08/07/2019
La principal normativa multilateral que regula la seguridad digital, es el Convenio sobre Ciberdelincuencia del Consejo de Europa, más conocido como Convenio sobre Cibercriminalidad de Budapest, firmado el 23 de noviembre de 2001, cuyo objetivo es prevenir las conductas delictivas en este ámbito.
A nivel internacional, en tanto, muchos países cuentan con estrategias de ciberseguridad, así como con esquemas de gobernanza atingentes a esta materia.
En esta línea, por ejemplo, el modelo alemán aparece delineado en la Estrategia de Ciberseguridad del país, que le asigna al gobierno federal el deber de proteger la infraestructura crítica de la información, a través de una coordinación estratégica entre los actores públicos y privados, y la configuración de un Centro de Respuesta Nacional de Ciberseguridad.
El Centro de Ciberseguridad de Australia, en tanto, lidera los esfuerzos de este país por monitorear de manera ininterrumpida las ciberamenazas que puedan acechar los sistemas vitales del Estado australiano. Bajo este esquema, el Primer Ministro es apoyado por un Ministro Asistente en materia de Ciberseguridad, encargado de liderar la política sectorial.
En cuanto al paradigma español, el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España es la entidad subordinada al Ministerio de Economía y Empresa, que tiene a su cargo el desarrollo de la ciberseguridad, tanto en lo que respecta a la situación de la sociedad civil, la academia, las compañías privadas y los sectores estratégicos del país.
Finalmente, el modelo de Estonia se sustenta primeramente en el accionar del Consejo de Ciberseguridad, organismo conformado en 2009, en el seno del Comité de Seguridad del Gobierno, con la misión de contribuir a allanar la cooperación interinstitucional y supervigilar la implementación de las metas de la Estrategia de Ciberseguridad del país.
La principal normativa multilateral que regula la seguridad digital, es el Convenio sobre Ciberdelincuencia del Consejo de Europa, más conocido como Convenio sobre Cibercriminalidad de Budapest, firmado el 23 de noviembre de 2001, cuyo objetivo es prevenir las conductas delictivas en este ámbito.
A nivel internacional, en tanto, muchos países cuentan con estrategias de ciberseguridad, así como con esquemas de gobernanza atingentes a esta materia.
En esta línea, por ejemplo, el modelo alemán aparece delineado en la Estrategia de Ciberseguridad del país, que le asigna al gobierno federal el deber de proteger la infraestructura crítica de la información, a través de una coordinación estratégica entre los actores públicos y privados, y la configuración de un Centro de Respuesta Nacional de Ciberseguridad.
El Centro de Ciberseguridad de Australia, en tanto, lidera los esfuerzos de este país por monitorear de manera ininterrumpida las ciberamenazas que puedan acechar los sistemas vitales del Estado australiano. Bajo este esquema, el Primer Ministro es apoyado por un Ministro Asistente en materia de Ciberseguridad, encargado de liderar la política sectorial.
En cuanto al paradigma español, el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España es la entidad subordinada al Ministerio de Economía y Empresa, que tiene a su cargo el desarrollo de la ciberseguridad, tanto en lo que respecta a la situación de la sociedad civil, la academia, las compañías privadas y los sectores estratégicos del país.
Finalmente, el modelo de Estonia se sustenta primeramente en el accionar del Consejo de Ciberseguridad, organismo conformado en 2009, en el seno del Comité de Seguridad del Gobierno, con la misión de contribuir a allanar la cooperación interinstitucional y supervigilar la implementación de las metas de la Estrategia de Ciberseguridad del país.
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