La violencia como práctica antidemocrática en los procesos electorales en América Latina y el Caribe.
La violencia política en América Latina y el Caribe abarca acciones destructivas para obtener poder y suprimir la oposición, practicada por diversos actores, desde agentes estatales hasta medios de comunicación. Incluye violencia política de género, obstaculizando la participación plena de mujeres y diversidades en la política. Aunque existen leyes contra ello, sigue siendo un problema destacado en la región. En nuestra región se ha vuelto necesario analizar y discutir el fenómeno de la violencia política, especialmente aquella dirigida contra los candidatos electorales. En un mundo cada vez más polarizado, donde la democracia y los derechos civiles a menudo son puestos a prueba, este tema es de suma importancia, pues atañe a la esencia misma de nuestras instituciones democráticas. El análisis de este fenómeno no puede ser unidimensional, ya que la violencia política está enraizada en una multitud de factores interconectados. Entre las variables claves a considerar se incluyen, pero no se limitan a, la corrupción, la desigualdad social, la inestabilidad política, y la influencia de grupos de poder ilegítimos.