Historia de la Ley

Historia de la Ley

Nº 21.248

Modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social, la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual, de retirar parte de sus fondos previsionales, durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe

Téngase presente

Esta Historia de Ley ha sido construida por la Biblioteca del Congreso Nacional a partir de la información disponible en sus archivos.

Se han incluido los distintos documentos de la tramitación legislativa, ordenados conforme su ocurrencia en cada uno de los trámites del proceso de formación de la ley.

Se han omitido documentos de mera o simple tramitación, que no proporcionan información relevante para efectos de la Historia de Ley.

Para efectos de facilitar la revisión de la documentación de este archivo, se incorpora un índice.

Al final del archivo se incorpora el texto de la norma aprobado conforme a la tramitación incluida en esta historia de ley.

1. Primer Trámite Constitucional: Cámara de Diputados

1.1. Moción Parlamentaria

Moción de Carolina Marzán Pinto, Ricardo Celis Araya, Esteban Velásquez Núñez, Raúl Soto Mardones, Pamela Jiles Moreno, Andrea Parra Sauterel, Patricio Rosas Barrientos, Loreto Carvajal Ambiado, Karim Bianchi Retamales, Jaime Mulet Martínez, Cristina Girardi Lavín, Alejandra Sepúlveda Orbenes, Leonardo Soto Ferrada, Rodrigo González Torres, Renato Garín González, Gastón Saavedra Chandía, Tucapel Jiménez Fuentes, René Saffirio Espinoza y René Alinco Bustos. Fecha 13 de mayo, 2020. Moción Parlamentaria en Sesión 22. Legislatura 368.

Esta historia de la ley fue construida con los documentos disponibles a la fecha de publicación de la ley.

Modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social, la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual, de retirar parte de sus fondos previsionales, durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe Boletín N° 13501-07

I.Antecedentes

a. La Constitución Política asegura a todas las personas el derecho a la seguridad social (artículo 19 N° 18). El constituyente configuró este derecho en la siguiente forma: “Las leyes que regulen el ejercicio de este derecho serán de quórum calificado. La acción del Estado estará dirigida a garantizar el acceso de todos los habitantes al goce de prestaciones básicas uniformes, sea que se otorguen a través de instituciones públicas o privadas. La ley podrá establecer cotizaciones obligatorias. El Estado supervigilará el adecuado ejercicio del derecho a la seguridad social”.

b.La seguridad social tiene por objeto atender los estados de necesidad en que puedan situarse las personas derivados de la incertidumbre propia de la vida. De esta manera, ante situaciones como la vejez, la invalidez o la sobrevivencia se establecen determinadas prestaciones que permiten la subsistencia pese a la existencia de dicho estado de necesidad. Pues bien, en nuestro país, esos estados de necesidad se encuentran regulados por el Decreto Ley N° 3.500, el cual estructura la solución de los mismos a través de la capitalización individual, sistema que coexiste con el antiguo sistema previsional de reparto, en extinción, que administra el IPS y con el especial para las Fuerzas Armadas (CAPREDENA) y de Orden (DIPRECA).

c.De esta manera, a la cotización obligatoria que puede fijar el Estado se le suma la capitalización individual, en que cada una de esas cotizaciones irán a un fondo de propiedad de cada cotizante. De hecho, el artículo 20 H de dicho Decreto Ley dispone en su inciso cuarto que “Los recursos originados en los aportes efectuados por el trabajador serán siempre de su propiedad”. En efecto, “Los trabajadores afiliados al Sistema, menores de 65 años de edad si son hombres, y menores de 60 años de edad si son mujeres, estarán obligados a cotizar en su cuenta de capitalización individual el 10 por ciento de sus remuneraciones y rentas imponibles”, según reza el artículo 17 del cuerpo legal antecedente. Lo anterior sin perjuicio de situaciones excepcionales, como la del trabajo pesado, la cotización voluntaria, entre otras.

d.Estos fondos tienen como finalidad principal la de financiar las pensiones de vejez, de invalidez y de sobrevivencia del afiliado (artículo 51 del Decreto Ley en cuestión), los cuales se rigen por una lógica estrictamente individual, y son administrados por sociedades anónimas especiales denominadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). De esta forma, la cotización obligatoria del 10% de los trabajadores, antes mencionada, no puede destinarse a otra cosa que al financiamiento de dichas pensiones, no pudiendo ser utilizados dichos recursos para otro fin. También permite el referido texto legal retirar excedentes que son de libre disponibilidad de los afiliados, cumpliendo determinadas condiciones.

e.En consecuencia, no existe ni en la Constitución Política, ni el Decreto Ley N° 3.500 alguna norma de carácter general que permita el retiro anticipado de los fondos previsionales de propiedad del trabajador, sea por enfermedad terminal, u otra situación debidamente calificada, como pudiera ser, la situación sanitaria que actualmente vive el país. Lo anterior tiene como excepción el caso restringido de la pensión anticipada, respecto de la cual, la ley exige cumplir requisitos especiales que no se adecúan a la situación actual.

II.Fundamentos de la iniciativa

1.El mundo atraviesa por una difícil situación sanitaria y económica derivada del denominado coronavirus, la cual ha infectado a cientos de miles de personas en países alrededor del mundo, y dejando otros tantos miles de muertos a su paso. Dicha pandemia ya presente en nuestro país, ya tiene a la fecha 10.088 casos de personas contagiadas[1] y se espera que la propagación se agudice en los próximos días. Para estos efectos, S.E., el Presidente de la República, de conformidad al artículo 41 de la Constitución Política de la República, decretó estado de catástrofe en el país por calamidad pública, con la finalidad de premunirse de las herramientas jurídicas previstas en la Carta Fundamental, y en la Ley Orgánica Constitucional de Estados de Excepción.

En efecto, según se lee en el Decreto Nº 104 de 18 de marzo de 2020 de S.E., el Presidente de la República, que declaró dicho estado de excepción constitucional “1º Que, como es de público conocimiento, a partir del mes de diciembre de 2019, hasta la fecha se ha producido un brote mundial del virus denominado coronavirus-2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2) que produce la enfermedad del coronavirus 2019 o COVID-19.

2. Que, con fecha 30 de enero de 2020, el Director General de la Organización Mundial de la Salud, en adelante OMS, declaró que el brote de COVID-19 constituye una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII), de conformidad a lo dispuesto en el artículo 12 del Reglamento Sanitario Internacional, aprobado en nuestro país por el decreto Nº 230, de 2008, del Ministerio de Relaciones Exteriores.

3. Que, el 5 de febrero de 2020, el Ministerio de Salud dictó el decreto Nº 4, de 2020, que decreta Alerta Sanitaria por el período que se señala y otorga facultades extraordinarias que indica por Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) por brote del nuevo coronavirus (2019-NCOV). Dicho decreto fue modificado por el decreto Nº 6, de 2020, del Ministerio de Salud.

4. Que, el 28 de febrero de 2020, la OMS elevó el riesgo internacional de propagación del coronavirus COVID-19 de “alto” a “muy alto”.

5. Que, el 11 de marzo de 2020 la OMS concluyó que el COVID-19 puede considerarse como una pandemia”.

2.Que asimismo, el Ministerio de Salud ha decretado alerta sanitaria, modificando, en distintos decretos que ha dictado, los alcances de la misma, los cuales permiten disponer de un amplio abanico de medidas posibles de adoptar para dar protección a la población.

3.Que atendida la emergencia sanitaria que afecta al mundo y a nuestro país, las medidas adoptadas por los distintos Estados del mundo, particularmente las referidas al aislamiento domiciliario y cuarentenas obligatorias, han tenido un efecto importante en la economía mundial, afectando el crecimiento económico de todos los países del globo, los mercados financieros, y el empleo, puesto que diversos oficios no pueden ser ejercidos sino con una libertad plena de desplazamiento.

4.Este deterioro económico provoca en lo inmediato una falta de liquidez en las familias chilenas, toda vez que numerosos empleos están amenazados, y miles de micro y pequeñas empresas no tienen los ingresos mensuales que les permiten subsistir. Según el propio Banco Central “El escenario macroeconómico que enfrenta la economía chilena ha tenido un rápido y significativo deterioro producto de la expansión global del COVID-19 y las turbulencias financieras asociadas, lo que está afectando negativamente a la economía, impactando a hogares y empresas. En respuesta a estos desarrollos, diversos bancos centrales han adelantado sus decisiones de política monetaria y han anunciado una serie de medidas complementarias destinadas a facilitar la provisión de liquidez y el normal funcionamiento de los mercados de crédito.

Si bien las cifras económicas en Chile aún no incorporan los efectos de estas disrupciones, el ritmo de avance de la enfermedad en el país, las medidas sanitarias ya adoptadas por la autoridad, junto con la revisión de lo que está sucediendo en otros países, sugieren que los impactos en las ventas y flujos de caja de las empresas afectadas podrían ser significativos, en particular para pequeñas y medianas empresas”[2].

5.Que las diputadas y diputados que suscriben el presente proyecto estiman que una positiva herramienta que tiene el Estado para inyectar liquidez a la microeconomía de las familias chilenas consiste en permitir el retiro de una parte de los fondos previsionales que tienen ahorrados los trabajadores, para suplir la caída de sus ingresos y estimular la demanda interna.

En efecto, una de las consecuencias a corto plazo que tendrá esta crisis en el bolsillo de los chilenos es la menor cantidad de circulante con el que contarán para afrontar los distintos gastos para abastecerse, y cumplir con éxito las medidas de la autoridad política y sanitaria. En consecuencia, la utilización de una parte muy reducida de estos fondos permitirá alivianar la pesada carga que hoy tienen miles de chilenos, sin afectar los fondos previsionales en lo futuro, que experimentarán, seguramente, una recuperación, pero a largo plazo. La crisis que experimenta el país es actual, y deben aprovecharse estos recursos para solventar la subsistencia de las familias chilenas.

Asimismo, el principio que inspira a la iniciativa es que el Estado se haga cargo de la crisis sanitaria, y no los trabajadores ni sus recursos. En efecto, para quienes estén habilitados para retirar fondos, el Estado los compensará con la emisión de un bono de reconocimiento a la fecha de jubilación hasta por el monto de lo retirado. De esta manera, la propuesta se erige con mayor responsabilidad desde el punto de vista de los ahorros de los cotizantes, pero también, con un principio de solidaridad a través del esfuerzo estatal.

6.Que para cumplir lo anterior se propone que podrán retirar quienes tengan una pensión proyectada inferior a 25 UF, en cuyo caso, cumpliendo los demás requisitos, el Estado deberá emitir un bono de reconocimiento hasta por el monto total del retiro, y que será pagado en el momento de la jubilación. El monto del retiro podrá ser desde un ingreso mínimo mensual hasta 150 UF, lo cual debe efectuarse en giros mensuales. La reforma de la Carta Fundamental remite el resto de los requisitos a una norma de rango legal.

7.En el trámite legislativo, deberá evaluarse el monto a retirar (que podría ser superior atendida las circunstancias cambiantes de la economía actual) y la necesidad de impetrar como requisito adicional el hecho que el afiliado no tenga otro ingreso laboral superior a un ingreso mínimo mensual, sea a través del seguro de cesantía individual u otro subsidio pagado con fondos públicos. Asimismo deberá evaluarse en el trámite legislativo la conveniencia de que la provisión de fondos con las que las AFP dispongan de los recursos para estos retiros extraordinarios provenga de la liquidación de inversiones colocadas en el extranjero.

8.Que la finalidad del Estado es promover el bien común, para lo cual debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y material posible, con pleno respeto a los derechos y garantías que esta Constitución establece.

Asimismo, constituye un deber del Estado el resguardar la seguridad nacional, dar protección a la población y a la familia, propender al fortalecimiento de ésta, promover la integración armónica de todos los sectores de la Nación y asegurar el derecho de las personas a participar con igualdad de oportunidades en la vida nacional, todo lo anterior, en conformidad al artículo 1º de la Constitución Política de la República. En consecuencia, estos deberes deben impulsar al Estado a incrementar sus esfuerzos para ir en ayuda de los más necesitados de nuestra sociedad, y contribuir para que todos puedan sobrellevar esta crisis de una mejor manera.

III.Idea Matriz

El presente proyecto tiene como idea matriz modificar la Constitución Política para facultar a los afiliados a retirar un monto determinado de los fondos previsionales de su propiedad sin dañar su futura pensión.

IV.Contenido del proyecto de reforma constitucional

El proyecto de reforma constitucional plantea que los afiliados del sistema previsional tendrán derecho a retirar mensualmente desde 5 ingresos mínimos mensuales hasta un máximo de 150 U.F. de su cuenta de capitalización individual, cumpliéndose los siguientes requisitos:

1.Que exista un estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública derivado de una pandemia, o bien, una declaración de alerta sanitaria de la autoridad respectiva.

2.Que los fondos previsionales que en la actualidad registre el afiliado, proyectados a la edad de su jubilación sean insuficientes para financiar una pensión superior a las 25 unidades de fomento, en la forma que determine la ley.

V.Disposiciones de la legislación vigente que se verían afectadas por el proyecto

El proyecto de reforma constitucional modifica el numeral 18 del artículo 19, creando el derecho al retiro de fondos previsionales según lo expresado anteriormente.

POR TANTO:

Los diputados que suscribimos venimos en presentar el siguiente:

PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL

Artículo único: Agréguense los siguientes incisos quinto y sexto al numeral 18 del artículo 19 de la Constitución Política:

“Las personas que sean propietarias de fondos previsionales regulados por un régimen de capitalización individual, cuyo financiamiento provenga de cotizaciones obligatorias, y que no se hayan pensionado, tendrán derecho a retirar, por única vez, desde 5 ingresos mínimos mensuales hasta un máximo de 150 U.F., de su cuenta de capitalización individual, mientras exista el estado de catástrofe por calamidad pública decretada por la autoridad como consecuencia de existir una pandemia en el país. Las personas que ejerzan este derecho no podrán registrar fondos previsionales, que proyectados a la edad de su jubilación, sean suficientes para financiar una pensión superior a las 25 unidades de fomento. El cálculo de esta proyección, y los demás mecanismos necesarios para la ejecución de este derecho deberán regularse por ley.

En el caso de ejercerse este derecho, y una vez efectuados todos los retiros que permita la ley, el Estado calculará y emitirá un título de deuda expresado en dinero que se denominará Bono de Reconocimiento y será representativo del monto total de los retiros efectuados por el beneficiario. El bono de reconocimiento se reajustará en la variación que experimente el Índice de Precios al Consumidor entre la fecha del último retiro, y el último día del mes anterior a la jubilación, y devengará un interés anual del 4%. El bono de reconocimiento se emitirá a nombre del trabajador, y deberá ser abonado por el Estado a la cuenta de capitalización del afiliado al momento de su jubilación.

René Alinco

Jaime Mulet

Alejandra Sepúlveda

Esteban Velásquez

[1] Cifras al 19 de abril de 2020 en https://www.gob.cl/coronavirus/cifrasoficiales/
[2] Disponible en: https://www.bcentral.cl/contenido/-/detalle/reunion-de-politica-monetaria-marzo-2020

1.2. Moción Parlamentaria

Moción de Carolina Marzán Pinto, Ricardo Celis Araya, Esteban Velásquez Núñez, Raúl Soto Mardones, Pamela Jiles Moreno, Andrea Parra Sauterel, Patricio Rosas Barrientos, Loreto Carvajal Ambiado, Karim Bianchi Retamales, Jaime Mulet Martínez, Cristina Girardi Lavín, Alejandra Sepúlveda Orbenes, Leonardo Soto Ferrada, Rodrigo González Torres, Renato Garín González, Gastón Saavedra Chandía, Tucapel Jiménez Fuentes, René Saffirio Espinoza y René Alinco Bustos. Fecha 02 de julio, 2020. Moción Parlamentaria en Sesión 36. Legislatura 368.

Modifica la Carta Fundamental para autorizar el retiro total o parcial de los fondos previsionales, en los casos y bajo las condiciones que señala Boletín N° 13617-07

1.IDEA MATRIZ.

La presente moción tiene por objeto declarar constitucionalmente el derecho de propiedad que detentan los afiliados sobre sus fondos de pensiones y modificar las obligaciones que emanan por la declaración del estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública.

Entendiendo que la causa de tal declaración afecta de manera directa a los derechos fundamentales de locomoción, reunión y propiedad, esta moción viene a proponer una obligación recíproca, de carácter constitucional, a las facultades discrecionales que detenta el Presidente de la República.

Así, se establece como obligación que una vez declarado el estado de excepción constitucional de catástrofe, el poder ejecutivo deberá permitir a todos los afiliados a las administradoras de fondos de pensiones disponer de un porcentaje de sus ahorros, con el objeto de subsanar en parte, las consecuencia económicas que ocasiona la restricción de los derechos de locomoción y de reunión; y la consiguiente imposibilidad de las personas de realizar acciones que reporten ingresos a su economía doméstica.

2.FUNDAMENTOS.

Nuestro sistema privado de pensiones se encuentra en crisis. Parte importante de las razones de la crisis del sistema previsional chileno, se vincula a las múltiples debilidades y carencias del Decreto Ley 3.500, el cual no ha podido cumplir con el objetivo para el cual fue impuesto: entregar pensiones dignas a cada habitante de nuestro país.

Durante los últimos 40 años, nuestro sistema previsional basado en la capitalización individual y administrado por entidades privadas ha mantenido prácticamente intactos sus pilares fundamentales, de acuerdo con el modelo impuesto a partir del mencionado Decreto Ley 3.500 del año 1980.

Lo anterior, sin embargo, no obsta a reconocer que han existido correcciones, con funciones y lógicas distintas, que han procurado enfrentar parte importante de los vacíos y debilidades del sistema. Sin perjuicio de las críticas al modelo impuesto durante la dictadura cívico-militar, críticas que sin duda compartimos, es preciso señalar que mientras ese modelo no haya sido reemplazado, es obligación del legislador el introducir correcciones al mismo, que permitan aseguran el debido funcionamiento del sistema vigente el cual se funda en la propiedad de los dineros de cada uno de los cotizantes de los montos que están en su sus cuentas de capitalización individual y su debida administración por parte de las AFPs, bajo el principio de transparencia.

SOBRE LA VINCULACIÓN ENTRE EL SISTEMA PREVISIONAL Y EL DERECHO DE PROPIEDAD Y LOS FUNDAMENTOS PARA LA MODIFICACIÓN DE NORMAS VINCULADAS AL DERECHO DE PROPIEDAD.

La presente propuesta de reforma establece en primer lugar una modificación a la norma que consagra el derecho constitucional a la propiedad, regulándose determinadas condiciones bajo las cuales puede ejercerse el derecho a la propiedad sobre los fondos previsionales.

Lo anterior es coherente con un conjunto de disposiciones legales que existen en nuestro ordenamiento jurídico, que dan cuenta de la naturaleza jurídica del derecho que tienen los afiliados sobre los fondos previsionales depositados en sus cuentas individuales en el sistema de capitalización individual.

En este sentido, son precisamente los artículos 20 H y 33 del Decreto Ley (en adelante DL) 3500, los que consagran de forma expresa e inequívoca la propiedad que tiene cada uno de los afiliados sobre los fondos previsionales depositados en sus cuentas individuales.

Así, el artículo 20 H) del D.L. 3.500 establece lo siguiente:

“Los aportes que efectúen empleador y trabajador, se depositarán en una cuenta individual, que se abrirá en una Administradora de Fondos de Pensiones o en alguna de las Instituciones Autorizadas, de acuerdo a lo especificado en el contrato. Dichas entidades deberán registrar separadamente en la cuenta de capitalización individual del trabajador los aportes efectuados por éste y por su empleador.

Los recursos originados en los aportes efectuados por el trabajador serán siempre de su propiedad. Por su parte, los recursos originados en los aportes efectuados por el empleador serán de propiedad del trabajador una vez que se cumplan las condiciones establecidas en el contrato respectivo. De esta forma, si el contrato de ahorro establece un período mínimo de permanencia en la empresa, para que los aportes del empleador sean definitivamente de propiedad del trabajador, se requerirá que éste cumpla íntegramente dicho período o que se configure algunas de las causales establecidas expresamente en el contrato para ello. Con todo, si el contrato de trabajo terminase por las causales establecidas en los artículos 161 o 163 bis del Código del Trabajo, los aportes del empleador pasarán a ser de propiedad del trabajador. Si el trabajador no adquiere la propiedad de los recursos originados en aportes efectuados por el empleador, éste deberá retirar dichos recursos, de acuerdo al procedimiento que determine la norma de carácter general a que se refiere el artículo 20 G (…)”.

Por su parte, el artículo 33 del D.L. 3.500 establece lo siguiente:

“Cada Fondo de Pensiones es un patrimonio independiente y diverso del patrimonio de la Administradora, sin que ésta tenga dominio sobre aquellos. Cada Fondo de Pensiones estará constituido por las cotizaciones y aportes establecidos en los artículos 17, 20, 21 y 53, los Bonos de

Reconocimiento y sus complementos que se hubieren hecho efectivos, sus inversiones y las rentabilidades de éstas, deducidas las comisiones de la Administradora.”

Artículo 20.- Cada trabajador podrá efectuar cotizaciones voluntarias en su cuenta de capitalización individual, en cualquier fondo de la administradora en la que se encuentra afiliado o depósitos de ahorro previsional voluntario en los planes de ahorro previsional voluntario autorizados por las superintendencias de Bancos e Instituciones Financieras o de Valores y Seguros, según corresponda, que ofrezcan los bancos e instituciones financieras, las administradoras de fondos mutuos, las compañías de seguros de vida, las administradoras de fondos de inversión y las administradoras de fondos para la vivienda (…)” [el énfasis es nuestro].

Ahora bien, debe recalcarse que, conforme se encuentra reconocido en el referido artículo 33 del cuerpo legal citado, las AFP no tienen dominio sobre cada uno de los Fondos de Pensiones. El citado artículo 20 reafirma la idea de que los afiliados poseen una cuenta individual, que forma parte de su patrimonio, al establecer expresamente que los trabajadores podrán efectuar cotizaciones voluntarias en su cuenta de capitalización individual. En tal sentido, la cuenta de capitalización no es de propiedad de la Administradora, sino del afiliado ejerciendo la Administradora, precisamente, funciones vinculadas a la gestión de un patrimonio ajeno.

Esto es especialmente relevante, toda vez que no teniendo las Administradoras el dominio de los dineros comprendidos dentro de dicho fondo, y no correspondiendo dicha propiedad al Estado, sólo pueden ser propietarios los afiliados, de acuerdo al conjunto de disposiciones señaladas, de forma que las condiciones para el ejercicio de dicho derecho de propiedad, pueden ser establecidas en el estatuto constitucional de protección a la propiedad.

En este mismo sentido, se ha pronunciado el Tribunal Constitucional, reconociendo el derecho de propiedad privativo del cotizante sobre sus cotizaciones. Por citar un caso reciente, en causa rol 7442-2019, en causa sobre inaplicabilidad por inconstitucionalidad de algunos artículos del D.L. Nº 3.500, ha señalado:

“TRIGESIMOSEXTO: Que, desde esta perspectiva, los recursos que forman la cotización y que, por ello, deben incorporarse a la cuenta de capitalización individual, que es administrada por la Administradora de Fondos de Pensiones que determina el trabajador -junto con los que sean producto de la rentabilidad que produzca la inversión de tales dineros-, son de su propiedad, desde que provienen de su remuneración, de la que se extraen para cubrir la contingencia derivada de la vejez, invalidez o sobrevivencia, según sea el caso.

TRIGESIMOSEPTIMO: Que, la circunstancia que esos dineros sean enterados en la cuenta que el afiliado mantiene en la respectiva Administradora de Fondos de Pensiones, tendiente a garantizar el derecho a la seguridad social cuando sobrevenga alguna de aquellas tres contingencias, no altera la naturaleza del vínculo con su cotización ni con los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual, en cuanto a que, desde la perspectiva constitucional, se trata de una relación de dominio que se garantiza mediante el derecho de propiedad asegurado en el numeral 24°.

Así, en su calidad de dueño de los fondos previsionales acumulados, el DL. N° 3.500 reconoce al afiliado una serie de derechos, entre otros, el de poder transferirlos a otra Administradora, elegir el nivel de riesgo que quiere asumir en sus inversiones y decidir efectuar aportes voluntarios en forma individual o colectiva.”.

En general, toda aproximación al estudio de la regulación de la propiedad, debe dar cuenta que el desarrollo del derecho de dominio se ha caracterizado por la convivencia de dos perspectivas del mismo problema. La primera, vinculada a la esfera del titular del derecho de goce y disposición, con las solas limitaciones (externas) que el interés común le imponga. Por su parte, la segunda, en el lugar de los intereses colectivos o comunitarios para, sin desconocer los del titular del derecho, sostener la primacía de los mismos y reducir la libertad del propietario al espacio residual resultante. Una parte de la presente reforma constitucional persigue conciliar estos dos ámbitos vinculados al derecho de propiedad.

En este sentido, el artículo 19 N° 24 de la Constitución Política, establece, en su inciso primero, “el derecho de propiedad en sus diversas especies sobre toda clase de bienes corporales o incorporales”. El derecho de propiedad en sus diversas especies no puede sino estar haciendo mención a las especies de propiedad prevista en los artículos 582, 583 y 584 del Código Civil: la propiedad sobre una cosa corporal, o dominio, la propiedad sobre cosas incorporales, o titularidad de derechos personales y reales; y la propiedad sobre las producciones del talento o del ingenio, aunque esta última tenga una garantía especial. Dentro del dominio constitucionalmente protegido en sus diversas especies, deberá entenderse, entonces, el dominio que el DL 3.500 consagra sobre los fondos previsionales.

Por su parte, la misma Constitución establece que “sólo la ley puede establecer el modo de adquirir la propiedad, de usar, gozar y disponer de ella…”. En este sentido, la esencia del derecho de propiedad se vincula al ejercicio de las facultades del propietario, que en el caso de cosas incorporales será ejercido sobre el derecho a disponer de sus derechos.

Son precisamente las limitaciones derivadas de la regulación del derecho de propiedad, las que justifican reforma constitucional propuesta, que reconoce la facultad del legislador de regular el ejercicio del derecho de propiedad sobre los fondos previsionales, dentro de las limitaciones derivadas de la función social

Así, actualmente nuestra Carta Fundamental dispone en el referido artículo 19 n° 24 que: “solo la ley puede establecer (…) las limitaciones y obligaciones que deriven de su función social. Esta comprende cuanto exijan los intereses generales de la nación, la seguridad nacional, la utilidad y la salubridad públicas y la conservación del patrimonio ambiental.”

Continuando con lo razonado en el fallo del Tribunal Constitucional antes citado, se ha reconocido esta especial clase de propiedad, al señalar: “TRIGESIMOCTAVO: Que, sin embargo, el dominio de que goza el afiliado respecto de los fondos previsionales que administran las AFP, constituye “una propiedad que ha nacido afectada a una finalidad específica: generar pensiones. El afiliado sólo puede usarla con ese fin” Rol 333, c. 9°), es decir, ellos constituyen “un patrimonio de afectación” (Rol 219, c. 39°).

Por lo anterior, el afiliado sólo podrá acceder a los fondos acumulados en su cuenta de capitalización cuando cumpla con los requisitos que establece la ley, los cuales dicen relación con que se haya verificado respecto de él uno de los estados de necesidad que deben ser cubiertos con dichos fondos, como son los de vejez, invalidez y sobrevivencia a que se refiere el DL. N° 3.500.

Ello sucede así porque tales fondos están sujetos a un modo, por cuanto tienen como finalidad específica e inmodificable financiar la respectiva pensión, lo cual no se contrapone con el derecho de propiedad, sino que, por esta circunstancia, nos encontramos aquí con una “especie de propiedad”, de aquellas que el legislador puede configurar, según dispone el propio numeral 24° del artículo 19 de la Carta Fundamental.”.

Por tanto, es el mismo Constituyente el que establece que el legislador se encuentra habilitado para establecer limitaciones derivadas de la función social. Lo anterior presupone que, precisamente, los intereses generales de la nación vinculadas a la seguridad social, pueden autorizar limitaciones y obligaciones al derecho de propiedad derivadas de su función social. Ciertamente, esto es también aplicable al dominio sobre los fondos previsionales, sobre el cuál se pueden establecer limitaciones.

Sin embargo, lo fundamental, es que nunca estas limitaciones podrán afectar su esencia, impidiendo de forma absoluta su ejercicio de propiedad. Hoy en día, no existiendo norma constitucional explícita al respecto, y sólo centrándonos en los términos consagrados por el DL. 3.500, no se encuentra reconocida expresamente la posibilidad de ejercer el derecho de propiedad, aun con limitaciones, sobre los fondos previsionales. Al contrario, hoy en día, el afiliado no está habilitado expresamente para disponer libremente de sus fondos previsionales, a pesar de que forman parte de su derecho de propiedad. La reforma constitucional propuesta persigue enfrentar este problema y para lograr aquel objetivo, se propone modificar nuestra carta fundamental en lo concerniente al régimen de propiedad, dispuesto en el numeral 24 del artículo 19.

De esta manera, se consagraría constitucionalmente el derecho de propiedad sobre los fondos de pensiones, el cual puede verse afectado por una ley, como es el caso del DL 3.500, pero éste, jamás podrá superponerse a una norma fundamental.

MODIFICACIÓN AL CAPÍTULO IV QUE REGULA LOS ESTADOS DE EXCEPCIÓN CONSTITUCIONAL.

Actualmente, el brote de coronavirus, COVID-19, ha traído una crisis humanitaria y sanitaria sin precedentes. Los efectos económicos del mismo han generado repercusiones en todo el mundo, obligando a los Estados de aquellos países que han sufrido altos contagios, a establecer reglas y sistemas que buscan hacer frente a los efectos devastadores que tendrá esta pandemia para el sistema económico y social.

En nuestro país, esto es aún más grave y determinante, en lo que se refiere al sistema de pensiones, donde los afiliados, a pesar de tener el dominio sobre una cuenta que ha sido constituida en base al fruto de su capitalización individual, se encuentran impedidos de realizar retiro alguno, incluso en condiciones humanitarias como las que existen el día de hoy, donde muchos habitantes de nuestro país están sufriendo las consecuencias económicas derivadas de la actual situación sanitaria.

No es posible que la subsistencia económica de los trabajadores de nuestro país esté determinada por la imposibilidad de ejercer su derecho de propiedad, especialmente cuando más lo necesitan. Un trabajador que ha sido responsable cotizando periódica y sistemáticamente, sin interrupciones, sufrirá, de todas maneras, las consecuencias económicas que se derivarán de la grave crisis en la que se encuentra nuestro país, no pudiendo esperar a la restitución de sus fondos una vez llegada la edad de jubilación, precisamente porque hoy en día existe una necesidad imperiosa para disponer, al menos, parcialmente de estos fondos.

Precisamente los límites derivados del fin social de la propiedad, permiten que, por una parte, se establezcan restricciones al ejercicio del derecho de propiedad vinculadas al ejercicio del mismo, pero bajo el límite constitucional de que no puede afectase la esencia del derecho fundamental.

En concordancia con lo anterior, el numeral 1) del artículo único de la reforma constitucional propuesta tiene por objeto consagrar el derecho a la propiedad sobre los fondos contenidos en la cuenta de capitalización individual, no pudiendo estar restringido de forma absoluta el ejercicio del mismo, durante el período en el cual el afiliado no ha llegado a su edad de jubilación. Más aún, es concordante con la regulación constitucional que el ejercicio de ese derecho fundamental, aún cuando se encuentre sujeto a límites, sea previsto por la Carta Fundamental.

Por otra parte, el numeral dos de la reforma constitucional propuesta, tiene por objeto consagrar que, en condiciones excepcionales, como es el caso de la declaración de catástrofe por calamidad pública, se autorice el retiro de fondos previsionales, con obligación de reintegro.

Entendemos que esta modificación también se enmarca como un contrapeso a la total discrecionalidad entregada al presidente de la República para limitar los derechos fundamentales de locomoción y de reunión.

Es muy importante vislumbrar que la justificación de la devolución de los dineros de los afiliados durante un periodo de catástrofe como una contrapeso; ya que en este estado de excepción constitucional se puede restringir la libertad de las personas y con ello, indefectiblemente su capacidad económica.

En tal sentido, le corresponde a la Carta Fundamental, como manifestación de la voluntad soberana, el establecer las restricciones y condiciones en virtud de las cuales se ejercerá el derecho constitucional de propiedad vinculado al dominio sobre los fondos previsionales, respetándose la reserva legal, para que sea el legislador sea quien determine las condiciones, límites, proporciones y mecanismos a través de los cuales se restituirá total o parcialmente los fondos previsionales a los afiliados.

En definitiva, la regulación de las materias señaladas se justifica orgánicamente como reforma constitucional, ya que se trata de especificar su ejercicio respecto del derecho de propiedad con sagrado en el artículo 19 número 24 de la Carta Fundamental, y consecuencialmente, se definen ciertas obligaciones que deben cumplirse por parte de la primera autoridad del Poder Ejecutivo, luego de que la Carta Fundamental, en su artículo 43, le entregue un alto poder de discrecionalidad en la afectación de derechos fundamentales, los cuales impiden el desenvolvimiento económico normal de todos los habitantes en cuyo territorio rija el estado de excepción constitucional de catástrofe.

En base a todo lo anterior, se propone el actual proyecto de reforma constitucional

PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL

ARTÍCULO ÚNICO: Modifíquese la Constitución Política de la República en los siguientes términos:

1)En el CAPÍTULO III, DE LOS DERECHOS Y DEBERES CONSTITUCIONALES, su artículo 19 N° 24, agregándose el siguiente inciso duodécimo nuevo, del siguiente tenor:

“En materia previsional, el afiliado podrá disponer de todo o parte de sus fondos previsionales, en la forma que establezca la ley, incluso antes de llegar a su edad de jubilación.

2)En el CAPÍTULO IV, en el título que regula los “Estados de excepción constitucional”, modifíquese el artículo 43, en los siguientes términos:

a)Reemplácese el inciso tercero por el siguiente:

“Por la declaración del estado de catástrofe, el Presidente de la República podrá restringir las libertades de locomoción y de reunión; y deberá permitir, a todos los afiliados a las Administradoras de Fondos de Pensiones el retiro de hasta un 10% de sus cuentas de capitalización individual. Podrá, asimismo, disponer requisiciones de bienes, establecer limitaciones al ejercicio del derecho de propiedad y adoptar todas las medidas extraordinarias de carácter administrativo que sean necesarias para el pronto restablecimiento de la normalidad en la zona afectada.

b)Agréguese un nuevo inciso cuarto, pasando el actual a ser quinto, del siguiente tenor:

“La ley establecerá el mecanismo a través del cual los afiliados o el Estado deberán reintegrar los fondos retirados de las cuentas de capitalización individual mencionadas en el inciso precedente, una vez cesado el estado de excepción constitucional de catástrofe.

Karim Bianchi Retamales

H. Diputado

Región de Magallanes y la Antártica Chilena.

1.3. Moción Parlamentaria

Moción de Carolina Marzán Pinto, Ricardo Celis Araya, Esteban Velásquez Núñez, Raúl Soto Mardones, Pamela Jiles Moreno, Andrea Parra Sauterel, Patricio Rosas Barrientos, Loreto Carvajal Ambiado, Karim Bianchi Retamales, Jaime Mulet Martínez, Cristina Girardi Lavín, Alejandra Sepúlveda Orbenes, Leonardo Soto Ferrada, Rodrigo González Torres, Renato Garín González, Gastón Saavedra Chandía, Tucapel Jiménez Fuentes, René Saffirio Espinoza y René Alinco Bustos. Fecha 02 de julio, 2020. Moción Parlamentaria en Sesión 36. Legislatura 368.

Modifica la Carta Fundamental, para establecer un mecanismo transitorio de retiro parcial y posterior reintegro de los fondos previsionales, con ocasión de la declaración de un estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública, que signifique grave riesgo para la salud o vida de las personas Boletín N° 13627-07

Fundamentos:

1.- La crisis sanitaria provocada por la pandemia mundial del Virus Covid-19 ha provocado, a la fecha, más de 500 mil fallecidos y más de diez millones de personas contagiadas en todo el mundo. Esta lamentable situación ha acarreado una serie de dificultades y problemas de toda índole, a saber, sanitarias, económicas, sociales, etc. Según la autoridad sanitaria, una de las mejores y más efectivas medidas para evitar contagiarse del virus, es evitar el contacto social, lo cual se logra a través de cuarentenas obligatorias para la población. A raíz de ello, diversos gobiernos alrededor del mundo han ordenado a sus ciudadanos confinamientos masivos, situación inédita para nuestra civilización. Chile no ha estado ajeno a dicho fenómeno, y a pesar de que la autoridad sanitaria tardó en tomar las medidas adecuadas de repliegue, hoy día son varias las ciudades que han restringido el libre tránsito de personas.

2.- Consecuencia de lo anterior, la actividad económica se ha estancado, dada la paralización de gran parte del comercio y otros sectores del mercado. A raíz de esta situación, hoy el mundo experimenta una de las mayores crisis económicas de las últimas décadas. Algunos economistas se aventuran a homologarla con la histórica recesión del año 1929. A nivel local, la crisis económica que atraviesa nuestro país es comparable con la vivida durante la Dictadura Militar, en el año 1982, dada la magnitud de sus efectos, principalmente sociales. Es por ello que el actual gobierno ha desplegado una serie de medidas sanitarias y económicas tendientes a combatir las nefastas consecuencias dejadas por la Pandemia, y que en Chile podrían empeorar. Así, el gobierno ha dispuesto de la aplicación de un plan económico correspondiente a gasto público ascendiente a 12 mil millones de dólares, los cuales servirían para financiar distintas áreas estratégicas para dar impulso económico a nuestro mercado. Imputable a dicho monto, se contempla el gasto de un poco más de mil millones de dólares para financiar el denominado “Ingreso Familiar de Emergencia”, consagrado en las recientemente aprobadas leyes 21.230 y 21.243, el cual generaría un aporte aproximado de cien mil pesos por persona entre quienes integren los porcentajes más vulnerables del Registro Social de Hogares, por los próximos meses. Al mismo tiempo, también con cargo al monto señalado inicialmente, se dispuso un aumento ascendiente a 3 mil millones de dólares tendiente a financiar el Fondo de Garantía para pequeños y medianos empresarios (FOGAPE), a fin de dar oxígeno a aquellos emprendedores que han visto dificultades para sostener sus negocios durante la crisis.

3.- Paralelamente, el gobierno impulsó la ley 21.227 “de protección del empleo”, bajo la cual se dispone la suspensión de los efectos del contrato de trabajo durante tres meses, período en el cual los trabajadores reciben ingresos con cargo a su fondo del seguro de cesantía. Cabe hacer presente que dicha medida no suple en ningún caso la totalidad de la remuneración percibida por el trabajador en virtud del contrato de trabajo objeto de la suspensión, y sólo representa un porcentaje decreciente del mismo, durante el término que dura dicha suspensión. Según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas, cerca de 690 mil personas han debido acogerse a esta ley[1].

4.- Como se puede apreciar, las medidas impulsadas por el gobierno no satisfacen las serias necesidades de las personas durante la presente crisis. Hemos notado ausencia de políticas públicas destinadas hacia la clase media, la cual ha sido duramente golpeada durante los últimos meses a raíz de los efectos del Covid-19, al encontrarse totalmente desprotegida y empobrecida. Sumado a ello, al mes de junio del 2020, los niveles porcentuales de cesantía aumentaron a un 11,2% dentro del trimestre marzo-mayo, lo que equivale a cerca de un millón de personas desempleadas[2], dentro de las cuales no se contabilizan los 690 mil restantes que han sido objeto de la suspensión de su contrato laboral, como se señaló en el punto anterior.

5.- Bajo ese orden de cosas, el panorama nacional no es muy alentador para los meses que restan del presente año. Así lo ha establecido el Banco Central dentro de su Informe sobre Política Monetaria en el mes de abril pasado, donde proyectó una caída del 2,5% del PIB para el presente año 2020, con lo cual nuestro país entraría en una fuerte e inevitable recesión[3]. Por estos motivos, urge tomar medidas económicas y sociales que vayan en directo beneficio de la población, en especial, de la clase media. Lamentablemente el actual gobierno no ha actuado a tiempo y las medidas adoptadas carecen del tinte social necesario para el presente de nuestro país.

6.- El actual contexto descrito es un escenario que requiere se adopten medidas económicas excepcionales que ayuden a las personas a superar de la mejor manera ésta histórica crisis económica. Necesitamos inyectar recursos para aliviar los costos asumidos por la economía familiar, y así dotar de mayor tranquilidad entre quienes no lo están pasando bien. Ante ello, ha surgido la idea de posibilitar a quienes lo necesiten, para hacer un retiro parcial de dinero desde sus fondos previsionales contenidos en las cuentas de capitalización individual. En otras palabras, autorizar a quienes cotizan en el sistema de pensiones regulado por el Decreto Ley 3.500 del año 1980, a acceder a una parte de los fondos (que son de su propiedad), a fin de contar con recursos que sean de utilidad para hacer frente a las necesidades de cada persona. Actualmente, según datos de la Superintendencia de Pensiones, existe un total de USD 196.905 MM (ciento noventa y seis mil novecientos cinco millones de dólares) equivalentes al ahorro de pensiones contenidos en los fondos que administran las AFPs[4]. En moneda local, esto equivale a $160.032.875 MM.

7.- Según datos extraídos desde la Superintendencia de Pensiones[5], hasta abril del año 2020 se contabilizaron 5.526.766 cotizantes dentro del sistema de administradoras de fondos de pensiones, de los cuales, 3,1 millones correspondía a hombres y 2,3 millones a mujeres. Del total señalado, el 38,83% de los cotizantes, esto es, 2.178.160 personas, poseen 5 millones de pesos o menos acumulados dentro de sus fondos de pensiones, quienes, de optar a hacer uso de su derecho a retiro establecido en el presente proyecto, podrían percibir un monto equivalente a seiscientos cincuenta mil pesos (un poco más del equivalente a dos ingresos mínimos mensuales). En la misma situación se encontrarían la mayoría de las 472.324 personas, que actualmente cuentan con fondos acumulados entre 5 a 7 millones de pesos. A su vez, 536.165 personas, que representan el 9,55% de los cotizantes, cuentan actualmente con ahorros entre 7 a 10 millones de pesos, en cuyo caso, podrían hacer retiro de fondos que van entre 700 mil pesos a un millón de pesos.

Por su parte, 620 mil personas (que representan un 11% de los cotizantes), contarían con fondos entre 10 a 15 millones de pesos, los cuales podrían solicitar retiros desde un millón a un millón y medio de pesos, según sea el caso. Las personas pertenecientes al tramo correspondiente entre quienes poseen en sus ahorros previsionales desde 15 millones de pesos hasta 20 millones, que equivalen a un 7,54% de los cotizantes (422 mil afiliados), podrían eventualmente retirar montos desde 1,5 millones a 2 millones de pesos. Por último, 527 mil afiliados (9,49% del total de cotizantes), poseen en sus cuentas de capitalización individual, entre 20 y 30 millones de pesos, pudiendo retirar, en virtud del presente proyecto, desde 2 millones de pesos hasta el tope máximo autorizado de 3 millones de pesos. En la misma situación se encuentran quienes poseen más de 30 millones de pesos en ahorros previsionales. En consecuencia, nuestra iniciativa propone que los afiliados puedan retirar un monto base superior a los ingresos fijados como límite a la línea de la pobreza[6], y también muy superior a lo contemplado en el aporte estatal ofrecido por este gobierno a través del Ingreso Familiar de Emergencia. Se establece un límite máximo susceptible de ser retirado, el cual no podrá ser superior al 10% del total contenido en cada cuenta de capitalización individual de cada afiliado, en virtud de la responsabilidad que debe existir asociada al retiro desde la perspectiva de la estabilidad de los fondos y su rentabilidad.

8.- Finalmente, y con el objeto de minimizar el impacto futuro dentro del monto final que el afiliado recibiría al momento de pensionarse, el proyecto consagra la creación de un Fondo de Reintegro, el cual tendrá por finalidad única ir reestableciendo a las cuentas de capitalización individual, los montos retirados por los afiliados.

Es por lo anterior que, las Diputadas y Diputados firmantes venimos en proponer el siguiente

Es por lo anterior que, las Diputadas y Diputados firmantes venimos en proponer el siguiente

PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL

Artículo Único: Modifíquese la Constitución Política de la República de Chile incorporando una disposición transitoria trigésima novena, en el siguiente sentido:

Disposición Transitoria Trigésima Novena:

Durante la vigencia de un estado de excepción constitucional por calamidad pública que signifique grave riesgo para la salud o vida de los habitantes del país o de una o más regiones, además de sus respectivas prórrogas, y en virtud de lo dispuesto en el artículo 19 número 18 en relación con el artículo 19 número 24 de esta Constitución Política, autorizase a los afiliados al sistema privado de administración de fondos previsionales de capitalización individual, que aún no hayan iniciado su trámite de jubilación, a retirar, de manera parcial, los fondos contenidos en su cuenta de capitalización individual, bajo las condiciones y los límites establecidos en los incisos que siguen.

Los afiliados podrán retirar desde un monto base equivalente a seiscientos cincuenta mil pesos, hasta un monto máximo de tres millones de pesos chilenos. Si el monto máximo autorizado para retiro, de tres millones de pesos chilenos, representare más del diez por ciento del total de los fondos contenidos en la cuenta de capitalización individual del solicitante, sólo se autorizará el retiro de un monto equivalente hasta dicho límite porcentual. Por su parte, si el monto base autorizado a retiro de seiscientos cincuenta mil pesos, representaren más del 10 por ciento del total de fondos contenidos en la cuenta de capitalización individual del solicitante, se autorizará el retiro de éste, de manera excepcional. El retiro de fondos no estará sujeto a cobros adicionales por parte de las administradoras de fondos de pensiones. El monto objeto de retiro no se considerará renta ni estará afecto a tributos de ninguna índole.

Para hacer efectivo el retiro de fondos establecido la presente disposición, las personas deberán ejercer este derecho a través de una solicitud ante la administradora de fondos de pensiones a la cual se encuentran afiliados. La administradora de fondos de pensiones deberá gestionar la entrega al afiliado del monto solicitado durante un término máximo de 10 días corridos contados desde la solicitud de retiro, sin oposición. Para este caso, los afiliados podrán solicitar la entrega de sus fondos en un solo acto o a través de un máximo de cinco mensualidades, las cuales, en su conjunto, no podrán superar el máximo establecido en el inciso anterior. La administradora de fondos de pensiones deberá facilitar instancias no presenciales para que los cotizantes ejerzan el derecho de retiro.

Una vez efectuado el retiro de fondos desde la cuenta de capitalización individual, la administradora de fondos de pensiones deberá informar a la Superintendencia de Pensiones dentro de un plazo de 30 días corridos acerca de aquellos afiliados que hayan ejercido su derecho a retiro y su monto efectivo. La Superintendencia de Pensiones conformará una nómina de aquellos afiliados que realicen retiros de fondos, para los efectos de su reintegro.

Créase el Fondo de Reintegro, cuyo objetivo único será el de financiar el reintegro de los montos retirados desde las cuentas de capitalización individual de aquellos afiliados que hayan ejercido este derecho, durante el estado de excepción constitucional por calamidad pública. El patrimonio del Fondo de Reintegro se financiará mediante un activo que cada administradora deberá mantener, equivalente al 2 por ciento de cada fondo sujeto a su administración. Dicho fondo se regirá, en lo que no sea incompatible, por las reglas del Encaje establecidas en la ley que establece el sistema de pensiones. El Fondo de Reintegro permanecerá vigente hasta cumplir con la totalidad de los reintegros a los retiros solicitados por los afiliados. Una vez cumplido dicho objetivo, el Fondo de Reintegro se entenderá disuelto por el sólo ministerio de la ley. El Estado podrá realizar aportes a los Fondos de Reintegro mantenidos por cada administradora de fondos de pensiones, con el fin de coadyuvar en el reintegro de los montos retirados por cada afiliado que haya ejercido su derecho.

El retiro solicitado por el afiliado desde su fondo de capitalización individual, deberá ser reintegrado a dicha cuenta, por parte de la respectiva administradora, reajustado en virtud de la variabilidad porcentual del índice de precios al consumidor vigente a la fecha del reintegro, con cargo al fondo señalado al inciso anterior. El reintegro se realizará en un solo acto, y se hará efectivo en cualquier momento, contado desde que se ejerce el derecho a retiro hasta antes de que el afiliado cumpla la edad establecida en la ley para tener derecho a la pensión por vejez.

El Estado velará para el oportuno cumplimiento en el reintegro de los fondos retirados por los afiliados.

DIPUTADOS Y DIPUTADAS DE LA REPÚBLICA

[1] Fuente. https://www.elmostrador.cl/mercados/2020/06/30/el-rudo-invierno-de-la-economia-nacional- desempleo-en-dos-digitos-pone-presion-a-la-nueva-agenda-de-medidas-del-gobierno/
[2]Fuente: https://www.elmostrador.cl/mercados/2020/06/30/el-rudo-invierno-de-la-economia-nacional- desempleo-en-dos-digitos-pone-presion-a-la-nueva-agenda-de-medidas-del-gobierno/
[3]Informe sobre Política Monetaria Banco Central de Chile abril 2020.
[4] Fuente: Ficha estadística Previsional N° 91 junio del 2020 Superintendencia de Pensiones de Chile.
[5] Fuente: Superintendencia de Pensiones.
[6] Fijada en $417.348 pesos para un hogar conformado por 4 personas. Fundación Sol: “Los verdaderos Sueldos de Chile” Gonzalo Durán Marco Kremerman agosto 2018.

1.4. Informe de Comisión de Constitución

Cámara de Diputados. Fecha 06 de julio, 2020. Informe de Comisión de Constitución en Sesión 39. Legislatura 368.

?INFORME DE LA COMISIÓN DE CONSTITUCIÓN, LEGISLACIÓN, JUSTICIA Y REGLAMENTO RECAIDO EN LOS PROYECTOS DE REFORMA CONSTITUCIONAL REFUNDIDOS QUE MODIFICAN LA CARTA FUNDAMENTAL PARA INCORPORAR COMO PARTE DEL DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL, LA FACULTAD DE LOS AFILIADOS A UN SISTEMA DE CAPITALIZACIÓN INDIVIDUAL, DE RETIRAR PARTE DE SUS FONDOS PREVISIONALES, DURANTE LA VIGENCIA DE UN ESTADO DE EXCEPCIÓN CONSTITUCIONAL DE CATÁSTROFE.

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Boletines Nos 13501-07, 13617-07 y 13627-07

HONORABLE CÁMARA:

La Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, viene en informar, en primer trámite constitucional y primero reglamentario, los proyectos refundidos de conformidad con lo dispuesto en el artículo 17 A de la ley N°18.918, orgánica constitucional del Congreso Nacional, iniciado en mociones, cuyo detalle es el siguiente:

1.- Autores de la moción N° 13501-07, diputados (as): René Alinco; Jaime Mulet; Alejandra Sepúlveda; Esteban Velásquez.

2.-Autores de la moción N° 13.617-07, diputados (as): Karim Bianchi, Renato Garín; Pamela Jiles; Patricio Rosas; Gastón Saavedra; René Saffirio y Leonardo Soto.

3.- Autores de la moción N° 13.627-07-07, diputados (as): Loreto Carvajal; Ricardo Celis; Cristina Girardi; Rodrigo González; Tucapel Jiménez; Carolina Marzán; Andrea Parra; Raúl Soto.

El proyecto fue informado y aprobado en general y particular por la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento.

I. CONSTANCIAS REGLAMENTARIAS PREVIAS.

1) La idea matriz o fundamental del proyecto: es permitir el retiro de fondos de los afiliados de las administradoras de pensiones, en los montos y de la manera que se indican, en forma excepcional, para mitigar los efectos del estado de excepción constitucional de catástrofe a causa del COVID -19.

2) Quórum de votación.

De conformidad a lo dispuesto en el inciso segundo del artículo 127 de la Constitución Política de la República, el proyecto de reforma requiere el voto conforme de las tres quintas partes de los diputados y senadores en ejercicio.

3) Requiere trámite de Hacienda.

No. Se trata de una reforma constitucional.

4) Aprobación del proyecto en general

Sometido a votación en general el proyecto, es aprobado por los votos mayoritarios favorables de los diputados (as) señores (as) Matías Walker (Presidente de la Comisión); Gabriel Boric; Hugo Gutiérrez; Marcos Ilabaca; Pamela Jiles; René Saffirio, y Leonardo Soto. Votan en contra los señores (as) diputados (as) Jorge Alessandri; Juan Antonio Coloma; Luciano Cruz-Coke; Camila Flores; Gonzalo Fuenzalida, y Paulina Núñez. (07-06-00).

5) Se designó Diputado Informante al señor Matías Walker Prieto.

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II. ANTECEDENTES GENERALES.

Fundamentos y contenido de los proyectos.

A.- Boletín N° 13.501-07

Modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social, la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual, de retirar parte de sus fondos previsionales, durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe.

I. Antecedentes

a. La Constitución Política asegura a todas las personas el derecho a la seguridad social (artículo 19 N° 18). El constituyente configuró este derecho en la siguiente forma: “Las leyes que regulen el ejercicio de este derecho serán de quórum calificado. La acción del Estado estará dirigida a garantizar el acceso de todos los habitantes al goce de prestaciones básicas uniformes, sea que se otorguen a través de instituciones públicas o privadas. La ley podrá establecer cotizaciones obligatorias. El Estado supervigilará el adecuado ejercicio del derecho a la seguridad social”.

b. La seguridad social tiene por objeto atender los estados de necesidad en que puedan situarse las personas derivados de la incertidumbre propia de la vida. De esta manera, ante situaciones como la vejez, la invalidez o la sobrevivencia se establecen determinadas prestaciones que permiten la subsistencia pese a la existencia de dicho estado de necesidad. Pues bien, en nuestro país, esos estados de necesidad se encuentran regulados por el Decreto Ley N° 3.500, el cual estructura la solución de los mismos a través de la capitalización individual, sistema que coexiste con el antiguo sistema previsional de reparto, en extinción, que administra el IPS y con el especial para las Fuerzas Armadas (CAPREDENA) y de Orden (DIPRECA).

c. De esta manera, a la cotización obligatoria que puede fijar el Estado se le suma la capitalización individual, en que cada una de esas cotizaciones irán a un fondo de propiedad de cada cotizante. De hecho, el artículo 20 H de dicho Decreto Ley dispone en su inciso cuarto que “Los recursos originados en los aportes efectuados por el trabajador serán siempre de su propiedad”. En efecto, “Los trabajadores afiliados al Sistema, menores de 65 años de edad si son hombres, y menores de 60 años de edad si son mujeres, estarán obligados a cotizar en su cuenta de capitalización individual el 10 por ciento de sus remuneraciones y rentas imponibles”, según reza el artículo 17 del cuerpo legal antecedente. Lo anterior sin perjuicio de situaciones excepcionales, como la del trabajo pesado, la cotización voluntaria, entre otras.

d. Estos fondos tienen como finalidad principal la de financiar las pensiones de vejez, de invalidez y de sobrevivencia del afiliado (artículo 51 del Decreto Ley en cuestión), los cuales se rigen por una lógica estrictamente individual, y son administrados por sociedades anónimas especiales denominadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). De esta forma, la cotización obligatoria del 10% de los trabajadores, antes mencionada, no puede destinarse a otra cosa que al financiamiento de dichas pensiones, no pudiendo ser utilizados dichos recursos para otro fin. También permite el referido texto legal retirar excedentes que son de libre disponibilidad de los afiliados, cumpliendo determinadas condiciones.

e. En consecuencia, no existe ni en la Constitución Política, ni el Decreto Ley N° 3.500 alguna norma de carácter general que permita el retiro anticipado de los fondos previsionales de propiedad del trabajador, sea por enfermedad terminal, u otra situación debidamente calificada, como pudiera ser, la situación sanitaria que actualmente vive el país. Lo anterior tiene como excepción el caso restringido de la pensión anticipada, respecto de la cual, la ley exige cumplir requisitos especiales que no se adecúan a la situación actual.

II. Fundamentos de la iniciativa

1. El mundo atraviesa por una difícil situación sanitaria y económica derivada del denominado coronavirus, la cual ha infectado a cientos de miles de personas en países alrededor del mundo, y dejando otros tantos miles de muertos a su paso. Dicha pandemia ya presente en nuestro país, ya tiene a la fecha 10.088 casos de personas contagiadas y se espera que la propagación se agudice en los próximos días. Para estos efectos, S.E., el Presidente de la República, de conformidad al artículo 41 de la Constitución Política de la República, decretó estado de catástrofe en el país por calamidad pública, con la finalidad de premunirse de las herramientas jurídicas previstas en la Carta Fundamental, y en la Ley Orgánica Constitucional de Estados de Excepción.

En efecto, según se lee en el Decreto Nº 104 de 18 de marzo de 2020 de S.E., el Presidente de la República, que declaró dicho estado de excepción constitucional “1º Que, como es de público conocimiento, a partir del mes de diciembre de 2019, hasta la fecha se ha producido un brote mundial del virus denominado coronavirus-2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2) que produce la enfermedad del coronavirus 2019 o COVID-19.

2. Que, con fecha 30 de enero de 2020, el Director General de la Organización Mundial de la Salud, en adelante OMS, declaró que el brote de COVID-19 constituye una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII), de conformidad a lo dispuesto en el artículo 12 del Reglamento Sanitario Internacional, aprobado en nuestro país por el decreto Nº 230, de 2008, del Ministerio de Relaciones Exteriores.

3. Que, el 5 de febrero de 2020, el Ministerio de Salud dictó el decreto Nº 4, de 2020, que decreta Alerta Sanitaria por el período que se señala y otorga facultades extraordinarias que indica por Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) por brote del nuevo coronavirus (2019-NCOV). Dicho decreto fue modificado por el decreto Nº 6, de 2020, del Ministerio de Salud.

4. Que, el 28 de febrero de 2020, la OMS elevó el riesgo internacional de propagación del coronavirus COVID-19 de “alto” a “muy alto”.

5. Que, el 11 de marzo de 2020 la OMS concluyó que el COVID-19 puede considerarse como una pandemia”.

2. Que asimismo, el Ministerio de Salud ha decretado alerta sanitaria, modificando, en distintos decretos que ha dictado, los alcances de la misma, los cuales permiten disponer de un amplio abanico de medidas posibles de adoptar para dar protección a la población.

3. Que atendida la emergencia sanitaria que afecta al mundo y a nuestro país, las medidas adoptadas por los distintos Estados del mundo, particularmente las referidas al aislamiento domiciliario y cuarentenas obligatorias, han tenido un efecto importante en la economía mundial, afectando el crecimiento económico de todos los países del globo, los mercados financieros, y el empleo, puesto que diversos oficios no pueden ser ejercidos sino con una libertad plena de desplazamiento.

4. Este deterioro económico provoca en lo inmediato una falta de liquidez en las familias chilenas, toda vez que numerosos empleos están amenazados, y miles de micro y pequeñas empresas no tienen los ingresos mensuales que les permiten subsistir. Según el propio Banco Central “El escenario macroeconómico que enfrenta la economía chilena ha tenido un rápido y significativo deterioro producto de la expansión global del COVID-19 y las turbulencias financieras asociadas, lo que está afectando negativamente a la economía, impactando a hogares y empresas. En respuesta a estos desarrollos, diversos bancos centrales han adelantado sus decisiones de política monetaria y han anunciado una serie de medidas complementarias destinadas a facilitar la provisión de liquidez y el normal funcionamiento de los mercados de crédito.

Si bien las cifras económicas en Chile aún no incorporan los efectos de estas disrupciones, el ritmo de avance de la enfermedad en el país, las medidas sanitarias ya adoptadas por la autoridad, junto con la revisión de lo que está sucediendo en otros países, sugieren que los impactos en las ventas y flujos de caja de las empresas afectadas podrían ser significativos, en particular para pequeñas y medianas empresas” .

5. Que las diputadas y diputados que suscriben el presente proyecto estiman que una positiva herramienta que tiene el Estado para inyectar liquidez a la microeconomía de las familias chilenas consiste en permitir el retiro de una parte de los fondos previsionales que tienen ahorrados los trabajadores, para suplir la caída de sus ingresos y estimular la demanda interna.

En efecto, una de las consecuencias a corto plazo que tendrá esta crisis en el bolsillo de los chilenos es la menor cantidad de circulante con el que contarán para afrontar los distintos gastos para abastecerse, y cumplir con éxito las medidas de la autoridad política y sanitaria. En consecuencia, la utilización de una parte muy reducida de estos fondos permitirá alivianar la pesada carga que hoy tienen miles de chilenos, sin afectar los fondos previsionales en lo futuro, que experimentarán, seguramente, una recuperación, pero a largo plazo. La crisis que experimenta el país es actual, y deben aprovecharse estos recursos para solventar la subsistencia de las familias chilenas.

Asimismo, el principio que inspira a la iniciativa es que el Estado se haga cargo de la crisis sanitaria, y no los trabajadores ni sus recursos. En efecto, para quienes estén habilitados para retirar fondos, el Estado los compensará con la emisión de un bono de reconocimiento a la fecha de jubilación hasta por el monto de lo retirado. De esta manera, la propuesta se erige con mayor responsabilidad desde el punto de vista de los ahorros de los cotizantes, pero también, con un principio de solidaridad a través del esfuerzo estatal.

6. Que para cumplir lo anterior se propone que podrán retirar quienes tengan una pensión proyectada inferior a 25 UF, en cuyo caso, cumpliendo los demás requisitos, el Estado deberá emitir un bono de reconocimiento hasta por el monto total del retiro, y que será pagado en el momento de la jubilación. El monto del retiro podrá ser desde un ingreso mínimo mensual hasta 150 UF, lo cual debe efectuarse en giros mensuales. La reforma de la Carta Fundamental remite el resto de los requisitos a una norma de rango legal.

7. En el trámite legislativo, deberá evaluarse el monto a retirar (que podría ser superior atendida las circunstancias cambiantes de la economía actual) y la necesidad de impetrar como requisito adicional el hecho que el afiliado no tenga otro ingreso laboral superior a un ingreso mínimo mensual, sea a través del seguro de cesantía individual u otro subsidio pagado con fondos públicos. Asimismo deberá evaluarse en el trámite legislativo la conveniencia de que la provisión de fondos con las que las AFP dispongan de los recursos para estos retiros extraordinarios provenga de la liquidación de inversiones colocadas en el extranjero.

8. Que la finalidad del Estado es promover el bien común, para lo cual debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y material posible, con pleno respeto a los derechos y garantías que esta Constitución establece.

Asimismo, constituye un deber del Estado el resguardar la seguridad nacional, dar protección a la población y a la familia, propender al fortalecimiento de ésta, promover la integración armónica de todos los sectores de la Nación y asegurar el derecho de las personas a participar con igualdad de oportunidades en la vida nacional, todo lo anterior, en conformidad al artículo 1º de la Constitución Política de la República. En consecuencia, estos deberes deben impulsar al Estado a incrementar sus esfuerzos para ir en ayuda de los más necesitados de nuestra sociedad, y contribuir para que todos puedan sobrellevar esta crisis de una mejor manera.

III. Idea Matriz

El presente proyecto tiene como idea matriz modificar la Constitución Política para facultar a los afiliados a retirar un monto determinado de los fondos previsionales de su propiedad sin dañar su futura pensión.

IV. Contenido del proyecto de reforma constitucional

El proyecto de reforma constitucional plantea que los afiliados del sistema previsional tendrán derecho a retirar mensualmente desde 5 ingresos mínimos mensuales hasta un máximo de 150 U.F. de su cuenta de capitalización individual, cumpliéndose los siguientes requisitos:

1. Que exista un estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública derivado de una pandemia, o bien, una declaración de alerta sanitaria de la autoridad respectiva.

2. Que los fondos previsionales que en la actualidad registre el afiliado, proyectados a la edad de su jubilación sean insuficientes para financiar una pensión superior a las 25 unidades de fomento, en la forma que determine la ley.

V. Disposiciones de la legislación vigente que se verían afectadas por el proyecto

El proyecto de reforma constitucional modifica el numeral 18 del artículo 19, creando el derecho al retiro de fondos previsionales según lo expresado anteriormente.

POR TANTO:

Los diputados que suscribimos venimos en presentar el siguiente:

PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL

Artículo único: Agréguense los siguientes incisos quinto y sexto al numeral 18 del artículo 19 de la Constitución Política:

“Las personas que sean propietarias de fondos previsionales regulados por un régimen de capitalización individual, cuyo financiamiento provenga de cotizaciones obligatorias, y que no se hayan pensionado, tendrán derecho a retirar, por única vez, desde 5 ingresos mínimos mensuales hasta un máximo de 150 U.F., de su cuenta de capitalización individual, mientras exista el estado de catástrofe por calamidad pública decretada por la autoridad como consecuencia de existir una pandemia en el país. Las personas que ejerzan este derecho no podrán registrar fondos previsionales, que proyectados a la edad de su jubilación, sean suficientes para financiar una pensión superior a las 25 unidades de fomento. El cálculo de esta proyección, y los demás mecanismos necesarios para la ejecución de este derecho deberán regularse por ley.

En el caso de ejercerse este derecho, y una vez efectuados todos los retiros que permita la ley, el Estado calculará y emitirá un título de deuda expresado en dinero que se denominará Bono de Reconocimiento y será representativo del monto total de los retiros efectuados por el beneficiario. El bono de reconocimiento se reajustará en la variación que experimente el Índice de Precios al Consumidor entre la fecha del último retiro, y el último día del mes anterior a la jubilación, y devengará un interés anual del 4%. El bono de reconocimiento se emitirá a nombre del trabajador, y deberá ser abonado por el Estado a la cuenta de capitalización del afiliado al momento de su jubilación.

B.- Boletín N° 13.617-07.

Modifica la Carta Fundamental para autorizar el retiro total o parcial de los fondos previsionales, en los casos y bajo las condiciones que señala.

1. IDEA MATRIZ.

La presente moción tiene por objeto declarar constitucionalmente el derecho de propiedad que detentan los afiliados sobre sus fondos de pensiones y modificar las obligaciones que emanan por la declaración del estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública.

Entendiendo que la causa de tal declaración afecta de manera directa a los derechos fundamentales de locomoción, reunión y propiedad, esta moción viene a proponer una obligación recíproca, de carácter constitucional, a las facultades discrecionales que detenta el Presidente de la República.

Así, se establece como obligación que una vez declarado el estado de excepción constitucional de catástrofe, el poder ejecutivo deberá permitir a todos los afiliados a las administradoras de fondos de pensiones disponer de un porcentaje de sus ahorros, con el objeto de subsanar en parte, las consecuencia económicas que ocasiona la restricción de los derechos de locomoción y de reunión; y la consiguiente imposibilidad de las personas de realizar acciones que reporten ingresos a su economía doméstica.

2. FUNDAMENTOS.

Nuestro sistema privado de pensiones se encuentra en crisis. Parte importante de las razones de la crisis del sistema previsional chileno, se vincula a las múltiples debilidades y carencias del Decreto Ley 3.500, el cual no ha podido cumplir con el objetivo para el cual fue impuesto: entregar pensiones dignas a cada habitante de nuestro país.

Durante los últimos 40 años, nuestro sistema previsional basado en la capitalización individual y administrado por entidades privadas ha mantenido prácticamente intactos sus pilares fundamentales, de acuerdo con el modelo impuesto a partir del mencionado Decreto Ley 3.500 del año 1980.

Lo anterior, sin embargo, no obsta a reconocer que han existido correcciones, con funciones y lógicas distintas, que han procurado enfrentar parte importante de los vacíos y debilidades del sistema. Sin perjuicio de las críticas al modelo impuesto durante la dictadura cívico-militar, críticas que sin duda compartimos, es preciso señalar que mientras ese modelo no haya sido reemplazado, es obligación del legislador el introducir correcciones al mismo, que permitan aseguran el debido funcionamiento del sistema vigente el cual se funda en la propiedad de los dineros de cada uno de los cotizantes de los montos que están en su sus cuentas de capitalización individual y su debida administración por parte de las AFPs, bajo el principio de transparencia.

SOBRE LA VINCULACIÓN ENTRE EL SISTEMA PREVISIONAL Y EL DERECHO DE PROPIEDAD Y LOS FUNDAMENTOS PARA LA MODIFICACIÓN DE NORMAS VINCULADAS AL DERECHO DE PROPIEDAD.

La presente propuesta de reforma establece en primer lugar una modificación a la norma que consagra el derecho constitucional a la propiedad, regulándose determinadas condiciones bajo las cuales puede ejercerse el derecho a la propiedad sobre los fondos previsionales.

Lo anterior es coherente con un conjunto de disposiciones legales que existen en nuestro ordenamiento jurídico, que dan cuenta de la naturaleza jurídica del derecho que tienen los afiliados sobre los fondos previsionales depositados en sus cuentas individuales en el sistema de capitalización individual.

En este sentido, son precisamente los artículos 20 H y 33 del Decreto Ley (en adelante DL) 3500, los que consagran de forma expresa e inequívoca la propiedad que tiene cada uno de los afiliados sobre los fondos previsionales depositados en sus cuentas individuales.

Así, el artículo 20 H) del D.L. 3.500 establece lo siguiente:

“Los aportes que efectúen empleador y trabajador, se depositarán en una cuenta individual, que se abrirá en una Administradora de Fondos de Pensiones o en alguna de las Instituciones Autorizadas, de acuerdo a lo especificado en el contrato. Dichas entidades deberán registrar separadamente en la cuenta de capitalización individual del trabajador los aportes efectuados por éste y por su empleador.

Los recursos originados en los aportes efectuados por el trabajador serán siempre de su propiedad. Por su parte, los recursos originados en los aportes efectuados por el empleador serán de propiedad del trabajador una vez que se cumplan las condiciones establecidas en el contrato respectivo. De esta forma, si el contrato de ahorro establece un período mínimo de permanencia en la empresa, para que los aportes del empleador sean definitivamente de propiedad del trabajador, se requerirá que éste cumpla íntegramente dicho período o que se configure algunas de las causales establecidas expresamente en el contrato para ello. Con todo, si el contrato de trabajo terminase por las causales establecidas en los artículos 161 o 163 bis del Código del Trabajo, los aportes del empleador pasarán a ser de propiedad del trabajador. Si el trabajador no adquiere la propiedad de los recursos originados en aportes efectuados por el empleador, éste deberá retirar dichos recursos, de acuerdo al procedimiento que determine la norma de carácter general a que se refiere el artículo 20 G (…)”.

Por su parte, el artículo 33 del D.L. 3.500 establece lo siguiente:

“Cada Fondo de Pensiones es un patrimonio independiente y diverso del patrimonio de la Administradora, sin que ésta tenga dominio sobre aquellos. Cada Fondo de Pensiones estará constituido por las cotizaciones y aportes establecidos en los artículos 17, 20, 21 y 53, los Bonos de

Reconocimiento y sus complementos que se hubieren hecho efectivos, sus inversiones y las rentabilidades de éstas, deducidas las comisiones de la Administradora.”

Artículo 20.- Cada trabajador podrá efectuar cotizaciones voluntarias en su cuenta de capitalización individual, en cualquier fondo de la administradora en la que se encuentra afiliado o depósitos de ahorro previsional voluntario en los planes de ahorro previsional voluntario autorizados por las superintendencias de Bancos e Instituciones Financieras o de Valores y Seguros, según corresponda, que ofrezcan los bancos e instituciones financieras, las administradoras de fondos mutuos, las compañías de seguros de vida, las administradoras de fondos de inversión y las administradoras de fondos para la vivienda (…)” [el énfasis es nuestro].

Ahora bien, debe recalcarse que, conforme se encuentra reconocido en el referido artículo 33 del cuerpo legal citado, las AFP no tienen dominio sobre cada uno de los Fondos de Pensiones. El citado artículo 20 reafirma la idea de que los afiliados poseen una cuenta individual, que forma parte de su patrimonio, al establecer expresamente que los trabajadores podrán efectuar cotizaciones voluntarias en su cuenta de capitalización individual. En tal sentido, la cuenta de capitalización no es de propiedad de la Administradora, sino del afiliado ejerciendo la Administradora, precisamente, funciones vinculadas a la gestión de un patrimonio ajeno.

Esto es especialmente relevante, toda vez que no teniendo las Administradoras el dominio de los dineros comprendidos dentro de dicho fondo, y no correspondiendo dicha propiedad al Estado, sólo pueden ser propietarios los afiliados, de acuerdo al conjunto de disposiciones señaladas, de forma que las condiciones para el ejercicio de dicho derecho de propiedad, pueden ser establecidas en el estatuto constitucional de protección a la propiedad.

En este mismo sentido, se ha pronunciado el Tribunal Constitucional, reconociendo el derecho de propiedad privativo del cotizante sobre sus cotizaciones. Por citar un caso reciente, en causa rol 7442-2019, en causa sobre inaplicabilidad por inconstitucionalidad de algunos artículos del D.L. Nº 3.500, ha señalado:

“TRIGESIMOSEXTO: Que, desde esta perspectiva, los recursos que forman la cotización y que, por ello, deben incorporarse a la cuenta de capitalización individual, que es administrada por la Administradora de Fondos de Pensiones que determina el trabajador -junto con los que sean producto de la rentabilidad que produzca la inversión de tales dineros-, son de su propiedad, desde que provienen de su remuneración, de la que se extraen para cubrir la contingencia derivada de la vejez, invalidez o sobrevivencia, según sea el caso.

TRIGESIMOSEPTIMO: Que, la circunstancia que esos dineros sean enterados en la cuenta que el afiliado mantiene en la respectiva Administradora de Fondos de Pensiones, tendiente a garantizar el derecho a la seguridad social cuando sobrevenga alguna de aquellas tres contingencias, no altera la naturaleza del vínculo con su cotización ni con los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual, en cuanto a que, desde la perspectiva constitucional, se trata de una relación de dominio que se garantiza mediante el derecho de propiedad asegurado en el numeral 24°.

Así, en su calidad de dueño de los fondos previsionales acumulados, el DL. N° 3.500 reconoce al afiliado una serie de derechos, entre otros, el de poder transferirlos a otra Administradora, elegir el nivel de riesgo que quiere asumir en sus inversiones y decidir efectuar aportes voluntarios en forma individual o colectiva.”.

En general, toda aproximación al estudio de la regulación de la propiedad, debe dar cuenta que el desarrollo del derecho de dominio se ha caracterizado por la convivencia de dos perspectivas del mismo problema. La primera, vinculada a la esfera del titular del derecho de goce y disposición, con las solas limitaciones (externas) que el interés común le imponga. Por su parte, la segunda, en el lugar de los intereses colectivos o comunitarios para, sin desconocer los del titular del derecho, sostener la primacía de los mismos y reducir la libertad del propietario al espacio residual resultante. Una parte de la presente reforma constitucional persigue conciliar estos dos ámbitos vinculados al derecho de propiedad.

En este sentido, el artículo 19 N° 24 de la Constitución Política, establece, en su inciso primero, “el derecho de propiedad en sus diversas especies sobre toda clase de bienes corporales o incorporales”. El derecho de propiedad en sus diversas especies no puede sino estar haciendo mención a las especies de propiedad prevista en los artículos 582, 583 y 584 del Código Civil: la propiedad sobre una cosa corporal, o dominio, la propiedad sobre cosas incorporales, o titularidad de derechos personales y reales; y la propiedad sobre las producciones del talento o del ingenio, aunque esta última tenga una garantía especial. Dentro del dominio constitucionalmente protegido en sus diversas especies, deberá entenderse, entonces, el dominio que el DL 3.500 consagra sobre los fondos previsionales.

Por su parte, la misma Constitución establece que “sólo la ley puede establecer el modo de adquirir la propiedad, de usar, gozar y disponer de ella…”. En este sentido, la esencia del derecho de propiedad se vincula al ejercicio de las facultades del propietario, que en el caso de cosas incorporales será ejercido sobre el derecho a disponer de sus derechos.

Son precisamente las limitaciones derivadas de la regulación del derecho de propiedad, las que justifican reforma constitucional propuesta, que reconoce la facultad del legislador de regular el ejercicio del derecho de propiedad sobre los fondos previsionales, dentro de las limitaciones derivadas de la función social

Así, actualmente nuestra Carta Fundamental dispone en el referido artículo 19 n° 24 que: “solo la ley puede establecer (…) las limitaciones y obligaciones que deriven de su función social. Esta comprende cuanto exijan los intereses generales de la nación, la seguridad nacional, la utilidad y la salubridad públicas y la conservación del patrimonio ambiental.”

Continuando con lo razonado en el fallo del Tribunal Constitucional antes citado, se ha reconocido esta especial clase de propiedad, al señalar: “TRIGESIMOCTAVO: Que, sin embargo, el dominio de que goza el afiliado respecto de los fondos previsionales que administran las AFP, constituye “una propiedad que ha nacido afectada a una finalidad específica: generar pensiones. El afiliado sólo puede usarla con ese fin” Rol 333, c. 9°), es decir, ellos constituyen “un patrimonio de afectación” (Rol 219, c. 39°).

Por lo anterior, el afiliado sólo podrá acceder a los fondos acumulados en su cuenta de capitalización cuando cumpla con los requisitos que establece la ley, los cuales dicen relación con que se haya verificado respecto de él uno de los estados de necesidad que deben ser cubiertos con dichos fondos, como son los de vejez, invalidez y sobrevivencia a que se refiere el DL. N° 3.500.

Ello sucede así porque tales fondos están sujetos a un modo, por cuanto tienen como finalidad específica e inmodificable financiar la respectiva pensión, lo cual no se contrapone con el derecho de propiedad, sino que, por esta circunstancia, nos encontramos aquí con una “especie de propiedad”, de aquellas que el legislador puede configurar, según dispone el propio numeral 24° del artículo 19 de la Carta Fundamental.”.

Por tanto, es el mismo Constituyente el que establece que el legislador se encuentra habilitado para establecer limitaciones derivadas de la función social. Lo anterior presupone que, precisamente, los intereses generales de la nación vinculadas a la seguridad social, pueden autorizar limitaciones y obligaciones al derecho de propiedad derivadas de su función social. Ciertamente, esto es también aplicable al dominio sobre los fondos previsionales, sobre el cuál se pueden establecer limitaciones.

Sin embargo, lo fundamental, es que nunca estas limitaciones podrán afectar su esencia, impidiendo de forma absoluta su ejercicio de propiedad. Hoy en día, no existiendo norma constitucional explícita al respecto, y sólo centrándonos en los términos consagrados por el DL. 3.500, no se encuentra reconocida expresamente la posibilidad de ejercer el derecho de propiedad, aun con limitaciones, sobre los fondos previsionales. Al contrario, hoy en día, el afiliado no está habilitado expresamente para disponer libremente de sus fondos previsionales, a pesar de que forman parte de su derecho de propiedad. La reforma constitucional propuesta persigue enfrentar este problema y para lograr aquel objetivo, se propone modificar nuestra carta fundamental en lo concerniente al régimen de propiedad, dispuesto en el numeral 24 del artículo 19.

De esta manera, se consagraría constitucionalmente el derecho de propiedad sobre los fondos de pensiones, el cual puede verse afectado por una ley, como es el caso del DL 3.500, pero éste, jamás podrá superponerse a una norma fundamental.

MODIFICACIÓN AL CAPÍTULO IV QUE REGULA LOS ESTADOS DE EXCEPCIÓN CONSTITUCIONAL.

Actualmente, el brote de coronavirus, COVID-19, ha traído una crisis humanitaria y sanitaria sin precedentes. Los efectos económicos del mismo han generado repercusiones en todo el mundo, obligando a los Estados de aquellos países que han sufrido altos contagios, a establecer reglas y sistemas que buscan hacer frente a los efectos devastadores que tendrá esta pandemia para el sistema económico y social.

En nuestro país, esto es aún más grave y determinante, en lo que se refiere al sistema de pensiones, donde los afiliados, a pesar de tener el dominio sobre una cuenta que ha sido constituida en base al fruto de su capitalización individual, se encuentran impedidos de realizar retiro alguno, incluso en condiciones humanitarias como las que existen el día de hoy, donde muchos habitantes de nuestro país están sufriendo las consecuencias económicas derivadas de la actual situación sanitaria.

No es posible que la subsistencia económica de los trabajadores de nuestro país esté determinada por la imposibilidad de ejercer su derecho de propiedad, especialmente cuando más lo necesitan. Un trabajador que ha sido responsable cotizando periódica y sistemáticamente, sin interrupciones, sufrirá, de todas maneras, las consecuencias económicas que se derivarán de la grave crisis en la que se encuentra nuestro país, no pudiendo esperar a la restitución de sus fondos una vez llegada la edad de jubilación, precisamente porque hoy en día existe una necesidad imperiosa para disponer, al menos, parcialmente de estos fondos.

Precisamente los límites derivados del fin social de la propiedad, permiten que, por una parte, se establezcan restricciones al ejercicio del derecho de propiedad vinculadas al ejercicio del mismo, pero bajo el límite constitucional de que no puede afectase la esencia del derecho fundamental.

En concordancia con lo anterior, el numeral 1) del artículo único de la reforma constitucional propuesta tiene por objeto consagrar el derecho a la propiedad sobre los fondos contenidos en la cuenta de capitalización individual, no pudiendo estar restringido de forma absoluta el ejercicio del mismo, durante el período en el cual el afiliado no ha llegado a su edad de jubilación. Más aún, es concordante con la regulación constitucional que el ejercicio de ese derecho fundamental, aún cuando se encuentre sujeto a límites, sea previsto por la Carta Fundamental.

Por otra parte, el numeral dos de la reforma constitucional propuesta, tiene por objeto consagrar que, en condiciones excepcionales, como es el caso de la declaración de catástrofe por calamidad pública, se autorice el retiro de fondos previsionales, con obligación de reintegro.

Entendemos que esta modificación también se enmarca como un contrapeso a la total discrecionalidad entregada al presidente de la República para limitar los derechos fundamentales de locomoción y de reunión.

Es muy importante vislumbrar que la justificación de la devolución de los dineros de los afiliados durante un periodo de catástrofe como una contrapeso; ya que en este estado de excepción constitucional se puede restringir la libertad de las personas y con ello, indefectiblemente su capacidad económica.

En tal sentido, le corresponde a la Carta Fundamental, como manifestación de la voluntad soberana, el establecer las restricciones y condiciones en virtud de las cuales se ejercerá el derecho constitucional de propiedad vinculado al dominio sobre los fondos previsionales, respetándose la reserva legal, para que sea el legislador sea quien determine las condiciones, límites, proporciones y mecanismos a través de los cuales se restituirá total o parcialmente los fondos previsionales a los afiliados.

En definitiva, la regulación de las materias señaladas se justifica orgánicamente como reforma constitucional, ya que se trata de especificar su ejercicio respecto del derecho de propiedad con sagrado en el artículo 19 número 24 de la Carta Fundamental, y consecuencialmente, se definen ciertas obligaciones que deben cumplirse por parte de la primera autoridad del Poder Ejecutivo, luego de que la Carta Fundamental, en su artículo 43, le entregue un alto poder de discrecionalidad en la afectación de derechos fundamentales, los cuales impiden el desenvolvimiento económico normal de todos los habitantes en cuyo territorio rija el estado de excepción constitucional de catástrofe.

En base a todo lo anterior, se propone el actual proyecto de reforma constitucional

PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL

ARTÍCULO ÚNICO: Modifíquese la Constitución Política de la República en los siguientes términos:

1) En el CAPÍTULO III, DE LOS DERECHOS Y DEBERES CONSTITUCIONALES, su artículo 19 N° 24, agregándose el siguiente inciso duodécimo nuevo, del siguiente tenor:

“En materia previsional, el afiliado podrá disponer de todo o parte de sus fondos previsionales, en la forma que establezca la ley, incluso antes de llegar a su edad de jubilación.

2) En el CAPÍTULO IV, en el título que regula los “Estados de excepción constitucional”, modifíquese el artículo 43, en los siguientes términos:

a) Reemplácese el inciso tercero por el siguiente:

“Por la declaración del estado de catástrofe, el Presidente de la República podrá restringir las libertades de locomoción y de reunión; y deberá permitir, a todos los afiliados a las Administradoras de Fondos de Pensiones el retiro de hasta un 10% de sus cuentas de capitalización individual. Podrá, asimismo, disponer requisiciones de bienes, establecer limitaciones al ejercicio del derecho de propiedad y adoptar todas las medidas extraordinarias de carácter administrativo que sean necesarias para el pronto restablecimiento de la normalidad en la zona afectada.

b) Agréguese un nuevo inciso cuarto, pasando el actual a ser quinto, del siguiente tenor:

“La ley establecerá el mecanismo a través del cual los afiliados o el Estado deberán reintegrar los fondos retirados de las cuentas de capitalización individual mencionadas en el inciso precedente, una vez cesado el estado de excepción constitucional de catástrofe.

C.- Boletín N° 13.627-07.

Modifica la Carta Fundamental, para establecer un mecanismo transitorio de retiro parcial y posterior reintegro de los fondos previsionales, con ocasión de la declaración de un estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública, que signifique grave riesgo para la salud o vida de las personas.

Fundamentos:

11.- La crisis sanitaria provocada por la pandemia mundial del Virus Covid-19 ha provocado, a la fecha, más de 500 mil fallecidos y más de diez millones de personas contagiadas en todo el mundo. Esta lamentable situación ha acarreado una serie de dificultades y problemas de toda índole, a saber, sanitarias, económicas, sociales, etc. Según la autoridad sanitaria, una de las mejores y más efectivas medidas para evitar contagiarse del virus, es evitar el contacto social, lo cual se logra a través de cuarentenas obligatorias para la población. A raíz de ello, diversos gobiernos alrededor del mundo han ordenado a sus ciudadanos confinamientos masivos, situación inédita para nuestra civilización. Chile no ha estado ajeno a dicho fenómeno, y a pesar de que la autoridad sanitaria tardó en tomar las medidas adecuadas de repliegue, hoy día son varias las ciudades que han restringido el libre tránsito de personas.

2.- Consecuencia de lo anterior, la actividad económica se ha estancado, dada la paralización de gran parte del comercio y otros sectores del mercado. A raíz de esta situación, hoy el mundo experimenta una de las mayores crisis económicas de las últimas décadas. Algunos economistas se aventuran a homologarla con la histórica recesión del año 1929. A nivel local, la crisis económica que atraviesa nuestro país es comparable con la vivida durante la Dictadura Militar, en el año 1982, dada la magnitud de sus efectos, principalmente sociales. Es por ello que el actual gobierno ha desplegado una serie de medidas sanitarias y económicas tendientes a combatir las nefastas consecuencias dejadas por la Pandemia, y que en Chile podrían empeorar. Así, el gobierno ha dispuesto de la aplicación de un plan económico correspondiente a gasto público ascendiente a 12 mil millones de dólares, los cuales servirían para financiar distintas áreas estratégicas para dar impulso económico a nuestro mercado. Imputable a dicho monto, se contempla el gasto de un poco más de mil millones de dólares para financiar el denominado “Ingreso Familiar de Emergencia”, consagrado en las recientemente aprobadas leyes 21.230 y 21.243, el cual generaría un aporte aproximado de cien mil pesos por persona entre quienes integren los porcentajes más vulnerables del Registro Social de Hogares, por los próximos meses. Al mismo tiempo, también con cargo al monto señalado inicialmente, se dispuso un aumento ascendiente a 3 mil millones de dólares tendiente a financiar el Fondo de Garantía para pequeños y medianos empresarios (FOGAPE), a fin de dar oxígeno a aquellos emprendedores que han visto dificultades para sostener sus negocios durante la crisis.

3.- Paralelamente, el gobierno impulsó la ley 21.227 “de protección del empleo”, bajo la cual se dispone la suspensión de los efectos del contrato de trabajo durante tres meses, período en el cual los trabajadores reciben ingresos con cargo a su fondo del seguro de cesantía. Cabe hacer presente que dicha medida no suple en ningún caso la totalidad de la remuneración percibida por el trabajador en virtud del contrato de trabajo objeto de la suspensión, y sólo representa un porcentaje decreciente del mismo, durante el término que dura dicha suspensión. Según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas, cerca de 690 mil personas han debido acogerse a esta ley.

4.- Como se puede apreciar, las medidas impulsadas por el gobierno no satisfacen las serias necesidades de las personas durante la presente crisis. Hemos notado ausencia de políticas públicas destinadas hacia la clase media, la cual ha sido duramente golpeada durante los últimos meses a raíz de los efectos del Covid-19, al encontrarse totalmente desprotegida y empobrecida. Sumado a ello, al mes de junio del 2020, los niveles porcentuales de cesantía aumentaron a un 11,2% dentro del trimestre marzo-mayo, lo que equivale a cerca de un millón de personas desempleadas, dentro de las cuales no se contabilizan los 690 mil restantes que han sido objeto de la suspensión de su contrato laboral, como se señaló en el punto anterior.

5.- Bajo ese orden de cosas, el panorama nacional no es muy alentador para los meses que restan del presente año. Así lo ha establecido el Banco Central dentro de su Informe sobre Política Monetaria en el mes de abril pasado, donde proyectó una caída del 2,5% del PIB para el presente año 2020, con lo cual nuestro país entraría en una fuerte e inevitable recesión. Por estos motivos, urge tomar medidas económicas y sociales que vayan en directo beneficio de la población, en especial, de la clase media. Lamentablemente el actual gobierno no ha actuado a tiempo y las medidas adoptadas carecen del tinte social necesario para el presente de nuestro país.

6.- El actual contexto descrito es un escenario que requiere se adopten medidas económicas excepcionales que ayuden a las personas a superar de la mejor manera ésta histórica crisis económica. Necesitamos inyectar recursos para aliviar los costos asumidos por la economía familiar, y así dotar de mayor tranquilidad entre quienes no lo están pasando bien. Ante ello, ha surgido la idea de posibilitar a quienes lo necesiten, para hacer un retiro parcial de dinero desde sus fondos previsionales contenidos en las cuentas de capitalización individual. En otras palabras, autorizar a quienes cotizan en el sistema de pensiones regulado por el Decreto Ley 3.500 del año 1980, a acceder a una parte de los fondos (que son de su propiedad), a fin de contar con recursos que sean de utilidad para hacer frente a las necesidades de cada persona. Actualmente, según datos de la Superintendencia de Pensiones, existe un total de USD 196.905 MM (ciento noventa y seis mil novecientos cinco millones de dólares) equivalentes al ahorro de pensiones contenidos en los fondos que administran las AFPs. En moneda local, esto equivale a $160.032.875 MM.

7.- Según datos extraídos desde la Superintendencia de Pensiones, hasta abril del año 2020 se contabilizaron 5.526.766 cotizantes dentro del sistema de administradoras de fondos de pensiones, de los cuales, 3,1 millones correspondía a hombres y 2,3 millones a mujeres. Del total señalado, el 38,83% de los cotizantes, esto es, 2.178.160 personas, poseen 5 millones de pesos o menos acumulados dentro de sus fondos de pensiones, quienes, de optar a hacer uso de su derecho a retiro establecido en el presente proyecto, podrían percibir un monto equivalente a seiscientos cincuenta mil pesos (un poco más del equivalente a dos ingresos mínimos mensuales). En la misma situación se encontrarían la mayoría de las 472.324 personas, que actualmente cuentan con fondos acumulados entre 5 a 7 millones de pesos. A su vez, 536.165 personas, que representan el 9,55% de los cotizantes, cuentan actualmente con ahorros entre 7 a 10 millones de pesos, en cuyo caso, podrían hacer retiro de fondos que van entre 700 mil pesos a un millón de pesos.

4 Fuente: Ficha estadística Previsional N° 91, junio del 2020, Superintendencia de Pensiones de Chile.

5 Fuente: Superintendencia de Pensiones.

Por su parte, 620 mil personas (que representan un 11% de los cotizantes), contarían con fondos entre 10 a 15 millones de pesos, los cuales podrían solicitar retiros desde un millón a un millón y medio de pesos, según sea el caso. Las personas pertenecientes al tramo correspondiente entre quienes poseen en sus ahorros previsionales desde 15 millones de pesos hasta 20 millones, que equivalen a un 7,54% de los cotizantes (422 mil afiliados), podrían eventualmente retirar montos desde 1,5 millones a 2 millones de pesos. Por último, 527 mil afiliados (9,49% del total de cotizantes), poseen en sus cuentas de capitalización individual, entre 20 y 30 millones de pesos, pudiendo retirar, en virtud del presente proyecto, desde 2 millones de pesos hasta el tope máximo autorizado de 3 millones de pesos. En la misma situación se encuentran quienes poseen más de 30 millones de pesos en ahorros previsionales. En consecuencia, nuestra iniciativa propone que los afiliados puedan retirar un monto base superior a los ingresos fijados como límite a la línea de la pobreza, y también muy superior a lo contemplado en el aporte estatal ofrecido por este gobierno a través del Ingreso Familiar de Emergencia. Se establece un límite máximo susceptible de ser retirado, el cual no podrá ser superior al 10% del total contenido en cada cuenta de capitalización individual de cada afiliado, en virtud de la responsabilidad que debe existir asociada al retiro desde la perspectiva de la estabilidad de los fondos y su rentabilidad.

8.- Finalmente, y con el objeto de minimizar el impacto futuro dentro del monto final que el afiliado recibiría al momento de pensionarse, el proyecto consagra la creación de un Fondo de Reintegro, el cual tendrá por finalidad única ir reestableciendo a las cuentas de capitalización individual, los montos retirados por los afiliados.

6 Fijada en $417.348 pesos para un hogar conformado por 4 personas. Fundación Sol: “Los verdaderos Sueldos de Chile”, Gonzalo Durán, Marco Kremerman, agosto 2018.

Es por lo anterior que, las Diputadas y Diputados firmantes venimos en proponer el siguiente

PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL

Artículo Único: Modifíquese la Constitución Política de la República de Chile incorporando una disposición transitoria trigésima novena, en el siguiente sentido:

Disposición Transitoria Trigésima Novena:

Durante la vigencia de un estado de excepción constitucional por calamidad pública que signifique grave riesgo para la salud o vida de los habitantes del país o de una o más regiones, además de sus respectivas prórrogas, y en virtud de lo dispuesto en el artículo 19 número 18 en relación con el artículo 19 número 24 de esta Constitución Política, autorizase a los afiliados al sistema privado de administración de fondos previsionales de capitalización individual, que aún no hayan iniciado su trámite de jubilación, a retirar, de manera parcial, los fondos contenidos en su cuenta de capitalización individual, bajo las condiciones y los límites establecidos en los incisos que siguen.

Los afiliados podrán retirar desde un monto base equivalente a seiscientos cincuenta mil pesos, hasta un monto máximo de tres millones de pesos chilenos. Si el monto máximo autorizado para retiro, de tres millones de pesos chilenos, representare más del diez por ciento del total de los fondos contenidos en la cuenta de capitalización individual del solicitante, sólo se autorizará el retiro de un monto equivalente hasta dicho límite porcentual. Por su parte, si el monto base autorizado a retiro de seiscientos cincuenta mil pesos, representaren más del 10 por ciento del total de fondos contenidos en la cuenta de capitalización individual del solicitante, se autorizará el retiro de éste, de manera excepcional. El retiro de fondos no estará sujeto a cobros adicionales por parte de las administradoras de fondos de pensiones. El monto objeto de retiro no se considerará renta ni estará afecto a tributos de ninguna índole.

Para hacer efectivo el retiro de fondos establecido la presente disposición, las personas deberán ejercer este derecho a través de una solicitud ante la administradora de fondos de pensiones a la cual se encuentran afiliados. La administradora de fondos de pensiones deberá gestionar la entrega al afiliado del monto solicitado durante un término máximo de 10 días corridos contados desde la solicitud de retiro, sin oposición. Para este caso, los afiliados podrán solicitar la entrega de sus fondos en un solo acto o a través de un máximo de cinco mensualidades, las cuales, en su conjunto, no podrán superar el máximo establecido en el inciso anterior. La administradora de fondos de pensiones deberá facilitar instancias no presenciales para que los cotizantes ejerzan el derecho de retiro.

Una vez efectuado el retiro de fondos desde la cuenta de capitalización individual, la administradora de fondos de pensiones deberá informar a la Superintendencia de Pensiones dentro de un plazo de 30 días corridos acerca de aquellos afiliados que hayan ejercido su derecho a retiro y su monto efectivo. La Superintendencia de Pensiones conformará una nómina de aquellos afiliados que realicen retiros de fondos, para los efectos de su reintegro.

Créase el Fondo de Reintegro, cuyo objetivo único será el de financiar el reintegro de los montos retirados desde las cuentas de capitalización individual de aquellos afiliados que hayan ejercido este derecho, durante el estado de excepción constitucional por calamidad pública. El patrimonio del Fondo de Reintegro se financiará mediante un activo que cada administradora deberá mantener, equivalente al 2 por ciento de cada fondo sujeto a su administración. Dicho fondo se regirá, en lo que no sea incompatible, por las reglas del Encaje establecidas en la ley que establece el sistema de pensiones. El Fondo de Reintegro permanecerá vigente hasta cumplir con la totalidad de los reintegros a los retiros solicitados por los afiliados. Una vez cumplido dicho objetivo, el Fondo de Reintegro se entenderá disuelto por el sólo ministerio de la ley. El Estado podrá realizar aportes a los Fondos de Reintegro mantenidos por cada administradora de fondos de pensiones, con el fin de coadyuvar en el reintegro de los montos retirados por cada afiliado que haya ejercido su derecho.

El retiro solicitado por el afiliado desde su fondo de capitalización individual, deberá ser reintegrado a dicha cuenta, por parte de la respectiva administradora, reajustado en virtud de la variabilidad porcentual del índice de precios al consumidor vigente a la fecha del reintegro, con cargo al fondo señalado al inciso anterior. El reintegro se realizará en un solo acto, y se hará efectivo en cualquier momento, contado desde que se ejerce el derecho a retiro hasta antes de que el afiliado cumpla la edad establecida en la ley para tener derecho a la pensión por vejez.

El Estado velará para el oportuno cumplimiento en el reintegro de los fondos retirados por los afiliados.

III. DISCUSIÓN GENERAL Y PARTICULAR DEL PROYECTO.

Sesión N° 231 de 1 de julio de 2020.

Entrando en el orden del día, corresponde iniciar la discusión del proyecto que “Modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social, la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual, de retirar parte de sus fondos previsionales, durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe.

Tal como se acordó en sesión anterior este proyecto de reforma constitucional se analizará en conjunto con las siguientes iniciativas, una vez que ingresen a tramitación el día 2 de julio, y se acuerde por la Sala refundirlas:

- Modifica la Carta Fundamental para autorizar el retiro total o parcial de los fondos previsionales, en los casos y bajo las condiciones que señala", boletín N° 13617-07.

- Modifica la carta fundamental, para establecer un mecanismo transitorio de retiro parcial y posterior reintegro de los fondos previsionales, con ocasión de la declaración de un estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública, que signifique grave riesgo para la salud o vida de las personas", boletín N° 13627-07.

El diputado Velásquez, don Esteban agradece la celeridad de la Comisión en poner en tabla esta reforma constitucional que permite ir en ayuda efectiva de las familias, particularmente, de la clase media, a través del retiro de fondos previsionales para hacer frente a la grave situación producida por la pandemia por Covid-19 y la rigidez del Gobierno para responder ante los efectos sociales y económicos que de ella derivan.

Expresa su apertura a analizar los diversos aspectos de la iniciativa, la cual se sustenta en el derecho de propiedad que tienen los trabajadores sobre los fondos previsionales y la urgencia que se requiere para ir en la ayuda a las familias.

El diputado Mulet valora que se haya puesto en tabla esta reforma constitucional cuyo sustrato es el derecho de propiedad que tienen los trabajadores sobre los fondos previsionales. El objetivo es facultar a los propietarios de los fondos a retirar parte de ellos pero cuidando de no afectar la jubilación posterior, por ello, se incorpora un bono de reconocimiento del Estado que se deberá hacer efectivo al momento de la jubilación.

Precisa que el decreto ley N° 3500 no tiene como única finalidad la jubilación ya que permitir efectuar algunos retiros, por ejemplo, el retiro de excedentes o la jubilación anticipada. Nunca ha sido exclusivo para las pensiones, y hay que considerar la situación de excepcionalidad que vive el país, en el cual hay miles de trabajadores han quedado sin ingresos.

La mayoría de las pensiones -del 50% que cotiza- terminan siendo financiadas con aportes del Estado, con un complemento del Estado, por lo que a través de este bono de reconocimiento no se dañarían las pensiones futuras.

Observa que existe experiencia internacional en materia de retiro de fondos.

El proyecto es justo, porque en el sistema de capitalización individual el Estado, las empresas, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) utilizan y se benefician de los diversos instrumentos, pues, con mayor razón, debieran hacerlo los trabajadores dueños de los fondos en una situación tan excepcional.

El diputado Alinco destaca que este proyecto tiene un profundo sentido social. Son dineros de los propios trabajadores obtenidos luego de años de trabajo. No tiene la naturaleza de un bono o una canasta familiar.

Apunta que no es un proyecto fácil porque hay intereses creados por parte de las AFP.

Expresa su preocupación por la grave situación en que se encuentran las familias, y destaca que el proyecto busca la subsistencia de miles de familias y la posibilidad de apoyar a la clase media.

El bono de reconocimiento por parte del Estado será progresivo, haciéndose entrega de él al momento de la jubilación de cada persona.

La diputada Sepúlveda inicia su exposición señalando que la seguridad social se enmarca en cómo el Estado genera protección orientada al bien común, para la existencia de una comunidad.

La iniciativa persigue incorporar al artículo 19 N° 18 de la Constitución Política la posibilidad de efectuar retiros de fondos previsionales, hasta por 5 meses, como una fórmula para enfrentar la pandemia, impulsar la reactivación económica y aumentar la liquidez económica de las familias en momentos en que se está llegando a dos dígitos de cesantía.

Explica que el retiro de fondos no se consigna en términos porcentuales sino que asciende a 5 ingresos mínimos mensuales, con tope, enmarcándose en el sistema previsional y sus últimas reformas (fondo colectivo, a partir de 25 UF).

Además, se dispone un bono de reconocimiento para asegurar que la persona reciba la diferencia en esa pensión, en un complemento del sistema del pilar solidario.

Distingue esta iniciativa con aquellas que disponen un porcentaje de retiro (10%) las que pueden tener un carácter regresivo.

Concluye que en este estado de excepción, la propuesta permite que las familias puedan utilizar fondos que son de ellos mismos, conforme lo ha reconocido la Corte Suprema.

El Académico constitucionalista señor Tomás Jordán manifiesta que el proyecto de reforma constitucional sería innovador por cuanto sería posible plantear esta discusión considerando la iniciativa exclusiva del Presidente de la República en materia de seguridad social, y que no existe tal inadmisibilidad en reformas constitucionales.

Sin embargo, manifiesta que hay que tener cuidado. Hace la prevención de que el articulado deriva lo no regulado al legislador, y en tal caso, sí operaría la iniciativa exclusiva. En tal caso, hace presente que la reforma se pudiera plantear como una excepción del artículo 65 N° 6 de la Constitución Política, en razón del estado de excepción por la pandemia del Covid-19.

No obstante lo anterior, efectúa ciertas aprensiones. Actualmente, la Constitución en materia de seguridad social deriva al legislador, pero advierte que en la redacción propuesta se estaría constitucionalizando un determinado modelo de pensiones, el de capitalización individual; es decir, se estaría consagrando el modelo de capitalización individual en la Constitución Política, lo que va a limitar al legislador futuro sobre la materia.

Sobre el contenido específico, destaca la existencia de diversas propuestas, entre ellas, la de los economistas Joseph Ramos y Salvador Valdés, por lo que estima que “amarrar” a una sola fórmula puede ser complejo.

A ello, se suma un aspecto relevante, los quórum de aprobación. Para reformar el capítulo III -propuesta en discusión- se requieren 2/3 de los miembros en ejercicio, en cambio, para modificar el capítulo V, donde se ubica el artículo 65, se requieren 3/5.

Apunta a que si se va a definir una reforma constitucional, se debiera buscar una fórmula de carácter transitoria más que permanente que permita conciliar la habilitación al legislador con la situación de emergencia que se busca enfrentar, en relación con el artículo 65 N° 6 de la Constitución Política.

El diputado Soto, don Raúl anuncia la presentación de un proyecto de ley que comparte la idea matriz de la reforma constitucional en comento. Sostiene que la propuesta dispone una norma transitoria que habilita para el retiro de fondos.

El monto asciende a dos ingresos mínimos mensuales ($650.000 pesos) por persona (no por hogar) con tope máximo de $3.000.000 de pesos. Agrega que la propuesta permite el retiro en cuotas (1 a 5 cuotas).

Comparte la idea del reintegro por parte del Estado a través del bono de reconocimiento. Apunta que el costo sería bastante alto, por lo que enfatiza que las AFP tienen que contribuir al reintegro en consideración a la alta utilidad que han recibido. El fondo de reintegro sería mixto entre el Estado y las AFP.

El diputado Saffirio concuerda con un posible mecanismo transitorio que permita enfrentar la crisis sanitaria (y su impacto de orden social, sanitario y económico) sin afectar normas permanentes.

Manifiesta que no se cumplieron las promesas del sistema de capitalización individual, y que de haberse cumplido, no se estaría en esta situación. El sistema terminó favoreciendo a las AFP y dejando pensiones miserables.

Apunta a que se debe encontrar una salida jurídica. Coincide con la idea de que el fondo de pensiones no tiene una única finalidad, lo que se demuestra con la jubilación anticipada.

Opina que los detractores a esta iniciativa han dicho que perjudicaría las pensiones futuras, pero los mismos nada dicen ante la bajada del valor cuota de los fondos actuales.

Enfatiza la urgencia de este debate, que impacta en lo social, económico y sanitario. Concluye que se debe tener esta discusión ahora, más adelante ya no tendrá sentido.

El diputado Soto, don Leonardo celebra este debate de origen en una moción, el que estima necesario y urgente por la situación excepcional y extraordinaria que se vive por la pandemia, con fallecidos sin precedentes, millones de chilenos en cuarentena, la economía paralizada, con un decrecimiento del 15% y 1.500.000 cesantes.

Hay un segmento que no recibe apoyo del Estado, que se expone a morir por el virus o enfrentar la carencia de ingresos.

En este contexto surgen iniciativas que permiten retirar fondos de pensiones, las que se deben ejecutar lo antes posible. Retirar 10% con límite de 10 ingresos mínimos mensuales ($3.000.000 pesos aproximadamente).

Hace hincapié que son dineros propios de los trabajadores, para sobrevivencia, para enfrentar la pandemia. Enfatiza en el sentido de urgencia de este debate.

Sobre la fórmula constitucional, destaca que esta debe ser autoejecutable, que sirva por sí sola, sin requerir una ley posterior para su efectividad. La compensación se deberá discutir en una norma posterior.

El diputado Bianchi valora la voluntad de la Comisión de abordar esta necesidad actual y urgente, que puede cambiar el destino de las familias evitando que pasen a pobreza o extrema pobreza.

Propone modificar la norma de los estados de excepción constitucional antes que el artículo 19 N° 18 sobre seguridad social, por la diferencia de quórum exigido en la modificación de cada uno de ellos, 3/5 por sobre 2/3 de los diputados en ejercicio.

Asimismo, la propuesta reconoce explícitamente el derecho de propiedad sobre los fondos previsionales, modificando el artículo 19 N° 24 de la Constitución Política, zanjando un dilema en tribunales de justicia.

Además, permite que, en estado de excepción constitucional, se pueda retirar el 10% de los fondos de capitalización individual -modificando el artículo 43 inciso tercero de la Constitución Política- cuyos fondos son de propiedad del trabajador, constituyéndose en un contrapeso constitucional a las restricciones en estado de excepción, por ejemplo, al derecho de locomoción, reunión.

Concuerda con la urgencia de este debate ya que apunta a la subsistencia en este período de crisis.

El diputado Alessandri coincide en que todos quieren ayudar a los trabajadores y nadie quiere hacer daño en las pensiones futuras, pero hay que encontrar la mejor fórmula. Estima que los recursos en apoyo de las personas en la pandemia deben provenir del Estado y no de los propios trabajadores.

Expresa ciertas aprensiones en torno a la devolución de los fondos, y a las dificultades que se produzcan por los bajos sueldos y “lagunas” previsionales.

Observa que el Estado devolvería el bono de reconocimiento con un 4% de interés anual, sin embargo, el fondo C, tuvo en la última década una rentabilidad de 5,8% anual por lo que habría una merma real para los trabajadores.

Un elemento que se agrega es que solo la mitad de la fuerza laboral cotiza, por lo que sí será “pan para hoy y hambre para mañana”.

El Estado debe llegar con instrumentos, tales como el IFE, o una especie de FOGAPE para personas particulares, subsidios o préstamos a tasa cero, con períodos de gracia, pero sin hipotecar la jubilación.

El diputado Hirsch analiza que el sistema de pensiones de capitalización individual terminó entregando recursos a los grupos económicos y generando pensiones miserables. El Gobierno sigue defendiendo a las AFP y los grupos económicos. Subraya que los fondos previsionales son de propiedad privada, pero ahora (paradójicamente) sus dueños, los trabajadores del país, no pueden disponer de ellos.

Se está frente a un drama social que requiere solución urgente, no se puede esperar, considerando que la ayuda del Gobierno no llega adecuadamente.

Concluye que si existen aspectos de inconstitucionalidad en las propuestas, el Gobierno podría hacerse parte y dar su patrocinio.

La ex Subsecretaria de Previsión Social, señora Jeannette Jara, explica panorámicamente, los pilares, objetivos, financiamiento y beneficios del sistema de pensiones a través de la siguiente lámina:

En una mirada al sistema de capitalización individual, señala que este otorga ciertas coberturas a riesgos asociados a la seguridad social pero, doctrinariamente, es un seguro privado y no es un sistema de seguridad social propiamente tal, pues de acuerdo a OIT, estos se basan en las siguientes características: solidaridad, universalidad, participación e igualdad.

A continuación, ofrece datos que permiten poner en contexto la discusión, haciendo énfasis en que el retiro no debe mermar en el monto de las pensionas, considerando los saldos promedio en la cuenta de capitalización individual y las pensiones (autofinanciadas) obtenidas a mayo de este año. Cifras que revelan la grave insuficiencia de las pensiones actuales.

Desde el enfoque de derechos, la protección de los riesgos que se enfrentan por contingencias como una pandemia y/o crisis económica provienen de la seguridad social que incluyen principios como la solidaridad y la presencia protagónica del Estado, asumiéndose desde el colectivo y no desde lo individual.

El sistema de protección social ha quedado develado en su precariedad, con excesiva focalización que redunda en baja cobertura. El sistema de capitalización individual es un seguro privado que no cumple los principios de la seguridad social.

Se impone un criterio de realidad que es imposible obviar, las familias necesitan apoyo económico. A través del bono de reconocimiento propuesto, se agrega la participación del Estado, difiriendo el esfuerzo fiscal en el tiempo.

A modo de conclusión, sugiere que la moción no incorpore en un artículo de seguridad social, topes de derechos indexándolos a la unidad de fomento “UF” que es una herramienta propia del sistema financiero.

Deja de manifiesto que por tratarse de una medida excepcionalísima, no se ve como adecuado que se active cada vez que se declare un estado de catástrofe, ya que esta es una situación que ocurre con cierta regularidad en nuestro país, producto de su naturaleza telúrica y volcánica, entre otras.

No siendo una solución ideal, ni replicable desde la política pública en otros escenarios, si se convierte en herramienta ante la inexistencia de una efectiva red de protección social que responda ante una emergencia como la actual. Se debe tener especial consideración de:

- No constitucionalizar la capitalización individual.

- Respecto del impacto en la proyección de las pensiones es desde ya dramático, por tanto, con o sin retiro de fondos de pensiones hoy día, como país vamos a tener refundar el sistema de pensiones, en base a la seguridad social. La volatilidad de los fondos debe ser compensada por quienes han estado a cargo de la administración de los recursos de los cotizantes, es decir, las AFP deben responder acerca de su gestión.

El diputado Gutiérrez señala que se ha recurrido a esta fórmula (de reforma constitucional) siendo que lo que correspondería sería legislar al respecto, el asunto es que hay iniciativa exclusiva del Presidente de la República en materia de normas de seguridad social. Comparte los objetivos del proyecto y estima que es una fórmula interesante a debatir, de carácter excepcional, acotado.

Indaga sobre posibles impactos de constitucionalizar la capitalización individual y el límite propuesto, por ejemplo, al momento de analizar otros sistemas de pensiones (o la derogación del decreto N° 3.500 en tramitación) o como un eventual impedimento para el retiro de recursos en el caso de la profesora Ojeda.

Piensa en una norma transitoria como vía de solución y no ubicarla en el capítulo III de la Constitución Política sobre derechos fundamentales.

La diputada Jiles sostiene la urgencia de este debate, y por tanto, de la celeridad en tramitación de esta iniciativa. Insta a darle prioridad y a sesionar todas las veces que sea necesario.

Valora positivamente la intervención de la señora Jara y consulta sobre qué fórmula se podría utilizar en reemplazo de la “UF” y para evitar constitucionalizar la capitalización individual.

El Académico constitucionalista señor Tomás Jordán apunta que la Constitución Política posee una matriz filosófica e interpretativa que se va expresando y especificando a través de diversas leyes, y ello ocurre en materia de seguridad social.

Las constituciones son su texto y su interpretación, el significado que se le otorga a las normas, la que irradia a la legislación que de ella deriva.

Por ello, respondiendo a las inquietudes del diputado Gutiérrez, si se reconoce constitucionalmente un determinado modelo de pensiones, aunque sea en estado de excepción, afectará cualquier interpretación futura sobre lo que quiso decir el constituyente, sobre el sistema de pensiones. Para evitar ello, iría por el camino que propone.

La diputada Sepúlveda subraya que nada más lejos de la motivación de los mocionantes que profundizar el sistema de capitalización individual.

Asimismo, concuerda con evitar un lenguaje economicista en la Constitución Política y enfatiza que la propuesta debe ser autoejecutable, sin requerir una legislación posterior para su entrada en vigencia.

El diputado Fuenzalida analiza que así como se cambió la naturaleza del seguro de cesantía para enfrentar los efectos sociales y económicos de la pandemia, también se puede evaluar modificar la naturaleza de los fondos de pensiones en períodos de excepción.

Hace hincapié en que la propuesta se encuentra mal ubicada constitucionalmente, ya que no debe ser una norma permanente, y tampoco debiera requerir legislación posterior para su vigencia, pues esta pudiera no hacerse efectiva.

Sobre el bono de reconocimiento, manifiesta que existe iniciativa exclusiva del Presidente del República para comprometer la responsabilidad financiera del Estado, conforme al artículo 65 N° 3 de la Carta Fundamental, por lo que también se requeriría su reforma.

Hace presente que la propuesta posee un carácter discriminatorio, por cuanto beneficiará a quienes efectúen retiros, pero perjudicaría a quienes no lo hagan y a aquellos que se van a jubilar en este período, pues sus fondos y rentabilidad van a descender.

Valora las cifras expuestas pues permiten tener un sentido de realidad de las cifras de que se habla, de las expectativas.

El diputado Walker (presidente) recoge ciertos elementos de la discusión, entre ellos, la relevancia de avanzar probablemente en una norma transitoria más que una norma permanente, ponderar los quórum de 3/5 por sobre la exigencia de 2/3 de los diputados en ejercicio, y manifiesta el respeto de la autoría de los mocionantes. Concuerda con la necesidad de concretar este anhelo con un sentido de urgencia social.

Manifiesta la voluntad de recibir expositores –entre ellos, profesores (as) constitucionalistas- que permitan ilustrar el debate y propone sesionar en doble jornada el lunes próximo en búsqueda de consensos mayoritarios para resolver, hasta total despacho, esta iniciativa.

El diputado Coloma cuestiona la propuesta de tramitación por cuanto la reforma es una modificación relevante al sistema de pensiones, y no ha habido tiempo para analizarla adecuadamente, incluso no han ingresado a tramitación los proyectos que se discuten.

Luego de un intercambio de opiniones, se acuerda sesionar, el día lunes 6 de julio próximo, hasta total despacho, con el propósito proceder a escuchar exposiciones, discutir y votar, el proyecto de reforma constitucional que "Modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social, la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual, de retirar parte de sus fondos previsionales, durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe" (boletín N° 13.501-07), sin perjuicio de los proyectos que la Sala acuerde refundir con éste.

Sesión N° 233 de 6 de julio de 2020.

El señor Mauricio Briones, Ministro de Hacienda

Plantea que les parece como Ejecutivo que nuestro país ha tenido un largo y necesario debate sobre el fortalecimiento del sistema de pensiones y se deben explorar las formulas para aumentar los recursos disponibles con el fin de asegurar pensiones dignas. Destaca que un desafío tanto o más importante, es aumentar la base de cotizantes y agrega que en promedio solo tres de cada diez trabajadores en Chile han cotizado de manera continuada dado el alto nivel de informalidad.

Observa que plantear el retiro de fondos que es debilitar la construcción de una pensión, es además incompatible con el debate de asegurar una pensión digna. Agrega que la propuesta de retiro de pensiones en el fondo es desvestir a un santo para vestir otro.

Luego, respecto del universo de trabajadores a quienes beneficiaría el retiro de los fondos, deben distinguirse aquellos que tienen fondos en sus cuentas y que tienen o han tenido un empleo formal y dentro de este grupo entre quienes han mantenido sus empleos a pesar de la crisis. Agrega que respecto de éstos últimos no habría justificación para que retiren sus fondos y respecto de quienes han visto disminuidos sus ingresos, se ha construido una institucionalidad que es el fondo de cesantía y los proyectos que ha presentado y que han sido anunciados por el Ejecutivo.

Manifiesta que esta propuesta pareciera no hacerse cargo de la justificación detrás de la caída de los ingresos y los mecanismos de protección existentes para hacer frente a dicha contingencia. Hace presente que el Ejecutivo el día de ayer presentó un programa integral dirigido a la clase media, donde entre otras medidas destaca el crédito solidario. Observa respecto de este último que se trata de una medida superior de la propuesta del retiro de fondos de pensiones ya que permitirá contar con el dinero pero sin perjudicar la rentabilidad de sus fondos.

Luego repara que entre las propuestas parlamentarias se encuentra la de crear un bono de reconocimiento que el fondo, como todo bono es deuda pública y agrega que será una medida regresiva puesto que beneficiará a quienes tienen fondos disponibles para retirar que son quienes tienen más altos ingresos. Concluye que se trata de una mala política pública.

Respecto de las críticas que se han hecho respecto del crédito solidario, en orden a que constituiría un nuevo endeudamiento para la clase media, observa que el bono de reconocimiento es también una deuda, porque finalmente será asumida por las futuras generaciones de chilenos. Destaca que el crédito solidario en cambio es atingente al ingreso, con interés cero y con la posibilidad de que se devuelva cero. Señala que esta medida (el crédito solidario) jamás ha estado dentro de las políticas públicas en Chile.

Concluye señalando que el retiro de fondos de pensiones es una mala propuesta e insiste en su regresividad y califica que es un mecanismo peligroso y difícil de explicar a la ciudadanía porque beneficiará solo a quienes más ingresos.

El señor Soto, don Raúl expresa que es paradójico que quienes se oponen a estas medidas, solo defienden la libertad solo cuando se trata de la propiedad y no tratándose de los derechos de las personas. Agrega están abiertos a buscar formulas para superar las observaciones realizadas por el ministro, pero se trata de un retiro excepcional que es urgente dada la contingencia. Luego, comparte que haya diferencias entre los ahorros de los cotizantes. Por eso, es que ellos (los autores de la moción) proponen un piso de $650.000 equivalente a dos ingresos mínimos. Respecto a cómo recuperar esos ingresos insta a buscar una fórmula, como es el bono de reconocimiento. Señala que las AFP que han obtenido utilidades deben contribuir al coso del retiro. Agrega que hay una oportunidad histórica para que ellas colaboren y por tal motivo se propone un fondo mixto. Sobre la regresividad que observa el ministro, plantea que se propone un techo de $3.000.000.

El señor Alessandri expresa que esta discusión hubiera sido distinta de haber sido esta sesión el día viernes en considera de la propuesta anunciada por el Gobierno a través se cubren rubros relevantes para los chilenos: vivienda, educación e ingresos líquidos. Pregunta al ministro si considera que tiene sentido esta propuesta de reforma constitucional frente a las propuesta que se han hecho por el Gobierno.

El señor Saffirio señala que esta propuesta se da dentro de una tragedia y que la discusión se está dando con una frialdad propia de los debates económicos y deshumanizados. Se declara partidario del retiro por una sola vez y través de norma transitoria que no haga referencia a un estado de excepción de catástrofe. Señala que no cree en las medidas anunciadas por el Gobierno. Declara que no se pronunciaría sobre el reintegro, porque sería un caramelo para el Tribunal Constitucional. expresa que el objetivo de todas las propuestas es permitir el retiro y llama a pronunciarse sólo respecto del retiro. También se inclina por retiro voluntario sin límite porque es una oportunidad para ayudar realmente a la clase media. Finalmente propone que se trate de una ley auto ejecutable.

El señor Soto, don Leonardo expresa que este debate y votación son históricos. Agrega que hoy se viven momentos sin precedentes en donde los chilenos han estado encerrados por casi 4 meses sin ingresos y dicha situación les está llevando a la banca rota familiar. Apunta que las cuarentenas totales se han extendido por un mes más y la gente no tiene para llenar la despensa o sus refrigeradores. Destaca la necesidad imperiosa de entregar respuestas contundentes por parte del Estado. Señala que han presentado indicaciones que permiten retirar 10% de sus ahorros con un piso y con un techo, para evitar la regresividad señalada pro el ministro: un mínimo de 3 ingresos mínimos mensuales y un máximo de 10 ingresos mínimos mensuales. Es una renta de emergencia que va en ayuda de los chilenos que están desesperados frente a la pandemia. Acota son sus fondos y tienen derecho a utilizarlos. La idea es que estos fondos puedan ser retirados en dos cuotas mediadas por un plazo de 30 días. Comparte que no se debe mezclar el debate con el reintegro, porque cuando se ofrece un salvavidas no se exige saber cómo ni cuándo se devolverá esa ayuda. Declara su disposición para estudiar propuestas y llama a dejar afuera la armazón y tomar medidas para la gente.

El señor Boric señala que se está en un contexto de luto del país, no es un capricho ni de los mocionantes ni de quienes han presentado indicaciones. Agrega que un principio que se ha defendido desde el FA es que esta crisis no la deben pagar los trabajadores, de allí que cuando se habla de retiro de fondos, se dice que sería financiada por los propios trabajadores ya que se trata de una cuenta de capitalización individual. En tal sentido se está diciendo a la gente que saque sus ahorros y asuma parte de la crisis. Enfatiza que la gente necesita ayuda ahora, y que por mucho tiempo se les ha dicho siempre a los cotizantes que son propietarios de sus fondos y hoy en cambio se les dice que no puede disponer de ellos y aparte tendrán una pensión de miseria.

Estima que no es irresponsable plantear la discusión sobre el reintegro, pudiendo crearse un fondo colectivo de pensiones administrada por el Estado compuesto por aportes de las empres del Estado que actúe como complementos de las pensiones futuras. Destaca asimismo, que es un oportunidad para abordar el sistema este de pensiones injusto que no es por lo tanto un sistema de seguridad social. A mayor abundamiento, recalca que se debe debatir más profundamente sobre el rol de las AFP hoy y reitera que no disociaría la discusión, pero le parece que es mas bien responsable pensar en cómo se compensará la reducción de los fondos en razón del retiro.

El señor Ilabaca estima que en este momento no se están haciendo preguntas y solicita que se escuche primero a los invitados. Los ministros ya se han manifestado públicamente sobre la materia. Apunta también al contexto en que nace esta propuesta frente a un Gobierno inepto para ayudar no solo a la clase media sino que a todos los chilenos en general. Respecto a calificar esta medida como pan para hoy y hambre para mañana, recalca que no hay pan hoy ni habrá mañana para los cotizantes y los únicos que ganan con el sistema actual son las AFP. Si bien surge en un contexto excepcional, el proyecto permite hacer un debate de fondo trascendental para el futuro y desarrollo del país. Finalmente acota que las medidas anunciadas por el Gobierno no son suficientes.

El señor Mulet señala que desde siempre se ha dicho que el Estado no tiene recursos, pero actualmente el Estado sí se hace cargo de la insuficiencia de las pensiones y de las AFP. Comparte que las pensiones futuras no se pueden ver afectadas y se debe buscar una fórmula consensuada para evitarlo, insistiendo desde ya que este retiro no debe pagarse con los fondos de los trabajadores. Manifiesta que hay formas de abordar las observaciones y sí cree que es un buen proyecto.

Por otra parte, expresa que más crédito y endeudamiento no son necesarios y la ayuda del Estado no está llegando donde debe llegar. Por lo tanto el retiro propuesto es una forma de asegurar ayuda a la gente. No acepta la manera en que se ha expresado el ministro y le dice, con respeto que le falta calle y que él no es el Parlamento. Señala que acepta los dichos del ministro realizados en la prensa en donde señala que “está cerrada la puerta para el retiro del 10%”.

El señor Walker (Presidente) manifiesta que es perfectamente posible separar la discusión en dos, en el transitorio tratar el retiro y luego que se presente un proyecto de ley para enfrentar el tema de las compensaciones. Señala que se deben buscar fórmulas para hacer frente a los diversos planteamientos. Agrega que muchos estiman que no se debe seguir endeudando a la clase media y por eso están por el retiro de fondos.

El señor Cruz-Coke expresa que no cabe duda del desafío que plantea la pandemia y es necesario hacer un esfuerzo. Le parece que el retiro del 10% tienen un costo enorme para el Estado y también para las familias ya que se produce una merma importante en los intereses y rentabilidad de los fondos. Lamenta que el debate se de en estas condiciones porque podría haber una merma importante en las pensiones y no le parece que se den cifras como si el Estado tuviese todas las posibilidades económicas y financieras para hacer frente a los problemas de plantea la pandemia.

La diputada señora Sepúlveda hace un llamado de atención respecto a la focalización de los recursos, ya que cuando se dice que la clase media tendrá un crédito, sea cual sea el nombre que se le ponga, es finalmente una mochila. Acota que no se sabe tampoco a quienes beneficiará ese crédito. Señala que en su parecer habría acuerdo respecto del retiro y que se fije un piso y un techo para que no sea regresivo. Enfatiza que nadie quiere bajar las pensiones y ojalá esta medida (el retiro) no fuese necesaria, pero es una urgencia por lo tanto, le parece responsable buscar cómo reintegrar los fondos. Insta a no cerrarse al debate y buscar con la mejor disposición para buscar la creación de un fondo que permita hacer frente al retiro.

El señor Velásquez, don Esteban insta al Gobierno a abrirse al diálogo frente a la medida de emergencia y le pide humanidad al ministro y que cuando haga referencia a las cifras que se acuerde de la clase media de las regiones. Insta a buscar fórmulas para que sea los más ecléctico posible.

El señor Briones celebra que se reconozca que es un medida regresiva y llama a hacer públicas dichas declaraciones. Subraya que el debate es de suyo complejo y sofisticado. Por ello el debate sobre cómo mejorar el sistema de pensiones no debe tomarse a la ligera. Insta a bajarse de la cuña y la medida popular porque tras ella hay un debate de fondo que debe considera la realidad y la experiencia comparada. Repara que en ninguna intervención se ha hecho referencia al universo de personas a las que se quiere ayudar e invita a quienes han propuesto la medida de retiro, a precisarlo, bajándose del titular al detalle.

Sobre los comentarios expresa que no son muchos quienes tienen un alto porcentaje de ahorros y recuerda que cada vez que la clase media ha obtenido créditos lo ha hecho a una tasa de dos dígitos. El crédito propuesto por el Gobierno es a tasa cero. Volviendo al retiro, observa que se propone el reintegro, por lo tanto es el fondo es un autopréstamo y llama a compararlo con la propuesta de crédito solidario del Ejecutivo que en tal sentido, es superior al retiro.

Del mismo modo, sobre el carácter histórico de este debate representa que actualmente se está tramitando la reforma de pensiones en el Senado que es incompatible con la propuesta de retiro, porque esta última medida redunda en debilitar las pensiones del mañana.

Sobre la supuesta declaración que él habría hecho en la prensa, responde que nunca lo ha dicho, lo que sí ha declarado es que el retiro es una mala idea y es legítimo que el Ejecutivo manifieste su postura.

Frente a los dichos que acusan que solo ha habido ayuda para las grandes empresas, invita a decir qué empresas son supuestamente beneficiadas y el único plan impulsado por el Ejecutivo ha sido respecto de las pequeñas empresas.

Expresa que el Estado no es una entelequia sino que son todos los chilenos. Consulta si se ha hecho un cálculo sobre la devolución que se tendrá que hacer después del retiro y agrega que esta tendría un costo de 10 mil millones de dólares, lo que equivale al fondo Covid acordado con el concurso de algunos de los partidos de oposición. Destaca que el retiro afecta a los activos porque habrán retiros masivos.

Invita finalmente a reflexionar sobre la propuesta del plan clase media del Ejecutivo y señala como ejemplo que una familia de clase media con un ingreso de dos millones mensuales que por la crisis cae a un millón, al tenor del plan del Ejecutivo, podrá diferir el pago del dividendo y obtener un crédito blando. Sobre los reclamos de sobre endeudar a la clase media, pregunta que si la solución es un subsidio cómo se explicar al 80% de las familias que reciben $100.000 que a esa clase media se le dará un subsidio de un millón de pesos. Hay que hacerse cargo de los argumentos y las críticas y llama a avanzar en aliviar la carga en este momento, cuestión que hace el plan del Ejecutivo.

La señora María José Zaldívar, Ministra del Trabajo y Seguridad Social.

Expresa que está de acuerdo con la necesidad del debate puesto que se está frente a una situación extraordinaria producto de la crisis sanitaria. No obstante lo anterior, agrega que no puede dejar pasar los dichos del señor Saffirio sobre el destino de los fondos de pensiones de los fallecidos. Señala que no es la primera que escucha este tipo de comentarios que están muy arraigados en la opinión pública y aclara que los fondos de los fallecidos pertenecen a sus familias.

Luego respecto de los proyectos de ley en tabla y particularmente sobre el carácter histórico del debate, hace presente que actualmente se están tratando por tres comisiones parlamentarias distintas (comisiones de Trabajo y Seguridad Social del Senado y Cámara de Diputados y la Comisión de Constitución del Senado) las modificaciones al sistema de pensiones. Repara en la complejidad de esta situación ya que podría conducir a problemas de armonía en cuanto a cómo se legisla.

Luego, repara en la conveniencia de que de que este tema sea tratado por la Comisión de Constitución, ya que citando al profesor Zúñiga el objeto propia de la carta fundamental es fijar las reglas del juego político y no diseñar las tácticas las singulares estrategias y tácticas del juego político. Precisa que un tema como el retiro de pensiones no podría estar reglado en la Constitución porque ésta determina las reglas que como país nos damos.

Luego plantea si es posible modificar una ley vigente a través de la Constitución y repara que aquí surge una segunda dificultad, ya que al tenor del decreto ley Nº3.500 la única función que se pueden dar a los fondos es para constituir una pensión, esto es pensión de vejez, invalidez, cuota mortuoria, pensión anticipada y no para otros fines. Agrega que lo que se plantea como técnica legislativa es modificar una ley a través de una norma transitoria en la Constitución. Repara respecto de esto último, que no analizará si es procedente realizar una reforma de este tipo en una norma transitoria, pero deja planteado que las normas transitorias tienen por objeto ejecutar normas permanentes durante un periodo de transición.

En definitiva, explica que la sede donde se debe discutir este tema es la Comisión de Trabajo, y ello ha sido objeto del trabajo de dicha Comisión durante las últimas semanas. En efecto, agrega que a dicha comisión fueron invitados siete expertos de distintas tendencias políticas, quienes estuvieron de acuerdo en que la posibilidad de plantear el retiro de de fondos no era la más conveniente.

Manifiesta que cuando se abre la puerta al retiro de los fondos, es muy difícil volver a cerrarla y en tal sentido, qué justificaría que el retiro no pudiese realizarse frente a crisis que pudieran darse a futuro.

Insiste que hay una discusión de fondo en torno a determinar cuál es el mecanismo de sistema pensiones y para hacerse cargo del sistema previsional para que sea un sistema robusto. Para hacer frente a las situaciones de emergencia, se debe tener otra solución. Siempre existirá una necesidad que aparecerá como urgente en un momento determinado y es muy atractivo políticamente los fondos del sistema porque es dinero disponible. Pero enfatiza que si el sistema actual de pensiones fracasó fue porque precisamente se hizo uso político del sistema de pensiones.

El señor Mulet sobre los dichos del ministro, precisa las dos afirmaciones sobre “cerrar la puerta” y explica que está en una publicación de CNN y que envió copia al Presidente de la Comisión. Luego, respecto de las cifras expresa que él señaló que el IFE 1 fueron beneficiados un total de 1.150.000 y postularon 3.000.000. Es todo.

El señor Saffirio se declara sorprendido por la arrogancia de ambos ministros. Llama a la ministra a no intervenir en las atribuciones del Congreso Nacional y no pontificar en la forma en que legisla. Reitera el llamado a no discutir sobre el reintegro porque allí se invade las atribuciones del Ejecutivo.

El señor Ilabaca agradece la exposición de la ministra del Trabajo, porque se ve la diferencia entre ambos ministros uno panfletero y una con conocimiento jurídico.

El señor Gutiérrez señala que le complica el uso de expresión “peligroso” sobre legislar sobre el tema cuando se está discutiendo en distintas instancias, pregunta si la postura del Ejecutivo en esas instancias es distinta, porque la armonía estará asegurada en tanto el Ejecutivo no cambie de parecer en cada una de ellas.

El señor Velásquez, don Esteban agradece la postura de la ministra que al menos se abre al debate. Solicita que el Ejecutivo pueda responder sobre las utilidades de las AFP durante el año 2019 y año 2020.

El señor Walker (Presidente) respecto de los reparos efectuados por la ministra, señala que el presente proyecto de ley fue declarado admisible y si el Ejecutivo tiene interés en presentar un proyecto de retiro y fondo de compensación, es muy bienvenido.

El señor Coloma lamenta profundamente el bajísimo nivel del debate, especialmente las expresiones del señor Ilabaca quien trató de panfletero al ministro de Hacienda y los dichos del señor Saffirio en contra de la ministra del Trabajo y Seguridad Social. Agrega que le parece un despropósito hacer uso de la palabra solo para ofender cuando hay un debate complejo por delante en el que hay muchas miradas.

La señora Zaldívar explica que es peligroso legislar al mismo tiempo sobre un mismo tema porque se trata de proyectos totalmente diferentes y frente al cual, recalca, el Ejecutivo ha tenido una misma postura. Luego aclara que no cuestionó la admisibilidad del proyecto ya que es aquello es un hecho de la causa, y reitera que su observación es sobre la conveniencia de legislar en la Constitución un tema como este, con un alto nivel de detalle. Expresa que si bien los diputados saben más de la materia, imagina que por técnica legislativa la Constitución no podría modificar una ley, salvo que las nuevas reglas del juego planteada por ésta hagan inconstitucional dicha ley. A su juicio, esa vía es cuestionable.

La señora Alejandra Krauss ex ministra del Trabajo y Seguridad Social.

Señala que este debate surge porque nuestro país vive una situación de excepción cuya dimensión fue mal calculada. Se sigue negando esta realidad por minimizar las perdida de ingresos y permanecer en la lógica del endeudamiento y profundizar el individualismo de una sociedad en la que ya nadie quiere permanecer.

Pareciera ser que esta propuesta solo tuviera aristas económicas y se olvida que lo esencial es la seguridad social y el deber del Estado de proteger a los chilenos y sus familias.

Señala que de los 11 millones de afiliados al sistema de pensiones, 5 millones cotizan y que en promedio el sistema genera pensiones de tan solo $145.000 sin el pilar solidario. Acota que sin el apoyo del Estado los adultos mayores no podrían subsistir.

Enfatiza que el problema es del sistema y no del retiro en sí. Sobre las palabras del ministro Briones señala que modificar la constitución cae dentro de las atribuciones del Congreso y el Presidente de la República. Ambos poderes cuentan con la discrecionalidad para modificar las normas constitucionales y ningún órgano está habilitado para pronunciarse sobre la conveniencia de un cambio constitucional porque es una apreciación de carácter político.

Destaca el trabajo de la Comisión al tratar este tema de interés común y repara que en nuestro ordenamiento jurídico los derechos constitucionales consagrados surgen desde una perspectiva economicista y neoliberal los cuales son considerados como soportes del sistema. Hoy como nunca en nuestra historia se necesita de manera urgente una redirección del rol del Estado hacia uno de carácter social y ello conduce a plantear qué es el Orden Público Económico.

Agrega que esta Cámara deberá pronunciarse sobre las medidas que se implementarán para garantizar el derecho a la seguridad social, con los mecanismos de resguardos para su protección. Recalca que por sobre todo, el derecho a la seguridad social es una proyección de la dignidad humana y el verdadero dilema que se plantea es si el sistema normativo actual es capaz de proteger a las personas. Aquello, es un mandato que los poderes colegisladores no pueden eludir ya que se debe entender que el Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es el bien común.

Finalmente señala que parece que lo correcto en este contexto que existan mecanismos para hacer frente a la situación, en el sentido que el retiro de fondos de pensiones por una única vez, pareciera ser la respuesta que se debiera otorgar. Observa para concluir, que dicha reforma debiese ser parte articulado transitorio.

El señor Guillermo Larraín, economista.

Manifiesta que hay un problema gigante para la clase media que fue difícil de prever y agrega que ésta está en tierra de nadie, tratándose de las políticas públicas. Agrega que hay un tema de recursos que el Estado debe proveer para que se pueda enfrentar este periodo largo y difícil que nos toca enfrentar.

Sobre el retiro de fondos señala que no es un buen instrumento porque tendrá un impacto macroeconómico ya que será un retiro de fondos masivo y rápido. Agrega que las AFP no tienen liquidez sino instrumentos financieros que deberán vender para hacer frente a los retiros. Del mismo modo, señala que se disminuirá el ahorro para destinarlo al consumo, y ello provocaría la baja en el precio del dólar, subiría las tasas de interés y ello afectaría a todo el ahorro previsional.

Acota que desde su perspectiva de economista de centro izquierda el financiamiento de la entrega de recursos debe ser asumido por el Estado con el objeto de aminorar el sufrimiento de la clase media que no puede trabajar o acceder a fuentes tradicionales de ingresos.

Respecto al cómo debiera hacerlo, cree que el estado tiene capacidad de endeudamiento importante dentro y fuera, el orden en que se debiera plantear debiera ser uno que el Estado tenga un enfoque flexible que ofrezca recursos a medida que la gente los necesite. La duda si es que el Gobierno irá más allá de los recursos disponibles para este año.

Finalmente sobre la reforma al sistema de pensiones, observa que se ha discutido sobre el necesario aumento del aporte del empleador y del sistema mismo, recalca que es esa precisamente la discusión importante hoy en día.

Señala que tiene poco sentido desvestir al sistema de pensiones al que le faltan recursos para evitar que el fisco se endeude para transferir a las familias que más lo necesitan. Insta a terminar la discusión sobre la reforma de pensiones y crear un pilar de reparto que permita incrementar las pensiones de los adultos mayores ahora.

La señora Cecilia Cifuentes

Se reproduce íntegramente su exposición:

- Antecedentes preliminares

Según la encuesta CEP las pensiones constituye uno de los problemas que el Gobierno debería dedicar mayor esfuerzo.

Respecto del número de cotizantes por ingreso imponible, exhibe la siguiente gráfica.

(Fuente Superintendencia de Pensiones)

Para mostrar que los fondos de cesantía tienen recursos suficientes para afrontar el shock de la crisis económica por la pandemia, exhibe la siguiente gráfica.

Análisis de las Propuestas.

¿Inyectar liquidez retirando recursos del sistema financiero?

No es inyectar liquidez, es pasarla de un fondo a otro, con efectos muy negativos en el valor de los fondos, en el sistema financiero, en el ahorro y la inversión, en el empleo formal, en los salarios, en los trabajadores. Es un engaño a quienes se quiere beneficiar.

1. “El afiliado podrá disponer de todo o parte de sus fondos previsionales, en la forma que establezca la ley, antes de llegar a su edad de jubilación”.

• Política regresiva (favorece más a los que tienen fondos elevados).

• Efectos negativos en el mercado de capitales (podría generar una caída de fondos de US$ 10.000 millones, en función de las propuestas)

2. “la propuesta se erige... con un principio de solidaridad a través del esfuerzo estatal”

• La propuesta supone una cifra adicional de endeudamiento público que prácticamente duplica el acuerdo Covid. ?

• El endeudamiento del fisco afecta los ingresos presentes y futuros de los trabajadores (los ingresos del fisco vienen de los ciudadanos). ?

3. “El bono de reconocimiento se reajustará por IPC y devengará un interés anual del 4%”

El Estado se endeuda actualmente a UF + 0%, estamos obligándolo a endeudarse a un costo muy elevado, que sólo por ese factor cuesta US$ 500 millones anuales por concepto de intereses.

Conclusiones

- Existen recursos de otras políticas públicas para enfrentar el problema de la clase media y clase media alta. ?

- Este es un proyecto negativo, por cuanto existen formas de mucho menor costo para el país y que puede lograr un beneficios equivalente.

- Es además un proyecto regresivo (el fisco entrega más recursos en la medida que el afiliado tiene más ingresos).

- Eso sin considerar los efectos que genera hacia delante en el uso de los fondos previsionales porque ¿qué es más grave para un jefe de familia? ¿Una cesantía temporal o la enfermedad grave de un hijo? ?

- Abrir la puerta al uso de recursos previsionales es el camino para destruir el sistema de pensiones, lo que parece un contrasentido con uno de los problemas más graves que tiene el país. ?

Mensaje Final

La pandemia de deterioro político que está afectando a Chile hace años es mucho más grave que el Coronavirus, porque genera daños permanentes a todo el país, especialmente a los sectores más vulnerables.

La señora Bettina Horst, economista.

Expresa que hay un acuerdo sobre necesidad que ha producido la caída transitoria de los ingresos de los hogares chilenos. Lo importante señala es ponerse de acuerdo en cómo y ahí están las diferencias.

Plantea que esta discusión de retiro de fondos sería excepcional, no se puede obviar la discusión previa. No es un tema nuevo porque se ha debatido sobre hacer uso de estos recursos para pagar créditos hipotecario, educación etc. Concuerda que retirar fondos no es la mejor alternativa. Señala que el mínimo del debate que siempre se ha sostenido en el pasado es sobre cómo mejorar los ahorros y las pensiones.

Sobre el uso de las utilidades de las AFP hace presente que entre el año 2018 y 2019 las ganancias de las AFP en promedio fueron de $30.000 por afiliado. Manifiesta que entiende las propuestas que surgen de la buena intención, pero éstas deben estar acompañadas y justificadas por cifras.

Agrega que independiente de la fórmula siempre será regresiva porque quienes cuentan con ahorros de pensiones, es la clase media y la clase media alta y no los sectores vulnerables a los cuales se está ayudando a través de otros mecanismos y programas. Insta a darle números y cifras a la propuesta para el buen diseño de la política pública. Hay una ley de acceso al seguro de cesantía y propone usar los recursos de ese fondo.

Observa que los boletines no son claros para establecer a quienes quiere llegar o la parte de la población a los que quiere ayudar. Es importante aclarar cuáles son los objetivos. Sería un error avanzar en la propuesta de retiro de pensiones sino está claro a quiénes se quiere ayudar. Finalmente hace nuevamente un llamado a evaluar los instrumentos que están sobre la mesa y ver cómo estos puedan llegar a más personas.

El señor Hassan Akram, economista

Comparte la urgencia de la situación y necesidad de la implementación de una medida. Agrega que según el INE la tasa de desempleo ha llegado al 11,2% que es la peor cifra desde 2004. Agrega que la cifra anterior, sin embargo es una subestimación de la envergadura de la crisis porque hay personas que no están buscando trabajo y han salido del mercado laboral (1.230.220). La cantidad de empleo ha bajado en un 16,5%.

La tasa combinada de desocupación y la fuerza de trabajo potencial alcanzó 28,1%. Sobre los dichos del ministro respecto del retiro de fondos por parte de quienes han conservado sus trabajos durante la crisis, hace presente que la encuesta CADEM señala que el 68% de los chilenos ha registrado una disminución de sus ingresos en pandemia. Cifra que alcanzaría según el Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica son 77,1% de los trabajadores. El problema de liquidez de la población chilena es muy real.

Luego respecto del crédito solidario propuesto por el Gobierno hace presente que el 61% de la población está endeudada y un 26% de la población con deudas morosas y agrega que dicha medida aumentaría en un 75% el endeudamiento familiar y un 23% la carga anual de la deuda. Expresa que dicha medida no es una buena política y en dicho escenario donde el Gobierno ha cerrado las puertas a toda otra medida, comprende que surja la idea del retiro de fondos.

Agrega que el retiro de fondos es evidentemente una política que merma las pensiones a futuro y es una política regresiva porque son los que tienen más recursos y sobre todo, los hombres que tienen más ahorro. Destaca que allí hay un sesgo de género importante. De allí aunque se haga progresivo, terminará beneficiando a quienes tienen más.

Por tal motivo propone la creación de un fondo colectivo de pensiones y eso podría pagar un complemento de las pensiones.

Se propone, entonces, que el retiro de un porcentaje de los fondos de las AFP y sus implicancias en términos de bajas pensiones sea compensando con la creación de un Fondo Colectivo de Pensiones que sea financiado en un principio con un aporte del empleador y un aporte del Estado, con la misma lógica del Fondo de Cesantía Solidario. Así, cuando las personas empiecen a jubilar y sus fondos individuales no les alcance para financiar su vejez, este Fondo Colectivo de Pensiones complementará ese financiamiento. 

La creación de este Fondo Colectivo de Pensiones amortizará entonces la caída de las pensiones de los futuros pensionados producto del retiro de emergencia. Este Fondo Colectivo de Pensiones debe ser administrado por una institución pública autónoma que debe velar porque las inversiones que se hagan con esos recursos sean hechas pensando en la sostenibilidad económica, social y medioambiental del país. Finalmente, una vez que la institucionalidad pública está formada, estima que los(as) trabajadores(as) deberían tener la libertad de migrar 100% de sus fondos de ahorro a este Fondo Colectivo de Pensiones, convirtiéndose entonces en un fondo de financiamiento tripartito entre trabajadores, empleadores y el Estado

Destaca que es una oportunidad para establecer una medida a futuro, con un fondo colectivo de pensiones de carácter mixto, con aportes del Estado los empleadores y sentar así las bases de un sistema digno de Seguridad Social.

El señor Álvaro Gallegos, ex superintendente de Pensiones.

Realiza la siguiente exposición que se reproduce a continuación.

“Retiro de fondos de pensiones por Pandemia.

¿Qué es??Es una medida de emergencia para paliar la crisis de subsistencia de los hogares.?Reemplaza el perdido ingreso laboral acostumbrado. Es un sustituto de una ayuda fiscal que no llega o es insuficiente.

¿Qué no es??No es una reforma al sistema de capitalización. No es parte de ese debate. ¿Porqué es necesario??En ausencia de un apoyo fiscal decidido, el retiro de fondos

previsionales es un “second best” indispensable y urgente para evitar una crisis mayúscula.

¿En qué consiste? Es una opción voluntaria que ejerce el afiliado. El monto es proporcional a su ingreso mensual. El piso es un salario mínimo. Con tope mensual del orden de UF 30: Salario promedio de cotizantes al sistema.?El monto se paga por 4 meses consecutivos, renovable.

Pensión futura protegida por bono de reconocimiento fiscal:

Redimible al momento de pensionarse.

Tope de una Pensión Máxima con Aporte Previsional (PMAS)

Tasa de interés del bono UF + 4%

Igual a bono de reconocimiento de cotizaciones al sistema antiguo.

Rentabilidad similar a media móvil de 10 años de fondos de AFP. ? Interés acumulado al momento del retiro reduce APS futuro.

Ejecución sencilla: Solicitud simple vía web a la AFP que calcula el monto.?Superintendencia valida los montos calculados.?AFP transfiere a la cuenta indicada (RUT u otra) cada mes.

Ventajas micro:

Resuelve en gran medida el problema de la pérdida del ingreso acostumbrado de manera eficiente y expedita.

Supera problemas de cobertura del Fondo de Cesantía (FC) que excluye por ley a:

Trabajadores independientes o informales. Trabajadoras de casa particular. Pensionados que trabajan.?Funcionarios públicos (y FFAA). Emprendedores MiPe que viven de retiros o dividendos

Ventajas macro:

- Por su amplia cobertura

Estimula el consumo agregado de la economía; sostiene a la cadena de abastecimiento y apoya el tejido productivo y comercial.

No presiona las cuentas fiscales: No implica gasto fiscal relevante en el corto/mediano plazo.

No requiere endeudamiento del Fisco en mercados financieros : domésticos, internacionales no consume ahorros de fondos soberanos.

Colaboración de los sistemas de pensiones a paliar la crisis económica.

Según la International Social Security Association (ISSA) diversos países han adoptado medidas como respuesta a la crisis:

1. Reducción en las tasas de cotización a la seguridad social.

2. Exención de obligaciones contributivas.?

3. Diferimiento en el pago contribuciones a la seguridad social. Además, algunos países autorizan retiro de fondos del sistema:

- Australia amplió regla general que permite retirar fondos desde AU$ 10.000 a otros AU$ 10.000 adicionales sujeto a demostración de dificultades financieras.

Según la ISSA, se trata de medidas alineadas y coherentes como respuesta a la crisis:

• Exenciones de pago conectadas a situaciones de empleo parcial.

• Cambios en las obligaciones de contribución en países de todas las regiones (Argelia, Bélgica, Brasil, China, Francia, Alemania, Japón. España y Tailandia).

• En varios países, las medidas están dirigidas a sectores afectados por la crisis.

• Especial atención es dedicada a las Pymes

• Algunos países reducen obligaciones de contribución a trabajadores independientes y a auto empleados.

- Retiro de fondos de pensiones por pandemia.

- Consenso en el diagnóstico sobre el sistema de pensiones.

“El sistema de pensiones es una bomba de tiempo”?(Klaus Schmidt-Hebbel, CEP, 6 de marzo de 2013).

Respuesta a las principales críticas al retiro de fondos de pensiones por pandemia.

¿Cuáles son las Críticas?

- Perjudica las futuras pensiones.?-

- El Bono de Reconocimiento es un mal instrumento.

- Distorsiona el mercado de capitales.?

- El monto agregado de retiro es demasiado grande.

- La medida es regresiva.

El señor Manuel Rieco Larraín, economista.

Señala que el terminar el ahorro forzoso permitirá reducir las pensiones con el beneficio para la economía y los empresarios. Esta idea ha tenido acogida en la ciudadanía y sectores políticos. El fondo de ahorro forzoso AFP es el abuso constituido por una gran masa de instrumentos financieros diseñados para crecer indefinidamente siguiendo las oscilaciones de los mercados. Agrega que ha ido acumulando desde décadas las pensiones de millones de trabajadoras y trabajadores y que pudieron haber otorgado pensiones dignas a nuestros abuelos.

Expresa que la rentabilidad del fondo solo aporta el cuarto de la pensión. La cuota del fondo ha rentado menos que Wall street y la tasa interna de retorno ha sido de 2% anual desde su creación de 1981. Señala que es un fondo de salarios y subsidios. Los únicos beneficiados son sus gestores y un grupo de empresarios. Principalmente cuatro grupos empresariales y se han embolsado la gran parte del dinero. Todos ellos del círculo cercano del Presidente de la República.

Observa que el retiro no es sino la devolución de los fondos a sus legítimos dueños. Se ha dicho por el señor Sútil, empresario que los fondos son sagrados, pero recalca que los salarios son sagrados. El fondo AFP no financia pensiones sino a los gestores y los costos de dicha gestión. Para ello se le ha transferido a las compañías de seguro el equivalente a la mitad de las cotizaciones.

Acota que las pensiones en Chile no se financian con ahorro sino con endeudamiento fiscal, impuestos generales y cotizaciones corrientes. El gasto de la pensión se paga en parte con IVA y parte de las cotizaciones de los propios afiliados. Este proyecto ayuda a derogar este sistema y acabar con el DL 3.500 y permitir que el Estado recupere la administración de los fondos. Felicita a la Comisión por la iniciativa y formula votos para que la Comisión realice esta reforma.

El señor Marco Kremermann, economista Fundación Sol.

Realiza la siguiente presentación.

Rodrigo Valdés, economista y ex Ministro de Hacienda.

Repara sobre la forma, respecto de cuándo se usa la Constitución para hacer leyes. Señala que un tema complejo en el Congreso es sobre la admisibilidad e inadmisibilidad, pero esta nuevo dilema le parece nuevo. Declara creer en un sistema mixto y que lo que hoy se presenta tiene dos problemas centrales.

Cada vez que se dice que no es problemática porque habrá plata pública que haga frente a esto, llama no hace alquimia con las finanzas públicas y señala que si habrá tope de piso mejor darle a todos y en ese sentido el IFE es mejor.

Si se abre una puerta todos para retirar los fondos, los chilenos sacarán la plata para cubrir la reforma y eso es un mal diseño de política pública. No obstante observa que el diseño de la política de ayuda antes la crisis, partió mal y refleja sin duda la lentitud y burocracia que tiene el Gobierno.

Sobre la propuesta de retiro observa que tiene efectos colaterales y que equivale a repartir a diestra y siniestra remedios. Se habla del sobre endeudamiento como justificación ante esta medida, pero recalca que es un problema para un porcentaje más pequeño de la sociedad.

Finalmente acota que el 95% de los independientes en Chile no cotizan en las AFP por lo tanto esta medida no es vehículo para ayudarles. Respecto de los asalariados, puede utilizarse el mecanismo del seguro de cesantía.

El señor Claudio Alvarado, Subsecretario de la Subsecretaría General de la Presidencia.

Señala que como Ejecutivo entienden el origen de la iniciativa pero destaca que el Gobierno no ha sido indiferente durante este periodo y el drama ante la crisis. El Congreso es testigo de las iniciativas presentadas por el Gobierno. El ingreso familiar de emergencia, la ley de protección al empleo, beneficios para trabajadores independientes, el fondo solidario municipal y también el perfeccionamiento del seguro de cesantía.

Luego observa que como Ejecutivo no comparte la propuesta porque debilita el derecho de seguridad social y es una medida regresiva que perjudica a la clase media. Por lo demás, el Gobierno ha presentado un programa de ayuda a la clase media. Agrega que afecta las pensiones de los cotizantes porque tendrá un efecto negativo en las pensiones de vejez.

Pregunta si vale la pena hipotecar una política de largo plazo para atender un problema de corto plazo cuyas medidas de solución están actualmente en estudio.

Señala la propuesta beneficia mucho más a quienes mucho más tienen. Si no se cobra el impuesto por los retiros, aquellos que retiran más se verán aún más beneficiados. Sobre la propuesta de poner límites a los retiros, expresa que es insuficiente y costosa para la clase medida, porque con los actuales niveles de ahorro de las AFP solo se podrían retirar $400.000 lo que sin duda es un monto insuficiente para afrontar los efectos de la crisis. Por tal motivo, señala que es mejor establecer transferencias directas y el IFE.

Recuerda que actualmente se está discutiendo la reforma a las pensiones que busca potenciar la calidad de las pensiones en el largo plazo. Agrega que se aumentaron las pensiones básicas solidarias y luego las del pilar contributivo. Manifiesta que todo ello con el fin de introducir mayor criterios de solidaridad al sistema.

Enfatiza que lo lógico y lo correcto es centrase en el acuerdo adoptado en el que se comprometieron fondos (de once mil millones de dólares) y no sacrificar el fondo de pensiones mediante el retiro de fondos.

Respecto de la crítica al crédito solidario propuesto por el Ejecutivo, en orden a que este sobre endeudaría a las personas, señala que es un ingreso que tiene un tope de 2 millones seis cientos mil peso, a cero interés real y contingente al ingreso. Hoy este préstamo permitirá que se recuperen, y si dicha recuperación no llega, el préstamos se transformará en un subsidio.

Votación en general

Sometido a votación en general el proyecto, es aprobado por los votos mayoritarios favorables de los diputados (as) señores (as) Matías Walker (Presidente de la Comisión); Gabriel Boric; Hugo Gutiérrez; Marcos Ilabaca; Pamela Jiles; René Saffirio, y Leonardo Soto. Votan en contra los señores (as) diputados (as) Jorge Alessandri; Juan Antonio Coloma; Luciano Cruz-Coke; Camila Flores; Gonzalo Fuenzalida, y Paulina Núñez. (07-06-00).

Se presentaron las siguientes indicaciones

Nuevas indicaciones de consenso relativo.

De los diputados (as) señores (as): Matías Walker ; Leonardo Soto; Pamela Jiles; Raúl Soto; René Alinco; Karim Bianchi; Alejandra Sepúlveda.

Para reemplazar el artículo único por el siguiente:

"Artículo transitorio. Excepcionalmente, y para mitigar los efectos sociales derivados del Estado de Excepción Constitucional de catástrofe por calamidad pública decretado a causa del COVID-19, autorízase a los afiliados del sistema privado de pensiones regido por el decreto ley N° 3.500 de 1980, de forma voluntaria y por única vez, a retirar hasta el diez por ciento de los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatorias, estableciéndose como monto máximo de retiro el equivalente a ciento cincuenta unidades de fomento y un mínimo de treinta y cinco unidades de fomento.

La entrega de los fondos acumulados y autorizados de retirar en virtud del inciso anterior se efectuará de la siguiente manera:

El cincuenta por ciento en un plazo máximo de diez días hábiles de presentada la solicitud ante la respectiva administradora de fondos de pensiones a que pertenezca el afiliado.

El cincuenta por ciento restante, en el plazo máximo de treinta días a contar del desembolso anterior.

Propuesta de modificación, para agregar a continuación del punto aparte del inciso primero. Indicación del señor Boric.

"En el evento de que el diez por ciento de los fondos acumulados sean inferiores a treinta y cinco unidades de fomento, el afiliado podrá retirar hasta dicho monto. En el caso de que los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual sean inferiores a las treinta y cinco unidades de fomento, el afiliado podrá retirar la totalidad de los fondos acumulados en dicha cuenta.

Asimismo, se propone que el segundo plazo del inciso final también sea de días "hábiles".

El señor Walker (Presidente de la Comisión) junto con los señores Saffirio y Soto, para la historia fidedigna de este proyecto, declaran que para que esta disposición sea aplicada, no es necesario que esté declarado el respectivo estado de catástrofe, por cuanto su propósito es enfrentar las consecuencias económicas, sociales y otras, que ha producido la pandemia del caso.

Sometida a votación la indicación con las propuestas de modificación más arriba referidas, es aprobado por los votos mayoritarios favorables de los diputados (as) señores (as) Matías Walker (Presidente de la Comisión); Gabriel Boric; Hugo Gutiérrez; Marcos Ilabaca; Pamela Jiles; René Saffirio, y Leonardo Soto. Votan en contra los señores (as) diputados (as) Jorge Alessandri; Juan Antonio Coloma; Luciano Cruz-Coke; Camila Flores; Luis Pardo (por Gonzalo Fuenzalida), y Paulina Núñez. (07-06-00).

Indicación de los diputados(as) señores (as) Gabriel Boric ; Pamela Jiles; Leonardo Soto; Raúl Soto.

Para agregar el siguiente artículo transitorio:

Artículo transitorio. Créase el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones. Este fondo se financiará con aportes de los empleadores y del Estado, y cuyo objetivo será financiar complementos de pensiones producto de los montos retirados conforme al derecho que establece esta la anterior disposición transitoria.

Para efectos de lo anteriormente señalado, el Presidente de la República en el plazo de un año desde publicada esta reforma constitucional enviará un mensaje al Congreso Nacional en el cual se propondrá la forma y financiamiento del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones. La administración del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones será realizada por una entidad pública y autónoma de forma directa y solidaria, procediendo al momento de la jubilación del afiliado a complementar la pensión en la forma que señale la ley respectiva con el objeto de que el retiro de fondos que autoriza esta reforma constitucional no afecte el derecho a la seguridad social establecido por esta Constitución.

La entidad pública y autónoma que administre el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones debe velar porque las inversiones que se hagan con cargo a esos recursos sean realizadas promoviendo la sostenibilidad económica, social y medioambiental del Estado. Establecida por ley esta entidad pública y autónoma, al quinto día hábil las Administradoras de Fondos de Pensiones traspasaran a ésta el total de los fondos que administren y no tengan titular determinado o determinable a ese momento.

Si una ley se dicta antes del plazo que se señala en el inciso segundo y cumple con lo allí establecido se entenderá por cumplida la obligación impuesta al Presidente de la República.”.

Propuesta de modificación.

Indicación del señor Gutiérrez para insertar en el inciso primero la expresión ", bajo criterio de progresividad," entre "financiar" y "complementos".

Sometida a votación la indicación con la propuesta de modificación más arriba referida, es aprobado por los votos mayoritarios favorables de los diputados (as) señores (as) Matías Walker (Presidente de la Comisión); Gabriel Boric; Hugo Gutiérrez; Marcos Ilabaca; Pamela Jiles; René Saffirio, y Leonardo Soto. Votan en contra los señores (as) diputados (as) Jorge Alessandri; Juan Antonio Coloma; Luciano Cruz-Coke; Camila Flores; Luis Pardo (por Gonzalo Fuenzalida), y Paulina Núñez. (07-06-00).

Las indicaciones A, B y C que constan en la tabla más arriba insertada, se dan por rechazadas en virtud de las aprobadas.

Despachado el proyecto. Diputado informante el señor Matías Walker Prieto.

IV. ARTÍCULOS QUE DEBEN SER CONOCIDOS POR LA COMISIÓN DE HACIENDA.

De conformidad a lo establecido en el Nº 4 artículo 302 del Reglamento de la Corporación, la Comisión dejó constancia que no corresponde que el proyecto deba ser conocido por la Comisión de Hacienda.

V. ARTÍCULOS E INDICACIONES RECHAZADAS O DECLARADAS INADMISIBLES.

Se dieron por rechazadas las siguientes indicaciones:

A.- Indicación de los señores (as) diputados (as) Matías Walker , Pamela Jiles y Raúl Soto.

Reemplázase el artículo único por el siguiente nuevo texto:

Agréguense el siguiente artículo nuevo transitorio a la Constitución Política de la República:

“Excepcionalmente, y con ocasión de la declaración del Estado de Excepción Constitucional de catástrofe por calamidad pública en e territorio de Chile, decretado mediante Decreto Supremo Num. 104, de fecha 18 de marzo de 2020 y sus prórrogas correspondientes, autorízase a los afiliados del sistema privado de pensiones regido por el D.L. 3.500, de forma voluntaria y por única vez, a retirar hasta el 10% de los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatorias, estableciéndose como monto máximo de retiro el equivalente a 150 unidades de fomento y un mínimo de 35 unidades de fomento.

La entrega de los fondos acumulados y autorizados de retirar en virtud del inciso anterior se efectuará de la siguiente manera:

El 50% en un plazo máximo de 10 días hábiles de presentada la solicitud ante la respectiva administradora de fondos de pensiones a que pertenezca el afiliado.

El 50% restante, en el plazo máximo de 30 días a contar del desembolso anterior.

Una ley establecerá la forma y condiciones en la cual se compensará el monto retirado de conformidad a los incisos anteriores, la que deberá ser enviada en los siguientes seis meses de la entrada en vigencia de esta reforma constitucional.”

B.- Indicación de los diputados (as) señores (as) Leonardo Soto ; René Saffirio, Hugo Gutiérrez; Marcos Ilabaca, Pamela Jiles y Matías Walker.

Disposición trigésimo novena transitoria de la Constitución.

La presente disposición tiene por objeto establecer una medida extraordinaria para aliviar los efectos económicos, laborales y sociales negativos que ha causado en las familias chilenas, el estado de catástrofe y demás medidas sanitarias decretadas a consecuencia del covid 19.

Con esa finalidad, autorízase a los afiliados del sistema privado de pensiones regido por el D.L. 3500, de forma voluntaria y extraordinaria, para que puedan retirar hasta el diez por ciento de los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatorias, estableciéndose como monto máximo de retiro el equivalente a diez ingresos mínimos mensuales y un mínimo de tres ingresos mínimos mensuales.

La entrega de los fondos se efectuará de la siguiente manera:

El cincuenta por ciento en un plazo máximo de diez días hábiles de presentada la solicitud ante la respectiva administradora de fondos de pensiones a que pertenezca el afiliado.

El cincuenta por ciento restante, en el plazo máximo de 30 días a contar del desembolso anterior.

C.- Indicación diputado señor Boric , Saffirio, Leonardo Soto, Walker e Ilabaca.

Agréguese los siguientes incisos finales, al artículo único del proyecto de ley.

“Créase el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones. Este fondo se financiará con aportes de los empleadores y del Estado, y cuyo objetivo será financiar complementos de pensiones producto de los montos retirados conforme al derecho que establece esta disposición transitoria.

Para efectos de lo anteriormente señalado, el Presidente de la República en el plazo de un año desde publicada esta reforma constitucional enviará un mensaje al Congreso Nacional en el cual se propondrá la forma y financiamiento del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones. La administración del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones será realizada por una entidad pública y autónoma de forma directa y solidaria, procediendo al momento de la jubilación del afiliado a complementar la pensión en la forma que señale la ley respectiva con el objeto de que el retiro de fondos que autoriza esta disposición transitoria no afecte el derecho a la seguridad social establecido por esta Constitución. 

La entidad pública y autónoma que administre el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones debe velar porque las inversiones que se hagan con cargo a esos recursos sean realizadas promoviendo la sostenibilidad económica, social y medioambiental del Estado. Establecida por ley esta entidad pública y autónoma, al quinto día hábil las Administradoras de Fondos de Pensiones traspasaran a ésta el total de los fondos que administren y no tengan titular determinado o determinable a ese momento. 

Si una ley se dicta antes del plazo que se señala en el inciso sexto y cumple con lo allí establecido se entenderá por cumplida la obligación impuesta al Presidente de la República.” 

VI. TEXTO DEL PROYECTO APROBADO POR LA COMISIÓN.

Por las razones señaladas y por las que expondrá oportunamente el señor Diputado Informante, esta Comisión recomienda aprobar el siguiente:

PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL:

"Trigésima novena. Excepcionalmente, y para mitigar los efectos sociales derivados del Estado de Excepción Constitucional de catástrofe por calamidad pública decretado a causa del COVID-19, autorízase a los afiliados del sistema privado de pensiones regido por el decreto ley N° 3.500 de 1980, de forma voluntaria y por única vez, a retirar hasta el diez por ciento de los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatorias, estableciéndose como monto máximo de retiro el equivalente a ciento cincuenta unidades de fomento y un mínimo de treinta y cinco unidades de fomento. En el evento de que el diez por ciento de los fondos acumulados sean inferiores a treinta y cinco unidades de fomento, el afiliado podrá retirar hasta dicho monto. En el caso de que los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual sean inferiores a las treinta y cinco unidades de fomento, el afiliado podrá retirar la totalidad de los fondos acumulados en dicha cuenta.

La entrega de los fondos acumulados y autorizados de retirar en virtud del inciso anterior se efectuará de la siguiente manera:

El cincuenta por ciento en un plazo máximo de diez días hábiles de presentada la solicitud ante la respectiva administradora de fondos de pensiones a que pertenezca el afiliado.

El cincuenta por ciento restante, en el plazo máximo de treinta días hábiles a contar del desembolso anterior.

Cuadragésima. Créase el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones. Este fondo se financiará con aportes de los empleadores y del Estado, y cuyo objetivo será financiar, bajo criterio de progresividad, complementos de pensiones producto de los montos retirados conforme al derecho que establece la anterior disposición transitoria.

Para efectos de lo anteriormente señalado, el Presidente de la República en el plazo de un año desde publicada esta reforma constitucional enviará un mensaje al Congreso Nacional en el cual se propondrá la forma y financiamiento del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones. La administración del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones será realizada por una entidad pública y autónoma de forma directa y solidaria, procediendo al momento de la jubilación del afiliado a complementar la pensión en la forma que señale la ley respectiva con el objeto de que el retiro de fondos que autoriza esta reforma constitucional no afecte el derecho a la seguridad social establecido por esta Constitución.

La entidad pública y autónoma que administre el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones debe velar porque las inversiones que se hagan con cargo a esos recursos sean realizadas promoviendo la sostenibilidad económica, social y medioambiental del Estado. Establecida por ley esta entidad pública y autónoma, al quinto día hábil las Administradoras de Fondos de Pensiones traspasaran a ésta el total de los fondos que administren y no tengan titular determinado o determinable a ese momento.

Si una ley se dicta antes del plazo que se señala en el inciso segundo y cumple con lo allí establecido se entenderá por cumplida la obligación impuesta al Presidente de la República.”.

*****************

Tratado y acordado en sesiones de fecha 1 y 6 de julio de 2020, con la asistencia de los diputados (as) señores (as) Matías Walker (Presidente de la Comisión); Jorge Alessandri; Tomás Hirsch (por el señor Gabriel Boric); Juan Antonio Coloma; Luciano Cruz-Coke; Camila Flores; Gonzalo Fuenzalida; Hugo Gutiérrez; Marcos Ilabaca; Pamela Jiles; Andrés Longton (por la señora Paulina Núñez); René Saffirio; Leonardo Soto. Además asistieron los diputados (as) Alejandra Sepúlveda; René Alinco; Esteban Velásquez; Jaime Mulet; Karim Bianchi; Raúl Soto; Ramón Barros; Ximena Ossandón; Carlos Abel Jarpa, y Luis Pardo (por el señor Fuenzalida).

Sala de la Comisión, a 6 de julio de 2020.

PATRICIO VELÁSQUEZ WEISSE

Abogado Secretario de la Comisión

1.5. Boletín de Indicaciones

Fecha 08 de julio, 2020. Boletín de Indicaciones

? VALPARAÍSO, 8 de julio de 2020

Oficio Nº 15.669

La Cámara de Diputados, en sesión de esta fecha, aprobó en general el proyecto, iniciado en mociones refundidas, que modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual, de retirar parte de sus fondos previsionales, durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe, correspondiente a los boletines N°s 13501-07, 13617-07 y 13627-07.

Por haber sido objeto de indicaciones, que se adjuntan, me permito remitir a US. la totalidad de los antecedentes, para que la Comisión que US. preside emita el segundo informe, de conformidad con lo estatuido en el inciso cuarto del artículo 130 del reglamento de la Corporación.

Hago presente a US. que la Sala aprobó en general esta iniciativa por 95 votos a favor, de un total de 155 diputados en ejercicio.

Lo que tengo a honra comunicar a US., por orden del señor Presidente de la Cámara de Diputados.

Dios guarde a US.

RAFAEL RUZ PARRA

Abogado Oficial Mayor (S) de Secretaría

AL SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE CONSTITUCIÓN, LEGISLACIÓN, JUSTICIA Y REGLAMENTO.

INDICACIONES AL PROYECTO QUE MODIFICA LA CARTA FUNDAMENTAL PARA INCORPORAR COMO PARTE DEL DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL LA FACULTAD DE LOS AFILIADOS A UN SISTEMA DE CAPITALIZACIÓN INDIVIDUAL DE RETIRAR PARTE DE SUS FONDOS PREVISIONALES, DURANTE LA VIGENCIA DE UN ESTADO DE EXCEPCIÓN CONSTITUCIONAL DE CATÁSTROFE, CORRESPONDIENTE A LOS BOLETINES Nos 13501-07, 13617-07 Y 13627-07.

A la disposición transitoria trigésima novena:

1.- De los diputados señores Joaquín Lavín León, Sergio Gahona Salazar y Celso Morales Muñoz

Para eliminar en el inciso primero la expresión, “y un mínimo de treinta y cinco unidades de fomento”.

2.- Del diputado señor Eduardo Durán Salinas.

Para agregar un nuevo inciso final del siguiente tenor:

“El ejercicio de la facultad de retirar fondos previsionales señalada en este artículo, será incompatible con la postulación y recepción del beneficio de préstamo estatal solidario contemplado en el Programa de Ayuda a la Clase Media en el contexto del estado de excepción constitucional de catástrofe vigente en el país. En consecuencia, el afiliado deberá ponderar y decidir cuál de ambos mecanismos ejercerá, para lo cual se entenderá que la simple postulación al crédito obsta al ejercicio de la facultad de retiro de fondos previsionales. Con todo, de haber sido rechazada dicha postulación, se entenderá que el afiliado puede ejercer la facultad de retiro.”.

3.-Del diputado Félix González Gatica

Para agregar el siguiente inciso final:

“Los fondos retirados conforme a este artículo no constituirán renta y no podrán ser objeto de comisiones o descuento alguno por parte de las Administradoras de Fondos de Pensiones.”.

4.- De los diputados señores Joaquín Lavín León, Sergio Gahona Salazar y Celso Morales Muñoz

Para agregar un nuevo inciso final del siguiente tenor:

“Las Administradoras de Fondos de Pensiones deberán informar en la cartola mensual que hacen llegar a sus afiliados, los montos disponibles en sus respectivos fondos, además de una explicación detallada que indique cómo se verá su pensión futura en caso de acceder al retiro.”.

*****

1.6. Discusión en Sala

Fecha 08 de julio, 2020. Diario de Sesión en Sesión 39. Legislatura 368. Discusión General. Se aprueba en general.

FACULTAD A AFILIADOS AL SISTEMA DE CAPITALIZACIÓN INDIVIDUAL PARA RETIRAR PARTE DE FONDOS PREVISIONALES DURANTE VIGENCIA DEL ESTADO DE EXCEPCIÓN CONSTITUCIONAL DE CATÁSTROFE POR COVID-19 (PRIMER TRÁMITE CONSTITUCIONAL. BOLETINES NOS 13501-07,13617-07 Y 13627-07)

El señor PAULSEN (Presidente).-

En el Orden del Día, corresponde tratar el proyecto de reforma constitucional, iniciado en mociones refundidas, que modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual de retirar parte de sus fondos previsionales durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe.

De conformidad con los acuerdos de los Comités Parlamentarios, para la discusión de este proyecto las diputadas y diputados podrán hacer uso de la palabra hasta por cinco minutos, por lo cual deberán inscribirse para intervenir hasta las 11:00 horas del día de hoy. Durante la discusión no se podrá pedir la clausura del debate.

Diputado informante de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento es el señor Matías Walker .

Antecedentes:

Mociones:

-Boletín N° 13501-07, sesión 22ª de la presente legislatura, en miércoles 13 de mayo de 2020.Documentos de la Cuenta N° 5;

-Boletín N° 13617-07, sesión 36ª de la presente legislatura, en jueves 2 de julio de 2020. Documentos de la Cuenta N° 32, y

-Boletín N° 13627-07, sesión 36ª de la presente legislatura, en jueves 2 de julio de 2020. Documentos de la Cuenta N° 37.

-Informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento. Documentos de la Cuenta N° 3 de este boletín de sesiones.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado informante.

El señor WALKER (de pie).-

Señor Presidente, para mí es un honor, como Presidente de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, informar el proyecto de reforma constitucional, refundido, que modifica la Carta Fundamental para incorporar, como parte del derecho a la seguridad social, la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual de retirar parte de sus fondos previsionales durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe.

Son autores de la moción, boletín N° 13501-07, los diputados René Alinco , Jaime Mulet , Alejandra Sepúlveda , Esteban Velásquez ; de la moción boletín N° 13617-07, los diputados Karim Bianchi , Renato Garín , Pamela Jiles , Patricio Rosas , Gastón Saavedra , René Saffirio y Leonardo Soto , y de la moción boletín N° 13627-07, los diputados Loreto Carvajal , Ricardo Celis , Cristina Girardi , Rodrigo González , Tucapel Jiménez , Carolina Marzán , Andrea Parra y Raúl Soto .

El proyecto fue refundido por esta Sala e informado y aprobado en general y particular por la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, siendo la idea matriz o fundamental del proyecto permitir el retiro de fondos de los afiliados de las administradoras de pensiones, en los montos y de la manera que se indican, en forma excepcional, para mitigar los efectos del estado de excepción constitucional de catástrofe a causa de la covid-19.

La comisión desarrolló un intenso trabajo. Comenzó escuchando a los ministros del Trabajo y Previsión Social, de Hacienda, secretario general de la Presidencia y a un vasto conjunto de expertos. De hecho, escuchamos a más de doce expertos en dos sesiones.

La reforma constitucional que se impulsa tiene como propósito fundamental dar una ayuda a los centenares de miles de chilenas y chilenos que, como consecuencia de la pandemia de covid-19 y del Estado de catástrofe que se ha iniciado como consecuencia de esta, han resultado severamente afectados en sus economías personales y familiares. Es por ello que se ha pensado en una solución extraordinaria y transitoria.

Es así que la comisión aprobó dos disposiciones constitucionales transitorias: una disposición trigésima novena que dispone excepcionalmente, para mitigar los efectos sociales derivados del estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública decretado a causa de la covid-19, autorizar a los afiliados del sistema privado de pensiones regido por el decreto ley N° 3.500, de forma voluntaria y por única vez, a retirar hasta el 10 por ciento de los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatorias.

Cabe dejar constancia, para la historia fidedigna de este proyecto, que para que este pueda operar no es imprescindible ni necesario que aún esté vigente el respectivo estado de excepción constitucional, toda vez que el propósito del mismo es mitigar los efectos sociales y económicos derivados de estas circunstancias extraordinarias.

Es por ello que se establece un monto máximo de retiro equivalente a 150 unidades de fomento y un mínimo de 35 unidades de fomento.

En el evento de que el 10 por ciento de los fondos acumulados por el afiliado sea inferior a 35 unidades de fomento, este podrá retirar hasta dicho monto. En el caso de que los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual sean inferiores a las 35 unidades de fomento, el afiliado podrá retirar la totalidad de los fondos acumulados en dicha cuenta.

La entrega de los fondos acumulados y autorizados de retirar en virtud del inciso anterior se efectuará de la siguiente manera: el 50 por ciento en un plazo máximo de diez días hábiles de presentada la solicitud ante la respectiva administradora de fondos de pensiones a que pertenezca el afiliado; el 50 por ciento restante, en el plazo máximo de treinta días hábiles, a contar del desembolso anterior.

Asimismo, se ha aprobado una segunda disposición constitucional transitoria, la cuadragésima, mediante la cual se crea un Fondo Colectivo Solidario de Pensiones, el cual se financiará con aportes de los empleadores y del Estado, cuyo objetivo será financiar, bajo criterio de progresividad, complementos de pensiones producto de los montos retirados conforme al derecho que establece la anterior disposición transitoria.

Para efectos de lo anteriormente señalado, el Presidente de la República, en el plazo de un año de publicada esta reforma constitucional, deberá enviar un mensaje al Congreso Nacional en el cual se propondrá la forma y financiamiento del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones.

La administración del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones será realizada por una entidad pública y autónoma en forma directa y solidaria, procediendo al momento de la jubilación del afiliado a complementar la pensión en la forma que señale la ley respectiva, con el objeto de que el retiro de fondos que autoriza esta reforma constitucional no afecte el derecho a la seguridad social establecido por esta Constitución. De forma que esta entidad está destinada a evitar que las personas que han hecho uso de su derecho a retiro puedan tener deterioro de su pensión en el futuro; es decir, también atiende esta circunstancia extraordinaria y transitoria.

La entidad pública y autónoma que administre el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones debe velar por que las inversiones que se hagan con cargo a esos recursos sean realizadas promoviendo la sostenibilidad económica, social y medioambiental del Estado. Establecida por ley esta entidad pública y autónoma, al quinto día hábil las administradoras de fondos de pensiones traspasarán a esta el total de los fondos que administren y no tengan titular determinado o determinable a ese momento.

Finalmente, se establece que si una ley se dicta antes del plazo que se señala en el inciso segundo y cumple con lo allí establecido, se entenderá por cumplida la obligación impuesta al Presidente de la República.

Tras la aprobación de estas disposiciones transitorias por la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, solicito a la honorable Sala que las apruebe en la misma forma.

Es todo cuanto puedo informar.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Para plantear un punto de Reglamento, tiene la palabra el diputado Jaime Bellolio .

El señor BELLOLIO [vía telemática].-

Señor Presidente, quiero hacer un punto reglamentario en términos del quorum que se está ocupando para tramitar este proyecto.

El informe de la comisión ha sostenido que el quorum es de tres quintos, toda vez que esta es una reforma constitucional que se presentó como artículos transitorios. Sin embargo, es evidente que estos no son artículos transitorios, sino que son artículos permanentes que cambian los aspectos de la Carta Fundamental en sus capítulos que requieren dos tercios y no en los que requieren tres quintos.

Por lo tanto, me gustaría que el tratamiento de este proyecto fuese exactamente como debe ser, tal como, además, lo ha mostrado una minuta del propio Senado.

Es cierto que las reformas constitucionales, en sus partes dispositivas que son transitorias, requieren un quorum de tres quintos. Sin embargo, insisto en que esto fue presentado como un artículo transitorio, aun cuando, como lo ha dicho el propio diputado Matías Walker , que acaba de terminar su exposición del informe, esto va más allá de la transitoriedad y puede ser ocupado en otro estado de excepción; es decir, es una norma permanente que afecta en forma permanente los capítulos que implican un quorum de dos tercios.

Por lo tanto, así como los proyectos de ley, en sus partes generales y en sus partes transitorias, son tratados con el quorum que corresponde, por ejemplo, quorum de ley simple, de ley orgánica constitucional u otro, eso exactamente debe pasar con las reformas de quorum constitucional, dado que, de lo contrario, se estaría arbitrariamente bajando el quorum a través de una triquiñuela, para que sea de tres quintos en vez de ser de dos tercios.

Esta es una reforma constitucional que afecta al artículo 19, N° 18°. Por lo tanto, como se está regulando sobre el derecho a la seguridad social, corresponde que sea tratada con el quorum de dos tercios y no con el quorum de tres quintos, que correspondería si fuera una norma transitoria de verdad.

Pero, en el fondo de esta norma…

El señor PAULSEN (Presidente).-

Señor diputado, ha concluido su tiempo.

Para responder el punto de Reglamento, tiene la palabra el diputado Matías Walker .

El señor WALKER.-

Señor Presidente, no tengo problema en que hagamos este debate al final de la sesión. Solo quiero rectificar al diputado Jaime Bellolio . En mi informe fui clarísimo en que esta reforma constitucional, este artículo transitorio, está circunscrita única y exclusivamente a este estado de catástrofe producto de la pandemia.

La Mesa lo tiene claro, la Secretaría de la comisión lo tiene claro: es tres quintos el quorum que se requiere. El del artículo 127, inciso segundo, establece que la reforma al Capítulo III de la Constitución requiere dos tercios de diputados y senadores en ejercicio. Pero el Capítulo III dispone que los derechos fundamentales de las personas, que es la reforma a que hace mención el artículo 127, se extiende a cualquier modificación o derogación con relación a los derechos ahí establecidos o la creación de un derecho nuevo.

La reforma constitucional sobre el retiro de hasta el 10 por ciento de los fondos acumulados no crea un derecho fundamental nuevo ni modifica el derecho a la seguridad social, dispuesto en el artículo 19, N° 18°, sino que es una norma reguladora del ejercicio del mismo.

Ejemplos de ello hemos tenido muchísimos, señor Presidente, y usted lo sabe. La doctrina del Congreso fija que las normas reguladoras por artículos transitorios de normas de capítulos de dos tercios requieren tres quintos para su aprobación. El Congreso ha fijado una doctrina de quorum de aprobación de materias que, de acuerdo con el inciso segundo del artículo 127, exigen dos tercios para su aprobación, pero que su regulación por un artículo transitorio requiere tres quintos. Un ejemplo es lo que acabamos de hacer respecto de las normas de paridad en la reforma constitucional, valga la redundancia, para reformar la Constitución.

Al final de la sesión podemos dar todos los precedentes al respecto.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Como señalé, la discusión sobre la petición de recalificación de quorum que hicieron algunos parlamentarios se verá al final de la sesión, donde se otorgarán cinco minutos para argumentar a favor y cinco minutos para argumentar en contra. Para plantear un punto de Reglamento, tiene la palabra el diputado Marcelo Díaz .

El señor DÍAZ.-

Señor Presidente, sobre el mismo punto, quiero saber si se ha solicitado formalmente a la Mesa que se reconsidere la calificación de esta reforma constitucional que han hecho la comisión y la propia Mesa, y adherir a lo que ha señalado el diputado Matías Walker .

El inciso segundo del artículo 127 de la Constitución es clarísimo en decir expresamente cuáles son los capítulos que requieren dos tercios para su reforma.

Esto lo vimos hace muy poco tiempo, a propósito de la discusión sobre la paridad y los escaños reservados a pueblos originarios, pues efectivamente son todas normas que incorporamos a la Constitución vía artículos transitorios que requirieron tres quintos, lo que nadie objetó ni observó.

En este caso particular eso es bien relevante. En su informe, el Presidente de la comisión, el diputado Matías Walker , dijo que lo que se está haciendo es regular el ejercicio de un derecho con carácter transitorio, porque rige mientras esté vigente el estado de excepción constitucional, y entiendo que lo acaba de reiterar.

En consecuencia, primero, no hay duda sobre la ubicación de esta reforma en una disposición transitoria, porque no es de carácter permanente, y segundo, si es una disposición transitoria -no hay discusión al respecto, ni en doctrina ni en el Congreso; nunca la ha habido-, tiene el quorum de tres quintos, porque solo pueden tener quorum de dos tercios aquellos capítulos expresamente señalados en el inciso segundo del artículo 127 de la Constitución. Me refiero a los capítulos I, III, VIII, XI, XII o XV. Los demás capítulos tienen quorum de tres quintos, incluidas las disposiciones transitorias.

Ahora, si quieren dar este debate y votar, votemos. Entiendo que requiere mayoría simple la votación de la calificación del quorum con el que debe aprobarse un determinado proyecto.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Para plantear un punto de Reglamento, tiene la palabra el diputado René Saffirio .

El señor SAFFIRIO (vía telemática).-

Señor Presidente, yo entiendo la argumentación del diputado Jaime Bellolio , pero no la comparto; porque lo que la Comisión de Constitución ha informado es el resultado de la fusión de tres mociones distintas, cuyo informe dice relación con un texto que, como está planteado, no está contenido prácticamente en ninguna de las tres mociones.

Esta es una norma de carácter excepcional que corresponde que esté dentro del capítulo de las disposiciones transitorias.

En consecuencia, aunque este debate se dé más adelante, podremos argumentar profusamente cuáles son las razones por las que la propia Cámara de Diputados ha resuelto de esta manera.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

La Mesa y la Secretaría General tenemos claro que esta discusión se va a hacer al final del Orden del Día.

El diputado Bellolio ha hecho la solicitud formal después de la Cuenta. Esto, junto con todo lo demás, se votará al final de la sesión.

En discusión el proyecto.

Tiene la palabra el diputado don Ignacio Urrutia .

El señor URRUTIA (don Ignacio) [vía telemática].-

Señor Presidente, muy buenos días.

Por su intermedio le quiero hablar principalmente a los diputados de Chile Vamos:

¿Ustedes creen, sinceramente, que lo que está haciendo aquí la izquierda es para la gente de clase media y para la gente más vulnerable? ¿Realmente se tragan ese cuento? ¿O lo que están haciendo es abrir la puerta para eliminar el sistema de capitalización, que tenemos vigente en Chile?

Yo creo que es esto último, sin lugar a dudas. No tengo ninguna duda de que el caballito de batalla de ellos es eliminar las AFP, y lo que están haciendo hoy es abrir la puerta precisamente para eso. Por eso quiero hablarle a la gente de Chile Vamos y decirles que tengan cuidado. Ya entregaron la Constitución […]

El señor PAULSEN (Presidente).-

Diputado Urrutia , tenemos problemas con su conexión. Intentaremos mejorarla.

El señor URRUTIA (don Ignacio) [vía telemática].-

Yo lo oigo lo más bien, señor Presidente.

Estoy diciendo, Presidente –me vuelve a interrumpir si no se oye-,…

El señor PAULSEN (Presidente).-

Perfecto, continúe.

El señor URRUTIA (don Ignacio) [vía telemática].-

Señor Presidente, no me interrumpa de nuevo, porque me hace perder el hilo.

Lo que estoy diciéndole a usted y a toda la gente de Chile Vamos, que lo que está haciendo la izquierda aquí es abrir la puerta para eliminar, de una vez por todas, las AFP. Es lo mismo que quieren hacer con la Constitución. Por eso, a ustedes, que le dieron la pasada la vez anterior con el tema de la Constitución, no se la den ahora con este proyecto de reforma constitucional, porque la izquierda no quiere ayudar a la gente más vulnerable, la izquierda no quiere ayudar a la gente de clase media. Si quisieran realmente ayudarla, lo que harían, primero que nada, es ayudarla con sus propios fondos, pues.

No se les olvide que el diputado Jackson , por su intermedio, señor Presidente, se dona a sí mismo; no se les olvide que el Partido Comunista está lleno de propiedades en Chile; no se les olvide que el Partido Socialista tiene acciones en todas las empresas de Chile. Bueno, ayuden con sus propios recursos; pero no son capaces de hacerlo.

Cada vez que el gobierno toma un acuerdo con ellos, después, en el Congreso, le dan la espalda, porque a ellos no les interesa ayudar a la gente más pobre, no les interesa absolutamente para nada. Para la izquierda lo más importante es que la gente se empobrezca cada vez más. Eso es lo que realmente les interesa.

Sin lugar a dudas, esto abre la puerta para eliminar las AFP. Tengamos mucho ojo en este tema. No cometamos el mismo error que cometieron los […] si es que lo hacen, porque lo que están haciendo es entregar el sistema de capitalización, que se creó en el gobierno de las Fuerzas Armadas y de Carabineros de Chile.

Fomentan eso para eliminar las AFP; eso es lo que están haciendo con este proyecto, pero no están ayudando a nadie. Al revés, lo que están haciendo es perjudicar fuertemente a la gente, porque les están quitando sus ahorros. Si bien se los están entregando a la gente, esta se está quedando sin ahorros; con esto se va a quedar sin ahorros para poder jubilar en el futuro.

Olvídense del Estado; el Estado no es un pozo sin fondo que va a recuperar las platas de la gente que la retire ahora. ¿Por qué no las aporta el Estado, en este minuto, en forma directa? ¿Para qué le quitan o le sacan los fondos de las AFP a la gente si después el Estado va a devolver la plata? ¿Por qué no la entrega el Estado, en forma directa, altiro?

Ustedes son parlamentarios de gobierno. Exijan al gobierno que, en vez de entregar cajas, canastas familiares, deposite plata a la gente en la CuentaRUT, en forma directa. Busquen otro sistema que ayude directamente a la gente, pero no a través de sacar sus propios fondos, porque eso lo único que va a significar es comida para hoy y hambre para mañana.

He dicho.

-Los puntos suspensivos corresponden a interrupciones en la transmisión telemática.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado señor Alejandro Bernales .

El señor BERNALES (vía telemática).-

Señor Presidente, si hemos llegado hasta esta sesión es resultado del fracaso en materia de protección o, mejor dicho, del resultado de muchos fracasos.

El primero de ellos, y el más evidente, es el fracaso del modelo de pensiones que tenemos en Chile. Estamos hablando de que en nuestro país los montos de pensiones, que algunos defienden, alcanzan, con suerte, en promedio, 300.000 pesos para los hombres y 200.000 pesos para las mujeres.

Todos quienes estamos en política sabemos que esta es una de las problemáticas que más nos repiten las y los vecinos de cada uno de nuestros territorios. Nos piden que la resolvamos y que transitemos en el corto plazo hacia un sistema que les dé seguridad en sus pensiones, porque está claro que este sistema de jubilación no da para que nuestros adultos mayores puedan vivir con dignidad.

Señor Presidente, hoy quienes han sido fervorosos defensores de este sistema, reconocen, desde su postura del rechazo al retiro de fondos de pensiones, que este sistema es tan malo que si se saca voluntariamente un 10 por ciento de este fondo, significa un tremendo daño para el futuro. Como ve, este debate ya ha dado frutos positivos, ya que con este argumento los defensores de las AFP han llegado a reconocer la precariedad del sistema.

Otro de los fracasos es la falta de apoyo oportuno y decidido a todos los sectores de la sociedad, para que puedan sortear sin mayores preocupaciones esta pandemia mundial. Si bien en la Cámara de Diputados hemos aprobado el ingreso familiar 1.0, el 2.0, el Fogape y el apoyo para independientes, estas medidas han llegado tarde o se están implementando de mala manera, como el Fogape.

Un ejemplo de lo que he mencionado es el anuncio del programa que irá en apoyo a la clase media, en el que, a través del ofrecimiento de créditos, es decir, de más deuda para la clase media, se deja entrever que este sector será una vez más el que pague los platos rotos en esta crisis.

Otro ejemplo es lo tarde que se está llegando con el proyecto que prohíbe el corte de servicios básicos. Ingresamos esta moción el 24 de marzo, y recién hoy el gobierno se suma, pero se suma echando abajo la iniciativa.

Entonces, ¿por qué La Moneda no toma rápidamente esta decisión y juega con nosotros durante cuatro meses para decirnos finalmente que no? Claro, probablemente la estrategia sea dilatar, dilatar y dilatar. Pero mientras juegan a las indefiniciones, a los vecinos y vecinas les siguen llegando los cobros de teléfono, del agua y de la luz, sin decir que esta última es bastante abultada.

Señor Presidente, si hemos llegado hasta este momento es porque ya no van quedando esperanzas de escuchar anuncios contundentes. De esta manera, se ha instalado en la ciudadanía la idea de que ella misma pueda sobrellevar esta crisis sanitaria, económica y social, haciendo uso de una parte de sus fondos de pensiones. Esa es la realidad: las y los chilenos quieren acceder a sus fondos para capear esta tormenta. Ya no esperan más del Estado; por eso, quieren acceder al uso de sus ahorros, de sus cotizaciones para poder subsistir en estos meses que nos quedan.

Uno de nuestros roles en esta cámara es representar. En la última semana consulté, a través de distintos medios, sobre este proyecto, y los resultados fueron abismales: un 95 por ciento votó a favor de este proyecto, y apenas un 5 por ciento en contra. Estoy hablando de más de 2.000 votos interacciones.

Hubo centenares de comentarios, de todos los sectores políticos. Los que más se repiten, señalan lo siguiente:

Cuando las AFP, hace seis meses, perdieron plata, nadie apareció diciendo que tendríamos […] pensiones.

Otro. Claro, ustedes, desde la situación de privilegio en la que viven, no saben lo angustiados que estamos.

Señor Presidente, este proyecto no obliga a nadie a retirar sus fondos. Lo que hace es dar la posibilidad para que quien quiera, lo haga.

Estoy seguro de que quienes acudan a este retiro lo harán de manera informada y entendiendo lo que significa para su presente y su futuro.

Finalmente, anuncio mi voto a favor, y termino citando a Agustín Squella , quien asertivamente, respecto de esta medida, nos pregunta: “¿Y qué significa para la gran mayoría de los afiliados a las AFP no poder retirar esa parte de sus fondos?”. Y responde: “Ni pan para hoy ni pan para mañana.”.

He dicho.

-Los puntos suspensivos corresponden a interrupciones en la transmisión telemática.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Jaime Mulet .

El señor MULET.-

Señor Presidente, yo diría que el día de hoy estamos en un momento histórico, abriendo la posibilidad de hacer un cambio sustantivo en un momento o en un pe- ríodo en que hay muchos chilenos sufriendo, en que hay mucho dolor y en que hay mucha angustia. Estamos apelando a la solidaridad, estamos apelando a ese elemento tan esencial que creo que es muy imprescindible, sobre todo en el momento que se vive.

Por eso los regionalistas presentamos este proyecto de reforma constitucional -después se presentaron otros-, que hoy viene a someterse a la aprobación de la Sala.

¡A eso tenemos que responder! A un momento difícil.

Los argumentos que se esgrimieron desde un inicio en contra de la aprobación de este proyecto han ido cayendo. Se dijo que era inconstitucional e inadmisible, por lo cual cayó. Pero después entró como reforma constitucional.

Después se dijo que era regresivo y que perjudicaba a la gente más modesta, porque el Estado tenía que hacerse cargo de las pensiones o de la disminución de las pensiones futuras, lo que tampoco es cierto, porque se estableció una modalidad a través de un fondo colectivo. Es decir, a través de una indicación se perfeccionó el proyecto y se resolvió el problema de la regresividad.

Se dijo que endeudaba al Estado, lo que tampoco es cierto.

Se dice y se dijeron muchas cosas que han ido cayendo. Lo que no ha caído es el dogma que está detrás de quienes hoy se oponen a la posibilidad de retirar recursos en estas circunstancias, el dogma y la verdad de un sistema que lo que no persigue es la seguridad social: es un sistema de ahorro privado que beneficia fundamentalmente al mercado financiero, a la bolsa, a los bonos, pues con la plata de los trabajadores se inyectan recursos al sistema económico, pero los trabajadores no rentan de ello.

¡Ese es el dogma que está detrás y el que muchos hoy no quieren romper! No se trata de que se van a perjudicar las jubilaciones futuras, porque eso no es cierto -¡no es cierto!-, aunque lo digan una y otra vez en distintos lugares.

Yo apelo hoy al conocimiento de la realidad que tiene la derecha democrática, apelo hoy a los diputados y a las diputadas de la derecha democrática que, al igual que nosotros, recorren el país día a día, porque sé lo que están sintiendo, porque ven que la ayuda del Estado está llegando solo a un segmento de la población. No podemos decir que no está llegando, pero está llegando a un segmento de la población.

A 1.150.000 personas les llegó el ingreso familiar de emergencia 1. El 2 les va a llegar, si se gasta toda la plata, a 2,1 millones de personas. Pero son muchos más los que han visto disminuidos sus ingresos, son muchos más los que han quedado cesantes -un millón y medio de desempleados ya-, son muchos más los que han perdido parte importante de sus ingresos.

¿Y dónde está descansando hoy la decisión y la presión que hay respecto de los parlamentarios y de las parlamentarias de Renovación Nacional y de la UDI? Fundamentalmente en el gobierno. ¿Y quién es el gobierno? Sebastián Piñera a la cabeza. No voy a referirme a él; ustedes lo conocen bien, saben las decisiones que toma y saben los errores que ha cometido, ahora y antes.

¿Y quién más? ¿Quién es el contrapeso que tiene Piñera en su gobierno? El ministro Briones y el ministro Blumel , los dos miembros más importantes del gabinete, que pertenecen a un pequeño partido político, que no tienen calle, que no conocen lo que está pasando en la realidad, que no tienen un partido en el que haya una democracia interna y en el que se planteen las cosas en sus comisiones políticas, en sus juntas, en sus convenciones, etcétera. Son dos ministros que tienen una buena preparación académica, pero que no conocen la realidad de lo que está pasado en el Chile real.

Ustedes, señores diputados y señoras diputadas de Renovación Nacional y de la UDI, saben lo que está pasando y saben que los recursos no les han llegado a todas las personas que los necesitan. Hay que romper ese esquema hoy, porque la decisión central del gobierno no tiene actualmente contrapeso real, no se conecta con la realidad y no se está conectando, incluso, el día de hoy: el proyecto de ley que impide los cortes de los servicios básicos lo quieren vetar.

¿Qué más necesitan?

Yo confío en ustedes, confío en que este proyecto podrá avanzar y en que no vamos a dejar un país adolorido, con miedo y sin recursos, pudiendo acceder a ellos.

Es la última posibilidad que tenemos, como lo han dicho algunos de sus dirigentes. ¡Hoy es el momento de resolver esa última posibilidad e impedir un estallido social mucho más profundo en algún tiempo más, cuando la pandemia termine!

Por eso les pido el apoyo…

-Aplausos.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Hugo Gutiérrez .

El señor GUTIÉRREZ (vía telemática).-

Señor Presidente, hoy, como en pocas ocasiones en la historia legislativa, la atención de Chile está puesta en esta sesión y en el resultado de la votación de este proyecto que ahora nos convoca, porque Chile tiene puestas las expectativas en que hagamos lo correcto. Algunos dirán que esperan que por primera vez hagamos lo correcto en el Parlamento y que acojamos las demandas que el pueblo nos plantea.

Pocos conocen las encuestas. Creo que todos han expresado con claridad que lo que quieren es poder retirar sus recursos, sus fondos acumulados en la cuenta de capitalización individual. Sin duda, los que conocen las encuestas saben que sobre el 80 por ciento de los chilenos y las chilenas ha expresado estas ansias, esta expectativa de poder retirar el 10 por ciento de los fondos acumulados, un 10 por ciento que, sin duda, es poco para enfrentar esta pandemia que hoy nos afecta como país.

Pero en ese 80 por ciento, que según las encuestas quiere que nosotros hagamos lo correcto y permitamos el retiro de los fondos, no hay solo personas de izquierda o de centroizquierda; yo creo que hay chilenos y chilenas de todas las ideologías, de todas las creencias, que tienen la convicción de que hay que poder tener acceso al 10 por ciento de los fondos acumulados. ¿Por qué? Porque, efectivamente, ello implica la posibilidad de retirar una cantidad de dinero sin importar si hay una ficha o no del Registro Social de Hogares, y sin tener que ver si se tiene la posibilidad de pedirlo. No. Directamente, uno podrá hacer la solicitud en la AFP correspondiente para poder retirar el 10 por ciento. Esa es una gran posibilidad que tendrán todos los chilenos y todas las chilenas, y eso es lo que esperan justamente de nosotros.

Pero detrás de esta expectativa ciudadana de nuestro pueblo hay un lobby descarado que hoy están haciendo las AFP para impedir, por mano ajena, que legisladores hagan lo que el pueblo quiere, y lograr más bien que vayan en defensa de las expectativas y de todo el provecho que ellas han sacado durante casi 40 años. Las AFP están haciendo lo que se hizo con la ley de pesca: llamar a parlamentarios cercanos a su sector político, para que les permitan seguir aprovechándose de los recursos de todos los chilenos y de todas las chilenas.

Hay grupos económicos que se han beneficiado permanentemente con las cotizaciones obligatorias. Me refiero básicamente a los grupos Luksic , Yarur , Said , Saieh , Matte , que son los que se han beneficiado realmente de este sistema privado de seguro.

En Chile no hay -todos lo sabemos- un sistema de seguro social, no hay un sistema de previsión social. Es decir, no hay una pensión universal garantizada a todos los chilenos y chilenas, sino que tenemos este sistema inventado en dictadura, que por supuesto queremos cambiar.

Para muchos de nosotros, las AFP son un saqueo institucionalizado desde la dictadura hasta el día de hoy, el cual tiene que terminar. Pero sin duda hoy hay una posibilidad concreta de que los chilenos y chilenas se puedan ver beneficiados con todos esos recursos, con todo ese ahorro forzado, con todo ese impuesto obligatorio que se les ha impuesto a los chilenos y chilenas durante tanto tiempo, y por eso creo que este es un gran proyecto.

Que el lobby de estos grupos económicos no triunfe en la Cámara de Diputados, como ha ocurrido en otras ocasiones, donde se logran obtener leyes que van en contra de los intereses populares. Que esta vez no lo logren, que esta vez tengamos la oportunidad todos los chilenos y chilenas de hacer lo correcto, que los legisladores hagan lo correcto y que, de una vez por todas, lo hagamos pensando en los chilenos y chilenas que están hoy esperando ansiosos poder retirar ese 10 por ciento acumulado en los fondos de capitalización individual.

Creo que es una gran oportunidad para el Parlamento chileno y creo que vamos a hacer lo correcto; así lo espero.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Fidel Espinoza .

El señor ESPINOZA (vía telemática).-

Señor Presidente, ayer lo planteé en la hora de Incidentes: hoy es un día histórico para nuestro país, tal como lo dijeron los colegas que me antecedieron en el uso de la palabra, entre ellos el colega Hugo Gutiérrez .

Hoy el país se juega mucho, porque estamos viviendo una grave emergencia: estamos enfrentando la peor crisis sanitaria de la historia de Chile.

Seamos claros: las medidas y los esfuerzos que se han hecho han sido insuficientes. El bono covid no ha llegado a todos los que esperábamos que llegara. El ingreso familiar de emergencia ha sido fruto de una discusión tremenda, porque ha habido claras adulteraciones en las fichas en el Registro Social de Hogares, que han determinado que a muchas familias que necesitan tener ese fondo de emergencia no les haya llegado absolutamente nada. Hemos sido testigos de cómo han sido repartidas las cajas de alimentos en Chile, de manera absolutamente irracional.

Por lo tanto, si nos vamos a referir a las medidas que apuntan a ayudar a la gente, debemos considerar lo que ha pasado con el apoyo a las pymes, a las pequeñas y medianas empresas, a través de los fondos Fogape, de cómo hemos sido testigos en nuestras regiones que esa ayuda no está llegando a quienes más lo necesitan. En ese contexto estamos debatiendo este proyecto, que causa tantas repercusiones en la ciudadanía.

Seamos claros, en las encuestas, el 85 por ciento de los chilenos ha dicho claramente que están dispuestos a que se les permita retirar el 10 por ciento de sus ahorros previsionales, porque son dineros que les pertenecen a nuestros trabajadores, no a las AFP. No son un bien sagrado de las AFP, como lo ha dicho el señor Juan Sutil . Esto no va a significar regalarle plata, como lo ha dicho el senador Andrés Allamand , a gente que no lo necesita. Eso es no estar en sintonía con el Chile real. En el Chile real tenemos gente a la que este 10 por ciento le podría significar un alivio tremendo ante la grave crisis que tiene hoy.

Los chilenos son inteligentes, los chilenos saben que los fondos de los trabajadores -sus fondos- son utilizados por la propia banca y las empresas del retail, que captan esos fondos a intereses muy bajos, con una tasa de 3 o 4 por ciento, y terminan prestándoselo a la misma gente, para endeudarlos o sobreendeudarlos, a sus propios trabajadores, con tasas tremendamente elevadas, de 25 o 27 por ciento.

Llegó el momento de avanzar. Cuando partió el estallido social, como parlamentario encabecé una propuesta que le hicimos llegar al Presidente de la República, para que cuando una persona llegue a la edad de jubilar, es decir, 60 años de edad para las mujeres y 65 años de edad para los hombres, tengan la posibilidad de retirar hasta el 30 por ciento de sus fondos previsionales, porque creemos que les pertenecen a ellos, y no como ha dicho el gobierno, que los puedan retirar solo en caso de enfermedades catastróficas. Eso significaría que les estamos diciendo a los trabajadores que con su plata paguen sus funerales, lo que nos parece inhumano.

Esa carta, que 55 diputados hicimos llegar al Presidente de la República, nunca fue respondida por el Presidente Piñera , porque desde el día uno del estallido social y hasta esta pandemia ha protegido el negocio de sus grandes amigos de las AFP. Eso los chilenos y chilenas tienen que saberlo.

Por eso creemos que hoy es un día histórico, pese a algunas intervenciones, como las que aquí han formulado parte de la derecha, que dicen que esto es entregarle a la izquierda el tema de las AFP, como ya lo hicieron con la Constitución.

Los chilenos saben que para modificar muchas cosas, que por años no se han podido modificar, es fundamental que en octubre tengamos una nueva Constitución. Pero este paso de hoy es un paso ante la emergencia. Es un primer paso, obviamente, porque un gobierno, cuando hay situaciones extremas como la que están viviendo millones de hogares de nuestro país, tiene que tomar medidas extraordinarias y no proteger el bolsillo de los grandes empresarios, como lo está haciendo, incluso, en el caso del proyecto de ley que aprobamos en la Cámara de Diputados para evitar que se corten los servicios básicos de nuestros compatriotas ante esta pandemia, que tiene a muchos hogares con ingresos menguados, que han perdido el empleo, que han tenido dificultades incluso para alimentarse, para tener calefacción, como sucede en nuestros hogares del sur, en donde la leña -que algunos quieren también eliminar el día de mañana mediante un proyecto de ley- es un bien fundamental para la calefacción de sus hogares.

Termino mis palabras señalando algo que, creo, también representa el sentir de mi partido: nosotros vamos a apoyar con fuerza el retiro del 10 por ciento como una medida paliativa, urgente y necesaria ante una pandemia que no había ocurrido durante más de un siglo en la historia de nuestro país y del mundo.

Porque es necesario, porque es fundamental legislar en favor de nuestra gente, votaremos a favor de esta iniciativa. Y esos mismos diputados que abrazan y besan a la gente en campaña, ojalá que hoy voten en conciencia, por esa gente que dicen representar.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra la diputada Érika Olivera .

La señora OLIVERA (doña Érika).-

Señor Presidente, este Congreso ha hecho todo lo posible, todo aquello que se encuentra dentro de sus atribuciones, para hacer frente a la excepcional situación y problemática que nos plantea la pandemia por covid-19, y seguimos trabajando para ello.

Difíciles decisiones nos plantea este contexto, porque precisamente nos ponen en la situación de comprender una realidad cambiante y dura, una realidad nueva, pero cuyos efectos más fuertes no son ajenos para miles de familias de nuestro país.

Hoy debo votar en conciencia, por empatía, por compromiso, por las personas de mi distrito, por consecuencia con mi historia de vida.

No vengo de un origen acomodado; el deporte fue mi forma de enfrentar las dificultades de la vida y salir adelante, torciéndole la mano al destino.

Conozco directamente la realidad que muchos chilenos y chilenas viven hoy, precisamente porque también la viví. Sé lo que se siente tener hambre, sé lo que es pasar frío. Viví y sé lo que significa que el invierno entre sin clemencia por las paredes de las modestas casas de un campamento. Viví la humedad colándose por las maderas de un suelo después de la lluvia.

Por eso, les pido a todos los parlamentarios presentes que hoy, por un solo momento, intentemos hacer el ejercicio mental de cerrar los ojos y transportarnos a un hogar de esas características, a un hogar de una familia que no sólo sufre por la dureza del invierno que estamos viviendo, sino también por la amenaza del hambre, el desempleo, la desesperanza. ¿Quiénes en una situación radical no recurrirían a sus ahorros de toda una vida para superar ese momento de problemas económicos?

Seamos realistas y sinceros con nosotros mismos: en tal situación de necesidad todos lo haríamos. Pero hoy, esta oportunidad, esa pequeña pero significativa oportunidad, es un privilegio de sólo unos pocos. El chileno promedio de hoy, no aquel que va a su trabajo en las mañanas, está en su casa, confinado no solo a quedarse entre cuatro paredes, sino también confinado entre sus preocupaciones más severas: alimentar a su familia, mantener su trabajo, pagar sus deudas, cuidar de su salud, todo esto en un contexto de desconcierto e incerteza.

Esos son los chilenos que hoy más lo necesitan, son aquellos a quienes más ha impactado, en todos los sentidos posibles, la pandemia que estamos viviendo; son aquellos quienes hoy tienen como principal preocupación sobrevivir día a día.

Hoy discutimos una medida excepcional, porque precisamente estamos en un momento excepcional.

No tenemos un manual que nos diga qué debemos hacer y qué no debemos hacer para enfrentar esta pandemia, la escasez y la amenaza, pero debemos dar directrices para la ley que vendrá posteriormente a esta reforma constitucional. En ese sentido, la ley debe fijar el monto o porcentaje máximo de retiro a base de rangos de porcentajes asociados a la edad del afiliado que lo solicita; contemplar opciones de modalidades de retiro a elección del afiliado, tales como el retiro total o parcializado, además de exigir el consentimiento informado previo del afiliado, asegurando que él sepa totalmente los efectos de este retiro en su fondo total y en su futura pensión a base de una simulación de cotizaciones con la finalidad de que tome una decisión informada y responsable.

Señor Presidente, espero que aprovechemos esta oportunidad de legislar con sentido de realidad, de sensibilidad, y no por ello sin rigor técnico. De nosotros depende, hoy más que nunca, que en el horizonte se asome una posibilidad de esperanza y tranquilidad para los miles de familias chilenas que hoy sufren.

Señor Presidente, para terminar, quiero agradecer los grandes esfuerzos que día a día ha ido implementando el gobierno del Presidente Sebastián Piñera. Sé que no ha sido fácil para nadie. Y espero que si este proyecto avanza, seamos todos capaces de mirarnos a la cara y tomar las mejores decisiones por y para el pueblo chileno.

Aprovecho y hago un llamado a la oposición para que, con esa fuerza con que hoy llaman a este sector, seamos capaces de llevar adelante la discusión respecto de las diferentes medidas que se van implementando, ojalá desde la crítica, para construir un mejor país.

He dicho.

-Aplausos.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado José Pérez .

El señor PÉREZ (don José) [vía telemática].-

Señor Presidente, quiero saludar a las diputadas y los diputados que están trabajando telemáticamente, a la ciudadanía que nos está escuchando y al personal de Secretaría que nos está apoyando.

La verdad de las cosas es que estamos abordando un tema tremendamente transcendente, y nuestra bancada Radical lo ha discutido reiteradamente desde hace algunas semanas.

Para enfrentar esta crisis que vive el país como consecuencia de la pandemia creemos que es indispensable que los afiliados a las AFP puedan retirar hasta un 10 por ciento de sus pensiones, de sus ahorros, de su plata. De esa manera, podrán enfrentar la situación actual y la que nos espera para los próximos meses, porque esta pandemia va a seguir acompañándonos, desgraciadamente.

¿Por qué el gobierno sale en defensa de las AFP en forma tan preocupante? ¿Por qué pone recursos –supuestamente- para que lleguen a la clase media, que no van en esa dirección? ¿Cómo se les ocurre entregar un subsidio de 150.000 pesos para pagar arriendo? ¿De qué estamos hablando? Y los demás eventuales montos que se destinan de distintas maneras no llegan con facilidad a la clase media. La única forma de que llegue a mucha gente el recurso que hoy día se necesite es a través del 10 por ciento de retiro de sus pensiones, de sus ahorros, de su plata.

Es importante que ustedes puedan buscar en las redes sociales. Hay un fiscal que dice categóricamente: “Nunca los políticos van a tratar de perjudicar a las AFP, porque es la teta que los mantiene.”. Ahora, cuando veo que se defienden con tanta fuerza, pareciera que así es, pero la verdad de las cosas es que para algunos no ha habido ni AFP ni empresa alguna que nos haya estado aportando recursos durante el tiempo que hemos sido parlamentarios. Por eso, miramos con la frente en alto y con la responsabilidad que corresponde.

Fíjense, estimados colegas, los fondos de pensiones que se invierten en el extranjero han caído en los últimos meses entre 15 y 18 por ciento. ¿Quién ha dicho algo acerca de esto? ¡Son recursos que han perdido los afiliados!

De esa manera, vamos a apoyar con entusiasmo la posibilidad de que se retire este 10 por ciento, porque es de justicia que así sea. Todos los beneficios que hemos aprobado en el Parlamento no han llegado de buena manera a la gente. Todavía hay gente esperando las cajas en las comunas más pobres de Chile. Aquí, en mi provincia de Biobío y en Arauco, aún la gente las está esperando. Ha sido realmente un fiasco la entrega de esas cajas, que bien pudo haber sido un bono para alimentar al negocio que está en pésimas condiciones.

Así, estamos apoyando con fuerza este retiro del 10 por ciento, y espero que la Cámara de Diputados así lo pueda hacer en su totalidad. ¡Fuerza! ¡Sigamos adelante! Es un beneficio que la gente nos está pidiendo que se lo entreguemos ahora ya.

Por eso, quiero reiterar: los bonos no han sido suficientes, no llegan a nuestra clase media. Por esa razón, estamos empeñados en que en esta oportunidad sí hagamos este esfuerzo, sí vayamos en apoyo de una población importante de Chile, que necesita salir adelante en este momento de flaqueza; de los que han perdido el trabajo, de los que han tenido que seguir pagando los establecimientos educacionales sin que entreguen las clases a los niños.

De esa forma, esta vida por la que atraviesa Chile es tremendamente difícil, la más difícil de los últimos cien años. Por lo tanto, no podemos desperdiciar esta oportunidad de dar un apoyo concreto a la gente que está esperando saber cuál será la resolución de la Cámara de Diputados hoy día.

Por eso, llamo a mis colegas, ¡a todos!

Y para que no se siga diciendo que las AFP mantienen a muchos políticos, entre los cuales seguramente se quiere involucrar a muchos parlamentarios, hagamos lo que tenemos que hacer: que se pueda retirar ese 10 por ciento de los recursos de que se trata, que son de los trabajadores; un ahorro que con esfuerzo, trabajo y sacrificio han hecho a través del tiempo, y que, lamentablemente, cuando terminan su edad de trabajo reciben una pensión que es realmente miserable en muchos casos.

De esa forma, es ahora cuando hay que buscar una solución para que ellos y sus familias puedan enfrentar el devenir inmediato: apoyar el retiro del 10 por ciento de las pensiones, porque, en justicia, el país y todos aquellos que tienen ahorros en las distintas AFP se lo merecen.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Raúl Soto .

El señor SOTO (don Raúl).-

Señor Presidente, quiero partir mi intervención agradeciendo a todos los diputados y las diputadas autores de los tres proyectos refundidos, que el día de hoy dieron paso a esta posibilidad; a los miembros de la Comisión de Constitución, que trabajaron arduamente también en una indicación sustitutiva, que es lo que estamos votando hoy.

Hoy puede ser un día histórico para Chile, un día histórico para una sociedad injusta y desigual, un día histórico para una ciudadanía que ha sufrido los embates de un sistema de pensiones, de un sistema de AFP, total y absolutamente injusto con las personas, que ha generado sobreutilidades durante décadas y ha sido incapaz de entregar pensiones dignas, pensiones que den seguridad en la vejez a los trabajadores y las trabajadoras de este país. Este proyecto viene a hacer justicia a aquellos.

Esta iniciativa considera un estado de excepción constitucional. Estamos en un contexto en el cual hay una crisis sanitaria por la pandemia de covid-19, que ha tenido efectos económicos y sociales de profunda envergadura en las familias chilenas, en los sectores vulnerables, en la clase media, en las pymes. Y, como Estado, este gobierno no ha sido capaz de dar una respuesta satisfactoria y oportuna para apoyar a esas familias de clase media, a los sectores vulnerables y a las pymes.

Cuando no hay una respuesta del gobierno ni del Estado, lo que debemos hacer como legisladores es empatizar con aquel que lo está pasando mal, ponernos en sus zapatos, dejar las ideologías y los dogmatismos de lado y legislar por y para la gente. Para eso nos eligieron, para eso estamos aquí hoy día: para hacer historia, para romper con el paradigma del sistema de AFP que nos dejó el señor José Piñera en los años 80; para permitir que los dueños de los fondos previsionales, que no es el gobierno, que no son las AFP, sino los trabajadores chilenos, porque es el fruto de su esfuerzo y su trabajo de toda una vida, puedan recurrir a ellos por una vez, de manera excepcional, para que tengan un alivio económico y recursos suficientes para poder enfrentar y sobrellevar estos meses de crisis con dignidad, ¡con dignidad!

No es un regalo, como alguien dijo. No se regala lo que es propio; lo que es propio se exige.

Ese es un derecho que tenemos asegurar. Debemos garantizar que cada chileno y chilena que tiene fondos ahorrados en su AFP pueda acceder al 10 por ciento de ellos, sin letra chica, con principio de universalidad, basados en el derecho de propiedad, que muchos en la Sala dicen defender, pero que hoy parecen desconocer. Vamos a ver cómo votan.

Los recursos son de los trabajadores, y cuando lo están pasando mal, cuando están carentes de ingresos, cuando les falta comida para parar la olla, negarles la posibilidad de echar mano a sus ahorros es un acto poco humanitario, un acto de franca inmoralidad. Seamos empáticos, pongámonos en los zapatos de la gente: permitamos que avance la reforma constitucional.

Lo que plantea esta reforma es que todos, absolutamente todos los que tienen ahorros en una AFP, podrán sacar hasta el 10 por ciento de esos recursos, con un piso mínimo de 35 UF, equivalentes a un millón de pesos, y con un tope máximo de 150 UF, equivalentes, más o menos, a 4.300.000 pesos.

¿Qué pasa con los que tienen ahorrados menos de diez millones de pesos? Lo pregunto, porque he visto algunas fake news al respecto en las redes sociales. Bueno, a ellos también los dejaremos incorporados, para que puedan retirar el piso de 35 UF; es decir, de un millón de pesos.

¿Qué pasará con aquellos casos extremos que, dada su vulnerabilidad, tienen menos de un millón de pesos en su cuenta? En esos casos, podrán retirar la totalidad de lo que tengan ahorrado, según lo que ellos definan con libertad. En definitiva, todos podrán retirar hasta el 10 por ciento de sus ahorros, y algunos incluso más.

El proyecto hace justicia. ¡Por favor, pongámosle rostro a este debate y pongámonos, de una vez por todas, del lado de la gente!

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Matías Walker .

El señor WALKER.-

Señor Presidente, por supuesto que apoyaremos este proyecto que permite a cientos de miles de chilenos decidir, por sí mismos, si retirar o no parte de sus ahorros previsionales.

Estamos hablando de chilenos que no han podido acceder al pago del ingreso familiar de emergencia (IFE) y que han recurrido a los bancos para pedir el crédito del Fondo de Garan- tía para Pequeños Empresarios (Fogape), pero no se lo han dado en razón de que tienen Dicom . Porque, no obstante la garantía del Estado, algunos bancos han tenido por política negarles el Fogape a los microempresarios. Estamos hablando de transportistas, de profesores, de chilenos que no son sujetos de crédito porque están en Dicom.

A ellos queremos darles la opción, excepcionalmente, por única vez, con nombre y apellido, en el marco de esta catástrofe relacionada con la covid, de disponer de su patrimonio, de parte de sus ahorros previsionales, sin que exista daño previsional, porque, al mismo tiempo, aprobaremos un fondo solidario compensatorio, de carácter progresivo, que crearemos a través de un proyecto de ley que deberá enviar el Ejecutivo, por medio del cual velaremos para que los chilenos de menos ingresos, los que tienen pensiones más bajas, puedan resarcirse del impacto que signifique el ejercicio de este derecho a retiro.

Señor Presidente, lo haremos por Cristóbal , un estudiante de derecho, de Coquimbo, hijo de profesores, quien me escribió ayer para narrarme el drama de su familia, de cómo han tenido que vender bienes para poder sobrevivir.

¿Sabe lo que me planteó Cristóbal en su carta? Me dijo: “Diputado, que el lobby de las AFP no venza a la democracia”. Sin embargo, me atrevo a decir que no es solo el lobby de las AFP, sino, más bien, el de los fondos de inversión extranjeros que son dueños de las AFP, porque son ellos los que han desarrollado una intensa actividad para impedir que aprobemos esta reforma constitucional.

Se han dicho tantas mentiras. Por ejemplo, hoy, la alcaldesa de Providencia dijo que se iba a incendiar Chile si aprobábamos el proyecto. ¿Tanto temor le tienen a las decisiones de la gente? También se dijo que esta decisión va a producir un impacto en el mercado de capitales. ¡Por favor! Estamos hablando de montos mínimos, de un millón de pesos. Además, hemos establecido que se pague en dos cuotas, la segunda, treinta días después de la primera.

Por si eso no fuera suficiente, no todos van a ejercer la facultad del derecho a retiro. Si leemos la encuesta Cadem , veremos que el 85 por ciento de los ciudadanos está de acuerdo con tener libertad para elegir, pero el 45 por ciento no va a retirar sus fondos. Entonces, ¿por qué no confiamos en la gente? ¿Por qué queremos seguir condenando a los chilenos a endeudarse? Hoy, el 70 por ciento del ingreso de las familias chilenas se destina a pagar deudas. El 20 por ciento de las familias está endeudado en seis veces el monto de sus ingresos, como mencionó el periodista Daniel Matamala en un brillante reportaje publicado el fin de semana.

Señor Presidente, por su intermedio hago un humilde llamado a los diputados de Chile Vamos. Sé que en el fondo de su corazón quieren votar a favor el proyecto, porque sé que han recibido los mismos testimonios y los mismos correos, relatando los mismos dramas de gente que está perdiendo su casa, que no puede pagar los dividendos, que no podrá acceder a la reprogramación de los créditos hipotecarios que prometió el Presidente Piñera , porque tienen mucho más de 29 días de mora.

Permitámosles a esos chilenos elegir. Si quieren tomar el crédito blando que les ofrece el Presidente de la República, que lo tomen, pero démosles la posibilidad de disponer de parte de su patrimonio, que son sus ahorros previsionales. Se lo dice un diputado que muchas veces ha votado de forma distinta al resto de su coalición, pero que ha dormido con la conciencia tranquila luego de escuchar a la gente, por constatar que ha velado por el bien común.

Esa es la decisión que debemos tomar hoy.

Los chilenos están angustiados, y hoy tenemos la posibilidad de darles un alivio.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Para referirse a un punto de Reglamento, tiene la palabra el diputado Fidel Espinoza .

El señor ESPINOZA [vía telemática].-

Señor Presidente, me permito plantearle que las últimas siete intervenciones han sido de parlamentarios de oposición. Con el mayor respeto, pido a la Mesa que se ciña estrictamente a la alternancia lineal que siempre se ha establecido para las intervenciones; es decir, desde la UDI al Partido Comunista, de manera secuencial, para que haya equilibrio en el ámbito de las intervenciones, no una estrategia, como se está visualizando hoy, para dejar para el final solo las intervenciones de los parlamentarios de gobierno.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Señor diputado, recuerde que la primera línea de inscritos para intervenir contiene integrantes de todos los Comités que tienen interesados en participar en el debate, y siempre hemos respetado esa forma de proceder. Para que sepa, hay inscritos de todos los partidos hasta la quinta línea y se han inscrito más parlamentarios de oposición.

Por último, para su tranquilidad, la Mesa siempre obra de buena fe en la distribución de los tiempos.

Reitero que, como cuando usted fue Presidente de la Corporación, siempre se da la palabra a toda la primera línea de inscritos.

Tiene la palabra el diputado Giorgio Jackson .

El señor JACKSON [vía telemática].-

Señor Presidente, estamos acá porque la mayoría de la gente de clase media fue abandonada y vive endeudada y desesperada. Es gente que está hasta el cuello con cuentas y diversos gastos que no puede frenar y no ve a qué echar mano para poder salir adelante.

Al Frente Amplio y a buena parte de la oposición nos habría gustado, primero, que las medidas sanitarias hubiesen sido oportunas, y no con la soberbia que reinó en el gobierno, que llevó al relajo en las comunicaciones oficiales sobre los riesgos de una pandemia y la introducción de la nueva normalidad, que, lamentablemente, hace que hoy sigamos con una extensión mucho más allá de lo que era esperable en el tratamiento de esta pandemia.

En segundo lugar, hubiésemos querido un ingreso familiar de emergencia sin tanta burocracia, sin las humillaciones que cientos de miles de familias están viviendo para demostrar que son más pobres que el vecino y así poder recibir la milagrosa noticia de que les tocó el IFE, el que podría haber sido extendido también a la clase media, de tal manera que hubiesen podido recibir la ayuda ahora, cuando más la necesitan.

Lo que nosotros queremos es que la crisis no la paguen los trabajadores y por eso hemos propuesto que las grandes fortunas aporten también, desde ese patrimonio que han acumulado durante años, fruto del trabajo de miles de personas que hoy día están desesperadas, que nunca han pedido un beneficio social, pero que hoy requieren una mano.

¿Cómo nos vamos a negar a aprobar este proyecto, independientemente de que nosotros hubiésemos preferido un subsidio? A las personas les han dicho durante 40 años que este ahorro forzado no se regirá por los principios de la seguridad social, sino que son sus fondos, su propiedad. ¿Cómo pretenden hoy, cuando más lo necesitan, decirles que no pueden decidir sobre esos fondos? Si no sobreviven al presente, ¿cómo van a tener futuro?

A lo primero a que echó mano el gobierno fue a los fondos de los trabajadores, a través del fondo de cesantía. ¿Por qué no recurrir a estos otros fondos? ¿Quién decide sobre qué fondos pueden cambiar de objetivo? Eso es lo que hicieron con los 12.000 millones de dólares que están ahorrados en el fondo de cesantía y que están sirviendo también para salvar la liquidez de las empresas. ¿Por qué no recurrir a estos fondos? ¿Quién decide que esa fue una buena medida y esta otra sería una medida populista? ¿Por qué nadie dijo algo sobre el escándalo de la pérdida de fondos en marzo, cuando las AFP perdieron entre el 15 y el 20 por ciento del total ahorrado a marzo de este año? ¿Qué explicación se les da a quienes están a punto de jubilar y que no van a poder recuperar esos fondos?

En ese momento, nadie alertó sobre la situación y las personas perdieron su plata. Ese dinero no lo tuvieron para ellos, como sí lo propone este proyecto, y también está proponiendo un fondo colectivo para reponer esos fondos, donde quienes tengan más puedan aportar más, y a quienes les cueste más volver a pararse puedan recibir una ayuda.

Además, hay quienes ahora quieren impedir esto por secretaría, por los quorums, en circunstancias de que evidentemente es una medida transitoria, porque hace referencia a la pandemia de covid-19, y es tan claro que esto es transitorio que un cotizante que parte el próximo año no obtendrá nunca los beneficios del sistema solidario.

Quiero poner el ejemplo de Marco, un emprendedor. Él es cocinero, un luchador, que votó por Sebastián Piñera y que vive con contradicciones respecto de lo que pasó el 18 de octubre: perdió su negocio, armó uno nuevo y con lo poco que ha tenido, ha organizado ollas comunas para los vecinos y vecinas. Él me envío un audio por Whatsapp, en el que me advierte sobre si hoy votamos en contra de la gente que necesita esa platita, porque antes que pensar en el futuro, hay que vivir el presente. Si no tienes presente, ¿cómo vas a pensar en el futuro?

Si pensamos en personas como Marco, que depositaron su confianza en un gobierno que hoy día les está dando la espalda, la verdad es que el estallido social que se puede venir después es imaginable.

¿Es la mejor opción este retiro de fondos? Yo, al menos, no lo creo; era mejor un ingreso familiar de emergencia que fuese universal para toda la clase media y que no tuviera las discriminaciones que ha tenido.

¿Se puede mejorar la actual propuesta? Sí, claro que se puede mejorar, pero negarse a estas alturas al retiro de fondos de las AFP, con la situación extrema que están viviendo las familias, es darle un portazo en la cara a aquellas familias que han luchado durante tanto tiempo por salir adelante, por salir del círculo de la pobreza, por superar un poco ese nivel de vulnerabilidad. No creo que eso se les vaya a olvidar.

Esta votación no se le va a olvidar a la clase media que hoy día, más nunca, está pidiendo una ayuda. En épocas de campaña, todos corren a posar con ellos y a hablar de la clase media, a la que quieren representar, pero hoy día, cuando más se necesita, es cuando se van a ver las personas, cuando se va a ver a quién queremos representar.

Por eso, desde Revolución Democrática, desde el Frente Amplio, vamos a votar a favor de los dos artículos, porque también creemos que es sumamente importante que, para que no haya pérdida de las pensiones, se cree un fondo solidario. Ambas votaciones son igual de importantes para que las personas no pierdan hoy y no pierdan mañana, para que no haya hambre hoy y hambre mañana.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Miguel Mellado .

El señor MELLADO (don Miguel).-

Señor Presidente, la verdad es que esta es una discusión apolítica. De los millones de chilenos que vivimos en el país, sólo 887.000 están afiliados a partidos políticos.

Hay una persona de Temuco que me escribió: “Yo soy rica para el Estado, pero soy pobre para los bancos”. Eso evidencia que lo que ha hecho el gobierno va en el camino correcto, muy correcto: el Fogape, el IFE para la clase media, pero aún falta; falta que las personas tengan la posibilidad de elegir qué hacer. Hay muchos, como decía el diputado Walker , que están en Dicom y que no tienen ninguna posibilidad de acceder a ciertos beneficios.

El Fogape era una garantía para los pequeños empresarios y se dijo que iban a haber 24.000 millones de dólares de crédito. Pues bien, hay 7.000 millones y se apagó el Fogape.

Falta ayuda para muchos empresarios turísticos que están completamente quebrados, a través del Sercotec, pero todavía no llega; y a través de la Corfo, pero todavía no llega. ¡Y resulta que ellos tienen que vivir!

Dijimos que a lo mejor iban a ser dos meses, marzo, abril, y que en mayo estábamos listos. ¡Estamos en julio! Las arcas fiscales no van a ser suficientes para la gran cantidad que se requiere.

Hay un intento de hacer las cosas de buena fe, pero creo que este proyecto nos coloca sobre el escritorio algo que se puede mejorar, porque no es un dogma; se puede mejorar -y creo que es mejorable- y se puede discutir, y en esa discusión debemos dar la posibilidad de que la gente decida: ¿Quiere endeudarse con un crédito a tasa cero o quiere retirar el 10 por ciento de su fondo de pensiones? ¿A qué tasa? Todavía no está clara, porque también se lo cargan al Estado. ¿O se retira esa plata, y en vez de endeudar al Estado hoy, el Estado se endeuda para mañana?

¿Son discusiones que hay que tener? Sí. Soy un hombre de derecha, y siempre lo he dicho, pero creo que hoy voy a votar en conciencia por la Región de La Araucanía. Somos la región más pobre del país, y después de esta pandemia vamos a ser aún más pobres, con necesidades muy grandes, que a lo mejor no va a ser posible financiar por completo, y que tampoco están llegando.

La gente que está viviendo con el dinero de la AFC ahora está recibiendo un 55 por ciento y no el 70 por ciento, pero las deudas le siguen llegando.

Entonces, aquí hay un tema de conciencia, de ser humano, de persona, y en esta oportunidad no me cierro a discutir el proyecto. Pero también hay que decirle a la gente que si este proyecto es votado favorablemente hoy, eso no significa que mañana las personas podrán retirar su dinero de las AFP. No es así, queda mucho por discutir, queda mucho por sumar. Después viene la discusión en el Senado.

Por lo tanto, no es un tema instantáneo. También hay que decir la verdad. ¿Esperamos discutirlo? Sí. ¿Estoy dispuesto a discutirlo? También.

Lo hago por todas y cada una de las personas que viven en mi Región de La Araucanía.

He dicho.

-Aplausos.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Luis Rocafull .

El señor ROCAFULL.-

Señor Presidente, agradezco al diputado Mellado lo que acaba de manifestar.

La verdad es que los dichos del entonces ministro de Salud, hace bastante tiempo, dejaron harto que desear. Dijo: “No conozco la realidad, no sabía que esto pasaba en nuestro país”. Lamentablemente, hoy está pasando eso y mucho más.

Discúlpenme, pero también quiero representar lo que está pasando en mi Región de Arica y Parinacota , una región que tiene dos fronteras y que hoy día, producto de los efectos de la pandemia, ha sido demasiado golpeada.

Hoy el hambre se está apoderando de mucha gente. Vemos los pasajes de las poblaciones llenos de ollas comunes, ollas solidarias, para ayudar a llevar el pan a familias que no hoy tienen qué comer.

Asimismo, hay una clase media que hoy día se ve angustiada, que no califica ni para arriba ni para abajo, que hoy no tiene de dónde sacar medios para subsistir, y que también está atorada, ahogada, con deudas que se van a agregando día a día. Esa es la realidad de nuestro país; eso es lo que está sucediendo.

Entonces, no vamos a hablar de la validez, de la legitimidad o de lo que ideológicamente significan las AFP. Lo que hoy estamos hablando tiene relación, justamente, con las necesidades y el hambre que tiene la gente como consecuencia de esta pandemia.

No nos parece que este Congreso tenga autoridad para prohibir o no permitir el uso de los recursos que son de los trabajadores. Creo que eso no es correcto. Son platas ahorradas por los trabajadores; son platas que ellos han cotizado. Por lo tanto, tienen el derecho y también la libertad, en un momento tan excepcional, tan urgente, de usar esos recursos.

Hoy, las familias lo han manifestado. No podemos hacernos los sordos frente a más del 75 por ciento de las personas que se han manifestado y que quieren usar los fondos de las AFP. Nosotros no tenemos moral para prohibir eso. Será la gente la que opte y decida si va a usar o no los fondos de las AFP; los fondos son de ellos. Por lo tanto, las diputadas y los diputados no tenemos el derecho a prohibirles eso.

Hoy se requiere contarle a la gente -como lo decía el diputado Miguel Mellado - que acá no solamente basta con una mayoría simple. Lamentablemente, por la Constitución, la reforma exige quorum calificado para aprobarse.

Por lo tanto, hacemos un llamado a todas las diputadas y diputados, porque esto no tiene que ver con colores políticos, sino con el hambre, con las necesidades que están pasando todas las familias en Chile. Por lo tanto, acá no debiera haber posiciones ni de izquierda, ni de derecha, ni de centro. Lo que hoy debemos ver es cómo apoyamos a estas familias que no han podido acceder al pan para sus familias. ¡Ese es el tema! El gobierno podrá hacer esfuerzos, pero no han sido suficientes.

¡En mi región, las canastitas de alimentos están en la fiscalía, pues! ¡Allá están! Repartieron 22.500 canastas para 50.000 familias que están bajo la línea de la pobreza. Es decir, una de cada dos familias recibió canasta.

Hoy mucha gente escribe por las redes sociales que no califica para el ingreso familiar de emergencia. Y pregunta qué puede hacer, pues tiene deudas.

Por lo tanto, diputadas y diputados, esta es una gran oportunidad para que la gente decida. Nos llenamos la boca diciendo que queremos libertad y democracia. Pues bien, démosle hoy a la gente la oportunidad para que pueda usar sus fondos de una forma excepcional. No podemos actuar con normalidad ante una situación que nadie previó. ¡Nadie!

Entonces, por lo menos, démosle a la gente la posibilidad para que con dignidad pueda usar sus recursos -¡sus recursos!- y más adelante veremos cómo se pueden reponer y cómo se puede llegar a tener una jubilación más o menos decente, que es otro problema que en algún momento tendremos que discutir.

Hoy la gente requiere de nosotros, y depende de nosotros que podamos dar agilidad a este proyecto y se apruebe lo más pronto posible.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Iván Flores .

El señor FLORES (don Iván).-

Señor Presidente, tantas veces hemos dicho que desde el inicio del estallido, y ahora en pandemia, hemos soportado situaciones nunca antes vividas en nuestro país.

Han sido situaciones excepcionales que requieren de respuestas excepcionales y, por supuesto, que lleguen en la oportunidad adecuada, con la velocidad requerida, con la contundencia necesaria y con la cobertura necesaria. Solo así podremos enfrentar estas emergencias y exigencias excepcionales, en favor de todas las personas vulnerables.

Pero hoy los vulnerables no solamente son los vulnerables de siempre, sino que además se suma la clase media, que la está pasando mal, que no ha recibido ningún apoyo, porque no califica. En ese contexto, quiero mencionar que, en nuestro país, las bondades de las que hemos hecho gárgaras, los números tradicionales en economía, han mostrado un Chile ejemplar, a lo menos durante las últimas tres décadas. Hemos sido “un ejemplo a seguir en Latinoamérica en algunas materias”.

En algunos aspectos es cierto: en seguridad para la inversión, en la capacidad productiva, en la tecnología de la burocracia. Eso es cierto, pero el estallido y la pandemia corrieron la cortina de un escenario que parecía ideal, y mostraron, tras bambalinas, una amplia mayoría de familias humildes y vulnerables –los de siempre-, y también una gran clase media que parecía emergente junto con las prosperidad por la que “transitaba nuestro Chile“, pero que en realidad se encontraba sumida en un mar de deudas y carencias producto de la desigualdad que justamente ha desnudado la situación que hemos vivido prácticamente durante el último año con el estallido y lo que llevamos de pandemia.

En ese contexto, podemos decir que somos el país con el más alto endeudamiento familiar, que somos uno de los países con la mayor precariedad de empleo, con más ingresos variables y bajos respecto de nuestro propio producto interno bruto; que somos un país con gente creativa y emprendedora, pero ¿cuántos de ellos tienen trabados su capacidad y empeño por Dicom, o no son sujetos de financiamiento bancario -eso se vio con el Fogape, que estaba bancarizado, y, por lo tanto, a mucha gente no le podía llegar-, o no tienen bienes para constituir garantías reales y obtener financiamiento para sus ideas y capacidades?

Ellos son los que nos convocan hoy, gente que en su mayoría son afiliados o cotizantes de las AFP. Y aquí hago un paréntesis, porque cuando las AFP ganan, distribuyen las utilidades entre sus controladores, y cuando las AFP pierden, ello se lo descuentan a la gente. ¡Pierde la gente! Esa ha sido la historia reciente de la situación que tenemos con las AFP. Esos son parte de los desafíos del Chile del futuro. Mientras tanto, hoy la situación es aún más compleja.

La clase media y la mayoría de los afiliados no han recibido ninguna ayuda, como hemos dicho tantas veces. Ninguno de ellos recibió el bono covid; probablemente muy pocos recibieron el ingreso familiar de emergencia 1, porque consideraba hasta el 40 y luego hasta el 60 por ciento de la población más vulnerable, y la clase media no está en ese indicador, por otras razones ponderadas. Tampoco fueron sujetos del Fogape 1.

Por lo tanto, hay gente que está pasando hambre, que tenía un buen pasar y que hoy está pasando hambre. Muchos se quedaron sin trabajo, muchos emprendedores se quedaron sin clientes y, por lo tanto, sin ingresos. Sus negocios ya no funcionan; están cerrados. Muchos no han podido quedarse en casa, porque no han recibido apoyo de ninguna naturaleza, porque no califican.

Por eso este proyecto excepcional es una respuesta excepcional a una situación de emergencia. Eso hay que entenderlo. No existe color político cuando tenemos que ayudar a la gente.

Si bien es cierto que algunos estamos disponibles para correr el cerco de lo que significa la estructura que tiene nuestro país, hay que aprobar este proyecto para que la gente saque…

El señor PAULSEN (Presidente).-

Ha terminado su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra el diputado Marcelo Díaz .

El señor DÍAZ.-

Señor Presidente, el fin de semana el Presidente de la República anunció un plan de apoyo a la clase media. Dijo en esa ocasión que ese plan era mucho mejor que este proyecto que hoy estamos discutiendo, que permite que chilenas y chilenos retiren una parte de sus ahorros previsionales para hacer frente a sus urgentes necesidades económicas del momento actual, urgentes necesidades que, en la mayoría de los casos, se trata de comer o no comer, de poder alimentar a sus hijos o de no poder alimentarlos, de resolver urgentes necesidades, como por ejemplo, impedir que sus viviendas sean rematadas, o que los echen de las casas porque no tienen para pagar el arriendo.

El Presidente dice una cosa, pero creo que la realidad dice otra y que la gente dice otra cosa: que esas medidas son insuficientes.

Por cierto, hay medidas que uno puede valorar; qué duda cabe de que el subsidio de arriendo, en principio, es una buena idea. Lo que no parece razonable es que en un país donde hay seis millones y medio de viviendas solo se disponga de cincuenta mil subsidios.

Por cierto que parece una buena idea volver a prorrogar el pago de las deudas hipotecarias, de los dividendos hipotecarios; pero cuando uno mira en el plan la letra chica que dice que para eso no hay que estar en mora los últimos 29 días, entonces constata que es un obstáculo para que ayudemos a la gente. Es decir, el titular queda muy bien, pero cuando uno mira la medida completa, resulta que tiene tantos filtros que va a pasar lo mismo que con el bono covid, el IFE 1.0 y el IFE 2.0, cual es que la gente cree que va a acceder a esos beneficios, pero finalmente la realidad dice otra cosa, porque el Registro Social de Hogares le arrojó un puntaje que no tenía o porque derechamente no calificó para esas ayudas sociales. ¡Esa es la realidad! Y no lo decimos solo los parlamentarios de oposición; esto también lo afirman diversos parlamentarios de la propia coalición de gobierno, quienes han planteado -yo comparto con ellos- la necesidad de transferencias directas a la clase media por la vía de subsidios, un ingreso familiar de emergencia para la clase media, es decir, han planteado medidas de apoyo concretas.

Por eso, hoy este proyecto cuenta incluso con el apoyo del oficialismo, más allá de lo que diga el Presidente de la República, porque todos los partidos, sin excepción, estamos conscientes de que las medidas acordadas, hasta ahora, siguen siendo tremendamente insuficientes; pero también ese plan de clase media y las palabras del Presidente de la República expresan hoy una profunda desconexión o insensibilidad con la realidad que están viviendo los chilenos. Hay mucha gente que está pasando hambre y que no ha recibido, como se ha dicho aquí reiteradamente, ningún tipo de apoyo durante este período de pandemia. ¡Hambre, señor Presidente!

Por eso se autorizaron permisos especiales para las ollas comunes, porque aquí, en Valparaíso -en donde estamos-, en Viña del Mar, en San Antonio y en diversos lugares de Chile, la única forma de satisfacer la necesidad básica de alimentarse se resuelve solidariamente, porque no hay recursos para atenderla de manera individual o familiar.

El ministro de Hacienda dice que este proyecto es pan para hoy y hambre para mañana. Yo le quiero decir al ministro de Hacienda -por su intermedio, señor Presidente- que el sistema de AFP es hambre hoy, hambre mañana y hambre pasado mañana, y eso lo saben los chilenos. No le podemos pedir a una familia que hoy tiene hambre que se preocupe de la pensión que eventualmente va a recibir en veinticinco años más, la cual con este sistema va a ser una pensión miserable, y le decimos: “No toque sus fondos de pensiones porque en veinticinco años más va a recibir una pensión miserable”. ¿Saben cuánto es el promedio de la pensión de los hombres que se jubilaron en marzo de este año? Doscientos veinte mil pesos. ¿Saben cuál es el promedio en el caso de las mujeres? Ciento diez mil pesos.

Entonces, les decimos a ellas que no toquen los fondos para que tengan derecho a esa pensión de ciento diez mil pesos; pero ¿cómo resuelven mientras tanto las necesidades de alimentación? Ya no estamos hablando ni siquiera de pagar las deudas, sino de poder comer.

La urgencia hoy es entregar recursos a las familias, y este proyecto lo permite; este proyecto permite que los recursos lleguen a las familias. Sin duda, se nos plantea un desafío importante que tiene que ver con el sistema previsional, pero si alguien sigue pensando que la reforma a las pensiones tiene que ser una cosa menor, una cosa cosmética, y no una transformación profunda para sustituir o reemplazar el modelo de las AFP por un verdadero sistema de seguridad social, entonces no entiende la magnitud de la crisis que estamos viviendo. ¿Cuántos chilenos tuvieron que postergar su jubilación cuando vieron caer dramáticamente los fondos de sus ahorros previsionales en las AFP? ¿Cuántos chilenos se jubilaron con pensiones inferiores a las que tenían proyectadas, entre otras cosas, por el derrumbe de los fondos de las AFP? Muchos chilenos y chilenas. Ya di las cifras de los que se jubilaron en marzo de este año: doscientos veinte mil pesos en promedio los hombres y ciento diez mil pesos en promedio las mujeres.

Entonces, para esos chilenos hoy su urgencia no es ver la pensión que teórica o hipotéticamente les pueda tocar en veinticinco, veinte o quince años más, sino cómo resuelven sus necesidades hoy. Este proyecto lleva alivio inmediato a las familias y nos desafía a nosotros a resolver a largo plazo un sistema de pensiones distinto a través de un sistema de seguridad social y no de esta filosofía del rásquese como pueda.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Jaime Bellolio .

El señor BELLOLIO (vía telemática).-

Señor Presidente, antes de mi intervención de fondo, quiero pedir un grado de responsabilidad a los diputados y diputadas.

Hace setenta días, cuando discutimos sobre la admisibilidad de un proyecto como este, había una campaña organizada -algunos diputados adentro de esta misma Cámara fueron los principales impulsores- que terminó por publicar los datos privados de muchos de nosotros, razón por la cual la Fiscalía ha pedido una orden de protección y yo he tenido que estar con carabineros.

Eso lo digo porque veo que aquí hay algunos que hablan con mucha vehemencia. Eso está perfectamente bien, porque yo también lo hago muchas veces, pero se pasan de la raya en el fomento al odio; se pasan de la raya en plantearse a sí mismos como los únicos que son los poseedores de la verdad y que todos los que piensan distinto son unos miserables o unos comprados. Esa lógica violentista de querer acallar al que piensa distinto, que luego continúan a través de las redes sociales, en campañas que probablemente ya tiene hechas, lo que hace es demoler la democracia.

Dicho eso, quiero pasar al tema de fondo. Sobre este proyecto, lo primero que hay que decir es que hay millones de personas que lo están pasando pésimo; hay millones de personas a las que no les han llegado las ayudas del Estado. Esa es la razón por la cual, al menos en la UDI, nos hemos juntado varias veces con el ministro de Hacienda y con el propio Presidente de la República para pedirles que haya más medidas directas a las familias de la clase media. Así se hicieron algunos anuncios el pasado fin de semana, y hoy mismo algunos de esos anuncios van a mejorar.

El diputado Matías Walker dijo que había personas que eran morosas más de 27 días. Primero -por su intermedio, señor Presidente-, quiero pedir al diputado Walker que, al menos, lea lo que realmente se dijo: que eran 29 días para postergar los créditos hipotecarios, y hemos pedido que sean 90 días.

Segundo, respecto del préstamo solidario, que tiene una subvención importante, nosotros queremos que no solo se calculen los ingresos de los últimos tres meses, sino de los últimos nueve meses, y así una serie de otras cosas.

Pero déjeme ir a lo concreto de este proyecto. Nos dicen que la fórmula para aliviar a las familias de clase media es sacar un mínimo de 35 UF y un máximo de 150 UF. Si se hiciera exactamente la propuesta que nos propone hoy la izquierda, tres millones de personas quedarían con cero pesos es sus cuentas de ahorro. ¿Cómo puede ser eso compatible con querer mejorar las pensiones? No se trata de la demagogia de que veinticinco años después se verá. ¡No! La propuesta que algunos nos dicen es que si hoy sacan el 10 por ciento, hoy quedan con cero pesos en sus cuentas; hay otras personas que no sacarán el 10 por ciento de sus ahorros, sino el 30 por ciento de sus ahorros, porque como el mínimo son 35 UF, sacarán el 30 por ciento de sus ahorros, y eso les afectará en una rebaja inmediata de, al menos, 20 por ciento de su pensión futura.

Entonces, ¿qué nos dicen algunos? “Vamos a hacer un fondo en el cual esto se va a reponer, y no es regresivo, así que no se preocupen”. Pero ¿cómo no va a ser regresivo si lo que están proponiendo es un impuesto al trabajo en el momento en que hay más desempleo en Chile? En vez de querer ayudar a que haya un subsidio al empleo, lo que hacen es poner un impuesto al trabajo, y después dicen que, con recursos fiscales, se va a devolver ese dinero. Es decir, le van a devolver cuatro millones y medio a aquellas personas que tenían más ahorro y quinientos mil pesos a las personas que tenían menos ahorro. Esa es la definición que hacen de algo regresivo.

Entonces, entiendo que necesitamos empatizar y ayudar a las familias de clase media, pero esta no es la fórmula, porque además -es una cuestión que, por supuesto, han pasado por alto- hoy son alrededor de 220.000 millones de dólares los que tienen las AFP, que son los ahorros de los trabajadores, y si se quiere liquidar el 10 por ciento de ello, significa que hay que poner en la bolsa 22.000 millones de dólares. Eso significa que si sacas el 10 por ciento va a bajar el ciento por ciento de tu pensión, porque va a valer menos. Al liquidar esas acciones, al liquidar esos fondos mutuos, las pensiones van a valer menos, y eso no lo están diciendo.

Tampoco han dicho que si una familia de clase media saca tres o cuatro millones le van a cobrar un impuesto, porque eso va al global complementario. Eso tampoco lo están diciendo, y algunos se tratan de vestir a través de fórmulas que dicen: “Nosotros vamos a crear este fondo”, pero, en verdad, esa creación del fondo es falsa, porque tiene que hacerla el gobierno, y lo saben, pero no lo dicen.

Entonces, algunos nos plantean acá que son estandartes de la moral, que ellos son los únicos intérpretes de las personas, porque dicen: “Yo quiero que tú puedas sacar tu plata, no como estos malditos, comprados, vendidos, asquerosos; vamos a odiarlos”. ¡No, señor! Por favor, lo que ellos nos están diciendo es que quieren echarle mano a los ahorros de las personas.

El caso de Perú nos demuestra la mala idea que eso fue, pero el caso de Argentina nos demuestra lo que realmente algunos quieren hacer. No por nada hace un mes algunos propusieron acá estatizar los fondos de pensiones.

Chilenos y chilenas, tengan muy claro que el objetivo de muchas personas adentro de esta Sala no es que hoy compatriotas puedan tener un mejor pasar o que tengan mejores pensiones, sino que es echarle mano a sus ahorros, es hacer topón para adentro, es un engaño. Necesitamos que el Estado se endeude, no las familias, pero no con políticas demagógicas ni populistas.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra la diputada Karol Cariola .

La señorita CARIOLA (doña Karol) .-

Señor Presidente, en nuestro país pocas cosas generan tanto consenso en el diagnóstico como el fracaso de nuestro sistema de pensiones.

Fue estructurado y motivado por las políticas económicas y sociales del plan laboral durante la dictadura cívico-militar, bajo la conducción del entonces ministro del Trabajo -hermano del actual Presidente-, José Piñera Echenique .

Su promesa original de la entrega de tasas de reemplazo superiores al 70 por ciento se encuentra absolutamente incumplida y fracasada. El informe de la OCDE, de 2019, llamado Una mirada a las pensiones, da cuenta de una cruda realidad en relación con la tasa de reemplazo, que es la relación entre el último sueldo percibido y el monto de la primera pensión. En la actualidad, en Chile es de apenas un 37,3 por ciento, la séptima peor de un grupo de treinta y seis países. A su vez, la OIT señala que entre 1981 y 2014, en la ola privatizadora impulsada precisamente desde Chile, treinta países privatizaron la totalidad o parcialmente su sistema. Sin embargo, el 2018 ya eran dieciocho países los que habían revertido esta mala y fracasada decisión.

Desde la implementación del decreto ley Nº 3.500, de 1980, nuestro país ha vivido bajo un modelo de pensiones que funciona mediante la combinación de tres características principales: capitalización de cuentas individuales de ahorro forzoso, contribuciones definidas mediante cotización del 10 por ciento del sueldo de cargo al trabajador, más un porcentaje destinado a la comisión de administradoras de fondos de pensiones, y la exclusividad de la industria privada en el sistema.

Es simple, señor Presidente: el decreto ley Nº 3.500 ordena recaudar el 10 por ciento del salario de los trabajadores por las AFP, lo que, en términos estrictos, es una expropiación de ahorro forzoso, no una cotización, puesto que las administradoras privadas no son instituciones de seguridad social, sino, muy por el contrario, instituciones autorizadas para robar.

Conocemos las irracionales ganancias de las administradoras de fondos de pensiones, punto que ha sido un factor principal en la irrupción de la demanda por terminar con el sistema en la consigna No+AFP.

Señor Presidente, llega a dar vergüenza que la totalidad de las utilidades de las AFP del año pasado fueran de 649 millones de dólares. Esto significa un 60 por ciento más de lo que recaudaron el año anterior. Sin embargo, los fondos de los trabajadores y trabajadoras solo equivalen a un 17 por ciento en rentabilidad.

Señor Presidente, al contrario de lo sostenido, del crecimiento de utilidades de la industria, la rentabilidad de los fondos de los trabajadores sufre vaivenes en relación con la economía, y los costos los viven ellos.

En ese escenario, hoy, en medio de una pandemia, los problemas económicos para las personas se han visto agudizados, y, peor aún, una vez más los más pobres son quienes están más golpeados por esta situación. Son esas personas las que hoy viven buscando cotidianamente alternativas para su supervivencia, buscándola en las ollas comunes, en los centros de acopio, en las ayudas solidarias que el pueblo ha tenido que levantar para poder sustentarse.

Cualquier persona con un mínimo de sentido común tendría en consideración que las personas necesitan hoy una renta básica de emergencia no miserable, como la que ha entregado el gobierno, sino a lo menos sobre la línea de la pobreza. Eso no lo quisieron escuchar.

Las ayudas han sido insuficientes, paupérrimas y mezquinas.

La propuesta del gobierno sigue siendo más endeudamiento para las clases medias. Rásquense con sus propias uñas: ese es el llamado que se ha hecho a las trabajadoras y a los trabajadores.

Han ayudado primordialmente a la banca y a las grandes empresas, como lo vimos ayer con el proyecto de ley de incentivos tributarios.

Señor Presidente, quiero agradecer a la bancada del partido Federación Regionalista Verde Social, especialmente al diputado Jaime Mulet , y a la Comisión de Constitución, por tener la disposición de avanzar en este proyecto que es tan justo y necesario. Hoy, el retiro voluntario del 10 por ciento de los fondos de pensiones es un derecho de los cotizantes para poder enfrentar la crisis ante la total y absoluta ausencia de un gobierno mezquino, indolente, que, lamentablemente, hasta ahora no ha sido capaz de dimensionar la pobreza en la que están viviendo los ciudadanos en los territorios.

Nosotros no podemos ser indolentes. Por eso, vamos a aprobar este proyecto.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra la diputada Alejandra Sepúlveda .

La señora SEPÚLVEDA (doña Alejandra).-

Señor Presidente, el pasado 20 de abril, cuando presentamos este proyecto de reforma constitucional, decidimos esperar. Lo hicimos para ver cómo reaccionaba el gobierno. Decidimos esperar para ver cuáles eran las condiciones que el gobierno colocaba a disposición de los chilenos y chilenas, de la gente más humilde, pero también de la clase media.

Luego, al pasar del tiempo, frente a ese famoso bono covid, dijimos que la complicación que íbamos a tener iba a ser la focalización, porque se iba a llegar a unos pocos, a pesar de las necesidades que hoy tiene el país.

Posteriormente, nos sorprendieron con las cajas de mercaderías, un poco llenas, un poco vacías, pues no sabíamos que cosas tenían. A pesar de que nos sorprendieron, dijimos “qué bueno”, porque iban a llegar a las familias que más lo necesitan. Pero eso tampoco ocurrió.

Y lo peor de todo ocurrió cuando nos dijeron que la clase media iba a recibir un crédito, con la posibilidad de que eso arreglaría su situación. En ese momento dijimos que no entienden nada: hay un sobreendeudamiento espantoso, terrible, complejo, y una mochila que se reitera sobre la clase media.

Por lo tanto, lo único que nos quedó fue plantear la urgencia de la iniciativa. Agradecemos a la Comisión de Constitución por haber puesto en discusión este proyecto de reforma constitucional, iniciado en moción parlamentaria.

Todas las modificaciones que había que hacer -¡todas!- se mejoraron con cada uno de los boletines que se incorporaron.

Sin embargo, para mejorar y tener este cambio constitucional necesitamos votos, y esos votos, sin duda, están al otro lado, en quienes nos están escuchando vía telemática.

Por eso, hago un llamado a los diputados y diputadas de gobierno para decirles una sola cosa: que la incondicionalidad de los parlamentarios con un gobierno no es buena para un país; que sea cual sea el gobierno, la incondicionalidad de un parlamentario le hace mal a un país. Lo que necesitamos son liderazgos potentes, que sean capaces no de obligar a un parlamentario ni de chantajearlo, sino de convencer con ideas y proposiciones que podamos debatir y mejorar todos juntos, por el bien del país.

Por eso, mi llamado es a los diputados y diputadas de gobierno. Entiendo que es difícil entregar un voto en contra de su propio gobierno, que deben sostener políticamente. Sin embargo, me pregunto: ¿qué es lo más responsable? La responsabilidad primera la tenemos con el país, la responsabilidad primera la tenemos con los chilenos y chilenas, la responsabilidad primera la tenemos con la gente más humilde, que hoy lo está pasando mal. Esa es nuestra responsabilidad primera. No es sostener un gobierno, sino ver cómo somos capaces de colocar a los chilenos y chilenas primero, por las complicaciones que sufren.

Por eso, con todo el respeto que les tengo a cada uno de ustedes, los llamo a que busquemos la fórmula de mejorar este proyecto. Le hemos pedido al gobierno innumerables veces sentarnos a ver esta iniciativa, pero con un sentido de rapidez y de urgencia, porque se necesita para mañana; con un sentido de rapidez y de urgencia, porque la gente en la calle ya no aguanta más.

Y, ¿sabe? Aquí hay colores políticos, pues: son los colores políticos del blanco, del azul y del rojo, que son el corazón y el sentimiento más profundo que tienen los chilenos y chilenas.

Los necesitamos a todos hoy. Los liderazgos potentes que tiene Chile Vamos son los que hoy nos pueden permitir construir un país distinto desde este Congreso Nacional. Ojalá sea así, por quienes más sufren hoy.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Tucapel Jiménez .

El señor JIMÉNEZ (vía telemática).-

Señor Presidente, haré un breve resumen del proyecto: los chilenos y chilenas van a tener la posibilidad de retirar el 10 por ciento de sus fondos de pensiones, con un tope máximo de 4,3 millones de pesos, aproximadamente, y un mínimo de 1 millón de pesos. Las personas que tienen menos de 10 millones de pesos de ahorro, de igual manera podrán retirar 1 millón de pesos, y las personas que tienen 1 millón de pesos o menos, podrán retirar el monto en su totalidad.

Para esto se va a crear un fondo solidario, lo que es una muy buena noticia.

Quisiera hacer un poco de historia, porque Chile es un país que tiene memoria frágil.

Hace 35 años -fíjense cómo son las vueltas de la vida y la historia-, se ocupó un porcentaje similar al que hoy estamos discutiendo. En 1985, cuando a Chile le tocó vivir un tremendo terremoto, al ministro de Hacienda de la época, Hernán Büchi , no se le ocurrió nada mejor que descontar el 10 por ciento de las pensiones a los jubilados -les quitó el 10 por ciento- para reconstruir el país; fue lo que se dijo en ese entonces. También se dijo que se les iba a devolver ese monto en algún momento. Nadie -algunos que están ahora en el Congreso estuvieron en esa dictadura, en ese gobierno- levantó la voz para defender las pensiones de los jubilados. Se les quitó el 10 por ciento.

Hoy el gobierno tiene una manera de reivindicarse con los chilenos y chilenas, sin perjuicio de que la mayoría de los pensionados que mencioné ya no está, pues estoy hablando de algo que ocurrió en 1985. Sin embargo, cuando tiene la posibilidad de reivindicarse con Chile -pese a que ambos casos no son iguales, porque en aquella ocasión el Estado les quitó la plata a los chilenos; ahora son los chilenos los que están reclamando la plata que es de ellos-, ¿qué responde el gobierno? Responde con más crédito, con más deuda, con más endeudamiento.

¿Habrá alguna manera de estar más desconectado de la realidad que esa? Hace unas semanas todos escuchamos a un ministro decir: “No sabíamos que había tanto hacinamiento en Chile”. Les aseguro que en algunas semanas más vamos a escuchar a más de alguien decir: “No sabíamos que los chilenos estaban tan endeudados”. Creo que eso se viene. La realidad de Chile es que el 75 por ciento de los hogares está endeudado. El 82 por ciento de los chilenos -más de 11 millones de personas- está endeudado; 5 millones de chilenos tienen deudas morosas; 650.000 chilenos tienen deudas de estudios. Esa es la realidad de Chile.

Por eso, voy a votar a favor el proyecto, porque la realidad lo dice: se necesita con urgencia. Las familias lo están pidiendo.

Nuestro cargo -siempre lo digo- es de representación popular; nosotros representamos. Por una vez les pido, con todo afecto, a mis colegas, sobre todo a los del oficialismo: representemos a las personas que votaron por nosotros. El clamor es mayoritario: más del 80 por ciento de los chilenos nos está pidiendo esto.

¿Por qué no podemos una vez estar a la altura y representar a los chilenos que nos pusieron en este lugar y que votaron por nosotros? Creo que esa sería una reivindicación del Congreso con la ciudadanía.

Marcelo Díaz lo señaló: el ministro de Hacienda siempre dice: “Esto es pan para hoy día, pero hambre para mañana”. La verdad nos dice otra cosa. El 70 por ciento de las pensiones van a ser indignas, bajísimas, y muchos van a tener que recurrir a la pensión básica solidaria. Por lo tanto, es claro: esto es hambre hoy y hambre mañana. Así es.

Por lo tanto, hago un llamado respecto del derecho de propiedad. Este proyecto va a la vena de la ideología de la derecha, que tanto defiende el derecho a la propiedad. Esto es el derecho a la propiedad. Los fondos son de los trabajadores. Estamos diciendo que, por una vez extraordinaria, tengan derecho a usar sus fondos.

Hago un llamado, con todo afecto –repito-, a mis colegas del oficialismo a que hoy este Congreso esté a la altura y representemos a quienes votaron por nosotros. Es la única manera de ir recuperando la confianza de la ciudadanía en la política. Estamos en un cargo de representación popular.

Tengo confianza. He escuchado discursos de algunos colegas del oficialismo. Esto no es votar contra el gobierno; es votar a favor de la ciudadanía.

Por lo tanto, les pido, encarecidamente, en nombre de todos los ciudadanos -sé que todos hemos recibido correos electrónicos y mensajes-, estar a la altura de lo que nos está pidiendo la ciudadanía y aprobar este proyecto, para que, por una única vez, los chilenos y chilenas puedan recurrir a ese fondo en un momento tan crítico y dramático para la mayoría de ellos.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra la diputada Natalia Castillo .

La señora CASTILLO (doña Natalia).-

Señor Presidente, en marzo propusimos una renta básica de emergencia que no dejara fuera a la clase media y que tuviese, como piso mínimo, la línea de la pobreza. Ni siquiera se abrieron a escuchar la propuesta y mandaron un proyecto de ley que incluía un bono por 65.000 pesos.

No fue hasta que un grupo transversal de economistas, convocados por el Colegio Médico, le enrostró al gobierno que aquí no estábamos hablando de falta de recursos, sino de falta de voluntad política.

Pues bien, luego de casi tres meses de crisis, se aumentaron los recursos en el ingreso familiar de emergencia, y llegaron a 400.000 pesos para una familia de cuatro personas. Pero la decisión política de dejar fuera a la clase media se mantuvo.

Es en ese contexto que aparece este verdadero salvavidas de plomo que les dice a las familias de clase media que su única opción es seguir endeudándose.

En este estado del arte, ¿qué podemos hacer, si sabemos que las familias chilenas lo están pasando mal y sus recursos no les alcanzan? ¿Nos quedamos sentados esperando que el gobierno levante una propuesta?

No es casualidad que el senador Allamand haya hablado de que con este proyecto les vamos a estar regalando plata a los que no lo necesitan. Se nota que no conocen al pueblo que gobiernan.

Es evidente que retirar los fondos previsionales no es el ideal, pero ¿qué alternativa está dando hoy el gobierno que no implique más deudas para las familias? Ninguna. Ni siquiera han sido capaces de asegurar lo más básico y promulgar el proyecto, que despachamos hace casi un mes, para impedir el corte de los servicios básicos.

En este escenario, como legisladores, tenemos el deber de buscar un camino, y es lo que estamos haciendo.

El retiro de hasta el 10 por ciento de los ahorros previsionales que tienen las AFP ofrece liquidez inmediata y una solución concreta a las personas. Se nos dice, como un mantra, que eso es pan para hoy y hambre para mañana. No, señor Presidente, las AFP son hambre ayer, son hambre hoy y serán hambre mañana, porque no son un sistema de seguridad social, sino un sistema de ahorro forzoso individual que se creó para inyectar recursos en el mercado de capitales, para luego prestárselos a los mismos chilenos y chilenas que cotizan mes a mes, mediante créditos usureros que luego hay que devolver en cuotas y con intereses.

Parece una locura, ¿cierto? Pero no es una locura. Es nuestro sistema de capitalización individual, que, aunque hay quienes lo defienden e intentan permanentemente maquillarlo y defenderlo a ultranza, no asegura ni un mínimo de dignidad.

El proyecto también crea el fondo colectivo de pensiones, que es un fondo solidario, y un organismo autónomo, que se financiará con los aportes de los empleadores y del Estado, cuyo objetivo será refinanciar los fondos retirados de los cotizantes para que eso no afecte sus pensiones futuras. Esto implica cambiar el paradigma e incorporar un elemento que le hace mucha falta al sistema, que la solidaridad: dejar de rascarse con las propias uñas y entender el sistema de previsión como un asunto social, como un asunto que nos corresponde a todos y a todas como chilenos y chilenas.

Pero como Jaime Guzmán pensó en todo y dejó esta Constitución, que vamos a cambiar, llena de amarres y llena de cerrojos, este proyecto necesita el voto favorable de tres quintos de los diputados en ejercicio para ser aprobado; es decir, 93 diputados y diputadas tienen que votar a favor para que el proyecto prospere. Necesitamos los votos de la derecha para poder avanzar.

Me atrevo a pedirles, colegas, que no se aferren a un sistema podrido y fracasado. A quienes le deben lealtad no es al gobierno, sino a la gente a la que representan.

Les pido, y a estas alturas se los digo como un ruego, que voten a favor.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, la ministra del Trabajo y Previsión Social, señora María José Zaldívar .

La señora ZALDÍVAR, doña María José (ministra del Trabajo y Previsión Social) [vía telemática].-

Señor Presidente, muchísimas gracias por brindarme la posibilidad de intervenir en este debate.

Quiero comenzar señalando que creo que muchos de quienes han hecho uso de la palabra en esta discusión tienen razón al plantear que este es un tema que no es político. Este es problema relacionado con una realidad muy profunda y muy dramática que está viviendo hoy nuestro país, el cual, tal como lo señaló el diputado Rocafull , está referido con las necesidades y con el hambre que están viviendo algunas de las familias en nuestro país.

Este es un problema del cual tenemos que hacernos cargo, porque prácticamente el 90 por ciento de las familias en Chile hoy en día están viviendo una profunda crisis. Efectivamente, hemos podido llegar a algunas de ellas de manera más rápida, pero hay un segmento de la población al que todavía no hemos logrado llegar para darle soluciones concretas.

Lo que tenemos que buscar es ver cuál es el mejor mecanismo para poder hacerse cargo de esta realidad. En ese sentido, comparto plenamente lo señalado por el diputado Bellolio , en el sentido de que no se pueda plantear una fórmula distinta que yo creo que es la más eficiente para hacernos cargo del drama que se está viviendo en Chile hoy día. ¿Soy bueno o soy malo? ¿Soy temerario? ¿No me quiero hacer cargo de los problemas de las personas? ¿Soy una persona evadida de la realidad? ¿No tengo conciencia? No se debe hacer una campaña de matonaje o de bullying con el objeto de desprestigiar a la persona que piensa distinto, en vez de construir una alternativa que realmente nos permita cumplir con el objetivo, que, me imagino, no es otro que llegar a las personas.

Por eso, quiero ser muy clara respecto de esta materia, tal como lo he sido en otras oportunidades. Aquí no hay una defensa de las AFP. Yo jamás he planteado que las pensiones sean buenas. De hecho, llevo ya mucho tiempo de mi vida trabajando en cómo mejorar las pensiones, porque es una realidad evidente que las pensiones en nuestro país no son las que corresponden. Llevamos años trabajando en esta materia.

Sin embargo, el punto es si esta iniciativa que se está planteando ahora es la que corresponde o no para poder cumplir con esa necesidad que la diputada Olivera nos hacía sentir de manera tan patente: la realidad del hambre, la realidad del frío, la realidad de la necesidad.

Quiero volver a repetir algunas ideas que dije en la Comisión de Constitución, cuando se vio esta materia.

Lo primero que quiero hacer presente es que este mismo tema lo estamos viendo al mismo tiempo en tres instancias distintas del Parlamento. Se votará hoy en Sala el proyecto de reforma en debate, pero, al mismo tiempo, se está tratando en las comisiones de Constitución y de Trabajo del Senado. Eso nos lleva a plantearnos si es la forma más eficiente replicar la discusión en tres instancias distintas o si, por un tema de armonía, teniendo presente que hay distintas opiniones, no debiera verse radicada en una sola de ellas.

En algunas instancias la tramitación de las respectivas iniciativas está muchísimo más avanzadas que en otras. En la Cámara de Diputados esta discusión comenzó recién este lunes, pero en el Senado hay otras iniciativas que llevan ya bastantes meses de trabajo. El gran riesgo que se corre cuando un tema se está viendo en tres instancias al mismo tiempo es que haya distintas formas de abordarlo y que después resulten absolutamente diferentes y difíciles de compatibilizar.

Si tenemos tres instancias que son distintas, hay que ver cuál es la más pertinente. Entonces, lo que hay que ver es si esta materia, esta reforma constitucional que se está planteando es realmente una reforma constitucional o es alguna forma para poder llegar al objetivo. Entonces, lo primero que hay que tener claro es qué es y que debe contemplar una Constitución Política.

Respecto de este punto, creo que las palabras del profesor Francisco Zúñiga son sumamente ilustrativas. Las cité en la Comisión de Constitución, pero lo voy a volver a hacer. Él señaló que una Constitución Política tiene como objeto establecer las reglas del juego político, y no diseñar las estrategias y tácticas del juego mismo. Una Constitución no puede referirse a un tema tan específico como si está permitido o no el retiro de un determinado porcentaje de fondos en una situación excepcional, como se está planteando en esta oportunidad. Eso claramente es una materia que es absolutamente de detalle, que debiera estar contenida en una ley y no en las reglas de las que nos dotamos para regular la actividad política dentro de un país. Ese es el primer llamado.

Lo segundo que creo que es muy importante tener claro, como estrategia legislativa, es si a través de la Constitución yo puedo modificar un aspecto específico de la ley. Lo que se está haciendo con este proyecto es modificar un artículo puntual del decreto ley Nº 3.500. Allí uno tiene que entrar a analizar si realmente esa es la estrategia legislativa que corresponde o si hay otro mecanismo que es más eficiente.

En ese sentido, tengo la convicción de que la instancia para discutir esto, por lo tanto -y es lo mismo que también señalé en la Comisión de Constitución del Senado-, es la Comisión de Trabajo. Durante más de un año estuvimos discutiendo en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, así como lo estamos haciendo desde enero en la Comisión de Trabajo del Senado, cómo podemos reformar el sistema previsional que tenemos, el cual todos sabemos que tiene serias deficiencias de las cuales hay que hacerse cargo.

En ese sentido, creo que una materia de esa naturaleza debe estar radicada en esa discusión, porque se está discutiendo sobre el sistema previsional. Haciendo referencia a lo planteado por la diputada Cariola , todos los sistemas de pensiones del mundo establecen un ahorro forzoso; no es una característica de un sistema particular. Todos los sistemas se basan en el ahorro forzoso, porque por imprevisión las personas normalmente nunca creen que necesitarán tener una pensión al momento de llegar a la vejez. Por lo tanto, es el Estado, a través de su normativa, el que establece que hay que ahorrar para tener un sistema de pensiones.

Por lo tanto, permitir el retiro de los fondos afecta profundamente el sistema previsional, cualquiera que este sea. No estoy hablando de defender los intereses o no de las AFP. Aquí nunca ha estado en cuestionamiento que los trabajadores son los propietarios de los fondos que tienen en las AFP. Lo mismo que los pensionados cuando están aún con retiro programado; eso acá no está en discusión. Lo que está en discusión es si yo puedo retirar o no los recursos para una futura pensión, independiente de cuál sea el sistema en el cual estoy ahorrando, ya sea en un sistema de ahorro individual o en un sistema de reparto. Eso es lo que se está cuestionando. Y lo que se está minando es un sistema previsional.

El punto es si esta alternativa es la más eficiente para poder dar solución al problema que estábamos planteando antes, relacionado con la necesidad real de las personas que hoy están pasando por problemas.

El Estado, el gobierno del Presidente Sebastián Piñera, ha propuesto una alternativa, que se puede discutir si es la más eficiente o no y si se tienen que buscar ciertas mejorías. Para eso está justamente la posibilidad de debatir en el Congreso.

No obstante, más que plantear la utilización de los recursos para una futura jubilación como pan para hoy y hambre para mañana, se debe tener en cuenta que las necesidades urgentes de hoy siempre me van a hacer mirar mi necesidad urgente del futuro con menos gravedad, de manera que siempre voy a pensar que podré tener un camino en el cual voy a poder solucionar ese problema.

Cuando se abre la puerta para retirar fondos, por muy excepcional que haya sido la medida en su momento, se genera la dificultad de poder cerrarla a futuro, porque siempre habrá necesidades que podrán justificar esa acción.

Finalmente, quiero mencionar lo que dijo el profesor Andras Uthoff en la Comisión de Trabajo el viernes pasado, instancia en que se refirió a la gravedad del uso político de los fondos. Los fondos para pensiones son para pensiones. Cuando nosotros, teniendo claro que tenemos recursos disponibles para poder hacernos cargo de otras necesidades, comenzamos a flexibilizar su uso y a determinar que los podemos utilizar porque hay una urgencia que es mayor, corremos el riesgo de que sean utilizados para otros fines. Y eso que es lo que estamos hoy día determinando acá. Este no es un tema político, no es un tema de defender los recursos de las AFP, no es un tema de determinar cuál es la visión que tenemos sobre el sistema previsional. Lo que estamos discutiendo acá es cuál es el mejor mecanismo para hacernos cargo de las necesidades, tanto de hoy como del futuro, y si queremos avanzar en un sistema que nos permita garantizar mejores pensiones en unos años más.

Creo que la discusión que se está planteando en esta ocasión debe buscar el mejor mecanismo para hacernos cargo de las necesidades de las personas, tomando en consideración y poniendo en equilibrio todas estas variables, que son las que estoy compartiendo con ustedes en esta oportunidad.

Muchas gracias.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Patricio Melero .

El señor MELERO (vía telemática).-

Señor Presidente, honorable Cámara, soy diputado justamente de la clase media de Chile: por Maipú , Quilicura , Estación Central, Cerrillos , Pudahuel , Colina , Lampa y Tiltil , y con la más completa convicción de que esto la perjudica voy a votar en contra de esta iniciativa.

Los dirigentes y los políticos no estamos para ir con la ola de lo que una mayoría piensa, sino que tenemos el deber ético, y también moral, de hacer ver al electorado cuando una política pública, en vez de beneficiarlo, terminará perjudicándolo, y yo no voy a perjudicar a la clase media. Porque este es el clásico tema de una necesidad real, como la que hoy día están viviendo muchos chilenos: de no tener liquidez, con una mala solución, cual es echar mano a los recursos previsionales. Es regresivo, perjudica la rentabilidad de los fondos de los afiliados y los condena a una menor jubilación. Esto significa tener plata presente para perder jubilación futura en una sociedad en la que lo más injusto que hoy tenemos son las bajas pensiones. Ese era el gran consenso que teníamos. Por eso el gobierno mandó una reforma previsional -también la Presidenta Bachelet en su minuto-: para mejorar el sistema previsional chileno. Había un gran consenso: con el 10 por ciento de ahorro mensual no se alcanza la densidad suficiente para una jubilación digna.

Por consiguiente, esto va en la dirección opuesta: quita recursos al ahorro para una buena jubilación en vez de aumentarlos, que es lo que estábamos trabajando.

Eso es lo que hace incomprensible que hoy parlamentarios de centroizquierda y de la Concertación estén apoyando algo que echa por tierra la regla de oro de los sistemas previsionales en todas partes: que la cotización es obligatoria y que el único destino que deben tener esos recursos es financiar las pensiones. Esto va en la dirección contraria.

Recordemos, además, que hay más de 100.000 cotizantes en el antiguo sistema y que 750.000 están jubilados por aquel. Ellos no van a tener ningún derecho ni ningún beneficio con esta iniciativa de ley.

¿Qué hace que destacados economistas de centroizquierda y de izquierda del país critiquen esta medida? ¿Qué hace que Rodrigo Valdés , Andras Uthoff , Benavides , Larraín , De Gregorio , Sanhueza , Osvaldo Andrade , Juan Pablo Arellano , Carlos Ominami , el senador Letelier y la senadora Isabel Allende digan que esto es una mala solución para un problema real? La convicción de que, obviamente, se está yendo por una vía que es negativa. Es inconsistente con la necesidad de hacer una reforma previsional el hoy día estar debilitando los fondos de pensiones.

Además, el retiro de fondos va a impactar negativamente sobre el nivel de la pensión de vejez, en menores pensiones de invalidez y de sobrevivencia en un corto plazo, y bajará la posibilidad de una pensión anticipada para quienes cotizan más en trabajos pesados, como muchos que existen en nuestro país.

Desde una perspectiva política, esta es una discusión desleal, porque la propuesta de sacar fondos es universal, no tiene límites. ¿A quiénes beneficia? A todos, no solamente a quienes hoy están teniendo menores ingresos. Por consiguiente, si yo compito diciéndoles a todos los chilenos que pueden sacar su 10 por ciento versus la propuesta del gobierno, que es ayudar a quienes realmente no están percibiendo ingresos, es evidente que la discusión es muy difícil.

Por eso esto perjudica al afiliado y no a las AFP. Acá dicen que se está defendiendo a las AFP. ¡Al contrario! Esto les conviene a las AFP, porque perpetúa el concepto de la cuenta individual, que es lo que ustedes, la izquierda, quieren terminar. Lo que estamos defendiendo es al afiliado y su jubilación futura.

Es incomprensible que se prefiera la alternativa del retiro, en que las personas perderán la rentabilidad que esos dineros podrían ganar estos meses -de eso no se dice nada-, versus la propuesta que ha hecho el gobierno de un préstamo solidario, a tasa de interés real cero, de pago contingente, es decir, si no puede pagar en el plazo de cuatro años, no lo paga.

Por último, llamo a la oposición a no perseverar en el error, a no consumar una injusticia social tremenda, que no la va a pagar este gobierno, sino los futuros gobiernos si se aprueba esta iniciativa.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Alexis Sepúlveda .

El señor SEPÚLVEDA (don Alexis) [vía telemática].-

Señor Presidente, he escuchado con atención los distintos argumentos que han presentado los y las colegas con respecto a apoyar o no esta iniciativa. Pero de los argumentos de quienes están en contra de este proyecto, uno se pregunta legítimamente qué se está cuidando, qué se está protegiendo al rechazar la posibilidad de que los trabajadores y las trabajadoras de Chile puedan retirar hasta el 10 por ciento de sus fondos previsionales en esta crisis sanitaria, en este momento tan complejo que vive Chile. ¿Qué están cuidando? ¿Serán las pensiones? Algunos hablan de las pensiones futuras, que, por cierto, son indignas e insuficientes. Yo no sé si les interesa mantener este sistema, que claramente no da respuesta a los requerimientos de la gente, o cautelar los recursos que los grandes consorcios económicos, los grandes consorcios financieros necesitan para seguir haciendo sus negocios con los dineros de todos los chilenos y a bajo costo.

Aquí a nadie se le va a obligar a retirar el 10 por ciento. Las personas siguen manteniendo la posibilidad, la libertad de elegir si, dada su condición, es necesario recurrir a estos recursos. Está la libertad para tomar esa decisión.

Uno se pregunta: “¿Cuánto afecta el que yo retire el 10 por ciento de mis fondos a mi pensión futura, que ya es mala?”.

La otra pregunta que uno también debería hacerse es: ¿Tendrá sentido proyectarse en el futuro con esas pensiones si hoy día tengo un requerimiento urgente que tengo que subsanar y que a lo mejor no alcance ni a pensionarme? Esa es la disyuntiva que tienen numerosas familias en Chile. ¿Cuántos han muerto? ¿Cuántas personas han muerto porque no tuvieron los recursos para tratarse sus enfermedades? ¿De qué les sirvió tener estos ahorros previsionales si nunca lograron ocuparlos? ¿Cuántas personas no han logrado solucionar sus profundos problemas de salud, lo que les significó la muerte? Hoy, la verdad es que esta discusión parece casi innecesaria.

Señor Presidente, por su intermedio hago un llamado a los parlamentarios de gobierno. Sé que es complejo -el gobierno ha planteado una posición-, pero es indudable que la mayoría de los chilenos quiere tener esta alternativa.

Si los recursos son nuestros, si nosotros somos dueños de los ahorros previsionales, ¿por qué no los podemos ocupar en una situación de crisis? Esa es la pregunta que uno debería hacerse. Espero que prime la razón, el sentido común.

Ya discutimos tiempo atrás la admisibilidad de proyectos similares, y hoy día vamos con una reforma constitucional que zanja esta discusión y que permite, por una única vez, en una situación de crisis social y económica, que los ahorrantes puedan retirar hasta el 10 por ciento de sus fondos previsionales. ¿Para qué? Para enfrentar la problemática de hoy, pero no con las soluciones intermedias que ha planteado el gobierno. Mayor endeudamiento: ¡Cómo va a ser eso una solución para una familia de clase media que está hasta el cogote con las deudas y que hoy no tiene ingresos ni siquiera para pagarlas! ¡Cómo va a ser eso una solución para aquel que tiene une enfermedad grave y que hoy no cuenta con los recursos para atenderla! ¿Qué sentido tiene proyectarse en las pensiones, que por cierto son insuficientes e indignas, si no soy capaz de solucionar los problemas graves que me afectan hoy?

Veremos para el futuro -lo plantea el proyecto- una solución integrada, social y solidaria, pero lo haremos una vez que el país salga de este pantano y vuelva a crecer. En ese momento podremos definir de qué manera abordar la problemática de las pensiones y elaborar una reforma previsional, que es algo que se está pidiendo a gritos.

No podemos restringir la libertad de las personas, pero, por sobre todo, no podemos restringir la posibilidad de entregar recursos hoy a quienes los necesitan con urgencia.

¡Las soluciones del gobierno no bastan! Por eso, hago un llamado humilde, sincero -sé que es complejo- a los parlamentarios de Chile Vamos, y a los demás parlamentarios oficialistas, a dejar de lado las instrucciones o los mandatos del gobierno, a colocarse del lado de la gente. Ellos son, primero, representantes de la gente, antes que representantes del gobierno, y respecto de este proyecto en eso no puede caber la menor duda, pues tiene un amplio respaldo de la gran mayoría de los chilenos y chilenas.

Por eso, llamo con mucha fuerza y convicción a aprobar este proyecto de reforma constitucional, que permite el retiro del 10 por ciento de los ahorros previsionales.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Leonardo Soto .

El señor SOTO (don Leonardo).-

Señor Presidente, mi bancada y yo apoyaremos con entusiasmo este proyecto que permite a los chilenos y chilenas retirar hasta el 10 por ciento de sus fondos de las AFP, de manera excepcional, con un techo máximo de 4,3 millones de pesos y un piso mínimo de un millón de pesos, a todo evento.

Lo haremos, porque son dineros de propiedad de cada trabajador, y me parece de una inmensa justicia que, en estas circunstancias terribles y a falta de otras ayudas suficientes, no puedan ser retirados por sus legítimos dueños para sobrevivir a la ruina que enfrentan a causa de la pandemia.

Señor Presidente, este debate es histórico. Nunca, en los cuarenta años de existencia de la poderosa industria de las AFP, se ha permitido que los fondos de los trabajadores puedan ser tocados por ellos.

Esta mañana el ministro de Hacienda está haciendo todo lo posible por cerrar la puerta a este beneficio para los trabajadores, con anuncios de última hora, improvisados, con campañas de victimización, con campañas del terror o subiendo, incluso, los quorum por secretaría. Defiende, sin duda, los intereses de alguien, de la industria de las AFP, que, como muchos saben, administra y usa los fondos de los trabajadores como si fueran un simple cajero automático que entrega dinero a bajísimo costo a toda clase de grandes empresas, a los bancos y hasta al Estado, entregando utilidades obscenas para los dueños de las AFP, pero sin permitir que puedan acceder a ellos directamente los trabajadores.

Para los trabajadores, el sistema dispone que sean los bancos y el retail los que les entreguen dineros, pero con intereses gigantescos. Eso lo saben los millones de endeudados en este país. ¡Hasta ahora!

Por supuesto que nos gustaría que los chilenos no tuvieran que recurrir a retirar parte de sus fondos para pensiones, pero hoy la clase media -todos aquí lo saben- no tiene otra alternativa.

Durante cuatro meses de pandemia, la clase media ha esperado en vano alguna ayuda del Estado. En abril supieron que el bono covid no era para ellos; en mayo, que no calificaban para el IFE 1.0, y en junio, que tampoco calificaban para el IFE 2.0.

Hoy la situación es desesperada. Hay gente que ha completado cuatro meses con pocos ingresos o sin ellos, con deudas hasta el cuello, atrasada en el pago de las colegiaturas o de los aranceles universitarios de sus hijos. Ahora les subieron la luz y el agua, por lo que no pueden pagar, y algunos no tienen ni siquiera comida suficiente en su despensa.

La clase media, señor Presidente, se encuentra al borde de la bancarrota, al borde de la quiebra y de la ruina familiar. Su situación es desesperada. El debate sobre esta medida, acerca de si es buena o mala, está superado, porque se exige como expresión de un mínimo de humanidad.

Señor Presidente, tenemos la mejor disposición para dialogar sobre mecanismos para evitar un eventual daño previsional futuro, siempre que no se dilate ni demore esta autorización de retiro.

Esta autorización de retiro representa un salvavidas para la clase media, y cuando millones de chilenos se ahogan en el mar de la desesperación por la sobrevivencia, no corresponde obligarlos a decir antes cuándo y cómo van a reponer el salvavidas. Hay que lanzárselo de una vez, rápido, ya.

Por eso, quiero decir a los colegas de la derecha que han mostrado ser algo sensibles a lo que viven los chilenos, que hagamos lo mismo que hicimos respecto del posnatal de emergencia: dejen solos a los economistas y tecnócratas que no tienen empatía, que no conocen ni se ponen en los zapatos de quienes están sufriendo. No pueden seguir remando en la misma dirección de los tecnócratas del gobierno si saben que se dirigen a un precipicio.

Señor Presidente, hoy la decisión es muy simple: debemos demostrar que la política en Chile no es solo enfrentamiento, división y peleas estériles. Debemos unirnos, y debemos hacerlo para decidir si la política está al servicio de las personas, si puede servir a la clase media o si está al servicio de la industria de las AFP, de los grandes grupos económicos, como muchos en su casa sospechan.

Ante la catástrofe social que viven los chilenos desde hace cuatro meses, la peor en nuestra historia reciente, en muchas generaciones, es el momento de que los que estamos acá, que somos los representantes de la gente, que juramos aquí mismo, en este espacio soberano, defender los intereses de las personas de nuestros distritos, nos unamos para poner la economía al servicio de la sociedad. Pongamos al Estado al servicio y beneficio de las personas y permitamos, de una vez por todas, que los chilenos puedan retirar parte de sus fondos de la AFP para poder sobrevivir a esta pandemia.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Mario Venegas .

El señor VENEGAS (vía telemática).-

Señor Presidente, a través de usted saludo a todos los distinguidos colegas, tanto a los que están en la Sala como a los que se encuentran lo largo y ancho del país, participando de manera telemática.

¿Qué decir? Es la pregunta después de escuchar todas las intervenciones de los distintos sectores frente a este proyecto. Me refiero a decir algo que sea un aporte, algo distinto, para no repetir los mismos argumentos.

Quiero recordarles a mis estimados colegas, con mucha humildad y también con mucho respeto, que la esencia de la actividad política, de la cual formamos parte, es la de conducir a los pueblos. La política, la buena política, tiene que tomar decisiones y conducir al pueblo.

Somos representantes populares. El pueblo nos coloca en esta posición para tratar de interpretar sus dolores, sus sentires, sus esperanzas.

Esto es consecuencia del trabajo por alcanzar la libertad del ser humano y la justicia social, y construir una sociedad más equitativa y justa. Esa es la larga y dolorosa marca en la historia del hombre. ¡La política ha estado al servicio de ese propósito!

Estamos pasando un momento muy difícil, y en estas circunstancias la pregunta que cabe hacerse, a propósito de lo planteado, es si reclamar esto es una exageración o una realidad. Para algunos pareciera ser una exageración; en mi opinión, tiene mucho de realidad.

Quiero hacerme cargo de algo. Muchos hemos señalado, no ahora, sino desde hace mucho tiempo, que no nos parece que este sistema previsional que tenemos, de AFP, de capitalización individual, sea bueno. ¡Es un mal sistema! Así que no es ninguna novedad que tengamos críticas frente a ello. Pero a eso se suma que hoy tenemos una situación de emergencia excepcionalísima.

Ante la incapacidad del gobierno para entregar herramientas efectivas a la inmensa mayoría de los chilenos que lo están pasando mal, un grupo de diputados tuvo la lucidez de presentar un proyecto de esta naturaleza, que viene a ser una respuesta efectiva, y que hace de este, de verdad, un día histórico, porque le devuelve la libertad a millones de chilenos y chilenas para resolver qué hacer con su patrimonio, con lo que es de ellos, pues son sus ahorros.

Quiero mencionar la historia de Jacinto, un amigo, quien me ha escrito muchas veces y cuya historia representa a muchos. Jacinto tiene 58 años y fue un hombre exitoso en su trabajo, pero desde septiembre del año pasado está cesante. Tiene más de cien millones de pesos de ahorro en la AFP, pero no se puede jubilar, porque las normas se lo impiden. No lo contratan por su edad y por su sobrecalificación. Logró educar a su hija en la universidad, quien ya es profesional, pero no tiene cómo enfrentar el día a día. Ese es su problema y por eso me parece de toda justicia que aprobemos este proyecto de ley.

Recuerdo un viejo aforismo que dice vox populi, vox Dei, es decir, la voz del pueblo es la voz de Dios. Por una vez tengamos en cuenta la voz del pueblo. Más del 85 por ciento de los chilenos y chilenas creen en este proyecto. ¿Vamos a estar nosotros, los parlamentarios, los técnicos y la ministra más acertados que el 85 por ciento de los chilenos y chilenas, que señalan que este es un proyecto oportuno y justo en estas circunstancias excepcionales?

Por eso, con convicción y decisión, votaré a favor del proyecto y llamo a todos a hacerlo. Es una acción de justicia para devolverles su libertad a los chilenos y chilenas.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Diego Schalper .

El señor SCHALPER.-

Señor Presidente, quiero decir esta mañana que somos culpables. Somos culpables de estar cometiendo esta tremenda equivocación, por popular que esta sea.

Somos culpables, algunos más que otros, evidentemente -los que llevan veinticinco en el poder de los últimos treinta años-, por no haber reformado el sistema de pensiones a tiempo, por no haber sido más insistentes en que se tramitara la reforma al sistema de pensiones. La oposición ha hecho todo por impedirlo, al igual como lo ha hecho con el proyecto de sala cuna universal, la reforma al CAE, la reforma al Fonasa y tantas otras cosas.

Nos ha faltado coraje para dejar en evidencia que son ellos los que impiden que estas cosas avancen, porque no soportarían que fuera un gobierno de centroderecha el que saque a los bancos de la deuda estudiantil, que avance a un sistema de protección de salud o que permita la solidaridad en la sala cuna universal.

Somos culpables por no haber combatido con más fuerza el monopolio de las AFP, por no haber exigido que los costos de administración se devuelvan en los tiempos de pérdidas o ser más audaces. Por ejemplo, algunos hemos planteado que quienes tengan menos de 5 millones acumulados en su cuenta al momento de su jubilación los saquen por completo y sean beneficiarios de la pensión básica solidaria.

Somos culpables, porque hemos hablado muy poco de seguridad social. El ahorro obligatorio y la seguridad social son conquistas sociales de fines del siglo XIX contra miradas economicistas que no dimensionaban la precariedad de la vejez, miradas que hablaban precisamente de que la opción de ahorrar era una decisión individual y que era parte del derecho de propiedad. ¡Esos eran los argumentos! ¡Miren las cosas de la vida! Hoy escuchamos a la izquierda enarbolando los mismos argumentos contra la protección social de la vejez. Como bien lo resumía Alejandra Matus hace algunos días en un programa, para la oposición el camino es que cada uno se rasque con sus propias uñas.

Somos culpables porque hemos repetido hasta el cansancio que los fondos son de propiedad de cada persona sin explicarles algunas cosas. ¿Le hemos dicho a la gente que un retiro abrupto, como el que se pretende, generará un impacto muy nocivo, devaluando las actuales pensiones y afectando especialmente a los pensionados pobres? ¿Le hemos dicho a la gente que el impacto que esto tendrá en la inflación hará que los dineros que la gente está recibiendo valgan cada vez menos? ¿Les hemos contado a los chilenos que el 70 por ciento de los beneficiarios de la política que están empujando desde las bancadas de enfrente sacarán prácticamente lo mismo que sacarían con el ingreso familiar de emergencia? ¿Por qué nos ha faltado coraje para decir esas cosas?

Somos responsables de generar una alternativa que eche mano a los fondos del Estado y no a los fondos de los trabajadores; somos responsables de generar una transferencia directa que permita a las personas contar con los recursos que necesitan.

El ingreso familiar de emergencia no ha sido suficiente para los sectores de clase media, quienes han dado vida a la economía del país y nos han permitido avanzar como lo hemos hecho. Lo han hecho porque han creído en nuestras ideas, en nuestros discursos, en el emprendimiento, en el trabajo, en la libertad de ser arquitectos de su propia vida, y no han creído en el estatismo asfixiante, en la receta que ofrecen desde el otro lado, que deja a los países empobrecidos y divididos. En justicia, es el momento de devolverles la mano. No podemos permitir que algunos instalen que la idea de meterle la mano en el bolsillo de los ahorros de los trabajadores sea el camino para mirar hacia adelante. Confío en que nuestro gobierno dimensione que este es el momento de hacer ese esfuerzo de justicia y de reciprocidad.

Días como hoy son los que nos permiten plantear puntos de inflexión, empezar a mirar a la gente a la cara y decirle las cosas como son y de no dejarse amedrentar por los ataques orquestados y anónimos, fraguados probablemente con complicidad activa o pasiva de algunos en esta Sala; de trabajar el doble para estar realmente cerca de las personas, ayudarles a solucionar sus problemas, empatizar con sus angustias y ofrecerles soluciones que realmente se hagan cargo de los problemas y no que los profundicen. Para eso nos han puesto acá.

Hoy puede ser que triunfe la consigna, pero no nos equivoquemos, porque esto les hará mal a los chilenos, jugará con sus expectativas bajo el falso argumento de que se les está ayudando y dará la excusa perfecta al Estado para no hacerse cargo.

Confío en que, antes de terminar el día, seremos capaces de revertir esta situación y que sea el Estado el que les devuelva la mano a los trabajadores de clase media por tanto que han hecho por nuestro país.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Patricio Rosas Barrientos .

El señor ROSAS.-

Señor Presidente, creo que hoy estamos discutiendo uno de los proyectos que tienen más apoyo popular en medio de una crisis. ¡Qué raro suena cuando uno habla de apoyo popular en medio de una crisis! Y eso se debe a las necesidades que tiene la clase media en estos meses. La clase media ha sido el jamón del sándwich, que financia con su deuda, con su esfuerzo y con su trabajo a todo el sistema, pero es la que no ha recibido ningún beneficio. Eso nos lo dicen a diario en las redes sociales, en los escritos, en los mails o en la calle. Nos dicen algo que no está en discusión aquí, porque casi todos estamos de acuerdo en que el sistema de AFP no es el correcto, no es el que esperamos, no es el que se nos prometió, no es el que da una renta adecuada a los chilenos después de una vida de trabajo. Reitero: no es el sistema que se nos prometió y la mayoría estamos de acuerdo en que tenemos que cambiarlo.

El problema que nos urge hoy es la catástrofe que estamos viviendo, en la cual la clase media no ha recibido nada o solo recibirá migajas, nada en efectivo y todo para más adelante.

¿Y quiénes son? Son los empleados públicos de todos los ministerios, los trabajadores contratados en microempresas o pymes, las trabajadoras de casa particular, los trabajadores independientes que optan por cotizar, los profesionales, los empleados y también los profesionales extranjeros que cotizan por obligación y que tampoco pueden retirar sus fondos cuando se van del país. En fin, son muchas personas.

Esas son las caras de las personas con las que nos encontramos cada vez que trabajamos en terreno, y son los mismos que nos dicen: “Ustedes viven en una burbuja”. Afortunadamente, yo no vivo en una burbuja, porque estoy en terreno, escucho a la gente, tal como probablemente les sucede a muchos de ustedes. En terreno vemos las necesidades que tiene la clase media, que por años ha financiado el sistema con su esfuerzo y con su endeudamiento. La clase media dice que nosotros, el sistema, no hemos sido capaces de empatizar con la realidad de la ciudadanía. Esto lo digo sin ideologías, sino simplemente desde el punto de vista de un independiente. Ellos viven el día a día, la precariedad laboral y el endeudamiento. Tres cuartas partes de los hogares de Chile están endeudados. La clase media llega a fin de mes comprimida y debiendo comprar muchos bienes básicos con tarjetas del retail. Esa clase media sobreendeudada, que no ha recibido un apoyo real y efectivo, hoy necesita un apoyo real y no créditos.

El sistema de AFP -lo han dicho muchos acá- ha perdido millones en los últimos meses, mucho más que el 10 por ciento que, a través de una reforma constitucional, se está pidiendo que las personas retiren en forma voluntaria. Las AFP han perdido millones, pero nadie ha dicho nada. Muchas de las AFP han perdido millones especulando con esos fondos.

El sistema de AFP, con las pensiones bajas de ayer, será el mismo mañana. Eso será una discusión que deberemos tener de cara a la nueva Constitución y será lo urgente en ese momento. Pero hoy lo urgente y real es que la clase media, los profesionales y las personas que cotizan necesitan un apoyo efectivo para salir de las deudas que les ha generado esta catástrofe económica secundaria a la pandemia.

Obviamente, voy a apoyar este proyecto. Soy patrocinante de uno de los proyectos de reforma constitucional que se fusionó para permitir que los cotizantes retiren voluntariamente el 10 por ciento de los ahorros en la AFP, en razón del estado de excepción de catástrofe que atravesamos.

Conmino a que seamos empáticos con este estado de necesidad que tiene nuestra clase media y, sobre todo, los ciudadanos que cotizan y que hoy están enfrentados a una catástrofe económica.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, por vía telemática, la diputada Camila Vallejo Dowling .

La señorita VALLEJO (doña Camila ) [vía telemática].-

Señor Presidente, estamos ante un proyecto que básicamente plantea la posibilidad, no la obligación, de retirar hasta el 10 por ciento de los fondos acumulados en las AFP por las y los trabajadores, con un límite mínimo de un millón de pesos y un límite máximo de alrededor de 4,3 millones de pesos. Esos recursos debiesen ser reembolsados a través de un fondo solidario administrado por un ente público.

Este es un proyecto -lo han dicho muchos colegas- que tiene un gran respaldo ciudadano. Es una posibilidad que se viene reclamando casi ya a gritos por un grupo importante de nuestra población, incluso diría por la mayoría del pueblo chileno, y no solo por las familias de ingresos medios. El pueblo, además, ha considerado y cree que el gobierno está más preocupado de los empresarios que de las y los trabajadores. Según la encuesta Barómetro del Trabajo, el 86 por ciento de la población cree que se gobierna para grupos poderosos, para las grandes empresas. El pueblo, de alguna manera, ha dado luces de que no es ignorante, de que se da cuenta de cómo se está gobernando, porque no es tonto.

Efectivamente, aquí tenemos una política desde el gobierno que ha estado más centrada en entregar cuantiosos recursos a las grandes empresas, con todas las facilidades del mundo y sin burocracia, y escasos -diría miserables- recursos a las familias y a las y los trabajadores, a través de proyectos que vienen con letra chica y con una burocracia extrema centrada en la hiperfocalización, porque incluso la gente más vulnerable no puede acceder a los recursos que entrega el gobierno, que son pocos, por la burocracia que existe para acceder a ellos.

Eso demuestra el dogma neoliberal con el que ha gobernado y sigue gobernando el gobierno, porque la defensa acérrima está centrada en el derecho de propiedad y de la propiedad privada de las grandes empresas, a las que se les permite, por ejemplo, no pagar las remuneraciones de las y los trabajadores, en vez de proteger la propiedad privada, las remuneraciones y los ingresos de las familias, las personas, las trabajadoras y los trabajadores. Ese es el problema que se evidencia permanentemente con las propuestas del gobierno en esta materia. Entonces, hay una realidad que este gobierno no atiende, que es la miseria y el hambre que hoy están pasando muchas personas.

Hoy un diputado dijo: “Pan para hoy, hambre para mañana”. Pero ¿quién se hace cargo de las miles de familias que pasan hambre hoy, que no tienen cómo pagar los medicamentos, los tratamientos, las deudas? ¿Qué ofrece el gobierno? ¿Qué está ofreciendo una parte de la derecha chilena? Más deudas, pagar créditos con más créditos, es decir, “o pasas hambre o te sigues endeudando y ahogando en deudas”. Eso no es sostenible, Presidente.

Me gustaría escuchar por parte de aquellos que rechazan esta propuesta cuál es la que ofrecen que no signifique endeudamiento. Se han negado a un ingreso familiar de emergencia (IFE) que esté por sobre la línea de la pobreza, se han negado a un IFE que considere a la clase media, se han negado al impuesto a los superricos y se han negado a entregar financiamiento directo a las personas. Un mínimo de decencia, un mínimo de responsabilidad sería que presenten una propuesta que no signifique ahogar a la clase media en más y más deudas.

Por eso, como bancada creemos que este es un proyecto que hay que aprobar, que viene a dar en parte solución a un problema urgente que atraviesan ahora millones de familias chilenas que lo están pasando muy mal. Por cierto, creemos que puede ser mejorado, pero también esperamos que el gobierno supere su dogmatismo neoliberal y se abra a recoger otras propuestas que hemos presentado, como la ampliación del ingreso familiar de emergencia, los subsidios directos a las pymes y el impuesto a las grandes riquezas de nuestro país -el patrimonio de los superricos-, en el que incluso está considerado el Presidente de la República.

Como bancada del Partido Comunista consideramos que esta es una medida que viene a dar una solución real a un grupo de familias que están ahogadas en deudas y que no tienen siquiera cómo pagar los medicamentos ni el pan del día a día.

Obviamente, nosotros llamamos a aprobar este proyecto.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, por vía telemática, el diputado Andrés Molina Magofke .

El señor MOLINA (vía telemática).-

Señor Presidente, fuimos nombrados por el diputado Mulet , quien dijo que éramos un partido que no tenía calle. Tenemos una postura muy clara respecto de este proyecto y sabemos que hay muchas personas de clase media que están sufriendo, que necesitan ayuda y que no la han tenido.

Le quiero decir al señor Mulet que lo invito a la región que represento. Tengo cincuenta y tantos años y conozco todas las comunas y la pobreza que existe en mi región. Feliz de mostrarle que somos de terreno. En lo personal, como tortillas de rescoldo, como cazuela en casas con piso de tierra. Cuando quiera, lo invito, para que se dé cuenta de quiénes somos los de Evópoli en La Araucanía.

Quiero ser muy claro: a la gente no se le ha explicado que aquí hay una letra chica muy grande, porque esto es muy popular. ¿Quién no va a querer hoy tener el 10 por ciento de sus fondos de pensiones? Pero las consecuencias de esto sería que los fondos que les quedarían a las personas van a bajar, porque habrá una cascada de salida. Los que ya tuvieron una baja del 15 por ciento en sus fondos, al sacar 500.000 pesos, 1 millón de pesos, 2 millones de pesos o 3 millones de pesos, ahora tendrán una baja en sus fondos y probablemente va a ser el 70 por ciento de lo que tienen hoy o más. Además, esta plata en el mercado va a significar un alza de precios de todas las cosas. Eso será a la vuelta y no va a demorar mucho.

Sin duda, hay que arreglar el tema de las AFP. Tenemos un proyecto caminando. Todos estamos de acuerdo en que los fondos son insuficientes. Si bien es cierto ha habido cambios en todos los gobiernos, donde dejaron fuera las pérdidas, que son de las personas y no de las AFP, resulta que eso no tiene que ver con el origen de este sistema, sino con los gobiernos de la Concertación, que tuvieron mayoría para cambiar este sistema de pensiones y no lo hicieron. Por lo tanto, creo que aquí tenemos que ponernos a trabajar en el sistema de pensiones, que hay que aumentar los fondos al sistema de pensiones y que hay que permitir a muchas personas que tienen fondos muy pequeños, que no van a poder tener una jubilación, que puedan retirarlos en casos como esos.

Pero no desordenemos el tema. Aquí hay muchas personas de izquierda que llevan tiempo queriendo pegarle un manotón a esa plata, que esa plata sea administrada por el Estado. Hace rato ese es un objetivo político. Por lo tanto, no nos engañemos.

Ahora tenemos que pedir al gobierno que el préstamo contingente al empleo, que contiene la agenda de clase media que ha anunciado -aquellas personas que no tienen empleo y que no pueden pagar no van a pagar y se extinguirá ese crédito-, sea pronto, que no tenga condiciones ni Dicom; que, en definitiva, no tenga letra chica, y que también ampliemos la posibilidad de beneficios a los cuales puedan acceder las personas. Son casi tres millones de pesos y puede ser un poco más. Ayudémoslas en los créditos hipotecarios, que no tengan letra chica, que no exista el plazo de 29 días; que las personas que desde el estallido social están con problemas puedan efectivamente resolver el tema. Ojalá que haya algunas transferencias, que el Estado pueda entregar, por fin, a la clase media algún tipo de ayuda directa, quizá, a través del propio crédito; por ejemplo, si paga una cuota, que deje de pagar las otras. Aquí, antes de llegar a este límite, primero tenemos que jugarnos por tratar de que el gobierno realmente ayude a la clase media, y ya ha manifestado su ayuda.

En este sentido, yo quiero hacer un llamado al equipo del ministro Ignacio Briones , a todos los que hoy en alguna medida han cooperado para que podamos tener una agenda clara de clase media. Eso es lo primero.

También quiero hacer un llamado a mi sector político. Aquí el populismo reina; aquí eso es lo más fácil. La gran mayoría de las personas no sabe bien las consecuencias que esto va a tener. El camino fácil en este caso es justamente aprobar este proyecto y dar una solución muy lamentable, desde mi punto de vista, porque va a traer consecuencias tremendas. A mi sector político le digo que estoy orgulloso, porque muchas veces los liderazgos se muestran en momentos en que justamente hay que mostrar una posición firme y clara respecto de proyectos de ley, por los que, al final de cuentas, los chilenos nos van a castigar, por hacer el camino fácil, el camino corto, el camino más populista, que es resolverles hoy el problema de una manera que les va a traer una tremenda consecuencia el día de mañana, y les advierto que esto ocurrirá más temprano que tarde.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Esteban Velásquez .

El señor VELÁSQUEZ (don Esteban) [vía telemática].-

Señor Presidente, como Federación Regionalista Verde Social, el mes de abril presentamos el proyecto que hoy se discute. Lo presentamos con mucho convencimiento y decisión, porque nos parece que este puede ser un buen instrumento, adecuado para estos tiempos y sin ningún cálculo mezquino, sin consignas, sin el camino fácil. Por el contrario, creemos que este proyecto es empático, porque los regionalistas no hemos perdido la sensibilidad ni la cercanía con la gente.

Represento a la Región de Antofagasta, específicamente a las comunas de Calama, de Tocopilla, de Mejillones, en donde siempre se nos ha dicho que debemos cuidar el modelo económico y que la producción no puede detenerse. Así, tenemos en la región más de doce mil personas contagiadas y más de trescientas personas fallecidas; pero la producción minera no se puede detener, porque el modelo económico no se toca.

Hay momentos en la vida en que debemos definir posiciones: ¿estamos con las familias y los trabajadores o estamos del lado de los poderosos? Hoy debemos preguntarnos si estamos con las familias de las más de diez mil personas fallecidas o estamos con los poderosos que en plena pandemia siguen repartiéndose utilidades, siguen subiendo los planes de salud, siguen cobrando los altos precios de la luz y el agua.

El movimiento social hoy está corriendo muros, está corriendo cercos, y se acaban los dogmas. Es un movimiento social ciudadano compuesto por trabajadores de distintas miradas políticas -ojalá que hoy se hable de mucha política al interior de las comunas-; es un movimiento que no quiere más préstamos, no quiere más deudas.

Hoy se anida desesperanza y rabia en las familias chilenas, porque hay sufrimiento. Este es el Chile real. En las regiones se sufre un Chile real, no el Chile de los economistas que justifican este modelo económico desigual y abusivo.

Hoy la ciudadanía y el pueblo de Chile abrigan una pequeña esperanza, quizá como nunca, en este Parlamento. Hoy como nunca pueden sentir un beneficio concreto de la Cámara de Diputados. Más allá de la retórica y la defensa de los poderosos de siempre, como nunca los chilenos podemos ejercer un acto digno por voluntad propia. Podrán retirar, si lo quieren, fondos que pertenecen a ellos, a los trabajadores. Los chilenos podrán retirar parte de sus fondos si la Cámara de Diputados hoy lo aprueba.

Para eso hoy estamos convocados; para eso cada uno de nosotros tiene la palabra con su gente, con su barrio, con su comuna, con sus electores.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra la diputada Andrea Parra Sauterel .

La señora PARRA (doña Andrea) [vía telemática].-

Señor Presidente, asistimos a esta sesión apurados por la emergencia y -digámoslo- también por la historia.

La pandemia ha desnudado la espantosa estructura social de nuestro país y la debilidad de un modelo económico injusto e insensible con los que menos tienen. Lo cierto es que hoy vemos un paisaje social de diferencias económicas y culturales bien aberrante. Ya nos enfrentamos con este escenario en octubre pasado con las marchas y las protestas, cuando desde las plazas y las calles nos enrostraron duramente la desidia de toda una generación de autoridades que no hizo lo suficiente por cambiar drásticamente este escenario de injusticia.

La emergencia sanitaria de estos días vino nada más que a hacer más patente esta situación. La precariedad de nuestro sistema de salud, golpeado brutalmente en dictadura y parchado apenas tras la democracia, ha sido incapaz de entregar la seguridad que por estos días le urge a la ciudadanía.

Estamos pagando el precio de una apuesta fallida. El retroceso del Estado en esta y en otras materias públicas no trae sino abandono a los más vulnerables. El Estado de Chile apostó por que el sector privado resolviera y asumiera bien sus obligaciones, y eso la verdad es que no pasó. Hay que decir, no sin poca frustración, que desde el regreso a la democracia tampoco […]. Sin duda, en treinta años se hicieron esfuerzos por reparar y poner al día nuestros servicios públicos, a la altura de las naciones que no abandonan a los suyos, pero no fue una tarea primordial y los resultados están a la vista.

Es duro decirlo, pero estamos en presencia de un país que abandona a los que menos tienen. En el caso del sistema de pensiones la situación no es muy distinta, sino que diría que es aún peor. Los trabajadores son los que, con sus cotizaciones, hacen viable y exitoso un modelo económico que solo beneficia a unos pocos. Este sistema parece eficiente en ese sentido, pero no sirve en lo principal, porque no entrega buenas pensiones.

Hablamos de un diseño malévolo, porque el relato de bienestar que este modelo prometió cuando se impuso en dictadura fue siempre un engaño. El que cotizaba poco tendría más malas pensiones que aquel con más oportunidades y ventajas sociales, que, por lo demás, podía tener mejores ingresos. Nunca fue verdad aquello de que en el 2020 las pensiones de retiro serían el ciento por ciento de los sueldos al retirarse.

¿Acaso no es malévolo abandonar a la gente a su suerte, usarla solo para las cotizaciones, solo para generar recursos al sistema económico donde ganan a manos llenas los de siempre? Valga como ejemplo que en todos estos años jamás se permitió la posibilidad de que los cotizantes estén representados en los directorios de las AFP, para buscar, al menos, un mecanismo de control a las inversiones.

Además, en estos últimos días hemos sabido de dudas respecto de muchas decisiones de inversión en acciones u otros instrumentos de inversión de empresas con dudosa responsabilidad. Otra nube negra sobre el sistema.

Estamos en una jornada histórica, porque en treinta años, por primera vez, discutimos de verdad la posibilidad de tocar un sistema que es intocable.

Y valga decir que el principal argumento que usamos y que utiliza la gente que demanda esta reforma nace del propio discurso que lo legitimó, pues: los dineros de las AFP son de los cotizantes, y las familias chilenas quieren usar ese dinero, su dinero, cuando más lo necesitan.

En un sistema previsional como el que al menos yo sueño, es decir, mixto, con diversos modelos de cotizaciones y responsabilidad del Estado y de los empleadores, el concepto de estos fondos es mucho más colectivo; hay en él un sentido de solidaridad generacional, una responsabilidad social más compartida. En un sistema así, la demanda de “quiero mi dinero” probablemente no tendría la misma fuerza que en este escenario.

Por último, quiero precisar que si bien damos un paso histórico en reformar en algo este sistema, no provocamos una transformación del tamaño como la que necesitamos. En este día, hablamos de una medida de emergencia, sin duda, para que el sistema basado en las AFP y en la lógica del “sálvese quien pueda” no sea lo mismo después de esta jornada histórica. Evidentemente, también es el inicio de una tarea de largo y profundo cambio.

Votaremos a favor esta reforma, porque los chilenos y chilenas lo necesitan, porque es justo hacerlo, porque es reparatorio después de décadas de abuso; porque hay que empezar, de una vez por todas, a trasformar Chile moviendo la aguja hacia un lugar donde no haya abandono ni indolencia.

He dicho.

-Los puntos suspensivos corresponden a interrupciones en la transmisión telemática.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado don Miguel Crispi Serrano .

El señor CRISPI (vía telemática).-

Señor Presidente, es importante nunca perder de foco el contexto, de qué estamos hablando. Estamos hablando de una sociedad que se cae a pedazos, y no solo en Chile. El concepto de sociedad que hemos conocido se cae a pedazos en todo el mundo, y ocurre frente a nuestras narices.

En eso, por supuesto, va a haber una discusión futura muy profunda respecto de cómo reconstruimos una sociedad, en el sentido más profundo de la palabra; cómo recomponemos vínculos, cómo generamos mayor comunidad, cómo profundizamos la democracia, y, también, cómo reconstruimos un sistema de protección social que en Chile está demasiado alejado de la dignidad que el pueblo demanda, que el pueblo merece.

En ese horizonte, como decían el diputado Melero y el diputado Schalper , la propuesta que hoy discutimos no está en total sintonía con lo que hemos propuesto desde el Frente Amplio, desde Revolución Democrática. Efectivamente, en el horizonte nosotros esperamos que Chile tenga un sistema solidario con un alto componente de reparto, donde los más jóvenes solidaricen con las pensiones de los mayores. Sin embargo, hoy no se trata de lo que nosotros queramos: se trata de cómo nos hacemos cargo de lo que está pasando en el país, de lo que está pasando con esa clase trabajadora que ha hecho posible este país y que hoy no puede llegar a fin de mes y debe seguir escuchando anuncios de un “elige vivir endeudado”. Es la última alternativa que le ofrece el gobierno a ese sector de clase media trabajadora que ve cómo todo lo que había construido se le derrumba, y que no puede llegar a fin de mes.

De eso estamos hablando: no de nuestra propuesta ni de la propuesta de ustedes, sino de cómo encontramos hoy un camino, una herramienta excepcional para una emergencia como la que Chile y el mundo no habían visto en décadas.

Si este sistema fuese el relojito, fuese ese Lamborghini que proponía el exministro Piñera, habría más argumentos para defender; pero la verdad es que quitarle un 10 por ciento de las cotizaciones individuales a este sistema no le va a cambiar la vida a la mayoría de los chilenos y chilenas más adelante, porque hoy, con estas pensiones, millones de personas tienen un futuro de miseria.

En segundo lugar, no es que tenga letra chica, como dice el diputado Andrés Molina . ¡No! La propuesta señala que hay un fondo solidario que se levantará a partir del aporte estatal y del aporte de los trabajadores, que nos parece que es la dirección correcta. Hoy es una solución rápida, no como la que plantea la ministra, la vía legislativa tradicional, para, quién sabe, tal vez en el próximo gobierno tener una solución. ¡No, necesitamos una solución hoy, no mañana!

Por eso, quiero llamar la atención, porque pareciera ser que esto se trata de un lado o del otro. ¡No! Esto se trata de quienes hoy necesitan urgentemente recursos para poder sacar la cabeza de la mierda. De eso se trata este proyecto, de un pequeño respiro.

Además, no porque esta propuesta sea popular es una propuesta populista. Me parece realmente de un simplismo, de un reduccionismo plantear que porque una propuesta es popular, la mejor herramienta para socavarla sea decir que es populista. ¡No! La gente también tiene cierta capacidad de análisis, cierta inteligencia, y entiende lo que estamos discutiendo. Por lo tanto, que una propuesta como esta tenga tanto apoyo debiera hacernos pensar por qué estamos tan en contra. En verdad, yo no entiendo por qué están tan en contra.

Esta es una propuesta excepcional que plantea una solución para que ese retiro del 10 por ciento pueda ser repuesto. Entrega una solución más, una herramienta más ante lo que el gobierno no ha sido capaz de entregar hasta el día de hoy.

Todos anhelamos que el mañana llegue prontamente; pero no nos engañemos, porque esa normalidad que muchos esperan que vuelva no va a ser la misma de la que venimos, porque esa normalidad es la que nos tiene enfermos, y parte de esa normalidad son las AFP, parte de esa normalidad son las isapres, parte de esa normalidad son la precariedad y la falta de dignidad, que el Estado no ha garantizado a las personas.

Por lo tanto, hoy es una discusión histórica, pero tengamos conciencia de que tendremos la responsabilidad de modificar este proyecto en lo más estructural, para asegurarle un futuro…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra la diputada Marcela Hernando Pérez .

La señora HERNANDO (doña Marcela) [vía telemática].-

Señor Presidente, Chile y el mundo están viviendo una verdadera prueba de sobrevivencia.

La pandemia del coronavirus develó en forma despiadada la vulnerabilidad de las familias chilenas respecto de la salud, del trabajo y de resistir cualquier crisis en condiciones mínimas, sea de la naturaleza que sea. Expuso descarnadamente la insuficiencia de las instituciones del Estado, incluido este Parlamento, para haber corregido las distorsiones del modelo económico imperante.

La urgencia impulsó a fondo el acelerador y nos obligó a poner rápidamente en discusión una serie de temas que venían en la agenda de las demandas sociales desde hace muchos años, que requerían legislación y voluntad de parte de los gobernantes.

Con dificultades, en el gobierno pasado se avanzó en algunos de ellos. Así, la gratuidad en la educación es una realidad para miles de jóvenes y sus familias, y es el mejor ejemplo, a mi juicio, aunque todavía no llegamos a su universalidad y seguimos atados al CAE. Los pocos avances se han logrado contra muchos obstáculos, con voluntad y escuchando a la ciudadanía.

Tuvo que ocurrir la revuelta social de octubre de 2019 para alcanzar otros hitos que también requirieron voluntad. Logramos rebajar nuestras dietas parlamentarias, no en 50 por ciento, como muchos pedíamos, pero dimos el paso. Nos falta bajar el número de parlamentarios, y ojalá tener un Parlamento unicameral.

Estos meses nos han demostrado que podemos apurar el tranco en la discusión legislativa, y estoy segura de que con un solo Parlamento esa sería una constante.

Como he dicho, la voluntad ha sido fundamental. Este Congreso, con todos sus matices políticos, recogió el guante en esta discusión de entregar el 10 por ciento de sus recursos a los afiliados de las AFP, porque es una opción de sentido común para la ciudadanía que está asustada, desempleada e ingeniándoselas, día a día, para poner un plato de comida en la mesa para sus hijos; también para padres y abuelos que viven en miles de hogares, porque así es la composición de las familias en Chile.

Es este Parlamento, transversamente, el que ha escuchado a la ciudadanía y tomado la iniciativa, por ejemplo, con el posnatal de emergencia.

Seguiremos escuchando y poniendo en la mesa del gobierno las demandas sociales de un Chile atormentado por la pandemia, los muertos y la pobreza que va dejando a su paso.

Lamentablemente, este gobierno sigue parapetado, defendiendo sus privilegios y los de sus amigos, sin escuchar a la ciudadanía, a las autoridades locales y al Parlamento. Después nos piden unidad, solidaridad y nos acusan de ser obstruccionistas.

La verdad es que estamos preocupados de cómo el gobierno sigue manejando esta pandemia: de manera errática, incompleta y tardía. Además, ayer nos enteramos de que vetarán el proyecto que prohíbe el corte de los servicios básicos. ¿Qué es eso sino una nueva bofetada a la ciudadanía?

Las opiniones de los expertos economistas son importantes, todas, pero al final lo que la ciudadanía quiere es contar con liquidez para enfrentar los meses que vienen.

En marzo pensamos que las ayudas que se aprobaron en el Congreso Nacional serían necesarias para tres meses. Hoy nos damos cuenta de que la covid-19 seguirá presente, con su letalidad y consecuencias socioeconómicas por mucho tiempo más.

A mis colegas de Chile Vamos les pido que tengamos la voluntad de cambiar las cosas, no con llamados a la unidad, sino con actos. Les pido que aprobemos la idea de legislar, de tener esta discusión y de entregar ese 10 por ciento a los afiliados.

Finalmente, pido que agotemos las opciones, para que todos los chilenos puedan enfrentar esta tragedia con más dignidad.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Juan Antonio Coloma Álamos .

El señor COLOMA.-

Señor Presidente, quiero partir por empatizar con el dolor y con la angustia que millones de chilenos y chilenas tienen hoy. Dolor al ver cómo todo aquello que han ido construyendo durante su vida de trabajo y de esfuerzo -de ellos y de sus familias- hoy no solo está en jaque, sino a punto de perderse por esta pandemia, que tiene a nuestro país y al mundo prácticamente paralizados.

Ante esta angustia y este dolor, comparto que se requiere un apoyo especial y fundamental para la clase media. Desde la UDI hemos planteado la urgencia de establecer un ingreso familiar de emergencia para la clase media, que le entregue recursos frescos y en efectivo.

Porque creo que es legítimo hacerse una pregunta: ¿por qué la clase media tendría que pagar con sus ahorros previsionales esta crisis?

Quiero pedir honestamente al gobierno, a mi gobierno, que se meta la mano al bolsillo y devuelva a la clase media todo aquel esfuerzo que ha hecho durante toda su vida. Este es el momento de devolver a la clase media el esfuerzo, el empeño, el empuje y los desvelos. Este es el momento; no hay otro.

Quiero contarles que durante la mañana, diputados de Chile Vamos nos reunimos con el ministro de Hacienda, nos reunimos con el comité político y les pedimos avanzar en temas fundamentales.

Primero, que el IFE para la clase media sea para todos los chilenos, que todos los chilenos puedan postular sin índices de vulnerabilidad, que todas aquellas personas que no tengan recursos económicos puedan postular.

Le pedimos postergar los créditos hipotecarios no por 29 días, sino por 90 días, para que aquellas personas que no pueden pagar su crédito en abril, en mayo o en junio, puedan postular y acceder a este beneficio.

Le pedimos extender el subsidio de arriendo y, sobre todo, le pedimos que al menos el 25 por ciento del préstamo solidario sea gratuito, de modo que no lo tengan que devolver.

Si uno suma todas estas medidas, es mucho más que el retiro del 10 por ciento de las AFP.

Si en verdad queremos apoyar a la clase media, apoyémosla con plata del Estado; no hipotequemos sus futuras pensiones. En momentos como estos, todos los presentes estamos llamados a hacernos una pregunta: ¿hasta dónde avanzamos en el aplauso fácil, con consecuencias negativas en el largo plazo? ¿Hasta dónde somos capaces de hacer políticas públicas sin engañar a las personas, sin decir que esto no tiene repercusiones? ¿O piensan que la gente cree que sacando parte de sus ahorros va a seguir todo igual? Es evidente que no.

Estoy convencido de que el gobierno nos va a escuchar y va a anunciar -espero-, dentro de las próximas horas, estas modificaciones, para que toda la clase media y todas las personas que no tienen recursos puedan postular al IFE; para que aquellas personas que tienen créditos hipotecarios los puedan postergar no por un mes, sino por tres meses; para que las personas que quieran acceder al préstamo solidario del Estado reciban una parte, al menos el 25 por ciento, en forma completamente gratuita.

Solo en este caso se estarían recibiendo cerca de 700.000 pesos gratuitos y sin afectar las pensiones del futuro.

Diputados y diputadas, en momentos como estos, creo que todos debemos pensar hasta dónde se puede avanzar en una medida popular, que hace daño, y hasta dónde tenemos que ser serios y no engañar a la gente diciendo que esto no va a tener repercusiones.

Cuando entré al servicio público me comprometí a pensar en el largo plazo, en lo que le pasa a la gente, y no solo en el aplauso y en el beneficio a corto plazo.

Por eso, voy a votar en contra el proyecto, y espero que dentro de las próximas horas el gobierno oficialice los compromisos que hoy estaría adquiriendo con Chile Vamos.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Por un asunto de Reglamento, tiene la palabra el diputado Marcelo Díaz .

El señor DÍAZ.-

Señor Presidente, el diputado Coloma nos dijo que había hablado con el ministro, pero no nos contó lo que le respondió el ministro. Sería interesante saberlo.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Eso no es asunto de Reglamento, diputado Díaz .

Tiene la palabra el diputado René Alinco .

El señor ALINCO.-

Señor Presidente, el diputado Coloma habló de 700.000 pesos gratis. ¿Por cuántas veces son los 700.000 pesos gratis?

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Señor diputado, no es resorte de la Mesa contestar esa pregunta. Además, no corresponden los diálogos en este minuto. Tiene la palabra el diputado Pepe Auth .

El señor AUTH.-

Señor Presidente, solicito borrar del acta el error que cometió el colega Coloma al decir que iban a pedir al gobierno que no fuera de treinta días la suspensión del pago de créditos. La verdad es que el proyecto establece seis meses. Los treinta días se refieren a los días de retraso en el pago.

Lo señalo para que no quede en acta esa equivocación flagrante.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Gracias, señor diputado. Tiene la palabra el diputado Manuel Monsalve Benavides .

El señor MONSALVE.-

Señor Presidente, respecto de lo que ha planteado el diputado Coloma , está claro que es tanta la desesperación del gobierno para proteger los intereses de las AFP, que pretende hacer anuncios de última hora para evitar que este proyecto se apruebe.

Anuncio desde ya mi voto favorable al proyecto y reitero que todos los diputados y diputadas del Partido Socialista vamos a votar a favor.

Sin duda, este debate debió haberse dado con las tribunas llenas. La pandemia lo ha evitado, pero seguramente en todos los rincones del país las personas estarán pendientes de la votación de la Cámara de Diputados de hoy, y seguramente miles de chilenos siguen el debate a través de las redes sociales, porque esperan que hoy la Cámara de Diputados dé una señal de dignidad y de autonomía, que sea capaz de derrotar los intereses de las AFP y de los grandes grupos económicos, y de derrotar también el lobby del gobierno, que busca evitar que este proyecto de ley se apruebe.

La pregunta es por qué hemos llegado a este punto. Porque desde que se inició esta grave crisis sanitaria, social y económica, el gobierno ha practicado la política de la ley del embudo: ancho para los pequeños grupos privilegiados, para los grandes patrimonios, para las grandes empresas, y angosto para las personas humildes, para los trabajadores, para la clase media, para la pequeña y mediana empresa.

Basta recordar que el gobierno, el 4 de junio, ingresó al Senado un proyecto de ley que permite que el 20 por ciento de los fondos previsionales de los trabajadores de Chile, o sea, 40 mil millones de dólares de los fondos de los trabajadores chilenos, puedan ser usados para comprar títulos de deudas en las grandes empresas, traspasados para darle liquidez a las grandes empresas.

Para eso sí sirven los fondos de pensiones de los trabajadores. Para eso no hay condiciones: no hay que tener Registro Social de Hogares, no hay que tener Indicador Socioeconómico de Emergencia, no hay que demostrar haber perdido ingresos. Para eso manda el gobierno un proyecto de ley, para permitir transferir, sin ninguna condición, recursos de los trabajadores chilenos con el objeto de comprar títulos de deuda, sin evaluar riesgos, a las grandes empresas. Para adelantar la depreciación instantánea y dejar que el Estado chileno deje de percibir 6.000 millones de dólares, a fin de que las empresas tengan franquicias tributarias -14.000 grandes empresas durante los años 2021, 2022 y 2023-, no hay que estar en el Registro Social de Hogares.

Pero ese requisito, que obliga a andar mendigando, a andar haciendo filas para recibir una ayuda, sí está establecido para los chilenos y para la pequeña y mediana empresa.

Este es un proyecto de reforma constitucional de utima ratio, de última instancia. Es un proyecto de ley de carácter humanitario.

Para alimentarse, miles de chilenos están yendo a ollas comunes. No tienen los recursos para alimentar a sus familias al interior de su hogar y para resolver los problemas de alimentación tienen que recurrir a una olla común.

Millones de chilenos están amenazados en los elementos básicos de la dignidad de la vida humana, están a punto de perder su hogar, porque no pueden pagar el arriendo o el dividendo, o no cuentan con los recursos para que sus hijos puedan seguir en una institución de educación superior después de años de esfuerzo.

Para la clase media, bajo el gobierno del Presidente Piñera, que se preparó desde enero, después de siete meses y después de cuatro meses de iniciada la pandemia, la respuesta es endeudarse.

El 75 por ciento de los hogares chilenos están endeudados; el 85 por ciento de los chilenos mayores de 18 años de edad tienen deudas: 11, 5 millones de chilenos. Cinco millones de chilenos están morosos y la respuesta del gobierno es que se endeuden. ¡No, Presidente! A las empresas grandes, a los grupos privilegiados, a los grandes patrimonios, no se les pide endeudarse, se les entrega ayuda.

El ministro Briones , el 8 de abril, cuando se le pidió subir el ingreso familiar de emergencia, dijo: “Chile no es Suecia. No hay plata para eso”.

Entonces, hemos llegado a una instancia humanitaria. Eso es este proyecto de reforma constitucional.

Si el gobierno del Presidente Piñera está preocupado de que no bajen las pensiones, entonces que termine con el sistema de capitalización individual, que termine con las AFP, que le dé a los trabajadores chilenos un sistema de seguridad social, que proponga un proyecto de ley de impuesto a los grandes patrimonios, a los patrimonios sobre 10 millones de dólares, para compensar los retiros de los fondos de las AFP, que disminuya las utilidades de las AFP para que vayan a ese fondo solidario para los trabajadores chilenos.

Hoy, lo que se debe hacer es derrotar los intereses económicos. Hay que dar una señal de dignidad. Hay que colocarse detrás de los derechos y de las necesidades urgentes de los chilenos.

Por eso, los socialistas votaremos a favor.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, la diputada Joanna Pérez Olea .

La señora PÉREZ (doña Joanna) [vía telemática].-

Señor Presidente, hoy estamos reunidos aquí para permitir a muchas familias de clase media que puedan tener una opción real en esta pandemia.

Quiero agradecer a todos los parlamentarios que han estado disponibles para instalar este tema y también a los parlamentarios oficialistas que han permitido que hoy estemos viendo este proyecto, porque hace una semana manifestaron su voluntad y su convicción. Creo que hoy no tenemos que tener miedo a trabajar por la gente y a visibilizar sus problemas.

Quiero agradecer a la bancada de la Democracia Cristiana, en especial al diputado Matías Walker , quien ha estado liderando la tramitación de este proyecto junto a la senadora Ximena Rincón, porque creo que es posible avanzar.

Hemos estado disponibles para abordar los problemas reales de las mujeres, a través del posnatal de emergencia, porque consideramos a sus hijos y a sus familias como un todo, como una urgencia. Asimismo, hemos trabajado y hemos defendido el proyecto que prohíbe el corte de los servicios básicos. Logramos sacar adelante esa iniciativa transversalmente desde el Congreso, pero aún pende de un posible veto del gobierno, en circunstancias de que los propios parlamentarios y los alcaldes, de manera transversal, claman al gobierno que no dilate más las medidas en favor de la clase media, de los más vulnerables, pero sin letra chica.

Hago un llamado a esos parlamentarios valientes, a esas mujeres y a esos hombres que posibilitaron la opción de discutir respecto del posnatal de emergencia, aunque quizás tar- díamente, porque es nuestra responsabilidad hacer ver hoy el sentido de urgencia que tienen los problemas de la clase media y de los más vulnerables.

Quiero decirles que hoy hay más de 5 millones de personas escuchándonos y viéndonos a través de distintos medios y plataformas. Quiero decir que a ellos les debemos la representación de estar hablando por ellos.

También quiero decirles que he recibido llamadas y mensajes de habitantes de mi distrito, de Lota, de Arauco, de la provincia de Biobío, así como de distintas regiones del país.

Quiero también decirles que el 75 por ciento de las familias chilenas están endeudadas y el 80 por ciento o más está esperando la aprobación de este proyecto. No es populismo; es sentido de urgencia, es pensar en las personas. La pandemia nos ha llamado a trabajar con unidad.

El gobierno propuso el ingreso familiar de emergencia, que ha sido insuficiente y burocrático. Por su parte, las canastas familiares no han llegado a quienes lo necesitan, y se han prestado para negocios.

El gobierno ha trabajado en anuncios para la clase media que llaman a más endeudamiento. Está bien si alguna persona o las pymes reciben esos beneficios, pero también tenemos a gran cantidad de personas que sienten que estos no les han llegado y que con esfuerzo han llegado a ser clase media, porque han estudiado, han trabajado, que dan beneficios a otros con sus impuestos, pero que hoy sienten que los golpeamos con nuestras medidas y con nuestras decisiones. Por eso, creo que hay que abrirse a retirar un máximo de 10 por ciento de un fondo que es de ellos, de los trabajadores.

Por cierto, tendremos que hablar de seguridad social, y hemos estado disponibles para ello, para hacer reformas. Y lo haremos en su minuto, sin duda. Pero el Estado no ha estado cuidando los fondos de pensiones de las familias, porque no ha tomado los resguardos y porque además las empresas, las AFP, retiran ganancias y las personas solamente asumen pérdidas.

En ese sentido, la Democracia Cristiana propuso el proyecto de cooperativas de pensiones que entregan solidaridad. Hemos hecho propuestas, y por eso le decimos al Presidente Piñera , a través suyo Presidente y de este Congreso, que se abra a esa posibilidad.

No tengo duda de que lograremos los 93 votos que se requieren, pero vamos a destinar horas a una discusión que necesita unidad y diálogo. No podemos pedir paz a la gente si no somos capaces de entregarle tranquilidad a través de las propuestas legislativas que nosotros tramitamos.

Tengo la convicción de que los parlamentarios van a dejar de ser presionados por el gobierno. Hago un llamado al gobierno: liberen a los parlamentarios, para que representen los intereses de la gente, y no de las empresas. Basta de vetos, basta de gobernar por decreto; basta de ejercer presión en un Congreso que tiene que tener libertad para decidir por las personas que lo están pasando mal.

¡La Democracia Cristiana va a apoyar con mucha fuerza este proyecto y va a seguir defendiendo a la gente!

He dicho.

La señora CARVAJAL, doña M.a Loreto (Presidenta accidental).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Tomás Hirsch Goldschmidt .

El señor HIRSCH (vía telemática).-

Señor Presidente, las trabajadoras y los trabajadores merecen saber la verdad sobre cuál es el rol que cumplen las AFP en la economía chilena, porque lo que está claro es que nunca fueron pensadas realmente como un sistema parta garantizar buenas pensiones. Eso está claro.

El asunto de fondo es que las AFP son la piedra angular del capitalismo neoliberal especulativo que ha imperado en Chile. Tan así es que la derecha está dispuesta incluso a sacrificar su Constitución de 1980, pero jamás a terminar con las AFP.

Esta reforma constitucional nos pone frente a una extraña paradoja. La derecha se ha llenado la boca, por años, defendiendo la sagrada propiedad privada; tan sagrada, que fueron capaces de dar un golpe de Estado ante el temor de perder siquiera una parte de ella; tan sagrada, que impusieron a fuego una Constitución que consagra la propiedad privada como el bien más preciado, incluso sobre cualquier otro derecho, como la salud, la educación o las mismas pensiones.

Inventaron un sistema, el de las AFP, que nunca fue pensado para dar pensiones, sino como una herramienta para entregar recursos para que los grupos económicos concentraran la riqueza a niveles inimaginables.

Hoy, las utilidades millonarias de los grupos económicos provienen, básicamente, del uso de los fondos de las cotizaciones previsionales de los trabajadores, que obtienen a un muy bajo costo. ¿Qué hacen las AFP con esas cotizaciones? Las invierten en los bancos, en el retail o en las universidades, y después los empresarios multiplican sus ganancias utilizando esos recursos y endeudando a los mismos trabajadores en esas mismas instituciones.

Mire, algunos han repetido como loros que los fondos que están secuestrados por las AFP son de los trabajadores, pero ahora que los trabajadores quieren usar un porcentaje de ellos para cubrir parte de la situación angustiante que viven, les dicen que no, que no se pueden tocar.

Entonces, resulta que las cotizaciones son la única propiedad privada que no puede ser usada por sus dueños. ¡Curioso, ¿no?! Pueden estar sin trabajo, pueden estar sin ingresos, con deudas hipotecarias impagables, incluso con enfermedades terminales, pero no, no pueden tocar esos fondos, porque, supuestamente, están ahí para su jubilación, la que, por cierto, sabemos que será miserable.

Podrían ser más honestos y decir que no quieren devolver estos ahorros porque les echa a perder su negocio: recursos baratos, en esta suerte de esquema Ponzi que han estructurado, que jamás van a tener que devolver.

Más honestos, creo yo, son el señor Sutil, que de sutil tiene poco, por cierto, y el senador Allamand , que con una desfachatez tremenda dice que no se le puede andar regalando plata a la gente.

En verdad, esa plata es de los trabajadores, y hoy, cuando las familias están pasando hambre, cuando no pueden pagar sus cuentas, sus gastos y necesitan acceder a estos recursos que les pertenecen, no les permiten hacerlo.

¡Ese es el sentido de esta reforma constitucional!

¿Qué ofrece el gobierno a cambio? Deudas; endéudese. A las asfixiantes deudas que usted ya tiene, agrégueles nuevas deudas. Lo único que saben proponer es: endéudese, porque para ellos “gobernar es endeudar”.

Hago un llamado de verdad a los parlamentarios del oficialismo a que por una vez no miren a los empresarios, no miren los grandes negocios, miren a la gente. Valoro enormemente a quienes ya han anunciado su voto favorable, porque se están poniendo del lado de más del 80 por ciento de los chilenos que piden desesperadamente poder disponer de parte de sus ahorros. Los llamo a que miren a la cara a millones de chilenas y chilenos que la están pasando muy mal en este momento, que no tienen un peso en su casa, pero disponen de ahorros en sus cuentas de las AFP, y tienen todo el derecho a usar parte de esos fondos para esta emergencia.

Los llamo a todas y todos a aprobar este proyecto y así dar una señal de humanidad. Por los miles de cesantes, por los jubilados que están empobrecidos, por las mujeres trabajadoras, por los informales, por los que han suspendido su ingreso y hoy no están llevando nada a su casa, por los millones de desesperados, apruebo, y les pido a todas y todos que apoyemos esta reforma constitucional.

He dicho.

La señora CARVAJAL, doña M.a Loreto (Presidenta accidental).-

Tiene la palabra el diputado Boris Barrera .

El señor BARRERA.-

Señora Presidenta, he tenido la oportunidad de señalar antes en esta Sala que el apellido de este gobierno es la indolencia, y hoy lo reitero.

Lo que pasa es que la gente se desespera, y las señales y medidas que da este sistema político anteponen los intereses y privilegios de las empresas a las necesidades de las personas y colectivos humanos.

El gobierno anunció un veto al proyecto de ley de servicios básicos, que este Congreso despachó hace más de veinticinco días, porque no queremos que se corten dichos suministros en caso de no pago, menos el agua, que es un bien vital en época de pandemia. Preferíamos que el agua fuera gratis por un par de meses, pero no logramos que esa medida avanzara dentro de este Congreso, y solo quedamos en que se prohíba el corte del servicio.

Así y todo, van a vetar el proyecto. No lo llevan al Tribunal Constitucional porque, desde el punto de vista constitucional, no tienen ningún argumento a su favor. El gobierno sabe perfectamente bien que el derecho de propiedad y los contratos de las concesionarias son menos relevantes que el derecho a la vida y a la salud.

Señora Presidenta, antes y después de este proyecto se presentaron otros que iban en la misma línea: uno lo declararon inadmisible, y ayer votamos la admisibilidad del otro. Frente a esos proyectos, salió el oficialismo de esta Sala, con algunos socios de la oposición -hay que decirlo-, reclamando que era inconstitucional, tal como lo manifestó hace un rato la ministra del Trabajo y Previsión Social.

Recuerdan que tienen una Constitución y recurren a argumentos muchas veces falaces sobre la constitucionalidad; así lo dan vuelta a su antojo, cuando se trata de ir en defensa de las grandes empresas y de las AFP, como es en este caso, y para ir en contra, cuando se trata de personas comunes y corrientes, como ha ocurrido no solo con este proyecto, sino también con el del posnatal de emergencia, el de no corte de los suministros básicos por no pago, etcétera.

El proyecto en debate es una medida desesperada ante las mezquinas políticas impulsadas por este gobierno, unas que no llegan y otras que solo buscan endeudarnos más, como las anunciadas por el Presidente hace unos días. Eso sí que es pan para hoy y hambre para mañana, utilizando el refrán que mencionó el ministro de Hacienda, señor Briones .

La gente ha perdido plata de sus ahorros previsionales durante la pandemia, y ante esa posibilidad, prefiere gastar sus ahorros por sí misma, en vez de perderlos en una AFP. Es su ahorro, al igual que el seguro de cesantía.

¿Sabe qué piensa un trabajador, señora Presidenta? Que es preferible gastar él o ella esa plata, que perderla en manos de unos chupasangres que te dicen de un momento a otro que perdiste un millón, dos millones o unos millones más. Ese 10 por ciento que queremos se pueda retirar podría ser el mismo que se pierde en manos de las AFP.

Así, no hay por dónde perderse. Aunque sean sus ahorros previsionales y mañana tengan menos plata, la desesperación hace que prefieran retirarlos y gastarlos ellos a que la plata desaparezca y nadie se haga cargo.

Un diputado dijo recién que con este proyecto queríamos terminar con las AFP. No creo que esto lo haga, pero, ¿sabe qué?, ojalá así fuera, porque yo, al igual que muchos trabajadores y trabajadoras, sí quiero terminar con las AFP, y espero que todo el clamor popular por retirar el 10 por ciento también se vuelque para terminar con este sistema, que no es de seguridad social, sino de ahorro forzoso para enriquecer a los mismos de siempre, a costa de pensiones miserables para trabajadores y trabajadoras.

Por esto, votaremos a favor, aunque hubiese preferido que el gobierno se hiciera cargo de verdad de las necesidades de las personas y las AFP hubieran impedido o asumido las pérdidas de sus afiliados. Han ganado no millones, no centenares de millones, sino centenares de miles de millones en estos años, y ahora, que debieron pronunciarse, le dan la espalda a la gente.

Aquí varios invocan la Constitución o hablan de desvestir a un santo para vestir a otro. Yo les pregunto, ¿en qué mundo viven? ¡En qué mundo viven, señora Presidenta! Porque parece que el exministro Mañalich no es el único que no sabe cómo viven los chilenos y chilenas.

Para terminar, quiero decir que después de todo aquí hay otro problema de fondo: la Constitución, que también tenemos que cambiar para acabar con el abuso, los privilegios y el robo.

He dicho.

-Aplausos.

La señora CARVAJAL, doña M.a Loreto (Presidenta accidental).-

Saludo al ministro secretario general de la Presidencia, señor Claudio Alvarado Andrade , quien ha hecho ingreso a la Sala.

Tiene la palabra, vía telemática, por hasta cinco minutos, el diputado Karim Bianchi Retamales .

El señor BIANCHI (vía telemática).-

Señora Presidenta, al final del día veremos sin matices quién está a favor del ciudadano y quién está del lado del gran capital y la acumulación de la riqueza en Chile.

Esta discusión se hace cargo de la indolencia de un gobierno que, de manera mágica, luego de un acuerdo trucho, no incluía esta discusión; tampoco la de los consumos básicos, la del posnatal ni la de la ayuda a la clase media, y saca en cambio una serie de medidas apuradas, con letra chica y sombría.

¿Por qué no dice el Presidente de la República que pasó de ser Presidente a prestamista? ¿Por qué no dice que hace lo imposible para defender a sus amigos y sus inversiones; que le importan un carajo las pensiones de los más vulnerables de este país, pero sí defiende con brazos cortos y manos largas las inversiones de ellos mismos y de un modelo familiar?

Hoy, discursos más o discursos menos, seremos testigos de la votación que dejará en evidencia a quienes defienden un modelo impuesto por un puñado de empresarios y, por otro lado, a quienes realmente defienden los derechos de los ciudadanos. Así de simple.

Si lo que buscamos es justicia social, ningún argumento servirá como explicación para quien vote en contra este proyecto de ley. La discusión planteada no resiste matices: ¡se defiende un sistema económico que beneficia a la clase más acomodada de este país o se está con el ciudadano que espera un Estado digno!

Si me permiten, vengo a hablar por estos últimos, los ciudadanos de Magallanes que me encomendaron representarlos y que fueron quienes me impulsaron a presentar uno de los proyectos de ley que permite el retiro de los fondos de las AFP, que hoy discutimos.

Este proyecto está muy lejos de la lógica del ingreso familiar de emergencia, del bono covid-19, de la postergación de la hipoteca solo para quienes pueden pagarla; del Fogape , que no ayuda a nadie, y de los créditos blandos, que operan como si la población no estuviera ya demasiado endeudada. Todos aquellos mecanismos se escudaron solo en la razón, pero dejaron con hambre a la población. La empatía es un concepto que perdieron algunas autoridades o que nunca tuvieron. Su ausencia les impide ver cómo el pueblo no puede quedarse en casa porque no tiene comida.

Lo brutal de este engranaje perverso es que con plata de todos los trabajadores chilenos se financia a bancos, los mismos que tienen al pueblo endeudado con intereses usureros y que, una vez finalizada la pandemia, les rematarán sus casas.

De este modo, llegamos a la pregunta del millón: ¿quién se beneficia del ahorro forzado de los trabajadores? La respuesta es sencilla: las grandes fortunas de este país. También se financian clínicas en las que nunca podrán operarse ni recuperarse del coronavirus los que están en Fonasa; se compran acciones en empresas eléctricas, que cobran abusivamente cuentas en estado de catástrofe; se financiaron empresas que se coludieron para subir los precios y financiar campañas políticas.

¡Solo empoderando a los chilenos podremos, de una vez por todas, darle a la ciudadanía lo que reclama: justicia social!

Es asqueroso como muchos dicen defender las pensiones, pero se preocupan por un retiro y hablan y hablan, pero nada dicen sobre las pérdidas de las AFP o de las pensiones de hambre que tenemos en este país.

Entonces, no me vengan con que les importan las pensiones si comen en el mismo plato de quienes los han puesto donde están, que son los mismos que succionan como garrapatas al pueblo! Les digo: ¡no sean miserables con el pueblo; no se pongan en las faldas de su gobierno; tengan moral y ética con Chile!

Este es el comienzo del fin de un modelo que nos ha quitado todo, pero no la dignidad ni la fuerza de un pueblo. ¡Exigimos el 10 por ciento de nuestros fondos ahora!

He dicho.

-Aplausos.

La señora CARVAJAL, doña M.ª Loreto (Presidenta accidental).-

Tiene la palabra la diputada Cristina Girardi Lavín .

La señora GIRARDI (doña Cristina) [vía telemática].-

Señora Presidenta, ayer personas de Cerro Navia me informaron que en las ferias llama la atención que la gente está vendiendo sus platos y otras cosas de su casa para poder alimentarse. La directora de una escuela de Cerro Navia con quien ayer tuvimos una reunión me comentaba que los niños están comiendo, con suerte, una vez al día, y que ella con otras personas están en campaña permanente para juntar los recursos necesarios para que los niños de las escuelas no pasen hambre, para que se alimenten.

Claramente, no basta con la canasta que entrega la Junaeb, pues esa canasta no alcanza para todos los días, y todos los días los niños deben comer.

Me comentaba el alcalde de Cerro Navia que entregaron cuatrocientas canastas a una comuna que tiene 58.000 hogares. ¿Cómo hacemos para que la gente que hoy lo está pasando mal, no lo siga pasando tan mal? El Estado, claramente, no ha sido capaz de enfrentar la situación, por más que se hayan entregado subsidios y aportes.

Incluso, veíamos que cuando las personas modifican su ficha de protección social, les sale en pantalla que no se puede apelar en el caso de los que crearon su Registro Social de Hogares nuevo, y en el caso de quienes limpiaron las fichas y desvincularon a personas de ellas, les aparece que están fuera de plazo y no pueden postular ni apelar.

Por lo tanto, aunque se están tramitando en la Cámara de Diputados nuevos subsidios, y pareciera que estuviéramos ayudando a mucha gente y llegando a muchos hogares, la verdad es que mucha gente nos dice: “A mí no me llegó nada, a mí el sistema me sacó, a mí me ponen un ingreso de un millón de pesos que no tengo”. La gente está quedando fuera de muchos de los supuestos beneficios que estamos aprobando en el Parlamento.

Quiero plantear otro dato que me parece relevante: de las 6.000 personas que han fallecido, 5.364 eran mayores de 60 años de edad -probablemente muchas estaban muy cerca de jubilar-, y 1.816 personas estaban entre los 70 y los 79 años de edad, por lo que probablemente estaban jubiladas.

Por consiguiente, pregunto: ¿qué pasa con esas personas que fallecieron? Los cónyuges y los hijos quedan con pensiones de sobrevivencia. ¿A cuánto asciende la pensión de sobrevivencia? Al 60 por ciento de la pensión en el caso de la cónyuge; si el hijo es menor de 24 años recibe el 15 por ciento, y si se trata de un hijo que sufre alguna discapacidad, solo recibe el 11 por ciento de la pensión.

¿Por qué en Chile las pensiones de sobrevivencia no son del ciento por ciento? ¿Sabe qué nos respondió el superintendente de pensiones? Textual: “Es una modalidad habitual de los regímenes previsionales. Al fallecer el afiliado se produce una disminución del gasto del grupo familiar, y probablemente existen mayores ingresos propios del resto del grupo familiar”.

Por lo tanto, se asume que hay una disminución del gasto en la familia porque murió una persona, y se estima que hay otros ingresos en el grupo familiar. Extrañamente, disminuye un 40 por ciento la pensión. Aunque se trate de un grupo familiar de seis personas, se reduce un 40 por ciento la pensión. En el fondo es como si la plata del afiliado fuese un subsidio que el Estado entrega. Como se supone que tiene otros ingresos, no se le entrega lo que realmente le pertenece.

Claramente hay un problema serio. El 80 por ciento de la gente no está de acuerdo con el sistema de AFP; por lo tanto, debemos cambiarlo. Hoy estamos en una coyuntura brutal, en que la gente se está muriendo de hambre y está vendiendo los platos de la casa para alimentarse.

¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a seguir tonteando? ¿Vamos a seguir haciendo el loco, como si a la gente la estuviéramos apoyando? ¡Claramente, no! Una de las herramientas seguras -esto lo ha solicitado la gente- es que yo acceda a mis propios recursos, porque los recursos de los otros…

La señora CARVAJAL, doña M.ª Loreto (Presidenta accidental).-

Ha concluido su tiempo, señora diputada.

Tiene la palabra el diputado René Alinco .

El señor ALINCO.-

Señora Presidenta, este es un proyecto digno, social y humanista; no es un proyecto asistencialista, porque es plata de los propios trabajadores y trabajadoras chilenos.

La abstención -hay que ser bien claro en esto- no sirve para aprobar este proyecto; la abstención significa claramente votar en contra de los que hacen patria, de los que hacen país, es decir, de los trabajadores chilenos en su conjunto.

Como dije, este es un proyecto humano y es por eso que me voy a atrever a leer una correspondencia que me llegó. Se trata de una carta al Presidente de Chile, Sebastián Piñera ; al ministro de Hacienda, señor Ignacio Briones , y a la ministra del Trabajo y Previsión Social, señora María José Zaldívar .

La carta señala lo siguiente:

“No entiendo de política ni de políticos; solo sé que existen varios bandos, unos buenos, otros malos; unos honrados y otros no tan honrados.

Señor Presidente, señores ministros, mi padre es un honesto y sacrificado trabajador. Desde muy niño ingresó al mundo del trabajo, pero hace unos meses que está cesante.

Mi madre también trabajaba, cuidaba a una abuelita en la población, pero hace unos días esta murió, según dicen, por el virus.

Mi tata vive con nosotros en la casa. Somos cinco en la familia: mi papá, mi tata, mi hermano menor y yo.

Mi padre ha postulado a varios beneficios, pero no ha conseguido ninguno. Dicen que tiene mucho puntaje, que tiene que actualizar su ficha.

La comida está escaseando, señor Presidente. Mi padre sale a buscar trabajo o alguna changuita de madrugada, pero la pega está escasa. Mi madre hace milagros para llenar la olla.

¿Sabe? Hace como cinco días voy a la sede comunitaria a buscar comida. Los jóvenes de la población levantaron una olla común, pero solo me dan tres raciones, porque hay mucha gente esperando en la fila.”.

Esto es parte de la carta, que termina así:

“Ayúdenos, señor Presidente; ayúdenos, señor ministro; ayúdenos, señora ministra, antes de que sea demasiado tarde.”.

Repito, esta es una carta de una niña estudiante de algún lugar de la Patagonia chilena.

Como dijo la señora ministra, creo que este no es un proyecto político. Yo diría más: es un proyecto ideológico, porque aquí se demuestra el abuso histórico y la contradicción vital de los poderosos y de los desposeídos, de los explotados y de los explotadores, de los dueños del poder político y económico contra los desamparados. Eso es lo que defienden hoy día. Por eso digo que no es posible tener términos medios ni abstenerse.

Recién me escribió un trabajador de mi región, quien me dice: “Se asustan porque queremos retirar un millón de pesos, compañero Alinco , pero cuando perdimos, hace un par de semanas atrás, dos o tres millones nadie dijo nada.”.

Por lo tanto, creo que este es un día histórico; este es un día que, sin lugar a dudas, va a marcar un hito. Confío en el sentimiento de gran parte de los parlamentarios de gobierno, porque creo que los tienen, y que su voto en este proyecto sea positivo.

Esta iniciativa no busca populismo, sino que quiere solucionar los problemas inmediatos. La gente necesita su propia plata hoy día.

Por lo tanto, también hago un llamado a los diputados de gobierno a defender a su pueblo -es parte de nosotros también-, y de una vez por todas promover que el gobierno de Sebastián Piñera determine políticas que realmente beneficien a los trabajadores y a los más débiles.

Es cierto: este es un proyecto humanista y digno, porque, como dije, es plata de los propios trabajadores. No se le está pidiendo plata ni al Estado ni tampoco a las AFP.

Hago un llamado a los que están en la Sala y a quienes se conectan vía telemática a apoyar este proyecto en nombre de los trabajadores…

-Aplausos.

La señora CARVAJAL, doña M.a Loreto (Presidenta accidental).-

Ha terminado su tiempo, señor diputado.

Tiene la palabra, por vía telemática, hasta por cinco minutos, la diputada Catalina Pérez Salinas .

La señorita PÉREZ (doña Catalina ) [vía telemática].-

Señora Presidenta, quiero partir recordando que desde los años 80 se les viene diciendo a los trabajadores de este país que el dinero de los fondos de las AFP es suyo, que son propietarios de los fondos y que en esa propiedad está la seguridad de una vejez tranquila.

Me pregunto de qué le sirve a una trabajadora que cotizó durante 30 años saber que es propietaria de esos fondos si al final de su vida laboral recibirá 150.000 pesos de pensión. ¿De qué le sirve a un trabajador haber cotizado durante toda su vida y haber ahorrado una buena cantidad para jubilar este año o el próximo si sus fondos perdieron entre 15 y 20 por ciento solo en marzo de este año?

Por supuesto que queremos terminar con las AFP, no por sobreideología, sino porque simplemente no funcionan. Funcionan perfecto para otros, para los amigos del Presidente que se pasean por los noticiarios y los diarios de este país diciendo que no les parece correcto el retiro del 10 por ciento de los fondos. ¡Por favor! ¿Tan alineados están en su convicción de que los empresarios controlan este país que olvidan su mantra de que los fondos son de los trabajadores? ¿Por qué se escandalizan ahora que se abre la posibilidad de retiro y no en marzo cuando hubo pérdidas en los fondos de los ahorrantes?

No creo en la propiedad individual de los fondos como sistema para garantizar pensiones dignas. Esa no es mi promesa; no es nuestra promesa. Es la promesa de otros y es allí donde radica la contradicción evidente con lo que aquí se ha expresado.

Más allá de eso, ¿qué le respondemos hoy día a los cotizantes que ven cómo los ahorros de toda una vida se esfuman? ¿Que tienen que esperar o que los fondos se van a recuperar? Bueno, digámosles a los trabajadores que se jubilan este año o el próximo que da lo mismo la pérdida, porque se va a recuperar. Díganle a mi papá, que va a tener que trabajar dos años más para recuperar solo lo que perdió hasta fines de abril, que los fondos se van a recuperar, que si saca el 10 por ciento va a pasar hambre mañana. ¡Pero si eso ya pasó! ¡Eso ya está pasando!

Y cuidado: si ustedes hubieran escuchado, no lo que decía una bolita de cristal -como les gusta caricaturizar-, sino lo que indicaba el sentido común en marzo, cuando les dijimos que había que tomar medidas contra el desempleo, que había que asegurar una renta básica de emergencia, que había que subsidiar a las pymes, hubiésemos podido tomar medidas que hoy no nos tendrían en esta situación. Si hubieran escuchado lo que dijimos y que ahora repite el diputado Schalper , esto es que el Estado debe devolverle la mano a los trabajadores, hoy nadie tendría que retirar sus fondos para salvar esta crisis. ¡Nadie! Los costos de esta crisis no deberían cubrirse con los ahorros de los trabajadores y trabajadoras. Los costos de esta crisis no deberían pagarlos ellos y ellas, porque el Estado debería hacerse cargo.

Si tuviéramos un gobierno pensando menos en la estabilidad de las utilidades y más en la estabilidad de las familias, otro gallo cantaría; otra sería la historia.

Esta es la consecuencia de la falta de políticas públicas ambiciosas y adecuadas a la crisis que estamos viviendo. Desde marzo contabilizamos más 10.000 muertos y otros cientos de miles han perdido sus fuentes laborales y viven únicamente de la solidaridad de sus vecinos, de la organización popular, que además este gobierno criminaliza y persigue desde mucho antes de octubre de 2019.

Hoy estamos en esa situación. ¿Qué alternativa tenemos? En este marco, con la convicción de que la crisis no la deben pagar los trabajadores, propusimos que el Estado reconozca este retiro y los fondos sean reintegrados con un criterio de fondo solidario, con el fin de que las pensiones de quienes menos han podido ahorrar no se vean perjudicadas, que es lo que preocupa al diputado Bellolio . Propusimos montos mínimo y máximo para que no ocurra lo que le preocupa al diputado Schalper y que los montos sean superiores a los que ha planteado el gobierno en términos del IFE. Entonces, imagino que van a votar a favor.

Por supuesto que queremos terminar con las AFP, pero para tranquilidad de Chile Vamos este no es el proyecto que lo logra; esta iniciativa solo se hace cargo de la urgencia del día de hoy. Y esta votación es trascendental, porque la gente necesita certezas, necesita seguridades, no deudas.

Ahora bien, me gustaría hacer un llamado a la honestidad intelectual en este debate, porque escucho a la ministra referirse a la instancia donde esto se discute, a otros preocupados del quorum de votación. Mejor reconozcan simplemente que no están de acuerdo con que la gente retire sus fondos. Háganse cargo de lo que piensan. Con esto no me refiero a la derecha como conjunto. No se tiene que ser de izquierda para entender que la gente está pasando hambre. Hay que tener humanidad, hay que tener empatía, hay que hacer el ejercicio al que nos invitaba la propia diputada Olivera .

No nos quedemos en la trinchera ideológica. Hemos pensado y vamos seguir pensando distinto en un montón de cosas, pero en esto hay que asumir la responsabilidad con quienes nos eligieron. Ese es nuestro llamado a los parlamentarios del oficialismo.

La bancada de Revolución Democrática por supuesto que va a votar a favor de la iniciativa.

He dicho.

La señora CARVAJAL, doña M.a Loreto (Presidenta accidental).-

Tiene la palabra, por vía telemática, hasta por cinco minutos, la diputada Ximena Ossandón Irarrázabal .

La señora OSSANDÓN (doña Ximena) [vía telemática].-

Señora Presidenta, estaba inscrita para intervenir al final. No sé qué habrá pasado, pero no voy a hacer uso de la palabra en este momento. Por último, si no es posible, me borran del listado.

La señora CARVAJAL, doña M.a Loreto (Presidenta accidental).-

Muy bien, señora diputada.

La dejaremos anotada para el final.

Tiene la palabra el diputado Mario Desbordes .

El señor DESBORDES.-

Señora Presidenta, primero hay que constatar lo que es evidente: estamos en una crisis social, económica y de salud que se arrastra por varios meses. La crisis social y económica -a contar de octubre, para muchos- ha sido profundizada por esta crisis de salud, que es mundial. Tenemos una crisis económica internacional que va a traer consecuencias graves para miles y miles de familias chilenas.

Los que vivimos la crisis del 85 y lo pasamos muy mal como familia sabemos que lo que se viene es muy duro y que muchos de nuestros compatriotas -muchos, millones- van a sufrir.

Hace unos meses, el presidente del centro de exalumnos del liceo en donde estudié, de la comuna de El Bosque, Gonzalo Rojas, destacado periodista, nos pidió a los exalumnos concurrir en ayuda de los actuales alumnos y de sus familias, porque estaban pasando hambre.

Eso fue hace dos o tres meses, y hoy la situación obviamente es mucho peor.

Gobierno y oposición, en un acto inédito probablemente en mucho rato, lograron sentarse a la mesa, conversar y escuchar a sus especialistas, y concordar un plan económico de más de 12.000 millones de dólares. La cifra que plantearon los economistas que asesoraron al Colegio Médico era de 12.000 millones de dólares. Exactamente esa cifra. No hay duda de que es un esfuerzo fiscal gigantesco. Vamos a tener un déficit fiscal inédito. El nivel de endeudamiento del país va a subir mucho, y tampoco hay duda de eso, pero es necesario, porque esta crisis tan grande debe enfrentarse con herramientas extraordinarias.

En ese contexto, hace dos o tres semanas, observando el acuerdo al que se llegó, varios llegamos a la conclusión de que, siendo un muy buen acuerdo, que valoramos, estaba dejando fuera a un sector importante de la clase media. Hemos conversado con trabajadores de las distintas empresas de la cámara de vehículos motorizados; hemos conversado con trabajadores del retail; hemos conversado con trabajadores de distintas áreas que ganaban casi toda su renta en comisiones y que hoy están percibiendo el subsidio de cesantía por suspensión del empleo, en función del contrato del sueldo base. Por lo tanto, ellos han visto disminuido sus ingresos en mucho dinero: de un millón y medio de pesos pasaron a recibir quinientos mil pesos.

La cantidad de personas que han perdido el empleo sube y sube día a día. Miles de familias de clase media que tenían ingresos altos, como, por ejemplo, un oftalmólogo o un dentista, me decían: “Estoy en cero pesos hace rato”.

Por eso, pusimos sobre la mesa la posibilidad de analizar que las personas pudieran retirar parte de sus fondos de pensiones. Ese no puede ser un tema tabú.

Valoro la iniciativa del diputado Matías Walker -hay que reconocer el esfuerzo que ha hecho con este proyecto-, pero también repito lo que vengo diciendo desde el día uno -no me he movido un milímetro-: esta es la última opción. Primero tenemos que buscar recursos fiscales; que los trabajadores no sean los que soporten con sus ahorros previsionales el costo de esta crisis. Por eso, ahora que se ha puesto sobre la mesa una serie de iniciativas, que se están mejorando, creo que se ha cumplido el objetivo que muchos teníamos. Si no hubiésemos puesto este debate sobre la mesa, probablemente, no estaríamos escuchando las medidas pro clase media. Probablemente, falta mucho y hay que seguir mejorando.

Por ejemplo, el Fogape no está llegando a todos y hay mucha gente que me dice que es por estar en Dicom -un comerciante de 10 de julio, cuyo nombre me reservo- no le dan el crédito, en circunstancias de que la ley dice expresamente que no se debe considerar ese factor. Esa respuesta se la dio el BancoEstado, y tengo el pantallazo. Podría dar un montón de ejemplos más, pero no me queda mucho tiempo. Yo creo que este es un tema que debemos seguir discutiendo.

Respecto de los fondos de pensiones, primero, tenemos que devolver los fondos de pensiones a aquellas personas que tienen una densidad muy baja, que van a tener una cotización de veinte mil pesos y que le quedan diez años para jubilar; tenemos que pensar en devolver la plata a quienes son enfermos terminales; tenemos que pensar en muchas otras cosas.

Me queda muy poco tiempo, pero quiero reiterar que pusimos este tema sobre la mesa, pero es la última opción y, por lo tanto, mientras esté la alternativa que está planteando nuestro gobierno, que se está mejorando y que se va a conversar con el Congreso Nacional, yo me inclino por esa. Por eso, esperemos…

La señora CARVAJAL, doña M.a Loreto (Presidenta accidental).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado.

Tiene la palabra la diputada Carmen Hertz Cádiz .

La señora HERTZ (doña Carmen) [vía telemática].-

Señora Presidenta, todos los que estamos de manera presencial y telemática sabemos la catástrofe social y económica que ha devastado a nuestro pueblo. ¡Todos lo saben! Todos saben que en este momento nuestro pueblo -aunque no les guste la palabra “pueblo”- está asolado por hambrunas -sí, por hambrunas-, teniendo que recurrir a ollas comunes que son organizadas por la sociedad civil, y que está desprotegido. Todos y todas sabemos que no existe posibilidad alguna de endeudarse en un peso y que, por el contrario, la morosidad aumenta y aumenta.

Aquí se han dicho muchas imprecisiones acerca del sistema de las AFP. Incluso -por su intermedio, señora Presidenta-, le señalo a la ministra señora Zaldívar que no es efectivo que en todos los países del mundo existan fondos de ahorro forzoso. No es así. Lo que existe en todos los países decentes del mundo es una pensión social pública, y los fondos de ahorros privados son complementarios y absolutamente voluntarios, no forzosos.

En Chile, el fondo de las AFP es una gran masa de instrumentos financieros, que están diseñados para crecer indefinidamente y que se van al bolsillo de los grandes grupos empresariales.

Estos fondos se han ido acumulando a lo largo de décadas, a partir de sucesivos recortes forzosos, a los que llaman pomposamente fondo de capitalización individual. ¡No! Es ahorro forzoso, es apropiación del salario de millones de trabajadores y trabajadoras, que se le ha escamoteado también a los padres y a los abuelos de esos trabajadores y trabajadoras, a quienes estaban destinados y podrían haber asegurado pensiones dignas.

Las cotizaciones obligatorias recaudadas por el sistema de AFP desde su creación en el año 1981 equivalen al 80 por ciento del valor actual del fondo. Los excedentes corrientes de cotizaciones y subsidios monetarios directos, menos pensiones pagadas al sistema, equivalen a dos tercios del mismo. La bullada rentabilidad de los fondos ha aportado solo un cuarto del valor final del mismo.

Los únicos beneficiarios del ahorro forzoso son sus gestores y un reducido grupo de grandes empresarios de grupos económicos -los Hurtado, los Matte, los Saieh , los Penta- que se han apropiado de ese dinero, y son los que controlan el negocio de los seguros relacionados y se han embolsado la mayor parte del dinero, y todos forman parte del círculo cercano del Presidente de la República.

Los únicos beneficiarios, insisto, son los gestores. Autorizar hoy el retiro de un 10 por ciento de los fondos de quienes se los han apropiado, simplemente significa mermar en algo el abuso, el abuso más dañino que sufre la población, como es el zarpazo que se le da mensualmente a sus salarios y que significa dinero fresco para los grandes grupos empresariales, que se los prestan entre ellos y entre las empresas de seguros que son relacionadas.

El presidente de la CPC, señor Sutil, ha rechazado esta devolución y ha declarado que los fondos son un bien sagrado. A mí me gustaría recordar al presidente de los empresarios que él más que nadie debería saber que cualquier pacto social decente se basa en que los salarios de los trabajadores son un bien sagrado, son para que vivan dignamente…

La señora CARVAJAL, doña M.a Loreto (Presidenta accidental).-

Ha concluido su tiempo, señora diputada.

Tiene la palabra, hasta por cinco minutos, el diputado Gabriel Moisés Silber Romo .

El señor SILBER.-

Señora Presidenta, honorable Sala, este es uno de los debates más importantes que hemos dado en el contexto de la pandemia, donde millones de compatriotas lo están pasando mal. Es un debate que no podemos escabullir ni quitarle el bulto, porque es central respecto del país que soñamos y el país que estamos construyendo a partir de las decisiones que vamos a adoptar en este Congreso. Hoy día el debate de las pensiones está puesto, sin duda, en el corazón de esta reforma.

Tal vez enfrentamos una de las mayores tormentas económicas y sanitarias que, desde el punto de vista político, nos va a tocar asumir como generación.

Como dijo Yuval Noah Harari , la consulta es qué va a pasar cuando pase esta tormenta; cómo lo vamos a asumir, como sociedad, frente a millones de desempleos; a compatriotas que hoy día están haciendo ollas comunes en sus hogares, en sus villas; frente al desamparo de parte del Estado o la falta de recursos para construir este verdadero escudo social al que algunos hemos apelado para enfrentar esta pandemia.

Desde esa perspectiva, hay claramente dos mundos que hoy día van a comenzar a encontrarse o a enfrentarse para dar respuesta a esa demanda: uno, de una política más bien neoliberal, individualista, donde cada chileno o chilena debe rascarse con sus propias uñas. Tal vez, sea esa política neoliberal la que hemos consolidado durante las últimas décadas, esa política que tiene a millones viendo sus cuentas corrientes menguadas, viendo que no pueden pagar sus dividendos, que no pueden alimentar a sus hijos, que tienen que retirar a sus hijos de los colegios porque no tienen cómo pagar una colegiatura. Otro, tal vez, de una nueva sociedad, que debemos parir entre todos, que nos señala que es posible soñar con un Chile distinto.

Canadá , Alemania , Australia , Suecia , Nueva Zelanda, Reino Unido, Holanda , Dinamarca , Singapur son países que miramos, desde una perspectiva económica, como modelos a acceder, porque desde el punto de vista de la seguridad social tienen sistemas de retiro que hacen posible que los cotizantes, con cargo a sus recursos, puedan utilizarlos en momentos de escasez.

Sí, señores: son grandes potencias, grandes naciones que permiten que en tiempos de contingencia o en estados de excepción -son recomendaciones del Banco Mundial- se pueda acceder a esos recursos.

No entendemos cómo hoy el gobierno, por ejemplo, permite una reforma económica donde los propietarios de las AFP invierten los fondos de las AFP para el salvataje de las empresas que se están cayendo, pero los dueños de estos fondos, los cotizantes, no pueden utilizarlos para salvar a sus propias familias. Vaya qué paradoja a la que nos quiere enfrentar el gobierno de derecha.

Por eso, la Democracia Cristiana, de manera decisiva, va a apoyar este debate, porque queremos comenzar a hablar de seguridad social en serio. Hemos aprendido la lección respecto de lo que viene por delante. Al respecto, quiero decir que lo que se nos viene por delante es dar a los chilenos esperanza, es decirles que es posible soñar con un futuro mejor. Para eso entendemos que debe haber unidad, no centrarnos en los cargos, en un acuerdo de administración de la Mesa de la Cámara ni lo que ocurre en una determinada comisión. Las banderas del mañana van a estar enfrentadas a la posibilidad de cómo, desde la oposición, somos capaces de generar unidad para un Chile distinto, donde el trabajador pueda darle una vivienda a su familia, donde la salud sea un derecho, donde nuestros adultos mayores puedan envejecer en dignidad, y nosotros estemos disponibles para dar una pensión como corresponde a todos los chilenos. Queremos una patria justa, buena, donde un sistema de pensiones distinto sea posible.

Gracias, señora Presidenta.

He dicho.

La señora CARVAJAL, doña M.a Loreto (Presidenta accidental).-

Quiero recordar a los honorables diputados y diputadas que mientras se encuentren presentes en la Sala deben hacer uso de su mascarilla.

Tiene la palabra, hasta por cinco minutos, el diputado Javier Macaya Danús .

El señor MACAYA (vía telemática).-

Señora Presidenta, quiero partir diciendo que estamos en un momento muy difícil, muchísimo más de lo que muchos habíamos pensado al comienzo de la crisis. Todos lo han dicho; esa es la razón por la cual estamos legislando estos temas el día de hoy.

Por eso, creo que esto también tiene que ver con reconocer, por una parte, que las soluciones iniciales que planteamos quedaron cortas, y, por otra, a los trabajadores que han sacado adelante este país en los últimos treinta años, particularmente a los de la clase media, que se han sacado la cresta, levantándose temprano y acostándose tarde, y hoy sufren los efectos de esta crisis económica. Ellos nunca han necesitado la ayuda del Estado, pero hoy, paradójicamente, son muy pobres para los bancos y muy ricos para el Estado, según las mediciones.

Lamentablemente, esta discusión ha campeado, como nunca, en la lógica de los buenos y de los malos: de los buenos, que tienen todas las soluciones; que se ponen en el lugar y empatizan con las personas que lo están pasando mal; que presentan los proyectos para aliviar a los chilenos ante las emergencias que vivimos, y de los malos, que no empatizan, que no tienen calle, que no se ponen en el lugar de los que sufren; de algunos que defienden al gobierno o sucumben ante el lobby de las AFP -como se ha dicho hoy-, y de otros que son bien nacidos y se ponen del lado del chilenos. Esa visión, medio maniquea, le ha hecho mal, muy mal, a nuestro sistema político en esta crisis.

Yo creo que es fundamental hacer un reconocimiento de que se necesita más ayuda, sobre todo para la clase media, y tenemos que exigirla. Lo hemos hecho en estos días: nos hemos reunido con el gobierno, con el ministro de Hacienda; se nos han abierto puertas. Ante la presión, ante la conversación, se han abierto opciones nuevas.

La pregunta es si esa ayuda que se tiene que entregar a la clase media debe ser a costa de las pensiones. Las pensiones hoy son malas. Necesitamos más plata, no menos plata, para las pensiones. Si hay un consenso que ha permeado, que hemos tenido la capacidad de entender en los últimos años en Chile -al respecto, hubo trabajos de comisiones asesoras-, es que las pensiones tienen que mejorar. Sin embargo, hoy les echamos mano para salvar un problema del que tenemos que hacernos cargo, que esperamos sea temporal. En efecto, se ha instalado la idea de que el ahorro destinado a pensiones se puede usar para una emergencia y que cuando pase la emergencia veremos qué pasa con este daño, que se puede convertir en permanente. Eso es lo que está en juego.

Además, en este debate se nota una contradicción ideológica, porque hay algunos que históricamente han creído en la seguridad social, en pensiones, en la solidaridad en materia de pensiones, en que se debe aumentar el ahorro en seguridad social. Es una discusión entre la solidaridad versus el individualismo puro, es decir, el sistema de pensiones entendido como que cada uno debe rascarse con sus propias uñas. Es la caricatura o el paradigma que se hace muchas veces del sistema capitalista y neoliberal como la expresión máxima de la defensa de la propiedad privada. Otros hemos permeado sobre la jubilación, respecto de la cual hay una responsabilidad solidaria de todos.

Tiene que haber un pilar solidario; creo que se ha avanzado mucho en eso en los últimos años. De hecho, estamos discutiendo un aumento de la cotización del 6 por ciento. Se tiene que profundizar ese carácter mixto del sistema.

La propuesta que se discute hoy es regresiva, porque ni siquiera está planteada en función de la necesidad de las personas que pasan un momento de emergencia. Ricos y pobres van a poder retirar sus fondos. Obviamente, los primeros son los que más plata tienen en el sistema y podrán retirar sumas más altas. La propuesta no considera ni siquiera el alto porcentaje de trabajadores que no cotizan porque son informales, ni a los 3 millones de trabajadores cuyos fondos van a quedar en cero si se aprueba este proyecto.

Por eso, estoy convencido de que este proyecto es malo para los chilenos y para sus pensiones. Le falta focalización y no tiene solidaridad en un momento en que tenemos que buscar soluciones en otros lados. De hecho, agradezco y valoro que se haya avanzado en créditos blandos, que los va a tener que pagar el Estado si no hay ingresos futuros. Cuando se habla de que estamos metiendo deuda a los chilenos, puede ser cierto en la medida en que obviamente esas personas generen ingresos en el futuro. Se profundiza en el seguro de cesantía, se anuncia un nuevo subsidio de arriendo, se posterga con garantía estatal el crédito hipotecario; hay que buscar más soluciones para el mundo universitario.

Sé que siempre es difícil votar en contra algo que es popular, que uno sabe que millones aprueban, lo que se demuestra a nivel de encuestas y de las redes sociales. Pero si uno se ha formado la convicción -he trabajado con antecedentes- de que algo es malo para los chilenos y de que los trabajadores no deben pagar con su propia pensión, que ya es mala, una crisis que tenemos que asumir entre todos, lo que no tiene que ver con defender a las AFP ni al gobierno -en esto hemos sido claros en que no ha estado en muchos casos a la altura-, no podemos seguir en la lógica de buenos y malos, sino que tenemos que exigir al gobierno y al Estado salvar esta emergencia, no a costa de la tragedia que hoy están viviendo miles de chilenos.

Por eso, vamos a votar en contra esta regresiva propuesta.

He dicho.

La señora CARVAJAL, doña Ma Loreto (Presidenta accidental).-

Tiene la palabra el diputado Marcos Ilabaca .

El señor ILABACA.-

Señora Presidenta, hoy en Chile nos asedia un enemigo poderoso, que no es precisamente la pandemia. Es la pobreza acelerada, es el retroceso de la movilidad social, es la escalada progresiva de los indicadores de delincuencia, son las ollas comunes que han nacido como iniciativas colectivas que buscan derribar a un solo enemigo en común: el hambre.

¿Dónde estaban la economía sólida y los índices macroeconómicos que nos ponían en el primer lugar de la región? Parece que solo bastaba un pequeño remezón socioeconómico para darnos cuenta de lo cerca que estábamos de la pobreza y lo lejos que estamos del desarrollo.

¿Saben por qué hoy nos encontramos discutiendo este importante proyecto? Porque son el hambre de la ciudadanía, la cesantía y el miedo los que nos obligan; porque a las personas de menos recursos se les han entregado bonos que resultan ser insuficientes en cantidad y en calidad; porque es poca plata y alcanza para comer un mes como máximo, y porque solo llega a algunos, mientras los no beneficiados miran impotentes cómo el gobierno no los toma en cuenta.

A este sector de la población lo llamamos a endeudarse para sobrevivir a la pandemia. A las microempresas y pequeñas empresas les han dicho: el Fogape; a empresas que no están bancarizadas y que no tienen acceso al crédito. A los estudiantes de nuestro país les dicen: crédito con aval del Estado.

Pero cuando hablamos sobre salvataje a las grandes empresas, decimos: aumento de garantías para las empresas que tengan ventas de 1.000.000 de UF. Sin ir más lejos, ayer la propuesta del gobierno fue ofrecer cerca de 6.000 millones de dólares a las grandes empresas a través de la depreciación inmediata.

En suma, para la población de Chile, deuda, aportes económicos miserables y canastas familiares sobrevaloradas en muchas regiones de nuestro país, pero para las grandes empresas, facilidades de crédito, condonación millonaria de muchos impuestos y depreciación inmediata. Allí están las prioridades del ministro de Hacienda y del Presidente de la República. Probablemente, el Ejecutivo tendrá que hacer una de esas millonarias compras publicitarias que suele hacer cuando cambia el logo, la imagen corporativa o el eslogan, porque el lema de nuestro país va a cambiar después de la pandemia. Dejará de ser “Por la Razón o la Fuerza”; será “Por la Razón o la Deuda”, porque esta pandemia lo único que dejará será una interminable fila de vecinos endeudados.

¿De qué sirve seguir cuidando el negocio de las AFP? Porque dentro de los muchos eslóganes que el ministro de Hacienda usa a diario en todos los medios de prensa -porque el lobby ha sido brutal- y con los que este señor se ha dedicado en la última semana a pasearse por todos los medios, está aquel –muy mal usado- que dice que esto es una mala idea, que será pan para hoy y hambre para mañana. Señor ministro, por su intermedio, señora Presidenta, el sistema actual de las AFP nos entrega hambre hoy y hambre mañana.

¿En qué va a cambiar nuestra situación? ¿En qué afectará a las pensiones futuras el retiro del 10 por ciento ahora? Discúlpeme, pero ¿se refiere a las pensiones de miseria que reciben hoy nuestros compatriotas? Porque eso es lo que reciben hoy y es lo que van a recibir mañana con el nivel de inversión que tenemos.

Mientras nuestros compatriotas se mueren de hambre y no de coronavirus, a la fecha el fondo de pensiones que administran las AFP es de cerca de 200.000 millones de dólares. De este monto, 113.000 millones de dólares se invierten en Chile y 84.000 millones de dólares en el extranjero. ¿Dónde se ven reflejadas estas utilidades? ¿Quiénes ven las ganancias de un negocio con este nivel de inversión? Obviamente este negocio no es de nosotros, porque el dinero de hoy de las AFP va a dar a las inversiones generalmente de cuatro grupos económicos. Están los grupos Luksic , Saieh , Yarur . Porque, tal como lo ha informado la Superintendencia de Pensiones, hoy estas inversiones pertenecen al Banco de Chile, a los bancos Santander , Scotiabank , Itaú , BCI, Banco del Estado, Bice ; a la empresa Enel, al Banco Security.

¿Qué pasa cuando pierden las AFP? Perdemos nosotros, porque hoy los que siguen sufriendo son los de siempre; es el sufrimiento del pueblo chileno.

Por eso, pido -va a ser la postura de la bancada del Partido Socialista- apoyar el retiro del 10 por ciento del fondo de las AFP ahora. Es el momento de que las AFP suelten la plata que les pertenece a todos los chilenos.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Félix González .

El señor GONZÁLEZ (don Félix) [vía telemática].-

Señor Presidente, quiero comenzar mi intervención leyendo una carta -sé que a todos les han llegado cartas o mensajes de WhatsApp- que dice así: “Soy Silvia Narváez , dirigente social de Hualpén y militante de Chile Vamos. Como representante de un amplio sector de clase trabajadora obrera, conociendo sus esfuerzos, sus necesidades, carencias y anhelos, me acerco a usted pidiéndole que apoye con su voto a favor el retiro de los dineros de las AFP, por el bien de todos quienes ven en esto una ayuda económica de mucha necesidad en estos tiempos, sabiendo ustedes que los anuncios del gobierno del apoyo IFE no llegan a los necesitados. Se lo digo con conocimiento y revisión de muchos casos de mis vecinos.

Es bueno que ustedes conozcan la realidad de las angustias de los trabajadores que desean vivir dignamente y no sobrevivir con la ilusión de ayudas que solo hasta el momento son ilusión, lo que trae más angustia, más impotencia, frustración y rabia.

Sus representados hoy esperan su apoyo, independiente de lo que digan sus bancadas. Usted es diputado, que debe velar por la ciudadanía a la que representa.

Dios salve al 80 por ciento de los ciudadanos con el retiro de estos fondos.”.

Esta carta de Silvia Narváez , dirigente que mis colegas parlamentarios y parlamentarias de la zona conocen, demuestra que esta necesidad no tiene un color político, porque es hambre. La señora Narváez también me envió unas fotos en las que se muestra que están juntando paquetes de fideos y tarros de salsa de tomate para ir en ayuda de sus vecinos, porque las ayudas del gobierno no han sido suficientes.

Fracasaron las medidas sanitarias, porque ya tenemos más contagios que China, más contagios que Italia; ayer ya superamos a España, siendo un país con un tercio de la población de esas naciones. Somos el país que tiene el peor desempeño. El gobierno con el peor desempeño en el mundo es el chileno en materia de coronavirus. Asimismo, han sido un fracaso las medidas económicas de los bonos covid y las canastas familiares, porque llegan tarde, son insuficientes y llegan a muy poca gente. Los anuncios del gobierno sobre apoyo a la clase media es “hacer la bicicleta”, es decir, que una persona pida un crédito y se endeude con el Estado hasta el 2024 y decirles a las pymes que se endeuden con los bancos y a quienes boletean a honorarios que hagan lo mismo con el Estado. O sea, les piden que soliciten un crédito para pagar otros créditos, pero la gente de clase media ya está totalmente endeudada. Entonces, me atrevería a decir que lo que está planteando casi la totalidad de Chile es una exigencia. Esos fondos no son del Presidente Piñera, ni de las AFP ni de los empresarios que se han financiado con ese sistema de capitalización empresarial, porque aparentemente no es un sistema de pensiones.

Recuerdo con mucha claridad que las administradoras de fondos de pensiones compraron acciones de Falabella en 2017. El intermediario que se ganó una comisión fue Banchile Corredores de Bolsa -o sea, el señor Luksic -, y con los fondos que obtuvo en esa transacción le presta plata a la gente. Con la capitalización que hizo Falabella le presta dinero a esa misma gente.

Entonces, como la gente ya está endeudada, no quiere más deuda y está exigiendo sus fondos de vuelta. Creo que ninguno de nosotros debe tomar una decisión, porque esta ya fue adoptada por los dueños de los fondos de pensiones, que son los trabajadores y las trabajadoras. Ellos ya tomaron la decisión y lo único que nos corresponde ahora es escuchar, hacer eco de esa decisión, ser representantes y votar a favor de este proyecto.

Finalmente, espero que este proyecto de reforma constitucional sea aprobado y, además, anuncio que, una vez que ello ocurra, presentaré una indicación para asegurarnos de que no haya comisiones en el retiro del 10 por ciento de esos fondos ni tampoco se considere renta ni haya impuestos sobre dicho porcentaje, pues es un ahorro de los trabajadores.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Ricardo Celis .

El señor CELIS (don Ricardo) [vía telemática].-

Señor Presidente, en marzo, cuando se presentó un proyecto de resolución sobre el retiro de fondos de pensiones, materia que hoy estamos discutiendo, me abstuve en la votación, porque, como han manifestado varios diputados, pensaba por qué cada chileno o chilena tendría que pagar con su bolsillo el costo de la pandemia; sin embargo, lo que he visto en los 126 días de pandemia que llevamos en Chile ha sido una política de goteo. Ha habido goteo a goteo con el crédito covid-19, goteo con el IFE 1, goteo con el IFE 2 y goteo con las cajas de alimentos. Eso está llegando a poca gente y dejando a una gran cantidad de personas insatisfechas.

No es casual que en este momento la Cámara de Diputados haya tenido que decir por Twitter que se recurra a otra forma de ver la transmisión de esta sesión, porque la página web está saturada, debido a que el proyecto es de interés nacional. Todo Chile está viendo esta discusión y esperan que no les fallemos. ¿En qué aspecto esperan que no les fallemos? En que podamos ir en su ayuda, con el salvataje que les podamos hacer en estos momentos que están viviendo, por cuanto la pandemia tiene efectos sanitario, social y económico graves. ¿Y esos efectos sociales y económicos graves son solo para la gente que normalmente hemos catalogado en los primeros quintiles o deciles en Chile? Obviamente que no. Lo refleja muy bien la última encuesta Cadem que acabamos de ver, que señala que el 83 por ciento de los chilenos apoya que se retire el 10 por ciento de los fondos de las AFP. Para nuestra extrañeza, agrega que quienes estarían dispuestos a retirar esos recursos ascienden a solo el 52 por ciento. O sea, hay responsabilidad, porque el proyecto de reforma constitucional que hoy estamos discutiendo es un acto voluntario. Además, el 55 por ciento tiene entre 35 y 54 años de edad. Pongamos ojo en que esto no es ni de derecha ni de izquierda, como tampoco de gobierno ni de oposición.

El 60 por ciento se declara de clase media y el 52 por ciento se declara de nivel socioeconómico bajo. Lo más importante es que el 60 por ciento de quienes van a retirar esos fondos se declara de centro; el 47 por ciento, de izquierda, y el 50 por ciento de derecha. O sea, esto no tiene color político; por lo tanto es de izquierda, de centro y de derecha, es decir, tanto de la gente de nivel socioeconómico medio y alto, como de aquellos que tienen menos.

El Estado ha entregado recursos por goteo y con formas bastante insuficientes para ir en ayuda de quienes tienen menos, pero no ha llegado a las casas de aquellos que normalmente son de clase media y media alta. No ha llegado a la casa del dentista que tiene una consulta médica, pero que hoy no puede abrirla; no ha llegado a la casa del dueño de la cafetería que hoy tampoco puede abrirla; no ha llegado a la casa del dueño de un negocio, porque no puede tenerlo abierto. Entonces, esa gente hoy está esperando que el Estado vaya en su ayuda. Pero, ¿cómo espera que lo haga? Nosotros estamos entregando una forma concreta, para que a través de una reforma constitucional se liberen los recursos y ellos puedan usar el 10 por ciento de sus fondos de pensiones que han ahorrado.

Finalmente, echo de menos que en algunos discursos de diputados de Chile Vamos -y estoy muy preocupado por ello- nada se haya dicho respecto del -5,7 por ciento de rentabilidad que ha tenido el fondo A o del -4,8 por ciento que ha experimentado el fondo B durante este semestre. No dijeron nada de esas pérdidas ni tampoco de que las AFP pueden comprar bonos de empresas sin clasificación de riesgo, pero están preocupados de que esto va a generar efectos a futuro para los cotizantes que mes a mes aportan su dinero.

Entonces, seamos serios, pues todo Chile nos está escuchando. No les podemos fallar a los chilenos, pues esperan que vayamos en su ayuda. Esta es una medida de salvataje en esta crisis sanitaria, económica y social.

Por lo tanto, los diputados de la bancada del PPD presentamos una de las mociones refundidas y lo hicimos pensando en Chile, en la clase media, en los de centro, de izquierda y de derecha, y en los niveles socioeconómicos medio y medio alto, es decir, en todos los chilenos. No les fallemos.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Cosme Mellado .

El señor MELLADO (don Cosme) [vía telemática].-

Señor Presidente, este proyecto de reforma constitucional es el resultado de varias mociones parlamentarias tratadas y debatidas en la Cámara y que fueron refundidas, pero que mantuvieron su espíritu original, como es el retiro anticipado de parte de los ahorros previsionales en las AFP.

Hace casi dos meses, las diputadas Marcela Hernando y Carolina Marzán , el diputado Alexis Sepúlveda y quien habla presentamos un proyecto de resolución, pero fue declarado inadmisible. Dicha iniciativa proponía el retiro de hasta el 10 por ciento de los fondos de ahorro previsional, con el objeto de complementar los montos establecidos en la ley de protección al empleo, pues estos eran insuficientes; sin embargo, no fuimos escuchados.

Conscientes de aquello y escuchando el clamor ciudadano, especialmente en estos tiempos de pandemia, hemos insistido en esta iniciativa, que busca dar respuesta a esa inmensa mayoría de trabajadores que se expresa cada día en distintos medios de comunicación y a través de las redes sociales, por cuanto espera una respuesta de la clase política y que permanentemente se pregunta por qué algunos defienden tanto a las AFP.

Hoy surgen legítimas dudas, porque hace cuarenta años, cuando se crearon las AFP, se anunció un buen futuro para los cotizantes. Es más, en 2000, en una publicación de El Mercurio, el gerente de operaciones de la época decía que para 2020 los cotizantes recibirían más del ciento por ciento de sus propias cotizaciones. O sea, le mintieron a Chile.

Las mismas AFP que hoy están pidiendo que mantengan los fondos y no los retiren les mintieron a los trabajadores de nuestro país. Es por ello que uno escucha, sobre todo después del estallido social, el reclamo que hace la ciudadanía.

Presidente, sin duda, este puede ser un día histórico para Chile, pero especialmente para nosotros, los parlamentarios. No nos pueden separar las banderas, porque podemos ser protagonistas del cumplimiento de una aspiración de la mayoría de nuestros compatriotas ante tanto abuso de quienes administran los fondos de los cotizantes, los que, sin arrugarse, informaron que en el último período las pérdidas han sido millonarias. Además, argumentan, con una serie de excusas, para no devolver un pequeño porcentaje de sus ahorros durante esta crisis sanitaria, que tiene rostro de pobreza.

Los cotizantes no entienden cómo el gobierno les ofrece un crédito como solución. Es decir, los invita a seguir endeudándose. Justamente porque vivimos en un país en donde la clase media agoniza con tantas deudas, anuncio que la bancada radical aprobará el proyecto, y espero que las bancadas oficialistas también se sumen. Háganlo pensando en Chile, en los trabajadores, no en los partidos políticos.

No podemos olvidar que Chile despertó, y por ello planteamos que las empresas dejen de beneficiarse de los fondos de las AFP y que por fin los recursos lleguen a los cotizantes.

Por lo tanto, con mayor fuerza, desde este hemiciclo, desde la Región de O’Higgins, desde las provincias de Cachapoal, Colchagua y Cardenal Caro , en nombre de quienes represento, que son miles de trabajadores, por este y por muchos otros temas, especialmente por el derecho a la salud, a la vivienda, y por otros tan necesarios y urgentes, es bueno que pensemos en una nueva Constitución para Chile.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra la diputada Claudia Mix .

La señorita MIX (doña Claudia) .-

Señor Presidente, millones de compatriotas están viviendo una situación dramática producto de la crisis. El desempleo llegó a 11,2 por ciento, la cifra más alta en los últimos 16 años, y sería más alta si se sumaran los más de 600.000 trabajadores y trabajadoras suspendidos, que se han acogido a la ley de protección al empleo y que viven gracias a los fondos acumulados en sus seguros de cesantía, fondos que, inevitablemente, pronto se acabaran.

Estoy hablando de una ley que lo menos que ha hecho ha sido proteger los empleos, más bien ha protegido a las empresas y solo ha servido para maquillar las cifras de cesantía. Es por ello que creo que es muy probable que los indicadores sean peores los próximos meses.

Lamentablemente, tenemos un gobierno que tiene abandonada a la ciudadanía, que ofrece iniciativas mezquinas, insuficientes y tardías, que se resiste a mejorar y a ampliar la cobertura del ingreso familiar de emergencia (IFE), como desde un inicio le hicimos ver, y que la única solución que le ofrece a la clase media, que ya se encuentra totalmente endeudada, es que se endeude aún más.

Que los trabajadores puedan recurrir al 10 por ciento de sus ahorros en las AFP es una medida de urgencia, pues en el escenario actual, en que están totalmente desprotegidos y en el que ya son nulas las esperanzas de que el gobierno se meta las manos al bolsillo y les dé una ayuda real, es que se hace más urgente y necesaria esta medida, para que las chilenas y los chilenos puedan enfrentar los terribles costos de la crisis que estamos viviendo.

Quisiéramos que las jubilaciones no se vieran más afectadas de lo que ya están. Por eso, desde el Frente Amplio estamos proponiendo que cada peso retirado se reponga con aportes del Estado y de los empleadores, en un fondo colectivo solidario de pensiones que compense posteriormente ese retiro, con progresividad.

Hace un par de semanas, todos escuchamos al senador Allamand decir que con este proyecto le vamos a estar regalando plata a personas que no lo necesitan. Esas palabras retratan a la perfección el sentir generalizado de un sector minoritario, que ha construido un negocio lucrativo con los ahorros de millones de chilenos y chilenas, y que se opone férreamente a esta iniciativa. Se apropiaron de dineros que no son suyos, y hoy, cuando necesitamos que, en forma excepcional, la gente pueda acceder a esos fondos, que han ahorrado gracias a años de esfuerzo y trabajo, no quieren entregarlos.

De acuerdo con un estudio de la Fundación Sol, el 28 de febrero de este año, los fondos que administran las AFP alcanzaron un monto superior a los 195.000 millones de dólares, lo que equivale al 80,7 por ciento del PIB de Chile. Las instituciones financieras, principalmente bancarias, reciben más de 39.000 millones de dólares de esos fondos; las empresas registradas como sociedades anónimas, más de 23.000 millones de dólares, y dentro de los grandes grupos de capitales nacionales, el grupo Luksic es el que recibe la mayor cantidad de inversiones de esos fondos, con cerca de 8.000 millones de dólares.

Hoy dicen preocuparse de las futuras jubilaciones; sin embargo, según la propia Fundación Sol, el 50 por ciento de las pensiones de vejez que pagan las AFP y las compañías de seguros son menores a 150.000 pesos.

En los últimos 30 años, jamás vimos preocupados de las jubilaciones a los sectores que se niegan a discutir esta iniciativa. ¿Por qué ahora sí, cuando sistemáticamente han rechazado todo tipo de cambios que permitan mejorar el actual sistema previsional? Curiosamente, justo hoy dicen ser los más preocupados.

A comienzos de año, muchas personas perdieron más del 10 por ciento de sus fondos. Ahí se quedaron callados o simplemente argumentaron que esas eran las reglas del juego.

Digan la verdad: lo que no quieren es tocar un modelo que ha hecho millonarios a unos pocos, a costa del trabajo y el esfuerzo de todo un país.

Hoy se alinean bajo la consigna de que la iniciativa traerá pan para hoy y hambre para mañana. El problema es que el hambre está hoy, y si el gobierno sigue actuando como lo ha hecho hasta ahora, preocupándose solo de defender los intereses de las empresas y haciendo que las consecuencias de la crisis la paguen las familias, lamentablemente, muchos y muchas difícilmente tendrán un mañana.

Hoy puede ser un día histórico. De nosotros depende que millones de chilenas y chilenos puedan encontrar algo de alivio para enfrentar esta crisis generada por la peor pandemia en los últimos cien años. Tenemos que estar a la altura de las circunstancias y pensar en la gente, y no en los intereses particulares de un sector que se ha enriquecido a costa del trabajo y del esfuerzo de un país entero, y que sigue defendiendo, con dientes y uñas, un modelo que ya colapsó.

Como Partido Comunes y como Frente Amplio, apoyaremos la iniciativa votando a favor, no solo en general, sino también en particular sus dos artículos.

La gente no puede esperar más.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra la diputada Paulina Núñez .

La señora NÚÑEZ (doña Paulina) [vía telemática].-

Señor Presidente, si bien hoy discutimos un proyecto de ley que permitiría a las trabajadoras y trabajadores retirar parte de sus fondos previsionales durante el estado de excepción constitucional, a mi juicio discutimos algo más profundo: cómo llegamos con recursos a familias de ingresos medios que nunca han recibido apoyo del Estado; de qué forma millones de chilenas y chilenos pueden recibir recursos en plena crisis porque se han quedado sin trabajo o sus ingresos han disminuido y, derechamente, no están llegando a fin de mes.

Qué duda cabe de que hay hambre en las familias de nuestros compatriotas, así que tenemos el deber de responder con urgencia, empatía, humanidad y responsabilidad.

Presidente, soy de las que creen que todos actuamos de buena fe y que queremos ayudar para que lleguen recursos, sobre todo a familias que no califican para que mensualmente reciban un ingreso familiar de emergencia, pero que tampoco tienen la espalda suficiente para llegar a fin de mes. Entonces, surgen propuestas, y hoy la respuesta que podría entregar el Congreso Nacional a los chilenos y chilenas es que se las arreglen solos y que gasten sus propios recursos.

A mi modo de ver, eso no solo no es una buena idea, y voy a explicar por qué, sino que también es injusto.

He escuchado a algunos diputados preguntar cuál es la propuesta que plantea el gobierno, que no sea el endeudamiento -la diputada Vallejo - o al diputado Alinco o al diputado Marcelo Díaz preguntar a un diputado de Chile Vamos, al hacer referencia a una conversación con el gobierno respecto de una transferencia directa, cómo les fue en esa conversación.

¿Por qué hago alusión a esas intervenciones? Porque, al parecer, es cierto que lo que estamos buscando es cómo llegar con recursos, más que cómo retirar fondos de las AFP.

Entonces, me pregunto: ¿cómo no vamos a ser capaces de pelear, de negociar, incluso transversalmente, medidas que no hagan a los propios trabajadores pagar de su bolsillo su rescate en esta crisis?

Veo que muchos están cegados por echar mano a las AFP, cuando a estas alturas a mí me importan un carajo las AFP. De hecho, tenemos detenida una reforma previsional que incluso puede terminar con ese modelo.

Lo que hoy buscamos es aliviar el bolsillo de los trabajadores, y no desfinanciarlos. Ese es un emplazamiento que hago a los diputados de izquierda, que, con tal de darse un gusto -con razón, a lo mejor-, están dispuestos a que sean esos trabajadores quienes gasten sus propios recursos, en lugar de que sea el Estado el que vaya en su ayuda, como lo vienen demandando desde hace mucho tiempo, en varias oportunidades y con razón.

Sobre la mesa existen varias propuestas sobre las cuales debemos legislar con urgencia: subsidios de arriendo de 150.000 pesos, postergación de seis dividendos en créditos hipotecarios, préstamos solidarios de hasta 2.600.000 pesos en cuatro cuotas de 650.000 pesos -si no se pueden pagar después de cuatro años, se condonan-, y transferencias directas a miles de chilenos, que es lo que estamos esperando.

Al menos nosotros no vamos a tirar la toalla. Vamos a realizar todas las conversaciones que sean necesarias, porque, si hoy se está discutiendo este tema, tiene que dar como resultado una transferencia directa de recursos a miles de chilenos que la están esperando.

Además, debe ser una respuesta real y concreta, porque lo que no se ha dicho acá es que para que los chilenos y chilenas retiren estos fondos de pensiones, deberán pagar un impuesto. Las AFP deberán liquidar y vender acciones y bonos, y esa operación va a demorar más de un mes; en cambio, una transferencia directa puede permitir que hoy esos chilenos reciban estos recursos.

Me da vergüenza que el Parlamento presente como respuesta este proyecto, porque hemos sido incapaces de ponernos de acuerdo entre nosotros y lograr un acuerdo con el Ejecutivo. Insisto: no me parece correcto que sean los chilenos quienes deban resolver el hambre y la angustia de llegar a fin de mes gastando sus propios recursos.

Estamos dispuestos a lograr un acuerdo entre nosotros y con el Ejecutivo, y de esa forma impedir que sean los propios chilenos quienes deban gastar sus recursos para paliar los efectos de la crisis, no solo sanitaria, sino también social y económica que estamos viviendo en nuestro país.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Jaime Naranjo .

El señor NARANJO.-

Señor Presidente, cuando escucho a algunos parlamentarios me da la impresión de que no perciben por qué estamos discutiendo hoy esta iniciativa.

No es porque se nos haya ocurrido de la noche a la mañana, ni porque algún iluminado haya dicho: “Aquí está la solución”. Hemos escuchado a los propios parlamentarios de gobierno señalarlo: las medidas que ha tomado el gobierno para apoyar tanto a los sectores populares como a la clase media han sido insuficientes.

Pareciera ser que todos los parlamentarios que estamos en este hemiciclo fuéramos de oposición, porque todos, unánimemente, han manifestado que todas las medidas que el gobierno ha tomado no han llegado a la totalidad de los sectores populares. De hecho -somos todos testigos-, cuando se creó el bono covid-19, este no llegó a todos los sectores populares, y cuando se aprobó el ingreso familiar de emergencia 1.0, tampoco llegó a todos los sectores populares. Ahora se ha comenzado a entregar el ingreso familiar de emergencia 2.0, pero tampoco ha llegado a todos los sectores populares. Por consiguiente, los recursos no han llegado a los sectores medios del país.

Por eso, hoy estamos convocados para tomar una decisión, que no tiene nada que ver con el hecho de ser de oposición o de gobierno; quienes voten a favor la iniciativa no están contra el gobierno y los que voten en contra de ella no están a favor del gobierno. Lo que estamos votando hoy tiene que ver con el día a día que están viviendo las familias chilenas, no solamente los sectores populares, sino también los sectores de clase media que sufren el gran drama de no tener la certeza de si van a poder llevar el pan a sus hogares, porque la ayuda ha sido insuficiente. No tienen la seguridad ni la certeza de si van a poder seguir pagando las cuentas de la luz o del agua.

Ese es el problema que tenemos hoy. Por eso estamos llegando a esta medida excepcional, absolutamente excepcional, porque no existe otra alternativa. Mientras estamos reunidos, el gobierno tiene una reunión paralela en esta Corporación, tratando de convencer a algunos parlamentarios de gobierno para que se resten de apoyar esta iniciativa.

Por eso, quiero invitar a los parlamentarios de gobierno a que no tengan miedo, a que sean audaces, a que piensen en quienes hoy lo están pasando mal, a que piensen en aquellos que están absolutamente abandonados.

Podríamos dar muchos ejemplos: la gente que se dedica al transporte escolar, los feriantes, los pequeños empresarios, los pequeños emprendedores. Son muchos los ejemplos que podríamos dar de familias a las que hasta la fecha el gobierno les ha dado la espalda, porque todas las medidas que el gobierno sigue tomando, y probablemente seguirá tomando, serán insuficientes.

Por eso, los parlamentarios socialistas vamos a apoyar con entusiasmo esta iniciativa. Creemos que es una respuesta a los problemas que hoy tiene la gente. Aunque algunos dicen que se va a poner en tela de juicio el sistema, la verdad es que ni siquiera estamos discutiendo el problema de fondo, que son las AFP; estamos discutiendo algo meramente de forma. Ni siquiera estamos discutiendo si vamos a cambiar el sistema previsional. Solamente estamos recurriendo a esos recursos, respecto de los cuales, curiosamente, siempre se le dice a la gente que son de ellos, pero cuando los quiere ocupar, le dicen: “No, no son de ustedes”.

La gente quiere una respuesta para hoy, solo para hoy. Por eso, la inmensa mayoría de la población de este país nos invita a apoyar esta iniciativa, y debemos hacerlo con la convicción absoluta de recibir el siguiente comentario de algún eventual beneficiario: “Tuve hambre y me diste de comer, porque recurriste a ese 10 por ciento de las AFP”. “Cuando estuve abandonado, me ayudaste, porque me diste la posibilidad de poder sacar esos recursos”.

Vamos a apoyar esta iniciativa, porque creemos que es una repuesta para enfrentar la difícil situación de hambre y de abandono que están viviendo muchos sectores populares y también de clase media.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Pepe Auth Stewart .

El señor AUTH.-

Señor Presidente, no cabe duda de que las personas, y en particular los sectores medios, no han recibido todavía una respuesta gubernamental suficientemente consistente para ayudarlos a resistir mejor la crisis sin caer en la pobreza.

No obstante, la opción de retirar hasta el 10 por ciento del ahorro para la pensión es la última de las soluciones posibles, a la que debiéramos acudir solo si el Estado no tuviera recursos para generar otras alternativas, como transferencias directas, préstamos no bancarios sin intereses y contingentes al ingreso, suspensión de pagos de créditos hipotecarios y de otro tipo, ampliación de beneficios de gratuidad y de becas para estudiantes de enseñanza superior, prohibición de corte de servicios básicos -sí, señor-, entre muchas otras alternativas, diseñadas para beneficiar a todos los afectados por la crisis y no solo a un sector de ellos.

Pienso que todo eso es posible, y más, antes de echar mano a los recursos destinados a las pensiones.

Antes de la crisis estábamos discutiendo cómo y en cuánto incrementábamos el ahorro previsional con una cotización adicional a cargo del empleador; estábamos debatiendo cómo y en cuánto incorporábamos un componente solidario entre las generaciones, y entre los que ganan más y los que ganan menos, para salir de la lógica de que cada uno mate su toro.

También discutíamos la creación de una entidad pública que administrara la cotización adicional y la solidaria, pensando en que, una vez consolidada, pudiera optar a la administración de todos los ahorros previsionales.

Motivados legítimamente por la necesidad de ayudar a las personas afectadas por la crisis, se propone establecer para todos los cotizantes del país el derecho a retirar el 10 por ciento de sus ahorros, es decir, a quienes han mantenido sus ingresos durante esta crisis y a quienes los han visto caer significativamente.

La idea de retirar ahora fondos que están exclusivamente reservados para las pensiones va en la dirección absolutamente contraria a lo que buscábamos hacer para asegurar pensiones dignas, porque, si les echamos mano ahora, ¿por qué no vamos a hacerlo mañana, por una recesión económica con alto desempleo? ¿Y por qué no pasado mañana, después de un terremoto devastador como los que cada cierto tiempo sufre nuestro país? ¿Y por qué no podría echar mano de sus ahorros previsionales la persona que está en situación de crisis, pues? Como dicen los abogados, a la misma razón, la misma disposición.

La instalación de la idea de que se le pueda echar mano al ahorro para la pensión futura produce un forado en el concepto de seguridad social, problema que afecta a toda la sociedad y al Estado, no solo a los individuos. Por eso las cotizaciones son obligatorias y no voluntarias; por lo mismo esos recursos están reservados para la pensión futura. Por esa razón no puedo apoyar esta reforma, porque debilita la posibilidad de avanzar hacia un verdadero sistema de seguridad social.

Sé que el proyecto es muy popular; también lo sería si se propusiera el retiro del 30 por ciento. También fue popular, por lo demás, el fraude de José Piñera el año 1981, porque significaba más plata en el bolsillo al reducir la cotización. El próximo año, seguramente, no va a faltar el candidato presidencial que busque apoyo y proponga retirar otro 10 por ciento del ahorro previsional; también sería popular.

Por supuesto, el daño previsional va a ser mínimo para los cotizantes jóvenes, porque van a retirar menos y tienen más años para recuperarse. Sin embargo, el daño será mayor para las personas mayores, que van a retirar más y tienen pocos años para recuperar lo perdido.

Es bueno que se sepa que solo el 7 por ciento de los cotizantes -digo bien, 7 por ciento de los cotizantes- tiene más de 40 millones ahorrados, y el 49 por ciento tiene menos de 4 millones. El retiro –repito- implicará una disminución significativa de sus ahorros.

Insisto: el gobierno debe responder y tiene que completar un paquete de medidas que, en conjunto, representen una ayuda real a los sectores medios afectados por la crisis, de consistencia tal que haga innecesaria la medida extrema de echar mano al ahorro para las pensiones futuras.

También debemos retomar el trámite de la reforma al sistema de pensiones, porque este debate quizás no existiría si hubiéramos hecho las reformas imprescindibles para restablecer la confianza en el sistema. Que este debate sirva para que el gobierno responda con medidas más efectivas y se abra a una reforma integral del sistema de pensiones.

Espero sinceramente que mis reflexiones, si esta reforma avanza, estén equivocadas sobre sus consecuencias negativas, y mis colegas en la oposición tengan razón. Lo deseo sinceramente.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Para referirse a un asunto de Reglamento, tiene la palabra la diputada Alejandra Sepúlveda .

La señora SEPÚLVEDA (doña Alejandra).-

Señor Presidente, este proyecto es muy importante, porque tiene que ver con muchas decisiones del gobierno. Tenemos aquí, a pasos de esta Sala, a varios ministros de Estado, entre ellos al ministro de Hacienda. Sería bueno que viniera a escuchar todas las intervenciones de los diputados y diputadas, porque creo que es importantísimo conocer su opinión.

Así que, si es posible, solicito que la Mesa invite a los ministros, que, sin duda, están en una reunión importante. Pido que, cuando terminen, por favor asistan a escuchar este debate.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Luciano Cruz-Coke .

El señor CRUZ-COKE.-

Señor Presidente, aprovecho esta instancia para hablarle a mis compatriotas, a los que están angustiados, a los que sienten que el agua les está llegando al cuello y que necesitan plata urgentemente.

Entiendo que se haya visto con buenos ojos esta idea, pero también quiero decirles lo que no se les señala de este proyecto, por qué es una mala idea y por qué, en el largo plazo, va a terminar perjudicándolos.

Lo que no se les está diciendo de esta idea, que es tan popular como mala, es que su pensión y la de sus familiares, que ya son bajas, luego de este proyecto de reforma constitucional van a ser aún peores. La idea de que la pandemia la paguen las personas con sus fondos de ahorro previsional para la vejez es regresiva, porque beneficia a los que más ahorros tienen, contra aquellos que tienen menos, y castiga principalmente a las mujeres, que son parte del grupo que menos cotizaciones tiene.

Un 80 por ciento de los cotizantes podría retirar 600.000 pesos, pues se establece un mínimo. Sin embargo, aquellas personas que podrían llegar al mínimo -cerca de 3 millones- corren el riesgo de quedarse con cero pesos en sus cuentas previsionales.

Por ende, debiéramos centrarnos en el proyecto que mejora las pensiones, que se está discutiendo en el Congreso. Mal podríamos pedir, por una parte, retirar un 10 por ciento, y, por otra, pedirle a los mismos cotizantes que aumenten en 6 puntos su cotización para mejorar las pensiones. En el mundo político hay una contradicción enorme y una hipocresía muy grande.

Un préstamo solidario del Estado de hasta 2.600.000 pesos, con gracia de un año, con tasa cero y a pagar en un plazo de cuatro años, donde si no se demuestra ingreso posterior se puede condonar la deuda, es una mejor alternativa. Hoy, el gobierno mejora esa oferta precisamente para decirle a la ciudadanía que no debe retirar el 10 por ciento de sus ahorros. ¿Qué le dice? Que el 25 por ciento de ese subsidio ya blando será pagado directamente por el Estado.

Esto significa que una familia que accede a un préstamo solidario por un monto máximo de 650.000 pesos mensuales por cuatro meses, quedará comprometida a enterar, contingente a su ingreso futuro, 1.950.000 pesos. De esta forma, queda liberada del pago de 650.000 pesos, equivalente a una de las cuatro mensualidades recibidas.

Cualquier ejercicio simple de matemáticas, aun sin considerar el daño enorme al sistema previsional y a las pensiones de vejez, señala que esta es una alternativa mucho mejor al retiro del 10 por ciento. Este no es un asunto de derechas o de izquierdas, pues todos los expertos en esta materia consideran que este proyecto es malo y regresivo.

Acabamos de escuchar la exposición del diputado Auth ; hemos leído las columnas de Gonzalo Martner, socialista, que señala que este es un subsidio regresivo que no incluiría el universo de trabajo informal, que en su mayoría no cotiza y que está constituido mayoritariamente por mujeres, y que no excluiría a los cotizantes de más altos ingresos. O sea, el proyecto les serviría principalmente a los más ricos.

Carlos Ominami , exministro socialista, dice que no es una buena idea y sugiere el uso de un IFE robustecido, que es precisamente lo que acaba de anunciar el gobierno. Acepta un retiro muy ajustado solo para quienes hayan perdido ingresos, y le parece que el proyecto en general es una mala idea.

Andras Uthoff dice que pedirle a la población endeudarse con sus ahorros es dramático, muy mala idea y totalmente regresivo. Juan Pablo Letelier , Juan Pablo Arellano y Rodrigo Valdés dicen que esta es una puerta que no hay que abrir, porque probablemente no se cerrará nunca más.

Lo importante es que las ayudas y los aportes del Estado lleguen rápido a las personas, asunto que con este retiro tampoco sucedería, ya que, además de la extraña forma en la cual estamos legislando, esto requeriría de la dictación de una nueva ley. ¿Por qué debiera prestarse el ciudadano sus propios ahorros si hoy hay, fruto de un acuerdo político entre distintas fuerzas de este mismo Parlamento, cerca de 12.000 millones de dólares de ahorro disponibles?

Recurrir a los ahorros de pensión, como aquí se ha mencionado, debe ser la última opción, y solo se deben utilizar una vez que se hayan agotado los recursos previos. Con este proyecto, las futuras jubilaciones podrían disminuir en casi un 20 por ciento.

Es importante, también, que la ciudadanía sepa que esta no es sino una forma irresponsable de abordar un problema que tiene muchas más complejidades que las que se están poniendo sobre la mesa en esta discusión.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Antes de continuar el debate, solicito a los diputados que se encuentran sentados uno al lado del otro que mantengan una distancia física de, al menos, puesto por medio, entendiendo que los escritorios son personales.

Para referirse a un asunto de Reglamento, tiene la palabra el diputado Luis Rocafull .

El señor ROCAFULL.-

Señor Presidente, en la misma línea de lo que usted está recomendando, esto es, mantener la distancia social, solicito que este protocolo se cumpla en todo el Congreso.

En la Sala Inés Enríquez, en este minuto, están reunidos el ministro Ignacio Briones y -creo- el ministro Claudio Alvarado , junto con varios parlamentarios, y no tienen ni cincuenta centímetros de distancia entre ellos. Así que pido que, por favor, el protocolo se cumpla en todo el edificio.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Señor diputado, no estaba informado de aquello, pero me imagino que usted tiene los antecedentes. Sin embargo, no voy a suspender la sesión, porque no hay nadie que me reemplace.

Por lo tanto, para continuar la discusión, tiene la palabra la diputada Daniella Cicardini .

La señorita CICARDINI (doña Daniella) .-

Señor Presidente, primero, quiero señalar que no nos gusta que la gente tenga que recurrir a sus propios fondos en las AFP como solución para enfrentar esta crisis, pero hoy Chile no cuenta con un sistema de seguridad social solidario como al que aspiramos, el gobierno no ha entregado una propuesta real de solución ante esta catástrofe sanitaria y social, y tampoco el gobierno ha entregado el ingreso familiar de emergencia extendido a la clase media, que hemos solicitado en reiteradas oportunidades.

¿Y cuál es la solución del gobierno? Más deuda a la clase media asfixiada por la morosidad y beneficios insuficientes que, además, están llegando tarde a los más vulnerables.

Entonces, frente a eso, no tenemos derecho a negar a los trabajadores y trabajadoras una pequeña parte de sus fondos de pensiones, que es lo que plantea este proyecto: una solución extraordinaria por única vez, con un mecanismo de restitución posterior que, a mi juicio, se puede incluso discutir, al igual que podemos mejorar esta iniciativa.

Tampoco nos gusta que la gente tenga que usar su seguro de cesantía. Sin embargo, el gobierno no solo no tuvo problemas para hacerlo, sino que fue su propia propuesta, y frente a dejar a la gente sin nada, nos vimos en la obligación y el deber de apoyar la iniciativa, porque insisto en que estamos en una emergencia.

Entonces, ¿cuál es la diferencia que plantea el gobierno entre hacer uso de los recursos del seguro de cesantía y retirar los recursos de los fondos de las AFP si ambos, supuestamente, pertenecen a los trabajadores y trabajadoras? ¿Acaso será porque el seguro de cesantía mantiene la producción y beneficia a las grandes empresas y, en cambio, el retiro de los fondos toca y abre una grieta en el millonario negocio de las AFP?

El gobierno dice que los fondos de las AFP tienen como fin exclusivo las pensiones, lo que incluso es discutible, pero si vamos a la esencia, tanto el seguro de cesantía como los fondos de las AFP están destinados exactamente a lo mismo: sobrevivir cuando se dejó de trabajar o cuando ya no se puede trabajar temporal o definitivamente.

Y, en último caso, yo le quiero preguntar lo siguiente a la ministra del Trabajo: ministra -por su intermedio, señor Presidente-, si alguien se está ahogando en medio del mar y nos ve a usted y a mí pasando arriba de un barco, y nos pide ayuda a gritos, si usted no tiene un salvavidas, pero sí una tabla que puede flotar, ¿qué le va a contestar a esa persona que se está ahogando y depende de usted poder apoyarla para que pueda sobrevivir: que lo siente en el alma y que no le puede tirar esa tabla porque no fue diseñada para esos fines? ¿Eso le va a contestar, ministra? Y no nos diga que el salvavidas que entregó el gobierno es el plan que entregó hace unos días, porque ese es un salvavidas de plomo, porque es más deuda para la clase media. ¿O le va a contestar a esa persona que se está ahogando que es inconstitucional, que no está facultada para tirarle esa tabla? ¿Eso le va a decir? ¿Qué cree que va a pasar con todas las personas que vamos arriba del barco de los privilegios? ¿Qué cree que va a pensar esa persona de nosotros: “Qué buenitos son, están pensando en mí y en mi futuro, en que no cometa el tremendo error de utilizar ese instrumento inadecuado para salvarme hoy cuando me estoy ahogando”? ¿Usted cree que eso es lo que va a decir esa persona? Quiero decirle que así de absurdos y ridículos suenan todos estos argumentos en contra del retiro de los fondos y muchas de nuestras discusiones a oídos de la gente que hoy se está ahogando y está luchando para sobrevivir. El gobierno no lo ha entendido; no ha entendido la urgencia y la gravedad de la situación, y por eso sigue llegando tarde con las soluciones.

Nos han acusado de obstruccionistas, de sacrilegio ante la Constitución, de que somos populistas por plantear algunos temas que, incluso, el propio gobierno ha tenido que retroceder y tomar, como fue el aumento del ingreso familiar de emergencia (IFE) y su cobertura, el posnatal de emergencia, etcétera. El problema es que esa porfía y esa demora no nos afectan a ninguno de nosotros, pero ha significado sufrimiento, poner en riesgo la salud, la vida e, incluso, pasar hambre para muchos y muchas.

Queremos cambiar el modelo de la AFP por un sistema de seguridad social humano y solidario, pero hoy lo que nos convoca es la emergencia, porque se está quemando la casa; lo que nos convoca es apagar el hambre, lo que nos convoca es salvar vidas.

Por eso, llamo a todos los parlamentarios a respaldar y a aprobar este proyecto de ley, porque puede ser una tabla que puede salvar vidas.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Gabriel Ascencio Mansilla .

El señor ASCENCIO (vía telemática).-

Señor Presidente, estamos en medio de esta pandemia que no sabemos cuándo va a terminar, pero acompañados de un gobierno que no sabe qué hacer o que sabe qué hacer, que sabe cuál es el sistema y no tiene tantas ganas ni muestra ninguna posibilidad de defender a la gente común y corriente.

Es cierto que en muchos países se reacciona de manera diversa. La gran mayoría de los países pone como base de su acción la solidaridad, lo que significa que protege de la mejor manera a su población y, dentro de ella, a quienes sufren con más rigor los efectos de esta pandemia.

Otros países -afortunadamente no muchos- ponen de relieve, en primer lugar, los intereses económicos de la minoría. Eso sucede desgraciadamente en nuestro país, que está gobernado por los defensores más extremos del modelo neoliberal. Eso es lo que está en discusión hoy, ese es el tremendo temor que tiene reunido a todos esos ministros en una sala del Congreso, tratando de convencer a sus parlamentarios de que no apoyen este proyecto, porque en realidad aquí comienza una gran apertura: la discusión acerca del modelo que tenemos. Así, el gobierno y la mayor parte de la derecha van a seguir defendiendo la institucionalidad heredada de la dictadura, aunque eso sea perjudicial para los más pobres.

El sistema de las AFP ha acumulado muchos miles de millones de dólares que durante cuarenta años han permitido que muchas grandes empresas de nuestro país reciban créditos baratos, para después, a través de diversos instrumentos, prestarles esos mismos recursos a los trabajadores que, según lo que repetían hasta hoy, eran los dueños de esos recursos. Hoy millones de chilenos están con problemas para alimentarse, para enfrentar sus deudas, para enfrentar sus problemas de salud, y hay diferentes propuestas del gobierno que no alcanzan a dar tranquilidad a las familias -es reconocido por todos-, las cuales no pueden hacer las cuarentenas como corresponde. Por eso ha costado más que en todo el mundo hacer frente a esta crisis. Pero los defensores del modelo insisten en que las AFP no se tocan, porque el modelo no se toca; no importa que sufran millones, porque están acostumbrados.

Retirar el 10 por ciento de los fondos de los trabajadores es una aspiración no solo legítima, sino un mínimo acto de solidaridad que debería ser acordado unánimemente, pues el eventual perjuicio de las pensiones futuras es mentira, no es cierto. Ya discutiremos en la nueva Constitución la forma de construir un sistema de seguridad social distinto, que permita que aquellos que trabajan cuarenta o más años puedan tener una pensión digna, a la cual se han opuesto desde siempre los más favorecidos.

La inmensa mayoría de los trabajadores tiene ahorros previsionales para pensiones muy poco más allá de la pensión básica, por lo que poder echar mano a una pequeña parte de esos recursos para comer hoy no es grave, y lo sabemos todos.

¿A qué le temen los satisfechos de siempre? A contar con menos recursos baratos para seguir haciendo sus negocios y seguir explotando a la mayoría.

¿A qué le temen los pobres, la gente común y corriente? A no tener qué comer mañana. Por eso salen a las calles a buscar lo que sea para subsistir, y cuando consiguen algo, vuelven con eso, pero también con el coronavirus a cuestas.

De lo que alguna vez abrazamos en el humanismo cristiano, hoy nosotros, los democratacristianos, no dudamos en esta hora. Ningún democratacristiano duda en esta hora. Primero la vida, siempre. Así lo hicimos cuando tuvimos que defender a los que eran brutalmente reprimidos o asesinados; así lo hacemos ahora, con la más absoluta convicción, para ir en ayuda de los que necesitan llevar a sus casas lo mínimo para subsistir.

Estos son los momentos en que queda claro el abismo que nos separa de la derecha chilena. Por eso hago un total, tremendo y sincero llamado a que la derecha recapacite.

No sigan defendiendo los intereses económicos. No sigan defendiendo a las grandes empresas o al gran capital. No sigan defendiendo a un modelo que se desmorona.

Como nosotros, súmense a esta lucha, a defender a la gente común y corriente. Nosotros lo hicimos ayer, lo hacemos hoy y lo haremos mañana.

Por eso los democratacristianos hoy votaremos a favor.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Para una cuestión de Reglamento, tiene la palabra el diputado Luis Rocafull .

El señor ROCAFULL.-

Señor Presidente, solicito reunión de Comités Parlamentarios, con suspensión de la sesión.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Así se hará, señor diputado. Se suspende la sesión.

-Transcurrido el tiempo de suspensión:

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Continúa la sesión.

La señora CARVAJAL (doña María Loreto).-

Pido la palabra, señor Presidente.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, su señoría.

La señora CARVAJAL (doña M.ª Loreto).-

Señor Presidente, en uso de nuestras atribuciones fiscalizadoras y más aún considerando lo que nos corresponde dentro del Congreso, hemos sido testigos de una reunión privada que están llevando a cabo ministros de Estado, incumpliendo el protocolo sanitario, pero, además, sin tener el debido respeto por la ciudadanía que sigue este debate. Este es un debate histórico.

Creo que es necesario advertir a los señores ministros que la discusión se da en esta Sala, en la que democráticamente se representa a Chile. En ese sentido, solicito que este debate se detenga hasta no tener la presencia del ministro de Hacienda en la Sala.

Los chilenos y chilenas que están siguiendo este debate histórico se merecen el respeto y que las soluciones se den de cara a la ciudadanía, no a puertas cerradas con el oficialismo, buscando como último recurso chantajear un voto para dejar sin sus montos a los afiliados, que son la mayoría de los chilenos de este país. Es lo que solicito, señor Presidente, y ojalá así se establezca.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Señora diputada, como le consta, he estado dirigiendo la sesión, en la cual se han dado garantías de que sea democrática, libre e informada, y de que no se falte el respeto a nadie, ni menos a la ciudadanía, que es el primer objetivo que tiene esta Corporación.

Se invitó al ministro, a través del Secretario, a que asistiera a la Sala. El ministro señaló que en los próximos minutos iba a estar presente. Además, se acordó por los Comités que se reanudara el debate.

Tiene la palabra el diputado Daniel Núñez Arancibia .

El señor NÚÑEZ (don Daniel) .-

Señor Presidente, en verdad, es difícil intervenir en estas

condiciones, porque la diputada Carvajal ha señalado algo en lo que, en este caso, tiene toda la razón. Aquí tienen que estar presentes las autoridades que corresponde. Tienen que hacerse presente los ministros y escuchar el debate de la Sala. Además, tiene que haber certeza y claridad respecto de por qué no están aquí.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Pido parar el tiempo del diputado Daniel Núñez , porque lo que está señalando no corresponde al tiempo de su exposición. ¿Pide la palabra por un punto de Reglamento, señor diputado?

El señor NÚÑEZ (don Daniel).-

Señor Presidente, voy a ocupar mi tiempo como lo estime conveniente.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Le estoy haciendo un gesto, señor diputado. No le estoy descontando el tiempo de su intervención en relación con lo que está planteando.

El señor NÚÑEZ (don Daniel).-

Señor Presidente, no voy a intervenir por un punto de Reglamento. Quiero hacer mi planteamiento y que usted me dé los cinco minutos que corresponden.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

¿Usted estima que le debería correr el tiempo para referirse a este asunto y con ello quitarle tiempo para la discusión del proyecto? Se lo pregunto, porque le estoy ofreciendo no contarle el tiempo.

Si quiere discutir conmigo, discutamos. Pero le estoy ofreciendo que no se le cuente este tiempo.

El señor NÚÑEZ (don Daniel).-

Está bien, señor Presidente. Entonces, voy a plantear un punto de Reglamento. Antes de iniciar mi planteamiento, no le entendí su comentario inicial…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Disculpe que lo interrumpa, señor diputado. Aclaro que fue solicitado que se suspendiera la sesión de Sala y que se citara a reunión de Comités por el jefe de la bancada del Partido Socialista, don Luis Rocafull . Se realizó aquello y en la reunión de Comités se acordó que se reanudara la sesión y que el Secretario fuera adonde estaba el ministro y lo invitara a concurrir a la Sala. El ministro señaló que va a venir. Tiene la palabra, señor diputado.

El señor NÚÑEZ (don Daniel).-

Señor Presidente, en definitiva, como punto de Reglamento, lo que quiero solicitar, en términos formales, porque es lo que corresponde, es que, dado que el ministro secretario general de la Presidencia y el ministro de Hacienda están en el Congreso, se suspenda la sesión hasta que uno de los dos se haga presente en la Sala. Es lo básico que siempre hemos tenido como norma de trabajo en el Congreso.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el señor Secretario.

El señor ROJAS (Secretario subrogante).-

Honorables diputados y diputadas, los señores ministros están habilitados para asistir a cualquier tipo de sesión de Sala, pero no están obligados a ingresar, salvo que sean citados conforme al artículo 37 de la Carta Fundamental, lo que no ha ocurrido en esta ocasión. En este caso, lo que corresponde es invitar al ministro; si él quiere entrar a la Sala, puede hacerlo; si no quiere entrar, no puede ser obligado a ello, mientras los diputados y diputadas no lo hayan citado.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra la diputada María Loreto Carvajal .

La señora CARVAJAL (doña M.ª Loreto).-

Señor Presidente, reitero la solicitud que he planteado. Quiero que se dé cuenta formal de la petición que he hecho de que el ministro de Hacienda se haga presente en la Sala para continuar la discusión. Además, pido que se dé cuenta a la Sala de la respuesta a esta reiteración de la petición que estamos haciendo. Solicito reunión de Comités con suspensión de la sesión.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

El debate no se puede detener, señora diputada. Usted fue Vicepresidenta de la Cámara y conoce el Reglamento. Nosotros ya invitamos al ministro, quien accedió a concurrir a la Sala luego de terminar su reunión. Espero que sea en los próximos minutos.

El interés de la ciudadanía es lo que se está discutiendo aquí. Los soberanos somos nosotros. Quienes vamos a determinar cómo va a resultar esta discusión somos nosotros, no el Ejecutivo. Esta materia está siendo discutida en la Cámara de Diputados; no está siendo discutida en una zona intermedia.

Se ha dado la palabra a todas y a cada una de las personas que lo han solicitado durante todo este debate.

En verdad, no corresponde esta discusión; pero, en beneficio de la buena voluntad y la armonía de la Cámara, le daré la palabra al diputado Marcos Ilabaca y después a la diputada Claudia Mix .

Tiene la palabra el diputado Marcos Ilabaca .

El señor ILABACA.-

Señor Presidente, los ministros de Estado tienen su sitio natural en Santiago. Por lo tanto, los ministros de Estado han solicitado un viático y autorización para trasladarse a la ciudad de Valparaíso.

Por lo tanto, señor Presidente, pido que se informe cuáles son las razones por las cuales están en Valparaíso los señores ministros. Porque si es para participar en todo el proceso de discusión, deberían estar en la Sala y no tratando de comprar los votos que necesitan para poder echar abajo un proyecto que Chile necesita.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Señor diputado, no tengo la información que usted solicita. Podríamos pedir que se envíe un oficio al Ejecutivo al respecto, pero más allá no me puedo pronunciar.

No he participado como miembro de la Mesa en esa reunión porque no me corresponde. Estoy garantizando la independencia del Poder. Además, la discusión soberana se genera en la Sala.

Tiene la palabra la diputada Claudia Mix .

La señora MIX (doña Claudia) .-

Señor Presidente, quiero saber cuál fue la respuesta a la solicitud que el señor Secretario hizo en la sala en que se estaba llevando a cabo esa reunión, a propósito de la preocupación que manifestamos varios jefes de bancada en el sentido de que se estuvieran incumpliendo las reglas sanitarias, porque efectivamente había mucha gente en esa sala.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el señor Secretario.

El señor ROJAS (Secretario subrogante).-

Señorita diputada, cumpliendo la instrucción de los Comités, fui a fiscalizar que se estuviera cumpliendo el protocolo. Había más de trece personas. Pedí que salieran las personas que estaban de más.

Había señores diputados y también estaba un ministro en aquella reunión.

Lo que me competía, fundamentalmente, era exigir el cumplimiento del protocolo que tenemos. Eso fue lo que hice y salió la gente que correspondía que lo hiciera.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Patricio Melero .

El señor MELERO (vía telemática).-

Señor Presidente, me parece que la competencia de los señores ministros está plenamente bien dispuesta. No hay ninguna norma, como lo ha aclarado el señor Secretario, que los obligue a estar en la Sala, como tampoco hay ninguna norma que obligue a más de cuarenta diputados que en este momento no están en la Sala. Basta con que cualquiera vea la señal telemática y verá que hay muchas imágenes sin los diputados.

Entonces existe doble estándar de los que reclaman que no están los ministros. Partan por ver lo que está pasando en las propias bancadas: hay muchos diputados ausentes. Ambos tienen la misma facultad, pero me parece que alegar este tema más bien expresa la preocupación por lo que puede ocurrir en algunas horas, más que un interés real de que los ministros tengan que estar de cuerpo presente escuchando.

No hay ninguna infracción reglamentaria, de manera que le pido, señor Presidente, que continúe con la sesión y conmine a los diputados ausentes a que se presenten en la Sala, porque ellos sí que tienen que estar obligatoriamente atentos a la sesión, como muy bien reclamó el diputado Saffirio un tiempo atrás, que hasta hace poco estaba con la foto, pero ahora está de cuerpo presente.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Este debate, honestamente, creo que no es pertinente.

Tiene la palabra el diputado Gabriel Silber .

El señor SILBER.-

Señor Presidente, es un tema importante.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

No, es un punto político.

El señor SILBER.-

Estamos en democracia, y usted, como representante de la Mesa, entenderá la importancia de que los ministros de Estado estén presentes en el debate que se efectúa en la Sala.

Tan así es -aquí hago el punto reglamentario- que hoy, en términos sanitarios, está prohibido el acceso a este edificio, salvo para la asistencia a la Sala o a comisiones.

En consecuencia, si los señores ministros o subsecretarios no se encuentran presentes en la Sala o en alguna comisión, le pido que haga cumplir el Reglamento y los protocolos que hemos advertido y aprobado en la Comisión de Régimen Interno y les pida que abandonen este edificio, puesto que, como he dicho, la comparecencia de un ministro se justifica solo en la medida en que participe en el debate parlamentario.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

No quiero abrir debate respecto del punto, pero el acuerdo de los Comités es que los ministros solo pueden venir con un asesor. No tienen restricción los ministros de Estado para entrar al edificio.

-Hablan varios diputados a la vez.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Los que tienen restricción…

(Hablan varios diputados a la vez)

No voy a seguir con la discusión, pero es lo que acordamos, señor diputado.

(Hablan varios diputados a la vez)

Los jefes de los Comités son los que deben pedir reunión de los Comités sin suspensión de la Sala.

(Hablan varios diputados a la vez)

El titular es el diputado Daniel Verdessi .

¿Usted está pidiendo reunión de Comités con suspensión de la Sala, diputado Verdessi ?

El señor VERDESSI.-

No.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

¿Puede ser sin suspensión de Sala para avanzar con el debate, pues la sesión se extenderá ya pasado las veinte horas?

(Hablan varios diputados a la vez)

Diputado Naranjo , el ministro no está obligado a asistir a la reunión, porque no está citado a esta sesión.

(Hablan varios diputados a la vez)

Hizo el punto político, tal como lo hizo el diputado Rocafull hace diez minutos sobre el mismo tema. Se acordó que se siguiera la sesión.

(Hablan varios diputados a la vez)

Exactamente sobre el mismo tema.

(Hablan varios diputados a la vez)

Se suspende la sesión por cinco minutos.

-Transcurrido el tiempo de suspensión:

El señor PAULSEN (Presidente).-

Continúa la sesión. Tiene la palabra el diputado Daniel Núñez .

El señor NÚÑEZ (don Daniel).-

Señor Presidente, no puedo comenzar mi intervención sin decirle que me extraña que en esta sesión no estén presentes el ministro de Hacienda y el ministro secretario general de la Presidencia, más aun considerando que ambos se encuentran en las dependencias del Congreso Nacional. La gente tiene que saber por qué no están aquí, escuchando el debate de los parlamentarios y tomando nota de las urgencias de la ciudadanía.

Cuando en el Congreso hay discusiones que afectan los privilegios, los intereses del poder económico de la gran empresa, aquí las cosas se tensan. Habría que recordar lo que ocurrió años atrás con la ley de pesca. ¡Sí, la famosa ley de pesca! Acá, en los pasillos del Congreso Nacional, se decía que andaba el hombre del maletín, el mismo hombre del maletín que compraba votos y que, según nos enteramos después en los procesos judiciales, corrompió a la política con el poder del dinero.

Otros recordarán lo que ocurrió cuando se debatía la ley del royalty minero, cuando una empresa, Soquimich , redactó una norma y se la hizo llegar a un ministro, al entonces ministro Pablo Longueira , para que la liberaran del pago de impuestos.

Eso es lo que ocurre cuando se debaten leyes que afectan el poder económico: se acaba la democracia, se corrompe la democracia. Eso es lo que ocurre.

Ahora estamos viendo una situación distinta, pero que, en el fondo, es similar, parecida, muy parecida, porque es cierto que ya no anda el hombre del maletín de la ley de pesca y, probablemente, Soquimich no esté haciendo lobby directamente con algún ministro. Ya no es necesario. ¿Sabe por qué ya no es necesario? Porque ahora es el propio Presidente de la República quien manda a sus ministros a defender el negocio y los privilegios de las AFP. Lo hace directamente él, el Presidente de la República.

Por eso es que los ministros no están presentes acá.

Déjeme decirle a la ciudadanía por qué no están los ministros presentes, por qué no están el ministro Briones ni el ministro Alvarado . Porque están buscando los votos para rechazar este proyecto de ley, que le permite a la gente, al trabajador y a la trabajadora, usar ese dinero de la AFP para poder sobrevivir en esta crisis, en esta pandemia dramática que estamos enfrentando.

El gobierno ha perdido todo decoro, y hay que decirlo así: ¡todo decoro! Ha perdido las mínimas normas éticas y de probidad que uno espera de una autoridad. Es escandaloso ver cómo han cambiado de opinión. ¡Hay que decirlo!

En la Comisión de Hacienda, que presido, el ministro Briones nos decía todo el tiempo que no hay dinero, que no hay plata, que no podemos aumentar los aportes, que no podemos hacer aportes económicos mayores. Esa era la monserga que nos repetía. ¿Y qué ocurre ahora? Por la prensa nos hemos enterado de que hay 50 millones de dólares más para subsidios de arriendo. Nos acabamos de enterar, después de que aquí mismo, en esta Sala, a metros de distancia, nos decía que el ingreso familiar de emergencia tiene un límite tajante de 400.000 pesos por hogar. ¿Qué dice ahora? Que se eliminan esas exigencias y se aumenta -no sabemos en cuánto- la cobertura del ingreso familiar de emergencia y otras cosas más. ¿Cuántos serán? ¿100, 200 o 300 millones de dólares? ¡Apareció la plata! ¡Qué curioso, chilenas y chilenos: apareció la plata! ¿Y por qué la plata no estaba? Como ahora hay que defender el negocio de las AFP están dispuestos a usar los recursos fiscales que siempre han estado disponibles. ¡Hay que decirlo!

Este gobierno está jugando con la angustia del pueblo chileno, está jugando con el dolor de la ciudadanía que en muchos lugares hoy no tiene qué comer. Hoy es capaz de sacar todo ese dinero, que no quiere entregar en las ayudas sociales, para defender un negocio que es absolutamente ilegítimo y que ha perdido toda credibilidad ante la ciudadanía.

Por eso, es obvio preguntarnos por qué llegamos a esta situación. Y llegamos a esta situación por dos motivos: primero, porque el sistema previsional es un sistema fracasado, que carece de toda legitimidad ante la ciudadanía, lo que quedó en evidencia con el movimiento No + AFP, y con una reforma al sistema que está fracasada, porque no produce los cambios que la gente espera, y segundo, hemos llegado a esta situación porque el gobierno de Sebastián Piñera no quiere hacerse cargo del problema y de la situación dramática que están viviendo las familias trabajadoras y la clase media.

En esta situación, estamos recurriendo a esta solución de emergencia, extraordinaria, para que la gente pueda tener dinero para enfrentar la crisis, porque las ayudas del gobierno no llegan a las familias chilenas. ¡Esa es la realidad que hoy día nos obliga a aprobar este proyecto de ley, que es tremendamente significativo!

Muchos chilenos, miles de personas, nos están viendo hoy día por las distintas plataformas, incluso por la televisión. A ellos quiero decirles que acá hay parlamentarios y parlamentarias dignos, que no nos vamos a dejar presionar por el lobby de la industria de las AFP, que no nos vamos a dejar chantajear por un gobierno que no quiere sacar la plata para ayudarlos y que ahora, ante el temor de que el negocio de las AFP quede en cuestionamiento, se deciden a sacar los dineros que no quieren entregar en ayuda.

Por eso, la bancada del Partido Comunista va a votar a favor de este proyecto de ley.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Gastón von Mühlenbrock .

El señor VON MÜHLENBROCK (vía telemática).-

Señor Presidente, ¿préstamos solidarios del Estado o retiro de fondos de las AFP?

La evidencia internacional señala que este tipo de iniciativas importan el riesgo de abrir una puerta que luego no se puede volver a cerrar. Así lo dijo el exministro de Hacienda Rodrigo Valdés .

Mañana se puede solicitar lo mismo ante la ocurrencia de un terremoto o de una recesión económica, reduciendo los recursos de la seguridad social. Se solicita en momentos en que se trabajaba para aumentarlos, porque sabemos que eran y son insuficientes. Entonces, es una aberración y una contradicción.

La OMC y el BID han dicho que la posibilidad de retirar fondos va a socavar el objetivo principal de un sistema de pensiones, que es proporcionar mejores pensiones.

¿Qué pasó con el retiro de fondos en Perú y en Argentina? Invito a mis colegas a estudiar lo que pasó en ambos países. El ser humano es el único animal que tropieza varias veces con la misma piedra.

Quiero citar algunas opiniones de exministros y expertos de la oposición.

Rodrigo Valdés , exministro de Hacienda del gobierno de la Presidenta Bachelet , argumentó: “No es una buena medida a largo plazo”.

Nicolás Eyzaguirre , exministro del Presidente Lagos y de la Presidenta Bachelet , señaló: “Retirar fondos implica costos mayores que aceptar un crédito blando. Desde el punto de vista del bolsillo de los hogares, retirar fondos de pensiones va a significar un costo mayor en el futuro que aceptar un crédito blando”.

Ricardo Solari , exministro del Trabajo de Ricardo Lagos, indicó: “Yo soy muy contrario al retiro del 10 por ciento de los fondos de las AFP, ya que significa garantizar la pobreza a una enorme cantidad de gente. Esta es una propuesta regresiva”.

El economista David Bravo argumentó: “Los fondos de pensiones son una política a largo plazo que no deben abrir la puerta a este tipo de iniciativas o nos vamos a arrepentir”. Repito lo que dijo: “nos vamos a arrepentir”.

¿Están todos estos economistas de oposición equivocados? ¿No les preocupa el país? No lo creo. Creo que son bastante responsables en lo que están aseverando, porque esta es una propuesta regresiva. La propuesta de crear un bono de reconocimiento con una tasa de interés real implica que el Estado deberá entregar más recursos a quienes más tienen.

¿Cómo les explicamos a las familias de bajos ingresos que con su IVA se pagarán las pensiones de personas con mayores ingresos? O sea, los más pobres van a financiar a los más ricos. ¡Qué paradoja populista!

Hemos conseguido con el gobierno un ingreso para la clase media potente, más fuerte, que se va a dar a conocer muy prontamente, para poder llegar de mejor forma a la clase media. El único requisito para obtener el beneficio será estar inscrito en el Registro Social de Hogares. Van a aumentar en 50.000 los subsidios adicionales para arriendo; el 25 por ciento solicitado por el préstamo estatal solidario va a ser un subsidio y se va a postergar el plazo de morosidad de 29 a 89 días en el caso del crédito hipotecario.

¡No caigamos en la trampa del populismo demagógico y trasnochado! La ultraizquierda habla de cambios a la Constitución y a algunos se les salió la idea de eliminar las AFP. ¿Qué pasó? ¿Se olvidaron de las pensiones y de los afiliados?

No caigamos en la trampa populista. Aquí algo huele mal. ¿Cuáles son sus verdaderas intenciones? ¿Por qué no dicen, de cara a la gente, que les gustaría expropiar los fondos de los trabajadores? Díganlo y no busquen por el lado. Aquí algo huele mal.

Por defender los ahorros de los trabajadores, voy a votar, con mucho entusiasmo, en contra del proyecto.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Gonzalo Winter .

El señor WINTER.-

Señor Presidente, quiero destacar solo dos ideas el día de hoy.

La primera es que el sistema de AFP no es un sistema de seguridad social, y la segunda es que el impacto positivo que tendría en las familias sacar ese 10 por ciento hoy es mucho mayor que el impacto negativo que tendría este 10 por ciento en las pensiones futuras.

Hay una buena noticia que se ha dado en la Sala el día de hoy: la derecha chilena, una de las más neoliberales del mundo, en todas sus intervenciones ha declarado fervientemente creer en los principios de la seguridad social. Son los mismos que hace 40 años la desvistieron, la desmontaron, la estiraron con alfileres y la recortaron en pedacitos e hicieron suculentos negocios con ella.

Los que dijeron que el IFE no debía subirse, porque la gente se podía acostumbrar a vivir del Estado, ahora creen en la protección del Estado y ya no creen que es flojera, sino subsanar una injusticia o una necesidad.

Los que nos dijeron que no había más de 60 lucas y que nos calificaban de populistas por eso, ahora creen que hay que dar más ayudas, porque las anteriores fueron insuficientes.

Los mismos que en 2018 llegaron proponiendo más plata para las AFP y bajar los impuestos a los más ricos ahora creen que hay que mejorar el sistema y se abren a reformas y a debates de fondo.

Pero hay una cosa en que se equivocan, porque los mismos que nos dijeron, al primer atisbo de la crisis, que había que sacar la plata del Fondo de Cesantía, ahora nos dicen que no se puede tocar el ahorro de las pensiones. Entonces, uno se pregunta: ¿Por qué uno sí y el otro no? Y el principal líder de ese sector, el señor Juan Sutil , nos dice: “Porque esos son sagrados”. ¿Y por qué son sagrados? Porque el principal objetivo del sistema de AFP no es otorgar pensiones; el principal objetivo del sistema de AFP es inyectar capitales al mercado financiero y en eso el sistema de AFP no ha sido fracasado, sino sumamente exitoso, y por eso lo defienden de la forma en que lo defienden.

Ni siquiera está entre sus principales objetivos entregar pensiones, en lo cual sí ha fracasado, y ahí está el cruce del sistema de AFP: que el objetivo de sus defensores y de sus dueños es distinto al objetivo de sus cotizantes, los mismos cotizantes a los que les dicen: “Le vamos a capitalizar su plata”. ¿Cómo se la capitalizan? La meten en una multitienda y esa misma multitienda le presta al trabajador su propia plata, pero con intereses. A esa sobreendeudada clase media le prestan su propio sueldo, esa clase media a la que lo único que la separaba de la pobreza era un crédito de consumo que hoy día ni siquiera puede pagar.

Por lo tanto, los argumentos que ha establecido la derecha en favor de la seguridad social los recibo con gusto; pero se equivocan, porque el sistema de AFP no es seguridad social, sino que es un ahorro obligatorio, es un ahorro individual. De hecho, ustedes convencieron al país completo de que esa era su propia plata y de que no dejaran que nadie la tocara. Bueno, ahora la gente está diciendo que quiere administrar su plata.

Luego viene la ministra y nos dice que no, que este no es un tema político. ¿Cómo no va a ser un tema político? Esto solo podría haber sido implementado en dictadura. Les digo a los profesores de Historia de Chile que les pasen a los niños los debates entre José Piñera y la Junta de Gobierno; que les recuerden que, después de implementar las AFP, al menos cinco ministros de ese gobierno pasaron a los directorios de las AFP. Incluso, cuando en 2002 se crearon los multifondos y el APV, también muchos ministros de esa coalición pasaron a directorios de las AFP.

Ellos mismos denostaron la seguridad social y denostaron la solidaridad. La asociación de AFP hizo un tremendo comercial en que se burlaba de la idea de solidaridad.

Está bien que crean en la seguridad social, pero no nos digan que el sistema de AFP es seguridad social. No nos digan que esto podría hacer que cada uno se rasque con sus propias uñas, porque llevan cuarenta años diciéndole a la gente que se rasque con sus propias uñas. Además, se dieron el trabajo de separar las uñas de los dedos y arrendar las uñas a los dedos a los cuales se los habían sacado con intereses.

Señor Presidente, este no es un debate cómodo; no es la medida ideal para nosotros. Hubiésemos preferido muchas de las propuestas que, desde marzo, venimos proponiendo.

No vamos a aceptar que digan que la capitalización individual es seguridad social; no vamos a aceptar que digan que esto es pan para hoy y hambre para mañana, porque, en nuestros distritos, lo que la gente nos está diciendo es que el hambre está hoy.

En el jaguar de Latinoamérica no solo le entregamos las pensiones al mercado, sino también la vivienda que está fallando, el empleo, la salud, la educación, todo al mismo tiempo, y cuando falla uno, fallan todos. El jaguar de Latinoamérica era de cristal y se quebró en varios pedazos. Reparémoslo, pero, por primera vez en dos siglos, reparémoslo con criterio de justicia social.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra la diputada Carolina Marzán .

La señora MARZÁN (doña Carolina) [vía telemática].-

Señor Presidente, la gran dicotomía que nos regala el modelo es que hoy nos vemos enfrentados a un escenario del “sálvese quien pueda”. Así es y hay dos opciones en la mesa. El gobierno ha dicho que los préstamos y el endeudamiento son la vía para que las familias chilenas enfrenten la crisis. Por su parte, discutimos hoy la posibilidad de retirar parcialmente fondos de las AFP. Ambas ideas reconducen a lo mismo. ¿Quién paga? La persona que fruto de su trabajo junta dinero para cuando se jubile, y, en el caso de los préstamos, la misma persona es quien tiene que pagar el crédito blando o solidario, como lo ha llamado amablemente el Ejecutivo. Es decir, ambas opciones suponen la ausencia de un Estado, pero esta, del retiro de fondos, suple la pasividad de aquel.

El escenario que tenemos en el Chile de hoy es que miles de compatriotas se han visto obligados a enfrentar la pandemia y sus efectos económicos a través del endeudamiento sucesivo como la única vía de obtener liquidez.

Señor Presidente, a fines de marzo o quizá los primeros días de abril, me contactaron muchos dirigentes de mi distrito, Quinta Cordillera, entre ellos un dirigente del movimiento Yo Amo Región de Aconcagua, el señor Yuri Quiroz , quien, de manera desesperada, angustiada, veía la posibilidad de presentar un proyecto en esta línea. El proyecto seguramente iba a ser considerado una locura, pero una locura que se venía augurando como consecuencia de la desesperación de las familias. Esa desesperación tiene rostro, tiene nombres, tiene historia. Así, nos comenzaron a llegar cientos de mensajes pidiendo que esto se pudiera materializar.

En ese tiempo, el diputado Cosme Mellado me convoca a un proyecto de manera inicial. Y aquí estamos hoy. Lo que fue tachado como una locura hoy es discutido y se ve como la posibilidad cercana de un salvavidas, de un “salvahambre”, de un “salvaangustias”, porque estos proyectos nacen desde ahí, desde la comunidad, y nosotros somos solo un puente a veces muy frágil, porque no somos leales a las demandas de la comunidad, demandas justas. Hoy nos tienen puestos en este espacio para apoyarlas. Esto, señor Presidente, no es populismo, sino realidad.

En abril presentamos los primeros proyectos de resolución, luego de ley, luego de reforma constitucional para retirar dineros de los fondos de pensiones. Son etapas de una progresión que demuestra, por una parte, la necesidad de obtener dinero para que las familias puedan enfrentar la crisis; por otra, la posibilidad viable de retirar un porcentaje de los fondos de las administradoras de pensiones sobre los cuales tenemos propiedad.

La ministra del Trabajo y Previsión Social indicó que los ahorros previsionales, al estar destinados a un propósito, deben cumplir estrictamente con ese objetivo, de conformidad con el decreto ley N° 3.500, que regula esta materia. Sin embargo, el sentido de finalidad tiende a flexibilizarse cuando enfrentamos una crisis como esta, que no es una crisis chilena, sino mundial. Una pandemia afecta y amenaza no solo la salud de millones de chilenos, sino los bolsillos de las familias que deben subsistir con precarias ayudas del gobierno y con las escasas opciones laborales compatibles con la cuarentena, que es la única medida probada para evitar la propagación del virus.

Las soluciones que el país nos demanda deben ser inmediatas. Debemos seguir avanzando en la aprobación de las reformas que permitan el retiro de los fondos de pensiones y no pensar en fórmulas de créditos y préstamos para las personas, diciéndoles que es la vía para enfrentar la crisis, vía que solo las sume en deudas, en incertezas, en intranquilidad y en angustia.

Valoramos la votación de la comisión, porque abre la puerta que cerró el ministro Briones , instalando la necesidad de contar con liquidez a partir de dineros que les pertenecen a las personas.

El gobierno admite que se recurra al seguro de cesantía; sin embargo, establece que las AFP son intocables. Esta dicotomía entre lo que se debe y lo que no envía un mensaje equívoco a millones de chilenos que hoy se encuentran endeudados. Ante la crisis solo se les ofrece más deuda, mientras los fondos de las AFP están ahí, augurando pensiones que ni siquiera son dignas.

Se nos prometieron soluciones, y hoy, más que nunca, lo prometido es deuda.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra la diputada Marisela Santibáñez .

La señorita SANTIBÁÑEZ (doña Marisela) .-

Señor Presidente, hemos visto en las últimas semanas cómo desde el gobierno se sigue insistiendo en instalar una agenda de supuesto apoyo a los más necesitados y ahora a la clase media, pero lo único que se ha hecho es profundizar una crisis económica presente en millones de hogares de chilenos y chilenas, pues endeudar no es gobernar. ¡No lo es! ¡Basta de favorecer a los que económicamente ya son los más favorecidos!

La única solución que el gobierno les ha dado a las y los trabajadores es que paguen ellos mismos, con sus fondos de cesantía, con una supuesta ley de protección al empleo, que, para mí, tiene poco de protegida, las consecuencias de la crisis sanitaria.

Señor Presidente, el actual sistema de AFP es cruel, lo sabemos. El no tener acceso real al dinero que, durante toda nuestra vida laboral, ahorramos, llega a ser inhumano. Por esto mismo, en estos tiempos donde, lamentablemente, los niveles de cesantía han aumentado enormemente y las oportunidades de conseguir empleo son mínimas como consecuencia de esta pandemia, hacer retiro y uso de, por lo menos, el 10 por ciento de los fondos ahorrados en el sistema de AFP viene a ser un derecho y una solución real para los chilenos y chilenas que han visto gravemente afectados sus ingresos directos y que ven que deberán seguir endeudándose para contar con disponibilidad de recursos para pagar cosas tan básicas como la luz, el agua, el gas, la vivienda y la alimentación, que son el mínimo para vivir dignamente durante este estado de excepción.

Señor Presidente, una nueva Constitución -usted lo sabe y yo también- se vuelve urgente, pues solo a través de ella se podrá terminar definitivamente con un sistema perverso y construir uno que garantice, por lo menos, pensiones dignas.

Finalmente, señor Presidente, ¿cómo no voy a mencionar a nuestros abuelos y abuelas, a los adultos mayores que, pudiendo estar en su casa, protegiéndose de esta pandemia, descansando, se ven en la necesidad de salir a trabajar? ¡La pensión que reciben no les alcanza ni para el pan del mes!

Colegas, mujeres y hombres de la Cámara de Diputados, apoyemos esta iniciativa que devuelve un poco de dignidad al pueblo. Sé que hay varios a los que les molesta la palabra “pueblo”, pero algún día tendremos la posibilidad de no tener pensiones de hambre, pensiones de miseria. No tengamos más AFP.

Por la mesa nacional de No + AFP, por el millón de chilenos que votaron por no más AFP, por todos ellos, yo voy a votar a favor de este 10 por ciento, que le viene a dar un poco de dignidad a nuestros chilenos y chilenas que nos están mirando en este día histórico en que podemos cambiar la historia.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Francisco Eguiguren .

El señor EGUIGUREN.-

Señor Presidente, por su intermedio quiero saludar al ministro de Hacienda, señor Ignacio Briones ; al ministro secretario general de la Presidencia, señor Claudio Alvarado -que no está presente en este minuto-, y al subsecretario de Hacienda, señor Francisco Moreno .

Hoy no vamos a votar una ley más, sino una ley muy esperada por la ciudadanía. ¿Por qué tan esperada? Por una simple y angustiosa razón: ¡hay hambre! Hay hambre en las familias de Chile. Eso lo sabemos quienes ocupamos el tiempo recorriendo nuestros distritos, hablando con las personas y asumiendo sus miedos por el futuro, porque, con la falta de pega producto de la pandemia, nadie tiene claro lo que viene por delante.

Hay angustia en millones de familias de Chile; porque no tener un pan para comer no solo es dramático, sino absolutamente destructivo para muchos hogares en Chile.

Ante esta dura realidad, un grupo de parlamentarios presentó un proyecto que señala que va a resolver el dolor del hambre que sufren los chilenos producto de la pandemia, con el retiro del 10 por ciento de los fondos de las AFP. Desde ese instante, todos no han dejado de soñar con esas lucas que les podrían cambiar su complicada realidad.

Sin embargo, nadie les ha dicho la verdad a los millones de chilenos, nadie les ha contado la “firme”, cual es que el 70 por ciento de los chilenos que hoy pueden retirar el 10 por ciento solo pueden retirar 540.000 pesos, y que les va a llegar mucho menos al bolsillo. Incluso, nadie les ha dicho a esos chilenos que, frente a esos 540.000 pesos, el gobierno hoy ofrece 650.000 pesos, para que ellos realmente puedan seguir combatiendo esta dura realidad de la pandemia. Hoy el gobierno está proponiendo soluciones mejores que el retiro del 10 por ciento de los fondos. ¿Quién les dice eso a los chilenos?

Hoy el gobierno ha propuesto que quiere dar un alivio a mucha gente de la clase media, con un subsidio al arriendo de hasta 650.000 pesos con un aporte de 250.000 pesos. ¡Pero no! Eso no se le informa a la gente, eso no lo sabe, porque lo que importa es el titular: “El 10 por ciento”.

Yo les pregunto a todos ustedes: ¿realmente les han informado a los chilenos que hoy se puede postergar el crédito hipotecario, teniendo incluso una mora de hasta 90 días? No les han dicho eso a los chilenos. Nada de eso han dicho, porque seamos sinceros -debemos ser francos con la gente-: apoyar el proyecto del retiro del 10 por ciento es obligar al 70 por ciento de los afiliados a tener un retiro máximo de 540.000 pesos, frente a los 650.000 pesos del gobierno, más el subsidio de arriendo y más la postergación del crédito hipotecario.

Finalmente, recordemos que nos levantamos del 27F, donde miles de chilenos perdieron todo, sin tocar los fondos para la previsión. Debemos usar otros instrumentos, pero usar los ahorros para la vejez es empobrecer a los chilenos en sus etapas más vulnerables.

Las pensiones hoy en Chile son de hambre. Esto ocurre por razones laborales, muchas lagunas, discriminación injusta a las mujeres y porque cotizamos poco.

Señor Presidente, el proyecto de retiro del 10 por ciento -se lo digo clarito a usted y a la ciudadanía- es agregar otra laguna más, pero una laguna del porte de un lago. Cuando ya se hizo una vez, siempre habrá buenas razones para volver a hacerlo de nuevo, más aún en nuestro país, que vive cada cierto tiempo grandes dificultades.

Una pregunta para terminar: solo hay razones políticas para aprobar este proyecto, y si se aprueba, ¿quién saltará de felicidad? Ya sabemos quiénes: la oposición.

Yo los llamo a que saltemos de felicidad por razones humanitarias, jugando limpio y sin letra chica para la clase media y los vulnerables, apoyando el proyecto de protección de la clase media del gobierno, que entrega mucha más ayuda y dinero a las personas que el tramposo proyecto del retiro del 10 por ciento, que tiene una tremenda letra chica que no han dicho y que terminará dañando aún más a quienes hoy necesitan de manera urgente esta ayuda y que realmente están angustiados.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Gabriel Boric .

El señor BORIC (vía telemática).-

Señor Presidente, Enrique Lihn dijo lo siguiente:

“Ni aun la muerte pudo igualar a estos hombres que dan su nombre en lápidas distintas o lo gritan al viento del sol que se los borra: otro poco de polvo para una nueva ráfaga.

Reina aquí –en Magallanes-, junto al mar que iguala al mármol, entre esta doble fila de obsequiosos cipreses la paz, pero una paz que lucha por trizarse, romper en mil pedazos los pergaminos fúnebres para asomar la cara de una antigua soberbia y reírse del polvo.

Por construirse estaba esta ciudad cuando alzaron sus hijos primogénitos otra ciudad desierta y uno a uno ocuparon, a fondo, su lugar como si aún pudieran disputárselo.

Cada uno en lo suyo para siempre, esperando, tendidos los manteles, a sus hijos y nietos.”

Este poema de Enrique Lihn, llamado Cementerio de Punta Arenas, trata sobre la desigualdad. Lo traigo a colación no solo porque es necesario relevar en tiempos de crisis la importancia de la cultura para el espíritu y también para los trabajadores y trabajadoras de la cultura, quienes, como miles de chilenos y chilenas, lo están pasando tan mal en este momento al ver cortados de raíz los ingresos que dependían de una lógica de concursabilidad y postulaciones a fondos inciertos, sumidos en una permanente precariedad laboral.

Cito este poema porque, al final del día, en este debate estamos hablando de desigualdad. Cuando desde la comodidad de su privilegio el señor Sutil dice que los fondos de pensiones son sangrados, o cuando Allamand afirma que le estaríamos dando dinero a quien no lo necesita, son la violencia de la desigualdad y la crisis de representación las que se hacen aquí presentes.

¿Quiénes son quienes hoy piden que aprobemos este proyecto? Jubilados con un ingreso un poquito superior a la pensión básica solidaria que perdieron sus redes de apoyos familiares, emprendedores que ya están endeudados, trabajadores independientes de clase media que no pueden acreditar baja de ingresos para postular a créditos. A todos ellos se les niega el IFE y no pueden soportar más deudas.

Este proyecto trata sobre el retiro del 10 por ciento de los fondos ahorrados por los propios trabajadores, pero no solo de eso, sino también de la alternativa que Convergencia Social, el Frente Amplio y la oposición proponemos para reemplazar el modelo de AFP. En el fondo, es un debate sobre el comienzo del reemplazo de un sistema de ahorro individual forzoso o “ráscate con tus propias uñas” por un sistema de seguridad social que contribuya a redistribuir progresivamente la riqueza que todos los chilenos generan, pero con la que hoy solo unos pocos se quedan.

Las AFP fueron diseñadas para sostener un sistema financiero en función del endeudamiento de las familias chilenas, con un Estado subsidiario que no aseguraba derechos, sino deudas.

¿Quiere una buena educación? Endéudese. ¿Quiere saltarse la lista de espera para el médico? Endéudese. ¿Quiere una vivienda digna, en un barrio digno? Endéudese por sobre sus capacidades. ¿Es mujer y quiere una pensión? Cotice. ¿Cómo es posible que tenga lagunas?, respondía el sistema.

No han entendido nada quienes siguen sosteniendo esa lógica. Este sistema está hoy quebrado en su legitimidad, socialmente en banca rota, y hoy empieza su cambio.

Nos dicen que retirar fondos es pan para hoy y hambre para mañana. ¿Es cierto aquello? No es cierto. El diputado Cruz-Coke señaló que el daño previsional sería del orden del 20 por ciento, pero eso no es cierto: sería de entre 1 y 9 por ciento.

Pero ¿saben cuánto significa eso para un chileno promedio? De retirar un 10 por ciento hoy, en resumen, impactaría entre 2.000 y 20.000 pesos, es decir, entre 1,2 y 9 por ciento, y no 20 por ciento, como decía Cruz-Coke.

¿Se produciría una disminución en la pensión futura? Sí, pero no es significativa, porque el sistema actual, de todas formas, ya entrega pensiones de miseria. Negarse al retiro en las circunstancias actuales es igual a decidir no apagar un incendio con agua, porque mañana podría haber sequía, y el hambre y la angustia queman como el fuego, señor Presidente. Eso nos transmiten a diario quienes representamos en este lugar.

Pero como sabemos que las pensiones ya son bajas es que proponemos la alternativa de la creación de un fondo colectivo que otorgue complementos para generar pensiones dignas a todos, no solo a quienes retiran, y poco a poco ir cambiando este sistema.

No permitiremos, como dijo el diputado Ilabaca , que la frase “Por la razón o la deuda” reemplace el lema del escudo nacional, sino que por la fuerza de la razón comenzaremos a cambiar este sistema y nos haremos cargo, también, de las precariedades por las que están pasando las familias chilenas que en este momento necesitan ayuda, y no solo mañana.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Francisco Undurraga .

El señor UNDURRAGA.-

Señor Presidente, en primer lugar, saludo a las autoridades que nos acompañan y a todos los colegas que conectados vía telemática.

Tenemos que ayudar a la clase media; de eso, evidentemente, no cabe ninguna duda. Existe un grupo grande de personas que, pese a todos los inmensos esfuerzos, pese al bono covid, pese al ingreso familiar de emergencia, pese a la ley de protección al empleo, pese al beneficio a los trabajadores independientes, pese a los créditos Fogape para las pymes y pese a las medidas de apoyo tributario a las empresas, quedan fuera de las ayudas, ya que no son el grupo al cual se han focalizado los recursos hasta ahora. Esto no lo pretendo negar.

Es necesario, con urgencia, salir en su ayuda, porque, de lo contrario, millones de personas van a sufrir, porque sin ellos, sin su característico empuje y capacidad de superación, la economía, el comercio y el consumo no podrán ponerse de pie, y porque si no los ayudamos serán más las personas que caerán en una pobreza que no nos podemos permitir.

Estando todos de acuerdo en eso. La pregunta entonces es: ¿cómo los ayudamos?

Muy rápidamente, aquellos “grandes iluminados” e “ideólogos del eslogan” salieron, en una mano, con los resultados de las encuestas y, en la otra, con los trending topics de Twitter a pregonar la salvación de todos los males: que todos puedan retirar el 10 por ciento de sus ahorros administrados por las AFP y que ese porcentaje luego se los devuelva el Estado.

No me gastaré en comparar esta idea del retiro de fondos con la propuesta del gobierno de un préstamo solidario a tasa cero y contingente al salario. No lo haré, porque me parece casi de mal gusto y vengativo ir demostrando, uno por uno, cómo en todos los puntos el retiro de fondos es una mala y cada vez peor idea. Lo que sí haré es decirles por qué, sin siquiera existir otra alternativa, esta es una pésima idea.

Primero, es absoluta e injustamente regresiva.

Del retiro de los ahorros previsionales con cargo a la devolución futura por parte del Estado, quienes más salen ganando son quienes hoy tenemos más, y no los otros. Un empresario joven, con un salario alto, que lleva algunos años cotizando y al que le quedan muchos años por cotizar, probablemente tenga muchos más ahorros que un trabajador de la construcción que lleva toda su vida partiéndose el lomo por el sueldo mínimo. El primero podrá sacar un monto alto, unos cuantos millones de pesos, mientras que el segundo -casi el 70 por ciento de los chilenos- podrá sacar menos de un millón de pesos.

¿Les parece siquiera lógico -para qué vamos a decir justo- que luego sea el Estado quien, con los impuestos que todos pagamos, deba devolver más dinero a quien más tenía y más sacó y menos a quien menos tenía y menos retiró? A mí, definitivamente, no me lo parece.

Segundo, porque es intergeneracionalmente abusivo.

Que no seamos nosotros, hoy, quienes carguemos con el peso de la crisis y sea el Estado futuro quien la pague, sin saber o poder proyectar si en un futuro vamos a poder hacerlo, es abusivo con los jóvenes y niños de hoy. Estamos sustentando el ahora a costa de sus derechos, del financiamiento de sus sueños. Como de costumbre, se quiere gobernar para los que votan y no para los que construirán el mañana.

Tercero, ¿por qué, si nos vamos a endeudar como sociedad, no lo hacemos directamente? Si lo que se propone es que cada persona pueda retirar el 10 por ciento de sus ahorros, para que luego el Estado se los devuelva, eso significa, en simple, que el Estado contrae una deuda con las personas.

Okey, no me opongo a esa deuda, pero resulta ilógico que no sea el Estado quien vaya ahora al mercado financiero global y pida a las tasas preferentes que tenemos por ser un país históricamente responsable -gracias, incluso, al buen manejo económico que hicieron ustedes, los que hoy están en la oposición- y prestemos directamente esa plata a las personas.

Hacer que las personas retiren sus fondos, pidiendo que lo devuelva el Estado, pudiendo hacerlo de manera directa, lo único que genera es que, durante todo el período en el cual las personas no tienen esa plata invertida, pierdan las utilidades que ellas generan. Creo que eso es relevante.

Por último, quiero decirle al PC y a parte de la oposición que…

El señor PAULSEN (Presidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra el diputado Juan Santana .

El señor SANTANA (don Juan) [vía telemática].-

Señor Presidente, hay dos debates que necesariamente aparecen en esta discusión parlamentaria.

Uno de ellos es un debate de fondo que está relacionado con el evidente fracaso de un sistema de ahorro individual que genera pobreza, y el otro es coyuntural, en donde esa pobreza se exacerba en razón de la crisis económica que estamos enfrentando como derivación de la crisis sanitaria.

Nuestro sistema previsional lleva instalado cerca de 40 años en nuestro país y desde su consagración antidemocrática en plena dictadura solo ha causado miseria en sus afiliados, y ocurre a través de la condición dicotómica que genera una sensación de abuso en la población: alguien gana y alguien pierde. Las farmacias se coluden: ellas ganan; los precios de los remedios suben: el consumidor pierde. Acá se da exactamente la misma condición. Se advierten pensiones de pobreza: pierden los trabajadores; las AFP generan millonarias utilidades: ganan sus dueños.

Señor Presidente, el 18 de junio, la Corte de Apelaciones de Antofagasta acogió un recurso de protección presentado por una profesora jubilada que ordena a la AFP Cuprum el pago total de los fondos de capitalización individual. Fue un triunfo histórico que reconoce que esos fondos son de los trabajadores, tal como se encarga de recordarlo cada cierto tiempo nuestro modelo económico. Son recursos individuales; no son de las empresas, no son del gobierno, sino de las y los trabajadores que hoy se ahogan en un mar de deudas y a los que el Presidente de la República lo único que tiene para ofrecerles es más deudas, más créditos y más pobreza.

¿Existen mecanismos para restituir los fondos de los trabajadores, entendiendo que esta es una excepcionalidad? Por supuesto que existen: existe el fondo de reserva de pensiones que contempla 10.000 millones de dólares, las mismas utilidades de las AFP, que todos entendemos que son excesivas, o la propuesta de algunas parlamentarias que apuntan a la creación de un impuesto a los superricos, tal como ha ocurrido en otros países en el marco de esta pandemia.

A mí no me gusta esto como una solución permanente. Yo creo en un sistema solidario, en que no sean solo los trabajadores quienes ahorran para su futuro, sino donde también exista un rol distinto de los empleadores y del Estado chileno. Esa es una verdadera solidaridad: garantizar un buen júbilo a quienes han trabajado toda una vida.

Pero hoy, miles de chilenos y de chilenas están pendientes de esta discusión, están pendientes de cómo votamos en esta Cámara, porque de ello depende la manera en que deberán enfrentar los próximos meses en nuestro país y en cada una de las realidades que cada uno de ellos vive.

La resistencia que esta administración tiene sobre este proyecto se desveló el 2019, cuando el gobierno pidió al Tribunal Constitucional rechazar la solicitud de varios afiliados al sistema de AFP de retirar sus fondos de pensiones, y eso es una contradicción en el seno del modelo económico, pues da muestra fehaciente de la contradicción que permanece en la derecha chilena desde el estallido social y que se comenta entre dirigentes de RN con la idea de que deben salvar al capitalismo de los ultracapitalistas.

Mientras el diputado Desbordes entiende que estas también son las reglas del modelo, el senador Allamand dice: “Le vamos a estar regalando la plata a quien no lo necesita”, con lo que reconoce que entiende que esos fondos no le pertenecen a los trabajadores. ¿Qué se cree el señor Allamand ? Si lo más importante de la propiedad -él lo sabe mejor que nosotros- es que su dueño, su titular, es quien decide qué hacer con sus recursos.

Si el gobierno hubiese actuado de una manera distinta para enfrentar esta crisis, quizás este debate no lo estaríamos dando.

Cómo cresta cree el Presidente que la gente va a sobrevivir sin plata? ¡Que vaya a una población, que vaya a una olla común y vea cómo va proliferando el hambre en nuestro país! Lo emplazo a que no se apropie de las cosas que no son de él, ni de los fondos de pensiones ni de los ahorros del país; no son de su propiedad. Por eso, lo emplazo a que haga uso de los ahorros del país si no quiere que los trabajadores accedan a sus ahorros individuales. Lo digo como atacameño, como habitante de una región minera que contribuyó a generar esos ahorros, sobre todo en los tiempos de bonanza del cobre.

Él no puede impedir el acceso a los recursos individuales de cada trabajador, pero tampoco puede pretender guardar los recursos que son de todos. Si el gobierno garantizara ingresos dignos a las familias mientras dure la pandemia y si no pusiera obstáculos para la suspensión del pago de los servicios básicos y de todos los gastos que un hogar tiene mes a mes, quizá estaríamos en una situación distinta.

Voy a votar a favor este proyecto.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Florcita Alarcón Rojas .

El señor ALARCÓN (vía telemática).-

Señor Presidente, mis tremas son tres: la ayuda, las comunicaciones y la libertad.

Estoy feliz porque la luminosidad y la fuerza de la vida humana nos obligan a legislar sobre leyes que verdaderamente necesitan los ciudadanos. Además, es la única manera de que esta institución tan mal evaluada, siguiendo esta línea de trabajo, de cara a la gente, pueda mejorar esa opinión.

Este Congreso necesita gente sensible. Se han dado algunos pasos y han aparecido diputados raros: artistas y deportistas, los cuales hemos escuchado -no abogados ni economistas, porque ya hay suficientes-, porque conocemos la sensibilidad del ciudadano. Por ello, vamos a votar alegremente por la solución a las necesidades.

En el tema de la comunicación, les reitero, como lo hemos notado, que tenemos pésima internet y una pésima Subtel . Existe una ley que hace tres años habría mejorado esta situación, pero que está detenida por falta de reglamento: la ley N° 21.046, que la Subtel tiene detenida, y sospechamos que es intencionalmente.

Vemos a estudiantes arriba del techo de sus casas tratando de conseguir señal de internet. ¡Eso es el colmo! La falta de comunicaciones, de internet -que es también entendernos a nosotros-, le quita libertad al ciudadano. Pero la única libertad que a este gobierno le interesa es la libertad del dinero, que para él es la libertad total, libertad que no llega y que no tiene que ver con la solidaridad humana.

Se quiere establecer una ley de inteligencia. ¿Inteligencia de qué? ¿Inteligencia de represión? ¿Inteligencia de qué?

“Gobernar -dijo alguien- es endeudar”. ¿Por qué? Porque el neoliberalismo usa el crédito como táctica para entrar a un país. “Usted no tiene una cosa. No se preocupe; aquí le damos préstamos. Usted está endeudado. No importa. Lo arreglamos”. Se ofrecen préstamos, préstamos y préstamos. Endeudar es el neoliberalismo pleno.

Se dice que el Presidente está enfermo. Uno puede decir “pobrecito, está enfermo”, pero un enfermo con iniciativa, como el Presidente, enferma a todo el país, y eso es grave.

Las cajas de alimentos que el gobierno entregó a la gente no son del gobierno; son el recorte que nos hicieron a Cultura y a Deporte. Por lo tanto, sépanlo todos: las cajas de alimentos se compraron con la plata de la cultura y del deporte. Vamos diciendo la verdad. Basta de trampas, basta de letra chica, basta de querer endeudar a todo este país.

Igual tenemos que alegrarnos. Eso sí, necesitamos de la derecha social. Necesitamos 93 votos. Por favor, comuníquense con esta ley que puede ayudar a mucha gente.

El Presidente está enfermo, pero es un enfermo con iniciativa. ¡Grave!

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Para un punto de Reglamento, tiene la palabra la diputada Pamela Jiles .

La señorita JILES (doña Pamela) .-

Señor Presidente, me veo en la desagradable obligación de recordarle al ministro Briones que este no es un club de rayuela, es la Cámara de Diputados, donde además deben cumplirse los protocolos dictados estrictamente por el gobierno.

El ministro Briones está con un grupo de parlamentarios, sin respetar la distancia social, en una sala atrás de este hemiciclo, en una reunión que no tiene que ver, entiendo, con la discusión del plenario que se está realizando en la Sala.

Señor Presidente, le pido que haga respetar las normas del Reglamento y las normas de la más mínima buena educación.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Para referirse a un punto de Reglamento, tiene la palabra el diputado Diego Schalper .

El señor SCHALPER.-

Señor Presidente, aquí se pide la presencia del ministro, quien tiene la buena voluntad de venir a conversar con los parlamentarios. Ahora la diputada Jiles no quiere que converse con los parlamentarios. Entonces, ¿quién los entiende?

(Manifestaciones en la Sala)

Perdón, yo la he escuchado con atención, diputada.

Dejemos que el curso de la legislación avance y dejemos de entorpecer la discusión de este proyecto.

Muchas gracias.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Por un punto de Reglamento, tiene la palabra el diputado Gonzalo Fuenzalida .

El señor FUENZALIDA (don Gonzalo).-

Señor Presidente, el libre tránsito es un derecho, incluso garantizado en la Constitución.

Los ministros no pueden estar enjaulados en un lugar sin poder moverse. Esto no es el “un, dos, tres, momia es”. A mí me tocó ver -a diferencia de la diputada Jiles -, en el período pasado, que los ministros de la Nueva Mayoría se paseaban por acá y nadie dijo nada. Es parte de la amistad cívica y del libre tránsito que los ministros estén presentes, que intervengan y también que puedan conversar con los distintos diputados, que muchas veces tienen dudas. Incluso, también pueden conversar con la oposición. Tengamos amistad cívica, porque los ministros felices van a explicar ciertas dudas. Algunos son muy simpáticos y sería bueno que admitieran que puedan conversar.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el ministro secretario general de la Presidencia, señor Claudio Alvarado .

El señor ALVARADO (ministro secretario general de la Presidencia).-

Señor Presidente, por su intermedio, saludo a los señores diputados y señoras diputadas que se encuentran en la Sala, así como también a quienes participan de esta sesión en forma telemática.

Como Ministerio Secretaría General de la Presidencia hemos considerado estar presentes en este debate fundamentalmente para marcar dos aspectos que dicen relación con los impactos de esta iniciativa.

Primero, estamos totalmente convencidos y seguros de que se debilita el derecho a la seguridad social, dado que con las medidas propuestas se afectan gravemente las futuras pensiones de quienes realicen los retiros.

Establecer una medida de corto plazo, fundada en la caída de los ingresos de muchas personas en nuestro país producto de la pandemia, para afectar significativamente la pensión futura, sin duda que debilita el derecho a la seguridad social.

Puedo entender la preocupación por las familias y por las personas que han visto disminuidos sus ingresos, pero quiero preguntar: ¿ha sido el gobierno indiferente a esa realidad? Obviamente que no, porque ustedes mismos, señores diputados, han aprobado múltiples iniciativas legales que van a entregar beneficios sociales a esas personas que han visto disminuidos sus ingresos.

Por lo tanto, el gobierno se ha preocupado y los parlamentarios han respondido aprobando esas iniciativas. ¿Por qué? Porque todos tenemos conciencia de que existe un problema; pero ese problema se arregla con políticas públicas que no afecten, en el largo plazo, a quienes van a recibir o van a vivir de una pensión.

Es así como en este espacio, el Congreso Nacional, se aprobó el proyecto de ley del bono covid-19, que beneficia a 1,5 millones de hogares; el ingreso familiar de emergencia, que beneficia a más de 2 millones de hogares; la ley de protección al empleo, la entrega de canastas de alimentos, una medida que adoptó el gobierno, y la entrega de 80.000 millones de pesos a los municipios para atender las necesidades de los vecinos.

Por lo tanto, teniendo una realidad, teniendo un problema, que es la disminución de los ingresos de muchas familias, de muchas personas, el gobierno, con iniciativas administrativas y legales, en conjunto con el Parlamento, ha construido soluciones, pero que no afectan los ingresos futuros de esas personas.

Por eso, puedo decir responsablemente que el proyecto de reforma constitucional que hoy se debate puede dar origen a que el remedio termine siendo peor que la enfermedad. ¿Por qué? Porque vamos a retirar o vamos a permitir retirar recursos que mañana van a debilitar significativamente las pensiones de muchos ciudadanos.

En segundo lugar, se trata de una medida absoluta y totalmente regresiva. En este punto también quiero ser bien claro: una propuesta de este tipo es regresiva como política pública, pues termina beneficiando a los que más tienen, al revés de lo que deberíamos pretender, que es focalizar los recursos en aquellos que más lo necesitan.

Si el Estado tuviera que reponer los recursos que se retiraran, como es la intención de algunos parlamentarios, el Estado tendría que gastar, nada más y nada menos, doce veces más en una persona promedio del decil de mayores ingresos, en comparación con aquellas de menores ingresos.

Además, si esos retiros están exentos de impuestos, aquellas personas con mayores ahorros previsionales sin duda van a tener un buen rédito por no pagar esos impuestos.

Por otra parte, de acuerdo con estudios y datos de la Superintendencia de Pensiones, con los actuales niveles de ahorro en las AFP, el 55 por ciento de los afiliados podría retirar menos de 450.000 pesos, lo que es totalmente insuficiente para enfrentar meses de baja en los salarios para una familia de clase media, y es mucho menos que los programas y las políticas públicas que se han diseñado en conjunto con el Congreso Nacional, a las cuales ha dado su aprobación, como el IFE 2.0.

Alguien podrá decir que es insuficiente. Sin lugar a dudas, siempre vamos a querer más para ayudar a las personas. Por esa razón, el domingo recién pasado el gobierno anunció beneficios para ir en ayuda de un segmento de la población que todos procuramos que tenga mejor bienestar: la clase media.

¿A qué apuntan esos beneficios? A atender sus necesidades básicas, de ingresos, los gastos de vivienda y los gastos en educación. De manera que van a tener acceso a recursos solidarios, que les van a permitir contar con un ingreso que puede llegar hasta 2.600.000 pesos, que puede recuperarse en un plazo de 48 meses, con un año de gracia, a tasa cero de interés real y contingente al ingreso.

¿Qué significa que sea contingente al ingreso? Que si las familias de clase media que accedan a este beneficio tienen dificultades para encontrar trabajo, para recuperar su nivel de bienestar, para recuperar sus salarios, se transforma automáticamente en un subsidio.

Por lo tanto, estamos abordando esta discusión, que se da hoy en esta Sala, con una propuesta que no toca los fondos de pensiones y que no va a deteriorar el día de mañana los flujos de ingreso de las personas de mayor edad, que, cuando llegan a esa etapa de la vida, no tienen otras opciones, otras alternativas. Nosotros, por la vía de esta legislación, estaríamos disminuyendo esa posibilidad o esa potencialidad de ingresos.

¿Cuáles son las otras necesidades que tienen las familias de nuestro país? Los gastos en vivienda. Para eso, se ha diseñado y se ha ampliado un programa de 50.000 subsidios, en una primera fase, que va a permitir apoyar a las familias que pagan arriendos de hasta 400.000 pesos con un subsidio de 150.000 pesos, y también para la clase media, en un segundo segmento, para que aquellas personas que pagan arriendos de hasta 600.000 pesos puedan tener un subsidio del orden de 250.000 pesos.

Por lo tanto, nos estamos haciendo cargo de la caída de los ingresos de las familias, de sus necesidades de vivienda y también de programas para que puedan financiar la educación de sus hijos.

Quiero recordar que en este mismo espacio, durante el año recién pasado, tuvimos muchas sesiones respecto de la reforma previsional. De manera que, después de una larga discusión y de un proceso en comisiones, esta misma Sala dio su aprobación, en primer trámite, a esa reforma.

¿Qué buscábamos todos: Ejecutivo y Parlamento? Alternativas para mejorar el sistema de pensiones, para que las personas que cumplan con la edad de jubilación tengan el día de mañana mejores ingresos.

Se mejoró el pilar solidario; eso ya se está ejecutando y se está recibiendo. Lo aprobaron ustedes en esta misma Sala. Y posteriormente, establecimos una serie de medidas que van a permitir fortalecer el sistema previsional. Pero hoy, con esta otra discusión, nos estamos olvidando de ese esfuerzo que hicimos en el transcurso del año pasado, para meterle la mano en el bolsillo a los ahorros de las personas, de manera que el día de mañana tengan un flujo de ingresos más bajo.

Estando todos conscientes de que existe un problema, de que hay una necesidad, queremos atender esa necesidad en función de políticas públicas que no afecten a las familias o a las personas el día de mañana. ¿Qué necesitan hoy? Más ingresos. ¿Qué está haciendo el gobierno con las iniciativas que aprobó el Parlamento y con el programa de clase media? Está intentando que esas familias recuperen sus ingresos.

Para las personas que tienen problemas para pagar sus arriendos, ¿qué estamos haciendo? Entregando subsidios para el pago de arriendos. Para quienes tienen dificultades para pagar la educación de sus hijos estamos habilitando nuevos procesos de postulación a recursos, para que puedan financiar sus estudios en el segundo semestre.

En consecuencia, nadie puede decir que el gobierno es indiferente a los problemas que las familias de nuestro país están sufriendo por efecto de la pandemia.

Posteriormente, tenemos un segundo desafío, porque esto no se termina acá. El segundo desafío es cómo recuperamos el país para que las chilenas y los chilenos vuelvan a tener puestos de trabajo, un ingreso mensual, y de esa forma recuperar el bienestar que esta pandemia ha sacrificado.

Por lo tanto, quiero invitarlos a participar reflexivamente en este debate y a colaborar con políticas públicas que no afecten a los ciudadanos el día de mañana, porque si se aprueba un proyecto de reforma de estas características, las familias el día de mañana tendrán menos, no tendrán más.

Perseveremos con el proyecto de la reforma previsional que ya está en el Senado; concentremos allí nuestros esfuerzos. Veamos cómo mejoramos las pensiones de los chilenos, pero no por medidas populistas caigamos en la tentación de que por ser algo popular aprobemos iniciativas que el día de mañana nos van a afectar a todos.

Muchas gracias.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Antes de continuar con el otorgamiento del uso de la palabra, quiero saludar a la ministra del Trabajo y Previsión Social, señora María José Zaldívar , quien nos ha acompañado, vía telemática, durante todo el debate. Tiene la palabra el ministro de Hacienda, señor Ignacio Briones .

El señor BRIONES (ministro de Hacienda).-

Señor Presidente, por su intermedio saludo a las diputadas y a los diputados presentes y también a los que están conectados vía telemática.

Quiero complementar la alocución que ha hecho mi colega, el ministro Claudio Alvarado , y referirme a los elementos centrales de la propuesta hoy en discusión, y a las razones por las cuales, como hemos dicho una y otra vez, nos parece una mala idea, una idea que acarrea una serie de problemas.

Por supuesto que cuando uno hace aseveraciones de este tipo, tiene que dar argumentos, y eso es lo que pretendo hacer en los minutos que siguen.

En primer lugar, señor Presidente, es de suyo obvio, evidente y constatable que llevamos años discutiendo sobre un tema medular para nuestro país, para los chilenos y chilenas, cual es cómo mejorar nuestro sistema de pensiones; cómo construir, a través de la política pública, un sistema que otorgue pensiones más dignas, pensiones suficientes.

Hemos estado discutiendo largos años, en un debate rico, acalorado por momentos, en cuyo contexto, sin ir más lejos, hace algunos meses, esta honorable Cámara dio su aprobación a un proyecto que apunta precisamente hacia ese norte de robustecer las pensiones, de robustecer nuestro sistema, de aumentar la tasa de cotización, que sabemos que es deficitaria.

Precisamente en ese sentido, todos sabemos que en esta discusión se plantea un desafío fundamental, el cual -me duele tener que constatarlo- a ratos ha estado ausente del debate; ha estado ausente, por ejemplo, en el debate de este proyecto que autoriza el retiro del 10 por ciento de los fondos de pensiones. Me refiero a cómo aumentar la base de cotizantes.

El problema estructural de las bajas pensiones en nuestro país -volveré sobre este punto a partir de algunos números- es que la cantidad o el porcentaje de personas que cotizan regularmente para su vejez es extremadamente bajo.

Lo digo, porque el tema de las pensiones es de base por altura. La altura se llama tasa de cotización, en tanto que la base se llama número de cotizantes. Nuestra base es estrecha.

La comisión Bravo mostró con claridad que, de diez trabajadores y trabajadoras que cotizan, en promedio, es como si solo tres de ellos hubieran cotizado regularmente durante todo su ciclo de vida laboral y los otros siete nunca lo hubieran hecho.

Insisto: es un promedio, pero basta para denotar el problema fundamental.

Más allá del sistema por el cual ustedes tengan preferencias -de capitalización, de ahorro individual o de otra índole-, el problema de la construcción de pensiones se basa en la fuente de recursos, y eso es contingente a una tasa y a una base.

No es de extrañar que los países que usualmente citamos en materia de tasa de reemplazo de pensiones comulguen con dos características: tienen tasas más altas que las nuestras y, además, prácticamente el ciento por ciento de la población cotiza, aporta para su pensión, independientemente, insisto, de que se trate de un sistema de ahorro individual o de uno de reparto. Me parece que ese debate ha estado bastante ausente de la discusión.

En definitiva, considero que plantear en este minuto un retiro de los ahorros previsionales sencillamente no conversa, es ortogonal y completamente contradictorio con el otro debate en juego, cual es fortalecer nuestro sistema de pensiones.

Digámoslo con claridad: es lo uno o lo otro. No se puede pedir ambas cosas al mismo tiempo. No se puede reivindicar el fortalecimiento de nuestro sistema previsional y, al mismo tiempo, debilitarlo por la vía de hacer retiros de fondos, como el que se propone en esta iniciativa.

He echado de menos esas consideraciones en este debate. Lo discutimos en la Comisión de Constitución el otro día, en el sentido de que se debe ser bastante explícito respecto del universo de beneficiarios que propone este proyecto de retiro del 10 por ciento.

Señores y señoras diputados, si el argumento para justificar el retiro de los fondos es la caída de ingresos, cuesta entender que se aplique este beneficio a quienes no han sufrido pérdida en sus ingresos o no han perdido su trabajo.

¿Qué justifica que una persona de rentas altas, que sigue con su empleo y sus fuentes de ingresos intactas tenga que retirar su 10 por ciento? Creo que es una pregunta que no ha sido respondida en este debate, y me parece de la mayor relevancia.

En lo concreto, estamos todos conscientes de que vivimos una crisis dolorosa, extrema, en la cual muchas familias han perdido sus ingresos. Pero esas muchas familias, digámoslo con claridad, no son el ciento por ciento. Eso es evidente; basta mirar las cifras de desempleo, que nos preocupan, que nos ocupan, que nos impactan, para darse cuenta de que, no obstante la gravedad de esta situación, estamos hablando de niveles de desempleo cercanos al 11, 12 por ciento, o al 18 por ciento, si agregamos aquellos trabajadores que están suspendidos , pero no del ciento por ciento.

Creo que en este debate es importante bajar del eslogan, del titular, y señalar qué significa en lo concreto.

Vuelvo a preguntar: ¿estamos incluyendo abrir la puerta para aquellos trabajadores que no han tenido ninguna baja en sus ingresos? Creo que esa pregunta no se ha respondido, y la considero una pregunta medular.

En consecuencia, parece incompatible esta propuesta con esa realidad. Al mismo tiempo, parece que detrás del titular se esconde un atisbo, una intención de plantear una solución general, como si esto solucionara los problemas de la clase media en general, en circunstancias de que todos ustedes saben que aquellas personas y aquellas familias que tienen altos saldos en sus cuentas individuales son, sin extrañeza alguna, aquellas de mayores ingresos y que han tenido mayor estabilidad en su empleo. ¡Vaya curiosidad, ¿no?!

Además, sabemos que de los diez millones de afiliados que hay en Chile, aproximadamente el 52 por ciento, más de la mitad, 5.200.000 personas, no cotizan regularmente. Y en ese universo de personas, lo que las cifras muestran es que ocho de cada diez tienen menos de seis millones de pesos en sus cuentas individuales, por lo que este proyecto del 10 por ciento les reportará 600.000 pesos. Bueno, contrastemos eso con los esfuerzos que todos hemos hecho y que ustedes han aprobado, como el IFE 2.0 y otras medidas que hoy se despliegan.

Creo que plantear nuevamente, bajo este titular seductor, atractivo, que saca aplausos, que saca flash, que circula en redes sociales, una solución general es sencillamente inducir al equívoco a la población.

Hay que ser muy cuidadosos en informar bien a la ciudadanía de lo que estamos hablando.

Insisto: hay que bajar de este titular y ponerle algo más de contenido.

Se ha planteado acá, y es bastante curioso que venga de sectores que típicamente han tenido reservas o reparos respecto a los derechos de propiedad, una arenga libertaria, diría yo -vaya curiosidad que venga desde la izquierda-, que defiende algo así como un derecho de propiedad irrestricto, cuando lo que se hace en el Congreso día a día, a través de las leyes, es ponerle bordes a la libertad. Eso es lo que hace una ley: sacarnos del libertinaje, limitando el que podamos hacer lo que queramos con lo que nos pertenece.

Los invito a pensar si acaso en la casa o departamento de cada uno de nosotros podemos hacer lo que queramos, si podemos realizar una actividad comercial, emitir ruidos molestos o lo que fuere. Nuestra vida en sociedad está hecha de libertad, pero con restricciones a esta. Eso es lo que constituye una vida en sociedad.

Por eso, francamente, me asombra este argumento de plantear un derecho de propiedad irrestricto que solo puede ser propio de un libertario. Es una sorpresa; lo digo muy honestamente.

Además, acá se han planteado críticas y fórmulas respecto de que el Ejecutivo, a través de sus propuestas de un préstamo solidario contingente al ingreso, estaría endeudando a los chilenos. Pregunto: ¿cuál es la propuesta alternativa? Lo he preguntado muchas veces, y me han dicho que hay que hacer transferencias directas. Con una mano en el corazón y con mucha sinceridad, les pregunto a ustedes si para hacerse cargo del drama o problema de una familia que tenía, por ejemplo, dos millones de pesos de ingresos y ha perdido un millón, ¿la propuesta es entregarle un subsidio de un millón de pesos?

A todos nos gustaría que eso fuera así; esa es la verdad. Pero ¿cómo le explico a una familia vulnerable, con una situación mucho más problemática, que está recibiendo 100.000 pesos por persona a través del IFE, que a aquel que tiene un millón le entrego un millón adicional con cargo a los impuestos que pagamos todos los chilenos, incluyendo los más vulnerables, y para aquel que tiene menos estoy haciendo un esfuerzo, a través del IFE, de solo 100.000 pesos por persona? La verdad es que no existe una explicación. Ningún chileno podría entenderlo.

Por otra parte, creo que tras las críticas al préstamo solidario, al aporte solidario que hemos propuesto, se esconden varias cosas. Así, por ejemplo, quienes plantean el retiro del 10 por ciento han señalado que se trataría de un autopréstamo. Un autopréstamo es, al fin y al cabo, un préstamo, como su nombre lo indica, pero muy inferior a lo que significa, en términos de solución, el préstamo solidario que nosotros proponemos, con tasa real cero y contingente al ingreso.

La razón es evidente, señor Presidente: si usted retira un millón de pesos de su AFP y se compromete, en autopréstamo, a devolverlos cuatro años después, habrá obtenido hoy un millón de pesos, y devolverá, cuatro años después, ese millón de pesos.

Pues bien, ¿qué sucede con el préstamo solidario? Usted obtiene ese mismo millón de pesos hoy día y devuelve, cuatro años después, como máximo, ese mismo millón de pesos. Como máximo digo, porque si ese trabajador o esa trabajadora no lograsen los ingresos suficientes para poder enterar esos recursos a plenitud, hay una contingencia en el ingreso que le va a hacer devolver menos. Ahí está la solidaridad.

Incluso, si devolviera el millón de pesos completo, hay una ganancia evidente al optar por ese camino y no por el otro, porque resulta que por ese camino la persona obtuvo su millón de pesos y cuatro años más tarde enteró el millón de pesos, pero no tocó el millón de pesos que tenía en su cuenta de pensiones, y durante todo ese tiempo ese millón de pesos generó retorno, generó rentabilidad que, de acuerdo a la rentabilidad histórica, ese millón de pesos se transformó en un millón doscientos mil pesos o quizá más. Es evidente que esa solución es superior, tal cual ha sido planteado no solo por el gobierno y por políticos o economistas partidarios o cercanos a las ideas del gobierno, sino que ha sido planteado, nada menos, con el mismo argumento que he planteado recién, por el exministro de Hacienda y de Educación Nicolás Eyzaguirre, a quien supongo que muchos de ustedes conocen, quien ha sido citado una y otra vez en otras discusiones en el Congreso.

Entonces, no se trata de un tema ideológico, en que uno quiera sesgar los argumentos hacia un lado. El mismo argumento que yo estoy invocando fue refrendado ayer, ni más ni menos, por el exministro Nicolás Eyzaguirre.

Además, aquí se ha planteado la solución alternativa de generar un bono de reconocimiento o alguna figura de reembolso estatal con cargo a estos recursos que, eventualmente, se retirarían de los fondos de pensiones. Al respecto, quiero decir dos cosas: el fisco no es una entelequia. Los recursos del fisco son aportados por las personas a través de sus impuestos: el IVA y el impuesto a la renta. Como ustedes bien saben, en Chile el impuesto a la renta lo pagan dos de cada diez chilenos -ahí se empieza a pagar-, pero todos los chilenos, hasta los más vulnerables, pagan IVA.

Entonces, cuando se dice acá, sin más, que esos recursos van a ser financiados con cargo a aportes fiscales el día de mañana, lo que estamos diciendo es que van a ser financiados por todos los chilenos con cargo a sus impuestos futuros -entre paréntesis, eso es un tipo de deuda-, pero esos aportes o impuestos futuros, que van a ser aportados por todos, incluidos los más vulnerables, como veíamos recién, van a beneficiar proporcional y mayoritariamente más a quienes tienen más saldos en sus cuentas individuales, que son las personas de mayores ingresos.

La regresividad de la medida es evidente. ¿Cómo le explicamos a una familia de bajos recursos, que dedica el 19 por ciento de sus ingresos a pagar IVA, que con esos impuestos va a devolverle la mano proporcionalmente más al que más tiene? No tiene justificación una política regresiva de esta naturaleza.

Se ha dicho también que esta es una forma de generarle un daño a las AFP. Francamente, me sorprende ese argumento, porque todos quienes han participado del debate previsional -y ustedes han sido actores principales- saben que las utilidades de las AFP, sus ingresos, provienen de las cotizaciones mensuales, es decir, del flujo, y nada tienen que ver con el stock de saldos que administran. En consecuencia, ese argumento se cae por su propio peso, no tiene asidero de ninguna naturaleza.

Por todo lo anterior, pensamos que la propuesta que hemos hecho como Ejecutivo es sustantivamente mejor. Ya me he referido al préstamo solidario, que tiene una tasa real cero y es contingente al ingreso, en que se expresa la solidaridad. También hemos expresado la voluntad de mejorar este instrumento dirigido a nuestra clase media; por lo tanto, en esta materia, este instrumento es muy superior, por las razones que he entregado.

Además, no hay que ver esto en forma aislada; hay que combinarlo con la otras medidas – el paquete de medidas- que se han invocado para la clase media planteadas por el Ejecutivo, que contempla, entre otras cosas, 50.000 subsidios al arriendo, que son transferencias directas para aliviar las finanzas familiares de la clase media en estos meses de pandemia y de caída del ingreso.

Tal como decía el ministro Alvarado , también hemos puesto arriba de la mesa la posibilidad de diferir los créditos hipotecarios, que es una de las preocupaciones principales de toda familia cuando ve caer sus ingresos. Hay angustia cuando no se puede hacer frente al cobro del crédito hipotecario. Hemos propuesto la posibilidad, a través de una garantía estatal y de un proyecto de ley -que esperamos cuente con su apoyo-, el diferimiento de esas cuotas para todos aquellos trabajadores y trabajadoras que hayan visto caer sus ingresos, por lo que enfrentan problemas para pagar el dividendo. Ellos van a hacer exigible esa garantía de cara a su banco para postergar ese dividendo.

El ministro Alvarado se refería también a la posibilidad de extender el CAE. Creo que el conjunto de medidas representan un alivio, que se traduce en ejemplos bien concretos, por lo que pido que me permita bajar estas medidas desde los titulares a ejemplos de carne y hueso.

Pensemos en una familia que tenía un ingreso de 2 millones de pesos, y que su ingreso cae a la mitad. Esa familia pagaba 300.000 pesos en dividendo, por lo que le quedaba 1.700.000 pesos para gastos fijos. Si el ingreso de esa familia cae un millón de pesos, sin duda, es un problema serio.

Combinemos alguna de las medidas que tenemos acá: la posibilidad de diferir seis meses el dividendo, hace que esos 300.000 pesos no sean realmente un problema. El préstamo solidario que estamos invocando le permite a esa familia disponer de 650.000 pesos mensuales adicionales, contingentes al ingreso. En definitiva, esa familia que tenía un ingreso de 2 millones de pesos durante la emergencia mantendría un ingreso de 1.950.000 pesos.

Y podría seguir con otros ejemplos. Una familia con un ingreso de un millón de pesos que gastaba 300.000 pesos en un arriendo y 700.000 pesos en otras cosas. Si esa familia tiene una caída de 500.000 pesos en sus ingresos, el Ejecutivo pone a su disposición un subsidio al arriendo de 150.000 pesos, que va a entrar a las finanzas familiares, y un préstamo solidario que le va a aportar otros 350.000 pesos. ¿Qué pasó con esa familia? Que la caída de 500.000 pesos quedó cubierta, transitoriamente, por completo, aliviando ese problema en las finanzas familiares.

Para terminar y no alargarme más, es evidente, normal, entendible y prioritario que en estos días nos centremos en los ingresos de emergencia de las familias, por la sencilla razón de que, producto de las medidas de distanciamiento físico, cuesta generar ingresos. Más aún, queremos que las familias respeten las cuarentenas para cuidarse ellos y a terceros. No obstante, también debemos dar notas de optimismo para que cuando lo peor de la crisis sanitaria vaya quedando atrás podamos levantarnos, podamos recuperar la economía y la fuente permanente de ingresos de las familias chilenas, que son los empleos, los que dependen de la recuperación económica.

En este momento, van a entregarse una serie de apoyos estatales. No estamos hablando de mecanismos que queden estáticos en el tiempo. Los partidos políticos que participaron del acuerdo, que sellamos hace algunas semanas, para tener un plan para los próximos 24 meses, saben que uno de los esfuerzos importantes dice relación con medidas de subsidio al empleo muy potentes, que lleguen masivamente y que nos permitan que esos 650.000 trabajadores hoy suspendidos puedan recuperar sus empleos, sus fuentes de ingreso permanente, y también suceda lo mismo con ese millón de trabajadores que hoy día están desempleados. Creo que eso va a ser lo medular y esperamos contar con su apoyo.

Entre paréntesis, en esta misma línea, porque es un eje muy importante, aprovecho de agradecer la aprobación que esta honorable Cámara dio ayer a uno de los proyectos del Ejecutivo, que proponía una rebaja transitoria de impuestos, precisamente en aras de recuperar nuestra economía, de levantar el emprendimiento, de generar empleo y de atender los ingresos permanentes de las familias.

Agradezco ese apoyo a esa baja de impuestos y reitero la visión del gobierno de que este proyecto que permite el retiro del 10 por ciento del fondo de pensiones tiene que hacerse cargo del universo de beneficiarios, algo que lamentablemente no ha estado en el debate, pero sobre todo, hacerse cargo de la contradicción vital que significa, por un lado, querer avanzar en fortalecer nuestro sistema de pensiones y, en paralelo, en una medida de corto plazo, buscar debilitarlo a través del retiro.

Gracias, Presidente.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Para referirse a un punto de Reglamento, tiene la palabra el diputado Raúl Soto .

El señor SOTO (don Raúl).-

Señor Presidente, por su intermedio al ministro, para claridad, me gustaría señalar que el proyecto que estamos por votar en un par de horas más no significa un autopréstamo. Por lo tanto, no es comparable con la propuesta de créditos del gobierno; es con cargo a un fondo solidario y, por tanto, la cuenta no la pagan los trabajadores.

No confundamos a la ciudadanía, por favor.

Muchas gracias.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Sergio Gahona .

El señor GAHONA.-

Señor Presidente, muchas veces en nuestra tarea de legislar nos toca tomar decisiones frente a temas controversiales, donde no solo debiéramos revisar con especial cuidado la materia sobre la que se está legislando, sino que además, en la medida de lo posible, compatibilizar la posición como sector político frente al tema, con las explicaciones técnicas de los especialistas en la materia, nuestra propia mirada en relación al trasfondo ético de lo propuesto y, fundamentalmente, pensar en cómo la o las medidas sobre las cuales vamos a decidir van a afectar en el corto y largo plazo a las personas que representamos y a quienes estamos viendo día a día enfrentar sus problemas.

Hoy estamos frente a una de esas dicotomías. Por un lado, algunos sectores han planteado el retiro del 10 por ciento de los ahorros acumulados en sus fondos de pensiones, como una forma de ir en ayuda a la clase media, recogiendo la sensación de indefensión que recorre transversalmente a este amplio sector de nuestra sociedad.

La clase media siente que, a pesar de todos los esfuerzos que el gobierno ha realizado para enfrentar no solo la pandemia en el ámbito de la salud, sino también centrando su apoyo especialmente en los sectores más vulnerables, ha ido quedando atrás, con una gran cantidad de familias que están notoriamente desprotegidas, enfrentando problemas que no tienen capacidad para resistir por sí solas.

Por otro lado, sabemos que retirar los fondos de pensiones es una iniciativa que va en la dirección contraria a mejorarlas, que actualmente es un objetivo primordial en nuestro país. Hemos escuchado que esta es una mala idea porque implica sacrificar pensiones futuras, sabiendo que existe este problema estructural con nuestras pensiones y que llevamos años tratando de mejorarlas en una reforma que aún no se ha logrado sacar adelante.

También hemos escuchado a los organismos internacionales y a los expertos nacionales en la materia, quienes señalan que esta medida tendría un efecto negativo sobre las pensiones de quienes la ocupen, que no resuelve la necesidad actual de dinero y, por eso, sugieren no implementarla.

Todos esos argumentos son perfectamente válidos y entendibles en circunstancias normales, pero esta no es una circunstancia normal. Hoy estamos viviendo situaciones absolutamente excepcionales. Lo hemos escuchado una y otra vez: esta es la mayor pandemia vivida por la humanidad en los últimos 100 años. Diariamente estamos viendo caer gigantes mundiales que no han logrado sortear las dificultades económicas del momento, lo que está produciendo un desplome de todos los mercados, con el consiguiente efecto en el empleo y especialmente en los sectores medios de nuestra sociedad.

Este es el escenario que hoy vemos, especialmente en nuestro trabajo en terreno; esta es la realidad que están viviendo todos los días una gran cantidad de nuestros compatriotas de una clase media que espera una mayor ayuda del Estado y que cada día ven como están perdiendo el esfuerzo de toda una vida, sabiendo que están acumulando deudas que requieren una solución a la brevedad.

Técnicamente, tengo claro todos los argumentos que indican que retirar hoy el 10 por ciento de los fondos ahorrados por una persona puede perjudicar proporcionalmente el valor de una pensión, pero tengo más claro aún que la realidad de la clase media que estamos viendo día a día es insostenible, y que las medidas que ha entregado el gobierno para paliarla, en un marco de responsabilidad frente al endeudamiento actual del país, son insuficientes para que miles de chilenos puedan salir a flote y no perder el resultado del esfuerzo de toda una vida.

Si no somos capaces de entregar más herramientas de apoyo económico inmediato y real a la clase media, comparto entonces que la opción de retirar ese 10 por ciento del fondo de pensiones puede verse como una tabla de salvación, aunque solo debiera ser una única y excepcional alternativa con opciones reales de recuperación de este capital individual para que no se transforme, como lo hemos visto en otros países que adoptaron medidas similares, en un desastre previsional.

A mi entender, el gobierno todavía no ha dimensionado en su totalidad la gravedad del sufrimiento y las necesidades de la clase media. Las ha postergado un poco, pero las carencias son presentes y no futuras. Por ello, exigimos una mejora sustancial a la propuesta inicial para la clase media y profundizar el proyecto de reforma al sistema previsional de manera sustancial y potente, nada cosmético, ni de acuerdo a la sana doctrina. Esta reforma debe ser un esfuerzo nacional, republicano y no elaborado por los tecnócratas de siempre.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra la diputada Loreto Carvajal .

La señora CARVAJAL (doña M.ª Loreto).-

Señor Presidente, agradezco a los ministros que hayan tenido la deferencia de asistir a la discusión de este proyecto. Lo digo porque este es un debate histórico. Se está poniendo en discusión un sistema que el Ejecutivo no quiere reconocer que fracasó. En ese sentido hay tozudez y testarudez. Y no fracasó en este estado excepcional de pandemia, la que, dicho sea de paso, según el propio Presidente de la República, es una de las más severas en los últimos 100 años. Ella ha tenido consecuencias no solo en lo económico y social, sino también en lo sanitario.

La estrategia del Ejecutivo ha sido ineficaz. Incluso, varios ministros de Estado han señalado que la misma ha sido mal calculada, situación que se demuestra porque en más de cinco meses de debate hemos tenido ese tipo de conductas.

Por su intermedio, señor Presidente, quiero decir que los ministros han utilizado muchas horas en reuniones, como la que acabamos de denunciar en las afueras de esta Sala, en las que se han ideado y, de cierta manera, se han dispuesto soluciones alejadas de las propuestas de este Congreso, insinuando que las mismas son inconstitucionales. Incluso, se ha dicho de una manera muy “fresca” que ha habido populismo, sin atender a las soluciones reales que la ciudadanía, con más de 85 por ciento de respaldo, espera con urgencia que se adopten.

Lo digo así porque llama la atención lo que ha expuesto recientemente el ministro, solución totalmente alejada de lo que finalmente se consignó en el proyecto. Pareciera ser que está hablando de un proyecto distinto. Habla de un autopréstamo, cuando el proyecto no dice nada respecto de aquello. Lo que se aprobó fue la creación de un fondo solidario conformado con recursos del Estado y empleadores. La idea es que el trabajador no tenga que aportar y pueda beneficiarse, para que al final del periodo no tenga falencia de recursos.

La gente manifiesta una sensación de indefensión, porque hay un estado de necesidad del que el Ejecutivo, en estos cinco meses, pareciera no convencerse. Hay más de 5 millones de personas que cotizan en el sistema de pensiones, pero al final del día son candidatos a la pobreza o a la vulnerabilidad, como se dice siúticamente.

Acceder a fondos por la vía de las “medidas creativas” manifestadas por el Ejecutivo resulta insuficiente, pues ellas no se condicen con la realidad de millones de chilenos que esperan, de una vez por todas, terminar con este sistema en donde la superprotección del gobierno del Presidente Piñera ha sido evidente y manifiesta.

Quisiera que hubiese más sinceridad, humildad y honestidad para decir que no se quiere, bajo ningún respecto, desproteger a las grandes empresas y, por supuesto, de ninguna manera meterle la mano a las AFP. Se quiere mantener un sistema macabro que por más de 40 años ha fracasado y que tiene a millones de chilenos en la más absoluta pobreza.

Se habla de un sistema previsional que todavía está detenido. No hay ninguna solución que –digámoslo- vaya a dar alguna luz de esperanza a los ciudadanos que hoy requieren desacreditar esa inteligencia de la cual se hace tanto alarde o, como decían por ahí, respecto de la cual algunos se dan ínfulas. Al final del día no han sido nada más que medidas a cuentagotas que tienen a los chilenos en la más absoluta necesidad.

Cuando aprobamos el proyecto de ley -patrociné uno de aquellos que se refundieron-, esperábamos que se pudiera acceder a estos recursos. Hoy se relativiza el principio del derecho a la propiedad. Quisiera haber visto esa defensa respecto del derecho de aprovechamiento de aguas. Se presiona, bajo todo respecto, para evitar que el Estado sea el que gobierne, por ejemplo, las aguas, no los particulares. De esa misma manera me hubiera gustado escuchar al ministro.

Pero ya que eso no es posible, solo quiero decir que se requiere que los cotizantes puedan acceder al 10 por ciento de sus propios recursos, no para ir de vacaciones, no para adquirir un vehículo, sino para pagar deudas. Porque hoy es manifiesta la necesidad de acceder a fondos, a los cuales, con legítimo derecho, más del 85 por ciento de los chilenos tiene derecho a acceder.

Anuncio mi voto a favor, y ojalá este gobierno escuche.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Jorge Sabag Villalobos .

El señor SABAG (vía telemática).-

Señor Presidente, saludo a los señores ministros.

La economía debe estar al servicio de la persona humana y no la persona humana al servicio de la economía. Ese principio que cruza el pensamiento de la Democracia Cristiana en materia económica está hoy más vigente que nunca en este momento histórico presente de pandemia, que tiene al mundo y a nuestro país de rodillas, a miles y miles de personas en situación de vulnerabilidad y también a miles de chilenos en situación de hambruna. Por eso, todas las medidas que ha adoptado el gobierno, que han pasado por el Parlamento y que hemos aprobado, han resultado ser insuficientes para poder enfrentar la magnitud de esta pandemia.

Por eso, como ultima ratio, como una medida de último recurso, se presentó este proyecto de reforma constitucional como una medida transitoria durante el estado de catástrofe, para poder retirar el 10 por ciento de los fondos que tienen ahorrados los trabajadores y trabajadoras en sus AFP, y así poder hacer frente a esta crisis.

Esta es una situación de emergencia. Como ha dicho la FAO, hoy la hambruna afecta a más de seiscientos mil chilenos, y podríamos llegar a afectar a más de un millón de chilenos si no tomamos las medidas oportunas para poder enfrentar esta crisis.

Por eso, aprovecho la oportunidad de rendir un homenaje a todos aquellos dirigentes sociales que han puesto a la persona humana por sobre la economía y que están haciendo ollas comunes en todo Chile para apoyar a sus vecinos, para que tengan un plato de comida todos los días. Ellos no han pensado primero en la economía, sino en las personas. Por eso, rindo un homenaje a Juan Matamala , a Gloria San Martín y a tantos otros que han privilegiado a la persona humana.

Por eso, este proyecto de reforma constitucional, que permite retirar el 10 por ciento de los fondos de las AFP, con un tope de 4.300.000 pesos y un piso mínimo de 1.000.000 de pesos, va a permitir que cerca de once millones de chilenos que tienen sus cuentas de capitalización individual puedan retirar parte de esos fondos, si así lo deciden, puesto que es voluntario, de manera de impactar en forma importante a esa clase media que, una vez más, ha sido postergada y que no ha recibido ningún beneficio, no por mala fe, sino porque simplemente el sistema no ha alcanzando a llegar a impactarlos.

No voy a desconocer que esto va a tener impacto en las futuras pensiones de los afiliados. Por eso, el proyecto impone un mandato al gobierno para que, en el plazo de un año, cree un fondo que compense los retiros. ¿Cuántos serán esos fondos? No lo sabemos, porque no hay informe financiero. Pero sí sabemos que las AFP han acumulado cerca de 220.000 millones de dólares; estamos hablando de cerca de 15.000 millones a 20.000 millones de dólares que será necesario crear en un fondo para compensar esos recursos que van a retirar las personas.

Este proyecto no tendría ningún sentido si el gobierno hubiese mejorado su proyecto de créditos blandos, si el gobierno hubiese mejorado la propuesta del plan económico de emergencia. Ciertamente, 15.000 millones o 20.000 millones de dólares es muy superior a esos 12.000 millones de dólares, a los cuales ha llegado a acuerdo el gobierno con la oposición para los próximos veinticuatro meses. Son sumas tremendamente importantes y vamos a necesitar crear ese fondo para no impactar las pensiones futuras de la personas.

Estamos hablando de cerca de tres millones de chilenos que van a retirar todos sus fondos de las AFP, y vamos a tener que compensarlos para poder garantizarles a futuro una pensión.

Por eso, desde la Democracia Cristiana vamos a votar a favor este proyecto, sabiendo que es una medida extraordinaria y que queremos retomar el debate profundo sobre un sistema de pensiones que sea justo, equitativo y que permita garantizar a las familias una pensión digna el día de mañana. Se trata de un proyecto que ya se estaba tramitando antes de la pandemia y que queremos retomar para dar seguridad a las familias en el futuro.

Creo que el sistema de AFP no da para más y que tenemos que pensar en una nueva institucionalidad, colocando a la persona en primer…

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado.

Tiene la palabra el diputado Pedro Velásquez .

El señor VELÁSQUEZ (don Pedro).-

Señor Presidente, estamos en una crisis profunda, nunca antes vista. Por lo tanto, cuando se dice que el día de mañana se puede volver a repetir el hecho de retirar una cantidad de recursos porque hay un temblor, un terremoto o un maremoto, yo digo que no, que esto es distinto.

Aquí está en juego la vida de millones de chilenos, y las personas necesitan a sus autoridades. Quiero recordarles que las principales razones de los sistemas democráticos son tres principios que permitieron cambiar un sistema monárquico por un gobierno: libertad, igualdad y fraternidad.

Esos tres principios nos llevan a apoyar este proyecto de reforma constitucional, que una vez aprobado va a permitir que un porcentaje importante de chilenas y chilenos puedan obtener recursos frescos que les permitan enfrentar esta pandemia, al menos por un breve tiempo, porque las cantidades no son como aquí se han señalado.

De aprobarse el proyecto que se aprobó en la Comisión de Constitución, se podrá retirar un mínimo de 1.000.000 de pesos y un máximo de 150 UF, es decir, 4.300.000 pesos. Por lo tanto, si alguien que tiene doscientos millones pensaba que iba a retirar veinte millones, no es así. Por lo tanto, creo que esta iniciativa es responsable y es una medida que se ajusta a la realidad.

Por otra parte, en vista de que no está el señor ministro, pero sí está nuestro futuro ministro, quiero decir que esto también significa una reactivación de la economía, porque en la medida en que las personas tengan sus recursos podrán comprar, ir a los locales, pagar deudas, etcétera, lo que también va a generar un beneficio.

Por consiguiente, quiero compartir con ustedes que a veces los gobiernos se olvidan de que tenemos un pacto social. La existencia de un pacto social consiste básicamente en que yo elijo al gobierno, y el gobierno me tiene que entregar la seguridad, porque yo delego en él mi inseguridad para que me asegure no tan solo techo, alimento, educación, salud, sino también oportunidades.

Entonces, muchas veces cuando los gobiernos consiguen serlo gracias al auxilio de los poderes económicos más grandes, se ven con muchas dificultades para mantenerse, porque estos los lo presionan y, finalmente, se olvidan de aquellos que lo eligieron.

Por eso, quiero pedir que se envíe un mensaje a su excelencia el Presidente de la República para decirle que él fue elegido con casi un 55 por ciento o 56 por ciento de los votos. Es ese pueblo el que le está pidiendo hoy, que le pidió ayer y le seguirá pidiendo, pero no por ser un país de pedigüeños, sino por ser un país que necesita en este momento. Entonces, él, como líder, se debe a este pueblo que confió en él y que también confía en sus líderes, en sus ministros, en sus subsecretarios, para que puedan realizar bien y a tiempo el trabajo.

A veces, ocurre que los árboles no dejan ver el bosque, y a veces nuestros gobiernos se rodean de personalidades que no siempre le indican cuál es el sentir de la comunidad.

Hoy, al Presidente le manifiesto dos temas importantes: este proyecto no va a desembocar en una crisis económica, y le pedimos, por favor, que apruebe el proyecto de los consumos básicos para todos los chilenos.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Renato Garín .

El señor GARÍN (vía telemática).-

Señor Presidente, el debate que se está dando me parece de un alto nivel. Por eso es importante que los argumentos aparezcan sobre la mesa. Hay una cifra que no está apareciendo: que el Estado de Chile tiene 40.000 millones de dólares en deuda, en manos de las AFP. Las AFP compraron 40.000 millones de dólares en deuda, en los últimos diez años, al Estado de Chile. Esto tiene que decirse. El gasto público social durante el segundo gobierno de la Presidenta Bachelet y en este gobierno del Presidente Piñera en buena parte -la expansión del gasto público- se financia con fondos de pensiones. El Estado paga tasas de interés bajísimas, del orden del 2 por ciento por bono.

Entonces, ¿por qué las personas no pueden retirar el 10 por ciento en esta crisis, mientras el Estado sí ha podido, durante diez años, tomar la rentabilidad de los fondos de pensiones y ponerla en gasto público? Eso es hacerse trampa en el solitario.

Señor Presidente, por ejemplo, este es el papá Estado.

(El señor diputado exhibe una matrioshka)

El papá Estado emite un bono; el bono del papá Estado lo abrimos, y ¿quiénes están? Las AFP. Y cuando abrimos a las AFP, ¿quiénes están? Nosotros mismos. Es decir, el gasto público del Estado de Chile se financia con los trabajadores.

Entonces, yo le pido al gobierno que si son ciertas las convicciones que estoy escuchando, no emita ningún bono soberano más ni se lo venda a las AFP, porque entonces está usando los fondos de pensiones de los chilenos para el gasto público. Eso es lo que hacen los populistas, según lo que estoy escuchando.

Soy autor de una de estas mociones de reforma constitucional, refundidas, que permite el retiro del 10 por ciento. Es justo que se retire ese 10 por ciento en este momento. No será una calamidad económica: son del orden de 15.000 millones de dólares o 20.000 millones de dólares. En cambio, el Estado de Chile tiene el doble de eso en deuda que les ha colocado a las AFP, especialmente a los fondos menos rentables. ¿Es justo eso, señor Presidente? Yo creo que no.

A los diputados de Chile Vamos, que creen en la propiedad, en la autonomía individual, en la libertad de las personas, que creen que las personas administran mejor sus bienes que el Estado, les digo: es preferible el retiro del 10 por ciento de las AFP a que les compremos otro bono soberano con plata de todos los chilenos. ¿Qué sentido tiene aquello, señor Presidente? No tiene ningún sentido.

Les quiero decir una cosa más: yo agradezco el tono en que hablan Ignacio Briones y el ministro Alvarado , y agradezco que escuchen mis propuestas. Yo sé que el ministro Briones está de acuerdo conmigo en lo que voy a decir: el presupuesto de la nación está mal estructurado, el presupuesto de la nación tiene que volver a construirse, el presupuesto de la nación es multimillonario, por 75.000 millones de dólares. Cuántos países quisieran tener ese presupuesto.

Imagínense el caso de Uruguay, que ha probado ser una sociedad decente; todo lo que hace ese Estado con muchísimo menos de lo que tenemos nosotros.

¿Por qué estamos gastando mal el dinero? Porque tenemos un Estado del siglo XIX enfrentándose a una crisis del siglo XXI. Esa es la realidad. El Estado, que nos paga 2 por ciento por bono, renta muchísimo menos que los grupos económicos. Es cierto, los grupos económicos chilenos practican un capitalismo precario, no un capitalismo globalizado realmente; son dueños de medios de comunicación, son dueños de bancos, pero incluso así rentan más que los bonos del Estado.

Entonces, nos estamos haciendo trampa en el solitario, negándoles a los chilenos la propiedad sobre su…

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

No lo escuchamos, señor diputado.

Ahora puede continuar.

El señor GARÍN (vía telemática).-

Señor Presidente, qué sentido tiene, entonces, un presupuesto nacional por 75.000 millones de dólares, mal ejecutado, mal construido. Volvamos a hacerlo con base cero, sin dogmatismos, sin ideologías; volvamos a hacer ese presupuesto nacional, que no se ha reestructurado desde 1891, y dejemos esta práctica de imprimir bonos del Estado para encalillárselos a las AFP en formato de fondos de pensiones.

Por lo demás, en esta crisis de liquidez que estamos enfrentando, es muy claro que también las grandes empresas van a querer tomar liquidez de los fondos de pensiones. ¿Haciendo qué? Imprimiendo sus propios bonos. De hecho, ya hay un proyecto de ley en el Senado para que las empresas impriman ese tipo de bonos. Eso también sería jugarles chueco a los trabajadores de Chile.

Entonces, hagamos lo que tenemos que hacer: reestructuremos el presupuesto de la nación, donde está la plata grande; permitámosles a los chilenos la propiedad sobre sus fondos de pensiones; enfrentemos esta emergencia, y reformemos el Estado, que, junto con la nueva Constitución, van a permitir que nos desarrollemos.

Este viejo Estado del siglo XIX no le sirve a nadie: ni a los chilenos, ni mucho menos a nuestros fondos de pensiones.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Andrés Celis .

El señor CELIS (don Andrés).-

Señor Presidente, al leer el título del proyecto de reforma constitucional, dice claramente: modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social, la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual, de retirar parte de sus fondos previsionales, durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe.

Eso es lo que dice claramente el proyecto. Lo digo, porque he escuchado aseveraciones que, en verdad, no dicen relación con lo que se relata.

Me sorprende escuchar las intervenciones de colegas que rechazan este proyecto como si se tratara de un daño irreparable a los miles de chilenos y chilenas que podrían retirar sus fondos. Son suyos; al parecer, este dominio les duele a muchos. No son de las AFP; pertenecen a los afiliados y afiliadas, a nadie más. Ellos tienen el derecho de propiedad sobre dichos fondos; tanto es así que se trata de montos que son heredables e inembargables. Así lo confirma, incluso, el último fallo de la Corte Suprema, que se abre a la opción de retirarlos en caso de una urgencia calificada.

Sorprende también que se analice este proyecto sin considerar las situaciones excepcionales que viven el país y el mundo entero. Nadie pudo prever esta catastrófica pandemia, que en Chile lleva más de 6.400 fallecidos.

Es decir, a propósito de esta catástrofe, en un caso de estado excepción, resulta urgente permitir a los afiliados el retiro de hasta el 10 por ciento de sus fondos, retiro que, además, tiene montos establecidos. Muchos parten de la base de que los afiliados desconocen las consecuencias de este “malévolo” proyecto, y han señalado que estos nunca más recuperarán esos fondos, que se va a generar una tremenda crisis económica y una serie de consecuencias fatales, que no viene al caso describir. Lo cierto es que los ciudadanos y ciudadanas conocen sus derechos.

De hecho, la última encuesta realizada en torno a este punto da cuenta de que aproximadamente un 80 por ciento de los afiliados a los fondos de pensiones está de acuerdo con el retiro de aquellos, que, por lo demás, son de su propiedad. Por tanto, este proyecto se hace cargo de una necesidad imperiosa de nuestros compatriotas.

Otros han indicado que esta medida no beneficia a la clase social más vulnerada de nuestro país, pero ello significa desconocer los grandes esfuerzos que se han hecho, debido a esta pandemia, para los grupos de más riesgo. Estoy pensando en el IFE, en el derecho a la suspensión del empleo, etcétera.

Este es un beneficio que tiene un amplio espectro y que ayuda a la clase media por sobre todas las cosas, aquella clase que ha sido la más olvidada por todos. Hoy en día las cifras de deudas son alarmantes. De acuerdo con los últimos estudios, las familias chilenas destinan más del 75 por ciento de sus ingresos a pagar deudas.

Nosotros, como parlamentarios, debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para evitar que los chilenos sigan endeudándose con la banca, que no tiene sentimiento alguno cuando se trata de cobrar, con altos intereses, por cierto.

Probablemente, ninguno de nosotros opte por retirar sus fondos, pues no los requerimos, pero es nuestra obligación mirar el bien común. ¿Qué otra alternativa tiene aquella persona que no puede abrir su negocio desde hace más de tres meses? ¿Qué otra alternativa tiene la persona que fue despedida o el funcionario al que le disminuyeron sus ingresos?

Por lo mismo, estoy convencido de que está en nuestras manos permitirles sacar sus ahorros. Me parece que es nuestro deber hacerlo.

Las situaciones de excepción requieren medidas de excepción. Chile vive una crisis sin precedentes, que ha impactado en todas y cada una de las familias de nuestro país. Esta situación excepcional no puede enfrentarse si no se adoptan medidas como la que hoy discutimos.

Antes de terminar, señor Presidente, quiero pedir un favor al gobierno. Está bien que uno pueda llamar, argumentar y tratar de convencer respecto del voto para un determinado proyecto de ley, pero se llegó al extremo de que al diputado Cristhian Moreira , que estuvo a mi lado durante toda la mañana, lo tuvieron tan presionado que se desvaneció, se descompensó y en este minuto está en la enfermería del Congreso Nacional. Desconozco si lo trasladaron a algún recinto hospitalario.

Así que pido al gobierno, por favor, prudencia, criterio y que piense con el corazón y no con la pasión.

He dicho.

-Aplausos.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Vamos a pedir a la Secretaría que consulte sobre la situación de salud que afecta al diputado Moreira , porque lo que ha señalado el diputado Andrés Celis es muy delicado y muy grave.

De hecho, vamos a conocer, inmediatamente, una información por parte del señor Secretario sobre esa situación.

Para plantear un punto de Reglamento, tiene la palabra el diputado Marcos Ilabaca .

El señor ILABACA.-

Señor Presidente, lo que acaba de señalar el diputado Andrés Celis es de una gravedad extrema. Me gustaría que el Secretario General pudiera certificar esos hechos, porque no creo que sea admisible una situación como esa.

Por otra parte, pido que mientras no esté presente el señor ministro en la Sala, el subsecretario de Hacienda pueda estar en la oficina que le corresponde.

Muchas gracias.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Si no está presente el ministro, el subsecretario no puede estar presente en la Sala.

Se ha pedido información. Una vez que tengamos información, diputado Ilabaca , vamos a consultar sobre esa situación a los ministros presentes.

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Diego Ibáñez .

El señor IBÁÑEZ (vía telemática).-

Señor Presidente, es lamentable lo que conocimos del diputado Moreira . Van a tener que cobrar el seguro de enfermedad laboral al Presidente, porque me parece insólito que pase este tipo de cosas en la Corporación.

Estamos discutiendo este proyecto porque hay un fracaso de las ayudas para combatir la pandemia. El fracaso es que la gente hoy no se puede mantener en sus casas. De ahí parte este debate. No todos cuentan con un refrigerador lleno, porque hay desigualdad, porque existe dolor, porque existe abandono en muchas familias. Creo que ya a nadie le extraña que el estallido y la pandemia finalmente demostraron que este oasis no era tal; era un pantano donde, incluso en tiempos de pandemia, hoy salvarse depende también de la herencia, del capital familiar acumulado, porque hoy todos han dicho que son insuficientes las medidas que se han adoptado para combatir la pobreza y el hambre que está generándose en el pueblo. Si hoy tienes que acreditar pobreza para salvarte solo, incluso en tiempos de pandemia, es porque algo se está haciendo muy mal en el corazón de la política pública chilena.

Hoy somos la sociedad más endeudada de Latinoamérica. Cuando la deuda equivale al 75 por ciento de los ingresos y cuando tenemos 5 millones de morosos, viene el esfuerzo de los bancos para ofrecer más créditos para paliar las consecuencias de la covid. Vergüenza debe- ría dar ofrecer más deudas para seguir asfixiando con tarjetas de crédito. Más encima, esos bancos que prestan dinero a la gente son financiados por las propias AFP -recordemos que quien más se beneficia es el Banco de Chile, de Luksic-, con la plata de todos los trabajadores y las trabajadoras. Es decir, la plata que usted ha puesto, después se la prestan de vuelta a tasas monstruosas, que finalmente desfinancian el bolsillo familiar.

La pandemia no distingue entre naciones, no distingue entre continentes, pero sí está distinguiendo entre clases sociales, porque hoy los muertos los están cargando las comunas más pobres e, incluso -¡ojo!-, quienes no son lo suficientemente pobres como para tener un bono de emergencia, ni lo suficientemente ricos como para que los bancos les presten plata.

Entonces, quien no hace algo al respecto y es político, también está siendo parte de la pandemia, también está siendo parte del problema.

Hoy le ha tocado duro a Chile. Y lo dijo el ministro Briones : quienes más pagan impuestos hoy son los trabajadores. Entonces, ábranse a tramitar el impuesto a los superricos, a los grandes grupos económicos, para que podamos ensanchar la espalda del Estado y garantizar un mínimo de dignidad en pandemia.

Lo que estamos discutiendo ahora se debe a que llegamos a un punto de inflexión. Nos arrastraron a tener que aprobar el retiro del 10 por ciento. Igual de importante es aprobar la creación de un fondo colectivo, solidario, que pague, de forma solidaria, en el futuro, la reposición de los retiros.

La iniciativa señala claramente -los diputados y diputadas la pueden ver en sus pupitres- que se hará de forma progresiva. ¿Por qué? Porque efectivamente aquí hay un riesgo, pero ese riesgo ya está contemplado en el proyecto.

Entonces, pido a los diputados y a las diputadas que lean el proyecto y que lo aprobemos en su integridad, porque es parte de un paquete completo.

Hemos hecho depender al Estado del IVA, hemos hecho depender al Estado del cobre, y todo lo que hemos recaudado dentro del Estado viene de un modelo tributario regresivo que hoy tenemos que cambiar.

Por ello, este proyecto también es una oportunidad para sentar un precedente para cambiar este sistema, que ha sido hermoso, pero hermoso para el capital financiero, pero nefasto para los cotizantes.

Dicen que esto es pan para hoy, pero hambre para mañana. Pero mañana la pensión promedio será de 160.000 pesos.

Dicen que los trabajadores van a pagar la crisis, pero fueron ustedes, no nosotros, quienes echaron mano, como primera medida, al seguro de cesantía, mientras las grandes empresas podían retirar utilidades. Entonces, con qué cara, con qué hipocresía hoy estamos dando este debate.

Dejen que los trabajadores hoy tomen su decisión.

Resulta que ahora, mientras tramitamos este proyecto, misteriosamente aparece la plata. Ahora, que vamos a tocar el negocio de la AFP, suben el ingreso familiar y suben el subsidio al arriendo. Pero déjenme decirles que el corazón de la propuesta del Presidente sigue siendo más endeudamiento.

Pido a los diputados que, por favor, hagan que gane la democracia y que no gane el lobby de los banqueros ni de las AFP. Escuchen a su pueblo; dejen de escuchar tanto a Larroulet, dejen de escuchar a los fanáticos de Jaime Guzmán , dejen a quienes han hecho de este gobierno el peor que hemos tenido en democracia, porque el salvavidas de plomo que están ofreciendo puede ser equivalente a los 30 pesos de octubre, y la gente ya no olvida.

Hoy, por favor, voten con el corazón.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Para plantear un punto de Reglamento, tiene la palabra, vía telemática, el diputado José Miguel Castro .

El señor CASTRO (don José Miguel) [vía telemática].-

Señor Presidente, lo que dijo el diputado Andrés Celis me parece de una gravedad enorme, no solamente por los dichos, sino también porque él no sabe si la familia estaba enterada o no de si le ha pasado algo al diputado. Ya lo hizo con la diputada Aracely y me parece gravísimo.

Por favor, ojalá se pudiese controlar en estos exabruptos cuando tiene la palabra. Seamos un poco más conscientes de que hay gente que nos está viendo y familias que también nos están viendo.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el señor Secretario, para explicar la situación del diputado Moreira .

El señor ROJAS (Secretario accidental).-

Señor Presidente, a nosotros nos informaron, a las 17:05 horas, tal como se lo señalamos a la Mesa en el momento oportuno, que el diputado Cristhian Moreira se había desmayado en el pasillo de acceso al hemiciclo.

De inmediato se cumplieron todos los protocolos. Lo llevamos al policlínico, donde él se está recuperando. No ha tenido necesidad de ir a ningún establecimiento hospitalario y tampoco lo ha decidido así la enfermería, y él ha señalado que probablemente en un rato más vuelva a la Sala.

Esa es la información oficial que nos entregaron.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Muchas gracias, señor Secretario. Tiene la palabra el diputado Amaro Labra .

El señor LABRA.-

Señor Presidente, lo que me resulta muy extraño es la estrategia que usan desde el diputado Coloma hasta los ministros Claudio Alvarado e Ignacio Briones , que es decir: “Miren, nosotros tenemos una mejor propuesta que esta”. Si lo que estamos discutiendo aquí es este proyecto, de manera que se tienen que referir a esta iniciativa.

Cuando el ministro Briones se refiere a este proyecto, dice varias cosas que no son exactas, porque lo que propone la iniciativa no pone en riesgo los fondos de las personas, ya que contempla la creación de un fondo solidario para compensar eso.

Este proyecto, además, establece un tope de retiro, de hasta 4 millones y tanto, equivalente a 150 UF, y tiene un mínimo. O sea, los diputados y diputadas que construyeron este proyecto se preocuparon de eso.

Entonces, cuando él habla de populismo, yo le pediría que se automirara primero y viera cómo está actuando para bajar este proyecto, tratando de demostrar cosas que están relacionadas con lo que sucederá en el futuro, en circunstancias de que las medidas han sido tomadas hace poco, de modo que no sabemos cómo van a resultar.

Ya tenemos experiencias, no visiones sobre el futuro, sino hechos concretos, respecto de medidas que no han resultado, las que se han tenido que ir transformando en un IFE 1, en un IFE 2 y posiblemente en un IFE 3, a pesar de las advertencias que aquí han hecho diputadas y diputados, quienes, a pesar de la mirada de él, al tratar de decir que los argumentos que están utilizando son populistas, tenían la razón.

Entonces, le pido, por su intermedio, que nos concentremos en esa discusión y que no se haga parafernalia ni marqueteo claramente populista.

Este proyecto, a mi parecer, cumple con lo que se necesita en este momento. Él citó que hay no sé cuántos miles de personas que tienen 6 millones de pesos en sus fondos de pensiones. Si ellas retiran el 10 por ciento, obtendrán 600.000 pesos, lo cual, en este momento, para cualquiera es mucha plata, salvo para alguien que ande planificando desde muy arriba y no conozca la realidad de este pueblo. Pero nosotros, que caminamos la calle, que conocemos cómo es la realidad de las ollas comunes y de nuestros barrios, sabemos que 600.000 pesos es mucha plata, aunque sea dividida en dos cuotas. Además, cabe señalar que durante años y años instalaron la idea de que eran fondos de las personas.

El capitalismo popular es un ejemplo fracasado. Este mismo sistema de AFP también está fracasado, pero siguen insistiendo en no cambiarlo. Y frente a este proyecto, que es un pequeño proyecto, que propone una manera de poder llevar recursos a quienes más lo necesitan, salen con tremendos argumentos.

Yo entiendo la referencia al siglo XIX. Claro que tenemos un Estado del siglo XIX, pero también tenemos aquí una organización del siglo XIX, que contempla un procedimiento casi monárquico. Por ejemplo, no se puede restringir el tiempo de intervención de los ministros, quienes cuentan con el derecho preferente para hablar, en circunstancias de que debiéramos ser casi iguales. El Poder Legislativo debiera estar casi a la misma altura que el Ejecutivo, y hemos sido incapaces de hacer eso.

Por esas razones, con mucho gusto votaremos a favor este proyecto de reforma constitucional, y no somos ni populistas ni poco libertarios. Por el contrario, queremos la libertad y tenemos amor por nuestro pueblo para defenderlo, así es que estaremos orgullosos de votarlo a favor.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Pablo Vidal .

El señor VIDAL (vía telemática).-

Señor Presidente, en primer lugar, no tengo ninguna duda de que hoy debemos aprobar este proyecto, para permitir a los trabajadores y trabajadoras de Chile que decidan si quieren disponer de una parte de “sus fondos” de pensiones.

Hoy son millones de personas las que están atentas a este debate. Son cientos y miles los mensajes que hemos recibido en terreno, en redes sociales, en los medios de comunicación. Son montones de dirigentes sociales en Maipú, en Tiltil, en Pudahuel y en cada rincón del país los que nos piden que, por favor, aprobemos esta iniciativa.

Por eso votaré a favor este proyecto, pero lo haré no porque encuentre que sacar los dineros de las pensiones sea en cualquier momento una buena idea. Si en Chile tuviéramos un verdadero sistema de seguridad social, que garantizara pensiones dignas a los adultos mayores, en ese caso sí que estos dineros serían sagrados e intocables. Pero estamos hablando de algo distinto: estamos hablando de retirar una parte de los fondos de un sistema de ahorro forzado, diseñado en dictadura, que no garantiza pensiones dignas, y en un momento excepcional en nuestra historia.

Espero que, junto con permitir este retiro excepcional de fondos, establezcamos un mecanismo mediante el cual el Estado garantice el derecho a la seguridad social a través del fondo solidario que como Frente Amplio hemos propuesto.

Hace unas semanas, el presidente de una AFP declaró: “Estos ahorros le pertenecen a los trabajadores, no a las AFP”. La misma AFP que él preside se manifestó de acuerdo con que se pueda retirar una parte de los fondos. No usaron, como algunos parlamentarios de Chile Vamos lo han hecho, como ejemplo a Perú o a Argentina. Miraron casos como el de Australia, de Nueva Zelanda, de Suiza o de Singapur.

El señor Larroulet hizo circular un video -al parecer también le mandó una minuta a los parlamentarios de Chile Vamos- en que aparecían economistas de oposición diciendo que retirar los fondos de las AFP no era una buena idea. Es una lástima que no les haya mandado el video completo, donde esos mismos economistas llegaban a la conclusión de que, dada la situación actual, no había otra opción. El gobierno del Presidente Piñera no nos dejó otra opción.

Hoy, el diputado Schalper decía que esto sería como meter la mano al bolsillo a los trabajadores; el diputado Coloma se preguntaba por qué la clase media va a tener que pagar la crisis con sus ahorros. Pero no pensaban ni dijeron lo mismo cuando se echó mano al seguro de cesantía tres meses atrás.

Hoy, la UDI fue a pedirle al ministro Briones que abriera la billetera. ¡Lo hizo hoy! Han pasado más de 100 días desde que se declaró el estado de excepción constitucional de catástrofe, ¿y recién ahora se vienen a acordar de la clase media? ¿Por qué lo hacen recién hoy? ¿Para salvar a las AFP? ¿Por orgullo? ¿Por ignorancia? ¿Por lealtad con el gobierno?

Lo que nos obliga hoy a estar dando este debate es la ceguera y tozudez de este gobierno y la obsecuencia de muchos de ustedes, parlamentarios de Chile Vamos, que malentendieron la idea de lealtad. Pero lo que es peor aún es que se equivocaron con quién tenían que ser leales. ¿Con qué cara le van a explicar a las personas que los eligieron que ustedes decidieron ser leales con el Presidente Piñera y no con ellos?

Hoy, el diputado Mario Desbordes reconocía que si no se hubiese iniciado este debate sobre el retiro de fondos, no se estarían habilitando algunas de las soluciones que ahora el gobierno propone. Pero, lamentablemente, el gobierno está llegando demasiado tarde, más de 100 días tarde, y no digan que no se los advertimos.

La semana pasada, Evópoli lanza la idea de postergar créditos hipotecarios, y el gobierno dice que es una buena idea. Hace más de tres meses, como Frente Amplio, presentamos un proyecto de ley para postergar el pago de créditos hipotecarios y también los de consumo, los créditos estudiantiles y las cuentas de servicios básicos, proyecto de ley que el Presidente de la República acaba de vetar.

Hoy, la UDI pide entregar el IFE a todos los chilenos. Bueno, la primera semana de abril propusimos una renta básica para el 80 por ciento de la población, y sobre la línea de la pobreza. ¿Y qué nos dijo la UDI?: “Irresponsables, obstruccionistas, se quieren gastar toda la plata, ojalá el gobierno no suba las 65 lucas, para que la gente no viva del Estado”.

¡Harto se demoraron en pegarse el alcachofazo! La gente está angustiada, está desesperada, necesita alivio, y nuestra principal responsabilidad es darle una respuesta al pueblo que nos eligió para representarlos.

¿No son ustedes los que defienden el derecho a elegir? Pues dejen que los trabajadores elijan, que ellos decidan. Si los trabajadores sienten que el IFE actual, que el seguro de cesantía y que las cajas de alimentos son suficientes, no van a retirar los fondos.

No hay mejor forma de saber si los apoyos que ha entregado el gobierno a la gente le permiten sobrevivir a la pandemia que este proyecto. Si las personas están tranquilas, no retirarán los fondos. Pero, por el contrario, si la gente está desesperada y angustiada, porque evidentemente las ayudas del Estado no han sido suficientes, sacará la plata.

¿Y cuál es la opción? ¿Decirles que no pueden sacar la plata? ¡Qué se jodan! ¡Qué sean responsables! ¿Responsables con qué? ¿Con sus futuras y miserables pensiones?

Tengamos mucho cuidado con las expectativas. Si logramos aprobar este proyecto, muchos trabajadores podrán sacar muy poco dinero, porque tienen muy pocos recursos ahorrados.

No le mientan a la gente. La crisis del sistema previsional chileno no se provocará por el retiro de fondos propuesto en este proyecto de reforma constitucional; las pensiones serán miserables con o sin esta iniciativa. Por eso, tenemos la obligación de construir un verdadero sistema de seguridad social para nuestro país, uno que garantice pensiones dignas.

Desde hace años venimos diciendo “no más AFP”, y hoy lo repetimos: “no más AFP”. No le vamos a dar la espalda a la gente que espera…

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado.

Tiene la palabra, por vía telemática, el diputado Álvaro Carter .

El señor CARTER (vía telemática).-

Señor Presidente, primero que todo, el sistema de las AFP está totalmente obsoleto. Hoy hemos escuchado las opiniones de dos vertientes: la de aquellos que dicen que no se debe abrir la puerta, porque esto sería como Venezuela o Cuba, y la de quienes dicen: “oiga, saque nomás, nada va a pasar”. Lo paradójico es que ninguno de los dos grupos vivirá esa situación, porque si Chile se volviera como Cuba o Venezuela, el primer grupo arrancaría rápidamente a Miami, y si al segundo grupo le tocaran sus ahorros, andarían llorando por los pasillos, como lo hacen hasta el día de hoy por la rebaja de las dietas parlamentarias.

Las medidas no han llegado a tiempo, no vamos a mentir. Aunque lo hemos pedido, se han demorado, y los únicos que sufren son los mismos de siempre.

Debo ser sincero: mi gobierno se ha equivocado. ¡Basta de equivocarse, ministros! No pueden estar tan desconectados. Si bien es cierto este proyecto es malo, más daña la actitud cerrada y elitista que tiene el gobierno.

Presidente Piñera , su gabinete nos impresiona con sus currículos, pero más nos impresiona la falta de calle de sus ministros. Para la implementación de políticas públicas introducen números en fórmulas, y lo que resulte, lo aplican a rajatabla. Si no funciona, para la casa, porque no es problema de ellos. El programa Excel no se equivoca.

En este caso, la derecha ha dado un mal ejemplo de lo que representamos. Somos una coalición de gobierno abierta al diálogo y a romper esquemas. No defenderemos porque sí un sistema previsional que tiene más de cuarenta años, que fue creado en otro tiempo y con otra lógica. Primero está la gente, luego la economía. Debemos ser responsables en lo económico, pero más aún en lo social.

Este proyecto, que sin duda es malo, es una reacción a la falta de empatía con la realidad, y, obviamente, la izquierda intenta aprovechar esta situación con miras a las próximas elecciones. Venden la idea de que entregarán el 10 por ciento de los fondos previsionales a los cotizantes, pero no dicen cómo se recuperarán. La izquierda dice que los trabajadores no deben pagar esta crisis, pero -adivinen- este proyecto hace que pase justamente eso. Obviamente, estamos hablando de los mismos creadores de películas exitosas, como “diputados del 1 por ciento”, “El Congreso on tour”, “Viajeros por el mundo”, o la última película con éxito de taquilla: “Medidores de la luz: no sé lo que voté”.

¿Ustedes confiarían en que no hay letra chica o cálculo político detrás de esta posición de la izquierda?

Estoy profundamente decepcionado de esta administración, por no entender las necesidades de la clase media. Ayer enviamos una carta al Presidente Piñera para pedirle que entregara más beneficios, porque, de lo contrario, nos veríamos obligados a tomar la última opción: dañar los ahorros. En todo caso, aclaro que lo que planteo no significa que no estemos de acuerdo en modificar el sistema de forma urgente.

El gobierno escuchó la propuesta que hicimos un grupo de parlamentarios. A muchos nos apuntaron con el dedo o nos criticaron, pero fue la piedra angular para que varios técnicos entendieran que la economía no se construye sobre números ni menos viendo la necesidad desde la autopista Costanera Norte ; la economía está para mejorar la calidad de vida de la gente.

Por eso, los invito a pensar no como la escuela de Chicago, sino como la gente de la calle, que necesita ayuda, que busca emprender y sacar adelante a su familia.

En estos momentos debo hacer un reconocimiento a la entonces Presidenta Michelle Bachelet , quien creó el pilar solidario en el entendido de que había pensiones de miseria. Nosotros deberíamos haber tomado ese ejemplo y hacer un esfuerzo similar, que es tan necesario.

El proyecto de ahora es malo para el futuro de las pensiones, pero ha sido culpa de la indolencia de nuestra élite.

No soy de Harvard ni de Cambridge, sino de un colegio subvencionado e hijo de este sistema. Mi familia no es millonaria, mis amigos no son influyentes ni soy de la élite económica de este país, pero entiendo mucho más los problemas y las penurias de la gente que ustedes, que están dentro de su zona de confort y refugiados en una planilla Excel.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, por vía telemática, la diputada Camila Rojas .

La señorita ROJAS (doña Camila ) [vía telemática].-

Señor Presidente, primero que todo, saludo a la coordinadora de trabajadores y trabajadoras No + AFP, que durante los últimos años ha llevado adelante esta lucha para terminar con el actual sistema previsional y construir un verdadero sistema de seguridad social para nuestro país, y agradezco la colaboración de la Fundación Sol. Mi presentación se basa en los datos que han trabajado ambas instituciones.

Primero, voy entregar una información sobre la rentabilidad del sistema de capitalización individual. Entre 1981 y 1990, la rentabilidad de las AFP fue de 12 por ciento; entre 1990 y 2000, de 9,9 por ciento; entre 2001 y 2010, de 5,7 por ciento, y entre 2011 y 2019, la última década, de 4,8 por ciento. Es decir, va cayendo en picada. Por ello, si se nos va a hablar de la rentabilidad, estaría bien bueno que se consideraran estos datos.

Segundo, ¿qué pasará con las futuras pensiones? Hemos escuchado a varios diputados, en particular al diputado Melero , y a ministros decir que, si se aprueba el retiro del 10 por ciento de los fondos previsionales, las pensiones estarán muy por debajo de lo que deberían estar o que habrá una disminución muy significativa en los ahorros, según indicó el diputado Auth . Lo cierto es que con 50 millones de pesos en ahorros se alcanza un promedio de 200.000 pesos como pensión.

¿Cuántas mujeres alcanzan ese monto acumulado cuando están al borde de jubilar? Solo el 8 por ciento de ellas. ¿Cuántos hombres alcanzan ese monto acumulado cuando están próximos a jubilar? Solo el 23 por ciento.

Actualmente, el 50 por ciento de las personas jubiladas recibe una pensión de vejez autofinanciada menor a 150.000 pesos.

¿Qué pasaría si las personas pudieran sacar el 10 por ciento que propone el proyecto? Pongamos dos ejemplos: primero, el de un hombre de cincuenta años que ha ahorrado 23 millones de pesos durante treinta años de trabajo, sin lagunas previsionales y habiendo cotizando alrededor de 60.000 pesos mensuales, que es lo que corresponde a un sueldo un poco mayor de 600.000 pesos mensuales. En este caso, él podría retirar 2.300.000 pesos. Sin retiro del 10 por ciento, su pensión sería de 242.997 pesos; con retiro, de 222.791 pesos.

Como se observa, estamos hablando de 20.000 pesos de diferencia si la persona pudiese retirar los 2.300.000 pesos, equivalentes al 10 por ciento de sus ahorros previsionales.

Segundo ejemplo, el de una mujer de cuarenta y cinco años que ha ahorrado 11 millones de pesos, probablemente con lagunas previsionales, como sucede en el caso de la mayoría de las mujeres, ya que además deben realizar labores domésticas y de cuidado de los hijos. Ella podría retirar 1.100.000 pesos si se habilitara ese retiro. ¿De cuánto sería su pensión si existiera ese retiro? De 96.590 pesos. ¿Y si no hubiera retiro? De 103.888 pesos. O sea, la diferencia es inaudita.

Pongo esos dos ejemplos que nos entrega la Fundación Sol, porque me parece clave que esta discusión se dé con la verdad.

En consecuencia, como han manifestado varios diputados, que no se diga que esto sería terrible para el futuro y que ellos están pensando en los trabajadores, en el mañana, y que no estamos con esa misma disposición.

Como han señalado los diputados del Frente Amplio, esta no es la fórmula que nosotros quisiéramos, porque estamos contra el sistema de las AFP y lo que queremos es una verdadera seguridad social. Lo cierto es que con las medidas planteadas por el gobierno hasta ahora no hay solución.

En conclusión, el retiro impactará entre 2.000 y 20.000 pesos las futuras pensiones. Que lo sepa cada uno de los cotizantes: si una persona retira el 10 por ciento de sus fondos previsionales, su pensión futura podría ser menor en un monto de entre 2.000 y 20.000 pesos, no como dijo el diputado Luciano Cruz-Coke , quien señaló que sería de 20 por ciento.

Con el retiro de ese 10 por ciento, la baja en las pensiones será marginal, porque el ahorro previsional de los chilenos es muy bajo. Tenemos ahorros bajos porque los sueldos son bajos. Con o sin retiro, las pensiones seguirán siendo bajas o de miseria, como se ha reiterado, porque el sistema está quebrado.

Por lo tanto, las hipótesis de los miembros del gobierno y de los diputados de Chile Vamos que están apoyando para que el proyecto no sea aprobado se caen como un castillo de naipes.

No mientan; vamos con la verdad por delante.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, por vía telemática, el diputado Raúl Saldívar .

El señor SALDÍVAR [vía telemática].-

Señor Presidente, aunque parezca un lugar común, la pandemia ha desnudado la realidad social de nuestro país, caracterizada por su total desigualdad, la que se acentuará mucho más. Una realidad que algunos alegaban no conocer.

Los apoyos, evidentemente, no han sido suficientes. Hemos visto un gobierno que ha actuado con una lógica y un perfil gerencial. Este gobierno ha observado las políticas públicas tal como las ve un gerente: como oportunidades de negocio, no como factores de superación de las desigualdades.

Se dice que el retiro de un porcentaje de los fondos de pensiones puede ser perjudicial, pero la verdad es que en Chile la clase media y quienes se ubican más abajo viven en medio del peligro de no poder cumplir sus compromisos económicos de distinta naturaleza. Por lo tanto, si bien esto tiene un costo -por cierto que lo tiene-, miles de chilenos están dispuestos a asumirlo, porque en su vida cotidiana no es extraño que enfrenten situaciones de este tipo. Aun más -digámoslo con todas sus letras-, el costo de la pandemia va a ser pagado por los trabajadores.

Está claro que el proyecto que discutimos se aleja de la lógica con la cual ha actuado el Ejecutivo; eso es cierto. La decisión que vamos a tomar dista mucho de lo que el Ejecutivo piensa, siente y cree respecto de cómo debe brindar ayuda a los chilenos y a las chilenas. La decisión que hoy tomemos tiene que ver con el apoyo a los trabajadores del país y a sus familias para romper la brutal asimetría encarnada en la ostensible desigualdad, que no solo se observa, sino que se vive a diario, cotidianamente, por millones de chilenos y chilenas. Asimismo, somos testigos de la desigualdad de las soluciones propuestas por el gobierno, que tienen una fuerte carga proempresarial.

Para ilustrar lo que señalo, respecto del propósito de los apoyos del gobierno, hay que decir con claridad y con plena objetividad que, por ejemplo, el ingreso familiar de emergencia no ha sido entregado en forma precisa; su distribución ha sido absolutamente imprecisa. En mi región -quiero ser claro-, en algunos casos el ingreso familiar de emergencia no ha llegado al jefe de hogar, sino a uno de sus hijos, que es menor de edad. Así de erróneo ha sido el sistema.

Por otro lado, el Registro Social de Hogares no es suficiente para caracterizar a la clase media, que es muy heterogénea. El Registro solo contempla ingresos, no egresos. Ocurre que hay egresos importantes dentro de una familia, como créditos hipotecarios o créditos universitarios. Ese es un tema que se debe corregir para perfilar de mejor manera los apoyos.

Mientras se pretende privar del 10 por ciento a los cotizantes y sostenedores del sistema -los cotizantes son los verdaderos sostenedores del sistema de AFP-, estos verían con angustia cómo las AFP podrían eventualmente concurrir al salvataje de las grandes empresas del país, utilizando los recursos que se le niegan a los trabajadores, sin siquiera considerar su opinión.

Es legítimo, entonces, preguntarse qué defienden el gobierno y el oficialismo en este decisivo momento. Se aferran a un modelo que, pese a su fracaso, intentan conservar intacto, vistiéndolo de exitoso en virtud de la magia de los promedios.

Esa situación debe inducirnos a pensar con honestidad en un auténtico sistema de seguridad social, en el que prevalezca la solidaridad, dotado al mismo tiempo de integralidad y con la certeza de que la persona recibirá una pensión digna, independiente de la capacidad de ahorro individual, y no poner el esfuerzo de los trabajadores al servicio de la capitalización de unos pocos, maximizando las utilidades de los dueños del país. Ese capital, el de los dueños del país, no se toca, y cuando se debate, como hoy, el pánico cunde en los pasillos del Congreso. Llega a ser patético el modo en que se buscan estrategias para detener y evitar que prospere…

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado.

Tiene la palabra el diputado Miguel Ángel Calisto .

El señor CALISTO (vía telemática).-

Señor Presidente, por su intermedio saludo a los ministros presentes.

Qué duda cabe de que hoy estamos frente a una discusión importante para el país. Estamos discutiendo sobre la posibilidad de retiro de un porcentaje de nuestros fondos previsionales.

El proyecto autoriza, a raíz de la emergencia provocada por la covid-19, a los afiliados del sistema de AFP a retirar, por única vez, hasta el 10 por ciento de sus fondos acumulados en las cuentas de capitalización individual. Dependiendo de cada caso, el monto fluctuaría entre un millón de pesos -la totalidad de sus ahorros si el afiliado tiene menos de un millón de pesos- y un máximo de 4.300.000 pesos.

Además, se crea un fondo colectivo solidario de pensiones, financiado con aportes de los empleadores y del Estado, el que financiará los complementos de pensiones necesarios producto de los montos retirados, como mecanismo evidentemente compensatorio para evitar las bajas pensiones futuras, argumento con el cual algunos nos han amenazado en esta discusión. En lo personal, el proyecto me parece absolutamente razonable y responsable, porque busca entregar una ayuda extraordinaria y por única vez.

Hoy más que nunca el Estado debe volcarse a su principal rol, que es responder a las necesidades de la persona humana, ayudar a quienes hoy lo están pasando mal, por sobre los intereses económicos y por sobre los intereses ideológicos.

El proyecto está acotado a la situación particular que estamos viviendo y a las graves consecuencias económicas que están afectando a cientos de familias humildes y de clase media, una clase media tremendamente empobrecida y gravemente endeudada.

La situación por la que está pasando la clase media es preocupante y tremendamente dolorosa. La clase media está formada por aquellos que no reciben beneficios de gratuidad universitaria ni becas de ningún tipo, y que quedan fuera de los bonos, porque su Registro Social de Hogares lo supera. Sin embargo, de forma paralela, deben seguir cumpliendo mensualmente con todas sus obligaciones, por ejemplo, con el pago de sus dividendos y de sus deudas. Lamentablemente, muchos de sus emprendimientos están quebrando. Personas de clase media han quedado absolutamente al desnudo frente a la pandemia. Por eso, esta alternativa es una apuesta principalmente para la clase media.

¿Por qué llegamos a esta discusión? ¿Por qué llegamos a discutir algo que debió ser la última opción? Porque, lamentablemente, el gobierno no ha llegado con las suficientes soluciones para responder a la realidad que hoy vive el país. ¡Para qué hablar de zonas extremas, como Aysén!

Primero fue el bono covid-19, un pequeño parche que alcanzó a unas pocas familias, pues la gran mayoría no lo recibió.

Luego vino el ingreso familiar de emergencia, un beneficio absolutamente restrictivo, entregado a través del mecanismo del Registro Social de Hogares, que claramente fracasó, y que descontaba, además, por tener a un pensionado dentro del grupo familiar.

Para qué vamos a hablar del Fondo de Garantía para Pequeños Empresarios (Fogape). Para los emprendedores, la postulación tiene un nivel de burocracia impresionante. Además, deja fuera del beneficio a todos aquellos que están en Dicom. ¡Qué emprendedor no está en Dicom a estas alturas del año y en estas circunstancias!

Por último, se propuso una batería de proyectos que implican más endeudamiento. ¿Por qué queremos endeudar más a la gente, tomando en cuenta el grave nivel de endeudamiento que tenemos los chilenos?

Por todo lo anterior, brindo mi apoyo al proyecto. Me parece que es muy importante, aunque creo que estamos eludiendo la discusión de fondo, que por cierto ya va a llegar. Evidentemente, tenemos que ver cómo abrir la competencia para que ingresen nuevos actores que compitan con las AFP, o como quiera que se llamen estas en el futuro. Tenemos que incluir a una entidad estatal que participe en este debate, para que nosotros podamos poner allí nuestros fondos si así lo queremos.

¿Cómo responde el Estado en su rol -que no debe eludir- respecto del aporte que debe hacer para mejorar las pensiones futuras? ¿Por qué no garantizar -es un tema de humanidad- que personas que sufren cáncer o alguna otra enfermedad terminal, que tienen 80 millones o 100 millones de pesos en sus cuentas previsionales de ahorro, puedan retirar sus ahorros para compartir sus últimos días junto a su familia?

Creo que esa es una decisión personal. Yo apelo a la libertad, tal cual lo hacen los defensores del modelo.

Por lo tanto, desde la región patagónica de Aysén, reitero, apelando a la libertad de cada ciudadano y tomando en cuenta el momento de crisis que vivimos, que soy partidario absolutamente que de manera responsable se pueda retirar un porcentaje de los fondos previsionales, con un mecanismo compensatorio que no permita bajar las pensiones futuras.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, por vía telemática, la diputada Gael Yeomans .

La señorita YEOMANS (doña Gael ) [vía telemática].-

Señor Presidente, sin ningún espacio para dudas, votaré a favor de esta iniciativa, pero creo que es importante volver a los hechos y a las razones de por qué estamos dando hoy este debate.

Acá se cruzan dos hechos evidentes: por un lado, la realidad ineludible del fracaso de las AFP en el objetivo de entregar pensiones dignas a las personas, y, por otro, el fracaso de una estrategia que consideró razonable que la gente no recibiera apoyo en medio de una pandemia. Esa estrategia la expresó con brutal honestidad la diputada Hoffmann cuando dijo: “No queremos que la gente -repito: en medio de una pandemia- dependa del Estado”.

Esos dos fracasos hoy se pagan caros, y el gobierno es responsable, porque hubo opciones que se plantearon una y otra vez. Fuimos especialmente insistentes con una salida: una verdadera renta básica de emergencia, que llegase sobre la línea de la pobreza y que también permitiese cubrir a los sectores medios. Sin embargo, se negaron una y otra vez a ello.

La ciudadanía, indignada y angustiada por esa situación, ofreció esta salida que estamos discutiendo. Como nadie, fuera del gobierno, consideró que sus propuestas fueran suficientes, el retiro ganó impulso, y como el gobierno solo despotricaba y atacaba la medida, pero sin ofrecer absolutamente nada, tuvo que sacar improvisadamente algunas iniciativas.

¿Cuál fue la propuesta de fondo? Que la gente, ya sobreendeudada, se endeude todavía más para enfrentar esta crisis. Si llegamos hasta acá, es plena responsabilidad del gobierno; no puede sacarse ese peso, por más que lo intente.

¿Qué quieren que haga la gente en esta circunstancia excepcional, si ustedes no estuvieron disponibles para entregar aportes directos? ¿Qué quieren que haga? En sus discursos parecen no tener conciencia de la dimensión y de las consecuencias que ha tenido esta crisis en la gente.

Indiscutiblemente, el peor gobierno de los últimos treinta años fue el que nos llevó a estar dando hoy esta discusión. Lo que más da rabia en esta discusión es ese doble estándar brutal que tienen sectores de la política, que ha hecho que el Congreso Nacional esté en el piso frente a la ciudadanía y que hace que nada de lo que digamos parezca tener algún grado de verdad.

¡Por favor! Los mismos que se han negado durante décadas a terminar con el nefasto sistema de AFP, los que no dijeron nada respecto de las millonarias pérdidas de los afiliados en este tiempo, los mismos que nos dicen que la gente no puede recibir apoyo en medio de una pandemia, esa misma gente ahora nos dice: “Oye, pero tenemos que cuidar las pensiones futuras. Nos oponemos a esto, pero ahora sí que vamos a mejorar las pensiones. No seamos irresponsables”. ¡Perdón, pero nadie les cree!

Por eso, aunque no sea siempre necesariamente así, todo parece indicar que lo que está detrás es la defensa de los intereses y de las ganancias de un sistema que ha sido tremendamente beneficioso para unos pocos y tremendamente dañino para las pensiones de la inmensa mayoría del país.

Aquí las caretas se han caído con brutalidad. Por ejemplo, Juan Sutil, el presidente de la CPC, dice que las AFP no se tocan porque son sagradas. Discúlpeme, pero, ¿qué es eso? ¿Por qué habla como si la plata de las AFP fuera de él? ¿No era, según este sistema, que los propietarios de los fondos de pensiones era los trabajadores?

El ministro Briones dijo que no había más recursos para aumentar las ayudas, y ahora al parecer sí había plata. Lo que faltaba era voluntad política.

Por su parte, la ministra Zaldívar , como ministra del Trabajo y Previsión Social, es una excelente vocera de los gremios empresariales, porque no tuvo ningún pudor en decir que la gente no puede utilizar los fondos de pensiones, pero que la plata de las pensiones sí estaba disponible para las grandes empresas. “Quédate con quien te cuida, como el gobierno cuida a las AFP”, dicen por ahí, porque con la reforma del sistema de pensiones del gobierno las sigue protegiendo, dejándolas intactas, con la consecuencia de mantener pensiones indignas. Para colmo, justifican de manera engañosa, que se oponen a este retiro porque afectaría a las jubilaciones futuras, pero la Fundación Sol hizo una proyección que señala que el retiro del 10 por ciento impactaría entre 2.000 y 20.000 pesos las pensiones futuras.

Por todo eso, no tenemos dudas en respaldar el proyecto con una modificación que ya está aprobada, porque es importante mirar al futuro y avanzar realmente hacia un sistema de seguridad social.

En la vida hay que elegir. Ya han sido demasiados años de defender supuestamente la humanidad, de llorar porque todo el mundo está muy mal, pero, al final del día, nunca se queda mal con nadie. Y como en la vida hay que elegir, nosotros elegimos la protección, el cuidado, el hacerse cargo, mejorando las propuestas frente a la nula opción de alternativas.

Por eso, avancemos ya hacia un nuevo sistema de pensiones y hacia un Estado garante que sí se haga cargo de cuidar a las personas.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, por vía telemática, la diputada Ximena Ossandón .

La señora OSSANDÓN (doña Ximena) [vía telemática].-

Señor Presidente, la verdad es que hoy estamos ante una discusión tan seria que yo no voy a esconderme y voy a dar la cara también.

A mí me seduce la idea de sacar el 10 por ciento de los fondos de las AFP, pero no voy a mentir: creo que igual tenemos que darle vueltas al tema y hablar de verdad.

Esta es plata fresca, contante y sonante, que podría traer alguna solución rápida a miles de personas que lo están pasando muy pero muy mal. Podría, en algunos casos, ser un alivio. Sé lo que está ocurriendo en las poblaciones, en los condominios y en las villas de este país. No lo ando diciendo, pero me ha tocado estar en muchas partes de mi distrito. Al igual que todos, me imagino que les llegan mensajes al teléfono, llamadas y mensajes a través de las redes sociales. Uno siente esa presión diaria de las personas que están clamando con toda razón por ayuda, independientemente de donde vengan.

A mis redes la gente me manda fotos de sus despensas vacías, de los niños alimentándose, de las distintas ollas comunes que hay en mi distrito, y, realmente, esto ha sido muy duro.

Podría decir que el fin justifica los medios y votar inmediatamente a favor de este proyecto; me podría sumar a la mayoría y ganarme un aplauso tal vez un poco fácil, porque, claramente, de acuerdo a las encuestas, el 85 por ciento de las personas está a favor de este proyecto.

Aclaro, eso sí, a quienes me están escuchando, que no tengo ninguna intención de defender a las AFP. Espero que la reforma de pensiones que se está tramitando siga avanzando, la cual se hace cargo de varios de los abusos históricos que ellas han cometido, pero siento que como parlamentaria debo poner otros elementos sobre la mesa. Tengo que pensar en las personas que represento, pero pensar de verdad. Tengo que pensar en su presente y también en su futuro, el que puede ser más angustioso de lo que están viviendo hoy.

Pocas veces he estado frente a un dilema tan complejo. Hay muchos, pero muchísimos elementos en juego. Quiero decir acá, con toda la honestidad del mundo, que no me gusta como concepto que la gente saque plata de sus cuentas individuales de jubilación para ocuparlas en esta emergencia. Me es curioso, de verdad muy curioso, que la oposición, la izquierda, esté de acuerdo con esto. Es paradójico que hoy en la izquierda uno escuche expresiones como “robo del Estado”, el tema de la propiedad privada, y usar muchos, pero muchos conceptos que son propios del neoliberalismo.

El Estado, pienso, debe responder y debe estar a la altura. Pienso -estoy convencida de ello- que las platas que van a ayudas sociales en el marco de esta emergencia no deben salir aún de las AFP. Y quiero ser más clara aún: sabemos cuándo empezó la pandemia, pero no sabemos cuándo terminará, ni en qué condiciones económicas vamos a dejar el país.

¿Qué le vamos a decir a las personas si este proyecto avanza? La verdad, agradezco la sinceridad de muchos diputados en reconocer que la idea es terminar con el sistema de pensiones, porque muchos así lo han dicho. Los entiendo y los comprendo. Sin embargo, creo que debemos ser sumamente responsables y decirles a las personas que su futuro y su jubilación se van a ver realmente mermados.

Algunos han dicho algo sobre un mecanismo compensatorio, pero eso no existe. Al menos los dos últimos diputados que intervinieron dijeron algo al respecto. Cuando una persona vaya a retirar su 10 por ciento, creo que, de alguna forma vamos, a estar sembrando frustración.

Las últimas propuestas que ha hecho el gobierno van en el camino correcto, pero desgraciadamente son insuficientes, y para eso estamos nosotros: para mejorar las propuestas.

Mi propósito -y me imagino que el de muchos parlamentarios- es que al final las personas, cuando termine todo esto, saquen la cuenta y entiendan que el Estado les dio mucho más que el 10 por ciento que hoy quieren retirar, y sin tocar sus jubilaciones. Personalmente, me la voy a jugar por eso: por que al final los chilenos sientan que fueron acogidos y apoyados por el Estado.

Repito lo mismo que vengo diciendo desde el principio: primero busquemos recursos que no sean de los trabajadores y, luego, exploremos otras opciones.

Yo sigo abierta a escuchar más y mejores propuestas del gobierno; estoy segura de que ellos lo pueden hacer mucho mejor.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Gastón Saavedra .

El señor SAAVEDRA (vía telemática).-

Señor Presidente, la gran pregunta que nos hemos hecho todo el día es: ¿por qué estamos discutiendo esto? ¿Por qué llegamos a esta condición? Simplemente, porque tenemos un país que tiene problemas estructurales de fondo, que no tiene seguridad social, que no tiene un apoyo cierto y concreto para la clase media. Si no tiene seguridad social, es porque no existe un sistema de pensiones que garantice buenas pensiones, porque en su momento se nos prometió una tasa de reemplazo cercana al ciento por ciento del sueldo activo.

Lamentablemente, tengo que decirles que eso no es así. En Chile, las mujeres tienen una tasa de reemplazo del 8,4 por ciento y los hombres, de 24,7 por ciento. Basta de decir que vamos a mejorar; acojamos lo que dice la OIT en su Convenio 128, de 1967, que establece un estándar del 45 por ciento. Ese es un compromiso para avanzar, no las especulaciones que han hecho todo el día en el Congreso los ministros del Presidente Piñera, persiguiendo los votos para alterar lo que la comunidad está esperando.

El 85 por ciento de los chilenos espera de nosotros un comportamiento notable como parlamentarios, porque representamos sus intereses. La clase media se siente desamparada. De ella son parte aquellos que, con la ley de protección del empleo, condenamos a congelar su relación laboral y a usar las platas de los fondos individuales que ellos ponen, para cobrar el subsidio de cesantía en forma decreciente. ¡Eso hicimos!

Seguramente, la clase media también es parte del 1.500.000 chilenos que están cesantes, y ahora cuando ellos piden, porque están en una condición deplorable, porque se terminó su emprendimiento, porque están con el hijo cesante, porque en muchos casos no tienen cómo pagar el arriendo, surge un bono de arriendo, pero que no está escrito en ninguna parte, como en muchos de los casos en que se han dicho cosas, pero no se han resuelto.

Entonces, cuando en su momento se propuso al gobierno establecer un ingreso básico universal que superara la línea de la pobreza, para dar con él tranquilidad a la clase media, ¿qué nos respondió? Un ingreso familiar de emergencia de 65.000 pesos, insuficiente y restringido a un grupo que quedó absolutamente […].

Esta es la oportunidad que tenemos de reivindicarnos como representantes de la ciudada- nía, de esas personas que confiaron en nosotros. A ellas permanentemente les andamos golpeando la puerta para conseguir el voto. Por lo tanto, hoy ellas requieren apoyo de aquellos que las abrazan, de aquellos que se sacan las fotos y que las visitan para tomar té. Ellas requieren pleno apoyo y que, además, sepamos lo que viven muchas de aquellas familias.

Estuve en Hualpén con Juan Rodríguez Moreno , dirigente de una población de clase media, quien me dijo que en la esquina vivía una señora que es de derecha y costó un mundo hacerla entender que tenía que dejar a un lado la dignidad, porque no tiene qué comer. Entonces, surge el apoyo, la canasta familiar solidaria, las amasanderías populares, como las que tuvimos en los años 80, cuando tuvimos 30 por ciento de desempleados, y con el ministro Büchi haciendo y deshaciendo en la Hacienda del país. Asimismo, surgen los comedores populares y nuevamente las ollas comunes. En ese estado nos encontramos.

Allí -sepan ustedes- va nuestra clase media a buscar su almuerzo para poder subsistir. Esa clase media y esas familias, que son millones en el país, requieren hoy de nosotros, requieren que nos preocupemos, requieren que nuestro enfoque sea protegerlas, cuidarlas y ayudarlas a cruzar este difícil momento que vive todo el país, pero particularmente aquellos que son parte del rigor de un modelo que excluye, que segrega y que condena a vivir en desmedro a ese sector de la población.

Por lo tanto, los socialistas vamos a votar con plena convicción de que estamos emprendiendo un nuevo camino de protección social y de ayudar a quienes más necesitan, a partir de sus propios recursos, y eso tenemos que entenderlo y, de una vez por todas, zanjarlo en el país.

Votaremos con plena convicción a favor de este proyecto.

He dicho.

-Los puntos suspensivos corresponden a interrupciones en la transmisión telemática.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Issa Kort .

El señor KORT.-

Señor Presidente, mucho se ha dicho en este debate. Ha sido un debate intenso y lleno de pasiones, pero, lamentablemente, también lleno de errores. Por eso, lamento que a partir de una reforma se haya construido un debate instrumental. ¿Y por qué creo que es instrumental? Porque a partir de la crisis profunda, social, económica, sanitaria y cruda, como la que enfrenta nuestro país, se ocupa esto como una posibilidad de hacer una reforma ideológica.

El objetivo final de este proyecto presentado por la oposición no es otro que derribar un sistema de pensiones. ¿Pero qué hacen? Ocupan la tristeza y la desesperación de la ciudada- nía; eso es faltarle el respeto a la gente y a su dignidad. Por eso hay tiempos y tiempos: tiempos para generar debates ideológicos y tiempos para generar debates para ir en ayuda de la clase media y de la gente que más lo necesita. Pero eso no es lo que está sucediendo esta tarde.

¿Cuál es el objetivo real? Como lo hemos dicho, iniciar el quiebre o la fractura de un modelo que plantean que no es conveniente, y es legítimo que existan diferencias, pero lo que me llama la atención –insisto- es que ocupen esta coyuntura para hacer reformas ideológicas.

¿Cómo lo hacen? Generando expectativas en la ciudadanía. Construyen expectativas que son falsas. ¡Por favor, digamos las cosas como son! Y si no sabemos -porque algo que ha demostrado esta crisis es que nos hemos llenado de expertos sanitarios, financieros, sociales y económicos-, debemos oír a quienes dicen tener conocimientos al respecto, y no los clasifico en de derecha o de izquierda, porque hay personas y exministros de Hacienda de izquierda y personas de la derecha que han planteado que esta reforma es mala, que termina por perjudicar a los trabajadores.

Es tiempo de que el Estado solucione los problemas de la gente y no de que exijamos a la gente ocupar en el presente sus ahorros para el futuro. Por eso quiero recocer, valorar y agradecer la gestión del gobierno y de los ministros Claudio Alvarado e Ignacio Briones , que han tenido una actitud responsable: ellos han ido sumando y han hecho una oferta seria, constructiva y realista, que se puede llevar a cabo.

Por eso, creemos que esta crisis, lamentablemente, se ocupa para hacer reformas ideológicas, y eso no corresponde.

Con total respeto a las diferencias, pero con libertad y convicción, votaré en contra de esta reforma.

He dicho.

El señor GONZÁLEZ, don Rodrigo (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, en forma telemática, el diputado Raúl Leiva .

El señor LEIVA (vía telemática).-

Señor Presidente, llama poderosamente la atención que, ante la crisis más grave de los últimos cien años, que ya lleva más de diez mil muertos informados en nuestro país, el gobierno no logre tomar conciencia de la agonía y la desesperación por la que atraviesan millones de personas, cientos de miles de familias de nuestro país.

Este proyecto de reforma constitucional justamente pretende ir en ayuda, en un salvataje urgente, de la clase media; de esa clase media invisibilizada, de esa clase media a la que no solo este gobierno, sino muchos gobiernos o ningún gobierno ha sido capaz de darle un apoyo directo y concreto. Son familias que están desesperadas. Se trata de personas que han sido incapaces, porque no tienen los medios debido a que han perdido su trabajo, su emprendimiento, de apoyar a su familia. Esta clase media son familias que no tienen, que son muy pobres para acceder a los créditos de la banca, y son muy ricas para acceder a los beneficios que entrega el Estado.

Por eso, si hemos llegado a la instancia de discutir el retiro de los ahorros, que entendemos que tiene externalidades negativas, es porque efectivamente el gobierno ha sido incapaz de entregar una propuesta clara y directa para ir en ayuda de esta clase media. No han sido capaces de proponer algo. Han hecho anuncios sobre el IFE y han dicho que van a presentar un proyecto ahora, pero no han ingresado ningún proyecto de ley; son solo anuncios.

Cuando en marzo pasado le dijimos al gobierno que había que llegar a un aporte mayor, nos contestó que no había más plata y cerró la puerta.

Esta clase media es la que no tuvo acceso al bono covid, no tuvo acceso al ingreso familiar de emergencia (IFE), no tuvo acceso al IFE 2.0, no tuvo acceso a los créditos Fogape; es gente que está desesperada, es gente emprendedora, son trabajadores. En suma, es nuestra clase media, que necesita un apoyo directo y concreto.

Por eso, llama la atención la ceguera del Ejecutivo. Son estas personas las que salieron a las calles en octubre a remecer al sistema político. Por eso, llama profundamente la atención que parlamentarios no entiendan. Por eso, el llamado es al oficialismo, para que entienda que ese remezón, que ese cerco, que ese llamado urgente y claro de la clase media a tener medidas concretas como esta, es necesario.

Por eso, hago un llamado a la sensatez a los diputados y diputadas del oficialismo; los llamo a que aprueben este proyecto, que es perfectible, por cierto, pero necesario.

Se acusa que es un proyecto sobreideologizado. Hace tres meses se tramitó en la Cámara el posnatal de emergencia, proyecto que se aprobó, oportunidad en la cual el gobierno nos acusaba de sobreideologizados, de romper un sistema. Pues bien, después de tres meses tuvo que correr ese cerco y aprobarlo.

Hoy hacen un lobby extraordinario con todos los parlamentarios, ofreciendo el oro y el moro. Llama profundamente la atención que un Ejecutivo, que un gobierno, que generalmente debe buscar acuerdos con la oposición para aprobar proyectos, hoy trate de buscar el rechazo de este proyecto con los partidarios del oficialismo.

Se necesita llegar a consensos y acuerdos.

Por eso yo, al igual que toda nuestra bancada, vamos a votar favorablemente, porque sentimos que es de toda justicia y necesario aprobar este retiro de fondos de 10 por ciento. ¿Sabe por qué, señor Presidente? Porque la gente está desesperada. Yo no estoy aquí para defender los intereses de las AFP ni de los grandes grupos económicos; estoy aquí para defender los derechos de aquella clase media, de aquella gente que nos ve y que nos pide, como representantes de ella, que seamos capaces de defender sus derechos y entregarle un apoyo.

Por eso, voy a votar favorablemente este proyecto, y hago un llamado a los diputados del oficialismo a que hagan lo mismo; a que seamos capaces de correr este cerco, este alambre de púas que tiene absolutamente atorada a una clase media que no tiene acceso a nada.

Si vemos que hoy se abren las puertas y el Ejecutivo ofrece es porque se están remeciendo los pilares de un sistema abusivo y lleno de privilegios, como son las AFP, la banca y las isapres.

Por eso, apruebo el retiro del 10 por ciento, y reitero mi llamado a los parlamentarios de Chile Vamos a que no se dejen presionar y también aprueben este proyecto.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado don Guillermo Teillier del Valle .

El señor TEILLIER (vía telemática).-

Señor Presidente, las personas que hace cuarenta años tenían veinte o treinta años de edad, que son los pensionados de hoy, seguramente recordarán cuando José Piñera , en cadena nacional, en el mes de noviembre de 1980, señaló que todo trabajador dependiente deberá aportar mensualmente un 10 por ciento de su remuneración para incrementar su fondo individual de capitalización obligatoria. Una verdadera pistola al pecho de los trabajadores bajo la dictadura de Pinochet.

Habló también, el señor Piñera , de un fondo individual donde lo ahorrado será exclusivamente de cada trabajador y el monto de la jubilación, al término de su vida laboral, en ningún caso será menor al 70 por ciento de su última remuneración.

Han pasado cuarenta años y el país entero ve que la realidad es muy distinta. Las palabras del señor Piñera eran una falacia, como lo son hoy los argumentos con que se sigue defendiendo el sistema de AFP, los mismos argumentos falaces que hoy se entregan para oponerse a la aprobación de este proyecto.

María Ojeda , una profesora de educación básica, al ver cuánto seria su pensión, lo miserable que sería, planteó: “Yo quiero retirar todos mis fondos previsionales. Me sirven más que recibir esa miseria”.

Sin embargo, la Corte Suprema, a pesar del reconocimiento de que los fondos son de propiedad de los afiliados, dispuso que el destino único y exclusivo consiste en el otorgamiento de pensiones. No obstante, los señores ministros agregaron que, frente a la pandemia, podrían reconsiderar su opinión.

De eso se trata, señor Presidente: de que las personas puedan, ante un estado tan excepcional como el que vivimos, retirar parte de sus fondos previsionales.

Francamente, creo que es una ofensa tildar de populista la exigencia, el legítimo derecho que tienen, el clamor de los millones de chilenos y chilenas que piden tener derecho al retiro de parte de sus fondos previsionales.

También creo que es una ofensa cuando se dice tan sueltamente que retirar fondos de las AFP constituye pan para hoy y hambre para mañana. Eso lo dijo un ministro. Yo le digo: “Pero, señor ministro, las personas se están muriendo hoy producto de la covid, están devastadas y pasan hambre a consecuencia de esta crisis. Usted sabe, por los propios datos de su gobierno, que hay más de 3 millones de trabajadores cesantes que están sin ingresos, y sabe, además, que hay desesperación”.

Por ejemplo, me salta a la palestra lo que pasa en Pedro Aguirre Cerda , la comuna con la tasa más alta de muertos.

¿Señor ministro, usted le va a entregar a los habitantes de esa comuna, y de todas las comunas populares de la zona sur de Santiago, el famoso préstamo que están ofreciendo ahora, a última hora, como una falacia para tener argumentos para decir que la derecha se va a oponer a este proyecto? ¿Le van a decir eso al 75 por ciento de las personas, de las familias que se encuentran endeudadas?

Dicen que se quiere evitar que los trabajadores sigan gastando recursos propios -¿y qué son estas deudas?-, que no quieren que se sigan endeudando, y que con este proyecto se va a favorecer a aquellos que tienen más recursos.

¿No les da vergüenza decir eso? Si son las AFP, los que son dueños y administran las AFP y las empresas que se nutren de estos fondos, los que han estado haciendo negociados con todo lo que los trabajadores imponen.

Por eso, anuncio que vamos a probar esta medida excepcionalísima y transitoria, y esperamos que en un futuro no lejano, con la conciencia arrolladora de los millones que sufren de esta desigualdad, podamos cambiar…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Juan Luis Castro González .

El señor CASTRO (don Juan Luis) [vía telemática].-

Señor Presidente, ha llegado la hora de la verdad. Son muchas horas de discusión, y estamos en el país en un momento crítico: 300.000 contagiados y 10.000 fallecidos. Chile es el sexto país del mundo en cantidad de casos de covid-19, lo que es un escándalo. No solo el mal manejo de la pandemia y no solo la salida del anterior ministro de Salud, sino también la pobreza han puesto claramente en evidencia que Chile ha tenido una desigualdad profunda durante largos años.

El estallido social de hace nueve meses señaló con claridad que la gente quiere un cambio de modelo y de sistema.

Hoy he escuchado discursos camaleónicos de diputados de derecha, que dicen representar a la gente y dicen entender los problemas de vulnerabilidad, pero que no son capaces de escuchar lo que la gente está pidiendo a esos representantes que somos nosotros: de una vez por todas, tener derecho a su plata, que con dificultad ha acumulado, y que muchas veces con injusticia ha sido usada a diestro y siniestro en capitales extranjeros durante décadas -más de cuarenta años-, en distintos mercados de capitales. Sin embargo, hoy le quieren negar la sal y el agua a los propios trabajadores que han cotizado.

Esto es culpa de que el gobierno ha sido “mano de guagua”, porque si desde el principio hubiera entregado los recursos a los sectores vulnerables y a la clase media, otro gallo cantaría y no estaríamos entrando ahora en esta discusión, que finalmente precipitó el propio gobierno.

Por eso, cuando van los ministros a desfilar al Congreso Nacional, a buscar el lobby y los votos, lo hacen por la desesperación, porque les estamos tocando el núcleo autoritario del origen de las AFP. Ya se decía: este modelo que el hermano del Presidente de la República ideó en plena dictadura, solo podía funcionar en dictadura, porque esta expropiación del dinero, esta usurpación desde un sistema de ahorro individual, se propició en esas condiciones.

Hoy, en Latinoamérica y en plena pandemia, a la clase media le ofrecen deudas. El Estado está convertido en prestamista; el Estado ahora está teniendo que entregar dinero para que después se lo devuelvan. ¡Por favor! Esta es una situación que irrita y provoca a la ciudadanía.

Por eso, todos esos que hablan de la libertad de la gente, pero le niegan la posibilidad de usar su plata, lo hacen claramente por una razón ideológica. Cuando el señor Longueira les manda cartas, desesperadas y angustiantes, a los señores de la UDI, pidiéndoles que por favor no cedan, lo hace porque estos son los principios y la doctrina que tienen ellos. ¡De qué estamos hablando! Claro, este es el origen del pinochetismo; está aquí presente, vivito y coleando, y salen a defenderlo y a atravesarse ante la voluntad ciudadana que quiere el cambio definitivo del modelo.

Por eso, cuando nosotros hoy decimos: “Sí, vamos a votar a favor, y estamos buscando los votos para ser mayoría -lo seremos-, y vamos a iniciar el cambio de modelo, tarde o temprano, para que las AFP dejen de existir en Chile y dejen de robar, como lo han hecho durante décadas en nuestro país”, lo hacemos porque la gente necesita vivir en paz y tener un sistema previsional solidario en serio.

Y eso, que ha sido tapado con un dedo, como si fuera una realidad que hoy nadie quiere observar, es la tarea que el gobierno nunca ha querido asumir. Por tanto, ese rechazo que hoy siente la mayoría del gobierno es precisamente por no querer rescatar la realidad dramática que vive nuestro país.

Por lo mismo, anuncio nuestro voto a favor, decididamente, para que el Estado cobre un protagonismo mucho más fuerte, el cual ha sido negado por el gobierno, porque le da miedo hablar del Estado y porque niega los recursos a la gente en forma directa, lo cual hoy nos tiene en esta discusión.

En justicia corresponde que quien ha cotizado tenga derecho a recoger entre un millón y cuatro millones de pesos, que es lo que propone el proyecto.

Por eso, para mí, este es el inicio de la caída del sistema y del modelo de las AFP. No dejaré de decirlo, porque ese es el anhelo que la ciudadanía nos ha encarnado. Hoy estamos a punto de dar un paso histórico, por fin, a pesar de los poderes fácticos que siguen operando en todos los lugares.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Rodrigo González Torres .

El señor GONZÁLEZ (don Rodrigo).-

Señor Presidente, esta es una discusión cuyo resultado espera todo Chile.

Hoy, el Parlamento chileno tiene una tremenda oportunidad de no decepcionar y de recuperar la confianza perdida, si es capaz de escuchar el clamor de una inmensa mayoría de ciudadanos, que no entenderían por qué, después de que se les ha dicho tanto tiempo que son propietarios de sus fondos de pensiones, que son sus propios recursos, no pueden retirarlos ni pueden hacer uso de ellos porque están secuestrados por los grupos económicos a través de las AFP.

Al menos ahora, cuando hay tanta angustia y miedo, cuando hay hambre y temor por la vida, cuando hay una descomunal cesantía, y cuando la inmensa mayoría ha perdido una parte de todos sus ingresos, es legítimo y necesario que los chilenos puedan usar sus propios fondos por una vez y solo en un 10 por ciento. No se van a desfondar las AFP con esto.

¿Es algo tan extraordinario que las chilenas y los chilenos estén pidiendo esto de manera inmensamente mayoritaria? No, porque el Estado no ha sabido darles la ayuda social necesaria, porque el estado de pandemia se ha prolongado innecesariamente debido a la insuficiencia de la estrategia sanitaria que ha desarrollado el gobierno, porque fracasaron la línea de las cuarentenas dinámicas y la sola estrategia hospitalaria, y no se hizo la trazabilidad necesaria.

Hoy, cada vez más las chilenas y los chilenos han perdido totalmente la confianza en este sistema de AFP, que les entrega pensiones de miseria, pensiones muy bajas; que cobra comisiones leoninas, que ha bajado la rentabilidad y que ha generado sobre todo el enriquecimiento de los dueños y propietarios del sistema de pensiones, que son las grandes compañías de seguros, los grandes bancos y los grandes propietarios y grupos económicos chilenos.

Hoy, este sistema no es un sistema de seguridad social. Por eso los chilenos no lo aprecian, pues las pensiones que van a recibir en verdad para ellos casi no valen la pena. Y hoy, dado que están con angustia y tienen necesidad económica, lo único que quieren las chilenas y los chilenos es poder retirar sus fondos, que les pertenecen, que son de ellos; además, tienen toda la legitimidad de exigirlos.

El Estado, el gobierno, los ministros y muchos parlamentarios -los mismos que ahora dicen querer proteger a las personas de un uso regresivo de los recursos, de un manotazo que dicen que le va a pegar el Estado al sistema de pensiones- no han hecho lo que corresponde; no han entregado a los chilenos la ayuda que otros países han entregado a sus ciudadanos en un momento de pandemia, en un momento extraordinario, en el cual debieran haberla recibido.

Lo que hoy se necesita es realmente una respuesta inmediata. El momento en que se hablaba de que se requeriría una ultima ratio para utilizar el sistema de pensiones ya llegó; es ahora.

No basta con que aquí algunos diputados digan que el Estado debiera resolver los problemas de la clase media y darle la ayuda que necesita. ¿Por qué no se ha planteado una propuesta concreta? ¿Por qué el ministro de Hacienda no ha dado una nueva respuesta, salvo proponer el endeudamiento de la inmensa mayoría de los chilenos?

Hoy, lo que necesitamos es que la Cámara de Diputados gane no solo legitimidad, sino que apruebe un proyecto absolutamente factible, que además va a abrir la puerta, si el gobierno quiere dar más ayuda, para que esa ayuda llegue. Y si esa ayuda real llega, los chilenos serán suficientemente inteligentes y no van a utilizar esta libertad que hoy día les estamos abriendo para utilizar el sistema de pensiones.

Por eso, señor Presidente, votaremos a favor este proyecto, con…

-Aplausos.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha terminado su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra, vía telemática, la diputada Emilia Nuyado Ancapichún .

La señorita NUYADO (doña Emilia) [vía telemática].-

Señor Presidente, quiero señalar que esta reforma constitucional va a permitir, en parte, entregar el 10 por ciento de los fondos a la clase trabajadora, a aquellas mujeres y hombres esforzados, a aquellos que con mucha fuerza se han levantado a trabajar, a aquellos a los que se les han denegado sus derechos, a aquellos que con dificultades han logrado tener este fondo, y que hoy día sea este Congreso, sean los parlamentarios, quienes ustedes han elegido.

Por lo tanto, me debo a aquella elección que el pueblo salió a defender los votos de una mujer mapuche.

Y hoy día quiero decirle al país, a aquellos trabajadores y trabajadoras que hoy día necesitan su fondo, que es importante que ellos tengan derecho a la vida, el derecho a alimentarse; es un derecho humano.

Por lo tanto, somos nosotros quienes tenemos que votar favorablemente este proyecto, pero veo a muchos señalando que van a votar en contra, porque ellos han pedido el voto y, por lo tanto, muchos de aquellos hoy día nos están llamando y nos están exigiendo que tenemos que devolverles la dignidad.

Sé que el gobierno en este minuto está presentando algunas iniciativas, pero no sabemos si estas se van a concretar.

Así también quiero señalar que, junto con el equipo que me ha acompañado, logramos revisar una cantidad de casos en que muchas familias, no siendo de clase media, sino que proviniendo de una clase explotada, de sectores rurales, perteneciendo a comunidades indígenas, porque su esposo -en el caso de una mujer que recibió una pensión de viudez- le dejó una pensión de 40.000 pesos, y porque estas simplemente se pagan a través de las AFP, lamentablemente, esa familia ha quedado fuera de este fondo que ellos necesitaban del ingreso familiar de emergencia.

Por lo tanto, también este gobierno, por la letra chica, ha dejado a muchas familias muy humildes fuera del apoyo que debiera brindárseles. Y así está mucho más desprotegida la clase media, a esa clase media que el Presidente le habló, a ellos que salieron muchos a votar en la elección, porque el Presidente Sebastián Piñera dijo que se debía a la clase media y, por lo tanto, la iba a apoyar.

Y hoy día escuché a muchos parlamentarios señalar que provienen de clase media. Pero debo decir que solamente utilizan el nombre y no van estar dispuestos a respaldar una demanda sentida y digna que hoy se nos exige.

Es su dinero, es su ahorro, de usted, trabajador y trabajadora, y hoy día nosotros, los parlamentarios, no podemos negarle ese derecho.

Por lo tanto, cuenten con el apoyo de la bancada del Partido Socialista y de esta diputada mapuche socialista, pues voy a apoyar esta propuesta y voy a defender con dignidad la fuerza de ustedes, que ha sido dificultosa.

Sabemos que, por años, a los pueblos originarios se les han negado los derechos. Muchos no tenemos derecho a la salud. Lamentablemente, hay muchos estudiantes que se quedaron sin la Beca Indígena, sin el presupuesto, y hoy día el gobierno dice que tiene recursos.

Esperamos, también, que pueda abrir la cobertura a los jóvenes que se quedaron sin respaldo y puedan disponer de apoyo.

A ustedes, trabajadores y trabajadoras de clase media; a ustedes que pertenecen al sector más explotado de este país, mujeres campesinas, mujeres mapuches, y hombres de este país, quiero decirles que van a contar con mi voto y voy a seguir respaldando el trabajo y la lucha que siempre han encarnado.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Para concluir el debate, tiene la palabra, vía telemática, el diputado Vlado Mirosevic .

El señor MIROSEVIC (vía telemática).-

Señor Presidente, produce tristeza ver cómo un dogma ideológico se impone sin compasión en el momento en que los chilenos más nos necesitan. Ni el hambre ni la angustia pueden sensibilizar al gobierno de Chile Vamos.

Este debate esconde un problema que se arrastra desde el siglo XIX. El gobierno del presidente Piñera y los partidos de Chile Vamos no creen en un sistema público de protección social, ya sea en salud, en vivienda, en educación, en pensiones. La respuesta siempre es la misma. Cada uno, privadamente, se debe rascar con sus propias uñas.

Lo que en el siglo XIX se hacía con limosnas, se hace con créditos en el siglo XXI.

Pero en derechos sociales, cuando se niega un piso mínimo de igualad, entonces la libertad es solo una ilusión para las grandes mayorías. Dicho de otro modo, Presidente, no hay libertad posible sin mínimos niveles de igualdad.

Hoy, con el Partido Liberal, vamos a votar a favor del retiro del 10 por ciento. Pero lo hacemos por algo más profundo; lo hacemos porque nos preocupa algo más que la crisis actual, que ya es gravísima; nos preocupa algo que puede ser todavía peor: la crisis de la democracia, algo que probablemente es difícil de ver desde la burbuja de un gabinete ABC1, pero que está frente a nuestras narices.

Cuando hay una crisis y un gobierno no protege a su gente, lo que al final está en juego es la propia democracia. Es cosa de ver la historia, Presidente. En momentos de crisis, la democracia debe demostrar que sirve, que es útil y que es mejor que cualquier populismo autoritario. De esto último, ya hemos conocido suficiente con la elección del señor Bolsonaro , en Brasil, a quien tanto le rinden honores en el actual gobierno.

Pero no quiero eso para Chile: ni populismos de izquierda ni de derecha; populismos autoritarios. Lamentablemente, el actual gobierno ha ayudado a profundizar la crisis política que ya se venía incubando en Chile y que se ha transformado en una crisis política radical. Eso es lo que hay frenar: cómo frenar lo antes posible esa desconexión entre los que gobiernan y los ciudadanos.

Esta medida puede que no sea la mejor solución ni la definitiva, ni tampoco va a resolver todos los problemas. Eso sería mentir. Pero después de cuatro décadas de un sistema de AFP, que ha sido intocable, protegido por un lobby feroz, entonces no es tiempo hoy de perfeccionismos, ni menos de aquellos que han defendido con dientes y muelas el actual sistema de pensiones de miseria. Durante mucho tiempo, frenaron las reformas.

No voy a ser cómplice de los que, con sus dogmas y defensas de intereses, han tensionado peligrosamente nuestra democracia.

Las políticas de Libertad y Desarrollo, de la UDI, solo han ayudado a enfrentar más a unos contra otros, de la misma manera que la lucha de clases, pero exactamente en sentido contrario.

Entonces, seguir escuchando a los Chicago-gremialistas solo producirá más enfrentamientos y más desprestigio a la democracia, y eso es lo peligroso, porque ya nadie cree que este gobierno esté defendiendo a los cotizantes, y una mayoría sospecha de que más bien se gobierna para otros.

Entonces, hagámonos cargo, primero, de restaurar en algo la confianza pública, la confianza en los gobernantes, y ya entraremos al debate de fondo sobre el sistema de pensiones.

Hoy aprobaremos este proyecto, pero hagámonos cargo del día de mañana.

Aquí, quiero hacer un llamado a la oposición, a toda la oposición, sin exclusiones, a que pongamos la unidad por delante para ofrecerle a Chile un buen gobierno. Eso se refiere a un gobierno que no esté preso ni del extremismo neoliberal, por un lado, ni tampoco de la caricatura de Chilezuela.

La gente nos pide un gobierno sensible, razonable, que proteja cuando hay que proteger, pero también permita el esfuerzo de cada cual para salir adelante.

Entonces, en el Partido Liberal y en el Frente Amplio, tenemos la responsabilidad de unir, y no de dividir a la oposición, de cara al proceso constituyente, por supuesto -de cajón-, pero también de cara a un nuevo gobierno.

Entonces, ahí tendremos que diseñar un nuevo sistema de seguridad social. Ya mucho se ha dicho aquí de por qué este sistema de AFP no es un sistema de seguridad social precisamente.

Entonces, por favor, no nos perdamos. Unidad en la diversidad es el único camino para la oposición. No nos perdamos. Chile requiere de un buen gobierno en el futuro, para enfrentar esta crisis y, probablemente, las que vendrán.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Cerrado el debate.

El diputado Jaime Bellolio ha solicitado la recalificación del quorum del proyecto de reforma constitucional, iniciado en mociones refundidas, que modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social la facultad de los afiliados al sistema de capitalización individual de retirar parte de sus fondos previsionales durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe, por considerar que se trata de normas que requieren para su aprobación del voto favorable de los dos tercios de los diputados y diputadas en ejercicio, es decir, 103 votos.

Tiene la palabra el diputado Jaime Bellolio , hasta por cinco minutos, para fundamentar su petición.

El señor BELLOLIO (vía telemática).-

Señor Presidente, voy a tratar de ocupar menos de los cinco minutos, pues sé que ha sido larga la jornada y que hemos tenido un debate muy intenso.

El proyecto que vamos a votar resulta de la fusión de tres mociones, que corresponden a los boletines Nos 13501-07, 13617-07 y 13627-07. Si uno mira esos proyectos, dos de ellos buscan directamente reemplazar o agregar en el artículo 19, número 18º, de la Constitución; es decir, presentan una reforma constitucional en una parte que requiere los dos tercios. El tercero agrega una disposición transitoria, pero que es permanente, toda vez que dice que para cada estado de catástrofe o cada estado de excepción se podrá hacer un retiro de hasta el 10 por ciento de los fondos previsionales.

A raíz de aquello es que la Comisión de Constitución se puso de acuerdo para fusionar esos tres proyectos, que hacían una modificación permanente y –repito- dos de ellos iban directamente a aquellos aspectos de la Constitución que deben ser modificados con el voto conforme de los dos tercios. En definitiva, hicieron una triquiñuela, que consistió en incluir una disposición transitoria, a fin de que se aprobara con el voto conforme de los tres quintos de los parlamentarios en ejercicio, y solo al final pusieron que era a causa de la covid-19.

Sin embargo, si vamos al fondo del proyecto, se da cuenta de que lo que establece -se desprende de la simple lectura de las materias tratadas- es de naturaleza legal, dado que el propio artículo 19, en su número 18º, dispone que corresponde al legislador regular el derecho a la seguridad social, mediante una ley de quorum calificado.

La propia enmienda que estamos tratando obliga teóricamente al gobierno a presentar un proyecto de ley orgánica, con lo cual queda muy claro que esto no es una disposición transitoria, sino de carácter permanente.

Por ejemplo, está cambiando la forma en la cual se hace el aporte estatal, las modalidades de retiro, los plazos, los montos, entre otras cosas.

Por tanto, como obliga a presentar un proyecto de ley, que a su vez tiene otro tipo de quorum, sabemos que esto es de iniciativa exclusiva del Presidente de la República.

Como consecuencia de lo expuesto, se entiende que este proyecto de reforma constitucional no se limita simplemente a agregar una norma constitucional transitoria, sino que está modificando la forma en que la propia Constitución regula el derecho a la seguridad social, es decir, materia que corresponde al Capítulo III de la Constitución, puesto que modifica las exigencias que debe cumplir el legislador para el derecho a la seguridad social, es decir, que se trate de una iniciativa exclusiva del Presidente de la República y que sea aprobada mediante una ley de quorum calificado.

La introducción de una norma constitucional transitoria, que no requeriría la iniciativa presidencial, es la razón por la cual se hace este resquicio. Sin embargo, se entiende que esta reforma constitucional, en parte en forma transitoria y en parte en forma permanente, afecta el régimen del derecho a la seguridad social, que está establecido en el artículo 19, número 18º, de la Carta Fundamental, razón por la cual la norma que pretende introducir el Congreso Nacional comparte la naturaleza del derecho fundamental de que se trata, que es el derecho a la seguridad social, por más que se quiera introducir a través de una disposición transitoria.

Por lo tanto, solo es posible concluir que debe ser aprobada con el quorum de dos tercios de los diputados y senadores en ejercicio.

A mayor abundamiento, se puede leer, en el inciso primero de una de las disposiciones transitorias propuestas, que el objetivo del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones “será financiar, bajo criterio de progresividad, complementos de pensiones producto de los montos retirados conforme al derecho que establece la anterior disposición transitoria.”, reconociendo explícitamente que se está regulando el derecho a la seguridad social.

En relación con lo dicho, se entiende que los quorums de aprobación establecidos por la Constitución fueron dispuestos en razón de la naturaleza de la norma, por lo cual, si una disposición no es aprobada con el quorum que exige la Constitución según la materia, se trasgreden las reglas constitucionales, dado que adolecería de un vicio de forma al no cumplir con el menciona do requisito.

En este sentido, el quorum de dos tercios establecido por la Constitución para modificar el Capítulo III, sobre derechos y garantías constitucionales, dice relación con las materias que son propias de la regulación de los derechos constitucionales, sin perjuicio de que se regulen a través de normas transitorias o permanentes.

No quiero seguir insistiendo al respecto, porque me parece que ya están expresados los argumentos más sólidos.

Los proyectos que se fusionaron eran todos de reforma al Capítulo III y, sin lugar a dudas, de carácter permanentes. Sin embargo, se quiso saltar esa parte para bajar el quorum de manera irregular, a través de una norma transitoria que, en verdad, establece normas de carácter permanente. Ahora, como son de carácter permanente, deben ser tratadas como tales y, por tanto, ser aprobadas según las normas que se refieren al Capítulo III, en este caso al artículo 19, número 18º, y, en consecuencia, deben aprobarse con el quorum de dos tercios.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Para defender la calificación del quorum hecha por la Mesa, tiene la palabra, hasta por cinco minutos, el diputado Matías Walker .

El señor WALKER.-

Señor Presidente, intervengo solo para respaldar y justificar el quorum de tres quintos que ha determinado la Mesa para estos artículos transitorios de la Constitución, relativos del retiro del 10 por ciento de los fondos de las AFP.

El mandato constitucional es claro, y usted lo sabe, porque así lo ha determinado.

El artículo 127 establece una norma de quorum excepcional, requiriendo dos tercios de los diputados y senadores en ejercicio para modificar solo algunos capítulos de la Constitución; todos los demás -y esta reforma se comprende dentro de las demás modificaciones constitucionales- se rigen por el quorum que está siendo impugnado, que es de tres quintos. Si el constituyente hubiera querido exigir un quorum distinto para los artículos transitorios, lo habría señalado expresamente.

La reclamación acerca del quorum no viene sino a intentar imponer una supramayoría cuya exigencia debe ser interpretada siempre de forma restrictiva. Quienes están reclamando un quorum aún mayor al exigido, olvidan la reciente reforma aprobada por la ley Nº 21.216, que regula en la Constitución las disposiciones transitorias sobre la Convención Constitucional, con el objeto de establecer el equilibrio de género en la declaración de candidaturas de los convencionales constituyentes, las que fueron aprobadas por el quorum de tres quintos, y no así la importante norma que modificó el Capítulo V de la Constitución, incorporando un mecanismo de reemplazo de la misma, que sí requirió de los dos tercios de los diputados y senadores.

Quiero recordarle a la honorable Cámara que fue en este periodo legislativo y en virtud de la referida reforma, que desde la Comisión de Constitución nos pronunciamos derechamente sobre este punto y definimos que las normas transitorias “requieren la aprobación de las tres quintas partes de los diputados y senadores en ejercicio, debido a que al no tratarse de modificaciones al texto permanente, se le aplica el quorum de modificación general”.

Pero esto no es solo reciente, ya que en 2005 esta misma razón se aplicó respecto de las más importantes modificaciones realizadas a diversas normas de la Constitución, mediante la ley No 20.050, donde el quorum de tres quintos se aplicó para sus disposiciones transitorias, incluso la disposición Decimocuarta , que dice relación -como sabemos- con el nombramiento de nuevos integrantes del Tribunal Constitucional, normas directamente vinculadas al Capítulo VIII, al que sí se le exige, para su modificación, contar con la aprobación de los dos tercios de los diputados y senadores en ejercicio en sus disposiciones permanentes.

Interpretación literal y correcta de la norma, que también se dio en 1991, en virtud de la ley No 19.055, que reformó el artículo 9º de la Constitución en materia de indultos, y el artículo 19, No 7°, letra e), en materia de libertad provisional. En dicha reforma se incorporó la entonces disposición Transitoria Trigésima Primera, actual Séptima, que fue votada por un quorum de tres quintos, y que decía relación con las disposiciones permanentes aprobadas por los dos tercios.

En consecuencia -con esto termino-, la doctrina del Congreso Nacional distingue entre crear o modificar una norma que requiere de un quorum de dos tercios -de ahí la confusión del diputado Bellolio -, y la regulación que se le da a la misma, a la que se le exige un quorum de tres quintos.

Hoy estamos en presencia de una norma de carácter regulatorio, que se propone incorporar mediante una disposición transitoria, cuyo origen se produce con ocasión de un estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública, por la pandemia covid-19 y de sus efectos, autorizando el retiro de hasta 10 por ciento de los fondos acumulados. Agrego, si esto se hubiera resuelto por ley, requeriría de quorum calificado.

Es importante decir que nunca este Congreso se ha desapegado de esta exigencia en cuanto al quorum requerido y no será este emblemático proyecto el que lo haga.

He dicho.

-Aplausos.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Corresponde votar la solicitud del diputado Jaime Bellolio en orden a recalificar el quorum del proyecto de reforma constitucional que faculta a los afiliados al sistema de AFP para retirar parte de sus fondos previsionales.

Quienes voten a favor lo hacen para aprobar la propuesta del diputado Jaime Bellolio , en el sentido de que las normas del proyecto requieren de los dos tercios de los diputados en ejercicio para su aprobación. Quienes voten en contra, lo hacen por mantener la calificación realizada por la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, en el sentido de que el proyecto de reforma constitucional requiere el voto conforme de las tres quintas partes de los diputados en ejercicio, de conformidad con lo dispuesto en el inciso segundo del artículo 127 de la Constitución Política de la República.

En votación.

-De conformidad con lo dispuesto en el Reglamento, el señor Secretario tomó de viva voz, por el sistema telemático, las votaciones de los diputados Florcita Alarcón , Cosme Mellado , Virginia Troncoso y Pedro Pablo Álvarez-Salamanca .

-Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 64 votos; por la negativa, 86 votos. Hubo 1 abstención y 1 inhabilitación.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Rechazada.

-Votaron por la afirmativa los siguientes señores diputados:

Alessandri Vergara , Jorge Durán Espinoza , Jorge Longton Herrera , Andrés Rathgeb Schifferli , Jorge Álvarez Ramírez , Sebastián Durán Salinas , Eduardo Luck Urban , Karin Rentería Moller , Rolando Amar Mancilla , Sandra Eguiguren Correa , Francisco Macaya Danús , Javier Rey Martínez , Hugo Baltolu Rasera , Nino Flores Oporto , Camila Melero Abaroa , Patricio Romero Sáez , Leonidas Barros Montero , Ramón Fuenzalida Cobo , Juan Mellado Suazo , Miguel Sabat Fernández , Marcela Bellolio Avaria , Jaime Fuenzalida Figueroa , Gonzalo Molina Magofke , Andrés Sanhueza Dueñas , Gustavo Berger Fett , Bernardo Gahona Salazar , Sergio Morales Muñoz , Celso Santana Tirachini , Alejandro Bobadilla Muñoz , Sergio García García, René Manuel Moreira Barros , Cristhian Sauerbaum Muñoz , Frank Carter Fernández , Álvaro Hernández Hernández , Javier Norambuena Farías , Iván Schalper Sepúlveda , Diego Castro Bascuñán , José Miguel Hoffmann Opazo , María José Núñez Urrutia , Paulina Trisotti Martínez , Renzo Celis Montt , Andrés Jürgensen Rundshagen , Harry Ossandón Irarrázabal , Ximena Undurraga Gazitúa , Francisco Cid Versalovic , Sofía Kast Sommerhoff , Pablo Pardo Sáinz , Luis Urrutia Bonilla , Ignacio Coloma Álamos, Juan Antonio Keitel Bianchi , Sebastián Paulsen Kehr , Diego Urrutia Soto , Osvaldo CruzCoke Carvallo , Luciano Kort Garriga , Issa Pérez Lahsen , Leopoldo Urruticoechea Ríos , Cristóbal Del Real Mihovilovic , Catalina Kuschel Silva , Carlos Prieto Lorca , Pablo Van Rysselberghe Herrera , Enrique Desbordes Jiménez , Mario Lavín León , Joaquín Ramírez Diez , Guillermo Von Mühlenbrock Zamora, Gastón

-Votaron por la negativa los siguientes señores diputados:

Alarcón Rojas , Florcita Flores García, Iván Mellado Pino , Cosme Saldívar Auger , Raúl Alinco Bustos , René Galleguillos Castillo , Ramón Meza Moncada , Fernando Santana Castillo, Juan Álvarez Vera , Jenny Garín González , Renato Mirosevic Verdugo , Vlado Santibáñez Novoa , Marisela ÁlvarezSalamanca Ramírez , Pedro Pablo Girardi Lavín , Cristina Mix Jiménez , Claudia Schilling Rodríguez , Marcelo Ascencio Mansilla , GaGonzález Gatica , Monsalve BenaviSepúlveda Orbenes , briel Félix des, Manuel Alejandra Auth Stewart , Pepe González Torres , Rodrigo Mulet Martínez , Jaime Sepúlveda Soto , Alexis Barrera Moreno , Boris Gutiérrez Gálvez, Hugo Naranjo Ortiz , Jaime Silber Romo , Gabriel Bernales Maldonado , Alejandro Hernando Pérez , Marcela Núñez Arancibia , Daniel Soto Ferrada , Leonardo Bianchi Retamales , Karim Hertz Cádiz , Carmen Nuyado Ancapichún , Emilia Soto Mardones , Raúl Boric Font , Gabriel Hirsch Goldschmidt , Tomás Orsini Pascal , Maite Teillier Del Valle, Guillermo Brito Hasbún , Jorge Ibáñez Cotroneo , Diego Ortiz Novoa, José Miguel Tohá González , Jaime Calisto Águila , Miguel Ángel Ilabaca Cerda , Marcos Parra Sauterel , Andrea Torres Jeldes , Víctor Cariola Oliva , Karol Jackson Drago , Giorgio Pérez Arriagada , José Troncoso Hellman , Virginia Carvajal Ambiado , Loreto Jarpa Wevar , Carlos Abel Pérez Olea , Joanna Vallejo Dowling , Camila Castillo Muñoz , Natalia Jiles Moreno , Pamela Pérez Salinas , Catalina Velásquez Núñez , Esteban Castro González, Juan Luis Jiménez Fuentes , Tucapel Rocafull López , Luis Velásquez Seguel , Pedro Celis Araya , Ricardo Labra Sepúlveda , Amaro Rojas Valderrama , Camila Verdessi Belemmi , Daniel Cicardini Milla , Daniella Leiva Carvajal , Raúl Rosas Barrientos , Patricio Vidal Rojas , Pablo Crispi Serrano , Miguel Leuquén Uribe , Aracely Saavedra Chandía , Gastón Walker Prieto , Matías Díaz Díaz , Marcelo Lorenzini Basso , Pablo Sabag Villalobos , Jorge Winter Etcheberry , Gonzalo Espinoza Sandoval , Fidel Marzán Pinto , Carolina Saffirio Espinoza , René Yeomans Araya , Gael Fernández Allende, Maya Matta Aragay, Manuel

-Se abstuvo la diputada señora:

Olivera De La Fuente, Erika

-Se inhabilitó el diputado señor:

Torrealba Alvarado, Sebastián

El señor PAULSEN (Presidente).-

En consecuencia, se ratifica el quorum propuesto por la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento.

Corresponde votar en general el proyecto de reforma constitucional, iniciado en mociones refundidas, que modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual, de retirar parte de sus fondos previsionales, durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe.

Para su aprobación se requiere el voto favorable de 93 señoras diputadas y señores diputados en ejercicio. En votación.

-De conformidad con lo dispuesto en el Reglamento, el señor Secretario tomó de viva voz, por el sistema telemático, las votaciones de los diputados Florcita Alarcón , Fernando Meza y Pedro Pablo Álvarez-Salamanca .

-Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 95 votos; por la negativa, 25 votos. Hubo 31 abstenciones y 2 inhabilitaciones.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Aprobado.

-Votaron por la afirmativa los siguientes señores diputados:

Alarcón Rojas , Florcita Galleguillos Castillo , Ramón Mirosevic Verdugo , Vlado Saffirio Espinoza , René Alinco Bustos , René Garín González , Renato Mix Jiménez , Claudia Saldívar Auger , Raúl Álvarez Vera , Jenny Girardi Lavín , Cristina Monsalve Benavides , Manuel Santana Castillo, Juan ÁlvarezSalamanca Ramírez , Pedro Pablo González Gatica , Félix Morales Muñoz , Celso Santibáñez Novoa , Marisela Ascencio Mansilla , GaGonzález Torres, Moreira Barros , Schilling Rodríguez , briel Rodrigo Cristhian Marcelo Barrera Moreno , Boris Gutiérrez Gálvez , Hugo Mulet Martínez , Jaime Sepúlveda Orbenes , Alejandra Bernales Maldonado , Alejandro Hernando Pérez , Marcela Naranjo Ortiz , Jaime Sepúlveda Soto , Alexis Bianchi Retamales , Karim Hertz Cádiz , Carmen Núñez Arancibia , Daniel Silber Romo , Gabriel Boric Font , Gabriel Hirsch Goldschmidt , Tomás Nuyado Ancapichún , Emilia Soto Ferrada , Leonardo Brito Hasbún , Jorge Ibáñez Cotroneo , Diego Olivera De La Fuente , Erika Soto Mardones , Raúl Calisto Águila , Miguel Ángel Ilabaca Cerda , Marcos Orsini Pascal , Maite Teillier Del Valle, Guillermo Cariola Oliva , Karol Jackson Drago , Giorgio Ortiz Novoa, José Miguel Tohá González , Jaime Carvajal Ambiado , Loreto Jarpa Wevar , Carlos Abel Parra Sauterel , Andrea Torres Jeldes , Víctor Castillo Muñoz , Natalia Jiles Moreno , Pamela Pérez Arriagada , José Troncoso Hellman , Virginia Castro González, Juan Luis Jiménez Fuentes , Tucapel Pérez Olea , Joanna Vallejo Dowling , Camila Celis Araya , Ricardo Labra Sepúlveda , Amaro Pérez Salinas , Catalina Velásquez Núñez , Esteban Celis Montt , Andrés Leiva Carvajal , Raúl Prieto Lorca , Pablo Velásquez Seguel , Pedro Cicardini Milla , Daniella Leuquén Uribe , Aracely Rey Martínez , Hugo Venegas Cárdenas , Mario Crispi Serrano , Miguel Lorenzini Basso , Pablo Rocafull López , Luis Verdessi Belemmi , Daniel Díaz Díaz , Marcelo Marzán Pinto, Carolina Rojas Valderrama , Camila Vidal Rojas , Pablo Durán Salinas , Eduardo Matta Aragay , Manuel Romero Sáez , Leonidas Walker Prieto , Matías Espinoza Sandoval , Fidel Mellado Pino , Cosme Rosas Barrientos , Patricio Winter Etcheberry , Gonzalo Fernández Allende , Maya Mellado Suazo , Miguel Saavedra Chandía , Gastón Yeomans Araya , Gael Flores García, Iván Meza Moncada , Fernando Sabag Villalobos, Jorge

-Votaron por la negativa los siguientes señores diputados:

Alessandri Vergara , Jorge Fuenzalida Cobo , Juan Melero Abaroa , Patricio Schalper Sepúlveda , Diego Barros Montero , Ramón Hoffmann Opazo , María José Molina Magofke , Andrés Undurraga Gazitúa , Francisco Bellolio Avaria , Jaime Kast Sommerhoff , Pablo Pardo Sáinz , Luis Urrutia Bonilla , Ignacio Coloma Álamos, Juan Antonio Kort Garriga , Issa Paulsen Kehr , Diego Urrutia Soto , Osvaldo CruzCoke Carvallo , Luciano Kuschel Silva , Carlos Ramírez Diez , Guillermo Van Rysselberghe Herrera , Enrique Del Real Mihovilovic , Catalina Macaya Danús , Javier Sanhueza Dueñas , Gustavo Von Mühlenbrock Zamora , Gastón Flores Oporto, Camila

-Se abstuvieron los diputados señores:

Álvarez Ramírez , Sebastián Cid Versalovic , Sofía Jürgensen Rundshagen , Harry Rathgeb Schifferli , Jorge Amar Mancilla , Sandra Desbordes Jiménez , Mario Lavín León , Joaquín Rentería Moller , Rolando Auth Stewart , Pepe Durán Espinoza , Jorge Longton Herrera , Andrés Sabat Fernández , Marcela Baltolu Rasera , Nino Eguiguren Correa , Francisco Luck Urban , Karin Santana Tirachini , Alejandro Berger Fett , Bernardo Fuenzalida Figueroa , Gonzalo Norambuena Farías , Iván Sauerbaum Muñoz , Frank Bobadilla Muñoz , Sergio Gahona Salazar , Sergio Núñez Urrutia , Paulina Trisotti Martínez , Renzo Carter Fernández , Álvaro García García, René Manuel Ossandón Irarrázabal , Ximena Urruticoechea Ríos , Cristóbal Castro Bascuñán, José Miguel Hernández Hernández , Javier Pérez Lahsen, Leopoldo

-Se inhabilitaron los diputados señores:

Keitel Bianchi , Sebastián Torrealba Alvarado, Sebastián

El señor PAULSEN (Presidente).-

Por haber sido objeto de indicaciones, el proyecto vuelve a la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento para su discusión particular.

Por haber cumplido con su objeto, se levanta la sesión.

1.7. Segundo Informe de Comisión de Constitución

Cámara de Diputados. Fecha 09 de julio, 2020. Informe de Comisión de Constitución en Sesión 41. Legislatura 368.

?SEGUNDO INFORME DE LA COMISIÓN DE CONSTITUCIÓN, LEGISLACIÓN, JUSTICIA Y REGLAMENTO RECAÍDO EN EL PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL REFUNDIDO QUE PERMITE EL RETIRO EXCEPCIONAL DE LOS FONDOS ACUMULADOS DE CAPITALIZACIÓN INDIVIDUAL EN LAS CONDICIONES QUE INDICA, Y MANDATA LA CREACIÓN DE UN FONDO COLECTIVO SOLIDARIO DE PENSIONES.

__________________________________________________________________

BOLETINES N°s 13.501-07-2, 13.517-07-2 y 13.627-07-2

HONORABLE CÁMARA:

La Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, viene en informar, en primer trámite constitucional y segundo reglamentario, los proyectos refundidos de conformidad con lo dispuesto en el artículo 17 A de la ley N°18.918, orgánica constitucional del Congreso Nacional, iniciado en mociones, cuyo detalle es el siguiente:

1.- Autores de la moción N° 13501-07, diputados (as): René Alinco; Jaime Mulet; Alejandra Sepúlveda; Esteban Velásquez.

2.-Autores de la moción N° 13.617-07, diputados (as): Karim Bianchi, Renato Garín; Pamela Jiles; Patricio Rosas; Gastón Saavedra; René Saffirio y Leonardo Soto.

3.- Autores de la moción N° 13.627-07-07, diputados (as): Loreto Carvajal; Ricardo Celis; Cristina Girardi; Rodrigo González; Tucapel Jiménez; Carolina Marzán; Andrea Parra; Raúl Soto.

*********

La Cámara de Diputados, en su sesión ordinaria celebrada el día 8 de julio de 2020, aprobó en general el proyecto de reforma constitucional de la referencia. La Sala aprobó en general esta iniciativa por 95 votos a favor, de un total de 155 diputados en ejercicio.

De acuerdo a lo preceptuado en el artículo 130 del Reglamento, el proyecto de ley con todas las indicaciones cursadas durante su tramitación, fue remitido a esta Comisión para segundo informe reglamentario.

De conformidad con el artículo 275 del Reglamento, en este trámite, la comisión deberá pronunciarse sobre todas las indicaciones cursadas en Sala, y podrá además, introducir nuevas enmiendas en el proyecto.

*********

En conformidad con lo dispuesto en el artículo 303 del Reglamento de la Corporación, en este informe se debe dejar constancia de lo siguiente:

I.- ARTÍCULOS QUE NO HAN SIDO OBJETO DE INDICACIONES NI DE MODIFICACIONES PARA EFECTOS DEL ARTÍCULO 131 DEL REGLAMENTO.

En tal condición se encuentra la disposición cuadragésima.

II.- ARTÍCULOS DE QUÓRUM ESPECIAL.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 127, inciso segundo, de la Carta Fundamental, esta reforma constitucional debe ser aprobada por un quórum de las tres quintas partes de los diputados y senadores en ejercicio.

III.- ARTÍCULOS SUPRIMIDOS.

No hay.

IV.- ARTÍCULOS MODIFICADOS.

Se agregó a la disposición trigésima novena transitoria, un nuevo inciso segundo, pasando el actual segundo a ser tercero:

“Los fondos retirados a los cuales hace referencia la presente disposición transitoria no constituirán renta o remuneración para ningún efecto legal y, en consecuencia, serán pagados en forma íntegra y no estarán afectos a comisiones o descuento alguno por parte de las administradoras de fondos de pensiones.”.

V.- CAMBIO DE LA DENOMINACIÓN DEL PROYECTO.

Mediante votación, la Comisión acordó cambiar la denominación del proyecto por el siguiente:

"Proyecto de reforma constitucional que permite el retiro excepcional de los fondos acumulados de capitalización individual en las condiciones que indica, y mandata la creación de un Fondo Colectivo Solidario de Pensiones".

VI.- DEBATE DEL PROYECTO.

Sesión N° 235, de 9 de julio de 2020.

Texto del proyecto aprobado por la Comisión

PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL:

"Trigésima novena. Excepcionalmente, y para mitigar los efectos sociales derivados del Estado de Excepción Constitucional de catástrofe por calamidad pública decretado a causa del COVID-19, autorízase a los afiliados del sistema privado de pensiones regido por el decreto ley N° 3.500 de 1980, de forma voluntaria y por única vez, a retirar hasta el diez por ciento de los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatorias, estableciéndose como monto máximo de retiro el equivalente a ciento cincuenta unidades de fomento y un mínimo de treinta y cinco unidades de fomento. En el evento de que el diez por ciento de los fondos acumulados sean inferiores a treinta y cinco unidades de fomento, el afiliado podrá retirar hasta dicho monto. En el caso de que los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual sean inferiores a las treinta y cinco unidades de fomento, el afiliado podrá retirar la totalidad de los fondos acumulados en dicha cuenta.

La entrega de los fondos acumulados y autorizados de retirar en virtud del inciso anterior se efectuará de la siguiente manera:

El cincuenta por ciento en un plazo máximo de diez días hábiles de presentada la solicitud ante la respectiva administradora de fondos de pensiones a que pertenezca el afiliado.

El cincuenta por ciento restante, en el plazo máximo de treinta días hábiles a contar del desembolso anterior.

Cuadragésima. Créase el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones. Este fondo se financiará con aportes de los empleadores y del Estado, y cuyo objetivo será financiar, bajo criterio de progresividad, complementos de pensiones producto de los montos retirados conforme al derecho que establece la anterior disposición transitoria.

Para efectos de lo anteriormente señalado, el Presidente de la República en el plazo de un año desde publicada esta reforma constitucional enviará un mensaje al Congreso Nacional en el cual se propondrá la forma y financiamiento del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones. La administración del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones será realizada por una entidad pública y autónoma de forma directa y solidaria, procediendo al momento de la jubilación del afiliado a complementar la pensión en la forma que señale la ley respectiva con el objeto de que el retiro de fondos que autoriza esta reforma constitucional no afecte el derecho a la seguridad social establecido por esta Constitución.

La entidad pública y autónoma que administre el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones debe velar porque las inversiones que se hagan con cargo a esos recursos sean realizadas promoviendo la sostenibilidad económica, social y medioambiental del Estado. Establecida por ley esta entidad pública y autónoma, al quinto día hábil las Administradoras de Fondos de Pensiones traspasaran a ésta el total de los fondos que administren y no tengan titular determinado o determinable a ese momento.

Si una ley se dicta antes del plazo que se señala en el inciso segundo y cumple con lo allí establecido se entenderá por cumplida la obligación impuesta al Presidente de la República.”.

Indicaciones presentadas en Sala.

A la disposición transitoria trigésima novena:

1.- De los diputados señores Joaquín Lavín León, Sergio Gahona Salazar y Celso Morales Muñoz

Para eliminar en el inciso primero la expresión, “y un mínimo de treinta y cinco unidades de fomento”.

2.- Del diputado señor Eduardo Durán Salinas.

Para agregar un nuevo inciso final del siguiente tenor:

“El ejercicio de la facultad de retirar fondos previsionales señalada en este artículo, será incompatible con la postulación y recepción del beneficio de préstamo estatal solidario contemplado en el Programa de Ayuda a la Clase Media en el contexto del estado de excepción constitucional de catástrofe vigente en el país. En consecuencia, el afiliado deberá ponderar y decidir cuál de ambos mecanismos ejercerá, para lo cual se entenderá que la simple postulación al crédito obsta al ejercicio de la facultad de retiro de fondos previsionales. Con todo, de haber sido rechazada dicha postulación, se entenderá que el afiliado puede ejercer la facultad de retiro.”.

3.-Del diputado Félix González Gatica

Para agregar el siguiente inciso final:

“Los fondos retirados conforme a este artículo no constituirán renta y no podrán ser objeto de comisiones o descuento alguno por parte de las Administradoras de Fondos de Pensiones.”.

4.- De los diputados señores Joaquín Lavín León, Sergio Gahona Salazar y Celso Morales Muñoz

Para agregar un nuevo inciso final del siguiente tenor:

“Las Administradoras de Fondos de Pensiones deberán informar en la cartola mensual que hacen llegar a sus afiliados, los montos disponibles en sus respectivos fondos, además de una explicación detallada que indique cómo se verá su pensión futura en caso de acceder al retiro.”.

*****

VOTACIÓN

Se presentaron las siguientes indicaciones para ser analizadas en segundo trámite reglamentario.

- Del diputado Bianchi, para incorporar un nuevo artículo primero:

“Artículo Primero: En el Capítulo IV, que regula los “Estados de excepción constitucional”, modifíquese el artículo 43 inciso tercero, en los siguientes términos:

“Por la declaración del estado de catástrofe, el Presidente de la República podrá restringir las libertades de locomoción y de reunión; y deberá permitir, a todos los afiliados del sistema privado de pensiones, el retiro de un monto de dinero de sus cuentas de capitalización individual. Podrá, asimismo, disponer requisiciones de bienes, establecer limitaciones al ejercicio del derecho de propiedad y adoptar todas las medidas extraordinarias de carácter administrativo que sean necesarias para el pronto restablecimiento de la normalidad en la zona afectada.”.”

El diputado Walker (Presidente) manifiesta que la indicación sería absolutamente incompatible por lo ya resuelto por la Comisión, en cuanto a abordar esta materia –por todos los argumentos expresados en la última sesión y en Sala – por la vía de disposiciones transitorias, referidas a la declaración de estado de excepción, por la pandemia.

El diputado Saffirio concuerda con ello e indica que no da la unanimidad para reabrir debate sobre todas aquellas materias que ya fueron debatidas y discutidas, en las que la Comisión ya se pronunció.

En la misma línea, el diputado Leonardo Soto enfatiza que hay votaciones que están consolidadas en este debate, por lo que correspondería analizar únicamente indicaciones con propuestas adicionales y compatibles con lo ya resuelto.

El diputado Coloma estima que lo que correspondería es someter a votación la indicación o declararla inadmisible, pues la Sala únicamente ha aprobado en general la iniciativa y está abierta la posibilidad de presentar nuevas indicaciones. Siguiendo la lógica de quienes lo anteceden no se podrían presentar indicaciones que contravengan o sean incompatibles con lo aprobado lo que podría generar un precedente negativo.

Sometida a votación, la indicación del diputado Bianchi, para incorporar un nuevo artículo primero, fue rechazada por la unanimidad de los presentes (0-12-0) diputados(as) señores(as): Walker (Presidente), Alessandri, Boric, Coloma, Rathgeb (en reemplazo de Camila Flores), Fuenzalida, Gutiérrez, Ilabaca, Jiles, Paulina Núñez, Saffirio y Leonardo Soto.

El diputado Boric argumenta su voto en contrario. Señala que este punto en específico se discutió en la última sesión, en particular, sobre cuándo se podría hacer uso del derecho a retiro, y el diputado Saffirio planteó – y así fue aprobado en Sala el día de ayer- que no estuviera asociado a la mantención del estado de emergencia. No por rechazar la indicación se rechaza el espíritu que la anima, sino que este aspecto ya está zanjado, el estado de emergencia no es un requisito para hacer uso del derecho al retiro de fondos.

El diputado Gutiérrez concuerda que la propuesta de la indicación fue debatida intensamente por la Comisión, donde se plantearon posturas distintas, y hubo un pronunciamiento de la Sala. Vota en contra.

A la disposición transitoria trigésima novena:

- Del diputado Bianchi, para agregar la siguiente frase al comienzo del inciso primero y antes de la palaba “Excepcionalmente”: “Norma transitoria que regula la aplicación del capítulo cuarto de esta Constitución Política; en particular, el estado de excepción constitucional de catástrofe en los siguiente términos.”

Sometida a votación, la indicación del diputado Bianchi, al inciso primero, fue rechazada por la unanimidad de los presentes (0-12-0) diputados(as) señores(as): Walker (Presidente), Alessandri, Boric, Coloma, Rathgeb (en reemplazo de Camila Flores), Fuenzalida, Gutiérrez, Ilabaca, Jiles, Paulina Núñez, Saffirio y Leonardo Soto.

- De la diputada Olivera[1] y los diputados Lavín, Gahona y Morales para eliminar en el inciso primero la expresión, “y un mínimo de treinta y cinco unidades de fomento”.

El diputado Saffirio apunta que este aspecto sobre los máximos y mínimos ya se debatió. Hace presente que en la discusión se resolvieron diversas sistemas según si el cotizante o afiliado a la AFP tenía más o menos de treinta y cinco unidades de fomento, por lo que esta indicación “desarmaría” el sistema ya aprobado, siendo absolutamente incompatible con lo resuelto.

En el mismo sentido, el diputado Ilabaca hace hincapié que de aprobarse la indicación el texto quedaría incongruente o inconexo, pues se elimina el mínimo en la propuesta pero se mantiene la referencia en el articulado.

El diputado Walker (Presidente) señala que le habría encantado que alguno de los autores pudiese argumentar su propuesta, considerando que el texto aprobado hace referencia nuevamente al mínimo de treinta y cinco unidades de fomento (equivalente a 1 millón de pesos), estableciendo además una fórmula sobre la base de la misma cifra, por lo que quedaría inconexo lo aprobado.

En la misma línea, el diputado Leonardo Soto concuerda que la norma quedaría absolutamente inconexa.

Sobre el contenido de la indicación, sostiene que una gran cantidad de cotizantes de AFP tienen muy bajos fondos en sus cuentas de capitalización individual (el promedio sería entre 3 o 4 millones de pesos). Si se aplica el 10% solo podrían retirar $300.000 o $400.000 pesos, entonces, como una medida progresiva y para que el retiro de fondos permita realmente mitigar y aliviar el daño económico de la pandemia, se establece un piso mínimo, es decir, al menos se podrá retirar 35 unidades de fomento, equivalentes a 1 millón de pesos, y si el cotizante tiene menos de eso, puede retirar lo que tenga en su cuenta.

Al eliminar el piso mínimo se reduce la posibilidad de que las personas con menores saldos puedan retirar una suma que permita cumplir con los objetivos de este proyecto.

El diputado Boric comparte la preocupación de que los autores no defiendan su propuesta, porque este proyecto contiene aspectos que generan gran debate público. Hay cuestiones que eventualmente se podrían mejorar.

Manifiesta que va a votar en contra de la indicación por lo señalado por el diputado Soto, pero señala además que –presumiendo parte de los argumentos de sus autores, y aunque estando mal redactada- el problema es que un 27% de los afiliados hoy a las AFP tiene menos de 1 millón de pesos, un 55% tiene menos de 3 millones de pesos, por lo tanto, no llegarían al piso mínimo. El sentido del piso mínimo no es que estén obligados a retirarlo todo sino que hasta ese monto de 35 unidades de fomento.

El problema que eso genera a futuro es que el daño previsional que tendrán las personas que retiren un monto mayor al 10% de los fondos acumulados hasta ahora va a ser evidentemente mayor del cálculo -y el cálculo que nosotros hicimos respecto de si todos retiraran el 10% asciende aproximadamente a 19 mil millones de USD)- al dejar abierto el piso mínimo (más de un 10%) ese monto sube y el daño previsional va a ser mayor, lo que se debe tener a la vista y no se puede negar del debate. Es importante dar a conocer los efectos del retiro.

Apunta que la indicación, tal como está redactada, no contribuye a resolver el problema, que radica en que la mayoría de las personas tiene muy pocos fondos y el 10% es insuficiente para los fines que se persigue. Esto merece una discusión más detallada más adelante y la disposición a analizar una mejor solución.

El diputado Alessandri explica que lo que ocurre con este mínimo es que unas 3 millones de personas podrán no solo retirar el 10% sino la totalidad de los fondos de las AFP, lo que será especialmente perjudicial para las personas que está empezando a cotizar.

En caso de ser aprobada la disposición se deberá adecuar el texto, tal como se ha hecho anteriormente en esta Comisión.

El diputado Walker (Presidente) indica que la diputada Olivera se excusó de poder participar en esta sesión y le planteó sus argumentos.

Hace presente que el diputado Desbordes ha dicho públicamente –y lo comparte- que hay muchas personas que tienen un monto muy bajo de cotización por lo que terminarán en el pilar solidario, por ejemplo, mujeres que abrieron cuenta en la cuenta AFP para recibir el bono por hijo en la reforma previsional y que no tienen cotizaciones regulares. En el caso de las personas que están recién empezando a trabajar y cotizar, aun cuando puedan optar a retirar todo el saldo (menor a 1 millón de pesos) tienen toda la vida laboral para aumentar sus fondos, y sus empleadores la obligación de seguir imponiéndoles, por lo que el daño previsional sería temporal y circunstancial.

Este tema se debatió latamente. Se definió una escala: se establece un monto mínimo de 1 millón de pesos. Si el 10% a retirar es equivalente a un monto menor, el cotizante tiene derecho a obtener el monto mínimo, y en caso de que tenga menos de 1 millón de pesos en la cuenta, posee el derecho –resalta que es el derecho, la facultad y no la obligación- de retirar el total, pudiendo retirar un porcentaje de este.

Sometida a votación, la indicación de la diputada Olivera y los diputados Lavín, Gahona y Morales fue rechazada por la unanimidad de los presentes (0-12-0) diputados(as) señores(as): Walker (Presidente), Alessandri, Boric, Coloma, Rathgeb (en reemplazo de Camila Flores), Fuenzalida, Gutiérrez, Ilabaca, Jiles, Paulina Núñez, Saffirio y Leonardo Soto.

Al momento de la votación, el diputado Coloma señala que rebate que haya sido una extensa discusión, considerando que la reforma podría implicar el retiro de cerca de 22 mil millones de USD, y fue analizada en un par de sesiones.

Hace hincapié en que efectivamente el retiro de fondos va a repercutir en las pensiones de aquellos que están comenzando su vida laboral pues los recursos que se ahorran al principio, y por largos años, generan mayor rentabilidad. Faltan datos reales para una adecuada evaluación.

No concuerda con el retiro de los recursos, debiera ser el Estado quien “debiera meterse las manos al bolsillo” para apoyar a la clase media, y no ser los trabajadores quienes deban sacar recursos de su pensión para enfrentar estos meses.

Por su parte, el diputado Rathgeb argumenta su voto en contrario. Opina que este proyecto –y perdonen los autores del proyecto- es una “puñalada al corazón” de la clase media, el fin puede ser loable y el título muy bonito, pero finalmente las consecuencias y la “letra chica” queda al descubierto. No se va solucionar el problema para muchos, particularmente, para los informales, y el retiro se va a terminar financiando por la clase media a través del fondo solidario, considerando que los grandes empleadores del país son la clase media.

A pesar de que el ofrecimiento del Gobierno es insuficiente, aun es mejor que esta posibilidad, cualquier indicación a este proyecto no consigue el objetivo.

El diputado Gutiérrez cuestiona que quienes hablan y defienden la libertad se opongan a que esta sea ejercida por los trabajadores al determinar cuánto les afecta esta crisis sanitaria y económica y resolver si requieren retirar o no fondos de las AFP y la cuantía de la misma, haciendo valer la voluntariedad que consagra esta norma.

Asimismo, concuerda que el Estado “debe meterse la mano al bolsillo” pero para crear un verdadero sistema de seguridad social (las AFP son verdaderos seguros privados) y que garantice pensiones dignas.

El diputado Ilabaca manifiesta que una persona que posee 35 unidades de fomento en sus cuentas de AFP, tiene asegurada una pensión de $5000 -$10.000 pesos, digamos las cosas como son. Una persona con menos de 1 millón en sus cuentas no tiene pensión en este país y va a estar sujeto a pilar básico solidario.

El diputado Leonardo Soto argumenta su voto en contrario señalando que la indicación reduce la posibilidad de retirar fondos a los imponentes que tienen los menores saldos en sus cuentas, ya que elimina el piso mínimo, pudiendo retirar solo el 10% (aunque sea inferior a 1 millón de pesos), según expuso con mayor extensión en su intervención anterior.

No hace lo mismo esta indicación con las personas de mayores ingresos, pues les mantiene el tope máximo de $4.300.000 de pesos, si tuviera un sentido de justicia, de progresividad, coherencia habría bajado el techo máximo, castigando a los de menores recursos.

La tramitación que se ha dado es la que han pedido los parlamentarios, y si bien el debate ha sido acotado en el tiempo, ha sido extenso recibiendo a los diversos expositores que se han solicitado.

- Del diputado Bianchi, para agregar un nuevo inciso segundo pasando el actual a ser tercero, y así sucesivamente:

“Los fondos retirados a los cuales hace referencia la presente disposición transitoria no constituirán renta o remuneración para ningún efecto legal y, en consecuencia, no serán imponibles ni tributables y no estarán afecto a descuento alguno”.

- Del diputado Félix González, para agregar el siguiente inciso final:

“Los fondos retirados conforme a este artículo no constituirán renta y no podrán ser objeto de comisiones o descuento alguno por parte de las Administradoras de Fondos de Pensiones.”.

El diputado Bianchi argumenta que si la lógica es ir en ayuda directa de la población se debe entregar el dinero de forma íntegra, completa, no tendría sentido que sea tributable y el Estado retuviera parte de ese dinero.

El diputado Boric expresa que es un tema complejo y pregunta a los autores de las indicaciones cuáles es el cálculo respecto de quienes tributarían ya que es necesario precisar que la mayoría de quienes reciben ingresos en Chile no tributan por impuesto Global Complementario. Explica que de tributarse (retiro incluido), el tramo de 0 a 8 millones de pesos de renta imponible anual no paga el impuesto; el tramo de 8 millones de pesos a 17,8 millones de pesos, se paga un 4% sobre ese tramo, por último, si se superan los 17,8 millones de pesos se paga 4% y sobre eso 8%. Quienes reciben menos ingresos no tributan por impuesto Global Complementario.

Aclara un aspecto mencionado en la sesión anterior, precisando que los montos que se retiran por excedentes no son tributables porque no constituyen renta. No es lo mismo decir “exento” a que “no constituya renta” porque uno suma para la base imponible y el otro no. Se deben hacer estas indicaciones.

Expresa sus dudas frente a esta indicación porque de aprobarse los únicos beneficiados serán quienes tienen ingresos anuales por sobre los 17 millones de pesos, porcentaje muy bajo de la población, los más privilegiados.

Pregunta sobre la (in)conveniencia de referirse a temas tributarios (que no sean tributables) para evitar que posteriormente se pueda alegar la inconstitucionalidad.

El diputado Félix González destaca que más que una u otra propuesta, lo importante es el espíritu de ellas.

Por supuesto que alguien que retira un millón de pesos, y no tiene más ingresos no va a pagar impuesto a la renta, pero el espíritu es otro. Se busca evitar una discusión de si es tributable o no, e impedir que se pudiera dar un tratamiento semejante al retiro de APV donde, independiente del monto y de si van a estar afectos al impuesto Global Complementario o no, se retiene una parte del retiro.

No se quiere dejar espacio a la interpretación. Lo importante es asegurar que el retiro sea íntegro, sin retención, ni sujeto a comisiones.

Independiente de los mecanismos que utilice el Gobierno para impedir esta norma, deja de manifiesto- para la historia fidedigna de la ley- que el retiro no está dentro de la ley de la renta y no constituye renta, a diferencia de una pensión o el retiro de APV. Tampoco se quiere que otra iniciativa legal lo haga constitutivo de renta u otro mecanismo administrativo lo interprete de esa manera.

El diputado Alessandri señala que esta indicación es un ejemplo claro de un impuesto regresivo, aquel que castiga a los de menores ingresos y da “manga ancha” a los de mayores ingresos. El 90% o más de las personas que retirarían estos dineros no quedan gravados, por lo que la indicación es completamente regresiva.

Cuando se habla que el Estado debe “meterse las manos al bolsillo” se refiere a que se están utilizando fondos de todos los chilenos.

La diputada Sepúlveda comparte las indicaciones porque fueron fruto de la discusión. Por ello, debe quedar absolutamente claro tanto desde el punto vista tributario como de las comisiones.

Sobre el monto de 150 unidades de fomento, equivalentes a $4.300.000 pesos, pone a disposición algunas cifras de la Superintendencia, relativas a que 32.000 personas entre los 64 y 70 años han acumulado fondos por $45.000.000 de pesos. Se busca beneficiar a personas alrededor de 60 años que están muy complicadas.

El diputado Coloma estima que la propuesta es el ejemplo de la regresividad, pues quienes van a evitar pagar el impuesto son las personas con más recursos. Si se aprueba la norma, los diputados o quienes tienen más recursos se van a ahorrar $1.680.000 pesos en impuestos (al retirar el monto tope, con tasa del 40%); debiéndose tributar; pasando los fondos “de un bolsillo a otro”, lo que no solo es regresivo sino además es semi escandaloso.

El diputado Bianchi reitera la importancia de que esto quede sin lugar a dudas. Es la misma fórmula que se utilizó para el ingreso familiar de emergencia o para el bono Covid.

Hay que recordar que este monto se suma al Global Complementario, entonces, podría generar un desincentivo. Da un ejemplo práctico y enfatiza que debe quedar absolutamente expreso en la ley que no constituirán renta o remuneración para ningún efecto legal.

El diputado Saffirio apunta que se busca eliminar cualquier “letra chica”. Expresa que entre las inquietudes planteadas por personas que seguían el debate, destaca la preocupación de que se excluyera a trabajadores del sector público o si quedaría afecto o no a algún descuento o si era tributable.

Por ello, señala que es conveniente dejar expresamente establecido que no constituirán renta o remuneración para ningún efecto legal, ni podrán ser objeto de comisiones o descuento alguno por parte de las administradoras de fondos de pensiones.

El diputado Raúl Soto concuerda con la importancia de evitar cualquier “letra chica”. Existe una controversia técnica que es legítima en torno de si son tributables o no, por eso es necesaria la clarificación en el texto del proyecto, tal como se señalaba expresamente en uno de los proyectos refundidos (del PPD), que sirvieron de base a esta reforma, para evitar cualquier interpretación posterior.

La diputada Jiles estima que es una indicación relevante, pues disipa una campaña del “terror” que se ha hecho sobre este tema, en cuanto al cobro de impuestos sobre los montos que se retiran.

El diputado Gutiérrez apunta que se debe garantizar a todas las personas que retiren los fondos que estos “serán pagados en forma íntegra”, por lo que se debe indicar en esos términos.

Desde otra perspectiva, añade que el paradigma del impuesto regresivo es el IVA, que sostiene el presupuesto de la nación.

El diputado Walker (Presidente) manifiesta que compartiendo el objetivo -de que nadie que reciba este beneficio extraordinario, excepcional, circunstancial, derivado de la declaración de estado de catástrofe por la pandemia- tenga que pagar impuesto, es cierto lo mencionado por el diputado Boric en cuanto a la tabla del impuesto Global Complementario y a quienes excepcionalmente afecta y es cierto lo que señala el diputado Coloma que podría servir de exención de impuestos en favor de quienes puedan retirar el monto más alto (4,3 millones de pesos).

Expresa que existe el principio de reserva legal en materia de tributos e impuestos, y que todo lo que dice relación con imponer, suprimir reducir, o condenar tributos es de iniciativa exclusiva del Presidente de la República conforme a la Constitución Política, lo que se debe tener en consideración para evitar cualquier dilación en el Tribunal Constitucional.

En consideración a este último punto, el diputado Saffirio propone suprimir la referencia a que “no serán imponibles ni tributables”.

Se acuerda refundir las indicaciones que van en el mismo sentido en un texto único, con las observaciones propuestas por los diputados Gutiérrez y Saffirio, incorporando a la diputada Cariola[2] que presentó indicación en igual sentido, con la adhesión de la diputada Jiles.

- De las diputadas Cariola y Jiles, y de los diputados Bianchi y Félix González, para agregar un nuevo inciso segundo pasando el actual a ser tercero, y así sucesivamente:

“Los fondos retirados a los cuales hace referencia la presente disposición transitoria no constituirán renta o remuneración para ningún efecto legal y, en consecuencia, serán pagados en forma íntegra y no estarán afectos a comisiones o descuento alguno por parte de las administradoras de fondos de pensiones.”

Puesto en votación, el texto de las diputadas Cariola y Jiles, y de los diputados Bianchi y Félix González, que agrega un nuevo inciso segundo, fue aprobado por mayoría de votos (7-4-1).

Votaron a favor los diputados(a) señores(a): Walker (Presidente), Boric, Gutiérrez, Ilabaca, Jiles, Saffirio y Leonardo Soto.

Votaron en contra los diputados(a) señores (a): Coloma, Rathgeb (en reemplazo de Camila Flores), Fuenzalida y Paulina Núñez.

Se abstuvo el diputado señor Alessandri.

El diputado Alessandri fundamenta su voto, no solamente se está permitiendo que las personas con mayores ingresos (sujetos a tasa del 40%) se ahorren $1.700.000 pesos al retirar el tope máximo sino que al día siguiente además lo podrían ingresar en su cuenta de APV y recibir la bonificación del 40% del Estado.

El diputado Boric argumenta su votación favorable. Primero, señala que la norma en sí misma no es inconstitucional según se ha debatido, y asume que, de todas formas, pudiera terminar en el Tribunal Constitucional por parte de quienes quieran impedir su concreción.

Cuestiona lo mencionado por los diputados Coloma y Alessandri ya que se parte de base de la buena fe de que quienes retiren lo hacen porque están en una situación de necesidad y no para obtener beneficios en virtud de triquiñuelas.

El diputado Coloma argumenta su votación en contrario. El bono Covid estaba dirigido a personas vulnerables, por lo que era evidente que no pagaban impuestos.

Es totalmente distinto decir que las AFP no cobren comisiones a que los montos no constituyen renta.

Concuerda con el diputado Alessandri que si se llegase a aprobar esta ley cualquier diputado puede retirar los $4.300.000 de pesos, con el beneficio tributario - y no quiere ni pensar que pasaría- si además hace APV con ellos.

El diputado Rathgeb reitera que el proyecto de ley es una “puñalada al corazón” de la clase media, por lo que cualquier indicación es insuficiente.

El diputado Fuenzalida argumenta su voto en contrario porque se está contraviniendo expresamente la Carta Fundamental. Precisa que el único que puede modificar, condonar y cambiar las reglas tributarias respecto a las obligaciones que tienen los ciudadanos es el Presidente de la República conforme al artículo 65 N° 1 de la Constitución Política, pero en esta norma se está haciendo justamente eso, disponiendo que las pensiones, que tienen un tributo asociado, no lo van a tener.

El diputado Gutiérrez manifiesta que las indicaciones han sido presentadas por diputados que no son parte de la Comisión, con la finalidad de evitar que las personas que harán efectivo su derecho a retirar fondos de la AFP sean perjudicadas, y han sido bien fundamentadas.

El diputado Leonardo Soto aclara que el retiro se puede efectuar únicamente de las cuentas de capitalización individual de cotización obligatoria.

Sobre la constitucionalidad de reformas constitucionales señala que se está actuando como constituyente, con la máxima jerarquía, tomando decisiones que modifican la Constitución.

Vota a favor de la indicación a fin de asegurar que los montos lleguen íntegros a las personas, sin impuestos ni comisiones.

El diputado Walker (Presidente) manifiesta que se deja persuadir por el argumento relativo a que es la misma regla utilizada en el caso del bono Covid y del ingreso familiar de emergencia. Como constituyentes, pueden establecer esta misma regla excepcional para este caso.

- Del diputado Bianchi, para agregar un nuevo inciso tercero pasando el actual a ser cuarto, y así sucesivamente:

“Para dar cumplimiento al mandato de retiro de fondos instruido por los afiliados, todos los administradores de fondos de capitalización individual deberán preferir siempre las operaciones financieras que menos afecten negativamente a la economía nacional. Todas las conductas realizadas serán supervigiladas por la Comisión para el Mercado Financiero.”

La indicación fue retirada por su autor.

- Del diputado Bianchi, para agregar un nuevo inciso final:

“Ninguna ley, reglamento, dictamen, resolución o acto administrativo, podrá imponer restricción adicional a los afiliados a algún sistema privado de pensiones para retirar sus fondos.”

La indicación fue retirada por su autor.

- Del diputado señor Eduardo Durán, para agregar un nuevo inciso final del siguiente tenor:

“El ejercicio de la facultad de retirar fondos previsionales señalada en este artículo, será incompatible con la postulación y recepción del beneficio de préstamo estatal solidario contemplado en el Programa de Ayuda a la Clase Media en el contexto del estado de excepción constitucional de catástrofe vigente en el país. En consecuencia, el afiliado deberá ponderar y decidir cuál de ambos mecanismos ejercerá, para lo cual se entenderá que la simple postulación al crédito obsta al ejercicio de la facultad de retiro de fondos previsionales. Con todo, de haber sido rechazada dicha postulación, se entenderá que el afiliado puede ejercer la facultad de retiro.”.

El autor de la indicación señala que el espíritu del proyecto se refiere primero, a un estado de excepción –con una disposición transitoria-; segundo, para personas que tienen ahorros previsionales en la AFP, y tercero, a personas que han perdido su principal fuente de ingresos o quedaron cesantes. La indicación apunta a que el afiliado podrá optar, de manera excluyente, entre las medidas que a ese momento ofrezca el Gobierno a través del préstamo estatal solidario (crédito con tope $2.600.000 pesos, pagadero en 4 cuotas) y el monto que se pueda obtener de retirar el porcentaje de su fondo de pensión.

La propuesta busca un uso eficiente de los recursos, sin duplicar los beneficios, y que la disposición de los recursos de la pensión sea la última instancia.

El diputado Walker (Presidente) concuerda con el fundamento de la indicación en el sentido de que las personas puedan hacer uso de su derecho a elegir entre diferentes mecanismos de ayuda a la clase media. Sin embargo, expresa su inquietud frente a que el programa mencionado –anunciado por el Gobierno- aún no tendría existencia jurídica. Se podría evaluar su incorporación en el resto del trámite.

El diputado Saffirio precisa que el texto aprobado no exige que esté declarado un estado de excepción ni las otras circunstancias que disponían los textos originales, la única exigencia que se establece es que la persona esté cotizando o haya cotizado en una AFP.

Estima que ambos mecanismos no serían incompatibles, porque los fondos tienen origen distinto, los fondos sobre los que versa esta iniciativa pertenecen a los afiliados y los que pudieren provenir de un programa del Gobierno son públicos y provienen del presupuesto fiscal.

El diputado Leonardo Soto valora los supuestos de la indicación en el sentido de que las personas puedan optar a diferentes alterativas frente a la tragedia que se enfrenta. Concuerda que los orígenes de ambos fondos son diferentes, pero llama la atención que se esté incluyendo en una reforma constitucional un programa que no tiene aún no existe legalmente.

En votación, la indicación del señor Durán, fue rechazada por no alcanzar la mayoría de votos (1-10-1).

Votó a favor la diputada señora Jiles.

Votaron en contra los diputados(a) señores(a): Walker (Presidente), Alessandri, Boric, Coloma, Rathgeb (en reemplazo de Camila Flores), Fuenzalida, Gutiérrez, Paulina Núñez, Saffirio y Leonardo Soto.

Se abstuvo el diputado señor Ilabaca.

El diputado Boric argumento su voto en contra. Concuerda con lo planteado en torno a que es un programa que aún no existe. En el mismo sentido, se pronuncia la diputada Paulina Núñez y el diputado Gutiérrez.

- De los diputados señores Lavín , Gahona y Morales para agregar un nuevo inciso final del siguiente tenor:

“Las Administradoras de Fondos de Pensiones deberán informar en la cartola mensual que hacen llegar a sus afiliados, los montos disponibles en sus respectivos fondos, además de una explicación detallada que indique cómo se verá su pensión futura en caso de acceder al retiro.”.

El diputado Saffirio expresa que todas las administradoras de fondos de pensiones tienen programas que permiten hacer una proyección del monto de su pensión habida consideración del monto del ahorro, edad y otros. Esa información está disponible y es de fácil acceso.

No concuerda con la indicación porque le preocupan los términos en que hoy la Asociación de Administradoras de Fondo de Pensiones se ha referido a este proyecto emitiendo opiniones subjetivas y de carácter político. No quisiera dejar una norma que pudiera generar mayor confusión en los cotizantes.

En la misma línea, la diputada Sepúlveda señala que siempre es bueno contar con información, pero precisa que los sistemas actuales – fiscalizados por la Superintendencia de AFP- ya permiten hacer simulaciones sobre el retiro de fondos y la proyección de la jubilación.

El diputado Leonardo Soto observa que la indicación es está bien intencionada pero es innecesaria por cuanto el decreto ley N° 3.500 contempla la obligación de la AFP de entregar a los afiliados toda la información necesaria para sus decisiones futuras, y además, está la regulación por la vía de las circulares de la Superintendencia.

En votación, la indicación de los diputados Lavín, Gahona y Morales, para agregar un nuevo inciso final, fue rechazada por no alcanzar la mayoría de votos (1-9-1).

Votó a favor el diputado señor Gutiérrez.

Votaron en contra los diputados(as) señores(as): Walker (Presidente), Alessandri, Boric, Coloma, Rathgeb (en reemplazo de Camila Flores), Ilabaca, Jiles, Paulina Núñez y Saffirio.

Se abstuvo el diputado señor Leonardo Soto.

El diputado Gutiérrez vota a favor pues estima en la dirección correcta todo lo relativo a mayor publicidad.

- Por último, se presenta indicación del diputado Walker (Presidente) que reemplaza el nombre del proyecto de reforma constitucional por el siguiente:

“Proyecto de reforma constitucional que permite el retiro excepcional de los fondos acumulados de capitalización individual en las condiciones que indica, y mandata la creación de un Fondo Colectivo Solidario de Pensiones”.

En votación, la indicación del diputado Walker (Presidente) que reemplaza el nombre del proyecto fue aprobado por mayoría de votos (7-4-0).

Votaron a favor los diputados(a) señores(a): Walker (Presidente), Boric, Gutiérrez, Ilabaca, Jiles, Saffirio y Leonardo Soto.

Votaron en contra los diputados(a) señores (a): Alessandri, Coloma, Rathgeb (en reemplazo de Camila Flores) y Paulina Núñez.

No hubo abstenciones.

El diputado Coloma argumenta su voto en contrario. Destaca que la incorporación sugerida por el diputado Boric da cuenta de la real intención de este proyecto, que no es solo apoyar a algunas personas sino crear un sistema distinto.

El diputado Leonardo Soto insta a avanzar con premura en su tramitación.

Despachado el proyecto.

Se designa diputado informante al señor Marcos Ilabaca.

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VII.- ARTÍCULOS NUEVOS INTRODUCIDOS.

No hay.

VIII.- ARTÍCULOS QUE DEBEN SER CONOCIDOS POR LA COMISIÓN DE HACIENDA.

No hay.

IX.- ARTÍCULOS E INDICACIONES RECHAZADAS O DECLARADAS INADMISIBLES.

Indicaciones rechazadas

- Del diputado Bianchi, para incorporar un nuevo artículo primero:

“Artículo Primero: En el Capítulo IV, que regula los “Estados de excepción constitucional”, modifíquese el artículo 43 inciso tercero, en los siguientes términos:

“Por la declaración del estado de catástrofe, el Presidente de la República podrá restringir las libertades de locomoción y de reunión; y deberá permitir, a todos los afiliados del sistema privado de pensiones, el retiro de un monto de dinero de sus cuentas de capitalización individual. Podrá, asimismo, disponer requisiciones de bienes, establecer limitaciones al ejercicio del derecho de propiedad y adoptar todas las medidas extraordinarias de carácter administrativo que sean necesarias para el pronto restablecimiento de la normalidad en la zona afectada.”.”

- Del diputado Bianchi, para agregar la siguiente frase al comienzo del inciso primero y antes de la palaba “Excepcionalmente”: “Norma transitoria que regula la aplicación del capítulo cuarto de esta Constitución Política; en particular, el estado de excepción constitucional de catástrofe en los siguiente términos.”

- De la diputada Olivera y los diputados Lavín, Gahona y Morales para eliminar en el inciso primero la expresión, “y un mínimo de treinta y cinco unidades de fomento

- Del diputado señor Eduardo Durán, para agregar un nuevo inciso final del siguiente tenor:

“El ejercicio de la facultad de retirar fondos previsionales señalada en este artículo, será incompatible con la postulación y recepción del beneficio de préstamo estatal solidario contemplado en el Programa de Ayuda a la Clase Media en el contexto del estado de excepción constitucional de catástrofe vigente en el país. En consecuencia, el afiliado deberá ponderar y decidir cuál de ambos mecanismos ejercerá, para lo cual se entenderá que la simple postulación al crédito obsta al ejercicio de la facultad de retiro de fondos previsionales. Con todo, de haber sido rechazada dicha postulación, se entenderá que el afiliado puede ejercer la facultad de retiro.”.

- De los diputados señores Lavín, Gahona y Morales para agregar un nuevo inciso final del siguiente tenor:

“Las Administradoras de Fondos de Pensiones deberán informar en la cartola mensual que hacen llegar a sus afiliados, los montos disponibles en sus respectivos fondos, además de una explicación detallada que indique cómo se verá su pensión futura en caso de acceder al retiro.”.

IX.- TEXTO DEL PROYECTO APROBADO POR LA COMISIÓN.

En consecuencia la Comisión aprobó el texto del proyecto en los términos que se consignan a continuación:

PROYECTO DE REFORMA CONSTITUCIONAL:

"Trigésima novena. Excepcionalmente, y para mitigar los efectos sociales derivados del Estado de Excepción Constitucional de catástrofe por calamidad pública decretado a causa del COVID-19, autorízase a los afiliados del sistema privado de pensiones regido por el decreto ley N° 3.500 de 1980, de forma voluntaria y por única vez, a retirar hasta el diez por ciento de los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatorias, estableciéndose como monto máximo de retiro el equivalente a ciento cincuenta unidades de fomento y un mínimo de treinta y cinco unidades de fomento. En el evento de que el diez por ciento de los fondos acumulados sean inferiores a treinta y cinco unidades de fomento, el afiliado podrá retirar hasta dicho monto. En el caso de que los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual sean inferiores a las treinta y cinco unidades de fomento, el afiliado podrá retirar la totalidad de los fondos acumulados en dicha cuenta.

Los Fondos retirados a los cuales hace referencia la presente disposición transitoria no constituirán renta o remuneración para ningún efecto legal y, en consecuencia, serán pagados en forma integra y no estarán afectos a comisiones o descuento alguno por parte de las administradoras de fondos de pensiones.

La entrega de los fondos acumulados y autorizados de retirar en virtud del inciso anterior se efectuará de la siguiente manera:

El cincuenta por ciento en un plazo máximo de diez días hábiles de presentada la solicitud ante la respectiva administradora de fondos de pensiones a que pertenezca el afiliado.

El cincuenta por ciento restante, en el plazo máximo de treinta días hábiles a contar del desembolso anterior.

Cuadragésima. Créase el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones. Este fondo se financiará con aportes de los empleadores y del Estado, y cuyo objetivo será financiar, bajo criterio de progresividad, complementos de pensiones producto de los montos retirados conforme al derecho que establece la anterior disposición transitoria.

Para efectos de lo anteriormente señalado, el Presidente de la República en el plazo de un año desde publicada esta reforma constitucional enviará un mensaje al Congreso Nacional en el cual se propondrá la forma y financiamiento del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones. La administración del Fondo Colectivo Solidario de Pensiones será realizada por una entidad pública y autónoma de forma directa y solidaria, procediendo al momento de la jubilación del afiliado a complementar la pensión en la forma que señale la ley respectiva con el objeto de que el retiro de fondos que autoriza esta reforma constitucional no afecte el derecho a la seguridad social establecido por esta Constitución.

La entidad pública y autónoma que administre el Fondo Colectivo Solidario de Pensiones debe velar porque las inversiones que se hagan con cargo a esos recursos sean realizadas promoviendo la sostenibilidad económica, social y medioambiental del Estado. Establecida por ley esta entidad pública y autónoma, al quinto día hábil las Administradoras de Fondos de Pensiones traspasaran a ésta el total de los fondos que administren y no tengan titular determinado o determinable a ese momento.

Si una ley se dicta antes del plazo que se señala en el inciso segundo y cumple con lo allí establecido se entenderá por cumplida la obligación impuesta al Presidente de la República.”.

****************

Tratado y acordado en sesión de 9 de julio de 2020, con la asistencia de los diputados (as) señores (as) Matías Walker (Presidente de la Comisión); Jorge Alessandri; Gabriel Boric; Juan Antonio Coloma; Jorge Rathgeb (por la señora Camila Flores); Gonzalo Fuenzalida; Hugo Gutiérrez; Marcos Ilabaca; Pamela Jiles; Paulina Núñez; René Saffirio; Leonardo Soto. Además asistieron los (as) diputados (as) Alejandra Sepúlveda; Natalia Castillo; Jaime Mulet; Félix González; Daniella Cicardini; Raúl Leiva; Patricio Melero; Marcela Hernando; Amaro Labra; Hugo Rey; Karim Bianchi; Raúl Soto; Gael Yeomans, y Eduardo Durán.

Sala de la Comisión, a 9 de julio de 2020.

PATRICIO VELÁSQUEZ WEISSE

Abogado Secretario de la Comisión

[1] Para suprimir en el inciso primero de la disposición transitoria Trigésima Novena propuesta lo siguiente: "y un mínimo de treinta y cinco unidades de fomento".
[2] El retiro de fondos establecido en la disposición precedente será considerado para todos los efectos un ingreso no renta y en especial para lo dispuesto en la Ley sobre Impuesto a la Renta contenida en el Decreto Ley 824.

1.8. Discusión en Sala

Fecha 14 de julio, 2020. Diario de Sesión en Sesión 41. Legislatura 368. Discusión Particular. Pendiente.

FACULTAD A AFILIADOS AL SISTEMA DE CAPITALIZACIÓN INDIVIDUAL PARA RETIRO DE PARTE DE FONDOS PREVISIONALES DURANTE VIGENCIA DEL ESTADO DE EXCEPCIÓN CONSTITUCIONAL DE CATÁSTROFE POR COVID-19 (PRIMER TRÁMITE CONSTITUCIONAL. BOLETINES NOS 13501-07, 13617-07 Y 13627-0, REFUNDIDOS7)

El señor PAULSEN (Presidente).-

Corresponde tratar en particular el proyecto de reforma constitucional, en primer trámite constitucional y segundo reglamentario, iniciado en mociones refundidas, que modifica la Carta Fundamental para incorporar como parte del derecho a la seguridad social la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual de retirar parte de sus fondos previsionales durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe.

Por acuerdo de los Comités Parlamentarios, este proyecto iniciará su discusión en particular en la presente sesión, pudiendo las diputadas y los diputados inscribirse hasta las 12:30 horas de hoy para intervenir por un máximo de hasta tres minutos.

Su discusión continuará en el Orden del Día de la sesión ordinaria del miércoles 15 de julio y se votará en ella.

Diputado informante de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento es el señor Marcos Ilabaca .

Antecedentes:

-Segundo informe Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento. Documentos de la Cuenta Nº 5 de este boletín de sesiones.

-El primer informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento se rindió en la sesión 39ª de la presente legislatura, en miércoles 8 de julio de 2020.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado informante.

El señor ILABACA (de pie).-

Señor Presidente, en representación de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, paso a informar sobre el proyecto de reforma constitucional, en primer trámite constitucional y segundo reglamentario, de origen en mociones refundidas, que permite el retiro excepcional de los fondos acumulados en las cuentas de capitalización individual, en las condiciones que indica, y mandata la creación de un fondo colectivo solidario de pensiones.

Autores de las mociones refundidas

Son autores de la moción del boletín N° 13501-7, los diputados René Alinco , Jaime Mulet , Alejandra Sepúlveda y Esteban Velásquez ; de la moción del boletín N° 13617-07, los diputados Karim Bianchi , Renato Garín , Pamela Jiles , Patricio Rosas , Gastón Saavedra , René Saffirio y Leonardo Soto , y de la moción del boletín N° 13627-07, los diputados Loreto Carvajal , Ricardo Celis , Cristina Girardi , Rodrigo González , Tucapel Jiménez , Carolina Marzán , Andrea Parra y Raúl Soto .

La Cámara de Diputados, en su sesión ordinaria celebrada el 8 de julio de 2020, aprobó en general el proyecto de reforma constitucional de la referencia, por 95 votos a favor, de un total de 155 diputados en ejercicio.

De acuerdo con lo preceptuado en el artículo 130 del Reglamento, el proyecto de ley, con todas las indicaciones cursadas durante su tramitación, fue remitido a esta comisión para su segundo informe reglamentario.

En este trámite, la comisión debatió las indicaciones presentadas tanto en la Sala como ante la propia comisión, y decidió perseverar en el texto aprobado en el primer trámite reglamentario, con una modificación que incide en la disposición Trigésima Novena transitoria.

Dicha disposición transitoria dispone que, excepcionalmente, y para mitigar los efectos sociales derivados del estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública decretado a causa de la covid-19, se autoriza a los afiliados del sistema privado, regido por el decreto ley N° 3.500, de forma voluntaria y por única vez, a retirar hasta el 10 por ciento de los fondos acumulados en su cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatorias.

La comisión estimó necesario abordar el tema de la eventual sujeción a descuentos por impuestos a la suma retirada por el afiliado, conforme a esta reforma. De manera que se hizo un texto fusionado de las indicaciones que incidían en esta materia en el mismo sentido, aprobándose un nuevo inciso segundo, que dispone que los fondos retirados no constituirán renta o remuneración para ningún efecto legal, de manera que serán pagados de forma íntegra y no estarán afectos a comisiones o descuento alguno por parte de la administradora de fondos de pensiones.

El resto del proyecto se mantuvo en los mismos términos aprobados en el primer trámite legislativo; esto es, se establece un monto máximo de retiro equivalente a 150 unidades de fomento y un mínimo de 35 unidades de fomento. En el evento de que el 10 por ciento de los fondos acumulados por el afiliado sea inferior a 35 unidades de fomento, este podrá retirar hasta dicho monto o, si no alcanza dicha cantidad, retirar la totalidad de los recursos acumulados.

La entrega de los fondos acumulados y autorizados a retirar en virtud del inciso anterior se efectuará de la siguiente manera: el 50 por ciento en un plazo máximo de diez días hábiles desde presentada la solicitud ante la respectiva administradora de fondos de pensiones a que pertenezca al afiliado, y el 50 por ciento restante en el plazo máximo de treinta días hábiles posteriores al desembolso anterior.

Por otra parte, se mantuvo íntegra la segunda disposición constitucional transitoria que se incluye en esta reforma, la Cuadragésima, mediante la cual se crea un fondo solidario de pensiones que se financiará con aporte de los empleadores y del Estado, cuyo objetivo será financiar, bajo criterios de progresividad, complementos de pensiones producto de los montos retirados, conforme al derecho que establece la disposición transitoria anterior.

Cabe recordar que para efectos de lo señalado, el Presidente de la República, en el plazo de un año, contado desde que se publique esta reforma constitucional, deberá enviar un mensaje al Congreso Nacional, en el cual se propondrán la forma y el financiamiento del mencionado fondo solidario colectivo de pensiones.

La administración de dicho fondo será realizada por una entidad pública autónoma, de forma directa y solidaria, procediendo al momento de la jubilación del afiliado a complementar la pensión en la forma que señale la ley respectiva, con el objeto de que el retiro de fondos que autorice esta reforma constitucional no afecte el derecho a la seguridad social establecido por esta Constitución.

Asimismo, la entidad pública autónoma que administre el fondo solidario colectivo de pensiones deberá velar por que las inversiones que se hagan con cargo a esos recursos promuevan la sostenibilidad económica, social y medioambiental del Estado.

Una vez establecida por ley esta entidad pública autónoma, al quinto día hábil, las administradoras de fondos de pensiones le traspasarán el total de los fondos que administran y que no tengan un titular determinado o determinable en ese momento.

También se dispone que, si una ley se dicta antes del plazo que señala el inciso segundo y cumple con lo ya establecido, la obligación impuesta al Presidente de la República se entenderá cumplida.

Finalmente, la comisión acordó cambiar la denominación de este proyecto por la siguiente: proyecto de reforma constitucional refundido, que permite el retiro excepcional de los fondos acumulados de capitalización individual en las condiciones que indica y mandata la creación de un fondo solidario colectivo de pensiones.

Habiendo sido aprobadas estas disposiciones transitorias por la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento en la misma forma que en el primer trámite reglamentario, con la única modificación especificada, solicito a la Sala que las apruebe en los mismos términos que propone nuestra comisión.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

En discusión el proyecto. Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Luis Pardo .

El señor PARDO (vía telemática).-

Señor Presidente, las familias chilenas están enfrentando una prueba durísima: han visto disminuidos sus ingresos en forma dramática y necesitan urgentemente contar con los recursos mínimos para sobrevivir.

El gobierno ha comprometido un paquete de ayudas para la clase media, que responde con mayor rapidez y realismo a la urgente necesidad que están experimentando.

El proyecto que permite retirar el 10 por ciento de los ahorros previsionales es carísimo para los propios ahorrantes, es regresivo, es desigual y no responde a la urgencia que viven las familias, pues no antes de sesenta días, suponiendo que se apruebe, daría sus primeros resultados.

El proyecto es caro, porque si una persona retira un millón de pesos de su cuenta de ahorro, tendrá, durante veinte años, una pensión inferior en 20.000 pesos. Si, en cambio, esa persona recibe el préstamo solidario del gobierno, pagará 17.000 pesos mensuales, pero solo durante cuatro años, y si queda cesante o no tiene ingresos, dejará de pagar y el saldo se condonará cumplidos los cuatro años.

El retiro de fondos le cuesta al beneficiario 20.000 pesos mensuales durante veinte años, contra 17.000 pesos mensuales durante solo cuatro años, por lo que es manifiestamente caro, y el costo lo paga el ahorrante. Es regresivo, porque exime de impuestos a quienes podrán retirar hasta 4.500.000 pesos. Es desigual, porque los que pertenecen a los grupos de menores ingresos tendrán una caída de 18 por ciento en sus pensiones futuras, mientras que el cinco por ciento de mayores ingresos sufrirán solo una pequeña merma para sus futuras pensiones.

El título del proyecto es engañoso, porque el 65 por ciento de los ahorrantes tiene menos de 5.000.000 de pesos ahorrados, y el proyecto los obliga a retirar un mínimo de 1.000.000 de pesos. Es decir, una persona que tiene 5.000.000 de pesos ahorrados retirará el 20 por ciento de sus ahorros, y así sucesivamente.

El 38 por ciento de los ahorrantes sacará el 50 por ciento de sus ahorros, en tanto que el 27 por ciento de ellos sacará la totalidad de sus ahorros. Es un daño gigantesco para las pensiones de la inmensa mayoría de los supuestos beneficiarios de este proyecto.

Los dos remates de acciones e instrumentos financieros que establece el proyecto implicarán un daño inmediato no solo para el patrimonio de quienes retiren sus ahorros, sino para los patrimonios de todos los ahorros previsionales, golpeando especialmente a quienes están próximos a jubilar.

Si se obliga a liquidar 15.000 millones de dólares en diez días, como establece el proyecto, se perjudicará gravemente el patrimonio de los ahorrantes y se beneficiará a quienes tengan la capacidad económica para comprar a precio de huevo las acciones y los títulos de los supuestos beneficiarios de este proyecto.

Es irresponsable, es populista y es tremendamente engañoso respecto de quienes nos han confiado la responsabilidad de deliberar nuestros asuntos, aprobar un proyecto que, por algo, todos los expertos, de todo el espectro político, han señalado que es tremendamente negativo para quienes precisamente pretende beneficiar.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, por vía telemática, el diputado Gastón Saavedra .

El señor SAAVEDRA (vía telemática).-

Señor Presidente, en Chile no existe la seguridad social, puesto que el 55 por ciento de los afiliados tiene menos de 5 millones de pesos de ahorro forzoso para su futura jubilación. Por lo tanto, no es cierto el argumento de que las pensiones de los chilenos se volverán paupérrimas debido al retiro del 10 por ciento de los dineros de su fondo de pensión. No es así, porque los chilenos ya están condenados a tener malas pensiones.

Esta mañana me llamó el profesor Jorge Bustos , quien es un ejemplo de lo que hoy es nuestra clase media. Me pidió que aprobásemos el proyecto, porque no veía otra salida a su situación: tiene sus tarjetas reventadas y no puede con las deudas. Agregó que su mujer, ingeniera, estaba condenada a tener una pensión de 240.000 pesos mensuales, y que estaba ayudando a sus hijos, jóvenes emprendedores, a pagar las deudas.

El 68 por ciento de los chilenos tiene deudas y el 26 por ciento de ellos está en mora.

¿Qué ofrece el Presidente de la República? Un préstamo, es decir, seguir con las deudas. No se trata de eso, sino de socorrer a los chilenos que hoy lo están pasando mal. Este es el tiempo de la seguridad social. Este proyecto emprende ese camino, pues transforma profundamente el sistema de previsión en Chile, dejando atrás ese otro proyecto que lo único que hace es continuar sometiendo a todos los chilenos de clase media a más deudas.

El objetivo era crear una renta básica universal de amplia cobertura, con un ingreso que permitiera a la clase media estar más tranquila y poder enfrentar la pandemia de forma segura, pero ¿qué se le entregó? Solo deudas y exclusiones sociales.

Los socialistas vamos a aprobar este proyecto. Lo hacemos con la convicción de que estamos emprendiendo el camino de la seguridad social, pero por sobre todas las cosas estamos entregando oxígeno y un mejor pasar a la clase media, la cual se siente excluida porque no tiene a qué recurrir para enfrentar lo duro de la crisis. En muchos casos están sin trabajo y sin recursos para apoyar a los hijos que emprendieron un negocio o simplemente para apoyar sus propios emprendimientos, porque hoy están paralizados debido a la crisis sanitaria, económica y social, la que, convengamos, también se enfrentó de mala manera por parte del gobierno.

Por lo tanto, hago un llamado a todos a mantener la votación de la semana pasada y sus convicciones. Hoy no le debemos fallar a Chile ni a la clase media, por lo que debemos aprobar este proyecto. Espero que los 95 diputados que votamos a favor cuando se discutió en general, hoy lo hagamos nuevamente en beneficio de millones de chilenos y de sus familias, quienes esperan de su Parlamento y de sus diputados coherencia y plena convicción política respecto de la seguridad social y de un camino seguro para enfrentar la crisis.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, por vía telemática, el diputado Florcita Alarcón .

El señor ALARCÓN (vía telemática).-

Señor Presidente, quiero enviar un gran saludo a las 19 comunas que conforman el distrito N° 17, que represento, entre ellas Maule , Curicó , Talca, Linares , Constitución, Sagrada familia y Rauco . Sus habitantes deben estar felices por la votación de todos mis colegas diputados la semana pasada, y espero que continúen así con el resultado de la votación que tendremos en esta ocasión, la cual no será olvidada, por lo que hay aquí un buen futuro para los diputados que se quieran reelegir. Hago un brindis por la paz, el amor y la alegría.

En la Sala se ha pedido ser leales para discutir, pero hacer pasar hambre a nuestros electores no es leal. Si bien debemos dar nuestros argumentos con serenidad, no podemos olvidar que nuestra conducta parlamentaria será valorada o juzgada de acuerdo con los beneficios que obtengamos para nuestros electores.

Una pequeña digresión. Con mucha alegría comunico que ya no me quejaré más de la Subtel, pues fue ingresado a la Contraloría el reglamento de la ley N° 21.046, que garantiza un mínimo de velocidad de internet. Tendremos mejor internet en el Congreso Nacional y en todo Chile.

Siguiendo con el tema en cuestión, ¿será razonable, sano, humano o de un creyente en un dios interno, íntimo o luminoso que un Presidente no defienda a sus conciudadanos y electores, y respete más a las administradoras de fondos de pensiones?

Pido que se tenga en consideración que al puerto de San Antonio está llegando una gran cantidad de vehículos y de materiales para la represión del pueblo. No puede ser que se haya gastado plata en estos elementos para reprimir en vez de calmar el hambre de la gente. Tampoco puede ser posible que se envíe un veto al proyecto que prohíbe a las empresas el corte de los suministros básicos a quienes no han podido cancelar sus deudas producto de la pandemia. No se considera que haya enfermos electro dependientes entre ellos.

Debemos votar proyectos de ley que ayuden al pueblo y debemos ser sanos y poderosos de mente, y con esta votación lo ayudaremos. Debemos dejar fuera esa cantidad de materiales represivos que llevan intenciones muy poco sanas, enfermas, por parte de aquel que no quiere a su pueblo y que solo busca defender a los millonarios.

Con paz, fuerza y alegría, y pensando en un Dios bondadoso, íntimo, solidario y luminoso, votaré -ojalá también todos mis colegas de la zona a favor el proyecto.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Issa Kort .

El señor KORT.-

Señor Presidente, sin duda, Chile enfrenta una crisis profunda. Esta crisis no solo es sanitaria, y tampoco es solo económica, social o política; Chile enfrenta una crisis moral. Lo digo reflexivamente, pensando en cómo actúa el Parlamento, que ha dejado de lado todo principio político y el fair play y está usando la angustia y la desesperación de la ciudadanía, especialmente de la clase media y del mundo popular, para, entre gallos y medianoche, aprobar una reforma constitucional eminentemente ideológica. Eso no se puede permitir.

Digamos las cosas como son y con todas sus letras: esta es una reforma ideológica que han puesto en debate aprovechándose del dolor y del sufrimiento de un pueblo. Eso es inaceptable y estoy seguro de que la historia los juzgará. ¿Por qué lo digo? Porque se le están entregando falsas expectativas a la gente, haciéndole creer que este beneficio resolverá todos sus problemas, pero ello no es así. Se dice que quienes menos tienen, más soluciones obtendrán, lo que también es mentira. Díganle a los electores que este proyecto, tal como está en su discusión particular, beneficia a aquellos que menos lo necesitan, es decir, a los que tienen más recursos.

Ante una situación de crisis como la que enfrenta nuestro país, debemos reflexionar sobre lo que estamos haciendo, tanto desde el punto de vista individual como institucional, como Congreso Nacional.

Lamentablemente, este es un triste chantaje a la ciudadanía, porque con este proyecto de reforma constitucional –insisto el Parlamento da un paso ideológico en aquellas propuestas que la gente no estuvo dispuesta a apoyar en la última elección. Estoy disponible para hacer una reforma al sistema de pensiones cuando quieran y como quieran, pero con un debate pensado en eso. No acepto presiones, amenazas ni chantajes.

Por ello, votaré con absoluta convicción en contra este proyecto de reforma constitucional.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, por vía telemática, el diputado José Miguel Ortiz .

El señor ORTIZ (vía telemática).-

Señor Presidente, esta crisis económica está afectando con más fuerza a la heterogénea clase media chilena, que está viendo en soledad y con angustia cómo pierde el empleo, cómo se queda sin ingresos para sobrevivir o cómo su microempresa está al borde de la quiebra y sin la mínima ayuda estatal hasta este momento.

Yo fui parte de lo que significó un trabajo de dos semanas, en que fijamos un marco de entendimiento. Fueron tres partidos políticos y yo representé a la Democracia Cristiana.

Nunca se abordó en forma profunda el tema de las AFP. Tengo claridad y fortaleza para señalar que aprobaré el proyecto de ley.

Hemos apoyado todas las otras medidas anunciadas. Mejoramos el IFE 2.0; hicimos todos los esfuerzos necesarios para que efectivamente hubiera un fondo de salud grande, un aporte para los municipios y una serie de otros beneficios. Pero ¿cuál es la realidad del día de hoy? Llevan nueve días amenazándonos con que llegará un gran paquete de ayuda y de subsidios dirigidos a la clase media. Sin embargo, aún no ha ingresado ningún proyecto de ley. Lo demás es mentira.

Estoy convencido de que la crisis que afecta a la clase media no se resuelve con anuncios de nuevos préstamos que, hasta el día de hoy, no existen. Las familias están sobre endeudadas y viven con el sobregiro de las líneas de crédito. ¡No quieren más deudas! Incluso, el Banco Central ha señalado que el endeudamiento promedio alcanza el 75 por ciento de los ingresos de cada familia. Hasta la Superintendencia de Pensiones reconoce que el efecto sería entre el 5 y 10 por ciento, según sea la edad y el monto acumulado.

No nos quisieron escuchar en enero de 2018, cuando planteamos una buena solución.

Con mucha fuerza y teniendo claro que hacemos lo correcto, votaré a favor el proyecto, porque Chile requiere defender su clase media. Más que nunca creemos que hay que dar la libertad para que las personas decidan y opten por lo que es mejor para su familias, porque ellas son las que viven el día a día.

Repito que votaré a favor el proyecto en particular.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra la diputada Carmen Hertz .

La señora HERTZ (doña Carmen) [vía telemática].-

Señor Presidente, autorizar un retiro voluntario y excepcional del fondo solo significa que quienes se lo han apropiado devuelvan una parte miserable a sus legítimos propietarios, hundidos en una catástrofe social y económica sin precedentes. Eso merma en algo el abuso que ha significado desviar durante décadas salarios para financiar a empresarios a costa de la miseria de los jubilados, porque sus pensiones son míseras hoy, lo serán mañana y lo serán en el futuro.

Algo que las AFP no informan y sus lobbistas tampoco es que el fondo de las AFP no financia las pensiones, sino que financia inversiones empresariales y cobro de sus gestores. El más grueso de estos últimos son las primas netas de las compañías de seguro con las cuales se subcontrata el pago de la mayor parte de las pensiones. Para ello, les han transferido el equivalente a la mitad de las cotizaciones recaudadas desde que se creó el sistema en 1981. La mitad de ese enorme flujo fresco de dinero ha sido embolsado, principalmente, por cuatro grupos nacionales del círculo cercano al Presidente de la República. Además, según ha constatado la Fundación Sol, son los beneficiarios de la cuarta parte de las inversiones de los fondos de AFP en empresas nacionales.

¿Cómo se financian las pensiones en Chile? Se financian con endeudamiento fiscal, con impuestos generales y con cotizaciones corrientes, no con ahorro forzoso. El fisco financia tres cuartas partes del gasto nacional en pensiones, incluida una mitad que paga directamente y un tercio de la otra mitad que pagan las AFP. El fisco destina a ello un quinto de su presupuesto, el que financia con deuda e impuestos corrientes, principalmente con el IVA. Las AFP financian el cuarto restante del gasto nacional en pensiones, con el equivalente a un tercio de las cotizaciones corrientes. Es decir, el gasto nacional en pensiones lo financian, principalmente, los trabajadores y trabajadoras de este país con el pago cotidiano del IVA y con parte de sus cotizaciones corrientes.

El sistema fracasado de las AFP, que sí fue impuesto por una visión ideológica, en un momento en que era imposible oponerse, no asegura nada. ¡Nada!…

El señor PAULSEN (Presidente).-

Ha concluido su tiempo, señora diputada. Tiene la palabra la diputada Carolina Marzán .

La señora MARZÁN (doña Carolina) [vía telemática].-

Señor Presidente, cito: “…la política, por un lado, y la técnica y el marco institucional, por el otro, están en un proceso de preocupante desconexión…”. El párrafo anterior corresponde a la bajada de una publicación que apareció hace un par de días en un periódico de circulación nacional bajo el título de “Aún es tiempo de rectificar el rumbo”.

Me pregunto: ¿dónde estaban esas mismas personas -ahora deben estar pegadas al televisor mirando esta discusión cuando había que pronunciarse sobre rectificar el rumbo de las grandes empresas que se acogieron a la ley de protección del empleo? Al parecer, no había mucho que enmendar ahí, sino solamente ver cómo pasaban las cosas.

En este caso es distinto, pues hay una preocupación exacerbada por las pensiones futuras que no había visto nunca y se auguran los peores tiempos a partir de la aprobación de esta medida.

Yo les digo que los peores tiempos se combaten desde hoy. Háblenle de peores tiempos a quien no tiene qué comer, a quien vive en el hacinamiento, a la mal llamada clase media, que son pobres con acceso a créditos que no pueden pagar y que ven cómo, de manera inevitable, sus cercanos se enferman y mueren.

La tónica de este año ha sido lamentable. Hemos ido legislando sobre la base de la insuficiencia del gobierno, desde la debilidad del Estado. Nosotros, como oposición, hemos planteado esta solución como viable. Se han sumado la voluntad, la visión y la empatía de muchos parlamentarios y parlamentarias del oficialismo para que las personas puedan retirar sus fondos de manera voluntaria.

Es una propuesta desde lo individual, lo que parece un contrasentido, que se forja desde una contradicción aparente, incluso ideológica -propiedad privada versus Estado-, pero el tema va más allá: se trata de realidad, de conexión con la comunidad y de conocer las reales demandas que la pandemia ha develado como un grave síntoma del modelo.

La necesidad de las personas no encuentra su respuesta en el Estado, como está concebido en nuestro país, y cada uno está obligado a enfrentar el problema de manera individual.

Se dice que es populismo puro, pero el punto radica en preguntarse por qué el tema ha adquirido tanta relevancia, por qué es tan popular, por qué es demagógico hablar de ello y por qué se auguran los peores tiempos de aprobarse esta medida. ¿El proyecto sería tan popular y tendría tantos adeptos si el sistema de pensiones en Chile funcionara bien? ¿Tendría este sistema tantos guardianes sin interés personal si solo los guiara la preocupación por el beneficio y bienestar de todos los chilenos y chilenas?

Si hoy nos dicen que se viene lo peor, si nos dicen que esto es pan para hoy y hambre para mañana, no nos preocupemos, pues quienes lo señalan son los mismos que anunciaron los tiempos mejores.

¡Qué ironía!

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Sebastián Álvarez .

El señor ÁLVAREZ (don Sebastián) [vía telemática].-

Señor Presidente, soy hijo de una familia de clase media; he sido emprendedor, trabajador por cuenta propia y empleado, y sé lo que es estar endeudado. Actualmente, tres de mis hermanos están cesantes y con sus familias a la deriva.

Acá no estoy para defender a las AFP y su sistema, sino para defender las pensiones de los trabajadores y la seguridad social de los chilenos.

Hoy, me habría gustado estar votando la reforma que amplía la solidaridad, que aumenta la cotización y que crea el ente estatal que aprobamos en enero y que aún está parado en el Senado.

Lamentablemente, este proyecto tiene letra chica, porque va a perjudicar las pensiones de la clase media vulnerable y de los más pobres, y, a su vez, aumentará desproporcionalmente el ahorro en las pensiones de los más ricos. El 27 por ciento de los afiliados a las AFP sacará menos de un millón de pesos, que es el ciento por ciento de sus ahorros; el 42 por ciento sacará un millón, que en promedio es el 44 por ciento de sus ahorros, es decir, el 69 por ciento de los afiliados vería dañadas sus ya malas pensiones.

Por el contrario, el proyecto constituye un incentivo para que el 30 por ciento de las personas con mayores ahorros retire su dinero sin pagar impuestos y lo meta en una cuenta de ahorro previsional voluntario (APV), para recibir hasta 66 por ciento de rentabilidad al año siguiente.

El proyecto es poco transparente, porque no exige que la Superintendencia de Pensiones explique a las personas el efecto que eso tendrá en su futura pensión y tampoco deja claro cómo será el reintegro de los fondos a quienes los hayan retirado.

¿Les vamos a cargar a las mipes y pymes, que hoy son las más afectadas, el costo de esta reforma? Porque el 90 por ciento del empleo proviene de esas empresas, que son justamente el corazón de la clase media.

Uno se pregunta por qué no se definió un retiro único e igualitario de hasta un millón de pesos para todos los chilenos, en lugar de esta lógica de privilegios para algunos por sobre otros.

El proyecto es curioso, por decir lo menos. Se habla de desigualdad, pero la propuesta que presentan permitirá a los diputados, a los senadores y a las personas con mayores rentas hacer magia tributaria para obtener mejores jubilaciones. Hoy veo que muchos rasgan vestiduras contra las AFP, pero justamente con sus votos se ha modificado el sistema desde los años 90 hasta hoy y perjudicaron las pensiones. Y hoy, con otra lógica discursiva, utilizando el contexto de pandemia y la necesidad de las personas, votarán por disminuir aún más el precario sistema de pensiones de Chile.

En tiempos difíciles es cuando más se requieren reformas y cambios serios que mejoren las pensiones a corto y mediano plazo, y no reformas que afectarán a miles de chilenos que jubilarán en los próximos cinco años.

Estoy por una reforma al sistema, por incorporar una AFP estatal, por integrar un porcentaje a un fondo solidario, por aumentar el monto de las cotizaciones, por posibilitar los retiros en caso de enfermedad terminal y por definir el traspaso a los herederos en caso de fallecimiento del titular. Estoy por mejorar las pensiones.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra la diputada Marcela Hernando .

La señora HERNANDO (doña Marcela) [vía telemática].-

Señor Presidente, el Presidente Piñera ha conseguido un milagro sin quererlo: logró que todos los sectores políticos del país, incluida la clase empresarial, la oligarquía criolla, la tan manoseada clase media y hasta los siempre olvidados sectores populares estén totalmente de acuerdo en algo: es una mala idea que las personas deban retirar el 10 por ciento de sus fondos de jubilación para sortear esta dura crisis que nos trajo el coronavirus. Es terrible, es injusto y no corresponde que las personas se vean obligadas a dar ese paso para poder comer y abrigarse.

Esa coincidencia de pensamientos es el resultado de una mala acción, de una decisión que no es piadosa ni cristiana, que fue impulsada por el mismo Ejecutivo que dirige nuestro Presidente.

Ninguno de los aquí presentes hubiese querido recurrir a ese mecanismo para paliar las necesidades más básicas de nuestros compatriotas. Llegamos a esta medida desesperada porque nuestro pueblo, nuestra clase media, los profesionales, están desesperados, y nadie en su sano juicio puede pretender mitigar el hambre y el frío con una cajita. Una caja de alimentos es una bofetada en el rostro de un pueblo digno.

Porque cuando no hay con qué parar la olla, porque se acabó el sueldo y no se puede salir a trabajar porque estamos en cuarentena, no queda más alternativa que recurrir a los ahorros.

Eso es lo que estamos permitiendo que hagan ahora las personas: que saquen el 10 por ciento de los ahorros que tenían reservados para su jubilación, para poder comer y pagar deudas. Porque el Presidente Piñera ni siquiera quiere promulgar un proyecto de ley que prohíba que las empresas distribuidoras corten el suministro de agua o de energía eléctrica a las personas que, producto de la pandemia, no pueden pagar esas cuentas.

Para terminar, quiero ser muy clara en mi declaración: apoyo el retiro de fondos no porque sea la mejor alternativa, sino porque, dentro de todo el paquete de indignidades a las que se ha sometido a nuestro pueblo, es la alternativa más digna. Ya el 18 de octubre el grito se escuchó fuerte y claro: “¡No más abusos!”, porque, como dijo alguna vez el Presidente Pedro Aguirre Cerda , si en este momento hiciera lo contrario, sentiría una profunda angustia en mi espíritu, ya que imagino que la población general, a la que adoro tanto y en la que he invertido gran cantidad de energía en mi vida, podría pensar que la he engañado.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Diego Schalper .

El señor SCHALPER.-

Señor Presidente, hoy tenemos un problema muy complicado, porque es evidente que hay personas que están sufriendo angustia, hambre y desesperación. Eso no es exclusivo de Chile, porque estamos enfrentando una pandemia de ribetes mundiales, pero sí hay algunas cosas que sí son exclusivas de Chile.

Es exclusivo de Chile tener un Parlamento que dejó de parlamentar, donde existen colegas que extorsionan a otros a través de las redes sociales, donde el atrincheramiento, la cuña para la galería, la falta de reflexión, el insulto y la descalificación se han instalado como las maneras de conversar.

Un Parlamento que deja de parlamentar, de conversar, de reflexionar deja de tener sentido y, peor que eso, debilita la democracia. Eso es lo que nos estamos jugando. Revertir eso requiere de liderazgo político; nunca es tarde para volver a recordarlo.

Es exclusivo de Chile tener un sistema previsional tan desprestigiado. En eso se entremezcla la falta de eficacia en las reformas, especialmente por parte de aquellos que han gobernado veinticinco de los últimos treinta años.

Tenemos trabajo por hacer. Nuestro gobierno debiese calificar con discusión inmediata la reforma previsional. Sé que aquí probablemente no vamos a contar con los votos favorables de la oposición, pero es mejor perder con las reformas propias que vivir dependiendo del beneplácito ajeno.

Es exclusivo de Chile tener sectores de izquierda que argumentan en contradicción a la seguridad social, a las luchas y conquistas de sus predecesores.

El otro día alguien me dijo: “Cuesta creer que escuchamos a la diputada Carmen Hertz argumentar desde la propiedad privada y la libertad empresarial y de elegir”. Es simplemente sorprendente.

Como dice Mark Lilla , un autor que valdría la pena leer, la izquierda se ha dejado seducir por visiones neoliberales e individualistas, y ha abandonado la mirada comunitaria. Aunque les cueste escucharlo, esa es la pura y santa verdad.

(Aplausos)

Nunca imaginé a la diputada Karol Cariola aplaudiendo a Mark Lilla. Esa es una de las grandes novedades de esta discusión.

Es exclusivo de Chile que se legisle sin considerar la evidencia o prefiriendo mirar para el techo. Hasta los asesores del Frente Amplio, como la señora Claudia Sanhueza , han dejado claro que no es una buena idea meter la mano al bolsillo a los ahorros de los trabajadores para sortear esta crisis.

El retiro del 10 por ciento -digámoslo fuerte y claro es decirle a la clase media que se rasque con sus propias uñas; es decirle a los pensionados que tendrán pensiones aún peores.

¿Les han dicho a los chilenos que ese retiro demorará mucho tiempo o les siguen vendiendo humo diciendo que podrán hacerlo de la noche a la mañana?

Esperamos con ansias los planteamientos del Presidente Piñera , que dejarán claro que, para nuestro gobierno, esta crisis se sortea con recursos del Estado y no metiendo la mano al bolsillo de los ahorros de los trabajadores.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Luis Rocafull .

El señor ROCAFULL.-

Señor Presidente, la semana pasada voté totalmente seguro de lo que estaba haciendo y diciendo, y hoy, después de retornar de mi Región de Arica y Parinacota, esa región que sale muy poco en los matinales -casi nunca-, de la que casi nunca se habla y que es la más distante del país, llego más convencido que nunca a votar a favor en particular. Después de ver las ollas solidarias, las ollas comunes; después de ver el show que hizo el ministro de Salud y las autoridades regionales, cuando dijeron que no iba a haber cuarentena, y después la subsecretaria dice que habría cuarentena; justamente por esa gente hoy voy a votar a favor.

También voy a votar a favor no por los argumentos que la derecha ha entregado acá, sacando las cuentas del APV, de los impuestos, de los que ganan o pueden perder, sino por el mandato entregado por la comunidad, la ciudadanía. La ciudadanía nos mandó hoy a votar a favor esta iniciativa; la ciudadanía, en más del 87 por ciento, está diciendo que no nos cree ni a nosotros ni al Presidente, y quiere hacer lo que ella decidió. Hoy, la ciudadanía mandata tener la posibilidad de retirar esos fondos, y no somos nosotros los que vamos a prohibir o restringir esa posibilidad. No vaya a pasar lo mismo que con el alza de los 30 pesos en el precio del pasaje del metro, que en algún momento quiso proponer Piñera .

Hoy procederemos por nuestro país, por nuestra gente, por la dignidad de la gente, por lo que esta ha mandado al decir: “No se trata solamente de si tenemos un poco más de plata para subsistir; significa que estamos cansados de lo que el gobierno y ustedes, los parlamentarios, hacen. Por lo tanto, lo que queremos hoy es nuestra plata, que nosotros podamos decidir lo que vamos a hacer con nuestra plata, y que no sean los diputados, los senadores ni el Presidente de la República quienes nos vengan a decir cómo hacer las cosas”.

La gente se cansó, señor Presidente; la gente está cansada de nosotros, está agotada.

Por lo tanto, lo que hoy tenemos que hacer es cumplir con el mandato de la ciudadanía.

La bancada socialista en pleno va a votar a favor la iniciativa que faculta el retiro de hasta el 10 por ciento de los fondos ahorrados en las AFP, lo que también van a hacer todos los senadores socialistas y todos los senadores de oposición.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado don Mario Venegas Cárdenas .

El señor VENEGAS (vía telemática).-

Señor Presidente, por su intermedio saludo a todos mis colegas y a todos los que siguen esta sesión.

Quiero recordar que en esta sesión estamos conociendo las indicaciones que fueron discutidas y aprobadas en la Comisión de Constitución, y que la iniciativa se deberá votar mañana en particular, porque el proyecto fue aprobado en general la semana anterior.

Es importante señalar que las indicaciones son, fundamentalmente, dos: La primera establece que, para todos los efectos, este retiro, de hasta un 10 por ciento, no constituirá renta o remuneración. Por lo tanto, no estará afecto a ningún tipo de descuento, es decir, deberá entregarse íntegramente. Se trata, a mi juicio, de una gran decisión, que respaldo.

La segunda propone cambiar el nombre del proyecto para hacerlo más consistente con su idea matriz.

También quiero señalar que recibí con gran satisfacción la noticia de que primó la cordura frente a lo que un parlamentario o parlamentarios querían introducir: una indicación para excluir de esta ley en proyecto a todos los funcionarios públicos y municipales, y a los que tuvieran alguna relación con el Estado. ¡Qué gran error habría sido! Afortunadamente, primó la cordura: la retiraron y ni siquiera se tuvo que discutir.

Durante esta semana hemos asistido a una verdadera campaña del terror, proveniente del gobierno, de parlamentarios del gobierno y de un conjunto de instituciones “interesadas”. Hay conflicto de intereses. Cuando las AFP mandan una carta a cada uno de los afiliados, en una campaña millonaria, supongo, están interviniendo directamente. Cuando el conjunto de los empresarios hacen un inserto en la prensa para hablar de lo malo que es este proyecto, ¿qué intereses están defendiendo? Los propios, por cierto, y todo lo que eso significa.

Entonces, no puedo obviar decir que tenemos que estar libres de aquello. En mi caso, estoy convencido de que voté bien la semana anterior, voto que voy a reiterar mañana.

Para terminar, deseo señalar que no tratemos a los chilenos y chilenas como niños: tratémoslos como adultos, y permitamos que ellos puedan decidir, en conciencia, si hacen uso o no del derecho que les otorga este proyecto de reforma constitucional. Ellos resolverán libremente; ese es, finalmente, el propósito de la política.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado don René Alinco Bustos .

El señor ALINCO (vía telemática).-

Señor Presidente, reitero lo que dije la semana pasada: este es un proyecto humano, un proyecto social, un proyecto digno, porque trata, desde su nacimiento, con ideas propuestas por los trabajadores y, lo más importante, estamos hablando de plata de los propios trabajadores y trabajadoras chilenos.

La situación está difícil. Las presiones y el lobby que está haciendo el Ejecutivo respecto de sus propios parlamentarios, a los cuales no les está dando la libertad de pensar y de actuar, es realmente increíble. Seguramente mañana muchos de los que están dispuestos o que estuvieron dispuestos a apoyar este proyecto digno, van a cambiar su votación o se van a abstener. A ellos les hago un llamado: la abstención es votar en contra de los trabajadores y trabajadoras chilenos.

Desde ayer el gobierno viene promoviendo y haciendo grandes anuncios asistencialistas, lo que, seguramente, va a seguir haciendo hoy. Los trabajadores no se van a convencer con una canasta familiar más. Las contradicciones: dan una canasta a los trabajadores y trabajadoras, y les niegan hacer uso de su propio dinero, que con mucho esfuerzo han ahorrado. Les ofrecen un préstamo, cuando los trabajadores y trabajadoras chilenos están hasta la coronilla de deudas. No quieren ni queremos más préstamos, sino un poco de libertad para poder tomar la decisión de usar como nosotros queramos, como los trabajadores quieran, sus propios dineros. Sin lugar a dudas, ellos los van a usar para su subsistencia, no para comprar autos, como dijo el diputado Pepe Auth , ni para hacer negocios, como dijo otro diputado por ahí.

¿Por qué la derecha y el gobierno no quieren que los funcionarios públicos tengan acceso a este beneficio? ¿Por qué? ¿No son chilenos y chilenas igual que todos?

Por lo tanto, hago un llamado a los diputados y diputadas de gobierno que tienen conciencia social, que también sufren y vibran con el hambre del vecino, del poblador, del campesino, del pescador artesanal: no cedan ante presiones, no cedan ante las amenazas de su propio gobierno. A nosotros también nos pasó en alguna época.

Este proyecto es crucial para mantener el beneficio a la gente, mantener la dignidad de los trabajadores…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha terminado su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra el diputado don Raúl Soto Mardones .

El señor SOTO (don Raúl).-

Señor Presidente, en verdad este no es solo un debate técnico, tampoco un debate solamente político: este proyecto también significa un debate humanitario. Los que voten en contra, votarán en contra de un proyecto humanitario que busca entregar ayuda económica a las familias chilenas de clase media, también de sectores vulnerables, haciendo justicia y permitiendo que sean los propios afiliados los que, libremente -repito: libremente-, puedan ocupar -si así lo estiman debido a las necesidades que tienen su 10 por ciento, sus ahorros, aquello que les pertenece. Ni el gobierno, ni las AFP ni el Parlamento tienen el derecho a negarles esa posibilidad. No tienen ese derecho, señor Presidente, por algo tan sencillo como que son los ahorros de los trabajadores.

Aquellos que defienden siempre el derecho de propiedad, pero que parece ser que solo defienden el derecho de propiedad de los grandes empresarios, hoy le niegan ese derecho a los afiliados, a los trabajadores, que están pasando por un momento crítico y que, por justicia, necesitan acceder a una parte de sus ahorros para enfrentar de mejor manera estos meses en que la pandemia está teniendo efectos económicos y sociales que calan hondo en las familias chilenas.

¡Libertad! Confiemos en los chilenos y chilenas, quienes libremente podrán decidir -en caso de aprobarse hoy este proyecto en la Cámara y ratificarse posteriormente en el Senado si necesitan o no, o si quieren recurrir o no a esta posibilidad.

¡Y paremos con la campaña del terror! Repudiamos la campaña del terror del gobierno, de los ministros, de las AFP y de los grandes empresarios de este país, los mismos que se niegan hoy.

Mientras todas las grandes riquezas del mundo se abren a la posibilidad de colaborar a través del pago de mayores impuestos, los chilenos se niegan a la modernización, se niegan a entender que es necesario un aporte mayor vía impuestos y a abrirse a la posibilidad del retiro de los fondos de pensiones, para construir juntos una sociedad más justa y para entregar dignidad a los chilenos y chilenas en este momento.

La bancada del PPD no se deja presionar y va a mantener el día de mañana íntegramente su posición favorable a este proyecto.

Felicitamos a los trece parlamentarios de Chile Vamos que no se dejaron doblegar ante la campaña del terror y ante las presiones, y los llamamos a no dar la espalda a la ciudadanía el día de mañana, independientemente de los anuncios del gobierno. No son temas incompatibles; toda ayuda…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha terminado su tiempo, señor diputado.

Hago presente a la Sala que todos los diputados están inscritos en un orden determinado. Si este orden no se cumple, no podemos postergar cada intervención. Les agradecería la comprensión respecto de este asunto, pues debemos seguir con el debate. Entiendo que muchos diputados y diputadas quieren intervenir mañana y ojalá ser los últimos en hacer uso de la palabra. Lamentablemente hay un orden sorteado por el computador y lo haremos cumplir.

Tiene la palabra la diputada Catalina del Real Mihovilovic .

La señora DEL REAL (doña Catalina).-

Señor Presidente, la tecnología y las redes sociales han sido muy buenas en estos tiempos de pandemia. Nos conectamos, podemos trabajar en forma telemática y ver a nuestros familiares y seres queridos vía Zoom; pero lamentablemente las redes sociales también tienen un gran problema: las noticias falsas y las mentiras.

Justamente eso es lo que vemos hoy con este proyecto de retiro: un grupo de diputados que se ha dedicado a desprestigiar a los otros, en vez de debatir las ideas. Un diputado de RN incluso ha recibido amenazas de muerte por redes sociales y por Facebook, mientras una diputada del Frente Amplio llama a sus “nietitos” a funar a quienes no piensan como ella.

¡Qué mala señal para la ciudadanía! Y después se asombran cuando se habla del desprestigio de la política.

Les quiero decir a los chilenos que un problema que enfrentamos hace años son las malas pensiones. Muchos hemos recibido a las asociaciones de adultos mayores y hemos visto en nuestros distritos que la jubilación no alcanza. Por eso, este proyecto es malo, porque con este proyecto las pensiones serán peores, no solo por el retiro del 10 por ciento, sino también por la baja que se producirá al liquidar las acciones y los activos para tener que repartirlos. Esa caída afectará a todos los chilenos, a los que saquen un porcentaje y a quienes no lo saquen, y solo se va a traducir en peores jubilaciones.

El costo de esta pandemia no lo pueden asumir los adultos mayores y sus pensiones; tampoco lo debe asumir la gente con sus ahorros. Por eso estamos empujando una solución alternativa con ayudas, transferencias directas y otras políticas públicas que los ayuden a salir adelante.

Confiamos en las medidas que dará a conocer nuestro Presidente Piñera , y esperamos que pueda existir unión en el Parlamento para ayudar de verdad a las personas, no mediante eslóganes populistas que solo traerán frustración en el largo plazo.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Jaime Bellolio Avaria .

El señor BELLOLIO (vía telemática).-

Señor Presidente, estos últimos días hemos visto al menos tres cosas muy claras. La primera y la más importante es la gigantesca necesidad de las familias de clase media en Chile, que quedan fuera de las ayudas del Estado. Y sí, el gobierno ha llegado tarde y ha sido confuso respecto de cómo acceder a estos beneficios.

Hace meses pedimos un nuevo período de becas, créditos y gratuidad para la educación superior; pedimos que hubiese ayuda para las familias que tienen un copago en los colegios subvencionados, así como para las familias que acceden a jardines infantiles particulares. Pedimos postergar los créditos hipotecarios y que las personas puedan acceder a los créditos del Estado a pesar de estar en Dicom. Hemos pedido que también se establezca un verdadero apoyo y un subsidio al empleo después de la pandemia, porque vamos a necesitar empleos estables y bien remunerados.

Reconstruir nuestro país social y económicamente será una tarea gigantesca, pero esto se ve dificultado por una segunda cosa que ha quedado a la vista en estos días: la gigantesca intolerancia, la violencia política, el odio y las amenazas que se han vertido producto de este proyecto. Esa es la verdadera campaña del terror. Y es una forma muy común de actuación en los grupos radicales de izquierda, fomentada muchas veces en la misma Cámara y apoyada y justificada por otros pocos dentro de la Cámara. Esto daña profundamente la democracia y el debate público, puesto que pretende instalar, a partir del miedo, del terror y de la amenaza, que solo se pueden expresar públicamente algunas ideas.

No por nada John Stuart Mill , ya en 1859, hablaba de la importancia de la libertad de expresión y de pensamiento, ya que una tiranía de la mayoría sería como un verdadero totalitarismo -como ese que le gusta a algunos-, porque abarcaría todas las esferas de la sociedad.

Algunos creen que esconder sus convicciones los va a hacer ganar elecciones. Creo exactamente lo contrario: fuimos elegidos por nuestras convicciones, por una idea de justicia a promover y por principios hacia el bien común.

No tengo vocación de veleta, que cambia según se mueva el viento, o de panel solar, que solo mira donde calienta el sol; tampoco tengo convicción de encuestas, que cambian según la popularidad del momento. Siempre me he guiado por el bien común, por la dignidad humana, por la libertad de las personas y por una sociedad abierta y plural donde la sociedad civil construya el bien público, no una hegemonía estatal como algunos pretenden, no una dignidad a medias como a algunos les gusta o una libertad de papel como algunos promueven.

Por último, hemos visto una gigantesca contradicción de quienes promueven con tanta virulencia este proyecto. Nos dicen que quieren hacer un sistema de seguridad social, pero proponen que tres millones de personas queden con cero pesos en sus cuentas de ahorro; que en promedio puedan retirar un 44 por ciento de los fondos, donde quedan más perjudicadas las personas que están cerca de jubilar, los más vulnerables y especialmente las mujeres. De hecho, el sistema de reparto que promueven -fracasado en el planeta entero no permite ningún retiro. ¡Vaya gigantesca contradicción!

Nos dicen que si se saca el 10 por ciento no pasa nada; sin embargo, ya hemos dicho lo que va a ocurrir. Otros nos dicen que va a haber un fondo para restituir lo que se retire; en cambio, otros nos dicen que en verdad no es para restituir lo que se retire. Otros nos dicen que es transitorio; otros nos dicen que en realidad no lo es. En verdad, no existe ese fondo. Simplemente hay una idea que no se va a cumplir.

Llamo a la Cámara a que legislemos a favor de la clase media y no en contra de ella, a que fortalezcamos la libertad de pensamiento y de expresión y no la violencia y el odio.

Por eso, con toda convicción y justicia, votaré que no.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra la diputada Karol Cariola Oliva .

La señorita CARIOLA (doña Karol) .-

Señor Presidente, esta semana, el debate sobre el retiro del 10 por ciento de los fondos de la AFP se da bajo un nuevo contexto.

Agradecemos al medio de comunicación Interferencia, ya que por su trabajo una información que la semana pasada ni el Congreso ni la ciudadanía conocían, hoy salió a la luz pública: el ministro que fue capaz de amenazar con interrumpir el proceso constituyente fue miembro del directorio de una AFP. Creo que la ocultación de esta información, que no aparece en su biografía ni en su currículum oficial, lesiona una vez más la fe pública y la transparencia del debate que se debe dar en el Congreso.

Ya no nos miramos con los mismos ojos -le digo al señor ministro-. La semana pasada decíamos que él parecía un lobbista de las AFP, oculto por los pasillos del Congreso sosteniendo reuniones paralelas a la Sala. Hoy podemos asegurarlo: lamentablemente, tenemos un ministro que pareciera ser un lobbista de las AFP. El señor Briones intentó ocultar esta información a la opinión pública, lo que me parece un hecho de alta gravedad.

Los representantes de las AFP en el gobierno, como el ministro antes mencionado, nos han señalado que esta reforma implicará no solo un daño futuro a las pensiones de millones de afiliados, sino también un duro golpe a las futuras generaciones. Yo les digo, por su intermedio, a los ministros y al Presidente de la República, que el mayor daño a las pensiones y a las generaciones pasadas, actuales y futuras es el fracasado y obsoleto modelo de las AFP que ustedes defienden.

Con la instalación del decreto ley Nº 3.500 y con el establecimiento de la cotización forzosa, con el cambio de sistema al que obligaron a punta de bayoneta a las trabajadoras y trabajadores de nuestro país -al cual tanto él como yo sabemos que nadie se pudo oponer, ya que Pinochet estaba al mando-, se dañaron irremediablemente las pensiones de nuestro pueblo, que hoy no alcanzan al 37 por ciento del sueldo en actividad. Si no fuera por el esfuerzo que hacemos hoy todos los chilenos y chilenas con nuestros impuestos para financiar el pilar solidario, las pensiones no llegarían siquiera a los 120.000 pesos al mes.

Este modelo significó crear un pequeño grupo de grandes beneficiarios para el sistema de las AFP: los Luksic, los Sutil, los Larraín, los Matte, los Angelini , los Paulmann y, por supuesto, el Presidente Sebastián Piñera .

Los únicos beneficiados con este sistema han sido el cártel de multimillonarios y superricos, los que han larvado gracias al salario que capturan de los trabajadores y trabajadoras.

Creemos que hoy, así como lo hicimos la semana pasada, es un acto de justicia con nuestro pueblo, que está con hambre, aprobar este proyecto. Espero que el lobby y las amenazas que se han llevado adelante no interrumpan un proceso que fue aplaudido por el pueblo de Chile.

Por eso, la bancada del Partido Comunista volverá a votar a favor esta iniciativa parlamentaria.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Esteban Velásquez Núñez .

El señor VELÁSQUEZ (don Esteban) [vía telemática].-

Señor Presidente, hace algunos días, el ministro Gonzalo Blumel sostuvo que este proyecto de retiro de fondos que presentó la Federación Regionalista Verde Social es injusto.

Al respecto, quiero señalar que me parece más injusto prometer atender las demandas de las regiones y luego olvidarlas. Tanto el Presidente Sebastián Piñera como el ministro Briones , este último en particular, en dos ocasiones han comprometido una ley de rentas regionales para atender las demandas de las regiones, pero no han cumplido. ¡Eso es injusto!

Es injusto no atender la situación sanitaria que vive hoy la Región de Antofagasta, así como gran parte del norte. Es injusto no querer detener y frenar la producción minera en pos de la vida de quienes vivimos en el norte. ¡Eso es injusto, como lo es la defensa corporativa desatada que hoy hemos visto por parte de una clase política y de empresarios!

Quisiéramos ver más bien una carta como la de esos superricos extranjeros comprometiéndose a pagar de su riqueza mayores impuestos para salir de esta pandemia, y no ver a los ricos y poderosos en Chile con cartas en tono amenazante.

Es posible que este proyecto de ley no sea del agrado de todos, porque cada uno tiene sus legítimas propuestas y opiniones; por eso estamos en el Parlamento. Pero este proyecto, que esperamos sea mañana ley de la república, es de disposición voluntaria, de manera que cada trabajador y trabajadora evaluará si retira o no los fondos. No será un tropel de chilenos el que se irá al abordaje de algo. Es otro instrumento -así lo hemos entendido que permitirá a los trabajadores y a las trabajadoras evaluar, en su debido momento, si retirará o no esos fondos.

Eso no está cercano a las libertades que hoy, o desde hace por lo menos cuarenta años, se propician en este modelo de sociedad tan individualista. Es el momento de darse cuenta de aquello.

Creo que es bueno que el gobierno evalúe cómo ha animado y ha cultivado rabia al interior de la ciudadanía, incluso en sus propios electores. Es más, a veces juega con fuego, porque da la impresión que no quiere calmar los ánimos y escuchar -porque de eso se trata gobernar-, ya que no se trata solo de administrar su programa de gobierno, sino también de escuchar, para intentar transmitirlo, y no es empático ni tiene esa cercanía tan necesaria. No basta mirar la realidad del país desde La Moneda o desde ciertas oficinas.

Hoy, todas las encuestas nos dicen que la ciudadanía quiere ejercer la libertad de retirar sus fondos.

En consecuencia, debemos ser empáticos y no permitir más abusos, razón por la que los regionalistas votaremos, una vez más, con mucha fuerza, a favor este proyecto de ley.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado José Pérez Arriagada .

El señor PÉREZ (don José) [vía telemática].-

Señor Presidente, en verdad, este sistema de ahorro obligatorio, sistema de capitalización individual, que es como se denomina, nos tiene en este momento en una encrucijada que espero que la ciudadanía entienda, y que lo propio hagan las parlamentarias y los parlamentarios de nuestro Congreso Nacional, para que este proyecto se pueda votar en conciencia.

¿Por qué nos encontramos en esta situación? Porque, lamentablemente, no se aplicaron oportunamente las medidas que se debieron haber aplicado por parte del gobierno, que actuó siempre con mezquindad, siempre haciendo las cosas de mala manera. No llegó nunca, en forma clara y precisa, la información respecto de cuál iba a ser el aporte, el beneficio, que iban a recibir la clase media, los trabajadores del sector público y los trabajadores en general.

Se partió con la medida consistente en la entrega de cajas de alimentos, las cuales nunca llegaron a muchos lugares. Por ejemplo, en la ciudad de Los Ángeles, en Mulchén, en Quilleco y en Contulmo hay gente modestísima que no ha recibido todavía las cajas con alimentos. De hecho, dije en su momento que era preferible que se entregara un bono para que las personas compraran en el almacén más cercano, cuyos propietarios también estaban atravesando una situación difícil, ya que eso les permitiría adquirir lo que realmente necesitan, y no lo que contenían esas canastas.

Esas canastas se están entregando por segunda vez, pero en muchos lugares ni siquiera ha llegado la primera caja, ni a Alto Biobío ni a los lugares mencionados. Por lo tanto, el trabajo no se ha hecho bien.

¿Por qué estamos en esta situación en que el sistema de las AFP ha sido un fracaso? Cuando se pone en marcha el sistema de AFP, en la década de los 80, señoritas muy bien vestidas recorrían empresas y lugares de trabajo para decir a los trabajadores que eso era lo mejor que se había inventado en los últimos tiempos, y que cuando jubilaran iban a recibir el 80 por ciento del salario que percibían durante su jornada laboral.

Eso nunca ocurrió. ¿Cómo puede ser posible que tengamos gente que recibe pensiones miserables, como los profesores, entre otros? Me refiero a rentas que son realmente vergonzosas, cercanas a los 200.000 pesos, con lo que no se puede solucionar absolutamente nada.

Por esa razón, nuestra bancada apoyará con entusiasmo este proyecto de reforma constitucional.

Por último, quiero recordar lo que dijo el Presidente Sebastián Piñera en el Congreso Pleno: “El ahorro previsional le pertenece a nuestros trabajadores. Nadie puede meter las manos en estos fondos”.

Por eso, apoyaremos con entusiasmo esta reforma constitucional.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Miguel Mellado Suazo .

El señor MELLADO (don Miguel).-

Señor Presidente, la aprobación de la idea de legislar este proyecto tenía por objeto trabajar sus ideas matrices. ¿Cierto?

Sin embargo, resulta que muchos líderes de opinión, de la élite de Chile, intelectual y económica, nos han dado como bombo en fiesta, diciendo que poco menos que éramos eunucos mentales y que no teníamos idea de lo que estaba pasando en el país. Incluso, un rector de una universidad decía que nosotros amplificábamos las cosas. ¡Por favor! ¡Pero claro, pues, si somos representantes del pueblo, y por eso las amplificamos!

Incluso, una exministra dijo que se debía tener cuidado con los parlamentarios que se llevaran en las listas. Bueno, déjeme decirles que ella salió del ministerio por mala.

Por lo tanto, quiero pedir que tengan mucho cuidado con lo que dicen y con las votaciones que tenemos en primera instancia para trabajar los proyectos.

¿De qué estamos hablando ahora? De que este proyecto tiene dos artículos. De eso estamos hablando, más que de las pensiones, del futuro, y de que Chile se va a caer a pedazos, como algunos dicen.

Por lo tanto, este debate dice relación con dos artículos. En ese sentido, me preocupa que el primer artículo hable en general del retiro, sin especificar si la persona está trabajando o no. Ahí hay un tema de redacción que se debe mejorar.

El segundo artículo de todas maneras va a generar empleados de primera y de segunda, porque si este proyecto llega a convertirse en ley, lo que sucederá es que, cuando una persona salga a buscar trabajo después de la pandemia, el empleador le preguntará si retiró su 10 por ciento, porque lo más seguro es que, si lo retiró, le digan: “Next; que venga otro, porque me sales más caro”. Quedará establecido que, como dice ese articulado, una parte será de responsabilidad del Estado, un porcentaje, lo que considero inconstitucional, porque estamos imponiendo una carga al Estado, y además habrá empleados de primera y de segunda, porque habrá un costo adicional para la empresa.

Espero que se siga trabajando el proyecto, porque este articulado no está bien pensado.

No quiero decir ciertas cosas, pero hay que trabajar a conciencia, como corresponde. En Renovación Nacional teníamos claro que esta medida era la última opción; sin embargo, hasta hoy, siendo las 13.30 horas, el gobierno aún no ha ingresado ningún proyecto al Congreso Nacional para apoyar a la clase media.

Por lo tanto, lo que tenemos en este momento es que este es el único proyecto que beneficia a la clase media. Hay que mejorarlo, hay que trabajarlo más, pero creemos que es importante que el gobierno coloque sobre la mesa lo que corresponde para ir en ayuda de este sector de la población, que tanto está sufriendo.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Tomás Hirsch Goldschmidt .

El señor HIRSCH (vía telemática).-

Señor Presidente, “¿qué pasaría si un día despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría? ¿Qué pasaría si de pronto una injusticia, sólo una, es repudiada por todos, todos los que somos, todos, no unos, no algunos, sino todos?

¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso?”.

¿Qué pasaría?, de Mario Benedetti .

La pregunta de fondo es por qué la derecha está tan desesperada frente a esta reforma.

¿Es que de pronto, después de cuarenta años de indiferencia total, les preocupan tanto las pensiones como para bombardear con insertos, columnas, cartas, entrevistas, amenazas y más amenazas? ¿Repentinamente, todos los grandes empresarios, los banqueros, los ministros, “el segundo piso”, el Presidente, sus centros de estudios, todos se volvieron buenitos como el virus de Mañalich?

La inserción en El Mercurio, firmada por los más grandes empresarios y gremios del país, ¿se basa en una repentina explosión de bondad? ¿Cómo es que apareció esta generosa preocupación por las pensiones? Si les preocupaban tanto, ¿cómo pudieron disimularlo tan bien durante cuarenta años? ¿Por qué brotó en sus corazones justo en este momento?

Digamos las cosas por su nombre: están histéricos, porque les desespera que se esté tocando este engendro que les ha permitido la grosera acumulación de riqueza durante todos estos años.

Saben muy bien que, si el 18 de octubre comenzó a derrumbarse su pilar institucional, la Constitución de 1980, ahora ven que se les comienza a desmoronar su pilar financiero, las AFP. Por eso corren en círculos haciendo ofertones de último minuto.

Hay una mirada de parte de la derecha según la cual el 83 por ciento de los chilenos no entiende nada cuando apoya el retiro de parte de sus ahorros. ¿Cómo no va a haber un mínimo de autocrítica como para entender que son ellos, los del gobierno, los que están sin captar lo que pasa en el país?

El país nunca olvidará que en el momento en que más se necesitó al gobierno, el Presidente de la República, Sebastián Piñera , prefirió seguir defendiendo a los dueños de las AFP, en lugar de apoyar a los millones de chilenos y chilenas sumidos en la pobreza, en la cesantía y en el desamparo total por parte del Estado.

Nunca lo vamos a olvidar, porque cuando un país despierta, se nota, y el país ya despertó. Por eso, vamos a apoyar esta reforma constitucional.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Marcelo Díaz Díaz .

El señor DÍAZ.-

Señor Presidente, Bernardo Larraín Matte , presidente de la Sofofa, nos dice hoy que esta es la reforma del resquicio, pero no nos dice que su grupo empresarial es el mismo que por años estafó a los chilenos coludiéndose para cobrar más caro el papel higiénico. Tampoco nos dice que su grupo económico recibe casi 4.500 millones de nuestros fondos previsionales a través del banco Bice , de Entel, de Colbún y de la CMPC. Sí, la papelera, la misma de la colusión del papel higiénico.

¿Falta de seriedad del Congreso y de la política? ¿Acaso se olvidan de lo que nos llevó al 18 de octubre? ¿Es esa seriedad la que reclaman? ¿La que permitió dos países tan diferentes: uno próspero, rico, de primer mundo, y otro, el de la inmensa mayoría, que vive al tres y al cuatro, haciendo bicicletas con los pocos recursos que tiene para llegar a fin de mes?

Los que reclaman por esta reforma son los beneficiados por el modelo.

¿Quién define lo que es serio y lo que no lo es? ¿Es serio un gobierno que propone un plan de clase media el sábado, lo cambia el miércoles para evitar una derrota en el Congreso y, como perdió, lo vuelve a cambiar ahora, para ver si mañana evitan otra derrota, todo ello para salvar a las AFP o, más bien dicho, para defender el inmenso fondo de capitales, conformado con nuestros ahorros, con el que financian a los principales grupos empresariales del país?

¿Son las ayudas sociales parte de una puja en una mesa de casino?

Parece que el plan de clase media siempre pudo ser mejor, pero el gobierno mezquinó, regateó, para guardarse una carta y defender al líquido amniótico que protege este sistema, que son los fondos previsionales.

Lo mismo ocurrió con el posnatal de emergencia. Pasaron cien días diciendo que era caro, que no había plata, para luego, al final, reconocer que sí se podía, mientras miles de mujeres esperaban y aún esperan el apoyo del Estado.

Ayer, sin ir más lejos, el subsecretario del Trabajo dijo, en la Comisión de Hacienda del Senado, que no habían alcanzado a tener una indicación para despachar el proyecto que establece un beneficio para las trabajadoras de casa particular, porque habían estado muy ocupados en este proyecto.

Aquí está concentrada la energía del gobierno, en defender el modelo financiero que sustenta este sistema económico, pero no en resolver los problemas de la gente.

Ahora ofrecen un crédito. El gobierno dice que el primer 25 por ciento es subsidio y lo demás se paga solo si se tiene cómo. ¿Cómo el gobierno va a discriminar el acceso, si el componente de subsidio es más del doble de lo que ha entregado como apoyo a miles de familias por varios meses?

Cualquier chileno, entonces, debe tener el derecho de pedir ese subsidio, y si no lo puede pagar, simplemente no lo paga.

Así de importante es lo que está en juego. ¿Así define el ministro de Hacienda la seriedad de las políticas sociales que propone, mientras acusa a los demás de falta de seriedad?

Es el riego por goteo, la cicatería, la mezquindad de un gobierno que no conoce la realidad social de Chile lo que nos ha llevado hasta acá, así como también la voracidad de empresarios que siempre han puesto sus intereses primero, por sobre la construcción de una sociedad de mayor bienestar para todas y todos, quienes hoy, una vez más, salen con todo a defender sus intereses, a diferencia de lo que ocurre en otros países, donde los empresarios sí están dispuestos a hacer un aporte para enfrentar esta realidad.

Usan la acusación de falta de seriedad para defender oblicua y cínicamente sus intereses.

El gobierno nos dice que este proyecto les preocupa por el daño al futuro de las pensiones, pero no hay ningún proyecto que se haga cargo del daño a las pensiones que hoy se pagan.

Señor ministro, a nosotros sí nos preocupan las pensiones, las de hoy y las de mañana, así como también nos preocupa el hambre y el padecimiento de las personas, y eso se resuelve con este proyecto.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Marcos Ilabaca Cerda .

El señor ILABACA.-

Señor Presidente, desde que se inició el proceso de cuarentena han salido a la luz diversas debilidades de nuestros sistemas sanitario, político, económico, social, debilidades que tienen referencia principalmente con la estabilidad laboral, los seguros garantizados por parte del Estado, la capacidad de ingresos familiares y, por consecuencia, problemas de abastecimiento para las familias chilenas.

Esta situación ha generado un sinnúmero de debates de los cuales hemos sido parte como miembros de esta Cámara y de las respectivas comisiones, donde en cortos plazos hemos tenido que dar soluciones a las familias chilenas, aunque muchas veces no han sido suficientes, ya que no garantizan ni cubren sus necesidades básicas para poder cumplir el llamado a quedarse en casa.

Esta respuesta tardía, mezquina e ineficiente es la que nos ha invitado a esta discusión. En esta instancia nos vemos enfrentados a un problema que no solo implica dar soluciones en época de pandemia, sino que además involucra una dificultad mucho mayor, una que se ha sentido con fuerza desde octubre del año pasado: los fondos de pensiones, un sistema individual de ahorro que, en un principio, estuvo dirigido al período de jubilación de todos los chilenos, pero que hoy resulta ser un salvavidas para un problema que ni el Estado ni mucho menos el gobierno han sabido enfrentar, y que hoy esperan millones de chilenos que están mirando esta discusión. ¡Chilenos, aquí conocerán cómo piensan sus parlamentarios! No es ese discurso amistoso que muchas veces tienen cuando están con ustedes; aquí, efectivamente, ustedes están escuchando lo que ellos piensan.

En este escenario, el discurso recurrente de parte del oficialismo y de los capitales asociados al negocio de la AFP y del mundo empresarial, absolutamente unidos, ha sido el amedrentamiento y la persecución. Cartas personales a sus afiliados y llamadas telefónicas no se han dejado esperar para dar a conocer un supuesto basado en otro supuesto: que si el 10 por ciento de los fondos de las AFP es retirado, las personas serán responsables de generar pensiones de miseria. ¡Como si no tuvieran suficiente evidencia de la ineficiencia del sistema previsional, que desde hace décadas entrega pensiones de miseria! ¡Qué ilusos los que creen que pueden amenazar al pobre con pobreza! ¡Qué ingenuidad la de los enajenados empresarios y gobernantes que creen que con opresión pueden detener la lucha de los oprimidos!

Uno se sorprende con lo que han señalado los ricos en el mundo: piden más impuestos para ellos, porque quieren aportar para enfrentar la pandemia. ¿Y qué dicen nuestros superricos? ¡Necesitamos más privilegios; no nos toquen nuestro negocio o si no Chile va a ser destruido! ¿Y qué proponen a los adultos mayores? Hipotecar sus casas. Así, además, al final del día se van a quedar con sus casas.

Espero que en esta ocasión todos los diputados y las diputadas mostremos un mínimo de empatía y seamos capaces de aprobar esta importante medida. Chile hoy día lo espera. Los chilenos están atentos a lo que sucede en la Cámara de Diputados; ellos nos van a escrutar.

El Partido Socialista va a apoyar con mucha fuerza este proyecto.

He dicho.

El señor UNDUGARRA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Pablo Vidal Rojas .

El señor VIDAL.-

Señor Presidente, durante esta última semana hemos visto esfuerzos por parte del gobierno y de la derecha, tanto política como empresarial, para frenar este proyecto, con una pasión y con un sentido de urgencia que no hemos visto durante casi cuatro meses, desde que se declaró el estado de catástrofe en Chile.

Uno de los argumentos que han levantado es que no es el momento de hablar de una reforma al sistema de pensiones. En eso, uno podría haber estado de acuerdo hace cuatro meses; pero han pasado casi cuatro meses y todavía no le entregan ninguna solución a la clase media. Ya lo decía el diputado Miguel Mellado hace un par de minutos, y a esta hora todavía no lo hacen. Hay gente que sigue esperando respuestas.

Entonces, también es necesario preguntarse por qué la gente está pidiendo esto. Al respecto, quiero recordar algo que me planteaba siempre mi papá en mi casa, cuando yo era niño. En esa época no entendía mucho de lo que hablaba, pero ahora lo entiendo con mayor claridad. Es algo que también mencionó, la semana pasada, el diputado Tucapel Jiménez en la Sala. Corría el año 1985 y la dictadura cívico-militar tomó una decisión para financiar la reconstrucción de Chile: a las pensiones de los adultos mayores, en vez de reajustarlas al IPC de ese año, que era 23,7 por ciento, solo las reajustó en 13,1 por ciento. O sea, en 1985 la derecha y la dictadura decidieron quitarle 10,6 por ciento de su reajuste a las jubilaciones de los adultos mayores para financiar la reconstrucción del país.

El problema en el sistema de pensiones de Chile nace con las AFP y se mantiene durante décadas, hasta el día de hoy. Ya no hay tiempo que perder; hay que decir, con toda claridad, no más AFP, porque las AFP, no en 1985, sino en el año 2000, prometieron a los chilenos que se iban a jubilar en el año 2020 con el ciento por ciento de los ingresos que recibieran en su sueldo, y hoy día están recibiendo pensiones miserables, pensiones de hambre.

En honor a mi papá, en honor al diputado Tucapel Jiménez , quien lo recordó, y en honor a todos esos miles de jubilados que murieron esperando ese reajuste que nunca se les devolvió, y en respuesta a los que dicen que esta solución es pan para hoy y hambre para mañana, digo que las AFP son hambre para hoy y hambre para mañana. Nosotros esperamos que en Chile haya pan para hoy y seguridad social para el día de mañana.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Iván Flores García .

El señor FLORES (don Iván).-

Señor Presidente, la reforma constitucional que hoy debatimos, cuya idea matriz es permitir el retiro voluntario de hasta el 10 por ciento de los fondos de los afiliados, administrados por las AFP, en condición de excepción para mitigar los graves efectos de la covid-19 entre sus cotizantes, ha generado una hecatombe política, donde algunos más que proteger a las familias aparecen con desesperación como los defensores del modelo. Eso es lo que les preocupa: que se termine el negocio que genera este modelo.

Hay que considerar que Chile no es cualquier escenario sanitario. En esta crisis, los indicadores nos colocan entre los seis países con la mayor tasa de contagio y de mortalidad del mundo, debido claramente a lo errático, desprolijo y poco asertivo de las decisiones tomadas en la primera fase de la pandemia, provocando la crisis sanitaria, económica y social que vive el país.

Hay que decir con claridad que el gobierno no ha querido, no ha podido o no ha sabido entregar, en cantidad y en oportunidad, la ayuda que necesitan no solo las familias más vulnerables, sino también las familias de la clase media que, pese a tener antecedentes socioeconómicos previos, han quedado fuera de las ayudas y de los subsidios tradicionales, y hoy están en una situación crítica porque perdieron sus empleos, o bien su pequeño taller o su pequeño emprendimiento ha dejado de producir.

Si las ayudas anunciadas y recontra anunciadas hubiesen sido rápidas, probablemente no estaríamos en este debate. Sin duda, es absolutamente necesario y urgente ayudar a la clase media, y además generar nuevas herramientas que rápida y excepcionalmente permitan socorrer a miles de familias de clase media que hoy día lo pasan mal y que lo van a seguir pasando mal si no respondemos con rapidez.

Si bien compartimos que la solución planteada ahora es de ultima ratio, para muchas familias es la única alternativa para resolver necesidades urgentes. Seguir endeudando a familias ya sobre endeudadas no puede ser el camino a seguir.

La hecatombe política que ha generado este proyecto ha sido tal que queda claro que el problema que tienen algunos es que les da terror siquiera pensar en un cambio de modelo hacia uno de mayor justicia social, les da terror perder los jugosos negocios que hoy tienen cautivas a miles de familias sin ninguna otra opción. Ese es el verdadero conflicto.

La bancada de la Democracia Cristiana va a apoyar este proyecto, porque no solo es justo, sino además urgente el retiro excepcional del 10 por ciento de los ahorros previsionales. Ya discutiremos la reforma previsional profunda que Chile necesita.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Tucapel Jiménez Fuentes .

El señor JIMÉNEZ (vía telemática).-

Señor Presidente, en tres minutos es bien poco lo que uno puede decir sobre un tema tan importante como este.

Agradezco al diputado Pablo Vidal por referirse a mi discurso de la semana pasada, en el que hablé de lo que ocurrió en 1985 para tratar de demostrar el doble estándar o el doble discurso de la derecha, pues ninguno hizo escándalo por el 10,6 por ciento que se le quitó a los pensionados de ese momento. Pero esto no solo sucedió en 1985 -muchos pueden decir que había dictadura y que era diferente-, sino también en 2002, en una fecha mucho más reciente. En esa oportunidad, la bancada de Renovación Nacional presentó un proyecto de acuerdo, uno de cuyos autores es ahora senador en ejercicio. Sería interesante recordárselo cuando llegue el proyecto al Senado.

Lo importante es que no estaríamos hablando de esto si en Chile existiera seguridad social y el gobierno hubiera llegado a la hora con todos los proyectos que la ciudadanía está esperando.

Más allá de lo anterior, creo que esto no tiene retorno porque es un acto de justicia. La ciudadanía siente, independiente de la urgencia que están viviendo hoy las familias, que este es un acto de justicia por los años de uso y abuso con sus dineros. El ejemplo más perverso que hay es que las AFP le entregan el dinero de nuestros trabajadores a la banca a una tasa preferencial, y luego esos mismos trabajadores van a la banca, donde les cobran dos o tres veces la tasa con la que recibieron ese dinero. Ese es el ejemplo más perverso que tiene el sistema: que los trabajadores recurran a sus propios dineros y les cobren tasas de interés abusivas.

Nos han dicho que el proyecto es malo ¡Por supuesto! Quizás la ley de protección del empleo sea buena para algunos, pero a sus beneficiarios les han dicho que tienen que comer menos el segundo mes, y en el tercero la mitad en relación con el primero. Ese proyecto quizás es bueno para algunos.

¿Por qué será malo que las personas elijan entre esto o un préstamo, que según ellos tendrá una tasa de interés igual a cero, pero en UF? Nos han dicho que afectará las pensiones, pero con o sin retiro las pensiones van a seguir siendo malas.

Por último, nos han dicho que queremos terminar con el sistema y que hay un sistema de reparto fracasado en todo el mundo. En Chile tenemos un sistema de reparto en las Fuerzas Armadas. Nadie quiere quitarles ese sistema, pero queremos que el resto de los chilenos tenga uno igual o al menos uno parecido. Es lo único que se ha pedido.

Por lo tanto, hago un llamado a mis colegas a representar a la ciudadanía. Tal como lo dije la vez pasada, las personas que votaron por nosotros nos dieron un voto de confianza, nos dijeron que las representáramos en el Congreso ¡Esta es la oportunidad!

La semana pasada fue la primera vez que el Congreso estuvo a la altura de las circunstancias. Tenemos una segunda oportunidad de hacerlo hoy.

Les pido de todo corazón a los colegas del oficialismo que estén a la altura y que representen a las personas que votaron por ellos.

Muchas gracias, señor Presidente.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, hasta por tres minutos, la diputada Aracely Leuquén .

La señorita LEUQUÉN (doña Aracely ) [vía telemática].-

Señor Presidente, es sabido que durante años la clase económica más afectada por las diversas crisis es siempre la clase media, postergada durante mucho tiempo. Hoy, cuando muchos no han podido salir a ejercer libremente su actividad laboral, el retiro de los fondos de pensiones resulta la mejor manera de ayudarlos.

El llamado a no salir de casa ha provocado una ola de desempleo que ha dañado profundamente la economía familiar de quienes viven del comercio diario. Por eso, resulta tan importante la votación que hoy se realizará en la Cámara de Diputados, considerando que el retiro de parte de los fondos, que cada trabajador tiene ahorrado en su sistema de previsión, podría significar un valioso alivio, sobre todo para quienes luchan a diario por alimentar a su familia.

Lamento profundamente ver cómo se ha fomentado la mala información respecto del resultado que se podría conseguir una vez aprobada esta iniciativa, ya que se ha popularizado la idea de que se empobrecerán las pensiones una vez que el proyecto se convierta en ley. Según las actuales proyecciones, este retiro las afectaría de manera mínima, con una baja de entre dos mil y veinte mil pesos, lo que no reportaría mayor agravio económico para las personas.

Con el objeto de minimizar el impacto futuro respecto del monto final que el afiliado recibiría al momento de pensionarse, el proyecto consagra la creación de un fondo de reintegro, que tendrá por finalidad única restablecer, en las cuentas de capitalización individual, los montos retirados por los afiliados.

No podría votar distinto a como hice la semana pasada, pues ello sería una inconsecuencia para con la ciudadanía, la que está cansada de la falta de credibilidad que inspira la clase política, especialmente el Parlamento.

Tengo máxima lealtad hacia el gobierno y hacia nuestro Presidente, Sebastián Piñera , pero hay veces en que hay que fusionar y complementar las convicciones, que me cuestionan tanto, con la representatividad de la gente.

En Chile Vamos creemos con firmeza en el derecho de propiedad, pero le damos la espalda a la gente que quiere sacar el 10 por ciento de sus fondos de pensiones. ¡No lo entiendo!

Por lo anterior, anuncio nuevamente mi voto a favor de esta iniciativa, toda vez que considero que esta crisis sanitaria ha golpeado tan fuerte a nuestro país que requiere medidas rápidas y a la altura de las necesidades de las personas.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Jaime Tohá .

El señor TOHÁ (vía telemática).-

Señor Presidente, este proyecto de ley que tenemos hoy entre manos ha nacido de la inacción. Digo eso por cuanto las soluciones que deben existir para atajar la grave situación por la que atraviesan miles de familias chilenas no llegaron.

Hasta hace un mes mi posición era votar en contra. Confiaba en que el gobierno leyera bien la situación y propusiera medidas eficaces y oportunas. Por desagracia, no fue así. También tuve la esperanza de que el acuerdo implicara construir juntos, a partir de un diálogo razonado, las propuestas que cubrirían las necesidades de la población más apremiada, que ya no constituye el 40 ni el 60 por ciento de la misma, sino tal vez el 80 por ciento del total.

Asumo mi responsabilidad en cuanto a que una parte de esta Corporación no haya podido convencer al gobierno de que en época de tragedia no sobra nadie. Pero seamos claros: quien tiene las herramientas y la responsabilidad de liderar los acuerdos será siempre el gobierno, cualquiera que sea este. Si bien se ha mejorado la propuesta, se hace de forma tardía y cuando el 83 por ciento de los chilenos y chilenas se ha mostrado a favor del proyecto y espera de forma ferviente que se concrete durante las próximas semanas.

El gobierno ha anunciado una nueva propuesta. De ser así, demostremos nuestras convicciones democráticas y que sean los ciudadanos quienes elijan qué alternativa privilegian, en el entendido de que esa propuesta se debe expresar en un proyecto de ley.

En el proceso de tramitación de la reforma constitucional deberá expresarse la imposibilidad de optar a ambos beneficios. En ese contexto, garantizo mi voto favorable a la eventual iniciativa del gobierno. No resulta aceptable pensar que la mayoría de los chilenos son irresponsables e ignorantes. Esa es una posición que niega las bases del sistema democrático.

Se ha argumentado que hay economistas que transversalmente rechazan el proyecto. La función de los economistas es entregar pronósticos sobre posibles escenarios, pero las decisiones políticas las toma la política, no la técnica.

Debe haber una razón por la cual casi el ciento por ciento de los parlamentarios de oposición y no pocos oficialistas apoyan esta iniciativa. ¿Será que todos somos analfabetos en materia económica? No lo creo, señor Presidente. No se trata de reducir la pobreza ni de mejorar las condiciones de vida, sino de darles una respuesta a esos padres que deben decirles a sus hijos que no tienen nada que comer.

Lo que se decida respecto de este proyecto implica una tremenda responsabilidad no solo para la estabilidad económica de las personas, sino para la estabilidad de…

El señor PAULSEN (Presidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra el diputado Gabriel Ascencio .

El señor ASCENCIO (vía telemática).-

Señor Presidente, estamos de nuevo en este debate donde uno tiene que decidir si está del lado del gobierno y de los empresarios, o del lado de la gente que representamos y que sufre a causa de la pandemia. Esa es la realidad de millones de chilenos y esa es nuestra realidad.

Algunos pocos estarán con los empresarios, que de manera impúdica publican una carta, en todos los medios de comunicación, asegurando que si se aprueba este proyecto se derrumbará la economía y toda la institucionalidad del país.

El ministro Palacios , sumándose rápidamente a ello, anuncia que Chile se transformará en un país bananero. O sea, lo único que salva la institucionalidad y la economía del país es seguir manteniendo a los viejos viviendo en condiciones de pobreza hasta que se mueran.

También están aquellos autoflagelantes que están del lado de un gobierno que solo ahora, a horas de votar este proyecto, entrega una enésima propuesta para salvar la situación y comprometer algunos votos, sin tener una mirada de Estado, sin consideración de la realidad que vive la inmensa mayoría de las personas que requieren urgentemente de sus ahorros.

¿Por qué se oponen al retiro? ¿Quiénes se benefician manteniendo los fondos de los trabajadores en las AFP? ¡Los grupos económicos! ¡Obvio! Los mismos que hace poco afirmaban que este era el peor Parlamento de la historia son los que reciben los créditos baratos de las AFP, para seguir usando la plata que allí pusieron los trabajadores y, de vez en cuando, prestárselas al doble o triple del beneficio que ellos recibieron. ¡Flor de negocio!

También beneficia -¡oh, sorpresa! a los dueños de las AFP, los mismos firmantes de la carta, los mismos grupos empresariales ahora con otros sombreros. Los dueños de las AFP […] comisiones escandalosas […] millones que nunca llegarán a los dueños de los fondos: los trabajadores que cotizan obligadamente. Pero nada de eso se debe tocar, y por eso piden rechazar este proyecto.

El ministro de Hacienda ha llegado a señalar que este proyecto rompe el pacto constitucional de noviembre pasado. Nada de eso estuvo en los acuerdos, pero así lo señaló el ministro. Además, ahora nos enteramos de que él también fue director de una AFP.

Entonces, la discusión es la misma que cruza cada controversia en nuestro país desde hace mucho tiempo.

Albert Camus dijo de manera magistral: “Uno no puede ponerse del lado de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la padecen”. Aquí, en nuestro Congreso esto se repite una y otra vez.

Saludo a las diputadas y diputados de derecha que en este proyecto se han puesto del lado de los que padecen, sin renunciar, por cierto, a sus convicciones. Ello refuerza la democracia y no la debilita como pretenden hacer creer los empresarios y los extremistas neoliberales.

Hoy esta Cámara está llamada a dar un mensaje al país, que puede ser…

-Los puntos suspensivos corresponden a interrupciones en la transmisión telemática.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado. La discusión de este proyecto continuará en una próxima sesión.

1.9. Discusión en Sala

Fecha 15 de julio, 2020. Diario de Sesión en Sesión 43. Legislatura 368. Discusión Particular. Se aprueba en particular.

FACULTAD A AFILIADOS AL SISTEMA DE CAPITALIZACIÓN INDIVIDUAL PARA RETIRO DE PARTE DE FONDOS PREVISIONALES DURANTE VIGENCIA DEL ESTADO DE EXCEPCIÓN CONSTITUCIONAL DE CATÁSTROFE PORCOVID-19 (PRIMER TRÁMITE CONSTITUCIONAL.BOLETINES NOS 13501-07, 13617-07 Y 13627-0, REFUNDIDOS) [CONTINUACIÓN]

El señor PAULSEN (Presidente).-

En el Orden del Día, corresponde tratar en particular el proyecto de reforma constitucional, en primer trámite constitucional, iniciado en mociones refundidas, que modifica la Carta Fundamental para incorporar, como parte del derecho de seguridad social, la facultad de los afiliados a un sistema de capitalización individual de retirar parte de sus fondos previsionales, durante la vigencia de un estado de excepción constitucional de catástrofe.

Por acuerdo de los Comités Parlamentarios, este proyecto continuará su discusión particular con las intervenciones de aquellos diputados inscritos que quedaron pendientes de la sesión ordinaria del día martes 14 de julio y deberá votarse en el tiempo destinado para aquello.

Antecedentes:

-El segundo informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamentos se rindió en la sesión 41ª de la presente legislatura, en martes 14 de julio de 2020.

-El debate del proyecto se inició en la sesión 39ª de la presente legislatura, en miércoles 8 de julio de 2020, ocasión en que se rindió el primer informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento.

El señor PAULSEN (Presidente).-

En discusión el proyecto. Tiene la palabra la diputada Claudia Mix .

La señorita MIX (doña Claudia) .-

Señor Presidente, por su intermedio pregunto a los ministros cuáles son los beneficios que están ofreciendo a los diputados de su sector para cambiar sus votos. Asimismo, pregunto a los diputados de Chile Vamos si están votando por convicción o por las prebendas que les ha ofrecido el Ejecutivo.

Este gobierno no solo ha llegado tarde, abandonando a millones de compatriotas en la peor pandemia de los últimos cien años, sino que, además, según nos hemos enterado por la prensa, estaría comprando los votos de las y los parlamentarios de su sector.

Eso se llama cohecho, eso es corrupción, eso es intervenir en este Poder del Estado de manera deshonesta y antidemocrática.

Las acusaciones realizadas ayer por el diputado Andrés Celis son de extrema gravedad. Que otro diputado esté ejerciendo presiones y actuando como intermediario de ministros, ofreciendo puestos en el gobierno a cambio de votos en contra, es algo que debe ser investigado. De hecho, hemos presentado una denuncia ante el Ministerio Público por cohecho, ya que esto tiene que ser visto no solo por la Comisión de Ética y Transparencia de la Cámara de Diputados, sino también por la justicia.

No nos sorprende que estas acusaciones tengan nombre y apellido y apunten al diputado Schalper . ¿A qué intereses responde este parlamentario, que fue el que mayor aporte privado recibió durante su campaña? Curiosamente, entre sus financistas se encuentran importantes empresarios, como Juan Sutil, quien, junto con otras catorce personas poderosas de este país, el lunes escribió una columna de opinión en el diario El Mercurio en la que llama a cambiar el rumbo y a que no se permita el retiro de los fondos de las AFP. ¡Ojo! Las quince firmas que acompañaron dicho artículo eran solo de hombres, porque, al parecer, en el Chile en que habitan ellos los espacios de poder no son ocupados por mujeres.

Esta fue una de las últimas acciones de presión de un sector que, desesperadamente, ha desplegado toda su artillería para impedir que se concrete un proyecto que busca entregar de manera urgente algo de ayuda a los millones de chilenos y chilenas que están sufriendo las duras consecuencias de la crisis. La posición de privilegio que siempre han ocupado les impide ver que la gente no aguanta más, que no está dispuesta a seguir esperando a un gobierno que actúa tardíamente y que ofrece iniciativas ineficientes y llenas de letra chica.

La crisis es ahora y las soluciones deben venir lo más pronto posible. Que cada chileno y chilena pueda disponer del 10 por ciento de sus fondos previsionales, que han acumulado gracias a años de esfuerzos, es un mínimo gesto de reconocimiento a las familias chilenas, gesto que merecen, por cierto.

Por eso, vamos a aprobar en particular todos los artículos de esta moción. Esperamos que la Cámara de diputadas y diputados esté a la altura de las circunstancia y que no se deje amedrentar por las presiones de un sector que no quiere tocar un modelo que los ha enriquecido, en desmedro de…

El señor PAULSEN (Presidente).-

Ha concluido su tiempo, diputada. Tiene la palabra la diputada Natalia Castillo .

La señora CASTILLO (doña Natalia).-

Señor Presidente, el miércoles 8 de julio, luego de meses de espera por soluciones concretas, esta cámara aprobó, con 95 votos a favor, el retiro del 10 por ciento de los fondos que están en las AFP, cumpliendo así el alto quorum exigido.

Sabíamos que, pese al amplio apoyo popular, este era un proyecto que no le gustaba al gobierno. Lo que no sabíamos era que la votación iba a causar tanto estrago, que incluso llegaría a supuestos beneficios o favores políticos a cambio del voto en contra. ¿Qué es eso sino corrupción? Estos hechos son gravísimos y deben ser investigados lo antes posible. Nunca se había visto una arremetida tan agresiva.

Al día siguiente, casi como una venganza, se presentaron dos vetos presidenciales: uno al proyecto que impide el corte de los servicios básicos y otro al proyecto relativo a los acuerdos adoptados en la Comisión Mixta respecto del nuevo Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.

El ministro de Economía dijo que nos podemos convertir en un país “bananero”. El ministro Briones , por su parte, quien hizo una larga intervención sobre lo pésimo que era este proyecto, omitió un pequeño detalle, cual es que él mismo fue director de AFP Habitat -¡miren que curioso!-, la misma AFP que envió una carta infundiendo terror y usando los datos personales de sus afiliados. ¿Cómo vamos a confiar en la imparcialidad del ministro Briones ?

¿De verdad espera que alguien crea que sus planteamientos los hace pensando en los afiliados y que no hay nada de defensa ideológica del modelo de las AFP?

¡Qué impotencia que esos mismos ministros no hayan rasgado sus vestiduras frente a los actos de nuestras policías y militares durante el estallido social! ¡Qué ganas de haberlos visto así de comprometidos cuando se trataba de los derechos humanos, cuando se trataba de los ojos del pueblo y no sobre los intereses de los poderosos de siempre!

En este proyecto hay una necesidad urgente por resolver. ¡Este proyecto es necesario! No nos pueden pedir que nos quedemos con el último ofertón del Presidente Piñera para intentar frenar esta reforma, si ni siquiera son capaces de hacer un anuncio decente, sin esa letra chica que hace que la ayuda no llegue a la gente.

Algunos acá han dicho que tienen confianza en las promesas del gobierno; yo, no. No confío en este gobierno, así que mantengo mi voto a favor. Si las promesas se cumplen, enhorabuena, la gente podrá tomar su mejor decisión en conciencia.

Nos cansamos de esperar. Exigimos pan para hoy y seguridad social para mañana.

He dicho.

-Aplausos.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Jorge Alessandri .

El señor ALESSANDRI (vía telemática).-

Señor Presidente, la pandemia ha azotado no solo a nuestra economía, sino a la economía mundial. El desempleo en Chile va camino al 20 por ciento y ha quedado en evidencia la enorme informalidad de nuestro mercado laboral: el 52 por ciento de los trabajadores no cotiza en el sistema formal. Esto, a mi juicio, es una segunda, pero no menos importante, pandemia.

Necesitamos llegar rápido con la ayuda a las familias, pero sin que se convierta en una mochila impagable en el futuro y sin que haga daño a las pensiones futuras.

En cuatro meses de pandemia el Estado se ha movido lento, porque el Estado siempre se mueve lento. Las ayudas para la clase media, presentadas ayer por el Presidente Piñera , van en la línea correcta: transferencia directa de 500.000 pesos, préstamos a tasa cero, con un año de gracia y contingente al ingreso; postergación de hasta seis cuotas de los créditos hipotecarios de viviendas, subsidios de arriendo por hasta 250.000 pesos y postergación de las contribuciones en todo el segundo semestre. Si sumamos todos estos beneficios, en promedio se trata de un paquete de liquidez de 3.300.000 pesos por familia. La otra alternativa es sacar, en promedio, 600.000 pesos de la plata de los propios trabajadores y hacerles un tremendo daño en su pensión futura, además del daño que se le generará al 90 por ciento del dinero restante, a la economía del país. Además, dejará a tres millones de chilenos fuera del sistema. En este debate veremos a la izquierda extrema defendiendo la propiedad privada y la libre elección, veremos a parlamentarios del Frente Amplio amenazar diciendo que, de no aprobarse este proyecto, se vendrá un estallido dos punto cero. A todos ellos les hago una pregunta inversa: ¿pueden asegurar que si se aprueba este proyecto no se destruirán los locales de la

zona cero? De ser así, ¿se van a atribuir el vandalismo y la destrucción?

No nos engañemos: hoy será el 10 por ciento por la pandemia, mañana será por la gripe española y pasado mañana, por una ayuda para una zona carenciada en nuestro país. Esto no va a parar.

Agradezco la honestidad intelectual de la oposición en la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, quienes nos dijeron que no van por el 10 por ciento, sino por el sistema de capitalización individual, para destruirlo.

¿Qué alternativa ofrecen? Que el Estado se haga cargo. No seamos ilusos, no caigamos en esta trampa, votemos en contra y apurémonos en entregar la ayuda a las familias de clase media.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Alexis Sepúlveda .

El señor SEPÚLVEDA (don Alexis).-

Señor Presidente, ayer conocimos otra tanda de anuncios del gobierno para tratar de convencer a algunos parlamentarios que la semana pasada acompañaron con su voto a favor el proyecto que permite a los cotizantes retirar lo que les es propio, porque es parte de sus ahorros, de sus recursos, pero pareciera, insistentemente, que queremos negárselos: el 10 por ciento de sus fondos previsionales.

¿Para qué lo necesitan? No es para darse un gustito en cualquier época del año, sino para poder enfrentar esta crisis sanitaria, social y económica.

Entonces, a propósito del acuerdo nacional que se firmó tiempo atrás, uno comienza a preguntarse cuánto es el esfuerzo real que ha realizado este gobierno para enfrentar los problemas que hoy tiene principalmente la clase media.

¡Un anuncio la semana pasada, a horas de que se votara en general el proyecto, y un anuncio ayer, nuevamente a horas de esta votación!

La sensación que esto me produce es que este gobierno, de a poquito va sacando del “lagarto” ofrecimientos para ver si convence a algunos ilusos. ¡No alcanza!

Bienvenido lo que proponga el gobierno, bienvenido esto y lo que, eventualmente, proponga en el futuro. El problema no es decidir entre uno y otro; hoy a la clase media no le alcanza con lo que está ofreciendo el gobierno del Presidente Piñera. ¡No le alcanza!

Cuando hablamos de la clase media, siempre tenemos en mente esta figura de familias que tienen contratos e ingresos permanentes, como lo proyecta la iniciativa recién ingresada, pero también pertenecen a la clase media quienes desarrollan su propios emprendimientos, quienes al día de hoy llevan meses paralizados, por lo que deberán recuperar su actividad económica. Ellos tienen ahorros en sus fondos previsionales, a propósito de su trabajo. ¡Qué bien les vendrían esos recursos para poder abrir sus negocios, para enfrentar sus deudas y para comenzar de nuevo! De eso se trata esta iniciativa.

Los proyectos que el gobierno plantea y los recursos que aporta este proyecto de retiro del 10 por ciento de los fondos previsionales no son la solución del problema, pues el problema es mucho mayor. No van a alcanzar los recursos para aquellas familias que tienen deudas, que tienen compromisos, que tienen a sus hijos en colegios, que tienen que pagar dividendos.

¡No va a alcanzar!

¿Por qué restar una alternativa? Los chilenos son inteligentes y podrán decidir si quieren sacar sus ahorros, conociendo el daño previsional que eso significa, pero, por favor, démosles la posibilidad de disponer de una alternativa que les permita enfrentar esta pandemia.

¿Cómo nosotros, un pequeño grupo de chilenos y chilenas, decidiremos sobre lo que la gran mayoría de los chilenos y chilenas nos reclama? ¿Cómo es eso posible?…

El señor PAULSEN (Presidente).-

Ha terminado su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra la diputada Camila Vallejo .

La señorita VALLEJO (doña Camila) .-

Señor Presidente, muchos de los que se han opuesto al retiro del 10 por ciento han hablado de daño previsional, han hablado de engaño, han hablado de que no nos metamos en el bolsillo de las y los trabajadores.

¡Por favor! ¿Ellos vienen a hablar de daño previsional, vienen a hablar de engaño, vienen a hablar de meter la mano en el bolsillo de las y los trabajadores? Yo les diré lo que es daño previsional y el pueblo bien lo sabe.

Daño previsional es que hoy el 50 por ciento de las personas no se pueda jubilar con más de 150.000 pesos mensuales; daño previsional es que este sistema condena a las mujeres a pensiones de miseria y es un engaño haber prometido pensiones de prosperidad cuando lo único que han garantizado es una condena absoluta a recibir pensiones de miseria.

Además, tienen la desfachatez de decir que el retiro del 10 por ciento es meterse en el bolsillo de las y los trabajadores, en circunstancias de que proponemos que esto sea voluntario.

Meter la mano en el bolsillo de las y los trabajadores es lo que hizo la ministra del Trabajo y Previsión Social cuando autorizó que, de manera unilateral, se suspendieran los contratos y el pago de los salarios de las y los trabajadores. Ella se metió en el bolsillo de las trabajadoras y de los trabajadores cuando los obligó a recurrir a su seguro de cesantía individual.

Muchos dicen acá que se preocupan de las familias de clase media, pero esconden algo que ya todos sabemos: que su principal interés es proteger a las familias y a los amigos de los dueños de las AFP; su interés es proteger el negocio financiero.

Digan lo que digan, el pueblo bien sabe cómo se construyó este modelo. El sistema de las AFP no se hizo para entregar pensiones, sino que se construyó para salvar a la banca privada; se construyó para debilitar el poder político del Estado y entregárselo a las grandes corporaciones; se construyó para ser el cajero automático de las sociedades anónimas, de la banca y de las grandes corporaciones, en las que muchos parlamentarios y sus partidos tienen acciones y participación.

No se preocupan de las familias de clase media. Están haciendo todo lo posible, incluso recurrir a la extorsión, para defender el negocio de las AFP.

Las calles han hablado…

El señor PAULSEN (Presidente).-

Ha terminado su tiempo, señorita diputada. Tiene la palabra el diputado Francisco Undurraga .

El señor UNDURRAGA.-

Señor Presidente, reitero aquí mi compromiso por hacer buena política, razón por la cual votaré en contra de este proyecto.

No es que uno no entienda las necesidades de la clase media o sea ciego a lo que viven las personas, porque basta con leer lo que nos escriben por redes sociales o salir a la calle para darse cuenta.

Tampoco se trata de ser obstinado con las razones económicas o de no entender que las respuestas técnicas también deben tener sentido de realidad y menos se trata de traicionar nuestro rol de representantes.

De lo que se trata es de no “meter las patas” tan hasta el fondo que después no podamos salir.

Se trata de que este proyecto es una paupérrima, mezquina y triste solución, que lo único que demuestra es la falta de compromiso con el diálogo y con la inteligencia.

Se trata de que esta mala idea es nociva para las personas porque se les vende algo, señalándoles solo las cosas buenas y ocultándoles todos los perjuicios.

Además, quedó sumamente claro que el proyecto es tan confuso y está tan mal hecho que los propios diputados que lo impulsan no entienden mucho de lo que se trata.

El diputado Boric salió a sorprendernos a todos y, en especial, a toda la DC porque al parecer los fondos no se van a restituir y que lo que creíamos que era un fondo de restitución en realidad era un golazo de cambio permanente del sistema de pensiones. Dijo que bajo este proyecto cada cual tenía que hacerse responsable de lo suyo nomás, y que todo quede a la suerte, mientras que el diputado Walker entendió y señaló todo lo contrario.

¡Por favor, pongámonos serios, aunque sea un poco!

Todos los técnicos, de todos los sectores políticos -¡todos!han indicado que este proyecto no tiene pies ni cabeza, y se los dice alguien que no tiene pies, y menos aún si hay otras soluciones. Solo algunos se abren a discutirlo, pero solo en el caso de que no existan más opciones, lo que en este caso es falso.

¿Por qué no mejor dejamos de lado esa ganancia política corta y empezamos a hablar con honestidad a la gente y le ofrecemos ayudas que los motiven y los dejen con un mejor futuro?

Finalmente, nunca voy a aceptar actos de violencia como los que anoche se vivieron en Chile, los que pretenden coartar la libertad democrática de todos y de cada uno de los que estamos aquí.

He dicho.

El señor PAULSEN (Presidente).-

Tiene la palabra el diputado Jaime Naranjo .

El señor NARANJO.-

Señor Presidente, si estamos hoy abocados a esta materia es porque claramente toda la ayuda que se ha impulsado desde el gobierno no solo ha sido tardía, insuficiente, restringida, sino también inoportuna. Lamentablemente, hemos tenido que llegar a esta situación.

Nos hubiera encantado que hoy estuviéramos discutiendo el fondo del sistema previsional de nuestro país, pero solo estamos dando un pequeño paso en favor de las familias que hoy se sienten golpeadas por la crisis sanitaria y económica.

Llama la atención que los grandes defensores de la libertad, los campeones que se enjuagan la boca hablando de la libertad, hoy quieran negarles esa libertad a las familias chilenas de elegir entre retirar o no los fondos de las AFP.

Pareciera ser que para ellos solo existe la libertad cuando en medio están los intereses económicos, pero cuando está la dignidad de las personas, cuando están los valores democráticos, ahí no existe libertad. Repito: solo hay libertad para las decisiones e intereses económicos.

En esta ocasión no puedo dejar pasar la situación escandalosa que hemos vivido y que involucra intereses económicos y a autoridades de gobierno, en el sentido de amenazar, amedrentar y pretender inhibir la decisión libertaria que tiene cada parlamentario en esta materia.

Todos hemos sido testigos en esta Sala no solo de las amenazas, sino también de los ofrecimientos que se han hecho a parlamentarios para torcer su voto. Incluso, han tenido que llevar a un diputado a un centro asistencial como consecuencia de las presiones indebidas. Todavía más, algunos han caído en el clasismo de descalificar socialmente a aquellos parlamentarios de derecha que tienen una opinión distinta sobre este tema. ¡Hasta el clasismo ha surgido en las fuerzas de derecha para condenar a quienes apoyan esta iniciativa!

Hemos escuchado a los especialistas, pero ha llegado la hora de escuchar a los expertos en humanidad que nos dicen que hoy está primero la dignidad de las personas, que hoy está primero la vida de las personas por sobre la economía y, todavía más importante, que hoy está primero alimentarse antes que morir de hambre. Como dicen en las poblaciones, “si no nos morimos por el virus, nos vamos a morir de hambre”.

Por eso…

El señor PAULSEN (Presidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra el diputado Gonzalo Winter .

El señor WINTER.-

Señor Presidente, quiero decir algo con toda claridad y es importante que los chilenos que están escuchando lo sepan: Chile no tiene un sistema de seguridad social; el sistema de AFP no lo es. Todo lo discutido en función de los principios de la seguridad social es bien recibido, pero el sistema de AFP no lo es.

El gasto previsional y de las pensiones en Chile se pagan mediante impuestos y los impuestos los pagan los pobres a través del IVA. El Estado paga el 80 por ciento de lo que este país destina mes a mes a pensiones.

Lamentablemente, hoy estamos en esta discusión tan compleja no por culpa del Parlamento ni de la izquierda, sino porque este gobierno ha manejado este problema de la única forma en que sabe manejar los problemas: como si fuera una huelga. Hay que avisarle al gobierno que aquí no hay una movilización donde pueda usar la técnica del tejo pasado o desgastar a los dirigentes, sino un pueblo apremiado por una prohibición estatal de salir a la calle.

¿Por qué las AFP se movieron hoy? ¿Por qué todos los planes para la clase media han surgido en función de este proyecto y no en función de la necesidad de la gente? Porque solo un 30 por ciento de lo que se cotiza mes a mes se destina a pagar pensiones; el resto se usa para capitalizar empresas de los señores Paulmann , Luksic , Angelini , Piñera y otros.

Es por eso que Juan Sutil, en un análisis histórico, dice que este es el peor Congreso desde el regreso de la democracia. Es decir, para Juan Sutil el Congreso que anuló la ley de pesca es mucho peor que el que corruptamente aprobó esa ley. La pregunta para Juan Sutil es si este es un mal Congreso para sus intereses.

Si este proyecto no llegase a aprobarse, por lo menos quedaran dos cosas en la historia. La primera es que el sistema de AFP ya está herido en su legitimidad. Los chilenos ya saben que es una estafa, que no entrega pensiones y que no es de seguridad social. Este será el nacimiento de un nuevo sistema solidario que respete nuestro ecosistema, que sea igualitario, que no discrimine a las mujeres y que sea realmente un sistema de pensiones.

No puede ser que los chilenos no seamos capaces de tener un sistema donde unos ayuden a otros ¡Hasta las abejas y las hormigas son capaces de eso y los chilenos no podemos!

Se va a recordar en la historia que cuando el gobierno de los empresarios tenía que ayudar a la gente, solo en función de este proyecto…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado.

Les reitero a todos los parlamentarios que están inscritos para el debate que deben permanecer conectados vía telemática o presentes en la Sala. De lo contrario, demoraremos el debate.

El compromiso es votar entre las 14:00 y las 14:30 horas. La voluntad de la Mesa es que eso se respete.

Tiene la palabra, por vía telemática, el diputado Giorgio Jackson .

El señor JACKSON (vía telemática).-

Señor Presidente, en esta oportunidad no quiero hablar de los cientos o miles de testimonios que nos han hecho llegar vecinas y vecinos respecto de las paupérrimas pensiones que entrega el sistema de AFP o de todas las razones que explican por qué me gustaría tener un sistema de pensiones distinto. No les voy a hablar de eso, pues lo que hoy nos convoca es un debate distinto. Tampoco les voy a hablar a quienes piensan como yo, porque creo que este proyecto trasciende los colores políticos.

Hoy les quiero hablar a aquellos diputados y diputadas de Chile Vamos, que llegaron a este hemiciclo con distintas ideas, pero con la misma vocación de servicio público que nos anima a muchos y a muchas. Ellos y ellas han sido víctimas de una presión política de la cual no tenemos memoria.

A ellas y a ellos les pregunto: ¿qué es lo que realmente les está pidiendo el gobierno? ¿A qué los está forzando que defiendan hoy? ¿Acaso la posibilidad de que las personas puedan sacar parte de sus ahorros individuales en uno de los momentos más difíciles en la historia de nuestro país es algo que vulnera alguno de los principios fundamentales de su ideario político? No. ¿No se está transversalmente pensando en cambiar de todas maneras el sistema de pensiones? ¿No nos han llegado a todas y todos, como representantes, los mismos casos, las mismas demandas, los mismos gritos de desesperación desde nuestros distintos territorios?

¿Acaso no empalma bien con el ideario de ustedes el hecho de que los trabajadores y trabajadoras chilenas puedan disponer de sus recursos para sacar adelante a sus familias, eligiendo ellos y ellas, y de paso sacar adelante la alicaída economía chilena? ¿No existe, dentro de los objetivos políticos de Chile Vamos, intentar representar a la denominada clase media?

Si el gobierno quisiera que el impacto de este proyecto fuera responsable desde el punto de vista fiscal, que no fuera regresivo, que pudiera tener correcciones, estaría intentando modificarlo y conducirlo. Pero no es así; el gobierno no les está pidiendo que mejoren el proyecto, ni que defiendan principios, ni la buena política, ni a la clase media, ni la responsabilidad fiscal, ni menos aun la eventual regresividad de este proyecto.

El gobierno y la elite de Chile han definido arbitrariamente que este es el límite, que hasta aquí se llega.

El gobierno los está obligando a que defiendan intereses; el gobierno los está obligando a que sean la primera línea de quienes posteriormente financian las campañas, y ustedes saben que si votan a favor, después no les va a llegar la plata para las campañas.

El gobierno les está pidiendo dar un salto al vacío, que va absolutamente en contra de lo que sus propios votantes -no los de izquierdales piden que representen.

Por eso, hoy no quiero dirigirme a los míos ni a las mías; quiero dirigirme a ustedes, cruzando el río, para pedirles que voten en conciencia, para que hoy podamos entregar soluciones concretas, con certeza, a las familias trabajadoras chilenas que pueden retirar sus fondos de pensiones, para que haya pan para hoy y seguridad social para mañana. Yo…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra el diputado Harry Jürgensen .

El señor JÜRGENSEN.-

Señor Presidente, en estos tiempos en que pareciera que para algunos no existe una Constitución y se ha caído en el populismo, quiero recordar que en 2015 se aprobó la reforma al sistema binominal.

Los colegas Gabriel Boric , Giorgio Jackson y Camila Vallejo , entre otros, nos aseguraron que esto no traería más costos, que ningún peso más se gastaría para aumentar el número de parlamentarios. Los expertos decían lo contrario. Todos conocemos ahora el resultado.

Hoy, ellos mismos nos dicen que el retiro del 10 por ciento de los fondos ahorrados no tendrá impacto. Perdón, pero el tiempo ha demostrado que no podemos confiar en la suma y resta de esos parlamentarios. Quieren vender muy bonito algo que en el fondo no ayuda y no es bueno.

No hay duda -en eso estamos de acuerdode que no se han dado respuestas oportunas a la clase media, que corre el riesgo y puede echar por tierra todo el esfuerzo de años de trabajo, y que, además, no ha sido considerada tan vulnerable como para acceder fácilmente a los beneficios.

Pero no por eso podemos concluir que la única solución es el retiro de los fondos de las AFP. Sí hay que avanzar para mejorar las pensiones futuras, pero por ningún motivo correr el riesgo de condenar a los chilenos más necesitados a una peor jubilación. Lo que sí debemos hacer es exigir al Estado que se haga responsable y dé respuestas rápidas y contundentes para enfrentar esta crisis.

Si hoy aprobamos este proyecto, les estaremos diciendo a nuestros compatriotas: “No nos haremos cargo de ustedes; usen sus ahorros para salvarse”.

Recordemos a los aqueos, que, para atacar Troya , construyeron un caballo, dentro del cual ocultaron soldados con el fin de destruir la ciudad. Esto es similar: la oposición nos vende el 10 por ciento como un lindo “caballo”. Dicen que es un regalo, por el que los afiliados a las AFP no pagarán ningún costo; que el retiro será reembolsado por el Estado y las empresas. Pero no dicen que la plata jamás volverá a sus cuentas, sino que irá a un fondo estatal que estará a merced de los políticos de turno. No dicen que si el Estado repone el dinero, la mitad de los recursos irá al quintil de mayores ingresos.

Dicen que esta es una medida transitoria, que se justifica solo por la pandemia, pero de la norma queda claro que no se establece hasta cuándo se puede hacer el retiro. Por lo tanto, más adelante, sin crisis y sin pandemia, también se podría retirar.

El objetivo no es solo retirar ahora, sino incorporar una eterna incertidumbre respecto de todos nuestros fondos, y a nosotros hacernos más pobres y dependientes del Estado.

No soy defensor de las AFP y estoy disponible a discutir el sistema y sus cambios para mejorarlo, pero en las condiciones que correspondan.

Hoy, lamentablemente para algunos parlamentarios, se hace carne la dura frase de Voltaire: “La política es el camino para que los hombres sin principios puedan dirigir a los hombres sin memoria”.

Votaré en contra.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra la diputada Gael Yeomans Araya .

La señorita YEOMANS (doña Gael) .-

Señor Presidente, a esta altura parece indiscutible que lo que mueve al gobierno no es mejorar las pensiones de los chilenos, sino hacer fracasar el retiro de los fondos de las AFP.

Anunciaron este bono de última hora y esta agenda de endeudamiento, no porque los conmueva la situación de las familias que hoy están sufriendo por la crisis, sino porque estamos a punto de tocar los negocios billonarios que se hacen con los ahorros de todos los chilenos y chilenas.

Aquí hay que ser claro: con todo lo que nos hemos enterado en estos días, que involucra incluso potenciales casos de corrupción por el lobby feroz y desatado del gobierno y del cartel de las AFP, ustedes transformaron la actual discusión en una en que no existen medias tintas: o se aprueba o se rechaza; o se está con el proyecto o no se está con él.

Diputadas y diputados, supuestos representantes de la voluntad del pueblo, sobre esta condición que ustedes generaron, yo les pregunto genuinamente lo siguiente: ¿De qué lado están? ¿Del lado de la gente o del 0,1 por ciento? ¿Están con la gente o con Juan Sutil?

¿Están con la gente o con el cartel de las AFP?

¡Apoyemos a quienes hoy lo necesitan! No podemos quedarnos esperando, mientras el Presidente nos dice que no existen más recursos, cuando su propia fortuna supera los 2.800 millones de dólares.

Sin miedo hay que decirlo: mientras ellos se manejan con cifras billonarias, la situación de las pensiones en Chile es catastrófica.

En 2018 se jubilaron 125.000 personas, la mitad de las cuales obtuvo una pensión autofinanciada menor a 48.000 pesos. No por nada los militares se quedaron fuera del sistema de AFP. Así de “bueno” es este modelo.

Por eso preocupa la situación. El Presidente de Chile y la coalición de gobierno se tienen que hacer responsables alguna vez. Aunque les moleste, tienen que asumir que en su gobierno se volvió a hablar de hambre y se expandieron, como no se había visto desde los años ochenta, las ollas comunes. Aunque les moleste, tienen que asumir que su coalición será recordada en los libros de historia por decir a la gente, en medio de una pandemia: “Ustedes no van a recibir apoyo”.

Presidente Piñera -se lo digo con todo respeto, por intermedio del Presidente de la Corporación-, la gente a usted ya no le cree nada. Usted genera inestabilidad e incertidumbre.

Todos los días me escriben madres, diciéndome: “Me arrepiento tanto de haber votado por este gobierno”. Y todo esto sin hablar de lo que ha sucedido por el lobby del gobierno.

Hoy no tengo dudas, si alguien no está de acuerdo con el retiro del 10 por ciento, hay una solución muy simple: no lo retire, porque esto no es una obligación, es una opción.

Si tiene que llegar más ayuda, ¡genial, que haya más ayuda! Porque después de cuatro meses de ausencia, es lo mínimo, porque ya no es aceptable la idea de apoyos con requisitos, de apoyos para algunos.

Por último, el gobierno debería tener presente que aquí hay un abandono profundo, y es necesario…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha concluido su tiempo, diputada Gael Yeomans .

Tiene la palabra la diputada Alejandra Sepúlveda Orbenes .

La señora SEPÚLVEDA (doña Alejandra).-

Señor Presidente, el otro día recibí un regalo: esta olla -no veo a ningún ministro, ¡qué pena!-. Esta es una olla chiquitita -había ollas grandes y chicas en una olla común en mi distritoque me entregó una señora. Ella me dijo qué simboliza esta olla para las familias chilenas: primero, el lugar en que la familia, que es la primera comunidad, comparte el alimento y las preocupaciones, y en que se dialoga.

Pero en la olla común, cuando todas las familias que están alrededor se acercan con su olla, también representa la solidaridad; representa cómo en momentos difíciles, complejos, las familias se reúnen, se apoyan y se ayudan. Eso representa también esta olla. Pero la tercera fórmula -tengo voz potente, gracias a Diosrepresenta la protesta, cuando suena al interior de la casa, de la familia, pacíficamente. Su ruido significa protesta, desacuerdo y ganas de que las cosas cambien. Esta olla tiene que ver con lo que hoy le está pasando a la familia. Y,

¿sabe qué? Me pidieron que se la entregara al ministro de Hacienda. No está hoy día, pero a ver si alguien se la lleva.

Entonces, este proyecto tiene que ver con esta olla, tiene que ver con el primero de los artículos transitorios que queremos aprobar, que le da plata a la familia para que llene esta olla y para que pueda tener cierto grado de tranquilidad. Pero también representa el segundo de los artículos transitorios, que también tiene que ver con esta olla y cómo la llenamos solidariamente, como lo hacen en las ollas comunes. Y también es lo que está pasando en las calles de Santiago y de las principales ciudades del país, que representa el descontento y las ganas de que las cosas cambien.

Si hoy somos valientes y entendemos la importancia de lo que estamos haciendo, sobre todo por los sectores más modestos, reconoceremos que lo que queremos es cambiar la realidad, desde el punto de vista del sufrimiento de las personas, del sufrimiento de las familias.

Por eso, invito a todos a votar favorablemente el proyecto por Chile y por los chilenos.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado don Amaro Labra Sepúlveda .

El señor LABRA.-

Señor Presidente, es casi imposible superar a la diputada Sepúlveda en su puesta en escena, la que agradezco profundamente.

Si hay 95 diputados y diputadas que han logrado votar a favor este proyecto, entendiendo que superan los de la oposición y que necesitamos los votos de crecimiento cultural y político de la derecha de este hemiciclo, es porque vamos creciendo. Y este pueblo tiene que seguir creciendo y entender que las soluciones también las puede producir él. También tiene la fuerza y sabiduría necesarias para calar hondo y lograr los votos que aquí se necesitan.

Hay muchos que quieren disminuir la cantidad de diputados y diputadas, porque les ha sido muy incómodo que fuerzas que estaban limitadas para llegar al Congreso pudieran hacerlo.

El cambio parecía menor, pero no es menor, y está calando también en sectores de la derecha de este país. La única manera de que este país sea realmente mucho más inteligente de lo que fue es mediante la superación de los enclaves autoritarios que hay en el Congreso y las limitaciones que tenemos para entender lo que nuestro pueblo necesita. Este pueblo ha sido superclaro: fue impresionante ver cómo ayer Valparaíso sonaba a un ritmo inteligente y poderoso.

Tenemos que aprobar este proyecto por el bienestar de nuestro pueblo, porque eso es lo que nos están diciendo. No se trata de una calle que esté influida por el populismo: es sabiduría popular, saber que este proyecto es una posibilidad más de avanzar en ese cambio cultural y político que necesitamos.

Así que vamos a aprobar nuevamente; vamos a aprobar, como aprobaremos el 25 de octubre el cambio de la Constitución Política de Chile, porque lo hemos ganado.

El sacrificio de este pueblo ha sido grande. Los grandes empresarios tienen que entenderlo, y si no lo entienden va a ser peor para ellos, porque van a perder una oportunidad increíble de participar en el crecimiento de este hermoso pueblo.

He dicho.

-Aplausos.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado don Víctor Torres Jeldes .

El señor TORRES.-

Señor Presidente, la verdad es que en las últimas semanas, en los últimos meses, nuestro país ha vivido horas oscuras.

Es claro que nuestro pueblo ha estado sufriendo, y no solo por lo que significa esta pandemia, sino por los efectos que hemos vivido y podido observar durante este tiempo, lo que ha significado que la gente salga a la calle para tratar de subsistir.

Indudablemente, no es solo sufrimiento lo que vivimos, sino que observamos el padecimiento de la ciudadanía, una cuestión tan profunda como nunca antes habíamos visto en los últimos años de la historia de Chile.

Por esa razón, a mí me parece increíble el giro que ha tomado esta discusión en los últimos días y en las últimas horas. Hemos pasado de observar el sufrimiento en el rostro humano de nuestros compatriotas a simplemente llevar el análisis a una discusión numérica, tecnocrática, como si en los sillones de aquellos especialistas y técnicos que calculan hubiese algún grado de sensibilidad humana respecto de lo que el pueblo hoy está sufriendo.

Es por esa razón que les quiero recordar por qué hoy estamos llegando a este punto de otorgar una medida que, reconocemos, es extrema, no inocua, pero que es altamente necesaria y que la ciudadanía nos exige podamos respaldar.

Ha habido un sistema que ha demostrado, que ha expresado en toda su dimensión la profunda vulnerabilidad en la que viven millones de chilenos y chilenas, no solo aquellos considerados vulnerables por el sistema, sino también muchos catalogados como parte de la clase media emergente. Simplemente, hoy este sistema ha hecho agua, porque no protege a la mayoría de los hombres y mujeres de nuestra patria.

Por esa razón, no podemos seguir viviendo con indolencia ante el dolor, con indolencia ante el sufrimiento de la gente.

Este Congreso debe ser capaz de demostrar empatía política con lo que está viviendo hoy día Chile. Este padecimiento por la pandemia debe otorgarnos la oportunidad de cuestionarnos todos los paradigmas.

No creo que sea pecado que aquellos de derecha hoy se cuestionen el paradigma de las pensiones. Al contrario, me parece valorable, me parece honorable que muchos diputados de ese sector hayan votado a favor este proyecto de reforma constitucional.

Apelo a la conciencia, entonces, de los hombres y mujeres de este Parlamento, para votar a favor un proyecto…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra el diputado don Juan Antonio Coloma Álamos .

El señor COLOMA.-

Señor Presidente, Carlos Peña señaló lo siguiente: “Desde octubre en adelante, en la esfera pública chilena ha cundido una estela de simplismo, que está dañando muy severamente la esfera pública. Esta estela de simplismo consiste en reducir todos los problemas sociales a un simple sentimiento de injusticia, a la simple constatación de la desigualdad…”.

Por su parte, Claudia Sanhueza , economista del Frente Amplio, escribió en el diario La Tercera del 13 de julio de este año lo siguiente: “El sistema de ahorro individual es para financiar pensiones, no para eventos catastróficos. Entonces, lo que va a pasar es que van a disminuir las pensiones. Podríamos estar generando mayor pobreza”.

A su vez, Rodrigo Valdés , exministro de Hacienda de la entonces Presidenta Michelle Bachelet , señaló: “Puede ser perfectamente legítimo decir “yo quiero gastar esto, quiero dejar a Chile endeudado y que mis nietos paguen por pasarle plata hoy a una persona de clase media”. Eso es legítimo, pero digámoslo”.

Por su parte, Rodrigo Vergara , expresidente del Banco Central, dijo: “El que estemos hablando, por un lado, de una reforma para aumentar las pensiones y, por otra parte, de la posibilidad de retiro de fondos, aunque sea un préstamo, creo que hay un problema grave de coherencia al respecto.”.

José de Gregorio, exministro de Economía del Presidente Ricardo Lagos: “Hay propuestas políticas que dicen que todo el mundo saque el 10 por ciento y se lo entrega el Estado de vuelta. Obviamente, esa es la propuesta más injusta que hay, porque quienes tienen más, van a sacar más, y se les va a devolver más.”.

Nicolás Eyzaguirre , exministro de la Presidenta Bachelet y del Presidente Lagos -7 de julio-: “Los más beneficiados van a ser los que tienen relativamente mejor situación. Si lo va a reponer el Estado, es injusto; si lo tiene que reponer la persona, es carísimo. La solución de un crédito sin interés con plazo -que es lo que ha ofrecido el gobiernoque sea para todas las deudas, no solamente para las hipotecarias, es una mejor solución.”.

Osvaldo Andrade , exministro del Trabajo y Previsión Social y expresidente de la Cámara de Diputados -8 de julio-: “Pero sí parece un contrasentido que nuevamente y ante el fracaso de las políticas públicas suficientes y la ceguera de las autoridades económicas de usar recursos ahorrados o disponibles, o incluso, de ser necesario, recurrir al endeudamiento, la solución sea otra vez echar mano de los recursos de los trabajadores.”.

Ricardo Solari , exministro del Presidente Ricardo Lagos : “Soy muy contrario al retiro del 10 por ciento de los fondos de las AFP, ya que significa garantizar la pobreza a una enorme cantidad de gente.”.

Estos son sus economistas, son sus técnicos. Están en un mal proyecto. Escúchenlos, dense cuenta de lo que están haciendo.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, la diputada Cristina Girardi Lavín .

La señora GIRARDI (doña Cristina) [vía telemática].-

Señor Presidente, he escuchado atentamente a mis colegas. Agradezco a la diputada Alejandra Sepúlveda por el símbolo de la olla.

Cuando la semana pasada aprobamos el proyecto, tuvimos una sensación de esperanza, de que avanzamos para lograr romper esta estructura rígida que nos tiene prisioneros en este país, que es esta estructura que defiende permanentemente los intereses del poder económico. Vislumbramos una pequeña esperanza de que efectivamente se pueda romper y abrir.

Este sistema -lo tenemos claro todos; el que no lo tiene claro es porque no lo quiere verno es de protección social, no es un sistema de seguridad social, no es un sistema que protege, que asegura y que cuida a las personas. Más bien es un sistema que desangra, que chupa, que succiona todos los ahorros de toda una vida. Los succiona, los hace desaparecer absolutamente y nos desnutre y nos deja indefensos.

Creo que esta sensación se rompió la semana pasada, cuando este proyecto se aprobó. Claramente, vimos la posibilidad de que parte de esa vida que nos han succionado vuelva al torrente sanguíneo, vuelva donde tiene que estar, vuelva a nutrir, vuelva a ser vida; de que el ahorro de toda una vida se recupere para seguir viviendo. Ese sentido, esa fortaleza y esa potencia la vimos la semana pasada.

Agradezco a los diputados de derecha que lograron hacer el cambio de switch. Se los agradezco. Le agradezco a la diputada Olivera , al diputado Moreira y a todos aquellos que se atrevieron, porque es un paso de valentía romper con algo que claramente nos está haciendo daño, y que otros defienden como si fuera la única posibilidad de que este país se salve.

Aquí dicen que el país se va a derrumbar si este proyecto se aprueba. Quiero decirles que muchas vidas de personas hoy están derrumbadas, están absolutamente derrumbadas, y la única posibilidad que les queda es recurrir a eso que ahorramos con nuestro trabajo y que claramente se lo están llevando no las personas, sino las AFP a través de sus utilidades.

Esta es una posibilidad real de hacer cambios en Chile. Todos aquellos que creemos que hay que cambiar las cosas debemos ponernos detrás de eso, de cambiar las cosas, para que la gente de verdad…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha terminado su tiempo, señora diputada. Informo a quienes están siguiendo este debate a través del canal de televisión de la Cámara de Diputados que lamentablemente no contamos con traducción en lenguaje de señas debido a la cuarentena, no por voluntad de esta Cámara. Así que vaya mi solidaridad con las personas que involuntariamente tuvimos que dejar fuera de este medio de comunicación, dada la cuarentena que está viviendo la Región de Valparaíso.

Agradezco a la diputada Carolina Marzán , quien me hizo ver esta situación. Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Gabriel Boric Font .

El señor BORIC (vía telemática).-

Señor Presidente, gobernar no es solo saber manejar Excel y tener diplomas en inglés. Gobernar también implica saber escuchar, entender y empatizar con lo que está viviendo la mayoría del pueblo chileno.

La lógica de la ultrafocalización, en la que quien gana 499.000 pesos se queda fuera de lo que anunciaron ayer; en la que el que no pueda acreditar, porque tenía ingresos informales, que bajó su renta, no va a poder acceder a los beneficios que anunciaron ayer. Esa ultrafocalización no sirve para solucionar el problema que hoy es transversal. Y la solución al problema que hoy es transversal no puede ser solamente deuda.

Hacer política -se lo digo a los diputados que hoy tienen dudas respecto de cómo tienen que votares ponerse en los zapatos de la gente a la que representamos. No podemos dejar permanentemente al pueblo de lado. Estuvieron en contra del proyecto de las 40 horas; estuvieron en contra del proyecto del posnatal de emergencia; hoy insisten, desde el gobierno, en estar en contra del retiro de fondos y de la creación del fondo colectivo. Pero no se puede estar todo el tiempo en contra del pueblo.

Les pido que hoy votemos pensando en la gente que nos eligió, porque la propuesta que hemos hecho, pese a que no le gusta a la ortodoxia económica ni a los grandes empresarios, que han hecho un lobby tremendo para defender sus intereses, es una propuesta que hace sentido y eco en el pueblo. Es una propuesta que, con el fondo colectivo que además hemos planteado, compensa el daño previsional que se genera producto del retiro.

La gente no es tonta. Denle la oportunidad de elegir; que tenga sobre la mesa todas las opciones: la postulación a los beneficios que ofrece el gobierno, que han llegado tarde y con letra chica, o la posibilidad de retirar el 10 por ciento de los fondos previsionales. Y empecemos a la vez a cambiar este sistema, porque el sistema de pensiones en Chile no da más, es injusto. La gente no puede seguir rascándose con sus propias uñas.

Como dijo Gonzalo Winter , si hasta las hormigas y las abejas pueden, por qué no vamos a poder nosotros, los chilenos, ser más solidarios. Es posible cambiar el modelo. Como oposición, hemos corrido las barreras de lo posible; el pueblo chileno lo ha hecho.

Si en octubre no eran solo 30 pesos, hoy no es solo el 10 por ciento. Aprendamos las lecciones que nos da la historia y votemos hoy con humanidad y sentido de justicia.

Desde el Frente Amplio defendemos el retiro y la creación del fondo colectivo.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Se encuentra conectada, vía telemática, presenciando la sesión, la ministra del Trabajo y Previsión Social, señora María José Zaldívar .

Tiene la palabra, vía telemática, la diputada Ximena Ossandón Irarrázabal .

La señora OSSANDÓN (doña Ximena) [vía telemática].-

Señor Presidente, soy la primera en darse cuenta de que la ola del retiro de fondos previsionales creció debido a una inacción del gobierno: no ofrecimos las salidas correctas cuando había que hacerlo. Hoy debe haber mucho arrepentimiento en La Moneda por no haber notado lo que estaba pasando.

Lamento estar en esta instancia tan agobiante, de tener que tomar una decisión entre un proyecto deficiente, como es el de retiro de fondos, y otro insuficiente, como el del gobierno. No es precisamente estar en el edén para ninguno de nosotros. Si hablamos con sinceridad, nadie está tranquilo. En la oposición saben que sacar las platas de las AFP es contradictorio con la idea de subir las jubilaciones, y ustedes saben que me la he jugado por ese aumento.

Los que estamos más a la derecha también sabemos que el Plan de Protección Clase Media es insuficiente, porque desconocemos a cuánta gente va a llegar en la realidad. Pese a todo, estoy convencida de que los ahorros individuales de las personas no pueden ser los que asuman el costo de esta crisis. El Estado está para enfrentar estos momentos.

El gobierno hizo bien al subir la puntería a sus propuestas anteriores, pero creo que aún seguimos lejos de abarcar a toda la clase media; necesitamos incluir a muchos más. Las promesas a la clase media deben cumplirse cabalmente. Todo el que haya visto disminuido o anulado su ingreso debe recibir la transferencia directa, y el gobierno debe asegurar que así suceda, porque ese es el problema: están las postulaciones, pero al final no todos la reciben.

Por otro lado, hay muchas familias que no fueron incluidas en el IFE anterior. Ellos tampoco pueden quedar al margen de los beneficios. Debe haber un IFE retroactivo. Es un mínimo moral para personas que, pese a todas las postulaciones y apelaciones, siguen sin recibir la ayuda estatal.

Quiero ser superclara y sincera. No voy a variar mi votación; no le voy a dar el portazo en la cara a la gente que cree que sacar la plata de sus ahorros es lo mejor para ellos, pero tampoco puedo avalar una medida que permite tomar una decisión sobre la cual ningún gobierno será capaz de reparar el daño. No puedo tomar partido en este dilema solo porque el gobierno que yo elegí no supo hacer bien la pega o porque las AFP hayan sido abusivas o porque este proyecto de reforma constitucional sea ultrapopular.

Es mi obligación insistir en que el Estado puede más. No es justo que esta crisis la paguen los trabajadores con sus ahorros. Esta crisis la debe asumir el gobierno.

Por último, quiero empatizar con las protestas de ayer. Claramente, existe una falta de cohesión profunda. Algo ha fallado; el modelo falló -qué duda cabe-.

Está en nuestras manos aprovechar en estos momentos esta tremenda oportunidad: el cambio de la Constitución Política. Ojalá el 25 se apruebe, para que nos dé un marco adecuado para enfrentar estas crisis y construir un Chile solidario, fraterno e inclusivo.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra, vía telemática, el diputado Raúl Saldívar Auger .

El señor SALDÍVAR (vía telemática).-

Señor Presidente, ratificamos nuestra posición favorable frente a este proyecto de reforma constitucional. Estoy más convencido que nunca de que en momentos extraordinarios se requieren medidas extraordinarias.

Ratifico, asimismo, la idea de que el dinero que está en las Administradoras de Fondos de Pensiones pertenece a los cotizantes. Son ellos quienes, ante la adversidad en que se encuentran, deben decidir cómo utilizar sus ahorros para enfrentar la crisis en que están inmersos.

La discusión de esta reforma constitucional confirma al país una realidad que venimos denunciando desde hace tiempo: que el sistema de pensiones no está centrado en dar buenas pensiones, sino en un multimillonario capital de trabajo para enriquecer a un exclusivo grupo de superricos. No es casual observar reiteradas maniobras comunicacionales por parte de grupos económicos que rechazan esta reforma, y lo hacen poniendo, una vez más, a los trabajadores como escudo. Este último fin de semana ha sido pródigo en ejemplos de aquello en distintos medios de comunicación, a través de columnas de opinión, cartas al director, insertos pagados, entrevistas, etcétera.

Hemos visto a la Confederación de la Producción y del Comercio, a la Sofofa y al Consejo Minero, entre otros organismos, llamando a enmendar el rumbo. Lo hacen, supuestamente, sobre la base del interés por los trabajadores. Los empresarios de Chile señalan que el retiro del 10 por ciento no solo afectará las pensiones, sino también el empleo, la sanidad de las cuentas fiscales, el acceso a la casa propia, dejándonos claro que el sistema de pensiones, heredero de la dictadura, está enfocado en otros intereses, pero no en dar buenas pensiones.

Esta reforma tiene amplio apoyo ciudadano, porque el criterio subsidiario de las medidas adoptadas por el gobierno no da para más, pues no llegan a todas partes y agobia con barreras burocráticas. La gente está cansada de que, con sus necesidades, unos pocos se enriquezcan.

Este proyecto de reforma constitucional, aunque sea por una sola vez, permite que los cotizantes decidan qué hacer con el uso de este beneficio, sin intermediarios y sin que esté tercerizado y burocratizado, puesto que es directo y expedito. Por eso los chilenos han preferido esta modalidad, y no las magras soluciones planteadas por el gobierno. A quienes dicen que el sistema de reparto ha muerto en el mundo, les quiero preguntar por qué todavía subsiste en Chile, en el ámbito militar, en las Fuerzas Armadas. ¿Quién tiene una respuesta sobre eso?

Por eso, en términos generales, respecto de lo que he señalado, invito a reflexionar con profundidad y sensibilidad respecto de esta materia y estar hoy con Chile, con su gente.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra la diputada Catalina Pérez Salinas .

La señorita PÉREZ (doña Catalina) .-

Señor Presidente, cuando el gobierno empieza una campaña del terror, en el caso de que se apruebe este proyecto, yo me pregunto a quién le habla.

¿Le habla a la clase media, que ve en sus cartolas de AFP cómo los vaivenes del mercado se comieron sus ahorros desde marzo sin que ningún ministro de este gobierno dijera nada? ¿Le hablan al 85 por ciento que, según las encuestas que ustedes mismos mandan a hacer, aprueba el retiro del 10 por ciento de los fondos de pensiones? ¿Le hablan a los parlamentarios de su sector que valientemente decidieron votar por la gente y no por su gobierno?

¡No, Presidente! Este gobierno le habla a los dueños de este país y a los que también se creen dueños de los fondos de los trabajadores y trabajadoras.

Aquí se han dicho mentiras. El gobierno nos dice, primero, que más del 80 por ciento de los afiliados va a recibir menos de 600.000 pesos. Eso es mentira; no han leído el proyecto. Se establece un rango entre 35 y 150 UF.

Luego, dicen que este proyecto va a disminuir las pensiones en el futuro. ¡Mentira, señor Presidente! Por eso, propusimos la creación de un fondo colectivo y solidario.

Finalmente, en un clima de directa amenaza, el ministro Blumel nos dice que si se aprueba este proyecto no se podrá financiar el plan de reactivación económica, dado que tendría un gasto fiscal de 18.000 millones de dólares, y rompería el acuerdo de los 12.000 millones para el plan de emergencia. ¡Mentira, Presidente! Esa premisa supone, primero, que todas las personas sacarán el máximo posible y, segundo, olvida que los retiros serán hechos íntegramente de fondos que pertenecen a las y los trabajadores; no son gasto público.

Es el gobierno el que posteriormente tiene que establecer una fórmula de compensación. Nada lo obliga a compensar a quienes tienen grandes sumas de dinero o a no compartir esa compensación con los empleadores del país.

El ministro Briones guarda silencio cuando se le pregunta, cuatro veces, si en caso de aprobarse este proyecto van a insistir con las medidas de clase media que presentaron como último ofertón. Ese es el chantaje. Hoy en la mañana escuché al ministro Briones decir que la propiedad privada debiera ser limitada, porque no es posible que uno pueda hacer lo que quiera por el solo hecho de que una cosa sea de su propiedad.

¡Perdón, Presidente! ¡Qué lamentable es que esa visión opere solo cuando se trata del dinero de los trabajadores y trabajadoras, pero no cuando se trata del medio ambiente, cuando se trata de la propiedad de las aguas, cuando se trata del impuesto a los superricos! ¡No me vengan a decir que creen en la limitación social de la propiedad! ¡Eso es mentira, señor Presidente!

La gente apoya esta medida de forma transversal, pero no porque crea, como lo ha dicho el ministro de Hacienda, que mágicamente va a aparecer dinero que no tiene; la gente la apoya porque ve en ella una cierta forma de justicia, de recuperar algo que le quitaron sin preguntarle. ¡La gente la apoya porque ustedes han sido incapaces de gobernar este país para su gente, porque ustedes han sido incapaces de ofrecer soluciones!

¡Pan para hoy, seguridad social para mañana y para el pueblo lo que es del pueblo!

He dicho.

-Aplausos.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado don Eduardo Durán Salinas .

El señor DURÁN (don Eduardo).-

Señor Presidente, quiero comenzar mi intervención haciendo recuerdos de María.

¿Quién será María?, se preguntará usted. María es una mujer que está en sus setenta años, que vive en una villa de la comuna de La Cisterna, del distrito que represento, y que cuando se dio cuenta de que sus vecinos estaban quedando cesantes y sin dinero, incluso para su mantención básica, reordenó los muebles de su casa, tomó algunos fideos y salsas de su despensa, puso una bandera en la puerta, y sola comenzó a cocinar y a entregar platos de tallarines para sus vecinos.

Manifiesto mi cariño por María y por tantas otras mujeres de mi distrito, de comunas como El Bosque, San Ramón , Lo Espejo, que están organizando ollas comunes y cocinando para sus vecinos que quedaron sin trabajo y no tienen dinero para su mantención.

La semana pasada voté a favor de discutir el proyecto del retiro de un porcentaje de los ahorros de las AFP, porque estoy convencido de que no podemos eludir el momento que vivimos. Dentro de mi bancada, tiempo atrás, antes del estallido social, planteé la posibilidad de que los enfermos terminales retiraran parte de sus ahorros de manera anticipada y pudieran disfrutarlos en el tiempo que les quedara de vida.

Desde ese momento empecé a estudiar la posibilidad de que los cotizantes, en momentos extremos de su vida, cuando no tienen otra tabla de salvación, pudieran hacer uso de un pequeño porcentaje restringido de sus fondos de pensión.

Tampoco quiero eludir ni hacer la vista gorda respecto del gran esfuerzo que ha hecho mi gobierno, el gobierno por el cual me la jugué para que saliera elegido, para apoyar a la gente que está sufriendo. Sin embargo, creo que ese esfuerzo ha llegado a destiempo y no ha sido del todo suficiente, porque aún hay muchas familias que no han recibido la caja de mercadería, otras tantas no califican para los bonos que se han puesto a disposición de la gente y muchas pymes fueron rechazadas para recibir la ayuda del crédito Fogape .

Por eso estamos debatiendo esta iniciativa en la Sala.

Lamentablemente, esta pandemia nos pone en un momento histórico, colegas, señor Presidente, para darle a nuestra gente la oportunidad de que haga uso de un pequeño porcentaje de sus ahorros previsionales para salir de esta situación tan complicada.

En la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento propuse una indicación para que las familias optaran por una u otra solución, pero como las medidas propuestas por el gobierno solo eran un anuncio, la indicación, lamentablemente, fue rechazada. Lo hice para buscar un justo medio.

Hoy reafirmo mi compromiso con mi distrito, con mis electores, con la gente que lo está pasando mal, en cuanto a permitirles usar su 10 por ciento, porque lo merecen.

¡Dios bendiga a nuestro país!

He dicho.

-Aplausos.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Juan Manuel Fuenzalida .

El señor FUENZALIDA (don Juan) [vía telemática].-

Señor Presidente, a mí no me han regalado una olla, pero sí se me ha acercado mucha gente para pedirme trabajo, estabilidad laboral, tranquilidad, seguridad, no protestas.

Por ello, prefiero comenzar mi discurso diciendo: “pan para hoy, pero también pan para mañana”.

¡Qué fácil es ser populista cuando tienes el sueldo asegurado! ¡Qué fácil es jugar con la desesperación de la gente! ¡Qué fácil es generar expectativas en aquellos que hoy lo están pasando mal!

Digamos las cosas como son: este es un mal proyecto. Empezó con muy buenas intenciones -todas muy razonables-, pero hoy es un engendro de proyecto que perdió su finalidad de apoyar a la gente que lo está pasando mal. Al contrario, es una iniciativa que, mediante una puesta en escena, elemento propio de la estafa, solo busca, por esta vía demagógica, destruir un modelo de sociedad basado en el ahorro de su gente y también en la libertad de las personas.

Es un proyecto perverso, porque, por un lado, seduce con poder retirar los fondos que están destinados justamente para la vejez, y por otro, no se cuentan cuáles son las consecuencias presentes y futuras que la persona va a sufrir.

En efecto, quienes defienden este proyecto no dicen que se dificultará la contratación de toda esa gente que se encuentra cesante -en mi región más del 13 por ciento-; no dicen que impedirá la mantención de muchos puestos de trabajo; no dicen que aumentará el costo de la vida; no dicen que encarecerá las deudas, y no dicen que perjudicará el monto de las futuras pensiones.

Quiero dejar muy claro que esto no es una defensa a las AFP. Digamos las cosas como son: aquí, en el Congreso Nacional, hay un proyecto de reforma del sistema de pensiones que hoy está trancado en el Senado por la oposición. Esa iniciativa, que entre otras cosas establece una pensión mínima de 250.000 pesos, permite hacer un retiro anticipado de los fondos de hasta 50 por ciento si uno extiende su vida laboral antes de jubilar. Además, autoriza la incorporación de personas jurídicas sin fines de lucro para que administren los fondos de las personas, lo que podría ser utilizado por muchos.

En consecuencia, conforme a esos fundamentos, apoyaré las medidas de mi gobierno, pero advierto que las vamos a tener que mejorar, para que lleguen a todas aquellas personas que hoy no están consideradas. Es una buena propuesta que impediría que la gente se viera en la necesidad de sacar parte de los fondos ahorrados para la pensión y dar soluciones a la clase…

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Ha concluido su tiempo, señor diputado. Tiene la palabra el diputado Daniel Verdessi .

El señor VERDESSI.-

Señor Presidente, pido respeto; respeto por la gente a la que se le dijo que tendría pensiones dignas, a la que se le dijo que los fondos de capitalización individual eran de los trabajadores, a la que se le dijo que tenían derecho a elegir. Creo que, por una vez, la gente tendrá derecho a elegir en este ámbito.

Diré una verdad un poco complicada: yo pude elegir, porque el director del hospital donde trabajé hace cuarenta años, en La Ligua, no me obligó a cambiarme a una AFP, y hoy mi pensión es el doble de la que tienen mis compañeros de trabajo que sí se cambiaron. Es exactamente el doble.

Tengo que decirlo, porque creo que hay que restituir el derecho de la gente a opinar y a elegir.

Es una tarea política importante del gobierno y de los gobiernos futuros el construir un verdadero sistema de seguridad social. Esta es una decisión política, no un dogma técnico, por lo que es bueno que el gobierno haya planteado que está dispuesto a hacer una reforma hacia un sistema mixto de previsión. ¡Recojo ese desafío!

Creo que todos debemos estar en eso, porque la decisión política para mí es que debemos trabajar, y si hoy restituimos una pequeña parte de los fondos previsionales para afrontar una situación difícil es porque creemos que la gente tiene la inteligencia para optar.

Cuando a mí se me dio la oportunidad de elegir, elegí bien: no me cambié a una AFP.

¿Por qué hoy la gente no va a tener la opción de elegir si recibe esos fondos? La alternativa será aceptar la oferta que haga el gobierno.

Nuestra tarea fundamental es trabajar en los proyectos que han quedado detenidos, puesto que recién ahora, después de dos años, vamos a empezar a trabajar en la construcción de un sistema de seguridad social verdadero, para lo cual todos debemos colaborar y aportar.

Debemos poner sobre el tapete el sistema que se propuso en la “comisión Bravo” y en otras. No podemos seguir postergando esto. Ojalá entre la luz de la solidaridad como una forma inmediata de mejorar las pensiones de todos los chilenos; aunque sea una parte, pero que entre, porque es la vía por la cual nosotros podremos construir un verdadero sistema de previsión social.

He dicho.

El señor UNDURRAGA (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado Diego Ibáñez Cotroneo .

El señor IBÁÑEZ.-

Señor Presidente, si llegamos hasta acá es porque el gobierno nos arrastró, porque con las AFP no hay futuro digno; el futuro es hoy.

Si llegamos hasta acá es porque el gobierno no comprende que no es posible construir una economía sobre la base de la violencia de la segregación, sobre el hambre que muerde o sobre una madre que se suicida. Cualquier economía que trate a los seres humanos como monedas está condenada a estallar.

Por eso, lo que votamos hoy es mucho más que el retiro del 10 por ciento de los fondos previsionales: es un voto de dignidad contra la expropiación del trabajo, que financia a los bancos, que financia el monopolio del retail, que financia el monopolio de las farmacias y que, en medio de una pandemia, sin piedad sigue lucrando con los fondos de los trabajadores, mientras todos los días contamos los muertos por televisión.

Hubo que poner el modelo contra las cuerdas; hubo que poner las acciones de Luksic, de Angelini y de Paulmann contra las cuerdas para que se haga magia y se saque un bono, como un conejo de un sombrero. Sin embargo, es un bono solamente para quienes ganan más de

500.000 pesos al mes. La m