Torneo Delibera
“Queríamos que fuera ley”: Diente de Lobo, el equipo talquino que llevó su voz al Congreso y conquistó Delibera 2025
24 Octubre 2025
La profesora Isabel Mora, docente de Lenguaje del Colegio Inglés de Talca, ya conocía el Torneo Delibera. Había participado en ediciones anteriores y sabía el valor pedagógico que tenía para sus estudiantes.
Por eso, cuando desde la dirección llegó la invitación para ser parte de la versión 2025, no dudó en aceptar. “A mí me encanta postular a proyectos”, comenta entre risas. Lo que comenzó como una nueva oportunidad para aprender fuera del aula terminó convirtiéndose en una experiencia transformadora para toda la comunidad educativa.
El punto de partida fue su optativo de argumentación, donde la profesora organizó un debate interno para definir quiénes representarían al colegio. De allí surgieron los cuatro estudiantes que conformaron el equipo “Diente de Lobo”: Lucas Gamboa (presidente del equipo), Laura del Carmen Pinochet, Pedro Mardones y María Isabel Bernales. “En marzo les comenté sobre el proyecto, y los que estaban interesados tenían que lucirse en un debate. Todos hicieron su mejor performance, pero ellos destacaban”, recuerda la docente.
Una propuesta con sentido social
Desde el inicio, el grupo decidió enfrentar un desafío complejo. “Queríamos que nuestro proyecto tuviera un impacto social real”, explican los estudiantes. Así nació la propuesta de modificar la Ley 19.856, idea que tomó forma tras semanas de investigación, reuniones con especialistas y el apoyo del jefe técnico regional de Gendarmería del Maule, Omar Rodríguez Muñoz, quien los alentó a seguir adelante.
Durante las semanas previas al torneo, los ensayos se volvieron parte de su rutina. Cada miércoles, jueves y viernes se reunían por las tardes en la biblioteca del colegio para conversar, argumentar y repasar cada detalle de su propuesta. Además, cada dos semanas recibían orientación de distintos profesionales —entre ellos, un abogado tributario— que los ayudaban a pulir el contenido y entender la viabilidad del proyecto.
El trabajo en conjunto fue una de las claves del éxito de los estudiantes talquinos. “La verdad es que siempre van a haber desacuerdos o distintas opiniones, pero este no fue el caso, ya que siempre estábamos con la mejor de las actitudes, y con la esperanza de que nuestro proyecto fuera algo muy bueno y que podía salir adelante”, comenta Lucas Gamboa, presidente del equipo.
Por otro lado, encontrar el enfoque adecuado fue uno de los mayores desafíos. “Sabíamos que queríamos trabajar en algo que tuviera alto impacto social, pero nos costó mucho tiempo definir en qué centrarnos”, comenta Laura Pinochet, una de las integrantes. En un comienzo, el equipo había planteado ofrecer beneficios a empresas mediante rebajas de impuestos, pero tras revisar la idea con expertos comprendieron que esa propuesta implicaba pasar de una moción parlamentaria a un mensaje presidencial, lo que les presentaba una dificultad técnica. Sin embargo, supieron adaptarse, ajustar su enfoque y dar un nuevo rumbo a la iniciativa.
La Iniciativa Juvenil de Ley (IJL) del equipo buscó fortalecer el trabajo penitenciario como eje de la reinserción social, proponiendo medidas que mejoraran las oportunidades laborales de las personas privadas de libertad. El proyecto planteó reconocer el trabajo como un derecho y una herramienta de transformación personal, garantizando condiciones dignas dentro de los recintos penales e incentivando la participación de empresas públicas y privadas mediante beneficios en licitaciones y certificaciones oficiales.
Camino a la final nacional
El día del torneo nacional en Valparaíso estuvo lleno de emociones. “Los diez minutos antes de salir a presentar fueron los más angustiantes, el ambiente estaba muy tenso”, cuenta María Isabel Bernales, otra estudiante del equipo. “Me preocupaba, no hacerlo mal, sino fallarle a las personas que había detrás del proyecto”.
Sin embargo, antes de enfrentarse al jurado, decidieron darse un respiro. Aprovecharon la mañana para turistear por Valparaíso, recorriendo el Muelle Prat, caminando por las coloridas calles del Cerro Concepción y disfrutando de la vista al mar. Fue un momento de relajo y compañerismo, donde pudieron compartir la satisfacción de haber llegado hasta la instancia nacional y disfrutar juntos de una experiencia que, más allá del resultado, ya sentían como un logro.
“Nuestro foco nunca fue ganar el torneo, nosotros realmente queríamos que fuera ley”, comenta Bernales. Ese objetivo se materializó antes de lo esperado: durante un receso en la jornada final, el senador Juan Castro, del Maule, se acercó a los estudiantes para anunciar que patrocinaría su iniciativa y la llevaría al Congreso. En ese instante, sintieron que la victoria ya era suya.
A pesar del nerviosismo, lograron exponer su iniciativa con claridad y convicción. Y horas después, llegó la gran sorpresa: fueron anunciados como los ganadores nacionales de Delibera 2025. “Estábamos en shock. Nos costó asimilarlo”, recuerda María Isabel. “Fue muy emotivo y bonito, pero no lo podíamos creer”. “La final se transformó en una experiencia única e inolvidable, que voy a recordar con mucho cariño”, concluye Lucas Gamboa.
Orgullo talquino y una lección para el futuro
Mientras tanto, en Talca, toda la comunidad escolar seguía la transmisión en vivo. “Casi no hubo clases ese día, estaban todos viendo la final”, relata María Isabel. “Los profesores nos mandaban sus felicitaciones, fue algo muy grande que nos impactó muy positivamente”. “Cantaron el himno del colegio, fue histórico”, recuerda la profesora Isabel. “La recepción fue tremenda, los estudiantes estaban felices, los profesores también. Fue un orgullo para todos”.
Para Pedro Mardones, otro de los integrantes, la experiencia dejó una huella muy importante. “Después del torneo, empecé a mirar las cosas desde otra perspectiva, con una mirada más crítica, sobre todo ahora con el tema de las elecciones. Este torneo me dio la capacidad para adentrarme más en el mundo de la política”. “Y si tuviera que definir el torneo en una frase, diría: generar un cambio”.
Más allá del triunfo, la profesora Isabel está convencida del valor educativo que tiene una instancia como el Torneo Delibera. “El sistema está tan enfocado en las pruebas estandarizadas y los contenidos, que se pierden espacios donde los estudiantes puedan reflexionar, debatir y aprender fuera del aula”, señala. “Delibera es una instancia única: les permite a los jóvenes practicar su oratoria, desarrollar pensamiento crítico y, sobre todo, entender que pueden influir en las leyes que rigen su país. Eso es tremendamente poderoso”.
La experiencia en el torneo no solo les concedió una victoria, sino también una lección sobre el valor de las ideas y el trabajo colectivo. Para el equipo, cada etapa fue una oportunidad de crecimiento y una muestra de que, cuando hay compromiso, los proyectos pueden trascender más allá de la competencia.
El proyecto que elaboraron los estudiantes, actualmente se encuentra en primer trámite constitucional bajo el Boletín N.º 17916-07. La propuesta, ingresada al Senado el 14 de octubre de 2025 por los parlamentarios Juan Castro y Paulina Vodanovic, destaca la importancia de ofrecer oportunidades laborales reales dentro del sistema penitenciario, entendiendo el trabajo como un medio para la rehabilitación y la dignidad. Esta iniciativa refleja el compromiso que tuvo el equipo y su interés por generar un impacto positivo más allá del aula.