06/05/2026
A pesar de que la mayoría de los países cuenta con normativas que regulan la
venta de alcohol a menores, en el ámbito de la venta online, los mecanismos de
verificación de identidad han mostrado limitaciones en su eficacia.
En ese contexto, algunos ordenamientos han adecuado sus normativas, para
estar a la altura del desafío que la tecnología les presenta. En Australia,
particularmente en el estado Nueva Gales del Sur, la normativa distingue la
licencia para venta online de aquella aplicable a establecimientos físicos,
instituyendo obligaciones específicas, como la verificación de edad tanto al
momento de la compra como de la entrega, capacitación en venta responsable,
trazabilidad de operaciones y registro de incidentes. Asimismo, exige el uso de
proveedores de identidad digital acreditados. La responsabilidad por
incumplimientos se extiende al titular de la licencia, sus empleados, repartidores
e incluso a terceros involucrados. Por su parte, la organización nacional que
agrupa a los vendedores minoristas de alcohol en toda Australia, lanzó
oficialmente el año 2019 el Código para la venta y entrega de alcohol en línea,
con el respaldo de un gran número de firmantes.
Para el caso de Países Bajos, las plataformas de ventas online de alcohol deben
elaborar, acreditar, capacitar al personal y poner en marcha un “proceso de
seguridad” para la venta de alcohol, con mecanismos de verificación que
permitan controlar la identidad tanto en la venta (cliente debe ingresar datos como
el nombre, edad y dirección) como en la entrega de alcohol a menores de edad,
donde el repartidor requiere la presentación de documentos de identidad.
Adicionalmente, algunos comercios se han asociado voluntariamente a sistemas
de identificación digital privado, los que tienen un costo para quien lo decida
utilizar. La normativa sanciona principalmente al vendedor, mientras que el menor
de edad puede ser responsabilizado por posesión de alcohol o uso de
identificación falsa. Recientemente el gobierno ha anunciado una nueva
normativa que extiende responsabilidades al repartidor.
Finalmente, en el año 2021, la International Alliance for Responsible Drinking
desarrolló estándares globales de responsabilidad para el comercio electrónico
de alcohol a lo largo de toda la cadena de suministro, desde el momento en que
el consumidor inicia el proceso de compra hasta el final, cuando la entrega se
realiza únicamente al destinatario adecuado.
A pesar de que la mayoría de los países cuenta con normativas que regulan la
venta de alcohol a menores, en el ámbito de la venta online, los mecanismos de
verificación de identidad han mostrado limitaciones en su eficacia.
En ese contexto, algunos ordenamientos han adecuado sus normativas, para
estar a la altura del desafío que la tecnología les presenta. En Australia,
particularmente en el estado Nueva Gales del Sur, la normativa distingue la
licencia para venta online de aquella aplicable a establecimientos físicos,
instituyendo obligaciones específicas, como la verificación de edad tanto al
momento de la compra como de la entrega, capacitación en venta responsable,
trazabilidad de operaciones y registro de incidentes. Asimismo, exige el uso de
proveedores de identidad digital acreditados. La responsabilidad por
incumplimientos se extiende al titular de la licencia, sus empleados, repartidores
e incluso a terceros involucrados. Por su parte, la organización nacional que
agrupa a los vendedores minoristas de alcohol en toda Australia, lanzó
oficialmente el año 2019 el Código para la venta y entrega de alcohol en línea,
con el respaldo de un gran número de firmantes.
Para el caso de Países Bajos, las plataformas de ventas online de alcohol deben
elaborar, acreditar, capacitar al personal y poner en marcha un “proceso de
seguridad” para la venta de alcohol, con mecanismos de verificación que
permitan controlar la identidad tanto en la venta (cliente debe ingresar datos como
el nombre, edad y dirección) como en la entrega de alcohol a menores de edad,
donde el repartidor requiere la presentación de documentos de identidad.
Adicionalmente, algunos comercios se han asociado voluntariamente a sistemas
de identificación digital privado, los que tienen un costo para quien lo decida
utilizar. La normativa sanciona principalmente al vendedor, mientras que el menor
de edad puede ser responsabilizado por posesión de alcohol o uso de
identificación falsa. Recientemente el gobierno ha anunciado una nueva
normativa que extiende responsabilidades al repartidor.
Finalmente, en el año 2021, la International Alliance for Responsible Drinking
desarrolló estándares globales de responsabilidad para el comercio electrónico
de alcohol a lo largo de toda la cadena de suministro, desde el momento en que
el consumidor inicia el proceso de compra hasta el final, cuando la entrega se
realiza únicamente al destinatario adecuado.
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