¿Cómo incrementar la representación parlamentaria de las mujeres?

Los partidos políticos tienen un rol esencial en la implementación de políticas para lograr una mayor participación política de las mujeres.

||Autor Fotografía: Dominio Público
Contar con una proporción similar entre hombres y mujeres en los parlamentos es importante ya que fortalece el carácter representativo y la legitimidad del Congreso, además de incidir positivamente en el debate público y producción legislativa al incorporar puntos de vista y experiencias de las mujeres. Para lograr la igualdad de género – uno de los Objetivos de Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas - se requiere igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres para participar en las elecciones y para ser efectivamente electos.
 
Chile es uno de los países de la región con menor participación de mujeres en el Congreso. Frente a esto, cabe preguntarse ¿qué acciones concretas se recomienda a los partidos políticos adoptar para lograr aumentar la participación femenina en el parlamento? La respuesta la encontrará en la siguiente nota. 

Américas: la región con mayor porcentaje de mujeres en los parlamentos a nivel mundial

En las Américas, el promedio de mujeres en los parlamentos es de 27.8% (Unión Interparlamentaria, datos de diciembre 2016), lo que la transforma en la región del mundo que tiene el porcentaje más alto de mujeres en los parlamentos. Los países de las Américas que cuentan con una mayor proporción de mujeres parlamentarias son Bolivia (53.1% de mujeres en la cámara baja; 47.2% en la cámara alta), seguido por Cuba (48.9%, unicameral) y Nicaragua (45.7%, unicameral). En contraste, Chile cuenta con un 15.8% de parlamentarias mujeres en cada una de las cámaras, lo que equivale a los promedios regionales del año 2000. En este sentido, Chile tiene una deuda pendiente respecto de la participación política femenina.
 
El alto promedio regional de mujeres parlamentarias se debe en gran medida al establecimiento de cuotas de género. En 1991 Argentina aprobó la primera cuota de género en el mundo; actualmente casi todos los países de la región han adoptado algún tipo de ley de cuota. Tal como plantea Marcela Ríos, existen tres tipos de cuotas:     
 
  • Escaños reservados: se establece un número de escaños que deben ser ocupados por mujeres
  • Leyes electorales de cuota: se norma la composición de género de las listas de candidatos
  • Cuotas de partidos políticos: los partidos se auto-imponen obligaciones sobre la composición de género de sus directivas y/o de sus listas de candidatos
Tal como se mencionará a continuación, Chile adoptó una ley electoral de cuota de género el año 2015. 

En Chile, a pesar de los avances, persiste una deuda con las mujeres

Con un 15.8% de mujeres en el parlamento, Chile es uno de los países de la región que cuenta con una menor representación parlamentaria femenina, junto a países como Brasil, Guatemala, Venezuela y Paraguay. 
 
Sin embargo, cabe destacar dos buenas noticias. La primera es que si bien en Chile el porcentaje de mujeres es todavía muy bajo en comparación con el promedio regional, este porcentaje ha ido generalmente en aumento (salvo en el período 2010-2014, cuando las mujeres perdieron dos escaños en la Cámara en relación al período anterior). Una de las alzas más marcadas se experimentó en el Senado, el que pasó de tener 5.2% de senadoras para el período 2006-2010, al 15.8% para los años 2014-2018.
 
La segunda buena noticia es que recientemente ha habido avances legislativos para incrementar el número de mujeres parlamentarias. Uno de ellos fue la promulgación de la Ley 20.840 que sustituye el sistema electoral binominal (2015). Esta ley incorpora un tipo de cuota de género ya que exige que, del total de candidaturas al Senado y Cámara, ni los hombres ni las mujeres puedan superar el 60% del total de candidaturas. Asimismo, esta ley dispone incentivos económicos para los partidos que presenten candidatas que hayan sido efectivamente electas, para las elecciones de 2017, 2021, 2025 y 2029 (500 U.F. por cada una de ellas).   
 
Adicionalmente, la Ley 20.900 para el Fortalecimiento y Transparencia de la Democracia (2016) establece que un 10% del financiamiento público a los partidos debe destinarse para fomentar la participación política de mujeres.

Los partidos políticos pueden contribuir a incrementar el número de mujeres en el Congreso

Para aumentar la participación política de las mujeres, los partidos políticos tienen un rol fundamental. Según un manual del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el National Democratic Institute (NDI), para aumentar la participación política de las mujeres los partidos deben implementar buenas prácticas antes, durante y después de las elecciones. Algunas de estas se mencionan a continuación. 
 
1. Antes de las elecciones los partidos pueden:
  • Establecer regulaciones internas que garanticen la participación de mujeres en la toma de decisiones del partido, por ejemplo, a través de paridad en la mesa directiva o de un umbral de participación femenina en convenciones de los partidos
  • Generar unidades o secciones dentro de los partidos que sean compuestas por mujeres, con el propósito de articular prioridades y posicionar las preocupaciones respecto de género dentro de la agrupación política
  • Reclutar mujeres y apoyarlas para desarrollar o profundizar habilidades políticas 
  • Expandir el número de mujeres candidatas y adoptar procesos formales y transparentes de nominación de candidaturas
  • Garantizar un orden en las candidaturas que permita que las mujeres sean efectivamente electas
  • Asegurar que las candidatas dispongan de financiamiento político-electoral necesario, al destinar fondos de los partidos para capacitación y para candidaturas de mujeres
  • Colaborar con ONGs para monitorear el cumplimiento de los compromisos de los partidos en este ámbito
  • Cultivar alianzas estratégicas con hombres dentro de los partidos, que sean proclives a políticas de igualdad de género

2. Durante las elecciones los partidos deben:
  • Proveer capacitación a las candidatas mujeres, lo que aumenta las probabilidades de ser electas
  • Asegurar la visibilidad de las mujeres durante las campañas electorales
  • Difundir posiciones acerca de temáticas prioritarias para las mujeres
  • Observar y monitorear las elecciones para asegurar que las mujeres puedan votar de manera libre
  • Ofrecer información al votante con sensibilidad de género

3. Posteriormente a las elecciones los partidos deben concentrarse en:
  • Realizar una evaluación sistemática acerca de las necesidades y las oportunidades de las mujeres miembros del parlamento
  • Revisar las reglas de funcionamiento del partido
  • Proveer de apoyo a las mujeres que han sido electas
  • Promover reformas sensibles al género en los parlamentos, para transformar la cultura en el Congreso
  • Apoyar la creación de redes de parlamentarias mujeres
  • Lograr la cooperación de los hombres 
Como fuente de información adicional, se recomienda revisar el plan de Acción para los Parlamentos Sensibles al Género de 2012, elaborado por la Unión Interparlamentaria. 
 
 
 

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