Diarios de Sesiones del Congreso Nacional

Intervenciones en leyes emblemáticas



Inés Leonor Enríquez Frödden: Intervención sobre Reforma a las normas sobre jubilación de las empleadas públicas y particulares. Necesidad de discriminar.

Inés Leonor Enríquez Frodden

La siguiente intervención fue pronunciada por la diputada Inés Enríquez Frodden, el 5 de enero de 1966, en la Sesión 40ª de la Cámara de Diputados. A esa fecha, Enríquez era miembro del Partido Radical y representaba a la Vigesimosegunda Agrupación Departamental "Valdivia, La Unión y Río Bueno".

Desde el punto de vista histórico, la intervención de la diputada Enríquez tiene una relevancia fundamental, al tratarse de la primera mujer diputada y parlamentaria de la historia de Chile, ingresando a la Cámara de Diputados en 1951 y manteniéndose por cuatro períodos en el cargo. Respecto al contexto de la intervención, cabe señalar que la década de 1960 y comienzos de la siguiente, principalmente durante los gobiernos de Eduardo Frei Montalva (1964-1970) y Salvador Allende Gossens (1970-1973) se implementaron importantes reformas estructurales como la reforma agraria y la nacionalización del cobre, más una ampliación de los derechos sociales (campesinos, mujeres, pobladores, estudiantes), todo ello bajo la movilización de distintos actores de la sociedad. Dichas reformas tuvieron su necesario correlato en el debate legislativo y en la opinión pública en general.

En cuanto a su contenido, la intervención de la diputada Enríquez defiende una moción según la cual la mujer podía jubilar anticipadamente luego de veinticinco años de servicio laboral, estableciendo así un criterio de justicia social. En la intervención, la diputada establece una sólida defensa del rol de la mujer en el mundo del trabajo, cuando señala que “En Chile las mujeres trabajan, sobre todo, por necesidad, para ayudar con sus emolumentos a mantener a la familia tanto de sus padres, como, posteriormente, a la que forma con su compañero, con el marido y, en muchos casos, a sus propios hijos, sin la cooperación de un compañero”. En este mismo sentido, señala que las labores domésticas que cumple la mujer en el hogar, son una justificación más que suficiente para que los contribuyentes otorguen el beneficio de la jubilación anticipada.


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