóvenes que van a representar no solamente a sus regiones, si no que alternativas políticas distintas, que van a enriquecer a las anteriores, que van a mejorar la democracia y el trabajo legislativo. Éste último está bastante disminuido en Chile y espero que esta nueva generación le dé fuerzas a ese trabajo tan vital para el desarrollo del país.

Senador, Ud. ha decidido no repostularse. ¿Qué le diría a estas nuevas generaciones que llegan al Congreso?

Yo les daría el siguiente consejo, después de veinte años como senador de la República, siempre con la primera mayoría de Atacama: Les diría que tomen este trabajo con mucha seriedad. Que no olviden sus principios, sus valores. Que sigan siendo exactamente de la misma fuerza política por la cual fueron elegidos. Que no se dejen entusiasmar por vaivenes propios del qué hacer político del país. Que estudien los proyectos, que los analicen con detención, que mantengan una gran lealtad con el Gobierno – si son de Gobierno – y una gran lealtad con la oposición – si son de oposición. Que mantengan lealtad con sus partidos, porque en definitiva son los partidos políticos los que los ponen en la cancha para ser elegidos por la gente. Que mantengan una gran lealtad consigo mismos y que mantengan lealtad con la Constitución, por cierto, que es por la cual juran. Creo que el Parlamento se distingue justamente porque sus proyectos de ley se transforman en leyes positivas; que den un salto cualitativo en la vida de un país; que permitan efectivamente enfrentar los temas concretos a los que se refieren los proyectos de ley, en fin, tengo la impresión de que tenemos una gran responsabilidad. El Poder Legislativo es, de los tres poderes del Estado, el que tiene más responsabilidad con la gente, porque constantemente los parlamentarios deben de estar en contacto con ella, con las sensibilidades del pueblo, de la ciudadanía, de forma tal que mi consejo es ser muy consecuente con las ideas, con los valores y con los principios por los cuales fueron elegidos.

Ud. se ha mostrado partidario de respaldar la energía nuclear como medida de desarrollo de nuestro país. A la gente, en general, sólo al nombrarla se asusta ¿Qué beneficios nos puede acarrear y también qué riesgos?

Mire, de lo que yo soy partidario, es de que Chile se integre a los países que deben combatir el calentamiento global. No puede ser que Chile vaya a ser uno de los países que van a emitir más CO2 per cápita en el mundo, después de China. Que tenemos energías renovables no convencionales como el sol, como el viento, como la mareomotriz, como todas aquellas energías que son perfectamente posibles de ser utilizadas para efectos de poder ir cambiando las materias energéticas que el país tiene, y que sigue dependiendo del diesel, del petróleo y del carbón. Soy partidario de que se utilicen todas las energías renovables no convencionales. Lo que tengo claro sin embargo, es que en el futuro, dada la crisis energética y dado el hecho que estas nuevas fuentes, seguramente no van a ser capaces de suplir la enorme demanda que tenemos de energía, sobretodo en el norte del país, donde tenemos grandes proyectos mineros – y no nos debemos de olvidar que la minería sigue siendo muy esencial para la economía de nuestro país, particularmente la del cobre – en el futuro va a ser muy difícil que nosotros podamos prescindir de la energía nuclear. No digo ahora, pero en veinte años más, es altamente probable, que debido, entre otras cosas, a los cambios climáticos, a la desaparición, prácticamente de los glaciares en el norte que son los que surten a los escasos ríos que tenemos desde el Limarí hacia el norte. Dado el hecho además, de que necesitamos cada vez más agua para los habitantes de Antofagasta, de Copiapó, de Iquique, de Arica, del interior de cada una de estas regiones. Dado el hecho de que las industrias de la minería requieren de mucha agua, va a ser imprescindible poner plantas de energía nuclear que nos permitan desalinizar agua a bajo costo, al mimo tiempo que entregar energía eléctrica, que nos permita alumbrarnos y mover también las grandes maquinarias que requieren las empresas mineras fundamentalmente. Y no hay que tenerle temor.

En el mundo se están construyendo más de 70 plantas de energía nuclear después del colapso que va a sufrir el petróleo seguramente en 30 o 40 años más. No va a haber más petróleo bajo la tierra. El grave problema que tiene, es el desecho nuclear, que cada vez se avanza más hacia plantas de energía nuclear de tercera y cuarta generación. El mundo científico ya está trabajando en plantas de cuarta generación que no van a emitir desechos. Cada vez son más seguras, cada vez resisten más: el terremoto que afectó recientemente a las plantas en Japón demostró, que cuando se construyen bien, son plantas que resisten perfectamente bien los terremotos, que es una de las dificultades que tenemos en nuestro país. Pero por cierto la mayor dificultad es que no tenemos personal: Manejar una planta de energía nuclear es extraordinariamente complejo y requiere de ingenieros de muy alta calificación, que en Chile no existen. Por lo tanto tenemos que preparar a todo el mundo, particularmente a los jóvenes.

Ya he escuchado a muchos de ellos que quieren empezar a estudiar física nuclear, que nos permite ir conociendo lo que eso va a significar. Chile en el futuro va a ser el proveedor de un energético nuclear que actualmente no se usa, pero que va a resolver el problema del desecho, que es el litio. Ud. seguramente ha escuchado que he presentado un proyecto de Reforma Constitucional para que el Estado se haga cargo del litio, como un mineral estratégico muy importante para el país. De modo tal que el mundo – ya no Chile – va avanzando cada vez más para enfrentar el grave problema de la falta de energía sobre la tierra y el colapso que va a tener el petróleo, que durante doscientos años fue lo que le permitió al ser humano avanzar, desde la Revolución Industrial a la Revolución Post Industrial como la que estamos viviendo ahora, que es la que nos está permitiendo enfrentar prácticamente una nueva sociedad, que es la sociedad de la informática. Esa sociedad ya no va a poder vivir del petróleo ni tampoco a va vivir sólo de la energía del sol; ni va a vivir sólo de la energía del viento; ni va a vivir sólo de la mareomotriz… Va a poder implementarlas, sin duda alguna, pero no va a abarcar nunca más allá del 20 por ciento de la estructura de la matriz energética de los países más desarrollados. En el caso de España, por ejemplo, no más del 20 por ciento de la energía que consumen los españoles va a venir de energías no convencionales. En el 2020 ellos van a seguir teniendo plantas de energía nuclear. Italia, que se había negado, está ya construyendo dos plantas de energía nuclear. En Finlandia también están construyendo una, la más moderna del mundo, que va a producir mil mega watts, vale decir el 10 por ciento de lo que actualmente estamos requiriendo en nuestro país. Es decir, el mundo se está enfrentando de una manera muy responsable frente a esta demanda. Porque si algunos desafíos tiene el hombre sobre la tierra, este es el más importante: El calentamiento global. Que es CO2 que está en la atmósfera, que es el que permite que no salga el calor que tenemos del sol. Y ese CO2 nos va a matar. Va a destruir la sociedad humana. Eso lo sabemos ya. ¿Por qué no tomamos medidas ahora? Una manera es empezando a utilizar todas las fuentes energéticas que no emitan CO2 y otros gases con efecto invernadero. Y esa es la razón por la cual soy partidario de la energía nuclear. No porque yo sea nuclearista, ni me guste la bomba de Hiroshima… Eso es una cosa atroz. Lo que pasó en Ucrania, la ex Unión Soviética, en Chernobyl, es también atroz. Y como a cualquier ser humano, me preocupa, pero como he estudiado el tema, sé perfectamente que todas las 76 plantas nucleares que tiene Francia, ninguna de ellas ha tenido dificultad alguna. Y prácticamente el 80 por ciento de la energía que consumen los franceses, es proveniente de energía nuclear. Y si los alemanes no las están construyendo, es porque le compran a los franceses. Los belgas prácticamente tienen el 70 por ciento. Estas plantas nucleares son cada vez más seguras.

Por lo menos, la Agencia Internacional de Energía Nuclear con sede en Viena, todos los meses emite un reporte sobre la situación de cada una de las plantas que hay en el mundo: los argentinos que tenían dos plantas, están construyendo dos más; Brasil que tenía cuatro plantas, está construyendo cuatro más; México va a construir dos plantas más…Por que tenemos que alimentarnos, tenemos que hacer funcionar nuestras industrias, tenemos que suplir el petróleo y no se conoce otra forma que no sea producir la energía no convencional y además la energía nuclear. No es que yo quiera una sobre otras, las quiero todas. Que en el futuro, ojalá no tengamos carbón que quemar más carbón, porque nos está matando; que no quememos más petróleo, ni más gas proveniente del diesel, que tengamos sólo energías provenientes del sol, del viento, del mar, de las profundidades de la tierra y de la energía nuclear. Si Chile tuviera toda esa infraestructura para su matriz energética, contribuiríamos con nuestro planeta. De otra manera no seguiremos viviendo, no ahora, pero si en cien años más puede perfectamente producirse un colapso por la irresponsabilidad que desgraciadamente una vez más ha demostrado el ser humano en Copenhague, en estos días, donde no hubo posibilidad de establecer exactamente cual será la cuota de disminución de CO2 en la atmósfera por parte de cada uno de los países desarrollados que son los que desde hace 100 años están dañando al planeta. Nuestro país, contamina el 0,03, es muy poco, pero también somos muy pocos los chilenos: somos 16 millones y si uno divide por la cantidad de energía que producen nuestras fuentes térmicas, nos damos cuenta que somos de los países que contamina más por habitante. Cuando a mí mis amigos los verdes me dicen “nuclearista”, yo le digo “dénme ustedes cuál es la fórmula”. Ahora, el litio es el material que tiene la posibilidad de concentrar más la energía…

Cuéntenos su proyecto sobre el litio. ¿Por qué su explotación requiere de una reforma constitucional?

La requiere porque es un material tan estratégico como lo es el uranio, como lo fue el hidrocarburo en su momento, que la Constitución debe establecer que ese mineral también es estratégico, y que ojalá sean las empresas del Estado las que lo exploten. ¿Por qué va a ser estratégico? Porque de los estudios que he hecho, en conjunto con otros colegas, el litio tiene tres usos que son extraordinariamente importantes: Primero, por su composición atómica es el que permite que las baterías duren más. Bueno, las baterías que requieren los autos híbridos, van a ser y son ya del litio. El litio es el que tiene más capacidad de absorber energía y entregarla de manera regulada. Segundo, en el futuro el acero no va a hacer alianza con otros metales. Va a ser litio con aluminio, que va a resultar una aleación más liviana; los aviones comerciales van a ahorrar muchísimo combustible porque va a ser más liviano, y tan fuerte o más fuerte de lo que son los aviones que actualmente conocemos; también las armas van a ser de esos metales y en tercer lugar porque el litio va a ser el combustible del futuro. Por su parte, la virtud del tritium, que ya en el 2017 va a existir la primera planta que no genera desechos y por lo tanto no tiene las dificultades que tienen los desechos nucleares que actualmente existen. De modo tal, que si a mí me dicen que no es estrátegico un mineral en que nosotros tenemos un 45 por ciento de la reserva mundial, yo no sé lo que es estratégico. El litio lo tenemos en nuestros salares del norte donde la cordillera emergió muy rápido, en muy pocos millones de años, lo que permitió que en esa zona se concentrara, lo que hace más fácil extraerlo como salmuera, como dicen los técnicos. Creo que de esa manera podemos ir enfrentando el mundo que se nos viene encima, que nosotros mismos hemos creado, de mejor manera. No de la forma tan absurda como la que se expresó ahora en Copenhague; como la que nos propone este neoliberalismo extremo que consiste en explotar de manera irresponsable las riquezas naturales. No por esta política económica en que todo el mundo pretende que sea el mercado quien todo lo resuelva. En fin, creo que avanzar en estas materias es enfrentar la responsabilidad que como legisladores y como pensadores del futuro tenemos: avanzando en lo que objetivamente ya sabemos que va a suceder. Y le puedo asegurar que en el 2022, vamos a consumir el doble que hoy en día.

Senador Núñez, lo veo con tanta energía que realmente no veo cómo se va a ir para la casa…

No, si no me voy a ir para la casa…

¿Qué va a hacer cuando se vaya del Congreso?

Tengo muchas cosas que hacer; muchas cosas que leer; muchas cosas que aprender, que estudiar, que vivir… Espero volver a la academia si alguna universidad quiere contratarme… Espero volver a lo que a mí me gusta más…

Senador, ¿qué cosas recordará del Congreso como gratas y qué no le gustaría recordar?

La política con P mayúscula, esa la quiero recordar: Cuando se debaten ideas en el Congreso… Cuando discutimos la pena de muerte, por ejemplo, fue un debate filosófico muy de fondo, donde cada uno mostró la manera cómo enfrentamos la vida. Cuando discutimos la ley de divorcio, que es una forma de abordar cómo entendemos a la pareja, al matrimonio, a la familia…Esas fueron para mí grandes tareas del Senado, que valen la pena enfrentarlas…Cuando discutimos acerca del royalty, por ejemplo, fue una gran tarea en la cual yo me empeñé junto con el senador Lavandero… Actualmente no tenemos un royalty como debiéramos, vale decir que el recurso es una riqueza natural que la naturaleza dio según se nos puso en un determinado territorio… Cuando discutimos la falta de recursos hídricos y la seguía que se está avecinando sobre el país, producto de este cambio climático… Cuando no se utiliza bien el agua y resulta que las futuras guerras van a ser por el agua… Cuando discutimos la desaparición de especies en el mar, producto de la sobreexplotación por las grandes empresas pesqueras… Cuando discutimos la necesidad de descentralizar el país. Yo he estado muy comprometido con esa tarea como presidente de la Comisión de Gobierno en estos últimos quince años. Y hemos descentralizado, no todo lo que yo quisiera, pero vamos generando las condiciones para que tengamos un país donde las regiones valgan por sí mismas. Cuando discutimos esos grandes temas, vale la pena. Y si eso se traduce en leyes, mejor todavía. Eso lo voy a recordar mucho. Son tareas muy hermosas. De la política con p minúscula, no quiero recordar. Que hay mucha acá en Chile, dentro de los partidos, incluso dentro del mío. Siendo la política una actividad tan noble. Sigo pensando que sin ella es imposible que avancemos en la tarea de civilizar más al ser humano. Permite que el ser humano se vaya alejando de las cavernas. Y en ese sentido los partidos políticos a veces no están a la altura y eso de expresa en el Senado. No tanto en el Senado, tengo que ser muy franco. Seguramente en la Cámara de Diputados porque es más juvenil… No tienen las experiencia que hemos tenido algunos que vivimos el golpe de Estado, que sufrimos de la desgracia que se cernió sobre nuestro país, producto de la irresponsabilidad de las fuerzas políticas de la época, tal vez… En fin, por distintas razones… Por ese lado no tengo mucho que protestar ni criticar… Yo también quizás a veces he caído en actitudes que no son propias de alguien que quiere elevar el sentido de la política… Esa política no la voy a recordar. Sí voy a recordar a mucha gente de acá: Muchas secretarias y secretarios; mucha gente que trabajó conmigo en todas las comisiones en que participé en estos veinte años; muchas personas con las cuales compartí viajes fuera de Chile representando al Senado de la República. Pude conocer a sus señoras y más allá de nuestras diferencias políticas, nos transformamos en amigos, en fin, creo que eso lo voy a echar de menos, sin duda, porque es un lugar en donde a pesar de las diferencias que podemos tener – a veces a la gente eso le molesta –podemos ser seres humanos que también podemos platicar como amigos…Lo que voy a echar de menos es este lugar donde la democracia se vive todos los días, a cada instante. Me refiero a la democracia política, que es la que hacemos a cada rato, que a veces sufre retrocesos, pero casi siempre tiene más bien, avances. Pero espero colaborar y aportar desde otros lugares, no sé si con sabiduría, pero por lo menos con el intento de ser un poquito más sabio de lo que fui cuando nací.

M. Eugenia Rodríguez Q.

Diciembre 2009


 

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