Este proyecto tiene el objetivo de modificar la ley Nº 21.040 Artículo 19 para que se produzca una modificación y un aumento del aporte monetario otorgado por el Estado en la educación del país. En concreto, se propone generar un presupuesto con base en el análisis de las necesidades de los establecimientos educacionales con mayor índice de vulnerabilidad de la región de Valparaíso; es decir: liceos, colegios y escuelas municipales y subvencionadas. Lo anterior tiene la finalidad de garantizar que el aporte del Estado a la educación esté destinado a permitir la mejora de infraestructura y contratación de personal en estas instituciones, posibilitando el acceso a una educación de calidad para todas y todos sus estudiantes.
En Chile, la gran mayoría de estudiantes que forman parte del sistema educativo financiado por el Estado no tienen las condiciones mínimas para que puedan desarrollar su aprendizaje en un contexto seguro, digno y de absoluta calidad. Este espacio escolar es determinante para el proceso de aprendizaje de las y los estudiantes, por lo tanto, la infraestructura de los establecimientos educativos debe estar diseñada y construida para albergar seres cambiantes, dinámicos y sobre todo individuos en proceso de formación (Quesada-Chaves, 2019). Sin embargo, tal como se indicó previamente, no todos los espacios escolares cumplen con las condiciones mínimas. Un gran ejemplo es el Liceo de Valparaíso Pedro Montt, donde en los baños femeninos el agua se desborda y en los masculinos esta no sale debido a que sus cañerías se encuentran en un estado deplorable. Alumnos y alumnas denuncian que el colegio no se encarga de arreglar estos problemas. Asimismo, se evidencia una carencia en la contratación personal, lo que provoca una gran sobrecarga laboral de las y los asistentes de educación en Chile. Esto no es un gasto, es una absoluta apuesta para la gratificación de la experiencia educacional que las y los estudiantes no tendrían porqué exigir, dado que existen normativas que resguardan el derecho a la educación. Específicamente, la Ley General de Educación N° 20.370 se encarga de asegurar un sistema educativo caracterizado por la equidad y la calidad (UNICEF, 2022, p. 22). Por esta razón, aprender en espacios escolares requiere condiciones que prioricen una educación de calidad en todos los niveles educativos existentes.
Entonces, ¿de qué manera afecta una infraestructura deficiente en la educación? Por un lado, tener salas defectuosas afecta el proceso de aprendizaje en múltiples aspectos. Uno de ellos es el rendimiento académico, puesto que una sala mal iluminada, con una temperatura desregulada o con demasiado ruido externo va a provocar que el estudiante esté continuamente intentando adaptarse a la incomodidad de su entorno y, en consecuencia, no se podrá enfocar en aprender y prestar atención. Diferentes estudios respaldan que el entorno físico escolar puede tener un impacto directo en el aprendizaje y la salud mental de los estudiantes. Esto mismo también tiene incidencias en la salud física, ya que salas sin ventilación acrecen la amenaza de enfermedades respiratorias. Techos con hongos, humedad o filtraciones pueden generar asma, alergias o, en casos más extremos, enfermedades sin reparo alguno. Además de que si el estudiante pierde clases no podrá seguir el mismo proceso de aprendizaje de sus pares, lo que llevaría a no poder recibir la educación de calidad que el Estado prometió.
Otro aspecto que produce preocupación y descontento es la desigualdad. Los establecimientos que reciben un aporte económico por parte del Estado son los más afectados por la infraestructura deficiente, la cual genera brechas enormes en la educación. Esta situación no debería de ocurrir, porque la educación es un derecho; las y los alumnos no tendrían porqué enfrentar, por ejemplo, que sus establecimientos se inunden en días de lluvia. No es posible que más de un 50% de los liceos, colegios y escuelas públicas y subvencionadas presenten fallas en la infraestructura. La propia Contraloría (2024) refuerza que el Ministerio de Educación emprendió, apenas, un 9% de los recursos estipulados para el Plan de Reactivación Educativa. Esto solo impide persistir en la lucha por la igualdad de condiciones, amplificando aún más estas brechas
Este mismo tópico ha generado marchas o movilizaciones estudiantiles, exigiendo que se haga una inyección de recursos para apoyar estos proyectos educativos monetariamente. El mayor problema que se ve en esta opción es que la mayoría de inyecciones de recursos van a los municipios en vez de ir directamente a los establecimientos. El poder aumentar la inversión del Estado en educación daría una solución más real y directa al conflicto, el permitir confirmar que estos gastos vayan dirigidos a estas necesidades es lo que encontramos más importante en la modificación de la ley nº 21.040, ya que ha sido bastante vaga la respuesta del Estado a estas movilizaciones rela
Por lo anterior, el objetivo de este proyecto es garantizar que todos los establecimientos educacionales que reciban aporte del Estado en la región de Valparaíso cuenten con una infraestructura digna. Esto logra una mayor motivación en la inversión pública acerca de la construcción, renovación y mantenimiento de colegios o liceos. Con ello intentamos garantizar que todo estudiante sin importar su origen, estatus social o económico pueda acceder a aulas seguras, accesibles y de buena calidad para poder impartir sus estudios de una manera digna. Así, con el cálculo de un nuevo presupuesto se planea que la suma a la inversión del Estado sea vigilada para que también vaya dirigida a la contratación y paga adecuada de personal escolar como: profesores, enfermeros, auxiliares, entre otros. Asimismo, la mejora de infraestructuras en instituciones con debilidad en ese aspecto de su establecimiento, este dinero también planea cubrir la necesidad de permitir infraestructura para gente con discapacidades de movilidad y lograr generar espacios seguros como talleres PIE para personas neurodivergentes.
Una modificación a la ley 21.040 del Artículo 19 ayudaría notablemente a que las y los estudiantes tengan las condiciones óptimas para poder aprender en su sala de clases. Por lo tanto, es crucial enfatizar que una buena infraestructura podría marcar una diferencia en el rendimiento académico y en el desarrollo integral del alumnado. Específicamente, esta reforma ayudaría en:
Motivar a las y los estudiantes en la participación en el aula y a desarrollar su creatividad.
En espacios limpios y seguros las y los estudiantes tendrán una mejor salud física y mental.
Al contar con espacios con buena iluminación, buena ventilación y lugares con comodidad los estudiantes estarán más concentrados y tendrán mejores resultados en su aprendizaje.
Una infraestructura digna estimulará a las y los estudiantes y se sentirán valorados y reconocidos.
Al tener los colegios vulnerables una infraestructura similar a la de los colegios privados ayudará a reducir la brecha educativa, ya que contarán con por ejemplo: Laboratorios, bibliotecas, salas tecnológicas, etc.
Al sentirse los estudiantes cómodos en el lugar donde estudian, va a disminuir la deserción escolar, ya que van a estar motivados a asistir, pues el colegio formará parte de su vida.
En conclusión, invertir en infraestructura para este tipo de colegios no es un lujo, es una necesidad ya que permitirá mejorar el rendimiento académico, evitar las desigualdades y tener una mejor educación justa y de calidad.
Referencias:
Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. (s.f.). Ley 21040 - Crea el sistema de educación pública. Ley Chile. https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1111237
Ministerio de Educación. (2024). PLAN DE REACTIVACIÓN EDUCATIVA 2024. Segundo Informe Semestral al Congreso Nacional de Chile. Gobiernos de Chile.
UNICEF. (2022). Derecho a la educación de niñas, niños y adolescentes. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
Quesada-Chaves, M. J. (2019). Condiciones de la infraestructura educativa en la región pacífico central: los espacios escolares que promueven el aprendizaje en las aulas. Revista Educación, 43(1), 293-311. https://doi.org/10.15517/revedu.v43i1.28179