Colegio Lincoln International Academy -LO BARNECHEA - Región Metropolitana
Título iniciativa:

LEY RH: Por una sociedad consciente de su grupo sanguíneo.



1. Descripción breve:

Los documentos o cédulas de identidad usualmente se utilizan como un tipo de certificado para comprobar la identidad de una persona, no obstante, su propósito va más allá. El primer documento de este tipo se creó en Chile en 1924, y en el se incluía: el nombre, el domicilio, la huella dactilar y una fotografía de la persona. Con el paso de los años, y el avance de la tecnología, se logró crear el año 2013 una nueva cédula de identidad, la cual consta de 25 medidas de seguridad, siendo una de ellas un chip electrónico.

En la actualidad, la población chilena está inserta en la sociedad del conocimiento, lo que permite el intercambio de información e ideas más fluidamente. Este contexto obliga a repensar la forma de participación ciudadana. Ésta debiese ser más informada y consciente de sus actos, en consecuencia más proactiva y responsable. Uno de los puntos de partida de la condición responsable de la ciudadanía es estar enterado de la salud individual y la colectiva.

2. Antecedentes técnicos y fundamentación:

Al evaluar características vitales de los seres humanos resulta recurrente el conocer el grupo sanguíneo, el cual es es otorgado por genes heredados, variando dentro de las posibilidades que existen. Esta clasificación se hace dentro de dos categorías, el grupo Rh y sistema de tipificación ABO. La sangre está compuesta por glóbulos rojos, los cuales pueden variar entre sí por el tipo de proteínas que tengan en su interior y exterior. El Rh corresponde a una proteína que si se presenta en la membrana plasmática del glóbulo rojo, la sangre pertenece al grupo sanguíneo positivo y si no se presenta, es negativo. En tanto, los grupos se definen por la presencia de proteínas que actúan como antígenos y anticuerpos, fuera y dentro del glóbulo respectivamente– Es decir, no todos los tipos de sangre son compatibles entre sí.

En el caso de recibir una transfusión sanguínea no compatible con el tipo de sangre, el sistema inmunológico de la persona reaccionaría ante una amenaza de tal manera que podría causar complicaciones como: problemas pulmonares, anemia e incluso la muerte a falta de flujo sanguíneo. Por otra parte, en el ámbito colectivo, una de las preocupaciones en materia de salud pública es la donación de órganos y la disponibilidad de sangre y plasma para donaciones.

Nuestra sangre resulta ser un kit de identificación personal. Conocer nuestro tipo de sangre puede ayudarnos a determinar nuestra susceptibilidad a ciertas enfermedades, dolencias y complicaciones médicas. También tiene la capacidad de hacernos saber si algunos medicamentos nos pueden llegar a afectar. Finalmente, sería a través de éste mismo conocimiento que se podría potenciar la donación de órganos, sangre y plasma en nuestro país.

Según lo planteado, resulta vital tener un conocimiento de la propia condición de salud. Para ello, cada ciudadano debiese, a lo menos, conocer su grupo sanguíneo. Al respecto, los datos aportados por la Cruz Roja Chilena son ilustrativos del tema. Cerca del 95% de la población desconoce su grupo sanguíneo (http://cruzroja.cl/especial/desfile-moda/). El mismo estudio hace énfasis en lo planteado sobre la importancia de conocer nuestro grupo sanguíneo, sosteniendo que Si uno fuese Rh negativo y tuviese que enfrentar una cirugía de urgencia, un trasplante hepático o sufriese un accidente grave, se necesitaría una gran cantidad de sangre con escaso tiempo de aviso para reunir donantes los cuales son muy escasos.


Propuesta legislativa:

1. Finalidad e Impacto:

La propuesta busca incorporar el grupo sanguíneo en la cédula de identidad. En consecuencia, la medida pretende potenciar el auto conocimiento en materia de salud; fortalecer la donación de órganos, sangre y plasma; y disminuir el costo económico que involucra la toma de muestras de sangre.

Actualmente, para saber nuestro tipo de sangre se necesita la atención de un médico que establezca una orden para el examen y la toma de muestras correspondiente. En el caso de la atención privada, tomándose como referencia la Clínica Alemana, el examen en sí tiene el valor de 16.326 pesos chilenos, a lo que se tiene que agregar el valor por la consulta médica. En el caso de atención promedio, por Fonasa, se tiene un valor de 3.400 pesos chilenos (atención en Integramédica).

Al incorporar el grupo sanguíneo en la cédula de identidad, se reduce el costo de la atención médica que requiera el examen, se previenen complicaciones en las transfusiones y se concientiza a la población sobre su propio cuerpo y como este funciona. Finalmente, se logra una sociedad con mayor nivel de información en pro del bienestar nacional.

2. Marco Regulatorio:

En la actualidad, la cédula de identidad tiene un valor aproximado de 4.000 pesos chilenos. En este registro identificatorio se consideran los siguientes datos: firma electrónica, un chip que contiene información de acceso público y de acceso restringido, RUN, nombres y apellidos, fecha de nacimiento, nacionalidad, sexo, fecha de emisión, profesión, número de serie del documento, y si es donante o no.

La incorporación del grupo sanguíneo en la cédula de identidad debe contemplar como procedimiento la toma de muestras dentro del propio registro civíl. El procedimiento es inocuo, inofensivo y de fácil implementación, para ello, sólo se requiere una muestra de sangre a partir de un pinchazo que puede ser en uno de los dedos y posteriormente un proceso de tipificación o ‘prueba inversa’ que no dura más de 3 minutos.

De acuerdo a la propuesta Chile pasaría a ser un país pionero en esta materia. A la fecha, destaca Grecia y El Salvador como países que han legislado en ésta materia incorporando en la cédula de identidad el grupo sanguíneo de las personas. Para efectos de la legislación chilena, la incorporación de éste dato puede realizarse a partir de una ampliación en la legislación de donación de órganos. De ésta manera, tendremos un grupo humano no sólo consciente de su propia condición de salud, sino que más proclive a donar sangre y plasma en el contexto de un trabajo sistemático realizado por el Estado promoviendo el bien común.

En el contexto de marco jurídico chileno, la propuesta busca ampliar la Ley 20.988 referida a la Donación Cruzada De Órganos Entre Vivos. En lo particular se estima que el articulado legislativo sólo explora la idea de regular la donación de órganos como tales, sin considerar el fundamento amplio del concepto de donación de órganos. En éste sentido, se excluye la donación de sangre y plasma, la cual debiese ser considerada como una base para lo anterior.

En éste sentido se propone agregar un artículo quinto a la Ley existente, el cual promueva a través de la incorporación del grupo sanguíneo en la cédula de identidad.