Acciones de Documento
-
-
-
-
-
-
Compartir
Facebook
Digg
Google
Technorati
Yahoo
Meneame
del.icio.us
Stumbleupon
A mí me importa
Diputado Manuel Monsalve Benavides (PS), Distrito N° 46 de la Región del Biobío
“Se ha hecho un uso indebido de las Becas Valech, se ha producido una verdadera estafa...”
En el período parlamentario anterior Ud. fue un diputado de gobierno y hoy es de oposición. ¿Cómo se ha sentido en ambas circunstancias?
Bueno, preferiría seguir siendo parlamentario de gobierno… Pero la verdad es que creo que el fondo de la tarea sigue siendo el mismo. La forma de llevarla a cabo, sin duda, cambia.
Yo como parlamentario socialista me guío fundamentalmente por dos ejes centrales: buscar la profundización de la democracia en Chile y buscar mayor igualdad y justicia social en la sociedad chilena.
Cuando uno es parte del gobierno, apoya los programas, busca representar los intereses de los partidos que lo conforman y a los ciudadanos que se sienten convocados a esa visión de país. Hay una mayor relación con el gobierno y los proyectos de ley son de esa coalición, por lo tanto, resulta más fácil respaldarlos y contribuir a la labor de gobierno.
Cuando uno es oposición, tiene que influir en la agenda pública de manera distinta, porque obviamente, los proyectos que llegan al Parlamento, mayoritariamente son del Ejecutivo y representan una visión de la sociedad que yo no comparto.
Intento modificar los proyectos de ley a través de las indicaciones o de la votación en contra, cuando son proyectos muy lejanos a la visión que tenemos de la sociedad.
Y creo que hay una distinción muy importante, y es que cuando uno es de gobierno, tiene más posibilidades de reunirse con los ministros, con los subsecretarios y de poderles plantear los problemas de su zona, de poder influir incluso, en la Ley de Presupuesto, de manera que puedan destinarse recursos para resolver los problemas de ciudadanos de su zona… Y obviamente que eso se hace mucho más difícil cuando se es parlamentario de oposición. Eso es parte del juego democrático y lo asumo.
Pero debo decir, que también en la vida cotidiana del distrito, resulta de menos responsabilidad ser de oposición. La gente tiene claramente identificados quienes son de gobierno y quienes de oposición.
Entiende que los de oposición no tienen esa capacidad y esa relación con el gobierno como para resolver los problemas. Por lo tanto, obviamente, las exigencias de la ciudadanía respecto a los problemas concretos, disminuyen.
Por ejemplo y en los hechos prácticos, cuando iba a una ceremonia, a un gimnasio donde había 500 personas, me sentaba con un diputado de oposición. Cuando ésta terminaba, él salía caminando tranquilamente, y yo que era de gobierno, no podía hacerlo, porque la gente se acercaba a pedirme y a preguntarme un conjunto de cosas…
Hoy esa relación cambia y yo salgo más tranquilo y el actual parlamentario de gobierno es el que tiene que enfrentar el conjunto de demandas de los ciudadanos…
Como integrante de la comisión de Educación, le pediría que evaluara la gestión del gobierno en esta materia, en especial en relación a la propuesta de los liceos de excelencia.
Creo que si el objetivo central de la sociedad chilena – y pienso que en eso todos compartimos – es mejorar la calidad de la educación, en eso el gobierno no ha hecho llegar hasta ahora ningún proyecto de ley de fondo.
El único que a mi juicio es relevante, es aquel proyecto que aumenta la subvención preferencial, que lo discutió la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados y que obviamente va destinado a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad y está claramente demostrado – y hay evidencia científica – que cuando se aumentan los recursos en la educación de los niños más vulnerables, mejoran sus capacidades de aprendizaje y uno está influyendo con esa política pública en el mejoramiento y en la calidad de la educación.
Creo que el resto de los anuncios, la verdad es que son muy efectistas, pero no producen una transformación significativa. Quiero decir, por ejemplo, respecto al conjunto de los liceos de excelencia, que ellos implican la matrícula de tres mil alumnos y la verdad es que la matrícula global de Chile son cuatro millones.
O sea, pensar que con liceos que van a tener una matrícula de 3 mil, se va a producir una transformación importante y radical desde el punto de vista del resultado de la calidad del aprendizaje, pienso que no es así.
No es una política de fondo, es una política efectista, a la que no me voy a oponer, pero sí estoy obligado a decir que eso no cambia la realidad de la educación en Chile y tampoco contribuye a la educación que los chilenos quieren, que es una educación que sea pluralista, integradora, no sólo desde el punto de vista cultural, religioso, sino que también lo sea desde el punto de vista social e incluso de las competencias intelectuales.
Por lo demás, está demostrado, que cuando se integran en un mismo curso, en un mismo colegio, permiten mejorar el nivel de desarrollo de todos en su conjunto.
Creo que los liceos de excelencia son liceos que van a buscar una elitización intelectual, porque va a congregar a los que tienen mayores capacidades… Qué bueno por ellos… Pero no alcanzan a ser el 0,1 por ciento de la matrícula en Chile.
Por lo tanto, lo que a mí me interesa es el otro 99,99 por ciento, que todavía está esperando que el gobierno mande un proyecto de ley significativo para mejorar su educación y que permita calidad y movilidad social, que es lo que a todos nos interesa.
Quizás nos pueda contar en que va la comisión especial que investiga las adjudicaciones de las becas Valech.
Está terminando su labor, justamente está esperando unos informes de la Biblioteca del Congreso, que van a resumir las presentaciones que ha recibido la Comisión y por lo tanto, va a iniciar su proceso de votaciones y conclusiones.
Creo que hay un tema muy delicado respecto a las becas Valech, porque estamos hablando de beneficiarios que fueron víctimas de la represión del Estado, por tanto pasaron por una situación ya muy dolorosa y el Estado tiene una obligación con ellos.
Lo reconoció desde el punto de vista legal, incluso, porque hay leyes que buscan su reparación. Entre ellas, las que permiten este tipo de beneficios, como son las becas para estudiar.
Y la verdad es que se ha hecho un uso indebido, se ha producido una verdadera estafa, porque en definitiva, los beneficiarios han sido convocados a estudiar cursos que no tienen un título certificado, que no les permiten inserción laboral y se han pagado como si éstas fueran carreras universitarias.
Me parece un hecho gravísimo y espero dos cosas: Primero, que la Comisión y sus conclusiones permitan aclarar las responsabilidades administrativas y políticas y en segundo lugar, que ésta concluya con sugerencias al gobierno, porque aquí los beneficiarios no han tenido culpa, pero han perdido un beneficio.
Han sido doblemente dañados. Por eso espero que la comisión también pueda proponer al gobierno y al Presidente de la República, que se pueda reincorporar el beneficio a los beneficiarios de la Ley Valech, ya sea para ellos o para sus hijos.
Pero no puede ser, que producto de una estafa, hayan perdido un beneficio que era para reparar el daño que el Estado les había producido.
Ud. integra la llamada Bancada Médica de la Cámara de Diputados.
Bueno, en la Cámara de Diputados surge el ingenio, entonces normalmente se producen ciertas bancadas transversales como la regionalista, minera… Y bueno, los médicos no somos muchos, como 12 o 13… Y el monopolio lo tienen los abogados…
Los médicos poseen ciertos intereses comunes, que van más allá de sus participaciones en determinados partido políticos, de bancada. En definitiva en la salud siempre se juega lo mismo, que es hacer efectivo el derecho de los ciudadanos a acceder a la salud en forma oportuna y con calidad.
Ese es el interés que junta a los médicos en la Cámara de Diputados, donde buscamos una mirada transversal de los temas de salud, de manera de ir resolviendo los problemas que dificultan al ciudadano acceder a su derecho a ella.
Desde mi perspectiva, me interesa que ese derecho pueda ejercerse de la mejor manera, pero siempre fortaleciendo la salud pública, que también es un derecho compartido por la totalidad de los médicos.
También nos interesa una buena regulación del sector privado y que los ciudadanos, cuando estén enfermos, dispongan de un sistema que les permita en forma oportuna y con calidad resolver su problema de salud. Que ese sistema Chile lo vaya mejorando, de modo que las expectativas de los ciudadanos puedan cumplirse.
¿Cómo le ha ido con el proyecto de ley que prohibirá fumar en espacios públicos?
Sí, de no fumar en la calle. La política y el debate buscan instalar temas en la sociedad que pueden parecer imposibles hoy, pero que en la medida en que se debaten, van produciendo cambios en la manera que los ciudadanos evalúan su entorno.
A lo mejor, algo que parece imposible hoy, en uno o diez años más, quizás no lo sea… De hecho todos nos acordamos cuando las personas fumaban al interior de los buses, en los comedores, al interior de la casa…
Hoy día ya la gente tiene un alto rechazo a eso, no sólo por la ley, sino que desde el punto de vista cultural y de su educación, tiene un rechazo a que se fume en recintos cerrados.
Creo que vamos a evolucionar y lo que nos interesa es construir hacia delante, para ir logrando que la mayor cantidad de ambientes posibles estén libres de humo de tabaco.
Todos conocemos las consecuencias desastrosas que tiene no sólo en la salud, sino que en la propia sociedad y nosotros tenemos que instalar temas.
Eso es lo que hemos hecho junto a otros diputados, instalar el tema, que quizás hoy día no tenga prioridad en la agenda pública del Ministerio de Salud, pero aspiramos que a partir del debate, de la insistencia, de la perseverancia, pase a tenerla.
¿Y Ud, sabe en qué países ya está prohibido fumar en la calle?
Bueno en Europa ya hay varios países donde está prohibido fumar en los espacios públicos. Chile todavía tiene estos recintos cerrados donde no se puede fumar y donde en su interior, se construyen otros recintos privados en los que sí se puede fumar, como en la Cámara de Diputados, en los aeropuertos, por ejemplo…
A su juicio, cuáles son los criterios más urgentes de modificar respecto de la Ley de Isapres.
El debate se ha instalado en dos áreas centrales en que la Ley sigue siendo discriminatoria. Personalmente creo que lo más relevante sería eliminar el artículo 38 de Ley de Isapres.
Porque a pesar de la resolución del Tribunal Constitucional, todavía permite discriminar por edad y por género. O sea, cobrarle más caro a los adultos mayores o a medida en que uno cumple edad. Y en segundo lugar, cobrarle más caro a la mujer que al hombre.
Eso es claramente una política discriminatoria, ya que se está sancionando algo sobre lo cual las personas no pueden elegir. Y se les discrimina, se les sanciona.
También se mantiene la unilateralidad en la modificación de los contratos, porque si bien a uno le llega un informe, éste es el único contrato en Chile que se puede modificar sin la firma de las dos partes.
Aquí el afiliado de la Isapre no tiene que concurrir a modificar su contrato. La institución privada tiene la facultad unilateral de modificarlo y de informarle y bueno, si le gusta, bien y si no le gusta, se tendrá que cambiar de Isapre o tomar un plan de menores beneficios.
Esta garantía que se le entrega a las Isapres no está presente en ningún otro tipo de contrato en la sociedad chilena, por lo tanto, terminar con eso es muy relevante en el ámbito de las modificaciones a la Ley de Isapres.
La actividad minera de su región es bastante considerable. ¿Qué asuntos pueden mejorarse en las minas del carbón, aprovechando la experiencia que se ha podido rescatar del accidente en la mina San José?
Yo lamento que haya sido a raíz de la situación que hemos tenido, que se haya tomado conciencia de lo que implica la seguridad laboral y las condiciones dignas que los trabajadores necesitan para trabajar.
Lamentablemente mi zona tiene una larga y triste historia desde el punto de vista de la enorme cantidad de accidentes que ocurrieron en las minas estatales como Schwager, Enacar y Curanilahue, que ya están cerradas, pero que todavía se mantienen en actividad de producciones de carbón a través de pirquenes, que cada cierto tiempo son motivo de noticia, producto de accidentes.
En el caso de mi zona, lo que espero, es que la Enami, que el Ministerio de Minería, desarrolle una política que permita garantizar condiciones de seguridad al interior de las labores mineras.
Quiero decir que en el norte, el Estado a través de la Enami, primero compra la producción a los pequeños y medianos productores de cobre.
Espero que en la zona sur no se discrimine y a los que producen carbón, también el Estado les compre su mineral través de la Enami, como antes lo hacía Enacar.
Lamentablemente el Estado terminó con ese poder de compra, pero es muy importante para regular el precio. Y lo otro, es que haya un conjunto de programas de modernización de la minería artesanal, que impliquen recursos para mejorar la seguridad al interior de la mina.
Si Chile no quiere volver a vivir esta experiencia, tiene que aumentar la cantidad de recursos que destina a proyectos que buscan mejorar las condiciones de seguridad al interior de las minas.
En el caso de mi zona, el carbón está en baja, no como el cobre que está en alza, pero la verdad es que es cosa de mirar la historia. La industria del carbón fue de un tremendo aporte al desarrollo nacional.
Los ferrocarriles se empezaron a mover con el carbón que se producía en Lota; la Escuadra Nacional que enfrentó la guerra con Perú movilizaba su flota gracias al carbón; el cobre chileno en un inicio se fundía con el carbón que se producía en Lota…
Y si bien es cierto que las condiciones del mercado han hecho que el carbón caiga, todavía hay mineros en ese rubro y ellos tienen los mismos derechos que tienen los mineros del cobre y por lo tanto, tienen los mismos derechos a tener seguridad, a tener el apoyo del Estado.
Espero que esto también signifique que el Estado reflexione en mantener el poder de compra que él tenía sobre la pequeña y mediana minería del carbón en mi zona.
M. Eugenia Rodríguez Q.
Octubre 2010
Ver otras entrevistas >>



