Historia de la Ley

Historia de la Ley

Nº 20.545

Proyecto de ley en materia de duración del descanso de maternidad.

Téngase presente

Esta Historia de Ley ha sido construida por la Biblioteca del Congreso Nacional a partir de la información disponible en sus archivos.

Se han incluido los distintos documentos de la tramitación legislativa, ordenados conforme su ocurrencia en cada uno de los trámites del proceso de formación de la ley.

Se han omitido documentos de mera o simple tramitación, que no proporcionan información relevante para efectos de la Historia de Ley.

Para efectos de facilitar la revisión de la documentación de este archivo, se incorpora un índice.

Al final del archivo se incorpora el texto de la norma aprobado conforme a la tramitación incluida en esta historia de ley.

1. Primer Trámite Constitucional: Senado

1.1. Mensaje

Fecha 28 de febrero, 2011. Mensaje en Sesión 1. Legislatura 359.

MENSAJE DE S.E. EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, CON EL QUE INICIA UN PROYECTO DE LEY QUE CREA EL PERMISO POSTNATAL PARENTAL Y MODIFICA EL CODIGO DEL TRABAJO EN MATERIAS QUE INDICA.

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SANTIAGO, febrero 28 de 2011.-

MENSAJE Nº 611-358/

AS.E. EL PRESIDENTE DEL H.SENADO.

Honorable Senado:

Tengo el honor de someter a vuestra consideración un proyecto de ley que tiene por objeto extender el postnatal a seis meses, mediante la creación del permiso postnatal parental, y modificar el Código del Trabajo y otros cuerpos legales en las materias que indica, dando así cumplimiento a una de las promesas que asumí con el pueblo de Chile durante la última campaña presidencial.

Con el fin de hacer las modificaciones legales necesarias a las normas del Código del Trabajo, para permitir el mejor cuidado de nuestros hijos e hijas y de la madre, convoqué, en conjunto con el Servicio Nacional de la Mujer, a una comisión interdisciplinaria de 14 expertos con alta excelencia profesional y técnica, de la cual se obtuvieron valiosos antecedentes y conclusiones, que sirven de base a este proyecto de ley que nos permite, como país, hacer un importante avance.

Porque en Chile, ser madre no debe ser un impedimento para tener trabajo, y tener trabajo no debe ser un impedimento para ser madre.

I.ANTECEDENTES

El reconocimiento del valor de la maternidad, la familia y la infancia, hace que sea conveniente que el Estado establezca las herramientas necesarias para proteger el embarazo y cuidado de los niños, particularmente de los más vulnerables.

Nuestras mujeres quieren ser madres, pero muchas veces se les dificulta poder hacerlo por el costo que ello implica y por las barreras existentes hoy, que impiden a la mayor parte de ellas poder trabajar y cuidar de buena manera a sus hijos.

Es fundamental para el desarrollo de Chile que tengamos niños sanos, felices y capaces de enfrentar los desafíos que se les vienen por delante. Ello solo será posible si enfocamos nuestros esfuerzos en darles un cuidado de calidad, particularmente en la primera infancia ya que, como sabemos, nadie cuida mejor a sus hijos que sus propios padres.

Nuestra Constitución señala que el Estado protege y reconoce a la familia como el núcleo fundamental de la sociedad. Son justamente esas familias a las que debemos entregarles las máximas herramientas para el pleno desarrollo tanto físico como humano de los niños, permitiéndoles así a todos sus integrantes alcanzar el cumplimiento de sus aspiraciones y metas.

Una situación que nos preocupa como país es la disminución de nuestra tasa de natalidad: hoy, las mujeres están teniendo 1,9 hijos, bastante por debajo de los 2,1 que son necesarios para renovar la población actual.

Chile se hace viejo y las familias están optando por tener menos niños. Por esto, debemos entregarles a las madres y padres de nuestro país el mayor apoyo.

II.LA IMPORTANCIA DE LA PROTECCION A LA MATERNIDAD

La protección a la maternidad trae beneficios para toda la sociedad y es eso lo que la ley debe reconocer y proteger.

Para todas las mujeres es necesario contar con un periodo de recuperación posterior al parto. De acuerdo a antecedentes médicos, en promedio las mujeres necesitan de nueve semanas de reposo y cuidados, lo que incluye lograr la recuperación física de los órganos reproductivos, la adecuación psicosocial a su nueva condición de madre, y la identificación precoz de complicaciones derivadas del embarazo y parto.

Por otra parte, los requerimientos del recién nacido hacen que necesite de un tiempo junto a su madre, tiempo necesario tanto para su mayor desarrollo psicosocial como desde un punto de vista nutricional y físico.

Existe consenso entre los médicos respecto de la importancia que tiene el apego y la lactancia materna tanto para el desarrollo físico como intelectual del menor. La leche materna es la principal fuente de nutrientes que necesitan los niños para un mejor desarrollo. Los niños alimentados con leche materna son más sanos, ya que están más protegidos contra enfermedades como diarrea, neumonía, sobrepeso y diabetes, entre otras, y tienen mayores niveles de inteligencia.

Además de la lactancia, el apego que se genera desde el nacimiento y durante los primeros meses entre la madre y el niño, es fundamental para su desarrollo futuro.

Últimamente, se ha destacado también la importancia de la figura paterna en el desarrollo infantil temprano y existen estudios que muestran que el apego seguro materno y paterno se influyen mutuamente y de manera interdependiente. Adicionalmente, la participación del padre en el período perinatal se asocia con un mayor nivel de desarrollo cognitivo y social del niño, una menor tasa de depresión materna, menor estrés parental y una mayor participación del padre en la crianza del hijo durante su vida.

Por otra parte, la protección a la maternidad trae beneficios a la sociedad completa. Efectivamente, la sociedad reconoce que es necesario para su desarrollo y permanencia el compensar a las mujeres el hecho de tener que dejar de trabajar por tener hijos. La maternidad se considera un bien social y el Estado se hace cargo de apoyar a los padres en este proceso, en la medida de sus posibilidades.

El reconocimiento de todo lo anterior se hace, en la práctica, a través de la concesión de un periodo de descanso y del subsidio maternal.

La importancia que tiene para el Estado de Chile la protección de la maternidad para las madres y de los niños, nos ha llevado a que tengamos una de las legislaciones de protección a la maternidad más avanzadas y extensas de Latinoamérica.

En nuestro país, toda trabajadora embarazada tiene derecho a un permiso y subsidio por maternidad de seis semanas antes del parto y doce semanas después de éste, sin perjuicio de la posibilidad de que alguno de estos periodos se extienda en razón de su estado de salud (en caso que la madre presente alguna enfermedad o complicación asociada al embarazo o parto, su prenatal comenzará antes o su postnatal se prolongará). Durante todo ese tiempo, a la trabajadora le queda prohibido el trabajo y goza de un subsidio fiscal equivalente a la totalidad de sus remuneraciones, con un límite legal en relación a sus cotizaciones previsionales y de salud.

El total del permiso maternal financiado por el Estado, en Chile, es de dieciocho semanas.

Este permiso es uno de los más largos de toda Latinoamérica. En general, el resto de los países de la región contemplan permisos por maternidad más breves, tanto en lo relativo al permiso prenatal como al postnatal, que se extiende mayoritariamente solo entre seis y ocho semanas.

Así también, si como consecuencia del alumbramiento se produce una enfermedad comprobada con certificado médico, que impida el regreso al trabajo por un plazo superior al postnatal, éste se prolonga por el tiempo que determine el médico o matrona encargado, mediante un postnatal suplementario.

A los padres adoptantes también se les reconoce el derecho de tener un periodo postnatal de doce semanas, pero solo cuando el niño es menor de seis meses.

En caso de enfermedad grave del hijo menor de un año, la madre tiene derecho a un permiso y subsidio de su remuneración, por el periodo que dure el permiso. Este derecho también lo puede ejercer el padre cuando la madre así lo prefiere si ambos trabajan o cuando el padre ejerce la tuición del menor.

Se trata de un permiso y un subsidio que no contemplan el resto de las legislaciones a nivel mundial y se trata, además, de una licencia única en su tipo, completamente financiada por el Estado.

Las trabajadoras de nuestro país gozan además de fuero maternal, que consiste en el derecho de toda mujer embarazada a no ser despedida por motivo de su maternidad, garantizándole la permanencia en su puesto de trabajo desde el momento del embarazo hasta un año después de expirado el descanso de maternidad. En caso de las trabajadoras adoptantes, el año se cuenta desde la fecha de la sentencia que confía el cuidado personal del menor.

El fuero maternal chileno es el más largo del mundo, alcanzando en total los 2 años. Muchos países no contemplan fuero y aquéllos que si lo tienen lo limitan a la vuelta de la mujer al trabajo después de su postnatal.

Las trabajadoras con hijos menores de 2 años en Chile gozan también de un permiso de una hora al día para dar alimento a su hijo menor de dos años, con cargo al empleador. Dicho período se considera como trabajado efectivamente para efectos del pago de las remuneraciones. El empleador, adicionalmente, está obligado a pagar los costos de movilización que la madre deba emplear para concurrir a dar alimento a su hijo.

Finalmente, se reconoce al padre el derecho a un permiso pagado por el empleador de 5 días desde el nacimiento del hijo, que puede utilizar desde el momento del parto y hasta un mes después de éste. En caso de trabajador adoptante, los cinco días se cuentan desde la fecha de la sentencia que entrega el cuidado personal del menor.

III.PROBLEMAS DE NUESTRO SISTEMA ACTUAL

Sin perjuicio de la extensa protección antes referida, nuestro sistema actual tiene carencias de las cuales debemos hacernos cargo.

La duración actual del permiso maternal impide que madre e hijo puedan aprovechar los beneficios que tiene, para ambos, el estar juntos los primeros meses. Hoy, una madre vuelve a trabajar cuando su hijo tiene 12 semanas de vida y muchas veces tiene que salir a trabajar con él, exponiéndolo a una temperatura y ambientes que no son los más adecuados para la salud de un menor de esa edad.

De acuerdo a estudios médicos, una condición necesaria para una salud óptima de los menores es que tengan lactancia materna durante sus primeros seis meses de vida. Con el actual periodo de postnatal, esto es muy difícil para la gran mayoría de las madres, que deben volver a sus trabajos en largas jornadas, lo que les impide prolongar la lactancia más allá de las 12 semanas de postnatal.

Efectivamente, solo un 14% de las madres que trabajan fuera del hogar mantienen la lactancia exclusiva de los niños hasta los 6 meses, versus el 55% de las que se quedan en la casa, quienes si la mantienen.

Esta es una señal de que, si queremos niños más sanos, debemos entregar todas las herramientas que estén a nuestro alcance para que reciban un mayor periodo de lactancia materna.

La distribución rígida del tiempo del pre y postnatal actuales es otro de los inconvenientes de la legislación. Cada mujer vive sus embarazos de forma distinta, y para una mujer un embarazo es muy distinto de otro, y esa realidad no es reconocida por la legislación. Mientras algunas necesitan de las seis semanas de descanso prenatal para terminar de buena forma su embarazo, otras mantienen su ritmo de vida sin mayores cambios.

Además, existe evidencia científica y médica que el descanso previo al parto necesario es de al menos 2 a 3 semanas e idealmente de 3 a 4 semanas. La Organización Internacional del Trabajo no recomienda un periodo específico para el prenatal, sino solo un periodo total entre pre y postnatal de doce semanas.

La rigidez de los periodos de descanso actuales imposibilita a las mujeres chilenas y sus familias poder adaptar el tiempo del permiso de la manera que mejor satisfaga sus necesidades y las de sus hijos.

El sistema laboral actual dificulta el poder conciliar trabajo y familia y generar una mayor corresponsabilidad entre padres y madres.

Con el ingreso de la mujer al mundo del trabajo y su participación en el sustento económico del hogar, se debiera esperar un apoyo más sistemático de los hombres en las labores domésticas, especialmente aquellas asociadas al cuidado de los niños. Chile no alcanzará el verdadero desarrollo social y económico si hombres y mujeres no pueden participar activamente del mundo laboral y compartir más equitativamente las tareas del hogar y crianza de los hijos.

Los 5 días actuales de postnatal de los padres son solo una pequeña señal, pero sin duda no son suficientes.

Otro de los problemas que se ha presentado en la puesta en práctica de la legislación, dice relación con el permiso y subsidio por enfermedad grave del hijo menor de un año. Dicho permiso se ha prestado para mal uso, ya que muchas mujeres, utilizan este mecanismo con el objeto de aumentar artificialmente su periodo postnatal, con financiamiento del Estado.

Las cifras dan cuenta que este permiso es usado mayoritariamente por mujeres pertenecientes a los mayores niveles de ingreso, que son las que tienen los contactos necesarios para poder obtenerlo, lo que incrementa aún más los niveles de desigualdad con las madres y niños más vulnerables.

Hoy, en promedio, las mujeres agregan diez semanas y cinco días adicionales a su postnatal mediante este permiso. Esto hace que hoy en Chile tengamos un postnatal efectivo de 5 meses y medio.

Sobre las causas que dan origen a las licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año, el 57% corresponde a reflujo gastroesofágico. La evidencia internacional, sin embargo, nos muestra que la incidencia de esta enfermedad es de sólo un 0,3% de los niños.

Los incentivos a usar de forma incorrecta este beneficio se deben a varias razones. En primer lugar, los médicos consideran que extender el postnatal a 6 meses a través de este mecanismo es por el bien de los niños, ya que reconocen la importancia de que la madre esté con su hijo durante los primeros 6 meses y lo pueda amamantar. En cuanto a las madres, ellas usan artificialmente este subsidio sin que haya ningún costo asociado a su mala utilización: permanecen más tiempo con sus hijos, prolongan la lactancia y mantienen íntegramente su remuneración.

A pesar de todos los esfuerzos que se han puesto en tratar de disminuir este abuso, ello no ha sido posible.

Otro derecho que se debe perfeccionar es el fuero maternal. Su objetivo es asegurar que las mujeres no sean despedidas a causa de su embarazo o su condición de madres.

Siendo absolutamente relevante proteger el fuero, debemos igualmente perfeccionar la forma en la que está estipulada la ley para que ésta cumpla con su objetivo, y no se transforme en una traba que impida la contratación de mujeres para trabajos que, por su naturaleza, se extinguen, tales como los contratos a plazo fijo o por obra o faena determinada. Actualmente, en estos casos, si la mujer se embaraza, aunque termine la obra que dio origen al contrato, se necesita de un procedimiento de desafuero para poder poner fin a la relación laboral. En más del 95% de los casos el desafuero se concede, con todos los costos que el procedimiento conlleva: la mujer debe asumir los costos legales de su representación judicial y el empleador no quiere volver a contratar mujeres para este tipo de labores.

Esta realidad afecta fuertemente las oportunidades de acceso de las mujeres en este tipo de trabajos, particularmente en industrias intensivas en mano de obra como la construcción, donde se prefiere evitar contratar una mujer que deban mantener artificialmente, hasta por dos años adicionales al término del plazo u obra que dio origen a su contratación. Lo anterior, lejos de favorecer la inserción laboral de la mujer, la excluye de trabajos por esencia temporales.

En cuanto a la cobertura del sistema de protección a las madres trabajadoras, de acuerdo a las estadísticas del año 2009, de los 235.365 niños que nacieron, solo 83.997 madres gozaron del permiso y subsidio por maternidad. Es decir, solo un tercio de los niños que nacen en nuestro país tienen derecho a que sus madres cuenten con la protección legal, lo que refuerza una mayor desigualdad entre ellos.

La baja tasa de participación laboral de la mujer y la precariedad, temporalidad e informalidad de su trabajo hace que menos de un tercio de los niños nacidos hoy en Chile tengan madres con algún tipo de protección a la maternidad.

Esta realidad se hace más dramática al conocer que los sectores con menor participación laboral corresponden a los quintiles de más bajos ingresos, y que son justamente estas madres las que tienen mayores dificultades para poder trabajar y cuidar de sus hijos. Estudios internacionales demuestran que permisos maternales más largos incrementan la participación laboral, especialmente de las madres más vulnerables.

Tenemos un desafío como país de permitir el acceso de más mujeres a la fuerza de trabajo y, con esto, al sistema de protección de la maternidad, permitiendo no solo que cuenten con los recursos necesarios para la satisfacción de las necesidades mínimas de sus familias y el mejor cuidado de sus hijos, que permita a las madres ser parte del desarrollo del país y que les sentirse orgullosas de sí mismas, rompiendo el círculo de la pobreza.

El actual sistema de protección a la maternidad contempla el subsidio más regresivo que tiene el Estado chileno. Del total de recursos gastados en el subsidio maternal, solo cinco por ciento se destina al quintil más pobre de nuestro país y más del cincuenta y dos por ciento a las madres del primer quintil de mayores ingresos de Chile.

Con el fin de cumplir el objetivo de proteger a los niños más vulnerables, necesitamos ampliar la cobertura de nuestras normas de protección, alcanzando a mujeres que hoy, por no cumplir con los requisitos, no se ven favorecidas por el subsidio y focalizar de mejor forma los recursos limitados del Estado en ellas haciendo un esfuerzo por revertir esta regresividad.

VI.OBJETIVOS DEL PROYECTO

Como candidato presidencial me comprometí con todas las mujeres de Chile a reconocer el valor de la maternidad y apoyarla; facilitar el acceso de la mujer al mundo del trabajo; y, al mismo tiempo, fortalecer la familia y encontrar una ecuación más justa y más inteligente en cómo distribuimos las labores y alegrías dentro de la familia. La modernización a la legislación laboral de protección de la maternidad debe permitir alcanzar tres grandes objetivos:

1.Garantizar el mejor cuidado de nuestros hijos

Quien mejor cuida de sus hijos son los padres, especialmente durante sus primeros meses, cuando más necesitan de su protección, cuidado y cariño.

Necesitamos garantizarles a las familias trabajadoras chilenas el apoyo necesario para el mejor cuidado de sus hijos, especialmente de los más vulnerables.

Debemos tener claro que la extensión del posnatal no solo corresponde a un beneficio para la madre sino que se vela para que el futuro de nuestro país, nuestros hijos, tengan una mejor salud y desarrollo y establezcan lazos de mayor apego con sus padres.

2.Permitir que más madres se beneficien con la protección a la maternidad

Mejoraremos la regresión que existe en la actual distribución del subsidio por pre y postnatal, focalizándolo en las madres más vulnerables. De este modo, se consigue un reparto más justo de los recursos estatales, llegando a las madres y niños que más los necesitan.

Queremos beneficiar también a aquellas mujeres trabajadoras más pobres que, por su condición de tener contratos temporales, muchas veces no acceden a los beneficios de la protección a la maternidad, por no estar trabajando en el momento de su prenatal. Así, con las normas introducidas en este proyecto, ellas recibirán el subsidio cuando se compruebe su historial de trabajadora.

Con mayores beneficios a la maternidad queremos incentivar la cotización previsional de las mujeres, ya que ello será necesario para que puedan gozar de su protección y subsidio.

3.Aumentar la corresponsabilidad de padre y madre en el cuidado de los hijos y facilitar una mayor conciliación entre familia y trabajo para los hombres y mujeres en nuestro país

La familia es el núcleo en el cual los niños desarrollan y forjan sus competencias y habilidades. Dicho contexto está nutrido esencialmente por las relaciones que se desarrollan entre los distintos integrantes de la familia, siendo los vínculos primordiales los de padre y madre con sus hijos.

Para el buen desarrollo y crianza de los niños no solo es necesario que tengan una relación directa frecuente con la madre, sino que también se reconoce la importancia del padre en la crianza. La legislación, de a poco, ha dado reconocimiento a esto, a través del permiso paternal por el nacimiento de un hijo o la posibilidad que el padre sea quien ejerza el permiso por enfermedad grave del hijo menor de un año, entre otros. Sin embargo, consideramos que la modificación de nuestra actual legislación es la oportunidad de dar una señal muy clara al país sobre la importancia de una mayor participación de los padres en la crianza y abrir espacios para ella.

Si bien existe un acuerdo sobre la importancia de la familia como núcleo principal de la sociedad, desgraciadamente cada vez entregamos menos atribuciones a las familias para decidir sobre el cuidado y crianza de sus hijos.

De este modo, proponemos que la ampliación del postnatal se haga a través de la implementación de un permiso postnatal parental, que se ejerza una vez terminado el postnatal actual, entregándole a la familia el derecho a un permiso y subsidio, que puede ser ejercido por el padre o la madre, a determinación de esta.

Con esto, no solo damos un fuerte señal sobre la relevancia de que la corresponsabilidad de ambos padres en el cuidado de los hijos y del hogar sea promovido desde la legislación, sino que ponemos énfasis en la relevancia de entregarle mayores atribuciones a la familia en la implementación de políticas públicas.

En definitiva, el proyecto que hoy presentamos reconoce que es necesario modernizar nuestra actual legislación de protección a la maternidad para dar un gran salto que nos permita proyectarnos hacia futuro, mediante el fortalecimiento de estos derechos, el incremento de su cobertura, la mejora en sus plazos, la superación de sus rigideces, el incentivo a la corresponsabilidad, la disminución de las discriminaciones contra la mujer y la focalización de los recursos del Estado en las familias y niños más vulnerables de nuestro país.

VII.CONTENIDO DEL PROYECTO

a)Descanso de maternidad

El proyecto contempla dejar sin modificaciones el actual régimen de pre y posnatal en cuanto a su duración y subsidio. Esto es, descanso de seis semanas antes del parto y doce semanas después de él y un subsidio pagado por el Estado. Se trata de derechos laborales adquiridos, que respetamos y protegemos.

b)Adopciones

Reconociendo que el periodo postnatal no solo se otorga en beneficio de la madre que se recupera del parto, sino que también en beneficio de los niños y el vínculo que generan con sus padres en los primeros meses, los padres de hijos adoptados menores de 6 meses gozarán tanto del periodo de postnatal como del nuevo periodo de postnatal parental, de acuerdo a las normas generales.

Sin embargo, hoy en Chile el 77% de los niños adoptados tienen más de seis meses al momento de la adopción (SENAME, 2010). Se trata de menores que, sin ser recién nacidos, por la especial situación en la cual se encuentran, es necesario que pasen un periodo de adaptación junto a sus nuevos padres, construyendo lazos de apego y cuidado. Por este motivo, se propone conceder al adoptante el periodo de permiso postnatal parental, con el correspondiente subsidio.

c)Nuevo permiso postnatal parental

El proyecto de ley cumple con la promesa presidencial de ampliación del postnatal, a través de la creación del permiso postnatal parental, consistente en un tiempo de descanso inmediato al periodo postnatal, del cual puede hacer uso la madre o el padre, a elección de la primera. De este modo, se reconoce la importancia que sea cada una de las familias las que elijan la forma de cuidar a sus hijos que mejor se adapte a sus necesidades y realidad, incorporando el concepto de corresponsabilidad: padre o madre pueden usar el permiso.

El permiso postnatal parental es de doce semanas, seis de las cuales la madre puede traspasar al padre.

Este permiso constituye un derecho irrenunciable para todas las madres trabajadoras.

Durante este periodo la madre recibirá un subsidio equivalente a su remuneración, con un tope de 30 UF. Si bien el ideal es que este nuevo subsidio financie completamente las remuneraciones de todas las mujeres trabajadoras, en la práctica ello no es posible. Hay recursos escasos y que deben ser distribuidos de la mejor forma posible, evitando que la entrega de este nuevo subsidio incremente aún más la regresividad de los subsidios maternales. Debemos utilizar los recursos de todos los chilenos de la mejor forma posible, focalizándolos en aquellos que más lo necesitan.

Todas las madres trabajadoras con derecho a postnatal también tendrán el derecho de trabajar parcialmente desde el tercer mes para completar la remuneración no cubierta por el subsidio, si así ellas lo quisieran, y sin perder el subsidio.

El permiso parental podrá ser ejercido completo por la madre o fraccionado en 6 semanas para la madre y 6 semanas para el padre, siempre a elección de la madre, con goce del subsidio que le corresponde a ella. En caso de que lo tome el padre, deberán ser las últimas 6 semanas de este permiso.

d)Enfermedad grave hijo menor de un año

Otro de los temas de los cuales se hace cargo la presente iniciativa es solucionar el mal uso que se ha dado de los permisos por enfermedad grave del hijo menor de un año.

El permiso se mantiene de la misma forma que el que existe en la actualidad, rigiendo solo una vez que hayan sido ejercidos los derechos a pre, postnatal y permiso postnatal parental.

Sin embargo, reconociendo que existen diferentes tipos de enfermedades que afectan a los recién nacidos, se distingue entre enfermedades graves y gravísimas, que serán determinadas mediante un decreto supremo, expedido por el Ministerio de Salud.

Para las enfermedades que sean consideradas gravísimas se mantiene el actual sistema de subsidio y para las graves se establece un permiso y subsidio equivalente a la remuneración de la madre, con tope de 30 unidades de fomento y con copago escalonado de acuerdo al tramo del ingreso de la madre.

Otro mecanismo que se introduce para evitar el fraude en este tipo de licencias consiste en que el médico, al concederla, debe hacer un informe detallado y fundado en el cual conste la necesidad de su otorgamiento.

Con estas medidas, habrá certidumbre en la fecha en que las madres vuelven a sus trabajos.

e)Fuero

Reconociendo la importancia que tiene el fuero en la protección de la maternidad, a fin de favorecer el ingreso de las mujeres al mercado remunerado formal, se propone mantener el fuero, pero modificando algunos aspectos del actual sistema.

Así, el presente proyecto de ley se hace cargo no seguir prolongando el fuero maternal con la extensión del post natal, haciendo que se mantenga su inicio junto con el embarazo y hasta un año después del nacimiento del niño.

La principal innovación, a fin de acabar con la discriminación de la mujer en los contratos a plazo fijo o por obra, se encuentra en hacer coincidir la duración del fuero en con el término de la obra o plazo que dio origen al contrato.

f)Aumento de cobertura

Uno de los objetivos que se deben ir logrando en cuanto a la protección de la maternidad de las mujeres trabajadoras es ir ampliando su cobertura, con el objeto de ir abarcando a la mayor cantidad de mujeres posible.

Una situación particular se da en aquellas mujeres que, teniendo un trabajo formal, tienen contratos a plazo fijo o por obra o faena, como las trabajadoras agrícolas de temporada. En estos casos, la mujer que trabaja a través de alguna de estas modalidades, no es contratada cuando está embarazada, no teniendo entonces cotización el mes previo de comenzar su prenatal, por lo que no tiene derecho a las normas de protección de maternidad. Esta situación afecta particularmente a las mujeres de menores ingresos.

Por lo anterior, se extiende la aplicación del permiso y subsidio de pre y postnatal a aquellas mujeres cumplan con los siguientes requisitos:

-Integrar un hogar perteneciente al 20% más pobre de la población;

-Tener doce meses de afiliación previsional antes del embarazo;

-Tener 8 o más cotizaciones, continuas o discontinuas, en los 24 meses anteriores al embarazo;

-Que su última cotización haya sido en virtud de un contrato a plazo fijo, o por obra o faena, dentro de los cuales se entienden incorporadas las trabajadoras agrícolas de temporada.

Con estas modificaciones, quedan cubiertas con las normas de protección a la maternidad de mujeres trabajadoras todas aquellas madres que tienen un contrato indefinido; aquellas con contrato a plazo fijo o por obra o faena; y, las trabajadoras independientes.

En mérito de las consideraciones expuestas, tengo el honor de someter a vuestra consideración el siguiente:

PROYECTO DE LEY:

“Artículo 1°.- Introdúcense las siguientes modificaciones al Código del Trabajo, cuyo texto refundido, coordinado y sistematizado fue fijado por el decreto con fuerza de ley N° 1, de 2002, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social:

1) Reemplázase los artículos 195 a 199 y 200 a 201, por los siguientes:

“Art. 195.- Las trabajadoras tendrán derecho a un descanso de maternidad de seis semanas antes del parto y doce semanas después de él. Con todo, hasta dos semanas del reposo prenatal podrán ser traspasadas por la trabajadora a su periodo de descanso postnatal, en caso de contar con expresa autorización del médico tratante. En cualquier caso, si se presentaren cuadros que ameriten reposo, a juicio del profesional tratante, se iniciará inmediatamente el reposo prenatal, quedando sin efecto el traspaso del tiempo restante al descanso postnatal.

El padre tendrá derecho a un permiso pagado de cinco días en caso de nacimiento de un hijo, el que podrá utilizar a su elección desde el momento del parto, y en este caso será de forma continua, excluyendo el descanso semanal, o distribuirlo dentro del primer mes desde la fecha del nacimiento. Este permiso también se otorgará al padre que se encuentre en proceso de adopción, y se contará a partir de la notificación de la resolución que otorgue el cuidado personal o acoja la adopción del menor, en conformidad a los artículos 19 y 24 de la ley N° 19.620. Este derecho es irrenunciable.

Si la madre muriera en el parto o durante el periodo de permiso posterior a éste, dicho permiso o el resto de él que sea destinado al cuidado del hijo, corresponderá al padre o a quien le fuere otorgada la custodia del menor, quien gozará del fuero establecido en el artículo 201 de este Código y tendrá derecho al subsidio a que se refiere el artículo 198.

El padre que sea privado por sentencia judicial del cuidado personal del menor, perderá el derecho a fuero y subsidio establecidos en el inciso anterior.

Los derechos referidos en el inciso primero no podrán renunciarse y durante los períodos de descanso queda prohibido el trabajo de las mujeres embarazadas y puérperas.

Asimismo, no obstante cualquiera estipulación en contrario, deberán conservárseles sus empleos o puestos durante dichos períodos, incluido el periodo establecido en el artículo 197 bis.

Art. 196.- Si durante el embarazo se produjere enfermedad como consecuencia de éste, comprobada con una licencia médica, la trabajadora tendrá derecho a un descanso prenatal suplementario. En estos casos, no se podrá optar por el traspaso de semanas de descanso a que alude el inciso primero del artículo 195.

Si el parto se produjere después de las seis semanas siguientes a la fecha en que la mujer hubiere comenzado el descanso de maternidad, el descanso prenatal se entenderá prorrogado hasta el alumbramiento y desde la fecha de éste se contará el descanso puerperal, lo que deberá ser comprobado, antes de expirar el plazo, con la correspondiente licencia médica.

Si como consecuencia del alumbramiento se produjere enfermedad comprobada por una licencia médica, que impidiere regresar al trabajo por un plazo superior al descanso postnatal, el descanso puerperal será prolongado.

Art. 197.- Para hacer uso del descanso de maternidad, señalado en el artículo 195, deberá presentarse al jefe del establecimiento, empresa, servicio o empleador un certificado médico o de matrona que acredite que el estado de embarazo ha llegado al período fijado para obtenerlo. Para hacer uso del derecho a trasladar dos semanas del prenatal establecido en el artículo 195, se deberá presentar junto a este certificado, la autorización por escrito del médico o matrona tratante, diez días antes del inicio de dicho período.

El descanso se concederá de acuerdo con las formalidades que especifique el reglamento.

Art. 197 bis.- Durante las doce semanas siguientes inmediatas al término del periodo postnatal, existirá un permiso postnatal parental a favor de la madre; no obstante, a elección de aquélla, el padre trabajador podrá hacer uso de dicho permiso a partir de la sexta semana del mismo. La mujer o el padre trabajador que se encuentre haciendo uso de este permiso recibirá el subsidio mencionado en el artículo 198. La base de cálculo del subsidio que origine el permiso postnatal parental, no podrá exceder a la cantidad equivalente a 30 unidades de fomento, al valor que tenga ésta al último día de cada mes anterior al pago, y en la determinación de su monto se considerarán siempre las remuneraciones de la madre, independiente de quien haga uso del permiso. Este tope será también aplicable a las remuneraciones que deban enterarse a los funcionarios de la administración del Estado cuando hagan uso del permiso postnatal parental. Este subsidio se financiará con cargo al Fondo Único de Prestaciones Familiares del decreto con fuerza de ley N° 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.

Con todo, cuando la madre hubiere fallecido o el padre tuviere el cuidado personal del menor por sentencia judicial, le corresponderá el permiso establecido en el inciso anterior, a este último.

La madre o padre cuya remuneración imponible no sea cubierta completamente por el subsidio, podrá trabajar a jornada reducida durante el período correspondiente al permiso postnatal parental. Durante este periodo, la remuneración que se obtenga por la jornada respectiva, sumada al subsidio, en ningún caso podrá superar al promedio de las tres últimas remuneraciones anteriores al inicio de su descanso prenatal, en el caso de la madre, o al inicio del permiso postnatal parental en el caso del padre.

En caso que el derecho establecido en el inciso anterior, se ejerciere ante el empleador, la madre deberá comunicarle mediante carta certifica, enviada al domicilio del empleador 45 días antes del término del periodo postnatal, si decide hacer uso de este derecho.

En caso que el padre haga uso del permiso establecido los incisos anteriores, deberá comunicarlo por escrito a su empleador, mediante carta certificada enviada al domicilio de este con a lo menos diez días de anticipación al comienzo del uso del permiso. Copia de dicha comunicación deberá ser remitida, dentro del mismo plazo, al empleador de la mujer y a la Inspección del Trabajo.

El empleador que obstaculice o impida el uso del permiso establecido en los incisos precedentes, será sancionado con multa a beneficio fiscal de 14 a 150 unidades tributarias mensuales. Cualquier infracción a lo dispuesto en este inciso, podrá ser denunciada a la Inspección del Trabajo, entidad que también podrá proceder de oficio a este respecto.

Art. 198.- La mujer que se encuentre en el periodo de descanso de maternidad a que se refiere el artículo 195, de descansos suplementarios y de plazo ampliado señalados en el artículo 196; como también los trabajadores que hagan uso del permiso postnatal parental, recibirán un subsidio calculado conforme a lo dispuesto en el decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, y en el artículo 197 bis, del cual sólo se deducirán las imposiciones de previsión y descuentos legales que correspondan.

Art. 199.- Cuando la salud de un niño menor de un año requiera de atención en el hogar, centro hospitalario u otro donde se le proporcionen los cuidados necesarios, con motivo de enfermedad grave o gravísima, la madre trabajadora tendrá derecho al permiso y subsidio mencionado en el artículo anterior. En el caso de las enfermedades graves, la base de cálculo del referido subsidio no podrá exceder a la cantidad equivalente a 30 unidades de fomento, considerando el valor de ésta al último día de cada mes anterior al pago, y se determinará de conformidad al artículo 8 bis del decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social. Respecto de las enfermedades graves, sólo podrá ejercerse el derecho establecido en este artículo una vez vencido el descanso postnatal y extinguido el plazo señalado en el inciso primero del artículo 197 bis.

En el caso que ambos padres sean trabajadores, cualquiera de ellos y a elección de la madre, podrá gozar del permiso y subsidio referido en el inciso anterior. Tratándose de las enfermedades graves o gravísimas del hijo, para la determinación de la base de cálculo del subsidio, se considerarán siempre las remuneraciones de la madre, independiente de quien haga uso del permiso. Con todo, gozará de los beneficios antes señalados el padre, cuando la madre hubiere fallecido o a él le hubiese sido otorgado el cuidado personal del menor por sentencia judicial.

El carácter de enfermedad grave o gravísima deberá ser acreditado mediante una licencia médica otorgada por el profesional tratante. Dicho profesional, al otorgar la respectiva licencia médica, precisará el diagnóstico del menor; el carácter de grave o gravísima de la enfermedad, y acompañar un informe fundado que detalle los procedimientos utilizados para determinar la patología y que justifique la necesidad de cuidado permanente.

Las enfermedades que se considerarán como graves o gravísimas para acceder a esta licencia, serán determinadas, por un decreto supremo expedido a través del Ministerio de Salud y suscrito también por el Ministro de Hacienda, el que será actualizado, a lo menos, cada tres años. Para la determinación de dichas patologías se estará al procedimiento establecido en un reglamento dictado por el Ministerio de Salud, el que también deberá ser suscrito por los Ministros de Hacienda y del Trabajo y Previsión Social.

Tendrá también derecho a este permiso y subsidio, la trabajadora o el trabajador que tenga a su cuidado un menor de edad inferior a un año, respecto de quien se le haya otorgado judicialmente la tuición o el cuidado personal como medida de protección. Este derecho se extenderá al cónyuge, en los mismos términos señalados en los incisos anteriores.

Si los beneficios precedentes fueren obtenidos en forma indebida, los profesionales o trabajadores involucrados serán solidariamente responsables con los beneficiarios de los subsidios de la restitución de las prestaciones pecuniarias percibidas.

Sin perjuicio de lo establecido en el inciso anterior, las personas que incurran en falsedad en la solicitud, obtención, otorgamiento y tramitación de licencias médicas o permisos regulados en este título, o de cualquier antecedente esencial que las justifiquen, o en uso malicioso de ellos, serán sancionadas con las penas previstas en el artículo 202 del Código Penal. Se entenderá que incurre en falsedad, el que ejecutare cualquiera de las conductas descritas en los numerales 1° a 7° del artículo 193 del Código Penal.

Desde la formalización de la investigación, el tribunal, a petición del fiscal o del querellante, podrá disponer, respecto del profesional que apareciere involucrado en los hechos, la suspensión de su facultad de emitir licencias médicas mientras dure la investigación o por el plazo inferior que fije el tribunal fundadamente.

Art. 200.- La trabajadora o el trabajador que tenga a su cuidado un menor de edad, por habérsele otorgado judicialmente la tuición o el cuidado personal como medida de protección, tendrá derecho al permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis. Además, cuando el menor tuviere menos de seis meses, le será aplicable el permiso postnatal establecido en el artículo 195.

A la correspondiente solicitud de permiso, el trabajador o la trabajadora, según corresponda, deberá acompañar necesariamente una declaración jurada suya de tener bajo su tuición o cuidado personal al causante del beneficio y un certificado del tribunal que haya otorgado la tuición o cuidado personal del menor como medida de protección.

Art. 201.- Durante el período de embarazo y hasta un año después del nacimiento del niño la trabajadora gozará de fuero laboral y estará sujeta a lo dispuesto en el artículo 174. En caso que el padre haga uso del permiso postnatal parental del artículo 197 bis, también gozará de fuero laboral por un periodo equivalente al doble de la duración de su permiso, a contar de los diez días anteriores al comienzo del uso del mismo. En este caso, la duración del fuero de la madre señalado en el inciso anterior, se reducirá en el equivalente al período de fuero ejercido por el padre.

Tratándose de mujeres o de hombres solteros o viudos que manifiesten al tribunal su voluntad de adoptar un hijo en conformidad a las disposiciones de la Ley de Adopción, el plazo de un año establecido en el inciso primero se contará desde la fecha en que el juez, mediante resolución dictada al efecto, confíe a estos trabajadores el cuidado personal del menor en conformidad al artículo 19 de la Ley de Adopción o bien le otorgue la tuición en los términos del inciso tercero del artículo 24 de la misma ley.

Sin perjuicio de lo antes indicado, cesará de pleno derecho el fuero establecido en el inciso precedente desde que se encuentre ejecutoriada la resolución del juez que decide poner término al cuidado personal del menor o bien aquella que deniegue la solicitud de adopción. Cesará también el fuero en el caso de que la sentencia que acoja la adopción sea dejada sin efecto en virtud de otra resolución judicial.

Si por ignorancia del estado de embarazo o del cuidado personal o tuición de un menor en el plazo y condiciones indicados en el inciso tercero precedente, se hubiere dispuesto el término del contrato en contravención a lo dispuesto en el artículo 174, la medida quedará sin efecto, y la trabajadora volverá a su trabajo, para lo cual bastará la sola presentación del correspondiente certificado médico o de matrona, o bien de una copia autorizada de la resolución del tribunal que haya otorgado la tuición o cuidado personal del menor, en los términos del inciso tercero, según sea el caso, sin perjuicio del derecho a remuneración por el tiempo en que haya permanecido indebidamente fuera del trabajo, si durante ese tiempo no tuviere derecho a subsidio. La afectada deberá hacer efectivo este derecho dentro del plazo de 60 días hábiles contados desde el despido.

No obstante lo dispuesto en el inciso primero, si el término del fuero se produjere mientras la mujer estuviere gozando del descanso maternal o permiso parental a que aluden los artículos 195, 196 y 197 bis, aquélla continuará percibiendo el subsidio mencionado en el artículo 198 hasta la conclusión del período de descanso o permiso. Para los efectos del subsidio de cesantía, si hubiere lugar a él, se entenderá que el contrato de trabajo expira en el momento en que dejó de percibir el subsidio maternal.

Con todo, tratándose de trabajadores o trabajadoras cuyos contratos de trabajo sean a plazo fijo o por obra, servicio o faena determinada, el fuero establecido en este artículo los amparará sólo durante la vigencia del respectivo contrato, sin que se requiera solicitar su desafuero al término de ellos.”.

2) Introdúcese el siguiente inciso final, nuevo, al artículo 206:

“No gozarán del derecho establecido en este artículo las trabajadoras cuya jornada de trabajo sea parcial, o reducida de conformidad al artículo 197 bis.”

Artículo 2°.- Introdúcense las siguientes modificaciones al decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que establece normas comunes para subsidios por incapacidad laboral de los trabajadores dependientes del sector privado:

1) Modifícase el artículo 8° del siguiente modo:

a) Reemplázase en su inciso segundo la oración “y del inciso segundo del artículo 196, ambos del Código del Trabajo” por la siguiente “del inciso segundo del artículo 196 y del artículo 197 bis, todos del Código del Trabajo.”

b) Intercálese el siguiente inciso tercero nuevo:

“La base de cálculo del subsidio que origine el permiso postnatal parental del artículo 197 bis del Código del Trabajo, no podrá exceder a la cantidad equivalente a 30 Unidades de Fomento, al valor que tenga esta al último día de cada mes al pago, y en la determinación de su monto se consideraran siempre las remuneraciones de la madre independiente de quien haga uso del permiso.”

c) Reemplázase en su inciso cuarto la oración “y el inciso segundo del artículo 196, ambos del Código del Trabajo” por la siguiente “el inciso segundo del artículo 196 y el artículo 197 bis, todos del Código del Trabajo”.

2) Introdúcese el siguiente artículo 8 bis, nuevo:

“Artículo 8 bis.- El subsidio establecido en el artículo 199 del Código del Trabajo para aquellas enfermedades consideradas como graves, será calculado de acuerdo a la siguiente regla:

a) Si la base de cálculo determinada de conformidad al inciso primero del artículo 8°, fuere inferior o igual a 16 unidades de fomento, el subsidio se determinará de acuerdo a las reglas generales;

b) Si la base de cálculo determinada de conformidad al inciso primero del artículo 8°, fuere superior a 16 unidades de fomento e inferior o igual a 25, el subsidio será igual a un 100% de 16 unidades de fomento; más un 85% del monto de la base de cálculo que exceda las 16 unidades de fomento;

c) Si la base de cálculo determinada de conformidad al inciso primero del artículo 8°, fuere superior a 25 unidades de fomento, el subsidio será igual al 100% de 16 unidades de fomento, más el 85% de 9 unidades de fomento, y además se le sumará el 75% de la parte de la base de cálculo que exceda 25 unidades de fomento.

Con todo, la base de cálculo del referido subsidio no podrá exceder a la cantidad equivalente a 30 unidades de fomento. Para todos los casos, el valor de la unidad de fomento corresponderá al que tenga al último día de cada mes anterior al pago.

El monto diario del subsidio establecido en el inciso primero de este artículo, será una cantidad equivalente a la trigésima parte del monto total del subsidio determinado de conformidad a las letras anteriores.

El subsidio derivado de este permiso por enfermedad grave, se calculará sobre la remuneración o renta imponible de la madre, independiente de quien haga uso del mismo.

Para aquellas enfermedades consideradas como gravísimas, según lo dispuesto en el artículo 199 del Código del Trabajo, el cálculo del subsidio se realizará conforme a las normas generales, no siendo aplicable lo establecido en los incisos anteriores.”

3) Introdúcese el siguiente artículo 9°, nuevo:

“Artículo 9°.- Las mujeres que integren un hogar perteneciente al veinte por ciento más pobre de la población de Chile conforme al instrumento de focalización que se fije en el reglamento expedido por el Ministerio de Hacienda, que a la sexta semana anterior al parto, no tenga un contrato de trabajo vigente, tendrán derecho al subsidio establecido en este artículo siempre que cumplan con los siguientes requisitos copulativos:

a) registren doce o más meses de afiliación, con anterioridad al inicio del embarazo.

b) registren ocho o más cotizaciones, continuas o discontinuas, en calidad de trabajadora dependiente, dentro de los últimos veinticuatro meses calendario inmediatamente anteriores al inicio del embarazo.

c) que la última cotización más cercana al mes anterior al embarazo se haya registrado en virtud de cualquier tipo de contrato de trabajo a plazo fijo, o por obra, servicio o faena determinada.

El subsidio establecido en este artículo se financiará con cargo al Fondo Único de Prestaciones Familiares del decreto con fuerza de ley N° 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social. En este caso, la base de cálculo para la determinación del monto del subsidio será una cantidad equivalente al promedio de la remuneración mensual neta, del subsidio, o de ambos, devengados por la mujer en los veinticuatro meses calendarios, inmediatamente anteriores al inicio del embarazo, dividido por veinticuatro. En todo caso, a contar de la decimonovena semana de subsidio, la base de cálculo no podrá exceder de 30 unidades de fomento, considerando el valor de esta al último día de cada mes anterior al pago. El monto diario del subsidio de este artículo será una cantidad equivalente a la trigésima parte de su base de cálculo.

Para efectos del cálculo de este promedio, cada remuneración mensual neta, subsidio, o ambos, se reajustarán conforme a la variación experimentada por el Índice de Precios al Consumidor entre el último día del mes anterior al del devengamiento de la remuneración, subsidio, o ambos, y el último día del mes anterior al del pago del subsidio establecido en este artículo.

El subsidio se otorgará hasta por un máximo de treinta semanas y comenzará a devengarse a partir de la sexta semana anterior al parto. Si el parto ocurriere en una fecha anterior a la sexta semana, la duración del subsidio se reducirá en el número de días y/o semanas en que se haya adelantado el parto.

Sobre el monto del subsidio, las beneficiarias deberán cotizar el 7% para salud. Además, sobre ese mismo monto, las beneficiarias afiliadas al sistema de pensiones del decreto ley N° 3.500, de 1980, deberán efectuar, además, las cotizaciones a que se refiere el artículo 17 del citado decreto ley.

Las normas que rigen para los trabajadores independientes referidas a licencias médicas serán aplicables a la tramitación, autorización y pago del subsidio de este artículo.

Corresponderá a la Superintendencia de Seguridad Social, la supervigilancia y fiscalización del subsidio establecido en este artículo. Para estos efectos, se aplicarán las disposiciones orgánicas de la Superintendencia y la presente ley. La Superintendencia dictará las normas necesarias, las que serán obligatorias para todas las instituciones o entidades que intervienen en el mencionado subsidio.

4) Agrégase en el inciso segundo del artículo 22, a continuación del punto aparte (.) que pasa a ser punto seguido lo siguiente: “Para efectos del inciso primero, la remuneración tendrá un límite máximo imponible de treinta unidades de fomento, al valor que tenga ésta al último día de cada mes anterior al pago, respecto de los trabajadores que trabajen a jornada reducida, en virtud de lo dispuesto en el inciso 3° del artículo 197 bis del Código del Trabajo y mientras hagan uso de esta jornada reducida.”.

Artículo 3°.- La presente ley entrará en vigencia al momento de su publicación en el Diario Oficial.

ARTÍCULOS TRANSITORIOS

Artículo Primero Transitorio.- Aquellas mujeres que se encontraren haciendo uso de su periodo pre o postnatal a la fecha de entrada en vigencia de esta ley, podrán hacer uso del permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis del Código de Trabajo. La madre cuya remuneración o renta imponible sea superior a 30 unidades de fomento deberá comunicar a su empleador si va a hacer uso este derecho en jornada parcial o completa, antes del término de su periodo postnatal.

Las mujeres que hayan terminado su descanso postnatal de conformidad a las reglas vigentes con anterioridad a la entrada en vigencia de esta ley, sin que su hijo hubiese cumplido 6 meses de edad a la referida fecha, podrán utilizar el permiso parental establecido en el artículo 197 bis, hasta la fecha en que el menor cumpla 6 meses, dando aviso de ello a su empleador con un plazo mínimo de 15 días de anticipación.

Artículo Segundo Transitorio.- Las mujeres que a la fecha de entrada en vigencia de esta ley se encontraren gozando de fuero maternal, se regirán por la legislación vigente al momento de originarse el fuero.

Artículo Tercero Transitorio.- Aquellas personas que a la fecha de entrada en vigencia de la ley, se encontraren haciendo uso de licencia por enfermedad grave del niño menor de un año, y este tenga menos de 6 meses, podrán seguir haciendo uso de ésta hasta su término o hasta que cumpla los 6 meses de edad, caso en el que pasará a regirse por esta ley.

Asimismo, quienes se encontraren haciendo uso de licencia por enfermedad grave del niño menor de un año, a la fecha de entrada en vigencia de esta ley, y el causante tenga más de 6 meses de edad, seguirán recibiendo el subsidio en los términos establecidos con anterioridad a esta ley hasta el término de la licencia.

La renovación de la licencia o el otorgamiento de una nueva con posterioridad a la fecha de entrada en vigencia de esta ley se regirán por este cuerpo legal.

Artículo Cuarto Transitorio.- Los padres adoptivos que hayan terminado su descanso postnatal, sin que su hijo hubiese cumplido 6 meses de edad a la fecha de entrada en vigencia de esta ley, podrán utilizar el permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis, hasta la fecha en que el menor cumpla 6 meses, dando aviso de ello a su empleador con un plazo mínimo de 15 días de anticipación.

Artículo Quinto Transitorio.- Para los efectos del artículo 9 nuevo del decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, el subsidio establecido en dicho artículo, será aplicable respecto de aquellas mujeres cuya sexta semana anterior al parto se verifique con posterioridad a los ocho meses de entrada en vigencia de la presente ley.

Artículo Sexto Transitorio.- El mayor gasto fiscal que represente esta ley, durante el año 2011, se financiará con cargo a los recursos de la partida presupuestaria del Tesoro Público de la Ley de Presupuestos del Sector Público vigente.

Dios guarde a V.E.,

SEBASTIÁN PIÑERA ECHENIQUE

Presidente de la República

FELIPE LARRAÍN BASCUÑÁN

Ministro de Hacienda

EVELYN MATTHEI FORNET

Ministra del Trabajo y Previsión Social

JAIME MAÑALICH MUXI

Ministro de Salud

CAROLINA SCHMIDT ZALDÍVAR

Ministra Directora Servicio Nacional de la Mujer

1.2. Oficio a la Corte Suprema

Oficio a La Corte Suprema. Fecha 15 de marzo, 2011. Oficio

?Valparaíso, 15 de marzo de 2011.

Nº 292/SEC/11

AS.E. el Presidente de la Excelentísima Corte Suprema

Tengo a honra comunicar a Vuestra Excelencia que, en sesión del Senado del día de hoy, se dio cuenta del proyecto de ley en materia de duración del descanso de maternidad, correspondiente al Boletín Nº 7.526-13.

En atención a que el artículo 199 del proyecto mencionado dice relación con la organización y atribuciones de los tribunales de justicia, el Senado acordó ponerlo en conocimiento de la Excelentísima Corte Suprema, recabando su parecer, en cumplimiento de lo preceptuado por la Constitución Política de la República.

Lo que me permito solicitar a Vuestra Excelencia, de conformidad a lo dispuesto en los artículos 77, incisos segundo y siguientes, de la Carta Fundamental, y 16 de la ley Nº 18.918, Orgánica Constitucional del Congreso Nacional.

Adjunto copia del referido proyecto de ley.

Dios guarde a Vuestra Excelencia.

GUIDO GIRARDI LAVÍN

Presidente del Senado

MARIO LABBÉ ARANEDA

Secretario General del Senado

1.3. Oficio de la Corte Suprema

Oficio de Corte Suprema. Fecha 20 de abril, 2011. Oficio en Sesión 13. Legislatura 359.

?Santiago, 20 de abril de 2011.

Oficio Nº 76-2011

INFORME PROYECTO DE LEY 21-2011

Antecedente: Boletín N° 7.526-13

Por Oficio Nº 292/SEC/11, de 15 de marzo último, el Presidente del H. Senado, en virtud de lo dispuesto en los artículos 77 de la Constitución Política de la República y 16 de la Ley Nº 18.918, ha requerido de esta Corte Suprema informe respecto del proyecto de ley en materia de duración del descanso de maternidad.

Impuesto el Tribunal Pleno del proyecto en sesión del día 18 de abril del presente, presidida por el Ministro don Nibaldo Segura Peña, en calidad de subrogante, y con la asistencia de los Ministros señores Adalis Oyarzún Miranda, Jaime Rodríguez Espoz, Rubén Ballesteros Cárcamo, Sergio Muñoz Gajardo, Hugo Dolmestch Urra, Juan Araya Elizalde, Patricio Valdés Aldunate, Héctor Carreño Seaman, Pedro Pierry Arrau, señoras Gabriela Pérez Paredes y Soma Araneda Briones, señores Carlos Künsemüller Loebenfelder, Haroldo Brito Cruz y Guillermo Silva Gundelach, señoras Rosa María Maggi Ducommun y Rosa Egnem Saldías y señor Roberto Jacob Chocair, acordó informarlo al tenor de la resolución que se transcribe a continuación:

AL SEÑOR GUIDO GIRARDI LAVÍN PRESIDENTE H. SENADO

VALPARAÍSO

“Santiago, veinte de abril de dos mil once.

Vistos y teniendo presente:

Primero: Que por Oficio Nº 292/SEC/11 del señor Presidente del Senado, de 15 de marzo último, se ha solicitado informe a esta Corte Suprema en relación al proyecto de ley, iniciado en mensaje, en materia de duración del descanso de maternidad, específicamente, respecto del nuevo texto del artículo 199 del Código del Trabajo. Lo anterior, en cumplimiento a lo dispuesto en los artículos 77 de Constitución Política de la República y 16 de la ley Nº 18.918, Orgánica Constitucional del Congreso Nacional.

Entre las ideas centrales del proyecto está la de profundizar la protección de la maternidad, favoreciendo el más oportuno desarrollo del menor, entre otros factores, la lactancia por los primeros seis meses de vida y los vínculos de apego y cuidado con su madre y en general con ambos padres.

Segundo: Que el proyecto consta de tres artículos permanentes y seis disposiciones transitorias. El artículo 1° en su numeral primero reemplaza los artículos 195 a 199 y 200 a 201 del Código del Trabajo por los que consagra en su nuevo texto. En este acápite lo más novedoso es la incorporación del artículo 197 bis en que se contiene la prolongación del descanso post natal.

El numeral segundo del artículo 1° introduce un inciso final al artículo 206 del mismo cuerpo legal. A su vez el artículo 2° del proyecto introduce diversas modificaciones al Decreto con Fuerza de Ley Nº 44 de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, y establece normas comunes para subsidios por incapacidad laboral a los trabajadores dependientes del sector privado, con lo que se hacen las adecuaciones relativas a los nuevos textos de las normas referidas en el artículo 1° del mismo proyecto.

Finalmente, en el artículo 3° se dispone su vigencia a partir de su publicación en el Diario Oficial.

Tercero: Que en relación a la materia enunciada, se ha solicitado a esta Corte Suprema informar acerca del nuevo texto del artículo 199 del Código del Trabajo, de acuerdo lo contempla el Proyecto en referencia, cuyo tenor es el siguiente:

“Artículo 199.- Cuando la salud de un niño menor de un año requiera de atención en el hogar, centro hospitalario u otro donde se le proporcionen los cuidados necesarios, con motivo de enfermedad grave o gravísima, la madre trabajadora tendrá derecho al permiso y subsidio mencionado en el artículo anterior. En el caso de las enfermedades graves, la base de cálculo del referido subsidio no podrá exceder a la cantidad equivalente a 30 unidades de fomento, considerando el valor de ésta al último día de cada mes anterior al pago, y se determinará de conformidad al artículo 8 bis del decreto con fuerza de ley Nº 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social. Respecto de las enfermedades graves, sólo podrá ejercerse el derecho establecido en este artículo una vez vencido el descanso postnatal y extinguido el plazo señalado en el inciso primero del artículo 197 bis.

En el caso que ambos padres sean trabajadores, cualquiera de ellos y a elección de la madre, podrá gozar del permiso y subsidio referido en el inciso anterior. Tratándose de las enfermedades graves o gravísimas del hijo, para la determinación de la base de cálculo del subsidio, se considerarán siempre las remuneraciones de la madre, independiente de quien haga uso del permiso. Con todo, gozará de los beneficios antes señalados el padre, cuando la madre hubiere fallecido o a él le hubiese sido otorgado el cuidado personal del menor por sentencia judicial.

El carácter de enfermedad grave o gravísima deberá ser acreditado mediante una licencia médica otorgada por el profesional tratante. Dicho profesional, al otorgar la respectiva licencia médica, precisará el diagnóstico del menor; el carácter de grave o gravísima de la enfermedad, y acompañar un informe fundado que detalle los procedimientos utilizados para determinar la patología y que justifique la necesidad de cuidado permanente.

Las enfermedades que se considerarán como graves o gravísimas para acceder a esta licencia, serán determinadas, por un decreto supremo expedido a través del Ministerio de Salud y suscrito también por el Ministro de Hacienda, el que será actualizado, a lo menos, cada tres años. Para la determinación de dichas patologías se estará al procedimiento establecido en un reglamento dictado por el Ministerio de Salud, el que también deberá ser suscrito por los Ministros de Hacienda y del Trabajo y Previsión Social.

Tendrá también derecho a este permiso y subsidio, la trabajadora o el trabajador que tenga a su cuidado un menor de edad inferior a un año, respecto de quien se le haya otorgado judicialmente la tuición o el cuidado personal como medida de protección. Este derecho se extenderá al cónyuge, en los mismos términos señalados en los incisos anteriores.

Si los beneficios precedentes fueren obtenidos en forma indebida, los profesionales o trabajadores involucrados serán solidariamente responsables con los beneficiarios de los subsidios de la restitución de las prestaciones pecuniarias percibidas.

Sin perjuicio de lo establecido en el inciso anterior, las personas que incurran en falsedad en la solicitud, obtención, otorgamiento y tramitación de licencias médicas o permisos regulados en este título, o de cualquier antecedente esencial que las justifiquen, o en uso malicioso de ellos, serán sancionadas con las penas previstas en el artículo 202 del Código Penal. Se entenderá que incurre en falsedad, el que ejecutare cualquiera de las conductas descritas en los numerales 1° a 7º del artículo 193 del Código Penal.

Desde la formalización de la investigación, el tribunal, a petición del fiscal o del querellante, podrá disponer, respecto del profesional que apareciere involucrado en los hechos, la suspensión de su facultad de emitir licencias médicas mientras dure la investigación o por el plazo inferior que fije el tribunal fundadamente.

Cuarto: Que del tenor de la norma respecto de la cual se ha requerido informe a esta Corte Suprema aparece que ella no dice relación con la organización y atribuciones de los tribunales, en los términos que contempla el inciso segundo del artículo 77 de la Constitución Política de la República, de manera tal que este Máximo Tribunal estima que no corresponde evacuar el informe previsto en la citada disposición de la Carta Fundamental.

Por estas consideraciones y de conformidad con lo dispuesto en los preceptos citados, se acuerda no emitir pronunciamiento respecto del proyecto de ley en referencia.

Se previene que los Ministros señores Oyarzún, Rodríguez, Ballesteros y Muñoz, a modo de contribución con la actividad legislativa, fueron de opinión de manifestar el parecer de la Corte Suprema en lo que dice relación con los márgenes en que se tipifica el ilícito penal para quienes incurran en falsedad en la solicitud, obtención, otorgamiento y tramitación de licencias o permisos o de cualquier antecedente esencial que los justifique, y/o para el evento de hacer uso indebido de los mismos. En concepto de los previnientes parecería conveniente que, a partir de la formalización de la investigación, el Tribunal, esto es, el Juez de Garantía, pueda, a petición del Fiscal o del querellante, disponer la suspensión de la facultad del profesional involucrado de emitir licencias médicas. En cuanto a la duración de la medida, lo previnientes no divisan la razón o justificación para limitar el tiempo de su vigencia hasta el cierre de la investigación, o por un período inferior. Resulta más coherente, en su parecer, que tal solicitud sea resuelta, conforme a las circunstancias del caso, por el Juez de Garantía, a través de resolución fundada, sin la limitación aludida.

Asimismo, el Ministro señor Muñoz, también a modo de contribución al proceso de generación de la ley, estuvo por emitir informe respecto de los siguientes puntos:

i) A diferencia del el texto actualmente vigente, en el proyecto se distingue entre enfermedades graves y gravísimas del menor de un año, indicándose que en relación a los primeros el subsidio tiene el tope de 30 UTM, mismo que rige para el post natal parental adicionado por el artículo 167 bis del Proyecto. Por tal razón, en el caso de enfermedad grave este derecho o permiso especial sólo puede impetrarse al término del nuevo descanso post natal que contempla el Proyecto.

ii) Si bien se permite usar del permiso a cualquiera de los padres, a elección de la madre, sin embargo el subsidio se determina en base de las remuneraciones de la madre.

iii) La determinación de ser grave o gravísima una enfermedad será determinada por un Decreto Supremo expedido a través del Ministerio de Salud y suscrito por el Ministro de Hacienda actualizado cada 3 años, a lo menos. La determinación de estas patologías se hará en base al procedimiento establecido en reglamento decretado por el Ministerio de Salud, el que también deberán suscribir los Ministros de Hacienda y del Trabajo.

iv) Se indica también que la enfermedad grave o gravísima debe ser acreditada mediante licencia médica otorgada por el profesional tratante quien deberá, entre otras exigencias, precisar: el diagnostico del menor y el carácter de grave o gravísima de la enfermedad.

v) Para el evento de ser obtenidos de forma indebida los beneficios de permiso y subsidio anotados, se contempla la responsabilidad solidaria del trabajador y profesional involucrado para la restitución de las prestaciones pecuniarias percibidas.

vi) Finalmente, en el inciso final del texto en análisis se dispone que desde la formalización de la investigación, el tribunal, a petición del fiscal o del querellante, podrá disponer, que el profesional que apareciere involucrado sea suspendido de su facultad de emitir licencias médicas mientras dure la investigación, o por el plazo inferior que fije el tribunal fundadamente.

De los acápites pormenorizados del texto analizado, el Ministro señor Muñoz estima pertinente formular las observaciones que siguen:

1-. En primer lugar y en el evento de ser realmente posible diferenciar anticipadamente una enfermedad grave y/o gravísima de un menor con una regulación que contemple efectos diferentes según se trate de una u otra, los criterios básicos de diferenciación deberán estar descritos en la ley, no obstante que un Reglamento posteriormente, sobre la base de tales criterios legales, contenga la categorización de las patologías subsumidas en cada uno de los rubros.

2-. Por otra parte, y partiendo del supuesto que los padres del menor ninguna injerencia tienen en la mayor o menor gravedad de la patología que le afecte, debiendo igualmente asistirlo, no se divisa la justificación de establecer un tope al subsidio si el diagnóstico resulta ser de una enfermedad grave y no gravísima, así como tampoco que, al margen de cual sea el progenitor que obtenga el permiso, sólo se determine el subsidio en base a las remuneraciones de la madre, desmejorando en este aspecto lo que el texto actual regula también y eventualmente, para ambos padres sin la limitación anotada.

3-. En los artículos transitorios del Proyecto no se contiene un plazo para la dictación del Reglamento del que se hace mención en el artículo analizado, lo que resulta necesario en atención a que, por otro lado, en el artículo tercero del mismo se indica que el nuevo texto que regirá desde su publicación en el Diario Oficial.

4-. Se aprecia acertada la responsabilidad solidaria que se impone al profesional involucrado en una situación de obtención indebida de los beneficios de que trata la norma para la restitución de las prestaciones pecuniarias percibidas. Sin embargo, parece necesario entregar una mayor precisión del concepto “indebida” en el contexto de que se trata (como se hace con el relativo a “falsedad” para el tipo penal).

Ofíciese.

PL-21-2011.”

Saluda atentamente a V.E.

Adalis Oyarzún Miranda

Presidente Subrogante

Ruby Sáez Landaur

Secretaria Subrogante

1.4. Primer Informe de Comisiones Unidas

Senado. Fecha 19 de mayo, 2011. Informe de Comisiones Unidas en Sesión 20. Legislatura 359.

?CERTIFICADO

Certifico que los días 21 de marzo, 4 y 18 de abril, 4, 11, 18 a 19 de mayo de 2011, las Comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Salud, unidas, del Senado, sesionaron para tratar el proyecto de ley, en primer trámite constitucional, en materia de duración del descanso de maternidad (Boletín Nº 7.526-13), iniciado en Mensaje de Su Excelencia el señor Presidente de la República, con urgencia calificada de “suma”.

A una o más de las sesiones en que las Comisiones unidas estudiaron esta iniciativa de ley asistieron, además de sus miembros, los Honorables Senadores señora Isabel Allende Bussi y señores Andrés Chadwick Piñera, Camilo Escalona Medina, Alberto Espina Otero, José Antonio Gómez Urrutia, Ricardo Lagos Weber, Juan Pablo Letelier Morel, Alejandro Navarro Brain, Jaime Orpis Bouchon y Jaime Quintana Leal, y los Honorables Diputados señoras Cristina Girardi Lavín, Carolina Goic Boroevic, María José Hoffmann Opazo, Marta Isasi Barbieri, Andrea Molina Oliva, Claudia Nogueira Fernández y Mónica Zalaquett Said, y señores Enrique Accorsi Opazo, Osvaldo Andrade Lara, Juan Carlos Latorre Carmona, Javier Macaya Danus, Miodrag Marinovic Solo de Zaldívar y Pedro Velásquez Seguel.

Asimismo concurrieron, del Servicio Nacional de la Mujer, la Ministra Directora, señora Carolina Schmidt Zaldívar, la Subsecretaria, señora Cecilia Pérez, el Jefe de Gabinete, señor Alejandro Ferrnández, la Jefa de Comunicaciones, señora Macarena Villarino, la Jefa del Departamento de Reformas Legales, señora Andrea Barros, y la abogada de dicho Departamento, señora Susan Ortega.

Del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, asistieron, la Ministra, señora Evelyn Matthei Fornet, la Jefa de Gabinete, señora Paulina Astorga, el asesor legislativo, señor Francisco Del Río, y el periodista, señor Juan Pablo Lañas.

Del Ministerio de Salud, concurrieron, el Ministro, señor Jaime Mañalich Muxi, acompañado por los asesores, señores Juan Cataldo y Máximo Pavez, y por la Jefa de Comunicaciones, señora Ana María Morales.

Del Ministerio de Hacienda, asistieron, el Ministro, señor Felipe Larraín Bascuñán, el Subsecretario, señor Rodrigo Alvarez, la asesora legislativa, señora Carmen Soza y los asesores señores Pablo Santiago y Andrés Venegas. De la Dirección de Presupuestos, la Directora, señora Rossana Costa, la abogada, señora Patricia Orellana y el analista, señor Franco Zecchetto.

Del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, asistieron, el Ministro, señor Cristián Larroulet Vignau, el Subsecretario, señor Claudio Alvarado Andrade, la Coordinadora División Relaciones Políticas e Institucionales, señora Carolina Infante, los asesores, señorita Carolina Salas, y señores Andrés Dockendorff y Alberto Vergara, y el analista, señor Tomás Fuentes.

Del Ministerio Secretaría General de Gobierno, concurrió los asesores, señora Constanza Hube y señor Juan José Bruna.

Asimismo asistieron, especialmente invitadas a exponer sus puntos de vista en torno al proyecto de ley en estudio, las siguientes entidades, representadas del modo que sigue:

La Central Unitaria de Trabajadores de Chile (CUT), encabezada por su Presidente, señor Arturo Martínez, acompañado por la Vicepresidenta, señora Silvia Aguilar, la Vicepresidenta de la Secretaría de la Mujer, señora María Rozas -cuyo lamentable fallecimiento se produjo con posterioridad a su participación en este debate-, la Consejera, señora Laura San Martín, y el abogado asesor, señor Roberto Godoy.

La Central Autónoma de Trabajadores de Chile (CAT), representada por su Presidente, señor Oscar Olivos, junto al Secretario General, señor Alfonso Pastene, el Tesorero, señor Abraham Armijo, y la Consejera Nacional, señora María Teresa Fevriel, y la señora Luisa Soto.

La Unión Nacional de Trabajadores de Chile (UNT), por intermedio de su Presidente, señor Diego Olivares Aravena (Sector Bancario Privado), acompañado por la Vicepresidenta de la Mujer, señora Georgina Cortés (Sector Salud Pública), la Consejera, señora Ana Gloria Cofré (Sector Comercio), el Secretario Interuniones, señor Pelayo Astorga (Sector Comercio), y del Departamento de la Mujer, las señoras Florinda Castillo (Sector Comercio) y Paulina Inostroza (Sector Correos de Chile).

La Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), encabezada por su Presidente, señor Lorenzo Constans, junto al Gerente General, señor Fernando Alvear.

Comunidad Mujer, por intermedio de su Directora Ejecutiva, señora Alejandra Sepúlveda, la Directora de Estudios, señora Andrea Betancor y la periodista, señora Andrea Campos.

La Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (FENPRUSS), representada por el Secretario Nacional (S), señor José Seguel, el Vicepresidente, señor Yamil Asenié, los Directores Nacionales, señora Dina Imaña (Encargada Igualdad de Oportunidades), señora Rosa Domínguez (Área Jurídica), señora Laura Bremer (Tesorera Nacional), y señor Carlos Pincheira (Encargado de Jóvenes, VIII Región), junto a las señoras Carolina Quilodrán y Carolina Vera.

La Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), por intermedio de su Presidente, señor Raúl De la Puente, la Vicepresidenta, señora Jeanette Soto, la Primera Vicepresidenta, señora Nury Benítez, la Vicepresidenta Nacional de la Mujer, señora Ana Bell Jaras, la Vicepresidenta Previsión Social, señora Blanca Salazar, la Secretaria General Nacional, señora Angela Rifo, el Secretario Técnico de Jóvenes, señor Paul Laulié, y la Dirigenta Nacional, señora Magdona Muñoz.

El Colegio de Matronas de Chile A.G., representado por su Presidenta, señora Anita Román.

Del mismo modo, concurrieron:

Por el Instituto Libertad y Desarrollo, los asesores legislativos, señora Silvia Baeza y señor Daniel Montalva.

Por el Instituto Igualdad, el Coordinador Legislativo, señor Gabriel de la Fuente.

Por la Corporación de Estudios para Latinoamérica (CIEPLAN), la abogado, señorita Macarena Lobos.

Por la Fundación Jaime Guzmán, la asesora, señora Cecilia Flores.

Por la Corporación Humanas, la abogada del Programa Seguimiento Legislativo, señorita Camila Maturana.

Cabe señalar que este proyecto fue discutido en general y en particular, en virtud del acuerdo adoptado, oportunamente, por la mayoría de los Comités.

- Puesto en votación en general el proyecto de ley, fue aprobado por la unanimidad de los miembros presentes de las Comisiones unidas, Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Ruiz-Esquide, Rossi y Uriarte.

- Puesto en votación en particular el proyecto de ley, se deja registro de las siguientes votaciones:

Artículo 1°

Aprobado su encabezamiento por la unanimidad de los integrantes e las Comisiones Unidas (10x0).

Número 1)

Artículo 195

Inciso primero

Rechazadas (6x4) su segunda y tercera oraciones. Votaron por la negativa los Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz Esquide y por la afirmativa los Honorables Senadores señores Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte.

Incisos segundo a sexto

Aprobados sin modificaciones por la unanimidad de los miembros de las Comisiones Unidas (10x0).

Artículo 196

Resultó rechazado por mayoría de votos (6x4), votando a favor los Honorables Senadores señores Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte, y en contra los Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz Esquide.

Artículo 197

Rechazado por mayoría de votos (6x4), votando a favor los Honorables Senadores señores Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte, y en contra los Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz Esquide.

Artículo 197 bis, nuevo

Fue solicitada votación separada respecto del inciso primero de esta norma, cuya admisibilidad fue sometida a votación por la señora Presidenta de la Comisión (5x3). La admisibilidad de esta petición resultó aprobada por mayoría de votos. Votaron por la afirmativa los Honorables Senadores señora Rincón y señores Muñoz Aburto, Girardi, Rossi y Ruiz Esquide. Se pronunciaron por la negativa los Honorables Senadores señores Bianchi, Chahuán y Uriarte.

Los Honorables Senadores señores Kuschel y Longueira hicieron constar que no votaban.

Inciso primero

Aprobada su primera oración con las indicaciones del Ejecutivo, y sin enmiendas la segunda, por la unanimidad de los miembros de las Comisiones Unidas (10x0).

Rechazadas sus oraciones tercera a quinta por 5 votos en contra de los Honorables Senadores señora Rincón y señores Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz Esquide, 4 votos a favor de los Honorables Senadores señores Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte, y 1 abstención del Honorable Senador señor Bianchi, repetida la votación y considerándose la abstención como voto favorable a la posición que obtuvo el mayor número de votos (artículo 178 del Reglamento del Senado).

Inciso segundo

Aprobado sin enmiendas por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Inciso tercero

Rechazada su primera oración tras el doble empate registrado (artículo 182 del Reglamento del Senado). Votaron por la afirmativa los Honorables Senadores señores Bianchi, Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte, y votaron por la negativa la Honorable Senadora señora Rincón y los señores Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz Esquide.

Rechazada consecuencialmente su segunda oración tras la eliminación de la primera, por la votación referida.

Incisos cuarto, quinto y sexto

Aprobados por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0), con una enmienda formal a su inciso quinto.

Artículo 198

Aprobados por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Artículo 199

Sobre este artículo recayó la indicación número 1), i., b), del Ejecutivo, la que fue rechazada con 5 votos en contra de los Honorables Senadores señora Rincón y señores Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz Esquide, 4 votos a favor de los Honorables Senadores señores Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte, y 1 abstención del Honorable Senador señor Bianchi, repetida la votación y considerándose la abstención como voto favorable a la posición que obtuvo el mayor número de votos (artículo 178 del Reglamento del Senado).

Rechazado el artículo por 8 votos en contra, 1 a favor y 1 abstención. Votaron por el rechazo los Honorables Senadores señora Rincón y señores Chahuán, Girardi, Longueira, Muñoz Aburto, Rossi, Ruiz Esquide y Uriarte. Por la afirmativa se pronunciaron el Honorable Senador Kuschel y se abstuvo el Honorable Senador señor Bianchi.

Artículo 200

Aprobado por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Artículo 201

Inciso primero

Aprobada su primera oración, con las indicaciones del Ejecutivo, y sin enmiendas la segunda, por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Rechazada su oración final tras el doble empate registrado (artículo 182 del Reglamento del Senado). Votaron por la afirmativa los Honorables Senadores señores Bianchi, Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte. Por el rechazo los Honorables Senadores señora Rincón y señores Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz Esquide.

Incisos segundo, tercero, cuarto y quinto

Fueron aprobados sin enmiendas, por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Inciso final

Resultó rechazado el artículo y la indicación del Ejecutivo tras el doble empate registrado (artículo 182 del Reglamento del Senado). Votaron por la afirmativa los Honorables Senadores señores Bianchi, Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte. Por el rechazo los Honorables Senadores señora Rincón y señores Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz Esquide.

Número 2)

Este numeral y la indicación del Ejecutivo, resultaron consecuencialmente rechazados con motivo del acuerdo adoptado respecto del artículo 197 bis, oraciones tercera, cuarta y quinta.

Artículo 2°

Aprobado su encabezamiento por la unanimidad de los integrantes e las Comisiones Unidas (10x0).

Número 1)

Letra a)

Aprobada sin enmiendas por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Letra b)

Resultó consecuencialmente rechazada con motivo del acuerdo adoptado respecto del artículo 197 bis, oraciones tercera, cuarta y quinta.

Letra c)

Aprobada sin enmiendas por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Número 2)

Aprobada por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0), la indicación supresiva del Ejecutivo.

Número 3)

Aprobados los incisos primero (con la excepción que más adelante se indicará) a séptimo, y la indicación del Ejecutivo, recaída sobre el inciso primero, por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

El literal b) del inciso primero, resultó aprobado con 5 votos a favor de los Honorables Senadores señores Bianchi, Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte, y la abstención de los Honorables Senadores señora Rincón y señores Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz Esquide, al repetirse la votación y considerarse las abstenciones como votos favorables a la posición que obtuvo el mayor número de votos (artículo 178 del Reglamento del Senado).

Número 4)

Resultó consecuencialmente rechazado con motivo del acuerdo adoptado respecto del artículo 197 bis, oraciones tercera, cuarta y quinta.

Artículo 3°

Fue rechazado por mayoría de votos, con 9 votos en contra y 1 voto a favor. Votaron por el rechazo los Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Muñoz Aburto, Rossi, Ruiz Esquide y Uriarte, y a favor el Honorable Senador señor Longueira.

ARTÍCULOS TRANSITORIOS

Artículo Primero Transitorio

Inciso primero

Aprobada su primera oración por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Rechazada consecuencialmente con motivo del acuerdo adoptado respecto del artículo 197 bis, oraciones tercera, cuarta y quinta.

Inciso segundo

Aprobado sin modificaciones por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Artículo Segundo Transitorio

Resultó consecuencialmente rechazado con motivo del acuerdo adoptado, en lo pertinente, respecto del artículo 201.

Artículo Tercero Transitorio

Este precepto resultó rechazado consecuencialmente con motivo de los acuerdos adoptados en relación al artículo 199 y la indicación presentada a su respecto.

Artículo Cuarto Transitorio

Aprobado por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Artículo Quinto Transitorio

Este artículo fue reemplazado por el contenido en la indicación número 3), del Ejecutivo, la que fue aprobada por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

Artículo Sexto Transitorio

Aprobado sin enmiendas por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas (10x0).

TEXTO DEL PROYECTO

En conformidad con los acuerdos adoptados, vuestras Comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Salud, unidas, tienen el honor de proponeros la aprobación del proyecto de ley en informe, en los siguientes términos:

PROYECTO DE LEY:

“Artículo 1°.- Introdúcense las siguientes modificaciones al Código del Trabajo, cuyo texto refundido, coordinado y sistematizado fue fijado por el decreto con fuerza de ley N° 1, de 2002, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social:

1) Reemplázase el artículo 195, por el siguiente:

“Artículo 195.- Las trabajadoras tendrán derecho a un descanso de maternidad de seis semanas antes del parto y doce semanas después de él.

El padre tendrá derecho a un permiso pagado de cinco días en caso de nacimiento de un hijo, el que podrá utilizar a su elección desde el momento del parto, y en este caso será de forma continua, excluyendo el descanso semanal, o distribuirlo dentro del primer mes desde la fecha del nacimiento. Este permiso también se otorgará al padre que se encuentre en proceso de adopción, y se contará a partir de la notificación de la resolución que otorgue el cuidado personal o acoja la adopción del menor, en conformidad a los artículos 19 y 24 de la ley N° 19.620. Este derecho es irrenunciable.

Si la madre muriera en el parto o durante el periodo de permiso posterior a éste, dicho permiso o el resto de él que sea destinado al cuidado del hijo, corresponderá al padre o a quien le fuere otorgada la custodia del menor, quien gozará del fuero establecido en el artículo 201 de este Código y tendrá derecho al subsidio a que se refiere el artículo 198.

El padre que sea privado por sentencia judicial del cuidado personal del menor, perderá el derecho a fuero y subsidio establecidos en el inciso anterior.

Los derechos referidos en el inciso primero no podrán renunciarse y durante los períodos de descanso queda prohibido el trabajo de las mujeres embarazadas y puérperas.

Asimismo, no obstante cualquiera estipulación en contrario, deberán conservárseles sus empleos o puestos durante dichos períodos, incluido el periodo establecido en el artículo 197 bis.”.

2) Agrégase el siguiente artículo 197 bis, nuevo:

“Artículo 197 bis.- Durante las doce semanas siguientes inmediatas al término del periodo postnatal, existirá un permiso postnatal parental a favor de la madre; no obstante, a elección de aquélla, el padre trabajador podrá hacer uso de dicho permiso a partir de la séptima semana del mismo, por el número de semanas que acuerden, las que deberán ubicarse en el período final del permiso. La mujer o el padre trabajador que se encuentre haciendo uso de este permiso recibirá el subsidio mencionado en el artículo 198.

Con todo, cuando la madre hubiere fallecido o el padre tuviere el cuidado personal del menor por sentencia judicial, le corresponderá el permiso establecido en el inciso anterior, a este último.

En caso que el derecho establecido en el inciso anterior, se ejerciere ante el empleador, la madre deberá comunicarle mediante carta certificada, enviada al domicilio del empleador 45 días antes del término del periodo postnatal, si decide hacer uso de este derecho.

En caso que el padre haga uso del permiso establecido en los incisos anteriores, deberá comunicarlo por escrito a su empleador, mediante carta certificada enviada al domicilio de este con a lo menos diez días de anticipación al comienzo del uso del permiso. Copia de dicha comunicación deberá ser remitida, dentro del mismo plazo, al empleador de la mujer y a la Inspección del Trabajo.

El empleador que obstaculice o impida el uso del permiso establecido en los incisos precedentes, será sancionado con multa a beneficio fiscal de 14 a 150 unidades tributarias mensuales. Cualquier infracción a lo dispuesto en este inciso, podrá ser denunciada a la Inspección del Trabajo, entidad que también podrá proceder de oficio a este respecto.”.

3) Sustitúyense los artículos 198 y 200, por los siguientes:

“Artículo 198.- La mujer que se encuentre en el periodo de descanso de maternidad a que se refiere el artículo 195, de descansos suplementarios y de plazo ampliado señalados en el artículo 196; como también los trabajadores que hagan uso del permiso postnatal parental, recibirán un subsidio calculado conforme a lo dispuesto en el decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, y en el artículo 197 bis, del cual sólo se deducirán las imposiciones de previsión y descuentos legales que correspondan.

Artículo 200.- La trabajadora o el trabajador que tenga a su cuidado un menor de edad, por habérsele otorgado judicialmente la tuición o el cuidado personal como medida de protección, tendrá derecho al permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis. Además, cuando el menor tuviere menos de seis meses, le será aplicable el permiso postnatal establecido en el artículo 195.

A la correspondiente solicitud de permiso, el trabajador o la trabajadora, según corresponda, deberá acompañar necesariamente una declaración jurada suya de tener bajo su tuición o cuidado personal al causante del beneficio y un certificado del tribunal que haya otorgado la tuición o cuidado personal del menor como medida de protección.”.

4) Reemplázase el artículo 201, por el que sigue:

“Artículo 201.- Durante el período de embarazo y hasta un año después de expirado el descanso de maternidad, excluido el permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis, la trabajadora gozará de fuero laboral y estará sujeta a lo dispuesto en el artículo 174. En caso que el padre haga uso del permiso postnatal parental del artículo 197 bis, también gozará de fuero laboral por un período equivalente al doble de la duración de su permiso, a contar de los diez días anteriores al comienzo del uso del mismo.

Tratándose de mujeres o de hombres solteros o viudos que manifiesten al tribunal su voluntad de adoptar un hijo en conformidad a las disposiciones de la Ley de Adopción, el plazo de un año establecido en el inciso primero se contará desde la fecha en que el juez, mediante resolución dictada al efecto, confíe a estos trabajadores el cuidado personal del menor en conformidad al artículo 19 de la Ley de Adopción o bien le otorgue la tuición en los términos del inciso tercero del artículo 24 de la misma ley.

Sin perjuicio de lo antes indicado, cesará de pleno derecho el fuero establecido en el inciso precedente desde que se encuentre ejecutoriada la resolución del juez que decide poner término al cuidado personal del menor o bien aquella que deniegue la solicitud de adopción. Cesará también el fuero en el caso de que la sentencia que acoja la adopción sea dejada sin efecto en virtud de otra resolución judicial.

Si por ignorancia del estado de embarazo o del cuidado personal o tuición de un menor en el plazo y condiciones indicados en el inciso tercero precedente, se hubiere dispuesto el término del contrato en contravención a lo dispuesto en el artículo 174, la medida quedará sin efecto, y la trabajadora volverá a su trabajo, para lo cual bastará la sola presentación del correspondiente certificado médico o de matrona, o bien de una copia autorizada de la resolución del tribunal que haya otorgado la tuición o cuidado personal del menor, en los términos del inciso tercero, según sea el caso, sin perjuicio del derecho a remuneración por el tiempo en que haya permanecido indebidamente fuera del trabajo, si durante ese tiempo no tuviere derecho a subsidio. La afectada deberá hacer efectivo este derecho dentro del plazo de 60 días hábiles contados desde el despido.

No obstante lo dispuesto en el inciso primero, si el término del fuero se produjere mientras la mujer estuviere gozando del descanso maternal o permiso parental a que aluden los artículos 195, 196 y 197 bis, aquélla continuará percibiendo el subsidio mencionado en el artículo 198 hasta la conclusión del período de descanso o permiso. Para los efectos del subsidio de cesantía, si hubiere lugar a él, se entenderá que el contrato de trabajo expira en el momento en que dejó de percibir el subsidio maternal.”.

Artículo 2°.- Introdúcense las siguientes modificaciones al decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que establece normas comunes para subsidios por incapacidad laboral de los trabajadores dependientes del sector privado:

1) Modifícase el artículo 8° del siguiente modo:

a) Reemplázase en su inciso segundo la oración “y del inciso segundo del artículo 196, ambos del Código del Trabajo” por la siguiente “del inciso segundo del artículo 196 y del artículo 197 bis, todos del Código del Trabajo.”.

b) Reemplázase en su inciso cuarto la oración “y el inciso segundo del artículo 196, ambos del Código del Trabajo” por la siguiente “el inciso segundo del artículo 196 y el artículo 197 bis, todos del Código del Trabajo”.

2) Introdúcese el siguiente artículo 9°, nuevo:

“Artículo 9°.- Las mujeres que integren un hogar perteneciente al sesenta por ciento más pobre de la población de Chile conforme al instrumento de focalización que se fije en el reglamento expedido por el Ministerio de Hacienda, que a la sexta semana anterior al parto, no tenga un contrato de trabajo vigente, tendrán derecho al subsidio establecido en este artículo siempre que cumplan con los siguientes requisitos copulativos:

a) registren doce o más meses de afiliación, con anterioridad al inicio del embarazo.

b) registren ocho o más cotizaciones, continuas o discontinuas, en calidad de trabajadora dependiente, dentro de los últimos veinticuatro meses calendario inmediatamente anteriores al inicio del embarazo.

c) que la última cotización más cercana al mes anterior al embarazo se haya registrado en virtud de cualquier tipo de contrato de trabajo a plazo fijo, o por obra, servicio o faena determinada.

El subsidio establecido en este artículo se financiará con cargo al Fondo Único de Prestaciones Familiares del decreto con fuerza de ley N° 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social. En este caso, la base de cálculo para la determinación del monto del subsidio será una cantidad equivalente al promedio de la remuneración mensual neta, del subsidio, o de ambos, devengados por la mujer en los veinticuatro meses calendarios, inmediatamente anteriores al inicio del embarazo, dividido por veinticuatro. En todo caso, a contar de la decimonovena semana de subsidio, la base de cálculo no podrá exceder de 30 unidades de fomento, considerando el valor de esta al último día de cada mes anterior al pago. El monto diario del subsidio de este artículo será una cantidad equivalente a la trigésima parte de su base de cálculo.

Para efectos del cálculo de este promedio, cada remuneración mensual neta, subsidio, o ambos, se reajustarán conforme a la variación experimentada por el Índice de Precios al Consumidor entre el último día del mes anterior al del devengamiento de la remuneración, subsidio, o ambos, y el último día del mes anterior al del pago del subsidio establecido en este artículo.

El subsidio se otorgará hasta por un máximo de treinta semanas y comenzará a devengarse a partir de la sexta semana anterior al parto. Si el parto ocurriere en una fecha anterior a la sexta semana, la duración del subsidio se reducirá en el número de días y/o semanas en que se haya adelantado el parto.

Sobre el monto del subsidio, las beneficiarias deberán cotizar el 7% para salud. Además, sobre ese mismo monto, las beneficiarias afiliadas al sistema de pensiones del decreto ley N° 3.500, de 1980, deberán efectuar, además, las cotizaciones a que se refiere el artículo 17 del citado decreto ley.

Las normas que rigen para los trabajadores independientes referidas a licencias médicas serán aplicables a la tramitación, autorización y pago del subsidio de este artículo.

Corresponderá a la Superintendencia de Seguridad Social, la supervigilancia y fiscalización del subsidio establecido en este artículo. Para estos efectos, se aplicarán las disposiciones orgánicas de la Superintendencia y la presente ley. La Superintendencia dictará las normas necesarias, las que serán obligatorias para todas las instituciones o entidades que intervienen en el mencionado subsidio.”.

ARTÍCULOS TRANSITORIOS

Artículo Primero Transitorio.- Aquellas mujeres que se encontraren haciendo uso de su periodo pre o postnatal a la fecha de entrada en vigencia de esta ley, podrán hacer uso del permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis del Código de Trabajo.

Las mujeres que hayan terminado su descanso postnatal de conformidad a las reglas vigentes con anterioridad a la entrada en vigencia de esta ley, sin que su hijo hubiese cumplido 6 meses de edad a la referida fecha, podrán utilizar el permiso parental establecido en el artículo 197 bis, hasta la fecha en que el menor cumpla 6 meses, dando aviso de ello a su empleador con un plazo mínimo de 15 días de anticipación.

Artículo Segundo Transitorio.- Los padres adoptivos que hayan terminado su descanso postnatal, sin que su hijo hubiese cumplido 6 meses de edad a la fecha de entrada en vigencia de esta ley, podrán utilizar el permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis, hasta la fecha en que el menor cumpla 6 meses, dando aviso de ello a su empleador con un plazo mínimo de 15 días de anticipación.

Artículo Tercero Transitorio.- Para los efectos del artículo 9°, nuevo, del decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, el subsidio establecido en dicho artículo será aplicable respecto de aquellas mujeres que integren un hogar perteneciente al veinte por ciento más pobre de la población, a contar del primer día del octavo mes siguiente al de la publicación de la presente ley.

Para las mujeres que integren un hogar perteneciente al cuarenta por ciento más pobre de la población, a contar del primer día del décimo sexto mes siguiente al de la publicación de la presente ley y para las mujeres que integren un hogar perteneciente al sesenta por ciento más pobre de la población, a contar del primer día del vigésimo cuarto mes siguiente al de la publicación de la presente ley.

Artículo Cuarto Transitorio.- El mayor gasto fiscal que represente esta ley, durante el año 2011, se financiará con cargo a los recursos de la partida presupuestaria del Tesoro Público de la Ley de Presupuestos del Sector Público vigente.”.

NORMAS DE QUÓRUM ESPECIAL

Os hacemos presente que los artículos 1° y 2° permanentes del proyecto de ley, deben ser aprobados con quórum calificado, por cuanto regulan el ejercicio del derecho a la seguridad social, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 19, Nº 18º, de la Constitución Política de la República, en relación a lo establecido en el artículo 66, inciso tercero, de esa Carta Fundamental. Necesitan tal quórum aprobatorio, la primera de dichas normas, en cuanto reemplaza los artículos 195, 198 y 200 del Código del Trabajo, e incorpora a ese cuerpo de leyes un artículo 197 bis. La segunda disposición, en tanto, debe ser aprobada con el quórum en referencia, en cuanto modifica el artículo 8° del decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, e incorpora a dicho cuerpo legal, un artículo 9°, nuevo. Además, requieren el mismo quórum de aprobación, los artículos primero a tercero transitorios.

Acordado en sesiones celebradas los días 21 de marzo, 4 y 18 de abril, 4, 11 y 18 a 19 de mayo de 2011, con asistencia de los Honorables Senadores señora Ximena Rincón González (Presidenta), y señores Carlos Bianchi Chelech (Presidente Accidental), Francisco Chahuán Chahuán, Guido Girardi Lavín, Carlos Ignacio Kuschel Silva, Pablo Longueira Montes, Pedro Muñoz Aburto (Presidente Accidental), Fulvio Rossi Ciocca (Presidente), Mariano Ruiz-Esquide Jara y Gonzalo Uriarte Herrera.

Sala de las Comisiones Unidas, a 19 de mayo de 2011.

MARIO LABBÉ ARANEDA

Secretario de las Comisiones Unidas

1.5. Primer Informe de Comisión de Hacienda

Senado. Fecha 19 de mayo, 2011. Informe de Comisión de Hacienda en Sesión 20. Legislatura 359.

?CERTIFICADO

Certifico que el día 19 de mayo de 2011, la Comisión de Hacienda del Senado sesionó para tratar el proyecto de ley, en primer trámite constitucional, en materia de duración del descanso de maternidad (Boletín Nº 7.526-13), con urgencia calificada de “suma”.

A la sesión en que la Comisión consideró este proyecto asistieron también los Honorables Senadores señoras Allende y Rincón y señores Chadwick, Chahuán, Girardi, Espina, Muñoz, Rossi y Sabag; y los Honorables Diputados señora Hoffmann y señor Silva.

Concurrieron también el Ministro de la Secretaría General de la Presidencia señor Cristián Larroulet, el señor Ministro de Salud, don Jaime Mañalich, la Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer, señora Carolina Schmidt, el Subsecretario de Hacienda señor Rodrigo Álvarez, el Subsecretario de la Secretaría General de la Presidencia, señor Claudio Alvarado, y la Directora de Presupuestos señora Rossana Acosta.

Estuvieron presentes, además, el Jefe de Estudios de la DIPRES señor Mauricio Villena, el analista de Estudios de esa misma Cartera, señor Franco Zecchetto, y el asesor del Ministerio del Trabajo señor Francisco Del Río, la asesora de la Secretaría General de Gobierno, señora Constanza Hube, la asesora del Servicio Nacional de la Mujer, señora Andrea Barros, la asesora de la Secretaría General de la Presidencia, señorita Egle Zavala, y los asesores de los señores Senadores señores Valenzuela, Vega y Romero. Estuvieron también en la Sesión el Coordinador legislativo del Instituto Igualdad, señor Gabriel De la Fuente y la señora Macarena Lobos abogado de CIEPLAN.

NORMAS DE QUÓRUM ESPECIAL

Vuestra Comisión de Hacienda se remite, al efecto, a lo expresado por las Comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Salud, unidas, en el Certificado emitido sobre el proyecto de ley de la referencia.

INFORME FINANCIERO

El Informe Financiero elaborado por la Dirección de de Presupuestos del Ministerio de Hacienda, de 11 de marzo de 2011, señala, de manera textual, lo siguiente:

“1.- El presente proyecto de ley tiene por objeto crear el permiso postnatal parental y modificar el Código del Trabajo y otros cuerpos legales en materias que indica.

2.- El permiso postnatal parental consiste en un tiempo de descanso inmediato al período postnatal, del cual puede hacer uso la madre o el padre, a elección de la primera. Este permiso es de doce semanas, seis de las cuales la madre puede traspasar al padre, en cuyo caso, deberán ser las últimas 6 semanas del permiso. Durante este período la madre recibirá un subsidio equivalente a su remuneración, con un tope de 30 UF.

El período postnatal parental respecto de aquellas madres cuya remuneración es superior a 30 UF, les entrega la opción de trabajar en jornada reducida durante el período que dura el permiso, para enterar su remuneración no cubierta.

Del mismo modo, tendrán derecho al permiso parental la trabajadora o el trabajador que tenga a su cuidado un menor de edad, por habérsele otorgado judicialmente la tuición o el cuidado personal como medida de protección.

3.- En el caso del permiso por enfermedad del hijo menor de un año, se establece la diferenciación entre enfermedades gravísimas y graves. En el caso de las enfermedades gravísimas, el permiso y el subsidio se mantiene en las mismas condiciones actuales y para las enfermedades graves se limita el subsidio estatal, que regirá solo una vez que hayan sido ejercidos los derechos a pre, postnatal y permiso postnatal parental, con un tope máximo de 30 UF y con copago por parte del usuario.

4.- Por su parte, las mujeres que integren un hogar perteneciente al veinte por ciento más pobre de la población, que a la sexta semana anterior al parto no tenga un contrato de trabajo vigente, tendrán derecho al subsidio del pre, postnatal y permiso postnatal parental siempre que cumplan con los siguientes requisitos copulativos: a) registren doce o más meses de afiliación, con anterioridad al inicio del embarazo; b) registren ocho o más cotizaciones continuas o discontinuas en calidad de trabajadora dependiente, dentro de los veinticuatro meses calendario inmediatamente anteriores al inicio del embarazo y c) que la última cotización más cercana al mes anterior al embarazo se haya registrado en virtud de un contrato de trabajo a plazo fijo, o por obra, servicio o faena determinada.

5.- Finalmente y considerando las nuevas funciones de control y fiscalización, que se establecen para la Dirección del Trabajo y la Superintendencia de Seguridad Social, estos organismos deberán reforzar sus equipos técnicos, incurrir en mayores gastos de operación e implementar sistemas de información, a objeto de dar un fiel cumplimiento a las normas establecidas en el presente proyecto de ley.

6. El costo en régimen de este proyecto de ley será de $43.771 millones, con el siguiente detalle:

Montos en $ millones

Permiso postnatal parenta l82.175

Menor gasto por enfermedad grave del hijo menor de 1 año 44.093

Aumento cobertura mujeres vulnerables 4.959

Costos de control y fiscalización 730

7.- El mayor gasto fiscal que represente esta ley, durante el año 2011, se financiará con cargo a los recursos de la partida presupuestaria del Tesoro Público de la Ley de Presupuestos del Sector Público vigente. En los años siguientes, los recursos serán provistos en las respectivas leyes de presupuestos.”.

En el curso de la sesión, la Dirección de Presupuestos hizo llegar un nuevo Informe Financiero del siguiente tenor:

“El presente proyecto de ley tiene por objeto crear el permiso postnatal parental y modificar el Código del Trabajo y otros cuerpos legales en materias que indica.

Las indicaciones que se comentan introducen los siguientes perfeccionamientos:

1.- Se mantiene el actual subsidio por enfermedad del hijo menor de un año. Las enfermedades que se considerarán como graves para acceder a esta licencia, serán determinadas por un Decreto Supremo expedido a través del Ministerio del Trabajo y Previsión Social y suscrito también por los Ministros de Hacienda y de Salud, el que será actualizado, a lo menos, cada tres años. El impacto financiero de esta medida dependerá del listado de enfermedades consideradas como grave, casos en los cuales la madre o el padre accederán al pago de un subsidio equivalente a su remuneración con tope de 66 UF y sin copago.

2.- El presente proyecto incrementa la cobertura de la siguiente forma:

a. Aquellas mujeres trabajadoras que integren un hogar perteneciente al veinte por ciento más pobre, percibirán el subsidio a contar del primer día del octavo mes siguiente al de la publicación de la presente ley.

b. Para las mujeres que integren un hogar perteneciente al cuarenta por ciento más pobre de la población, percibirán este beneficio a contar del primer día del decimosexto mes siguiente al de la publicación de la presente ley.

c. Para las mujeres que integren un hogar perteneciente al sesenta por ciento más pobre de la población, lo harán a contar del primer día del vigesimocuarto mes siguiente al de la publicación de la presente ley.

En todos los casos las mujeres que a la sexta semana anterior al parto no tengan un contrato de trabajo vigente, tendrán derecho al subsidio del pre, postnatal y permiso postnatal parental siempre que cumplan con los siguientes requisitos copulativos: a) registren doce o más meses de afiliación, con anterioridad al inicio del embarazo; b) registren ocho o más cotizaciones continuas o discontinuas en calidad de trabajadora dependiente, dentro de los veinticuatro meses calendario inmediatamente anteriores al inicio del embarazo y c) que la última cotización más cercana al mes anterior al embarazo se haya registrado en virtud de un contrato de trabajo a plazo fijo, o por obra, servicio o faena determinada.

El impacto financiero de aumentar la cobertura desde mujeres que integren un hogar perteneciente al veinte por ciento más pobre de la población al cuarenta por ciento más pobre es: 1.310 millones de pesos. Esto cálculo considera un total de 1.683 nacimientos, y cubre a un universo cercano a las 28.050 mujeres.

El impacto financiero de aumentar la cobertura desde mujeres que integren un hogar perteneciente al cuarenta por ciento más pobre de la población al sesenta por ciento más pobre es: 1.217 millones de pesos. Esto cálculo considera un total de 1.511 nacimientos, y cubre a un universo cercano a las 25.183 mujeres.

El mayor gasto fiscal que represente esta ley, durante el año 2011, se financiará con cargo a los recursos de la partida presupuestaria del Tesoro Público de la Ley de Presupuestos del Sector Público vigente. En los años siguientes, los recursos serán provistos en las respectivas leyes de presupuestos.”.

De conformidad con su competencia, vuestra Comisión de Hacienda conoció los artículos 195, 197 bis, 198 y 200 contenidos en el artículo 1°; y el artículo 2° permanente; y los artículos transitorios primero, segundo, tercero y cuarto del proyecto, en los términos que fueron aprobados por las Comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Salud, unidas, de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento de la Corporación.

Sometidos a votación los artículos de competencia de la Comisión de Hacienda, resultaron aprobados por la unanimidad de los miembros de la Comisión, Honorables Senadores señores Escalona, Kuschel, Lagos, Longueira y Zaldívar.

TEXTO DEL PROYECTO

En mérito de los acuerdos precedentemente referidos, vuestra Comisión de Hacienda tiene el honor de proponer la aprobación de la iniciativa legal en análisis, en los mismos términos que lo hicieran las Comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Salud, unidas, cuyo texto es el siguiente:

PROYECTO DE LEY

“Artículo 1°.- Introdúcense las siguientes modificaciones al Código del Trabajo, cuyo texto refundido, coordinado y sistematizado fue fijado por el decreto con fuerza de ley N° 1, de 2002, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social:

1) Reemplázase el artículo 195, por el siguiente:

“Artículo 195.- Las trabajadoras tendrán derecho a un descanso de maternidad de seis semanas antes del parto y doce semanas después de él.

El padre tendrá derecho a un permiso pagado de cinco días en caso de nacimiento de un hijo, el que podrá utilizar a su elección desde el momento del parto, y en este caso será de forma continua, excluyendo el descanso semanal, o distribuirlo dentro del primer mes desde la fecha del nacimiento. Este permiso también se otorgará al padre que se encuentre en proceso de adopción, y se contará a partir de la notificación de la resolución que otorgue el cuidado personal o acoja la adopción del menor, en conformidad a los artículos 19 y 24 de la ley N° 19.620. Este derecho es irrenunciable.

Si la madre muriera en el parto o durante el periodo de permiso posterior a éste, dicho permiso o el resto de él que sea destinado al cuidado del hijo, corresponderá al padre o a quien le fuere otorgada la custodia del menor, quien gozará del fuero establecido en el artículo 201 de este Código y tendrá derecho al subsidio a que se refiere el artículo 198.

El padre que sea privado por sentencia judicial del cuidado personal del menor, perderá el derecho a fuero y subsidio establecidos en el inciso anterior.

Los derechos referidos en el inciso primero no podrán renunciarse y durante los períodos de descanso queda prohibido el trabajo de las mujeres embarazadas y puérperas.

Asimismo, no obstante cualquiera estipulación en contrario, deberán conservárseles sus empleos o puestos durante dichos períodos, incluido el periodo establecido en el artículo 197 bis.”.

2) Agrégase el siguiente artículo 197 bis, nuevo:

“Artículo 197 bis.- Durante las doce semanas siguientes inmediatas al término del periodo postnatal, existirá un permiso postnatal parental a favor de la madre; no obstante, a elección de aquélla, el padre trabajador podrá hacer uso de dicho permiso a partir de la séptima semana del mismo, por el número de semanas que acuerden, las que deberán ubicarse en el período final del permiso. La mujer o el padre trabajador que se encuentre haciendo uso de este permiso recibirá el subsidio mencionado en el artículo 198.

Con todo, cuando la madre hubiere fallecido o el padre tuviere el cuidado personal del menor por sentencia judicial, le corresponderá el permiso establecido en el inciso anterior, a este último.

En caso que el derecho establecido en el inciso anterior, se ejerciere ante el empleador, la madre deberá comunicarle mediante carta certificada, enviada al domicilio del empleador 45 días antes del término del periodo postnatal, si decide hacer uso de este derecho.

En caso que el padre haga uso del permiso establecido en los incisos anteriores, deberá comunicarlo por escrito a su empleador, mediante carta certificada enviada al domicilio de este con a lo menos diez días de anticipación al comienzo del uso del permiso. Copia de dicha comunicación deberá ser remitida, dentro del mismo plazo, al empleador de la mujer y a la Inspección del Trabajo.

El empleador que obstaculice o impida el uso del permiso establecido en los incisos precedentes, será sancionado con multa a beneficio fiscal de 14 a 150 unidades tributarias mensuales. Cualquier infracción a lo dispuesto en este inciso, podrá ser denunciada a la Inspección del Trabajo, entidad que también podrá proceder de oficio a este respecto.”.

3) Sustitúyense los artículos 198 y 200, por los siguientes:

“Artículo 198.- La mujer que se encuentre en el periodo de descanso de maternidad a que se refiere el artículo 195, de descansos suplementarios y de plazo ampliado señalados en el artículo 196; como también los trabajadores que hagan uso del permiso postnatal parental, recibirán un subsidio calculado conforme a lo dispuesto en el decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, y en el artículo 197 bis, del cual sólo se deducirán las imposiciones de previsión y descuentos legales que correspondan.

Artículo 200.- La trabajadora o el trabajador que tenga a su cuidado un menor de edad, por habérsele otorgado judicialmente la tuición o el cuidado personal como medida de protección, tendrá derecho al permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis. Además, cuando el menor tuviere menos de seis meses, le será aplicable el permiso postnatal establecido en el artículo 195.

A la correspondiente solicitud de permiso, el trabajador o la trabajadora, según corresponda, deberá acompañar necesariamente una declaración jurada suya de tener bajo su tuición o cuidado personal al causante del beneficio y un certificado del tribunal que haya otorgado la tuición o cuidado personal del menor como medida de protección.”.

4) Reemplázase el artículo 201, por el que sigue:

“Artículo 201.- Durante el período de embarazo y hasta un año después de expirado el descanso de maternidad, excluido el permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis, la trabajadora gozará de fuero laboral y estará sujeta a lo dispuesto en el artículo 174. En caso que el padre haga uso del permiso postnatal parental del artículo 197 bis, también gozará de fuero laboral por un periodo equivalente al doble de la duración de su permiso, a contar de los diez días anteriores al comienzo del uso del mismo.

Tratándose de mujeres o de hombres solteros o viudos que manifiesten al tribunal su voluntad de adoptar un hijo en conformidad a las disposiciones de la Ley de Adopción, el plazo de un año establecido en el inciso primero se contará desde la fecha en que el juez, mediante resolución dictada al efecto, confíe a estos trabajadores el cuidado personal del menor en conformidad al artículo 19 de la Ley de Adopción o bien le otorgue la tuición en los términos del inciso tercero del artículo 24 de la misma ley.

Sin perjuicio de lo antes indicado, cesará de pleno derecho el fuero establecido en el inciso precedente desde que se encuentre ejecutoriada la resolución del juez que decide poner término al cuidado personal del menor o bien aquella que deniegue la solicitud de adopción. Cesará también el fuero en el caso de que la sentencia que acoja la adopción sea dejada sin efecto en virtud de otra resolución judicial.

Si por ignorancia del estado de embarazo o del cuidado personal o tuición de un menor en el plazo y condiciones indicados en el inciso tercero precedente, se hubiere dispuesto el término del contrato en contravención a lo dispuesto en el artículo 174, la medida quedará sin efecto, y la trabajadora volverá a su trabajo, para lo cual bastará la sola presentación del correspondiente certificado médico o de matrona, o bien de una copia autorizada de la resolución del tribunal que haya otorgado la tuición o cuidado personal del menor, en los términos del inciso tercero, según sea el caso, sin perjuicio del derecho a remuneración por el tiempo en que haya permanecido indebidamente fuera del trabajo, si durante ese tiempo no tuviere derecho a subsidio. La afectada deberá hacer efectivo este derecho dentro del plazo de 60 días hábiles contados desde el despido.

No obstante lo dispuesto en el inciso primero, si el término del fuero se produjere mientras la mujer estuviere gozando del descanso maternal o permiso parental a que aluden los artículos 195, 196 y 197 bis, aquélla continuará percibiendo el subsidio mencionado en el artículo 198 hasta la conclusión del período de descanso o permiso. Para los efectos del subsidio de cesantía, si hubiere lugar a él, se entenderá que el contrato de trabajo expira en el momento en que dejó de percibir el subsidio maternal.”.

Artículo 2°.- Introdúcense las siguientes modificaciones al decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que establece normas comunes para subsidios por incapacidad laboral de los trabajadores dependientes del sector privado:

1) Modifícase el artículo 8° del siguiente modo:

a) Reemplázase en su inciso segundo la oración “y del inciso segundo del artículo 196, ambos del Código del Trabajo” por la siguiente “del inciso segundo del artículo 196 y del artículo 197 bis, todos del Código del Trabajo.”.

b) Reemplázase en su inciso cuarto la oración “y el inciso segundo del artículo 196, ambos del Código del Trabajo” por la siguiente “el inciso segundo del artículo 196 y el artículo 197 bis, todos del Código del Trabajo”.

2) Introdúcese el siguiente artículo 9°, nuevo:

“Artículo 9°.- Las mujeres que integren un hogar perteneciente al sesenta por ciento más pobre de la población de Chile conforme al instrumento de focalización que se fije en el reglamento expedido por el Ministerio de Hacienda, que a la sexta semana anterior al parto, no tenga un contrato de trabajo vigente, tendrán derecho al subsidio establecido en este artículo siempre que cumplan con los siguientes requisitos copulativos:

a) registren doce o más meses de afiliación, con anterioridad al inicio del embarazo.

b) registren ocho o más cotizaciones, continuas o discontinuas, en calidad de trabajadora dependiente, dentro de los últimos veinticuatro meses calendario inmediatamente anteriores al inicio del embarazo.

c) que la última cotización más cercana al mes anterior al embarazo se haya registrado en virtud de cualquier tipo de contrato de trabajo a plazo fijo, o por obra, servicio o faena determinada.

El subsidio establecido en este artículo se financiará con cargo al Fondo Único de Prestaciones Familiares del decreto con fuerza de ley N° 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social. En este caso, la base de cálculo para la determinación del monto del subsidio será una cantidad equivalente al promedio de la remuneración mensual neta, del subsidio, o de ambos, devengados por la mujer en los veinticuatro meses calendarios, inmediatamente anteriores al inicio del embarazo, dividido por veinticuatro. En todo caso, a contar de la decimonovena semana de subsidio, la base de cálculo no podrá exceder de 30 unidades de fomento, considerando el valor de esta al último día de cada mes anterior al pago. El monto diario del subsidio de este artículo será una cantidad equivalente a la trigésima parte de su base de cálculo.

Para efectos del cálculo de este promedio, cada remuneración mensual neta, subsidio, o ambos, se reajustarán conforme a la variación experimentada por el Índice de Precios al Consumidor entre el último día del mes anterior al del devengamiento de la remuneración, subsidio, o ambos, y el último día del mes anterior al del pago del subsidio establecido en este artículo.

El subsidio se otorgará hasta por un máximo de treinta semanas y comenzará a devengarse a partir de la sexta semana anterior al parto. Si el parto ocurriere en una fecha anterior a la sexta semana, la duración del subsidio se reducirá en el número de días y/o semanas en que se haya adelantado el parto.

Sobre el monto del subsidio, las beneficiarias deberán cotizar el 7% para salud. Además, sobre ese mismo monto, las beneficiarias afiliadas al sistema de pensiones del decreto ley N° 3.500, de 1980, deberán efectuar, además, las cotizaciones a que se refiere el artículo 17 del citado decreto ley.

Las normas que rigen para los trabajadores independientes referidas a licencias médicas serán aplicables a la tramitación, autorización y pago del subsidio de este artículo.

Corresponderá a la Superintendencia de Seguridad Social, la supervigilancia y fiscalización del subsidio establecido en este artículo. Para estos efectos, se aplicarán las disposiciones orgánicas de la Superintendencia y la presente ley. La Superintendencia dictará las normas necesarias, las que serán obligatorias para todas las instituciones o entidades que intervienen en el mencionado subsidio.”.

ARTÍCULOS TRANSITORIOS

Artículo Primero Transitorio.- Aquellas mujeres que se encontraren haciendo uso de su periodo pre o postnatal a la fecha de entrada en vigencia de esta ley, podrán hacer uso del permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis del Código de Trabajo.

Las mujeres que hayan terminado su descanso postnatal de conformidad a las reglas vigentes con anterioridad a la entrada en vigencia de esta ley, sin que su hijo hubiese cumplido 6 meses de edad a la referida fecha, podrán utilizar el permiso parental establecido en el artículo 197 bis, hasta la fecha en que el menor cumpla 6 meses, dando aviso de ello a su empleador con un plazo mínimo de 15 días de anticipación.

Artículo Segundo Transitorio.- Los padres adoptivos que hayan terminado su descanso postnatal, sin que su hijo hubiese cumplido 6 meses de edad a la fecha de entrada en vigencia de esta ley, podrán utilizar el permiso postnatal parental establecido en el artículo 197 bis, hasta la fecha en que el menor cumpla 6 meses, dando aviso de ello a su empleador con un plazo mínimo de 15 días de anticipación.

Artículo Tercero Transitorio.- Para los efectos del artículo 9°, nuevo, del decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, el subsidio establecido en dicho artículo será aplicable respecto de aquellas mujeres que integren un hogar perteneciente al veinte por ciento más pobre de la población, a contar del primer día del octavo mes siguiente al de la publicación de la presente ley.

Para las mujeres que integren un hogar perteneciente al cuarenta por ciento más pobre de la población, a contar del primer día del décimo sexto mes siguiente al de la publicación de la presente ley y para las mujeres que integren un hogar perteneciente al sesenta por ciento más pobre de la población, a contar del primer día del vigésimo cuarto mes siguiente al de la publicación de la presente ley.

Artículo Cuarto Transitorio.- El mayor gasto fiscal que represente esta ley, durante el año 2011, se financiará con cargo a los recursos de la partida presupuestaria del Tesoro Público de la Ley de Presupuestos del Sector Público vigente.”.

Acordado en sesión celebrada el día 19 de mayo de 2011, con asistencia de los Honorables Senadores señores Camilo Escalona Medina (Presidente), Carlos Ignacio Kuschel Silva, Pablo Longueira Montes, Ricardo Lagos Weber y Andrés Zaldívar Larraín.

Sala de la Comisión, a 19 de mayo de 2011.

XIMENA BELMAR STEGMANN

Secretaria Accidental de la Comisión

1.6. Discusión en Sala

Fecha 19 de mayo, 2011. Diario de Sesión en Sesión 20. Legislatura 359. Discusión General. Se aprueba en general y particular.

EXTENSIÓN DE POSNATAL

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Esta sesión especial ha sido convocada para tratar el proyecto de ley, iniciado en mensaje, en primer trámite constitucional, en materia de duración del descanso de maternidad, con certificados de las Comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Salud, unidas, y de la Comisión de Hacienda, y urgencia calificada de "suma".

--Los antecedentes sobre el proyecto (7526-13) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:

Proyecto de ley:

En primer trámite, sesión 1ª, en 15 de marzo de 2011.

Certificados de Comisión:

Trabajo y Previsión Social y Salud, unidas: sesión 20ª, en 19 de mayo de 2011.

Hacienda: sesión 20ª, en 19 de mayo de 2011.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el señor Secretario General.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Las Comisiones unidas discutieron el proyecto en general y en particular, de conformidad con el acuerdo adoptado por la mayoría de los Comités el día 17 de mayo, y aprobaron la idea de legislar por la unanimidad de sus integrantes, Senadores señora Rincón y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Ruiz-Esquide, Rossi y Uriarte.

En cuanto al debate en particular, las Comisiones unidas dejan constancia, en las páginas respectivas del certificado, de las votaciones producidas respecto del articulado.

Al respecto, cabe señalar que una serie de artículos e incisos fueron acogidos por mayoría de votos y otras disposiciones resultaron rechazadas de igual forma. El resto de la normativa fue aprobado por unanimidad.

La Comisión de Hacienda, por su parte, luego de analizar los artículos de su competencia, les dio su aprobación por la unanimidad de sus integrantes (Senadores señores Escalona, Kuschel, Lagos, Longueira y Andrés Zaldívar), en los mismos términos en que lo hicieron las Comisiones unidas.

Corresponde indicar que los artículos 1° y 2° permanentes y Primero a Tercero Transitorios tienen el carácter de normas de quórum calificado, por lo que requieren para su aprobación el voto favorable de 18 señores Senadores.

Sus Señorías tienen a la vista un boletín comparado que transcribe las normas pertinentes del Código del Trabajo y del decreto con fuerza de ley que establece normas comunes para los subsidios por incapacidad laboral; el texto del mensaje y las normas aprobadas por las Comisiones unidas, las cuales no fueron objeto de enmiendas por parte de la Comisión de Hacienda.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- En discusión general el proyecto.

El señor GARCÍA.- Deseo hacer una consulta, señor Presidente.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra, Su Señoría.

El señor GARCÍA .- Señor Presidente , dado que suscribí un pareo con el Honorable señor Eduardo Frei , me interesa saber cuáles artículos requieren quórum especial y cuáles no. Porque en los primeros emitiré pronunciamiento, mientras que en los segundos respetaré el pareo señalado.

Necesito conocer esa información previamente, ya que la votación de la iniciativa se abrirá a las 15:30.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- El señor Secretario General contestará su inquietud, señor Senador.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Son normas de quórum calificado los artículos 1º y 2º permanentes, y Primero, Segundo y Tercero Transitorios.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra la señora Ministra del SERNAM.

La señora SCHMIDT ( Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer ).- Señor Presidente , hoy se votará la iniciativa que extiende el posnatal a seis meses. Se trata de un proyecto que significa un cambio histórico en la mirada de hacer políticas públicas en nuestro país; que ha sido ampliamente anhelado no por las madres de Chile, no por las mujeres de nuestra patria, sino por nuestros niños, por nuestras familias y por el mayor valor que tal medida representa en una nación donde efectivamente aquellos son el futuro para quienes vivimos en ella.

Por eso, quizás, esta iniciativa tan trascendente ha demorado muchos años en ver la luz, ya que implica un avance y una inversión para el porvenir de Chile.

Todos los estudios muestran cómo cambia un niño cuando se desarrolla no solamente en su ámbito educacional y cognitivo, sino también en algo que es más importante: en el terreno afectivo.

Sin embargo, vemos con tristeza cómo la tasa de natalidad va decreciendo en nuestro país con tanta fuerza. Hoy día ese fenómeno -que no se da únicamente en Chile, sino en el mundo entero- tiene una respuesta clara para poder revertirlo y salir adelante.

La extensión del posnatal a seis meses es uno de esos pasos fundamentales que se necesitan para modificar la forma en que se hacen las políticas públicas en nuestro país. Para ello invertimos en capital humano. No es la solución a todos los problemas, pero implica un salto radical en la calidad de vida de las madres trabajadoras de nuestro país, de la familia y, sin duda, de los niños.

Creo que la discusión parlamentaria debe apuntar más allá de los intereses políticos y partidistas que cada uno, legítimamente, puede perseguir.

Y debemos tener la grandeza de dar este tremendo salto como nación, el que ha de hacerse con justicia, pensando no solo en los niños y las madres que han contado con más oportunidades en la vida, sino particularmente en aquellos menores que hoy no poseen nada.

Dejo entregada al Parlamento la aprobación de este importante proyecto de ley, que -como dije- significa dar un salto fundamental hacia el futuro de Chile. Me asiste la confianza de que en el Senado será tramitado y acogido con altura de miras, para que los niños de nuestro país tengan un gran porvenir.

Muchas gracias.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Chahuán.

El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente , Honorable Senado, para mí es un privilegio dirigirme a esta Sala con motivo de una iniciativa legal a la que aspiramos durante largos años.

Cuando era miembro de la Cámara Baja, junto con los Diputados señor Accorsi , señora Rubilar y señor Rossi , y otros parlamentarios que nos acompañaron, presentamos al menos cuatro proyectos de acuerdo justamente en la idea de lograr un posnatal de seis meses.

Nos reunimos sin cesar con los Ministros de Salud; buscamos alternativas, y finalmente la Administración de la ex Presidenta Michelle Bachelet no mostró disposición para avanzar en esta materia.

Y también formulamos múltiples proyectos de acuerdo para terminar con lo que nos parecía un verdadero fraude: las licencias médicas falsas, aspecto que estimamos relevante.

Pero me concentraré en el tema que hoy día nos convoca.

Los efectos benignos del posnatal se manifiestan a través de diversas formas. Algunos podrán decir "el apego"; otros han señalado, incluso ciertos estudios, que convierte a los seres humanos en hombres más felices, que genera personas más responsables.

Sin lugar a dudas, el posnatal es una medida que ha impulsado el presente Gobierno y que fue parte de los compromisos presidenciales. Y en menos de un año, finalmente, el Presidente de la República está respondiendo con un proyecto de ley en el Parlamento.

Ahora bien, quiero reclamar del Senado ese punto de encuentro, aquel lugar en el cual surgían los grandes acuerdos nacionales. Porque la verdad es que hoy, a las 6 de la mañana, salí apesadumbrado de las Comisiones unidas de Trabajo y de Salud, por cuanto pensé que había un espacio para generar un acuerdo.

Buscamos incesantemente ese consenso con la Concertación; nos reunimos con los Senadores Ximena Rincón y Fulvio Rossi tratando de encontrar puentes a fin de lograr una mejor legislación para Chile, y al final, al inicio de la reunión de la Comisión, nos sorprendimos de que no fuera posible que él se concretara.

Y recurrimos, entonces, al acuerdo que ya se había materializado mediante contactos con el Senador Bianchi, con los Diputados independientes y con los del PRI y del PRO, al objeto de generar una legislación o un proyecto perfeccionado. Frente a ello, le pedimos al Gobierno que realizara un esfuerzo y extendiera la cobertura del posnatal, para que el 60 por ciento de las mujeres más vulnerables pudieran sentirse parte también y acceder a ese beneficio. ¡Se trata del 60 por ciento de las personas más vulnerables, el pilar solidario de las políticas sociales de la Presidenta Bachelet!

Por eso era tan importante ampliar la cobertura.

Hoy día 170 mil mujeres podrán acceder a un posnatal y, además, existirá la posibilidad de hacerlo extensivo a las trabajadoras con contrato de trabajo a plazo fijo, o por obra o faena, beneficiándose así a nuestras temporeras, a quienes hoy día no disponen de una formalidad en sus contratos.

Por otro lado, buscamos fórmulas para mantener el fuero de la mujer. Esta fue una petición que justamente se la hicimos al Gobierno.

En ese mismo contexto, señor Presidente , abordamos la situación de las mujeres que se desempeñan en el ámbito del sector público, para las cuales también se contempló el beneficio y se flexibilizaron las medidas.

Por lo tanto, hubo avances sustantivos.

Quisiera destacar -aprovechando la presencia en esta Sala de la Diputada Carolina Goic, quien luchó por sacar adelante este proyecto de ley en la Cámara Baja- la voluntad que ella tuvo en su oportunidad para avanzar en esta materia.

Y, finalmente, logramos los acuerdos. Los conseguimos con la Coalición por el Cambio, con los Diputados independientes, con el Senador Bianchi, con el PRO, con el PRI. Ahora esperamos poder destrabar la iniciativa en la Cámara Baja.

El día de ayer, en una sesión acalorada -yo diría, llena de eufemismos, de situaciones poco ejemplificadoras para la política chilena-, nos vimos enfrentados a un error por parte de la Concertación, la cual, en la búsqueda de corregir algunas normas, al momento de votar el artículo 197 bis, dejó sin financiamiento este proyecto de ley.

El señor ROSSI .- ¡Falso!

El señor CHAHUÁN.- ¡Y lo cierto es que hoy día quiero decirles que el Gobierno está dispuesto a poner los recursos, porque no quiere que el proyecto se transforme en letra muerta!

¡El Ejecutivo buscará las alternativas para hacerlo presentando las indicaciones correspondientes!

Pero también, señor Presidente , debo expresar responsablemente que aquí se ha actuado en términos de poder ampliar la cobertura del posnatal. Y le pedimos a la Oposición que sea capaz de apreciar el gran esfuerzo que ha hecho el Gobierno en orden a perfeccionar la iniciativa original.

Estamos enfrentados, sin lugar a dudas, a situaciones vinculadas con materias que es preciso relacionar. En la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados se halla en tramitación un proyecto de ley sobre fraude por licencias médicas.

Hoy día en nuestro país se pagan mil 100 millones de dólares por concepto de licencias médicas; 800 millones corresponden al sector público. E informes no controvertidos y transversales señalan que 250 millones de dólares tienen que ver justamente con fraudes y que, de esa cifra, 180 millones conciernen a licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año.

Por lo tanto, hay que generar las condiciones que nos permitan liberar recursos. Estamos hablando de casi 100 millones de dólares que van a contribuir al financiamiento de este proyecto, que es emblemático y del cual me siento orgulloso.

Quiero felicitar a la Ministra del SERNAM y a los Ministros Secretario General de la Presidencia y de Salud, quienes se han empeñado justamente en perseguir la consecución de esta iniciativa.

Deseo expresar que estoy orgulloso además de que el Presidente Piñera , a poco más de un año de haber asumido el cargo, haya cumplido con una agenda social sólida. Ha cumplido con las promesas de campaña, como la relativa a la iniciativa sobre la eliminación del 7 por ciento de descuento de salud de los pensionados. Ha avanzado en términos de enviar a tramitación el proyecto "bodas de oro", el del ingreso mínimo ético familiar y uno tan importante como el del posnatal.

Sin lugar a dudas, se trata de una medida que va a beneficiar a cientos de miles de chilenos y que va a significar un cambio radical en la manera de entender el desarrollo. Porque hoy día en Chile tenemos dos países -lo conversábamos ayer con el Ministro Larroulet - que coexisten profundamente: uno, con cifras macroeconómicas que le permiten acceder a la OCDE, y otro, que constituye una verdadera vergüenza moral, con una pésima distribución del ingreso.

Por eso, lo que podamos invertir ahora en nuestros niños para generar jóvenes con más apego, con mayor responsabilidad y también más comprometidos con su entorno, sin lugar a dudas, va a significar una inversión fundamental en capital humano, como señaló la Ministra del SERNAM .

Ojalá que el clima que vivimos ayer en las Comisiones unidas de Salud y de Trabajo y Previsión Social no se vuelva a repetir, por el prestigio del Congreso Nacional y por la tradición republicana.

¿Es legítimo tener diferencias? Por supuesto que sí, así como también lo es el que ellas se diluciden en el Parlamento a través de las votaciones. No obstante, debo decir que las confianzas, cuando se entregan y no se cultivan o no se responde a los planteamientos en tiempo y oportunidad, se van deteriorando.

Por eso, llamo a que el Congreso Nacional restablezca ese punto de encuentro entre todos los chilenos y a que podamos destrabar una agenda social importante.

Estamos conscientes de que somos minoría en el Parlamento. Por ende, creemos que los acuerdos son relevantes para sacar adelante las 7 reformas estructurales planteadas por el Presidente Piñera. Y reformas sociales como la del posnatal resultan por completo necesarias.

En consecuencia, votaré a favor de este proyecto. Me siento orgulloso del Gobierno del Presidente Piñera, así como también de los Ministros de Estado que han impulsado una reforma que no tiene parangón...

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Terminó su tiempo, señor Senador.

Le ruego que redondee la idea.

El señor CHAHUÁN.-...una reforma que, de seguro, va a marcar un cambio radical en la construcción de un futuro con más equidad para las generaciones venideras.

He dicho.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Espina.

El señor ESPINA.- Señor Presidente , ¿por qué no alterna los oradores de las distintas bancadas?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Señor Senador, prefiero hacerlo en función del orden de prelación a medida que se pide la palabra.

El señor ESPINA.- Señor Presidente , este uno de los proyectos más importantes que ha discutido el Parlamento en cuanto a la salud de los niños. Porque su enfoque apunta fundamentalmente a lograr que los niños y niñas, producto de la extensión del posnatal de 3 a 6 meses -todos los estudios y análisis realizados concluyen lo mismo-, mejoren de manera notable su condición no solo de salud física, sino además su preparación para enfrentar el futuro.

Por lo tanto, el Presidente Sebastián Piñera -y el Gobierno-, a través de esta iniciativa y de todas las reformas que ha impulsado en materia educacional, marca un hito en la preocupación de cómo avanzar en la protección de nuestros niños, respecto de los cuales se habla tanto y a veces se hace tan poco.

Este proyecto tiene 3 ejes centrales.

En primer término, aumenta el posnatal de 3 a 6 meses, con lo cual se incorporan 12 nuevas semanas para que las madres puedan estar con sus hijos y les permite trasladar 2 semanas del pre al posnatal. Y establece un límite para esa extensión, de 30 unidades de fomento (650 mil pesos aproximadamente), a fin de que las madres con un ingreso superior tengan la posibilidad de trabajar media jornada.

La iniciativa cubre al 83 por ciento de las mujeres que trabajan. Ello constituye un tremendo avance.

En segundo lugar, incrementa la cobertura para quienes hasta hoy no han gozado ni un día de posnatal. Y la extiende al 60 por ciento de las mujeres más pobres del país que no están trabajando. Por consiguiente, si ellas tienen un contrato a plazo fijo, o por faena u obra y no se hallan trabajando, por primera vez en la historia de Chile van a tener derecho al posnatal. Ello significa un universo potencial de 160 mil 883 mujeres.

Nada de eso se llevó a cabo en el pasado. Mucho se habló, pero no se hizo.

Este Gobierno, ante todo, se preocupa de las mujeres modestas, humildes, de nuestro país, respecto de las cuales nadie recordaba que carecían de posnatal; nadie recordaba que, si eran temporeras, si no estaban trabajando, no tenían posnatal. Y el Ejecutivo , en el ánimo de avanzar en la dirección correcta: la protección de los niños y de su salud, por primera vez en la historia nacional concede este beneficio en la propuesta del Presidente Piñera .

En tercer término, en relación con el fuero actual, luego de los análisis y debates producidos, finalmente no lo toca y lo mantiene en las condiciones en que se encuentra.

En los debates que sostuvo con la Concertación -donde hubo muchísimas reuniones y mostró toda la flexibilidad para perfeccionar un proyecto como se debe- el Gobierno finalmente concedió, de común acuerdo con todos, avances al proyecto que lo enriquecen y lo mejoran.

No obstante lo anterior, durante la discusión en particular ayer -ya se analizará en su momento- los parlamentarios de la Concertación decidieron rechazar una serie de disposiciones legales y no gestar un acuerdo de unidad, que era lo que el Senado hacía en momentos de mucha más confrontación y tensión, como en la década de los 90, cuando éramos capaces de llegar a acuerdo en materias extraordinariamente importantes y trascendentes para el país.

Considero que esta es una muy buena iniciativa; creo que constituye realmente uno de los avances más revolucionarios en materia de protección de la salud de los niños, y serán las futuras generaciones las que tomarán conciencia del enorme esfuerzo realizado.

Pero además quiero plantear ahora un asunto de constitucionalidad y pedir que se declare inadmisible una votación efectuada en las Comisiones unidas ayer porque, a mi juicio, se violó flagrantemente la Constitución.

Lo que se hizo en el caso del artículo 197 bis fue eliminar, por mayoría de la Concertación, el tope de hasta 30 unidades de fomento que contemplaba el proyecto para aquellas madres a las que se les extiende el posnatal de 3 a 6 meses. Y eso significa, sin duda, un gasto para el Estado que no se puede dejar de analizar en el procedimiento...

--(Manifestaciones en tribunas).

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Les ruego a quienes se hallan en las tribunas mantener silencio.

Puede continuar, Su Señoría.

El señor ESPINA.- Este proyecto, señor Presidente , con lo que votó la Concertación ayer, se quedó sin financiamiento. Porque en el artículo 197 bis se eliminó la norma que establecía los recursos previstos para ello, con lo cual se aumentó de manera improcedente el gasto. Eso vulnera nuestra Constitución y la Ley Orgánica del Congreso Nacional, que en forma expresa le prohíben al Parlamento aumentar los gastos de una iniciativa.

Lo que me preocupa del debate habido es esencialmente que por primera vez -no recuerdo otra ocasión desde el año 90- se viola de manera flagrante la Carta Fundamental en una norma que hasta ahora, coincidentemente, tanto el Gobierno como la Oposición habían acatado y respetado.

Recuerdo las innumerables oportunidades en que, durante los debates habidos en el pasado, se presentaron propuestas de modificaciones legales que, en definitiva, eran inconstitucionales. Pero todas se rechazaban, pues existía consenso en cuanto a que nuestro primer deber era velar por el respeto a las normas dictadas por nosotros mismos para convivir democráticamente.

Por lo tanto, señor Presidente, hago reserva de constitucionalidad. Y reitero que lo que ha hecho la Concertación es, lamentablemente, dejar el proyecto sin financiamiento. En efecto,...

--(Manifestaciones en tribunas).

...eliminó normas que son cruciales para despacharlo.

Y quisiera tocar otro aspecto de fondo, señor Presidente.

No hay peor cosa, cuando se tramita una iniciativa de esta naturaleza, que intentar obtener más de lo que indica cualquier reflexión de sentido común.

Esta normativa tiene logros en materia de extensión del posnatal -y lo saben los parlamentarios de la Concertación- que representan un avance francamente gigantesco.

Pues bien, la Oposición está planteando quedarse sin la glosa que dice "Este subsidio se financiará con cargo al Fondo Único de Prestaciones Familiares del decreto con fuerza de ley N° 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.".

Al suprimirse esa frase, el proyecto queda sin los recursos necesarios para su financiamiento.

La decisión en tal sentido, señor Presidente , no solo viola la Constitución, sino que además traspasa los límites del derecho a tener entre las partes un debate con miras a perfeccionar una proposición de ley.

Se discutieron en las Comisiones normas para el perfeccionamiento de los derechos laborales, y fueron aprobadas.

Se debatió también en torno a la cobertura. Y es aquello a lo que le doy más valor, porque represento a una Región donde muchas temporeras serán beneficiadas con esta iniciativa.

Creo sinceramente, pues, que paso a paso el Gobierno no solo va cumpliendo su Programa, sino que asimismo, en lo fundamental, va preocupándose del mayor capital que tiene un país: sus niños. Y ello, en la etapa más crucial de sus vidas: cuando nacen y, por ende, necesitan estar más cerca de su madre.

Por las razones expuestas, votaremos a favor de la idea de legislar, con la reserva de constitucionalidad que planteé.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Antes de continuar dando la palabra, solicito autorización para que ingresen a la Sala la señora Directora de Presupuestos , el señor Subsecretario General de la Presidencia y la señora Subdirectora del Servicio Nacional de la Mujer .

El señor GÓMEZ.- ¿Podrían entrar también los asesores, señor Presidente?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Si hay autorización para ello, por supuesto.

El señor PIZARRO.- Nunca lo hemos aceptado. No corresponde, pues, hacerlo ahora.

El señor ORPIS.- Así es.

El señor GÓMEZ.- Entonces, no doy la unanimidad.

El señor GIRARDI (Presidente).- No hay acuerdo para el ingreso de las autoridades que mencioné.

Tiene la palabra el Senador señor Rossi.

El señor ROSSI.- Señor Presidente , yo quisiera ir al fondo del proyecto. Sin embargo, no puedo sino señalar que me empieza a agotar este discurso repetido de "los acuerdos".

En el Congreso Nacional se llega a acuerdo entre Gobierno y Oposición cuando lo convenido, más que ser bueno para el conglomerado de uno u otra, es bueno para la gente, para los ciudadanos.

Ese es el sentido profundo de la construcción de un acuerdo.

Pues bien: la Concertación decidió no llegar a acuerdo en esta oportunidad, a pesar de los esfuerzos que se hicieron -reales, legítimos-, porque pensamos que ejerciendo nuestra mayoría, como corresponde en democracia, íbamos a obtener ventajas superiores, no para nuestra coalición, sino para las mujeres, los niños y sus familias.

Porque el acuerdo a que nos quería llevar el Ejecutivo significaba, entre otras cosas, discriminar contra un grupo importante de mujeres que no son ricas, contrariamente a lo que decía ayer un parlamentario de la Alianza: aquellas que ganan un sueldo de 520 mil pesos son mujeres de clase media, de esfuerzo, profesionales.

Por lo tanto, no nos convenía arribar a un acuerdo.

--(Aplausos en tribunas).

Hacerlo significaba sacrificar a esas mujeres y, también, renunciar a un importante instrumento de protección: la licencia por enfermedad grave del niño menor de un año.

El señor PROKURICA .- ¡Ustedes no lo hicieron en 20 años...!

El señor ROSSI.- ¿Por qué íbamos a llegar a un acuerdo que implicaba sacrificar el derecho de los niños y niñas, garantizado en tratados internacionales, a tener a su padre o a su madre acompañándolos en el hospital o en su hogar en caso de una enfermedad de aquella índole?

El señor PROKURICA .- ¿Por qué no lo hicieron en 20 años como Gobierno...?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Señores Senadores, la única manera de llevar adelante la sesión...

El señor ROSSI.- Que se descuente el tiempo de las interrupciones, señor Presidente.

El señor GIRARDI (Presidente).-...sin dar un espectáculo es manteniendo la calma y escuchando y respetando a quien está haciendo uso de la palabra.

Le ruego al Honorable señor Hernán Larraín que vuelva a su asiento.

El señor LARRAÍN .- ¿Y el colega Muñoz Aburto puede estar de pie...?

El señor GIRARDI (Presidente).- Puede continuar el Senador señor Rossi.

El señor ROSSI.- Muchas gracias.

Sigo insistiendo, señor Presidente: llegar a un acuerdo implicaba que un economista tuviera más importancia que un pediatra a la hora de determinar qué enfermedades pueden ser objeto del derecho de la madre o del padre a estar con su hijo o hija en caso de enfermedad.

¡Eso significaba el acuerdo!

¿Saben lo que implicaba además? Que el traspaso de una parte de la extensión del posnatal de la madre al padre -todos lo compartíamos, porque el cuidado de los hijos debe ser de a dos: la corresponsabilidad es muy relevante- se hiciera sobre la base del salario de la mujer, el cual en Chile, lamentablemente -queremos cambiar esta situación-, es hoy 30 por ciento más bajo que el del hombre.

El señor PROKURICA .- ¡Estuvieron 20 años, y nada...!

El señor ROSSI.- Por tanto, el permiso parental -así se denomina la figura- era letra muerta.

¡Por eso no quisimos llegar a un acuerdo! ¡Porque nos ganamos el derecho a ejercer la mayoría! ¡Y esa mayoría es buena para Chile! ¡Y es buena para las mujeres y para los niños!

Entonces, no hay que seguir con la cantinela y el discurso reiterativo, que agota, que cansa, de señalar que la Concertación no quiso concurrir a un acuerdo.

No quisimos hacerlo porque nos dimos cuenta de que por esta vía, votando, deliberando democráticamente, de cara al país, ganaba la gente.

Y quiero decir, también de cara al país, que ayer propusimos transmitir la sesión por televisión, pues deseábamos que el debate de esta materia de interés público fuera seguido por todos los chilenos y chilenas.

Porque hoy día la gente se informa por una cuña televisiva.

Es refácil decir: "La Concertación no quiere una extensión del posnatal". Pero cuando la gente conoce la letra chica -y por ahí anda mi amigo Quintana con una lupa para tratar de leerla- cambia su percepción.

La letra chica es harta, señor Presidente. ¡Y tan chica es que llega a distorsionar y transformar la idea matriz de la iniciativa!

Porque -fíjense- este proyecto es un poquito mentiroso y engañoso.

Durante la campaña se dijo: "¡Vamos a extender el posnatal!".

El beneficio llega hoy día a 66 UF; este es el tope.

Y el Gobierno expresa: "posnatal parental". ¿Saben para qué? Para cambiar el nombre, porque con un subsidio menor no podía decir "posnatal" como se establece en la normativa pertinente.

Ahora, el permiso, según manifesté, de parental no tiene nada. El precepto pertinente es letra muerta. Lo que se plantea no va a ocurrir. No habrá ningún traspaso. Y ello, justamente porque existe una mirada economicista y no una visión que se centre en el niño, en su cuidado, en su apego a la madre, en la lactancia. Estos son los principios fundamentales que deben motivar una iniciativa como la que nos ocupa esta tarde.

Gracias a la Concertación, señor Presidente, hoy el proyecto es mejor.

Acá están los Ministros Ena von Baer y Larroulet . Faltan otros que nos acusaron de actuar como el perro del hortelano, de que hacíamos zancadillas, de que éramos obstruccionistas. Y nos pedían que aprobáramos el proyecto como estaba. Les respondimos: "¡No! Porque es malo, implica retrocesos en materia de derechos adquiridos de las mujeres. ¡No lo vamos a aprobar!".

¡Y nos dieron la razón!

--(Aplausos en tribunas).

¿Saben por qué? Porque se percataron de que la ciudadanía estaba abriendo los ojos y se daba cuenta de que no era un buen proyecto. El Gobierno, entonces, corrió a cambiarlo.

¡Cómo va a ser bueno un proyecto que "por el lado" plantea una reforma laboral que le quita a la mujer tres meses de fuero!

¡Cómo va a ser bueno que una funcionaria pública que trabaja a contrata pueda ser despedida estando embarazada o teniendo un hijo recién nacido!

¡Cómo va a ser justo que la mujer que cumple una jornada parcial deba dejar de amamantar o alimentar a su hijo porque el proyecto, mediante subterfugios, le quita el derecho a hacerlo!

La verdad, señor Presidente, es que estábamos frente a una iniciativa mezquina en cuanto a recursos. Y lo dijo ComunidadMujer, organización que no es de Izquierda precisamente: "Este es un proyecto mezquino".

¿Saben cuánto se gastaba inicialmente en aumentar la cobertura? 10 millones de dólares.

¿Saben cuál era el incremento de la cobertura, en términos de mujeres madres, en el período de un año? Solo 6.500. ¡Hoy es 85.000!

El señor LONGUEIRA .- ¡100 mil!

El señor ROSSI.- 100 mil es el universo completo.

Dije "mujeres madres". Y estas son 6.500.

La Concertación sostuvo que la cobertura debía ser universal. ¿Por qué? Porque nosotros pensamos -y aquí radica la diferencia profunda existente entre la Concertación y la Alianza por Chile- que se trata de una sustitución y no de un subsidio; porque pensamos que la mujer trabajadora que se embaraza no tiene que ser castigada con una merma en su salario, en su ingreso.

¡Esa es la cuestión de fondo!

--(Aplausos en tribunas).

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Discúlpeme, señor Senador.

Primero, les pido por segunda vez a los asistentes a las tribunas que no se manifiesten.

Segundo, a Sus Señorías les solicito no interrumpir a quien está usando de la palabra.

Puede continuar, señor Senador.

El señor ROSSI.- Señor Presidente , lo que ha hecho la Concertación hoy día es obligar al Presidente de la República a que tome una decisión y le explique a la ciudadanía si va a recurrir al Tribunal Constitucional para privar a todas las mujeres del derecho a un posnatal sin discriminación. Y puede resolver el punto a través de un veto o acudiendo al referido Tribunal.

¿Saben cuánto -es bueno que el país conozca esto- significa para el Fisco, para este país que no tiene recursos, que está pobre (¡parece que el precio del cobre está muy bajo...!) otorgarles aquel beneficio a todas las mujeres, como corresponde? ¡32 millones de dólares!

¿Saben cuánto estuvo dispuesto a pagarle el Ministerio de Vivienda a la empresa privada Kodama por concepto de sobreprecio? ¡32 a 35 millones de dólares!

¡La misma plata! ¡Eso es lo que cuesta un posnatal sin discriminación! ¡Y así está el proyecto hoy día! ¡Así lo aprobó la Concertación!

Gracias a la Concertación, Senador Longueira -lo digo por intermedio del señor Presidente-, esta iniciativa es ahora mucho mejor.

Si el Presidente de la República fuera sabio y si estuviera realmente interesado en el futuro de los niños de Chile, acogería nuestra propuesta y les pediría a ustedes que valoraran nuestras indicaciones. Finalmente, se luciría en su discurso del 21 de mayo, porque diría que se aumentó la cobertura del posnatal, que no se discriminó, que no se les quitaron derechos a las mujeres.

Señor Presidente , me siento orgulloso del trabajo que hemos hecho. Y basta de majaderías. En buena hora no concurrimos a un acuerdo, porque gracias a ello el proyecto es hoy mucho mejor que la pésima proposición de ley que presentaron ustedes hace algún tiempo.

He dicho.

--(Aplausos en tribunas).

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Una vez más, les reitero a los asistentes a las tribunas que está prohibido manifestarse, sea a favor o en contra; y a los señores Senadores, que deben respetar a quien está interviniendo.

Tiene la palabra el Honorable señor Longueira.

El señor LONGUEIRA.- Señor Presidente, la verdad es que yo entiendo la irritación, el histerismo que muestran algunos Senadores.

Porque ahora nos dicen cómo quieren que sea el posnatal.

¡Tuvieron 20 años, y nunca les vimos tanta pasión para sacar la extensión del posnatal en sus Gobiernos!

¡Qué fácil es hoy decirles a las chilenas: "Queremos posnatal para todas"!

¡Qué lindo show!

Hoy el Presidente Piñera pasa a la historia. Y pasa a la historia con una de las transformaciones más notables para los niños de nuestro país: al aprobar la idea de legislar vamos a extender -en 20 años nunca se hizo- en tres meses el descanso maternal.

Algunos dicen: "Es mezquina la cifra".

¿Y por qué, si es tan mezquina, no hicieron esa transformación?

¿Cuál es la cifra, señor Presidente?

Hay quienes sostienen: "Démosles también a las mujeres más ricas del país". ¡35 millones de dólares más!

"No es nada", afirman unos. "Es Kodama", agregan otros. Algunos dirán: "Fue el jarrón de la CORFO que perdimos en los 20 años...", y muchas otras cosas más.

El señor LAGOS.- ¡Y las cuentas del "Tata"...! Las del caso Riggs, por ejemplo.

El señor LONGUEIRA.- ¿Cuánto cuesta el proyecto que presentó el Presidente Piñera ? 173 millones de dólares. Ese es el costo de extender el posnatal a todas las madres de Chile.

Después de enfrentar un terremoto, el Primer Mandatario entregó el bono de marzo y les cumplió a los chilenos. Ingresó al Parlamento el proyecto sobre 7 por ciento de salud de los jubilados, y también este, el del posnatal, que, según expresé, cuesta 173 millones de dólares.

Pero ComunidadMujer y otros aquí dicen: "No es nada".

Adicionalmente, el Gobierno extiende la cobertura del posnatal a 180 mil mujeres a las que ustedes, en 20 años, nunca les dieron tal derecho.

Y todo es poco, señores.

¡Qué bonito! ¡Si parece que vienen llegando recién a Chile...!

¡No, señores! ¡Ustedes estuvieron 20 años en el Gobierno!

Es muy fácil traer gente a la galería y hablar, señor Presidente.

--(Manifestaciones en tribunas).

¡20 años, y no extendieron el beneficio!

Este proyecto, señores, es una inversión en los menores de Chile.

La extensión del beneficio cuesta 173 millones de dólares; la cobertura, 16 millones. Por lo tanto, el gasto para el país asciende a poco más de 190 millones de dólares.

Ahora nos vienen a decir que es un proyecto histórico, que quedará registrado en la historia. Y esto, a pesar de sus pataletas.

Su situación es muy difícil, colegas. Sé que todos ustedes lo pidieron, trataron. ¡Pero no los escucharon...!

Ahora, con una puesta en escena fantástica, viene aquí un doctor a decirnos: "¡Hay en materia de licencias un criterio economicista!".

¿Saben cuál es el problema? Que el Gobierno constituyó una comisión -esto es lo que reclama el colega médico- para terminar con un fraude, y el Senador Rossi se enteró de que replicamos, con los mismos economistas, la que formó el Presidente Ricardo Lagos para el Plan AUGE. ¡Es la misma comisión! ¡Está repetida!

Queremos, señor Presidente , que una comisión igual a la que nos propusieron ellos termine con el fraude. ¿Cuál fraude?

El señor CHADWICK.- ¡El que hacen los doctores!

El señor LONGUEIRA.- Sucede que hoy, señores y señoras, la Concertación nos rechazó una indicación que busca poner fin al fraude.

Terminando con él podemos tener ¡100 millones de dólares más!

¡Pero mírenlos! ¡Ahora todos agachan la cabeza...!

El señor LAGOS.- ¡La cara de funeral la tienen ustedes...!

El señor LONGUEIRA.- ¡100 millones de dólares más! Pero no los vamos a tener, señor Presidente , porque rechazaron nuestra indicación.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Perdón, señor Senador.

Les ruego a Sus Señorías no interrumpir a quien está haciendo uso de la palabra.

Puede continuar, señor Senador.

El señor LONGUEIRA.- No estuvieron a la altura de una discusión seria, con la misma seriedad con que nosotros debatimos con ustedes muchos proyectos relevantes para el país.

Fue por eso que la Alianza por Chile, el PRI e independientes suscribimos un gran acuerdo. Y eso es lo que estamos votando hoy. ¡No lo que ustedes quisieron, señores Senadores! ¡Lo que nosotros acordamos! Y se presentaron indicaciones.

Por eso, me alegro infinitamente de que pasado mañana el Presidente de la República -porque se lo merece, porque les cumplió a los niños de Chile, a las mujeres de Chile- pueda afirmar: "Vamos a tener posnatal".

El señor LAGOS.- ¡Sin discriminación!

El señor LONGUEIRA.- ¡Porque es algo que nos ha costado! ¡Porque ustedes son mayoría aquí y la han ejercido en forma totalmente destructiva! ¡Nosotros jamás actuamos así en 20 años!

Aquí se dice: "Vamos a tener que recurrir al Tribunal Constitucional"...

La señora ALLENDE .- ¡Por favor...!

El señor LONGUEIRA.- ¡Así es! ¡Nunca procedimos en esa forma en 20 años!

El señor ROSSI.- ¿Y en el caso de la píldora?

El señor LONGUEIRA.- Nunca incurrimos, a diferencia de ustedes, en algo inadmisible. ¿Se da el hecho de que alguna vez sus Gobiernos tuvieran que recurrir por algo como lo que realizaron anoche? Jamás.

¿Y cuál es el problema que hoy se les genera, por el cual están desesperados? Desfinanciaron el proyecto. Entonces, el Gobierno va a tener que ver ahora cómo financiar los 200 millones de dólares que íbamos a invertir en los niños de Chile, y espero que los consiga en los trámites posteriores que puedan tener lugar en el Congreso.

Porque, tal como se ha dicho aquí, se les fue. A pesar de que en la Comisión de Hacienda intentaron la recuperación del financiamiento, no se pudo. La verdad es que fue un error. Ello significó quitar esa parte y no vamos a poder pasar recursos del Tesoro Público al Fondo con el cual íbamos a pagarles el pre y el posnatal a todas las mujeres chilenas.

¡Debe de ser supercomplejo haber estado 20 años en el poder y ver que un Gobierno de Derecha toma esta medida! Los entiendo. O sea, comprendo sus pataletas.

Si ustedes mismos lo han expresado: "No nos escucharon". Y ahora nos vienen a decir: "¡Todo es poco!"; "¡Nosotros conseguimos esto!"; "¡Queremos más!".

¡Esto es fantástico, señor Presidente ! ¡Nos sentimos orgullosos! Considero que me pronunciaré en una votación histórica, en la cual el Senado extiende un beneficio a todas las mujeres, a todos los menores.

Y, por otra parte, incorporamos a las temporeras con el Pilar Solidario . Por lo tanto, ¡no lo vayan a pelar...! Además, lo hacemos en los mismos plazos. Se beneficiarán otras 180 mil mujeres que no tienen el derecho.

El señor PIZARRO .- Son 170 mil. ¡Pónganse de acuerdo en las cifras!

El señor LONGUEIRA.-¿Y qué hicieron ustedes en la votación? ¡Rechazaron que las chilenas tuvieran un espacio de libertad!

¿Qué decía el Gobierno? Aquí está la cantidad contemplada en el Informe Financiero, señor Presidente . La extensión del posnatal cuesta 173 millones de dólares; la cobertura, 16 millones de dólares.

Las cifras son las cifras.

"Es mezquino", afirma ComunidadMujer. Y aquí todos lo repiten.

¡Gastamos 200 millones de dólares; sumados a la eliminación del 7 por ciento de descuento a los jubilados para salud; sumados a lo que estamos presentando: una agenda social, la cual incluye, además, un Ministerio en ese ámbito!

Sé que algunos de ustedes plantean, con justa razón: "Este es el quinto Gobierno de la Concertación", porque no hicieron lo mismo cuando les correspondió.

Tengo claro que todos ustedes quieren que la medida que nos ocupa se lleve a cabo. A pesar de que anunciaron que se pronunciarían en contra de la idea de legislar, ello no es posible. ¿Porque cómo se va a votar en contra un proyecto que destina 200 millones de dólares a los niños de Chile, a quienes vamos a permitirles que estén con sus madres durante 6 meses después de nacer?

Creo representar a todos los Senadores al afirmar que me siento orgulloso.

Y desde aquí, señor Presidente, les decimos a todas las madres trabajadoras que al fin van a poder gozar de un posnatal, de un prenatal -muchas no lo tienen-, al lograr el financiamiento en los trámites siguientes.

Lamentablemente, la de la Concertación es una actitud permanente y sistemática de no alcanzar acuerdos. Lo único claro, en materia de acuerdos, es que desplegamos todos los esfuerzos posibles para proceder conjuntamente. ¡Eso sí que lo hicimos! Y lo realizamos durante los domingos, en la noche, en el curso de muchas actividades. ¡Y ustedes todo lo consideraban mezquino! ¡Todo era poco! ¡Y en 20 años dieron cero! Nosotros estamos en 200 millones de dólares.

Digan lo que digan, esta es la realidad. ¡Y todos, a votar a favor, para que las madres de Chile puedan gozar de pre y posnatal!

El señor LAGOS.- Al final, ¿es bueno o malo? ¡El discurso es tan negativo...! ¡A Su Señoría lo delata la expresión corporal...!

El señor CHADWICK.- ¿Estamos en votación?

El señor ESPINA.- ¿Se abre la votación?

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Escalona.

El señor ESCALONA.- Señor Presidente , quisiera rechazar primero la falacia relativa al gasto involucrado.

La reforma previsional de la Presidenta Bachelet , aprobada con el respaldo de todo el Congreso, representa, en régimen, una inversión anual de 2 mil 500 millones de dólares. El proyecto en debate, que la Concertación ha votado a favor, ascenderá, con los cambios que ha experimentado, a una cifra levemente superior a 100 millones de dólares anuales, es decir, la veinticincoava parte.

En consecuencia, creo que hemos de tener la objetividad de considerar las cosas como son. Ahora se ha realizado un esfuerzo, pero había aspectos por corregir, porque por una parte se daba y con la otra se quitaba.

Se alude a la inversión señalada en el informe financiero, pero ello se lee de manera bastante unilateral. Efectivamente, se expresa que el permiso posnatal importa 82 mil millones de pesos. Sin embargo, en la línea inmediatamente siguiente se consigna un menor gasto de 44 mil millones. ¿Esto último por qué razón? Por la enfermedad grave del hijo menor de un año.

El señor LONGUEIRA.- ¡Por el fraude...!

El señor ESCALONA.- Es decir, se quería financiar el proyecto arrebatando un derecho adquirido de las mujeres y los niños. Se otorgaban 82 mil millones y luego se quitaban 44 mil millones. Eso es lo que se corrigió gracias al esfuerzo de la Concertación.

No se diga aquí, entonces, que se está tratando de legitimar el fraude de las licencias médicas, porque eso es una mentira, un engaño, una falacia. Lo que ocurrió fue simplemente un rechazo a privar de un derecho. Es decir, se presentaba el financiamiento del proyecto de ley con el sacrificio de los niños. Y eso fue lo que no se aceptó, no otra cosa.

Al igual que ese aspecto, era indispensable desechar otros más, como la disminución del fuero, como la reducción del derecho a amamantar a los niños cuando la madre cumple una jornada parcial.

En fin, se avanzó en mejorar la iniciativa, y lo que nunca se acogió, sobre la base de que no era posible, al final resultó que se podía hacer. Ayer se demostró que los cambios eran factibles; que no solamente mejoraban el texto, sino que también resultaban indispensables.

Entonces, ahora se intenta trasladar la discusión al ámbito de la imagen pública. ¡Si no importa! La gente formará su opinión. No despreciemos a nuestros conciudadanos. Ellos sabrán llegar a un juicio. ¿Por qué intentamos cargar las culpas en el interlocutor? Que las personas adopten su parecer.

Pero me interesa entrar al tema de la constitucionalidad. Acá se insiste en que se registraría un vicio de inconstitucionalidad, y no es así. El artículo 65 de la Carta es sumamente claro, porque, de lo contrario, carecería de sentido la existencia del Congreso Nacional, que puede aceptar, disminuir o rechazar un gasto.

Y el constituyente también se puso en el caso de un Ejecutivo que, haciendo un mal uso de su iniciativa, presenta, en un mismo proyecto, una redacción que hace imposible una votación dividida. Extrañamente, nuestros Honorables colegas que incluso formaban parte de las Comisiones legislativas de la Junta Militar cuando la Carta se puso en práctica olvidan lo que dice esta última. Porque no solo se contempla lo dispuesto por el artículo 65, sino también el artículo 67, que determina claramente lo siguiente:

"Si la fuente de recursos otorgada por el Congreso fuere insuficiente para financiar cualquier nuevo gasto que se apruebe, el Presidente de la República , al promulgar la ley, previo informe favorable del servicio o institución a través del cual se recaude el nuevo ingreso, refrendado por la Contraloría General de la República, deberá reducir proporcionalmente todos los gastos, cualquiera que sea su naturaleza.".

Es decir, allí se encuentra la solución. La propia Carta se la da al Primer Mandatario.

El señor LAGOS.- ¡Reasignar...!

El señor ESCALONA.- No presentemos las cosas como no son.

El Presupuesto nacional, que contribuimos a aprobar, asciende a 55 mil millones de dólares. Y la diferencia eventual entre el proyecto enviado y el aprobado es de 35 millones de dólares. O sea, de acuerdo con el artículo 67, el Presidente de la República está autorizado para resolver el problema que represente ese último monto, en relación con el Presupuesto de 55 mil millones aprobado para el año en curso.

Entonces, estimados colegas, reitero que no presentemos las cosas como no son. Aquí no existe ningún problema de constitucionalidad.

Todo lo que se dijo hoy en la mañana en el sentido de que poco menos que se estaba quebrando el Estado de Derecho es profundamente falso; es, francamente, un engaño.

Y le exigimos que se excuse a quien les infirió a sus interlocutores de la Oposición la ofensa y humillación de compararlos con alguien encarcelado por graves delitos de carácter sexual, acusándolos de ser como esa persona -me refiero a la Ministra señora Matthei -, si efectivamente les dirigió sin pensar esa grave afrenta. Porque si no lo hace, significa que mantiene la mentira, y la mentira se cae de acuerdo con el propio texto constitucional. Sebastián Piñera , el Presidente que la nombró en el cargo, cuenta, conforme a la Constitución, con todas las facultades para resolver los problemas marginales de financiamiento del proyecto de ley.

Así que nosotros estamos siendo celosos, como siempre lo hemos sido durante los últimos 20 años, de la responsabilidad fiscal. Aquí no se registra ningún desequilibrio, desde el punto de vista del Presupuesto de la Nación: ¡55 mil millones de dólares con relación a 35 millones! ¡Ningún economista serio -ya que tanto les gusta hablar de ellos- podría afirmar que esa relación constituye un desequilibrio fiscal!

¡Es una completa mentira lo de que la Oposición de la Concertación haya actuado con irresponsabilidad! Por el contrario, ¡esta ha defendido los derechos que la mujer ha adquirido durante décadas! Porque el posnatal no surgió ahora, en este Gobierno: viene de hace ocho décadas, aproximadamente, desde la Administración de Arturo Alessandri, y se fue fortaleciendo y perfeccionando con el tiempo, llenándose de contenido y mayor valor.

Y lo que se ha impedido es una reducción drástica a través de las diferentes disposiciones del proyecto de ley, manteniéndose lo que sí reviste importancia, que es la extensión del posnatal. Es decir, que el avance sea real, pero no financiado por los niños de Chile; no a costa de limitar el financiamiento que el Estado se encuentra obligado a dar a la mamá y al niño menor de un año cuando se enferma; no a costa de esas personas indefensas.

El Estado cuenta con los recursos suficientes para hacerlo y el Presidente de la República tiene la obligación moral, de acuerdo con la propia Constitución, de promulgar el proyecto en las condiciones en que lo apruebe el Congreso Nacional.

¡No media ninguna amenaza al Estado de Derecho ni a las finanzas del país: solo la defensa de los derechos de la mujer chilena!

--(Aplausos en tribunas).

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Chadwick.

El señor CHADWICK.- Señor Presidente , me corresponde intervenir en un momento muy oportuno, porque voy a entregar una interpretación y una visión distintas de las expuestas por el Senador señor Escalona con respecto a los problemas de constitucionalidad de la iniciativa.

Previamente, me basta una idea, muy central, para el efecto de considerar el inmenso valor de la normativa que hoy día estamos debatiendo y a cuya aprobación en general concurriremos todos: durante los últimos 20 años, no se ha otorgado, con recursos públicos ni en forma de subsidio, ningún beneficio adicional a una mujer con derecho hoy día al pre y posnatal, ni se incorporó a su titularidad ninguna que actualmente no lo tiene.

Eso solo me resulta suficiente para afirmar que, no habiéndose hecho nada en la materia durante los últimos 20 años, el proyecto es extraordinariamente importante. Y si un señor Senador lo tildó de mezquino, ¡cómo tendríamos que calificar lo ocurrido en ese período de Gobiernos de la Concertación, en el que no se entregó -repito- ningún beneficio adicional en materia de pre y posnatal, y ninguna mujer pudo acceder a ser sujeto del derecho en forma adicional!

Lo anterior basta, a mi juicio. Y con una sola idea he despejado la relevancia de la iniciativa.

En segundo lugar, tengo que referirme al problema de la constitucionalidad del texto.

La cuestión no dice relación directa con el financiamiento. Así que la argumentación que hemos escuchado no es pertinente para el otro efecto. Se origina otra consecuencia, que es distinta.

¿Dónde radica lo referente a la constitucionalidad? En que los Senadores de la Concertación eliminaron, en las Comisiones unidas y en la de Hacienda, el tope de 30 unidades de fomento que el artículo 197 bis del proyecto del Ejecutivo había establecido al subsidio por la extensión del posnatal.

Ahí reside la dificultad.

Porque se plantea una de dos alternativas, señor Presidente. Si alguien piensa que no hay un gasto fiscal al eliminarse el límite planteado por el Ejecutivo, cabe precisar que lo resuelto implica que el posnatal, en su subsidio, se fue hoy día a cero.

El señor LONGUEIRA.- Así es.

El señor CHADWICK.- O sea, se transformó en un permiso sin goce de sueldo.

El señor PROKURICA .- Exactamente.

El señor CHADWICK.- Y como supongo que esa no habrá sido la intención de ninguno de los señores Senadores de la Concertación, pues el que habrían cometido es un error garrafal, entonces no queda más que otra alternativa: la medida sí significa un aumento del gasto.

En tal sentido, expondré algo básico: si la eliminación del tope de 30 unidades de fomento significa un aumento del gasto, se trata de una atribución exclusiva del Presidente de la República . Y es algo que hemos respetado durante todos los años de funcionamiento del Congreso Nacional.

¿Y por qué es una atribución exclusiva del Primer Mandatario? Porque dos normas específicas lo señalan así en la Constitución.

El inciso tercero del artículo 65 dispone especialmente que es materia de su iniciativa exclusiva todo lo que diga relación con la administración financiera del Estado.

Pregunto, señores Senadores: ¿alguien puede sostener que aumentar el gasto, de una forma no prevista, en un proyecto enviado por el Ejecutivo no es una alteración en la administración financiera del Estado? Quisiera escuchar el fundamento de quien pueda afirmarlo.

Además, el número 6° del artículo 65 establece que, en materia de seguridad social, el Congreso solo podrá -y ya no es un problema de indicación o no, sino de votación- aceptar, disminuir o rechazar beneficios y gastos. Repito: aceptar, disminuir o rechazar.

¿Qué no puede hacer? Aumentar beneficios y gastos. Eso le está prohibido porque es una atribución exclusiva del Presidente de la República .

El señor LAGOS.- ¡Es lo que deberían hacer...!

El señor CHADWICK.- Por lo tanto, cuando en las Comisiones unidas y en la de Hacienda modifican la iniciativa y eliminan el tope de 30 unidades de fomento para el subsidio establecido por el Ejecutivo, lo que hacen es arrogarse facultades que no tenemos e invadir las atribuciones exclusivas del Primer Mandatario.

Y lo anterior, señor Presidente , es un elemento fundamental, que ha sido respetado plenamente durante los últimos 20 años de ejercicio democrático y en donde nunca, ¡nunca!, hemos tenido discrepancias.

¿Y qué efecto produce transgredir la Constitución en la forma mencionada en este caso? Dejar sin financiamiento el proyecto, porque no se dieron cuenta de que además, en la norma modificada, se especificaba el modo de solventarlo a través del Fondo Único de Prestaciones Familiares.

Así, a la inconstitucionalidad de fondo se agrega un efecto práctico: el proyecto se halla sin financiamiento.

Por consiguiente, señor Presidente , hago reserva de constitucionalidad sobre la materia mencionada, señalando que, lamentablemente, en esta oportunidad -nunca había ocurrido antes-, algunos Senadores o Senadoras de la Concertación se han arrogado atribuciones exclusivas del Presidente de la República , vulnerando con ello las disposiciones constitucionales que he señalado.

He dicho.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra la Honorable señora Rincón.

La señora RINCÓN.- Señor Presidente , cuesta entender la lógica del Gobierno y de los señores Senadores de la Coalición por el Cambio. Porque vemos que el debate se ha centrado, como lo hizo presente el Senador Escalona, en un asunto menor.

No daré ejemplos que pueden resultar odiosos, pero, claramente, 35 millones de dólares no son una cifra sideral.

Cuando se repasan las intervenciones del Presidente de la República donde anuncia sus grandes reformas sociales y donde pone la extensión del posnatal a seis meses como una de las más importantes de su Administración, uno no logra entender que se haga cuestión por dicha cantidad de dinero y se le diga al país que nosotros evitaremos que las mujeres puedan disfrutar de esta, "la" reforma del Primer Mandatario.

Pero más me extraña aún que se ignore la historia. Porque este derecho de las mujeres trabajadoras se ganó, como bien indicó el Senador Escalona, en 1924, cuando se reconoció el Convenio N° 3 de la OIT y este pasó a formar parte de nuestra legislación. Luego se incluyó en el Código del Trabajo: seis semanas antes del parto, seis semanas después.

Su financiamiento era distinto. En sus orígenes, era de cargo del empleador. Con posterioridad se incorporó en las cotizaciones de salud, pero, ya que quienes administraban estas cuentas reclamaron que les salía muy caro, finalmente fue asumido como un costo del Estado.

Si uno piensa en la importancia que reviste para el país el que existan más niños, parece justo proteger a las mujeres trabajadoras y aportar al financiamiento de su posnatal.

Hoy, después de una reflexión de carácter económico, se llega a la conclusión de que es necesaria la extensión del posnatal a seis meses, tanto por la necesidad de que las madres pasen más tiempo con sus niños como para transparentar la fórmula con que los médicos y las madres logran dilatarlo a través de una suerte de disfraz de las enfermedades graves del hijo menor de un año.

Pues bien, el 15 de marzo, después de un gran anuncio, el Presidente presenta para su discusión en el Parlamento un proyecto que no se llama "extensión del posnatal", sino "creación de un permiso parental", asociado a la idea de que el padre comparta la responsabilidad por los niños, sustentado en tres principios inspiradores.

El primero, basado en el aumento del tiempo en que las madres permanecerán con sus hijos; el segundo, en la posibilidad de que los padres también sean partícipes del beneficio, y el tercero, en la ampliación de la cobertura.

Es cierto que ninguno de los dos últimos principios fue anunciado como promesa de campaña. Y cuando los leímos, los felicitamos y los compartimos. Después, luego de analizar el texto de la iniciativa, nos fuimos dando cuenta de que la extensión del posnatal, presentada como un tremendo triunfo y, además, como el cumplimiento de una promesa de campaña, traía aparejada la pérdida de derechos.

¿Cuáles? El fuero maternal: este se reducía.

¿Cuál otro? El derecho a amamantamiento durante jornadas parciales.

Nos pareció que eso no correspondía.

Y, adicionalmente, se sancionaba a las mujeres del sector público y se introducían modificaciones en los contratos por obra o faena y a plazo fijo.

Se trata de cosas que nunca estuvieron encima de la mesa, ni en una promesa de campaña, ni en ninguna conversación de café, al menos no en las nuestras.

¿Qué le dijimos al Presidente ? Que no podíamos legislar en esas condiciones; que no estábamos dispuestos a engañar al país diciendo, por un lado, que otorgábamos un beneficio -que no era, por cierto, el mismo que hoy tienen las mujeres-, y por el otro, que quitábamos derechos.

Sostuvimos varias conversaciones, algunas por separado, hasta que entendimos que debíamos hablar solo algunos, porque, si no, empezábamos a enredarnos. ¿Y qué ocurrió? Logramos que el Gobierno nos dijera, a través de sus Ministros y parlamentarios, qué se hallaba dispuesto a ofrecer.

Señor Presidente , en esta hoja aparecen las notas que tomamos con el Senador Rossi ayer en la mañana. En ellas no figura lo mismo que se dijo que nos habían ofrecido en una conferencia de prensa realizada hoy, a las cuatro de la tarde, ofrecida por parlamentarios de la Coalición más algunos independientes, aunque aún no tenemos certeza de quiénes son los independientes que firmaron el acuerdo.

En concreto, lo que a nosotros se nos ofreció en la mañana no coincide con lo que se comunicó al país como un acuerdo con ciertos independientes.

Sin embargo, había un avance. La cobertura aumentaba del 40 por ciento -era lo que nos habían señalado como tope- al 60. Pero no se aceptaba algo que considerábamos importante: disminuir de ocho a seis la exigencia de cotizaciones. ¿Por qué? Porque todos sabemos que las mujeres y los hombres temporeros de nuestro país no alcanzan a registrar ocho cotizaciones en el período establecido y que, por tanto, quedan fuera de la posibilidad de acceder al beneficio.

Les pedimos rectificar aquello. Y no solo eso: además, cambiar la forma de calcular el subsidio, pues, tal como se halla dispuesta en el proyecto, si un trabajador gana el sueldo mínimo (172 mil pesos, aproximadamente), con 8 cotizaciones divididas en 24 meses no sacará un subsidio superior a 57 mil pesos.

De eso estamos hablando.

Nos parece, igual que a ComunidadMujer, un "poquitito modesto". Y creo que esta entidad ha sido suave en el calificativo usado. Nosotros hemos dicho "mezquino", y otras cosas también.

¿A qué voy, señor Presidente ? A que se puede hacer más, y a que se puede hacer sin quitar derechos.

Aquí se ha sostenido que nosotros nunca hicimos nada al respecto. Pero quiero señalarles a mis colegas que realizamos muchas cosas en materia de protección social. La Presidenta Bachelet implementó un plan de salas cunas que permitió incrementar la tasa de participación femenina en el mercado laboral. Sacamos adelante una tremenda reforma previsional, que cambió la situación de las pensiones, que de asistenciales pasaron a ser básicas solidarias. A nuestros adultos mayores, que después de postular podían permanecer en listas de espera durante meses y años sin calificar, les modificamos su situación: de 47 mil pesos, en el mejor de los casos, a 75 mil pesos, monto entregado ya no por familia, sino por persona.

Pero no solamente eso. También en dicha reforma se incluyó, con todos los beneficios de la seguridad social, a los trabajadores independientes, quienes a partir del próximo año deberán cotizar un 40 por ciento de su renta; al siguiente, un 70 por ciento, y, al tercer año, un 100 por ciento.

Esas son cosas que realizamos nosotros, los miembros de la Concertación.

Sin embargo, este Gobierno insiste en decir que no hicimos nada.

¡No es verdad!

Y también insiste en señalar que ellos, cuando fueron Oposición, nunca chantajearon ni presionaron para sacar adelante iniciativas que les parecían mal planteadas.

Al respecto, solo quiero recordar dos casos.

Cuando el Presidente de la República era Senador , y la Ministra del Trabajo , Senadora, votaron en contra la idea de legislar sobre las reformas laborales del año 93, y lo hicieron aduciendo que no había ninguna garantía de que el acuerdo logrado en la Comisión de Trabajo fuera refrendado en la Cámara de Diputados.

Igualmente, cuando el Presidente Lagos presentó la reforma de la salud, el AUGE, que tanto ha cambiado la realidad de chilenos y chilenas, obra de la Concertación, esta Derecha, que hoy día es Gobierno, exigió, para aprobar en general la iniciativa, que se sacara lo relativo al Fondo Solidario. Y lo tuvimos que sacar. Pero, ¡por Dios que hace falta en la actualidad para enfrentar tantas situaciones injustas en nuestro país!

Señor Presidente , el proyecto ahora en discusión es distinto del que entró al Congreso el 15 de marzo. Fue mejorado. No es el que nos habría gustado votar hoy, pero, claramente, fue perfeccionado: no obliga a las mujeres a renunciar a sus derechos; aumenta la cobertura; reconoce los derechos de alimentación, que tanto nos ha costado mantener, y no cambia la situación jurídica de las mujeres sujetas a contratos a plazo fijo o por obra o faena.

Por eso, señor Presidente , y porque el Gobierno entendió y acogió muchas de las cosas que le propusimos formalmente en un documento público que le entregamos hace casi ya dos semanas, hemos decidido votar, tal como lo hicimos ayer, a favor de la idea de legislar.

He dicho.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Gómez.

El señor GÓMEZ.- Señor Presidente , ¿por qué se me ha reducido el tiempo?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- En realidad, señor Senador , ya estamos en hora de votación. La Honorable señora Rincón tuvo suerte porque alcanzó a intervenir antes.

El señor WALKER (don Ignacio).- Mantengamos los tiempos, señor Presidente .

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Yo no tengo ningún problema, si la Sala así lo estima.

El señor LARRAÍN.- ¿Cuántos inscritos quedan?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Catorce, más el Senador Gómez. De manera que, si se mantuvieran los 10 minutos, faltarían más de dos horas para completar todas las intervenciones.

Si hubiera acuerdo, se mantendrían los tiempos.

Acordado.

De todas formas, pido utilizarlos con criterio.

Tiene la palabra el Senador señor Gómez.

El señor GÓMEZ.- Señor Presidente , si bien la proposición del Presidente de la República estaba incluida en su campaña presidencial de hace más de un año, el proyecto respectivo fue presentado al Congreso Nacional hace muy poco tiempo y, no obstante ello, se nos conminó a resolverlo con rapidez al fijarle "suma" urgencia.

Se trataba de una iniciativa pequeña, cuyo contenido no era suficiente como para aprobar una oferta de campaña que prometía mayor cobertura de posnatal a las mujeres trabajadoras.

Originalmente partió con 20 por ciento de cobertura; un costo mínimo; restricciones al amamantamiento por parte de las mujeres trabajadoras; disminución del fuero maternal a 3 meses; limitaciones a la entrega de licencias médicas al imponer ciertas restricciones en el caso de enfermedades graves y gravísimas, lo cual significaba facultar a la autoridad política para decidir qué niño padecía o no una enfermedad grave. Por ejemplo, el reflujo para un menor puede ser grave; para otro, muy grave, y para un tercero, no revestir, a lo mejor, amenaza alguna.

Además, establecía una diferencia entre la relación de la madre y del padre con sus hijos.

Por lo tanto, el proyecto presentaba muchas situaciones que a nosotros nos parecían incorrectas como para darle el carácter de histórico, como se ha dicho hoy día. Y todavía no es histórico, porque si bien logramos finalmente que se aumentara la cobertura del 20 al 60 por ciento, aún quedan fuera del beneficio muchas mujeres.

Nosotros planteamos la necesidad de una cobertura total, lo cual implicaba invertir única y exclusivamente 200 millones de dólares, cifra bastante inferior -porque aquí uno escucha que los Gobiernos anteriores nada hicieron- a los 2 mil 500 millones de dólares gastados por la Administración de la Presidenta Bachelet y la Concertación en la reforma previsional.

Es decir, si el Presidente de la República de verdad hubiese querido modificar el posnatal de manera que aportara realmente al desarrollo de los niños y de la familia, lo habría podido lograr. Pero tomó el camino pequeño, el de la letra chica, el de plantear las cosas de un modo distinto del contenido en el proyecto.

Por eso se produjeron discrepancias. Pero a partir de ellas creemos haber hecho un gran favor a la mujer trabajadora, pues logramos establecer criterios claros; eliminar artículos, y delimitar ciertas determinaciones del Gobierno que, a nuestro juicio, creaban diferencias odiosas, como obligar a una mujer trabajadora de clase media con ingresos superiores a 30 UF -alrededor de 650 mil pesos- a recibir menos sueldo si tomaba el posnatal de 3 meses.

Nos parece, señor Presidente, que esa forma de plantear el proyecto era imposible de aceptar.

¿Por qué dijimos que votaríamos contra la idea de legislar en algún minuto? Porque no había dialogo. En ningún momento se hubiese podido efectuar conversaciones previas si la Concertación no hubiera mostrado una posición firme. Afortunadamente, pudimos mantener una cohesión que sorprendió incluso al Gobierno y a la Derecha, porque fuimos totalmente coherentes y aprobamos en conjunto los cambios profundos que se le introdujeron al proyecto. Y nos alegramos de ello, ya que de una forma u otra obligamos al Gobierno a presentar un texto que, aunque no nos satisface en plenitud, mejora sustancialmente el articulado original.

Además, es necesario clarificar dos cosas que se han dicho aquí, que no es el lugar para debatirlas, por cuanto deberán llegar, finalmente, al Tribunal Constitucional.

En primer término, se expresó que se habría producido una inconstitucionalidad al inmiscuirnos en las facultades del Presidente de la República . Pues bien, me alegro de que de una vez por todas el Congreso Nacional haya tomado la decisión de impugnar esta Constitución, que contempla facultades que imponen un régimen casi monárquico en el país.

Porque la única facultad que el Parlamento tiene en esta materia se haya consagrada en el inciso final del artículo 65 de la Carta, que dispone que "El Congreso Nacional sólo podrá aceptar, disminuir o rechazar". ¿Y qué hemos hecho? Rechazar. No hemos aumentado el gasto. Únicamente rechazamos la postura del Gobierno de establecer determinada franja.

Eso fue lo que hicimos, y está dentro de nuestras atribuciones.

Por fin ha ocurrido algo así, dado que siempre que se planteó tal situación en el Gobierno anterior se logró conjugar la opinión de aquellos que consideraban que esta Constitución era intocable con la de quienes estimaban que no era posible modificarla en ese minuto.

A mí me parece que de una vez por todas el Congreso debe asumir una función distinta; que debe tener la capacidad de opinar, de decidir, y tomar conciencia de que no es un mero buzón.

Hace un tiempo planteé que el Primer Mandatario -en esa época Presidenta de la República - tuviera al menos la obligación de responder al Congreso cuando algún parlamentario presentase un proyecto con incidencia económica. Ello fue rechazado, y ni siquiera hubo respuesta.

Me alegro de que, de una vez por todas, el Tribunal Constitucional conozca el asunto, pues así tendrá que ser. Y ojalá se considere en dicha instancia que rechazar algo se encuentra dentro de las facultades constitucionales del Congreso.

Y luego se dice: "Han dejado el proyecto sin financiamiento". No es cierto. Si respecto de los recursos para todo lo que significa prenatal y posnatal en ningún artículo del Código del Trabajo hay norma que remita claramente al Fondo.

En ese cuerpo legal se encuentran explícitamente establecidos los derechos. ¿Y cómo se pagan? Con el Fondo indicado en el artículo que no aprobamos. Pero haber rechazado su mención no significa que no haya obligación de establecerlo.

Para que los señores Senadores sepan, la ley No 18.418, en su artículo 1o, dispone: "A contar del día 1o del mes siguiente a la fecha de publicación de esta ley, el pago de los subsidios otorgados desde esa misma fecha y que correspondan a reposos maternales y permisos por enfermedad del hijo menor de un año, de todas las trabajadoras... será de cargo del Fondo Único de Prestaciones...".

Por lo tanto, hay una remisión expresa.

Y no solo eso, señor Presidente.

En las disposiciones referidas a las licencias médicas y al pago del subsidio, no aparece esa mención. No dice absolutamente nada respecto de dicho Fondo.

¿Cómo se cancela esto? Remitiéndose a la ley que ya indiqué, o sea, como se paga en el marco del Código del Trabajo.

Entonces, no nos vengan a decir que el proyecto se encuentra desfinanciado.

En consecuencia, no son efectivas ninguna de las dos cosas señaladas. Ambas van a ser discutidas en el Tribunal Constitucional. Pues bien, que se debatan. Pero para nosotros era indispensable plantearlo.

Por último, hay algo que consideramos insólito: que se nos diga que nosotros aprobamos un proyecto para eliminar lo relativo a las licencias médicas y que con eso no se podrá evitar el fraude.

En la Cámara de Diputados, tuvo su inicio la ley que dispone sanciones a los médicos que otorguen licencias fraudulentas. Se establecen las formas. Finalmente, a través de la mencionada normativa se permitiría, de todas maneras, recaudar 250 millones de dólares si se hace bien el trabajo que corresponde al Estado. Y nuestra propuesta no implicaba una nómina de ingenieros o economistas, o que el Ministro de Hacienda , el del Trabajo y el de Salud determinen cuáles son las enfermedades por considerar, sino que el Estado realice la labor que le corresponde.

En esta nueva forma de gobernar, se debe ser eficiente para evitar que se produzcan los fraudes. Eso es lo que se espera. Y para eso es esta ley, siempre que se cumpla. Pero no que la autoridad imponga criterios en cuanto a qué puede ser bueno o no para los niños.

Señor Presidente, para nosotros este debate, a ratos violento, no ha sido de amistad cívica, como algunos parlamentarios han planteado.

Y hemos sido claros y categóricos al sostener que nuestro único y último norte es el bienestar de la mujer trabajadora y de los niños, a fin de evitar -es indispensable que así sea- que estos sigan alimentándose con leche de vaca o con derivados de ella. Porque, como se los nutre de esa forma, al final aquí y en muchos lados hay muchas vacas. Entonces, tenemos que evitar eso y permitir el apego y el desarrollo de nuestros hijos. Y para eso resulta imprescindible aprobar un proyecto de buena calidad.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Lagos.

El señor LAGOS.- Señor Presidente, me extraña el tono del debate.

El proyecto en análisis, que se presentó hace escaso tiempo y con "suma" urgencia, tuvo una profunda discusión, que yo habría querido que fuese más extensa.

Y hoy escucho atenta y respetuosamente a la Derecha, y no veo caras de alegría...

El señor PROKURICA .- ¡Es muy amargo...!

El señor LAGOS.- Señor Presidente, pido que no se me interrumpa.

El señor GIRARDI (Presidente).- Ruego a los señores Senadores mantener la calma.

El señor LAGOS.- Este proyecto fue el cumplimiento de un compromiso de la última campaña no solo del Presidente Piñera , pues fue parte del programa de todos los candidatos el extender el posnatal a seis meses. Entonces mal podría alguno de nosotros estar triste, porque se está cumpliendo una promesa. Y fue así debido a que todos entendíamos que era en beneficio de la sociedad, de las madres y de los hijos de Chile.

Lo curioso del debate radica en que un sector del Senado hace reparos; habla de una Oposición destructiva; dice que la iniciativa no tiene financiamiento, pero, al mismo tiempo, plantea que ella pasará a la historia, que el Presidente Piñera el sábado 21 se va a lucir, porque cumplió un compromiso de campaña.

Entonces, en primer lugar, pongámonos de acuerdo. La expresión corporal de Sus Señorías, con todo respeto, los delata: no están satisfechos con el proyecto en análisis. Y me pregunto por qué no, en circunstancias de que la iniciativa garantiza seis meses de posnatal a las mujeres con contrato indefinido; elimina un tope, que constituía un cercenamiento de derechos; extiende la cobertura a 60 por ciento de mujeres que nunca habían tenido posnatal y solo sabían de él en un titular de las noticias o en la televisión. En síntesis, significa diversos derechos respecto de los cuales deberíamos estar contentos.

¿Y qué oye uno? Lamentos: que es inconstitucional; que no está financiado.

No obstante, si el Presidente Piñera va a pasar a la historia por este posnatal de seis meses, es porque, en efecto, la normativa constituye una gran política pública. Y yo aplaudiré de pie el sábado 21 de mayo, pues será un proyecto sin vicios ni resabios.

¿Alguien puede señalar que es destructiva una iniciativa como la que se aprobará como consecuencia de nuestra proposición, de nuestra voluntad? A pesar de ser sujetos de chantaje comunicacional, mantuvimos la línea.

¿Y qué logramos? Los siguientes notables avances:

1.- Evitar que se flexibilice el permiso prenatal, impidiendo su traslado al posnatal y no causar un daño a las mujeres chilenas.

2.- Impedir que las mujeres que gocen de la ampliación del posnatal vean mermados sus ingresos, al eliminarse el tope de 30 UF. Eso es bueno.

3.- Evitar que derechos irrenunciables perdieran esa calidad, como renunciar al fuero.

4.- Impedir que se redujera el fuero maternal en tres meses.

5.- Evitar que las mujeres que se desempeñen en jornadas parciales vieran eliminado su derecho a alimentar al hijo menor de dos años.

6.- Impedir que se desafuere de manera automática a las trabajadoras con contrato a plazo fijo o por obra o faena determinada.

7.- Evitar que se discrimine a los niños en caso de enfermedad, eliminando la diferenciación entre las graves y las gravísimas, suprimiendo el copago asociado a la obtención del subsidio devengado por estas licencias.

Por lo tanto, si de un proyecto que permitía dar un derecho, obtuvimos extenderlo a las que ya lo poseían en tres meses y darle cobertura a quienes tenían cero -a 20 por ciento inicial y ahora a 60 por ciento-, ¿por qué las caras largas?

La única explicación que encuentro es porque el cercenamiento de esos derechos fue impedido por la Concertación.

¿Alguien puede explicar por qué para extender el posnatal a una madre se le deba quitar el fuero? ¿Por qué para otorgarle el posnatal a una mujer que no lo posee hay que disminuirle las licencias médicas por enfermedad grave de su niño menor de un año? ¿Por qué?

Y cuando uno plantea esto ante la opinión pública, el Gobierno señala: "No quieren legislar. La Concertación se niega".

Contrariamente a otros, yo estoy contento con la iniciativa en análisis. Ayer me retiré a la una de la mañana. No me quedé hasta las seis como el resto de los Senadores de las Comisiones unidas. Pero me fui feliz. Y monitoreé por twitter qué estaba pasando. Advertí que quienes estaban a favor del proyecto estaban contentos.

¿Y por qué entonces la ofuscación? No logro explicármelo.

En cuanto al financiamiento, se dice que 35 millones de dólares es el costo adicional por eliminar el tope de 30 UF. ¿El país no puede financiar esa cantidad?

Por último, deseo referirme a algo que se repite muchas veces, como lo he comprobado, aunque soy un Senador nuevo.

Yo tenía clara una cosa en materia presupuestaria: que el Presidente de la República -y conozco a uno muy cercano- tiene muchas atribuciones y facultades, y que el Senado podía aprobar, disminuir o rechazar recursos presupuestarios. Sin embargo, acá la Derecha y el Ejecutivo cometen un error febril, porque nosotros no disminuimos el tope de 30 UF, sino que lo rechazamos. Y se asume que pretendemos subirlo a 66 UF, lo cual no es así. De modo que el Gobierno tiene ahora la obligación de decir qué tope quiere poner.

Entonces, no estamos aumentando el gasto, como sostuvo el Senador Chadwick, sino rechazándolo. Y corresponderá al Jefe del Estado fijar dicho tope. Y no nos parece que le corresponda al Parlamento determinarlo.

Como se dice: "¡Que se moje un poco la camiseta el Presidente de la República en esta materia!". ¡Y, si quiere presentar un veto, recurrir al Tribunal Constitucional o derechamente reponer la norma mediante una indicación en la Cámara de Diputados para cercenar ese derecho, que lo haga!

Por lo tanto, lo relativo al financiamiento está resuelto.

La cantinela de que "en 20 años no se hizo nada", solo tiene razón respecto de una cosa, en la cual, efectivamente, no se avanzó. Pero eso a mí no me hace fuerza, porque se realizaron tantas otras.

La pregunta que surge frente a lo que aspira la ciudadanía es si se va a realizar de la mejor o de la peor manera. Porque no termino de preguntarme por qué la Derecha chilena, cada vez que da un derecho con una mano, lo quita con la otra.

Fue ella la que, a principios del siglo XX, no quería la Educación Básica obligatoria para los niños en Chile, pues deseaba que siguieran trabajando en los fundos de los hacendados. ¡Es la misma Derecha!

Entonces, necesito que alguien me explique por qué razón discutimos durante dos meses lo relativo al fuero, a las licencias médicas, etcétera, si el día de ayer el Gobierno declara en una conferencia de prensa que ahora está dispuesto a ello.

¿Somos obtusos u obstruccionistas? ¿Hacemos zancadillas?

A mi juicio, el Presidente de la República va a estar agradecido porque el 21 de mayo podrá decir que el Senado aprobó un proyecto que extiende a 6 meses, no pone tope a las mujeres, amplía la cobertura al 60 por ciento, sin cercenar los derechos de ninguna de ellas, que es lo que se suponía que se debía efectuar con la iniciativa de ley en análisis.

¡Que el Gobierno explique por qué para dar tiene que quitar!

Lo único que me queda claro es que se trata de la misma Derecha que se negó a la idea de legislar -como sostuvo aquí la Senadora Rincón- en materia laboral. Porque al final del día había un prurito -¡un prurito!- respecto a qué hacer para sacar esa ventaja pequeña, menor, desde el punto de vista del capital y el trabajo. Pero, en ese sentido, en la Concertación nunca nos hemos perdido.

Y lo que ocurrió hoy en la discusión de este proyecto de ley va a ser señero para lo que sucederá en los próximos meses en cuanto a la forma en que nos vamos a entender con el Gobierno y con el oficialismo.

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Girardi.

El señor GIRARDI.- Señor Presidente, este debate es muy importante, porque se discute sobre la principal e histórica reforma de este Gobierno.

Cada Administración ha tenido su reforma histórica. Y podemos comparar los Gobiernos por la calidad de sus reformas.

Como se ha señalado, la materia en discusión corresponde al anhelo que muchos de nosotros hemos tenido hace años, lo cual comparto. Pero durante el Gobierno del Presidente Aylwin la reforma al sistema judicial penal también era esperada, y no se pudo concretar. Y en el del Presidente Frei , había el deseo de modificar el sistema de pensiones, y tampoco se realizó.

Yo no tengo tejado de vidrio en esta materia. Porque muchas veces fui crítico y hasta me cuestionaron porque, cuando el Ministro Aninat quiso reducir el Presupuesto de la Atención Primaria de Salud, junto con varios parlamentarios -al final me sindicaron solo a mí- hicimos una protesta dura, incluso con un ataúd, reclamando para que no se disminuyeran los recursos.

El señor WALKER (don Ignacio) .- ¡No lo recuerde, señor Senador !

El señor GIRARDI.- Lo hago para que esos asuntos puedan evaluarse desde una perspectiva histórica.

Algunos nunca mantuvimos silencio.

Yo voté en contra del AUGE cuando se tranzó. Por culpa de la Derecha, se obligó al Presidente Lagos a dejar fuera el financiamiento. Entonces, lo rechacé, pues iba a suceder lo mismo que pasa ahora.

Por tanto, cabe señalar que cada Gobierno se puede evaluar por el mérito de la calidad de sus políticas.

A mi juicio, la Concertación hizo importantes reformas y grandes políticas. Hubo significativos avances en materia de educación; exitosas políticas del sistema procesal penal; positivas políticas en pensiones; adecuadas políticas en infraestructura, e incluso en salud, pese a que la Derecha impidió que se pudiera financiar esa reforma.

Entonces, analicemos en su mérito la gran, principal y fundamental política de este Gobierno.

Dos veces se ha mencionado que ha habido dos grandes políticas históricas en esta Administración, una de las cuales fue la educacional, la que tuvo partida de caballo inglés y terminó como una nanorevolución, absolutamente limitada e, incluso, lastimera, desde las perspectiva y expectativa originales. ¡No fue una profunda y trascendente como las realizadas por la Concertación!

Y quiero ir al mérito de esta importante y profunda reforma, la que, al final, demuestra la calidad de las políticas que quiere tener el Gobierno del Presidente Piñera.

Primero, cabe hacer notar que ella comienza con una confrontación y con un error del Ejecutivo , que incluso ha sido señalado por los propios Senadores del oficialismo. Parte planteando la extensión del fuero maternal, pero incorporando otros asuntos que, al mismo tiempo, restringen y quitan a los niños y a las mujeres derechos vigentes.

Advierto esto porque he escuchado a parlamentarios oficialistas cuestionar el que se establezca acá el tema del fuero y decir que es inaceptable haber planteado lo de las licencias médicas por enfermedad de un hijo menor de un año. Esto demuestra que tenemos un Ejecutivo -yo diría- con poca pericia y profundidad política, dispuesto a ir en contra de derechos que en esta sociedad ha sido muy difícil y caro conseguir. Y lo quiero destacar porque es parte de este debate.

Por lo tanto, gracias a la Concertación, el Presidente Piñera va a poder mostrar, como punto de partida, una mejor política con esta denominada "reforma histórica", la cual tiene una cobertura de solo 100 mil mujeres y un beneficio directo adicional para 6 mil niños. Y para lograr eso, al mismo tiempo, quiso menoscabar derechos adquiridos.

Lamentablemente, ni siquiera se informó de manera adecuada a los Senadores de las bancas de enfrente, en cuanto a que se iban a restringir derechos inalienables y adquiridos, como el del fuero maternal.

De modo que se establece una reforma absolutamente parcial al dejar fuera a la gran mayoría de las temporeras.

Por lo tanto, desde el punto de vista de la equidad y del deseo de disminuir brechas, lo propuesto resulta bastante exiguo, porque, además, atenta contra derechos fundamentales, como el de la licencia médica por enfermedad del niño menor de un año. ¿Por qué lo digo? Porque se desconoce ese derecho desde una lógica economicista.

El Ministro Secretario General de la Presidencia me afirmó ayer que aquí no había una lógica economicista. Pero yo pienso que sí la hay, pues el objetivo fundamental de ir en contra de ese tipo de licencia es para buscar financiamiento para el proyecto. Entonces, ya no se utilizan recursos que expresen la voluntad social del Estado, sino que, por la vía de sacarlos de los derechos existentes y, luego, traspasarlos sin necesidad de que el Fisco realice nuevos aportes.

Cabe señalar que hay diferencias de fondo entre las políticas de la Concertación, en cualquiera de sus grandes reformas -con todas las críticas que podamos hacerles respecto a lo ambicioso de ellas, a la voluntad real expresada en la magnitud de recursos de que se disponía- y las políticas involucradas acá.

Me parece que aquí se propusieron reformas simbólicas destinadas más bien a la galería, y que gracias a las adecuaciones hechas en el Senado se han podido corregir.

Además, se trata de políticas absolutamente equívocas, desde el punto de vista de su planteamiento.

He sostenido que no se puede focalizar un derecho como el del posnatal, porque beneficia a todas las mujeres. También he intentado convencer al Ejecutivo de que esto no tiene que ver solamente con un problema social de pobreza, porque la lactancia materna no guarda relación con el beneficio nutricional. ¡Si todos nuestros niños son más bien obesos! ¡Y las embarazadas también! De hecho, registran 37 por ciento de obesidad en el momento del parto.

Hemos planteado que la cuestión de fondo en materia de lactancia es de carácter cualitativo: traspasar al niño nutrientes y defensas fundamentales.

Sin embargo, lo más importante -lo señaló el Senador Gómez- tiene que ver con el apego, con el neurodesarrollo, con la convivencia, con la necesidad de construir una sociedad de mejor calidad. ¡Ahí está el foco del asunto! Eso necesita toda nuestra sociedad.

A los sectores de altos ingresos, particularmente, les hace falta la capacidad de solidaridad, de afecto por el otro, de empatía, de ser menos individualistas. Tales sectores serían los más beneficiados con que las madres pudieran lactar a sus hijos hasta los seis meses. Ello permitiría construir una sociedad mucho más solidaria, mucho más generosa, mucho menos egoísta, mucho menos marcada por las lógicas brutales que se imponen en nuestro país.

La sociedad chilena es tal vez una de las más extremas desde el punto de vista de la aplicación de las visiones neoliberales. ¡Por eso me parece equivocado el modelo!

Además, para financiar lo propuesto se intenta menoscabar el derecho a licencia de la madre por enfermedad grave del hijo menor de un año. Al respecto, ayer sostuve una discusión con algunas autoridades de Gobierno, a quienes hice presente tal perjuicio, en atención a que la iniciativa vulnera derechos establecidos en tratados internacionales de la Organización Mundial de la Salud y otras entidades.

Tengo a la vista los textos que contemplan el derecho a la salud: el Pacto sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales; la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer; la Convención sobre los Derechos del Niño; diversos instrumentos que se han suscrito a nivel mundial, como la Carta de los Derechos del Niño Hospitalizado, etcétera.

Todos esos documentos plantean la necesidad de fortalecer los derechos a la salud y de que los niños estén acompañados de sus padres. Y el proyecto en debate precisamente menoscaba tales derechos. ¿Por qué digo esto? Porque a cada enfermedad corresponde un tratamiento.

Si el problema en Chile es la existencia de fraude en el otorgamiento de licencias médicas, hagamos algo. ¡Pero ello no se combate quitándoles derechos a los niños! ¡Es un error! Y tampoco,...

--(Aplausos en tribunas).

... menoscabando o precarizando tales derechos, ni constituyendo comisiones que finalmente actúan con un criterio economicista, lo cual impide una relación médico-paciente en la que cada persona es distinta y lo importante son los pacientes más que las enfermedades. Tal principio se le enseña a cualquier estudiante de Medicina.

Ahora se pretende establecer un protocolo al respecto, con el que se busca, en definitiva, cercenar los derechos mencionados.

Expresamos lo anterior con autoridad moral para ello, porque elaboramos un instrumento eficaz contra el fraude que implica la concesión de licencias médicas falsas: un proyecto de ley, aprobado por el Senado, que sanciona penalmente tanto al profesional que emite una licencia fraudulenta como a la persona que la solicita.

¡Ese es el instrumento! Pero la autoridad parece que lo olvida. Aparentemente, quiere aprovechar la circunstancia de que se comete fraude en el otorgamiento de licencias para rebajar o garantizar de manera más precaria los derechos de niños enfermos menores de un año.

Con toda justicia, cabe señalar que, gracias a la Concertación, se amplió la cobertura de los beneficiarios del proyecto que nos ocupa: de 6 mil a 20 mil niños; es decir, de 100 mil a 300 mil mujeres.

Todavía es insuficiente, pero constituye un avance.

En definitiva, hemos impedido que se menoscaben derechos fundamentales (que a las madres se les quite parte del fuero y el permiso por enfermedad grave del hijo menor de un año); extendimos los beneficios a actores que antes no se hallaban incluidos, y garantizamos y mantuvimos derechos que se pretendía precarizar, respecto a mujeres que laboran en jornadas parciales y que no iban a tener derecho a amamantamiento.

En consecuencia, si yo evalúo al Gobierno del Presidente Piñera por la calidad de sus políticas, concluyo que efectivamente hay una inmensa diferencia entre las reformas sustantivas hechas en las Administraciones de la Concertación y las pequeñas, precarias, insuficientes y hasta egoístas reformas que plantea el actual Gobierno, las que, por lo demás, se anuncian con fanfarria y rimbombancia como si fueran grandes cambios, cuando en realidad son pequeños.

Pido al Ejecutivo que, cuando proponga reformas sociales, estas sean contundentes y de fondo, y que condigan con la magnitud de los recursos y los cambios involucrados.

Gracias a la Concertación, el Presidente Piñera podrá dar cuenta de un mejor proyecto de posnatal que el que inicialmente envió al Congreso.

He dicho.

--(Aplausos en tribunas).

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Tiene la palabra el Senador señor Hernán Larraín.

El señor LARRAÍN.- Señor Presidente, en verdad, me sorprende el tono del debate no solo de hoy, sino también de los últimos días, y al mismo tiempo, cierta actitud que desde que entré a la política nunca he podido entender. Se trata de un defecto común de todos los políticos, entre los cuales me incluyo: preocuparse de cacarear un avance más por el aporte que uno ha hecho que por el valor objetivo del proyecto. Ello evidencia una mezcla de soberbia y egoísmo muy grande, que, desgraciadamente, desprestigia nuestra imagen ante la ciudadanía.

Escuchando las distintas intervenciones, pareciera que la discusión estriba en quién tiene el mérito de lo que estamos haciendo. Tal actitud me parece pequeña y distorsiona la labor que todos debemos realizar. Aquí nadie es dueño del bien. No caigamos en un maniqueísmo barato.

Reconozcamos lo que primero debiéramos valorar.

Más allá de lo hecho en 20 años de Administraciones de la Concertación, nunca se planteó una iniciativa en esta materia. ¡La presentó el actual Gobierno! Me habría gustado oír, como primera expresión, el reconocimiento por lo que ello significa. Porque tiene un valor objetivo.

No obstante, salvo honrosas excepciones en comentarios muy de paso -para ser justo-, en general se ha dicho: "Este Gobierno es pequeño, mezquino" y "Gracias a lo que hicimos nosotros, ahora contamos con un proyecto decente. Si no, sería una mugre". Tales expresiones le quitan sentido a lo obrado por el Ejecutivo.

Este presentó un proyecto que extiende en doce semanas el descanso posnatal y le dio a tal derecho un carácter distinto: lo hizo parental al incluir al padre en el proceso, lo que reviste mucho valor. Adicionalmente, aumentó la cobertura del beneficio.

Las temporeras y las mujeres con contrato a plazo fijo o por obra o faena tendrán un derecho al que antes nunca accedieron. ¡Nunca! Y se los digo yo, que represento una Región donde hay muchas temporeras que trabajan y "pelan el ajo", pero por poco tiempo, ya que no cuentan con empleo en forma permanente. Ellas carecen de beneficios sociales y previsionales dignos.

Por lo tanto, la iniciativa constituye un paso gigantesco en una buena dirección.

¡Eso es lo primero! Antes de entrar al detalle de la norma, se debe aprobar la idea de legislar. Y el Gobierno envió una buena iniciativa. Lo reconocerían, si hubiera un poquito más de generosidad, si realmente estuvieran pensando en el país más que "en lo que yo represento" o "en lo que nosotros hemos hecho como Concertación" o lo que sea.

Sería conveniente terminar con esa jerga y abocarnos a trabajar como corresponde, lo que implica decir: "Esta es una buena propuesta, pues abre una discusión que se hallaba cerrada".

¿Puede haber sido el anhelo de muchos? Está bien, lo era. Pero aquí las cosas se acreditan con un proyecto de ley concreto. Y fue presentado por el Primer Mandatario actual, en virtud de que solo el Ejecutivo tiene facultad en la materia. ¡Ahora todos dicen que es fantástico "por lo que yo he hecho"...!

Pues bien, todo eso es posible porque un Gobierno tomó la iniciativa y dio un gigantesco paso adelante.

¡Por favor! Empecemos por ahí.

De otro lado, no olvidemos que la Concertación estuvo en el poder durante 20 años y que hoy día no están gobernando. La democracia chilena eligió para ello a Sebastián Piñera y a la Coalición por el Cambio.

¡Dejemos al Presidente conducir el país! ¡Dejémoslo!

Por cierto, la Oposición cumple un rol. Como tal, nosotros en su momento jugamos un papel muy importante en muchas de las grandes reformas sociales que se concretaron en esas dos décadas. ¡Pero están acreditadas como obras de la Concertación!

¿O acaso la reforma previsional que efectuó la Presidenta Bachelet no contó con una enorme colaboración de parte de nuestra gente en comisiones técnicas y en aportes para el trabajo legislativo en ambas Cámaras? Hicimos una gran contribución. ¡Y esa legislación se conoce como un logro de la Presidenta Bachelet!

Cuando yo evalúo el cometido de su Gobierno y enumero las cosas buenas que realizó, el ejemplo referido es el primero que menciono. ¡Porque es verdad! ¿Eso significa que la Oposición no tuvo nada que hacer? ¡Aportó mucho!

Pero -reitero- es preciso reconocer el valor de esas cosas. De lo contrario, pareciera que la Concertación no se ha dado cuenta de que dejó de gobernar y de que otros asumieron las responsabilidades que ello conlleva. Y no porque tengan mayoría en alguna de las Cámaras podrán cambiar lo que el pueblo dijo: "Que gobiernen ellos, no ustedes".

Me parece esencial comprender eso, porque, si no, se pierde la dimensión de las cosas.

Respecto de las materias propias del proyecto, admito que me gustaría corregir muchos aspectos del texto original. Por ejemplo, no soy partidario de la reducción del fuero maternal. Y no lo sostengo recién ahora; lo he dicho antes.

En su momento nos reunimos con los Ministros para analizar las normas de la iniciativa y, afortunadamente, acogieron la inquietud que presentamos de extender los beneficios a las temporeras. Luego se incorporó otra propuesta en el mismo sentido, que, a mi juicio, era insuficiente. Al final se logró ampliar más la cobertura gracias al debate producido. ¡Enhorabuena!

¡Eso es lo que tiene que hacer el Parlamento!

Aquí se ha discutido sobre un aspecto que me parece sofista: el de la letra chica. ¡No! Hay una letra grande primero: la idea de legislar, el sentido del proyecto, su esencia. Lo que algunos llaman "la letra chica" es el contenido de la iniciativa, el cual siempre es perfectible.

Introducir mejoras no obedece a una cuestión política, como si solo la Oposición pudiera hacerlo. ¡Todos queremos aportar! ¡Esa es nuestra tarea! ¡Nosotros no somos monos por ser Senadores de Gobierno! También tenemos capacidad creativa para incorporar perfeccionamientos.

Por lo tanto, actuemos correctamente: aprobemos la idea de legislar y luego corrijamos el articulado.

Esta es una obra en la que todos podemos contribuir, incluida la Concertación, por cierto; más aún, siendo mayoría en el Senado.

¡Siempre el Gobierno deberá negociar con la Oposición porque, de lo contrario, sus proyectos no resultarán aprobados! Por lo tanto, tendríamos que ser necios, torpes para no darnos cuenta de que, para sacar adelante las propuestas legislativas, hemos de trabajar en conjunto.

Pero partamos de la base de que quien conduce, quien tiene la iniciativa es el Gobierno.

Ello tiene un alcance muy preciso en el punto de constitucionalidad planteado -y en la Sala hay ex Presidentes del Senado que entenderán lo que digo-, por cuanto se está estableciendo un precedente muy grave.

Se habla del problema con mucha liviandad.

Por lo menos valoro la honestidad del Senador Gómez al asumir la situación. Dijo: "Nosotros tenemos que impugnar esto". De hecho, Su Señoría está buscando modificar aspectos que no le gustan de la Constitución. Sin embargo, ese no es el camino a seguir.

Quiero recordarle al señor Senador -no se halla presente en la Sala en este momento- que, a raíz del debate de la reforma constitucional aprobada en 2005 -después de cuatro años, trajo consigo una serie de cambios muy significativos-, se presentaron muchas indicaciones para reducir el poder presidencial y los principales opositores a estas fueron los parlamentarios de la Concertación. ¡Ellos no quisieron restringirlo!

¡No le echemos toda la culpa a la dictadura aberrante que dejó un régimen presidencialista! ¡No!

Lo que pasa es que, cuando alguien tiene la guitarra, le gusta cantar; pero cuando la toma otro, prefiere que se quede callado.

Tratemos de ser objetivos y busquemos qué le conviene al país, el cual, para bien o para mal, escogió un camino. En mi opinión, fue para bien.

La limitación que se impuso a los parlamentarios para presentar iniciativas en materia presupuestaria obedeció al abuso y a la irresponsabilidad de muchos de ellos -de todos los colores políticos- que durante años se repartieron la plata del Fisco para hacerse famosos en sus respectivas zonas y nunca para realizar obras de bien común.

¡Eso se cortó hace muchos años, y fue una buena idea!

Por esa razón, nos está prohibido formular indicaciones cuyo efecto sea aumentar el gasto público. Y cada vez que en esta Sala algún Senador presentó una indicación en tal sentido, fue declarada inadmisible.

Recuerdo haber sostenido muchas discusiones sobre la naturaleza de este asunto con el entonces Presidente de la Corporación Senador Andrés Zaldívar. Y él tenía razón. No son admisibles tales indicaciones.

Dividir la votación para estos efectos es un truco tan viejo como el hilo negro. ¡Y eso es lo que ustedes hicieron! Eliminaron el párrafo que decía: "La base de cálculo del subsidio que origine el permiso postnatal parental, no podrá exceder a la cantidad equivalente a 30 unidades de fomento". Al suprimir esta frase, se cae la base de cálculo; por tanto, aumenta el gasto público contemplado en la Ley de Presupuestos.

¡Podrá ser una muy buena idea, muy conveniente, muy justa, pero es inconstitucional!

El señor LAGOS.- No.

El señor LARRAÍN .- Entonces, aparte de los argumentos que con anterioridad dio el Senador señor Chadwick referidos al inciso tercero y al numeral 6º del artículo 65 de la Constitución, cabe recordar lo dispuesto en el inciso segundo del artículo 67, que consagra lo siguiente: "El Congreso Nacional no podrá aumentar ni disminuir la estimación de los ingresos; sólo podrá reducir los gastos contenidos en el proyecto de Ley de Presupuestos". Repito: "sólo podrá reducir los gastos".

En consecuencia, al separar la votación del artículo 197 bis del proyecto y rechazar la expresión que leí con antelación, se aumenta el gasto de la Ley de Presupuestos.

El señor LAGOS.- ¡No es así! ¡Se rechaza el gasto!

El señor LARRAÍN .- ¡Por eso es inadmisible! ¡Por eso es inconstitucional!

Debe resolverse este punto.

El problema no es la fuente de financiamiento, sino quién tiene iniciativa en la materia. Un parlamentario -cualquiera que sea- está impedido de presentar indicaciones cuyo objetivo final sea o conlleve el aumento del gasto.

Eso es lo que ha pasado en este caso.

Por las razones expuestas, señor Presidente, la disposición a la que aludí adolece de vicios de constitucionalidad.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Ha concluido su tiempo, señor Senador.

El señor LARRAÍN .- Permítame terminar la idea.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Le concedo un minuto más.

Continúe.

El señor LARRAÍN.- Gracias, señor Presidente.

Creo que tenemos que ir a lo central.

Primero, con este proyecto se está dando un paso gigantesco anhelado por todos. Y lo ha hecho el actual Gobierno. Reconozcamos ese mérito.

Segundo, el proyecto en debate, al igual que toda iniciativa, es perfectible. Todos queremos mejorarlo. Ello no tiene patrimonio político. ¡Y, por favor, respetémonos! De lo contrario, la política se convertirá en una feria de vanidades.

Y tercero, no por darnos un gustito, cambiemos normas que pueden sentar un precedente nefasto para el país. Nosotros no hemos clavado la rueda de la fortuna. Desconocemos si tendremos uno, dos o tres Gobiernos. Algún día ustedes volverán al poder de nuevo. Por lo tanto, no creen un precedente del cual, el día de mañana, se puedan arrepentir.

He dicho.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Leeré la lista de los inscritos hasta este minuto para que cada cual sepa el orden en que le tocará intervenir: Senadores señores Zaldívar, Letelier, Uriarte, Quintana, Allende, Ignacio Walker, Ruiz-Esquide, Alvear, Tuma, Coloma, Patricio Walker, Prokurica, Bianchi y Pizarro.

Tiene la palabra el Honorable señor Andrés Zaldívar.

El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Señor Presidente , coincido con las apreciaciones de algunos colegas respecto de cómo se ha efectuado el debate del proyecto, sobre todo considerando la imagen que proyectamos hacia la opinión pública. Esta discusión no ha sido lo que uno hubiera querido.

Sin embargo, debo decirle al Senador Longueira , con todo cariño, que la pataleta no ha estado en nuestro sector. Yo la he visto más bien en el otro lado, específicamente en su persona. Creo que eso es malo, porque cuando se actúa con pasión, se pierde la razón.

Volvamos al asunto que nos preocupa.

Primero, no voy a repetir todos los argumentos que se han dado.

Por supuesto que es una buena idea un proyecto que amplía el permiso posnatal en tres meses. Por lo demás, era una oferta que el propio Presidente de la República hizo en su campaña presidencial, promesa que también fue planteada por los otros candidatos.

Se ha dicho que la Concertación nunca presentó una iniciativa en esta materia. ¡Obvio! ¡Los Gobiernos no siempre pueden hacer todo! Nosotros llevamos a cabo otras reformas tanto o más importantes que esta: por ejemplo, la previsional -como se ha recordado-, que tuvo un costo superior a los 2 mil 500 millones de dólares.

Con todo, reconozco que este es un buen proyecto.

El problema -la coalición gobernante debe tomar nota de ello para el futuro- es que la iniciativa sobre aumento del descanso posnatal se rodeó de una serie de disposiciones que no tenían por qué venir en el articulado, como las que limitaban derechos laborales conquistados desde hace mucho tiempo en favor de las mujeres.

La Concertación observó tal situación y reclamó por ello. Incluso se dijo que nosotros votaríamos en contra de la idea de legislar. Y efectivamente lo íbamos a hacer, si se mantenían las normas que restringían y vulneraban los derechos laborales de las mujeres.

El Gobierno empezó a escuchar y a abrirse a la posibilidad de encontrar un entendimiento. Yo fui parte de esas conversaciones. Pero siempre fue poco. Nunca entregaron lo que nosotros pedíamos.

¿Y qué pasó?

Seamos claros: anteayer tomamos una decisión que trascendió. Le dijimos al Gobierno: "No tenemos para qué seguir negociando. Votemos. Nosotros vamos a aprobar el proyecto en general. Pero en la discusión particular rechazaremos -podemos hacerlo porque tenemos los votos necesarios- todas y cada una de las disposiciones que vulneran los derechos laborales de la mujer". Y nos era posible hacerlo. No se necesitaban indicaciones del Ejecutivo en esa materia.

Y el Gobierno apareció ayer en una conferencia de prensa -yo creí que iba a continuar la negociación, porque si hubiéramos conocido por esta vía lo que se planteó, a lo mejor podríamos haber seguido conversando-, junto con independientes, con algunos Diputados y con Senadores. Y dijo: "Miren, ahora vamos a hacer tal cosa y sacaremos todos los colgajos que trae el proyecto de ley".

¡Y qué pasó anoche! Que nosotros íbamos a votar como lo habíamos señalado.

¡Cuál es el punto que genera el problema! Que el Gobierno quiere limitar el derecho de posnatal a las mujeres que perciben más de 30 y menos de 66 UF de remuneración. Es decir, pretende dejar fuera de este beneficio, por razones económicas, a quienes se encuentran en ese tramo de ingresos.

¡Y qué hicimos nosotros! Aquí viene lo relativo a la constitucionalidad: pedimos dividir la votación.

La división de la votación no es una indicación, sino un derecho que se halla establecido en el artículo 164 del Reglamento, que señala: "Cualquier Senador podrá pedir que se divida una proposición antes de empezar su votación,". Y el asunto tiene que votarse de esa manera.

¿Qué podría declararse inconstitucional en esas condiciones?

La Ley Orgánica Constitucional del Congreso Nacional expresa derechamente en su artículo 24 que solo podrán admitirse ciertas indicaciones, y otras, no. ¿Y cuáles son ellas? Las mencionadas en el artículo 131 del Reglamento. Ahí se enumeran las indicaciones de que trata dicho precepto; pero no se alude a la división de la votación.

Entonces, ¿qué es lo que pasa? Que estamos frente a un problema que conlleva a discusión.

Ahora, ¿qué sucede acá? Que se da el efecto indicado: se produce un mayor gasto. Por cierto, es posible que ello sea así.

¿Pero qué debe realizar el Gobierno? Incluso, un grupo de Senadores o de Diputados podría llevar a cabo la gestión. De acuerdo con el artículo 93, número 3° y siguientes, de la Constitución Política, podría recurrir -así se lo manifesté al Ministro Secretario General de la Presidencia - al Tribunal Constitucional y hacer valer su derecho conforme a toda la argumentación entregada aquí por los Senadores Chadwick, Hernán Larraín y otros Honorables colegas, o exponer otros fundamentos. Y será ese organismo el que resuelva. Se estableció ese mecanismo constitucional porque puede haber una interpretación diferente, existir un vacío en la ley o no ser clara la Carta Fundamental.

La Constitución -como bien se ha dicho acá-, en caso de aprobarse un proyecto sin los suficientes recursos para su financiamiento, dispone en su artículo 67 que el Presidente de la República deberá reducir el beneficio para ajustar el gasto.

Ahora bien, me alegré mucho cuando escuché al Senador Chahuán en su primera intervención -pensé: se acabó la discusión-, porque señaló que el Gobierno no dejaría que esta iniciativa quedara sin financiamiento como venía. Creí que ya había hablado con él y que traía esa buena noticia. Pero después, en el transcurso del debate, me he dado cuenta de que al parecer eso no existe, salvo que Su Señoría me lo aclarara. Y me complacería bastante que el Gobierno recogiera lo que se ha planteado, que evitara la discriminación al volver a poner un tope de 30 UF y no el de 66 UF que hoy día rige en favor de las mujeres.

Ese es todo el debate. Eso es lo que tenemos que solucionar y lo que debe votar el Senado. Ya nos pronunciamos en contra de todas las limitaciones a los derechos.

Me alegro mucho de que algunos Senadores hayan expresado -se lo escuché al Honorable señor Longueira en su momento y ahora al Senador Larraín- que son contrarios a la disminución del fuero y de otros derechos laborales. Eso me satisface, porque el proyecto está siendo colocado en la situación que todos queríamos.

Ahora, ¿la iniciativa es un mérito del Gobierno? En efecto, lo es el hecho de haberla enviado.

¿Y es mérito de la Oposición participar en ella? Por supuesto que lo es, porque si la hubiésemos aprobado en los términos propuestos por el Ejecutivo , sería un mal proyecto, dado que limitaba los derechos de las mujeres trabajadoras. También lo sería si se rebajaran las 66 UF -que es un beneficio ya logrado- a 30. Porque, como se ha dicho aquí, no se trata de un problema económico, sino de que la mujer, la madre pueda tener contacto con su hijo, cualquiera que sea el ingreso que perciba. Y eso no lo puede sustituir con más dinero.

Entonces, aquí el asunto es muy claro: aprobaremos en general el proyecto hoy día, con la votación favorable de todos, por cuanto todos estamos de acuerdo. Pero acogeremos una buena iniciativa en particular, porque la Oposición, con su mayoría y ejerciendo algo que es esencial en democracia y en un parlamento, votará en contra, como lo hizo en las Comisiones unidas, todas y cada una de las disposiciones que atenten contra los derechos laborales de las mujeres.

Vamos a mantener el beneficio y eliminaremos los perjuicios que se querían producir.

Ese será el efecto.

En cuanto al problema de constitucionalidad que se plantea, se va a recurrir al Tribunal Constitucional. Y ojalá resuelva el asunto para que tengamos una pauta clara en el próximo tiempo.

Y se lo he dicho al Ministro Secretario General de la Presidencia : el Gobierno tiene muchos trámites aún por cumplir para tratar y poner sus ideas.

Si el deseo del Gobierno y de la Alianza es que realmente el beneficio del posnatal se entregue nada más que a las mujeres que ganan hasta 30 UF y en forma parcial a las que perciben entre 30 y 66 UF, que lo digan derechamente, que lo indiquen en un veto. Con motivo del trámite de promulgación de la ley, el Presidente de la República puede presentar un veto sustitutivo en el que señale: "Mire, señor, yo no quiero el guarismo 66, sino el 30".

Y saben, señores Ministros: solo se requiere un tercio de los votos de una de las ramas del Congreso para imponer su idea. Pero díganlo con claridad: "Deseamos que el posnatal beneficie solo hasta quienes ganan 30 UF y parcialmente a las mujeres que perciben entre 30 y 66 UF". Que no se exprese otra cosa, ni se busque el trámite de reclamo de constitucionalidad, por mucho que ello sea posible, para tratar de esconder lo principal.

Este es un buen proyecto, y va resultar mejor, porque hemos participado corrigiendo lo que venía mal. Si el Gobierno quiere darle curso y financiarlo, como dijo el Senador Chahuán, está en sus manos hacerlo. Si no desea proporcionar los recursos ni dar el posnatal a la gente que gana más de 30 UF, que lo indique derechamente en la Cámara de Diputados o en el veto.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Letelier.

El señor LETELIER.- Señor Presidente, estimados colegas, quiero referirme solo a un punto del proyecto, el cual no ha sido debatido suficientemente.

No aludiré a cómo ha sido el proceso de construcción de lo que existe hasta hoy, sino que únicamente señalaré que las voces de alerta sobre la pérdida de derechos, las preocupaciones que se levantaron, permitieron que se generara conciencia, incluso en Senadores del oficialismo, de que la iniciativa original adolecía de serias deficiencias al quitar derechos adquiridos.

Lamento que la Ministra del SERNAM no se encuentre presente en la Sala en este momento en que plantearé el asunto en cuestión.

Yo creo -y lo digo no en un sentido negativo hacia ella- en la igualdad ante la ley. Y esta iniciativa establece una discriminación que, a mi juicio, es de dudosa constitucionalidad. En lo personal, haré reserva sobre ese punto, por cuanto a las mujeres y a los niños no se les trata a todos por igual.

En efecto, las mujeres que represento, que son trabajadoras agrícolas de temporada, a las cuales se les hace en forma abusiva contratos a plazo fijo, por obra o faena, a base de simulaciones de aquellos, en el mejor de los casos -¡en el mejor de los casos!-, tendrán tres meses de subsidio, un beneficio que, por regla general, ni siquiera corresponde al sueldo mínimo para muchas de ellas, sino que está por debajo de aquel. Es decir, es una situación bastante vergonzosa y, a mi juicio, mezquina.

En el proyecto original, al 20 por ciento de las temporeras más pobres les iba a tocar un bono de 50 mil pesos al mes durante tres meses. En la actual proposición eso sigue igual para las mujeres más pobres, las temporeras, las que apenas logran trabajar tres o cuatro meses en un huerto, raleando, amarrando parras o cosechando. Como laboran pocos meses y se prorratea el ingreso promedio sobre la totalidad del año, debido al mecanismo de cálculo van a recibir subsidios por debajo del sueldo mínimo.

Tal situación me parece muy inadecuada para una nación que se dice que alcanzará el desarrollo de aquí a fines de la década; un país donde se señala, como se lo he escuchado a los colegas del frente, que se quiere defender a los niños y niñas, que eso es lo principal.

Deseo manifestar que en este punto el proyecto que nos ocupa contiene insuficiencias.

Aunque se amplíe la cobertura al 60 por ciento de las mujeres con contrato a plazo fijo por obra o faena, se produce una situación discriminatoria.

¡Para ellas no hay posnatal de 6 meses, sino de 3!

¡Para ellas no hay un posnatal con un subsidio por la totalidad del sueldo que ganaron en los meses que trabajaron, sino que se les paga una cantidad menor!

He asistido a muchos encuentros con mujeres de mi Región y les he pedido que levanten la mano las que hayan tenido derecho al pre o al posnatal. Y, de un total de 200 a 250, nunca han sido más de 10 las que lo hacen, pues la abrumadora mayoría carece del beneficio.

Y si bien esta iniciativa incorporará a algunas, serán las parientes pobres del subsidio del pre y posnatal. Vamos a establecer una discriminación para los hijos e hijas de las trabajadoras de temporada, que no van a hallarse en la misma situación que otras.

Deseo señalar que, al menos a mí, eso me genera tremendas dudas. Porque se trata de forma distinta a esos niños y niñas por la cuna en que nacieron, por el oficio o actividad de la madre. El Estado, la sociedad, fija un subsidio en función no de los niños -¡mentira!-, sino de la naturaleza del contrato laboral. Por hacerlo así y por establecer una discriminación entre los contratos a plazo fijo, por obra o faena versus los contratos indefinidos, creamos dos tipos de ciudadanas, dos grupos de niños y niñas.

Y creo que en tal sentido se discrimina brutalmente.

Las mujeres no laboran más meses no porque no quieran, sino porque no hay trabajo en los otros meses. Las temporeras de la Sexta Región se emplearían todo el año de existir esa posibilidad. Pero, cuando son madres, asumen iguales obligaciones y sus niños y niñas tienen las mismas necesidades.

A mi juicio, al discutirse la asignación de recursos públicos, lo que no se puede hacer es mendigar para cubrir las necesidades de los niños y niñas que nacen. Si se quiere extender el pre y posnatal a más personas, que se ponga un piso respecto de la protección de ese niño o niña.

¡No debería fijarse nunca un subsidio por debajo del sueldo mínimo!

¡Nunca!

Espero que ese tema, que no ha sido posible agregar mediante indicaciones, pues carecemos de la facultad para ello, se pueda abordar.

Porque ¡eso es equidad al hablar de derechos de niños y niñas!

¡Eso es equidad si se desea tratar a todas las mujeres por igual y no discriminar a las que viven en las comunas intermedias de Chile: más de 400 mil temporeras con contratos por obra o faena muchas veces simulados y abusivos!

Señor Presidente , al menos para quien habla, aquí es donde existen diferencias de fondo en cuanto a cómo se afronta este proyecto: derechos universales con garantías mínimas o no.

A mi parecer, aquí no se establecen garantías mínimas acerca de lo que debe recibir toda madre para el hijo o hija que nace.

Al principio, el aumento de la cobertura era de 6 mil 500 cupos, los que hoy -entre comillas- se han incrementado. Y lo que importa son los cupos, no el universo potencialmente beneficiado.

Para quienes somos economistas o estudiamos economía -yo estudié matemáticas primero- el uso de los números da para todo. En este caso, lo relevante es saber cuántas guaguas -niños y niñas- van a tener protección, apego y cuidado infantil en el primer ciclo de la infancia, en particular, durante la primera fase de este.

Se dispone tal aumento en un país con una tasa de natalidad de 1,9 hijos que está decreciendo.

A mi entender, las señales que estamos dando como sociedad no buscan incentivar a la mujer para tener hijos ni generar un mínimo común denominador para todos los niños y niñas.

Por eso, quiero plantear mis dudas sobre la constitucionalidad de establecer esta discriminación odiosa -a mi juicio-, por la naturaleza del contrato laboral de las madres.

Por último, señor Presidente , deseo hacerme cargo de una reflexión.

Las bancas del oficialismo, e incluso algunos de los señores Ministros presentes, muchas veces dicen: "Nosotros hacemos hoy lo que no se realizó en 20 años". Es cierto, porque uno no puede realizar todo a la vez.

La Concertación impulsó un sistema de protección social que el país defiende, que reconoce; políticas habitacionales sin deuda; cobertura de la JUNAEB a través de más de 1,5 millones raciones de alimento por día; una reforma previsional; programas de apoyo al adulto mayor, y podría dar a conocer una lista muy larga.

Ahora hay consenso sobre la necesidad de avanzar en ese debate después de la política de salas cuna y de jardines infantiles que promovió la Presidenta Bachelet, y que, por desgracia, en este tiempo se ha ido frenando.

En lo personal, habría preferido que este proyecto de ley tuviera otra lógica; quizás soy minoría. No soy médico y sé que mi posición puede ser contraria a lo que ellos piensan, pero soy partidario de que, en vez de subir a 6 meses el posnatal, se concediera uno universal de 3 meses para todas las mujeres del país, para todos los niños, con una base mínima.

Eso deberíamos hacer primero como políticas universales, en lugar de crear esta situación en que algunas mujeres van a tener derecho a 6 meses y la gran mayoría solo 3. Y muchas -¡muchas!- madres, que son trabajadoras por cuenta propia y no tienen contrato -más del 12 por ciento son asalariadas sin contrato-, se quedarán sin nada. Y las que laboran en su casa, que no reciben sueldo, van a tener que -disculpen el concepto- ir a mendigar a los municipios un Subsidio Único Familiar de 7 u 8 mil pesos, que no alcanza ni para pagar los pañales del mes.

Me habría gustado primero una política universal: que todas tengan derecho a pre y posnatal, en vez del tipo de discusión que vamos a llevar a cabo. Y me duele que en este proyecto de ley a las temporeras, si bien existe más cobertura, se las siga discriminando y sus hijos e hijas no tengan las mismas oportunidades que los de las mujeres cuyo contrato es indefinido.

He dicho.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- El Honorable señor Gómez se puso "compasivo" y accedió a dar la venia para que entren a la Sala los señores Subsecretarios.

Por lo tanto, si no hay objeción, se autorizará su ingreso.

--Se accede.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Como varios de Sus Señorías me han preguntado sobre el particular, voy a nombrar a los oradores inscritos: los Senadores señores Uriarte, Quintana, señora Allende, Ignacio Walker, Ruiz-Esquide, señora Alvear, Tuma, García, Coloma, Patricio Walker, Prokurica, Bianchi y Pizarro.

Tiene la palabra el Honorable señor Uriarte.

El señor URIARTE.- Señor Presidente , como ya se dijo, debido al cumplimiento de un compromiso presidencial, el Senado se encuentra discutiendo un proyecto de ley que, sin duda, va a marcar un antes y un después en relación con la historia del Código del Trabajo, al menos en lo relativo a una institución tan importante como el posnatal.

En Chile nacen 240 mil niños al año. La tasa de natalidad es de 1,9 por mujer. Y, en verdad, más allá de los cálculos que se puedan realizar o de las palabras que se puedan lanzar al viento, en esta iniciativa están en juego el mejoramiento de la salud del niño; la preocupación por su amamantamiento; el perfeccionamiento de su desarrollo psicomotor y afectivo; la disminución de la obesidad, de las enfermedades respiratorias y, en general, la incorporación definitiva de las mujeres que hoy día no están beneficiadas por las instituciones que se crean mediante la iniciativa en debate.

Por eso, nos parece que este un gran proyecto de ley. Acá se juega verdaderamente una oportunidad concreta para avanzar en materias que hacía mucho tiempo no habían tenido prioridad legislativa.

Sin embargo, esto, que parece una cosa bastante obvia, no ha sido recogido por la unanimidad del Senado.

Después de 11 horas de discusión en las Comisiones unidas de Trabajo y de Salud y de 3 horas de debate en la Comisión de Hacienda, finalmente se aprobó la idea de legislar. Pero la Oposición rechazó materias fundamentales. Y ahora anuncia que volverá a votar contra todos los artículos e indicaciones referentes a aspectos esenciales.

Cae la cobertura. Hemos visto cómo, por el efecto de su rechazo, nos privamos de un mecanismo destinado a frenar los fraudes cometidos a través de licencias médicas y, con ello, la tremenda pérdida de más de 180 millones de dólares. Hemos escuchado todo lo que se ha dicho: que va a caer el fuero; que desaparecerá el beneficio que les permite a las madres proteger a los hijos menores de un año que padecen una enfermedad grave, etcétera.

Lo cierto es que la Concertación ha argumentado como si estuviéramos legislando por primera vez en materias tan importantes como el pre y el posnatal.

Por ello, no podemos sino concluir que hay un gran desconcierto en la Oposición.

Se dieron cuenta de que desde el año 24, cuando se discute en Chile la primera ley sobre contrato de trabajo, o desde el año 31, en que se dicta el primer Código Laboral, no se había hecho nada en este ámbito.

Se dieron cuenta, además, de que desde el año 90 a la fecha, al menos en esta área, tampoco se pudo hacer nada.

Entonces, me da la impresión de que por eso les cuesta aceptar que un Gobierno como el nuestro, un Gobierno de Derecha, se haya hecho cargo de una materia tan importante como esta; que, más aún, haya innovado; que se haya atrevido y haya avanzado en mejorar instituciones como la del fuero y la del pre y posnatal; que haya incorporado al padre en una tarea muy significativa, en la que antes no estaba, y que, asimismo, haya incluido a mujeres trabajadoras -temporeras, básicamente- en algo tan esencial como lo que discutimos acá.

Bueno, no puedo sino terminar haciendo un llamado a la Oposición y señalando que la madurez de los países no solo se mide por la calidad de los Gobiernos: también se mide por la calidad de la Oposición.

A nosotros, en democracia, nos tocó trabajar como una fuerza política importante que se sintió siempre llamada a contribuir a grandes acuerdos. Y es cierto: muchas de las reformas estructurales de nuestro país las impulsó la Concertación. Pero en la mayor parte de ellas la Oposición participó activamente: dando los votos, contribuyendo a perfeccionar las iniciativas.

Recuerdo haber visto cómo surgieron la reforma procesal penal, la reforma previsional, la reforma procesal laboral, la reforma al mercado de capitales, la reforma educacional, la reforma a la salud.

Muchas reformas estructurales, señor Presidente , surgieron gracias no solo al impulso del Gobierno de turno -efectivamente, lo hubo-, sino también al apoyo brindado por la Oposición.

Pues bien, en esta oportunidad quiero llamar a la Oposición a que se sume, en vez de tratar de sacar cuentas alegres. A que no use la calculadora para ver cómo votar en particular y de verdad entienda que esta es una de las principales reformas que van a contribuir a perfeccionar nuestro sistema de protección social. Porque, en definitiva, las mujeres y los niños lo van a agradecer profundamente.

He dicho.

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Quintana.

El señor QUINTANA.- Señor Presidente, este es un proyecto importante, como se ha dicho desde todas las bancadas.

Yo no tengo ningún problema en responder a lo que señalaba el Senador Hernán Larraín , quien a ratos decía advertir pequeñez en la Oposición por no reconocer que aquí hay una idea al menos loable. Y lo es. Efectivamente, estamos ante una iniciativa que busca otorgar un beneficio. Eso la Concertación lo ha planteado desde el comienzo. Porque no nos gusta la forma como ha tenido lugar la extensión en los últimos años: en algunos casos, con uso de licencias y otros sistemas poco claros. Y eso hay que corregirlo.

De otra parte, se ha sostenido que durante 20 años la Concertación no hizo nada.

¡Por favor! ¡De qué estamos hablando!

Aquí todos han señalado que la reforma previsional tuvo un costo de 2 mil 500 millones de dólares. Y este proyecto, que es la gran reforma social del Presidente Piñera , costará, en el mejor de los casos, 190 millones de dólares.

¡Esa es la diferencia!

Por si eso fuera poco, voy a recordar que la Presidenta Bachelet no solo hizo la reforma previsional. Además impulsó el derecho a amamantamiento de los menores durante los dos primeros años de vida; el derecho a la maternidad, que se halla establecido también en la reforma previsional, en lo concerniente a los derechos del hijo nacido vivo; el programa Chile Crece Contigo; la construcción de salas cunas, que el Gobierno actual paralizó (de ello quedó constancia durante la discusión del Presupuesto el año pasado). Es decir, estamos hablando de un sinnúmero de derechos.

Ese es el punto central, señor Presidente: se trata de un proyecto que, si bien avanza un paso, da dos hacia atrás; porque retrocede en derechos.

Para usar términos ad hoc, hoy estamos pariendo como Congreso un proyecto con fórceps, con mucho ripio, con grandes dificultades. Porque aquí no ha habido diálogo, como se ha planteado. Más bien, ha existido un intento de imponer una mirada claramente economicista, según voy a señalar (muchos Senadores ya se han referido al punto).

Eso es lo que ha generado toda la preocupación de la Concertación. Porque, si se sigue entendiendo la maternidad como un subsidio y no como un derecho -esto es en definitiva-, ello implica mantener el actual sistema y, por tanto, exponer a las mujeres a un inmediato castigo patrimonial por ser madres, ya que sus ingresos disminuirán durante el descanso maternal.

Por ello, haber siquiera planteado que los ingresos deben bajar cuando la mujer tiene que cuidar a su hijo menor de un año por causa de una enfermedad grave es una tremenda equivocación del Gobierno.

De no mediar los cambios que se hicieron en las Comisiones unidas se intensificaría, en la dimensión individual a que nos quería arrastrar el Gobierno, el castigo patrimonial y, adicionalmente, se generaría un castigo social.

¿Y por qué hablo de "castigo social"? Porque se considera que, sobre todo en los quintiles más bajos, las trabajadoras que se convierten en madres son definitivamente marginadas del mundo laboral. Es muy difícil que una mujer del 40 por ciento más pobre vuelva a obtener un empleo formal después de tener un hijo.

Ese es, a mi juicio, un elemento esencial en esta discusión.

¿Y la extensión? Por supuesto que la valoramos. Lo han señalado siempre incluso Diputados que nos acompañan esta tarde, quienes han trabajado este tema: el doctor Enrique Accorsi , Carolina Goic , María Antonieta Saa .

Se ha afirmado, por ejemplo, que el amamantamiento, la lactancia, el estímulo ayudan a desarrollar toda la capacidad neuronal, todas las habilidades motrices de los niños. Y eso, porque ahí se juega una parte importante de su salud futura.

Sin embargo, aquello no significa que después no vaya a haber problemas. Porque entre los seis meses y el año de edad -lo decía muy bien el Senador Rossi- aparecen otras dificultades, otras patologías: las cardiopatías, las lesiones del tubo neural, por ejemplo, que son muy frecuentes.

En este proyecto, señor Presidente, se intenta echar abajo, por la posibilidad de fraude, todo el sistema de licencias. Es igual que si el Gobierno, en cualquier elección, ante la comisión de un fraude en determinada mesa, por no tener capacidad de fiscalizar, decidiera quitarles el derecho a votar a todas las personas que la conforman.

Esa es la forma como se encara esta materia en el proyecto, señor Presidente.

Entonces, una iniciativa bien planteada, donde se ha cuidado con mucho celo que el Presidente de la República cumpla su promesa de campaña -y nos parece bien que lo haga-, sin embargo, no solo tiene letra chica -y por eso uso la lupa-, sino también una gran tijera, la cual está cercenando muchos derechos y numerosas conquistas ya alcanzados por las mujeres.

Señor Presidente , creo que es importante respaldar las normas relacionadas con la licencia por enfermedad grave del niño menor de un año. Porque en la mayoría de los casos no hay invención. Además, es la forma que hasta hoy tienen muchas madres para estar cerca de sus hijos en caso de enfermedades con aquella connotación. El reflujo en los niños no es un engaño.

Entonces, señor Presidente , me alegro por los avances logrados en las últimas horas. El acuerdo que firmó el Gobierno con los independientes me parece bien. Pero es exactamente igual a lo que veníamos planteando nosotros.

Por cierto, en algunas cosas la letra chica -el colega Rossi me pasará de nuevo la lupa- todavía persiste.

Por ejemplo, se dice que existirá un aumento de cobertura y que vamos a subir de 20 a 60 por ciento. Pero habrá mucha dificultad para cumplir los requisitos exigidos, que son copulativos: registrar 12 o más meses de afiliación, 8 o más cotizaciones continuas o discontinuas, en fin (algunos Senadores han hablado aquí de las temporeras de sus zonas).

Entonces, a quienes están preocupados por los fondos les quiero señalar que por aquel concepto también existirá cierto ahorro para el Estado.

Ahora, si se insiste en lo concerniente al mayor gasto, en que el proyecto está desfinanciado, debo recordar que el artículo 67 de la Constitución -se han leído acá varios preceptos de esta- dispone: "Si la fuente de recursos otorgada por el Congreso fuere insuficiente para financiar cualquier nuevo gasto que se apruebe, el Presidente de la República , al promulgar la ley, previo informe favorable del servicio o institución a través del cual se recaude el nuevo ingreso, refrendado por la Contraloría General de la República, deberá reducir proporcionalmente todos los gastos, cualquiera que sea su naturaleza.". O sea, la situación está muy clara.

En todo caso, si el Ejecutivo quiere ir al Tribunal Constitucional, allá él. Pero se va a poner en tela de juicio también todo un debate en el aspecto constitucional. Y en buena hora.

Lo que quiero decir es que la actual institucionalidad le entrega herramientas al Presidente de la República para enfrentar el problema. No se trata, pues, de que el Gobierno se haya quedado sin plata para financiar el proyecto.

Tal vez lo que les preocupa es que en la norma individualizada se dice "previo informe". Imagino que del Ministro de Hacienda , a quien, dicho sea de paso, no hemos visto durante toda la tramitación del proyecto. La Presidenta de las Comisiones unidas, Senadora señora Rincón, señaló anoche que se lo convocó en diversas ocasiones y nunca llegó.

También hay que recordar, señor Presidente , que al Ministro de Hacienda , señor Felipe Larraín , no le gustaba esta iniciativa. Y ni siquiera estuvo cuando el Presidente Piñera la firmó en La Moneda. Tampoco se halla en la Sala en este momento.

Entonces, algo pasa ahí.

Yo leí el fin de semana una entrevista a Hernán Büchi . No sé si serán las mismas razones, pero él planteaba que este era un mal proyecto, que, a su juicio, iba a perjudicar mucho a los pequeños empresarios. No sé si también a los no muy pequeños.

Entonces, algunos sectores de la Derecha ya están advirtiendo que esto va a generar en el futuro un problema laboral, de empleabilidad femenina.

A mayor abundamiento, respecto a la afirmación majadera de muchos en el sentido de que este proyecto no tiene financiamiento y, por tanto, habrá que recurrir a no sé donde para juntar la plata faltante, debo manifestar que el último informe financiero -el Senador Escalona fue muy claro en esta materia, pero no se refirió a ese documento que llegó de Hacienda y está firmado por la Directora de Presupuestos, doña Rosanna Costa- dice: "El mayor gasto fiscal que represente esta ley, durante el año 2011, se financiará con cargo a los recursos de la partida presupuestaria del Tesoro Público de la Ley de Presupuestos del Sector Público vigente.".

Entiendo que dicho informe ingresó esta mañana, después de la discusión donde, supuestamente, los parlamentarios de la Concertación habían hecho algo tan catastrófico.

En definitiva, pienso que el proyecto se halla financiado. Esto es muy superior a lo que teníamos al inicio. Es cosa de mirar las caras nomás. No veo en las bancadas de enfrente una expresión corporal acorde con lo que se dice en el discurso. Más bien veo caras largas, Senador Larraín .

Yo siento de verdad que la Concertación hizo su pega. Fue coherente en todo momento. Por eso hemos defendido aquí nuestras posiciones. Hemos usado la lupa para mirar la letra chica. Pero también hemos puesto mucha atención a la tijera que intentaba cortar derechos.

Termino diciendo, señor Presidente, que no podemos, ni en este proyecto ni en ninguno otro, seguir aceptando -se lo digo a usted, señor Larroulet, por intermedio de la Mesa- el tono con que algunos Ministros se refieren a los parlamentarios.

¡Eso nunca había ocurrido!

Nos hallamos en democracia, en el Congreso. Los señores Ministros no están en su casa.

El tono con que habló hoy la Ministra Matthei -no sé en qué radio- y el tono con que lo hizo anoche el Ministro de Salud son francamente inaceptables.

Por eso, parafraseando al gran poeta Vicente Huidobro , yo simplemente digo: "La palabra, cuando no da vida, mata".

Parece que aquí se quiere matar la capacidad de pensar distinto. Y eso no lo vamos a tolerar. Ni en este Congreso ni en ninguno otro del resto del mundo se puede permitir el lenguaje que algunos han usado.

Eso es lo que finalmente -el colega Chahuán llamó a la existencia de un mejor clima- genera distancia y provoca el alejamiento de situaciones que en su momento a lo mejor estuvieron muy próximas a ser concordadas.

Con todo, vamos a votar a favor de la idea de legislar, porque este proyecto nada tiene que ver con el enviado por el Gobierno.

He dicho.

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Tiene la palabra la Honorable señora Allende.

La señora ALLENDE.- Señor Presidente , parto señalando que fui una de las que el 21 de mayo pasado aplaudieron cuando el Presidente Piñera anunció que mandaría un proyecto de ley que iba a establecer un posnatal de seis meses. Y lo hice con el sincero convencimiento de que se trataba de un derecho anhelado largamente por muchas mujeres. Pensé que por fin este país había llegado a un grado de madurez que lo hacía capaz de cambiar su mirada.

Hasta ahora, siempre la maternidad ha sido de responsabilidad, de costo y de cargo de la mujer. Y la verdad es que no existen corresponsabilidad ni conciliación maternidad-trabajo; en todo momento las mujeres han tenido que cargar con ese peso.

Tal es una de las tantas razones por las cuales nuestro país -y este indicador no nos enorgullece- tiene la tasa de empleabilidad femenina más baja en toda la región. Porque siempre les hemos cargado la maternidad a ellas.

Creí, pues, que era un paso positivo. Y si el Senador Larraín se queja porque eso no se reconoce, se equivoca: pensé así de verdad.

Pero ese paso positivo duró hasta el minuto en que empezamos a leer la letra chica (me pasan aquí una lupa).

Tardaron mucho: casi un año. Porque este proyecto llegó hace un par de meses.

Cuando comenzamos a leer la letra chica concluimos que era ¡inaceptable! lo que estaba ocurriendo: que el fuero maternal se redujera a tres meses; que a las mujeres que desempeñan jornadas parciales se les eliminara el derecho a alimentar al hijo menor de dos años; que se pudiera desaforar de manera automática a las trabajadoras que se desempeñen con contrato a plazo fijo, por obra o por faena determinada.

El proyecto del Ejecutivo discriminaba contra los niños y las mujeres. En el caso de los niños, tratándose de las enfermedades graves o gravísimas. A las mujeres se las discriminaba según el tipo de contrato, según la clase de relación laboral, según la cantidad de cotizaciones.

Por cierto, era inaceptable también que, lisa y llanamente, el tope de 60 UF se reemplazara por uno de 30 UF como subsidio -por lo demás (valga la repetición), no se trata de un subsidio, sino, en estricto sentido, de un derecho-, sustituyendo un ingreso de la mujer que trabaja y es madre.

Entonces, señor Presidente, estamos lejos de decir que esta es una revolución.

Es cierto: hay un avance. Pero es un avance logrado gracias a nuestro convencimiento, a nuestra voluntad, a nuestra capacidad para rechazar una y otra vez el proyecto original, pese a las amenazas y a las descalificaciones.

Se nos dijo que éramos obstruccionistas; que éramos destructivos; que hacíamos zancadillas; que negábamos la sal y el agua (lo sostuvo el intendente subrogante de mi Región); que éramos irresponsables.

Hoy día la Ministra del Trabajo , Evelyn Matthei , ex Senadora, sigue reiterando que somos irresponsables.

El colega Larraín nos dijo que estábamos cacareando.

Por intermedio de la Mesa, debo aclararle al Senador Larraín que no estamos cacareando, sino estableciendo una verdad: este era un mal proyecto.

Una vez más, un gran titular. Una vez más hay que leer la letra chica.

Es cierto que la iniciativa concedía beneficios que no estaban consagrados. Sin embargo, restringía, quitaba y eliminaba otros que sí existían.

No obstante que la experiencia indica que no deben suprimirse derechos irrenunciables por naturaleza, se eliminaban algunos con estas características.

¡Es el colmo!

Y quiero decir algo más, señor Presidente .

Al comienzo solo se pensó en cubrir al 20 por ciento de las madres más vulnerables, que no tienen ningún derecho.

Hoy, producto de nuestra obstinación -la reconocemos- en rechazar una y otra vez la iniciativa e incluso en amenazar con no aprobar la idea de legislar y con ello impedir un anuncio como el del 21 de mayo del año recién pasado, nos encontramos ante lo que estamos presenciando, en que al menos podemos decir: "Todo esto es lo que hemos logrado y es un avance.".

Pero no podemos sentirnos totalmente satisfechos si, encima, se nos quiere impedir el ejercicio de un derecho. Porque la Constitución -la hemos considerado siempre espuria en su origen, y esperamos realmente tener alguna vez una Carta que sea democrática desde ese punto de vista, no solo en su contenido- nos permite aprobar o rechazar, no aumentar. Y lo que hicimos fue rechazar, porque no podemos aceptar la discriminación que se pretende.

¡Cómo podríamos hacerlo si aquí es preciso sacar la voz, no solo por las mujeres más vulnerables, sino también por aquellas que, con mucho esfuerzo, han logrado insertarse laboralmente y tener éxito, en forma relativa, en términos de ganar una remuneración de 640 mil pesos para arriba! Ellas, a las que les ha costado estudiar, insertarse laboralmente, conciliar su maternidad con el trabajo, no tienen por qué enfrentar, en la ampliación del posnatal, la disminución relacionada con las 30 unidades de fomento.

Además, no tienen por qué someterse a la jornada reducida que se ha inventado y que ni siquiera existe en el Código Laboral. Es algo absurdo, porque el gasto en locomoción para ir y volver, en el cumplimiento de un horario de tres horas, significará exactamente lo que aquí se ha dicho: dar con una mano lo que se quita con la otra.

Y resulta todavía más abusivo otro hecho. Porque todos sabemos que, por desgracia, las mujeres ganan 30 por ciento menos. Es una realidad que todavía se mantiene en el país. Por lo tanto, es el colmo que, encima, no se les reconozca su trayectoria, su carrera, su esfuerzo, su inserción y su posibilidad de prosperar.

Naturalmente, nos pronunciamos por el rechazo. Lo hicimos ayer, lo hacemos hoy y lo haremos mañana. Y, afortunadamente, conseguimos que ello prevaleciera en las Comisiones. Era lo único coherente y claro por hacer.

Y deseo consignar otra cosa, señor Presidente . Después del poco más de un año que llevo en esta Corporación, reconozco que el Honorable señor Chadwick expone sus argumentos en un tono muy respetuoso. Eso, para mí, es muy saludable, porque lo hace conforme a su convicción, en forma legítima, pero con deferencia. No puedo decir lo mismo de otros Senadores -me refiero a uno que se sienta muy cerca de Su Señoría y que no se encuentra presente- que han demostrado claramente lo destemplados que pueden llegar a ser.

No estoy de acuerdo con lo manifestado por Su Señoría, eso sí. Está muy equivocado al decir que no hicimos nada por la madre y el niño.

Nosotros sacamos la Ley de Amamantamiento, derecho que querían eliminar con el proyecto, entre otras cosas, en el caso de las mujeres que cumplieran jornadas parciales. ¡Se dan cuenta!

Por otra parte, el programa Chile Crece Contigo, de la Presidenta Bachelet , apuntó a acompañar a la mujer durante todo el embarazo, desde el primer momento, con visitas médicas, con control médico especializado, con orientación. ¡Qué mejor manera de preocuparse de la madre y del hijo!

Pero no se trata solo de eso, señor Presidente . Deseo preguntarle a mi Honorable colega -aunque se halla muy ocupado hablando- quién, si no la Presidenta Bachelet , se preocupó de que se dispusiera de más salas cunas y jardines infantiles. ¡Eso es lo que queremos y necesitamos las mujeres: la posibilidad de educación preescolar, para poder trabajar con la tranquilidad de que manos responsables, profesionales, estimularán tempranamente a los niños!

Ahora el Gobierno está parando esos establecimientos. Por lo menos, no los ha aumentado, y parece que no quiere reconocer lo que hicimos.

Entonces, el Senador señor Chadwick -lo digo con mucho respeto- está muy equivocado, porque realizamos muchas cosas.

Es cierto que no planteamos un proyecto de ley con miras a un posnatal de seis meses. Queremos que el beneficio se conceda y vamos a aprobarlo. Mas quiero agregar algo: me voy a sentir extraordinariamente orgullosa el día en que se trate de un derecho universal -es la única aspiración y lo único legítimo a lo cual el país debiera concurrir-, lo que va a significar, no solo una mayor identidad, apego, relación, interacción con el niño...

--(Aplausos en tribunas).

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Terminó su tiempo, señora Senadora.

La señora ALLENDE.- ¿Me concede un minuto más, señor Presidente?

El señor GIRARDI (Presidente).- Puede continuar.

La señora ALLENDE.- Ello puede redundar en menos traslados, enfermedades y consultas médicas, y más rendimiento intelectual y todo lo que sabemos.

Si se requiere una reforma tributaria para tal efecto, estamos disponibles para estudiarla. Pero alguna vez el país tendrá que entender que necesitamos que sea un derecho universal.

He dicho.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Tiene la palabra el Honorable señor Ignacio Walker.

El señor WALKER (don Ignacio).- Señor Presidente , estos han sido días de bastante tensión. El ambiente, el aire, está bastante electrizante. Pero creo que nos hace bien este debate, esta conversación, este diálogo más tranquilo, en una sesión un poco larga. Es bueno que se discutan estos temas.

Celebro que nos hallemos cerca, al menos en apariencia, de un buen resultado. Formo parte de los contentos, más que de los descontentos. Pienso que estamos llegando al final del túnel y que se divisa la luz.

Sin embargo, señor Presidente , sigo sin entender -esta es mi reflexión- cuál ha sido la estrategia del Gobierno, qué objetivos ha perseguido. Aquí está el Ministro señor Larroulet . Se lo pregunté ayer o anteayer. Espero que podamos tomar un cafecito más adelante, cuando todo termine, para conversar con más calma. Francamente, me cuesta comprender qué se ha buscado.

¿El propósito es lograr un buen acuerdo, como uno tendería a pensar, idealmente? ¿O se trata, más bien, de hacerle pagar costos a la Oposición, acusándola de un supuesto obstruccionismo?

Pienso que son preguntas importantes, ya que explican mucho de lo que ha ocurrido y ocurre en torno de la iniciativa y del debate.

Porque, si fuera lo primero -quisiera creerlo así-, ¿cómo se entiende que la propuesta "Más y mejor postnatal", de cuatro puntos, haya sido entregada por la Coalición ayer, a las 16, en una conferencia de prensa con los medios de comunicación, dirigiéndose a la opinión pública, y no en las Comisiones de Salud y de Trabajo, unidas, en la mañana?

¡Cuántas discusiones nos habríamos evitado!

Sin embargo, encontré finalmente la respuesta en el presente debate.

Uno podrá considerar más o menos apasionado al Senador señor Longueira , pero siempre habla con franqueza. Y anoté lo que dijo sobre la verdadera razón de por qué dieron a conocer el documento en conferencia de prensa, a las 16, ante la opinión pública, y no en las Comisiones unidas. Nuestro Honorable colega expresó, textualmente: "Hicimos lo que nosotros quisimos y no lo que ustedes querían.".

O sea, mi interpretación de por qué el Gobierno decidió dar a conocer su planteamiento en esa forma y no en las Comisiones de Trabajo y de Salud, unidas, es que no deseaba aparecer cediendo u otorgándoles un triunfo a la Oposición o la Concertación.

¡Qué triste, señor Presidente ! Esa era la verdadera razón.

Fíjense, Sus Señorías, que, más allá de que el texto haya sido dado a conocer en la tarde o la mañana, si sus cuatro puntos recogen los aspectos más importantes a favor de los cuales hemos abogado, durante un mes y medio, desde la Oposición, desde la Concertación, ello significa dos cosas: una, que no estábamos tan perdidos, y otra, que la iniciativa del Gobierno, siendo un avance, no era tan perfecta.

Y así funciona la democracia: Gobierno y Oposición, las bancadas de allá y las de acá, tratan de aprobar buenos proyectos.

Pero pareciera ser que esa no fue la intención -aprobar un buen proyecto-, sino que más bien medió la majadería de pretender que la Oposición es obstruccionista y de hacerle ver la situación, por lo tanto, a la opinión pública.

A ratos, señor Presidente -lo confieso, después de un año y tanto en el Senado-, tengo la impresión de que el Gobierno nos está diciendo: "Nosotros ganamos", lo que es cierto; "Ustedes perdieron", lo que también es cierto; "Entonces, apruébenme esto. Tómenlo o déjenlo". Y en estos días se añadía que lo anterior es vinculante para la Cámara de Diputados.

Pero así no funciona la democracia. Así no se gobierna. Así no se hace política. Así no se legisla, entre otras cosas, por existir un sistema bicameral. No pueden quedar las cosas atadas -y bien atadas- en un trámite, prescindiéndose del otro, en la Cámara de Diputados. ¡Cabe recordar lo que nos ocurrió en el royalty, en el Presupuesto!

Mas vuelvo a la cuestión de fondo, señor Presidente . Uno se pregunta a qué obedece una actitud como frenética, de hiperactividad legislativa, a ratos al borde de la histeria.

No lo entiendo.

¿Por qué el afán de sacar el proyecto antes del 21 de mayo a como dé lugar, a toda costa, apurados, tensos?

No lo entiendo.

¿Acaso no les importa al Gobierno y a los Ministros llegar a ese día con un ambiente crispado, polarizado, tirante? ¿Eso es bueno para el Primer Mandatario? ¿Es bueno para el país tensar estas cosas de manera tan artificial?

No lo entiendo.

Se afirma: "¡Afán obstruccionista!" ¡Pero si el Ministro señor Larroulet , a quien respeto, en una exposición magistral consignada en todos los medios de comunicación, argumentó hace tres semanas que, en dos décadas, este es el Gobierno que más proyectos de ley ha aprobado en su primer año! ¿Dónde está el obstruccionismo?

¿Cuántas iniciativas votamos en contra en ese período? Una: la del royalty. Porque era mala. Y, gracias a ello, despachamos una buena. ¿Cómo? Con diálogo entre Gobierno y Oposición.

Pido perdón por recordarlo, pero, con franqueza, no fuimos nosotros, la Oposición, la Concertación, los autores de la "teoría del desalojo". No es nuestro lenguaje. Nunca lo ha sido.

Los señores Senadores de Gobierno, a quienes respeto, plantean una pregunta legítima: ¿Por qué no lo hicieron antes? Casi todos la han formulado.

¿Saben Sus Señorías por qué? Porque llevamos a cabo muchas otras cosas. Y buenas. Y las realizamos juntos: Gobierno y Oposición; empresarios y trabajadores -recuerdo a los dos "Manueles": Bustos y Feliú -; civiles y militares. Recuerdo a Cheyre, con el "Nunca más"; al Ejército de todos los chilenos.

Afortunadamente, el país que tenemos lo hemos construido entre todos: antes, con el liderazgo de los Gobiernos de la Concertación, porque ganamos; y ahora, que perdimos, con el del Presidente Piñera.

Entonces, ¿por qué estamos abocados a esta materia? Porque le llegó la hora al posnatal y su extensión; a la eliminación del 7 por ciento del descuento para salud que recae en los jubilados; al ingreso ético familiar, esa gran idea del obispo Goic .

Porque así es la vida, pues. No podemos tener la pretensión y la arrogancia de sostener que lo hicimos todo.

Además, el Presidente Piñera fue elegido, con una diferencia de 220 mil votos, en parte por estas promesas, también incluidas en el programa de Frei, nuestro candidato.

En consecuencia, no es tan terrible lo que pedimos o exigimos.

¿Saben mis Honorables colegas qué pedimos -y también tenemos derecho a exigir- o exigimos? Que el Presidente Piñera y el Gobierno cumplan con su promesa. Nada más. Sin "letra chica".

Sé que esto último molesta, señor Presidente . Creo ser el autor del concepto. En mayo o junio del año pasado, al tercer o cuarto informe de CIEPLAN que recibí, me di cuenta de que el proyecto que llegaba no correspondía al anuncio que se había hecho. Y en una entrevista por ahí hice referencia a la "letra chica".

Pero, en verdad, tenemos derecho a pedir, a exigir, no solo que cumpla su programa: que lo haga bien.

Por supuesto, en el debate aparecen diferencias importantes entre el Gobierno de la Coalición y los anteriores de la Concertación en la forma de abordar la política social.

Es lo que llamo "el umbral del 60/20". ¿A quiénes iban dirigidos nuestros proyectos? Al 60 por ciento de la población con menores ingresos -reforma previsional, por ejemplo-, con miras a una universalización de garantías y derechos.

Los del Gobierno se focalizan más bien en el 20 por ciento -está bien: es una perspectiva-: la iniciativa sobre el posnatal, la relativa a la subvención escolar preferencial.

Estamos tratando de llegar al 40 por ciento, al 60 por ciento. ¡Qué bien! Y seguiremos abogando por una universalización de derechos y garantías.

Entonces, que nadie se ofenda. Porque el debate da cuenta de distintas formas de entender la vulnerabilidad, para algunos legítimamente.

La cuestión de la política social se centra en la focalización de la extrema pobreza. ¡Perfecto!

Eso viene de Miguel Kast en adelante. ¡Legítimo!

Para otros, ello va más bien en una perspectiva de universalización de derechos y garantías. Por algo, algunos son más de Derecha; otros, más de Centro Izquierda.

Así transcurre la vida y así es la democracia. Entonces, que nadie se ofenda...

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Ha concluido su tiempo, señor Senador.

El señor WALKER (don Ignacio).- Finalizo en seguida, señor Presidente .

Decía que nadie tiene que ofenderse porque pedimos y exigimos que el Gobierno cumpla con su promesa.

Expongo un modesto testimonio personal, para terminar. ¿Obstruccionismo? Ahí está la reforma educacional. ¡Un año de trabajo para despachar el proyecto de ley de Aseguramiento de la Calidad de la Educación! ¿Por cuánto se aprobó en el Senado? Por 32 votos contra 2.

¿Dónde está el obstruccionismo?

La iniciativa sobre Calidad y Equidad en la Educación demandó dos o tres meses, pero trabajamos duro -pueden confirmarlo mis Honorables colegas Rossi y Lagos-: diciembre y enero enteros. ¿Y por cuánto se aprobó? Por 20 votos contra 4.

¡Dónde está el obstruccionismo!

¿Saben Sus Señorías por qué logramos eso? Porque un Ministro estuvo dispuesto a negociar y a ceder.

Entonces, que nadie se ofenda porque estamos pidiendo y exigiendo que se cumplan promesas y anuncios.

Termino expresando lo siguiente. Doy fe de que el ánimo de este lado ha sido siempre el de aprobar un buen proyecto. Ahora se ha progresado con fórceps, con tironeos,...

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Terminó su tiempo, señor Senador.

El señor WALKER (don Ignacio).- ¿Me concede un minuto más para finalizar, señor Presidente?

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Puede hacerlo.

El señor WALKER (don Ignacio).- Decía que estamos llegando, sin embargo, exactamente a eso: a un buen proyecto de ley, por lo menos mejor que como partió. Porque así es la democracia; así funciona el Congreso.

Creíamos que el texto era insuficiente, no que no fuera un avance. Evidentemente, lo es.

Y para eso están el Congreso, el Gobierno y la Oposición: justamente para mejorarlo.

Felicito a mis Honorables colegas señora Rincón y señores Rossi y Ruiz-Esquide , y a los Diputados señora Goic y señor Saffirio , y a todos los que están haciendo posible este resultado.

Ojalá que todo termine en buena forma. ¡Qué importa quién se lleva el crédito! Si es más el de ustedes o el de nosotros resulta propio de un juego de niños. Debiera preocuparnos más cómo se hacen las cosas. ¡Hagámoslas bien, pensando siempre en Chile!

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Muñoz Aburto.

El señor MUÑOZ ABURTO.- Señor Presidente , como dijeron varios Honorables colegas que me antecedieron, la discusión resulta extraña.

La que nos ocupa es una reforma trascendental, largamente esperada y que dice relación con una materia tan relevante como la maternidad y los derechos de los niños. Sin embargo, en lugar de generar una amplia adhesión, una unánime aceptación, una satisfacción de todos, observamos desazón y cierta desesperación en el Gobierno y sus parlamentarios.

No se ha hecho sino mejorar el proyecto, reducir obstáculos, ampliar opciones, evitar retrocesos, eliminar topes, y, no obstante, se ve desconsuelo y agresividad. Median caras largas, cuestionamientos y acusaciones.

Lo que ha ocurrido es que, gracias a la Concertación, la normativa mejoró sustantivamente. En algunos aspectos, ello se llevó a cabo en acuerdo con el Gobierno, como en evitar la reducción del fuero maternal; en la ampliación de la cobertura para las mujeres temporeras, desde el 20 al 60 por ciento de las más pobres, y en el perfeccionamiento del derecho del padre de ejercer alternativamente el permiso posnatal.

Esos avances son una constatación palpable, una demostración patente, de la solidez de los argumentos esgrimidos por la Concertación y de que el proyecto original era muy malo, porque contenía una serie de retrocesos que perjudicaban a las madres trabajadoras.

En otros aspectos, los votos de la Oposición han conseguido evitar retrocesos, como la reducción del tope para el subsidio maternal, que se fijaba en 30 unidades de fomento, y la introducción de cambios que restringían las licencias por enfermedad del niño menor de un año.

Bajar el actual tope de 60 a 30 UF significaba un grave retroceso, que perjudicaría a muchas mujeres profesionales, técnicos y administrativos de la Administración Pública, al tiempo que la restricción en las licencias por enfermedad de los menores era innecesaria, pues los fraudes ya se han cautelado en otros proyectos. Como aquí se ha dicho, la iniciativa que previene la comisión de ilícitos con las licencias médicas ha sido aprobada hoy en la Cámara de Diputados.

¿Por qué, entonces, un proyecto de mejoramiento ocasiona tanto reproche y escozor en el Gobierno?

Lo diré francamente. Porque el Gobierno y sus técnicos nunca estuvieron convencidos de extender el posnatal. Los informes de los institutos de la Derecha criticaban ácidamente tal medida. Hasta junio de 2010, Libertad y Desarrollo solo apoyaba un incremento de cuatro semanas.

Por eso, no plantearon originalmente la idea en la pasada campaña presidencial, sino que la recogieron cuando las elecciones se acercaban, para equiparar su programa al de los restantes candidatos.

Luego, no lo expresaron claramente en el programa, sino que, mediante letra chica, señalaron que se aumentaría el posnatal HASTA seis meses.

Posteriormente, ya en el Gobierno, demoraron su envío y quisieron primero cumplir con la letra chica y sondearon una propuesta para incrementarlo no en forma obligatoria, sino facultativa y en jornadas parciales.

El rechazo que suscitó ese anticipo de la Ministra Schmidt los llevó a retroceder y a llegar con un proyecto que era un caballo de Troya: la extensión del posnatal que todos esperaban, pero, tras ella, todo lo que sabemos: eliminación y disminución del fuero maternal, reducción del subsidio, eliminación del derecho a amamantar en el caso de las trabajadoras part time, entre otras materias.

¿Y qué ha ocurrido, señor Presidente?

Que se ha caído la totalidad de los aspectos que hacían que la Derecha, sus técnicos y el empresariado pudieran tragar una iniciativa que no les gusta. Así de simple.

Entonces, se argumenta con la Constitución, con el Estado de Derecho, con las facultades presidenciales, cuando lo que sucede es que se han caído las únicas partes que les gustaban del proyecto, que apuntaban, según lo ha dicho la propia Ministra , a mejorar la empleabilidad de la mujer y a reducir trabas al empresariado, como la necesidad de tramitar desafueros y otorgar permisos.

El otro argumento que se da es el del financiamiento. Sabemos que allí no radica el problema. Más que a nuevos costos, desde un principio se sostuvo que estos cambios legislativos buscaban sincerar una situación que ya ocurría en los hechos. Hoy buena parte de las madres se toman seis meses. Entonces, no existen costos adicionales.

Ahora, de estimarse que sí los hay, ¿por qué no se plantea que se está de acuerdo y buscamos la forma de financiarlos? Porque -insisto- no les gusta la idea y porque se han eliminado los aspectos que hacían que el posnatal de seis meses fuera digerible para la Derecha y sus técnicos.

Señor Presidente , considero que lo que tenemos ante nuestras manos es un gran proyecto, una reforma importante que, como han sostenido algunos Senadores, debimos impulsar nosotros. Pero comprendo que no se haya hecho antes pues -tiene razón el Honorable señor Zaldívar - no se puede hacer todo. En nuestros Gobiernos dimos un notable impulso a las salas cunas, a la creación del Chile Crece Contigo y a diversas reformas sobre maternidad en el Código del Trabajo, entre otros avances.

Estimo que la iniciativa ha sido perfeccionada. Es sustantivamente mejor que la del Gobierno: aumenta el número de mujeres trabajadoras favorecidas, contempla más beneficios, respeta las garantías vigentes. No hay retrocesos ni letra chica.

Si quieren ir al Tribunal Constitucional, háganlo, y explíquenles a las mujeres chilenas que para avanzar en un derecho necesitan recortar otros. Explíquenles que disponen de recursos para despilfarrarlos en Kodama y no para los niños. Explíquenles que se burla el Estado de Derecho cuando se legisla a favor de la gente y no cuando la Intendenta Van Rysselberghe miente descaradamente.

Nosotros tenemos la conciencia tranquila y la convicción de haber actuado en beneficio de las madres trabajadoras y de los niños.

He dicho.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Tiene la palabra el Honorable señor Ruiz-Esquide, por cinco minutos.

El señor RUIZ-ESQUIDE.- Señor Presidente, estimados colegas, a pesar de todas las dificultades para su tramitación, me siento contento de que el Senado vaya a despachar en este momento la iniciativa sobre pre y posnatal.

Junto con otros parlamentarios que ya no están entre nosotros y a algunos Senadores y Diputados que empezaron a trabajar conmigo hará unos diez a doce años, trajimos un posible texto sobre la materia.

Y me alegro de que después de tanto tiempo lo tengamos a la vista.

Solo quiero formular dos o tres observaciones.

La primera, respondiendo a la afirmación del Ejecutivo de que en veinte años no fuimos capaces de presentar un proyecto de esta naturaleza. Lo asumo como parte de nuestras carencias. Pero también debemos reconocer que, cuando se avanza en diversos aspectos, los Gobiernos pueden y deben, finalmente, dejar algunas iniciativas atrás.

En segundo término, el progreso de un país se hace entre todos, para todos, por todos y con todos, como diría Maritain . Por lo tanto, cada Gobierno, en sus distintas etapas, enfrenta un cierto quehacer. Por eso me alegro de que el del Presidente Piñera haya enviado el presente proyecto para su discusión.

Pero hay un problema: cuando se anuncia el posnatal, no se dice lo que después se hace en el texto enviado, el cual termina teniendo tres características.

La primera es que mezcla lo que no puede ser mezclado por un Gobierno en una misma preceptiva. No se le puede pedir a un cuerpo legal sobre pre y posnatal que resuelva la cuestión de la empleabilidad de la mujer -lo manifestamos en su oportunidad- u otras.

Lo segundo es que plantea un financiamiento acotadísimo. Cuando se trata de la salud de los niños, factor que tiene una repercusión brutal con el correr de los años y que implica un ahorro para el país si se actúa bien ahí, no puede presentarse una iniciativa con una cuantía de recursos como la propuesta.

Al final, termina siendo lo que he denominado, con todo respeto, un "proyecto corcovita", porque da en unas áreas y quita en otras.

Cuando otorga la posibilidad de trabajar a mujeres con ingresos superiores a 600 mil o 700 mil pesos, lo hace a costa de la salud de los niños que se hallan en el útero materno.

Y cuando les concede a los niños alguna cosa, les quita a las mujeres el fuero maternal. Yo les he expresado a algunas personas inteligentes de Gobierno: "¡Cómo pueden ser tan increíblemente cacofónicos en su actuar! ¡Cómo es posible que disminuyan el fuero maternal en un proyecto que busca solucionar el problema del binomio madre-hijo!".

Y el tercer problema de la iniciativa es que no resuelve aquello para lo que fue creada.

Hoy nadie duda de que un pre y un posnatal de seis meses son esenciales para el desarrollo del niño. Su repercusión se aprecia en la diferencia de capacidades de aprendizaje y en la manifestación de conductas socialmente aceptables a partir de los 7 u 8 años.

En esas condiciones, hemos terminado con un proyecto castrado con respecto al que nosotros esperábamos.

Otro aspecto que deseo mencionar muy rápidamente se refiere a la insistencia del Gobierno en no reconocer lo que hemos hecho en estos días. Nosotros pretendíamos una sola cosa, que nos parecía elemental. Y nos alegramos de que el Ejecutivo haya recogido nuestros puntos de vista, no por gratuidad, sino porque ellos eran suficientemente fuertes para modificar varios aspectos de la iniciativa en debate. Y no voy a gastar tiempo en expresar lo que ya se dijo sobre lo ocurrido en la sesión de anoche.

Esa es una cuestión esencial en el estudio de la iniciativa.

Otra materia fundamental se relaciona con las modificaciones que se introducen en la normativa para terminar con las licencias fraudulentas, uno de los pilares que ha utilizado el Gobierno para decir que va a sanear el asunto.

Sin embargo, he dicho hasta el cansancio que tales propuestas son insuficientes, inconducentes, inútiles, absolutamente breves en cuanto a lo que puede realizarse al respecto.

Les hicimos presente a los señores Ministros anoche -y se los reitero aquí, con mucha confianza- que si querían resolver el problema de las licencias fraudulentas debían hacerlo como se ha hecho en otros países. Y así lo han planteado el Colegio Médico, otros colegios profesionales, etcétera.

Pero no se quiere abordar el punto porque -perdonen que lo diga con toda claridad- eso significaría tocar también el tema de los controladores de las isapres y enfrentar el problema con esas instituciones.

El señor CHAHUÁN.- ¡Estamos a favor de eso!

El señor RUIZ-ESQUIDE.- Por favor, no me interrumpa, señor Senador, porque me voy a referir a esa materia más adelante.

En definitiva, señor Presidente, no se desea tocar el asunto.

Entonces, que el Gobierno no nos venga a decir, porque es una falsedad absoluta -excúsenme que lo exprese así-, que nosotros somos los que no queremos resolver la cuestión. Eso significa tergiversar la verdad. Digámoslo abierta y claramente.

Si el Ejecutivo estuviera dispuesto a formular un proyecto como el que le hemos señalado, la Concertación le daría su apoyo en menos de 24 horas.

Sin embargo, hay algo oculto detrás del biombo: la relación con las isapres, que no se desea abordar.

Perdónenme que se los diga, pero aquí la Oposición y el Gobierno han estado jugando a las escondidas. Todos sabemos que hay algo que no se ve, no se nota, no se muestra y a cuyo respecto no se sabe qué pasa.

Siempre tuvimos la duda -y la ratificó después el Gobierno- en cuanto a si la presentación de la iniciativa era para que el 21 de mayo el Presidente mostrara lo que ha logrado hasta ahora en esta materia.

Eso es absolutamente legítimo. Así lo han hecho todos los Presidentes de Chile, pues en su Mensaje a la Nación desean resaltar sus realizaciones.

Sin embargo, mis luces, que son pocas, no me alcanzan para entender algo de lo que me acabo de enterar: que no se quiere votar el proyecto hoy día para llevarlo a una segunda discusión.

Entonces, la contradicción intrínseca del Gobierno, entre lo que quiere un Ministro y otro, es algo que confunde. Y yo no deseo para mi país un Gobierno confundido. No quiero para mi país -lo digo con mucha responsabilidad- un Gobierno que fracase. No quiero que el Gobierno de Pino... de Piñera...

¡Excúsenme la confusión, pero hay cierto parecido en las letras y, lo que es peor, cierto parecido en las conductas...!

Lo que yo no quiero, en definitiva, es que el Gobierno del señor Piñera fracase. Sí quiero que enfrente las realidades del país. Y ello, sin perjuicio de que, al confrontar su programa con el nuestro, queramos derrotarlo.

Por eso, con mucho respeto pido a los señores Ministros aquí presentes que nos informen si eso es cierto o no, porque, si así fuera, estarían dándonos la razón.

Y lo último, señor Presidente.

Todos hemos reclamado por el lenguaje que estamos usando. Así lo hizo reiteradamente anoche el Senador Chahuán . Para quienes no estuvieron en esa sesión, les digo que habría sido bueno grabarla, pues así habrían apreciado el comportamiento y las conductas de nosotros mismos y de algunos Senadores de Gobierno. Fue imposible entenderse con uno de ellos, tal vez uno de los más brillantes de la Coalición.

Resulta absolutamente imposible continuar con ese lenguaje, como si nosotros fuéramos verdaderos peones del fundo que han instalado en esta nueva forma de ver la política.

No queremos ese trato.

Por eso les he pedido respetuosamente a los señores voceros de Gobierno que por favor terminen de actuar -yo reconozco mis errores y he obrado en consecuencia- como si tuvieran toda la razón, y que dejen de hablar en un tono confuso. Se nos ha dicho que somos parecidos a cierto "violador", etcétera, etcétera.

Yo, a diferencia de lo que quiere el Senador Escalona, mi amigo, no reclamaré por los dichos de esa Ministra. Porque, sinceramente -y con esto termino-, estoy absolutamente convencido de que no existe ninguna posibilidad de que esa señora -a quien aprecio, por haber sido Senadora; a quien quiero mucho, porque algunos nos hacemos amigos en esta Sala, y a quien reconozco su inteligencia y su capacidad para conducir la política-, modifique su actuar. Y ello porque, como no tiene compostura, resulta imposible que hagamos algo para que cambie.

Vamos a pronunciarnos a favor del proyecto. Y espero que la votación se realice hoy, porque, si no, habremos trabajado 11 horas inútilmente.

Gracias, señor Presidente.

El señor GIRARDI (Presidente).- Ha pedido la palabra el Honorable señor Prokurica para plantear un punto reglamentario.

La señora ALLENDE.- ¡Estamos en votación, señor Presidente!

El señor PIZARRO.- ¡No se puede interrumpir una votación!

El señor PROKURICA.- Señor Presidente, entiendo que aún quedan nueve inscritos para intervenir.

Eso implica una hora y media más, si se mantienen los 10 minutos.

Por eso, le quiero plantear la posibilidad de reducir los tiempos, de tal manera de iniciar la discusión particular del proyecto a una hora prudente.

Es una solicitud, que no sé si usted la quiera someter a la consideración de la Sala.

Por lo menos yo voy a tratar de ser breve.

El señor GIRARDI (Presidente).- Conforme.

Pido a los oradores que en lo posible ajusten sus discursos a una duración de 5 minutos.

Tiene la palabra la Honorable señora Alvear.

La señora ALVEAR.- Señor Presidente , quiero partir expresando que me alegro de estar discutiendo este proyecto, pues valoro el hecho de que vayamos a tener -así lo espero- un posnatal extendido para las mujeres de nuestro país.

Cuando escuché el anuncio del Presidente de la República , me puse contenta, pero debo confesar, con mucha franqueza, que cuando leí el texto presentado me desilusioné. Y no solo yo, sino también miles de mujeres, así como diversas instituciones que realizaron informes destacando las falencias de la iniciativa.

Aquí se ha deslegitimado o se ha ironizado con respecto a "ComunidadMujer", entidad que emitió uno de los tantos documentos que recibimos. Dicha organización posee un pluralismo total, que representa a mujeres de distintos pensamientos y condiciones sociales.

Y emitieron un informe -naturalmente, no lo voy a leer- donde señalan que la ampliación de la cobertura es modesta -ellas son bastante respetuosas en su lenguaje-; que es preocupante que se distinga entre una enfermedad grave y una gravísima para otorgar las licencias a las madres; que la disminución del fuero es inquietante, como también lo es el paso simbólico del permiso de posnatal parental, más aún cuando se descuenta del ingreso de las propias mujeres.

Agrego a lo anterior que en el proyecto original del Ejecutivo hay accesos restringidos. El subsidio del padre será equivalente al de la madre, con un tope de 30 unidades de fomento. Así lo disponía la iniciativa.

En fin, había diversas falencias en el proyecto original del Gobierno.

Insisto en que me alegro de que estemos discutiendo la presente iniciativa, lo que es de la mayor importancia.

Muchos colegas han hecho referencia a los beneficios que significan para el niño o niña recién nacidos el apego, la alimentación que reciben de la madre.

Me habría gustado un permiso parental. Considero que la sociedad debe avanzar mucho más para lograr la incorporación de los hombres a las tareas domésticas. ¡Y qué más importante que la crianza y la educación de los hijos! Me parece que en esta materia hay un mínimo avance. Espero que sigamos construyendo camino en esa dirección.

Señor Presidente , como se ha mencionado, se nos acusó de obstruccionistas, de que éramos una Oposición que no quería dar al Presidente de la República la posibilidad de que el 21 de mayo hiciera referencia a esta propuesta. Lo mismo sucedió con otra iniciativa, que se aprobó ayer, sobre cambio de fecha de la elección presidencial. Reitero, se aprobó ayer, al igual que en la Cámara de Diputados. Pero esta última Corporación tenía el legítimo derecho de que le mereciera dudas un aspecto despachado por el Senado. Y se formó una Comisión Mixta. Resolvimos la controversia, pero se nos acusó de obstruccionistas.

Creo que en nuestro país debemos ser capaces de avanzar y que el Ejecutivo , los parlamentarios de Gobierno y los de Oposición cumplamos una tarea que nos es común: legislar. Y no podemos ser calificados en los términos escuchados por pensar que resulta necesario modificar un proyecto.

Me alegro de que se haya avanzado en aspectos que me parecen fundamentales: evitar que se flexibilice el permiso prenatal, impidiendo su traslado al posnatal; que derechos por naturaleza irrenunciables pasaran a ser renunciables, como se establecía en el proyecto; que a las mujeres que se desempeñan en jornadas parciales se les eliminara el derecho a alimentar al hijo; que se redujera el fuero maternal. En esto dimos un paso importante al lograr mayor cobertura de los descansos y subsidios asociados al prenatal y posnatal.

Francamente, estimo que ha habido un avance, lo que nos permite hoy en la Sala votar la idea de legislar. Espero que suceda lo mismo en la discusión particular.

Constituye también un progreso el que el Ejecutivo haya enviado esta iniciativa, lo cual es importante. Pero, gracias a las enmiendas que lo han modificado, como corresponde en un Parlamento, contamos hoy con un mejor proyecto.

Y me hago cargo en forma muy breve de la calificación que hemos escuchado de varios: "¿Y por qué no lo hicieron ustedes en veinte años?".

¡Porque hicimos muchas otras cosas! ¡Muchas, como lo han mencionado varios Senadores! Así sucedió con las mujeres y con los niños que cuentan con salas cunas; con Chile Crece Contigo; con el hecho de que en la reforma previsional se les haya dado a todas las mujeres, sin distinción, un bono por hijo nacido vivo; con la ley de filiación, que terminó con la diferencia entre hijos legítimos e ilegítimos. Respecto de esto último, invito a revisar las actas: varios Senadores y Diputados de la Derecha votaron en contra, y demoramos cuatro años en la tramitación de un proyecto que parecía tan obvio.

Igualmente menciono la Ley de Adopción; las normativas contra la violencia intrafamiliar y el maltrato infantil, entre tantas otras iniciativas, todo lo cual realmente grafica que hubo avances muy relevantes.

Felizmente, el día de hoy estamos discutiendo este proyecto. Y gracias al trabajo responsable de la Concertación hemos logrado mejores beneficios para las mujeres y para los niños.

Espero que, a futuro, todas las chilenas tengamos un derecho universal respecto de esta materia.

--(Aplausos en tribunas).

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Tuma.

El señor TUMA.- Señor Presidente , comienzo reconociendo el mérito al Ejecutivo , al Presidente Piñera , por haber presentado la iniciativa en análisis. Si no hubiese sido por su decisión, no estaríamos debatiendo esta materia ahora.

Pero fue un mal proyecto el que ingresó al Congreso. Si la Oposición no fuese mayoría, quizás ya sería ley, pero inadecuada, por lo que nos habríamos tenido que quedar con el anuncio del Presidente Piñera , que ilusionó a la inmensa mayoría de las mujeres sobre un derecho que, más que para ellas, es para los niños.

Para mí es muy importante que este debate se plasme en el hecho de que las políticas públicas deben dar prioridad a la construcción de una sociedad donde haya más igualdad de oportunidades y que esta comience desde el momento del nacimiento.

Por eso este es uno de los proyectos más significativos que el Congreso puede aprobar. Pero tenemos que despachar una buena ley. Ello no se habría logrado si la Oposición no fuese mayoría. Porque el Gobierno, que es minoría, actúa como si lo fuese, con una posición hegemónica: no escucha a los parlamentarios ni menos a los ciudadanos; no dialoga; descalifica, y va creando un clima que crispa la política.

Quiero decir a los parlamentarios de Gobierno que la Concertación se encuentra disponible para establecer una muy buena relación política, para asumir de buena forma los roles de esta institución de la República, que debe colaborar naturalmente con el Ejecutivo . Pero este no ha de abusar de su condición, de su gran poder y de creer que es mayoría cuando no es así ni en el Senado ni en la Cámara de Diputados. Y precisamente eso ha hecho posible que el proyecto mejorara. ¡De otra manera se habría pasado la aplanadora y esta iniciativa estaría aprobada!

Toda esta discusión y la urgencia del trámite se deben a la lógica de lo que va a ocurrir el 21 de mayo: el anuncio del Presidente de la República . El debate no ha sido sobre el mérito de la iniciativa: dar igualdad de oportunidades a los niños recién nacidos, ni sobre el derecho de la mujer trabajadora. En tal sentido, quiero expresar mi mayor solidaridad, especialmente con aquellas que no van a recibir el beneficio, aun con la iniciativa mejorada.

Soy representante de una zona donde la mayoría de las mujeres son campesinas, mapuches, agricultoras. Y muchas de ellas comercializan sus productos en la feria. No tienen iniciación de actividades, previsión ni contrato. De modo que el lenguaje que estamos utilizando y el proyecto que nos ocupa carecen de significado para ellas.

Por tanto, debe llamar la atención a este Congreso el hecho de que no estamos dando cobertura a la totalidad de las mujeres que trabajan, sino solo a las que lo hacen con contrato.

El proyecto tenía 20 por ciento de cobertura, lo cual, en verdad, constituía una vergüenza. Porque, primero, el Presidente Piñera anunció el posnatal como un derecho para todas las mujeres -y así lo entendieron- y después se sabe que cubre solo al 20 por ciento de ellas.

¡Ahí está la lupa que mostró el Senador señor Quintana , que hace tanta falta para leer lo que pasa!

No sé qué va a anunciar el Presidente Piñera el sábado. Ya dio a conocer esta semana 50 medidas de reactivación económica, sobre las cuales, seguramente, pondrá acento el 21 de mayo.

¿Pero cuáles son? A mi juicio, esas medidas no están a la altura de las que debería anunciar un Jefe de Estado un 21 de mayo y menos aún cuando entre ellas algunas son lugares comunes, como realizar un buen Gobierno, ser más eficiente, modernizar. Entre las "piñemedidas" se dice que se estudiará la probabilidad de revisar las tarifas de los faroles y balizas de la marina mercante.

Señor Presidente, yo he leído anuncios presidenciales y, al parecer, el que comento no se halla a la altura. Aun cuando no se trate del mensaje del 21 de mayo, los dichos del Presidente de la República deben ser serios y entregar a la comunidad nacional expresiones que rescaten la importancia de escuchar al Jefe del Estado.

Entonces, se trata de 50 medidas que no causan impacto alguno. Pueden ser necesarias, pero no hay compromiso del Gobierno de avanzar en ellas.

Creo entender que las políticas públicas anunciadas por un Presidente de la República deben ir acompañadas del anuncio de los respectivos proyectos de ley; de decisiones administrativas, y también de los cambios que habrá. Pero no pueden referirse a cuestiones que, de verdad, constituyen solo buenas intenciones, un resumen de encargos a los Ministros y dar a conocer las cosillas que faltan. En eso, entonces, se concentran las medidas del Gobierno.

Considero que el gran mérito del Primer Mandatario es haber mandado el presente mensaje, pero el mérito del país es que haya una Oposición y que esta tenga mayoría.

Por lo tanto, solicito al Gobierno que considere ese factor, en el sentido de que hay parlamentarios opositores y que tenga una mejor relación con ellos; que no sean ignorados. Parece que hay una preconcebida idea de que no existimos.

Hemos sabido que en pasillos anda el rumor de que ahora se pedirá segunda discusión para el proyecto. ¡Pero si mi amigo el Senador Chahuán sostuvo en la Comisión que cada día que pasaba sin aprobarse el proyecto 300 mujeres perdían sus derechos!

También se corre la voz de que el Gobierno va a quitar la urgencia a la iniciativa, de que algún Comité pedirá segunda discusión y de que el proyecto no sale hoy día del Senado. Eso, señor Presidente , es una burla no solo para los parlamentarios y el Congreso, sino también para la opinión pública.

Voy a votar a favor del proyecto, porque aunque constituye un gran avance es insuficiente, por no incluir a todos los niños y a todas las trabajadoras de Chile.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Solicito a los señores Senadores una autorregulación y ceñirse a los 5 minutos de tiempo.

Tiene la palabra el Senador señor García.

El señor GARCÍA .- Señor Presidente , varios Senadores se han referido a la reforma previsional aprobada por el Congreso en tiempo y forma, según lo pidió la Presidenta Bachelet . Y se han recordado aquí los beneficios que aquella implicaba.

En verdad, dicha reforma significó mejoras para miles de adultos mayores y de pensionados; pero no para todos. Porque los con pensiones por sobre los 255 mil pesos quedaron excluidos, sin recibir absolutamente nada.

¿Letra chica y tijeras de la reforma previsional?

A ninguno de nosotros, señor Presidente , se nos ocurrió venir con una lupa para advertir al Gobierno y a los parlamentarios de entonces que esa reforma venía con letra chica o con tijeras, sino que, simple y generosamente, aportamos nuestros votos y participamos en las Comisiones. ¡Jamás se nos ocurrió amenazar con que íbamos a pronunciarnos en contra por los miles de pensionados marginados!

La Senadora señora Alvear sostuvo recién que se había otorgado el bono por hijo nacido a todas las mujeres. ¡Eso no fue así! El beneficio se entregó a las que se habían pensionado a partir del 1° de julio del 2009. Las que lo habían hecho antes quedaron fuera.

¿Letra chica? ¿Tijeras? ¡No! Simplemente la reforma previsional había que hacerla con responsabilidad fiscal.

Por otra parte, ¿qué ocurre con los miles de jubilados que actualmente reciben el aporte previsional solidario? ¿Han reclamado, porque no tuvieron el bono de invierno? Me dediqué a estudiar por qué a muchos no les alcanzó el beneficio. Y fue debido a que con el aporte previsional solidario su ingreso supera el umbral de los 155 mil pesos. Por lo tanto, perdieron ese bono.

De manera que yo también podría decir que lo otorgado con una mano se quitó con la otra.

Finalmente, debemos entender que los beneficios sociales que entrega el país tienen que ir acompañados de responsabilidad fiscal.

Tengo la convicción de que el Presidente Piñera envió un proyecto de ley con responsabilidad fiscal. Es decir, se prolonga el posnatal, pero tomando en cuenta la responsabilidad fiscal y dentro de los recursos que el Estado puede financiar.

Se ha sostenido que la iniciativa representa un mayor gasto público de 173 millones de dólares.

¿Saben cuánto significó el gasto público de la reforma previsional el primer año de aplicación el 2008? ¡Fueron 120 millones de dólares!

¿Y desde cuándo se produce el mayor gasto fiscal de esa reforma previsional? A partir de 2011.

Es decir, este y los futuros Gobiernos tendrán que destinar parte importante de sus ingresos para financiar la reforma de la Presidenta Bachelet y que aprobamos en el Congreso, y que habrá que seguir pagando durante los próximos años.

Solicito que seamos generosos; como lo fuimos nosotros como Oposición a los distintos Gobierno de la Concertación. Nunca pedimos más allá de lo que el Fisco podía financiar. Porque, al final, el país lo construimos entre todos. Y cuando digo "entre todos", es porque debemos hacerlo con responsabilidad. Y parte de esta es que los proyectos se encuentren financiados, lo que no ocurre con el que ahora nos ocupa.

Voto que sí.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Coloma.

El señor COLOMA.- Señor Presidente , si un chileno residente en el extranjero por más de 5 años y sin vínculos con nuestro país estuviera viendo este debate, se hallaría perplejo, y no entendería la razón exacta por la cual unos defienden una cosa y otros, algo distinto. Probablemente creería que en las bancadas de los Senadores de la Concertación se originó la idea matriz y que solo les faltó el impulso final; o sea, que ellos son los verdaderos padres de esta iniciativa sobre descanso posnatal.

Al respecto, quiero leer parte de una declaración de prensa del Diputado Accorsi -lamentablemente, se acaba de ir de la Sala-, en la que manifiesta que lo que no hizo Bachelet lo hizo Piñera en esta materia.

Dice: "Quiero expresar mi profunda frustración por este proyecto emblemático que era nuestro, que lo empezamos a trabajar en el gobierno de Frei, después en el gobierno de Lagos y que no se pudo concretar en el gobierno de la Presidenta Bachelet"..."debido a que Hacienda nunca le dio luz verde".

Creo que el Diputado Accorsi tiene toda la razón.

Por eso destaco la iniciativa del Presidente Piñera , que, sin esperar tantos años ni a tantos Ministros de Hacienda , buscó resolver un problema fundamental para la familia chilena.

Cabe agregar que ello se inserta en una lógica de prioridades. La Concertación no impulsó esta propuesta, no por falta de ideas, sino por tener otras prioridades. Una de ellas fue la reforma previsional...

El señor LAGOS.- ¡Y el AUGE!

El señor COLOMA.-...y otra, muy importante, el Transantiago.

Si este no se hubiera implementado, podríamos haber dispuesto de financiamiento para unos 60 meses de posnatal, porque la gran cantidad de fondos utilizados en esa mala política pública obviamente escamoteó recursos para esta iniciativa.

Cuando era chico, recuerdo que veía en la salida de la empresa Fantuzzi una frase que decía: "El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano".

El señor LAGOS.- ¡Su autor debe haber sido el mismo Fantuzzi ...!

El señor COLOMA.- Bueno, algo de eso estamos viendo ahora.

En las bancadas de enfrente nadie se acuerda del Transantiago; pero todos se pretenden apropiar de la paternidad del posnatal.

El señor LAGOS.- ¡Por eso estamos contentos...!

El señor COLOMA.- Señor Presidente, me parece importante establecer las verdades, porque estas nos hacen libres.

El señor PIZARRO .- ¡Por la boca muere el pez!

El señor COLOMA.- En seguida, deseo referirme a lo que planteó el Senador Escalona.

No sé si prefiero oír al Senador Escalona como vociferante parlamentario de Oposición o como sereno Presidente de la Comisión de Hacienda durante mucho tiempo.

Él nos acaba de dar una clase de orden constitucional, en cuanto a que sería admisible una indicación que permite dividir la votación, sin perjuicio de los efectos económicos que esto produce.

Le recuerdo a Su Señoría que hace poco, cuando fue Presidente de la Comisión de Hacienda , en forma preclara rechazó la solicitud del Senador Letelier de votar separadamente una frase, por el efecto económico que ello suponía para el resto de la iniciativa.

De hecho, como aquel es persistente, ya había procedido así con anterioridad, al estudiarse el proyecto sobre creación del Fondo de Estabilización Financiera del Sistema de Transporte Público de la ciudad de Santiago. Cuando los Senadores Novoa y García solicitaron, no presentar una indicación, sino dividir una votación -exactamente igual a la situación que ahora nos ocupa-, rechazó la petición en virtud del artículo 118 del Reglamento, por afectar una materia de iniciativa exclusiva del Presidente de la República .

Entonces, ¿con cuál Senador Escalona nos quedamos: con el que argumenta políticamente al margen, a mi juicio, de la adecuada interpretación legal o con el que actúa con serenidad cuando se trata de presidir una Comisión?

Esa es la actitud que ha manifestado la Concertación en forma persistente en los últimos días.

Señor Presidente, he notado que tres parlamentarios han señalado que los miembros de estas bancadas estamos tristes.

El señor LAGOS.- ¡Sí!

El señor COLOMA.- ¡Por favor, no se crean los dueños de la tristeza o de la alegría!

Si estuviera en el lugar de ustedes, yo estaría más bien frustrado después de 20 años de esperar una iniciativa como esta.

En nuestras bancadas hay legítimo orgullo porque, después de tanto tiempo, chilenas y chilenos vamos a tener la posibilidad de cuidar mucho mejor a los hijos de esta tierra.

En todo caso, señor Presidente , cabe agregar que el proyecto pudo haber sido mucho mejor. Pero la Concertación, lamentablemente, no aceptó elementos esenciales, como el derecho a trabajar en jornada reducida para las madres después de los tres meses de posnatal, el derecho a complementar su subsidio después de esos tres meses o el derecho a traspasar dos semanas del pre al posnatal. Negarse a ello es una forma de limitar la libertad, la autonomía y la capacidad de decisión de las personas.

Por lo expuesto, señor Presidente, miro al frente con entusiasmo y alegría. Estoy contento porque hemos hecho lo que Gobiernos anteriores no pudieron concretar.

Nos sentimos orgullosos de haber priorizado bien los recursos fiscales. No se trata, como expresó el Presidente del Senado , de una pequeña cantidad de dinero. Esto implica bastante plata, lo que se sumará a lo que significa la eliminación de la cotización del 7 por ciento en salud para los jubilados y a otros proyectos sociales.

Es cierto que pudo haber sido más. Quizás si el Transantiago no hubiera existido, sería muchísimo más. Pero ello no es responsabilidad de la Alianza, sino de la Concertación.

De ese hijo que no tiene padre es bueno acordarse en este momento, cuando todos reclaman la paternidad del posnatal.

He dicho.

El señor PIZARRO .- ¡Bien, colega...!

¡Pero usted va a ser chico siempre...!

El señor COLOMA.- ¡Pero coherente!

El señor PIZARRO .- ¡Confórmese...!

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Patricio Walker.

El señor WALKER (don Patricio).- Señor Presidente , en primer término, deseo felicitar a los parlamentarios que se han dedicado a este asunto durante muchos años, especialmente al Senador señor Ruiz-Esquide y a la Diputada señora Goic ; asimismo, a la Honorable señora Rincón y Senador señor Rossi , entre otros, quienes han trabajado con mucha dedicación estos días.

Me alegro de que hoy se esté cambiando el discurso. Porque al principio se decía que el proyecto era perfecto, la panacea, y se ha demostrado que no era así, que ameritaba correcciones. Y efectivamente se acogieron varias propuestas de la Concertación.

También se afirmaba que la Oposición era obstruccionista y que se negaba a votar a favor del proyecto. Pero vamos a aprobar la idea de legislar y, por supuesto, todas las normas que resulten positivas para los niños y las mujeres.

Por lo tanto, caen muchos mitos.

Le pregunté a la Senadora señora Rincón si las propuestas respaldadas finalmente por el Gobierno, en especial la que aumenta a 60 por ciento la cobertura del posnatal, se hallaban incluidas en la oferta formal que se hizo ayer en la mañana. Me mostró el documento -ella ya lo describió- y no figuraba dicho incremento.

Entonces, uno se pregunta por qué no se contemplaron las proposiciones que en definitiva fueron acogidas por el Ejecutivo. Y me queda la sensación de que acá simplemente se quiso hacer un punto político: no reconocerle a la Concertación que las indicaciones que formuló al proyecto eran buenas y positivas. Lamento ese hecho. En vez de privilegiar un acuerdo político grande, el Gobierno optó -de alguna manera- por darse un gustito.

A mi juicio, señor Presidente , la actitud firme demostrada por la Concertación permitió que el Gobierno finalmente accediera en varios puntos. Se logró resguardar derechos esenciales, como el de amamantamiento, incluso para las mujeres que trabajan en jornada parcial -¡si el protagonista, el beneficiario último de la iniciativa es el menor, el niño!-; no reducir el fuero; no cambiar la situación laboral de las mujeres con contrato a plazo fijo o por obra o faena, y proteger a las funcionarias del sector público, sobre quienes se cernían varias amenazas.

Entonces, la pregunta es: ¿existió voluntad real de llegar a un acuerdo? Me quedan dudas.

Además, se nos ha descalificado permanentemente.

Ocurrió con motivo del royalty. La Derecha decía: "Quieren negarle los recursos a la reconstrucción". Nosotros argüimos: "Les están vendiendo muy barata la invariabilidad tributaria a las empresas mineras". Nos contestaron: "Ninguna empresa se va a acoger al royalty ". El Ejecutivo por último nos dio la razón y aceptó nuestro planteamiento. Resultado: todas las empresas de la gran minería se quedaron con el royalty, y aportando recursos para financiar los programas sociales.

Durante la discusión del proyecto de Ley de Presupuestos, presentamos indicaciones para obtener mayor transparencia. Se nos acusó: "La Oposición es obstruccionista, no cumple los acuerdos". Y finalmente se aprobaron todos los recursos que se requerían.

¡Para qué seguir dando más ejemplos!

Hoy día incluso nos compararon con una persona a la que se acusa de violación: con el ex Director del Fondo Monetario Internacional.

El nivel de descalificaciones es realmente deplorable.

Volvamos a lo esencial.

El posnatal es un asunto de Estado. Acá estamos promoviendo una política para proteger a los niños; permitir su desarrollo cognitivo, emocional, y otorgarles igualdad de oportunidades.

Para algunos, ser constructivo significa cuadrarse. Y eso no puede ser.

En el Gobierno del Presidente Aylwin se hizo una reforma tributaria y laboral. Se acogieron las propuestas de la Oposición.

En la Administración del Presidente Frei Ruiz-Tagle , a raíz de la reforma procesal penal, lo mismo.

En la del Presidente Ricardo Lagos , respecto del plan AUGE, igual cosa.

En el Gobierno de la Presidenta Bachelet , a propósito de la pensión básica solidaria, se adoptó la misma conducta: aceptar los planteamientos de la Oposición.

En definitiva, se debe aplicar tolerancia activa: buscar la verdad en el otro y no avasallar al que piensa distinto.

Por eso, señor Presidente, hago un llamado al Ejecutivo para que procure lograr acuerdos de verdad.

Un Gobierno no pasa a la historia por las peleas -eso se olvida-, sino por las conquistas, por las políticas que se implementan.

A quienes nos enrostran no haber presentado esta reforma antes, les digo: "¡Por supuesto! ¡Si el edificio se construye piso a piso!". Gracias a los cambios que hicimos -en vivienda, en mayor cobertura en educación, en reformas a la justicia, en el plan AUGE, en la pensión básica solidaria, en materia de salas cunas, en el programa Chile Crece Contigo-, hoy día podemos aprobar el proyecto que nos ocupa.

Me alegro de que el Gobierno promueva esta reforma, pero con los agregados y modificaciones que nosotros propusimos.

Si las cosas no se hacen gradualmente, se cae en el populismo, lo cual culmina en déficit fiscal. Con ello terminan pagando la cuenta las personas, especialmente los más pobres.

Nosotros no fuimos populistas. Por eso realizamos transformaciones de manera paulatina.

Nos alegramos de que el actual Gobierno -o cualquier otro- impulse reformas sociales, pero que, en esta oportunidad, lo haga acogiendo las propuestas que formulamos para defender los derechos de las mujeres y los niños. Y no retroceder.

Resulta positivo aumentar el posnatal a seis meses y la cobertura a un 60 por ciento, pero sin menoscabar derechos fundamentales.

El problema central es nuestra baja tasa de natalidad: 1,9 por ciento. ¡Bajísima! Por eso votaremos a favor del proyecto en general, pensando especialmente en los niños chilenos y en las mujeres.

Con ello, naturalmente estamos demostrando, una vez más, que somos una Oposición constructiva, propositiva. Y esperamos que el Gobierno saque lecciones de los errores que ha cometido, para no volver a caer en ellos en el futuro.

He dicho.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Prokurica.

El señor PROKURICA.- Señor Presidente , el Senador señor Coloma en su intervención anticipó varios de los juicios que quiero plantear. Él tiene toda la razón: a quienes ven este debate por televisión les debe costar entender por qué se discute tanto.

Yo mismo pensé en un principio que esta iniciativa sería aprobada rápidamente. Nunca imaginé tanta descalificación ni discusión.

Un señor Senador dijo que ve caras tristes. No sé si estará mirándose en un espejo. Pero yo estoy feliz con la aprobación del proyecto. Y creo que las mujeres y los niños de Chile también lo están.

Otro colega sostuvo que esta iniciativa era una reforma para la galería, de papel, que no valía nada antes de la intervención "maravillosa" de los parlamentarios de la Concertación.

Nadie puede creer eso, señor Presidente . ¡Nadie puede creerlo!

Los discursos catastróficos han corrido más por cuenta de las bancadas de enfrente que por las de la Alianza.

Hace unos minutos un señor Senador expresó que el Gobierno en realidad no quería este proyecto y que lo envió motivado por no sé qué tipo de arte de magia que habría hecho la Oposición.

¡Es difícil comprender esa situación!

Frente a una iniciativa que entrega tantos beneficios para las madres y los niños de Chile, cabe preguntarse por qué se originan esos discursos y anuncios tan catastróficos de importantes dirigentes de la Concertación. Algunos, incluso, amenazaban con votar en contra de la idea de legislar.

Varias pueden ser las razones y todas son muy difíciles de entender.

La primera es que a la Oposición pareciera molestarle que el Presidente Piñera cumpla con los compromisos que asumió en su campaña. Es más, hace unos minutos un señor Senador de la Concertación -y le agradezco su franqueza- me dijo: "Mira, te lo expreso en privado. Si nosotros hubiésemos presentado este proyecto de ley en su minuto, no habría ganado la elección Piñera , sino nosotros".

¡Y esa es la verdad!

La Concertación hizo cosas buenas. Por supuesto. Pero nunca planteó esta iniciativa.

La segunda causa es que a muchos parlamentarios de la Oposición les duele no haber logrado estos beneficios durante los veinte años en que fueron Gobierno -no solo en calidad de parlamentarios, sino también como ministros y candidatos presidenciales-, y ver que otra Administración los está materializando.

Y la tercera, señor Presidente , es que la Oposición adoptó una forma muy negativa de ejercer su papel, más parecida a la del "perro del hortelano" que a la democracia de los acuerdos, que fue lo que nosotros hicimos cuando ellos eran Gobierno.

Leí hace pocos minutos los mensajes electrónicos publicados por distintos ciudadanos. Por ejemplo, uno llamado Maximiliano dice: "Es lamentable para la Concertación seguir desprestigiándose ante el pueblo chileno. Parece que no revisan el nivel de rechazo que tienen como políticos.".

--(Manifestaciones en tribunas).

"Como mayoría en el Parlamento, la Concertación hace y deshace con respecto a proyectos que son tan importantes para Chile y para las mujeres".

¡Eso es lo que dice la gente en la calle!

--(Manifestaciones en tribunas).

Por último, señor Presidente -creo que esta es la opinión de muchas madres chilenas-, no resulta admisible ser tan poco consecuente. No sé cuál será la enfermedad siquiátrica que ellos padecen -emulando al Senador Escalona que siempre hace mención a la siquiatría-: quienes nunca otorgaron el beneficio ahora son los únicos que no pueden reclamar que el Gobierno ofrece pocas garantías o que el proyecto es débil o feble.

La Concertación -vuelvo a decirlo- hizo otras cosas buenas. Pero nunca envió ni aprobó una iniciativa como esta, por alguna razón. ¡Esa es la realidad!

La única verdad es que hoy el Presidente Piñera está cumpliendo su compromiso al generar un beneficio histórico para las mujeres y los niños de Chile.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Sabag.

El señor SABAG.- Señor Presidente , el Primer Mandatario entregó ayer los bonos "bodas de oro" en el Palacio de La Moneda. Y nos alegramos mucho por ello, ya que hartas familias se verán beneficiadas con esa ley, que fue iniciada en mensaje del Ejecutivo , naturalmente, y aprobada por el Parlamento.

Sin embargo, debo recordar que el número de personas que abarcaba el proyecto original era muy reducido y su costo total bordeaba los 9 mil millones de pesos. Después de muchas conversaciones y del análisis correspondiente en las Comisiones del Congreso Nacional, el texto fue mejorado, con una cobertura mucho más amplia y un costo fiscal de 50 mil millones de pesos.

¡Eso es dialogar en el Parlamento!

Respecto del proyecto que nos ocupa -sin lugar a dudas, es muy importante-, se dijo inicialmente que íbamos a rechazar la idea de legislar, y ahora todos estamos votándolo a favor. Ello, porque se conversó.

¡Eso es el Parlamento: "parlamentar", llegar a acuerdos!

Naturalmente, defendimos los derechos de las mujeres ganados desde hace muchos años. Estimamos que no era admisible reducirlos. Por el contrario, se deben aumentar. ¡Seis meses de posnatal! ¡Eso es lo que se está aprobando!

Nosotros actuamos con responsabilidad pues queremos a nuestro país.

Hoy día somos Oposición; antes fuimos Gobierno por varios años. Entonces ejercimos el poder también con una Oposición. ¡Y llegamos a muchos acuerdos! Yo diría que el 95 por ciento de los proyectos salieron aprobados por unanimidad. Cuando nosotros decíamos: "Queremos 100", empezaban largas conversaciones. Luego ellos respondían: "60". ¡Bueno! Y concordábamos una cifra. De esa forma sacábamos las leyes adelante. Hicimos muchas reformas a la Constitución y grandes transformaciones en nuestro país.

Reitero que en este caso hemos actuado con responsabilidad.

¡No queremos que nos pase lo de España o lo de otras naciones de Europa, donde se observa demasiada politiquería! Ese país tiene hoy día 21,3 por ciento de cesantía. ¡Allá baja el consumo; aquí aumenta fuertemente! Los españoles se amotinan y miles de miles protestan en la Puerta del Sol en Madrid.

No queremos ser irresponsables en el manejo de la cosa pública. Pero el costo del proyecto es soportable. No involucra un gran gasto para el país. Su situación económica es sólida. Y tiene una deuda mínima -prácticamente cero- si consideramos las reservas que mantenemos depositadas en el extranjero.

Por lo tanto, darles un beneficio a las madres trabajadoras me parece muy razonable.

¡Qué estamos alegando hoy día! Todos los países crecen y nosotros nos vamos quedando atrás; es decir, nuestra producción no está aumentando.

¡Y cómo vamos a estimular a nuestras mujeres para que tengan niños, pero que los cuiden, los amamanten, les den cariño para que el día de mañana no sean personas desprovistas de lo más elemental: tener un hogar y el afecto de los padres!

Este proyecto ha sido mejorado aquí, en el Senado. Y por eso estamos votando favorablemente la idea de legislar.

Al respecto, quiero reconocer la labor que han llevado a cabo todos mis colegas. Entre ellos, la realizada por la Presidenta de la Comisión de Trabajo , Senadora Ximena Rincón, y el titular de la de Salud , Senador Rossi. También destaco el trabajo de los demás colegas, que se extendió hasta las 6 de la mañana de hoy, y la tarea permanente efectuada durante muchos otros días, cumpliendo evidentemente con su deber. Y hoy lo hacemos con bastante agrado aprobando este proyecto de ley.

No me cabe duda de que la iniciativa en análisis es mérito del actual Gobierno, que fue el que la envió al Parlamento. Sin embargo, nosotros queremos que sea lo más justa y ecuánime posible y que brinde la más amplia cobertura.

Por eso, señor Presidente, voto con gusto a favor de la idea de legislar.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Bianchi.

El señor BIANCHI.- Señor Presidente , en efecto, el Ejecutivo posee la facultad de hacernos llegar acá proyectos de ley, y nosotros, el Poder Legislativo , tenemos en las manos la oportunidad de intentar buscar acuerdos y de perfeccionar o mejorar las iniciativas que nos envía.

Y a mí no me parece que eso sea algo malo. Así debe ser. Forma parte del trabajo que requerimos llevar adelante. Es así como hoy día nos fuimos a eso de las 6 y tanto de la mañana y volvimos a las 9, como lo hicieron muchas personas: usted, señor Presidente , los funcionarios del Congreso, los parlamentarios.

Hemos estado largas horas debatiendo este proyecto, el que, ciertamente, cambió, y lo hizo para mejor, no para peor.

Nos preocupaba la cobertura del posnatal, pero hubo una ampliación de ella.

En lo personal, me inquietaba muchísimo el sector público, porque el Estado de Chile es el peor empleador: las mujeres a contrata y a honorarios se hallan en una precaria condición, la que hoy día se pone a prueba, porque esa gente, de la noche a la mañana, por el solo hecho de tener un hijo, queda sin trabajo.

¡Y eso me parece de absoluta injusticia!

También considero injusto el que en las zonas extremas, como la que me honro en representar, se produzca un perjuicio -se lo hice ver a los Ministros y a la Ministra-, ya que, por la sola circunstancia de entregarse allí un bono por zona extrema, obviamente las 30 UF nos perjudican.

Por otra parte, a diferencia de lo señalado por otros colegas, no es admisible estimar que ciertas trabajadoras, por percibir un sueldo de 500, 600, 700 mil pesos o más -muchas de ellas son jefas de hogar y cuentan con ese único ingreso- son mujeres ricas. Efectivamente, algunas lo son, pero ricas de espíritu, no en dinero...

¡Bueno, estoy hablando de la riqueza del espíritu, señor Presidente, no de otra riqueza...!

No es dable pensar que una mujer jefa de hogar, con un ingreso de 600 mil pesos, deba volver al trabajo y soportar la situación precaria en que queda su hijo.

Yo estoy por defender al niño.

Ese fue un tema que generó un tremendo debate. A las 6 de la mañana tratamos de llegar a una conclusión, y hoy día estamos intentando alcanzar un entendimiento.

Y me quedo con una reflexión que hacen muchos médicos -y usted mismo la explicaba, señor Presidente -: hay enfermos y no enfermedades.

Lo anterior me hizo mucho sentido para apoyar algunas indicaciones. Además, no comparto el hecho de que se haga un listado con carácter absolutamente economicista.

Pero hay cosas que son buenas, y uno no puede ocultar lo bueno ni dejar de reconocerlo.

Por otro lado, más allá de la discusión de si el Gobierno anterior fue mejor, o si este o el que vendrá serán mejores -asunto que en lo particular me importa menos que lo que puede preocupar a otros, legítimamente-, me interesa cómo nosotros podemos valernos de esta oportunidad para ser parlamentarios proactivos y sacar adelante proyectos que terminan siendo de enorme beneficio para la gente.

¡Ese es nuestro norte!

¡Esa es nuestra oportunidad!

¡Es así como se privilegia y cómo la gente legitima a la clase política!

Y hoy tenemos la posibilidad de seguir avanzando con una iniciativa que a algunos puede no gustarle y a otros, sí. También hay quienes, como yo, tratan de buscar lo bueno para intentar continuar progresando.

Señor Presidente, voy a concurrir en esta ocasión con mi voto favorable a la aprobación del proyecto.

Espero que sigamos en el camino de los consensos. El espectáculo que dimos ayer, sinceramente, da pena, tristeza, amargura.

¡Y vuelvo a valerme de esta instancia para pedirle perdón a Chile por el pésimo espectáculo que en algún momento hemos dado y que hoy día, afortunadamente, hemos ido corrigiendo!

Estamos avanzando, por lo menos, en la línea de los acuerdos.

He dicho.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Orpis.

El señor ORPIS.- Señor Presidente , Honorable Senado, he tratado de caracterizarme en mis actuaciones públicas por ser prudente. Creo que esta es una virtud que ojalá deberíamos enarbolar quienes ejercemos cargos parlamentarios.

Desde esa perspectiva, considero que ha existido una tónica histórica en nuestro país: independiente de los Gobiernos que asumen el poder en un momento determinado, la cuestión social siempre ha estado presente. Y esta Administración no será la excepción. De hecho, el eje de las políticas sociales durante el presente año estará centrado precisamente en el ámbito social -el proyecto de ley en estudio es una expresión de eso-, como lo hicieron también los Gobiernos de la Concertación.

En eso no se puede ser mezquino: existieron grandes avances.

La actual Administración logrará asimismo importantes progresos en el aspecto social, porque esa ha sido la tónica de los distintos Gobiernos a través de la historia del país.

Dicho lo anterior, señor Presidente , uno debería preguntarse por qué se ha producido esta tensión en el Congreso en estos días, la que me parece que ha sido innecesaria. Porque, a la larga, todos han reconocido en el curso del debate que el proyecto se ha perfeccionado y que con el aporte parlamentario saldrá inmensamente mejor que como ingresó.

En eso consiste el debate parlamentario.

He llegado a la convicción de que la situación se ha tensionado por un elemento esencial: porque se pretendía rechazar la idea de legislar respecto de una iniciativa que recién estaba iniciando su trámite legislativo.

A mi juicio, ahí estuvo el punto central.

Rechazar la idea de legislar significaba en la práctica no tener ninguna posibilidad de discutir el proyecto durante un año. Y que lo sepan todos quienes están en las tribunas.

En la discusión particular existía la posibilidad de que, si no se aceptaban muchos de los planteamientos que hizo la propia Concertación, se rechazaran todos y cada uno de los artículos, ¡todos y cada uno de los artículos!

Ese mismo proceso pudo aplicarse en la Cámara de Diputados, donde, no habiéndose acogido materias que resultaban fundamentales para la Oposición, se podría haber rechazado la idea de legislar.

A mi juicio, señor Presidente , lo que al final ha terminado contaminando este tema -que no ha sido, en general, la tradición que ha tenido el Parlamento- es que, al inicio de un trámite legislativo, se pretendiera rechazar la idea de legislar, en circunstancias de que existían todas las instancias futuras o posteriores para haber hecho reivindicaciones y propuestas tendientes a perfeccionar el proyecto. Pero esa opción estaba siendo vedada.

Ese es el punto en el que yo no concuerdo. Porque históricamente en las grandes reformas, a pesar de existir diferencias como Oposición, casi siempre la idea de legislar fue despachada de manera muy expedita. Después, en la discusión particular, se planteaban los distintos puntos de vista y se hacían los aportes.

Considero que lo ocurrido debe servir de lección, para evitar muchas veces estas tensiones innecesarias. Porque al final se va a llegar a un acuerdo y vamos a sacar un proyecto mucho mejor que el original, como ha sido la tónica en las grandes reformas efectuadas en distintos Gobiernos.

Por lo tanto, quiero llamar a la mesura, a que estemos a la altura de las grandes reformas sociales que está llevando a cabo el país.

Y ello no es patrimonio del Gobierno o de la Oposición. Considero que constituye el gran aporte que puede hacer la clase política, independiente de las distintas Administraciones.

Dicho lo anterior, al menos en estas grandes reformas, tratemos de aprobar la idea de legislar y realicemos los aportes en la discusión particular, que es cuando se ven los proyectos en detalle.

He dicho.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Pérez Varela.

El señor PÉREZ VARELA.- Señor Presidente , sin duda, este ha sido un debate largo que ha consumido un importante tiempo tanto en las Comisiones unidas como en la Sala. Y la razón principal de esta discusión es que alguien remitió al Congreso Nacional, al Senado y a la Cámara de Diputados, un proyecto sobre el pre y posnatal.

Es decir, estamos analizando una normativa legal de esta naturaleza por una iniciativa del Presidente Sebastián Piñera . De lo contrario, no habría sido posible que en las Comisiones unidas o en la Sala estuviéramos entregando opiniones sobre sus diversos aspectos.

La iniciativa del Gobierno del Presidente Piñera ha sido clave para mostrar la voluntad política de beneficiar a las mujeres y los niños de nuestro país.

Ha existido por parte del Ejecutivo, al poner en debate un proyecto de este tipo, la intención de dar al conjunto de la sociedad chilena el mensaje claro e inequívoco de que se quiere un posnatal de 6 meses.

Por lo tanto, esto solo ha sido factible gracias a esa voluntad política.

Durante mucho tiempo se podía discutir este tema en pasillos, a través de los medios de comunicación o en seminarios académicos, pero no en la Sala del Senado.

Recuerdo que muchas veces -durante las décadas de los 90 y del 2000- en los días anteriores al 21 de mayo distintos Diputados y Senadores de la Concertación le pedían, por ejemplo, al Presidente Lagos o a la Presidenta Bachelet que, con motivo de dar cuenta de la marcha del país, anunciara un proyecto de ley que permitiera incrementar a 6 meses el posnatal.

Pero nunca se dio.

Por lo tanto, solo en pasillos, en los medios de comunicación y en la academia se hablaba de este asunto. Hoy día, en cambio, lo estamos discutiendo en el Congreso Nacional e intentamos avanzar en una legislación que verdadera y efectivamente eleve la calidad de vida del conjunto de las mujeres trabajadoras y de sus niños, quienes, sin duda, necesitan de manera prioritaria un proyecto de esta naturaleza.

Por eso, resulta contradictorio que las bancadas de la Concertación expresen que se quiere mejorar una iniciativa como esta, en circunstancias de que -ha salido de la propia boca de muchos señores Senadores, particularmente, el Honorable señor Lagos- se ha rechazado el mecanismo de financiamiento.

De aprobarse hoy el proyecto, no tendrá financiamiento. Y eso va a obligar -como también lo han manifestado aquí parlamentarios de la Oposición- a que el Presidente envíe un veto o formule una indicación en la Cámara de Diputados. O sea, una iniciativa sobre un asunto respecto del cual el conjunto de la sociedad chilena requiere un avance fundamental, por la mayoría de la Concertación, hoy carece del instrumento que la financia.

¿El país tiene recursos para seguir adelante? Por cierto que sí. Pero el mecanismo de financiamiento contenido en este proyecto de ley fue eliminado y no lo recuperaremos si no interviene en trámites posteriores el Presidente de la República , ya sea a través de una indicación en la Cámara de Diputados o mediante un veto.

Esa es la realidad.

Esta tarde podemos estar discutiendo sobre la materia gracias a la voluntad política manifestada por el Gobierno del Presidente Piñera. Eso nos llena de satisfacción, porque fue lo que planteamos al país, lo que planteamos a las mujeres, lo que planteamos a las familias y ahora lo estamos cumpliendo.

Vamos a realizar todos los esfuerzos necesarios y a recurrir a todas las instancias que se requieran para posibilitar que el financiamiento de este proyecto permita entregar el posnatal que merecen las mujeres de nuestro país.

He dicho.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Carlos Larraín.

El señor LARRAÍN (don Carlos).- Señor Presidente , como es natural, quiero referirme a la iniciativa que se halla en examen y, de paso, hacer alguna referencia a la miscelánea que se ha trajinado con tan poca pertinencia.

Se han señalado cuestiones perfectamente innecesarias.

He oído decir, por ejemplo, que el objetivo de este proyecto era hacer pagar costos a la Oposición, como si aquí hubiera alguien interesado en anotarse puntos verbales o escritos; no sé.

En realidad, la finalidad de esta pieza legislativa es pura y simplemente cumplir un propósito expresado durante la campaña no solo por el hoy día Presidente Piñera , sino también por otros candidatos.

Nos correspondió a nosotros llevarlo a cabo y abrir la puerta para que este beneficio fuera posible, como han reconocido algunos Senadores de la Concertación -no muchos, por desgracia- con generosidad.

También se ha hecho mucha referencia a la actitud corporal.

Bueno, eso se ve mucho en las revistas; hay bastante cansancio en el ambiente. Entonces, claro, si observamos a algún señor Senador más demacrado que otro es solo porque le tocó trabajar en las Comisiones...

El señor LAGOS.- ¡En el Gobierno, el Presidente y el Ministro Golborne se tomaron vacaciones...!

El señor LARRAÍN (don Carlos).- Bueno, el Presidente ha trabajado muy intensamente, Su Señoría, y también tiene derecho a ellas, sobre todo, si se las paga él.

El señor LAGOS.- ¡Lo único que faltaba era que nosotros lo hiciéramos!

El señor LARRAÍN (don Carlos).- Ahora, que el 21 de mayo es gravitante, claro que sí. ¿Por qué? Porque en esa fecha se rinde cuenta de lo realizado. Y los Gobiernos serios intentan cumplir sus promesas. Es una consideración normal.

Quizás se habría podido proceder con más reposo, con menos trasnoche y tironeos de no haberse suspendido la tramitación del proyecto a solicitud de la Oposición hará cosa de un mes.

Se interrumpió por unos días el debate porque había un viaje en perspectiva. Y el Gobierno, con el mayor candor, accedió al pedido de retirar una de las urgencias.

El señor LAGOS.- ¡El viaje fue de la Ministra Matthei!

El señor LARRAÍN (don Carlos).- También se ha aludido al obstruccionismo.

Se invocó mucho que no habría obstruccionismo por parte de la Oposición de Izquierda.

Bueno, aquel se ha convertido en una especie de actitud corporal permanente, como la mujer de Lot, que se transformó en estatua de sal. Porque se votó en contra del aumento al impuesto de primera categoría; del royalty; de la ley de reajuste (si no se hubiera ausentado el Presidente del Partido Socialista no contaríamos con esta normativa legal); de la Ley de Presupuestos, lo cual no ocurría desde tiempos del Presidente Balmaceda .

O sea ha habido un obstruccionismo sólido...

El señor ZALDÍVAR (don Andrés) .- ¡Está soñando, señor Senador ...!

El señor LARRAÍN (don Carlos).- Pero si así fue.

El señor LAGOS.- ¡Despiértenlo...!

El señor LARRAÍN (don Carlos).- En realidad, vale la pena que este proyecto concite apoyo. Y el Gobierno ha trabajado muy seriamente para que ello ocurra.

En efecto, se han hecho aportes. Pero la normativa que se va a aprobar fue elaborada por el Gobierno. Hay que reconocerlo.

De repente, también noto cierta confusión, por cuanto no se comprende que estas iniciativas sí producen consecuencias económicas.

Se ha sostenido que el proyecto no tendría efecto en la empleabilidad.

Claro que lo tiene; eso es innegable.

Ahora, que en lo relativo al posnatal se haya puesto todo este empeño por la Coalición que integramos no es raro, porque para nosotros la situación de la mujer, la situación de los niños, el apalancamiento de la familia son de los temas centrales.

¿Por qué no se va más allá de las 30 UF? Porque hacerlo perjudica a las personas que carecen de protección hoy día. Hay vasos comunicantes, existen factores económicos subyacentes. Eso es innegable.

Como muy bien decía el Senador Tuma, aquí estamos discutiendo intensamente sobre las 30 o las 60 unidades de fomento, pero los muchos miles de mujeres que no disponen de contrato alguno quedan fuera de todo.

Entonces, con un poco de cabeza, lo que debemos hacer es guardar recursos para llegar quizás a extendernos a la situación de esas mujeres campesinas que tienen un pequeño terreno y venden en la feria local lo que producen.

Por tanto, es preciso considerar que sí existen factores económicos.

Eso lo hacía ver aquí con mucha propiedad el Senador José García -Su Señoría es como la memoria de la Comisión de Hacienda- cuando señalaba que en el caso de la reforma previsional no fueron favorecidos quienes estaban por encima de un ingreso de 255 mil pesos.

Lo mismo puede decirse del bono por hijo nacido vivo: se puso un corte en el tiempo.

Igualmente, el bono de invierno -recién se comprobó- no fue distribuido entre quienes tenían un ingreso superior a aquella cifra, en función de la percepción del bono anterior por el Aporte Previsional Solidario.

En conclusión, creo que esta propuesta es realista. A nosotros nos llena de satisfacción poder sacarla adelante. Nos habría gustado, sí, ver más alegría en las filas del frente.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Tiene la palabra en último término el Senador señor Pizarro.

El señor PIZARRO.- Señor Presidente , me alegro mucho de que en este momento se encuentre en la Sala el Ministro señor Larroulet . Lamento que para un debate tan importante como este no se hallen los otros Ministros pertinentes, partiendo por el de Hacienda. ¡Supongo que está viendo el partido de la Universidad Católica...! Y lo digo con envidia.

Quiero, dentro del poco tiempo de que dispongo, manifestar de la forma más sencilla por qué voy a votar a favor de la idea de legislar.

Primero, porque, efectivamente, este proyecto es una propuesta de campaña hecha por al menos dos candidatos: el actual Presidente Piñera y el Senador Eduardo Frei.

Segundo -hay que decirlo con toda claridad-, porque esta iniciativa es una promesa de campaña.

Ahora, para contestar inmediatamente por qué durante 20 años no se presentó -ya lo han señalado varios colegas-, lo único que quiero expresarles es que, hasta la última campaña, ninguno de los otros candidatos serios había planteado la posibilidad del posnatal: ni los de la Derecha ni los de la Concertación. ¿Por qué? Porque no era posible hacerlo en ese momento, pues el país tenía otras prioridades. Y, sobre todo en el ámbito de la mujer, la herencia era demasiado pesada, demasiado mala, demasiado discriminatoria. No olviden que el año 90, para recuperar mínimamente su dignidad, tuvimos que abrir la posibilidad, por ejemplo -es solo una muestra, una idea (como dijo el Senador Chadwick), pero lo define todo-, de que las mujeres solteras embarazadas postularan a una vivienda social. En el Gobierno de la dictadura carecían de ese derecho.

De ahí se parte.

¡Por Dios que hay que comenzar de abajo para empezar a terminar con las discriminaciones!

¿Cuál es el problema del Gobierno hoy, señor Presidente ? Lo señalaron los últimos Senadores que intervinieron: el 21 de mayo. No es el posnatal, no es la discusión técnica: el problema de este Gobierno es el 21 de mayo. ¿Y por qué? Lo dijo bien el Senador Carlos Larraín -me alegra que lo haya reconocido-: el 21 de mayo el Presidente de la República debe darle cuenta al país de lo que ha hecho; y, como su cuenta va a ser muy reducida, porque ha hecho poco, le bajó el apuro por tratar de aprobar a matacaballo proyectos tremendamente significativos para las mujeres, para los pensionados, para los sectores sociales de nuestro país.

¡Ese es el problema de este Gobierno: promete mucho y hace poco! ¡Y ese es el problema del Presidente Piñera ! Y, cuando aquí tratan de contestar a los reparos sobre la letra chica, es porque les duele. Porque la gente ya entiende lo que es la letra chica: una suerte de engaño en que por un lado le ofrecen la panacea, el Cielo y la Tierra, y por otro se los quitan.

¡Esa es la verdad!

Ahora bien, este proyecto lo íbamos a votar en contra justamente porque tenía demasiadas fallas y, además, les cercenaba a las mujeres y a los niños de nuestro país derechos que ha costado mucho conseguir.

Entonces, nos encontramos con un Gobierno que pretende que el Senado le apruebe todo lo que propone por el solo hecho de que a ellos se les ocurrió o porque algún genio comunicacional les dijo que esa era la forma de mejorar en las encuestas.

A propósito de eso, me dirigiré al Ministro Larroulet, por intermedio de la Mesa.

Usted es en esta Sala el representante del Presidente de la República . En la medida que sus Ministros, partiendo por la señora vocera de Gobierno, quien andaba recién por acá -no sé dónde está-, no respetan a los Senadores, equivocan completamente el camino.

¿Cree la señora vocera que porque alguien le sopla algo o porque le sale una frase ingeniosa puede hacernos callar a los Senadores, impedirnos expresar nuestra opinión?

Señor Ministro , si quiere que este Gobierno ande bien, como les interesa a todos los chilenos, debe venir acá a buscar acuerdos con tiempo, con respeto, con capacidad de diálogo, y entendiendo que la Oposición también tiene aportes que hacerle al país.

La verdad nunca está de un solo lado. La verdad puede ser mucho más potente y fuerte si es compartida, si es acordada, si es dialogada.

Aquí no ha habido -y eso es lo que ha cruzado el debate; digámoslo con franqueza- voluntad para dialogar. En lugar de ello, se agrede y se amedrenta a Senadores a lo largo de todo el país, con inserciones pagadas o dándoles instrucciones a funcionarios, incluso de poca monta, que nos insultan o descalifican por expresar en determinado momento tal o cual opinión.

¡Esa no es la forma de gobernar! ¡No es eso lo que se les prometió a los chilenos! ¡Y no estamos dispuestos a aceptarlo!

Así que, de aquí en adelante, o el Ejecutivo asume que debe entenderse con toda la Concertación y con respeto, con diálogo y buscando acuerdos, o, lisa y llanamente, tendrá en forma permanente problemas como el habido en esta oportunidad. Y ello va a implicar, estimado Ministro , que su Gobierno no va a ser capaz de sacar ni siquiera los proyectos malos que presenta, porque nosotros no vamos a tener voluntad para seguir arreglando o mejorando estas propuestas engañosas, que tienen mucho fuego de artificio pero poco contenido.

¡El problema de este Gobierno es que no se le cree!

¡El problema de este Gobierno es que no dialoga!

¡El problema de este Gobierno es que no escucha!

¡El problema de este Gobierno es que no se atreve a enfrentar una opinión distinta y muchas veces opera con arrogancia, tratando de silenciarnos a quienes pensamos de otra manera!

A pesar de eso, porque ha habido correcciones, voto a favor la idea de legislar.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Antes de cerrar la votación, le ofrezco la palabra al Ministro señor Larroulet, conforme al artículo 37 de la Constitución, solo para rectificar conceptos emitidos por algún señor Senador al fundamentar su voto.

El señor LARROULET ( Ministro Secretario General de la Presidencia ).- Señor Presidente , señores Senadores, señoras Senadoras, efectivamente, como lo señala el artículo 37 de la Carta -he tenido en esta materia la asesoría de un distinguido Diputado y de un distinguido miembro de esta Corporación-, los Ministros pueden intervenir durante una votación cuando se ven en la necesidad de rectificar expresiones de algún parlamentario.

Otro distinguido Senador, de gran experiencia, me dijo "siempre y cuando el Ministro haya sido referido personalmente".

Afortunadamente, el Senador Pizarro se ha referido a mí tres veces. En consecuencia, voy a desvirtuar las afirmaciones incorrectas que se han hecho hoy en la tarde a propósito de este proyecto.

En primer lugar, se ha cuestionado la voluntad de diálogo del Ejecutivo.

Más aún, un distinguido Senador manifestó al comienzo de esta sesión, textualmente: "Me comienza a agotar el discurso de los acuerdos".

Yo usaría un sinónimo de la palabra "acuerdos": "Me comienza a agotar el discurso del diálogo".

¿Qué demuestra eso? La indudable contradicción con el hecho de que, efectivamente, somos un Gobierno que ha evidenciado una enorme voluntad de diálogo para construir acuerdos mediante leyes que beneficien a la mayoría del país.

Segundo punto a rectificar.

Se ha sostenido que todo lo que hemos hecho está pensado en función del 21 de mayo. ¿Por qué? El argumento es que no tenemos mucho para mostrar ese día.

La verdad es que una mirada objetiva, seria, rigurosa, propia de lo que yo creo que es y debe ser siempre el Senado pone de manifiesto que tal afirmación no tiene ningún fundamento.

Pensemos en las prioridades de Chile o en los compromisos más importantes que el Presidente de la República contrajo el pasado 21 de mayo.

Y los voy a enumerar.

Primero, oportunidades para todos los chilenos, fundamentalmente por la vía de recuperar el crecimiento de la economía.

La economía chilena -acuérdense- se vio afectada hace dos años por una crisis internacional, con caída del producto, con aumento del desempleo.

Posteriormente, un terremoto devastador afectó a todo Chile, a la gran mayoría de los ciudadanos, con un gigantesco costo económico y en vidas.

¿Cuál es la situación hoy día? El país nuevamente está en marcha.

Yo siempre menciono a aquella revista internacional que sostenía que nos hallábamos en una situación de mediocridad: "la siesta de Chile".

Bueno: el país está recuperado, y vamos a tener avances en el combate contra la delincuencia, en cuestiones sociales, en educación. Hemos hecho dos reformas educacionales históricas, gracias, entre otras cosas, al concurso de los parlamentarios de todos los sectores.

Segundo: no estamos obsesionados con el 21 de mayo. Al revés, estamos muy, muy tranquilos. Y Chile y cada uno de ustedes podrán ver cifras objetivas que hablan de nuestro progreso gigantesco.

Tercero: se afirma que este proyecto es malo; se ha dicho aquí fuertemente.

Se trata, señor Presidente , de un gran proyecto, que será histórico. Pone a Chile en una situación de vanguardia respecto de la protección a la familia, al niño, y del proceso de desarrollo de la mujer.

Estamos orgullosos de que, después de largas conversaciones, hoy se apruebe en general esta iniciativa histórica, que consagra el posnatal de seis meses. Y esperamos que a continuación también sea aprobada en particular.

Desgraciadamente, las observaciones hechas en las Comisiones unidas de Salud y de Trabajo le produjeron dos grandes problemas: primero, este proyecto adolece de vicios de constitucionalidad, y segundo, se halla desfinanciado.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Perdón, señor Ministro : se acabó su tiempo.

Le daré un minuto más, tal como lo hicimos con los Senadores durante la votación.

El señor LARROULET ( Ministro Secretario General de la Presidencia ).- Muchas gracias, señor Presidente . Voy a tomar menos de un minuto.

Como expresaba, este proyecto histórico, que beneficia a cientos de miles de madres y niños, adolece desgraciadamente, producto de indicaciones presentadas por la Oposición, de un problema de constitucionalidad y de un problema de financiamiento.

El Gobierno del Presidente Sebastián Piñera está comprometido, y va a sacarlo adelante. Como se ha dicho, será un proyecto de letra grande, supergrande. Avanzaremos en él. Vamos a corregir los problemas de financiamiento; lo haremos en la Cámara de Diputados, y de esa manera las madres y los niños de Chile tendrán el tan anhelado posnatal de seis meses.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- ¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Terminada la votación.

--Se aprueba en general el proyecto (33 votos a favor), dejándose constancia de que se cumplió el quórum constitucional exigido.

Votaron las señoras Allende, Alvear y Rincón y los señores Bianchi, Chadwick, Chahuán, Coloma, Escalona, Espina, García, Girardi, Gómez, Horvath, Kuschel, Lagos, Larraín (don Hernán), Larraín (don Carlos), Letelier, Longueira, Muñoz Aburto, Orpis, Pérez Varela, Pizarro, Prokurica, Quintana, Rossi, Ruiz-Esquide, Sabag, Tuma, Uriarte, Walker (don Ignacio), Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).

--(Aplausos en la Sala y en tribunas).

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador Chahuán para una cuestión reglamentaria.

El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente , le pido a la Mesa que suspenda la sesión al objeto de realizar una reunión de Comités para ponernos de acuerdo sobre la votación particular.

El señor GIRARDI (Presidente).- Les solicito a las distintas bancadas...

El señor LAGOS.- ¡Votemos ahora mismo! ¡Aprovechemos el entusiasmo...!

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Se suspende la sesión por cinco minutos.

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--Se suspendió a las 19:22.

--Se reanudó a las 19:27.

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El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Continúa la sesión.

Les pido guardar silencio a las personas de la FENPRUSS que se encuentran en las tribunas. ¡Es la última vez!

A continuación corresponde discutir el proyecto en particular.

Algunas disposiciones han sido acordadas por unanimidad en las Comisiones, y los artículos que no hayan sido objeto de indicación deben darse por aprobados, sin perjuicio de someter al pronunciamiento de la Sala aquellos que requieren un quórum especial.

El señor LONGUEIRA.- ¿Me permite, señor Presidente?

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Puede intervenir, Su Señoría, para un aspecto reglamentario.

El señor LONGUEIRA.- Señor Presidente , es necesario que la Mesa ponga a nuestra disposición las indicaciones formuladas. Desconozco si se han planteado algunas que no sean del Ejecutivo. No dispongo aquí del antecedente.

Creo que tenemos el legítimo derecho a que se nos entregue el texto respectivo, sin que se inicie todavía la votación, salvo que no se hayan presentado.

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Se están sacando copias, señor Senador. Las materias que han sido...

El señor PIZARRO.- ¿Puedo hacer una consulta?

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Sí, Su Señoría, para una cuestión reglamentaria.

El señor PIZARRO.- Señor Presidente , entiendo que la suspensión de la sesión, solicitada por el Senador señor Chahuán, fue para celebrar una reunión de Comités. Deseo saber si esta se realizó o se trataba, simplemente, de salir a dar una conferencia de prensa.

El señor CHAHUÁN.- ¡Fue la Concertación la que la dio!

El señor PIZARRO.- Quisiera conocer cuál es el sentido que le dio la Mesa a la suspensión. Es solo una cuestion técnica.

El señor CHAHUÁN.- ¡Se trataba de la presentación de indicaciones!

El señor PIZARRO.- No es para que se ponga nervioso, Honorable colega. Estoy consultando a la Mesa.

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Llamo a los señores Senadores a mantener la calma, para explicar la situación.

Habiéndose suspendido la sesión por cinco minutos, como lo anunció el señor Presidente , se reanudó después. Han llegado algunas indicaciones que se encuentran en proceso de reproducción y se someterán a votación aquellas materias que han sido...

El señor LONGUEIRA.- ¡Que se entreguen las indicaciones, señor Presidente!

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Les insisto a los señores Senadores que mantengan la calma.

El señor Secretario ...

El señor ORPIS.- ¡Esperemos!

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- En realidad, ha sido un día largo.

La Mesa se haya impuesta de cuáles son las materias sobre las cuales recayeron indicaciones. El señor Secretario va a dar a conocer las disposiciones que se aprobaron por unanimidad. En seguida se precisarán aquellas que fueron objeto de una votación dividida. Y después se plantearán, progresivamente, las que merecieron indicaciones.

Los textos respectivos se están fotocopiando.

A fin de facilitar las cosas, se suspendió la sesión para que el Ejecutivo pudiera formular indicaciones. Sus Señorías las tendrán en sus pupitres dentro de un minuto.

El señor Secretario va a explicar ahora qué disposiciones no han sido objeto de indicaciones.

El señor ESPINA.- ¿Me permite, señor Presidente?

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Espina para un punto reglamentario.

El señor ESPINA.- Señor Presidente , como sucede con alguna frecuencia cuando se inicia la discusión particular, se pidió y autorizó una reunión de Comités con el objeto de analizar cómo vamos a votar.

En cuanto a lo expresado por el Senador señor Pizarro , es preciso ser supertransparentes. Todos sabemos que cuando termina la votación de una idea de legislar los periodistas quieren tomar notas. Los parlamentarios de la Concertación salieron, legítimamente, para ese efecto. Por su parte, los de la Coalición deseaban formular declaraciones, y algunos lo hicieron.

Solo pido que celebremos -civilizadamente, como lo hemos hecho siempre- una reunión de Comités para analizar los procedimientos que vamos a seguir. No estoy formulando ninguna crítica. Para nada. Lo solicito porque ni un sector ni el otro pudimos llegar a la que se convocó, ya que estábamos haciendo declaraciones a la prensa. Destinar cinco minutos a ordenarnos no cuesta absolutamente nada.

Quisiera insistir en que se acoja la petición de los Comités Renovación Nacional y Unión Demócrata Independiente.

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Deseo recordar que el procedimiento es bastante obvio. Las indicaciones presentadas se podrán discutir en la Sala. Algunas materias no fueron objeto de ellas y se aprobaron por unanimidad. Las que demandan un quórum especial se votarán en primer término.

Es lo primero que se tiene que resolver.

El señor ESPINA.- Celebremos antes una reunión de Comités para los efectos del procedimiento. Nunca ha sucedido que se niegue su realización.

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Estamos avanzando de acuerdo con el Reglamento.

Tiene la palabra el Honorable señor Gómez.

El señor GÓMEZ.- Señor Presidente , ya celebramos una reunión de Comités. En ella...

El señor ESPINA.- ¡Cuándo!

El señor GÓMEZ.- ¡Por favor! Asistió el Honorable señor Chadwick .

En ella determinamos cómo íbamos a continuar. Se va a votar en general, y luego, en particular. El señor Secretario tiene que anunciar que los artículos que no han sido objeto de indicaciones o han sido acordados por unanimidad deben darse por aprobados. Cualquier señor Senador puede pedir que una disposición se vote. Luego corresponde pronunciarse sobre el resto del articulado.

Eso fue lo que acordamos. No sé para qué vamos a celebrar otra reunión de Comités. Sigamos adelante. ¿Cuál es el problema?

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Deseo recordar, para el efecto de la consulta del Honorable señor Espina, que, tal como lo explicó el Senador señor Gómez, se celebró una reunión de Comités y se definió un procedimiento.

Tiene la palabra el Honorable señor Chahuán para una cuestión de Reglamento.

El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente , pedí una suspensión de cinco minutos para poder hacer llegar indicaciones a la Mesa -lo hice- y, también, con el fin de que se considerara la factibilidad de votar en forma económica, para no tener que quedarnos hasta altas horas de la noche. Las indicaciones son de tres tipos.

El señor WALKER (don Patricio) .- De acuerdo.

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- A los señores Senadores que pidieron una reunión de Comités hace un momento deseo puntualizarles que cuando se les buscó para llevarla a cabo se hallaban en otra situación.

El señor CHAHUÁN.- ¡No, señor Presidente!

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Me refiero a algunos, Su Señoría.

Ya se encuentran disponibles las copias de las indicaciones, de modo que solicito tenerlas a la vista.

El señor Secretario dará la información a que hice referencia.

Tiene la palabra.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Corresponde dar por aprobadas, pero tomándose la respectiva votación por requerirse quórum especial, todas las disposiciones acordadas en forma unánime en las Comisiones unidas y las que no han sido objeto de indicaciones.

Si Sus Señorías lo desean, las nombraré una por una.

El señor ESPINA.- De acuerdo.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Las normas acogidas por unanimidad son las siguientes.

Como es lógico, el encabezamiento del artículo 1°, con el cual comienza el proyecto y que introduce modificaciones al Código del Trabajo.

En su número 1), los incisos segundo a sexto del artículo 195.

Me refiero a las aprobaciones por 10 votos, vale decir, a las acordadas por todos los miembros de las Comisiones unidas, lo que también comprende a las registradas en la Comisión de Hacienda.

El señor LONGUEIRA.- ¿Se puede precisar cómo parte el inciso segundo?

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Expresa, inicialmente: "El padre tendrá derecho".

En el número 2), que agrega el artículo 197 bis, nuevo, la primera parte del inciso primero, esto es, hasta las palabras "ubicarse en el período final del permiso".

Los incisos segundo,...

El señor LARRAÍN.- ¿El inciso primero entero?

El señor LABBÉ (Secretario General).- No, señor Senador. Lo restante no fue aprobado en las Comisiones unidas. Y, desde ya, puedo informar que fue objeto de indicaciones.

El señor LARRAÍN.- Se expresó que estaba aprobado.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Sí, pero solo en la primera parte del artículo 197 bis, que empieza con los vocablos "Durante las doce semanas". Se aprobó por unanimidad la indicación del Ejecutivo que sustituyó el término "sexta" por "séptima" y agregó, remplazando el punto seguido por una coma, la frase "por el número de semanas que acuerden, las que deberán ubicarse en el período final del permiso.".

A continuación, los incisos segundo, cuarto, quinto y sexto del artículo 197 bis.

En el número 3), los artículos 198 y 200.

En el número 4), la oración inicial del inciso primero del artículo 201, hasta el primer punto seguido, que sigue a las palabras "en el artículo 174" -la segunda parte fue objeto de indicación- y los incisos segundo, tercero, cuarto y quinto.

En seguida, el encabezamiento del artículo 2°, que introduce modificaciones al decreto con fuerza de ley Nº 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social; las letras a) y c), que pasó a ser b), del número 1), y el número 2), que agrega un artículo 8 bis, nuevo.

En el número 3) del texto del mensaje, que pasó a ser número 2) en el aprobado por las Comisiones unidas, registró unanimidad el inciso primero del artículo 9º, nuevo, con excepción de la letra b), que comienza con las palabras "registren ocho o más cotizaciones", rechazada en votación dividida.

El señor LONGUEIRA .- ¡Está aprobada, señor Presidente!

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Excúsenme, señores Senadores. Me equivoqué. La letra b) se aprobó en votación dividida. Si media una indicación, corresponderá votarla.

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Ruego tomar nota del informe del señor Secretario . Una vez terminado, ofreceré la palabra.

Se está dando cuenta de las normas que registraron unanimidad, lo cual será objeto del primer pronunciamiento. Después vendrán las aprobadas en votación dividida y que no han recibido indicación. Finalmente se plantearán las que fueron objeto de indicación.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Se formuló una de ellas respecto del inciso segundo del artículo 9º.

Se aprobaron por unanimidad los incisos tercero, que comienza con las palabras "Para efectos del cálculo", a séptimo, que finaliza con los vocablos "mencionado subsidio".

Pasamos ahora a los artículos transitorios.

Las modificaciones acordadas allí por unanimidad son las siguientes:

-En el Artículo Primero Transitorio, solo su primera oración.

-El Artículo Cuarto Transitorio, que pasa a ser Segundo.

-El Artículo Quinto Transitorio, que pasa a ser Tercero.

-Y el Artículo Sexto Transitorio, que pasa a ser Cuarto.

Todas estas disposiciones, con excepción del Artículo Cuarto Transitorio, que es de ley común, son de quórum calificado y necesitan para su aprobación 18 votos favorables.

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Si les parece, podemos hacer una sola votación para todas las normas aprobadas por unanimidad o que no hayan sido objeto de indicaciones.

El señor LONGUEIRA.- Punto de Reglamento, señor Presidente.

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Longueira.

El señor LONGUEIRA.- Señor Presidente, lo que usted está sugiriendo es imposible.

Yo he pesquisado una votación unánime respecto de una norma que aquí se ha dicho que no fue aprobada en esa forma. Y no sé si en otras se da la misma situación.

En la letra b) del numeral 2) del artículo 2° hubo una votación, de las miles que realizamos, cuyo resultado fue 5 votos a favor y 5 abstenciones. Se repitió la votación y el resultado fue 10 por 0. En todos los empates las abstenciones se sumaron a la mayoría. Así se fueron resolviendo muchos casos donde hubo que repetir la votación.

Yo recuerdo el de la norma indicada, respecto de la cual se realizaron dos votaciones. En la primera hubo 5 votos a favor y 5 abstenciones. Se repitió la votación y el señor Secretario precisó que las abstenciones, como en todas estas situaciones, se sumaban a la mayoría. Y el resultado quedó 10 por 0.

¿Eso es unánime o no?

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Su Señoría tiene toda la razón y le doy mis disculpas. Pero le voy a dar una explicación.

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Por favor, pido calma en la Sala para escuchar al señor Secretario.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- En cuanto a la letra b) que ha indicado el Honorable señor Longueira , hubo un señor Senador o una señora Senadora que anunció que concurriría a aprobar todas las disposiciones, salvo, precisamente, la referida letra, en la que se abstendría por considerar que se debía exigir un menor número de cotizaciones.

Pedida la segunda votación en conformidad al artículo 178 del Reglamento y producido el mismo resultado, las abstenciones se sumaron a la mayoría y, efectivamente, la letra b) quedó aprobada por unanimidad.

El señor LONGUEIRA.- Así es.

El señor LETELIER ( Vicepresidente ).- Por ende, también será considerada entre las normas acogidas en esa forma.

El señor LONGUEIRA.- Señor Presidente, es posible que haya otros casos.

Y es difícil seguir desde aquí la enumeración.

Espero que no nos encontremos con otra situación como aquella.

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Señor Senador, se está actuando de buena fe.

Si después y por cualquier motivo alguien estima que hay algo que se deba reconsiderar, no habrá problema.

El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Lo analizamos de nuevo.

El señor LETELIER (Vicepresidente).- La Secretaría está revisando las indicaciones del Ejecutivo y otras que se han presentado.

Por lo tanto, sugiero votar las normas aprobadas por unanimidad en las Comisiones y que no hayan sido objeto de indicación.

Acordado.

En votación.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- ¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Terminada la votación.

--Se aprueban las normas acogidas por unanimidad en Comisiones y que no hayan sido objeto de indicación (31 votos favorables), dejándose constancia de que se reúne el quórum constitucional requerido.

Votaron las señoras Allende, Alvear y Rincón y los señores Bianchi, Chadwick, Chahuán, Coloma, Escalona, Espina, García, Girardi, Gómez, Horvath, Lagos, Larraín (don Hernán), Larraín (don Carlos), Letelier, Longueira, Muñoz Aburto, Orpis, Pérez Varela, Pizarro, Prokurica, Quintana, Rossi, Ruiz-Esquide, Sabag, Tuma, Walker (don Ignacio), Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).

El señor GIRARDI (Presidente).- Corresponde votar ahora las indicaciones.

El señor CHAHUÁN.- Pido la palabra, señor Presidente , para una cuestión de Reglamento.

El señor GIRARDI (Presidente).- Puede hacer uso de ella, señor Senador.

El señor CHAHUÁN.- Hace un rato pedí efectuar una reunión de Comités de cinco minutos a los efectos de resolver cómo votar rápidamente las indicaciones para no tener que ir de una en una.

Lo sugiero por economía procesal.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Señor Senador, tuvimos una reunión de Comités a las dos y media. Hace poco usted pidió una suspensión para el mismo efecto y los parlamentarios salieron a hablar con la prensa, a lo que tienen legítimo derecho.

El señor CHAHUÁN.- Yo no salí a dar declaraciones, señor Presidente .

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Zaldívar.

El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Señor Presidente , ¿por qué no accedemos a la petición de efectuar una reunión de Comités?

Los señores Senadores deben leer las indicaciones, algunas de las cuales son bastante largas. Y, mientras hacen eso, las Comités se pueden reunir cinco o diez minutos para concordar un procedimiento.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Se suspende la sesión para realizar una reunión de Comités.

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--Se suspendió a las 19:54.

--Se reanudó a las 20:18.

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El señor GIRARDI (Presidente).- Continúa la sesión.

Tiene la palabra el señor Secretario General, para dar a conocer lo acordado por los Comités.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Los Comités han resuelto agrupar las indicaciones presentadas por el Ejecutivo de acuerdo a su vinculación, sin perjuicio de que hay otra indicación formulada por varios señores Senadores, la cual se dará a conocer en su minuto.

Respecto de aquellas, se propone efectuar tres votaciones distintas.

La primera corresponde al número 1), numeral i, letra a), del documento respectivo, referido al traspaso de semanas del prenatal al posnatal.

La segunda recae en la letra b) del mismo numeral i del número 1), relativo a las modificaciones al artículo 197 bis, sobre permiso posnatal parental, que incide en los subsidios y su cálculo.

En conjunto con esta norma, se votarán aquellas relacionadas con la situación que aborda el mismo artículo 197 bis, atinente al subsidio, y que son las siguientes: la letra b) del número 1), nuevo, del artículo 2°, que se propone (correspondiente al inciso tercero, nuevo, del artículo 8°) y el numeral ii del mismo artículo, que introduce un número 4), nuevo.

Esto también forma parte del segundo grupo de indicaciones, el cual se halla vinculado -repito- al artículo 197 bis. En idéntica condición se encuentra el número 3), que recae en el inciso primero del Artículo Primero Transitorio.

La vinculación de todo el grupo es el límite de las 30 UF.

Y la tercera votación abarcaría todas las demás indicaciones que no he nombrado, esto es, la letra b), literal b (sin paréntesis), y las letras c) y d), todas del numeral i del número 1) del documento de indicaciones presentadas por el Ejecutivo.

A su vez, debo informar que se han retirado las indicaciones correspondientes a las letras a) y c) del número 1) contenido en el numeral i del artículo 2°, por cuanto ya se encuentran consideradas en las modificaciones introducidas por las Comisiones.

Por consiguiente, se debe proceder a efectuar la primera votación.

Si Sus Señorías lo desean, pasaré a dar lectura a la propuesta respectiva.

El señor LONGUEIRA .- Démosla por leída, señor Presidente .

El señor GÓMEZ .- ¿Me permite, señor Presidente?

El señor GIRARDI (Presidente).- Sí, señor Senador.

El señor GÓMEZ.- Deseo formular una pregunta de Reglamento para efectos de la votación.

¿Se votarán primero las indicaciones y luego los artículos pertinentes?

El señor ZALDÍVAR (don Andrés) .- Así es.

El señor GÓMEZ .- Y segundo, me gustaría saber si entre dichos artículos hay algunos de quórum especial.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el señor Secretario.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Debo hacer presente que todas las normas contenidas en los artículos 1º y 2º permanentes y en los Artículos Primero a Tercero transitorios del proyecto son de quórum calificado, por regular materias de seguridad social.

En cuanto a la primera consulta del señor Senador, habría que analizar la situación en su minuto, porque algunas indicaciones modifican artículos y otras agregan preceptos nuevos.

Naturalmente, la aprobación o el rechazo de una indicación que agrega un artículo significa la aprobación o el rechazo de la disposición que se pretende incorporar en el proyecto.

Hay situaciones en que no es así.

Pero estas indicaciones fueron rechazadas en las Comisiones unidas, y no se encuentran en el proyecto incluido en el comparado.

El señor GÓMEZ.- Señor Presidente , mi pregunta es la siguiente: si vamos a votar las indicaciones y son rechazadas, ¿se entiende que queda aprobada la iniciativa despachada por las Comisiones o tenemos que votarla?

El señor LARRAÍN.- Las de quórum especial hay que someterlas a votación.

El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Debemos hacerlo, porque se ha de verificar el quórum.

El señor GÓMEZ.- Esa era mi consulta.

El señor GIRARDI (Presidente).- En cuanto a las indicaciones, se concederá el uso de la palabra a un Senador que represente una posición y a otro que no la acepte. Ese fue el acuerdo.

¿Quién pidió la palabra?

El señor COLOMA.- Nadie.

El señor LAGOS.- ¿Qué se vota?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- El señor Secretario precisará la votación.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Es el primer paquete de indicaciones. Se trata del número 1), numeral i., letra a), relativo al artículo 195, que regula el traspaso de parte de las semanas del prenatal al posnatal.

El señor GIRARDI (Presidente).- En votación.

--(Durante la votación).

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Longueira.

El señor LONGUEIRA.- Señor Presidente , consulto si ya la Mesa se pronunció formalmente acerca de la inadmisibilidad de alguna indicación.

Por otra parte, debo señalar que esta primera votación se refiere a algo que para muchas mujeres constituye una aspiración: si con la autorización del médico o del profesional tratante -porque es factible que sea una matrona- una madre puede pasar dos semanas del prenatal al posnatal, cuando ello no comprometa la salud del menor.

--(Manifestaciones en tribunas).

Reitero: si no se afecta la salud del menor, se abre un espacio a la madre trabajadora para efectuar ese traspaso, si así ella lo desea, con la autorización del médico tratante. No se considera la posibilidad de que decida sin la opinión de ese profesional algo muy simple: traspasar dos semanas del prenatal.

Nos pronunciaremos a favor, por considerar que es un espacio de libertad para la madre trabajadora el que un profesional autorice ese traslado o la encargada de sus licencias estime que eso no daña la salud del niño. Muchas madres consideran que es mejor tener dos semanas después que ha nacido el bebé, a fin de amamantarlo más tiempo.

En consecuencia, pensamos que es una posibilidad que contribuirá a cuidar al niño.

Por lo tanto, votaremos a favor.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra la Senadora señora Rincón.

La señora RINCÓN.- Señor Presidente , en verdad, respecto de este tema, muchos teníamos una opinión similar a la expresada por el Senador señor Longueira .

Sin embargo, después de haber realizado algunos encuentros: escuchado a diferentes personeros en las Comisiones unidas; celebrado un seminario y de habernos reunido con especialistas en la materia, hemos cambiado nuestra posición.

¿Qué sostienen ellos? Que no puede dejarse, como establece el artículo del Ejecutivo, la expresión "médico tratante" o "profesional tratante". Porque muchas mujeres en nuestro país son atendidas por matronas y no por médicos.

El señor LONGUEIRA .- Son profesionales también.

La señora RINCÓN.- Exactamente, y no solo los médicos.

Ante la posibilidad de que sean las matronas las que autoricen, ellas nos han expresado en forma clara y categórica que no se encuentran en condiciones de autorizar nunca un traspaso del prenatal al posnatal, porque...

El señor ESPINA.- Es solo para mujeres.

La señora RINCÓN.- Señor Presidente , si el Senador señor Espina me dejara hablar, sería un agrado.

Este es un tema superdifícil y complejo.

El señor GIRARDI (Presidente).- Ruego respetar el derecho de la señora Senadora.

La señora RINCÓN.- Como se trata de una materia no fácil, se nos ha manifestado que las matronas no están en condiciones de dar autorización para el traspaso.

En Chile una inmensa mayoría de mujeres son atendidas por matronas en el período de gestación, y su situación socioeconómica es distinta a la de quienes probablemente estarían en condiciones de acceder a este beneficio. Tienen trabajos de esfuerzo; caminan; se trasladan en el transporte público, y obviamente los riesgos son mayores. Y se nos ha expresado que no es posible certificar de manera cierta y segura el traspaso de esas dos semanas del prenatal al posnatal.

En virtud de los argumentos que se nos han entregado con cifras y datos que respaldan esa afirmación, nosotros creemos que no es recomendable el traspaso.

Y por eso hemos acordado -advierto a los Senadores de la Coalición que no es un asunto que vaya a dividirnos- votar en contra de la indicación del Ejecutivo.

--(Aplausos en tribunas).

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- ¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Terminada la votación.

--Se rechaza el paquete 1 de indicaciones, referentes al artículo 195 (17 votos por la negativa, 12 a favor y una abstención).

Votaron por la negativa las señoras Allende, Alvear y Rincón y los señores Escalona, Girardi, Gómez, Lagos, Letelier, Muñoz Aburto, Pizarro, Quintana, Rossi, Ruiz-Esquide, Sabag, Tuma, Walker ( don Ignacio) y Zaldívar (don Andrés).

Votaron por la afirmativa los señores Chadwick, Chahuán, Coloma, Espina, García, Horvath, Larraín (don Hernán), Larraín (don Carlos), Longueira, Orpis, Pérez Varela y Prokurica.

Se abstuvo el señor Walker (don Patricio).

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- A continuación, corresponde pronunciarse acerca del segundo grupo de indicaciones, que involucran el artículo 197 bis, a las cuales ya me referí.

Todas estas indicaciones se vinculan al límite de 30 unidades de fomento para el cálculo del subsidio.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- En votación el segundo grupo de indicaciones del Ejecutivo , relativas al artículo 197 bis.

--(Durante la votación).

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Espina.

El señor ESPINA.- Señor Presidente , el artículo 197 bis, consigna argumentos de fondo que justifican en el aumento del posnatal de 3 a 6 meses un límite de 30 UF, lo cual fue explicado ampliamente en las Comisiones respectivas y en la discusión en general, en especial por los Honorables señores Longueira y Chahuán .

Por otra parte, se presenta una cuestión de constitucionalidad, a la cual me voy a referir.

Una cosa es que nosotros tengamos legítimas diferencias respecto de si conviene o no el límite de 30 UF para el permiso posnatal parental, y otra distinta, a nuestro juicio, violar flagrantemente la Carta Fundamental -soy así de categórico-, porque, al eliminar ese tope por medio de la división de la votación en la Comisión, se aumentan los gastos.

Y cualquier otra interpretación, en nuestro concepto, es una tinterillada.

El inciso tercero del artículo 65 de la Constitución, establece claramente que corresponde al Presidente de la República la iniciativa exclusiva de los proyectos de ley que tengan relación, entre otras cosas, con la administración financiera o presupuestaria del Estado.

El Senador señor Hernán Larraín , al fundamentar su voto en general, agregó un antecedente adicional, que es lapidario en este aspecto. Su Señoría se refirió al artículo 67, inciso segundo, de la misma Carta, que señala: "El Congreso Nacional no podrá aumentar ni disminuir la estimación de los ingresos; sólo podrá reducir los gastos contenidos en el proyecto de Ley de Presupuestos, salvo los que estén establecidos por ley permanente.".

A eso debemos añadir lo dispuesto en el artículo 24 de la Ley Orgánica Constitucional del Congreso Nacional: "No podrán admitirse indicaciones contrarias a la Constitución ni que importen nuevos gastos con cargo a los fondos del Estado..."; y solo se permite disminuirlos o rechazarlos en presencia de un proyecto de ley.

Señor Presidente, todos estos antecedentes son concluyentes. Al dividir la votación y eliminar el tope de las 30 UF, evidentemente, se aumentan los gastos del Estado, porque se incrementan los recursos con que el Gobierno debe subsidiar a las mujeres.

La iniciativa consideraba hasta 66 UF los tres primeros meses, y 30 UF para los otros tres. Sin embargo, si se elimina este último tope, es evidente que debería pagarse el tope máximo. Ello significa que el Estado ya no considerará las 30 UF, sino que, derechamente tiene que entregar hasta 66 UF. Y eso, aquí y en la quebrada del ají, representa un mayor gasto fiscal.

Además, señor Presidente, me preocupa un asunto de fondo, que tiene que ver con un tema clave: los precedentes en la tramitación de los proyectos de ley a futuro.

Recuerdo que muchas veces Senadores de la Concertación no aceptaron que se dividieran las votaciones, cuando ello implicaba más gastos para el Estado.

Me parece que el propio Senador señor Coloma invocó en dos oportunidades esa situación. Y según me han contado -no lo escuché hoy día-, el Honorable señor Escalona declaró inadmisibles indicaciones presentadas, una por el ex Senador señor Ominami y otra -al parecer, no recuerdo bien-, por el Senador señor García , mediante las cuales se pretendió dividir una votación que, al final, implicaba el desembolso de más recursos para el Fisco.

Esta no es una cuestión del posnatal, sino de cómo se administra el Estado en Chile. Y la decisión de administrar esos recursos, para bien o para mal, en el régimen actual, la tiene el Presidente de la República . Y este fija los gastos y egresos en la Ley de Presupuestos, porque al Primer Mandatario le corresponde la administración financiera del Estado.

Y ese criterio no se ha cambiado nunca en el Senado, desde el año 1990.

Recuerdo que el Senador señor Andrés Zaldívar , cuando fue Presidente de la Corporación -y lo menciono no para provocar algún tipo de controversia con Su Señoría-, argumentaba con rigurosidad sobre estos temas, lo cual nos daba garantías. Y ya fuera Su Señoría o alguien de nuestro sector en la Presidencia del Senado , no violaba esos principios. Porque hoy nosotros somos Gobierno, y perfectamente ustedes pueden serlo en el futuro.

El señor ESCALONA .- ¡Y lo vamos a ser!

El señor ESPINA.- Por lo tanto, lo que hoy día, a esta hora y con cansancio, se analiza, sienta un precedente que quiebra un principio de legalidad, de lo cual no somos responsables.

Muchas veces, al presidir una Comisión, nosotros mismos hemos declarado inconstitucionales indicaciones que parlamentarios de nuestro propio sector han presentado.

Por eso, hago reserva de constitucionalidad, señor Presidente , porque nos parece que más allá del debate del posnatal, aquí hay una flagrante violación al texto constitucional y a las facultades privativas del Presidente de la República .

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Tiene la palabra el Senador señor Andrés Zaldívar.

El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Señor Presidente , al parecer, vamos a repetir el debate que ya tuvimos sobre esta materia, en el cual se dieron todos los argumentos necesarios en un sentido y en otro.

Respeto mucho las tesis planteadas por los parlamentarios de Gobierno. Pero, realmente, considero que son innecesarias. ¿Por qué? Porque el señor Ministro Secretario General de la Presidencia sostuvo, al final de su intervención, que iba a plantear el financiamiento en la Cámara de Diputados, pues no quería que se dejara sin aplicación la norma pertinente, que defendía los derechos de las mujeres en Chile.

Y me pareció muy bien.

A mi juicio, ese anuncio, por sí mismo, hace desaparecer el debate.

El señor ROSSI .- ¡Pero ese fue el Ministro!

El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- ¿Cuál es el objeto de debatir si ese Secretario de Estado dijo lo que recordé? Y yo creo en su palabra.

Además, en su primera intervención escuché el mismo comentario al Senador señor Chahuán -parece que estaba dateado- en el sentido de que el Gobierno iba a financiar el proyecto.

Voy a pasar a otro tema.

Reconozco que hay fundamentos en un sentido o en otro, y que todos son respetables. Pero la Constitución establece un mecanismo para definir este tipo de diferencias: el Tribunal Constitucional.

Aún más, para que el sistema sea realmente eficiente, el artículo 93 de la Carta Fundamental dispone que el Presidente de la República puede recurrir a ese Tribunal en cualquier momento de la tramitación de un proyecto.

Es decir, mañana mismo el Jefe de Estado , a través de sus representantes, puede recurrir a esa instancia. Y si gana su tesis, bienvenida sea, porque, entonces, habrá claridad al respecto.

Voy a insistir sobre algo que, según me han dicho, puede ser la manera formal de defender cierta posición, porque tampoco está bien resuelto en la legislación. Ojalá pudiéramos hacerlo en un tiempo próximo. Me refiero a la separación de una proposición.

El artículo 164 del Reglamento del Senado lo establece como un derecho, y dice: "Cualquier Senador podrá pedir que se divida una proposición...". Y el artículo 131 se refiere a las indicaciones que se pueden hacer, enumerándolas una por una. Además, determina cómo proceder, qué mayorías se requieren y de qué manera el Presidente del Senado debe plantear la votación. Es decir, se habla de indicaciones.

Pero no se puede declarar inconstitucional una solicitud de división de votación.

Lo que se puede declarar inconstitucional es la propuesta de una indicación. Y me parece bien.

Si en una indicación a cierto artículo yo propusiera algo que implique gasto, por supuesto que el Presidente la declararía inadmisible. Y seguramente así lo hará respecto de la indicación, formulada por diversos señores Senadores, que establece un sistema distinto de contabilidad para los efectos de determinar un beneficio.

Tal punto ya está zanjado.

Insisto: felicito al Ministro Secretario General de la Presidencia por su anuncio de que se va a financiar la parte pertinente del proyecto.

El señor TUMA .- ¡Excelente!

El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Y me parece muy bien que así se acuerde en la Cámara de Diputados.

--(Aplausos en la Sala y en tribunas).

El señor TUMA .- ¡Bien, Ministro !

El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Por lo tanto, no entraremos a esa discusión.

Y la otra opción, señor Ministro , en la eventualidad de que no se proceda como dijo, es que se vaya al Tribunal Constitucional. ¡Cuál es el temor! ¡Para eso existe tal institucionalidad! Para aclarar estas cuestiones y resolverlas.

Así evitamos el debate sobre la materia en el próximo tiempo.

El señor PIZARRO .- ¡Va a subir en las encuestas, Ministro ...!

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- ¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Terminada la votación.

--Se rechaza el segundo grupo de indicaciones del Ejecutivo, relativas al límite de las 30 unidades de fomento para el cálculo del subsidio (18 votos en contra y 12 a favor).

Votaron por la negativa las señoras Allende, Alvear y Rincón y los señores Escalona, Girardi, Gómez, Lagos, Letelier, Muñoz Aburto, Pizarro, Quintana, Rossi, Ruiz-Esquide, Sabag, Tuma, Walker (don Ignacio), Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).

Votaron por la afirmativa los señores Chadwick, Chahuán, Coloma, Espina, García, Horvath, Larraín (don Hernán), Larraín (don Carlos), Longueira, Orpis, Pérez Varela y Prokurica.

--(Aplausos en tribunas).

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- A continuación, corresponde votar el tercer grupo de indicaciones del Ejecutivo , que busca reponer normas del proyecto original. Las indicaciones recaen en el artículo 199, en dos incisos del artículo 201 y en los artículos Segundo y Tercero Transitorios.

El señor GIRARDI (Presidente).- Si le pareciera a la Sala, se rechazarían con la misma votación anterior.

El señor WALKER (don Patricio).- Votemos, señor Presidente .

La señora RINCÓN.- Que se vote.

El señor ESPINA.- Sí, votemos.

El señor GIRARDI (Presidente).- En votación.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- ¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Terminada la votación.

--Se rechaza el tercer grupo de indicaciones del Ejecutivo, tocantes al artículo 199, a dos incisos del artículo 201 y a los artículos Segundo y Tercero Transitorios (18 votos en contra y 12 a favor).

Votaron por la negativa las señoras Allende, Alvear y Rincón y los señores Escalona, Girardi, Gómez, Lagos, Letelier, Muñoz Aburto, Pizarro, Quintana, Rossi, Ruiz-Esquide, Sabag, Tuma, Walker (don Ignacio), Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).

Votaron por la afirmativa los señores Chadwick, Chahuán, Coloma, Espina, García, Horvath, Larraín (don Hernán), Larraín (don Carlos), Longueira, Orpis, Pérez Varela y Prokurica.

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Queda una sola indicación.

El señor LABBÉ ( Secretario General ).- Los Senadores señores Muñoz Aburto , Gómez , Escalona y Letelier presentaron una indicación para sustituir, en el inciso segundo del artículo 9° que se propone agregar al DFL N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, el vocablo "veinticuatro" (la segunda vez mencionado) por la siguiente expresión: "por el número de meses efectivamente cotizados. Con todo, si dicho monto fuera inferior al ingreso mínimo mensual, regirá este último.".

El señor GIRARDI (Presidente).- En discusión.

Tiene la palabra el Honorable señor Letelier.

El señor LETELIER.- Señor Presidente , estimados colegas, el alcance de esta indicación dice relación...

El señor LONGUEIRA.- Quiero plantear un punto reglamentario, señor Presidente .

El señor GIRARDI (Presidente).- El Senador señor Longueira desea exponer un asunto de Reglamento.

El señor LETELIER.- Cuando termine mi intervención, podrá referirse a ello.

El señor LONGUEIRA.- ¡Usted no dirige la Sala!

El señor LETELIER.- ¡Quiero ejercer mi derecho a usar de la palabra!

El señor ESPINA.- ¡Quién es el Presidente del Senado!

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Una vez que concluya el Senador señor Letelier le concederé la palabra al Honorable señor Longueira.

El señor LETELIER.- Señor Presidente, quiero explicar la indicación que presentamos. Pido al Senador Longueira, con todo respeto, que me permita hacerlo.

El señor LONGUEIRA.- ¡Hable todo lo que quiera!

El señor LETELIER.- Cuando intervine al comienzo de la sesión sobre esta materia, por desgracia no se encontraba presente la señora Ministra Directora del SERNAM.

El objeto de la indicación es establecer un piso para los subsidios -en especial para trabajadoras con contrato a plazo fijo o por obra o faena-, equiparándolo con el ingreso mínimo mensual.

Según la base de cálculo propuesta, la suma de las remuneraciones de esas mujeres -algunas trabajan 5 o 6 meses- se divide por 12 o 24, lo que da un subsidio muy por debajo del ingreso mínimo.

Se estima que quienes tuvieran un cupo de los 6.500 contemplados originalmente -a esta altura de la discusión, la cobertura se ha ampliado- recibirían en promedio 47 mil pesos mensuales, y solo por tres meses.

Esas mujeres son las únicas que no tienen derecho a un pre y posnatal de 6 meses. Por eso presentamos la indicación.

Señor Presidente , estamos conscientes de que esta no puede ser votada. Pero quisimos formularla como un aporte. Porque nos asiste la convicción de que debe existir un piso para dichas personas, a fin de que reciban como subsidio por lo menos el equivalente a un ingreso mínimo mensual, o que se dividan sus remuneraciones en función de los meses que efectivamente han cotizado. Ello, para no generar una situación que algunos de nosotros consideramos del todo discriminatoria.

Hecha la constancia, retiramos la indicación.

--Queda retirada la indicación.

El señor GIRARDI (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Longueira.

El señor LONGUEIRA.- Es muy difícil retirar la demagogia.

Lo que usted hizo, señor Presidente, es lo que genera conflictos y molestias.

En este punto había un acuerdo: declarar inadmisible la indicación. Porque todos sabemos que lo es. Pero ello no se respeta.

Además, se permite exponer, hablar. Y algunos disfrutan esto.

Pero el problema es que todo ello rompe las confianzas.

Lo ocurrido hoy día lo considero grave. Algunos dirán: "No importa".

Señor Presidente, duele que en privado se nos diga que tenemos la razón, sobre todo en lo relativo a las dudas de constitucionalidad. Nos hiere porque, por primera vez, tendremos que recurrir al Tribunal Constitucional por una conducta, por una norma.

Señores de la Concertación que han hablado hoy han rechazado en otras oportunidades divisiones de votación como la que solicitaron en la Comisión.

¡Está en la historia!

Así no podemos tener legítimas discusiones y respetar la Constitución que juramos cumplir.

Y usted, señor Presidente , ha permitido que aquello ocurra.

Perdóneme, pero al final genera irritación el mal uso del Reglamento, el abuso de los miembros de la Mesa, a sabiendas de que había un acuerdo para reconocer que tal indicación es claramente inadmisible. Pese a ello, se presenta; se hace un discurso, y luego se retira por inadmisible.

¡Este es el espectáculo que da el Senado, por el cual hace mucho rato venimos reclamando!

Vamos a recurrir al Tribunal Constitucional por el bien del país.

El señor ESCALONA .- ¡Terminemos con el cinismo, Senador!

El señor LONGUEIRA.- Y agrego otra cosa.

El proyecto que creó el pilar solidario contenía artículos que establecían los plazos para su financiamiento. Si en tales disposiciones hubiésemos solicitado dividir la votación y rechazado las normas, habríamos obligado a gastar en ese mismo año el costo total del beneficio. Eso ocurre al utilizar inadecuadamente la facultad de pedir votación separada.

Entonces, señor Presidente , lo que han hecho aquí los Senadores de Oposición y la actitud que han tenido nos han molestado en gran parte de la discusión. Porque creemos que se debe respetar a la minoría y no abusar de ella, como lo hace la mayoría.

El señor ESCALONA .- ¡No sea cínico, Senador!

El señor LAGOS.- ¡La Mesa no abusa!

El señor GIRARDI (Presidente).- Senador Longueira, la Mesa no abusa de las minorías.

Habíamos convenido en que esta indicación sería declarada inadmisible. Y yo doy la palabra, como siempre se ha hecho, a todos los Senadores que la piden.

Creo que eso ha quedado suficientemente claro.

En consecuencia, se rechaza la indicación por ser inadmisible y...

El señor LETELIER.- ¡La retiramos!

El señor LONGUEIRA.- ¡Pero si es inadmisible, señor Presidente!

El señor COLOMA.- ¡Hay que retirarla!

El señor GIRARDI ( Presidente ).- Ya fue retirada, por inadmisible.

El señor GÓMEZ.- Se debe votar el articulado.

El señor ESCALONA.- ¿Y el resto de los artículos, señor Presidente?

La señora ALLENDE.- Sí, falta aprobar los artículos.

El señor GIRARDI (Presidente).- Los artículos están aprobados. Queda despachado el proyecto en particular.

1.7. Segundo Informe de Comisiones Unidas

Senado. Fecha 30 de mayo, 2011. Informe de Comisiones Unidas en Sesión 21. Legislatura 359.

?INFORME DE LAS COMISIONES DE TRABAJO Y PREVISIÓN SOCIAL, Y DE SALUD, UNIDAS, recaído en el proyecto de ley, en primer trámite constitucional, en materia de duración del descanso de maternidad.

BOLETÍN Nº 7.526-13

____________________________________

HONORABLE SENADO:

Vuestras Comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Salud, unidas, tienen el honor de informaros respecto del proyecto de ley de la referencia, iniciado en Mensaje de Su Excelencia el señor Presidente de la República, con urgencia calificada de “suma”.

Cabe señalar que este proyecto fue discutido en general y en particular, en virtud del acuerdo adoptado, oportunamente, por la mayoría de los Comités.

A una o más de las sesiones en que las Comisiones unidas estudiaron esta iniciativa de ley asistieron, además de sus miembros, los Honorables Senadores señora Isabel Allende Bussi y señores Andrés Chadwick Piñera, Camilo Escalona Medina, Alberto Espina Otero, José Antonio Gómez Urrutia, Ricardo Lagos Weber, Juan Pablo Letelier Morel, Alejandro Navarro Brain, Jaime Orpis Bouchon y Jaime Quintana Leal, y los Honorables Diputados señoras Cristina Girardi Lavín, Carolina Goic Boroevic, María José Hoffmann Opazo, Marta Isasi Barbieri, Andrea Molina Oliva, Claudia Nogueira Fernández y Mónica Zalaquett Said, y señores Enrique Accorsi Opazo, Osvaldo Andrade Lara, Juan Carlos Latorre Carmona, Javier Macaya Danus, Miodrag Marinovic Solo de Zaldívar y Pedro Velásquez Seguel.

Asimismo concurrieron, del Servicio Nacional de la Mujer, la Ministra Directora, señora Carolina Schmidt Zaldívar, la Subsecretaria, señora Cecilia Pérez, el Jefe de Gabinete, señor Alejandro Ferrnández, la Jefa de Comunicaciones, señora Macarena Villarino, la Jefa del Departamento de Reformas Legales, señora Andrea Barros, y la abogada de dicho Departamento, señora Susan Ortega.

Del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, asistieron, la Ministra, señora Evelyn Matthei Fornet, la Jefa de Gabinete, señora Paulina Astorga, el asesor legislativo, señor Francisco Del Río, y el periodista, señor Juan Pablo Lañas.

Del Ministerio de Salud, concurrieron, el Ministro, señor Jaime Mañalich Muxi, acompañado por los asesores, señores Juan Cataldo y Máximo Pavez, y por la Jefa de Comunicaciones, señora Ana María Morales. Igualmente, asistieron el Secretario Regional de Salud V Región, señor Jaime Jamett, y su asesora, señora Marcela Aranda.

Del Ministerio de Hacienda, asistieron, el Ministro, señor Felipe Larraín Bascuñán, el Subsecretario, señor Rodrigo Alvarez Zenteno, la asesora legislativa, señora Carmen Soza y los asesores señores Pablo Santiago y Andrés Venegas. De la Dirección de Presupuestos, la Directora, señora Rossana Costa, la abogada, señora Patricia Orellana y el analista, señor Franco Zecchetto.

Del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, asistieron, el Ministro, señor Cristián Larroulet Vignau, el Subsecretario, señor Claudio Alvarado Andrade, la Coordinadora División Relaciones Políticas e Institucionales, señora Carolina Infante, los asesores, señorita Carolina Salas, y señores Andrés Dockendorff y Alberto Vergara, y el analista, señor Tomás Fuentes.

Del Ministerio Secretaría General de Gobierno, concurrió los asesores, señora Constanza Hube y señor Juan José Bruna.

Asimismo asistieron, especialmente invitadas a exponer sus puntos de vista en torno al proyecto de ley en estudio, las siguientes entidades, representadas del modo que sigue:

La Central Unitaria de Trabajadores de Chile (CUT), encabezada por su Presidente, señor Arturo Martínez, acompañado por la Vicepresidenta, señora Silvia Aguilar, la Vicepresidenta de la Secretaría de la Mujer, señora María Rozas -cuyo lamentable fallecimiento se produjo con posterioridad a su participación en este debate-, la Consejera, señora Laura San Martín, y el abogado asesor, señor Roberto Godoy.

La Central Autónoma de Trabajadores de Chile (CAT), representada por su Presidente, señor Oscar Olivos, junto al Secretario General, señor Alfonso Pastene, el Tesorero, señor Abraham Armijo, y la Consejera Nacional, señora María Teresa Fevriel, y la señora Luisa Soto.

La Unión Nacional de Trabajadores de Chile (UNT), por intermedio de su Presidente, señor Diego Olivares Aravena (Sector Bancario Privado), acompañado por la Vicepresidenta de la Mujer, señora Georgina Cortés (Sector Salud Pública), la Consejera, señora Ana Gloria Cofré (Sector Comercio), el Secretario Interuniones, señor Pelayo Astorga (Sector Comercio), y del Departamento de la Mujer, las señoras Florinda Castillo (Sector Comercio) y Paulina Inostroza (Sector Correos de Chile).

La Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), encabezada por su Presidente, señor Lorenzo Constans, junto al Gerente General, señor Fernando Alvear.

Comunidad Mujer, por intermedio de su Directora Ejecutiva, señora Alejandra Sepúlveda, la Directora de Estudios, señora Andrea Betancor y la periodista, señora Andrea Campos.

La Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (FENPRUSS), representada por el Secretario Nacional (S), señor José Seguel, el Vicepresidente, señor Yamil Asenié, los Directores Nacionales, señora Dina Imaña (Encargada Igualdad de Oportunidades), señora Rosa Domínguez (Área Jurídica), señora Laura Bremer (Tesorera Nacional), y señor Carlos Pincheira (Encargado de Jóvenes, VIII Región), junto a las señoras Carolina Quilodrán y Carolina Vera.

La Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), por intermedio de su Presidente, señor Raúl De la Puente, la Vicepresidenta, señora Jeanette Soto, la Primera Vicepresidenta, señora Nury Benítez, la Vicepresidenta Nacional de la Mujer, señora Ana Bell Jaras, la Vicepresidenta Previsión Social, señora Blanca Salazar, el Vicepresidente Modernización del Estado, señor Bernardo Jorquera, la Secretaria General Nacional, señora Angela Rifo, el Secretario Técnico de Jóvenes, señor Paul Laulié, y la Dirigenta Nacional, señora Magdona Muñoz.

El Colegio de Matronas de Chile A.G., representado por su Presidenta, señora Anita Román.

Del mismo modo, concurrieron:

Por el Instituto Libertad y Desarrollo, los asesores legislativos, señora Silvia Baeza y señor Daniel Montalva.

Por el Instituto Igualdad, el Coordinador Legislativo, señor Gabriel de la Fuente.

Por la Corporación de Estudios para Latinoamérica (CIEPLAN), la abogado, señorita Macarena Lobos.

Por la Fundación Jaime Guzmán, la asesora, señora Cecilia Flores.

Por la Corporación Humanas, la abogada del Programa Seguimiento Legislativo, señorita Camila Maturana.

Cabe consignar que, durante la discusión del presente proyecto de ley, se recibieron los siguientes informes preparados por la Biblioteca del Congreso Nacional, titulados: “Financiamiento del Subsidio por Incapacidad Laboral”, “Postnatal: Experiencia jurídica y socioeconómica comparada” y “Estadísticas Nacionales y Regionales de Mujeres: Inserción Laboral y Subsidios Maternales”.

Asimismo, se recibió la opinión por escrito de la Asociación de Padres de Prematuros (ASPREM).

Todos los referidos documentos fueron debidamente considerados por los miembros de las Comisiones unidas, y se contienen en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

OBJETIVOS DEL PROYECTO

En lo fundamental, mejorar el régimen legal sobre protección a la maternidad, a fin de garantizar el mejor cuidado de los hijos, fomentar la corresponsabilidad del padre y la madre en dicha tarea, y facilitar una mayor conciliación entre familia y trabajo para los hombres y mujeres de nuestro país.

Las propuestas y contenidos esenciales del proyecto para el cumplimiento de sus objetivos son:

- Descanso de maternidad:

La iniciativa legal en análisis mantiene, sin modificaciones, el actual régimen de descanso de maternidad en cuanto a su duración y al subsidio a que éste da lugar. Conforme a ello, se conserva tanto el permiso de seis semanas antes del parto y doce semanas después de él, como el subsidio pagado por el Estado. Lo anterior, según indica el Mensaje, considerando que se trata de derechos laborales adquiridos que el Ejecutivo declara respetar y proteger.

- Adopciones:

Reconociendo que el período postnatal no sólo se otorga en beneficio de la madre que se recupera del parto, sino que también en beneficio de los niños y del vínculo que éstos generan con sus padres en los primeros meses, se dispone que los padres de hijos adoptados menores de 6 meses, gozarán tanto del período de postnatal como del nuevo período de postnatal parental, de acuerdo a las normas generales.

Respecto de los menores que no sean recién nacidos, se propone conceder al adoptante el período de permiso postnatal parental, con el correspondiente subsidio.

Lo anterior, según expresa el Mensaje, atendida la especial situación en la cual se encuentran estos niños, para quienes es necesario tener un tiempo de adaptación junto a sus nuevos padres, construyendo lazos de apego y cuidado.

Sobre el particular, el Mensaje destaca además que, actualmente en Chile, el 77% de los niños adoptados tienen más de seis meses de edad al momento en que se produce la adopción, según fuentes del Servicio Nacional de Menores (SENAME), al año 2010.

- Nuevo permiso postnatal parental:

El proyecto de ley contempla la ampliación del postnatal, mediante la creación del denominado permiso postnatal parental, consistente en un tiempo de descanso inmediato al período postnatal, del cual puede hacer uso la madre o el padre, a elección de la primera.

Se trata de un derecho irrenunciable para todas las madres trabajadoras.

Este permiso postnatal parental será de doce semanas, seis de las cuales la madre podrá traspasar al padre. En efecto, el permiso podrá ser ejercido completamente por la madre, o fraccionado en 6 semanas para la madre y 6 semanas para el padre, siempre a elección de la madre, con goce del subsidio que le corresponde a ella. En caso de que lo tome el padre, deberá corresponder a las últimas 6 semanas de este período.

De este modo, explica el Mensaje, serían las propias familias las que elijan la forma de cuidar a sus hijos, según la manera que mejor se adapte a sus necesidades y realidad, incorporando el concepto de corresponsabilidad, ya que tanto padre o madre podrán usar este permiso.

Por otra parte, durante este período, la madre recibirá un subsidio equivalente a su remuneración, con un tope de 30 unidades de fomento.

Asimismo, las madres trabajadoras con derecho a postnatal, también tendrán derecho de trabajar parcialmente desde el tercer mes, para completar la remuneración no cubierta por el subsidio, si así ellas lo quisieran, y sin perder el subsidio.

- Enfermedad grave del hijo menor de un año:

En esta materia, de acuerdo a lo que consigna el Mensaje, la iniciativa espera solucionar el mal uso que se ha dado al permiso por enfermedad grave del hijo menor de un año.

Para ello, dicho permiso se mantiene en los mismos términos que se contempla en la actualidad, con las siguientes innovaciones:

Atendido que existen diferentes tipos de enfermedades que afectan a los recién nacidos, se distingue entre enfermedades graves y gravísimas, las que serán determinadas mediante un decreto supremo, expedido por el Ministerio de Salud.

Respecto de las enfermedades que sean consideradas gravísimas, se mantiene el actual sistema de permiso y subsidio, y para las calificadas como graves, se establece un permiso y subsidio equivalente a la remuneración de la madre, con un tope de 30 unidades de fomento y con copago escalonado de acuerdo al tramo del ingreso de la madre.

En cuanto a las enfermedades graves, sólo podrá ejercerse este derecho una vez cumplido el descanso postnatal y el permiso postnatal parental.

Finalmente, se establece que el profesional, al emitir la respectiva licencia médica, deberá efectuar un informe detallado y fundado en el cual conste la necesidad de su otorgamiento. El Mensaje explica que este es un mecanismo que se introduce para evitar el fraude en este tipo de licencias.

- Fuero:

Atendida la importancia que tiene el fuero en la protección de la maternidad, y a fin de favorecer el ingreso de las mujeres al mercado laboral remunerado formal, la iniciativa propone mantener el actual régimen de fuero, pero modificando algunos aspectos del mismo.

Así, se mantiene su inicio junto al del embarazo, pero se extiende hasta un año después del nacimiento del niño. Con ello, según apunta el Mensaje, el proyecto se hace cargo de no seguir prolongando el fuero maternal con la extensión del post natal.

Por otra parte, en los contratos a plazo fijo o por obra, se hace coincidir la duración del fuero con el término de la obra o plazo que dio origen al contrato. Lo anterior, destaca el Mensaje, es una de las principales innovaciones en la materia, y busca poner fin a la discriminación laboral de la mujer.

- Aumento de cobertura:

A este respecto, el Mensaje explica que la iniciativa aborda la situación de aquellas mujeres que, si bien tienen un trabajo formal, sus contratos son a plazo fijo o por obra o faena, como las trabajadoras agrícolas de temporada. En estos casos, la mujer que trabaja conforme a alguna de estas modalidades, no es contratada cuando está embarazada y, por tanto, no registra cotización el mes previo de comenzar su prenatal, por lo que no accede a los derechos o beneficios que contemplan las normas sobre protección a la maternidad. Esta situación afecta particularmente a las mujeres de menores ingresos.

Por lo anterior, el proyecto extiende la aplicación del permiso y subsidio de pre y postnatal, a las mujeres que cumplan los siguientes requisitos:

-Integrar un hogar perteneciente al 20% más pobre de la población;

-Tener doce meses de afiliación previsional antes del embarazo;

-Tener ocho o más cotizaciones, continuas o discontinuas, en los veinticuatro meses anteriores al embarazo;

-Que su última cotización haya sido en virtud de un contrato a plazo fijo, o por obra o faena, dentro de los cuales se entienden incorporadas las trabajadoras agrícolas de temporada.

Con estas modificaciones, según señala el Mensaje, quedarían cubiertas por las normas sobre protección a la maternidad, todas las madres trabajadoras que tienen un contrato laboral, ya sea de carácter indefinido, o a plazo fijo o por obra o faena y, asimismo, las trabajadoras independientes, con lo cual se cumpliría el objetivo de ampliar la cobertura de dichas normas, abarcando la mayor cantidad de mujeres posible.

NORMAS DE QUÓRUM ESPECIAL

Os hacemos presente que los artículos 1° y 2° permanentes del proyecto de ley, deben ser aprobados con quórum calificado, por cuanto regulan el ejercicio del derecho a la seguridad social, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 19, Nº 18º, de la Constitución Política de la República, en relación a lo establecido en el artículo 66, inciso tercero, de esa Carta Fundamental. Necesitan tal quórum aprobatorio, la primera de dichas normas, en cuanto reemplaza los artículos 195, 198 y 200 del Código del Trabajo, e incorpora a ese cuerpo de leyes un artículo 197 bis, nuevo. La segunda disposición, en tanto, debe ser aprobada con el quórum en referencia, en cuanto modifica el artículo 8° del decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, e incorpora a dicho cuerpo legal, un artículo 9°, nuevo. Además, requieren el mismo quórum de aprobación, los artículos primero a tercero transitorios.

Se hace presente que la Sala del Senado envió un oficio solicitando el parecer de la Excelentísima Corte Suprema, respecto del artículo 199 que contempla el artículo 1° permanente del proyecto que se propone, en cumplimiento de lo preceptuado por el artículo 77 de la Carta Fundamental, y el artículo 16 de la ley N° 18.918, Orgánica Constitucional del Congreso Nacional, ante la incidencia que dicha norma podría tener en las atribuciones de los tribunales de justicia.

Con fecha 20 de abril de 2011, y mediante Oficio N° 76-2011, el Máximo Tribunal dio respuesta a la consulta formulada, señalando en su Considerando Cuarto que “del tenor de la norma respecto de la cual se ha requerido informe a esta Corte Suprema aparece que ella no dice relación con la organización y atribuciones de los tribunales, en los términos que contempla el inciso segundo del artículo 77 de la Constitución Política de la República, de manera tal que este Máximo Tribunal estima que no corresponde evacuar el informe previsto en la citada disposición de la Carta Fundamental.

Por estas consideraciones y de conformidad con lo dispuesto en los preceptos citados, se acuerda no emitir pronunciamiento respecto del proyecto de ley en referencia.”.

Sin perjuicio de lo anterior, se previene que los Ministros señores Adalis Oyarzún Miranda, Jaime Rodríguez Espoz, Rubén Ballesteros Cárcamo y Sergio Muñoz Gajardo, a modo de contribución a la actividad legislativa, estuvieron por consignar el parecer del Tribunal Supremo en cuanto a la suspensión de la facultad para emitir licencias médicas contemplada respecto del profesional involucrado en la obtención indebida de beneficios. Sobre el particular, los señores Ministros estimaron coherente que la respectiva solicitud sea resuelta, conforme a las circunstancias del caso, por el Juez de Garantía, mediante resolución fundada, pero sin la limitación de tiempo que establece la norma en examen, esto es, hasta el cierre de la investigación o por el período inferior que al efecto fije el tribunal.

Por su parte, el Ministro señor Sergio Muñoz Gajardo, también a modo de contribución al proceso de generación de la ley, informó sus observaciones en torno a los siguientes temas que aborda la disposición en análisis: la distinción entre enfermedades graves y gravísimas, el cálculo del subsidio sobre la base de la remuneración de la madre, la ausencia de plazo para la dictación del Reglamento a que hace alusión la norma consultada, y la responsabilidad solidaria del profesional para la devolución de los beneficios obtenidos indebidamente en este orden.

Se deja constancia que, en el marco de las celebraciones del Bicentenario del Congreso Nacional, y con ocasión del análisis de la iniciativa legal en informe, las Comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Salud, unidas, con la colaboración de la Biblioteca del Congreso Nacional, organizaron un Seminario denominado “Proyecto de ley en materia de duración del Descanso de Maternidad”, el cual convocó a representantes de los diversos sectores del quehacer nacional, y se llevó a efecto el día 13 de mayo del corriente, en el Centro de Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Dicho Seminario se estructuró sobre la base de cinco paneles de trabajo, denominados del siguiente modo, al tenor de las materias que abordaron:

“Derecho maternal: flexibilidad y cobertura”;

“Modificaciones al fuero y al derecho de alimentación”;

“Costos y financiamiento del proyecto de ley”;

“Nuevo sistema de la licencia del hijo menor de un año”, y

“Corresponsabilidad: creación del permiso parental”.

La nómina de quienes intervinieron en cada uno de los referidos paneles, así como las conclusiones a que arribaron los participantes en los mismos, se consignan en sendos documentos que fueron debidamente considerados por los miembros de las Comisiones unidas, y se contienen en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

Se deja constancia, asimismo, que las Comisiones organizadoras valoran y agradecen la significativa participación ciudadana registrada en dicha oportunidad.

ANTECEDENTES

Para el debido estudio de esta iniciativa legal, se han tenido en consideración, entre otros, los siguientes:

I.- ANTECEDENTES JURÍDICOS

1.-El Código del Trabajo, especialmente su Libro II, sobre Protección a los Trabajadores, Título II, denominado “De la Protección a la Maternidad”.

2.-El decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que fija normas comunes para los subsidios por incapacidad laboral de los trabajadores dependientes del sector privado.

3.-El decreto con fuerza de ley N° 150, de 1982, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de las normas sobre sistema único de prestaciones familiares y sistema de subsidios de cesantía para los trabajadores de los sectores privado y público, contenidas en los decretos leyes Nos 307 y 603, ambos de 1974.

4.-El decreto ley N° 3.500, de 1980, que establece un nuevo sistema de pensiones.

5.-La ley N° 19.620, que dicta normas sobre adopción de menores.

6.-El Código Penal, especialmente sus artículos 193 y 202.

7.-La ley N° 18.418, que traspasa al Fondo Único de Prestaciones Familiares y Subsidios de Cesantía, el financiamiento de los subsidios de reposo maternal.

8.-La ley Nº 18.834, Estatuto Administrativo, cuyo texto refundido, coordinado y sistematizado fue fijado por el decreto con fuerza de ley Nº 29, de 2005, del Ministerio de Hacienda.

9.-La ley N° 18.883, que aprueba Estatuto Administrativo para Funcionarios Municipales.

10.-El Convenio N° 3, de la Organización Internacional del Trabajo, relativo a la protección a la maternidad, adoptado en la Conferencia General convocada el 29 de octubre de 1919.

11.-El Convenio N° 103, de la Organización Internacional del Trabajo, relativo a la protección a la maternidad (revisado), adoptado el 28 de junio de 1952, y ratificado por Chile con fecha 14 de octubre de 1994.

12.-El Convenio N° 156, de la Organización Internacional del Trabajo, sobre los trabajadores con responsabilidades familiares, adoptado el 23 de junio de 1981 y ratificado por Chile con fecha 14 de octubre de 1994.

13.-El Convenio N° 183, de la Organización Internacional del Trabajo, relativo a la protección a la maternidad, adoptado con fecha 15 de junio de 2000.

II.- ANTECEDENTES DE HECHO

El Mensaje que origina el proyecto de ley en informe, en fundamento de su propuesta normativa, se refiere a los antecedentes considerados para legislar en esta materia, a la importancia de proteger la maternidad, y a los problemas que evidencia nuestro actual sistema. Luego, expone los objetivos que persigue la iniciativa y el contenido de la misma. Las consideraciones sostenidas son las siguientes:

En primer término, el Mensaje señala que, dando cumplimiento a uno de los compromisos asumido durante la campaña presidencial, fueron preparadas las modificaciones legales relativas al régimen de protección a la maternidad. Al efecto, informa, fue convocada una comisión interdisciplinaria de catorce expertos de alta excelencia profesional y técnica, de la cual se obtuvieron valiosos antecedentes y conclusiones que sirven de base a este proyecto de ley, el cual permitirá a Chile hacer un importante avance en esta materia, bajo la premisa que, en nuestro país, ser madre no debe ser un impedimento para tener trabajo, y tener trabajo no debe ser un impedimento para ser madre.

Entre los antecedentes tenidos a la vista, añade, está la preocupante disminución de la tasa de natalidad que registra nuestro país, la cual, hoy en día, revela que las mujeres están teniendo 1,9 hijos, bastante por debajo de los 2,1 que son necesarios para renovar la población actual. Esto significa que Chile se hace viejo y las familias están optando por tener menos niños. Por esto, advierte, es preciso entregar a las madres y padres de nuestro país el mayor apoyo.

Señala también que el reconocimiento del valor de la maternidad, la familia y la infancia, hace necesario que el Estado establezca herramientas para proteger el embarazo y cuidado de los niños, particularmente de los más vulnerables. Las mujeres de nuestro país quieren ser madres, pero muchas ello se dificulta por el costo que implica y por las barreras actualmente existentes y que les impiden trabajar y cuidar de buena manera a sus hijos, a la vez.

Destaca, asimismo, que es fundamental para el desarrollo de Chile tener niños sanos, felices y capaces de enfrentar los desafíos que se les vienen por delante. Ello solo será posible si los esfuerzos se enfocan en darles un cuidado de calidad, particularmente en la primera infancia ya que, como es sabido, nadie cuida mejor a sus hijos que sus propios padres.

Añade que la Constitución Política de la República señala que el Estado protege y reconoce a la familia como el núcleo fundamental de la sociedad. Son justamente esas familias a las que es necesario entregar las máximas herramientas para el pleno desarrollo tanto físico como humano de los niños, permitiéndoles así a todos sus integrantes alcanzar el cumplimiento de sus aspiraciones y metas.

Enseguida, el Mensaje destaca que proteger la maternidad genera beneficios para toda la sociedad, lo que demuestra su importancia.

Así, acota, para todas las mujeres es necesario contar con un período de recuperación posterior al parto. De acuerdo a antecedentes médicos, en promedio las mujeres necesitan de nueve semanas de reposo y cuidados, lo que incluye lograr la recuperación física de los órganos reproductivos, la adecuación psicosocial a su nueva condición de madre, y la identificación precoz de complicaciones derivadas del embarazo y parto.

Del mismo modo, los requerimientos del recién nacido hacen que éste necesite de un tiempo junto a su madre para su mayor desarrollo tanto psicosocial como nutricional y físico. Existe consenso entre los médicos respecto de la importancia que tiene el apego y la lactancia materna tanto para el desarrollo físico como intelectual del menor. La leche materna es la principal fuente de nutrientes que necesitan los niños para un mejor desarrollo. Los niños alimentados con leche materna son más sanos, ya que están más protegidos contra diversas enfermedades, y tienen un mayor desarrollo de su inteligencia.

Además de la lactancia, subraya, el apego que se genera desde el nacimiento y durante los primeros meses entre la madre y el niño, es fundamental para su desarrollo futuro.

Sin perjuicio de lo anterior, últimamente se ha destacado también la importancia de la figura paterna en el desarrollo infantil temprano. Existen estudios que muestran que el apego seguro materno y paterno se influyen mutuamente y de manera interdependiente. Adicionalmente, la participación del padre en el período perinatal se asocia con un mayor nivel de desarrollo cognitivo y social del niño, una menor tasa de depresión materna, menor estrés parental y una mayor participación del padre en la crianza del hijo durante su vida.

Desde la perspectiva social, agrega el Mensaje, la protección a la maternidad genera beneficios para la sociedad completa. Efectivamente, la sociedad reconoce que es necesario para su desarrollo y permanencia, compensar a las mujeres por el hecho de tener que dejar de trabajar para tener hijos. La maternidad se considera un bien social y el Estado se hace cargo de apoyar a los padres en este proceso, en la medida de sus posibilidades. Ello, en la práctica, se realiza mediante la concesión de un período de descanso y del subsidio maternal.

Tal es la trascendencia de lo señalado, que ha significado que nuestro país cuente con una de las legislaciones sobre protección a la maternidad más avanzadas y extensas de Latinoamérica.

A continuación, el Mensaje reseña los derechos que nuestra legislación contempla en esta materia. Se refiere así al descanso pre y post natal, al subsidio estatal, al descanso post natal suplementario, al permiso post natal para los padres adoptivos, al permiso en caso de enfermedad grave del hijo menor de un año, al fuero maternal, al derecho a alimentar al hijo menor de dos años y al permiso post natal del padre.

Explica, así, que en nuestro país la trabajadora embarazada tiene derecho a un permiso y subsidio por maternidad de seis semanas antes del parto y doce semanas después de éste, sin perjuicio de la posibilidad de que alguno de estos períodos se extienda en razón de su estado de salud, ya que en caso que la madre presente alguna enfermedad o complicación asociada al embarazo o parto, su prenatal comenzará antes o su postnatal se prolongará. Durante todo ese tiempo, a la trabajadora le queda prohibido el trabajo y goza de un subsidio fiscal equivalente a la totalidad de sus remuneraciones, con un límite legal en relación a sus cotizaciones previsionales y de salud.

Recalca que el total del permiso maternal financiado por el Estado, en Chile, es de dieciocho semanas, siendo éste uno de los más largos de toda América Latina. En general, añade, el resto de los países de la región contemplan permisos por maternidad más breves, tanto en su fase prenatal como postnatal, ya que se extienden, en la mayoría de los casos, sólo entre seis y ocho semanas.

Por otra parte, si como consecuencia del alumbramiento se produce una enfermedad comprobada con certificado médico, que impida el regreso al trabajo por un plazo superior al postnatal, éste se prolonga por el tiempo que determine el médico o matrona encargado, mediante un postnatal suplementario.

Además, a los padres adoptantes también se les reconoce el derecho de tener un período postnatal de doce semanas, pero sólo cuando el niño es menor de seis meses.

En caso de enfermedad grave del hijo menor de un año, la madre tiene derecho a un permiso y subsidio de su remuneración, por el período que dure el permiso. Este derecho también lo puede ejercer el padre cuando la madre así lo prefiere si ambos trabajan o cuando el padre ejerce la tuición del menor.

Destaca que este permiso y subsidio son beneficios que no se contemplan en el resto de las legislaciones a nivel mundial. Además, agrega, se trata de una licencia única en su tipo, completamente financiada por el Estado.

Señala también que las trabajadoras de nuestro país gozan además de fuero maternal, que consiste en el derecho de toda mujer embarazada a no ser despedida por motivo de su maternidad, garantizándole la permanencia en su puesto de trabajo desde el momento del embarazo hasta un año después de expirado el descanso de maternidad. En caso de las trabajadoras adoptantes, el año se cuenta desde la fecha de la sentencia que confía el cuidado personal del menor.

Indica, asimismo, que el fuero maternal chileno es el más largo del mundo, alcanzando en total 2 años. Muchos países no contemplan fuero y aquéllos que sí lo tienen, lo limitan al regreso de la mujer al trabajo después de su postnatal.

Por otra parte, las trabajadoras con hijos menores de 2 años en Chile gozan también de un permiso de una hora al día para dar alimento a su hijo menor de dos años, con cargo al empleador. Dicho período se considera como trabajado efectivamente para efectos del pago de las remuneraciones. El empleador, adicionalmente, está obligado a pagar los costos de movilización que la madre deba emplear para concurrir a dar alimento a su hijo.

Finalmente, se reconoce al padre el derecho a un permiso pagado por el empleador de 5 días desde el nacimiento del hijo, que puede utilizar desde el momento del parto y hasta un mes después de éste. En caso de trabajador adoptante, los cinco días se cuentan desde la fecha de la sentencia que entrega el cuidado personal del menor.

A continuación el Mensaje explica los problemas de que adolece el actual sistema de protección a la maternidad que rige en nuestro país.

En primer lugar, refiere que la duración del permiso maternal no permite aprovechar los beneficios que genera para la madre y para el hijo el estar juntos durante los primeros meses de vida de éste último, ya que la progenitora se reincorpora al trabajo cuando el menor tiene doce semanas de vida e incluso, muchas veces, vuelve a laborar con el menor, exponiéndolo a temperaturas o condiciones ambientales que no son las más adecuadas para su salud.

Expresa que los estudios médicos indican que una condición necesaria para la óptima salud del menor es la lactancia materna durante sus primeros seis meses de vida, lo que es muy difícil de cumplir para la mayoría de las madres con el actual período postnatal, pues el retorno a las largas jornadas laborales propias de sus trabajos, les impide prolongar la lactancia materna después de las 12 semanas, la que logran extender por seis meses sólo un 14% de las madres trabajadoras, contra el 55% de aquellas que permanecen en sus hogares. Ello hace que el proyecto sea una señal en el sentido que si se quiere niños más sanos, se deben entregar las herramientas para que dispongan de un mayor período de lactancia materna.

Señala que otro inconveniente de la legislación actual lo constituye la rígida distribución del tiempo del pre y postnatal, que no reconoce la realidad de que cada mujer experimenta el embarazo en forma distinta a las demás y, más aún, para una misma mujer cada uno de sus embarazos es diferente, por lo que en algunos casos es necesario utilizar las seis semanas de descanso prenatal para un buen término del período de gestación, y en otros, en cambio, es factible mantener inalterable el ritmo habitual de vida. A ello se agrega, además, la evidencia científica y médica de ser necesario un descanso previo al parto de dos o tres semanas, período que idealmente debería ser de tres a cuatro semanas.

Menciona que la Organización Internacional del Trabajo no recomienda un descanso prenatal específico, sino sólo un período total de doce semanas entre el pre y el postnatal.

Asimismo, hace presente que la rigidez de los actuales permisos impide que las chilenas y sus familias los adapten según la manera que mejor satisfaga sus necesidades y las de sus hijos.

En otro sentido, indica que el actual sistema dificulta conciliar el trabajo y la familia y una mayor corresponsabilidad entre padres y madres. Agrega que, con el ingreso de las mujeres al mundo laboral y su participación en el sustento económico familiar, sería dable esperar un apoyo más sistemático de los hombres en las labores domésticas y, en especial, de aquellas asociadas al cuidado de los niños, señalando que el país no alcanzará un verdadero desarrollo social y económico si los hombres y mujeres no pueden participar activamente en las actividades laborales y compartir más equitativamente las tareas del hogar y crianza de sus hijos. Los actuales cinco días de permiso postnatal del padre, recalca, son sólo una pequeña señal, pero sin duda ello no es suficiente.

Destaca que otro de los problemas, que se ha presentado con la aplicación práctica de la legislación en esta materia, dice relación con el permiso y subsidio por enfermedad grave del hijo menor de un año, sistema que se ha prestado para que muchas mujeres hagan mal uso del beneficio al emplearlo como un mecanismo para aumentar artificialmente su período postnatal, con financiamiento del Estado.

Agrega que las cifras dejan al descubierto que dicho permiso es utilizado mayoritariamente por mujeres pertenecientes a los sectores con mayores niveles de ingreso, que cuentan con los contactos necesarios para obtenerlo, incrementando la desigualdad respecto de las madres y niños más vulnerables. De esta forma, prosigue el Mensaje, mediante este permiso se agregan diez semanas y cinco días adicionales al período postnatal, lo que determina que en Chile se produzca un postnatal efectivo de cinco meses y medio.

Hace presente que para otorgar licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, en un 57% de los casos se alega reflujo gastroesofágico, pese a que la evidencia internacional indica que dicha enfermedad tiene una incidencia de sólo 0,3% en los niños.

Agrega que son varios los motivos que incentivan el uso incorrecto de este beneficio. En primer lugar, acota, los médicos consideran que al extender el postnatal a seis meses, incluso por este medio, lo hacen en bien del menor, y ello, porque reconocen la importancia que tiene para el niño el que su madre pueda permanecer con él y amamantarle hasta los seis meses. En cuanto a la madre, la ausencia de un costo asociado al uso inadecuado de este subsidio, se torna en un incentivo para permanecer más tiempo con su hijo y extender el período de lactancia, debido a que recibe íntegramente su remuneración durante ese lapso. Subraya que, pese a los esfuerzos desplegados, no ha sido posible disminuir los abusos que se cometen en este ámbito.

A continuación el Mensaje se refiere al fuero maternal, cuyo objetivo es asegurar que las mujeres no sean despedidas a causa de su embarazo o su condición de madres. Hace presente la necesidad de perfeccionar su actual tratamiento en la ley, atendida la relevancia de proteger el fuero para que éste cumpla efectivamente su objetivo y, al mismo tiempo, evitar que se transforme en una traba para la contratación de mujeres, particularmente en aquellos trabajos que por su naturaleza se extinguen, como ocurre en los pactados a plazo fijo o por obra o faena determinada, en los cuales actualmente se necesita seguir un procedimiento de desafuero para poner fin a la relación laboral si la mujer se embaraza, aunque haya terminado la obra que dio origen al contrato.

Agrega que en más del 95% de los casos el desafuero se concede, generando costos de representación judicial para la mujer y, para el empleador, el desincentivo para emplear trabajadoras que desempeñen tales labores. Ello afecta fuertemente las oportunidades de acceso de las mujeres al mercado laboral, particularmente en industrias intensivas en el empleo de mano de obra, como por ejemplo, la construcción, donde se evita contratarlas ante la posibilidad de verse obligados a mantenerlas empleadas por un lapso de hasta dos años adicionales al término del plazo o de la obra que dio origen a su contratación, situación que perjudica la inserción laboral de las mujeres y las termina excluyendo de aquellos trabajos esencialmente temporales.

Respecto de la cobertura del sistema de protección a las madres trabajadoras, de acuerdo a las estadísticas del año 2009, de los 235.365 niños nacidos, sólo 83.997 madres gozaron del permiso y subsidio por maternidad, lo que significa que la baja tasa de participación laboral de la mujer y la precariedad, temporalidad e informalidad de su trabajo, determina que sólo un tercio de los niños que nacen en el país tiene a su madre cubierta por esta protección legal a la maternidad.

Continúa señalando que dicha realidad se muestra más dramática al conocer que los sectores con menor participación laboral corresponden a los quintiles de más bajos ingresos, donde precisamente se encuentran aquellas madres con mayores dificultades para trabajar y cuidar a sus hijos. Estudios internacionales demuestran que permisos maternales más prolongados incrementan la participación laboral, en especial de las madres en situación más vulnerables. Agrega que el país tiene el desafío de permitir la incorporación de más mujeres a la fuerza de trabajo y, con ello, al sistema de protección a la maternidad, posibilitando que, además de contar con los recursos necesarios para el sustento de sus familias y el mejor cuidado de sus hijos, sean parte del desarrollo nacional, se sientan orgullosas de sí mismas y se rompa el círculo de la pobreza.

Finaliza esta parte del Mensaje señalando que el actual sistema de protección a la maternidad contempla el subsidio más regresivo del Estado chileno, ya que, del total de los recursos destinados al subsidio maternal, sólo un 5% beneficia al quintil más pobre de la población, mientras que más del 52% se dirige a las madres del quintil de mayores ingresos. Atendido lo anterior, concluye, para cumplir el objetivo de proteger a los niños más vulnerables, es necesario ampliar la cobertura de este sistema de protección para incluir a aquellas mujeres que, por no cumplir los actuales requisitos, no son favorecidas por el subsidio, focalizando mejor los recursos del Estado para revertir la aludida regresividad.

Enseguida, el Mensaje describe los objetivos del proyecto de ley. Sobre el particular, explica que, entre los compromisos asumidos durante la candidatura presidencial, estaban el de reconocer y apoyar el valor de la maternidad, y el de facilitar el acceso de la mujer al mundo del trabajo, al mismo tiempo que fortalecer la familia mediante una más justa distribución de las labores en ella.

Agrega que, en ese contexto, la modernización de la legislación laboral sobre la materia, debe permitir alcanzar tres objetivos importantes, cuales son, garantizar el mejor cuidado de los hijos, permitir que más madres se beneficien con estas normas, e incrementar la corresponsabilidad de padre y madre en el cuidado de los hijos, y facilitar una mayor conciliación entre familia y trabajo para los hombres y mujeres de nuestro país.

El primero, consiste en garantizar el mejor cuidado de nuestros hijos. En tal sentido, destaca que quien mejor cuida de sus hijos son los propios padres, especialmente durante los primeros meses de vida, etapa en la cual más requieren de su protección y cariño, siendo necesario, entonces, garantizar a las familias trabajadoras el apoyo que requieren para ello, particularmente en el caso de los sectores más vulnerables.

Además, expresa que la extensión del postnatal no es sólo un beneficio para la madre, ya que también se protege el futuro del país al propiciar que los niños tengan una mejor salud y desarrollo, y establezcan lazos de mayor apego con sus padres.

El segundo objetivo que considera, es permitir que más madres se beneficien con el sistema de protección a la maternidad, para lo cual, expresa, se mejorará la actual forma regresiva en que se distribuye el subsidio pre y postnatal, a fin de focalizarlo en las madres más vulnerables, buscando que los recursos estatales lleguen a las madres y niños que más lo necesitan, en aras de un reparto más justo de dichos fondos.

Agrega que se pretende beneficiar a las mujeres trabajadoras más pobres que, muchas veces, por su condición de trabajadoras temporales, no acceden al sistema de protección a la maternidad por no estar trabajando al momento en que deberían hacer uso del permiso prenatal. Las normas del proyecto, destaca, permite que ellas reciban el subsidio cuando se acredite su historial de trabajadora. Subraya que, con mayores beneficios para la maternidad, se espera incentivar la cotización previsional de las mujeres, ya que ésta será necesaria para gozar de la referida protección y subsidio.

El tercer objetivo consiste en aumentar la corresponsabilidad del padre y de la madre en el cuidado de los hijos, facilitando una mayor conciliación entre familia y trabajo para los hombres y las mujeres de nuestro país.

Explica que la familia es el núcleo en el cual los niños se desarrollan y donde forjan sus competencias y habilidades, proceso en el que es necesaria una relación directa y frecuente tanto con la madre como con el padre, lo cual paulatinamente ha ido reconociendo la legislación, por ejemplo, al establecer el permiso paternal por el nacimiento de un hijo o al posibilitar que el padre use el permiso por enfermedad grave del hijo menor de un año. Sin embargo, añade, la modificación de la actual normativa es una oportunidad para dar al país una clara señal en cuanto a la importancia de una mayor participación de los padres en la crianza de los hijos.

Añade que, aunque existe acuerdo sobre el rol de la familia, cada vez se le entregan menos atribuciones para decidir sobre el cuidado y crianza de los hijos, por lo que la ampliación del postnatal se hace mediante el establecimiento de un permiso postnatal parental que sigue al término del postnatal actual, entregando a la familia el derecho a un permiso y subsidio que puede ejercer el padre o la madre -a elección de esta última-, medida que promueve la corresponsabilidad de ambos padres en el cuidado de los hijos y del hogar, y enfatiza la relevancia de entregar mayores atribuciones a la familia en la implementación de políticas públicas.

Finalmente, el Mensaje expresa que la iniciativa reconoce la necesidad de modernizar la legislación sobre protección a la maternidad, para fortalecer los derechos que contempla, incrementar su cobertura, mejorar sus plazos, superar su actual rigidez, incentivar la corresponsabilidad de los progenitores, disminuir las discriminaciones contra la mujer y focalizar los recursos del Estado en las familias y niños más vulnerables de nuestro país.

A continuación, y culminando su fundamentación, el Mensaje detalla el contenido del proyecto de ley que propone. Al respecto, explica que la iniciativa aborda los siguientes temas: descanso de maternidad, adopciones, nuevo permiso post natal parental, enfermedad grave del hijo menor de un año, fuero y aumento de cobertura. Estas materias fueron oportunamente reseñadas en este informe, al describir los objetivos del proyecto de ley, exposición a la cual ahora nos remitimos en integridad.

Cabe consignar que las Comisiones unidas, durante el debate del proyecto de ley en informe, tuvieron a la vista las siguientes iniciativas de ley, las cuales se encuentran radicadas en la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado para su estudio y están directamente relacionadas con la materia en actual análisis:

1.- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, iniciado en Moción de los Honorables Diputados señora Marina Prochelle Aguilar, y señores Francisco Bayo Veloso, Ramón Elizalde Hevia, Roberto León Ramírez y Rodolfo Seguel Molina, que flexibiliza el uso del permiso maternal (Boletín N° 1.309-13).

Este proyecto tiene por objetivo, en lo fundamental, otorgar a la mujer trabajadora la opción de trasladar parte de su descanso prenatal al final del período postnatal.

2.- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, iniciado en Moción de los Honorables Diputados señora Karla Rubilar Barahona, y señores Enrique Accorsi Opazo, Germán Becker Alvear, Pablo Galilea Carrillo, Juan Lobos Krause, Marco Antonio Núñez Lozano, Alberto Robles Pantoja y Roberto Sepúlveda Hermosilla, que modifica el Código del Trabajo otorgando permiso al pariente que indica, en caso de hospitalización o atención en el hogar, de menores enfermos (Boletín N° 4.692-13).

Los objetivos de esta iniciativa son, por una parte, ampliar el permiso contemplado en el artículo 199 bis del Código del Trabajo, otorgándolo al padre trabajador cuyo hijo o hija menor de 18 años de edad requiera de atención personal -sea en un recinto hospitalario o en su domicilio-, con motivo de un accidente grave o de una enfermedad terminal en su fase final o enfermedad grave, aguda y con probable riesgo de muerte. Asimismo, consignar dicho permiso en caso de hospitalización sin riesgo vital. Por la otra parte, el proyecto persigue fortalecer la figura del padre en el cuidado de los hijos, al otorgarle la titularidad del derecho al referido permiso para ausentarse del trabajo, en iguales condiciones que la madre.

3.- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, iniciado en Moción de los Honorables Diputados señoras Carolina Goic Boroevic, Marta Isasi Barbieri, Adriana Muñoz D'Albora, Alejandra Sepúlveda Orbenes y Ximena Valcarce Becerra, y señores Sergio Aguiló Melo, Fernando Meza Moncada, Felipe Salaberry Soto, Gabriel Silber Romo y Patricio Walker Prieto, que extiende a los padres trabajadores el derecho de alimentar a sus hijos y perfecciona normas sobre protección de la maternidad (Boletín N° 4.930-18).

Este proyecto persigue, fundamentalmente, posibilitar una adecuada distribución de las responsabilidades familiares, permitiendo que el padre y la madre que son trabajadores puedan acordar que sea aquél quien ejerza el derecho de alimentar a los hijos menores de dos años de edad, a partir de los seis meses de vida del hijo; o en su caso, que ejerza este derecho quien tenga la tuición o cuidado personal del menor.

4.- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, iniciado en Moción de los Honorables Diputados señores Sergio Correa De la Cerda, Andrés Egaña Respaldiza, Enrique Estay Peñaloza, Javier Hernández Hernández, Juan Lobos Krause, Carlos Recondo Lavanderos, Manuel Rojas Molina, Jorge Sabag Villalobos, Roberto Sepúlveda Hermosilla y Gastón Von Mülehnbrock Zamora, que perfecciona el acceso a la Sala Cuna para los hijos de mujeres trabajadoras (Boletín N° 5.166-13).

La finalidad de esta iniciativa es explicitar que el derecho a sala cuna también procede cuando la madre trabajadora esté haciendo uso de licencia médica, descanso de maternidad o permiso, en virtud de causa legal que justifique la ausencia transitoria a su trabajo.

5.- Proyecto de ley, en primer trámite constitucional, iniciado en Moción del Honorable Senador señor Navarro, que modifica el Código del Trabajo en materia de protección a la maternidad (Boletín N° 5.817-13).

El objetivo de este proyecto de ley es reforzar el ámbito de aplicación de las normas sobre protección a la maternidad, mencionando expresamente los órganos del Estado y de su administración, que se encuentran sujetos a sus disposiciones. Asimismo, consagrar que ninguna trabajadora, sea del sector público o privado, cualquiera sea su empleador, podrá ser despedida sin autorización judicial previa.

6.- Proyecto de ley, en primer trámite constitucional, iniciado en Moción del Honorable Senador señor Núñez, que establece normas sobre permiso para las trabajadoras durante el embarazo (Boletín N° 5.856-13).

La referida iniciativa tiene por objeto fundamental, establecer el derecho de la mujer trabajadora que esté embarazada, para ausentarse de su trabajo por un determinado número de horas, durante el período de gestación, para los efectos de realizar su control prenatal.

7.- Proyecto de ley, en primer trámite constitucional, iniciado en Moción del Honorable Senador señor Bianchi, que amplía el plazo del derecho a ausentarse del trabajo, para la madre, en caso de que la enfermedad sufrida por el hijo sea cáncer (Boletín N° 5.857-13).

Este proyecto pretende, fundamentalmente, ampliar el permiso para ausentarse del trabajo a que tiene derecho la madre trabajadora, cuando la enfermedad que padezca su hijo sea cáncer, durante todo el tiempo que dure el tratamiento de recuperación del menor.

8.- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, iniciado en Moción de los Honorables Diputados señoras Carolina Goic Boroevic y Denise Pascal Allende, y señores Sergio Aguiló Melo, Pedro Araya Guerrero, Alfonso De Urresti Longton, Gonzalo Duarte Leiva, Tucapel Jiménez Fuentes, Jorge Sabag Villalobos, Alejandro Sule Fernández y Mario Venegas Cárdenas, que modifica el Código del Trabajo en materia de protección a la maternidad, la paternidad y la vida familiar y establece un permiso por matrimonio del trabajador (Boletín N° 5.907-13).

Dicha iniciativa tiene como finalidad, por una parte, explicitar en el Código del Trabajo que las disposiciones del Título II de su LIBRO II, protegen la maternidad, la paternidad y la vida familiar, y, por la otra, establecer que todo trabajador, en el caso de contraer matrimonio, tendrá derecho a un permiso pagado de cinco días hábiles.

9.- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, iniciado en Moción de los Honorables Diputados señora María Angélica Cristi Marfil, y señores Ramón Barros Montero, Sergio Correa De la Cerda, Julio Dittborn Cordúa, Javier Hernández Hernández, Juan Masferrer Pellizzari, Patricio Melero Abaroa, Jorge Sabag Villalobos, Felipe Salaberry Soto y Gastón Von Mülehnbrock Zamora, que concede permiso a las madres de hijos discapacitados para ausentarse del trabajo (Boletín N° 6.725-13).

El objetivo de este proyecto es establecer el derecho a un permiso para ausentarse del trabajo, en los términos del artículo 199 bis del Código del Trabajo, para los padres, o la persona que tenga el cuidado personal, o que sea el cuidador -de conformidad a la ley N° 20.422-, de un menor con discapacidad, debidamente inscrito en el Registro Nacional de la Discapacidad, o siendo menor de 6 años de edad, con la determinación diagnóstica del médico tratante. Igual derecho se contempla en el caso de personas mayores de 18 años, con discapacidad mental, por causa psíquica o intelectual y multidéficit.

DISCUSIÓN EN GENERAL

Al iniciar el estudio del proyecto de ley en informe, la señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), destacó que esta iniciativa se enmarca en el contexto más general de la modificación y modernización de nuestra legislación laboral. Añadió que, en esta exposición, aportaría un marco genérico de antecedentes que permita un más acabado análisis del proyecto, revisando los sistemas de protección a la maternidad que existen tanto en nuestra normativa interna, como en el concierto internacional, considerando, a su vez, la situación de la mujer en cuanto a su actual inserción y participación en el mundo laboral, asunto que no puede obviarse dado que los beneficios asociados a la protección a la maternidad, presuponen la existencia de un contrato de trabajo y la condición de trabajadora de la madre que accede a dicho sistema de protección.

En ese orden de ideas, entonces, la señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) abordó las siguientes materias: legislación actual sobre protección a la maternidad, beneficios en sistemas comparados, principales problemas que evidencia la legislación actual, objetivos del proyecto y principales aspectos del mismo, y finalmente, financiamiento de la iniciativa.

Acompañó su exposición con un documento en formato power point, en el cual se consignan los temas en referencia. Dicho documento fue debidamente considerado por los miembros de las Comisiones unidas, y se contiene en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

En primer término, reseñó los derechos y beneficios que contempla nuestra actual legislación sobre protección a la maternidad.

Así, explicó que la actual legislación sobre la materia contempla el denominado descanso de maternidad, el cual se extiende desde las seis semanas antes del parto -como prenatal-, y hasta doce semanas después de él -postnatal-, período durante el cual la madre trabajadora recibe un subsidio de cargo estatal que considera un tope equivalente a 66 unidades de fomento, que corresponde al actual límite imponible de las remuneraciones. La normativa vigente, agregó, determina que durante todo ese tiempo la madre no puede percibir ningún ingreso adicional al subsidio, pues, si lo hace, pierde el beneficio, sin perjuicio de las sanciones que correspondan al empleador que paga esa remuneración.

También la ley contempla, dentro del mismo régimen de protección a la maternidad, el pago de un subsidio por enfermedad grave del hijo menor de un año que haga necesaria su atención en el hogar, subsidio que, al igual que el anterior, considera como tope máximo la suma equivalente a 66 unidades de fomento.

Otra herramienta contemplada por estas normas es el fuero maternal, que se extiende durante el embarazo y hasta un año después de terminado el postnatal, lo que arroja un total de dos años de fuero.

Por otra parte, de acuerdo a una iniciativa presentada en su oportunidad por la ex Presidenta de la República, señora Michelle Bachelet, al padre se le reconoce el derecho a tomar un permiso de 5 días después del nacimiento del hijo, los que son de cargo del empleador.

Dentro del mismo marco normativo, prosiguió, se contempla un permiso postnatal para los padres que adoptan hijos menores de 6 meses, que considera un período de 12 semanas.

Asimismo, las trabajadoras tienen derecho a disponer de, a lo menos, una hora al día para dar alimento a sus hijos menores de dos años.

Por último, expresó, se encuentra consagrado el derecho a sala cuna para las mujeres contratadas en empresas que tengan 20 o más trabajadoras. En tal caso, el empleador debe optar por instalar o pagar una sala cuna para que sean atendidos los hijos menores de dos años de sus empleadas.

Enseguida, la señora Ministra Directora se refirió a los beneficios que la legislación comparada registra en materia de protección a la maternidad.

En cuanto al descanso de maternidad que se contempla en otros países, explicó que el permiso por concepto de reposo prenatal oscila entre 3 y 10 semanas, concentrándose, en la mayoría de los casos, en un lapso de 4 a 6 semanas. El permiso postnatal, en tanto, varía entre 6 y 12 semanas, y en general va aparejado a un subsidio. Ahora bien, existen diversas modalidades en la estructura de estos beneficios y así, por ejemplo, en el caso de los países nórdicos se consideran permisos más extensos. Lo propio acontece respecto a los subsidios, entre los cuales hay una gran variedad, figurando algunos con diferentes topes máximos, otros como permisos pagados por el empleador o, también, como subsidios sin goce de remuneraciones. En cuanto al total de permisos concedidos por país, incluyendo permisos maternos, paternos y adicionales compartidos

-estos últimos de reciente proliferación a nivel mundial-, se registran rangos que fluctúan entre 12,6 y 77 semanas, todos con distintas formas de cobertura o, incluso, sin cobertura de subsidio.

En relación al fuero, destacó que la mayor parte de los países no lo contemplan. Sin embargo, entre los que sí lo consignan, éste, en algunos casos se extiende por 3 meses después del parto, como en Perú, Colombia y Ecuador, y en otros, se prolonga por 12 meses, como en Noruega, Alemania y Australia. Además, por lo general, los países que consideran tal fuero, lo limitan al término del período postnatal. Esto significa que en algunos países donde el fuero es más extenso, éste se prolonga, a lo más, hasta un año.

Respecto a la lactancia materna, indicó que las trabajadoras de nuestro país cuentan con el permiso más extenso del mundo, pues el respectivo permiso para dar alimento al niño se extiende hasta que el menor cumpla dos años de edad, en cambio, en la mayoría de los casos, varía de 6 a 12 meses. Los países nórdicos consideran un sistema distinto, en que el plazo no está especificado, sino que se encuentra sujeto a la condición que la madre se encuentre efectivamente amamantando.

A continuación, la señora Ministra Directora manifestó que, para un mejor análisis de la iniciativa, es necesario tener presente también los principales problemas que derivan de las actuales normas sobre protección a la maternidad.

El primero de ellos, expresó, se origina en el hecho que el permiso postnatal, que actualmente es de 12 semanas -esto es, 3 meses-, no permite un período de lactancia materna exclusivo de 6 meses, pese a que son conocidos los beneficios de una lactancia extendida, entre ellos, un menor riesgo de enfermedades como diarreas, infecciones respiratorias, meningitis, septicemia e infección urinaria; también permite un mejor desarrollo de los arcos dentales, paladar y estructuras faciales y menor incidencia de caries; un mayor desarrollo físico, intelectual y psicosocial del niño o niña, y la protección contra enfermedades tales como diabetes insulino-dependientes, enfermedades cardiovasculares, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, asma, leucemias, linfomas, obesidad y enfermedades alérgicas.

Resaltó que la lactancia materna prolongada también genera beneficios para la madre, tanto físicos como psíquicos, entre los cuales se encuentran la reducción de los niveles de depresión postparto, una nutrición óptima y menor morbilidad materna, recuperación del peso, mejor autoestima, menor osteoporosis, protección contra la anemia e, incluso, provoca una reducción del cáncer de mamas, incentivando, además, el apego con el hijo, todo lo cual demuestra los benéficos resultados de la lactancia materna exclusiva durante un período de casi seis meses.

Sobre la materia, continuó, diversos indicadores revelan las mejoras que la lactancia materna extendida representa en la salud del niño y de la madre. Por ejemplo, es posible comparar la incidencia de enfermedades entre un niño que no fue amamantado versus uno que lo fue en forma exclusiva durante los 3 primeros meses de vida. Así, las enfermedades del tracto respiratorio se presentan en un 36,1% respecto de los primeros, y en un 29,8% respecto de los segundos, proporción que se repite con la otitis media, registrando un 67,1% y un 55,7%, respectivamente, y con las enfermedades gastrointestinales, que se presentan en un 63,8% y un 22,5%, en cada caso.

En cuanto a los efectos del apego materno, manifestó que éste también produce beneficios de importancia. Así, es el mejor predictor del desarrollo neuro-psico-evolutivo del niño, relacionándose los apegos seguros con desarrollos físicos y mentales sanos, y con la protección contra conductas de maltrato y negligencia, a diferencia de lo que ocurre con los apegos inseguros que se correlacionan con patologías hasta la edad adulta o alteraciones en el desarrollo del sistema nervioso, predisponiendo a la impulsividad, agresividad, violencia y baja autoestima.

Indicó que al comparar lo que ocurre con la lactancia materna de las madres que trabajan versus las que no trabajan, se observa que la mayor parte de las madres trabajadoras deja de amamantar a su hijo cuando regresa al trabajo, y que sólo un 14% de ellas logra amamantar a sus hijos hasta los 6 meses, a diferencia de lo que sucede con las madres que permanecen en sus casas, que en un 57% de los casos continúa con la lactancia hasta completar dichos 6 meses. Lo anterior revela que, en la práctica, el período efectivo de lactancia de las madres trabajadoras se encuentra asociado al postnatal de 3 meses.

Sin perjuicio de lo anterior, prosiguió, la realidad muestra que en nuestro país el postnatal efectivo es de cinco meses y medio, debido al uso de la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, con la cual se alcanza un promedio de dos meses y medio que se suman a los tres meses del período postnatal. Acotó que, en el 57% de estos casos, tal licencia es emitida por una enfermedad denominada “reflujo”, aunque la evidencia internacional indica que dicha enfermedad tiene una incidencia de sólo 0,3%, lo que arroja una tasa de reflujo inviable para los niveles de salud de nuestra población.

Corrobora tal percepción, agregó, que el 68% de las licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año se otorgan entre el tercer y el sexto mes de vida del hijo, es decir, casi el 70% de esas licencias se extienden inmediatamente después que se acaba el permiso postnatal, mecanismo que permite llegar a un postnatal extendido de cinco meses y medio.

Estos antecedentes explican la evolución experimentada por el gasto en subsidio y licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año, cuyo incremento se dio, primero, entre las beneficiarias de Isapres, extendiéndose actualmente a las de Fonasa, con un gasto creciente que ha variado de $ 39.382.039 el año 2006, $ 50.069.519 el año 2007, $ 62.732.728 el año 2008, $ 83.485.295 el año 2009, llegando a $ 89.071.573 el año 2010.

Otro punto importante a considerar, expresó la señora Ministra Directora, es que el subsidio maternal es el más regresivo de los existentes en Chile, ya que sólo el 5% de los recursos alcanza a las madres trabajadoras del primer quintil de ingresos, el 9% a las del segundo quintil, el 15% al tercero, el 19% al cuarto, y el 52% de los fondos de este subsidio se entrega al quintil de mayores ingresos del país. Hizo presente además que, por su actual cobertura, de los 235.365 niños que nacieron el año 2009, sólo un tercio accedió al sistema de protección legal, es decir, 83.997 madres gozaron de los beneficios del permiso y subsidio de pre y postnatal.

Por otra parte, la señora Ministra Directora planteó que nuestro país cuenta con una de las tasas de participación laboral femenina más bajas a nivel mundial, que es 10 puntos menor que la tasa promedio de América Latina y 20 puntos más baja que la de los países miembros de la OECD, alcanzando 30 puntos de diferencia con países como Suecia, que tienen sistemas de protección a la maternidad con características que permiten un mayor interés de las mujeres por participar del mundo laboral y con la posibilidad de conciliar el trabajo con su rol de madre.

Agregó que el problema de la participación laboral femenina comprende tanto las mujeres que están trabajando, como las que quieren trabajar o buscan trabajo, lo que se relaciona con las posibilidades de acceso al mercado laboral y de querer y estar en condiciones de aceptar un empleo. Señaló que al analizar la participación laboral de las mujeres en Chile, es posible constatar que esta baja tasa está distribuida en forma muy desigual entre los distintos deciles de ingresos, alcanzando sólo a un 23% en el decil de menores ingresos y al 60% en el decil de mayores ingresos, rangos que se encuentran muy próximos a los existentes en los países desarrollados. Estas cifras muestran una falta de redes de apoyo, lo que se hace particularmente grave en los sectores de menores recursos de nuestro país, donde es muy difícil para las madres contar con alguien a quien confiar el cuidado de sus hijos, siendo una de las principales razones por las cuales éstas no participan en el mercado laboral.

La contrapartida de esta situación es la importante reducción que ha experimentado la tasa de natalidad, que ha pasado de 4 niños por mujer en los años 70, a una tasa inferior a 1,9 hijos por mujer en la actualidad, lo que es parte de un fenómeno internacional del que no hemos estado exentos y conforme al cual el mayor acceso de la mujer a mejores niveles de educación y al mundo laboral, le ha llevado a disminuir el número de hijos, para compatibilizar los roles de trabajadora y madre, lo cual, considerando que la tasa de recambio generacional es de 2,1 niño por mujer, lleva a que nuestra población esté envejeciendo progresivamente. Es decir, la mujer no ha dejado de participar en el mundo del trabajo, sino que ha postergado o disminuido la maternidad.

En cuanto a la participación activa del padre en el cuidado de los hijos, señaló que la actual ley no la incentiva, ya que todas las medidas de protección a la maternidad están fuertemente concentradas en la madre, determinando que las mujeres, además de trabajar, asumen prácticamente solas todas las responsabilidades de la crianza y del hogar. Tal es así, agregó, que una encuesta del programa Bicentenario refleja que el 77% de los padres sostiene que las madres son las principales responsables por el cuidado y educación de los hijos, que los segundos responsables son los abuelos, y que los padres sólo se encuentran en un tercer lugar, lo que resulta de alguna manera reforzado con nuestra legislación.

Indicó que los países que han logrado revertir esta situación y subir sus tasas de natalidad a los niveles de recambio generacional, de 2,1 ó 2,3 hijos por mujer, son aquellos que lograron generar una mentalidad de corresponsabilidad de padres y madres en el cuidado de los niños. Asimismo, los estudios muestran que en los países donde un mayor porcentaje de la población estima que el rol del hombre es ganar dinero y el de la mujer cuidar del hogar y la familia, son los que han mantenido muy bajas y decrecientes tasas de natalidad, y que aquellos que han logrado generar mayores niveles de corresponsabilidad de padres y madres en el cuidado de los hijos y la familia, revierten la situación de baja natalidad y recuperan la tasa por sobre los niveles de recambio generacional, manteniendo también altos índices de participación laboral femenina.

Enseguida, la señora Ministra Directora se refirió a los objetivos del proyecto. Al respecto, expresó que éstos se resumen en cinco puntos. Primero, extender el permiso postnatal a 6 meses transparentando la situación actualmente existente, en que hay un período postnatal efectivo de 5 meses y medio, mejorando tanto el período de lactancia materna y apego con el niño, como los indicadores de salud de las madres y de los hijos. Segundo, incentivar la corresponsabilidad de padres y madres en el cuidado de sus hijos. En tercer lugar, se busca aumentar la cobertura de los beneficios para incluir a las madres trabajadoras más vulnerables, que no tienen acceso al sistema debido a que cumplen labores con contratos a plazo fijo, por obra o faena, o en trabajos informales. Un cuarto objetivo, es focalizar el gasto en las madres e hijos que más lo necesitan, disminuyendo la regresividad de este subsidio. Y, por último, el proyecto persigue dar mayor flexibilidad y libertad a las madres, para que ellas puedan decidir la mejor forma de usar el permiso, permitiéndoles una mayor adaptación de éste a sus necesidades y a su realidad, a sus embarazos y a sus hijos.

A continuación, describió los principales aspectos del proyecto de ley. Sobre el particular, señaló que la iniciativa mantiene el actual permiso de pre y postnatal, en las mismas condiciones de 6 y 12 semanas, respectivamente, que fija la ley vigente, a lo cual le suma 12 semanas adicionales de postnatal, mediante un permiso postnatal parental, para alcanzar así las 24 semanas íntegras de postnatal.

Además entrega a todas las beneficiarias un subsidio financiado por el Estado que, para las 12 semanas que se agregan, tiene un tope de 30 unidades de fomento mensuales, que cubre íntegramente el sueldo del 83% de las madres trabajadoras de nuestro país.

Por otra parte, el proyecto ofrece a todas las beneficiarias el derecho trabajar a jornada parcial -sin perder el subsidio, a diferencia del pre y postnatal actual-, para complementar su remuneración hasta el promedio de lo que obtenía en los 3 meses anteriores al inicio del prenatal, mediante una fórmula -que es la que está actualmente contemplada en nuestra legislación- y que permite calcular el monto del subsidio relacionando los ingresos de los tres meses anteriores al inicio del prenatal, con el de los tres meses anteriores al inicio del embarazo.

Advirtió que, al tenor de la normativa vigente, una mujer que, recibiendo un subsidio percibe cualquier ingreso adicional, pierde el subsidio y el permiso, en tanto que las normas del proyecto permiten mantener los beneficios no obstante trabajar en jornada parcial para complementar los ingresos hasta alcanzar la remuneración que la madre percibía en los tres meses previos a iniciar el prenatal.

Por último, señaló, se entrega un permiso para los padres adoptantes de niños menores de 6 meses, en igualdad de condiciones que los padres biológicos y, por primera vez, se considera para los padres adoptivos de niños mayores de 6 meses un permiso parental de doce semanas. Destacó que ello es toda una innovación en nuestra legislación, ya que también en estos casos se necesita -y en forma muy particular- un período de apego para construir una relación entre padres e hijos, cualquiera sea la edad del adoptado.

En cuanto a las beneficiarias de las disposiciones, indicó que el proyecto contempla a todas las trabajadoras que cuentan con un contrato de laboral indefinido, con 6 meses de afiliación previsional y 3 cotizaciones en los 6 meses anteriores al inicio de la licencia prenatal. Además, serán beneficiarias las trabajadoras independientes que tengan un año de afiliación previsional, con 6 cotizaciones en los 12 meses anteriores al inicio de su licencia prenatal y que hayan pagado la respectiva cotización en el mes anterior al de inicio de su prenatal, destacando que, a partir del próximo año y dada la reforma previsional, será obligatorio para todo trabajador independiente hacer esta cotización, por lo que inmediatamente las trabajadoras en esta situación, al cotizar, quedarán incluidas en el sistema de protección a la maternidad.

Subrayó que una novedad del proyecto es incorporar al sistema a las trabajadoras con contrato a plazo fijo, por obra o faena, que integren un hogar perteneciente al 20% más pobre de la población, que registren 12 o más meses de afiliación a un sistema previsional, con al menos 8 cotizaciones continúas o discontinúas en los 24 meses anteriores al embarazo, regulación que garantiza que se trata de mujeres que tienen una continuidad laboral, lo que responde a uno de los objetivos del pre y postnatal, que es entregar a la madre trabajadora una remuneración que equivalga a la que ella deja de percibir por retirarse a cuidar su hijo pequeño, aun antes de su nacimiento.

En cuanto al universo de beneficiarias, indicó que se trata de mujeres de entre 18 y 45 años de edad, de las cuales, según fuente CASEN año 2009, 1.700.000 se encuentran ocupadas y 103.669 son madres. De ellas, 1.422.354 son asalariadas, 958.817 con contrato en forma indefinida, 463.537 con contrato a plazo fijo o por obra o faena, y 73.487 se encuentran en el primer quintil de la población nacional.

Otra innovación que considera el proyecto, continuó, es entregar a las madres el derecho a optar por la manera que más les acomode para usar el beneficio adicional de 12 semanas de postnatal parental. Entre las medidas para una mayor adaptabilidad, acotó, se encuentra la posibilidad de la madre de traspasar hasta 2 de sus actuales 6 semanas de descanso prenatal, para extender por el mismo período su permiso postnatal, lo que le permitirá tener un postnatal incluso más largo que las 24 semanas que ahora se consideran, alcanzando un total de 26, si tiene un embarazo saludable, óptimas condiciones y ella quisiera hacer ese cambio.

En igual sentido, se le permite transferir al padre hasta 6 de las 12 semanas adicionales que contempla el permiso postnatal parental, traspasando tanto el permiso como el subsidio calculado según la remuneración de la madre. Esto último, explicó, responde a la necesidad de evitar que estos beneficios sirvan para hacer un negocio. En cuanto al fuero laboral, indicó que también se traspasa al padre, pues uno de los problemas que advierte el permiso parental es que algunos hombres temen ser considerados malos trabajadores por optar a tal beneficio.

Además, señaló, se permite que la madre vuelva a trabajar en jornadas parciales sin perder el subsidio, hasta complementar la remuneración promedio que tenía la trabajadora 3 meses antes del prenatal, siempre que el hijo haya cumplido las 12 primeras semanas de vida.

En relación al permiso por enfermedad grave del hijo menor de un año, indicó que el proyecto, como extiende el postnatal a 6 meses, también dispone que esta licencia comience a regir una vez que se agoten tanto el permiso postnatal como el postnatal parental. Es decir, sólo a partir de ese momento será posible hacer uso del permiso y subsidio por este motivo, debiendo el médico que emite la licencia acompañar un informe detallado y fundado en que conste la necesidad de su otorgamiento y los medios a través de los cuales se llegó al respectivo diagnóstico, es decir, un protocolo que permita un mejor registro y control.

Señaló que, además, el proyecto distingue entre enfermedades graves y gravísimas, determinadas mediante decreto supremo expedido por el Ministerio de Salud. Para las enfermedades gravísimas, se mantiene el sistema actual, mientras que respecto de las graves se contempla un beneficio que consiste en un permiso y subsidio equivalente a la remuneración de la madre, con un tope de 30 unidades de fomento y con copago escalonado de acuerdo al tramo de ingresos de la madre. Se busca, así, respetar el espíritu de la ley, evitando que después de los 6 meses, el postnatal efectivo sea de 8 meses o más como consecuencia de estar puestos los incentivos en hacer un uso indebido del beneficio por parte de quien tenga medios para conseguir más tiempo de permiso con financiamiento estatal, a costa no sólo del Estado, sino que también de las restantes madres trabajadoras que no tienen la misma posibilidad.

En cuanto a la forma de cálculo del copago del subsidio por enfermedad grave del hijo menor de un año, explicó que se contempla un sistema similar al que se aplica para el pago de los impuestos, es decir, por tramos. Ello, pues se pretende que efectivamente haya un aporte y un incentivo para que el beneficio se use cuando realmente sea necesario.

En cuanto al fuero laboral, señaló que el proyecto lo contempla durante el embarazo de la madre y hasta un año después del nacimiento del niño. Si el padre ejerce el derecho a permiso postnatal parental las últimas 6 semanas del mismo, tendrá derecho a fuero desde los 10 días anteriores a que inicia el permiso, es decir, cuando informa a su empleador que va hacer uso del beneficio, y por una duración equivalente al doble del período que se utilice, es decir, si se ocupan 6 semanas de permiso, tendrá 12 semanas de fuero, que empezarán a regir desde el momento en que avise al empleador. Aclaró que el fuero ejercido por el padre será traspasado del fuero que atañe a la madre.

En el caso de los contratos a plazo fijo, por obra o faena, el proyecto hace coincidir la duración del fuero con el término de la obra o faena que dio origen al contrato. Explicó que el objetivo del fuero es impedir que a una madre la despidan de su trabajo por causa de su embarazo, pero no tiene por finalidad prolongar un trabajo que ya no existe. Si se contrata a una mujer para trabajar en la construcción de un edificio y queda embarazada el mes anterior al término de la obra, actualmente el empleador debe mantenerla contratada por dos años, aun cuando el edificio ya esté terminado. Eso ocasiona una baja contratación de mujeres en este tipo de trabajos por obra o faena, pues hay que desaforarla para terminar efectivamente con sus servicios, lo cual acarrea un importante costo tanto por la menor contratación femenina, como por los gastos derivados del respectivo proceso judicial, en los cuales, además, en la mayoría de los casos, el desafuero solicitado es otorgado. Es decir, es un doble costo para la mujer.

Respecto de la entrada en vigencia de la ley, señaló que el proyecto la contempla desde su publicación en el Diario Oficial.

En cuanto al permiso postnatal parental, la iniciativa dispone su aplicación respecto de todas las madres que, a la época de entrada en vigencia de la ley, estén haciendo uso de su descanso de maternidad, incluyendo a aquellas que se hayan reincorporado a sus trabajos, siempre que el hijo tuviere menos de 24 semanas de edad.

Para quienes, a la fecha de vigencia de la ley, estuvieren haciendo uso del permiso por enfermedad grave del hijo menor de un año, se seguirá aplicando el régimen hoy vigente, pero, una vez vencida la respectiva licencia, si se otorga una nueva, ésta deberá sujetarse a las nuevas normas.

Agregó que también se considera un aumento de cobertura, pues esta normativa se aplicará a las mujeres cuya sexta semana anterior al parto, se verifique después de ocho meses de entrada en vigencia de la ley. Es decir, quedarán cubiertas por esta normativa las mujeres que tengan 34 semanas de embarazo, ocho meses después de la entrada en vigencia de la ley. Lo anterior, explicó, a fin de superar el requisito legal actual que exige tener una cotización previa pagada el mes anterior al inicio del permiso prenatal, lo que, en particular para las trabajadoras con contrato a plazo fijo, por obra o faena, significa no acceder a estos beneficios, toda vez que para ello, éstas tendrían que ser contratadas mientras se encuentran embarazadas, con 4 ó 6 meses de gestación, cosa que, en la realidad, no ocurre.

Finalmente, en materia de financiamiento del mayor gasto fiscal que importará el proyecto en estudio, la señora Ministra Directora indicó que, en régimen, éste tendrá un costo de $ 43.771 millones, cuyo detalle sería el siguiente, expresado en montos en $ millones: permiso postnatal parental, 82.175; menor gasto por enfermedad grave del hijo menor de un año, con motivo de la extensión del permiso postnatal, 44.093; aumento de cobertura mujeres vulnerables, 4.959, y costos de control y fiscalización, 730. Sobre el particular, se remitió a lo expresado en el respectivo informe financiero elaborado por el Ministerio de Hacienda.

A continuación, los integrantes de las Comisiones unidas formularon sus observaciones y consultas en torno al proyecto de ley en estudio.

El Honorable Senador Bianchi, en primer lugar, se refirió a las dos semanas que el proyecto propone trasladar desde el período prenatal hacia el postnatal. Indicó que, como es uno de los temas que más debate ha suscitado en el mundo académico y de la medicina, la propuesta tiene partidarios pero también detractores. Consultó, entonces, si existe voluntad por parte del Ejecutivo para eliminar o modificar la norma respectiva, atendido lo conflictiva que resulta.

En segundo lugar, consultó cuál será la línea de corte que determinará el 20% más vulnerable de nuestra población al cual hace referencia el proyecto. Asimismo, consultó cuál será el mecanismo que se aplicará para tales efectos, tras el inminente cambio que operará respecto de la Ficha de Protección Social. En efecto, explicó, hasta ahora, el instrumento de focalización que se aplica es la señalada Ficha de Protección Social, sin embargo, ésta pronto será modificada y, por eso, el propio proyecto contempla que la respectiva medición se hará conforme al nuevo instrumento de focalización que se fije en un reglamento expedido por el Ministerio de Hacienda. En ese contexto, preguntó cuál será este nuevo mecanismo y cuál será el puntaje que fije el referido límite del 20%.

Por su parte, el Honorable Senador señor Muñoz Aburto recordó que se encuentra en actual tramitación un proyecto de ley que también propone el traspaso del pre al postnatal, tema que ha generado bastante discusión desde hace ya varios años en los sectores académicos relacionados con la salud. Hizo presente que, a una o más de las sesiones en que se analizó dicha iniciativa, concurrieron representantes de diversas entidades vinculadas a la materia y, entre ellas, hubo algunas que se pronunciaron a favor de dicho traspaso, y otras tantas, en cambio, se manifestaron en contra de dicha innovación por el riesgo que significa para el niño que está en gestación. Atendida, entonces, la variedad de argumentos tanto a favor como en contra del traspaso en cuestión, Su Señoría solicitó tener a la vista la señalada discusión al abordar la presente iniciativa.

A su turno, la Honorable Senadora señora Rincón manifestó su inquietud en torno a la irrenunciabilidad de los derechos que el proyecto contempla. El Código del Trabajo, explicó, establece tal irrenunciabilidad respecto del descanso de maternidad que se extiende desde las seis semanas anteriores al parto y hasta las doce semanas después de él. Ello, al tenor de lo dispuesto por el artículo 195, incisos primero y quinto, del mencionado Código. Consultó si esta irrenunciabilidad también comprenderá el derecho a traspasar semanas del pre al postnatal. Destacó que esto reviste la mayor importancia pues, de no ser así, permitiría que, en la práctica, el empleador pueda oponerse al ejercicio de este derecho por parte de la madre. Asimismo, estimó necesario precisar la disposición en el sentido de establecer claramente el procedimiento mediante el cual podrá hacerse efectivo este nuevo derecho que se incorpora.

Sobre el particular, el Honorable Senador señor Rossi expresó ser partidario de que a una trabajadora, que presenta un buen embarazo de acuerdo a la opinión del ginecólogo tratante, se le permita traspasar parte del reposo prenatal al postnatal. Sin perjuicio de lo anterior, señaló coincidir en la necesidad de precisar en la norma tanto el procedimiento a seguir para hacer efectivo este derecho, como el carácter irrenunciable del mismo.

El Honorable Senador señor Navarro señaló que, ya en esta etapa de la discusión, sería necesario analizar no sólo los beneficios que se otorgarán, sino que también los mecanismos que considerará el proyecto en resguardo del cabal cumplimiento de sus disposiciones, definiendo tanto los incentivos para ello, como las sanciones por su incumplimiento, pues la experiencia demuestra que existen ciertas materias, como es el caso de las cotizaciones previsionales, en las que, a pesar del texto expreso de la ley, no ha sido posible evitar el reiterado incumplimiento de las obligaciones por parte de los empleadores, incluidos organismos del ámbito público, como las municipalidades.

Señaló que una preocupación similar le genera la conducta que asumirá el Estado en cuanto empleador, a raíz de las modificaciones propuestas, en especial respecto del personal que se desempeña bajo el régimen de contrata u honorarios, para lo cual estimó necesario realizar un claro diagnóstico del impacto que estas normas generarán en el aparato estatal y, particularmente, en la contratación de mujeres. Lo anterior, a fin de resguardar que el fiel cumplimiento de esta regulación tenga un efecto positivo y no produzca consecuencias nocivas o un descenso no deseado en la participación laboral femenina, lo que constituiría una pésima señal para la inserción laboral de la mujer en el sector privado.

En cuanto a la irrenunciabilidad de los derechos, señaló que ello debe quedar claramente establecido en la ley, pues la materia no ha estado exenta de polémica. Muchas veces, agregó, son las propias mujeres las que desean reintegrarse prontamente a su trabajo, porque se sienten en condiciones de hacerlo. Incluso, recordó, algunos parlamentarios han promovido mociones que abordan la problemática de los reemplazos respecto de las mujeres que desempeñan cargos de elección popular.

En relación al derecho de amamantamiento, recordó haber participado en la Cámara de Diputados en la discusión del proyecto de ley por el cual se estableció la procedencia de este derecho, con independencia de la obligación de mantener o pagar la sala cuna. Fue, añadió, un gran logro legislativo, sin embargo, subrayó, la iniciativa tardó más de once años en convertirse en ley. En tal orden de ideas, hizo un llamado a los representantes del Ejecutivo para revisar el tema de los niños nacidos en forma prematura, así como también el caso de los partos múltiples, ya que sin duda se trata de situaciones especiales, que se apartan de las reglas generales y, como tales, ameritan también un tratamiento legal especial. No es lo mismo tener un niño que nació antes de completar su período de gestación, como tampoco lo es tener mellizos o trillizos, por lo tanto, debería haber una correlación entre el tiempo de permiso y el número de hijos que nacen de un mismo embarazo, o los especiales cuidados que requiere un niño prematuro. Recordó que existen proyectos de ley que abordan estas materias, pero, tal como aconteció con la referida ley sobre amamantamiento, la tramitación legislativa ha sido muy lenta. Insistió, entonces, en la importancia de considerar en esta oportunidad estos relevantes temas.

Sobre el último punto, el Honorable Senador señor Chahuán manifestó su opinión favorable en el sentido de brindar un trato especial a los casos de niños prematuros y de partos múltiples. Recordó que es coautor de un proyecto de acuerdo que, justamente, respaldando la posición de la Asociación de Padres de Hijos Prematuros, propone establecer un postnatal extendido, y lo propio respecto de la situación de los partos múltiples. Agregó que, además, en el caso de los prematuros, no se trata de una extensión del plazo del postnatal pues, en la práctica, el prenatal no fue íntegramente utilizado. En cuanto a los embarazos múltiples, concluyó, también sería importante establecer una diferenciación.

En relación al proyecto propiamente tal, Su Señoría manifestó que éste aborda un tema sobre el cual mucho se ha hablado en el pasado, pero que recién ahora el actual Ejecutivo lo asume con claridad, dando cumplimiento a una promesa de campaña. Se trata, pues, de un proyecto emblemático, cuyos puntos centrales son la situación de los menores y los beneficios que acarrea la posibilidad de otorgar un postnatal de mayor plazo. Asimismo, enfatizó, se soluciona la actual discriminación que sufren las mujeres con contrato a plazo fijo, por obra o faena, entre ellas, las temporeras, que ahora podrán contar con un beneficio que hasta ahora les ha sido esquivo.

Finalmente, solicitó al Ejecutivo reconsiderar el tope de las 30 unidades de fomento que la iniciativa contempla respecto del subsidio a pagar durante la extensión del postnatal, ya que ello sería un gesto importante para los efectos de incentivar a las mujeres a que efectivamente hagan uso de este beneficio.

El Honorable Senador señor Rossi señaló tener claro que el tema que se analiza es muy complejo porque comprende muchos ámbitos y admite diversas perspectivas.

Agregó que, según ha manifestado el Ejecutivo, en Chile existe un sistema de protección a la maternidad que consigna derechos adquiridos paulatinamente durante muchos años y que quizás sea uno de los más avanzados y protectores del mundo, lo que sin duda es razón de orgullo. Sin embargo, al mismo tiempo, es necesario hacer compatible dicho sistema con la empleabilidad femenina porque, en sentido contrario, es motivo de preocupación que nuestro país tenga una participación de la mujer en el mercado laboral más baja que el promedio latinoamericano. Más aún, ello en gran parte se debería a los problemas que enfrentan las madres para conseguir un adecuado y confiable cuidado de sus hijos mientras ellas trabajan y, por eso, las mujeres optan, finalmente, por ni siquiera buscar empleo. En ese contexto, estimó positiva la extensión del postnatal que se plantea, así como también la posibilidad de que el padre use el permiso parental, a fin que las responsabilidades de la crianza de los hijos sean compartidas por ambos progenitores. Aseveró que debe promoverse un cambio cultural en dicho sentido, al interior de una sociedad chilena donde, actualmente, el 80% de los hombres aún considera que la maternidad es una responsabilidad esencialmente femenina.

Enseguida, y sin perjuicio de coincidir con que el proyecto busca objetivos positivos, solicitó precisar algunas de las ideas que contiene el mismo. Así, por ejemplo, respecto del fuero maternal que se reduce en 3 meses, solicitó conocer las razones que justificarían tal medida, incluyendo la situación de las trabajadoras contratadas a plazo fijo, por obra o faena. También consultó los motivos por los cuales la extensión del postnatal sólo considera un subsidio con un tope de 30 unidades de fomento, en circunstancias que, según se ha expresado, en la práctica, hoy día, el permiso se extiende por más de cinco meses, con un subsidio cuyo tope es de 66 unidades de fomento. Con ello, apuntó, la propuesta del proyecto parece ser un retroceso respecto de la realidad existente, y claramente podría desincentivar a las mujeres a optar por dicho período extendido. Añadió que, si bien el subsidio es regresivo, no es menos cierto que así está concebido. Le preocupa, entonces, esta rebaja en el límite contemplado, porque sin duda implicará una disminución importante de los ingresos familiares.

En relación a las modificaciones contempladas respecto del permiso por enfermedad grave del niño menor de un año, señaló que, si bien es absolutamente contrario al fraude de las licencias médicas, es partidario de este permiso, el cual considera como un gran avance en materia de protección de la infancia y derechos maternos en Chile. Por ello, señaló que le parece más apropiado perfeccionar las sanciones para evitar el fraude, pero sin restringir el actual beneficio ni rebajar el tope del mismo.

Similar preocupación, en el sentido de desincentivar la utilización de los beneficios que la ley contempla, manifestó respecto de la utilización del permiso parental por parte del padre, pues al ofrecerle un subsidio en base a la remuneración de la madre, él no optará por asumir el cuidado del hijo, toda vez que es un hecho reconocido que las mujeres hoy presentan un menor nivel de ingresos que el de los hombres. No siempre las personas quieren abusar o aprovecharse del sistema y, por tanto, si bien hay que precaver su mal uso, también hay que considerar que al momento de incrementarse los miembros de la familia, no es fácil para los progenitores asumir una abrupta disminución del presupuesto familiar, y menos aún, cuando más necesitan mantener su situación económica.

Por otra parte, consultó por qué no se otorga el derecho de amamantamiento respecto de la mujer que opta por trabajar en jornada parcial o reducida entre el tercer y sexto mes posteriores al parto. También preguntó por la irrenunciabilidad de tal derecho, haciendo presente que si el subsidio resulta menor que las remuneraciones de la mujer, ello será un incentivo para que ésta vuelva a trabajar lo antes posible. Apuntó que, de acuerdo a lo señalado, el 83% de las trabajadoras de nuestro país percibe una remuneración inferior a 30 unidades de fomento.

Por último, expresó no compartir la idea de limitar los beneficios para las mujeres trabajadoras con contrato a plazo fijo, por obra o faena, a sólo el 20% más pobre de la población, pues ello resulta contrario al propósito manifestado de ampliar la cobertura del sistema de protección a la maternidad y universalizar los beneficios que éste contempla. Lo anterior, además, sería discriminatorio en relación al resto de las trabajadoras que tiene este mismo tipo de contrato laboral, pero que no califica en el porcentaje de menores recursos de la población chilena.

A continuación, el Honorable Senador señor Ruiz-Esquide expresó que el proyecto responde a un análisis que se remonta ya a muchos años atrás, y en el cual han participado muchas personas, constituyendo una propuesta que estima beneficiosa para el país. En razón de ello, manifestó su reconocimiento en cuanto a que el Gobierno cumplió su promesa electoral en esta materia.

Señaló que, en su opinión, el propósito central del proyecto son los niños y no sólo la mujer. Se intenta, pues, proteger y cuidar adecuadamente a los niños pequeños que carecen de la posibilidad de defenderse por sí solos. Con tal idea en vista, prosiguió, si bien algunas propuestas de la iniciativa están correctamente inspiradas, otras, en cambio, no resultan del todo felices.

En primer lugar, manifestó su acuerdo con la intención de aumentar la cobertura del régimen de protección a la maternidad, lo que consideró como un hecho positivo, sin perjuicio de lo cual no divisa razón alguna para no contemplar al efecto a la totalidad de las mujeres trabajadoras de nuestro país. Expresó que ello podría corresponder a una decisión de orden económico, aunque dado los montos involucrados, sobre los 43 mil millones de pesos, y el universo de niños potencialmente beneficiados de entre los 300 mil que nacen al año, pareciera indicar que es posible financiar una cobertura mayor, adoptando una mirada de mediano y largo plazo que considere que la inversión que actualmente se realice por tal concepto, redundará en una posterior disminución de los gastos del Estado, debido a los efectos benéficos que genera el permiso postnatal.

Señaló que su preocupación primordial dice relación con que el niño esté bien protegido, lo que es contrario, por ejemplo, a las modificaciones propuestas para el traspaso de semanas del pre a postnatal, en atención a que el período clave para el desarrollo del niño se da entre el sexto mes de embarazo y los seis o doce meses posteriores al parto, época que determinará su evolución como consecuencia de un entorno tranquilo, del vínculo de apego, de la lactancia materna, entre otros factores, todo lo cual, según lo que señala la evidencia médica, es necesario cautelar.

Indicó que, de los antecedentes aportados, es posible colegir que los países que cuentan con un postnatal más prolongado, son aquellos que tienen buenas condiciones de trabajo, de apego y de desarrollo del niño, aspectos en los que permanentemente se advierte un déficit en nuestro país, el que se refleja entre otros, en las dificultades que los menores presentan en su proceso de escolaridad.

Por otra parte, señaló que, contraponer el cuidado de los lactantes a la participación de la mujer en el mundo laboral, puede generar un falso dilema en que se llegue a estimar que es necesario disminuir la protección de los menores o la natalidad. No es posible, sostuvo, dar como una realidad aceptada el hecho de que a la mujer, por ejemplo, se le interrogue directamente respecto a su maternidad cuando es entrevistada para obtener un empleo. Es necesario, por tanto, que ambas materias

-protección de la infancia y empleabilidad laboral de la mujer- sean analizadas en su propio mérito y en forma independiente, mediante iniciativas legales distintas. De esta forma, enfatizó, se podría alcanzar de mejor manera los objetivos trazados en cada caso, mucho más que si el tratamiento legal de ambos temas se plasma en un mismo proyecto de ley.

En relación al abuso que se comete con las licencias médicas, señaló que se trata de un severo problema que hay que enfrentar y, para eso, se ha despachado un proyecto de ley que persigue sancionar las conductas ilícitas en esta materia. Sin embargo, en su opinión, para la real efectividad de la ley, es necesario sancionar a todos quienes estén involucrados en este tipo de hechos, incluyendo tanto al profesional de la salud que emite una licencia médica sin fundamento, como al contralor médico que la rechaza o modifica arbitrariamente. Lamentablemente, informó, el proyecto en referencia no consignó sanciones equivalentes para ambos casos, lo que, a su juicio, termina favoreciendo a un sector de la controversia y, en el tema que ahora nos ocupa, podría significar que finalmente pierden los niños y las mujeres, que son, en definitiva, a quienes se pretende proteger.

En cuanto a los protocolos que se contempla establecer para diferenciar entre enfermedades graves y gravísimas, estimó un error remitirse a un catastro de enfermedades, toda vez que, en medicina, una regla básica señala que no hay enfermedades sino enfermos, ya que ningún paciente, ninguna mujer embarazada, ni ninguna persona es igual a otra, aún en similares condiciones, debido a que las patologías y los enfermos experimentan cambios en forma permanente y, por tanto, no es un asunto que pueda quedar rigurosamente predeterminado en una reglamentación legal.

Respecto al fuero, señaló compartir lo expresado por el Honorable Senador señor Rossi. Agregó que, si bien hay un tema económico detrás y, además, un aspecto general de la concepción del trabajo en Chile, no es menos cierto que no es posible construir una propuesta legislativa mediante la eliminación de derechos y beneficios ya existentes y con los cuales las madres trabajadoras de nuestro país cuentan hoy en día. En efecto, prosiguió, no es factible estructurar un proyecto de ley sobre la base de la eliminación de beneficios, menos cuando se trata de compromisos que la sociedad chilena ya tiene asumidos para con sus mujeres. Ello nos conduce nuevamente al tema de aceptar el trato discriminatorio que recibe la mujer trabajadora con motivo de su eventual maternidad, sin dejar de reconocer que para muchos empresarios dicha circunstancia no representa problema alguno y respetan y cumplen a cabalidad los derechos asociados a la misma. No se puede evaluar a la mujer en función de su mayor o menor disponibilidad para el trabajo, según si es o no madre. Eso no debe convertirse en un parámetro normal, habitual y aceptado. Y ello, apuntó, no es sólo un asunto de convicción médica, sino que también es un tema de convicción republicana. Chile registra una tasa de natalidad de 1,9 hijos por mujer, lo que representa un verdadero problema geopolítico. Por consiguiente, concluyó, es necesario mejorar el proyecto que se estudia, porque tal como está planteado, contiene propuestas que podrían resultar inconvenientes para los menores, que son quienes la iniciativa, finalmente, debe beneficiar y proteger.

Enseguida, la Honorable Diputada señora Goic refirió, primeramente, algunos comentarios generales.

Al efecto, expresó su satisfacción por haberse presentado a tramitación parlamentaria este proyecto de ley, el cual coloca en el debate público un tema que, desde larga data ya, estaba postergado a la espera de ser analizado. Ello, apuntó, sin duda que es una buena noticia. Añadió que los distintos candidatos a la Presidencia de la República asumieron sendos compromisos en torno a esta materia y, por tanto, es destacable que el Ejecutivo se haya esmerado en cumplir con dicha tarea. Señaló que ésta es una importante oportunidad para avanzar en un tema de innegable trascendencia social, generando un debate profundo acerca de la maternidad a fin de que ésta sea entendida en toda su dimensión. Se trata, subrayó, de una invitación a poner en la agenda pública una discusión largamente pospuesta y que hoy, tras un significativo esfuerzo, ha logrado ser colocada en el centro del debate nacional. De ahí, entonces, la importancia de no desaprovechar esta ocasión única, ya que es necesario actualizar nuestra legislación para ajustarla a la realidad de las familias chilenas. Asimismo, es necesario asumir e instalar en la conciencia nacional que la maternidad no es sólo una responsabilidad de la mujer, sino que ella involucra un rol social del cual deben hacerse cargo el Estado, el sector privado y, por supuesto, ambos progenitores.

Agregó que, si bien comparte diversas propuestas del proyecto, existen otras tantas que suscitan algunos reparos que es preciso plantear y analizar en profundidad.

Desde ya, advirtió, el mal llamado “descanso de maternidad” debería ser denominado “permiso de maternidad”, toda vez que no se trata precisamente de un período de descanso, sino que, muy por el contrario, es una etapa en la que se despliegan los mayores esfuerzos en el cuidado de los hijos.

Ahora bien, acotó, un asunto a debatir es la perspectiva bajo la cual se concebirán los beneficios de que tratamos. En efecto, continuó, es necesario dilucidar si los derechos en cuestión tendrán o no el carácter de universales y estarán pensados en la protección de todos los niños de nuestro país, que nacen iguales, con independencia de la condición socio económica de sus madres o del tipo de contrato de trabajo que éstas tengan, o de la remuneración que perciban. Es cierto, añadió, que hay un asunto de recursos públicos que es importante atender también, pero, advirtió, más allá del debate en torno a los posibles montos o topes del respectivo subsidio, existe una discusión de fondo que asumir y que dice relación con buscar una fórmula que permita garantizar el buen término del embarazo y la debida protección durante los primeros meses de vida del menor, resguardando la lactancia y el apego materno. Esto conduce, necesariamente, a plantearse por qué los beneficios sólo alcanzarán a algunas mujeres y a otras no.

En cuanto al nuevo permiso postnatal parental que se propone, señaló compartir la idea de la corresponsabilidad de madre y padre en el cuidado de los hijos, la cual se ha materializado en otras prerrogativas que se han establecido en la ley. Sin embargo, en su opinión, sería preferible instaurar un permiso destinado específicamente al padre, en lugar de generar uno vinculado al permiso extendido que se contempla para la madre. De hecho, apuntó, el beneficio está concebido de manera tal que, no obstante hacer uso de él el padre, el subsidio a pagar será aquel que le corresponda percibir a la madre, calculado en base a las remuneraciones de esta última. Ello, añadió, representa un desincentivo para el uso de este beneficio por parte del padre, ya que en nuestro país es una realidad que, por lo general, los hombres perciben remuneraciones más altas que las mujeres y, por tanto, tomar este permiso significará una importante merma en el presupuesto familiar, con lo cual el beneficio, en verdad, no será operativo en la práctica. En consecuencia, existe un serio riesgo de que esto quede en la ley como un enunciado meramente declarativo, pero sin aplicación efectiva alguna en la práctica.

Respecto a la jornada de trabajo reducida que se contempla para quien haga uso del permiso postnatal parental, indicó que hay que considerar que nuestra realidad laboral es bastante rígida, por lo que no sería raro que se termine excediendo el medio día de trabajo, pues todo dependerá del nivel de remuneraciones involucrado. Asimismo, esta facultad podría incidir en materia de los reemplazos laborales. Agregó que, uno de los problemas que surge ante la posibilidad de extender el permiso postnatal, precisamente dice relación con los reemplazos de personal que este beneficio origina. Hay toda una compleja situación derivada de la capacitación laboral de los trabajadores, del aprendizaje de las tareas, y de los costos adicionales que todo esto significa para el empleador. A este respecto, apuntó, surge nuevamente la inquietud de que la norma no sea más que una regla teórica inoperante en la práctica.

En cuanto al fuero maternal, consultó la razón para reducir en tres meses su actual duración. Se ha sostenido, añadió, que es motivo de orgullo el que nuestro país registre uno de los sistemas de fuero más extensos en la legislación comparada y, en ese contexto, entonces, no se explica una disminución del mismo. Por otra parte, prosiguió, también resulta preocupante esta especie de desafuero automático que se propone respecto de las madres trabajadoras con contrato a plazo fijo, por obra o faena, toda vez que esta posibilidad podría dar lugar a generar contratos bajo dichas modalidades, aun cuando los servicios prestados no sean precisamente temporales. En efecto, explicó, es necesario evitar que se produzcan casos en que, por la naturaleza de las funciones o del trabajo a realizar, el contrato laboral debería ser indefinido, pero que, a pesar de ello, se contrate a plazo fijo para ampararse en este nuevo sistema de desafuero. Para ejemplificarlo, citó lo acontecido en un jardín infantil de la ciudad de Punta Arenas, donde las profesionales son contratadas por un plazo determinado -de marzo a diciembre-, en circunstancias que, por la tarea que cumplen, sus contratos deberían ser indefinidos, con lo cual se esquiva el cumplimiento de diversos derechos laborales y, entre ellos, el relativo al permiso de maternidad. Por consiguiente, agregó, es importante tener a la vista la forma en que las mujeres hoy en día están siendo contratadas en el ámbito laboral, ya que la norma en estudio bien podría convertirse en un incentivo para celebrar contratos temporales y eludir el cumplimiento irrestricto de las normas, aunque ello no corresponda a la naturaleza de las labores desempeñadas.

En lo que respecta a la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, señaló que, si bien es importante abordar el problema de las licencias médicas falsas o indebidamente otorgadas, no es menos cierto que ello no puede significar poner en riesgo la salud de los menores que efectivamente requieran el cuidado personal de sus padres con motivo de una enfermedad severa. Del mismo modo, es preocupante la situación de aquellos niños que, no obstante padecer una afección menor -como podría ser un resfrío-, sólo por ello, ya no son recibidos en los jardines infantiles como medida de prevención y, por tanto, la madre no cuenta con el apoyo necesario para encomendar el cuidado de su hijo y así poder concurrir a su trabajo. Asimismo, debe tenerse presente que en el caso de los menores no es infrecuente que una enfermedad de gravedad menor, rápidamente se transforme en otra de mayor consideración, atendida la fragilidad de la salud de los recién nacidos. En consecuencia, apuntó, si bien hay que enfrentar la problemática de las licencias médicas fraudulentas, también hay que cautelar por el debido cuidado de los niños.

En cuanto a los hijos nacidos en forma prematura, declaró coincidir con que se trata de un asunto que requiere especial atención, toda vez que se justifica por sí solo que el tiempo de reposo prenatal que se pierde con motivo de la anticipación del parto, pase al período de permiso postnatal, sobre todo en razón de los cuidados especiales que requieren los niños que nacen antes de completar el proceso regular de gestación. Asimismo, comparte que el caso de los nacimientos múltiples amerita una revisión particularizada.

Respecto de los padres adoptivos, celebró que el proyecto de ley también los considere, ya que ello sin duda constituirá un incentivo para la adopción de menores.

En otro orden de ideas, planteó el tema de las salas cunas, el cual, si bien fue objeto de estudio por parte de la Comisión Asesora Presidencial Mujer, Trabajo y Maternidad, no ha sido incorporado en la presente iniciativa legal. Se trata, acotó, de la modificación del artículo 203 del Código del Trabajo, el cual sin duda debe ser analizado al revisar el problema de la empleabilidad laboral de la mujer. En efecto, continuó, en la actualidad la mujer muchas veces deja de ser contratada, no por el eventual pre y postnatal a que accedería si resulta embarazada, sino que más bien por la posibilidad de incrementar el número de trabajadoras al interior de la empresa, la cual, si emplea a veinte trabajadoras o más, deberá mantener y costear los servicios de sala cuna. Ello, añadió, constituye un desincentivo para contratar mujeres y, por tanto, es un asunto que debe ser abordado si se quiere avanzar en temas de maternidad e incorporación de la mujer al mundo del trabajo.

Otro aspecto que debe ser analizado, prosiguió, es el relativo al permiso para dar alimento al hijo menor de dos años. Recordó que sobre esta materia existe un proyecto de ley en actual tramitación legislativa, mediante el cual se otorga este derecho también al padre, con los requisitos que al efecto se señalan. Dicha iniciativa -que corresponde al Boletín N° 4.930-18-, ya fue aprobada por la Honorable Cámara de Diputados y se encuentra radicada para su estudio, en segundo trámite constitucional, en la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado. Este proyecto, añadió, se orienta en la misma línea de propiciar la corresponsabilidad del padre en la crianza y cuidado de los hijos. Sugirió, entonces, tener a la vista el debate desarrollado con motivo del análisis del referido proyecto de ley, toda vez que se trata de una materia estrechamente vinculada con la normativa que aquí se propone.

Sin perjuicio de lo anterior, concluyó, tenemos pendiente como país el análisis en torno a la situación del embarazo en las adolescentes y estudiantes que, si bien no son trabajadoras y, por tanto, no hay una remuneración que sustituir, representan un tema no menor del cual ocuparse y donde también es necesario generar un sistema de protección social.

Enseguida, hizo uso de la palabra el Honorable Senador señor Kuschel, quien, en primer lugar, felicitó a las representantes del Ejecutivo por la presentación efectuada y los antecedentes aportados a la discusión. Asimismo, señaló compartir la idea de que el proyecto de ley se oriente en la protección de los niños, sin embargo, indicó que, a su juicio, la iniciativa también debería inspirarse en la protección de la familia y de la institución del matrimonio. Agregó que las estadísticas demuestran que más de la mitad de los niños que nacen en nuestro país, son hijos de padres entre los cuales no existe vínculo matrimonial y, advirtió, quizás con medidas o señales de tipo económico se está estimulando dicha situación. Hizo un llamado, entonces, a revisar este tema porque, sin duda, en la tarea de cuidar a los hijos es importante la participación tanto de la madre como del padre.

Añadió que, desde el punto de vista de los costos y beneficios que estas modificaciones legales podrían significar, señaló que tal vez sea pertinente asumir desde ya mayores costos, invirtiendo más recursos en la actualidad, para luego, en el futuro, cosechar también mejores resultados. En efecto, explicó, si se mejoran hoy las coberturas en salud, educación o, incluso, seguridad ciudadana, sin duda que ello redundará en lo sucesivo en mayores beneficios para la sociedad en su conjunto, con personas que, de niños, crecieron en un ambiente sano, favorable y propicio para su integral desarrollo.

Finalmente, sugirió que la iniciativa legal en análisis fuera prontamente sometida a votación en general, atendida la importancia que reviste la materia de que trata.

Por su parte, el Honorable Senador señor Uriarte se refirió al tema del cuidado infantil. En primer término, abordó el punto relativo a las salas cuna. Sobre el particular, indicó que lo que se ha hecho hasta ahora, es privilegiar programas tales como el denominado Chile Crece Contigo, donde se posibilita que la mujer, especialmente la que está en situación vulnerable, pueda llevar a su hijo a una sala cuna, permitiendo que ésta acceda al mundo del trabajo. Sin embargo, advirtió, las cifras estadísticas demuestran que existe un número importante de madres que se resisten a la posibilidad de entregar el cuidado de sus hijos a una sala cuna, porque no confían en la atención que se brinda a los niños en estos servicios. A ello, se suma el hecho que solventar estos servicios eleva los costos asociados a la contratación laboral, motivando que en muchos casos se esquive el cumplimiento de la ley, por ejemplo, limitando en la empresas la contratación femenina hasta sólo diecinueve trabajadoras, para no alcanzar el mínimo de veinte tras el cual la norma impone la obligación de mantener o pagar los servicios de sala cuna.

Atendidas las referidas circunstancias, agregó, surge la inquietud en cuanto a buscar una fórmula que ofrezca a las madres diversas alternativas en torno al cuidado de sus hijos, entre las cuales elegir según su preferencia, y que les permita, en definitiva, acceder al mercado laboral y obtener un empleo de acuerdo a sus reales necesidades.

En segundo lugar, prosiguió, sería necesario explorar otras opciones para el tratamiento de esta materia, como por ejemplo, la posibilidad de establecer beneficios de carácter tributario para las empresas y así premiar al empleador que colabora en estas tareas.

Por último, en relación al permiso por enfermedad grave del hijo menor de un año, consultó si está contemplado avanzar en el ámbito de la corresponsabilidad de ambos progenitores, para incluir también al padre en esta labor fundamental. Es cierto, agregó, que existe una situación preocupante derivada de las licencias médicas otorgadas en forma fraudulenta o sin existir fundamento médico que las justifique, sin embargo, una vía para disminuir este alto costo fiscal y, a la vez, para incorporar al padre en la tarea de crianza de los hijos, es adoptar medidas en este ámbito.

Luego, el Honorable Senador señor Muñoz Aburto indicó que, a su juicio, sería importante definir, previamente, si las normas que propone este proyecto de ley estarán destinadas a proteger al menor o si, por el contrario, resguardarán la contratación laboral de la mujer. En su opinión, agregó, toda la regulación laboral en esta materia se ha establecido pensando en la protección de los niños y niñas de nuestro país, desde la etapa de su gestación y hasta la fase posterior al nacimiento, prueba de lo cual es la existencia del descanso de maternidad, el cual cubre los períodos pre y postnatal. Ello, incluso, ameritaría enmendar la nomenclatura que utiliza el propio Código del Trabajo en esta materia, para que así fuera expresa esta intencionalidad del legislador.

Dicho lo anterior, añadió, si se opta por orientar esta nueva regulación en resguardo de los menores, el proyecto de ley contendría normas que en cierto modo se alejan de dicho objetivo, siendo incluso contradictorias y que, como tales, se tornarían inaplicables. Así, por ejemplo, sería muy difícil distinguir los niños y niñas de estratos sociales vulnerables, de aquéllos que no lo son, así como también presentaría dificultades el tema relativo a las licencias médicas. Es decir, apuntó, si se logra esclarecer que se garantizarán los derechos de los menores, resulta evidente que la legislación debería tener una cobertura mucho más amplia de la que se propone, alcanzando a todas las madres trabajadoras por el sólo hecho de serlo, y en beneficio de los hijos. A su juicio, subrayó, así debería ser.

Agregó que, cuando se habla de nociones tales como derechos universales de los menores o la importancia de la lactancia y del apego materno, sin duda que se alude a la protección de los niños y al fundamento en que ésta se sustenta. Sin embargo, cuando estos conceptos esenciales se vinculan a otros asuntos tales como la empleabilidad de la mujer o la importancia de que la maternidad no constituya una barrera para acceder al mundo del trabajo, claramente se incurre en una confusión de temas, porque estos últimos puntos -sin negar su importancia- son de una índole diversa y se alejan de la cuestión de fondo que aquí nos ocupa, esto es, reiteró, que el bien jurídico protegido por esta normativa legal dice relación con los niños y niñas de nuestro país.

La Honorable Senadora señora Rincón manifestó que, efectivamente, la materia en estudio se vincula a una ya antigua discusión en cuanto a si el sistema de protección a la maternidad está orientado en resguardo de los niños o en función de la madre trabajadora, cuya remuneración es reemplazada por el pago de un subsidio que cubre el Estado.

Expresó, asimismo, su satisfacción ante la presentación del proyecto de ley en informe, toda vez que ello importa el cumplimiento de un compromiso asumido durante la campaña presidencial. Sin perjuicio de lo anterior, anunció tener una serie de aprensiones que sería preciso dilucidar a fin de mejorar la iniciativa durante su tramitación legislativa.

Una de ellas, acotó, es la ya referida en cuanto a la irrenunciabilidad de los derechos, cuya mención expresa podría corresponder a un asunto más de forma que de fondo y, por tanto, podría resultar fácilmente subsanable.

Un segundo aspecto a revisar, añadió, dice relación con la eliminación de la gratuidad de los certificados emitidos por médicos o matronas que perciben remuneraciones del Estado. Consultó la razón de dicha supresión en la ley, ya que tal prerrogativa actualmente sí se contempla en nuestra legislación laboral.

En tercer lugar, preguntó si estos temas fueron previamente analizados con organizaciones como la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), toda vez que hay normas del proyecto que afectarán de manera significativa a las funcionarias del sector público. En efecto, explicó, en la actualidad, mediante el pago del subsidio por incapacidad laboral estas trabajadoras perciben la totalidad de sus remuneraciones, y lo propio acontece respecto al subsidio por maternidad. Con la modificación que ahora se propone, en cambio, el subsidio motivado en el permiso postnatal parental tendrá un tope de 30 unidades de fomento, lo que significará que en algún momento estas madres disminuirán sus ingresos. Ello, sin duda, irá en desmedro de la situación laboral de estas trabajadoras que, desde ya, no cuentan con una serie de beneficios que sí se registran en el ámbito laboral del sector privado.

En cuanto al ya señalado límite al subsidio, además, habría que considerar algunos asuntos de índole práctico, como por ejemplo, lo que sucederá si, durante el permiso por maternidad, se produce en la empresa un incremento de las remuneraciones, ya sea por aplicación del reajuste del IPC o por una negociación colectiva. En tal caso, apuntó, no queda claro si la trabajadora, al reincorporarse a sus labores, mantendrá el sueldo que recibía antes del permiso o si éste aumentará tal como el del resto de los trabajadores.

Otro punto que no parece explicarse, es la diferencia que se contempla en el artículo 197 bis entre la madre y el padre al usar el permiso postnatal parental, ya que para la primera se impone la obligación de dar aviso de ello a su empleador con una anticipación de 45 días, en tanto que para el segundo, se establece que el aviso debe darse con una antelación de sólo 10 días. Consultó, entonces, el fundamento de dicha diferenciación.

En lo relativo al fuero, manifestó su preocupación en cuanto a la reducción que se contempla respecto del mismo. Preguntó las razones para proponer una disminución del actual beneficio.

Sin perjuicio de lo anterior, estimó interesante la propuesta relativa al fuero en los contratos de trabajo a plazo fijo, por obra o faena, ya que hoy en día las trabajadoras que se desempeñan en áreas de servicios esencialmente temporales, son discriminadas y no contratadas ante el temor de que resulten embarazadas y, por ello, deban permanecer en sus puestos de trabajo más allá del tiempo de su desempeño.

En cuanto al derecho a amamantamiento, consultó la razón para no otorgar ese derecho a la mujer que opta por trabajar en jornada reducida durante el permiso postnatal parental.

Respecto al uso del permiso postnatal parental por parte del padre, señaló que tampoco se explica que, en tal caso, el subsidio se calcule en base a las remuneraciones de la madre, las cuales, por lo general, son menores a las que percibe el padre, de acuerdo a la realidad remuneracional que registra nuestro país. En consecuencia, imponer tal restricción, podría significar un desincentivo para el uso de este permiso por parte del hombre, lo que se alejaría del espíritu del proyecto en orden a fomentar la coparticipación de ambos progenitores en el cuidado de los hijos.

En otro orden, recordó que la reforma previsional -materializada en la ley N° 20.255-, dispuso la incorporación progresiva de los trabajadores independientes al régimen obligatorio de pago de las cotizaciones previsionales, ampliando la cobertura del sistema de seguridad social. Así, se estableció la obligatoriedad de pago respecto del 40% de la remuneración imponible al año 2012, del 70% al año 2013, y del 100% al año 2014, lo que implica que, a partir del año 2015, enterar las cotizaciones previsionales será obligatorio tanto para trabajadores dependientes como independientes. Sin embargo, advirtió, con el presente proyecto de ley se produciría una discriminación entre ambos tipos de trabajadores, a pesar de que aportarán por igual al sistema de seguridad social.

Por otra parte, señaló que, además de establecer un tope de 30 unidades de fomento para el pago del subsidio derivado del permiso postnatal parental, el proyecto contempla la misma restricción respecto de las cotizaciones previsionales, al disponer que “la remuneración tendrá un límite máximo imponible de treinta unidades de fomento…”. Con ello, añadió, se estará afectando la densidad de las cotizaciones previsionales y, consecuencialmente, el monto de la futura pensión de jubilación. Lo anterior, resulta contrario al espíritu de las normas que rigen la materia, las que han buscado incrementar los fondos previsionales, por ejemplo, en el caso de las mujeres, mediante el otorgamiento del denominado Bono por Hijo Nacido Vivo. Consultó, entonces, la razón para establecer el referido límite, impidiendo que las cotizaciones se efectúen sobre la base de las remuneraciones reales de las trabajadoras.

Finalmente, Su Señoría indicó que, efectivamente, en la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado se encuentran radicados para su estudio diversos proyectos de ley que dicen relación con las normas sobre protección a la maternidad, los cuales sería pertinente considerar en esta oportunidad, en aras de un completo análisis sobre el tema, abarcando las distintas propuestas legislativas que existen sobre la materia.

A continuación, la señora Ministra del Trabajo y Previsión Social explicó que, actualmente, al tenor de lo dispuesto en el artículo 183-AE del Código del Trabajo, las trabajadoras contratadas bajo el régimen de servicios transitorios, gozan del fuero maternal, cesando éste de pleno derecho al término de los servicios en la usuaria. Es decir, añadió, limitar el fuero conforme a la duración de los servicios prestados, es un criterio que el legislador ya ha adoptado en oportunidades anteriores para resolver la materia, siendo el mismo principio el que inspira ahora la norma del proyecto que hace lo propio respecto de las trabajadoras con contratos laborales a plazo fijo, por obra o faena. Agregó que, de acuerdo a los datos registrados, en la gran mayoría de los casos el desafuero solicitado a los tribunales de justicia es otorgado, sin embargo, ello implica incurrir en un costo adicional derivado de la respectiva tramitación judicial, todo lo cual redunda en que las mujeres no sean contratadas para el desempeño de labores temporales, afectando su participación en el mercado laboral. De ahí, entonces, que lo más apropiado parece ser aplicar la regla conforme a la cual, terminado el contrato temporal, termina también el fuero maternal.

Por su parte, la señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) dio respuesta a las distintas consultas formuladas, en los siguientes términos.

En primer lugar, señaló que este proyecto de ley reviste una especial complejidad, en la medida que involucra muy diversas materias, todas las cuales están estrechamente vinculadas, de manera tal que lo que se resuelva respecto de una de ellas incide necesariamente en otras. Ese es un importante elemento a considerar al estudiar la iniciativa y que hace particularmente complejo su análisis.

En cuanto a los destinatarios de la iniciativa legal en trámite, señaló que, primordialmente, los beneficiarios del mismo son los niños y niñas de nuestro país. Sin embargo, advirtió, este proyecto no apunta hacia un objetivo único, sino que comprende diversas finalidades. Es importante tener presente que si la madre ve perjudicadas sus opciones laborales o mermadas sus condiciones de trabajo, ello también repercutirá en el bienestar de los menores o, peor aún, podría significar que las mujeres decidan postergar la maternidad. De ahí, entonces, la relevancia de compatibilizar estas realidades, donde la estabilidad laboral de la madre trabajadora redundará también en el bienestar de sus hijos. Ello, subrayó, impone varios objetivos por cumplir.

Por otra parte, continuó, hay que recordar que los recursos del Estado son limitados y, en cuanto tales, es necesario enfocarlos en los sectores más vulnerables de la población de nuestro país, a pesar que lo óptimo sería que los beneficios sean universales o que favorezcan igualmente a todos. Ello, entonces, impone la necesidad de focalizar los escasos fondos disponibles en los niños y madres que están en situación de mayor desamparo.

Señaló, asimismo, que el Ejecutivo se encuentra disponible para analizar las diversas sugerencias que se formulen durante la tramitación del proyecto, en aras de su perfeccionamiento, toda vez que, sin duda, esta es una gran oportunidad para debatir en torno a un tema de tanta trascendencia social. Se trata, además, de una iniciativa de alta complejidad, no sólo porque la materia involucra diversas aristas, sino que también por las dificultades que enfrenta la aplicación práctica de sus normas. Sin embargo, añadió, es importante esclarecer también que este proyecto de ley no contiene la solución a todos los problemas que se registran en este ámbito y así, por ejemplo, no resolverá el tema de las cotizaciones previsionales no pagadas, no pondrá fin a la discriminación laboral de la mujer, ni conseguirá que todos los padres se involucren efectivamente en la crianza de los hijos. En ese contexto, agregó, lo importante es comprender que esta iniciativa representa una gran oportunidad para avanzar en esta materia, permitiendo que nuestro país dé un salto significativo en este orden, logrando generar condiciones laborales más humanas, conciliadoras con la vida familiar y que reconozca el rol participativo que tanto la madre como el padre deben cumplir en el cuidado de los hijos. Ello, además, permitiría adecuar nuestro régimen laboral a la realidad actual de la sociedad chilena, donde la mujer ya no permanece exclusivamente en el hogar y el marido es el proveedor, sino que ella se incorpora al mundo del trabajo y hombre y mujer aportan al ingreso familiar y comparten las responsabilidades.

En cuanto a la consulta planteada en torno a la facultad de traspasar hasta dos semanas del reposo prenatal al permiso postnatal, explicó que la evidencia médica y los estudios realizados a nivel tanto nacional como internacional, revelan que el tiempo óptimo de descanso prenatal fluctúa entre dos y cuatro semanas, siendo éste el rango que la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera para tales efectos. Asimismo, un gran número de países contempla como tal un período de permiso de dos y hasta cuatro semanas previas al parto. No obstante ello, añadió, nuestro país cuenta al efecto con un lapso de seis semanas antes del parto. Señaló que hay que recordar que estas normas de protección fueron originalmente concebidas en función de las trabajadoras que se desempeñaban en labores de gran demanda física -como en el ámbito obrero-, justificando un prenatal de mayor extensión. Sin embargo, con el transcurso de los años, el desarrollo de la tecnología y los cambios de la realidad social y económica, las fuentes de trabajo se han diversificado y así, por ejemplo, el trabajo en las oficinas se ha multiplicado, incorporándose al mismo las mujeres y permitiéndoles ejecutar labores menos riesgosas para el proceso de gestación. En ese contexto, hay muchas mujeres que, experimentando embarazos sanos y sin dificultades, preferirían prolongar el período postnatal acortando su reposo prenatal, ya que éste no les resulta tan útil o necesario como aquél. Para ello, advirtió, se requiere la expresa autorización del médico tratante y, en caso que la situación se vuelva riesgosa en cualquier modo, el traspaso quedaría sin efecto y se daría inmediato inicio al descanso prenatal correspondiente. Por consiguiente, es una forma de prolongar el tiempo que la madre permanece junto al recién nacido, pero que procederá siempre y cuando las condiciones de salud así lo permitan. Lo anterior, apuntó, es sin perjuicio de poder revisar la propuesta a fin de perfeccionarla en lo que resulte de rigor.

En relación a la irrenunciabilidad de los derechos, aclaró que el proyecto contempla, como contrapartida, la posibilidad de que la madre o el padre que hagan uso del permiso postnatal parental, trabajen en jornada laboral reducida y completen sus remuneraciones, sin perder el permiso y el subsidio a que éste da lugar. Asimismo, añadió, si bien nuestro país registra uno de los permisos postnatales más extensos a nivel mundial, se pretende hacer un esfuerzo adicional que permita no sólo duplicar el período postnatal, sino que también pagar el subsidio correspondiente y, además, ofrecer esta herramienta adicional que permite trabajar en jornada parcial y completar las remuneraciones no cubiertas por el subsidio. Por otra parte, esta posibilidad se ofrece para una etapa en la que el menor ya no es recién nacido y, por tanto, sus condiciones han evolucionado haciendo factible la ausencia transitoria de la madre o el padre, sin perjudicarlo. En la actualidad, subrayó, este beneficio no existe, sin embargo ahora se plantea la posibilidad de tener un permiso más extenso, con un subsidio y trabajar en jornada reducida para mantener el nivel de ingresos, sin perder ni el permiso ni el subsidio.

En lo que respecta al fuero, agregó, es cierto que se contempla una reducción del mismo en la medida que éste regiría durante el embarazo y hasta un año después del nacimiento, en lugar de estar vigente durante el período de gestación y hasta un año después de expirado el descanso de maternidad, como dispone nuestra legislación en la actualidad. Sin embargo, aclaró, ello viene a ser la contrapartida de este esfuerzo que se está haciendo por prolongar el permiso postnatal, ya que el fuero quedaría definido en función de la vida del hijo y no en relación a la duración del período postnatal, como acontece hoy en día.

Explicó que las dos mayores dificultades que enfrenta la contratación laboral de la mujer son, precisamente, las vinculadas al fuero maternal y a la exigencia de sala cuna. En ese contexto, agregó, no parece pertinente extender el fuero tanto como se prolongue el postnatal, ya que bajo esa modalidad, este beneficio duraría mucho más de los dos años que rige en la actualidad y que lo hace uno de los más extensos del mundo.

La Honorable Senadora señora Rincón advirtió que no hay que confundir los beneficios, ya que por una parte, está el subsidio que es de cargo fiscal y respecto del cual se está haciendo el esfuerzo adicional que se señala, pero, por la otra, está el fuero, que es una protección de carácter laboral.

La señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) indicó que, si bien el esfuerzo adicional se manifiesta principalmente en lo económico, no es menos cierto que estos derechos tienen una fuerte incidencia en la empleabilidad de la mujer. Dado eso, añadió, la alternativa es extender el permiso postnatal, pero no así el fuero, el cual se definiría en relación a la vida del hijo, estableciéndose durante el período del embarazo y hasta un año después del nacimiento del niño.

Por su parte, el Honorable Senador señor Ruiz-Esquide se manifestó contrario a la señalada propuesta para reducir el fuero. Lo anterior, por cuanto se trata de un derecho adquirido y, como tal, no puede ser modificado sin grave alteración de una prerrogativa con que ya cuentan las madres trabajadoras de nuestro país.

En segundo lugar, continuó, el proyecto de ley, en lugar de contener una propuesta nítida sobre la materia, termina abordando un conjunto de materias que, finalmente, significan de algún modo la pérdida de los derechos que protegen ya sea a los niños o a las madres trabajadoras.

Por último, hizo presente que la actual bibliografía pediátrica -tanto nacional como extranjera-, no concibe del mismo modo que antaño el descanso durante el período prenatal, tema que, según indicó, sería importante aclarar para el debido tratamiento legal de la materia, especialmente en cuanto a la posibilidad de traspasar semanas desde el pre al postnatal, que contempla el proyecto en estudio.

En la sesión siguiente, la señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) continuó respondiendo las preguntas formuladas en la sesión anterior.

Para tales efectos, acompañó su intervención con un documento en formato power point, en el cual consigna sus respuestas. Dicho documento fue debidamente considerado por los miembros de las Comisiones unidas, y se contiene en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

Las inquietudes planteadas y sus respuestas se reseñan a continuación.

-En cuanto a la consulta referida a cuál será la línea o puntaje de corte que determinará el 20% más vulnerable, para los efectos de incrementar la cobertura del sistema de protección respecto de las trabajadoras con contrato a plazo fijo, por obra o faena, señaló que, actualmente, según la Ficha de Protección Social, la escala de corte estaría en 8.500 puntos, que corresponde a los 2 deciles de menores ingresos del país. Añadió que el proyecto de ley dispone que el beneficio se entregará a las mujeres que integren un hogar perteneciente al 20% más pobre de la población de Chile, conforme al instrumento de focalización que se fije en el reglamento expedido por el Ministerio de Hacienda, que actualmente es la Ficha de Protección Social.

-A la pregunta sobre cuáles son los mecanismos para exigir el cumplimiento del traspaso de semanas del pre al postnatal, contestó señalando que, tal como considera el proyecto de ley en su modificación al artículo 195 del Código del Trabajo, para que la madre pueda traspasar semanas del pre al postnatal, necesita autorización por escrito del médico tratante. Si después de presentada dicha autorización, tuviere un cambio en su estado y el médico considera que se debe iniciar el reposo, queda sin efecto el traspaso del tiempo restante y se comienza de inmediato el prenatal.

-En lo relativo a si es o no renunciable el derecho a traspasar semanas del pre al postnatal, respondió que, tal como contempla el proyecto de ley al modificar el artículo 195 del Código del Trabajo, los derechos de pre y postnatal son irrenunciables. La mujer siempre tendrá derecho a traspasar semanas de su pre al postnatal, si así lo estima necesario y las condiciones médicas así lo permiten para que dicho traspaso no ponga en peligro ni al niño ni a la madre.

-Respecto a la norma sobre amamantamiento, recordó que se ha solicitado ampliar el proyecto a todos los casos, se use o no sala cuna por parte de la trabajadora.

Sobre el particular indicó que hoy la ley concede el derecho de alimentación a todas las trabajadoras, independientemente de si su hijo asiste o no a la sala cuna. Lo anterior, al tenor de lo dispuesto por el artículo 206 del Código del Trabajo, conforme al cual el derecho de amamantamiento y el de sala cuna son independientes.

-En lo relativo a los hijos prematuros -que nacen, por ejemplo, a los 6 meses de gestación-, la consulta fue si los meses faltantes del embarazo y que impidieron el uso del prenatal, se traspasan o no al postnatal. La respuesta, agregó, es no, porque el proyecto no contempla el traslado de las semanas no utilizadas para el prenatal al postnatal, ya que lo que hace es duplicar, para todas las madres, el período postnatal.

-Respecto a los partos múltiples, prosiguió, se indicó en su oportunidad que debería existir un aumento del período postnatal, ya que no es lo mismo el parto de un solo niño, que el nacimiento de varios hijos a la vez. En esta materia contestó que, atendido que se duplica el período postnatal a 6 meses para todos los menores, siendo uno de los permisos más largos del mundo, no se considera un aumento mayor para los partos múltiples ni otros casos especiales.

-En cuanto al fuero maternal, recordó que se hizo presente que el proyecto de ley contempla una disminución de 3 meses de dicho beneficio para las futuras trabajadoras embarazadas. Se preguntó, entonces, la razón de dicha disminución.

Indicó que hoy Chile tiene, por lejos, el fuero maternal más extenso del mundo. En efecto, explicó, el fuero actualmente está establecido en relación a la duración del postnatal, ya que la mujer goza de él desde que se embaraza y hasta un año después del término del postnatal, es decir, dos años en total. Esto se ha traducido en una dificultad para la contratación de mujeres y su ingreso al mundo del trabajo.

Añadió que, al extender el postnatal no se quiso alargar también el fuero, razón por la cual se optó por definir su duración en base a una variable objetiva, esto es, la edad del niño. Con esto, las mujeres tendrán un año y nueve meses de fuero, desde que se inicia el embarazo y hasta un año después del nacimiento del hijo.

-Respecto a por qué se reduce el fuero en los casos de trabajadoras a plazo fijo o por obra o faena, respondió que la norma que se propone aclara en la ley algo que se da en la práctica, pero con un procedimiento judicial de por medio. Actualmente, explicó, cumplido el plazo, la obra o la faena, el empleador debe iniciar un proceso judicial de desafuero para poner término la relación laboral, el cual es otorgado en más del 90% de los casos. Las normas propuestas por el proyecto, en tanto, evitan el costo que dicho juicio significa para las partes y explicita en la ley que el fuero en este caso termina junto con el plazo, la obra o faena que dio origen al contrato.

-En cuanto a la reducción del tope del monto del subsidio, se ha señalado que pareciera ser un retroceso. Se trata de un subsidio regresivo. Actualmente este es el único subsidio del que gozan las mujeres profesionales en nuestro país, y se pretende reducirlo para ellas.

A este respecto, indicó que esta reducción del tope del subsidio busca no seguir incrementando la regresividad que éste tiene. Actualmente, el 52% de los recursos van a las madres del quinto quintil, es decir, el de mayores ingresos, y sólo el 5% se destina a las madres del primer quintil.

Se trata de un beneficio que favorece principalmente a las trabajadoras de clase media, que son quienes tienen un empleo formal y para quienes se duplica el tiempo de postnatal, manteniendo su remuneración.

-En cuanto a la reducción del tope en casos de enfermedad grave del hijo menor de un año, se planteó la inquietud de que podría convertirse en un desincentivo al trabajo de una mujer con un hijo enfermo, pudiendo afectar la salud del niño.

Sobre el particular, señaló que el proyecto conserva el espíritu de la cobertura de las enfermedades realmente graves que hoy contempla el Código del Trabajo. Se trata de enfermedades tales como la prematurez extrema, hemorragia subaracnoidea, parálisis cerebral, meningitis, hidrocefalia, síndrome de down, malformaciones congénitas, entre otras.

Aclaró que, para el resto de las enfermedades, se crea un nuevo permiso y subsidio, con las mismas condiciones que el subsidio establecido para el permiso postnatal parental, esto es, con tope de 30 unidades de fomento y se establece, además, un copago para remuneraciones superiores 16 unidades de fomento.

-En cuanto al permiso parental, se señaló que el traspaso del subsidio por parte de la trabajadora al padre del menor, teniendo como tope la remuneración de la mujer, se convierte en un desincentivo, ya que atendido el hecho que las mujeres en Chile obtienen remuneraciones inferiores a las de los hombres, lo más seguro es que al padre -aunque quiera- no le resulte conveniente tomar este permiso.

A este respecto, la señora Ministra Directora explicó que el permiso y subsidio del postnatal está establecido en beneficio de la madre y del niño. Es la madre la titular del permiso y subsidio, y es eso lo que ella puede traspasar al padre, su derecho que va a asociado a un determinado período y a un determinado subsidio.

-A la pregunta de por qué el proyecto contempla una disminución del derecho a amamantamiento, respondió que el derecho de alimentación está contemplado para todas las trabajadoras madres de hijos menores de 2 años de edad, que tienen jornadas ordinarias de trabajo y que, dada la extensión de su horario, no pueden estar con sus hijos para ninguna de las comidas. Añadió que, tal como aconsejó la Comisión Mujer, Trabajo y Maternidad, el proyecto de ley establece que las madres que trabajan en jornadas parciales ya tienen el derecho y la posibilidad de estar con sus hijos, por las características propias de esa jornada laboral.

-En otro orden, continuó, también se ha manifestado una opinión contraria a que el proyecto establezca la renunciabilidad para la mujer que quiera reincorporarse a su trabajo.

Al respecto, señaló que el permiso y el subsidio son irrenunciables para todas las madres, independientemente de su nivel de ingresos. Lo que el proyecto permite es que todas puedan recibir ingresos por los 3 meses que dura la extensión del postnatal, sin perder el subsidio, con el límite de que éste más la remuneración, no pueden ser mayores a la remuneración promedio de los 3 meses anteriores a empezar el prenatal.

Subrayó que hoy, si una mujer percibe un ingreso mientras recibe el subsidio, pierde este beneficio.

Expresó que, a un 22,5% de las mujeres que reciben subsidio y cuya remuneración es inferior a 30 unidades de fomento, les falta completar un 30% o más de su ingreso. De aquéllas que perciben más de 30 unidades de fomento, a un 72% le falta completar un 30% o más de su ingreso.

-En cuanto a la inquietud del Honorable Senador señor Rossi, que considera discriminatorio el límite del 20% más vulnerable como línea de corte para dar los beneficios a las trabajadoras contratadas a plazo fijo, obra o faena y temporeras, respondió que el proyecto trata de corregir las discriminaciones que hoy genera la legislación, ya que son las mujeres más vulnerables quienes no reciben nada. El proyecto establece diferencias y focaliza los recursos en los más pobres para disminuir las desigualdades presentes en la sociedad en materia de ingresos. Enfatizó que, favorecer al 20% más vulnerable de la población, permite realizar dicha focalización y disminuir esta enorme desigualdad.

-Por otra parte, agregó, el Honorable Senador señor Ruiz-Esquide no está de acuerdo en disminuir el prenatal, por cuanto, según señala, el período clave en el desarrollo de un niño se extiende desde los 6 meses del embarazo y hasta los 6 ó 12 meses posteriores al parto. Sobre el particular, aclaró que el proyecto de ley no disminuye el prenatal, lo conserva en 6 semanas previas al parto, siendo uno de los más largos del mundo, incluso por sobre la recomendación de la OIT.

Agregó que el proyecto otorga un derecho adicional a las madres, que consiste en la posibilidad de traspasar semanas del pre al postnatal, para alargar incluso aún más este último, reconociendo que todas las mujeres viven sus embarazos en forma distinta, incluso cada madre vive sus propios embarazos de manera diferente. Ahora bien, para poder hacer uso de esta facultad de traspaso, necesitan que su médico certifique que el embarazo está normal, tanto para ella como para el niño.

-Asimismo, se propuso despachar un proyecto de ley paralelo para proteger a la mujer trabajadora y desvincular la empleabilidad femenina de esta iniciativa legal, que versa, especialmente, sobre el descanso de maternidad.

Sobre este punto indicó que el pre y postnatal es un derecho laboral, consagrado en el Código del Trabajo y se debe reconocer que, sin trabajo, no hay derecho a descanso maternal. Añadió que para todas las familias es muy importante contar con un segundo ingreso que les permita poder salir adelante y, en ese contexto, garantizar a la madre un trabajo es fundamental para ella, el niño y su familia.

-Del mismo modo, continuó, se ha sugerido que las licencias se traten de otra manera, en conjunto con el proyecto sobre licencias médicas que recientemente ha analizado el Senado.

En esta materia, señaló que el permiso por enfermedad grave del niño menor de un año, es la única licencia contemplada en el Código del Trabajo, justamente entre las normas sobre protección de la maternidad, y por ello se aborda en este proyecto. Se trata de licencias que se toman por la enfermedad de un tercero y que actualmente son usadas como forma de aumentar el postnatal y que, por tanto, deben ser vistas en conjunto con éste.

-También se ha sostenido que es un error clasificar las enfermedades entre graves y gravísimas, ya que tanto las patologías como los enfermos cambian.

A este respecto, indicó que existe conciencia que las enfermedades van cambiando, por eso se ha establecido en el proyecto que el decreto que calificará las enfermedades como graves o gravísimas, deberá ser actualizado, al menos, cada tres años, lo que permite que sea adaptable a las distintas realidades que se van dando.

-En otro orden, se ha planteado la inquietud en cuanto a cómo se materializará la media jornada de trabajo de la mujer sobre los tres meses. Igualmente, se ha sostenido que para el empleador será un costo adicional el reemplazo de la trabajadora.

Explicó que el proyecto sólo dispone que la mujer puede recibir ingresos en este período, siempre que éstos, más el subsidio, no sean superiores al promedio de las tres últimas remuneraciones obtenidas antes del prenatal. El proyecto no establece a cuánto debe circunscribirse la jornada en lo relativo al tiempo, ya que ello será diferente para cada trabajadora y es muy difícil de fiscalizar. Lo que sí se puede fiscalizar es la remuneración que ella perciba por ese período. En definitiva, la jornada de trabajo se determinará en relación a esa diferencia de remuneración.

-En lo que respecta a las mujeres con contrato de plazo fijo, se ha señalado que la propuesta del proyecto podría ser un problema para las trabajadoras, ya que el empleador podría verse incentivado a contratar a mujeres mediante contratos de plazo fijo solamente.

Sin embargo, subrayó, hoy, las mujeres en edad fértil, no son contratadas a plazo fijo, obra o faena, precisamente por la existencia del fuero. Además, la ley actual ya tiene contemplado diferentes mecanismos para que no se abuse de este tipo de contratos, como por ejemplo, un contrato a plazo fijo pasa a ser indefinido después de su segunda renovación.

-Respecto al artículo 203 del Código del Trabajo, se ha dicho que en el proyecto no se propone modificación alguna, a pesar de ser una de las claves para mejorar la empleabilidad de las mujeres.

Sobre esta materia, expresó que la modificación del citado artículo 203 es tremendamente necesaria, pero de alta complejidad, ya que implica reformular todo el sistema de financiamiento del cuidado infantil, por lo que se estudiará como proyecto de ley separado.

-Por otra parte, se ha mencionado que actualmente existe un proyecto de ley que otorga a los padres el derecho a alimentar a los hijos, que ya fue aprobado por la Cámara de Diputados y que no se considera en este proyecto. No obstante, advirtió, el proyecto de ley que se está tramitando puede ser recogido en éste, mediante la presentación de indicaciones.

-Respecto del objetivo del proyecto de ley, se ha sostenido que si éste se define por el derecho a proteger sólo al niño, todas las normas del proyecto estarían mal formuladas, puesto que no sería posible distinguir entre niños vulnerables y no vulnerables, tampoco entre enfermedades graves y gravísimas.

Aclaró que el objetivo del proyecto es proteger a los niños, sus madres, la posibilidad que éstas tengan trabajo, su familia y la sociedad completa, ya que los beneficios que derivan de la extensión del postnatal son aprovechados por todos ellos.

-En cuanto a la renunciabilidad de los derechos contemplada en el artículo 195, inciso segundo, del Código del Trabajo, se ha planteado que ésta no se considera respecto de los artículos 196 y 197.

En este punto, enfatizó que el proyecto de ley establece como irrenunciables el pre y postnatal y el permiso postnatal parental, para todas las mujeres.

No hay modificación alguna respecto a la irrenunciabilidad de los derechos del artículo 195, esto es, pre y postnatal, posibilidad de traspasar dos semanas del pre al post, y postnatal del padre. Los artículos 196 y 197, por su parte, sólo establecen normas operativas adicionales.

-En otro orden, se ha señalado que el proyecto eliminó la gratuidad de los certificados médicos que hoy día sí contempla la ley respecto a los mismos.

Explicó que, hoy, el inicio del descanso de maternidad sólo puede verificarse en virtud de una licencia médica, y no con un certificado, ya que no son lo mismo. El Código del Trabajo ha generado una confusión, y ha hecho que algunas mujeres presenten un certificado médico, el cual es rechazado porque no es el instrumento idóneo al efecto, motivando que ellas tengan que realizar nuevamente todos los trámites para obtener la respectiva licencia. En todo caso, aclaró, el otorgamiento de dicha licencia también es gratis.

-También se ha preguntado qué sucede con el sector público que, a diferencia del sector privado, actualmente no tiene topes en el subsidio, lo que compensa una serie de derechos que no son aplicables a los funcionarios públicos, como por ejemplo, mes de aviso e indemnización por años de servicios.

Sobre el punto, expresó que los derechos actuales de los trabajadores del sector público se mantienen completamente inalterados. Así, el pago del subsidio por pre y postnatal no tiene tope. Para la extensión del postnatal, en tanto, se establecen las mismas reglas para todas las trabajadoras y sus hijos, a fin de evitar cualquier discriminación.

-Respecto a la contrata, explicó que ésta no corresponde a un contrato a plazo fijo, sino que es una resolución, un acto administrativo, razón por la cual no se le aplica la norma que establece que el fuero termina junto con la obra o faena que da origen al contrato, que sí se establece respecto de los contratos laborales a plazo fijo, por obra o faena.

-En cuanto al tope de 30 unidades de fomento, la consulta fue qué pasa si, en la mitad del goce del derecho, la empresa reajusta o aumenta la remuneración de la trabajadora, ésta, acaso, deberá trabajar jornadas parciales para alcanzar su remuneración mensual.

Respondiendo, señaló que, tal como lo establece la ley hoy, para efectos del cálculo del subsidio, se toman en cuenta las remuneraciones obtenidas en los tres meses anteriores al prenatal y los tres meses anteriores al embarazo. Esa es la base del cálculo. Si la empresa reajusta las remuneraciones cuando la mujer está con permiso maternal, esto no tendrá efecto alguno para ella sino hasta que regrese a su trabajo.

-En relación al artículo 197 bis del proyecto de ley, se ha preguntado por qué el plazo de notificación al empleador para hacer uso del permiso, es distinto para la trabajadora y el trabajador.

Contestó que dicho plazo es diferente, ya que la trabajadora está con fuero desde que se embarazó. En cambio, respecto del trabajador, él va a tener un fuero que está determinado por la duración de su permiso -el doble de éste-, y, para protegerlo adecuadamente, éste comienza desde que avisa al empleador.

-Finalmente, en lo que respecta al tope de 30 unidades de fomento, se ha planteado que, no obstante que las trabajadoras tienen una remuneración determinada por la cual cotizan permanentemente, cuando se les aplique este tope, sus cotizaciones serán calculadas de acuerdo a éste y, por lo tanto, ello afectará la densidad de sus cotizaciones.

Sobre el particular, indicó que las cotizaciones previsionales se practican sobre la remuneración efectiva de la trabajadora. Ahora bien, como todas las trabajadoras tendrán derecho a completar la remuneración, todas también tendrán derecho a complementar su cotización.

Concluida la intervención de la señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer, los miembros de las Comisiones unidas plantearon lo siguiente.

El Honorable Senador señor Rossi reiteró su preocupación en cuanto a que el padre no hará uso del permiso parental, toda vez que el subsidio que percibirá será calculado en base a la remuneración de la mujer, la cual, en la mayoría de los casos, es inferior a la de aquél. En consecuencia, enfatizó, existe un serio riesgo de que la norma, simplemente, se transforme en letra muerta.

Por su parte, la Honorable Senadora señora Rincón señaló que, si bien el proyecto corrige la ley vigente en cuanto a disponer que el permiso por maternidad se hará efectivo tras la presentación de la respectiva licencia médica, y no del certificado médico, como reza actualmente el Código del Trabajo, no es menos cierto que la iniciativa incurre en una omisión respecto de la gratuidad de dicho documento. En efecto, acotó, la norma propuesta elimina la mención a que este instrumento es gratis cuando es extendido por personas que perciben remuneraciones del Estado. Reiteró, entonces, en su inquietud a este respecto.

En otro orden, manifestó que el subsidio reemplaza las remuneraciones que percibe la mujer trabajadora, sin embargo, con este proyecto dejaría de tener dicho carácter sustitutivo, toda vez que la iniciativa, al efecto, hace remisión al decreto con fuerza de ley N° 44, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, con lo cual, además, podría generarse una disminución en los ingresos de la trabajadora, lo que implicaría una merma de sus derechos. En ese entendido, planteó su preocupación a este respecto para ser tenida a la vista durante el posterior debate del proyecto.

A continuación, hizo uso de la palabra el señor Ministro de Salud, quien se refirió a los principales aspectos del proyecto de ley, desde una perspectiva sanitaria, tema propio de la competencia de la Secretaría de Estado a su cargo.

Acompañó su intervención con un documento, en formato power point, en el cual se consignan los diversos antecedentes aportados en su exposición. Dicho documento fue debidamente considerado por los miembros de las Comisiones unidas, y se contiene en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

En primer término, señaló que, desde un punto de vista antropológico, es una verdadera proeza de la naturaleza la circunstancia que el hombre, tras un breve período de gestación, tenga la capacidad de sobrevivir y ponerse en pie. Añadió que el hombre registra ya más de 140.000 años sobre la faz de la tierra y, como especie, ha alcanzo un nivel de evolución muy superior, sin embargo, en relación a otros seres vivos, es un mamífero que procrea sus crías con apenas 40 semanas de gestación, lo que no sólo es una característica extraña en relación a otras especies, sino que se traduce, además, en la exigencia de mayores cuidados postnatales. Ello, asimismo, tiene un alto costo, por ejemplo, en cuanto a las enfermedades que sufre el hombre con el transcurso de los años. No hay otro ser viviente, añadió, cuyas crías enfrenten el mundo al que nacen en forma tan indefensa como el ser humano. Si se compara con otras especies, es posible observar que cualquiera de ellas tiene una mayor capacidad de adaptación al medio y una forma de independizarse de sus progenitores más anticipada que la del hombre. Para alcanzar ese mismo nivel, sería necesario un período de gestación humano de, a lo menos, 16 meses, pero ello haría inviable el parto normal dado el tamaño de la circunferencia craneana. En razón de lo anterior, bien puede sostenerse que pertenecemos a una especie cuyas crías son hijos prematuros relativos y condicionados a un período de cuidados postnatales mucho más prolongado que el de otras especies.

En ese contexto, agregó, los seres humanos han superado esa brecha evolutiva encargando el período de cuidado perinatal a las madres, y así ha sido desde antiguo. La historia de la humanidad muestra que ya en las culturas milenarias la etapa de lactancia era muy valorada y se extendía por, a lo menos, un año y medio o dos años y, de hecho, la mujer que no cumplía esa tarea, era sancionada socialmente. Ello también explica, por ejemplo, la existencia de las llamadas nodrizas, que asumían el amamantamiento de los menores en reemplazo de sus madres.

Esta situación propia de nuestro desarrollo biológico, ha determinado que hayan debido adoptarse algunas medidas que permitan proteger este período de cuidados que deben propiciarse al recién nacido. Así, han surgido todos estos derechos que ahora nos ocupan y que han demandado progresivamente una acción mayor por parte de los Estados en todo el mundo. Lo contrario, es decir, si no se entrega a las madres este tipo de herramientas, se paga con mortalidad infantil. En Chile, las estadísticas revelan que, si bien la mortalidad infantil ha disminuido ostensiblemente, las cifras se encuentran estancadas sin mayor progreso después de haber alcanzado grandes logros en la materia. Una de las razones para dicho estancamiento, es que no se ha conseguido que las madres de menores recursos accedan al sistema de protección y logren cuidados adecuados para sus hijos. Lo anterior, anotó, es posible de ejemplificar con lo que podría llamarse la paradoja “Vitacura-Puerto Saavedra”, ya que, si bien los niños que nacen en uno y otro lado tienen una atención intrahospitalaria prácticamente igual, una vez que el menor es entregado a su madre y trasladado a su hogar, la tasa de mortalidad sube tres veces más en Puerto Saavedra respecto de Vitacura, sólo porque la madre no cuenta con los medios económicos para cuidar apropiadamente a su hijo.

Enseguida, y comenzando el análisis del proyecto de ley propiamente tal, el señor Ministro de Salud recordó que, hoy día, nuestra legislación contempla un período de descanso de maternidad de 42 días antes del parto y 84 días después de él. Asimismo, considera para la madre trabajadora el pago de un subsidio, de cargo estatal, con un tope de 66 unidades de fomento al mes.

Por su parte, el proyecto de ley en estudio, considera la posibilidad de traspasar 14 días de la etapa prenatal al período postnatal, contando con la respectiva certificación médica que así lo autorice. Añadió que, si bien se trata de un tema discutible, hay que recordar que, desde el punto de vista de la autonomía de las mujeres, sobre todo las que han tenido más de un embarazo, es factible efectuar este traspaso en la medida que el obstetra les otorgue la autorización correspondiente.

Asimismo, el proyecto otorga 90 días más -tres meses adicionales-, de reposo postnatal, con un tope al subsidio correlativo de 30 unidades de fomento.

Sin perjuicio de lo anterior, uno de los elementos más importantes que contempla esta iniciativa, agregó, es que la madre adoptiva también tendrá este postnatal extendido, lo cual, si bien no tiene incidencia respecto de la lactancia, es de innegable trascendencia desde la perspectiva del apego materno, el que es fundamental en el desarrollo de los menores.

En cuanto a la posibilidad de la madre de traspasar parte del período postnatal extendido al padre, señaló que, si bien es una facultad que en la teoría es interesante, la realidad demuestra que, en la práctica, los hombres no hacen uso de este tipo de beneficios. De hecho, explicó, no hay aún casos registrados de padres que hayan utilizado la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, en circunstancias que están facultados por ley para ello.

Desde la perspectiva financiera, señaló que los costos del sistema actual alcanzan los $M 39.897,00 por concepto de prenatal, los $M 74.713,00 en razón del postnatal y $M 89.071,00 con motivo de la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año. Con el proyecto, acotó, se espera que las cifras que hoy cubren las licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año, solventen el período de extensión del postnatal. Agregó que es un hecho cierto que, en la actualidad, el período postnatal efectivo es de cinco meses y medio, lo cual se consigue precisamente mediante la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año. Recordó que se encuentra en tramitación legislativa un proyecto de ley relativo al correcto otorgamiento y uso de las licencia médicas, el cual ya fue despachado por el Senado y ha pasado a la Cámara de Diputados para su revisión en segundo trámite constitucional. Al tenor de dichas disposiciones, añadió, habrá una mayor fiscalización respecto de las situaciones irregulares y ello ha de alcanzar también a estas licencias, por lo que se desincentivará su mal uso, aunque en este caso, advirtió, más que el ánimo de defraudar al sistema, el otorgamiento de las licencias responde a la necesidad de las madres de permanecer por más tiempo junto a sus hijos recién nacidos, lo que, en todo caso, se verá superado con esta prolongación del período postnatal.

Destacó que en la última década se ha registrado un explosivo incremento de los montos pagados por concepto de licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año. Asimismo, se ha detectado que estas sumas se pagan, en sus dos tercios, durante los tres meses siguientes al término del postnatal, que es precisamente el lapso de tiempo del cual se hace cargo esta iniciativa legal.

En cuanto a la evolución de las licencias médicas femeninas no curativas, indicó que, en el período 2004-2009, la licencia maternal experimentó una disminución del 21%, lo que se vincula con la baja en la tasa de natalidad que afecta a nuestro país. La licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, en tanto, registró, en el mismo lapso, un incremento del 38%.

Desde el punto de vista del aumento porcentual de los montos pagados por concepto de licencia médica en el sistema FONASA, indicó que, entre los años 2004 y 2009, se registró un incremento que alcanza casi el 200%.

Respecto a los montos pagados por licencia médica a beneficiarios FONASA, en $MM del año 2009, se registra en esa anualidad una cifra total de 89.465, de los cuales, 72.448 corresponden a licencias curativas, 8.538 a licencias maternales, 5.588 a licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año, 2.727 a accidentes del trabajo y 166 a enfermedades profesionales.

En cuanto a la tasa de empleabilidad femenina, señaló que, en su opinión, no debería ser un tema determinante en esta discusión, toda vez que en Chile, así como a nivel mundial, las mujeres en forma creciente se están preparando e instruyendo para ingresar al mundo del trabajo, por lo que, si bien es un asunto interesante, podría ser en verdad irrelevante para los efectos de esta ley. Para ejemplificar lo señalado, citó el caso de la carrera de medicina, donde actualmente un alto porcentaje de las matrículas corresponde a mujeres. Recordó que hasta hace unos años atrás, la inscripción femenina en algunas universidades chilenas era limitada, cosa que ya no sucede. De igual modo, ha ocurrido que las carreras de colaboración médica, que históricamente han tenido un predominio femenino, con el tiempo -y era dable esperar que así fuera-, dieron lugar a una participación cada vez más creciente de la mujer en el área de la medicina propiamente tal. Lo mismo que aconteció en el campo de la salud, añadió, ha sucedido en otras carreras profesionales, determinando este incremento en la formación educacional de la mujer, el que sin duda posteriormente incidirá en su incorporación a la fuerza laboral.

Desde el punto de vista de los niños nacidos vivos en Chile, según actividad de la madre, prosiguió, tenemos que, de un total de 246.581 casos, 90.000 corresponden a madres laboralmente activas y, por tanto, ese es el universo al cual está dirigido el presente proyecto de ley, universo que, además, irá en aumento en la medida que la mujer se incorpore al mundo del trabajo formal y efectúe sus cotizaciones previsionales, las que, producto de la reforma previsional, en lo sucesivo serán obligatorias para todas las trabajadoras, tanto dependientes como independientes.

En cuanto al número de mujeres empleadas en nuestro país, según edad, tenemos que, al año 2010, el 72% de las mujeres ocupadas está en edad fértil, lo que sin duda es un antecedente importante a considerar.

Desde otra perspectiva destacó que, para el Ministerio de Salud, la protección y fomento de la lactancia materna es el aspecto más importante del proyecto de ley en estudio, toda vez que éste apoya y avala dicha lactancia. Todas las restantes materias que aquí se han mencionado son, sin duda, interesantes y relevantes, pero el centro sanitario de la iniciativa es que promueve y resguarda la lactancia materna, tema que ha sido objeto de una ardua lucha en el campo de la salud desde hace ya varios años. Enfatizó que el factor fundamental que interrumpe o pone término a la lactancia materna, es el regreso de la mujer al trabajo. Así sucede que, al sexto mes de vida del menor, sólo el 19% de las madres trabajadoras mantiene la lactancia materna exclusiva, en tanto que, entre aquéllas que permanecen en sus hogares, el 44% continúa con dicho régimen alimenticio a la misma época. Las cifras, subrayó, son elocuentes y revelan esta diferencia tan severa.

Explicó, asimismo, que la lactancia materna se correlaciona directamente con un significativo número de indicadores sanitarios respecto del niño menor de seis meses de edad, y la evidencia es tan abrumadora, que justifica por sí sola el apoyo a este proyecto de ley, el cual representa un gran progreso para la salud materno infantil, particularmente en cuanto a la dependencia del niño respecto de la lactancia materna exclusiva. Añadió que existe abundante bibliografía médica que así lo avala.

Para graficar la importancia que la lactancia materna reviste en la salud de los recién nacidos, citó como un indicador relevante el riesgo de morir entre los niños no amamantados. Señaló que, de acuerdo a las cifras proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), dicho riesgo es dos y media veces superior respecto de los menores que, al cuarto o quinto mes de vida, no reciben lactancia materna exclusiva. Añadió que Chile, hacia el año 1930, era el país con mayor mortalidad infantil reportada en el mundo, entre las naciones que informaban dicho antecedente. Al año 2010, enfatizó, somos el país que tiene la más baja tasa de mortalidad infantil del planeta. Destacó que fue un enorme esfuerzo el que Chile desplegó a este respecto, sin embargo, es necesario continuar avanzando en la protección de los niños que nacen en nuestro país y, en ese sentido, la iniciativa en estudio es un avance sustantivo, sin perjuicio de los perfeccionamientos que sea necesario introducir a la misma, en pro del mejor cumplimiento de sus fines.

Finalmente, el señor Secretario de Estado enfatizó la importancia de aprobar con prontitud la presente iniciativa legal. Indicó que, por cada día que demora la tramitación del proyecto, 250 niños en nuestro país quedan sin los beneficios que aquí se proponen, a pesar de las evidentes ventajas que éstos representan para su salud y su óptimo desarrollo.

A continuación, los miembros de las Comisiones unidas realizaron el siguiente intercambio de opiniones.

El Honorable Senador señor Rossi señaló que, sin duda, uno de los elementos más relevantes del proyecto en análisis dice relación con la posibilidad de fomentar la lactancia materna y, junto a ella, todos los beneficios asociados a la misma. Sin embargo, advirtió, resulta muy complejo separar este aspecto sanitario de la iniciativa, del tema de la empleabilidad femenina, lo cual hace particularmente difícil la tramitación legislativa del proyecto. En ese contexto, añadió, siendo importante legislar rápido, también lo es legislar bien, sobre todo tratándose de un asunto de tanta trascendencia social.

Agregó que ya se han planteado diversas inquietudes en torno a esta materia, varias de ellas relacionadas con propuestas que parecen más bien contradecir los objetivos del proyecto, en lugar de promoverlos. Así, por ejemplo, se ha sostenido que una de las finalidades de la iniciativa es fomentar la corresponsabilidad de los progenitores en el cuidado de los hijos, sin embargo, el permiso que se contempla respecto del padre, lleva aparejado un subsidio que se calculará en base a la remuneración de la madre, en circunstancias que, por lo general en nuestro país, las mujeres perciben ingresos inferiores a los hombres y, por consiguiente, será muy difícil que una familia decida que sea el padre quien haga uso del permiso postnatal parental, toda vez que ello importará una merma en el presupuesto familiar. Esta situación, advirtió, incrementa el riesgo de que la norma, por muy bien inspirada que esté, no tenga aplicación práctica alguna y, por tanto, que el objetivo del proyecto en este punto se vuelva ilusorio.

Por otra parte, prosiguió, la disminución en tres meses del fuero maternal es otro asunto sensible que revisar. Enfatizó que este fuero, que es uno de los más extensos que se registra a nivel mundial, es toda una conquista social de la cual nuestro país puede sentirse orgulloso, sin embargo, en la iniciativa se contempla reducirlo, propuesta que también es necesario evaluar.

En cuanto a que el subsidio por maternidad tiene un carácter regresivo, expresó que, si bien ello es efectivo, no es menos cierto que así está concebido dicho beneficio en su origen, toda vez que se basa en las remuneraciones de las trabajadoras, por lo tanto, para superar este problema habría que crear otro instrumento y otra política pública sobre la materia. Agregó que se trata del único subsidio que perciben las mujeres profesionales que integran la clase media de nuestro país. Señaló asimismo que, en la actualidad, el permiso postnatal efectivo se extiende por cinco meses y medio, toda vez que al descanso de maternidad se suma el tiempo que logra prorrogarse el permiso mediante la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, período durante el cual se paga un subsidio estatal cuyo tope es de 66 unidades de fomento. No obstante lo anterior, advirtió, la iniciativa contempla, para transparentar y sincerar dicha situación, prolongar el actual postnatal con la creación de un permiso parental, sumando entre ambos permisos seis meses de duración, pero contemplando un subsidio limitado a 30 unidades de fomento, es decir, se ofrece algo menor a lo que hoy día en los hechos ya existe. Esto perjudicará a las madres trabajadoras cuyas remuneraciones superen los $ 650.000 -equivalentes hoy, aproximadamente, a las mencionadas 30 unidades de fomento-, particularmente a las profesionales, quienes, ante esta inoportuna reducción de sus ingresos, se verán compelidas a retornar a sus trabajos, tras lo cual nuevamente no se cumplirá el objetivo de la ley, haciendo que éste sea más aparente que real.

Además, continuó, la madre que se reintegre en jornada laboral parcial para completar sus remuneraciones, no tendrá el permiso para dar alimento al hijo, lo que contraría la finalidad de promover y proteger la lactancia materna.

Del mismo modo, se ha señalado que, para superar la regresión del subsidio, éste debe focalizarse en quienes más lo necesitan y, para ello, se propone incorporar entre sus beneficiarias a las trabajadoras con contrato laboral a plazo fijo, por obra o faena, que integren hogares pertenecientes al 20% de menores ingresos de la población de nuestro país. Sin embargo, la interrogante que surge correlativamente es por qué el 80% restante, que puede encontrarse en situación laboral y socio-económica similares, quedará excluido de este sistema de protección legal, o por qué quienes cuentan con un contrato de trabajo indefinido, con formación profesional y un ingreso acorde a ello, también quedarán al margen de estos beneficios. Puso especial énfasis en señalar que esta es una gran oportunidad para salvar las diferencias y, en la especie, para incrementar la cobertura del sistema y ampliar el universo de beneficiarias del mismo. Agregó que, al tenor del informe financiero, ello parece posible.

Finalmente, hizo un llamado a dar efectiva solución a los problemas que en esta materia existen en la actualidad, evitando que en el futuro sea necesario modificar nuevamente la ley para corregir las falencias que bien podrían haber sido superadas desde un principio. Se trata, pues, de mejorar el actual sistema de protección a la maternidad y, en ese cometido, se deben ganar beneficios y no perder los existentes.

Por su parte, el Honorable Senador señor Navarro destacó la importancia y la necesidad de perfeccionar el proyecto de ley propuesto, a la luz de las observaciones formuladas, las que no sólo responden a las inquietudes de los parlamentarios, sino que también recogen el parecer y la preocupación de la ciudadanía.

En ese contexto, agregó, es imperioso insistir en el tema de los partos múltiples y en el de los niños que nacen en forma prematura, respecto de los cuales es necesario establecer una diferencia en la ley que considere la situación especial en que ambos casos se encuentran. Una madre, cuyo hijo nace prematuramente, simplemente pierde su derecho al reposo prenatal, aun cuando el recién nacido requiere más cuidados que los habituales dada su frágil condición de salud. Lo propio en cuanto a los partos múltiples, ya que, reiteró, no es lo mismo recibir un solo hijo que varios a la vez. En un país donde la tasa de natalidad ha decrecido a niveles preocupantes, los nacimientos múltiples deberían ser motivo de gratificación y no de castigo, para lo cual es preciso que la legislación haga una diferenciación a su respecto.

En cuanto a la irrenunciabilidad de los derechos, expresó compartir lo señalado por el Honorable Senador señor Rossi. Particularmente, respecto a que sea el padre quien haga uso del permiso postnatal parental, advirtió que es muy importante evitar toda posibilidad de que esta facultad pueda ser objeto de negociación alguna con el empleador. De lo contrario, añadió, más que otorgar un derecho, se estaría generando un espacio de transacción que, en la práctica, dejaría sin efecto el derecho. Lo anterior, continuó, adquiere especial relevancia dado que, por lo general, las mujeres perciben ingresos inferiores a los hombres y, en ese contexto, es dable esperar que los padres sean reticentes a usar el permiso y, en su lugar, se busquen opciones distintas y acordadas para salvar dicho inconveniente. Señaló que la realidad presenta muchos matices, que la sociedad no es uniforme, que existen diferencias objetivas y sustantivas que no pueden ser ignoradas al momento de legislar y, por tanto, la ley debe considerar tales diferencias si pretende ser equitativa. En consecuencia, más importante que legislar con celeridad, es hacerlo adecuadamente, considerando las diversas aristas del problema de que se trata, a fin de evitar problemas ulteriores o efectos no deseados de la ley.

Planteó, asimismo, la posibilidad de contemplar estos derechos con carácter retroactivo, aun cuando ello signifique un mayor esfuerzo económico, en función de los beneficios posteriores que esto reportará a nuestro país.

Agregó que el centro del debate no está en la sola extensión de los beneficios o si la magnitud de los mismos son superiores en Chile respecto del nivel mundial. El punto medular del análisis, apuntó, está en esclarecer qué es lo que hay que hacer para que en nuestro país verdaderamente exista justicia en el trato hacia la mujer y se elimine la discriminación de la cual actualmente es objeto. Recordó que se han desarrollado extensos debates en torno a los temas que aquí se han enunciado, entre ellos, el traslado de semanas del pre al postnatal, o incluso la situación de los partos múltiples y de los nacimientos prematuros, sin embargo, la discusión aún no concluye y todo apunta a que las medidas que se adopten en este tipo de materias, acarrearán, finalmente, un costo para la mujer en cuanto a sus posibilidades de acceso al mercado laboral, y que, por lo mismo, seguirán siendo discriminadas si estos beneficios se incrementan. Es necesario, entonces, dilucidar si estas normas se inspiran en proteger a las madres o a los niños, porque de ello depende el énfasis que se pondrá en la regulación en proyecto. En su opinión, agregó, estas disposiciones deben orientarse en resguardo de los menores, toda vez que el bien jurídico protegido son los niños y niñas de nuestro país. Si bien es cierto que lo anterior implica, en algún modo, proteger también a la madre, es importante garantizar que los beneficios sean asumidos por ésta en favor de los menores. Si el tema de fondo es proteger a los hijos, subrayó, se podrían promover innovaciones más profundas en esta materia.

En cuanto a los costos que involucra el proyecto, señaló que es efectivo que se generará un ahorro con motivo de la disminución de las licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año, y recordó que desde hace ya mucho tiempo se viene analizando un paliativo para este tema. Sin embargo, solicitó al Ejecutivo reevaluar el régimen de recursos que han sido considerados para cubrir la demanda a que dará lugar esta iniciativa. Lo anterior, por cuanto es necesaria cierta flexibilidad ante los diversos requerimientos que se han planteado para mejorar las propuestas del proyecto, entre ellos, por ejemplo, los relativos a ampliar la cobertura del sistema de protección o a la retroactividad de los beneficios.

Asimismo, sería necesario revisar la posibilidad de mejorar las condiciones de acceso de la mujer al mundo del trabajo, superando la discriminación que sufre en la actualidad, especialmente por el evento de la maternidad. El riesgo de que esta discriminación aumente claramente existe y es necesario abordarlo para poder superarlo. Para tales efectos, prosiguió, es imperioso establecer un sistema de incentivos que induzca a que la normativa sea efectivamente acatada y no se eluda su cumplimiento. No sólo deben contemplarse multas o sanciones de índole económico, por cuanto, si bien éstas son una forma de castigar el incumplimiento, no es menos cierto que su efecto punitivo no es necesariamente suficiente para desincentivar la conducta discriminatoria y el daño que de ella se deriva. Es importante, entonces, estimular el apego a la ley.

A su turno, el Honorable Senador señor Ruiz-Esquide, sin perjuicio del debate pormenorizado que posteriormente se sostendría en torno a esta materia, hizo presente las siguientes inquietudes.

En primer lugar, indicó que la diferencia de fondo que presenta este proyecto de ley con anteriores iniciativas legales que se han estudiado en relación a este tema, está en que antes sólo se puso énfasis en la protección de los menores, en cambio, la iniciativa en actual trámite, aborda también la problemática de la empleabilidad laboral de la mujer. En ese contexto, recordó haber manifestado al Ejecutivo su voluntad y la del conglomerado político que integra, para estudiar un proyecto de ley que específicamente se refiera al tema del acceso de la mujer al trabajo, garantizando la igualdad de oportunidades y de condiciones laborales, mejorando la situación de discriminación que actualmente les afecta en este orden.

Por último, expresó su satisfacción tras las presentaciones efectuadas por los representantes del Ejecutivo, quienes han expuesto las diferentes perspectivas bajo las cuales es posible analizar y enfrentar el tema que nos ocupa. Sin embargo, añadió, sin duda que es indispensable incorporar una serie de enmiendas a la iniciativa en estudio, toda vez que ésta, en sus actuales términos, no arrojará los resultados esperados. En ese sentido, hizo un llamado a los personeros del Gobierno para recoger los distintos planteamientos que aquí se han formulado, todos los cuales están inspirados en el perfeccionamiento del proyecto, en aras del mejor cumplimiento de sus fines y, principalmente, en beneficio de los niños y niñas de nuestro país.

El Honorable Senador señor Bianchi felicitó a los representantes del Ejecutivo por la presentación que han hecho del proyecto de ley, las que han clarificado los objetivos trazados por el mismo y las medidas que propone al efecto. Señaló que, sin perjuicio de lo anterior, sería necesario escuchar a todas las organizaciones que sea posible, provenientes de los diversos sectores del quehacer nacional, lo que permitirá enriquecer el debate y, sin duda, será un gran aporte previo a resolver.

La Honorable Senadora señora Rincón coincidió en la importancia de conocer el parecer de las más diversas organizaciones de todos los ámbitos y, conforme a ello, señaló que las Comisiones unidas que preside, tienen la voluntad de recibir dichas opiniones y tenerlas a la vista durante el debate.

El Honorable Senador señor Chahuán hizo presente que el actual Gobierno se ha hecho cargo de un tema que antes no fue abordado, demostrando una voluntad de avanzar en la materia que hasta ahora no existía. Añadió que, si bien todas las observaciones son legítimas y ameritan ser escuchadas, no es menos cierto que éstas no deben perder de vista lo anterior, porque estamos frente a una gran oportunidad para asumir esta problemática y transparentarla, para dar mayores garantías a los niños y niñas de nuestro país, particularmente en el período en que se desarrolla más fuertemente la relación materno infantil.

El señor Ministro de Salud señaló que, sin perjuicio de dar respuesta por escrito a las inquietudes y observaciones formuladas, adelantaría algunas precisiones en torno a las mismas.

En primer lugar, señaló que, desde la perspectiva de la salud, el período postnatal reviste un doble carácter. Por un lado, busca garantizar la recuperación física de la mujer tras el evento obstétrico del parto y, según lo demuestra la evidencia acumulada, en tres meses esa recuperación se completa, incluso en los casos de nacimientos múltiples. En ese entendido, prolongar el reposo postnatal no adquiere mayor relevancia, pues el proceso de recuperación ya ha concluido, sin perjuicio de lo cual, la excepcionalidad también se encuentra actualmente protegida por la ley, la que al efecto contempla el otorgamiento de la licencia por enfermedad grave de la madre. Por otro lado, el permiso postnatal es concebido como un beneficio para el recién nacido, tanto desde el punto de vista pediátrico, como desde la perspectiva de favorecer la lactancia y el apego materno.

Explicó que los niños nacidos prematuramente tienen una velocidad de crecimiento superior al promedio, entre los tres y seis meses posteriores al parto, lo cual significa que, transcurridos los seis primeros meses de vida del menor, éste alcanza el desarrollo de un niño que completó el período de gestación. Así, extender aún más en el tiempo los beneficios respecto de los nacidos prematuros, no parece tener mayor sentido desde una perspectiva sanitaria, toda vez que si requirieran un lapso mayor para su total recuperación es posible otorgar la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, de modo que esta situación también se encuentra cubierta por la ley.

En otro orden de ideas, prosiguió, conforme a los estudios realizados, si bien se espera que haya un cierto ahorro por la disminución de las licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año -las que en todo caso, no desparecerán, sino que sólo se reducirán en número, atendida la prolongación del postnatal-, el costo estimado para un universo de 90.000 mujeres trabajadoras, asciende aproximadamente a 160 millones de dólares al año, cifra que irá en expansión en la medida que más madres se incorporen al mundo laboral y accedan al sistema de protección a la maternidad. Por consiguiente, el proyecto, más que un ahorro, importará una significativa inversión fiscal.

A continuación, intervinieron los representantes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), quienes expusieron la opinión de dicha entidad en torno al proyecto de ley en informe.

Primeramente, hizo uso de la palabra el señor Presidente de la referida organización gremial.

Acompañó su intervención con dos documentos en los que se consigna el parecer de la CUT y una propuesta sindical elaborada por esa organización respecto a la materia en análisis. Dichos documentos fueron debidamente considerados por los miembros de las Comisiones unidas, y se contienen en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

En primer término, destacó que el punto más relevante del proyecto de ley, dice relación con la cobertura de los beneficios ofrecidos, tema respecto del cual, indicó, existe consenso entre los círculos políticos y sociales del país en cuanto a que es el asunto más importante al legislar en torno al pre y postnatal. Subrayó que la actual cobertura de este beneficio sólo alcanza al 25,37% de las mujeres que trabajan, sin embargo, el énfasis de la iniciativa parece estar puesto en aumentar la cobertura para un sector de madres que ya cuenta con el beneficio, en lugar de entregarlo a quienes no tienen acceso al mismo.

Para la Central Unitaria de Trabajadores de Chile, entonces, lo más significativo es ampliar la cobertura del sistema de protección a la maternidad, en cambio, el proyecto del Ejecutivo se orientaría en sentido contrario. Más aún, añadió, la Comisión Mujer, Trabajo y Maternidad, en sus conclusiones, también se refirió a la cobertura que debería tener dicho sistema. Advirtió que en estos temas son importantes no sólo los grandes estudios y las estadísticas, sino también la experiencia registrada en la realidad, respecto de la cual las organizaciones de trabajadores tienen mucho que aportar.

Agregó que, sólo una vez que se asuma el problema de la cobertura, será posible abordar un segundo objetivo hacia el cual debería apuntar la iniciativa, esto es, establecer mejores beneficios. Es decir, se trata no sólo de ampliar el universo, sino que también de ofrecer beneficios mejores. Sin embargo, advirtió, en este punto surge un nuevo problema, porque el proyecto discrimina y contempla un tope -de 30 unidades de fomento- respecto del nuevo beneficio que se otorga, lo que, a juicio de la CUT, es del todo improcedente por cuanto no estamos hablando de un subsidio social, sino que de un beneficio remuneracional, que viene a reemplazar los ingresos que la mujer trabajadora deja de percibir tras su ausencia temporal del trabajo por dedicarse al cuidado de su hijo. En ese entendido, acotó, no corresponde aplicar el señalado límite de las 30 unidades de fomento que el proyecto considera. Más aún, agregó, ello implica castigar el esfuerzo que han hecho muchas mujeres en nuestro país, por estudiar, abrazar una carrera profesional y, de esa forma, acceder a mejores niveles remuneratorios. Apuntó que el actual tope del susidio por maternidad es de 66 unidades de fomento, lo cual resulta más acorde y razonable, no sólo por ser un límite de monto mayor, sino que también en función de aquellas trabajadoras que perciben mayores remuneraciones producto de su esfuerzo y que, con motivo de un menor tope del beneficio, se verán finalmente perjudicadas.

En lo relativo a la posibilidad de que el padre utilice parte del permiso postnatal parental, señaló que se trata de una medida que, en la práctica, será inoperante. Ninguna familia decidirá que el padre, cuya remuneración es superior a la de la madre, haga uso del permiso en circunstancias que el subsidio será calculado en base a los ingresos de esta última. Por tanto, acotó, la iniciativa requiere una modificación en este aspecto pues, de lo contrario, la ley no será más que letra muerta, tal como aquí se ha señalado con anterioridad.

En cuanto al permiso por enfermedad grave del hijo menor de un año, indicó que es necesario debatir en torno a esta propuesta, ya que no sólo hace una distinción entre enfermedades graves y gravísimas, sino que, además, establece nuevamente un tope de 30 unidades de fomento al subsidio a que da lugar esta licencia, a diferencia del límite actual, equivalente a 66 unidades de fomento. Es decir, se está cercenando un derecho ya existente en nuestra legislación, lo que sin duda debe ser reevaluado.

Asimismo, continuó, en esta materia se ha tomado un camino que no parece ser el más apropiado, toda vez que se ha establecido una conducta con características punitivas, que estigmatiza a los trabajadores, como si éstos optaran siempre por las vías ilegales para obtener beneficios indebidamente.

Respecto al fuero maternal, señaló que la iniciativa lo reduce en tres meses para las mujeres con contratos de trabajo de carácter indefinido, lo que desde ya es cercenar un derecho desde la perspectiva de su duración en el tiempo. Sin embargo, esta propuesta también importa vulnerar un derecho adquirido por las madres trabajadoras de nuestro país. Se sostiene que Chile cuenta con uno de los fueros maternales más extensos del mundo y que se propone establecerlo durante la vigencia del embarazo y hasta un año después del nacimiento del menor, sin embargo, advirtió, en opinión de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile, este beneficio debe completarse hasta un año después de terminado el permiso postnatal, incluso si se trata del postnatal parental. En esta materia, por tanto, también es necesario efectuar un profundo análisis para arribar a una nueva propuesta.

En cuanto a las mujeres con contratos laborales a plazo fijo, por obra o faena, señaló que resultan perjudicadas por el proyecto, toda vez que, en la actualidad, si están contratadas y, a la vez, embarazadas, para poner fin a la relación laboral es necesario efectuar un proceso judicial que así lo autorice, es decir, para que otorgue el desafuero de la trabajadora, en cambio, de acuerdo a la iniciativa legal en estudio, el fuero concluye automáticamente con el término del plazo, obra o faena que dio origen al contrato de trabajo. Por consiguiente, anotó, es otro derecho cercenado por el proyecto de ley.

Respecto al derecho a dar alimento al hijo menor de dos años de edad, también se produce una disminución de una facultad que ya existe en la ley. En efecto, aquí se restringe este derecho respecto de las madres que se reincorporen a sus labores en jornadas parciales durante el permiso postnatal parental, lo que hace necesario revisar también este tema.

En lo relativo a la posibilidad de traspasar dos semanas desde el reposo prenatal al período postnatal, indicó que, según se ha explicado, existirá una comisión encargada de evaluar la factibilidad de dicho traspaso sin peligro para la salud de la madre y del niño. Sin embargo, añadió, en opinión de la CUT, tal evaluación corresponde que sea efectuada por el profesional -médico o matrona- bajo cuya atención se encuentre la madre, porque ese profesional es quien conoce el real estado del embarazo y las condiciones del mismo, y es el más habilitado, entonces, tanto para autorizar el referido traspaso como para prohibirlo. Subrayó que en nuestro país existe una verdadera cultura del reposo prenatal y de utilización completa del respectivo permiso, y eso ha dado señales claras en términos de nacimientos de niños sanos. En ese contexto, acotó, parece poco beneficioso alterar esa cultura, particularmente para la salud y el bienestar del niño que está por nacer, y cuya protección es un asunto medular en la materia de que tratamos.

Volviendo al tema de la cobertura del sistema protector de la maternidad, señaló que para las trabajadoras con contratos a plazo fijo, por obra o faena -entre las cuales se ejemplifica con las trabajadoras agrícolas o de temporada-, se dispone que éstas, para ser incorporadas a estos beneficios, deben integrar un hogar perteneciente al 20% de menores recursos de la población de nuestro país. Sin embargo, agregó, hay ciertos antecedentes que es necesario esclarecer y precisar. Así, de acuerdo a los datos aportados, durante el año 2009, se registraron en Chile 235.365 nacimientos, y se solicitaron en total 83.997 subsidios por maternidad, lo que significa que la cobertura de este beneficio alcanzó a un 35,7%. Ahora bien, si se considera los datos de la encuesta CASEN correspondiente al mismo año 2009, el número total de mujeres en edad fértil, entre los 18 y 43 años de edad, ocupada y que tiene contrato de trabajo a plazo fijo, por obra o faena, alcanzó a 215.698 mujeres, de las cuales, 23.461 corresponden al primer quintil de ingresos, es decir, están en el rango del 20% más pobre de nuestra población. En consecuencia, el universo que podría verse beneficiado por el aumento de cobertura es, en el mejor de los casos, equivalente a un 10% del total de mujeres que se encuentran en las situaciones antedichas. Este porcentaje, peor aún, podría reducirse, si se considera que estas mujeres deben cumplir, además, otros requisitos que exige la ley, tales como registrar un período de 12 meses de afiliación al sistema de previsión social y una densidad previsional de 8 o más cotizaciones en los últimos 24 meses anteriores al inicio del embarazo, de modo que, quienes no reúnan también estas exigencias, no podrán acceder a los beneficios. Así, el 10% que se espera alcanzar y cubrir, podría resultar menor aún.

Agregó que, de acuerdo a las estimaciones efectuadas por Comunidad Mujer, la ampliación de cobertura propuesta por el proyecto de ley, implicaría pasar de un 35,7% -que es la actual-, a un 36,5%, considerando como referencia el número total de nacimientos en el país. Esto significa que el incremento real de cobertura sería apenas del 0,8%. Conforme a ello, acotó, es dable sostener que, en materia de cobertura, el proyecto de ley sólo contempla una medida de artificio, toda vez que, a lo sumo, beneficiará a un poco más de 23.000 mujeres.

Finalmente, en materia de financiamiento, señaló que, si bien se espera que la iniciativa legal genere un ahorro fiscal con motivo de la reducción de las licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año tras la prolongación del permiso postnatal, no es menos cierto que se ahorrarán tantos fondos como los que habrán de invertirse en razón de este postnatal extendido. Por lo tanto, añadió, es necesario transparentar las cifras y sincerar la discusión. Afirmó que no se ha informado cabalmente a la comunidad sobre la materia, toda vez que se ha sostenido, por ejemplo, que las trabajadoras con contratos a plazo fijo, obra o faena accederán a estos beneficios en circunstancias que eso no sucederá para todas ellas, ya que la propuesta del proyecto está focalizada en el 20% más pobre de la población y que, más aún, reúna ciertos requisitos que al efecto establece.

Indicó que, sin duda, resulta positivo este intento por mejorar el sistema de protección a la maternidad y que, para ello, se proponga incrementar la cobertura de dicho régimen, sin embargo, ese aumento debe ser real. No se trata, pues, de buscar un efecto político con estas propuestas, sino que de mejorar efectivamente la calidad de vida de las madres trabajadoras de nuestro país.

Enseguida, intervino la señora Vicepresidenta de la Secretaría de la Mujer, de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile, quien, en primer lugar, señaló que, sin duda, el presente proyecto de ley es una iniciativa de carácter laboral, porque dice relación directa con el mundo del trabajo y con los derechos conquistados en dicho ámbito.

Destacó que, entre tales derechos, adquiridos e irrenunciables, está el descanso de maternidad. La irrenunciabilidad significa que es un derecho inamovible y que no puede ser objeto de negociación alguna. El proyecto en estudio, en cambio, hace movibles el pre y el postnatal. Sería pertinente, agregó, consultar al Ministerio de Educación cuántas escuelas especiales para niños con problemas físicos -por ejemplo, ciegos, sordos o mudos-, ya han sido cerradas con motivo del incremento de los nacimientos de niños sanos. En Chile efectivamente existe una cultura del reposo y de los cuidados prenatales, siendo un ejemplo para el mundo en esta materia. Sin embargo, lo que hemos ganado desde la perspectiva sanitaria y de la salud pública, se está ahora complicando desde el punto de vista laboral.

En cuanto al fundamento de la irrenunciabilidad de estos derechos, señaló que ella se justifica porque beneficia al niño, y no sólo a la madre como erradamente se sostiene. Se trata de derechos que protegen a los niños, quienes no pueden defenderse por sí mismos y por eso la ley los resguarda estableciendo en su favor derechos en el carácter de irrenunciables, inamovibles e innegociables.

Recordó que el debate en torno a este tema es de antigua data, ya que desde hace varios años se han promovido diversas iniciativas legales tendientes a flexibilizar el descanso de maternidad y, hoy, mediante este nuevo proyecto, se insiste en dicho intento. Los argumentos, por tanto, existen entre partidarios y detractores, y se han debatido largamente con anterioridad.

En cuanto a la propuesta para traspasar semanas desde el pre al postnatal, señaló que, ante la aprensión de que se haga un mal uso de la autorización que previamente debe otorgar el médico tratante, hay que considerar que, tal como lo ha expresado con anterioridad el Colegio Médico, estos profesionales no están disponibles para permitir en forma irresponsable la reducción del reposo prenatal. Estos facultativos sin duda que cursarán la respectiva autorización, sólo cuando nada ponga en riesgo la vida del niño o la de su madre.

Por otra parte, continuó, de acuerdo a los datos proporcionados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Chile no es el país que tiene el permiso postnatal más extenso del mundo y así, por ejemplo, Suecia contempla al efecto un permiso de dos años de duración, del que puede hacer uso tanto la madre como el padre, y con subvención del Estado. Según demuestran las estadísticas en dicho país, este permiso es utilizado mayoritariamente por los hombres, ya que éstos registran las remuneraciones más altas y, además, cuentan con tecnología suficiente para trabajar desde sus hogares. Añadió que, si bien no se trata de alcanzar desde ya esa meta, sí es pertinente tener en vista estos ejemplos con perspectiva de futuro. En el caso de Estados Unidos, agregó, si bien no hay una ley nacional sobre protección a la maternidad, los diversos Estados federados sí cuentan con normas relativas al tema y, en algunos casos, con estándares por sobre los mínimos establecidos por la OIT.

En otro orden de ideas, se refirió a la clase media de nuestro país y sus posibilidades de acceso a este sistema protector de la maternidad. Al respecto, señaló que una persona que percibe $550.000 ó $600.000 -que es aproximadamente el tope que contempla este proyecto respecto del subsidio a pagar-, no cuenta con los medios suficientes como para solventar los diversos gastos del hogar, incluyendo la educación superior de los hijos o la adquisición de la vivienda propia. En consecuencia, no puede sostenerse que esa familia pertenezca a la clase media de nuestra población. En ese contexto, por ejemplo, los niveles profesionales y técnicos, así como también funcionarios del sector público y municipalizado, o profesores, parvularias, matronas, etcétera, que aspiran a integrar la clase media, pero con exiguos ingresos, quedan igualmente al margen de la cobertura de este proyecto de ley. Este es un problema que como país hay que enfrentar y resolver, ya que por una parte se incentiva a las personas a estudiar y obtener títulos profesionales o técnicos, pero, por el otro, son discriminadas y no acceden a los beneficios que en diversos ámbitos ofrece la ley.

Subrayó, entonces, la importancia de que estos temas sean debatidos y que, al efecto, se escuchen a las distintas organizaciones. Sin embargo, enfatizó, el proyecto en estudio es una iniciativa discriminatoria y que, además, cercena o incluso elimina derechos ya adquiridos como conquistas sociales, y que hasta hoy son irrenunciables e inamovibles. Flexibilizar el descanso de maternidad, aseveró, claramente importa un retroceso y una pérdida que, a la postre, hará ilusorios los derechos, ya que, como ha sucedido antes en el campo laboral, éstos terminan siendo negociados con el empleador y, finalmente, renunciados.

En la sesión siguiente, en representación de la Central Autónoma de Trabajadores de Chile (CAT), expuso el señor Secretario General quien refirió la opinión de dicha entidad en torno al proyecto de ley en estudio.

Acompañó su intervención con un documento impreso y tres documentos en formato digital, en los cuales se consignan las observaciones y antecedentes aportados, los cuales fueron debidamente considerados por los miembros de las Comisiones unidas, y se contienen en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

En primer lugar, agradeció la invitación a participar en este debate, por la oportunidad que significa para manifestar el parecer de dicha organización respecto a esta materia.

Destacó que esta opinión está respaldada por una lata discusión previamente desarrollada, en diversas instancias de la CAT, desde que el Ejecutivo anunció la presentación de un proyecto de ley sobre la materia, y que culminó en un Seminario al que concurrieron más de ochenta dirigentes de las distintas organizaciones afiliadas en todo el país. Esta es una muestra, subrayó, del interés y expectativas que esta iniciativa ha despertado en la ciudadanía y, en particular, entre los trabajadores.

Enseguida, hizo mención a algunos antecedentes y cifras que dicen relación con el proyecto de ley en análisis.

-La población chilena, proyectada al año 2010, es de 17.000.000 de personas, de las cuales, el 51% corresponde a mujeres y el 49% a hombres.

-6.700.000 mujeres tienen más de 15 años de edad. De ellas, 2.810.000 corresponden a la fuerza laboral femenina, estando ocupadas 2.534.000.

-El 46,7% de las mujeres de entre 25 y 54 años de edad, tiene participación laboral.

-El 35% de las mujeres trabaja, entre las cuales, el 13% son profesionales; el 16,5% se desempeñan en el área técnica; el 11,5% es oficinista; el 8,8% trabaja en actividades inmobiliarias; el 12,5% presta servicios en la enseñanza; el 5,3 % ocupa cargos en las funciones Ejecutivas y Legislativas, o es directiva en la administración pública y empresas; el 8,6%, labora en servicios sociales y de salud, y el 0,2% lo hace en las Fuerzas Armadas.

-La mujer percibe remuneraciones en un 30% menos que el hombre en similar actividad.

-Alrededor de 4.000.000 de mujeres se encuentran en edad fértil, esto es, entre 15 y 49 años, y la tasa de fecundidad es de 1,8%, lo que está bajo el 2,1% necesario para mantener la población.

-Al año 2006, el rango de natalidad entre los 20 y 34 años, era de 67,4%.

-Actualmente, existen 2.583.000 mujeres casadas. 320.000 están separadas y 464.000 son viudas. Cada chilena tiene un promedio de 2,2 hijos. El 56% de los hijos nace fuera del matrimonio. El 20% de las uniones son consensuales, es decir, en convivencia sin vínculo matrimonial.

-Según el Censo del año 2002, 1.305.000 mujeres, equivalente a un 31,5%, son jefas de hogar.

Agregó que la génesis de este proyecto de ley se sustenta en ciertos antecedentes y principios, tales como: el Estado debe otorgar las herramientas para proteger el embarazo y cuidado de los niños, especialmente los más vulnerables; las chilenas quieren ser madres, pero hoy existen barreras que impiden este objetivo con su incorporación plena al mundo del trabajo; es fundamental para el desarrollo sostenible del país que nuestros niños sean sanos, felices y capaces de enfrentar el futuro; la familia es el núcleo fundamental de la sociedad, razón por la cual el Estado debe entregar los instrumentos para el pleno desarrollo físico y psicológico de la misma, y, por último, nuestro país se está envejeciendo.

Ahora bien, continuó, no obstante estar de acuerdo con dichos fundamentos, la Central Autónoma de Trabajadores estima que, como sociedad, no estamos aportando mucho para alcanzar estos objetivos. Por lo tanto, apuntó, es hora de avanzar en la consecución de los mismos y este proyecto de ley va en esa precisa dirección.

Añadió que la protección de la maternidad y, en especial, la responsable y deseada, debe ser una de las tareas del Estado, porque ésta no sólo traerá beneficios para el niño o niña, o para la familia, sino que para el conjunto de la sociedad, razón por la cual, en el cumplimiento de esta misión no sólo hay que responsabilizar al Gobierno, sino que a toda la sociedad, en donde un rol preponderante le corresponde al mundo empresarial mediante el respeto de la ley, evitando jugar con el resquicio legal para evadir su observancia, terminar con el mito que la mujer fértil es un problema para la empresa y, muy por el contrario, apoyar la plena realización de la mujer.

Señaló que, en este orden, signos muy positivos que la CAT valora y apoya, dicen relación con mantener los actuales beneficios del pre y postnatal, continuar con la extensión de estos períodos por problemas de salud de la madre o del hijo menor de un año, continuar gozando del fuero maternal, y conservar el período de amamantamiento y el permiso paternal tanto para padres biológicos como adoptivos.

Agregó que están concientes que nuestro actual sistema de protección a la maternidad presenta problemas y que, por lo tanto, deben efectuarse los cambios necesarios para alcanzar los objetivos propuestos en esta materia. Reiteró que estiman que el proyecto de ley presentado apunta en esa dirección. Tal como lo han comprobado diversos estudios, la actual situación, aunque es una de las mejores a nivel mundial, no logra crear las bases objetivas para compatibilizar niños chilenos sanos, felices y con capacidad para enfrentar el futuro, con madres cuya realización personal no sólo la alcancen con la maternidad, sino que también puedan desarrollar todas sus competencias en el mundo del trabajo. La mujer está a la par con el hombre en su nivel de escolaridad.

Destacó además que, a mayor lactancia, mejor salud óptima de los niños. Sin embargo, advirtió, la actual normativa permite que sólo una minoría de las madres que trabajan fuera del hogar, puedan mantener un período de lactancia hasta los seis meses y esta es una de las razones por las cuales la mujer, a pesar de tener las competencias, en donde el Estado ha invertido, no se incorpore en plenitud al mundo del trabajo, lo que conlleva a una frustración que se transmite a la relación familiar y de pareja, sentimientos que los hijos reciben y que, finalmente, repercute en la conformación de nuestra sociedad.

Indicó, asimismo, que no todas las personas reaccionamos de igual manera frente a una misma condición. Por lo tanto, debe existir una flexibilización, especialmente apoyada con la certificación competente, para la utilización de los períodos del pre y postnatal.

En cuanto al nuevo permiso llamado postnatal parental, señaló que éste debería tener por finalidad entregar todas las herramientas para que exista una real participación, no sólo de la madre, sino que también del padre en la responsabilidad del cuidado, físico y afectivo, del niño o niña, entendiendo que esta incorporación debe ser mediante un cambio cultural que la sociedad en su conjunto debe asumir.

La ampliación del período de permiso postparto y la seguridad de que la familia estará protegida, debería terminar con algunos posibles vicios que hoy se presentan -pero que la gran mayoría ha utilizado-, justamente por las bases que sustentan este proyecto de ley.

A continuación, el señor Secretario General se refirió a los objetivos y contenidos de la iniciativa legal en estudio.

Respecto al permiso postnatal parental, señaló que al aumentar en doce semanas la relación directa de la madre con el hijo, ello debería ayudar a un mejor cuidado de los menores, así como también debiera traer consigo una mayor y mejor relación familiar, lo que redundará en una sociedad más sólida.

En cuanto a la posibilidad de establecer una corresponsabilidad del padre y la madre en el cuidado de los hijos, indicó que ello representa un gran salto para estrechar los lazos familiares. Asimismo, añadió, entregar a la voluntad de la madre la decisión en cuanto a que sea el padre quien ocupe o no las últimas seis semanas en este permiso, es una opción correcta, por cuanto no todos los hombres están preparados para desempeñar dicho rol. Sin embargo, advirtió, no comparten la propuesta de reducir el fuero maternal, como lo hace el artículo 201 en proyecto, cuando sea el padre quien haga uso el período postnatal parental. De aprobarse esta modificación, subrayó, se estaría debilitando uno de los objetivos del proyecto, esto es, establecer caminos para la integración del padre en el cuidado de los hijos.

Del mismo modo, prosiguió, el considerar, como lo establece el inciso primero del artículo 197 bis, para todos los efectos, la remuneración de la madre, no estimulará al padre hacer uso de este derecho, más aún, acotó, si se toma en cuenta que la remuneración de la mujer es un 30% inferior a la de los hombres. Este planteamiento, añadió, se contradice con el derecho de los hombres a cinco días de permiso en caso de nacimiento de un hijo, evento en el cual el pago respectivo está vinculado a la remuneración del trabajador.

Por otra parte, continuó, el proyecto no sólo se preocupa de los hijos biológicos, sino que también de los adoptados, cuyos nuevos padres mantendrán las prerrogativas con que hoy ya cuentan, pero también tendrán derecho a gozar del subsidio correspondiente al período parental, incluso cuando se trate de hijos adoptados mayores de seis meses de edad.

En otro orden, señaló que apoyan la propuesta del postnatal parental como un derecho irrenunciable y financiado mediante un subsidio con un tope de 30 unidades de fomento, entendiendo que sería óptimo mantener las unidades de fomento actualmente establecidas como límite respecto de los otros períodos del descanso de maternidad. Sin embargo, añadió, también es comprensible que la principal preocupación sean las personas más vulnerables. En esta misma línea, sugirió que dichas 30 unidades de fomento -que hoy equivalen a $ 648.069-, sean establecidas como rentas tributables, es decir, deducir de sus ingresos las cotizaciones de salud y de previsión, por cuanto Chile es único país en el mundo que contempla este gravamen como de exclusiva responsabilidad del trabajador o trabajadora.

En relación al permiso por enfermedad del hijo menor de un año, señaló que la CAT coincide con objetivar las enfermedades que darían lugar a este beneficio, así como también con exigir al efecto la certificación correspondiente. No obstante, apuntó, es necesario asegurar a la madre el pago efectivo de su licencia y no quedar supeditada al eventual rechazo de la misma. No es posible efectuar una discriminación en el pago de la licencia según el grado de la enfermedad que padezca el menor, por cuanto sea ésta grave o gravísima, igualmente la madre está obligada a otorgarle su cuidado. Además, de aceptar este criterio, se podría estar abriendo una brecha para que el resto de las licencias médicas tengan un valor según la enfermedad de que se trate.

En cuanto al aumento de la cobertura, que se contempla en la modificación del artículo 9° del decreto con fuerza de ley N° 44, señaló que no comparten que ella quede reducida sólo a las trabajadoras que integren un hogar perteneciente al 20% más pobre de la población, por cuanto la mayoría de estas mujeres se desempeñan en labores de casa o en el mercado informal. Por lo tanto, proponen ampliar esta cobertura a las mujeres que integran hasta el tercer quintil, tramo que incluso es el que se consideraría por el Ejecutivo respecto del anunciado proyecto sobre eliminación del descuento del 7% de salud para los pensionados.

Por otra parte, agregó, una de las características y fortalezas de la iniciativa en trámite es mantener lo que hoy día existe en materia de protección a la maternidad e, incluso, mejorarlo. Sin embargo, no se da esta misma política respecto de la trabajadora que no tiene contrato laboral indefinido, bajo el pretexto de terminar con la discriminación de la mujer. Lo anterior, por cuanto se disminuye el fuero actual, reemplazándolo por otro que tendría como duración el plazo del respectivo contrato de trabajo o el término de la obra o faena que dio origen al mismo. Hoy, en cambio, tiene un fuero similar al del resto de las trabajadoras.

Asimismo, señaló que rechazan el nuevo inciso final propuesto para el artículo 206 del Código del Trabajo, porque niega a las trabajadoras con jornada laboral parcial, un derecho adquirido. En efecto, acotó, de aprobarse esta modificación, se estará negando a dichas trabajadoras el derecho que hoy disponen, de una hora diaria, para dar alimento a sus hijos menores de dos años de edad.

En otro orden, el proyecto no aclara la remuneración a considerar para el subsidio en caso de muerte de la madre durante o con posterioridad al parto. Si se aplica la misma lógica del artículo 197, se estaría castigando fuertemente a esa familia porque, además de perder un ser querido, se le rebajarían sus ingresos y, más aún, podría quedar sin ingreso, por cuanto el fallecimiento de un trabajador o trabajadora significa el término de la relación laboral.

Del mismo modo, subrayó que, para avanzar en el objetivo de eliminar las barreras que impiden que la mujer se realice como madre y como trabajadora, es necesario modificar el artículo 203 del Código del Trabajo, el cual establece la obligatoriedad del empleador de proveer los servicios de sala cuna cuando la empresa tiene 20 o más trabajadoras. Ello, enfatizó, es un desincentivo para la contratación de la mujer y, por tanto, es preciso enmendar la ley en esta materia. En ese sentido, acotó, la entidad a la que representa solicita al Ejecutivo y a los legisladores, considerar una iniciativa legal que promueva la modificación antedicha.

Por último, propuso que esta ley constituya el inicio para que en Chile se cumpla fielmente lo establecido en la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada en 1989 por la Asamblea General de las Naciones Unidas y que nuestro país ratificó en 1990, quedando, por tanto, sujeto a su pleno cumplimiento.

Finalmente, el señor Secretario General de la Central Autónoma de Trabajadores puntualizó las propuestas de dicha organización en torno a la materia en análisis, las que resumió en las siguientes:

-Aprobar el permiso postnatal parental, el que debe tener carácter irrenunciable, independiente de la función que cumpla.

-Considerar la renta imponible para el cálculo del subsidio con tope de 30 unidades de fomento.

-No reducir el fuero maternal cuando sea el padre quien haga uso del permiso establecido para el período postnatal.

-Considerar, para todos los efectos, la remuneración tributable del padre cuando éste ocupe el permiso postnatal parental.

-Hacer extensivo dicho permiso, tal como lo propone el proyecto, a los padres adoptantes.

-Objetivar y certificar las enfermedades respecto de los hijos menores de un año de edad, pero no efectuar la discriminación en el pago de la respectiva licencia, y resguardar que ésta no quede supeditada a un posible rechazo.

-Aumentar la cobertura establecida en el artículo 9º del citado decreto con fuerza de ley N° 44, a las mujeres que integran hasta el tercer quintil de la población.

-No disminuir el fuero maternal respecto de las trabajadoras que no tengan contrato laboral indefinido.

-Rechazar el inciso final contemplado para el artículo 206 del Código del Trabajo, sobre el derecho a alimentar al hijo de hasta dos años de edad.

-Aclarar la remuneración a considerar para el subsidio en caso de fallecimiento de la madre.

-Modificar el artículo 203 del Código del Trabajo, referido a salas cunas.

-Avanzar hacia el cumplimiento total por parte de nuestro país, de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Con posterioridad, fueron recibidos en una reunión los representantes de la Unión Nacional de Trabajadores de Chile (UNT), de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y de Comunidad Mujer.

A continuación, y en virtud del acuerdo adoptado en el seno de las Comisiones unidas, por mayoría de votos, se consignan en este informe las presentaciones efectuadas por los personeros de las entidades precedentemente mencionadas.

- Dicho acuerdo fue adoptado en sesión celebrada con fecha 18 de mayo de 2011, por siete votos a favor, de los Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz-Esquide, y tres votos en contra, de los Honorables Senadores Kuschel, Longueira y Uriarte.

En primer lugar, hizo uso de la palabra el señor Presidente de la Unión Nacional de Trabajadores de Chile (UNT), quien manifestó que dicha entidad valora que el tema que nos ocupa haya sido puesto en el debate público, lo que implica asumir una discusión por largo tiempo esperada.

Sin embargo, advirtió, se trata de una materia de gran complejidad, que involucra diversos aspectos relevantes. No hay duda, añadió, que la presentación de este proyecto a tramitación legislativa, representa un innegable avance, porque ello coloca el tema en discusión. No obstante, es necesario profundizar el análisis en diferentes materias respecto de las cuales surgen severas discrepancias con lo propuesto por la iniciativa. Dichos puntos de objeción, anunció, serían expuestos a continuación.

Para tales efectos, acompañó un documento, en formato power point, en el cual se consignan las observaciones a plantear. Dicho documento se contiene en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

Luego, la señora Vicepresidenta Encargada de la Mujer, refirió en detalle las observaciones de la Unión Nacional de Trabajadores de Chile (UNT).

En primer término, expresó que la UNT valora la presentación de este proyecto de ley, puesto que es un avance en materia de derechos sobre descanso postnatal que hoy tenemos en Chile, extendiéndolo a 6 meses.

No obstante lo anterior, advirtió, consideran algunos retrocesos en ciertos aspectos fundamentales referidos a este derecho.

Así, acotó, considerando que para ser beneficiaria del derecho, debe tratarse de trabajadoras con sus cotizaciones previsionales al día, es fundamental resguardar el cumplimento de este requisito, puesto que en nuestro país es altísima la tasa de no pago de imposiciones, con lo cual, por tanto, se hace urgente una mayor fiscalización en esta materia.

Se refirió, luego, al período de descanso prenatal. Señaló que, en Chile, el fuero maternal tiene como principio fundamental la protección del aún no nacido. Se sustenta en nuestra legislación vigente y en tratados internacionales suscritos por Chile, como el Convenio N° 103, de la Organización Internacional del Trabajo.

Bajo esa premisa, agregó, se debe conservar íntegramente el tiempo de 6 semanas establecido en nuestra legislación como descanso prenatal. Recalcó que les parece sumamente inconveniente pretender traspasar días del período pre al postnatal, por cuanto esto significaría atentar contra la vida de la madre y del no nacido. Se han registrado casos en los que, durante los últimos meses del embarazo, se han producido abortos prematuros, por ejemplo, por un esfuerzo físico inadecuado o por estrés, lo que revela que es altamente inconveniente que la mujer trabaje en las últimas etapas del estado de gravidez. También se producen enfermedades del no nacido, como la ceguera, por nombrar alguna.

En cuanto al descanso postnatal, indicó que la UNT siempre ha sido partidaria de la idea de extenderlo a 6 meses, pero considerando dicho período como 6 meses íntegros. Lo anterior, apuntó, atendidos los comprobados beneficios que de ello se derivan, entre los cuales están, fortalecer la lactancia materna y el apego madre-hijo, así como también evitar el contagio de enfermedades. Asimismo, hay que recordar que los primeros meses de vida son fundamentales para el desarrollo posterior del menor. De igual modo, es necesario mantener el beneficio de la licencia médica por enfermedad del hijo menor de un año, dado el cuidado que esta situación exige.

Subrayó que la UNT considera que el discriminar a un porcentaje importante de mujeres trabajadoras al establecer un tope del subsidio en 30 unidades de fomento, es conculcar un derecho adquirido, por cuanto el ingreso económico puede ser el motivo que induzca a finalizar precozmente el cuidado y lactancia exclusivos.

Precisó que la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Americana de la Salud, recomiendan lactancia exclusiva y a libre demanda durante los primeros 6 meses de vida, lo cual requiere la presencia de la madre en esta etapa.

Otro aspecto negativo que observan en el proyecto, dice relación con que si el padre hace uso del postnatal las últimas 6 semanas, el subsidio se calculará en base al sueldo de la madre. Eso, destacó, lo estiman sumamente inconveniente.

Por otra parte, continuó, la distinción entre enfermedades graves y gravísimas es igualmente reprochable, ya que, dada la vulnerabilidad del niño menor de un año que presente una enfermedad grave, se lo expone a una rápida evolución hacia un cuadro gravísimo si no se toman los cuidados necesarios para su recuperación. Agregó que, pretender frenar las licencias médicas con el argumento del abuso es erróneo, recalcando que las salas cuna, por ejemplo, no aceptan niños ni siquiera levemente enfermos y la red de apoyo familiar no siempre es una alternativa, dado que cada vez más las familias son menos numerosas, quedando el niño en una evidente desprotección cuando más lo necesita.

Destacó que el problema de las licencias médicas por enfermedad grave del niño menor de un año, no puede ser resuelto eliminando derechos, sino que generando una mayor y mejor fiscalización.

Finalmente, se refirió a las salas cuna y jardines infantiles. Al respecto, advirtió que el proyecto de ley en estudio no hace ninguna mención a esta etapa de la vida del niño, no obstante lo cual se ha hecho referencia a una discusión posterior sobre el tema. En opinión de la UNT, apuntó, dicho análisis debe darse sobre la base de un financiamiento solidario tripartito, eliminando así la restricción del derecho a la sala cuna, extendiendo, además, este beneficio hasta los 4 años de edad del menor.

Enseguida, hizo uso de la palabra el señor Presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), quien refirió las observaciones de dicha entidad respecto del proyecto de ley en examen, abordando los siguientes puntos: la licencia por maternidad, los fueros, el permiso postnatal parental, el trato a las Pymes y la cobertura, finalizando con sus conclusiones sobre el tema.

Previamente, hizo entrega de un documento en el cual se expone dicha opinión, el cual se contiene en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

En cuanto a la licencia por maternidad, señaló que el proyecto busca sincerar este beneficio. Destacó que la CPC reconoce la importancia que para toda la sociedad representa la adecuada protección a la maternidad y del recién nacido, dos bienes superiores indisolublemente unidos que, en el marco del presente proyecto de ley, deben ser resguardados en el trabajo.

Agregó que, actualmente, Chile cuenta con una licencia maternal de seis semanas de prenatal y doce semanas de postnatal, que beneficia a las trabajadoras que cuentan con contratos de trabajo. No obstante, las cifras que entrega el Gobierno señalan que, en promedio, las mujeres retornan a sus lugares de trabajo cinco meses y medio después del nacimiento, haciendo uso de la licencia por enfermedad del hijo menor de un año, lo cual, a juicio de los expertos, parece estar reflejando que, más que un incremento sostenido de problemas de salud de los infantes, hay una importante cantidad de mujeres trabajadoras que está haciendo lo posible por extender el tiempo que pasan con sus hijos después del nacimiento.

Añadió que, si bien los costos de la licencia de maternidad -entendidos éstos como el valor de las remuneraciones de la mujer con licencia durante su ausencia laboral-, no son de cargo de las empresas, durante el período de permiso los empleadores deben tomar medidas para recuperar la productividad, ya sea mediante la contratación de otra persona o bien con una redistribución de funciones y turnos que no siempre garantizan mantener el estándar anterior.

En ese último aspecto, apuntó que consideran que el proyecto de ley representa un importante avance, porque sincera la duración real de las licencias, acotando las incertidumbres que pueden afectar el normal desempeño de las empresas respecto al costo oculto difícil de cuantificar que es adicional al reemplazo, como lo es saber el momento efectivo dentro del primer año de vida del menor en que la trabajadora retornará al trabajo, en razón del uso de la licencia por enfermedad del hijo menor de un año.

No obstante lo anterior, advirtió, deben extremarse las medidas para evitar que con las disposiciones propuestas nuevamente se produzca un abuso con las licencias médicas, en particular en el caso de la denominada “enfermedad gravísima”, en que se mantiene el subsidio con el tope de 66 unidades de fomento, sin copago para los diferentes niveles de ingreso. Por ello, acotó, la CPC estima que la forma correcta de establecer un desincentivo directo al abuso en este orden, consiste en establecer un copago para este subsidio, que tiene además, una justificación razonable, ya que por los costos de transporte y de alimentación, en general los gastos de permanencia en el hogar, son inferiores a los de salir a trabajar.

En relación a los fueros, señaló que éstos, con el proyecto, se racionalizan. Explicó que, tal como ha sido ampliamente referido por distintos estudiosos, Chile cuenta con uno de los fueros laborales por maternidad más largos del mundo, que se inicia con el embarazo y termina un año después de la conclusión de la licencia postnatal.

Esta situación también coincide con una baja participación de las mujeres en el trabajo formal, participación que si bien se ha incrementado lenta pero sistemáticamente durante los últimos años, sigue siendo muy inferior a la de la mayoría de los países latinoamericanos, y una de las más bajas a nivel mundial.

Con el tiempo, agregó, se ha generado consenso en cuanto a que, para mejorar la productividad del país, es necesario que aprovechemos todos los talentos de nuestra sociedad, y muy especialmente aquellos que cada día están mejor preparados. Al respecto, el dato objetivo es que en Chile cada día son más las mujeres que egresan de las universidades e institutos técnico profesionales, pero sigue siendo baja su inserción en el mercado laboral.

Detrás de dicho dato, existen muchas circunstancias que explican esta situación, entre ellas, las responsabilidades familiares y del hogar, junto a una tradicional distribución de roles. Sin embargo, hay otras realidades que atentan contra las oportunidades laborales de la mujer, como por ejemplo, el costo que representa la sala cuna para las empresas que contratan veinte o más trabajadoras, que puede ser una diferencia que margine a la mujer en edad fértil, al competir con un hombre con similares capacidades para el cargo.

En ese sentido, indicó que ven como muy positivo para la mujer y sus posibilidades de contratación, que el proyecto de ley proponga la terminación automática del fuero laboral por maternidad en los casos de contratos por plazo fijo, obra o faena, una vez que éstos se han vencido, porque evita la conflictividad artificial que se genera cuando el empleador se ve obligado a solicitar el desafuero ante tribunales. Asimismo, porque ello abre oportunidades a las mujeres para que se equiparen con los hombres en el acceso a este tipo de contratos de trabajo.

Expresó que también les parece sensato fijar el fuero maternal en un año contado desde el parto, y no como es actualmente, en que este plazo se cuenta desde el vencimiento del período del postnatal de tres meses. Es importante esta reducción, subrayó, ya que es una forma muy eficiente de atenuar los eventuales efectos negativos en empleabilidad que podría tener la extensión del postnatal.

Respecto al permiso postnatal parental, el personero de la CPC hizo el análisis desde una doble perspectiva. Por un lado, bajo la mirada de un espacio natural para la creación de una “Bolsa de Horas”. Por el otro, en función de la corresponsabilidad de los progenitores en el cuidado de los hijos.

Desde el primer punto de vista, explicó que el proyecto de ley, junto con establecer un permiso postnatal parental que pretende fomentar la corresponsabilidad familiar, permite que la madre o padre cuya remuneración imponible no sea cubierta completamente por el referido subsidio -que tiene tope de hasta 30 unidades de fomento-, pueda trabajar a jornada reducida durante el período correspondiente al permiso postnatal parental. Dispone asimismo que, durante este período, la remuneración que se obtenga por la jornada respectiva, sumada al subsidio, en ningún caso podrá superar al promedio de las tres últimas remuneraciones anteriores al inicio del descanso prenatal, en el caso de la madre, o al inicio del permiso postnatal parental, en el caso del padre.

Apuntó que la CPC considera que la propuesta de la iniciativa requiere ser complementada para que en algunos casos estas normas no sean letra muerta o de muy escaso uso. En efecto, explicó, tratándose de las mujeres u hombres que tengan una renta marginalmente superior a 30 unidades de fomento -como puede ser de 31 a 40 unidades de fomento-, los incentivos para que la trabajadora o el trabajador decidan hacer uso del beneficio son muy pocos.

Para el trabajador, retornar a su empleo por una parcialidad diaria que puede representar trabajar una a dos horas adicionales como máximo para no superar su renta previa al permiso, puede no resultar muy interesante, porque, entre otros factores, deberá considerar los costos de transporte y tiempo de movilización, así como la efectividad que su trabajo pueda aportarle algo en tan poco tiempo diario, en especial si parte importante de su remuneración lo constituye un factor variable, como sucede, por ejemplo, con un vendedor a comisión.

Además, por el lado de la empresa, ocurre algo similar, porque la productividad de una o dos horas diarias de trabajo dependerá de cada caso en particular, pero en general, el aporte marginal del trabajo en los referidos términos probablemente termine siendo muy reducido.

En ese contexto, puede verse como una oportunidad para que las partes libremente puedan pactar “un banco de horas”, que permita que la trabajadora o trabajador que quiere retornar a su empleo para recuperar la totalidad o parte sustantiva de su remuneración, pueda acumular las horas de la semana en uno o dos días, logrando así incrementar la efectividad de su trabajo y mantener la productividad de la actividad para la empresa.

Desde la perspectiva de la corresponsabilidad familiar, señaló que la incorporación del padre al cuidado del hijo es una propuesta muy positiva, que toda la sociedad debe acoger. Sin embargo, hay dos aspectos que, en opinión de la CPC, deberían mejorarse para que efectivamente los padres opten por hacer uso de este permiso. El primer punto, es que parece más recomendable que, si bien se pague el subsidio con el tope de las 30 unidades de fomento, se tome como base de cálculo la remuneración de quien acceda al beneficio, sea el padre o la madre, considerando que en la gran mayoría de los casos, éstas últimas tienen una remuneración inferior a la de los hombres. El segundo aspecto, se refiere a que el plazo de 6 semanas que pudiese tomar el hombre, sea un período máximo y no un período único, como podría desprenderse de la lectura de la actual proposición. Debe quedar claro que el traspaso podrá utilizarse por un período menor de 6 semanas, atendida la realidad cultural del país. Para algunos padres, puede ser atractiva la idea de tomarse algún tiempo de postnatal para cuidar a su hijo, pero el plazo único de 6 semanas conspiraría en muchos casos contra esta decisión. Cabe considerar además, recalcó, que 6 semanas es, en la práctica, un plazo equivalente a dos períodos de vacaciones anuales.

En relación a la importancia de diferenciar el trato que se da a las Pymes, sostuvo que mucho se ha hablado del aporte de las Pymes al empleo formal. Al respecto, considerando que las Pymes desarrollan distintas actividades productivas y una innumerable cantidad de servicios, muchos de los cuales están segmentados en la categoría de actividades comerciales, que son las que generan más empleo femenino a nivel nacional, es muy importante ser cuidadosos en la forma como aplicará en la práctica el nuevo permiso postnatal parental en esos casos, para no desincentivar la contratación femenina por parte de este tipo de empresas.

Lo anterior, explicó, por cuanto por su propio tamaño, las Pymes deben sortear cada día nuevos retos para ser sustentables y ampliar su participación en el mercado y, en dicha tarea, el aporte de sus trabajadores es vital para marcar la diferencia.

Destacó que, en ese marco y considerando que por razones de restricción presupuestaria suelen operar con un reducido número de personal, es importante considerar el efecto que para ellas tiene la ausencia temporal de sus trabajadoras o trabajadores.

Específicamente, acotó, la dificultad que tiene la Pyme se vincula con encontrar, en el corto plazo, reemplazo para sus trabajadores, ya que por lo general mantienen con ellos una muy estrecha relación, lo que en muchas ocasiones parte por el adiestramiento impartido personalmente por su empleador.

La CPC considera, en consecuencia, que este proyecto de ley es una muy buena oportunidad para dar un paso más en materia de protección a la maternidad. Por ello, proponen que se establezca en la iniciativa legal a modo de “premio por natalidad”, una regla excepcional para las Pymes que tengan hasta 10 empleados, conforme a la cual las madres que trabajen en las referidas empresas y que ganen menos de 30 unidades de fomento, puedan recibir el subsidio que establece el permiso postnatal parental y, además, optar por retornar a sus trabajos terminados los tres meses de su período postnatal, con derecho a percibir su remuneración íntegra. De esta manera, por un período máximo de tres meses, estas madres tendrían mayores recursos para afrontar los mayores gastos que conlleva la llegada de un nuevo hijo y se estaría premiando la natalidad sin perjudicar la contratación de mujeres en las Pymes, con indudables beneficios para las trabajadoras de los primeros quintiles y con el respaldo de su empleador que también se vería beneficiado. Alternativamente, la mujer podría optar por capacitarse durante este segundo período de tres meses, manteniendo el derecho a percibir en forma íntegra su subsidio maternal.

Respecto a la cobertura, indicó que, es un dato duro que sólo 83.997 madres gozaron del subsidio postnatal de los 235.365 niños nacidos el año pasado, de modo que la cobertura es un elemento muy importante a considerar. El proyecto de ley en estudio, añadió, se hace cargo de esta situación, pero a entender de la CPC, deberían buscarse mecanismos que permitan ampliar aún más la cobertura para mujeres que sólo temporalmente han tenido acceso a trabajo formal y al pago de sus cotizaciones previsionales.

Finalmente, a título de conclusión, manifestó que la Confederación de la Producción y del Comercio valora la presentación del presente proyecto de ley por parte del Ejecutivo, porque es una iniciativa que sirve de base para sincerar la situación de las madres en el trabajo cuando ocurre el nacimiento de un niño o niña. Asimismo, valora la oportunidad que se genera para que los padres asuman un rol más protagónico en el cuidado de sus hijos.

Estiman, además, que el proyecto es una oportunidad que, como sociedad, hay que aprovechar para incorporar en nuestra legislación laboral elementos que permitan compatibilizar la maternidad y la salud del recién nacido, con una mayor participación de la mujer en el mercado laboral, a fin de alcanzar una mayor corresponsabilidad familiar. Subrayó que este desafío debe ir de la mano de la meta que, como país, tenemos pendiente y que consiste en mejorar nuestra productividad, única manera de llegar a convertirnos en un país desarrollado con el beneficio que eso conlleva para todos nuestros habitantes.

Por último, hicieron uso de la palabra las representantes de Comunidad Mujer, quienes plantearon sus observaciones respecto del proyecto de ley en estudio.

Al efecto, acompañaron una carpeta con un set de documentos, uno de los cuales, en formato power point, consigna dichas observaciones. Asimismo, adjuntaron los resultados de la encuesta “Voz de Mujer del Bicentenario”.

Los referidos documentos se contienen en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

Primeramente, la señora Directora Ejecutiva de Comunidad Mujer explicó que, dada la trascendencia del tema que nos ocupa, la referida entidad se abocó a la realización de una encuesta cuyo trabajo de campo se efectuó entre los meses de septiembre y noviembre de 2009, es decir, en pleno período de campaña presidencial, donde la materia había sido propuesta como promesa electoral. En ese contexto, añadió, se decidió consultar a las mujeres entre 18 y 65 años de edad pertenecientes al medio urbano nacional, cómo estimaban que la extensión del permiso postnatal a 6 meses afectaría las condiciones de empleabilidad femenina. En respuesta, el 69% de las mujeres señaló que una extensión rígida del postnatal constituiría un desincentivo a la contratación laboral de la mujer, un 20% consideró que ello no tendría efecto alguno, y un 11% declaró desconocer las posibles consecuencias.

Destacó que Comunidad Mujer ha participado activamente en el análisis de este tema, en diversa instancias, en artículos de opinión, en presentaciones en diversos espacios y foros, y también, mediante su representación ante la Comisión Mujer, Trabajo y Maternidad que fuera convocada por el Presidente de la República. En todas dichas oportunidades, añadió, han hecho presente que nuestro sistema es ya suficientemente regresivo, razón por la cual es necesario extender esta protección a las mujeres trabajadoras y a sus niños que hoy nada reciben.

Estiman que, si lo central del proyecto es cumplir una promesa de campaña electoral, el debate parlamentario debería propender a mejorar la iniciativa para perfeccionar y modernizar un anquilosado régimen de protección a la maternidad que rige hoy en día en nuestro país.

Apuntó, asimismo, que este proyecto de ley atañe, principalmente, a la normativa del Código del Trabajo que es la que mayormente se está modificando, por consiguiente debería apuntarse a la consecución de los objetivos vinculados a la conciliación del trabajo y la vida familiar, y no exigir de esta iniciativa que sea la solución de otros tantos problemas que afectan a nuestra realidad nacional, ni que cumpla propósitos que van más allá de las reformas que se pretende incorporar, ya que para ello sería necesario generar un conjunto de políticas públicas que respondan a los múltiples objetivos que se podrían trazar en este orden, esto es, la protección simultanea de la maternidad, de la familia, del cuidado de los niños, el fomento de la natalidad, del apego y la lactancia, además de la participación laboral femenina y la incorporación del padre en la crianza de los hijos.

Agregó que Comunidad Mujer estima que, de prosperar el proyecto de ley en sus actuales términos, se estaría perdiendo una oportunidad única de avanzar hacia un sistema de protección a la maternidad que consagre el resguardo de trabajadores y trabajadoras con responsabilidades familiares y no solamente a las madres trabajadoras con imposiciones tradicionales, y además, efectivamente brindar protección a las familias más vulnerables. Enfatizó que estas grandes reformas no se discuten con frecuencia, ya que se requieren décadas para consensuar la necesidad de un cambio y, por tanto, si actualmente se está discutiendo en torno al sistema de protección a la maternidad, se debería aspirar a una expansión de cobertura que realmente alcance al mayor porcentaje posible de mujeres trabajadoras y que verdaderamente involucre a los padres como responsables del cuidado de sus hijos, equiparando así a mujeres y hombres en el mercado laboral y aliviando la doble jornada de aquéllas. En este contexto, añadió, más adelante presentarían resultados inéditos de la Encuesta Barómetro III, cuyo lanzamiento está programado para el mes de mayo, encuesta que fue realizada en conjunto con Data Voz y la Organización Internacional del Trabajo, y que ilustra las propuestas que formularán luego ante esta instancia.

Finalmente, destacó la importancia de que parlamentarios, Gobierno, organizaciones sociales y el sistema político en general, arriben a acuerdos en relación a aquellos puntos sobre los cuales este proyecto no se ha pronunciado. Por ejemplo, acotó, adoptar un fuerte compromiso por parte de todos y todas en impulsar la derogación del artículo 203 del Código del Trabajo, el cual dispone que las empresas con 20 o más trabajadoras deben proveer servicios de sala cuna. Recalcó que existe consenso sobre la necesidad de eliminar esta obligación, toda vez que constituye un verdadero desincentivo a la contratación laboral femenina.

Enseguida, intervino la señora Directora de Estudios de Comunidad Mujer, quien, tras las consideraciones generales, abordó los siguientes asuntos: aumento de cobertura, ahorro en licencia médica por enfermedad grave del hijo menor de un año, incorporación del padre, otras innovaciones del proyecto y propuestas de Comunidad Mujer.

Señaló, primeramente, que el proyecto en análisis apunta hacia múltiples objetivos, entre los cuales se encuentran la protección a la maternidad, el fomento de la lactancia y del apego, el resguardo de los niños y niñas de Chile, especialmente los más vulnerables, la incorporación de los padres en el cuidado de los hijos, y también, propiciar la participación laboral femenina. Todos esos propósitos, que no son pocos, incidirán en las normas tanto del Código del Trabajo, que es modificado en su Título sobre protección a la maternidad, como del decreto con fuerza de ley N° 44, que contiene la regulación sobre la forma de cálculo del subsidio correspondiente.

Con respecto a la cobertura del sistema, indicó que efectivamente es un tema central en este proyecto de ley. Hizo presente que la Comisión Mujer, Trabajo y Maternidad, convocada por el Presidente de la República, también advirtió en torno a la importancia de este punto, señalando que, previo a extender el permiso a 6 seis meses, era preciso ampliar la cobertura del beneficio toda vez que el actual subsidio no llega a todas las madres que lo necesitan y, por lo tanto, quedan al margen del mismo los niños y niñas más vulnerables, que son los hijos e hijas de las madres más pobres. Entonces, dado que existe consenso en que el aumento de la cobertura es imprescindible, llama la atención que el aumento de cobertura contemplado por el proyecto de ley sea, más bien, modesto. Puntualizó, luego, que son tres las razones por las cuales califican como modesto dicho incremento.

En primer lugar, indicó que esta iniciativa legal no considera un sistema gradual de incorporación de los beneficiarios que permita incrementar progresivamente el universo de destinatarios del sistema de protección, tal como el que contempló, por ejemplo, la reforma previsional. Así, durante el transcurso de algunos años, previamente definidos, podría aumentarse el número de beneficiarios del sistema y, con ello, ampliar la cobertura del mismo. Este mecanismo de la gradualidad, apuntó, facilita la aplicación de la nueva normativa, sobre todo en función de la disponibilidad de los recursos públicos que han de ser destinados para estos efectos.

En segundo término, la iniciativa incrementa modestamente la cobertura, toda vez que contempla un conjunto de requisitos que deben cumplirse para acceder a los beneficios del sistema, de modo que quedan al margen de los mismos quienes no reúnan las referidas exigencias legales. Entre tales requisitos, se encuentran, el tener 12 meses de afiliación, al menos 8 de 24 cotizaciones continuas o discontinuas, último contrato a plazo fijo, obra o faena, pertenencia al 20% más pobre de la población y proporcionalidad en el cálculo del subsidio. Esta última exigencia implica la aplicación de una nueva forma de cálculo conforme a la cual el promedio de los ingresos previo al inicio del prenatal, será multiplicado por un factor que se determinará en función de la densidad de las cotizaciones previsionales. Es decir, se trata de una exigencia que deriva en una nueva modalidad de cálculo del subsidio a percibir, diferente a la que se aplica hoy en día.

En un tercer lugar, la cobertura modesta se refleja en la cuantía de los recursos fiscales que se estiman para solventar los costos del proyecto. En efecto, de acuerdo al Informe Financiero de la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda, tales montos son: para expansión de cobertura, $ 4.959 millones (US$ 9.718.765); para extensión del postnatal, $ 82.175 millones (US$ 161.048.506), y para costos de fiscalización, $ 730 millones (US$ 1.430.671). Asimismo, se considera un ahorro por concepto de licencia por enfermedad del hijo menor de un año, de $ 44.093 millones (US$ 86.414.503). El costo total estimado del proyecto, alcanza los $ 43.771 millones (US$ 85.825.490). Es decir, estas cifras demuestran que los recursos destinados a aumento de cobertura son bastante menores en relación a los restantes rubros estimados, con lo cual dicha expansión parece modesta frente a los demás conceptos considerados.

Enseguida, se refirió a la licencia por enfermedad del hijo menor de un año. Previamente, destacó que durante los últimos años el gasto por pago de licencia médicas, de todo tipo, ha aumentado sostenidamente, situación que se replica en el caso de la licencia médica por enfermedad del hijo menor de un año, donde los recursos destinados al pago del subsidio asociado a la misma también han aumentado fuertemente y las cifras así lo demuestran. Durante el año 2008, el monto por tal concepto fue de US$ 120.177.640, en tanto en el año 2009 alcanzó los US$ 149.347.576 y en el año 2010 sumó los US$ 174.564.572. Por consiguiente, se trata de un problema que es necesario enfrentar.

Por otra parte, añadió, se argumenta que las mujeres toman 5 meses y medio de postnatal usando la licencia médica por enfermedad grave del hijo menor de un año. Sin embargo, advirtió, esa afirmación no es del todo exacta toda vez que responde a un promedio en el cual es preciso revisar la distribución en el uso del beneficio y, conforme a ésta, resulta que el 35% de las licencias se utilizan entre los meses 7 y 12 posteriores al parto. Esto significa, apuntó, que la sola extensión del postnatal, sin considerar otras medidas, no necesariamente se traducirá en detener el uso, cada vez más creciente, de las licencias médicas, ya que es un hecho que existe toda una cultura en torno a la utilización de dicho beneficio, tanto por parte de las usuarias del mismo, como de los profesionales que lo otorgan.

El proyecto, en tanto, aborda este problema y al efecto propone distinguir enfermedad “grave” y “gravísima”, aplicando un nuevo esquema de incentivos donde se establece que, en el caso de enfermedad grave, se pagará hasta el 100% de las remuneraciones a quienes perciban ingresos inferiores a 15 unidades de fomento, el 85%, cuando dicho monto fluctúe entre 15 y 25 unidades de fomento, el 75%, con ingresos de 25 a 30 unidades de fomento y, finalmente, se pagará el tope de 30 unidades de fomento cuando las remuneraciones superen dicho monto.

El sistema propuesto, añadió, es discutible y posiblemente perfectible, pero, sin duda, algo debe hacerse a este respecto.

Reiteró que la extensión misma a seis meses del postnatal no asegura que el gasto en licencia médica por enfermedad del hijo menor de un año revertirá su trayectoria ascendente en el futuro. Enfatizó que si los cambios en los sistemas de incentivos y la mayor fiscalización no prosperan, en un tiempo más el “postnatal promedio” será superior a los siete meses y, en ese evento, es probable que volvamos a escuchar que es necesario “transparentar esta realidad”.

En relación a la incorporación del padre en el cuidado de los hijos, señaló que Comunidad Mujer reconoce el permiso postnatal parental como un paso simbólico hacia la corresponsabilidad. Sin embargo, añadió, cuestionan el diseño propuesto, esto es, que, en lugar de ser un derecho del padre -aunque sea sólo en algunas semanas-, se conciba como un derecho de la madre que ella puede ceder al padre con pago de un subsidio también asociado a los ingresos de la mujer. Enfatizó que esta propuesta amerita mayor análisis y muchas organizaciones, sindicatos, la misma representación empresarial, y los propios parlamentarios, coinciden en la necesidad de discutir este diseño.

En cuanto a la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, señaló que consideran que se incurre en un retroceso, porque ahora se especifica que el pago del subsidio correlativo también se calculará en base a los ingresos de la madre, lo que profundiza este esquema que conduce a que la madre sea siempre quien asuma el cuidado de los niños, por lo tanto se estaría perdiendo una oportunidad muy importante para avanzar hacia la protección de los trabajadores y trabajadoras con responsabilidades familiares, al tenor de los compromisos asumidos a nivel internacional por Chile mediante el Convenio N° 156, de la Organización Internacional del Trabajo. Insistió en que esta es una oportunidad para modernizar el sistema y para atender realmente estos compromisos internacionales, actualizando la legislación chilena. El articulado del proyecto, por su parte, está consolidando un sistema en el que los costos de la maternidad siguen recayendo sobre la madre, y la propuesta de Comunidad Mujer es, en tanto, modificar la iniciativa para realmente avanzar hacia la corresponsabilidad familiar.

Enseguida, relacionado con la incorporación del padre en el cuidado de los hijos, la señora Directora de Estudios presentó los resultados de la Encuesta Barómetro III. Explicó que se trata de una encuesta que se vincula con la calidad de trabajo y con la conciliación entre trabajo, vida familiar y corresponsabilidad. Fue levantada entre mujeres y hombres, mayores de 18 años de edad, residentes en las 34 comunas del Gran Santiago, y fue realizada entre el 7 de marzo y el 10 de abril recién pasados, mediante entrevistas mayoritariamente presenciales.

Agregó que, en el marco de los anuncios presidenciales, se formularon preguntas relacionadas con materias contenidas en el proyecto de ley en estudio. Así, ante la consulta efectuada a los hombres en cuanto a si estarían dispuestos a aceptar algunas semanas de postnatal si la madre de su hijo o hija quisiese pasárselas a ellos, la respuesta fue positiva en un 71,7%, lo que revela que se está generando un cambio en el discurso de la masculinidad, ya que los hombres no rechazan de plano la posibilidad de cuidar personalmente a los hijos y eso es, sin duda, un progreso. En ese sentido, agregó, es necesario alentar que la legislación se redacte de tal manera que genere un marco que efectivamente incentive a los hombres a hacer uso de estos beneficios y ejercer los derechos derivados de su paternidad. Recalcó que esta encuesta refleja una nueva realidad de nuestra comunidad, y diversas organizaciones de la sociedad civil -como, por ejemplo, Amor de Papá-, están permanentemente preocupadas de esta materia.

Analizada la encuesta por segmento de la población, continuó, el porcentaje mayoritario de respuesta afirmativa a la señalada consulta, está en el grupo C2 de la población, con un 82%. En tanto, por tramo de edad son los más jóvenes quienes están demandando un marco jurídico que les permita ejercer su paternidad, ya que un 78,3% de los hombres entre 18 y 29 años de edad contestó sí a igual pregunta.

En cuanto a las mujeres, consultadas acerca de si estarían dispuestas a pasar algunas semanas de postnatal al padre de su hijo o hija, un 54,4% respondió afirmativamente, en tanto que, el segmento ABC1 registró el porcentaje mayor en respuestas positivas, con un 61,2%, al igual que el tramo más joven, con un 58,8%, entre los 18 y los 29 años de edad.

En materia de otras innovaciones del proyecto de ley, mencionó las relativas al fuero maternal y al derecho de alimentación del hijo menor de dos años de edad.

Respecto al fuero, señaló que la iniciativa legal en trámite lo contempla hasta un año desde el nacimiento del niño o niña, lo que implica una reducción en tres meses del beneficio actual. En el caso de los contratos a plazo, por obra o faena, hace coincidir el fin del fuero con el término del plazo, obra o faena que dio origen al contrato.

Además, según el proyecto, si el hombre ejerciese el permiso parental, el fuero de la madre se reduciría por debajo del año desde el nacimiento, lo cual es otro elemento que desincentiva el uso del permiso por parte del padre.

En cuanto al derecho de alimentación, indicó que si bien se entiende que el proyecto proponga que quienes se reincorporen al trabajo en jornada laboral reducida, no cuenten con este derecho de alimentación, la preocupación que surge es que esta limitación no se extienda a todas las trabajadoras que tienen jornada reducida. Lo anterior, explicó, por cuanto de acuerdo a las normas del Código del Trabajo, la jornada parcial es aquella que alcanza a 30 horas a la semana, las que se pueden distribuir de diferentes maneras. Apuntó que en Chile, el 30% de las trabajadoras a jornada parcial se desempeña en áreas relacionadas con el comercio, restaurantes, hoteles, entre otros, donde la jornada laboral se cumple principalmente durante los fines de semana y las referidas 30 horas se concentran en extensos horarios de 8 o incluso más horas diarias y, en tales circunstancias, no parece razonable privarlas del derecho a alimentación de los hijos.

En ese contexto, agregó, para quien cumple una jornada parcial de 20 horas a la semana, distribuida en cinco días, cumpliendo labores en períodos de cuatro horas diarias, parece factible restringir el derecho a dar alimento a los hijos menores, sin embargo, insistió, para aquellas trabajadoras que se desempeñan en mall o en supermercados, como vendedoras, cajeras, ejecutivas de ventas, promotoras, etcétera, durante viernes, sábado y domingo, en jornadas diarias de 8 o más horas, es discutible la pertinencia de tal restricción, máxime cuando se ha sostenido que uno de los objetivos del proyecto de ley es fomentar la lactancia materna. Así, puntualizó, es necesario revisar la norma propuesta a fin de considerar, por ejemplo, que quienes optan por reincorporarse al trabajo en jornada reducida para complementar los ingresos en lo no cubierto por el subsidio, si bien se limite el referido derecho a alimentación, ello quede circunscrito a un determinado número de horas, de modo que sobre dicho tope, pueda ejercerse el derecho sin restricción alguna.

Finalmente, la señora Directora de Estudios de Comunidad Mujer refirió las propuestas de dicha entidad en torno a la materia en estudio.

Al respecto, enfatizó que el proyecto en trámite legislativo representa una oportunidad para consagrar el derecho a la conciliación de trabajo y familia para hombres y mujeres. Para ello Comunidad Mujer propone:

-Reemplazar la denominación del Título II del Libro II del Código del Trabajo, actualmente llamado “De la Protección a la maternidad”, para denominarlo “De la protección de los trabajadores y las trabajadoras con responsabilidades familiares”, modificando, además, los artículos 195 a 199 y 200 a 201.

-En cuanto al artículo 197 bis propuesto, requiere modificaciones para verdaderamente avanzar en corresponsabilidad. Al efecto, sugieren la creación de dos permisos, “parental” y “paternal”, con las consiguientes enmiendas que ello importaría en las restantes disposiciones del proyecto, especialmente respecto a los artículos 198 y 201 del Código del Trabajo, y los relativos a los cálculos del subsidio contenidos en el decreto con fuerza de ley N° 44. Esto es importante, subrayó, desde la perspectiva de generar un cambio cultural en este ámbito, el que, como tal, no es inmediato ni sencillo, sino que, muy por el contrario, es lento y complejo.

-Para avanzar hacia la corresponsabilidad, el artículo 199 del Código laboral no debería cambiar para imponer la remuneración de la madre como base de cálculo del subsidio, si es que el padre hace uso de la licencia médica por enfermedad del hijo menor de un año.

-Respecto de la modificación propuesta para el inciso final del artículo 206, ésta debería estar referida solamente a jornadas reducidas que se cumplan en virtud del artículo 197 bis u otras similares, pero no a jornadas completas que pudiesen derivar de la jornada parcial cuya definición en el Código del Trabajo considera como tal la de 30 horas semanales.

-Asimismo, en el nuevo artículo 9° del decreto con fuerza de ley N° 44 que se propone en la iniciativa, debería incorporarse una expansión mayor en la cobertura, para alcanzar a quienes hoy el sistema no abarca. Sin modificar en lo grueso el diseño, incorporar a los grupos siguientes, esto es, quintiles II, III, IV y V. Para tales efectos, parece atinente considerar un mecanismo de aplicación gradual del nuevo régimen, tal como el que operó en la Reforma Previsional.

-Finalmente, puso énfasis en la necesidad de llegar a acuerdos transversales, más allá del ámbito técnico, que posibiliten:

Por una parte, derogar el artículo 203 del Código del Trabajo, que impone la obligación de la empresa que cuente con 20 trabajadoras o más, a proveer servicios de sala cuna. Señaló que si actualmente existe consenso para debatir en torno a la protección a la maternidad, dado que este proyecto no contempla una modificación relativa a la obligación de proveer servicio de sala cuna, al menos debería generarse la instancia para acordar que en un futuro cercano se promueva una iniciativa legal que aborde y solucione dicha materia, la cual, sabido es que representa una barrera para la participación femenina en el mercado laboral nacional.

Por otra parte, avanzar en cobertura para alcanzar a las trabajadoras actualmente no consideradas por el sistema de protección maternal. Destacó que hay un tercio de la fuerza laboral femenina que no será cubierta por las normas de este proyecto, sea porque se trata de trabajadoras sin contrato, o por cuenta propia. En ese sentido, la sociedad debe preguntarse qué se está haciendo para formalizar a las trabajadoras informales, qué incentivos se están promoviendo para ello y, consecuencialmente, para que puedan acceder a los beneficios del sistema de protección. Es necesario revisar si ello es lo que realmente conviene a estas personas, a la luz de que los beneficios de dicho sistema están concebidos respecto de las empleadas formalmente. Si por el contrario, se concluye que para los más pobres no es conveniente tal formalización, habría que analizar qué otros mecanismos o esquemas habría que aplicar para darles algún tipo de protección a estas trabajadoras, que laboran en la subsistencia, sin contrato o por cuenta propia.

En la sesión siguiente, hizo su presentación la Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (FENPRUSS), la que manifestó su parecer en torno al proyecto de ley en examen.

Al efecto, intervino la señora Directora Nacional, Encargada de Igualdad de Oportunidades, de FENPRUSS, quien acompañó su exposición con un documento, en formato power point, que consigna los aspectos más relevantes de la misma.

Dicho documento fue debidamente considerado por los miembros de las Comisiones unidas, y se contiene en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

La señora Directora Nacional, Encargada de Igualdad de Oportunidades, de FENPRUSS señaló, en primer término, que la entidad a la que representa valora la presentación de esta iniciativa legal, en la medida que ello pone en el debate público y legislativo un tema de tanta trascendencia social. Sin embargo, anunció, tienen algunos reparos en torno a diversas disposiciones del proyecto, las cuales hacen que esta propuesta sea más un retroceso que un avance en la materia.

Para contextualizar la nueva propuesta legislativa, reseñó las normas que conforman nuestro actual sistema de protección a la maternidad, mencionando los beneficios que dicho sistema contempla, esto es: fuero maternal, descansos y permisos por maternidad, pago de subsidio, derecho a alimentar a los hijos, derecho a sala cuna, prohibición de desarrollar ciertos trabajos y derechos del padre en razón de la maternidad.

En lo que respecta a la génesis del proyecto de ley en informe, expresó que los anuncios sobre la extensión del descanso postnatal se efectuaron durante la campaña presidencial y, luego, en mayo de 2010 se conformó la comisión “Mujer, Trabajo y Maternidad”, convocada por Su Excelencia el señor Presidente de la República, para abocarse al estudio de la materia, lo que posteriormente, en marzo de 2011, derivaría en la presentación del proyecto de ley ahora en trámite, el cual contempla la creación del denominado permiso postnatal parental.

Agregó que, de conformidad al artículo 195 del Código del Trabajo, hoy en día la mujer trabajadora embarazada tiene un permiso de seis semanas para descanso antes del parto y de doce semanas después de él. Subrayó que la licencia prenatal tiene por finalidad prevenir la prematuridad del parto, con todos los riesgos asociados a ello, en tanto que la licencia postnatal busca proteger al menor, favoreciendo la lactancia materna y el apego madre-hijo, aspectos que son trascendentales para la vida futura del niño. Destacó que esta licencia es irrenunciable, por lo tanto la madre no puede trabajar mientras está haciendo uso de dicho descanso.

Por su parte, prosiguió, el artículo 199 del Código laboral dispone un permiso y subsidio en caso que el hijo menor de un año requiera cuidado por enfermedad grave, previa acreditación mediante certificado extendido por el médico tratante.

El articulo de 201 del mismo Código, consigna el fuero maternal, el cual protege a la trabajadora del despido y término del contrato de trabajo, desde el momento en que ésta se embaraza y hasta un año después de expirada su licencia postnatal.

Además, apuntó, el pago del respectivo subsidio de la madre tiene un tope de 66 unidades de fomento, correspondientes a la fecha, a poco más de $ 1.400.000 pesos.

Recalcó que la licencia postnatal de seis meses que se prometió durante la campaña electoral, no corresponde a lo que todos, mujeres y hombres de Chile, esperaban, considerando lo que propone el proyecto de ley.

El artículo 195 del Código del Trabajo se modificaría. La iniciativa de ley en comento dispone la flexibilidad del descanso prenatal al permitir traspasar dos semanas del reposo prenatal al período post natal. Para ello, anotó, será necesaria la autorización del médico. Si la trabajadora presentara alguna patología, quedaría sin efecto este traspaso.

La desventaja de lo anterior, subrayó, es que el descanso prenatal, no obstante ser un derecho de toda mujer trabajadora embarazada -cuya finalidad es prevenir el parto prematuro como también proteger al niño de diversas enfermedades o complejidades que se producen en el último trimestre del embarazo, como la preclampsia o el desprendimiento de placenta-, con la propuesta señalada se estaría vulnerando el resguardo de la salud del menor que está por nacer y la de la madre.

Por otra parte, conforme al proyecto, la licencia postnatal será de ochenta y cuatro días o doce semanas y, luego de expirada ésta, se prorrogaría con un permiso denominado postnatal parental, por un período de doce semanas más. Sería la madre quien haría uso de esta licencia y, si ella lo estimara, este permiso lo tendría el padre las últimas seis semanas.

Sin embargo, advirtió, el cálculo del subsidio correlativo a este permiso tendrá un tope de 30 unidades de fomento. Lo anterior, significaría una discriminación respecto de las trabajadoras de clase media, vale decir, de técnicos y profesionales, quienes quedarían en una situación de desmedro ante la ley. Ello, añadió, no sólo involucra al sector de trabajadores al cual representa, sino que también a las restantes trabajadoras de la comunidad en general y que estén en la misma condición. Indicó que, tratándose de profesionales y técnicos, que han hecho el esfuerzo de estudiar y prepararse, en muchos casos asumiendo deudas para ello, ahora resultarían perjudicados por esta normativa que les impondría un límite en el beneficio a recibir.

Además, si este subsidio no cubriera la remuneración de la madre, ésta podría trabajar media jornada para recuperar o asimilar el subsidio a su remuneración. Enfatizó que esta alternativa es impracticable en el sector salud, por la continuidad y seguimiento de la atención misma que se entrega a los usuarios y los sistemas de jornadas laborales existentes, las que se cumplen mediante turnos. En efecto, explicó, un importante número de funcionarios de la salud que se desempeña en hospitales lo hace en turnos, dada la naturaleza de los servicios que se prestan, los cuales no es posible dividir en medias jornadas. Así, por ejemplo, quien atiende a una mujer en pleno proceso de parto, no puede retirarse del trabajo tras cumplir medio tiempo, porque no puede abandonar sus funciones sin terminarlas. Tal vez, acotó, ello es factible en otros ámbitos, pero no en el área de la salud.

Por lo tanto, subrayó, habrá trabajadoras que efectivamente tendrán la opción de estar más tiempo con sus hijos, y otras, en cambio, no tendrán en verdad ese derecho.

Es importante mencionar también, agregó, que al existir una licencia más prolongada -con motivo del nuevo permiso parental-, se reducirá el gasto en salas cunas que deben mantener o solventar los empleadores que tienen veinte o más trabajadoras.

En cuanto al padre, añadió, considerando las estadísticas que demuestran que los hombres ganan un promedio de 30% más de remuneraciones en comparación con las mujeres, no podrá hacerse cargo u optar por quedarse con su hijo, si sólo tendrá un subsidio con un tope de 30 unidades de fomento, ya que ello significará reducir el presupuesto familiar.

Importante es también considerar a las madres jefas de hogar, las cuales, si tienen una remuneración mayor a 30 unidades de fomento, tampoco podrán hacer uso de la licencia parental ya que disminuirán el ingreso familiar y, por lo tanto, igualmente tendrán que trabajar para lograr una remuneración similar a la que tenían antes de embarazarse.

Por consiguiente, por un lado está la aspiración de todos de que los padres se incorporen a la tarea del cuidado del recién nacido, pero, por el otro, está el desincentivo que estas normas generan para hacer uso del permiso parental, en razón de la reducción del ingreso familiar. La pregunta que cabe, entonces, es si esto es o no discriminación.

En materia de fuero, continuó, de acuerdo a la modificación propuesta para el artículo 201 del Código del Trabajo, éste corresponderá desde el momento en que se diagnostica el embarazo y hasta que el hijo o hija cumpla un año de vida. Destacó que claramente existe una reducción del fuero maternal, siendo esto una amenaza para las trabajadoras que tienen hijos mientras están en el mercado laboral, las que serán más vulnerables por la inestabilidad en el trabajo.

Asimismo, prosiguió, la iniciativa contempla que el fuero maternal regirá hasta el término del respectivo contrato de trabajo, en el caso de los contratos a plazo fijo, por obra o faena. Ahora bien, añadió, tratándose del sector público, las trabajadoras que prestan servicios bajo el régimen a contrata -cuya contratación finaliza el 31 de diciembre de cada año-, podrán ser despedidas estando embarazadas o con su hijo recién nacido. Subrayó que este es un temor que afecta a un significativo número de funcionarias del sector, toda vez que las trabajadoras en sistema a contrata superan con creces el 20% de la dotación de personal que al efecto contempla la ley.

En cuanto a la licencia por enfermedad del hijo menor a un año, señaló que el proyecto distingue entre enfermedades graves y gravísimas, y que respecto de las primeras contempla un subsidio con un tope de 30 unidades de fomento -lo que consideran discriminatorio-, en tanto que respecto de las segundas mantiene el régimen actual. Sobre el particular, indicó que, si realmente se extendiera la licencia postnatal a seis meses, en forma automática se reduciría la licencia por enfermedad del hijo menor de un año, porque la madre estaría tres meses más junto al recién nacido.

Concluida la intervención de la representante de FENPRUSS, las Comisiones unidas dieron lugar a una ronda de observaciones y consultas, según se consigna a continuación.

El Honorable Senador señor Rossi señaló compartir varios de los aspectos mencionados en la exposición precedente y respecto de los cuales ya se ha planteado la inquietud con anterioridad.

Así, por ejemplo, en materia del tope en 30 unidades de fomento, señaló que las trabajadoras de FENPRUSS constituyen uno de los tantos casos en que las mujeres se verán afectadas y discriminadas, porque se trata de profesionales que muy probablemente perciben remuneraciones por sobre las señaladas 30 unidades de fomento y, por tanto, se verán obligadas a volver a trabajar para alcanzar el nivel de ingresos que tenían antes de iniciar el descanso maternal. A ello se suma la dificultad adicional que tiene el sector salud, en el cual, dada la naturaleza de las tareas que desempeñan sus funcionarias, es muy complejo que, en la práctica, éstas efectivamente puedan optar por trabajar a jornada parcial.

Asimismo, añadió, es preocupante la situación de las trabajadoras que prestan servicios bajo el régimen de contrata, toda vez que podrían verse afectadas por la terminación de sus funciones al 31 de diciembre de cada año y, a partir de ello, verse expuestas a la culminación del fuero maternal. Lo anterior adquiere mayor relevancia aún si se considera el elevado número de funcionarias del sector público que se desempeñan conforme a dicha modalidad contractual.

De igual modo, agregó, inquieta la posibilidad de que la ley se transforme en letra muerta en lo relativo al uso del permiso postnatal parental por parte del padre, ya que, como se ha sostenido, en nuestro país los hombres perciben remuneraciones superiores a las de las mujeres y, por tanto, ellos desistirán de tomar el permiso en la medida que les signifique una reducción del presupuesto familiar.

Otros temas relevantes, mencionó, son la disminución del fuero maternal, la restricción del derecho a dar alimento a los hijos respecto de las trabajadoras que se desempeñen en media jornada y las modificaciones a la licencia por enfermedad del hijo menor de un año.

Por otra parte, consultó cuál es la evidencia científica que existe actualmente en cuanto a los efectos que podría generar el traspaso de semanas del período pre al postnatal. Añadió que el proyecto de ley contempla esa posibilidad, siempre y cuando medie la respectiva autorización del médico tratante. Asimismo, se dispone que, ante cualquier complicación que ponga en riesgo el embarazo, dicho traspaso quedaría sin efecto, debiendo la mujer iniciar de inmediato el reposo correspondiente. Solicitó, entonces, información al respecto y la opinión de FENPRUSS en torno al tema.

El Honorable Senador señor Longueira expresó que el tema que nos ocupa tiene una dimensión médica, pero también otra de carácter político, lo cual lo hace particularmente complejo. Agregó que hay varios asuntos de importancia que abordar en el análisis de esta materia.

En primer lugar, mencionó el punto relativo a la posibilidad de traspasar semanas de la etapa prenatal a la postnatal. Esa facultad, subrayó, se encuadra dentro de la libertad que tiene la mujer para decidir en torno a su embarazo, libertad que, por cierto, tampoco es absoluta por cuanto, para que dicha decisión prospere, es necesario que el proceso de gestación no haya presentado problemas y que el médico tratante así lo certifique autorizando el traslado del reposo. Se trata, entonces, de un espacio de libertad que, si bien es opinable, parece ser una alternativa que está bien planteada en las circunstancias descritas.

En cuanto al tope de las 30 unidades de fomento contemplado respecto al subsidio a pagar, indicó ser un firme partidario del mismo en la medida que éste representa una herramienta de focalización del beneficio que, como tal, permitirá que los recursos fiscales destinados para estos fines, sean efectivamente percibidos por quienes más lo necesitan. Se ha expresado aquí, añadió, la preocupación en relación a las personas que perciben más altos ingresos -cosa poco frecuente-, ante la posibilidad de que el subsidio, limitado en las antedichas 30 unidades de fomento, signifique una reducción del presupuesto familiar y, con ello, un desincentivo al uso del permiso en cuestión. Sin embargo, advirtió, para revisar el tema es preciso contextualizarlo en la realidad de la sociedad chilena. En efecto, explicó, se ha señalado que la propuesta del proyecto iría en desmedro de la clase media chilena, pero se cita como ejemplo a una mujer profesional con remuneraciones por sobre 66 unidades de fomento -tomando como referencia el tope imponible-, y cuyo marido percibiría ingresos en un 30% superiores a los de ella, de acuerdo a la actual situación remuneracional de nuestro país. Es decir, se trata de una familia cuyo presupuesto alcanza varios millones de pesos, sumando los ingresos del hombre y la mujer. Ahora bien, añadió, al tenor de la encuesta CASEN, esa familia no pertenecería precisamente a la clase media chilena, sino que más bien sería un grupo familiar perteneciente a un estrato socio económico alto que, según dicha encuesta, sólo corresponde a un 1% de nuestra población. En ese contexto, enfatizó, no parece razonable que el Estado tenga que otorgar un subsidio superior al que propone el proyecto, porque ello desfocalizaría el beneficio. De ahí, entonces, la importancia de establecer el tope sugerido, ya que, por lo demás, para aquéllas personas que perciben remuneraciones inferiores a 30 unidades de fomento, el subsidio representa la totalidad de sus ingresos. No parece equitativo, enfatizó, que el Estado entregue un subsidio cuantioso a quienes tienen ingresos más altos, en tanto que quienes trabajan por el ingreso mínimo mensual, sólo reciban, en razón del mismo subsidio, una suma equivalente a dicho ingreso mínimo. Esto explica y justifica, subrayó, la existencia de un tope que ponga un límite respecto de las remuneraciones más altas y que, a la vez, implique cubrir la totalidad de las remuneraciones de menor monto. Hizo presente que el 87% de las mujeres trabajadoras de nuestro país reciben menos de 30 unidades de fomento por concepto de remuneraciones, con lo cual, reiteró, el subsidio cubrirá el 100% de sus ingresos laborales durante el período de descanso de maternidad. El 17% restante de trabajadoras, corresponde a aquellas que perciben remuneraciones por sobre dicha cifra, las que, además, pueden estar apoyadas por un marido que, de acuerdo a la tendencia mayoritaria, debería tener ingresos superiores y, por tanto, en conjunto, deberían sumar un patrimonio cuya cuantía justifica que el subsidio estatal tenga una limitación.

El tope propuesto significa, pues, el mínimo de focalización que debe contemplar una política pública y, asimismo, el mínimo de justicia social que una normativa de esta naturaleza debería considerar.

Asimismo, destacó que la extensión del período postnatal que el proyecto contempla, en tres meses más -completando un total de seis meses de permiso-, más el pago de un subsidio que tiene el tope de 30 unidades de fomento, son beneficios que actualmente no existen en nuestra legislación y que vienen a sumarse al sistema de protección social hoy día vigente, el cual no es modificado. Se trata, entonces, de beneficios adicionales que en la actualidad las mujeres trabajadoras no tienen. Entre ellos, añadió, se ofrece a la mujer la posibilidad de reincorporarse a su trabajo en régimen de media jornada laboral, permitiéndole complementar sus ingresos, sin perder el subsidio, justamente en razón de que éste tiene un tope en 30 unidades de fomento. Esa opción, subrayó, también está dentro del rango de libertad que ha de entregarse a la mujer en estas materias, lo cual, a su juicio, es del todo apropiado.

El Honorable Senador señor Bianchi manifestó que lo señalado por el Honorable Senador señor Longueira hace mucho sentido respecto de una familia en la que, efectivamente, están presentes madre y padre, y ambos concurren aportando ingresos para el sustento económico del hogar común. Sin embargo, advirtió, hay situaciones que no responden necesariamente a dicho esquema. Así, por ejemplo, podemos revisar el caso de una mujer jefa de hogar, que bien podría ser una profesional que tenga remuneraciones superiores al máximo imponible -esto es, sobre 66 unidades de fomento-, perteneciente a la clase media de nuestro país, con el grado de endeudamiento regular y con el nivel de vida propio de dicho estrato socio económico. Esta persona, subrayó, efectivamente podría verse afectada por un subsidio limitado que, finalmente, la obligue a reintegrarse al trabajo a fin de no mermar sus ingresos. Lo propio podría acontecer respecto de una mujer cuyo marido o pareja se encuentra cesante. Por consiguiente, subrayó, es preciso analizar esta problemática desde una perspectiva integral, que considere las diferentes realidades que registra nuestra sociedad.

En otro orden de ideas, Su Señoría consultó al Ejecutivo por la situación de las funcionarias del sector público que prestan servicios en régimen a contrata. Indicó que, de acuerdo a lo señalado en la exposición precedente, la situación de estas trabajadoras es preocupante, tanto en cuanto su contratación finaliza al día 31 de diciembre de cada año, de no mediar la renovación previa de la misma. Así las cosas, apuntó, bien podría interpretarse que el fuero maternal de estas trabajadoras está limitado por dicha circunstancia, permitiendo la desvinculación laboral de la funcionaria, no obstante su estado de gravidez. Este es un asunto no menor, recalcó, habida consideración que estas trabajadoras alcanzan un significativo porcentaje de la dotación del personal del sector público, muy por sobre el 20% que permite la ley.

El Honorable Senador señor Ruiz-Esquide, en primer lugar, señaló que existe una dificultad de apreciación en torno a esta iniciativa legal, la cual ha hecho presente con mucha fuerza desde que se inició el estudio de la misma. En efecto, explicó, este no es un proyecto de ley destinado a la mujer o la madre trabajadora, sino que es una iniciativa inspirada en el niño. A partir de la confusión que persiste a este respecto, es que se mezclan temas y problemáticas que, aunque aparentemente vinculadas, no deberían entrecruzarse para el tratamiento legislativo de estas materias. Prueba de ello, acotó, es la referencia a la empleabilidad femenina, asunto que requiere un análisis en su propio mérito y no a propósito de la protección de la infancia. Manifestó estar disponible para estudiar, por ejemplo, todos los mecanismos que resulten pertinentes para superar la discriminación laboral entre hombres y mujeres, y las diferencias remuneracionales entre ambos.

Desde esa perspectiva, agregó, la posibilidad de traspasar semanas del pre al postnatal, no es sólo un problema de libertad de la mujer. Explicó que el reposo prenatal está concebido en función del bienestar del niño que está por nacer, cuya tranquilidad y seguridad en la vida intrauterina justifican que durante algunas semanas previas al parto, la madre guarde el descanso pertinente que evite cualquier lesión del feto. Indicó que la ciencia pediátrica se encuentra conteste en cuanto a que restar dos o tres semanas de descanso prenatal, afecta al menor, toda vez que la última fase del proceso de gestación es fundamental en su desarrollo y, como tal, es esencial que se complete a cabalidad. No se trata, pues, de un problema de libertades, ni de rol del Estado, ya que, más allá incluso de los diversos criterios médicos, se trata de la salud del niño y de su debido y conveniente resguardo. Este pleno desarrollo fetal, enfatizó, es lo que con el transcurso de los años se manifiesta, por ejemplo, en una capacidad de aprendizaje mayor.

En segundo término, refiriéndose al tope de 30 unidades de fomento contemplado respecto al subsidio, señaló que el tema plantea un problema de derechos adquiridos, toda vez que en la actualidad se paga un subsidio cuyo límite está en las 66 unidades de fomento y, por tanto, cubre prácticamente la totalidad de la remuneración que reemplaza. En cambio, anotó, el proyecto de ley ahora ofrece menos que eso, ya que el subsidio sólo alcanza como máximo las 30 unidades de fomento. Se sostiene, en justificación, que no se quiere desfocalizar el beneficio, sin embargo, en este tema se vuelve al mismo punto señalado con anterioridad, es decir, no se trata simplemente de un derecho de la madre trabajadora, sino que de una prerrogativa que cede en beneficio del menor. El problema de los ingresos y las desigualdades socio económicas al interior de nuestra sociedad se puede abordar, por ejemplo, mediante una reforma tributaria. El tema central aquí no es la madre y sus remuneraciones, sino el niño, su salud y desarrollo. Está comprobado que el incremento del descanso postnatal de tres a seis meses, mejora ostensiblemente las condiciones de desarrollo del recién nacido, y esa debe ser la preocupación principal en este debate.

Por su parte, el Honorable Senador señor Lagos planteó una reflexión a partir de lo dicho precedentemente. El tope de las 30 unidades de fomento se ha explicado en función de la necesidad de colocar los recursos en los sectores de menores ingresos. Asimismo, anotó, sería factible sostener que es preciso destinar los recursos a fines tales como la ampliación de cobertura de los beneficios del sistema de protección a la maternidad para las mujeres que nunca han tenido acceso al mismo.

Sin lugar a dudas, añadió, este tema está imbuido en las promesas formuladas durante las campañas electorales, en las cuales los distintos candidatos presidenciales hicieron anuncios en cuanto a extender el permiso postnatal de tres a seis meses, de modo tal que no es posible soslayar el hecho de que este proyecto responde a un compromiso adquirido en dicho contexto. Sin embargo, agregó, en un país de recursos escasos, como el nuestro, quizás podría parecer más razonable, e incluso de mayor justicia, el ofrecer estos beneficios a quienes nunca han accedido a los mismos, aunque sea contemplando un permiso menor, en lugar de extender el reposo a seis meses. En ese entendido, apuntó, podría explicarse la imposición de un tope al subsidio estatal a pagar.

No obstante, continuó, surge entonces el planteamiento del Honorable Senador señor Ruiz-Esquide, quien sostiene que lo esencial en esta materia son los derechos del niño, y no los de la madre trabajadora, argumento tras el cual pierde toda importancia la situación económica de la mujer, su nivel de remuneraciones o el tipo de contrato de trabajo que ésta tiene. Expresó compartir la opinión de que el bien jurídico a proteger es el bienestar del menor y, desde ese punto de vista, efectivamente resulta indiferente el ingreso familiar u otras consideraciones de esa índole. De igual modo, pierde razón de ser el establecimiento de un tope al subsidio. El fundamento para extender el período postnatal es que el recién nacido así lo necesita. Si bien parece razonable focalizar los recursos -que son escasos- en las familias de menores ingresos, no resulta pertinente discriminar en base a dicho factor, estableciendo una restricción económica, toda vez que la protección debe orientarse en resguardo del menor.

En síntesis, reseñó, la sola prolongación del período de reposo posterior al nacimiento, no es la mejor manera de gastar los recursos fiscales, en la medida que queda pendiente una mayor ampliación de cobertura respecto de aquellas mujeres que nunca han recibido beneficio alguno en este orden. Esto es, apuntó, lo que parece más justo, sin embargo, la propuesta legislativa está limitada al tenor del compromiso electoral. En segundo término, si se va a extender el permiso, pero el subsidio correlativo se va a supeditar a un corte económico, ello no resulta acorde con el objetivo principal de proteger el desarrollo del menor. Por último, tras estas materias no hay un problema de libertad de la madre, asunto que tiene implicancias en otros temas no menos relevantes, como por ejemplo, los derechos reproductivos de la mujer, pero aquí, lo esencial, es el recién nacido y su protección.

Enseguida, el Honorable Senador señor Chahuán señaló que desde la campaña presidencial prestó su apoyo a una iniciativa de esta naturaleza, atendida la trascendencia social de la materia que ella aborda. Sin perjuicio de lo anterior, agregó, surge la inquietud en relación a temas tales como el mencionado tope de 30 unidades de fomento y la ampliación de cobertura. En efecto, continuó, parece pertinente reconsiderar el incremento de la cobertura del sistema y no sólo elevar el tope del subsidio. Dada esa premisa, sería conveniente escuchar la opinión del Ejecutivo en torno al punto. Es necesario revisar la posibilidad de ampliar la cobertura del sistema protector de la maternidad y para ello es preciso buscar una fórmula que, por una parte, permita ofrecer estos beneficios a personas que antes no han tenido acceso a los mismos y, por la otra, consagrar dichos beneficios bajo el prisma del bien jurídico protegido, esto es, el desarrollo del menor en sus primeros meses de vida, especialmente mediante el fortalecimiento de la relación materno-infatil.

En cuanto al tope al subsidio, recordó haber planteado antes la pertinencia de revisar la posibilidad de hacer un esfuerzo adicional para elevar el límite actualmente contemplado, lo cual, atendido lo contundente que ha sido la agenda social del Gobierno, sin duda que será un asunto complejo de resolver.

La Honorable Senadora señora Rincón expresó que la iniciativa en estudio parece constituir un buen ejemplo de lo que ocurre cuando durante una campaña política se realizan promesas electorales, recogiendo una determinada realidad y los candidatos plantean su intención de modificarla.

En este caso, señaló, la información proporcionada indica que la madre debiera estar más de tres meses con su hijo recién nacido, ya que la realidad de nuestro país -tenida en consideración al efectuar estas promesas-, es que actualmente el período postnatal efectivo es de 5 meses y medio, en promedio, por cuanto su teórica duración -de tres meses-, en los hechos, se extiende mediante la obtención de licencias médicas por enfermedad grave del hijo menor de un año. Más aún, apuntó, según ha podido constatarse, es incluso frecuente encontrar un postnatal efectivo hasta por un año corrido, situación que se produce normalmente entre las mujeres de mayores ingresos, ya que son ellas las que acceden a una atención de salud que les permite acceder a estos beneficios.

Manifestó que si tan sólo se quisiera transparentar la realidad actual, y sin que ello signifique impetrar un mayor gasto por parte del Estado, bastaría con extender el período postnatal a seis meses para todas las mujeres del país y, al mismo tiempo, mejorar la fiscalización en torno a las licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año, sin necesidad de considerar más el asunto, con lo cual se llevaría a la norma legal la realidad práctica y se haría más equitativo el acceso a un beneficio establecido en favor de las madres trabajadoras y de sus hijos.

Sin embargo, advirtió, el proyecto de ley no hace eso y, muy por el contrario, no extiende el permiso postnatal para todas las madres trabajadoras de nuestro país, sino que mediante un subsidio limitado en 30 unidades de fomento, está realizando una transferencia de recursos para focalizarlos en las mujeres de menores ingresos, debido a que todas las trabajadoras que obtienen remuneraciones por sobre el referido tope, no podrán hacer uso del permiso extendido porque, en definitiva, no les resultará posible -ni conveniente- renunciar a los ingresos que percibían antes del embarazo sin afectar severamente el presupuesto familiar.

Explicó que los trabajadores están sujetos al tope imponible de 66 unidades de fomento mensuales, y que todas las mujeres del país que tienen rentas superiores a dicho límite, en la práctica, renuncian al excedente de tal suma al momento de tener un hijo, con excepción de aquellas que, producto de una negociación colectiva, han obtenido que el empleador se haga cargo de la diferencia, o de aquellas que trabajan en el sector público. En este último caso, agregó, es el Fisco quien paga la diferencia sin que la madre se vea afectada por el tope imponible, lo cual es una lógica contrapartida que compensa ciertas desigualdades que estas funcionarias tienen respecto de las trabajadoras del sector privado, como por ejemplo, por la inexistencia de indemnización por años de servicio o por el sistema de desvinculación que establece el Estatuto Administrativo, que es diferente al sistema de garantías que consagra el Código del Trabajo.

Por consiguiente, reiteró, objetivamente el proyecto no extiende el período postnatal a seis meses, sino que dispone para todas aquellas mujeres con remuneraciones inferiores a 30 unidades de fomento, un traspaso o transferencia focalizada de recursos con tope de 30 unidades de fomento, a fin de que puedan permanecer tres meses más con sus hijos, sin que el resto de las madres trabajadoras tenga tal beneficio, a menos que renuncien a la parte de sus ingresos que excede de ese monto. Recordó que durante este debate ya se ha resaltado la difícil situación a que se verían enfrentadas las trabajadoras con una renta superior a 30 unidades de fomento integrantes de una familia monoparental, o las que aportan el sustento familiar porque su marido está cesante, quienes deberán optar entre renunciar a la posibilidad de permanecer más tiempo con su hijo o prescindir de alguna parte de sus ingresos. Asimismo, señaló que la facultad de reincorporarse al trabajo en jornada parcial será muy limitada, pues ella será aplicable en un número muy reducido de actividades. Agregó que otro sector que resulta afectado es el de las mujeres profesionales con rentas superiores a 30 unidades de fomento, pues ellas forman parte de la clase media a quienes el proyecto tampoco beneficia.

Enfatizó que es necesario hacer una reflexión integral sobre la materia, desde la perspectiva de la seguridad social, a partir de la cual se busque proteger al trabajador y a su familia, visión que no recoge el articulado del proyecto. Añadió que, si se desea focalizar los recursos, si se busca un sistema asistencial, si se quiere ampliar la cobertura de los beneficios a segmentos actualmente no alcanzados por los mismos, es posible hacerlo, pero, en tal caso, es imprescindible transparentar la situación, expresándolo claramente y sin señalar que se extenderá el postnatal a seis meses porque el proyecto no hace eso para la universalidad de las trabajadoras, sino que discrimina entre ellas y, peor aún, tal como se ha argumentado durante el debate, se discrimina a los niños de acuerdo a la situación socio económica y laboral de su madre.

Respecto de la ampliación de la cobertura contemplada en el proyecto, señaló que la iniciativa también presenta fallas en dicho sentido, pues es tal la cantidad de requisitos que exige para acceder a los mismos -como, por ejemplo, estar cesante, tener cierta antigüedad de afiliación y cierta densidad de cotizaciones-, que aunque se pretende incorporar en el universo de beneficiarias al 20% de las mujeres más pobres del país, en la práctica, no se abarcará más del 5%, como se desprende del propio informe financiero que acompaña la Dirección de Presupuestos, el cual considera para dicho propósito sólo la suma de cinco mil millones de pesos, lo que equivale apenas al 2% de lo que se destinó el año pasado para el financiamiento de la licencia médica por enfermedad grave del hijo menor de un año.

Concluyó expresando que este tema efectivamente fue motivo de promesas electorales de los diferentes candidatos presidenciales y que, si bien no es posible saber cuál sería el proyecto que sobre la materia habrían presentado quienes no resultaron electos, es importante resaltar el cuidado que es preciso tener para formular tales promesas, y la necesidad de tratar de cumplir con ellas, haciendo presente que comparte los objetivos a que hace mención el proyecto en debate pero que estima que su articulado resulta contradictorio con tales propósitos.

La Directora Nacional, Encargada de Igualdad de Oportunidades, de la Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (FENPRUSS), expresó su opinión en cuanto a que el sólo hecho de encontrarse en discusión la extensión del período postnatal a seis meses, ya constituye un avance, debido a los importantes efectos que dicha medida tendría tanto para la madre trabajadora como para su hijo.

Destacó, asimismo, la importancia del amamantamiento y del vínculo del apego. Con ellos, añadió, resultan claramente favorecidos los hijos de aquellas madres que actualmente pueden optar por no trabajar, y para quienes es posible permanecer junto a sus hijos durante ese período, lo que motiva, incluso, que tengan una descendencia más numerosa. En tal sentido, agregó, en el país las trabajadoras que son madres pagan un alto costo, tanto por no poder atender como quisieran a sus hijos recién nacidos durante ese período crucial, como por el hecho que un 40% de ellas debe mantener su actividad laboral, pues son madres jefas de hogar que con sus ingresos sostienen a la familia.

Señaló que, según se ha mencionado, el proyecto busca ampliar la cobertura del beneficio para el 20% más pobre de las mujeres, pero que, en el caso de las trabajadoras profesionales de los Servicios de -las que ingresan a trabajar con un sueldo inicial de, aproximadamente, 500.000 pesos-, rápidamente quedarían afectadas por el tope de 30 unidades de fomento, el que además, podría sobrepasarse fácilmente, por ejemplo, con la obtención de un bienio. Ello, apuntó, conduce a que todas las asociadas a las que representa, en definitiva, no obtendrían los beneficios de la eventual extensión del postnatal. Agregó que suele expresarse que sus sueldos son muy superiores a esa cifra, pero que, en la práctica, una profesora o enfermera en el grado 16 obtiene una renta de poco más de 520.000 pesos, lo cual, indicó, demuestra que no sólo se está defendiendo la situación de personas de mayores recursos, sino que a un conjunto de trabajadoras de clase media.

Manifestó que la realidad no es posible apreciarla bajo una perspectiva rígida e inconciliable. Señaló compartir que a las personas de menores ingresos se les otorguen todos los beneficios y garantías que requieran y que sea posible otorgarles, así como el hecho de que las políticas públicas se focalicen en tal sector. Sin embargo, ello no debe ser óbice para atender la situación de todas las mujeres, incluidas aquellas que se han esforzado y estudiado, formando parte de familias de ingresos medios y que, por tal motivo, no tendrían acceso al beneficio de la extensión del postnatal y a la posibilidad de cuidar a sus hijos, lo cual parece dar la razón a quienes han sostenido que la extensión del postnatal lamentablemente no es para todas las mujeres ni para todos los niños de Chile.

Indicó que las mujeres trabajadoras que representa entienden nítidamente los beneficios de permanecer más tiempo con los hijos en una etapa crucial para su desarrollo, pero que, en verdad, sólo tendrán tal opción aquellas que cuentan con el respaldo de un jefe de hogar a quien le es posible solventar los gastos familiares por sí solo, siendo necesario para las demás continuar trabajando para asegurar el sustento de la familia. Agregó que si bien es una alternativa válida dejar de trabajar para dedicarse al cuidado del hijo recién nacido, para las que pueden, adoptar tal decisión siempre es un proceso difícil por todas las implicancias que ello significa. Por eso, enfatizó, es necesario que el Estado busque la forma de conciliar el trabajo, la familia y la maternidad, generando las condiciones para que la madre que desea trabajar pueda hacerlo.

En cuanto al eventual efecto de la extensión del postnatal a seis meses que el proyecto considera, reiteró que, en su opinión, con las condiciones que establece la iniciativa, no será accesible para las profesionales de la salud, las que tampoco tendrán la posibilidad de celebrar contratos parciales para recuperar los ingresos que tenían al momento de embarazarse, encontrándose discriminadas de los beneficios que la iniciativa pretende generalizar.

Respecto de la flexibilidad que se establece para traspasar parte del período prenatal hacia el postnatal, indicó compartir la postura manifestada en el sentido de no dejar entregada tal decisión a la voluntad de la mujer embarazada, con independencia de que se trate de una decisión adoptada por una mujer adulta que goza de la autonomía propia de todo ciudadano, pues, en tal opción, es necesario tener presente las consideraciones médicas sobre su efecto en la salud de la madre y, particularmente, en la del hijo que está por nacer. Es necesario, añadió, reiterar la importancia del cuidado de la madre durante el tercer trimestre del embarazo, pues en tal período es cuando la mujer se ve expuesta a complicaciones que, si bien pueden no tener manifestaciones externas previas -como la preclampsia, la hipertensión o el desprendimiento de placenta-, exponen la salud de la madre y la vida del hijo, de cuyo cuidado depende el futuro de la nación.

En relación al fuero, señaló que un número importante de las asociadas a FENPRUSS se encuentra bajo el régimen de contrata, por lo que están sujetas a su renovación cada 31 de diciembre. En cuanto a las modificaciones que sobre el fuero maternal la iniciativa propone introducir, expresó que parte de los funcionarios estima que éstas no les resultarán aplicables, en atención a que se encuentran regidos por el Estatuto Administrativo y no por el Código del Trabajo, situación que, por tanto, solicitó fuera aclarada expresamente.

Finalmente, señaló que parte de la discusión ha discurrido sobre la base de comparar la regulación de los permisos pre y postnatal chilenos con el de otros países, particularmente con el de los países más desarrollados, lo que estimó un ejercicio equivocado en atención a que para ello sería necesario analizar todos los factores que inciden en la situación de la madre y no sólo la duración del descanso otorgado, estudiando, por ejemplo, desde el régimen alimenticio de las madres hasta las condiciones sociales, habitacionales o culturales en que se desenvuelven. Concluyó su intervención señalando que la iniciativa en informe no debería disminuir los derechos ya existentes o generar retrocesos en algunos campos, como ocurriría si se flexibiliza el actual sistema de permisos, lo que podría llevar a perder parte del camino ya avanzado en este ámbito.

A continuación, el Honorable Senador señor Uriarte manifestó que, para analizar adecuadamente la iniciativa en estudio, es necesario tener presente un tema de fondo, cual es que el permiso postnatal se traduce en un subsidio que otorga el Estado, perspectiva desde la cual es necesario comprender que las políticas de subsidio deben ser serias y consistentes, y que no es posible otorgar tal beneficio indiscriminadamente a toda la población sin desnaturalizarlo.

Agregó que las políticas de subsidio deben cumplir ciertas condiciones mínimas, entre las que se cuentan, por un lado, la de ser limitados en el tiempo, pues la naturaleza de los mismos es ser de índole transitoria y no de carácter permanente e indefinido, y por el otro, la de ser acotados a ciertos montos o cantidades, tal como se han establecido en el campo de la Educación, la Vivienda o la Salud. Sin embargo, continuó, los subsidios no sólo tienen limitaciones de tiempo y de monto, sino que, por sobre todo, y lo que los distingue, es que ellos deben estar focalizados a un segmento de la población.

Explicó que, para focalizar un subsidio, el Estado se encuentra obligado a discriminar, labor habitual que sólo está prohibida cuando se realiza en forma arbitraria e ilegal, y que, más aún, se ejecuta con regularidad cada vez que se establece si una determinada política pública se dirigirá, por ejemplo, a los adultos mayores, a los menores o a las mujeres, o cuando se diferencia entre nacionales y extranjeros, o cuando se distingue entre las personas que se encuentran en situación de pobreza de las que no lo están. Expresó que, para establecer la adecuada focalización de una determinada política pública, es necesario utilizar uno o varios parámetros de diferenciación, por lo que no debe llamar a extrañeza que al distinguir en razón de determinados niveles de ingresos, algunas personas no resulten ser beneficiarias de los distintos subsidios existentes, entre ellos, el de consumo de agua potable o energía eléctrica, o los de vivienda, y, aunque la discriminación pueda ser molesta, en esta materia ella responde a la necesidad de establecer una correcta política pública basada en una buena y necesaria focalización de los recursos que entrega el Estado mediante estos subsidios, tal como ocurriría en el caso en estudio.

Enseguida, el Honorable Senador señor Longueira señaló que en el debate se ha hecho presente la necesidad de ser muy cuidadoso con las promesas realizadas durante las campañas electorales, lo que pareciera indicar que no se está cumpliendo con lo que se ofreció al país, ante lo cual es su deseo dejar establecido que la propuesta en estudio cumple cabalmente con lo que se manifestó en la última campaña electoral, propuesta que, además, estima correcta y adecuadamente focalizada.

Expresó que también se ha utilizado como ejemplo la situación de personas cercanas que no recibirán su renta íntegra durante la extensión del postnatal porque ella excede las 30 unidades de fomento. Añadió que, probablemente, todas las personas podrían citar casos similares, sin embargo, y aunque sus propios familiares no reciban un subsidio por 66 unidades de fomento que corresponde a su renta imponible, le satisface que se realice tal discriminación, por cuanto, en su opinión, al Estado no le corresponde otorgar subsidios al segmento de la población que cuenta con más recursos. Actuar de otra forma, agregó, significa perder de vista la necesaria focalización del gasto público en Chile.

Respecto de la posibilidad de trasladar parte del período prenatal al postnatal, señaló que, sin perjuicio de la visión de la ciencia médica, que es la entendida en la materia, estima adecuado que tal opción no quede libremente entregada al arbitrio de la mujer sino que deba contar con el respaldo responsable de su médico. Sin embargo, advirtió, es dable esperar que las madres recurran a la atención aquellos facultativos que tengan un criterio más flexible sobre el particular a fin de obtener tal autorización. En todo caso, anotó, también se espera que éstos tengan en especial consideración la situación del niño que está por nacer.

En relación a la cobertura, señaló que en nuestro país ya existe un descanso postnatal y que el nuevo período planteado por la iniciativa del Ejecutivo no reduce tal cobertura. Apuntó que muchos argumentos parecieran indicar que, producto de los cambios propuestos, habrá menos gente con acceso a tal descanso, aunque en realidad se aumenta el conjunto de mujeres con derecho al mismo. Subrayó que el proyecto adiciona beneficios a los ya existentes e incrementa el universo de sus beneficiarias. Destacó que, si bien parece ser compartida la opinión de perfeccionar el sistema de protección a la maternidad, legítimamente también podría estimarse que ello debe hacerse de otra forma o con otra visión, tal como lo demuestra el hecho que el proyecto esté sometido a la consideración de las Comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Salud, unidas, pues en la materia coexisten diversos aspectos, derechos y libertades de importancia que se encuentran en juego, como la salud de la madre y del hijo, o la empleabilidad de la mujer.

Reiteró que desea ser enfático en cuanto a que se ha cumplido lo que se prometió al país, y que se ha extendido el período postnatal, así como también el 87% de las trabajadoras recibirá, por concepto de subsidio, una suma equivalente al 100% de su remuneración durante la extensión del permiso, pues tienen una renta de 30 unidades de fomento o menos.

En cuanto al uso del permiso parental por parte del padre, expresó que aunque todos se manifiestan partidarios del mismo, también se ha sostenido que es muy probable que ello no ocurra debido a la diferencia de rentas que existe en el país entre hombres y mujeres, la que, según se ha dicho, alcanza a un 30%. Señaló que el temor que existe a este respecto es que un matrimonio o una pareja no podrá optar por dicha alternativa por un problema de disminución de ingresos, no obstante, agregó, si los recursos del Estado no fueran limitados y no existiera la necesidad de focalizarlos, estaría de acuerdo en pagar el equivalente a 66 unidades de fomento para todos. Sin embargo, añadió, la realidad que debe ser considerada al establecer políticas públicas, es que existen muchas necesidades y que es imprescindible focalizar los recursos para atenderlas, pues no parece justo que con las limitaciones de recursos existentes, con la clase media y la pobreza que existe en el país, el Estado deba concurrir aportando 66 unidades de fomento para pagar la extensión a seis meses del período postnatal a quienes cuentan con mayores recursos económicos. Señaló que si una madre tiene una remuneración superior a 66 unidades de fomento, de acuerdo a las estadísticas, el padre debiera ganar un 30% más que ella, y que aunque siempre se menciona la excepción constituida por la madre jefa de hogar -para quienes estimó pertinente quizás establecer una regulación especial-, en la práctica, habitualmente, se tratará de parejas o de un matrimonio. De esa forma, para que el menor de una familia de mejor situación económica, tenga el derecho a permanecer más tiempo con su madre, intención en la que todos coinciden, sería necesario que el Estado destine a su madre aproximadamente un millón y medio de pesos al mes y, en cambio, para la madre de un menor cuya familia integra el segmento de más bajos ingresos y cuya remuneración no supere ingreso mínimo mensual, el mismo Estado sólo destine la suma de ciento setenta mil pesos mensuales, equivalentes a dicho ingreso mínimo.

Expresó que no se trata de dramatizar ni de poner ejemplos exquisitos para intentar plantearlos como la regla general. Reiteró ser partidario de establecer el tope de 30 unidades de fomento, como asimismo de ampliar la cobertura del beneficio, a fin de que el Estado atienda con un subsidio que cubra el 100% de los ingresos de las madres de los hogares de menores recursos. Los desafíos, agregó, son diversos, entre ellos, cómo incorporar y aumentar la presencia de la mujer en la fuerza de trabajo evitando que su acceso se vea dificultado, y también, cómo focalizar adecuadamente el subsidio. Insistió en la pertinencia de imponer un tope máximo para el beneficio, atendido el monto de los recursos fiscales involucrados.

Respecto de los argumentos que han planteado quienes sostienen que es necesario privilegiar los derechos del niño sobre toda otra consideración, estimó que si tal fuere la única preocupación, debiera entonces impedirse que la madre trabaje, aunque sea por media jornada, durante todos esos meses, y prácticamente ordenársele que amamante a su hijo. Sin embargo, apuntó, como existe el límite de 30 unidades de fomento para el subsidio, parece preferible entregar esa decisión a la madre, quien libremente evaluará sus opciones.

Finalmente, expresó que la situación actual representa una de las políticas públicas más regresivas de nuestro país, debido al abuso de las licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año, que ha llevado a que los niños de nuestro país presenten una tasa de reflujo de un 53%, contra el 0,3% existente a nivel internacional.

El Honorable Senador señor Muñoz Aburto expresó que estimaba necesario realizar una aclaración que permita situar adecuadamente la discusión. En efecto, explicó, durante el debate se ha planteado que todo lo relacionado con la maternidad es un subsidio y debe tratarse desde esa óptica, lo cual considera un profundo error. Agregó que debe quedar claro que las normas sobre protección a la maternidad tienen su sustento en un derecho reconocido y garantizado por la Constitución Política de la República, al igual que lo son otros temas laborales consagrados en la Carta Fundamental. Las diferencias expresadas, añadió, son una consecuencia del hecho que el proyecto se refiere a subsidios que, como tales, focaliza en los sectores más vulnerables, aunque la discusión en estricto rigor debería referirse a la regulación de un derecho constitucional. Estimó que, desde esa perspectiva, es posible alcanzar ciertos acuerdos en la materia, pero que, para ello, es importante no desviar el debate de los temas de fondo.

Por otra parte, aclaró que entre las observaciones formuladas, no se ha planteado que el proyecto disminuya la cobertura del sistema, sino que, muy por el contrario, la crítica apunta a que dicha cobertura no se aumenta lo suficiente, ya que no se incorporan al universo de beneficiarias a más madres de nuestro país, y ese, por tanto, será uno de los temas más relevantes que posteriormente habrá que discutir.

La señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) señaló que las discrepancias que genera el proyecto se deben, en parte, a que éste intenta conciliar dos aspectos que parecen antagónicos, como son, el derecho de la mujer a tener hijos y cuidarlos adecuadamente y su derecho a desarrollar un trabajo remunerado, materias que durante el debate han generado posturas contradictorias.

En primer término, destacó, el período postnatal vigente en Chile es uno de los más extensos en Latinoamérica, pese a lo cual su duración se está duplicando, modificación que generará efectos de importancia en el ámbito de la familia y en el de la actividad laboral, los cuales, por una parte, son muy bien considerados cuando la iniciativa se analiza desde la óptica familiar, pero que se ven con desconfianza cuando se considera desde la perspectiva laboral.

Indicó que las trabajadoras de clase media serán una de las principales beneficiadas por la duplicación del período postnatal, debido a que en los sectores de menores recursos gran parte de las mujeres no se incorporan al mercado laboral o lo hace en mercados informales que no originan derechos laborales como el referido permiso. Resaltó que las beneficiarias no sólo mantendrán su actual postnatal de tres meses, del que carecen las trabajadoras de sectores de menores recursos, sino que, además, contarán con un subsidio adicional hasta completar un período de seis meses.

Señaló que el establecimiento de un tope al subsidio, tiene el propósito de evitar profundizar las desigualdades existentes en el país, diferencias de las cuales son los niños las principales víctimas y afectados. Añadió que duplicar el permiso y el subsidio a las madres trabajadoras sin fijar un límite para el monto del subsidio durante la extensión del permiso, incrementaría la inequidad del sistema. Enfatizó que no se disminuye el actual subsidio para los primeros tres meses del permiso, sino que se otorgan tres meses adicionales de permiso y de subsidio.

Respecto del permiso parental, expresó que la extensión del postnatal es un derecho de la madre ya que ella es la titular del permiso de seis meses, pero que se le permite traspasar una parte del mismo al padre, como una forma de facilitar una mejor relación de éstos con sus hijos. Indicó que, aunque no todas las mujeres tienen marido, sí todos los niños tienen padre, condición que basta para ser eventual beneficiario del traspaso del permiso desde la madre, lo que puede constituir una herramienta de gran utilidad para que los hombres generen vínculos y se hagan cargo del niño en edad temprana y no sólo cuando el menor puede jugar fútbol con él, como ocurre en la actualidad.

En cuanto a la consulta formulada sobre el fuero de las trabajadoras del sector público, aclaró expresamente que el proyecto de ley se limita a modificar las normas del Código del Trabajo y que tales enmiendas en nada alteran la situación de las trabajadoras que se desempeñan bajo el régimen de contrata en el sector público, cuyas relaciones con su empleador se rigen por el Estatuto Administrativo y no por el referido Código laboral.

Enseguida, la señora Ministra Directora del SERNAM se refirió a la brecha remuneracional que existe en el país entre mujeres y hombres, haciendo presente que dicha diferencia corresponde a un 12,6% y no al 30% que erróneamente se ha mencionado durante el debate, aunque igualmente resulte molesta la persistencia de tal brecha.

En relación a los ejemplos planteados respecto a las mujeres profesionales de mayores ingresos, señaló que es importante insistir en que el proyecto no busca perjudicar a nadie, y que la situación actual de una trabajadora profesional de ingresos altos, dice que al tomar hoy día el permiso de pre y postnatal, se ve obligada a perder la diferencia que se produce entre lo que ella percibe y las 66 unidades de fomento que es el tope del actual subsidio, y que, además, se encuentra expuesta a perder el permiso y el subsidio completo si obtiene algún ingreso o remuneración durante dicho período. En consecuencia, agregó, esa trabajadora ya no estaría renunciando a nada, opción que implica la capacidad de decidir, facultad de la que hoy carece, ya que se encuentra obligada a ajustar su presupuesto al tope vigente del subsidio durante los períodos de pre y postnatal, etapa en la cual los gastos se incrementan como consecuencia del embarazo y posterior nacimiento del hijo.

Indicó que el proyecto asume que el interés superior del niño es permanecer con su madre, sobre todo durante los primeros meses de vida. Subrayó que no se modifica la situación actual de la profesional trabajadora, salvo en cuanto se extiende la duración de los permisos derivados de la maternidad, de los actuales cuatro meses y medio a siete meses y medio, ofreciendo, además, la opción de complementar la remuneración a partir del cuarto mes sin perder el subsidio que se recibe del Estado, con la sola limitación de que el monto de tales ingresos sumados al subsidio no superen el sueldo que la mujer tenía al momento de iniciar el prenatal, lo cual tiene el propósito de evitar que dichos beneficios se transformen en una actividad lucrativa realizada a costa de los recursos del Estado.

Expresó que nuestra realidad actual dice que el 23% de las trabajadoras que percibe remuneraciones por menos de 30 unidades de fomento, recibe un subsidio por un monto en un 30% inferior al sueldo que recibía al iniciar el permiso prenatal, toda vez que a la trabajadora se le entrega la suma que resulta de promediar lo que ganaba en los tres meses previos al prenatal y lo que percibía tres meses antes de embarazarse, a fin de evitar que se magnifique el gasto del Estado, mediante la simulación de fuertes alzas en los ingresos de la mujer una vez embarazada. Esta fórmula, agregó, determina que la mayoría de las mujeres reciban un subsidio por un monto inferior a su último sueldo.

Reiteró que el proyecto de ley busca el bien superior del menor y que nada cambia más la vida de un niño que el salir de la pobreza, pues en una familia que disminuye sus ingresos y en que la madre está imposibilitada de trabajar, resulta severamente afectada la vida del hijo, realidad que consideran las madres para decidir volver a trabajar.

En cuanto al tema de la cobertura, expresó que la iniciativa legal aumenta las posibilidades de conciliar el mundo del trabajo y el mundo de la familia para las trabajadoras, lo que desde ya constituye un asunto muy complejo de resolver. Sin embargo, advirtió, no es razonable pretender que este proyecto de ley subsane todos los problemas derivados de la incorporación de la mujer al mundo laboral o de su compatibilización con la vida familiar. Manifestó que uno de los principales problemas de las mujeres es su baja inserción en el mercado laboral y la discriminación que significa hacerlas responsables de todos los costos de la maternidad. En la práctica, apuntó, ello determina que gran parte de las mujeres realice labores precarias e informales ante la imposibilidad de conciliar trabajos formales con los requerimientos de la familia. Señaló que, si bien el proyecto no supera todos estos dilemas, al menos incentiva la búsqueda de empleos formales, que son los que generan derechos y beneficios como el postnatal o la jubilación. Sobre el particular, agregó que para las madres del primer quintil de ingresos que son contratadas a plazo fijo, por obra o faena, que hoy no acceden al pre y postnatal pese a que son trabajadoras formales, comienzan ahora a ser incluidas en el sistema, proceso que deberá ser profundizado en lo sucesivo.

En cuanto a la posibilidad de traspasar dos semanas desde el período prenatal hacia el postnatal, indicó que a nivel internacional no existe un prenatal que se extienda por seis semanas, lo que es un beneficio exclusivo de nuestro país. Señaló que no vislumbra problemas para que, autorizada por su médico, la madre traspase dos de esas semanas previas al parto hacia el permiso postnatal, ya que fenómenos como la preclampsia, por ejemplo, se pueden producir aun cuando la mujer no trabaje y permanezca en su hogar durante todo el embarazo, pese a lo cual hay quienes podrían estimar que la situación ideal es que no realice actividad alguna durante ese lapso.

Concluyó su intervención insistiendo en que el proyecto trata de conciliar equilibradamente el mundo del trabajo con el de la maternidad y la atención de los hijos. Destacó que la extensión del período postnatal constituye un primer paso en la búsqueda de soluciones para la compleja ecuación que se requiere cuando, por un lado, existen distintas realidades, problemas y necesidades y, por el otro, se dispone de limitados recursos para abordarlos.

Enseguida, el Honorable Senador señor Ruiz-Esquide realizó las siguientes aclaraciones respecto de algunos puntos mencionados en este análisis.

En primer lugar, indicó que nunca se ha sostenido que hayas madres buenas o malas en razón de si trabajan remuneradamente o no. Lo que se ha señalado es que, sin duda, el apego es fundamental en la relación materno-infantil y la presencia de la madre en el hogar contribuye al fortalecimiento de dicho vínculo.

En segundo término, el asunto de fondo acá no dice sólo relación con el otorgamiento de un subsidio estatal más, sino que estamos en presencia de derechos que, incluso, son reconocidos y protegidos constitucionalmente.

En un tercer orden, destacó la importancia de que el proceso de gestación llegue a feliz término y, en ese cometido, al descanso prenatal le cabe un papel fundamental. Tanto así, reiteró, que las consecuencias que de ello se derivan pueden manifestarse muchos años después y se ven reflejadas, por ejemplo, en los resultados de pruebas escolares como el SIMCE. Ello también se traduce, incluso, en mayores posibilidades para el pleno desarrollo de las personas durante su vida adulta. Para ejemplificar la trascendencia de lo señalado, citó un caso registrado en Canadá, donde una persona demandó al Estado con motivo de las afecciones que padecía en razón de los problemas que aquejaron a su madre durante el embarazo, sin que ésta haya recibido una adecuada protección social. Los tribunales de justicia acogieron las pretensiones del demandante y, finalmente, el Estado debió solventar las atenciones médicas correspondientes.

Como cuarto punto, se refirió al tema de las licencias médicas, señalando que, más allá de las enmiendas que se proponen en esta iniciativa legal, es necesaria una reforma integral del sistema de licencias médicas que rige en nuestro país, tal como lo ha sostenido desde hace ya mucho tiempo. Recordó que recientemente se ha despachado un proyecto de ley sobre esa materia, el cual, a su juicio, no resuelve la problemática de los abusos que se cometen en este orden, ya que aborda el tema parcialmente. Por consiguiente, enfatizó, es un asunto complejo cuya solución mayor aún se encuentra pendiente.

En quinto lugar, señaló que efectivamente tras estas materias hay un problema de recursos que es necesario resolver previamente. De acuerdo a las cifras expresadas, añadió, los fondos destinados a estos fines son escasos y, sin duda, se requiere un mayor aporte, incluso no sólo estatal, porque las propias empresas, tal como antaño, podrían tener una participación en solventar los beneficios en esta materia, en razón de la responsabilidad social que a ellas también compete. Asimismo, una reforma tributaria podría ayudar a enfrentar el tema en cuestión.

Por otro lado, subrayó que el problema geopolítico que trasciende a esta discusión es preocupante. Chile tiene una tasa de natalidad de 1,9, la que está por debajo del rango que registran otros países latinoamericanos. Ello no puede dejar de considerarse al debatir en torno a estas materias.

Finalmente, concluyó, existe disponibilidad para analizar otro tema relevante, esto es, la empleabilidad femenina, asunto respecto del cual aquí se ha expresado mucha preocupación, y que, en su opinión, debería ser objeto de una verdadera política de Estado.

Por su parte, el Honorable Senador señor Uriarte, para efectos de la historia fidedigna del establecimiento de la ley, manifestó que sin duda estamos en presencia de derechos reconocidos por nuestra institucionalidad constitucional y legal, pero, más allá de la naturaleza jurídica de los beneficios de que se trata, hay que considerar que éstos deben enmarcarse en el contexto de una política pública, la que debe estar acotada en montos, coberturas y plazos, es decir, tiene que ser focalizada. De lo contrario, advirtió, la normativa no será de utilidad social, porque los recursos y los beneficios no van a llegar a sus destinatarios finales, desvirtuando el sentido de fondo que permite que una política pública sea eficaz y que los recursos fiscales se inviertan donde realmente más se necesitan.

En la sesión siguiente, expuso el señor Ministro de Hacienda, quien refirió los detalles del proyecto de ley en informe, especialmente desde la perspectiva de la hacienda pública.

Acompañó su intervención con un documento, en formato power point, en el cual se consignan los principales aspectos de su exposición. Dicho documento fue debidamente considerado por los miembros de las Comisiones unidas, y se contiene en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

El señor Secretario de Estado inició su exposición recordando que en el actual sistema de protección a la maternidad la trabajadora tiene derecho a un permiso maternal completo de dieciocho semanas, dividido en seis semanas antes del parto y doce semanas después de él, con un subsidio estatal que para todo ese período tiene un tope de 66 unidades de fomento, todo lo cual se encuentra relacionado y repercute en otros temas que también aborda el proyecto, como la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, el fuero, o el postnatal del padre y por hijos adoptivos.

Al referirse a los antecedentes que justifican la propuesta legislativa, señaló los siguientes: el actual postnatal de tres meses no permite un adecuado período de lactancia materna exclusiva, pese a los benéficos efectos que ella genera para el recién nacido y para su madre; las madres toman un postnatal efectivo de cinco meses y medio mediante el uso de licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año; el actual subsidio es regresivo ya que el 52% de los fondos correspondientes se destina al 20% de las mujeres trabajadoras de mayores recursos y sólo el 5% al 20% de las trabajadoras de menores ingresos y, además, la actual ley no incentiva la participación activa del padre en el cuidado del hijo recién nacido.

En cuanto al proyecto propiamente tal, manifestó que se mantienen el actual prenatal de seis semanas y postnatal de doce, a los que se adicionan doce semanas que extienden el postnatal hasta completar veinticuatro semanas, que incluso pueden aumentar a veintiséis cuando se opta por traspasar dos semanas del prenatal al postnatal. Agregó que no se habla de permiso maternal sino que de permiso parental debido a que se faculta a la madre para traspasar al padre seis de las doce semanas en que se extiende su postnatal.

Indicó que el subsidio que se otorga durante las doce semanas en que se extiende el permiso postnatal tiene un tope de 30 unidades de fomento mensual, lo que equivale al sueldo total para el 83% de las madres trabajadoras. Asimismo, el proyecto contempla la posibilidad de que la madre cuya renta no es cubierta totalmente por el subsidio, trabaje en jornada parcial, una vez cumplidas las doce semanas iniciales del postnatal.

En cuanto a las beneficiarias, expresó que a las trabajadoras actualmente cubiertas por el sistema, se suma un nuevo grupo integrado por las trabajadoras con contrato a plazo fijo, por obra o faena que pertenezcan al 20% más vulnerable de la población, que cuenten con al menos doce meses de afiliación previsional antes del embarazo y ocho cotizaciones en los veinticuatro meses previos al mismo, destacando que para ser consideradas como beneficiarias no requieren estar trabajando a la época de su embarazo.

Respecto al número de personas potencialmente beneficiadas, señaló que el universo está constituido por 84.000 madres trabajadoras, de las cuales, de acuerdo a sus ingresos, 16.752 corresponden al primer quintil (con ingreso promedio de 124.478 pesos); 16.814 al segundo quintil (con ingreso promedio de 229.149 pesos); 16.917 al tercer quintil (con ingreso promedio de 299.387 pesos), y 16.726 al cuarto quintil (con ingresos promedio de 456.177pesos). Respecto del quinto quintil, indicó que lo componen 16.610 trabajadoras, donde 1.905 tienen un ingreso promedio menor a 30 unidades de fomento, y 14.605 cuentan con uno superior a dicha cifra, y para quienes el ingreso promedio corresponde a 1.214.796 pesos mensuales.

Manifestó que la iniciativa establece nuevas y mayores opciones para la madre trabajadora, como la de traspasar dos de las seis semanas del prenatal al postnatal, cambio que el Ministro de Salud ha estimado razonable; transferir al padre seis de las doce semanas adicionales del permiso postnatal extendido, con un subsidio calculado según la remuneración de la madre, incluido el traslado del correspondiente fuero laboral, condiciones que el 72% de los hombres estaría dispuesto a aceptar según una encuesta realizada por Comunidad Mujer, o la de trabajar en jornada parcial si el subsidio parental no cubre íntegramente su remuneración una vez que el hijo cumple doce semanas de vida.

En cuanto a las modificaciones al fuero maternal, resaltó que éste mantiene su inicio junto con el embarazo y que se prolonga hasta un año después del nacimiento del niño. Si el padre ejerce el derecho al permiso parental se le traspasa el fuero de la madre desde los diez días previos al inicio del permiso y por el doble del período de éste. En el caso de los contratos a plazo fijo o por obra o faena, se hace coincidir la duración del fuero de la madre, con el término de la obra o plazo que dio origen al contrato de trabajo.

Expresó que, con estas modificaciones, en Chile existirá un fuero de doce meses después del nacimiento, quedando en una condición similar a la que existe en Noruega, Alemania o Australia, y con un fuero más extenso que en Perú, Colombia o España, que registran tres meses por dicho concepto, y Brasil y Argentina, que contemplan el fuero por seis y siete meses, respectivamente.

En relación a los cambios propuestos para la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, indicó que ésta sólo regirá una vez que se hayan ejercido los derechos a pre, postnatal y permiso postnatal parental, y que se establecen mayores exigencias y responsabilidades para el médico que las extiende. Agregó que, además, se distingue entre enfermedades gravísimas y graves, manteniendo la actual licencia para las gravísimas que rige después de los tres meses de vida, creando una tabla de subsidios proporcionalmente decrecientes para las licencias por enfermedad grave que procederá después de los seis meses de vida del hijo. Conforme a dicha tabla, se considera cubrir el 100% de la remuneración de las rentas menores a dieciséis unidades de fomento, el 85% para las siguientes nueve unidades de fomento de la remuneración y el 75% para el tramo comprendido entre veinticinco y treinta unidades de fomento, que es el tope máximo del subsidio y que se entregará a las rentas que excedan de dicha suma.

Sobre las razones invocadas para emitir las licencias, señaló que para los menores de seis meses el 58% de ellas se extiende por enfermedades del sistema digestivo, particularmente reflujo, y el 19% por enfermedades respiratorias, en tanto que, en los mayores de seis meses las enfermedades del sistema digestivo explican el 41% de las licencias y las del aparato respiratorio el 33%, siendo estas dos enfermedades las que justifican más del 75% de las licencias otorgadas por enfermedad grave del hijo menor de un año.

Expresó que si se comparan las treinta semanas que sumaría el pre y el postnatal en Chile con la regulación internacional de la materia, resulta que las trabajadoras del país quedan en condiciones más ventajosas que sus pares de países como Irlanda, Finlandia, Cuba, Dinamarca, Brasil, entre otros, y sólo con un período menor que en Noruega, el Reino Unido y Australia.

En cuanto a los recursos necesarios para financiar la iniciativa, explicó que no varía el costo del permiso prenatal ni de las doce semanas del postnatal, que equivalen a 99 y 185 millones de dólares respectivamente, y que la extensión del postnatal con un tope de 30 unidades de fomento, requiere de 173 millones de dólares adicionales, parte de lo cual se espera obtener disminuyendo de 190 a 100 millones de dólares el gasto en licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año. Por último, informó que el aumento de la cobertura en beneficio de las mujeres más vulnerables que tienen contratos a plazo fijo, por obra o faena, tendrá un costo de 10 millones de dólares, y que también se incrementan los gastos de control y fiscalización en poco más de un millón de dólares.

A continuación, se dio lugar a la siguiente ronda de consultas y observaciones.

El Honorable Senador señor Ruiz-Esquide valoró la presentación del señor Ministro de Hacienda que da a conocer que la iniciativa genera un mayor gasto de 92 millones de dólares anuales, lo que equivale aproximadamente a 43.000 millones de pesos, lo que representa una inversión de menos de mil pesos diarios por cada niño que nace en el país, suma que estimó muy baja en relación a los beneficios que el proyecto puede generar.

Señaló que ha proporcionado documentación de pediatras y neurofisiólogos, entre otros, que contienen opiniones divergentes con la del señor Ministro de Salud, ya que consideran tan necesario el permiso prenatal como el postnatal, lo cual motiva su oposición a la posibilidad de permitir que algunas semanas del prenatal se trasladen al período postnatal.

Al efecto, hizo entrega de dos documentos, ambos del autor señor Fernando Ruiz-Esquide Espinoza, uno denominado “Apego”, y el otro, titulado “Comentarios Adicionales sobre la Lactancia”. Dichos documentos fueron debidamente considerados por los miembros de las Comisiones unidas, y se contienen en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

Indicó que las ventajas derivadas del aumento del período postnatal para toda la sociedad son superiores a la inversión que ello significa para el Estado, ya que el mejor desarrollo del niño y de sus potencialidades generará, primero un ahorro y, posteriormente, enormes beneficios al país, lo que puede llevar a transformar esta iniciativa en una de las más rentables que es posible considerar tanto en términos sociales como económicos.

Expresó que le satisface que el Ejecutivo haya explicitado su voluntad de dialogar respecto de las discrepancias que genera el proyecto, y que desde su punto de vista, el mayor problema en esta materia consiste en que su análisis se aparta de una concepción perfectamente conocida por quienes se desempeñan en el sector de la salud, y que se aplicó con enormes beneficios para el país hasta mediados de los años ochenta, noción que se conoce como binomio madre-niño, conforme al cual lo que se hace por el niño se hace también por la madre.

Estimó que algunas de las disposiciones del proyecto que en primera instancia parecen favorables para la madre, terminan perjudicando al niño, como ocurre con la posibilidad de trasladar dos semanas desde el prenatal al postnatal, pese a que las instituciones dedicadas a la pediatría del propio Ministerio de Salud, han demostrado que el cambio no es inocuo.

Finalmente, señaló que también considera perjudicial para los niños el que las madres con rentas superiores a 30 unidades de fomento no puedan beneficiarse de la extensión del postnatal, lo que constituye una pérdida para el menor como consecuencia de la situación económica de su madre, pese a que todos los niños deberían tener los mismos derechos.

El Honorable Senador señor Escalona señaló que deseaba consultar al señor Ministro de Hacienda sobre algunos puntos específicos respecto de los cuales discrepa de la propuesta de la iniciativa. En primer lugar, expresó, se afirma que el proyecto busca ampliar la cobertura de los beneficios incorporando a las trabajadoras temporeras, pese a que los requisitos que se fijan para ello lo hacen prácticamente imposible, debido a que las condiciones en que estas trabajadoras desarrollan sus labores, no les permite contar, por ejemplo, con doce meses de afiliación previsional, ni con ocho cotizaciones durante los veinticuatro meses previos al embarazo, por lo que solicitó al señor Ministro de Hacienda que proporcione los antecedentes que permiten justificar que ellas efectivamente podrán acogerse a las normas sobre protección a la maternidad, tales como la densidad de sus cotizaciones y la regularidad de sus contratos.

Indicó que su segunda consulta se refiere al monto de los recursos que ahorraría el Fisco con la reducción del fuero en tres meses y, en general, preguntó por todos los ahorros que generará la iniciativa, a fin de establecer la relación correcta entre los mayores gastos y las reducciones. Agregó que, según se ha sostenido, el aumento de cobertura propuesto demandaría un alto costo fiscal, aun cuando es posible que el conjunto de ahorros que considera el proyecto permita ampliar dicha cobertura, por ejemplo, para las temporeras, aunque para ello sería necesario eliminar las condiciones que hacen imposible el ejercicio del beneficio, el cual, por tanto, sólo tendría un carácter eventual.

Un punto de su preocupación, señaló, dice relación con la práctica de los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia -y que hasta el momento ha mantenido el actual Gobierno-, de entender ciertos derechos como universales, como ocurre con la Pensión Básica Solidaria que se concede en forma universal, o con los 64.000 millones de pesos que el actual Ejecutivo consideró en la Ley de Presupuestos para un bono de tipo familiar para los beneficiarios del programa Chile Solidario. En ese contexto, manifestó que deseaba conocer cuánto costaría el establecer que toda mujer, con o sin contrato de trabajo, y que tenga un niño nacido vivo, reciba un subsidio como el derivado del descanso de maternidad, esto es, cuál es el costo de otorgar tal beneficio con carácter universal.

El Honorable Senador señor Rossi expresó que, de acuerdo a lo que ya se ha señalado, nuestro país tiene una baja tasa de natalidad que origina un paulatino envejecimiento de la población. En ese entendido, añadió, sería necesario analizar las propuestas del Honorable Senador señor Escalona, porque ello podría generar un círculo virtuoso que apoye e incentive una mayor natalidad.

Señaló que le interesaría saber cuál es el gasto global que demandaría la aprobación del proyecto, ya que la información proporcionada hasta ahora parece contradictoria. Agregó que, en la práctica, hoy existe un postnatal extendido de cinco meses y medio debido al abuso que se comete con la licencia por enfermedad grave del niño menor de un año, que genera un subsidio con un tope de 66 unidades de fomento. Sin embargo, agregó, la propuesta del Ejecutivo considera mantener por tres meses el mismo tope y disminuirlo a 30 unidades de fomento para los tres meses restantes, lo que generaría que el gasto por tal licencia disminuya de 193 millones de dólares a 100 millones de dólares, es decir, prácticamente a la mitad, pese a lo cual se insiste en que la iniciativa tiene un alto costo.

En cuanto a la licencia por enfermedad grave del niño menor de un año propiamente tal, indicó que ella es una herramienta muy importante de protección del recién nacido y del lactante, y que la distinción entre enfermedad gravísima y grave no tiene sentido clínico ni práctico, ya que si un niño tiene una neumonía o una diarrea requerirá del cuidado de su madre, pero si padece de una meningitis estará internado en la UTI alejado de ella, a pesar de necesitar igualmente su atención personal, lo que demuestra que es absurdo establecer distinciones cuyo único efecto práctico será el de generar topes en el subsidio a percibir. En ese sentido, agregó, resulta preferible perseguir el mal uso y el fraude de la licencia médica, antes que limitar o restringir este beneficio.

En otro orden de ideas, señaló que existe consenso sobre la conveniencia de incentivar la participación activa del padre y su corresponsabilidad en el cuidado de los hijos, en prueba de lo cual el señor Ministro de Hacienda ha comentado que Comunidad Mujer hizo una encuesta según la cual el 72% de los padres está de acuerdo con hacer uso de una parte del permiso postnatal de la madre. Sin embargo, apuntó, le merece dudas que se haya consultado a los padres informando las reales condiciones en que deberían tomar el permiso, pues la experiencia demuestra que no están dispuestos a ocupar el permiso si ello significa disminuir su remuneración. Subrayó que, para evitar que la norma se transforme en letra muerta, el cálculo del subsidio, en este caso, debería efectuarse en base a la remuneración del padre, ya que en Chile todavía el sueldo del hombre es superior al de la mujer. Solicitó, entonces, conocer el costo que tendría una medida semejante.

Expresó, asimismo, que lo más importante es ampliar la cobertura de un beneficio del que carecen las dos terceras partes de las mujeres que tienen hijos, materia en la cual la propuesta del Ejecutivo es catalogada como “modesta” por la misma entidad Comunidad Mujer, valoración que comparte al considerar que se destinan sólo cinco mil millones de pesos para el 20% de las mujeres más pobres, pero, además, con condiciones que impedirán beneficiar a más de un 5% de ellas. Por consiguiente, solicitó que se considere la posibilidad de hacer un esfuerzo mayor en esta materia, tendiente a que ese derecho sea de carácter universal.

Finalmente, respecto del tema del tope de 30 unidades de fomento propuesto para el postnatal extendido, señaló que es imperioso estudiar la situación de las funcionarias públicas que, desde el grado trece, resultarían afectadas por la restricción del subsidio, particularmente aquellas que laboran en zonas distantes, donde dicho monto se supera fácilmente en razón del pago de beneficios tales como la asignación de zona.

El Honorable Senador señor Bianchi coincidió con la preocupación expuesta sobre la situación de las trabajadoras de zonas extremas, donde el pago de bonos o asignaciones que incrementan las rentas de acuerdo a las especiales condiciones en que se vive y trabaja, terminaría siendo un perjuicio más que un beneficio. Además, estimó necesario conocer los efectos que generaría el proyecto entre las mujeres que se desempeñan en el sector público bajo el régimen de contrata o de honorarios.

Manifestó tener reparos sobre la iniciativa pero que, teniendo en cuenta que el Presidente de la República ha expresado su voluntad de buscar acuerdos para el pronto despacho del proyecto, quisiera ser informado por los Secretarios de Estado asistentes a la sesión, sobre las materias objeto de inquietud, lo que permitiría ahorrar mucho tiempo y discusiones, y zanjar pronto el debate sobre un asunto que interesa a todo el país.

El Honorable Senador señor Longueira señaló que, si bien la iniciativa legal cumple el compromiso asumido por todos los candidatos presidenciales de extender el período postnatal a seis meses, en su opinión, desde el punto de vista del conjunto de la sociedad chilena, parece más justo aumentar la cobertura del actual postnatal de tres meses a la mayor cantidad posible de mujeres que la propuesta en estudio, pero es entendible, anotó, que la idea de legislar corresponde a la promesa de extender el período postnatal.

Expresó que el proyecto contiene una idea central respecto de la cual legítimamente pueden existir opiniones diversas, pero que también aborda otra serie de materias referidas, en general, a la situación de la mujer en el trabajo, como las relativas al fuero, la posibilidad de traspasar semanas del pre al postnatal, la forma de hacer responsable o partícipe al padre del cuidado del hijo durante el postnatal, o el aumento de la cobertura de los beneficios, asuntos todos que no eran parte del compromiso de campaña y que son perfectamente discutibles y no vinculantes con el propósito de la iniciativa. En ese sentido, apuntó, si bien puede aprobarse la idea de legislar, nada obsta a que, posteriormente, durante la discusión en particular, se rechacen o modifiquen cada una de las normas que componen el proyecto de ley, si éstas no responden a la visión que cada uno tenga sobre la materia.

Señaló que el proyecto aumenta el universo de beneficiarias, aunque, en esencia, se trata de extender el postnatal en tres meses para todas las personas que actualmente tienen derecho al pre y postnatal, y que, en el contexto de la idea de legislar, una de las razones que le lleva a defender la iniciativa es que para dicha extensión se estableció, precisamente, un tope máximo de 30 unidades de fomento, punto que puede motivar a algunos a votar en contra.

Indicó que el límite actual para el pago del subsidio motivado en el pre y postnatal es de 66 unidades de fomento, y que la discusión de la idea de legislar involucra decidir si se es o no partidario de establecer un tope de 30 unidades de fomento para el 17% de las mujeres en los tres meses que se agregan, ya que, no obstante los ejemplos que sea posible citar para graficar las distintas opiniones, ellos no desmienten la realidad que reflejan las cifras, las cuales demuestran que el proyecto extiende el actual postnatal y otorga la totalidad del sueldo al 83% de las mujeres que integran el mercado laboral en nuestro país. Advirtió que lo anterior resulta discutible para quienes, desde una visión médica o en atención a los derechos del niño, sostienen que la madre debe dedicarse exclusivamente al cuidado del hijo durante los seis meses del postnatal, postura que estimó muy respetable aunque idealista. Sin embargo, agregó, es la sociedad chilena la que ha decidido extender el permiso postnatal de todas las trabajadoras, tanto para el 83% que gana menos de 30 unidades de fomento como para el 17% que gana más que eso, pese a que sus realidades son muy distintas.

Reiteró que es partidario de establecer un límite para el subsidio del período de extensión, porque considera que la política pública siempre debe tener un sello de focalización en el gasto. Así, resulta preferible ampliar la cobertura para diez mujeres con ingresos mínimos, que pagar 66 unidades de fomento a sólo una de ellas, pues los esfuerzos del conjunto de la sociedad deberían orientarse a incrementar la cobertura del beneficio.

Indicó que, además, la mayor parte de las mujeres que forman parte de ese 17% que resultaría afectado por el referido tope, se encuentra sindicalizada, está en el sector público o cuenta con un poder de negociación personal debido a su profesión e ingresos, lo que justifica que se les permita trabajar media jornada para suplir las diferencias de las remuneraciones que no serán cubiertas por el subsidio. Dicho permiso, apuntó, no parece ser igualmente adecuado respecto del 83% de las mujeres con ingresos inferiores a 30 unidades de fomento, que no son profesionales, tienen un trabajo precario, no están sindicalizadas, tienen menor poder de negociación y son más vulnerables desde la perspectiva laboral.

Agregó que, desde un punto de vista electoral, resulta más popular no enfrentar temas como el fuero, pero que si Chile es el país de Latinoamérica con menor inserción laboral femenina, es evidente la necesidad de analizar técnicamente las causas de esta baja empleabilidad, debiendo abordar en la discusión en particular los problemas que generan normas como las del permiso por enfermedad grave del hijo, de la cual es notorio que se abusa, tal como lo demuestra el hecho que al 57% de los niños nacidos en el país se les diagnostique reflujo, contra una tasa de 0,3% que se registra para esa enfermedad a nivel internacional.

Señaló que esas materias y cada uno de los artículos de la iniciativa serán debatidos, pero que en este trámite se encuentran llamados a aprobar la idea de legislar, que se refiere fundamentalmente a extender el postnatal a seis meses, de acuerdo a los compromisos asumidos por los candidatos en la última campaña presidencial, pese a que habría preferido una iniciativa centrada en un aumento de la cobertura en beneficio de miles de niños cuyas madres no tienen pre o postnatal, asunto respecto del cual sugirió aunar esfuerzos a fin de obtener que se destinen más recursos para tal propósito.

Finalmente, insistió en que desde un punto de vista electoral parece más ventajoso no tratar temas como el fuero o el abuso de las licencias por enfermedades del niño, pero que esos asuntos también deben ser abordados en beneficio del bien común, perspectiva desde la cual es satisfactorio que el Gobierno haya planteado una reforma solidaria consistente en extender el postnatal incorporando otras materias, que serán debatidas y perfeccionadas durante el trámite del proyecto.

El Honorable Senador señor Muñoz Aburto reiteró que el descanso por maternidad constituye un derecho que, tal como el derecho al trabajo y el de la seguridad social, se encuentra reconocido y garantizado en la Constitución Política de la República y en Convenios y Tratados Internacionales suscritos por el país y que se encuentran vigentes, pese a lo cual la propuesta del Ejecutivo pretende abordar los temas del pre y el postnatal y de la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año como si se tratara de un mero subsidio, visión que admitiría la focalización de dichos beneficios para dirigirlos únicamente a los sectores más vulnerables.

Señaló que el fundamento del subsidio por natalidad, del pre y el postnatal, se encuentra en la protección del derecho del trabajo de las mujeres con el propósito específico de que sigan percibiendo la remuneración que tenían cuando estaban en actividad, sin perder sus puestos de trabajos ni sus ingresos, como consecuencia del nacimiento de un hijo. Desde esa perspectiva, añadió, le resulta extraño que el proyecto, en lugar de avanzar en la universalización del derecho, amplíe la cobertura en forma mínima y confunda su naturaleza pretendiendo incluirla entre las políticas sociales.

Insistió que le preocupa la confusión entre políticas o beneficios de protección de la pobreza y derechos garantizados, como es el caso del postnatal, y que si bien impulsará y respaldará todas las políticas sociales dirigidas a los sectores más desposeídos de la población, no puede permitir que parte de la desmejorada clase media que tiene rentas de poco más de 650.000 pesos, incluidas numerosas jefas de hogar, pierda este derecho, pues no se trata de un beneficio o de un subsidio, sino que del derecho al pre y postnatal de las madres e hijos de Chile.

Finalmente, en lo relativo al abuso que se comete con las licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año, informó que hace pocas semanas el Senado aprobó un proyecto de ley que establece severas sanciones para quienes extiendan licencias fraudulentas, por lo que la preocupación sobre la materia debiera centrarse ahora en que los Organismos del Estado fiscalicen adecuadamente el cumplimiento de la ley.

El Honorable Senador señor Gómez expresó que deseaba fijar el contexto político en que se realiza esta discusión, haciendo presente que, a raíz del debate de la iniciativa, mediante una campaña comunicacional se ha manifestado que la oposición ha entorpecido su trámite y que se opondría a los proyectos sociales del Gobierno, lo que motivó que, tras analizar la materia, la Concertación de Partidos por la Democracia realizara una presentación para dar a conocer la postura de la oposición al señor Presidente de la República, la que fue acompañada en la Oficina de Partes del Palacio de La Moneda, luego de no obtener respuesta a la solicitud de audiencia efectuada para proceder a la entrega del respectivo documento.

Manifestó que en esa carta, la oposición plantea los dos puntos que estima centrales en esta materia, esto es, por un lado, que se amplíe la cobertura de los beneficios y, por el otro, que no se rebajen los derechos que las mujeres trabajadoras han adquirido después de tanto tiempo.

Expresó que, en respuesta a esta petición, Su Excelencia el señor Presidente de la República señaló que el Ejecutivo está disponible para tratar los temas propuestos, especialmente el referido a la ampliación de la cobertura -y que así lo informaría la señora Ministra Directora del SERNAM-, asuntos que deberán ser discutidos en el seno de las Comisiones unidas de Trabajo y Previsión Social y de Salud, del Senado.

Destacó que la oposición tiene la disposición de buscar los acuerdos necesarios a fin que el proyecto resulte una beneficiosa iniciativa para todas las mujeres trabajadoras del país, dentro de los parámetros antes expuestos.

En ese contexto, manifestó que, siendo éste un proyecto de ley muy importante, debe ser discutido de manera cautelosa tal como ha ocurrido con otras iniciativas de este carácter, como fue el caso del Ministerio de Desarrollo Social, en el cual se escuchó a los actores del sector y fue objeto de numerosas indicaciones. Se necesita, además, un diálogo entre Gobierno y oposición, el cual, hasta ahora, ha sido mínimo. Agregó que, sin duda, se trata de una tarea ardua y compleja, pero, por lo mismo, ello no se condice con el apresuramiento que impulsa a votar tan prontamente la idea de legislar.

En esa línea, recordó que existen datos que son importantes al momento de adoptar una decisión legislativa en la materia que se debate, como es el caso de los 245.000 nacimientos al año, por lo que esta es la cifra que debiera cubrir esta iniciativa sobre pre y postnatal. De acuerdo con esta cifra, solicitó al Ejecutivo que entregue un informe con el número de mujeres que están en situación laboral de contrato indefinido, de contrato fijo, a honorarios y cotización independiente, entre otras situaciones, lo que permitirá conocer la cantidad real de mujeres que serán beneficiadas con el proyecto, de manera de determinar su verdadero impacto. Agregó que existen una serie de derechos -además del de amamantar- que pudieren resultar vulnerados, lo que constituye una más de las razones para que la iniciativa sea debatida de manera seria y en el tiempo que así lo requiera.

Solicitó al Ejecutivo acompañar los antecedentes solicitados, con el objeto de asegurar de manera efectiva los derechos de las trabajadoras en esta materia. Al respecto, solicitó que se proporcionen cifras específicas y no sólo porcentajes generales, porque éstos no reflejan la realidad concreta a cabalidad.

El Honorable Senador señor Chahuán señaló que para la discusión de un proyecto de esta envergadura, es fundamental que exista un clima de entendimiento que permita arribar a consensos en sus puntos más sensibles, con el objeto que la protección que se pretende entregar se haga de manera efectiva. Hizo un llamado a que el Senado actúe a la altura de los fines de este proyecto, tal como ocurrió en el caso del Ministerio del Desarrollo Social.

Respecto de los dichos del Honorable Senador señor Gómez, recordó que existe un compromiso del señor Presidente de la República para respetar los derechos adquiridos de las mujeres en esta materia. La idea es poder avanzar garantizando estos derechos y ampliando la cobertura al mayor número de mujeres que sea posible. Así, las reuniones sostenidas entre los representantes del Ejecutivo y parlamentarios de Gobierno y oposición han provocado positivos acuerdos que permitirán votar la idea de legislar sobre este proyecto el próximo 18 de mayo de 2011, lo que, a su turno, importa para generar un nuevo clima en el debate de esta iniciativa.

El Honorable Senador señor Girardi expresó que existen aspectos que van más allá del derecho que asiste a las madres a extender el período de lactancia. También importa el período que éstas pueden estar junto a sus hijos, lo que genera vínculos de apego que es imposible reconstruir y que, en su opinión, ayudan en la formación de mejores personas y, a la postre, mejores sociedades. De esta forma, los beneficios contenidos en esta iniciativa deben alcanzar a todas las madres chilenas, no importando su condición socio económica y, por tanto, incluyendo a las elites, porque lo verdaderamente relevante es generar nuevas relaciones en la comunidad chilena. A su juicio, este derecho debe ser universal, para todos los sectores sociales, cuestión que beneficiará a la sociedad completa en el futuro con una nueva percepción no sólo desde el punto de vista propiamente sanitario, sino que en el modelo de país que se quiere construir.

Su Señoría advirtió que, en verdad, existe un equívoco en el concepto que hay detrás de este proyecto de ley. No es una regulación destinada al sólo resguardo de la madre, para quien, por ejemplo, el incremento del período de lactancia podría significar una disminución de la incidencia del cáncer de mamas. No se trata de una simple visión utópica de la materia, pero el asunto de fondo aquí es la protección de los niños y niñas de nuestro país, y el debido resguardo de sus derechos. Puso especial énfasis en señalar que no es sólo una cuestión de alimentación, de calorías o ácidos grasos esenciales, sino que, superior a ello, es el vínculo afectivo que genera la lactancia materna. Es importante que los lactantes de Chile tengan asegurado dicho vínculo, ya que la dimensión emocional y afectiva que significa el apego, deriva en mejores seres humanos. Es por ello que esta materia no dice relación sólo con la pobreza ni se resuelve mediante la focalización de recursos, ya que estos resguardos deben alcanzar a todas las personas, con independencia de su situación socio económica. No puede, pues, excluirse de estos beneficios a un sector de nuestra población, porque todos integran la sociedad chilena. Universalizar el derecho, subrayó, no representa un gasto, sino que, muy por el contrario, significa una verdadera inversión para nuestro país. En ese sentido, apuntó, la mirada de la focalización resulta anacrónica y poco científica. Reiteró que ella resulta de una conceptualización errada de la iniciativa, basada en una monetarización del problema. El retroceso que esto podría significar para Chile, enfatizó, podría ser muy grande, ya que, en verdad, se trata de generar una sociedad chilena mejor.

La Honorable Senadora señora Rincón confirmó que la votación de la idea de legislar sobre este proyecto de ley se realizará el próximo 18 de mayo, y que, aunque no les satisface el hecho de pronunciarse tan tempranamente sobre el proyecto, es necesario cambiar el tono de la discusión y, asimismo, es preciso avanzar en la tramitación de la iniciativa para que durante la discusión en particular se debatan los asuntos propiamente normativos de la misma, asumiendo todos los requerimientos que hasta ahora se han hecho por diversos parlamentarios para enriquecerla.

Enseguida, Su Señoría consultó por los siguientes temas:

En primer lugar, preguntó por el método utilizado para construir la cifra de gasto que irroga este proyecto de ley, como también el número de personas afectadas en cada rubro, puesto que existen cifras que aparecen, en principio, como reducciones que no se explican según la envergadura de los efectos que se pretenden generar, lo que sucede particularmente en el caso de las licencias médicas por enfermedad grave del hijo menor de un año.

En segundo término, sobre el aumento de cobertura, requirió información sobre la estimación de beneficiarias, puesto que, en su opinión, no se logrará cubrir el veinte por ciento de las mujeres más pobres a que se refiere el proyecto, sino una cantidad mucho menor por los requisitos impuestos para acceder a los beneficios.

En un tercer orden, solicitó los supuestos que se han tenido en vista para el cálculo del número de madres que volverá a trabajar media jornada durante el permiso postnatal parental. A este respecto, recordó un estudio de la Confederación de la Producción y el Comercio sobre esta materia, conforme al cual, atendidos los costos que implican para las estructuras empresariales y laborales de este país, será inviable que se haga efectiva la modalidad de media jornada.

El Honorable Senador señor Ruiz-Esquide, por su parte, solicitó al señor Ministro de Hacienda el envío de los datos que sobre el mayor gasto que significaría universalizar este derecho. Además, pidió estudiar la forma de resguardar el correcto otorgamiento y uso de las licencias médicas a las madres de recién nacidos o de lactantes, con el objeto de evitar fraudes que perjudiquen el legítimo ejercicio de este derecho. Lo anterior, por cuanto las fórmulas actuales serán insuficientes para tales efectos.

El Honorable Senador señor Longueira hizo presente que las promesas electorales de los diversos candidatos presidenciales hablaron de extender el descanso postnatal, y nadie planteó siquiera la necesidad de universalizar los beneficios ya existentes. El compromiso asumido, pues, en orden a prolongar en tres meses el permiso, se ha cumplido. La universalidad, si bien parece ser un deseo de todos, sería el paso siguiente que habría que dar tras extensión en el tiempo del beneficio. Lo óptimo, apuntó, podría ser un postnatal de seis meses para todas las madres trabajadoras de nuestro país, pero ello no corresponde al compromiso que se contrajo. En cuanto al tope de 30 unidades de fomento, reiteró que resulta adecuado, porque no parece responsable elevar dicho límite al actual tope de 66 unidades de fomento que rige para el descanso de maternidad vigente -y que se mantiene-, en circunstancias que existen muchas madres trabajadoras de nuestro país que nada reciben ni acceden a beneficio alguno en esta materia.

La Honorable Senadora señora Rincón coincidió con lo señalado por Su Señoría en cuanto a que las promesas electorales se limitaron a referirse a la extensión del permiso postnatal de tres a seis meses. Sin embargo, añadió, estamos en presencia de un subsidio que no es suficiente para todas las madres trabajadoras, y quizás lo pertinente habría sido prolongar sólo un mes el permiso, pero mejorando el subsidio y otorgándolo a un mayor número de beneficiarias. En ese contexto, acotó, al menos es indispensable no afectar ni disminuir los derechos adquiridos de las trabajadoras de nuestro país. Es decir, concluyó, se habla de una extensión del postnatal, pero en verdad, lo que se ofrece no es tal, ya que más bien se propone un nuevo beneficio con una cobertura diferente a la deseada.

A continuación, respondiendo las consultas formuladas precedentemente, el señor Ministro de Hacienda, afirmó, respecto de los costos, que se invertirán U$92 millones adicionales en permisos parentales que, sumados a los U$488 millones que se destinan actualmente a esta materia, implican un gasto total de de U$582 millones, razón por la cual no es correcto que se trate de una cifra insuficiente porque sólo se destinen U$92 millones. Éstos, reiteró, se suman al gasto actual.

Respecto de la supuesta limitación que implican los requisitos que impone el proyecto para acceder a sus beneficios -particularmente la exigencia de tener 8 cotizaciones en 24 meses-, explicó, a modo de ejemplo, que el 86% de las mujeres en edad fértil (entre 22 y 44 años) que actualmente se desempeñan como temporeras tienen, al menos, ocho cotizaciones en dos años (24 meses), lo que implica una cobertura mayoritaria de ese sector. No se trata, entonces, de generar una normativa de letra muerta porque nadie podrá calificar entre las exigencias de la ley. Para los cálculos correspondientes a estas trabajadoras, explicó, se han tomado como referencia cuatro meses de trabajo por año, en circunstancias que, en la realidad, ellas prestan servicios, en promedio, durante cinco o seis meses cada año. Lo anterior, ha generado una estimación de un universo cercano a las 100.000 trabajadoras anuales, de las cuales no todas serán madres dentro de la anualidad. Ahora bien, si se considera que la tasa de nacimientos que se registra al año al interior de este sector es del 6%, ello significa que alrededor de 6.500 mujeres se verán beneficiadas por el proyecto en cuestión, como cobertura adicional derivada del mismo. Concordó, en todo caso, con las peticiones de estudiar mecanismos que permitan ampliar estos beneficios.

Sobre la extensión de la cobertura bajo la forma de la universalización del derecho, señaló que, sin tener una cifra exacta, su costo estimado es cercano a los U$ 70 millones por año. A este respecto solicitó comprensión en cuanto a lo que significa el rol de un Ministro de Hacienda, en la medida que, para cada propósito, los recursos parecen insuficientes. Añadió que, si los recursos fiscales fueran ilimitados ni existieran tantas necesidades que atender, no sería un problema la distribución de los fondos, pero, lamentablemente, la situación es precisamente a la inversa, lo que obliga a priorizar y focalizar.

A propósito del tope de las 30 unidades de fomento, explicó que si el criterio aplicado para definir dicho límite hubiese sido el mismo utilizado en la reforma previsional, donde el cálculo se hizo a partir del percentil 60, el tope ahora propuesto habría sido de 16,26 unidades de fomento y no las 30 consideradas por el proyecto, las cuales, además, significan pasar del mencionado percentil 60 al 83, aumentando el universo de beneficiarias del sistema. Lo anterior implica, subrayó, una extensión en la entrega de beneficios a las mujeres trabajadoras que hoy no los tienen, además de mantener los beneficios que actualmente existen en esta materia.

Sobre la fórmula de cálculo del gasto adicional que implica esta iniciativa, se remitió a los datos aportados en el documento que acompañó a su presentación, donde se contienen los mecanismos y herramientas que permiten arribar a las cifras que se han señalado. Así, por ejemplo, respecto de la licencia médica por enfermedad grave del hijo menor de un año, indicó que los cálculos se han efectuado sobre la base del supuesto que, según lo constatado en la realidad, un 35% de estas licencias están concentradas en el período posterior a los seis primeros meses de vida del menor, con lo cual la reducción que se espera dice relación con el 65% restante que se verifica antes de esa fecha. Si esta proporción fuera del 50%, el costo estimado habría sido mayor. Ahora bien, de acuerdo a los cálculos efectuados, los actuales MM US$193 de gasto por este concepto, se reducirían a MM US$ 100, donde, no obstante haber un ahorro de aproximadamente MM US$ 93, hay que considerar también que, al mismo tiempo, se están invirtiendo otros MM US$ 95 adicionales, de modo que, si bien por un lado se están ahorrando 90, por el otro, se están gastando 90 más, expresado en cifras globales. Todas estas estimaciones, apuntó, a pesar de que responden a un método científico, se sustentan sólo en supuestos que lidian con el comportamiento humano, el que, como tal, es imposible de predecir con absoluta seguridad. Los supuestos para estos efectos, claro está, han de ser razonables y, en el caso de la especie, lo fue considerar dos tercios del total de licencias en el ahorro versus un tercio que se traslada a los seis meses posteriores al parto.

La señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer, a nombre de Su Excelencia el señor Presidente de la República, se refirió a la carta que el Primer Mandatario enviara en respuesta a la presentación que hiciera la Concertación de Partidos por la Democracia. Sobre el particular, ratificó la importancia que tiene para el país el proyecto de ley sobre el postnatal de seis meses, iniciativa que constituye un pilar fundamental en el actual Programa de Gobierno, razón por la cual el Ejecutivo está disponible para llegar a todos los acuerdos que sean necesarios para llevar adelante este proyecto.

Se trata, enfatizó, de una iniciativa emblemática que ha de ser motivo de unión y no de división. Respetando las legítimas diferencias, la voluntad de todos es avanzar en esta materia, como un propósito de justicia y, en ese entendido, dicha voluntad debería materializarse en la probación de la idea de legislar para dar paso, luego, a la discusión en particular donde puedan analizarse las diversas inquietudes y propuestas a que ha habido lugar.

El Honorable Senador señor Gómez solicitó que el Ejecutivo explicite, antes de la votación del próximo 18 de mayo, cuáles serán las herramientas mediante las cuales mejorará la cobertura de la iniciativa y los mecanismos de protección ante la eventual disminución de derechos de las mujeres trabajadoras. Sin perjuicio de valorar la voluntad y la apertura al diálogo, ello, apuntó, debería traducirse en una respuesta concreta sobre el particular.

El Honorable Senador señor Letelier concordó con la preocupación en torno a la eventual vulneración de derechos que afectaría a las trabajadoras, por ejemplo, en materia de fuero maternal y de derecho a alimentación. Así también, de acuerdo a las distintas interpretaciones, las funcionarias que se desempeñan en el sector público, ya sea a honorarios o bajo el régimen a contrata, podrían verse negativamente afectadas. Estos, apuntó, son algunos de los aspectos que dificultan la votación de la idea de legislar sobre la materia, en los términos propuestos por el proyecto de ley.

Sobre las coberturas, y según los datos de la Ficha de Protección Social y la encuesta CASEN, afirmó que una temporera que trabaja por seis meses no tiene derecho a los beneficios de esta ley, puesto que están sobre el 20% más pobre del país, razón por la cual es importante la universalización a la que se ha aludido durante el debate. En razón de lo anterior, consultó por el número efectivo de mujeres que serán beneficiadas.

A continuación, expusieron los representantes de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), quienes dieron a conocer la opinión de dicha organización en relación al proyecto de ley en estudio.

Al efecto, acompañaron un documento, en formato power point, en el que se consigna dicha opinión, y el cual fue debidamente considerado por los miembros de las Comisiones unidas, y se contiene en un Anexo único que se adjunta al original de este informe, copia del cual queda a disposición de los señores Senadores en la Secretaría de las Comisiones unidas.

En primer lugar, el señor Presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) señaló que este proyecto de ley no ha sido consultado en modo alguno a las organizaciones de trabajadores, lo cual habría sido deseable habida consideración que los asociados a tales organizaciones serán los destinatarios directos de las normas de la iniciativa, especialmente las trabajadoras de nuestro país.

Por otra parte, continuó, sabido es que este proyecto tiene su origen en una promesa de campaña electoral, donde se ofreció extender el actual descanso postnatal a seis meses y, si bien nada se dijo de ampliar la cobertura de dicho beneficio, el proyecto en cuestión no estaría cumpliendo a cabalidad el compromiso asumido, toda vez que se prometió dicha extensión para todas las trabajadoras, sin embargo, la iniciativa excluye a un significativo número de ellas, y no sólo a las más pobres -al no reunir los requisitos que se contemplan para acceder al sistema de protección-, sino que también a muchas madres trabajadoras que son profesionales, en distintas áreas, tanto del sector público como privado, que han estudiado, se han preparado y perfeccionado, en pro de un mayor desarrollo personal y de la obtención de mejores ingresos, quienes, por tal circunstancia, quedarán al margen de los beneficios propuestos. Desde esa perspectiva, subrayó, para la ANEF este proyecto es discriminatorio y, por tanto, no lo comparten.

Asimismo, prosiguió, la iniciativa significa un severo retroceso para nuestro país en materias que han sido toda una conquista social, como por ejemplo sucede con la disminución del fuero de 24 a 21 meses, o su limitación al tiempo de duración del contrato en el caso de los trabajos a plazo fijo, por obra o faena. Lo propio acontece respecto de las funcionarias del sector público que prestan servicios bajo el régimen a contrata, cuya estabilidad laboral se ve amenazada con esta propuesta.

Conforme a lo señalado, informó que, durante la última Asamblea Nacional celebrada por la ANEF, instancia máxima de dicha organización y a la cual concurren los dirigentes de todas las asociaciones afiliadas, desde todas las regiones del país, se acordó que, si éstos y otros reparos -que se detallarán más adelante-, no son superados, harían un llamado a los señores y señoras parlamentarios para que rechacen la idea de legislar en torno a esta materia, hasta tanto el proyecto de ley responda a los compromisos efectuados, cosa que, en sus actuales términos, la iniciativa no cumple.

Enseguida, hizo uso de la palabra la señora Vicepresidenta Nacional de la Mujer, quien refirió en detalle las anunciadas observaciones de la ANEF.

Previamente, hizo presente que, no obstante haber solicitado audiencia a los representantes del Ejecutivo -especialmente ante los Ministerios del Trabajo y Previsión Social y de Hacienda-, dicha gestión fue infructuosa y, por tanto, con mayor razón entonces, valoran y agradecen la posibilidad de exponer sus puntos de vista en torno a la iniciativa legal ante esta instancia legislativa.

Luego, inició su exposición destacando que la ANEF es la organización sindical de representación de los trabajadores y las trabajadoras de la Administración Central del Estado.

En la actualidad, apuntó, esta entidad reúne a 60.881 funcionarios afiliados, alcanzando una tasa de participación laboral del 85%. Estos funcionarios están representados en 223 asociaciones base en todo el territorio nacional.

Explicó que al interior de la ANEF se reproduce entre los afiliados y las afiliadas la misma proporción que existe en la Administración Pública entre hombres y mujeres, donde un 52%, aproximadamente, corresponde a mujeres, y un 48%, también aproximado, corresponde a hombres.

Subrayó que la ANEF en su declaración estatutaria ha incorporado el principio de Igualdad de Oportunidades y Derechos entre hombres y mujeres.

Señaló, asimismo, que en Chile el principal empleador de mujeres es el Estado, que cuenta con un 57% de fuerza laboral femenina, porcentaje que se acrecienta en los ministerios de Educación y Salud, versus un 43% de presencia masculina. Esta situación no ha variado significativamente en los últimos nueve años. De esta manera, es posible proyectar el impacto que sobre las funcionarias públicas podría generar el presente proyecto de ley, teniendo en cuenta que la mayor parte de ellas se encuentra en edad reproductiva.

Del mismo modo, puso de manifiesto que si la protección a la maternidad se encuentra hoy reconocida en el Código del Trabajo, es porque se está en presencia de un derecho laboral que está relacionado, primeramente, con que las madres trabajadoras cuenten con el tiempo y los recursos necesarios para el cuidado de la primera etapa de vida de sus hijos, y en segundo lugar, con que se proteja de manera efectiva su puesto de trabajo y su remuneración. Si, enfatizó, se remarca constantemente la necesidad social que tiene el país de aumentar sus tasas de natalidad, lo lógico es que se asegure a las mujeres el respeto de estas dos condiciones laborales básicas, las que parecen, no obstante, verse amenazadas por la propuesta presentada por el Ejecutivo, que podría significar un retroceso para el 87,4% de cobertura de protección a la maternidad hoy vigente. En este sentido, el proyecto supone un riesgo para la mayoría de las funcionarias públicas, que no tienen asegurado su derecho al fuero maternal por hallarse contratadas “a plazo fijo”. De hecho, el 57,1% de aquéllas se encuentra en régimen de contrata, lo que supone una gran vulnerabilidad de aprobarse el término automático de los derechos de la madre al término del contrato a plazo fijo. A esto se suma el hecho de que las funcionarias de planta tienden a tener mayor edad que las a contrata, por lo que la precariedad del régimen contractual afecta especialmente a las mujeres en edad reproductiva. De modo que, al cabo, se profundiza la inestabilidad laboral de las funcionarias públicas, exponiendo a las contratadas a plazo fijo tal como a las con contrato por obra o faena, al despido en cualquier momento de la gravidez o del cuidado del recién nacido, al hacer prevalecer la vigencia de los contratos por sobre la protección a la maternidad, quitando a estas trabajadoras la posibilidad de defender su fuero en sede judicial. Resaltó, al efecto, que el año 2010, a propósito de los despidos que se verificaron en el sector público, una de las herramientas que permitió evitar que éstos fueran masivos respecto de las mujeres embarazadas fue, precisamente, el derecho que a éstas asiste de defender su fuero ante la justicia, factor disuasivo que, en los términos del proyecto, ya no sería posible.

Describió, enseguida, otros aspectos del proyecto respecto de los que su organización se encuentra en desacuerdo:

- La disminución en tres meses del fuero maternal de las mujeres trabajadoras, reduciendo así dicho beneficio de 24 a 21 meses, afectando con ello también a las trabajadoras de planta. Además, si el padre trabajador usa el permiso de postnatal parental, este tiempo de fuero se le descuenta a la madre trabajadora, reduciendo para ella aún más su propio fuero, el cual duraría en su favor sólo 7 meses después del parto. Lo anterior impacta no sólo en cuanto al período total de protección del empleo, sino también en las facultades económicas, pues abre la posibilidad de que una mujer sea despedida justamente mientras sus hijos son muy pequeños, con la incidencia que ello puede tener sobre su mantención y sobrevivencia.

- El establecimiento de un tope de 30 unidades de fomento al subsidio, que repercute sobre las escalas de remuneraciones de distintas reparticiones y se trasunta en una disminución de los ingresos de las funcionarias públicas después del tercer mes de postnatal. A vía ejemplar, citó el caso de la Presidencia de la República, donde, a partir del grado trece administrativo en adelante, las funcionarias verían reducidos sus ingresos al superar la remuneración de 30 unidades de fomento, situación que se replica en el Servicio Nacional de Menores; en cuanto al personal del Servicio de Impuesto Internos, la cobertura alcanzaría sólo hasta el grado dieciocho administrativo de técnicos y administrativos, dejando fuera de cobertura a los grados superiores de dichos escalafones y a los escalafones profesional, fiscalizador y directivos, en todos sus grados. Algo similar ocurre en el caso de los trabajadores a jornal y contratados con arreglo al Código del Trabajo. Hecha la proyección, asimismo, de los datos reales de los últimos tres años, la implementación del presente proyecto habría excluido a 257 de las 292 funcionarias que fueron madres.

- El subsidio para licencias médicas, que agrava la discriminación remuneracional existente al interior del sector público, porque se contempla un escalonamiento de dicho beneficio antes de alcanzar el tope de las 30 unidades de fomento.

- La propuesta de que el subsidio del padre trabajador que haga uso del permiso parental o esté al cuidado del hijo menor de un año, se calcule en función del ingreso de la madre, por resultar perjudicial para aquél, ya que lo discrimina al no hacerlo titular de ningún derecho como persona. Si a esto se suma que en la Administración Pública se reitera el fenómeno nacional de que las mujeres perciben rentas inferiores a las de los hombres, se hace inviable el permiso parental para el padre, por cuanto implicaría una disminución de los ingresos familiares.

- La eliminación del derecho de las trabajadoras a tiempo parcial para dar alimento a sus hijos, por resultar incoherente con las convocatorias que hace el Gobierno a las mujeres para que ocupen esas plazas de empleo, y habida cuenta de la expansión de que ha sido objeto en nuestro país dicha modalidad de trabajo.

- La distinción entre enfermedad grave y gravísima en los hijos menores de un año, pues hace prevalecer, por sobre la salud de los menores, el ahorro fiscal.

Continuando su exposición, resaltó la importancia de que se analicen fórmulas para extender la cobertura y romper el círculo de exclusión a que da lugar la precarización de los contratos, que produce la regresividad del subsidio e impide el acceso a los derechos propios de la maternidad a casi el 40% de las mujeres trabajadoras. En este sentido, puso énfasis en que las mujeres que quedan excluidas, no lo son por su condición de pobreza, sino por sus informales condiciones contractuales, que son las que a la postre determinan que no puedan incorporarse a los beneficios. Si, por el contrario, con prescindencia de la distinción entre altos y bajos ingresos, todas las mujeres tuvieran contratos dignos, podrían acceder a tales beneficios sin que se hiciese forzosa una nueva ley. Sin embargo, el proyecto en nada aborda los abusos contractuales ni la situación del mercado laboral, cuya formalización, como se ha dicho, contribuiría decisivamente a la extensión de las coberturas, haciendo innecesario que se castiguen las remuneraciones de las mujeres con contratos formales para concurrir a la cobertura del sector informal. La comparación, subrayó, debe hacerse entre pares, y no nivelando hacia abajo. La propuesta, ahondó, resulta además insuficiente, por cuanto exige requisitos de acceso que sólo podrá cumplir una minoría de las trabajadoras hoy excluidas, con un subsidio que no alcanza a satisfacer una décima parte del ingreso mínimo.

En el caso de las mujeres que prestan servicios a honorarios al Estado, por otra parte, de aprobarse la propuesta del Ejecutivo, sólo podrían acceder a los derechos de protección a la maternidad casi en dos años más, pues recién a partir de 2012 tendrán cotizaciones previsionales obligatorias, debiendo mediar además un período en el que cuenten con un determinado número de imposiciones antes del embarazo.

La aprobación legislativa importaría, al mismo tiempo, severas transgresiones a diversas cartas políticas. A la Constitución Política de la República, desde luego, al violentar la igualdad ante la ley de las trabajadoras por sus diferencias remuneracionales; a la Convención de los Derechos del Niño, al someter las posibilidades de cuidado del recién nacido a los mayores o menores ingresos de sus progenitores; a la Convención de las Naciones Unidas contra la Discriminación de la Mujer, al castigar remuneracionalmente, dentro del mismo lugar de trabajo, a la mujer que asume la maternidad; y al Convenio de la Organización Internacional del Trabajo, sobre Trabajadores con Responsabilidades Familiares, al obstaculizar que los hombres trabajadores puedan ejercer su derecho a la participación en la crianza de sus hijos desde la primera infancia.

Se trata, en suma, de un proyecto que, en opinión de la ANEF, es insuficiente pues desprotege a las madres, a los padres y a sus hijos, y provoca retrocesos para las familias trabajadoras del país. Asimismo, es una iniciativa que beneficia a los empleadores y empresarios, que siempre han instado por la no existencia del impedimento para el despido de las mujeres con contrato a plazo fijo, por obra o faena. Por ello, y por todo lo precedentemente expuesto, hizo un llamado a los parlamentarios a no concurrir a la aprobación del proyecto en sus términos actuales, por poner en riesgo derechos adquiridos, con el añadido de poder significar una flexibilización y precarización de las condiciones laborales de las mujeres trabajadoras. Además, las propuestas en esta materia deben prioritariamente buscar las formas de extender la cobertura para el ejercicio de los derechos de protección a la maternidad a todas las mujeres trabajadoras. Del mismo modo, las medidas que se propongan han de promover la responsabilidad compartida de las tareas familiares, redistribuir los deberes de cuidado y crianza de los hijos entre hombres y mujeres, a fin de posibilitar una mayor sintonía en ambos espacios, y asegurar mejores oportunidades de empleo para las mujeres.

Conforme a lo señalado, reseñó las principales propuestas de la organización a la que representa, para el perfeccionamiento del proyecto de ley:

-Mantener el derecho a fuero maternal para todas las trabajadoras, independientemente de su tipo de contrato laboral.

-Eliminar, como causal de desafuero, la vigencia del contrato a plazo fijo, por obra o faena.

-Mantener, para las trabajadoras a plazo fijo, por obra o faena, el derecho a defenderse del despido en período de maternidad ante los tribunales de justicia.

-Mantener el fuero actual de dos años para todas las trabajadoras madres.

-Otorgar también a los padres la titularidad del derecho a postnatal parental, extendiendo su fuero hasta que el hijo cumpla un año de edad.

-Mantener el tope del actual subsidio, tanto para el postnatal parental como para el cuidado del hijo menor de un año.

-No fijar tramos de pago de licencias escalonadas por enfermedades del hijo menor de un año.

-No distinguir entre enfermedades graves y gravísimas, dejando a criterio de los pediatras según los enfermos y condiciones reales de atención sanitaria.

-Calcular el subsidio postnatal parental del padre trabajador, así como el pago de la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, sobre su propia remuneración.

-Rebajar los requisitos para acceder a los subsidios y licencias a las mujeres de mayor vulnerabilidad laboral y en cesantía temporal, considerando sólo tres cotizaciones previsionales y que sólo se divida sobre los meses trabajados, y no sobre doce meses.

-Extender el derecho de alimentación al padre trabajador.

-Mantener el derecho a alimentación para trabajadoras con contrato parcial.

-Incorporar recursos frescos y suficientes al Fondo de Prestaciones Familiares para la ampliación de coberturas, a fin que no sea necesario financiar estas últimas con la rebaja del subsidio a las mujeres trabajadoras.

Concluyó su intervención destacando que el país debe invertir para fortalecer la familia, la infancia, la corresponsabilidad familiar y mejorar la participación de las mujeres en el trabajo remunerado. Enfatizó que la ANEF pide al Gobierno y al Parlamento acoger estas propuestas, para que se cree un verdadero postnatal de seis meses que beneficie a trabajadores y trabajadores con responsabilidades familiares y, por sobre todo, a sus hijos e hijas en su primera infancia, tan determinante para su futuro desarrollo como ciudadanos y ciudadanas de nuestro país.

A continuación, hizo su presentación el Colegio de Matronas de Chile A.G.

Al efecto, las Comisiones unidas escucharon a la señora Presidenta de la referida entidad gremial, quien dio a conocer que dichas profesionales atienden a la totalidad de las mujeres embarazadas del país que pertenecen a los tres quintiles de menores ingresos, antes que los médicos incluso. Sabedora de esa realidad, manifestó la oposición de su organización a la flexibilización del prenatal, en razón de la evolución histórica registrada en Chile, la cual ha enseñado que una de las primeras preocupaciones de la salud del país ha de ser la de las madres, por las implicancias que tiene para el futuro de la sociedad. Así ha sido posible que, al día de hoy, Chile tenga la tasa de mortalidad materna más baja de Latinoamérica, luego de un largo proceso de toma de conciencia de la responsabilidad que al Estado cabe en la salud reproductiva, que alcanza a las madres y a los niños que están por nacer.

Recalcó que el cuidado de la salud de las madres y de la salud reproductiva, es un deber del Estado, porque ellas representan el futuro de Chile. Es necesario que los niños nazcan bien para tener un mejor desarrollo. Subrayó que lo que ha logrado Chile en esta materia en el transcurso de su historia, no es comparable con ningún otro país. Recordó que, ya en los años de la década de 1940, se dijo que el trabajo remunerado es sumatorio al trabajo doméstico y, como tal, es una responsabilidad estatal. Así surgieron, enfatizó, las normas sobre protección a la maternidad y, específicamente, las referidas al descanso pre y postnatal.

Cuando se alude, prosiguió, a la desmedrada inserción laboral de la mujer chilena, se trata de un análisis que obvia el antecedente de la ausencia de un registro efectivo de las mujeres que trabajan y de los numerosos vacíos existentes en materia de subcontratación y de trabajo en el hogar, cuestiones todas que impiden realizar comparaciones completas con otros países en los que la formalización de los contratos es obligatoria y se lleva un acabado control de los mismos.

Así las cosas, añadió, que se proponga en esta oportunidad, con el aval del Ministerio de Salud, flexibilizar el período prenatal trasladando dos semanas al postnatal, equivale a poner en serio riesgo la vida de muchas mujeres, toda vez que el último trimestre del embarazo es el período de mayor sobrecarga hemodinámica, en que el corazón aumenta en un 50% su trabajo, en el ya inapropiado contexto de las estresantes condiciones laborales de la actualidad. Tal es el fundamento de que, con seguridad, las matronas de Chile no concurrirán a prestar su asentimiento para que se produzca el antes referido traslado de dos semanas de descanso, pues de lo que se trata es que las mujeres trabajadoras, conservando su empleo y sus remuneraciones, mantengan un reposo lógico para disminuir su sobrecarga de trabajo. La praxis, en efecto, enseña que incluso mujeres que llegan en buen estado a la etapa final de su embarazo pierden de todos modos a sus hijos, por lo que no resulta aconsejable dar la posibilidad de disminuir el descanso prenatal.

Las madres que fallecen en el último trimestre de embarazo, ilustró, son las que se encuentran dentro del 1% que no es controlado; mientras que las que sí son objeto de control suelen llegar a buen término con sus partos. De ahí la trascendencia de contar con una política de salud reproductiva como la que se ha ido asentando a lo largo de la existencia de la República, que es la que permite, en estos momentos, calificar como técnicamente grave la idea de flexibilizar el descanso prenatal.

La Honorable Senadora señora Rincón consultó si estando en presencia de un trabajo no riesgoso y de un embarazo no complicado, puede un médico determinar, antes de las dos últimas semanas previas al parto, que la mujer está en condiciones de seguir trabajando.

La señora Presidenta del Colegio de Matronas A.G. sostuvo que no es posible, en un escenario como el descrito, que un médico certifique que existen las condiciones para que la mujer continúe trabajando, por cuanto no es factible determinar con total certeza el estado de la unidad feto placentaria de que se trate. El descanso prenatal, enfatizó, no es para la madre, sino para el nonato, por lo que el riesgo es demasiado alto como para obrar en el antedicho sentido, cualquiera sea el quintil de la población al que pertenezca la mujer.

A mayor abundamiento, señaló que progresivamente la tasa de mortalidad materna en el último trimestre ha ido disminuyendo en el tiempo, registrándose tan solo ocho casos en el último año. Si esta experiencia de política de salud -que ya es de antigua data en nuestro país- ha dado resultados, reflexionó, no se entiende por qué deba sufrir en estos momentos un cambio de orientación, menos ahora que el trabajo remunerado, así como las condiciones de traslado al mismo, son mucho más arduas y difíciles que lo que eran en el pasado.

Lo expresado, indicó, es sin perjuicio de lo que vaya a acontecer con las trabajadoras que, por la externalización de los servicios, se encuentran mayoritariamente vinculadas a trabajos precarios y hasta por días, como por ejemplo sucede en centros comerciales o en empresas salmoneras, o de lo que acontecerá con las adolescentes embarazadas que abandonan sus estudios para salir al mercado laboral informal. Para todas ellas el proyecto de ley no contempla ni entrega soluciones, por lo que permanecerán en un estado de indefensión que no se condice con la responsabilidad estatal de extender la protección a la maternidad a todas las mujeres embarazadas de Chile.

Respecto de la extensión del postnatal, a su turno, se mostró de acuerdo con dicha propuesta, fundada en el reconocimiento del cambio de paradigma que supone que el desarrollo humano no se agota en la salida desde el útero del producto de la concepción, sino sólo tras seis meses de lactancia humana. No entenderlo así, enfatizó, implicaría que la madre no podría acompañar el desarrollo neuronal e inmunitario de su hijo.

En relación con el otorgamiento de licencias por enfermedades graves de niños menores de un año, advirtió que se trata de una distinción innecesaria, toda vez que, en la actualidad, ya existe sanción para el otorgamiento infundado o falso de dicho beneficio. Por lo demás, puso de relieve, no debe perderse de vista que normalmente son las madres de menores ingresos quienes se ven envueltas en casos de licencias falsas, lo que se explica por las precarias condiciones laborales en que se desempeñan, en las que, si se les brinda en su lugar de trabajo sala cuna para sus hijos, los cuidados distan de ser óptimos y, si por el contrario, no hay sala cuna, deben ellas mismas preocuparse por sus enfermedades. En cualquiera de los dos casos, es claro, se ven forzadas a tratar de conseguir licencias médicas para poder atender a sus hijos.

La Honorable Senadora señora Rincón hizo ver que la información precedentemente entregada debe ser analizada y cotejada, pues no coincide con los datos que obran en poder de las Comisiones unidas, ante las cuales se ha sostenido que las madres de mayores recursos son las que, normalmente, pueden acceder a más licencias médicas y prolongar así el permiso postnatal.

La señora Presidenta del Colegio de Matronas A.G. concluyó afirmando que, si bien el proyecto de ley es valorado por las matronas del país, no resulta del todo conveniente discutirlo con la urgencia con que se está haciendo, pues contiene una serie de aspectos que deben ser más profundamente estudiados, por la cantidad de variables que inciden en ellos y en los que, más que los datos duros, son los procesos los que deben ser examinados. Así, graficó, cuando el Ejecutivo sostiene que no existe la posibilidad de prestar cobertura al 100% de las mujeres embarazadas, no puede dejar de rebatirse que si se está abordando un asunto tan sensible como el descanso maternal y, en definitiva, el futuro del país, no puede escatimarse en el monto de los recursos.

Enseguida, los miembros de las Comisiones unidas formularon sus observaciones en los siguientes términos.

El Honorable Senador señor Longueira comentó, en primer lugar, que sin perjuicio de los alcances formulados a la iniciativa, no parecen razonables los llamados a rechazar la idea de legislar, pues eso significaría que no se puede seguir adelante con la tramitación legislativa, e implicaría desaprovechar la instancia de la discusión en particular para debatir la pertinencia o no de los perfeccionamientos que se pretendan introducir.

Enseguida, admitió que el traslado de semanas de descanso desde el prenatal al postnatal podría generar una aprensión atendible, particularmente entre los entendidos en el tema, y que, en consecuencia, es una materia que debe ser analizada técnicamente considerando tanto a la madre como al hijo, porque, por otra parte, también pareciera adecuado que si el proceso de gestación ha sido bueno, sea posible dicho traslado previo consentimiento médico.

Del mismo modo, consignó que teniendo en cuenta el problema económico que representa la escasez de recursos del Estado, que obliga a priorizar y focalizar gastos, a su juicio, lo más acertado como política pública habría sido, más que extender el postnatal para quienes ya lo tienen, haber avanzado en la universalización del descanso vigente de tres meses, porque existe aún un segmento de muchas mujeres que ni siquiera tiene acceso a un pre o un postnatal. Sin embargo, dado que las promesas de los candidatos presidenciales fueron en el sentido de extender el descanso posterior al parto, la propuesta legislativa se orientó en dicho sentido y ahora debe existir un pronunciamiento respecto del presente proyecto de ley.

El Honorable Senador señor Navarro manifestó que en una materia tan sensible como la que se está discutiendo, en el que son tantas las variables que se deben sopesar, lo que debe primar es la apertura a un debate público que permita conocer las opiniones de los actores interesados y de la ciudadanía en el tiempo que sea necesario, y no bajo la premura política que pueda existir ante la proximidad del discurso que el 21 de mayo el Presidente de la República expondrá ante el Congreso Nacional. Se corre el riesgo, además, de confundir a la opinión pública, pues los cuestionamientos realizados por instituciones como la ANEF o el Colegio de Matronas no alcanzarán a ser considerados ni recogidos a la fecha de los anuncios presidenciales. En tal sentido, señaló que lo que la oposición al Gobierno debiera hacer, es reconocer que éste ha realizado todos los esfuerzos por poner en discusión el presente proyecto de ley, paso inicial para el cumplimiento de su promesa de campaña, pero que existen ciertas observaciones e insuficiencias que no hacen recomendable, aún, prestarle su aprobación.

En sus respectivos períodos, agregó, los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia no abordaron esta temática por lo oneroso que resultaría para el erario nacional. La actual administración sí lo ha hecho, pero más allá de los llamados del Ministro de Hacienda a comprender su obligación de velar por la adecuada inversión de los recursos públicos, la buena situación económica del país, indicó, permite hoy día avanzar en la entrega de este tipo de beneficios.

Solicitó, finalmente, que se celebren audiencias públicas que convoquen a las organizaciones de mujeres y a los colegios profesionales, de manera de recibir todas las opiniones antes de la votación en general del proyecto de ley.

La Honorable Senadora señora Rincón resaltó que, desde que las Comisiones unidas iniciaron el estudio del proyecto de ley, han recibido en audiencia, de forma permanente, a diversas organizaciones, y así se seguirá haciendo. La voluntad de los parlamentarios en dicho sentido es tal que, a mayor abundamiento, las Comisiones unidas han organizado un Seminario, a realizarse el día 13 de mayo del corriente, para escuchar las opiniones de organizaciones y expertos sobre la materia, abordando temas tan importantes como el derecho maternal, flexibilidad y cobertura; las modificaciones al fuero y al derecho de alimentación; los costos y financiamiento del proyecto de ley; la corresponsabilidad y la creación del permiso parental; y el nuevo sistema de licencias para hijos menores de un año.

Del mismo modo, hizo presente que ante la urgencia calificada de suma por el Ejecutivo para esta iniciativa, asiste tanto a la Corporación como a sus comisiones, el deber de atenerse a los plazos legales y reglamentarios contemplados al efecto.

Finalmente, recordó que se está en presencia de materias cuya iniciativa exclusiva han sido constitucionalmente entregadas al Presidente de la República.

El Honorable Senador señor Longueira indicó que respecto de los derechos de cuya regulación trata el proyecto de ley, y particularmente de si se entiende que significan un avance o un retroceso, se puede expresar una opinión favorable o contraria en su momento, teniendo en cuenta, además, que existe una gran cantidad de personas, la mayoría integrante de la ciudadanía de hecho, que no se encuentra organizada, cuyos representantes son precisamente los parlamentarios, y que no participan ni son escuchadas en estos debates. Empero, en esta oportunidad se trata de pronunciarse solamente sobre la idea de legislar, para posteriormente analizar en su mérito todas las visiones y criterios técnicos que se hagan valer para perfeccionar aspectos como la cobertura de beneficiarios o la pertinencia o inconveniencia de trasladar semanas de descanso desde el período pre al postnatal, por ejemplo.

La Honorable Senadora señora Rincón planteó que uno de los aspectos de los que no se hace cargo el proyecto, es que los hijos son responsabilidad de padre y madre, no obstante lo cual la normativa laboral sólo aumenta la carga que recae sobre las mujeres. Así, por ejemplo, la sala cuna que encarece la contratación laboral de la mujer, o el cálculo del subsidio en base a la remuneración de la madre, son temas aún sin solución y que habrá que revisar en su oportunidad.

En la última sesión celebrada, la Honorable Senadora señora Rincón, en su calidad de Presidenta de las Comisiones unidas, sometió a votación la idea de legislar en esta materia.

Al expresar sus votos, los miembros de las Comisiones unidas fundamentaron su decisión en los términos que se reseñan a continuación.

El Honorable Senador señor Longueira, para fundamentar su voto, señaló que la extensión del permiso postnatal propuesta por la iniciativa en debate fue un compromiso de campaña asumido por las dos coaliciones que se enfrentaron durante la segunda vuelta electoral, lo que demuestra, en su opinión, la importancia que la sociedad asigna a esta materia. Así, el proyecto que se vota en general, da cuenta del cumplimiento de la promesa del Presidente de la República de extender el postnatal en tres meses, aunque, según dijo, la iniciativa debió considerar la cobertura universal en materia de pre y postnatal, cuestión que no fue recogida en este proyecto. No obstante, advirtió, si bien los distintos candidatos presidenciales se comprometieron a extender en el tiempo el permiso postnatal, ninguno de ello ofreció una cobertura universal del sistema de protección a la maternidad. Hoy, apuntó, el 40% de las madres tiene derecho al descanso de maternidad, y este beneficio se les está extendiendo en circunstancias que el 60% restante no tiene derecho a nada. Por lo tanto, enfatizó, en su opinión, desde la perspectiva de la justicia social, parece más apropiada la ampliación de la cobertura de los beneficios que la prolongación en el tiempo de los mismos.

Expresó que Chile tiene una de las menores tasas de inserción laboral para las mujeres en Latinoamérica, lo que no se condice con los altos niveles de crecimiento que se han conocido en los últimos días ni con las expectativas que se observan de acuerdo a los mismos índices. En este sentido, continuó, el desafío que plantea la incorporación laboral de la mujer chilena, se traduce en mejorar su situación. Sin embargo, añadió, la complejidad de dicho dilema es que ello hace necesario perfeccionar un conjunto de normas que están referidas a derechos adquiridos de las trabajadoras, los que, de alguna forma, han encarecido hasta ahora el costo de su contratación laboral. Por esta razón, una extensión del postnatal no sólo debe enfocarse desde la perspectiva de los derechos del niño y los consecuenciales beneficios que de ellos se derivan, sino que, además, de los planes que protegen a las mujeres y fomentan su inclusión en la fuerza laboral para la efectiva superación de la pobreza, tal como lo señalan diversos estudios dedicados a estas materias. Arguyó que sólo una discusión seria de estos temas y respecto de los objetivos que se pretenden cumplir hubiera permitido avanzar de manera considerable, analizando, por ejemplo, la universalización y extensión del pre y el postnatal, con un costo que debería ser asumido, en parte, por los privados -particularmente el empleador del padre- y, en parte, por el Estado. Esa estructura de costos para la extensión del postnatal hubiera permitido, a su juicio, la igualación, en alguna medida, de la contratación laboral de mujeres y hombres, como también habría incidido en el financiamiento de otras externalidades propias que se derivan de dicha situación, como es el caso de las salas cuna, cuestión que, de resolverse, tendería a una efectiva igualación en la situación laboral de hombres y mujeres y, con ello, a la construcción de una de política pública para el combate de la pobreza, favoreciendo la existencia de dos ingresos en los grupos familiares. Afirmó que una política pública como la descrita, esto es, que hace compartir los costos de estos beneficios entre el sector público y privado, permitiría reemplazar a las madres -tal como lo propone este proyecto-, durante el permiso postnatal parental, contribuyendo de manera efectiva a la universalización del beneficio y al combate de la pobreza. En ese escenario, continuó, el Estado podría tener a su cargo el cincuenta por ciento de la remuneración de la madre durante el período del prenatal y la empresa del padre el saldo durante el postnatal, compartiendo así el costo total de la maternidad.

Si bien la iniciativa en debate no consideró el modelo descrito, tiene el valor de constituir el cumplimiento de un compromiso de campaña que consiste, precisamente, en la extensión del permiso posterior al parto por tres meses adicionales a los que hoy existen. No obstante, agregó, el proyecto da un paso más allá del compromiso electoral asumido, estableciendo, entre otras innovaciones, un límite en el subsidio a percibir, de 30 unidades de fomento, lo que permite focalizar los recursos fiscales en quienes más los necesitan, en tanto que, quienes cuenten con remuneraciones que superen dicha cantidad, podrán reincorporarse a sus puestos de trabajo en jornadas laborales reducidas para cubrir las diferencias remuneracionales que pudieren experimentar. De esta forma, destacó, el Ejecutivo se ha hecho cargo de su compromiso de campaña. Reiteró que actualmente el 40% de las mujeres tiene derecho al pre y postnatal y un 60% aún no cuenta con este beneficio, por lo que cualquier esfuerzo que pueda realizarse en materia de justicia social debe incluir también la universalización de este derecho, para que todas las mujeres trabajadoras puedan acceder al mismo. Subrayó que el proyecto de ley contenido en el Mensaje del Ejecutivo permite que el 83% de las mujeres trabajadoras accedan al permiso postnatal con un subsidio que cubre el cien por ciento de sus remuneraciones, en tanto que, para el 17% de la fuerza laboral femenina que percibe remuneraciones sobre el referido límite de 30 unidades de fomento, se establece la posibilidad de trabajar en jornadas parciales para complementar sus ingresos, cuestión que permitirá una mejor distribución de los recursos por medio del ahorro que el Estado experimentará y así beneficiar a cerca de 300.000 temporeras que hoy no cuentan con este beneficio.

Declaró que el proyecto contiene, además, una serie de normas que podrán ser perfeccionadas durante su tramitación legislativa. Sin perjuicio de lo anterior, afirmó que no está de acuerdo en rebajar los derechos adquiridos que hoy se les reconocen a las mujeres, como es el caso del fuero maternal. En este sentido, recordó que el proyecto soluciona un problema que hoy impacta de manera considerable en las arcas fiscales, que soportan el pago de 800 de los 1.100 millones de dólares que cuestan las licencias. Agregó que, de la primera cantidad, 250 millones de dólares corresponden a licencias fraudulentas, y que, de ellas, 120 millones de dólares se extienden como licencias médicas por reflujo infantil. Ante esta situación, la iniciativa en debate mejora la distribución de los ingresos para introducir mayores escenarios de justicia social, sin afectar los derechos de las madres para poder atender a sus hijos recién nacidos. Para ello, añadió, se considera la creación de un listado de enfermedades graves de la infancia, lo que provocará que se reduzcan los montos hoy destinados a pagar licencias fraudulentas y, con ello, una extensión en la protección de los derechos de las mujeres que hoy no acceden a ella.

Conforme a todas las consideraciones anteriores, anunció su voto favorable a la idea de legislar, reiterando que, a su juicio, lo óptimo habría sido que el proyecto considerara un financiamiento compartido que permita superar, al menos en parte, las diferencias laborales entre hombres y mujeres, que fomentara, asimismo, la universalización del sistema de protección a todas las madres trabajadoras del país, y que, por último, prevenga los abusos que hoy se cometen en materia de licencias médicas.

Enseguida, el Honorable Senador señor Kuschel manifestó que los contenidos del proyecto tendrán un impacto positivo en su Región más que en otras zonas del país, particularmente porque la estructura laboral que en ella existe permitirá que las coberturas propuestas satisfagan las necesidades de los sectores más vulnerables. En esa línea, indicó que dicha estructura beneficiará a muchas madres trabajadoras de una zona donde no existen grandes conglomerados empresariales en los que sea posible negociar beneficios colectivos en su favor, situación que, sumada a los bajos índices de acceso a la salud, constituye un fuerte desincentivo para el uso abusivo de las licencias médicas.

Finalmente, al anunciar su voto a favor de la idea de legislar, valoró especialmente las mejoras distributivas que genera el proyecto, pues se trata de una iniciativa balanceada que permitirá incluir a un gran número de mujeres, que hoy no tienen acceso al sistema de protección a la maternidad, como beneficiarias del pre y del postnatal.

A continuación, el Honorable Senador señor Ruiz-Esquide expresó su satisfacción por el acuerdo de votar afirmativamente la idea de legislar sobre este proyecto, lo que permitirá debatir su contenido específico durante la discusión en particular.

Recordó que esta idea tiene un origen remoto, lo que refleja la ausencia de absolutos sobre la materia que permitan ir en una o en otra dirección. En ese sentido, compartió con el Honorable Senador señor Longueira que el proyecto debe considerar la universalidad en la protección de los derechos de las madres trabajadoras y el costo compartido entre el Estado y los particulares -ya sugerido en un proyecto del año 1994-, pero expresó estar en desacuerdo con otra serie de temas que trata la iniciativa, haciendo presente la necesidad de buscar los puntos de encuentro necesarios para lograr que el proyecto cumpla con el objetivo principal de proteger el derecho del recién nacido a ser amamantado por seis meses, respetando, al mismo tiempo, los derechos adquiridos de las madres al fuero y al 100% de sus remuneraciones.

Respecto de las licencias médicas, explicó que éstas constituyen un acto médico que permite a los pacientes tomar los reposos necesarios para restablecer su salud, cuestión que escapa a un asunto laboral que pueda ser abordado desde un enfoque económico. Recordó su posición acerca del control ético que sobre la emisión de estos permisos debe realizar el Colegio Médico, que debe imponer drásticas sanciones en caso de que se infrinjan las normas pertinentes, las que pueden alcanzar incluso a la eliminación de los registros médicos y la consecuente pérdida de la licencia para ejercer la profesión. Para ello, continuó, los profesionales de la medicina deben colegiarse y adscribir al Código de Ética que rige el ejercicio de esta labor. Agregó que las licencias médicas no son sólo un problema de los médicos y de los pacientes, sino que también de los organismos contralores de las ISAPRES o el COMPIN cuando actúan de manera inadecuada, particularmente cuando rechazan infundadamente las licencias de que toman conocimiento. Recalcó que todos los involucrados en el mal uso de este instrumento médico deben ser sancionados de manera equivalente de acuerdo al rol que cada uno de ellos cumple en la extensión del aludido documento. A mayor abundamiento, indicó que los contralores no pueden actuar como juez y parte a la vez, pues ello genera incentivos perversos, especialmente para el rechazo infundado al que hizo alusión.

En virtud de lo enunciado, manifestó su rechazo a cualquier intento que implique una disminución del vínculo que debe existir entre médico y paciente, problema del cual el Gobierno debe hacerse cargo fiscalizando para que se apliquen las eventuales sanciones por el mal uso de las licencias al cual se ha hecho referencia durante este debate. De esta manera, también anunció su rechazo, entre otras, a la propuesta del Ejecutivo de que las enfermedades graves de los menores de un año sean determinadas mediante un decreto supremo que, además, deberá contar con un informe elaborado por un consejo consultivo. Afirmó que la iniciativa descrita -referida al artículo 199 del Código del Trabajo- atenta en contra de la profesión médica, recordando que dicha idea también fue propuesta durante el Gobierno de la Unidad Popular y que a ella igualmente se opuso el Partido Demócrata Cristiano en su oportunidad.

Respecto de la instancia que se pretende crear para regular las licencias, sugirió que su composición sea revisada para que primen criterios sanitarios por sobre los de carácter económico, puesto que en definitiva lo que se busca es la protección del derecho de los recién nacidos de ser amamantados durante los primeros seis meses de vida.

Sin perjuicio de los reparos enunciados en los párrafos precedentes, anunció su voto favorable a la idea de legislar en un tema que en su labor parlamentaria ha defendido, según recordó, durante largo tiempo.

El Honorable Senador señor Girardi, al fundamentar su voto, expresó que el proyecto es parte del proceso de universalización de los derechos de los niños, derechos que por su precario arraigo en el país terminan siendo analizados desde una visión asistencialista como si se tratara de subsidios. Agregó que cuando este tipo de políticas se fijan con criterios económicos, se utiliza un enfoque que resulta perverso y equivocado para un caso como el presente, en que se termina confundiendo la protección de un derecho -que no se puede focalizar- con una medida económica, sin considerar los aspectos de mayor relevancia que llevan a reconocer la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida como parte del derecho al adecuado desarrollo del niño.

Explicó que la extensión del postnatal no tiene el propósito específico de reducir la desnutrición infantil, pues entre los niños de nuestro país ya no existe tal problema. Recordó que en Chile el 37% de las embarazadas presenta problemas de obesidad o de sobrepeso. Médicamente se argumenta que el problema sería de inmunidad, debido a que la lactancia permite que la madre transfiera al niño los anticuerpos y ácidos grasos esenciales para el desarrollo neuronal, que él sólo empieza a generar por sí mismo a los seis meses de vida.

Agregó que, pese a lo anterior, el argumento central para defender un postnatal de seis meses no es el aporte nutricional -que como valor agregado genera la lactancia-, por lo que la discusión debe centrarse en el adecuado desarrollo emocional y humano de las personas y el modelo de sociedad que se pretende construir, pues está demostrado que los niños que desarrollan el apego que genera el amamantamiento prolongado, son mejores personas en todos los planos. En tal sentido, continuó, los estudios develan que la menor obesidad que presentan tales niños es el fruto de su menor ansiedad, y que su crecimiento sin conflictos genera vínculos que les permiten convivir mejor, querer más, disminuir su egoísmo y desarrollar su empatía, como lo demuestra su menor tasa de drogadicción, alcoholismo y delincuencia, beneficios que tienen derecho a recibir todos los niños sin distinción de su condición económica, pues para construir mejores sociedades se requiere que las personas cuenten con la capacidad de construir lazos afectivos, de comprender a sus semejantes y de percibir la fragilidad o la soledad espiritual del ser humano.

Manifestó su desacuerdo en el sentido de que para ampliar la cobertura a 6.000 niños se propongan normas equivocadas y que para financiarlo se conculquen derechos adquiridos de las mujeres y de los niños, como ocurre con las limitaciones que la iniciativa considera respecto del fuero maternal y, especialmente, de las licencias por enfermedad grave del hijo menor de un año, materias que son parte de los derechos de los niños consagrados en instrumentos internacionales que obligan al Estado de Chile, que deben ser protegidos con preeminencia a los aspectos económicos y que, de resultar vulnerados, permiten recurrir a las instancias internacionales pertinentes en busca de su amparo.

Señaló que en un protocolo no es posible decidir cuándo una enfermedad es grave, pues el real estado de cada niño enfermo individualmente considerado determina la efectiva magnitud de su padecimiento. Indicó que la modificación propuesta se funda en el elevado costo que dicha licencia representa debido a su abuso, problema que es efectivo pero que no puede resolverse violando los derechos de los niños y de las madres, más aún, cuando el Parlamento está estudiando una vía adecuada para ello estableciendo sanciones incluso penales para los médicos que emiten licencias fraudulentas.

Indicó que hay mujeres que no trabajan remuneradamente, pero que espera que en el futuro sea posible pagar un subsidio a todas las madres para asegurar la lactancia materna exclusiva de seis meses a todos los niños del país, lo que constituiría un instrumento de equidad fundamental que permitiría un mayor desarrollo y bienestar del conjunto del país.

Finalmente, anunció que votará favorablemente la idea de legislar en atención a los aspectos positivos del proyecto, sin perjuicio de lo cual rechazará aquellas normas que restan, afectan o restringen derechos fundamentales de los niños o las madres bajo la errónea concepción de que se trata de recursos que deben ser focalizados y no de derechos que deben ser protegidos y garantizados.

Al fundamentar su voto, el Honorable Senador señor Rossi manifestó su satisfacción por algunas de las indicaciones que el Ejecutivo propone, enmendando la versión original del proyecto.

Concordó con el Honorable Senador señor Girardi respecto de los beneficios que la prolongación del postnatal a seis meses causa en el apego del menor a sus padres y en los que genera para su desarrollo afectivo. Agregó que al anunciar el proyecto, se indicó que también se pretendía hacer compartir los costos de la maternidad entre ambos progenitores, pero que al conocer y analizar detenidamente el texto de la iniciativa, se generó frustración entre la oposición, porque sólo era un pálido reflejo de lo expuesto en su presentación. Por ejemplo, continuó, al destinar en el proyecto original 10 millones de dólares al aumento de la cobertura del beneficio sólo es posible incorporar a 6.500 madres adicionales, lo que hace necesario instar por un mayor esfuerzo económico que amplíe el pre y el postnatal, pues concuerda con el Senador Longueira que ello podría ser más equitativo que su sola extensión en el tiempo. Señaló que la Concertación de Partidos por la Democracia propuso aumentar el universo potencial de beneficiarias -hasta 344 mil mujeres- destinando para ello 57 millones de dólares extras, y que el debate correcto debiera centrarse en analizar si destinar tal suma es posible para la economía nacional y beneficioso para el país.

Indicó que para la Concertación de Partidos por la Democracia el pre y el postnatal no es un tema de subsidios o meras transferencias de recursos, y que no se puede castigar con una disminución de ingresos a la mujer que opta por la maternidad, porque el solo incremento de la natalidad es beneficioso para el país desde todo punto de vista.

Comparte la necesidad de mejorar la empleabilidad de las mujeres, oponiéndose a que con tal propósito se disminuyan los derechos ya existentes, como ocurriría si se restan tres meses al fuero maternal o se limita la posibilidad de alimentar al hijo hasta los dos años en el caso del trabajo en jornada parcial, pues la forma de abordar el problema debe tender a que el costo asociado a la maternidad sea compartido entre el padre y la madre, y a diluir la discriminación laboral aún existente entre hombres y mujeres. Para ello, por ejemplo, es posible discutir la posibilidad de que el postnatal extendido sea financiado por el empleador del padre, o bien, analizar quién debe soportar el costo de las salas cuna.

Afirmó su interés por la posibilidad de traspasar parte del postnatal extendido al padre, pero que luego de analizar la redacción de las normas propuestas -que fijan el subsidio del padre de acuerdo a la remuneración de la madre- se observa que una idea positiva terminará siendo letra muerta ante una realidad que da cuenta de la brecha remuneracional existente entre mujeres y hombres, y cuya magnitud aún se discute.

Recordó que la Concertación de Partidos por la Democracia propuso una serie de modificaciones a esta iniciativa -algunas de las cuales fueron recogidas por el Ejecutivo-, que con 112 millones de dólares permiten brindar cobertura universal a las mujeres con empleo precario, que no cuentan con el beneficio y, además, prolongar el postnatal en las mismas condiciones ya existentes, cumpliendo efectivamente la promesa electoral de extender el postnatal en tres meses en los términos que lo entendió la población. Rechazará, según dijo, las disposiciones relativas a un tope de 30 unidades de fomento, puesto que castigan y discriminan a las madres de clase media y a las profesionales o funcionarias públicas con rentas superiores a dicha cifra.

En lo relativo a la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, compartió la decisión de aumentar las sanciones, fiscalización y control de las licencias médicas, estimando impropio que el Ministerio de Hacienda determine cuándo y qué enfermedades son graves.

Por último, anunció su voto favorable a la idea de legislar y, asimismo, de acuerdo a lo expuesto, anticipó que rechazará las disposiciones que restringen o afectan derechos ya existentes del niño o la madre.

Al fundamentar su voto, el Honorable Senador señor Chahuán recordó que, junto a otros señores Diputados, durante el Gobierno de la ex Presidenta de la República, señora Michelle Bachelet, presentó numerosos proyectos de acuerdo que proponían establecer un período postnatal de seis meses. En dicha oportunidad también plantearon que un postnatal de seis meses permite una mejor inmunidad, un mejor coeficiente intelectual, el apego, el desarrollo psicomotor y una menor obesidad, permitiendo una mayor felicidad del menor.

También en la Cámara de Diputados participó de diversas solicitudes tendientes a terminar con el abuso que se registraba en el otorgamiento de licencias médicas falsas, materia en la cual existió un acuerdo transversal. Agregó que de los 1.100 millones de dólares que se gastan en licencias, al menos 250 corresponden a licencias fraudulentas, gran parte de los cuales se destinan a licencias médicas extendidas por enfermedad grave del hijo menor de un año.

Concordó con el Honorable Senador señor Longueira en el criterio de un beneficio de carácter universal, como también con el Honorable Senador señor Ruiz-Esquide acerca de la necesidad de superar otras dificultades, como las derivadas de los tres días de carencia en el pago del subsidio asociado a las licencias médicas, y que incentiva a otorgar permisos más extensos para evitar tal pérdida.

Recordó que fue crítico de la inclusión de un tope de 30 unidades de fomento en el período de extensión del postnatal, pues es posible realizar un mayor aporte fiscal que permita el aumento de la cobertura del beneficio, particularmente cuando a las mujeres de mayores ingresos se les permitirá trabajar en jornadas reducidas. Enfatizó la importancia de incorporar a 340 mil mujeres y 8 mil nacimientos a estos beneficios, así como de la figura del permiso parental que aumenta la responsabilidad de los padres en el cuidado de los hijos.

Señaló que el Gobierno, en el ánimo de alcanzar un consenso con la oposición, acordó realizar un esfuerzo en materias de finanzas públicas, sorprendiendo ahora que, después del acuerdo logrado en este orden, se informe que se votará favorablemente la idea de legislar pero que se rechazarán las normas de la iniciativa en su discusión en particular, circunstancia de la cual dejó expresa constancia.

Manifestó que aún mantiene la esperanza de construir acuerdos que beneficien a los niños y madres que todos buscan proteger, y que permitan paliar los efectos de las desigualdades existentes en el país, razón por la cual anunció su voto favorable a la idea de legislar.

Enseguida, fundamentando su voto, el Honorable Senador señor Uriarte señaló que la discusión de este proyecto le recuerda los debates ocurridos en el año 1931 con ocasión del primer Código del Trabajo, donde los debates fueron extensos y apasionados, demostrando así la importancia de los temas que en aquel entonces se aspiraba a regular.

Criticó que la oposición hoy no actúe de acuerdo a lo que siempre ha sostenido defender, puesto que durante los veinte años que estuvo en el Gobierno, jamás impulsó una iniciativa como la que hoy se debate.

Valoró que la actual Administración se haga cargo de la extensión del postnatal, lo que traerá importantes beneficios para la salud de los niños, entre otros efectos positivos que se han mencionado ya durante este debate. Concordó con el Honorable Senador señor Longueira en cuanto a la universalización de los beneficios y entregar mayores facultades para que las mujeres puedan tener mayor acceso a la empleabilidad y así derrotar la pobreza.

Afirmó que la aprobación en general de la iniciativa legal permitirá discutir las indicaciones anunciadas por el Gobierno, las que fueron acordadas por diversos sectores políticos, cuestión que debe ser considerada al momento de discutir el proyecto artículo por artículo.

Por las razones enunciadas, y particularmente por la innovación que contiene la regulación propuesta por este proyecto de ley, expresó que votaría favorablemente la idea de legislar.

Al fundar su voto, el Honorable Senador señor Muñoz Aburto señaló que la iniciativa le genera un verdadero conflicto interno en cuanto a aprobar o desestimar su propuesta legislativa, toda vez que, sin perjuicio de tratarse de un proyecto bien inspirado, adolece de diversas falencias que es imperioso mejorar en pro de los objetivos que éste se ha trazado.

Recordó que el primero en plantear el pre y el postnatal como un derecho fue el ex Presidente de la República, señor Salvador Allende, por lo que le sorprende que, luego de tantos años, se sostenga que se trata de una protección propia de las políticas sociales y que se trata de un subsidio y no de un derecho.

Destacó que este es un derecho constitucionalmente garantizado, y que esa es la consideración que debe tenerse presente al regular el pre o el postnatal, o el caso de la licencia por enfermedad grave de los hijos menores de un año. Señaló que no se ha hecho cuestión del derecho a la maternidad, pero que no se ha precisado cual es el rol que le corresponde en la protección del niño.

Añadió que la iniciativa es positiva en su idea de protección y en la extensión del postnatal, pues corresponde a un anhelo de muchas mujeres y de diversos parlamentarios que desde hace tiempo han intentado que los diferentes gobiernos accedieran a una propuesta de esta naturaleza. Valoró que el Gobierno haya cedido en algunos puntos, pero hizo presente que existen objeciones que surgen ante la disminución de los actuales derechos de las trabajadoras que contienen algunas de sus disposiciones. Algunas de las propuestas y reparos han sido acogidas en las indicaciones presentadas, las que se analizarán en su mérito.

Finalmente, anunció que votará favorablemente la iniciativa en general en atención a que la estima un avance, aunque la ampliación de la cobertura propuesta no permite resolver el problema de miles de mujeres que carecen de un trabajo formal y de contrato laboral, como ocurre, por ejemplo, con numerosas mujeres que trabajan informalmente en plantas pesqueras.

A continuación, el Honorable Senador señor Bianchi, al fundar su voto, expresó su preocupación por el fraude en la extensión licencias médicas sin fundamento, como también por el cobro del 2% que se hace a los jubilados por concepto de licencias médicas, situación que es necesario revertir para terminar con una situación abusiva hacia los adultos mayores.

Declaró que es inaceptable que el Estado como empleador excluya a las mujeres que se desempeñan a contrata o a honorarios en el servicio público, lo que parece haberse corregido por las indicaciones del Ejecutivo, aunque subsiste la preocupación respecto de aquellas profesionales que son jefas de hogar.

Señaló que para quienes representan las zonas más apartadas del país, es fundamental que no se considere el bono de zonas extremas al momento de calcular el subsidio y determinar si la trabajadora tiene una remuneración superior a 30 unidades de fomento.

En cuanto a las indicaciones que incrementan la cobertura de los beneficios, manifestó que si los requisitos que se consideran para tener derecho al pre y al postnatal tienen el carácter de acumulativos, será necesario corregir la disposición, ya que en esas condiciones la norma se volvería muy restrictiva y tendría poca aplicación. Agregó que, de igual manera, en lo relativo al permiso postnatal parental, se expresa que tendrán derecho a la alimentación todas aquellas mujeres con una jornada igual o superior a cinco horas, pese a que para la media jornada es suficiente cumplir cuatro horas de trabajo, lo que, por tanto, será necesario revisar.

Coincidió con la preocupación planteada sobre la situación de los niños prematuros, materia en la que no ha sido posible establecer beneficios especiales ante los mayores cuidados que sus hijos requieren, y de las mayores demandas que tales cuidados implican para sus padres.

Por último, anunció su voto favorable a la idea de legislar en consideración a las diversas propuestas que han sido recogidas por el Ejecutivo para perfeccionar la iniciativa originalmente presentada.

Finalmente, la Honorable Senadora señora Rincón señaló que el permiso pre y postnatal es un beneficio de la seguridad social y no una mera transferencia de recursos como se ha mencionado por algunos señores Senadores. Como tal beneficio de la seguridad social, es un derecho de las mujeres que trabajan, en virtud del cual, no sólo se accede a un período de descanso, sino que, además, se reemplaza o sustituye la remuneración de la trabajadora en un monto equivalente al de su contribución o aporte al sistema, es decir, con un tope establecido, el cual no es arbitrario, sino que está asociado al máximo permitido para cotizar en el régimen previsional.

Recordó que durante la discusión de esta iniciativa se ha mencionado que este beneficio es regresivo, en el sentido de que las mujeres de más altos ingresos son las que perciben los mayores subsidios. Al respecto, reiteró, que cada mujer trabajadora accede a un beneficio según su aporte a la seguridad social. Este subsidio, apuntó, antiguamente era cubierto por el seguro de salud, pero actualmente es de cargo del Estado, tras modificarse el sistema a este respecto dada la naturaleza e importancia del beneficio de que se trata.

Agregó que el Ejecutivo, cumpliendo un compromiso de campaña, ingresó a tramitación legislativa, con fecha 15 de marzo de 2011, el proyecto que se debate. Añadió que, tal como se ha dicho aquí, se está discutiendo en torno a una idea que, quizás, no debería ser el real centro del debate, pues lo deseable habría sido discutir otros temas, también relevantes, como por ejemplo, el financiamiento de las licencias médicas, la modificación al sistema de incapacidades laborales, comunes o laborales propiamente tales, permanentes o definitivas, su sistema de calificación y la regulación del acceso a otros derechos de manera transparente y expedita, tal como se ha planteado por los señores Senadores de la Concertación de Partidos por la Democracia.

Lamentó que el proyecto no se haga cargo de los temas de protección de los derechos de los trabajadores enunciados en el párrafo precedente, lo que tampoco puede realizarse en la Comisión de Trabajo y Previsión Social por las urgencias que impone el Gobierno para la tramitación de otros proyectos de su interés.

Manifestó que las indicaciones que ha anunciado el Gobierno y que serán discutidas en la votación en particular, se deben a las propuestas realizadas por parlamentarios del mencionado conglomerado político, que planteó de manera categórica que no votaría a favor de un proyecto que reducía los derechos de las mujeres trabajadoras. El proyecto, tal cual se presentó, contiene falencias importantes que resolver, lo que implica un mayor esfuerzo del Ejecutivo para lograr los objetivos que se pretenden cumplir con esta regulación, para lo cual la oposición ha manifestado su disposición para abordar asuntos de suma relevancia, dentro de los cuales destacó los siguientes:

-La no reducción del fuero maternal y la no disminución del derecho a amamantamiento de las mujeres con jornada parcial.

-La ampliación del universo a proteger.

-Que el derecho a subsidio por incapacidad laboral por enfermedad del hijo menor de un año, no tenga un tope inferior al asociado a la cotización.

-La no afectación de los derechos de las mujeres que trabajan en el sector público y las que lo hacen por contrato fijo.

-Aumento de las coberturas que apunten a la universalización del derecho, lo que, según los cálculos conversados con el Gobierno, no supera los 57 millones de dólares.

Todos estos temas, reiteró, fueron claramente planteados por parlamentarios de la Concertación de Partidos por la Democracia en un debate abierto y democrático, no obstante entender que no siempre las diversas opiniones sobre un asunto particular podrán ser objeto de acuerdos, puesto que los enfoques sobre un tema tan sensible como el contenido en esta iniciativa, tienen matices que no es posible soslayar. Bajo esa perspectiva, señaló que oponerse a un proyecto no transforma a un sector político en obstruccionista, sino que reafirma el sentido de la discusión democrática respecto de los puntos que cada coalición defiende dentro de su ideario. Recordó que parlamentarios del actual Gobierno se opusieron, en su oportunidad, a importantes proyectos impulsados por la Concertación de Partidos por la Democracia, como fue el caso de las reformas laborales del año 1993.

Reiteró la importancia de la cobertura universal sin tope, más allá del que existe actualmente en el régimen de seguridad social, que es de 67 unidades de fomento, como también para aquellas mujeres que trabajan y aún no pueden acceder al beneficio. Todo ello implica un costo que no excede, según se ha dicho, de 112 millones de dólares. Recordó que el proyecto que dio origen a la reforma previsional durante el Gobierno de la ex Presidenta de la República, señora Michelle Bachelet, tuvo un costo aproximado de 3 mil millones de dólares, beneficiando a miles de ciudadanos que antes no tenían acceso a sistema de protección social alguno. Esta cifra no es comparable al costo total de la agenda social impulsada por el actual Ejecutivo, la que no supera, según dijo, los 700 millones de dólares. Estimó que el país puede abordar estas reformas de acuerdo a las cifras que se anuncian de crecimiento económico, lo que permitirá saldar la deuda que hoy existe con miles de personas que sufren por la distribución del ingreso que hoy existe en nuestro país.

Afirmó que si hoy se está discutiendo este proyecto, es por todo lo que se construyó en el pasado.

Sin perjuicio de las consideraciones enunciadas, valoró que el Ejecutivo esté dispuesto para corregir algunos temas trascendentales para avanzar en esta idea, razón por la cual anuncia su voto favorable a la idea de legislar.

Asimismo, dejó constancia que no se ha presentado aún el informe financiero que reemplaza el original y que da cuenta de las correcciones y modificaciones a las que se ha aludido durante el debate.

- Finalmente, tras ser puesto en votación en general el proyecto de ley, fue aprobado por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas, Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Ruiz-Esquide, Rossi y Uriarte.

Producida la aprobación en general de la iniciativa legal en informe, hicieron uso de la palabra los representantes del Ejecutivo.

En primer lugar, intervino el señor Ministro de Salud, quien agradeció la aprobación unánime de la idea de legislar sobre este proyecto de ley, expresando su satisfacción por este paso de madurez democrática que se ha dado. Sin perjuicio de lo anterior, añadió, es necesario efectuar algunos alcances y precisiones. En primer lugar, señaló que las políticas sociales se construyen poco a poco. Bajo esa premisa, continuó, el proyecto de ley tiene un ámbito concreto de aplicación, toda vez que plantea una reforma o perfeccionamiento de un sistema protector que ya existe y que se contempla en el Código del Trabajo. Se trata, pues, de beneficios que están concebidos en favor de las madres que trabajan y, subrayó, ese es el universo al cual está circunscrita la iniciativa. De esta manera, agregó, no se puede pretender que en este proyecto queden solucionados otros temas relacionados, por ejemplo, con la distribución del ingreso, las políticas demográficas u otros que se han mencionado por algunos señores Senadores. Eso, apuntó, debería ser materia de otras iniciativas de ley que sean discutidas y analizadas en su oportunidad y en su propio mérito. Tampoco se trasladan estos beneficios desde el ámbito de la seguridad social, al campo de la salud, por cuanto permanecen en la esfera de aquélla.

Se refirió también a la ampliación del beneficio a todas las mujeres embarazadas que también se ha sugerido durante la discusión. A este respeto, indicó que tampoco es el objetivo de este proyecto, cuestión que sí puede ser abordada por otra iniciativa de ley, particularmente en los casos de embarazos adolescentes y su relación con el combate a la pobreza.

A propósito de las licencias médicas, recordó que existe una legislación en estudio que sanciona duramente a los profesionales que utilizan fraudulentamente este instrumento, lo que se refuerza con la mayor vigilancia que hoy existe por parte de la sociedad en esta materia.

Finalmente, señaló que la ampliación de los beneficios de esta índole a los hombres es un asunto que es necesario revisar, puesto que, por ejemplo, en cuanto a la licencia médica por enfermedad del hijo menor de un año, que también se contempla respecto del padre, las estadísticas demuestran que los que hacen uso de tal beneficio no superan el 1%.

Por su parte, la señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), tras expresar su satisfacción por la aprobación de la idea de legislar sobre la materia, explicó el sentido de las indicaciones que presentará el Ejecutivo en la discusión en particular del proyecto de ley, el que puede sintetizarse, según dijo, en los siguientes ejes temáticos:

-La extensión del postnatal, la corresponsabilidad de padre y madre en el cuidado de los recién nacidos, el fomento de los cuidados infantiles y un sistema de protección a la maternidad más flexible, todo como políticas de incentivo a la natalidad.

-En cuanto al límite de las 30 unidades de fomento, señaló que todas las mujeres que, de acuerdo a la normativa vigente, acceden a un subsidio que es inferior a la remuneración que perciben, hoy no tienen posibilidad alguna de trabajar y complementar sus ingresos. De hecho, apuntó, actualmente entre las mujeres cuyas remuneraciones son inferiores a 30 unidades de fomento, un 23% de ellas recibe un subsidio que es un 30% menor a sus ingresos. La propuesta del Ejecutivo, en cambio, permite a la madre trabajar, en jornada laboral reducida, sin perder el permiso ni el subsidio, para complementar sus recursos económicos en la parte no cubierta por el beneficio.

-Respecto al permiso para dar alimento al hijo menor de dos años, que es una facultad que tiene la madre en la etapa posterior al postnatal, indicó que hoy se presentan dificultades en cuanto al tiempo para cumplir con el amamantamiento, particularmente respecto de las trabajadoras que se desempeñan en jornada reducida, cuestión que se resuelve en este proyecto permitiendo a las mujeres un mayor plazo al efecto. Lo anterior, por cuanto podría ser difícil para quien labora en una jornada reducida, solicitar además permiso para ausentarse del trabajo e ir a alimentar a su hijo. Así, precisó, la nueva propuesta otorga una hora para la lactancia, dentro de cinco horas laborales, de manera tal que haya una hora para la alimentación del menor y cuatro de trabajo.

-En materia de extensión en cobertura, destacó que 160.000 mujeres se incorporarán al sistema de protección maternal, respecto de las cuales, si bien se contemplan requisitos acumulativos, se permite y facilita su acceso al mismo.

-En relación a la inquietud referida a quienes se desempeñan en el sector público bajo el régimen a contrata, aclaró que la iniciativa no reduce ni afecta el fuero maternal en este caso, ya que la contrata corresponde a un acto administrativo y no a un contrato a plazo fijo en los términos del Código del Trabajo. Sin perjuicio de lo anterior, añadió, la indicación a presentar excluye de la norma respectiva del proyecto a los contratos plazo fijo, a fin de evitar dudas interpretativas sobre la materia.

Concluyó señalando que el proyecto de ley en análisis busca ser más justo, en pro de los niños y niñas de nuestro país, particularmente los más pobres, ya que los recursos fiscales contemplados para ello se han focalizado a dicho sector, intentando corregir la regresividad de un beneficio que hoy se destina, en mayor medida, a los hogares de más altos ingresos.

Finalmente, el señor Ministro Secretario General de la Presidencia afirmó que este es un momento histórico que ha sido un anhelo de diversos sectores políticos durante largo tiempo, por lo que agradeció la votación unánime de los miembros de las Comisiones unidas para aprobar la idea de legislar. Agregó que la política que se implementará por medio de este proyecto, colocará a Chile en una frontera que permitirá ver a nuestro país con una mirada de desarrollo, propia del siglo XXI, con una perspectiva de futuro.

Valoró, además, el alto nivel de cumplimiento del actual Gobierno respecto de los anuncios de campaña. Declaró sentirse orgulloso de una Administración que en poco tiempo ha sido capaz de colocar en la agenda pública un tema como éste.

Sin embargo, añadió, aun hay asuntos pendientes de resolver, como por ejemplo, la desigual distribución de los ingresos en Chile. Sobre el particular, indicó que dicho problema no se resuelve sin modificar otras áreas de relevancia, entre ellas la educación. Estudios modernos revelan que, si bien es importante el proceso cognitivo, tanto o más significativo es el proceso afectivo y, con este proyecto de ley, se da un gran paso en dicha materia. Lo que se hace es perfeccionar un instrumento de política social en el corto plazo; se extienden beneficios en un proceso de formación de capital humano como pocas veces se hace en un país de escasos recursos como el nuestro. Para ello la iniciativa contempla extender el permiso postnatal a seis meses, se fomenta la lactancia y el apego, se amplia la cobertura del sistema de protección a la maternidad incluyendo a quienes nunca se han beneficiado del mismo, se focalizan los recursos, es decir, se trata de un gran esfuerzo de carácter histórico. Destacó, asimismo, la activa colaboración de los diversos sectores políticos en aras de perfeccionar la iniciativa, trabajo a partir del cual se han elaborado las indicaciones próximas a someter a la consideración parlamentaria y que han recogido las inquietudes en este debate manifestadas. El Congreso Nacional es un espacio donde se puede y se deben construir los acuerdos. En ese espíritu, celebra la aprobación en general del proyecto y solicitó conservar la misma mirada para la aprobación en particular de la iniciativa.

Seguidamente, en la misma sesión, se dio lugar a la discusión en particular de la iniciativa, la cual se consigna a continuación.

DISCUSIÓN EN PARTICULAR

El proyecto de ley en informe consta de tres artículos permanentes, el primero de los cuales introduce modificaciones al Código del Trabajo, en tanto que el segundo, modifica el decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, y el tercero, establece la vigencia de la ley. Asimismo, la iniciativa en examen contempla seis artículos transitorios.

A continuación, se efectúa una relación de las disposiciones que contempla el proyecto, así como también se transcriben las normas cuya modificación se propone, se consigna una relación de las distintas indicaciones presentadas y se registran los acuerdos adoptados a su respecto.

Se deja constancia que, durante el debate, diversos integrantes de las Comisiones unidas solicitaron votación separada respecto de las normas del proyecto que en cada caso se consignará en su oportunidad, de conformidad a lo dispuesto en el artículo 164 del Reglamento del Senado.

Artículo 1°

Esta disposición está encabezada del modo que sigue:

“Artículo 1°.- Introdúcense las siguientes modificaciones al Código del Trabajo, cuyo texto refundido, coordinado y sistematizado fue fijado por el decreto con fuerza de ley N° 1, de 2002, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social:”.

- Puesto en votación el encabezamiento de la norma en examen, fue aprobado, sin modificaciones, por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas, Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Rossi, Ruiz-Esquide y Uriarte.

A continuación, el referido artículo 1° de la iniciativa, mediante dos numerales, introduce un conjunto de modificaciones al Código laboral.

Número 1)

Reemplaza los artículos 195 a 199 y 200 a 201 del Código del Trabajo, por otros del tenor que sigue, e incorpora a dicho cuerpo de leyes un artículo 197 bis, nuevo.

Por consiguiente, las normas sobre las cuales recae este numeral 1 del artículo 1° del proyecto de ley, corresponden a aquellas que integran el Título II del Libro II del Código del Trabajo, relativo a la Protección a la Maternidad, y están referidas al descanso de maternidad (pre y postnatal) (artículo 195), al descanso prenatal suplementario en caso de enfermedad que sea consecuencia del embarazo (artículo 196), al procedimiento a seguir ante el empleador para hacer uso del descanso maternal (artículo 197), al subsidio a percibir durante los señalados períodos de permiso (artículo 198), a la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año (artículo 199), al permiso en el caso de quien tiene judicialmente la tuición o el cuidado personal de un menor de edad inferior a seis meses (artículo 200), y al fuero maternal (artículo 201).

Las Comisiones unidas debatieron cada una de las referidas disposiciones conforme a la votación separada que fuera solicitada en su oportunidad y que más adelante se registrará. El debate y los correspondientes acuerdos, por tanto, se consignan en este informe de la misma manera, separadamente, respecto de cada una de dichas normas.

Artículo 195

Respecto del artículo 195 del Código del Trabajo, el texto propuesto por el proyecto señala:

“Art. 195.- Las trabajadoras tendrán derecho a un descanso de maternidad de seis semanas antes del parto y doce semanas después de él. Con todo, hasta dos semanas del reposo prenatal podrán ser traspasadas por la trabajadora a su periodo de descanso postnatal, en caso de contar con expresa autorización del médico tratante. En cualquier caso, si se presentaren cuadros que ameriten reposo, a juicio del profesional tratante, se iniciará inmediatamente el reposo prenatal, quedando sin efecto el traspaso del tiempo restante al descanso postnatal.

El padre tendrá derecho a un permiso pagado de cinco días en caso de nacimiento de un hijo, el que podrá utilizar a su elección desde el momento del parto, y en este caso será de forma continua, excluyendo el descanso semanal, o distribuirlo dentro del primer mes desde la fecha del nacimiento. Este permiso también se otorgará al padre que se encuentre en proceso de adopción, y se contará a partir de la notificación de la resolución que otorgue el cuidado personal o acoja la adopción del menor, en conformidad a los artículos 19 y 24 de la ley N° 19.620. Este derecho es irrenunciable.

Si la madre muriera en el parto o durante el periodo de permiso posterior a éste, dicho permiso o el resto de él que sea destinado al cuidado del hijo, corresponderá al padre o a quien le fuere otorgada la custodia del menor, quien gozará del fuero establecido en el artículo 201 de este Código y tendrá derecho al subsidio a que se refiere el artículo 198.

El padre que sea privado por sentencia judicial del cuidado personal del menor, perderá el derecho a fuero y subsidio establecidos en el inciso anterior.

Los derechos referidos en el inciso primero no podrán renunciarse y durante los períodos de descanso queda prohibido el trabajo de las mujeres embarazadas y puérperas.

Asimismo, no obstante cualquiera estipulación en contrario, deberán conservárseles sus empleos o puestos durante dichos períodos, incluido el periodo establecido en el artículo 197 bis.”.

La norma vigente del artículo 195 del Código del Trabajo, establece:

“Artículo 195. Las trabajadoras tendrán derecho a un descanso de maternidad de seis semanas antes del parto y doce semanas después de él.

El padre tendrá derecho a un permiso pagado de cinco días en caso de nacimiento de un hijo, el que podrá utilizar a su elección desde el momento del parto, y en este caso será de forma continua, excluyendo el descanso semanal, o distribuirlo dentro del primer mes desde la fecha del nacimiento. Este permiso también se otorgará al padre o la madre, sin perjuicio de lo dispuesto en el inciso primero del artículo 200, que se le conceda la adopción de un hijo, contado desde la respectiva sentencia definitiva. Este derecho es irrenunciable.

Si la madre muriera en el parto o durante el período del permiso posterior a éste, dicho permiso o el resto de él que sea destinado al cuidado del hijo, corresponderá al padre, quien gozará del fuero establecido en el artículo 201 de este Código y tendrá derecho al subsidio a que se refiere el artículo 198.

El padre que sea privado por sentencia judicial del cuidado personal del menor, perderá el derecho a fuero establecido en el inciso anterior.

Los derechos referidos en el inciso primero no podrán renunciarse y durante los períodos de descanso queda prohibido el trabajo de las mujeres embarazadas y puérperas.

Asimismo, no obstante cualquiera estipulación en contrario, deberán conservárseles sus empleos o puestos durante dichos períodos.”.

Inciso primero

Al iniciar el estudio de este precepto, el Honorable Senador señor Muñoz Aburto solicitó votación separada respecto de las oraciones segunda y tercera del inciso primero del artículo 195 propuesto por el proyecto.

- Conforme a lo anterior, puesta en votación la oración inicial del inciso primero del artículo 195, fue aprobado, sin enmiendas, por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas, Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Rossi, Ruiz-Esquide y Uriarte.

- Luego, sometidas a votación las oraciones segunda y tercera del inciso primero del artículo 195, fueron rechazadas por 6 votos en contra y 4 a favor. Votaron por la negativa los Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz-Esquide, y por la afirmativa, los Honorables Senadores señores Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte.

Fundamentaron su voto, los siguientes integrantes de las Comisiones unidas, en los términos que se reseñan a continuación.

El Honorable Senador señor Longueira expresó que esta norma permite que la madre trabajadora traspase semanas desde el pre al postnatal, previa autorización de su médico tratante. Destacó que la disposición contempla esa restricción, ya que para proceder a este traslado de semanas, es indispensable contar con la venia del respectivo profesional. Se trata, entonces, de una libertad que se reconoce a la mujer, pero que no se concede en forma absoluta porque está sujeta a una autorización previa que representa un resguardo para la salud, tanto de la suya propia como la del niño que está por nacer. Al negar esta facultad, enfatizó, se está restando a la mujer la posibilidad de elegir por un traspaso de semanas que, además, le permitiría extender aún más el período postnatal. Indicó que la referida libertad resulta razonable, sobre todo si se considera que, para hacer uso de ella, debe tratarse de un embarazo sano, sin complicaciones, que permita el traspaso de tiempo, y que se requiere, además, la aquiescencia del médico tratante. No advierte motivos, señaló, para no contemplar en la ley esta posibilidad. En el entendido antedicho, concluyó, su voto fue favorable a esta propuesta legislativa.

El Honorable Senador señor Muñoz Aburto se manifestó contrario al traslado de semanas desde el período previo al parto hacia el permiso posterior al mismo. Ello, explicó, por cuanto, al tenor de los antecedentes proporcionados ante estas Comisiones unidas, tal traslado resulta altamente inconveniente tanto para la salud de la madre como para la del menor, por lo que no parece aconsejable ofrecer esta posibilidad. De ahí, entonces, su voto en contra de la norma en cuestión.

La Honorable Senadora señora Rincón indicó que, si bien en un principio parecía razonable la opción de traspasar semanas del pre al postnatal, tras la información recibida durante este debate de parte de los especialistas en la materia, aparece más claro que el referido traslado es muy complejo y riesgoso. Agregó que la realidad de nuestro país demuestra que un alto porcentaje de las mujeres embarazadas es atendido por matronas, quienes se manifestaron contrarias a la reducción del prenatal vía traslado de semanas, atendido lo altamente peligroso que ello resulta para la madre y para el menor. De hecho, recordó, las mismas matronas han expresado que la autorización a que hace mención la norma, no será otorgada por estas profesionales, atendidos los riesgos que ello significa.

Por último, Su Señoría advirtió que el texto de la norma en examen adolece de una falta de precisión, toda vez que, primero se refiere al “médico tratante”, en circunstancias que, posteriormente, habla del “profesional tratante”, imprecisión que habría sido necesario corregir.

Conforme a lo señalado, su voto fue, en esta materia, desfavorable a la iniciativa.

Incisos segundo a sexto

- Enseguida, puestos en votación los incisos segundo a sexto del artículo 195, fueron aprobados, sin modificaciones, por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas, Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Rossi, Ruiz-Esquide y Uriarte.

Artículo 196

Para el artículo 196 del Código del Trabajo, la propuesta del proyecto de ley consulta el siguiente texto:

“Art. 196.- Si durante el embarazo se produjere enfermedad como consecuencia de éste, comprobada con una licencia médica, la trabajadora tendrá derecho a un descanso prenatal suplementario. En estos casos, no se podrá optar por el traspaso de semanas de descanso a que alude el inciso primero del artículo 195.

Si el parto se produjere después de las seis semanas siguientes a la fecha en que la mujer hubiere comenzado el descanso de maternidad, el descanso prenatal se entenderá prorrogado hasta el alumbramiento y desde la fecha de éste se contará el descanso puerperal, lo que deberá ser comprobado, antes de expirar el plazo, con la correspondiente licencia médica.

Si como consecuencia del alumbramiento se produjere enfermedad comprobada por una licencia médica, que impidiere regresar al trabajo por un plazo superior al descanso postnatal, el descanso puerperal será prolongado.”.

El artículo 196 del Código del Trabajo en vigencia, señala:

“Artículo 196. Si durante el embarazo se produjere enfermedad como consecuencia de éste, comprobada con certificado médico, la trabajadora tendrá derecho a un descanso prenatal suplementario cuya duración será fijada, en su caso, por los servicios que tengan a su cargo las atenciones médicas preventivas o curativas.

Si el parto se produjere después de las seis semanas siguientes a la fecha en que la mujer hubiere comenzado el descanso de maternidad, el descanso prenatal se entenderá prorrogado hasta el alumbramiento y desde la fecha de éste se contará el descanso puerperal, lo que deberá ser comprobado, antes de expirar el plazo, con el correspondiente certificado médico o de la matrona.

Si como consecuencia del alumbramiento se produjere enfermedad comprobada con certificado médico, que impidiere regresar al trabajo por un plazo superior al descanso postnatal, el descanso puerperal será prolongado por el tiempo que fije, en su caso, el servicio encargado de la atención médica preventiva o curativa.

Los certificados a que se refiere este artículo serán expedidos gratuitamente, cuando sean solicitados a médicos o matronas que por cualquier concepto perciban remuneraciones del Estado.”.

- Puesto en votación el artículo 196 propuesto por la iniciativa legal, fue rechazado por mayoría de votos, con seis votos en contra, de los Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz-Esquide, y cuatro a favor, de los Honorables Senadores señores Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte.

En fundamento de la votación, expusieron sus motivaciones los siguientes miembros de las Comisiones unidas.

El Honorable Senador señor Kuschel indicó que la norma en cuestión aborda tres situaciones que se enfocan en beneficio de la madre y del menor, esto es, primero, que durante el embarazo se produzca una enfermedad como consecuencia de éste; segundo, que el parto se produzca después de seis semanas de iniciado el descanso de maternidad y, tercero, que a consecuencia del alumbramiento se produzca una enfermedad que impida el retorno de la madre al trabajo por un tiempo mayor al descanso postnatal. En todos estos casos, añadió, la norma contempla una solución beneficiosa para madre e hijo, es decir, derecho a un descanso prenatal suplementario, la prórroga del reposo prenatal, y la prolongación del descanso puerperal, respectivamente.

Bajo estas consideraciones, y para que las normas sean armónicas entre sí, Su Señoría votó a favor de la propuesta legislativa.

El Honorable Senador señor Bianchi destacó que la norma propuesta elimina la gratuidad en el otorgamiento de la licencia médica respectiva, lo que representa una desventaja en comparación a la disposición vigente sobre la materia, razón por la cual ha votado en contra de esta norma de la iniciativa.

La Honorable Senadora señora Rincón apuntó que, siendo coherente con lo precedentemente resuelto y, considerando además que la norma en referencia elimina el carácter gratuito de la respectiva licencia médica -carácter antes contemplado para los certificados médicos-, su voto es contrario a la disposición propuesta.

Artículo 197

En cuanto al artículo 197 del Código del Trabajo, el proyecto propone el siguiente texto:

“Art. 197.- Para hacer uso del descanso de maternidad, señalado en el artículo 195, deberá presentarse al jefe del establecimiento, empresa, servicio o empleador un certificado médico o de matrona que acredite que el estado de embarazo ha llegado al período fijado para obtenerlo. Para hacer uso del derecho a trasladar dos semanas del prenatal establecido en el artículo 195, se deberá presentar junto a este certificado, la autorización por escrito del médico o matrona tratante, diez días antes del inicio de dicho período.

El descanso se concederá de acuerdo con las formalidades que especifique el reglamento.”.

El actual artículo 197 del Código del Trabajo dispone:

“Artículo 197. Para hacer uso del descanso de maternidad, señalado en el artículo 195, deberá presentarse al jefe del establecimiento, empresa, servicio o empleador un certificado médico o de matrona que acredite que el estado de embarazo ha llegado al período fijado para obtenerlo.

El descanso se concederá de acuerdo con las formalidades que especifique el reglamento.

Estos certificados serán expedidos gratuitamente por los médicos o matronas a que se refiere el inciso final del artículo anterior.”.

- Puesto en votación el artículo 197 contemplado por la iniciativa, fue rechazado por mayoría de votos, con seis votos en contra y cuatro a favor. Votaron por la negativa los Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz-Esquide, y por la afirmativa, los Honorables Senadores señores Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte.

Fundamentando su decisión, los integrantes de las Comisiones unidas señalaron lo que sigue.

El Honorable Senador señor Rossi expresó que, tal como en el caso de la disposición anterior, la norma propuesta elimina la gratuidad de la licencia médica, a diferencia del artículo vigente que contempla como gratis el respectivo certificado médico, cambio normativo que no comparte.

El Honorable Senador señor Ruiz-Esquide señaló que el tema de los permisos por maternidad, y la posibilidad de traslado de semanas desde el pre al postnatal ha sido latamente discutido y, recordó, que siempre ha estado en contra de dicho traspaso, por las implicancias que ello tiene no sólo en la salud de la madre sino que, particularmente, en la salud y bienestar del niño que está por nacer. No se trata, insistió, de un asunto circunscrito a la eventual libertad de la madre para decidir en torno a estas materias, ya que lo esencial versa sobre lo que es mejor para el menor y su pleno desarrollo. En ese mérito, su voto es contrario a la propuesta en estudio.

El Honorable Senador señor Longueira señaló que esta norma se refiere al funcionario que debe otorgar la certificación o autorización médica respectiva para hacer uso del permiso prenatal o trasladar semanas del mismo al período postnatal, así como también se ocupa del procedimiento a seguir ante el empleador para hacer efectivo el respectivo permiso. Sin embargo, añadió, la referida posibilidad de traslado de semanas -como una manifestación de la libertad de la mujer-, ha sido eliminada del proyecto según lo resuelto precedentemente. No obstante, siendo coherente con sus votos anteriores, ha prestado su aprobación también a esta norma, por ser acorde con las otras propuestas de la iniciativa sobre esta materia.

Por su parte, el Honorable Senador señor Muñoz Aburto recordó que este tipo de disposiciones tiene su origen en un proyecto de ley presentado a tramitación legislativa hace muchos años atrás, el cual perseguía flexibilizar el descanso de maternidad y, para tales efectos, consideraba -tal como lo hace la presente iniciativa-, la posibilidad de trasladar semanas desde el pre al postnatal. Dicho proyecto de ley, acotó, se encuentra aún radicado para su estudio en la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado, cumpliendo su segundo trámite constitucional. Sin embargo, advirtió, desde aquél entonces se manifestó en contra de aprobar una normativa semejante, en la medida que ella vulnera la opinión de los especialistas en la materia, quienes han sostenido persistentemente que dicha alternativa es inviable y, peor aún, altamente perjudicial para la madre y el menor. Por consiguiente, siendo consecuente con lo expresado ya en dicha oportunidad y con lo resuelto precedentemente, vota en contra de la iniciativa en esta materia.

La Honorable Senadora señora Rincón apuntó que, por las mismas razones expresadas respecto a las normas precedentes y, considerando además que se elimina la gratuidad del certificado médico respectivo, su voto es contrario a la propuesta normativa en análisis.

Artículo 197 bis, nuevo

Enseguida, el proyecto de ley incorpora al Código del Trabajo un artículo 197 bis, nuevo, del siguiente tenor:

“Art. 197 bis.- Durante las doce semanas siguientes inmediatas al término del periodo postnatal, existirá un permiso postnatal parental a favor de la madre; no obstante, a elección de aquélla, el padre trabajador podrá hacer uso de dicho permiso a partir de la sexta semana del mismo. La mujer o el padre trabajador que se encuentre haciendo uso de este permiso recibirá el subsidio mencionado en el artículo 198. La base de cálculo del subsidio que origine el permiso postnatal parental, no podrá exceder a la cantidad equivalente a 30 unidades de fomento, al valor que tenga ésta al último día de cada mes anterior al pago, y en la determinación de su monto se considerarán siempre las remuneraciones de la madre, independiente de quien haga uso del permiso. Este tope será también aplicable a las remuneraciones que deban enterarse a los funcionarios de la administración del Estado cuando hagan uso del permiso postnatal parental. Este subsidio se financiará con cargo al Fondo Único de Prestaciones Familiares del decreto con fuerza de ley N° 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.

Con todo, cuando la madre hubiere fallecido o el padre tuviere el cuidado personal del menor por sentencia judicial, le corresponderá el permiso establecido en el inciso anterior, a este último.

La madre o padre cuya remuneración imponible no sea cubierta completamente por el subsidio, podrá trabajar a jornada reducida durante el período correspondiente al permiso postnatal parental. Durante este periodo, la remuneración que se obtenga por la jornada respectiva, sumada al subsidio, en ningún caso podrá superar al promedio de las tres últimas remuneraciones anteriores al inicio de su descanso prenatal, en el caso de la madre, o al inicio del permiso postnatal parental en el caso del padre.

En caso que el derecho establecido en el inciso anterior, se ejerciere ante el empleador, la madre deberá comunicarle mediante carta certificada, enviada al domicilio del empleador 45 días antes del término del periodo postnatal, si decide hacer uso de este derecho.

En caso que el padre haga uso del permiso establecido los incisos anteriores, deberá comunicarlo por escrito a su empleador, mediante carta certificada enviada al domicilio de este con a lo menos diez días de anticipación al comienzo del uso del permiso. Copia de dicha comunicación deberá ser remitida, dentro del mismo plazo, al empleador de la mujer y a la Inspección del Trabajo.

El empleador que obstaculice o impida el uso del permiso establecido en los incisos precedentes, será sancionado con multa a beneficio fiscal de 14 a 150 unidades tributarias mensuales. Cualquier infracción a lo dispuesto en este inciso, podrá ser denunciada a la Inspección del Trabajo, entidad que también podrá proceder de oficio a este respecto.”.

Inciso primero

Respecto del inciso primero del artículo 197 bis, nuevo, en comento, fueron presentadas dos indicaciones por parte del Ejecutivo.

La primera de ellas, individualizada como indicación número 1, propone sustituir, en el referido inciso primero de la norma, el término “sexta” por “séptima”.

La segunda, signada como indicación número 2, sugiere reemplazar, en el mismo inciso primero del precepto en análisis, el primer punto seguido (.) por una coma (,), y agregar la siguiente frase: “por el número de semanas que acuerden, las que deberán ubicarse en el período final del permiso.”.

El Honorable Senador señor Rossi solicitó votación separada respecto de las oraciones primera y segunda del inciso primero del artículo 197 bis, nuevo, señalando que el objetivo tenido en vista para ello es velar por la no discriminación en esta materia.

El Honorable Senador señor Longueira se opuso a la petición anterior, argumentando que dicha votación separada sería, en este caso, improcedente, toda vez que ella implica una intromisión en las facultades del Presidente de la República, única autoridad que, por mandato constitucional, tiene la iniciativa legal exclusiva en torno a una materia de esta naturaleza. La división de la norma, enfatizó, importa generar un mayor gasto fiscal, atribución que está vedada a la iniciativa parlamentaria.

El Honorable Senador señor Chahuán coincidió con lo señalado por el Honorable Senador señor Longueira, subrayando que no es posible votar separadamente la norma en cuestión por cuanto significa aumentar el costo fiscal asociado al proyecto de ley, vulnerando potestades que son exclusivas del Presidente de la República, en concreto las relativas a la administración financiera y presupuestaria del Estado, al tenor de lo establecido en el artículo 65, inciso tercero, de la Carta Fundamental. Bajo ese entendido, hizo reserva de constitucionalidad respecto a esta materia.

El Honorable Senador señor Uriarte indicó que la votación separada solicitada sería inconstitucional y, como tal, inadmisible, en la medida que repercute en el gasto público, aumentándolo, con lo cual se vulneran las normas sobre iniciativa legal exclusiva del Presidente de la República. Al respecto recordó que, de conformidad al inciso final del artículo 65 de la Carta Fundamental, “El Congreso Nacional sólo podrá aceptar, disminuir o rechazar los servicios, empleos, emolumentos, préstamos, beneficios, gastos y demás iniciativas sobre la materia que proponga el Presidente de la República.”.

- Finalmente, la Honorable Senadora señora Rincón, en su calidad de Presidenta de las Comisiones unidas, declaró admisible la petición de votación separada respecto de la norma en referencia.

Atendido lo anterior, los Honorables Senadores señores Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte, formularon, por escrito, un voto de censura a la señora Presidenta de las Comisiones de Trabajo y Previsión Social, y de Salud, unidas, de la que se tomará conocimiento en su oportunidad. Lo anterior, en razón de haber declarado admisible la votación separada respecto de las oraciones primera y segunda del inciso primero del artículo 197 bis del proyecto, por cuanto dicha declaración, a juicio de los firmantes, vulnera las normas constitucionales sobre iniciativa legal exclusiva del Presidente de la República, particularmente lo establecido en el artículo 65, inciso final, de la Carta Fundamental. Agregaron que, de ser aprobada la norma sólo en parte, en lugar de haber un pronunciamiento respecto del inciso completo, se incrementaría el gasto público asociado al proyecto y, a la vez, se desfinanciaría la iniciativa.

El Honorable Senador señor Rossi señaló compartir el criterio manifestado por la señora Presidenta de las Comisiones unidas, toda vez que la norma, tal como está propuesta por la iniciativa legal, genera una discriminación entre las madres trabajadoras de nuestro país y, por consiguiente, vulnera el principio de igualdad ante la ley consagrado en nuestra Constitución Política.

El Honorable Senador señor Muñoz Aburto también expresó su respaldo a lo resuelto por la señora Presidenta de las Comisiones unidas, señalando que la separación de la votación es factible al tenor de lo dispuesto en el artículo 164 del Reglamento de la Corporación.

El Honorable Senador señor Longueira enfatizó que separar la votación de la norma en cuestión, conduce, a la postre, a un mayor gasto fiscal y, por tanto, involucra hacer uso de una facultad que compete en forma exclusiva al Primer Mandatario por expresa disposición constitucional, vulnerando sus atribuciones privativas en materia de administración financiera y presupuestaria del Estado. Señaló que esto podría llevar a límites lamentables, destruyendo la conducta que invariablemente se ha observado en los últimos veinte años, ya que jamás se ha procedido a separar la votación de una norma cuando ello significa aumentar el gasto público.

El Honorable Senador señor Kuschel solicitó una estimación de los costos que importarían ambas propuestas legislativas, es decir, la actual del proyecto en examen y la que resultaría tras dividir la votación de la norma, porque, de prosperar esta última, sin lugar a dudas que se incrementará el gasto fiscal asociado a esta iniciativa. Indicó, asimismo, que la iniciativa legal exclusiva en este orden permite un control del gasto público. En el caso de la especie, además, el establecimiento de un tope al gasto fiscal importa la focalización mínima de los recursos que debe existir en esta materia. Subrayó que aquí no se trata sólo de un problema de discriminación, sino que hay un marco presupuestario que debe respetarse y que, sin embargo, con la votación separada se desvirtúa completamente. Por consiguiente, apuntó, es inadmisible dividir la votación de la norma en referencia, y solicitó, por tanto, que así se declare en consecuencia.

El Honorable Senador señor Uriarte citó nuevamente el artículo 65, inciso final, de la Constitución Política de la República, conforme al cual el Congreso Nacional sólo puede aceptar, disminuir los gastos sometidos a su consideración por el Presidente de la República. Es decir, destacó, existe norma constitucional expresa sobre el particular, la cual se replica en la Ley Orgánica del Congreso Nacional. Lo que ha sucedido durante este debate, añadió, es que ha acogido una propuesta que es inconstitucional pues se cruza con una atribución exclusiva del Ejecutivo. Conforme a lo anterior, hizo un llamado a rechazar la votación separada en cuestión.

Por su parte, el Honorable Senador señor Gómez hizo presente que la misma disposición constitucional antes citada, también señala que al Congreso Nacional le es permitido “rechazar” las propuestas del Ejecutivo, lo que, de suceder en la especie, se encuadraría plenamente en el marco constitucional vigente, al tenor de la norma mencionada. A mayor abundamiento, agregó, la facultad de declarar la admisibilidad o inadmisibilidad de una propuesta o indicación, compete al respectivo Presidente de la Comisión, tal como se ha procedido en este caso y, por tanto, desde esta perspectiva, tampoco habría una irregularidad o un vicio, ni constitucional ni legal. Por lo demás, añadió, no es posible aún afirmar que separar la votación generará necesariamente un mayor gasto fiscal, toda vez que todavía no se ha presentado un informe financiero que consigne dicho mayor costo. Por el contrario, prosiguió, la norma propuesta por el proyecto de ley adolecería de un vicio de constitucionalidad, pues el establecimiento de un tope al subsidio a pagar durante el descanso postnatal parental que se crea, importa una discriminación arbitraria contra las madres trabajadoras, en abierta infracción del principio constitucional de igualdad ante la ley.

Enseguida, el señor Ministro Secretario General de la Presidencia formuló expresa reserva de constitucionalidad respecto de la materia en cuestión. Sin perjuicio de lo anterior, señaló que, más allá de la reclamada vulneración del artículo 65 de la Constitución Política de la República, es preciso reflexionar en torno a este asunto, particularmente en cuanto a los efectos que tendría la aprobación parcial de la norma contemplada en el proyecto de ley. Explicó que, de votarse separadamente las normas contenidas en el inciso primero del artículo 197 bis, aprobándose solamente sus oraciones primera y segunda, rechazándose en lo demás el inciso en referencia, no sólo se eliminaría el tope considerado para el subsidio, sino que, además, se desfinanciaría el proyecto de ley, toda vez que dicha norma, en su parte final, dispone, precisamente, que “Este subsidio se financiará con cargo al Fondo Único de Prestaciones Familiares del decreto con fuerza de ley N° 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.”, es decir, se suprimiría el financiamiento de la nueva normativa propuesta. De consiguiente, apuntó, por un lado, se aumenta el gasto público, porque no es igual contemplar un tope de 30 unidades de fomento que un límite de 66 unidades de fomento -que es el actual para el descanso de maternidad- y, por el otro, se elimina la norma sobre financiamiento. Ello, indicó, no sólo lo impide la Constitución Política de la República, sino que tampoco se condice con la práctica democrática observada durante estos últimos veinte años. Esto, subrayó, generará un grave daño a la política fiscal responsable, que ha sido cuidada con esmero por los distintos gobiernos de nuestro país.

Finalmente, el Honorable Senador señor Longueira solicitó someter a votación la admisibilidad de la votación separada en referencia.

- Por consiguiente, puesta en votación la admisibilidad de la votación separada solicitada respecto de las oraciones primera y segunda del inciso primero del artículo 197 bis del proyecto, ésta fue aprobada por mayoría de votos, con cinco votos a favor y tres en contra. Votaron por la afirmativa los Honorables Senadores señora Rincón y señores Muñoz Aburto, Girardi, Rossi y Ruiz-Esquide. Se pronunciaron por la negativa los Honorables Senadores señores Bianchi, Chahuán y Uriarte. Los Honorables Senadores señores Kuschel y Longueira hicieron constar que no votaban.

En sustento de esta decisión, los miembros de las Comisiones unidas fundamentaron su voto del modo que sigue.

El Honorable Senador señor Kuschel expresó que no votaría la materia por cuanto, en su opinión, la división de la votación, en este caso, es inadmisible, toda vez que implica activar un gasto no contemplado por el Ejecutivo, lo que contraría las atribuciones de éste en el ámbito de su iniciativa legal exclusiva.

El Honorable Senador señor Ruiz-Esquide señaló que, además de lo discriminatoria que puede resultar la norma de fondo en comento, nunca se ha explicado a cabalidad las razones que motivaron el establecimiento del referido tope al subsidio en 30 unidades de fomento, en lugar de fijar dicho límite en una cifra diferente, sea mayor o inferior a ésa.

El Honorable Senador señor Chahuán se remitió a lo antes señalado respecto a la materia, haciendo un llamado a reconsiderar el tema.

El Honorable Senador señor Uriarte manifestó compartir lo expresado anteriormente por los Honorables Senadores Kuschel y Longueira. Además, apuntó, es pertinente precaver un posterior problema ante el Tribunal Constitucional en función de esta indebida separación de la votación.

El Honorable Senador señor Muñoz Aburto indicó que esta no es una práctica inusual, ya que se ha llevado a cabo en oportunidades anteriores. Lo propio acontece, añadió, con la posibilidad de recurrir ante el Tribunal Constitucional, facultad que está siempre presente en estos casos. A modo de ejemplo, citó el proyecto que dio origen a la ley N° 20.123, sobre subcontratación, respecto del cual, en plena tramitación legislativa, se presentó ante el Tribunal Constitucional un requerimiento por parte de diversos parlamentarios con motivo del concepto de empresa que dicha iniciativa contemplaba.

El Honorable Senador señor Bianchi sostuvo que la norma en examen involucra una situación muy compleja respecto de las madres trabajadoras que se desempeñan en las regiones extremas del país, toda vez que ellas, particularmente las que prestan servicios en el sector público, podrían ser rápidamente afectadas por el límite de las 30 unidades de fomento. De ahí, entonces, que el texto del proyecto, desde una perspectiva del fondo del asunto, le genera, en esta parte, ciertas dudas. Sin perjuicio de lo anterior, votó en contra de la admisibilidad en cuestión.

La Honorable Senadora señora Rincón indicó que no ha sido posible aún obtener un nuevo informe financiero desde el Ministerio de Hacienda que esclarezca a cabalidad el costo fiscal asociado a ese proyecto de ley. Añadió que el informe presentado refleja un gasto estimado por concepto de pago de subsidio con tope de 30 unidades de fomento, que resulta ser una cifra prácticamente equivalente a lo invertido el año pasado en pagar el subsidio por descanso de maternidad sin el mencionado tope, es decir, con el límite vigente de 66 unidades de fomento. Por consiguiente, es preciso tener a la vista la estimación de dicho costo, pero sin considerar el referido tope de las 30 unidades de fomento, a fin de poder evaluar la eventual incidencia financiera de dicha medida.

A continuación, el Honorable Senador señor Longueira solicitó votación separada respecto de cada una de las oraciones que integran, en punto aparte y en punto seguido, todos los incisos de cada uno de los artículos del proyecto de ley.

Al tenor de lo anterior, las Comisiones unidas analizaron la iniciativa en dichos términos.

-Por consiguiente, puesta en votación la primera oración del inciso primero del artículo 197 bis, fue aprobada por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas, Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Rossi, Ruiz-Esquide y Uriarte.

-Con la misma votación unánime consignada precedentemente, fueron aprobadas las indicaciones números 1 y 2 del Ejecutivo, ambas recaídas en la primera oración del inciso primero del mencionado artículo 197 bis.

-Luego, puesta en votación la segunda oración del inciso primero del artículo 197 bis, fue aprobada, sin enmiendas, por idéntica unanimidad.

-Enseguida, sometidas a votación las oraciones tercera, cuarta y quinta del inciso primero del artículo 197 bis, el resultado fue, 5 votos en contra de los Honorables Senadores señora Rincón y señores Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz-Esquide, 4 votos a favor de los Honorables Senadores señores Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte, y 1 abstención del Honorable Senador señor Bianchi. Atendido que la abstención determinaba que las proposiciones que se votaron quedaban sin resolverse, se precedió de inmediato a una nueva votación.

Repetida la votación y tras registrarse el mismo resultado anterior, las oraciones en referencia quedaron rechazadas al considerarse la abstención como voto favorable a la posición que obtuvo el mayor número de votos (artículo 178 del Reglamento del Senado).

Fundamentando la votación, los integrantes de las Comisiones unidas señalaron lo siguiente.

El Honorable Senador señor Longueira expresó que ha votado a favor la norma en debate, toda vez que rechazarla significa, en definitiva, desestimar la extensión del permiso postnatal. En efecto, explicó, tras eliminar esta norma, cae el sustento económico del proyecto de ley por cuanto, si bien se contemplará un permiso extendido, éste no estará financiado, pues no habrá subsidio y, por tanto, tampoco habrá cálculo alguno que efectuar. Señaló parecerle increíble que se haya producido semejante votación como la recientemente registrada. Reiteró ser partidario de establecer un tope al subsidio en 30 unidades de fomento, toda vez que ello permite focalizar el gasto público destinado a financiar este beneficio. Para que dicho límite no fuera pertinente, el beneficio tendría que ser universal, característica que éste aún no tiene en nuestro país. Con lo resuelto precedentemente, enfatizó, el proyecto de ley queda sin financiamiento para extender el postnatal. El límite actual al subsidio del descanso de maternidad es de 66 unidades de fomento, es decir, una cifra cercana al millón y medio de pesos, y si se considera que, de acuerdo a la realidad remuneracional de nuestro país, las hombres perciben mayores ingresos que las mujeres, los recursos seguirán siendo destinados a solventar el subsidio a percibir por las madres pertenecientes a los hogares de más altos ingresos. La iniciativa en examen, en cambio, propone una fórmula que permite paliar el carácter regresivo del beneficio, amplía la cobertura del sistema de protección a mujeres que en la actualidad no acceden al mismo, extiende el período del permiso y ofrece un subsidio que, si bien aparece limitado en 30 unidades de fomento, permitirá que el 83% de las madres trabajadoras de nuestro país perciban el equivalente al 100% de sus remuneraciones. Ahora bien, sería preferible que ese millón y medio de pesos -hoy destinado a cubrir el subsidio correspondiente a una sola mujer-, fuera aplicado para que más trabajadoras de menores recursos ingresen al sistema y accedan a sus beneficios. Reiteró que ello es lo que le parece socialmente más justo. Por consiguiente, el tope al subsidio en cuestión, apuntó, resulta ser una eficaz herramienta de focalización de los beneficios y, en razón de ello, su voto fue favorable a la propuesta legislativa.

Por último, solicitó revisar el texto del proyecto de ley para identificar todas las normas del mismo que hacen referencia al artículo 197 bis, ya que, atendido el rechazo de esta parte fundamental del precepto, dichas normas podrían resultar ahora carentes de sentido y desmoronarse tras la eliminación del financiamiento de la iniciativa.

El Honorable Senador señor Chahuán reiteró que, votar en forma separada esta norma, es contrario a la Constitución Política, a la Ley Orgánica del Congreso Nacional y al propio Reglamento del Senado. Asimismo, hizo presente que esta materia fue objeto del análisis efectuado durante las reuniones celebradas entre los representantes del Ejecutivo y parlamentarios de los diversos sectores políticos, quienes abordaron la tarea de estudiar estos temas y considerar las posibilidades de alcanzar puntos de acuerdo en torno a los mismos. Sin embargo, ahora la norma no ha prosperado en razón de una votación separada que, a su juicio, es inadmisible.

El Honorable Senador señor Rossi indicó que, según se ha expresado acá, tras el rechazo de las oraciones tercera a quinta del inciso primero del artículo 197 bis, prácticamente no habría extensión del postnatal. Sin embargo, advirtió, ello no es así, toda vez que las oraciones iniciales del referido inciso primero establecen expresamente un permiso postnatal parental y, por lo tanto, la prolongación del actual descanso postnatal queda consagrada en el texto de la ley. También se ha sostenido, agregó, que el proyecto habría quedado sin financiamiento, lo que tampoco resulta efectivo, por cuanto la misma normativa más adelante hace al efecto remisión al decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que es la regulación relativa al subsidio correspondiente. Lo único que se ha eliminado aquí, subrayó, es la discriminación que significaba para las madres trabajadoras de nuestro país el establecimiento de un tope al subsidio a percibir, particularmente de las pertenecientes a la clase media y las profesionales. Por lo demás, añadió, no hay aún datos claros en esta materia, por ejemplo, en cuanto a cuál es el costo que involucraría un aumento de cobertura de los beneficios del sistema de protección a la maternidad, lo que revela que se ha verificado un proceso poco riguroso desde el punto de vista financiero, que impide tener mayor claridad en torno a los recursos públicos que la iniciativa finalmente implicará.

El Honorable Senador señor Ruiz-Esquide manifestó que no es efectivo que en este debate sólo se defiendan los intereses de las personas de mayores recursos económicos. Se trata, en verdad, de resguardar el derecho que asiste a todos los niños chilenos, con independencia de la situación socio económica de su madre. Tampoco es efectivo, agregó, que los recursos fiscales destinados a estos fines sean de una cuantía extraordinaria, toda vez que, si se revisan las cifras propuestas a la luz del número de nacimientos que se registran al año en nuestro país, es posible constatar que el monto involucrado al efecto por cada niño nacido vivo, no supera el costo de lo que se gasta en una cajetilla de cigarrillos al día, de modo que los fondos fiscales contemplados para ello no son precisamente excesivos, ni mucho menos desestabilizan el erario nacional. Por otra parte, si se quisiera buscar otras alternativas a fin de incrementar los recursos para financiar este sistema, bien podría estudiarse la posibilidad de llevar a cabo una reforma tributaria que permitiera recaudar los fondos necesarios al efecto, tal como lo ha propuesto en más de una oportunidad. Finalmente, indicó que es un error considerar que esta enmienda que se está introduciendo al proyecto tras el rechazo de una parte de la norma en cuestión, genera un problema financiero de proporciones por dejar a la iniciativa sin su sustento económico. Ello, apuntó, muy por el contrario, no es más un nuevo intento para hacer creer que se trata de un desastre económico, en circunstancias que no es tal.

El Honorable Senador señor Kuschel expresó que el asunto en análisis amerita un esfuerzo adicional. Con la votación recientemente registrada en torno a la norma en examen, advirtió, se ha desmoronado el proyecto de ley por cuanto, simplemente, ha quedado sin financiamiento. Con esto, resulta que el texto legal contempla una fórmula de cálculo, pero sin fondos sobre los cuales aplicarla. Agregó que, si se revisan las restantes disposiciones de la iniciativa, es posible constatar que un gran número de ellas hace remisión al artículo 197 bis en comento y, en ese entendido, tales normas pierden todo sentido en la medida que el precepto que les sirve de sustento, ha sido eliminado de la iniciativa legal. En consecuencia, prácticamente no queda proyecto por discutir, porque la mayoría de sus disposiciones se ven afectadas por la supresión de que ha sido objeto parte del inciso primero del artículo 197 bis originalmente propuesto por la iniciativa. En razón de lo anterior, solicitó la unanimidad de las Comisiones unidas para reconsiderar este tema y analizar la posibilidad de reponer en el texto legal la norma sobre financiamiento que ha sido eliminada.

La Honorable Senadora señora Rincón indicó que el beneficio de que tratamos no es un simple subsidio monetario del Estado, es un derecho propio del ámbito de la seguridad social, que retribuye a las mujeres en función del aporte que ellas, como trabajadoras, hacen al sistema. Es justamente en virtud de lo anterior, explicó, que el tope del subsidio está actualmente asociado al monto de su remuneración imponible. Subrayó que en nuestro país existen muchas profesionales que perciben ingresos por una cifra superior a los $600.000 y, además, son jefas de hogar, por lo tanto, no cuentan con el respaldo económico del padre de sus hijos, enfrentando solas la mantención de la familia. A estas mujeres, añadió, con el proyecto en sus actuales términos, se les sanciona por ser madres, ya que deben soportar la rebaja en sus ingresos ante un subsidio que sólo cubre una parte muy limitada de los mismos. Asimismo, agregó, se trata de un proyecto de ley que no se justifica desde la perspectiva del gasto, toda vez que, si se revisan las cifras en esta materia, es posible comprobar que el año 2010 se gastó en descanso de maternidad, con el tope vigente de 66 unidades de fomento, prácticamente lo mismo que hoy se menciona como gasto asociado al permiso postnatal parental. Lo justo, apuntó, es que todas las madres trabajadoras perciban el beneficio, incluyendo aquellas que conforman la clase media de la sociedad chilena, las que también deben ser protegidas y defendidas. Por estimar, entonces, que el proyecto en esta materia resulta discriminatorio y, habida cuenta además, que la iniciativa está igualmente financiada, manifestó votar en contra de la norma en cuestión.

En cuanto a la incidencia de la eliminación de estas normas en las restantes disposiciones de la iniciativa que hacen mención al artículo 197 bis, señaló que es un argumento apresurado sostener que pierden su sentido, toda vez que el artículo en comento es mucho más que su sólo inciso primero y, como es posible constatar de su lectura, muchas de las posteriores referencias al precepto, abordan otras materias reguladas por esta norma en sus demás incisos.

El Honorable Senador señor Longueira insistió que esta modificación al texto legal significa que el proyecto queda sin financiamiento. Reiteró, entonces, su petición de revisar las restantes normas de la iniciativa que hacen alusión a la disposición eliminada, por cuanto, tras dicha supresión, desapareció el fondo destinado a solventar la propuesta legislativa.

El Honorable Senador señor Gómez señaló que las facultades del Congreso Nacional en este campo son limitadas, lo que, incluso, ha dado lugar en más de una oportunidad, a considerar al Parlamento como una suerte de buzón que sólo recibe lo enviado por el Ejecutivo. En ese contexto, agregó, si bien no es factible aumentar los gastos propuestos por el Primer Mandatario, sí es posible disminuirlos o rechazarlos, siendo esto último lo que estaría aconteciendo en la especie. En cuanto a la posibilidad de recurrir al Tribunal Constitucional, señaló que es una alternativa siempre viable para dilucidar las discrepancias en torno a estas materias. En todo caso, en su opinión, aquí no habría una situación reñida con la Carta Fundamental, así como tampoco se generaría un desmoronamiento del proyecto de ley ni de las distintas normas que lo conforman, tras la eliminación de las oraciones finales del inciso primero del artículo en cuestión.

La Honorable Senadora señora Rincón reiteró que las restantes disposiciones de la iniciativa no necesariamente pierden su razón de ser en virtud de lo resuelto precedentemente, ya que no todas hacen referencia al artículo 197 bis en la parte que ha sido suprimida.

Por otra parte, indicó que no es efectivo que la iniciativa legal en estudio quede desfinanciada, por cuanto si bien la norma eliminada hacía mención al decreto con fuerza de ley N° 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, no es menos cierto que el artículo sexto transitorio dispone expresamente que el mayor gasto fiscal que represente esta ley, se financiará, durante el año 2011, con cargo a los recursos de la partida presupuestaria correspondiente al Tesoro Público, de la Ley de Presupuestos del Sector Público. De esta forma, añadió, es el propio Ejecutivo quien está determinando con cargo a qué recursos se financiarán los beneficios. Ahora bien, apuntó, solventar estos costos con los fondos contemplados en el mencionado decreto con fuerza de ley resulta lógico, porque se trata de beneficios del ámbito de la seguridad social, sin embargo, el proyecto de ley considera, además, que este año, el financiamiento será diferente. Sin perjuicio de lo anterior, son aplicables en esta materia las normas del decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que es la regulación relativa al subsidio correspondiente. A mayor abundamiento, agregó, la ley N° 18.418 traspasó al Fondo Único de Prestaciones Familiares y Subsidios de Cesantía, el financiamiento de los subsidios de reposo maternal, razón por la cual no sería necesario establecer en esta ley, otra norma que disponga exactamente lo mismo.

La señora Directora de Presupuestos explicó que la partida presupuestaria correspondiente al Tesoro Público, en su Programa 02, Subsidios, considera entre los gastos, el Subtítulo 24, relativo a Transferencias Corrientes, contemplando en este último, el ítem 01, al Sector Privado, y el ítem 02, al Gobierno Central. En ambos, se consignan asignaciones referidas al Fondo Único de Prestaciones Familiares establecido en el mencionado decreto con fuerza de ley N° 150. De esta forma, apuntó, se proveen los recursos destinados a solventar los gastos derivados de las prestaciones como las que aquí se tratan. Ahora bien, concluyó, si los fondos que se aplicarían para cubrir los subsidios que contempla esta iniciativa de ley han de provenir de dicho Fondo Único y la mención de éste es eliminada del texto legal, entonces el proyecto efectivamente queda sin financiamiento.

Inciso segundo

- Puesto en votación el inciso segundo del artículo 197 bis, fue aprobado, sin enmiendas, por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas, Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Rossi, Ruiz-Esquide y Uriarte.

En fundamento de tal votación, los siguientes integrantes de las Comisiones unidas expresaron lo que sigue.

El Honorable Senador señor Longueira señaló que este inciso hace aplicable el permiso postnatal parental al padre, cuando la madre hubiese fallecido o éste tuviese a su cargo el cuidado personal del menor por sentencia judicial. Sin embargo, añadió, esta norma, tal como la anterior, quedó sin financiamiento al eliminar parte del inciso precedente, y revela que muchas de las restantes disposiciones del proyecto quedarán igualmente desfinanciadas y perderán su sentido como consecuencia de la referida supresión. Se trata, entonces, de revisar una ley que ya no cuenta con fondos de respaldo, en circunstancias que tanto la Constitución Política de la República como la Ley Orgánica del Congreso Nacional disponen que las iniciativas legales que involucran el uso de recursos públicos, deben señalar expresamente la fuente de su financiamiento. Eso, enfatizó, ya no ocurre respecto de este proyecto de ley. No obstante lo anterior, concluyó, su voto ha sido favorable a la iniciativa, en concordancia con sus votaciones anteriores, todas las cuales apoyan la propuesta original del proyecto en examen.

El Honorable Senador señor Kuschel señaló que si no se repone en el texto legal la mención al decreto con fuerza de ley N° 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, simplemente estaríamos en presencia de un proyecto sin financiamiento, o de un financiamiento hipotético. En tal caso, sostuvo, sería pertinente, por ejemplo, que el Ejecutivo presente la indicación respectiva ante la Comisión de Hacienda, con los fines señalados, ya que es fundamental para el cabal cumplimiento de los objetivos del proyecto. Sin perjuicio de lo anterior, votó a favor del inciso en revisión.

Inciso tercero

- Puesta en votación la primera oración del inciso tercero del artículo 197 bis, fue rechazada tras el doble empate registrado, conforme al artículo 182 del Reglamento del Senado. Votaron por la afirmativa los Honorables Senadores señores Bianchi, Chahuán, Kuschel, Longueira y Uriarte, y votaron por la negativa los Honorables Senadores señora Rincón y señores Girardi, Muñoz Aburto, Rossi y Ruiz-Esquide.

- Enseguida, la segunda oración del inciso tercero del artículo 197 bis, resultó consecuencialmente rechazada, tras la eliminación de la primera, por las votaciones precedentemente consignadas.

Fundamentando la votación emitida, los integrantes de las Comisiones unidas manifestaron lo que sigue.

El Honorable Senador señor Longueira señaló que habría sido importante para las madres contar con la posibilidad de reincorporarse a sus puestos de trabajo en jornadas laborales reducidas, permitiéndoles complementar sus ingresos en la parte no cubierta por el subsidio. Esta opción era otra manifestación de la libertad de que podría gozar la madre en estas materias. Reiteró que en nuestro país la cobertura de estos beneficios no es universal, lo que explicaba el tope de las 30 unidades de fomento como herramienta de focalización. Agregó que, al contemplar el derecho en el carácter de irrenunciable y sin la posibilidad de optar por una jornada reducida de trabajo, se impone a la mujer la obligación de renunciar a parte de su remuneración, en lugar de permitirle complementar sus ingresos. Sin embargo, advirtió, un número significativo de las madres trabajadoras prefiere tener esa libertad, toda vez que les habría permitido adoptar la decisión que mejor se ajustara a su propia realidad. Por consiguiente, anotó, ofrecer esta alternativa resultaba una solución inteligente a estos dilemas. Cuando estas opciones no existen, se explica entonces que a las mujeres les resulte más difícil progresar en sus trabajos, ya que la rigidez de las normas no lo permite. Añadió que, con esta fórmula, se protegía a las trabajadoras más vulnerables, a las de menores recursos, ya que se les daba la oportunidad de completar sus ingresos, sin perder el subsidio ni el permiso, reincorporándose al trabajo en una jornada laboral reducida. En cuanto a esta última, señaló que una de las indicaciones del Ejecutivo aclara lo que se entiende por tal para los señalados efectos. De ahí, entonces, su voto a favor de la iniciativa.

El Honorable Senador señor Chahuán señaló que ha prestado su conformidad a la norma en examen por compartir su propuesta, sin embargo, añadió, su preocupación es la falta de financiamiento que ahora afecta a todas estas disposiciones del proyecto.

El Honorable Senador señor Rossi expresó que, en verdad, el concepto de jornada laboral reducida no existe en nuestro Código del Trabajo y, hasta ahora, nadie ha explicado con meridiana claridad a qué se refiere dicha noción, particularmente para los efectos aquí pretendidos. Por otra parte, continuó, la norma establecida en este inciso es casi impracticable, toda vez que es muy poco probable que las madres trabajadoras opten por reducir sus ingresos. Ello, subrayó, restringe la supuesta libertad de elegir a la que antes se ha hecho referencia. Por consiguiente, su voto fue desfavorable a esta iniciativa.

El Honorable Senador señor Ruiz-Esquide señaló que este análisis obliga a reiterar un par de argumentos expresados con anterioridad. Por una parte, añadió, cuando se ofrece esta posibilidad de trabajar en jornada reducida, se coloca, en verdad, a la madre ante un gran dilema, pues debe optar entre sus ingresos económicos o el cuidado de su hijo, decisión que no ha de ser nada fácil para cualquier mujer. Por otra parte, no se trata acá de proteger a las personas que perciben los más altos ingresos o a quienes se encuentran en mejor situación socio económica, como se ha sostenido en más de una ocasión. Lo sustancial aquí es el bienestar de los niños y niñas de nuestro de país, con independencia de toda otra consideración, ya sea de índole económica o laboral. Agregó que cuando se reduce el descanso prenatal, los efectos perjudiciales que afectan al menor pueden no evidenciarse de inmediato, sino que muchos años después, por ejemplo, en los resultados de los exámenes de evaluación escolar, donde se refleja una menor capacidad de aprendizaje por quienes no tuvieron en su primera infancia lactancia materna exclusiva, ni desarrollaron apropiadamente el apego materno. Se ha constatado científicamente que los infantes que no tienen dicha lactancia y apego, pueden llegar a tener una capacidad intelectual de hasta un 50% inferior a la que tiene un menor que sí accedió a tales beneficios. Ahora bien, si se trata de un problema de recursos, insistió, también se pueden buscar soluciones alternativas, como podría ser una reforma tributaria. Lo que sí debe haber, enfatizó, es una firme decisión de invertir en esta materia lo que sea necesario, toda vez que los efectos benéficos, no sólo para los menores y sus madres, sino que para toda la sociedad a largo plazo, son indubitados y ameritan, por tanto, todo esfuerzo económico que haga el Estado a este respecto. Temas como la empleabilidad y otros, deben ser discutidos con posterioridad y en su propio mérito, y no a propósito del asunto central que aquí nos ocupa. Subrayó que la Concertación de Partidos por la Democracia está disponible para tratar las distintas materias que, si bien se vinculan a la presente, no deben ser confundidas con ésta ni menos obstaculizarla, ya que no es ahora la oportunidad para debatir en torno a ellas ni para resolverlas todas.

La Honorable Senadora señora Rincón expresó votar en contra de la norma en estudio, en concordancia con lo resuelto anteriormente, en especial respecto a la eliminación del tope al subsidio en 30 unidades de fomento. Además, indicó, no existe en nuestro ordenamiento jurídico laboral la noción de jornada reducida de trabajo, de modo que no se advierte con claridad la operatividad que tendría la norma propuesta por la iniciativa. A este respecto, concluyó, cabe recordar las observaciones formuladas por la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), la cual advirtió en torno a las dificultades aparejadas a la aplicación práctica de dicha norma.

La señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) señaló que, entre las mujeres más pobres del país, una de cada cuatro madres que tiene trabajo remunerado, percibe un subsidio por descanso de maternidad un 30% inferior a su remuneración. Es decir, conforme a lo aquí resuelto, ellas deberán ajustar sus ingresos no sólo los primeros tres meses de permiso, sino que también durante la extensión del reposo postnatal, pero además, sin la posibilidad de reincorporarse a sus puestos de trabajo, en jornada laboral reducida, para complementar sus ingresos. Dada esa situación, solicitó reconsiderar tal decisión, a fin de resguardar que el beneficio que se otorga, efectivamente sea tal y cumpla el objetivo para el que está concebido.

El Honorable Senador señor Rossi expresó compartir lo señalado, pero estimando necesario buscar una nueva fórmula o estructura del beneficio, ya que, en los términos en que ha sido planteado, se produce una disminución del presupuesto familiar que, indudablemente, hará que el uso del permiso sea ilusorio y que la ley se transforme en letra muerta.

La señora Ministra Directora del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) indicó que el cálculo no dice relación con el tope propiamente tal, ya que el subsidio resulta de un promedio que se aplica a fin de evitar que el uso de estos beneficios se transforme en un negocio o en una fuente de fraude.

Finalmente, la Honorable Senador señor Rincón dejó constancia que la iniciativa legal en estudio no resulta desfinanciada tras la eliminación de la oración final del inciso primero del artículo 197 bis, toda vez que la ley N° 18.418, del año 1985, dispuso expresamente que el pago de los subsidios correspondientes a reposos maternales y permisos por enfermedad del hijo menor de un año, serían de cargo del Fondo Único de Prestaciones Familiares y Subsidio de Cesantía, contemplado en el decreto con fuerza de ley N° 150, de 1981, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social. Por consiguiente, subrayó, sería innecesaria y redundante una norma que, en este proyecto de ley, establezca idéntica destinación de recursos.

A su turno, el señor Subsecretario de Hacienda dejó constancia que lo anteriormente señalado no es del todo efectivo, toda vez que, al eliminarse de la norma del proyecto la referencia al Fondo Único de Prestaciones Familiares y Subsidio de Cesantía, la iniciativa sí queda desfinanciada, por cuanto se suprimió la fuente de recursos que ella contemplaba para solventar el subsidio a pagar en razón del permiso postnatal parental que se crea.

A continuación, el Honorable Senador señor Gómez planteó que, al tenor de lo establecido en el artículo 142 del Reglamento del Senado, es posible solicitar y votar la clausura del debate, cuando la discusión de una disposición haya ocupado media hora, en total, de una sesión, tal como ha acontecido en este caso. Hizo un llamado, entonces, a agilizar el análisis en pro del despacho del proyecto.

El Honorable Senador señor Rossi indicó que lo señalado no cercena la facultad de analizar y discutir en torno al proyecto, toda vez que para ello se ha sobrepasado la media de debate, donde todos han tenido la oportunidad de exponer sus puntos de vista sobre la materia.

El Honorable Senador señor Longueira, habida consideración a lo señalado, solicitó que la votación separada se efectúe, en lo sucesivo, por incisos, y no por oraciones como se procedió hasta ahora en virtud de su petición anterior sobre el particular.

Conforme a lo anterior, las Comisiones unidas procedieron en consecuencia.

Incisos cuarto, quinto y sexto

- Puestos en votación los incisos cuarto, quinto y sexto del artículo 197 bis, fueron aprobados, con una enmienda meramente formal al inciso quinto, por la unanimidad de los miembros de las Comisiones unidas, Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Rossi, Ruiz-Esquide y Uriarte.

Artículo 198

En relación al artículo 198 del Código del Trabajo, la iniciativa contempla en su reemplazo, la siguiente disposición:

“Art. 198.- La mujer que se encuentre en el periodo de descanso de maternidad a que se refiere el artículo 195, de descansos suplementarios y de plazo ampliado señalados en el artículo 196; como también los trabajadores que hagan uso del permiso postnatal parental, recibirán un subsidio calculado conforme a lo dispuesto en el decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, y en el artículo 197 bis, del cual sólo se deducirán las imposiciones de previsión y descuentos legales que correspondan.”.

El artículo 198 del Código del Trabajo, vigente, establece:

“Artículo 198. La mujer que se encuentre en el período de descanso de maternidad a que se refiere el artículo 195, o de descansos suplementarios y de plazo ampliado señalados en el artículo 196, recibirá un subsidio equivalente a la totalidad de las remuneraciones y asignaciones que perciba, del cual sólo se deducirán las imposiciones de previsión y descuentos legales que correspondan.”.

- Sometido a votación el artículo 198 propuesto por el proyecto de ley, fue aprobado, con una enmienda meramente formal, por la unanimidad de los integrantes de las Comisiones unidas, Honorables Senadores señora Rincón, y señores Bianchi, Chahuán, Girardi, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Rossi, Ruiz-Esquide y Uriarte.

El Honorable Senador señor Longueira comentó que, a pesar de ser aprobada la norma, el proyecto ya se encuentra desfinanciado en virtud de las modificaciones de que ha sido objeto, de modo que estas disposiciones posteriores ya no responderían a su sentido original.

El Honorable Senador señor Kuschel manifestó su preocupación en cuanto a que la norma en examen hace referencia a las “imposiciones de previsión y descuentos legales que correspondan”, que deberán ser deducidos del respectivo subsidio. Lo anterior, apuntó, en circunstancias que, tras el desfinanciamiento del proyecto, no se advierte en qué derivará la aplicación práctica de esta disposición y, en particular, de tales descuentos.

La Honorable Senadora señora Rincón expresó no compartir lo señalado. Reiteró que el proyecto de ley no está desfinanciado. Añadió que esta norma, por lo demás, sólo hace referencia a los beneficios y no al financiamiento de los mismos, así como también señala que los cálculos correspondientes deberán efectuarse de conformidad a lo establecido en el decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.

Artículo 199

El artículo 199 del Código del Trabajo es sustituido en el proyecto de ley, por otra norma cuyo texto señala:

“Art. 199.- Cuando la salud de un niño menor de un año requiera de atención en el hogar, centro hospitalario u otro donde se le proporcionen los cuidados necesarios, con motivo de enfermedad grave o gravísima, la madre trabajadora tendrá derecho al permiso y subsidio mencionado en el artículo anterior. En el caso de las enfermedades graves, la base de cálculo del referido subsidio no podrá exceder a la cantidad equivalente a 30 unidades de fomento, considerando el valor de ésta al último día de cada mes anterior al pago, y se determinará de conformidad al artículo 8 bis del decreto con fuerza de ley N° 44, de 1978, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social. Respecto de las enfermedades graves, sólo podrá ejercerse el derecho establecido en este artículo una vez vencido el descanso postnatal y extinguido el plazo señalado en el inciso primero del artículo 197 bis.

En el caso que ambos padres sean trabajadores, cualquiera de ellos y a elección de la madre, podrá gozar del permiso y subsidio referido en el inciso anterior. Tratándose de las enfermedades graves o gravísimas del hijo, para la determinación de la base de cálculo del subsidio, se considerarán siempre las remuneraciones de la madre, independiente de quien haga uso del permiso. Con todo, gozará de los beneficios antes señalados el padre, cuando la madre hubiere fallecido o a él le hubiese sido otorgado el cuidado personal del menor por sentencia judicial.

El carácter de enfermedad grave o gravísima deberá ser acreditado mediante una licencia médica otorgada por el profesional tratante. Dicho profesional, al otorgar la respectiva licencia médica, precisará el diagnóstico del menor; el carácter de grave o gravísima de la enfermedad, y acompañar un informe fundado que detalle los procedimientos utilizados para determinar la patología y que justifique la necesidad de cuidado permanente.

Las enfermedades que se considerarán como graves o gravísimas para acceder a esta licencia, serán determinadas, por un decreto supremo expedido a través del Ministerio de Salud y suscrito también por el Ministro de Hacienda, el que será actualizado, a lo menos, cada tres años. Para la determinación de dichas patologías se estará al procedimiento establecido en un reglamento dictado por el Ministerio de Salud, el que también deberá ser suscrito por los Ministros de Hacienda y del Trabajo y Previsión Social.

Tendrá también derecho a este permiso y subsidio, la trabajadora o el trabajador que tenga a su cuidado un menor de edad inferior a un año, respecto de quien se le haya otorgado judicialmente la tuición o el cuidado personal como medida de protección. Este derecho se extenderá al cónyuge, en los mismos términos señalados en los incisos anteriores.

Si los beneficios precedentes fueren obtenidos en forma indebida, los profesionales o trabajadores involucrados serán solidariamente responsables con los beneficiarios de los subsidios de la restitución de las prestaciones pecuniarias percibidas.