50 Documentos
A principios de 2020 se identificó un nuevo coronavirus en humanos. Su aparición fue en la ciudad de Wuhan, China, y al 10 de marzo se ha extendido a más de 103 países y 8 territorios, incluido Chile. Los países con más casos confirmados son China, Italia, República de Corea e Irán1. El 28 de febrero del 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote como “emergencia de salud pública de preocupación internacional”, elevando el riesgo de propagación del coronavirus de “alto”2 a “muy alto”. El 11 de marzo la Organización Mundial de la Salud, OMS, declaró el brote de Coronavirus Covid-19 como pandemia3. En Chile, el 7 de marzo el Ministerio de Salud decretó “Alerta Sanitaria” y otorgó facultades extraordinarias (contratación de personal, compra de insumos o equipamiento, difusión de mensajes en medios de comunicación, entre otros) a la Secretaria de Salud Pública.
Los coronavirus (COV) son una gran familia de virus que causan diversos tipos de enfermedades broncopulmonares, desde el resfrío común hasta enfermedades más severas, como el MERS-CoV y el SARS-CoV. Un nuevo coronavirus (nCoV) es una nueva cepa no previamente identificada en humanos. Aunque la influenza y COVID-19 presentan síntomas similares, sus agentes causales son virus diferentes.
Tras la identificación de un brote de coronavirus en la ciudad de Wuhan en China, el gigante asiático implementó una serie de medidas para controlar el progreso del virus tanto en la provincia afectada como a nivel nacional. Sus políticas de aislamiento demostraron significativos resultados en cuanto a la reducción de la propagación del COVID-19. De hecho, a una semana de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara la emergencia como pandemia, China informó que ya no tenía nuevos casos internos. Por su parte, Corea del Sur, quien inicialmente se posicionó como el segundo país más afectado por el virus, implementó importantes políticas de testeo y seguimiento, que lo han llevado a reducir el numero de contagios de manera considerable. A pesar de que aún no se declara el control total del virus, ya lograron aplacar la curva de contagios y su manejo sanitario se ha establecido como referente.
El 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud declaró al Covid-19 como pandemia. Numerosos estados a lo largo del mundo han establecido medidas para evitar la propagación del contagio y dar tratamiento a los portadores del virus. El presente documento aborda los casos de Argentina, Bélgica, Colombia, España, Francia, Italia, Reino Unido y Uruguay. En lo referente a las medidas a seguir por la población, las más recurrentes son la limitación de la libertad de circulación; cierre de los comercios, con excepción de aquellos que distribuyan bienes esenciales como alimentos o productos farmacéuticos; clausura de eventos públicos, e instar a los empleadores que, dentro de lo posible, permitan a sus empleados la realización de trabajo a distancia. Respecto a la organización del trabajo parlamentario, las medidas usuales han sido suspender al acceso a las dependencias del Poder Legislativo tanto a visitantes, como lobistas o personal que no sea estrictamente necesario paras las funciones parlamentarias mínimas. En varios casos tampoco se permite el acceso a la prensa. Por otro lado, se han dispuesto instalar en las dependencias de los respectivos poderes legislativos, unidades para medir la temperatura corporal a través de termoscanner, desinfectar el hemiciclo después de cada sesión, instalar dispensadores de alcohol gel, entre otras. Además, en algunos casos se ha dispuesto el voto telemático, restringiendo la agenda legislativa únicamente a las medidas necesarias en función de la contingencia. En otros casos también se han dispuesto cuotas para restringir el número de parlamentarios en la sala, de forma que por cada partido solo se presentan un número acotado de parlamentarios, como para poder cumplir lo quórums mínimos.
También pertenece a: Trabajo • Congreso NacionalLa pandemia internacional decretada por la OMS el pasado 11 de marzo, ha llevado a los Estados a extremar esfuerzos. En este contexto las Fuerzas Armadas han adoptado diversos roles y funciones, según los recursos disponibles y las necesidades y urgencias de cada Estado, variando estas desde la cooperación en operaciones de repatriación y asistencia en cuarentenas de pasajeros, como en los casos de Canadá y el Reino Unido, a funciones más complejas a nivel sanitario en España e Italia. Desde el punto de vista sanitario, las Fuerzas Armadas españolas, en el marco de la operación Balmis, y principalmente a través de su Unidad Militar de Emergencia (UME), han realizado una importante labor de desinfección en puntos críticos como estaciones de ferrocarriles, aeropuertos, accesos a hospitales, entre otros. En Italia, el sector Defensa junto con poner a disposición su infraestructura hospitalaria y personal médico, ha desplegado cerca de 400 efectivos en terreno para apoyar en labores sanitarias, habilitando hospitales de campaña y camas, a las vez que, ambulancias, helicópteros y aviones para el transporte de pacientes y equipos médicos. Asimismo, la industria de defensa (AID) estaría colaborando en la producción de respiradores pulmonares. A ello se ha sumado la ingrata labor de trasladar decenas de cadáveres de víctimas del COVID-19, para su incineración.
La pandemia internacional decretada por la OMS el pasado 11 de marzo, ha llevado a los Estados a extremar esfuerzos. En este contexto, las Fuerzas Armadas han adoptado diversos roles y funciones, según los recursos disponibles, y las necesidades y urgencias de cada país.
Antecedentes; Difusión en las Américas – casos confirmados de COVID-192; Emergencias de salud pública de carácter internacional: Influenza; Situación Global; La tasa de crecimiento en diferentes países; Fuentes de información.
Antecedentes; OMS; Preparación nacional para situaciones de emergencia en salud pública; Estrategias generales de la OMS para casos de pandemia de influenza; OMS y COVID-19.
Este informe examina la relación entre el avance del COVID 19 y factores territoriales que podrían contribuir a la adopción de medidas de protección. Para esto, se da cuenta de tres iniciativas que han tenido por objeto poner en evidencia la importancia de esta relación: Uno de Vergara Perucich y otros (2020) busca determinar los sectores de la ciudad en que se emplazan las viviendas con condiciones de precariedad material que presenta alto riesgo ante el COVID 19. Núñez (2020) y otros buscan determinar los espacios urbanos que promueven las interacciones sociales, y cuyo control y reducción de su actividad podría contribuir a disminuir potenciales focos de contagio. Un tercer estudio del Centro de Producción del Espacio de la Universidad Las Américas, busca construir un Índice de Vulnerabilidad para el COVID-19, que permita identificar los sectores de hogares más vulnerables a propósito de expansión del coronavirus en Chile. En este ámbito, se revisan los datos de las evolución del COVID 19 a nivel comunal, y utilizando el índice de incidencia, definido por OPS como el número de casos nuevos de una enfermedad u otra condición de salud dividido por la población en riesgo de la enfermedad (población expuesta) en un lugar específico y durante un período especifico y cuya interpretación matemática es la probabilidad de que un individuo perteneciente a la población en riesgo se vea afectado por la enfermedad de interés en un período específico.
También pertenece a: EconomíaEl presente documento tiene por objeto apoyar a diversos parlamentarios en la recolección de antecedentes respeto de la pandemia de COVID-19, en particular en lo referente a las Non-Pharmaceutical Interventions (NPIs) que corresponden a medidas, planes y políticas que promueven el aislamiento social y buscan evitar que el número de contagiados aumente de manera tal que los sistemas de salud a nivel mundial alcancen su capacidad crítica.