Torneo Delibera 2024
Colegio: Instituto Superior De Comercio Profesor Fernando Pérez Becerra (Evolución oratorial)
Comuna: CHILLAN
Región: Región de Ñuble

Creadores:
- Catalina Antonia Vásquez (Presidenta)
- Imannol Francisco Urrutia (Integrante 1)
- Bruno Octavio Vicente Sandoval (Integrante 2)
- Roberto Andrés Gutiérrez (Integrante 3)
- Jorge Sánchez Trejo (Profesor Guía)


Título iniciativa:

Seguridad Primero: Reforma para Prevenir Construcciones en Áreas de Riesgo Natural



Definición alternativa:

En las últimas décadas, Chile ha sufrido innumerables tragedias de construcción en áreas de riesgo natural, poniendo en amenaza la vida de los habitantes. Nuestro país es denominado como el Cinturón de Fuego del Pacífico por estar altamente expuesto a una variedad de peligros naturales. Una investigación realizada por la Universidad de Chile revela que más del 30% de las construcciones nuevas en el país se ubican en áreas de alto riesgo natural, como zonas propensas a inundaciones, terremotos o deslizamientos de tierra. Este hallazgo subraya una peligrosa tendencia que pone en riesgo no solo la infraestructura, sino que también la vida de miles de chilenos. En los últimos 5 años, al menos 200 edificaciones importantes han sido dañadas o destruidas por desastres naturales, lo que subraya la gravedad del problema. ¿Qué nos lleva a permitir edificaciones en áreas tan peligrosas en la actualidad? La investigación también destaca que, a pesar de las advertencias de expertos y organismos internacionales, la urbanización descontrolada continúa en lugares vulnerables. Este fenómeno no solo es un problema de planificación urbana, sino también una cuestión de falta de regulación y supervisión adecuada.
El Centro Sismológico Nacional de Chile dice que el país experimenta alrededor del 15% de actividad sísmica mundial. Además, según el Ministerio de Obras Públicas indican que cerca del 60% del territorio es vulnerable a aludes, y en un futuro próximo, el 30% del territorio se verá afectado por inundaciones debido a su proximidad a ríos y costas.
Es importante informar sobre las tragedias en zona de riesgo natural, que han ocurrido los últimos 3 años. Es primordial prevenir eventos catastróficos en los próximos años para nuestros habitantes y minimizar el impacto medioambiental ante los desastres. El sistema frontal más fuerte desde 1993 sigue afectando a varias regiones de Chile. Las intensas lluvias que cayeron provocaron desbordes de múltiples ríos en el centro y el sur del país, causando importantes inundaciones y obligando la evacuación de miles de personas.
El martes 27 de junio del 2023, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) emitió un el reporte más reciente detallando los severos efectos de las intensas lluvias en varias regiones del país. Según este informe, dos personas perdieron la vida, mientras que aún cuatro siguen desaparecidas, y 13.379 han sido afectadas por las lluvias. También informó de que 12.314 personas habían quedado aisladas, y otras 1.632 habían sido albergadas. Se registraron por el momento 1.488 viviendas destruidas, 1.127 con daño mayor y 2.157 con daño menor en las regiones con mayor impacto del evento meteorológico.
En febrero de este año 2024, un grave incendio afectó a Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué y Villa alemana, quemando 9,215.9 hectáreas de bosques y pastizales. En Viña del Mar, se sabe que el 45% del pastizal y el 10% del área construida fueron gravemente dañadas, con 9,828 edificaciones afectadas, la cual podemos destacar los sectores como Los Almendros B y Villa Independencia. Se identificaron 136 puntos de la infraestructura dañada, con un 46.8% con daño completo.
Es necesario mencionar nuestra región de Ñuble, porque la ocurrencia de desastres naturales ha aumentado dramáticamente en los últimos años, por ejemplo, en 2022, las inundaciones tuvieron un impacto grave en la región, afectando a más de 1.000 familias; y un gran número de familias fueron evacuadas, provocando innumerables pérdidas económicas. Los datos de la ONEMI muestran que el número de inundaciones aumentó un 20% en comparación con el año anterior. Asimismo, en 2023 las zonas rurales, especialmente las comunas de Coihueco y San Carlos de nuestra región se vieron afectadas por varios deslizamientos de tierra que dañaron más de 300 hectáreas de tierras de cultivo. Esto no sólo amenaza la infraestructura regional, sino que también daña gravemente la economía local, que está estrechamente vinculada a la producción agrícola de la región. La situación ha empeorado aún más este año, con lluvias inusualmente fuertes que provocaron inundaciones y carreteras destruidas, exacerbando la ya alta vulnerabilidad de las comunas locales.
Estos números reflejan la urgencia de la situación y la necesidad de una respuesta coordinada para asistir a las comunidades afectadas y mitigar los impactos continuos del desastre natural. Ahora, es crucial cuestionarnos: ¿Cómo podemos lograr esto de manera efectiva?


Propuesta legislativa:

MODIFÍQUESE EL ARTÍCULO 2.1.17, (DEL ART. PRIMERO) DEL DECRETO 47 DE LA LEY DE URBANISMO Y CONSTRUCCIONES:
Artículo 2.1.17. En los planes reguladores podrán definirse áreas restringidas al desarrollo urbano, por constituir un peligro potencial para los asentamientos humanos.

Dichas áreas se denominarán zonas no edificables, áreas de riesgo o bien, zonas no edificables naturales, según sea el caso, como se indica a continuación:

Por "zonas no edificables", se entenderán aquellas que por su especial naturaleza y ubicación no son susceptibles de edificación, en virtud de lo preceptuado en el inciso primero del artículo 60º de la Ley General de Urbanismo y Construcciones. En estas áreas sólo se aceptará la ubicación de actividades transitorias.

Por "áreas de riesgo", se entenderán aquellos territorios en los cuales, previo estudio fundado, se limite determinado tipo de construcciones por razones de seguridad contra desastres naturales u otros semejantes, que requieran para su utilización la incorporación de obras de ingeniería o de otra índole suficientes para subsanar o mitigar tales efectos.

Por zonas no edificables naturales, se entenderán aquellas zonas bajo área de riesgo en donde independientemente del tipo de construcción, medidas de mitigación o permisos con los que se cuente, se prohibirá tajantemente cualquier tipo de edificación o actividad no transitoria.

Agregase en el artículo 2.1.17. un inciso que delimite una nueva clasificación para las zonas restringidas al desarrollo urbano. El inciso detallará las denominadas zonas no edificables naturales bajo la siguiente definición.

Las zonas no edificables naturales tratarán el desarrollo urbano de la misma forma que las zonas no edificables sin embargo se determinarán en base a las áreas de riesgo, siendo el 40% del territorio más cercano al centro del radio que constituya el área de riesgo.

Referencias iniciativa:

1.Universidad de Chile. "Informe sobre la ubicación de construcciones en áreas de alto riesgo natural".

2.Centro Sismológico Nacional de Chile. "Datos sobre actividad sísmica en Chile".

3.Ministerio de Obras Públicas de Chile. "Informe sobre la vulnerabilidad del territorio chileno a aludes e inundaciones".

4.Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). (2023, 27 de junio). "Reporte sobre los efectos de las intensas lluvias en varias regiones de Chile".

5.Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior y Seguridad Pública (ONEMI). "Reporte de Inundaciones Región de Ñuble 2022".

6.Informe sobre incendios en Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana. (2024, febrero). "Datos del impacto de los incendios en las áreas mencionadas".

7.Ministerio del Medio Ambiente de Chile. "Reporte sobre los impactos ambientales de las inundaciones en Chile".