Labor Parlamentaria
Diario de sesiones
- Alto contraste
Disponemos de documentos desde el año 1965 a la fecha
Índice
- DOCUMENTO
- PORTADA
- OTROS DOCUMENTOS DE LA CUENTA
- III.- DOCUMENTOS DE LA CUENTA
- 1.- INFORME DE LA COMISION DE CONSTITUCION, LEGISLACION Y JUSTICIA
- 2.- INFORME DE LA COMISION DE ACUSACION CONSTITUCIONAL DEDUCIDA EN CONTRA DEL SEÑOR INTENDENTE DE CONCEPCION, DON VLADIMIR LENIN CHAVEZ RODRIGUEZ
- 3.- INFORME DE LA COMISION DE GOBIERNO INTERIOR
- 4.- INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
- 5.- INFORME DE LA COMISION DE OBRAS PUBLICAS Y TRANSPORTES.
- 6.- INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
- 7.- INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
- 8.- INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
- 9.- INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
- 10.- INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
- 11.- INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
- 12.- INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
- 13.- INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
- IV.- ASISTENCIA
- V.- TEXTO DEL DEBATE
- APERTURA DE LA SESIÓN
- DEBATE
- 1.- PETICION DE FACULTADES INVESTIGADORAS PARA LA COMISION DE EDUCACION PUBLICA
- 2.- HOMENAJE A LOS ATLETAS ISRAELIES TRAGICAMENTE FALLECIDOS DURANTE LOS JUEGOS OLIMPICOS DE MUNICH. NOTA DE CONDOLENCIAS.
- HOMENAJE : Andres Aylwin Azocar
- HOMENAJE : Jaime Bulnes Sanfuentes
- HOMENAJE : Hector Enrique Campos Perez
- HOMENAJE : Tomas Enrique Solis Nova
- 3.- REPLICA A ALUSION PERSONAL. APLICACION DEL ARTICULO 19 DEL REGLAMENTO
- INTERVENCIÓN : Pedro Antonio Jauregui Castro
- 4.- EMBARGO DEL COBRE CHILENO EN PAISES EXTRANJEROS POR LA EMPRESA KENNECOTT
- INTERVENCIÓN : Ricardo Fernando Tudela Barraza
- INTERVENCIÓN : Luis Alberto Guastavino Cordova
- INTERVENCIÓN : Mario Palestro Rojas
- INTERVENCIÓN : Luis Maira Aguirre
- 5.- ACUSACION CONSTITUCIONAL DEDUCIDA EN CONTRA DEL SEÑOR INTENDENTE DE CONCEPCION, DON VLADIMIR LENIN CHAVEZ RODRIGUEZ
- ANTECEDENTE
- INTERVENCIÓN : Telesforo Mario Barahona Ceballos
- INTERVENCIÓN : Erwin Arturo Frei Bolivar
- INTERVENCIÓN : Wilna Yolanda Saavedra Cortes
- INTERVENCIÓN : Mario Arturo Mosquera Roa
- INTERVENCIÓN : Mario Arnello Romo
- INTERVENCIÓN : Duberildo Jaque Araneda
- INTERVENCIÓN : Sergio Mariano Ruiz Esquide Jara
- INTERVENCIÓN : Fernando Santiago Agurto Ramirez
- INTERVENCIÓN : Pedro Nolasco Del Carmen Videla Riquelme
- INTERVENCIÓN : Julio Silva Solar
- INTERVENCIÓN : Camilo Armando Salvo Inostroza
- INTERVENCIÓN : Gerardo Espinoza Carrillo
- INTERVENCIÓN : Luis Antonio Fuentealba Medina
- INTERVENCIÓN : Tomas Enrique Solis Nova
- DEBATE
- INTERVENCIÓN : Jorge Santibanez Ceardi
- INTERVENCIÓN : Luis Enrique Tejeda Oliva
- INTERVENCIÓN : Pedro Nolasco Del Carmen Videla Riquelme
- INTERVENCIÓN : Alberto Javier Rafael Zaldivar Larrain
- INTERVENCIÓN : Luis Maira Aguirre
- 6.- PETICION PARA ENVIAR UN PROYECTO A LA COMISION DE HACIENDA
- 7.- ALUSIONES PERSONALES. APLICACION DEL ARTICULO 19 DEL REGLAMENTO
- INTERVENCIÓN : Jorge Santibanez Ceardi
- INTERVENCIÓN : Julio Silva Solar
- CIERRE DE LA SESIÓN
Notas aclaratorias
- Debido a que muchos de estos documentos han sido adquiridos desde un ejemplar en papel, procesados por digitalización y posterior reconocimiento óptico de caracteres (OCR), es que pueden presentar errores tipográficos menores que no dificultan la correcta comprensión de su contenido.
- Para priorizar la vizualización del contenido relevante, y dada su extensión, se ha omitido la sección "Indice" de los documentos.
REPUBLICA DE CHILE
CAMARA DE DIPUTADOS
LEGISLATURA ORDINARIA
Sesión 51ª, en miércoles 13 de septiembre de 1972
(Ordinaria: 16.15 a 22.19 horas)
Presidencia del señor Cerda, don Eduardo y Fuentes, don César Raúl
Secretario, el señor Guerrero, don Raúl
Prosecretario, el señor Parga, don Fernando
INDICE GENERAL DE LA SESION
I.- SUMARIO DEL DEBATE
II.- SUMARIO DE DOCUMENTOS
Además se dio cuenta del siguiente documento:
Un oficio de la Comisión de Educación Pública por el que solicita el acuerdo de la Sala con el objeto de que se le concedan facultades especiales investigadoras para conocer de los problemas educacionales que existen en el país.
III.-DOCUMENTOS DE LA CUENTA
1.-INFORME DE LA COMISION DE CONSTITUCION, LEGISLACION Y JUSTICIA
Honorable Cámara:
La Comisión de Constitución, Legislación y Justicia pasa a informar el proyecto de ley, remitido por el Honorable Senado, que crea el Registro Nacional de Peluqueros de Chile.
Durante la discusión de esta iniciativa, la Comisión invitó, con el objeto de que proporcionaran antecedentes para su más acertado despacho, a las siguientes personas: los señores Héctor Faúndes, Noemí Ramos y Alejandro Ramírez, Presidente, Secretario General y dirigente de la provincia de Santiago, respectivamente, de la Federación de Sindicatos de Peluqueros de Chile y a los señores Luis Fajardo Frías, Presidente de la Federación de Empleados de Peluquería; Moisés Cifuentes, Presidente de la Federación de Dueños de Peluquerías y de Dueños de Salones de Belleza; Blanca Vergara y Julia Arias, dirigentes de las Federaciones mencionadas.
El proyecto tiene por objeto crear un Registro Nacional de Peluqueros de Chile. Formarán parte de este Registro y estarán obligados a inscribirse las personas que posean el carnet profesional respectivo, otorgado por la Inspección del Trabajo, en la forma que determina el artículo 8º de la ley Nº 9.613.
Como es de rigor, la iniciativa en informe contiene disposiciones que fijan las finalidades del organismo que se crea, los bienes que formarán su patrimonio, el régimen de inscripciones, la composición y atribuciones del Directorio Nacional y de los Directorios Provinciales, los requisitos para ejercer la profesión de peluquero, las normas para sancionar el ejercicio ilegal e incorrecto de la profesión y otras disposiciones conexas.
La Comisión ocupó la mayor parte del tiempo dedicado a la discusión de este proyecto a recibir informaciones y antecedentes que le proporcionaron los representantes de los gremios a que se hace mención en párrafo anterior. En las actas de la Comisión se deja constancia de los argumentos que se hicieron presentes para el rechazo del proyecto como para su aprobación. Además se encuentran agregadas al expediente de esta iniciativa legal las presentaciones que ambos sectores hicieron llegar.
La Comisión, después de escuchar a los representantes de los gremios indicados y de un grave debate, rechazó la iniciativa en informe.
Se deja constancia que la Comisión omitió la designación de Diputado informante, por una circunstancia de hecho, motivada por el término de la hora en que vencía su competencia para el despacho del proyecto, acordada por la Sala.
(Fdo.): José Vicencio Frías, Secretario.
2.-INFORME DE LA COMISION DE ACUSACION CONSTITUCIONAL DEDUCIDA EN CONTRA DEL SEÑOR INTENDENTE DE CONCEPCION, DON VLADIMIR LENIN CHAVEZ RODRIGUEZ
Honorable Cámara:
La Comisión de acusación designada por la Honorable Cámara en conformidad con lo dispuesto en el artículo 39, atribución primera, de la Carta Fundamental, pasa a informar la acusación constitucional deducida el día 1º de septiembre de 1972, por los señores Carrasco, Frei, Lavandero, Mosquera, Páez, Pareto, Penna, Ramírez, don Gustavo; Ruiz-Esquide don Mariano y Zaldívar, en contra del señor Intendente de Concepción, don Vladimir Lenin Chávez Rodríguez, por haber infringido las disposiciones constitucionales que regulan el derecho de reunión.
En conformidad con lo dispuesto en el artículo 262 del Reglamento Interior, en la sesión de la Cámara celebrada el día 5 de septiembre de 1972, se procedió a efectuar el sorteo para elegir a los miembros de esta Comisión de acusación y resultaron elegidos los siguientes señores Diputados: don Mario Barahona Ceballos, don Fernando Buzeta González, don Mario Riquelme Muñoz; doña Wilna Saavedra Cortés y don Pedro Videla Riquelme.
La Comisión fue citada para constituirse y cumplir con las demás exigencias del artículo 84 del Reglamento, el día miércoles 6 de septiembre de 1972, a las 18 horas. Constituida la Comisión, eligió Presidente al señor Diputadodon Fernando Buzeta González.
En dicha sesión se adoptaron los siguientes acuerdos:
1. Celebrar sesiones ordinarias los días jueves 7, viernes 8 y lunes 11, del presente, de 16 a 18 horas, y
2. Citar a las siguientes personas: al acusado, el señor Intendente de Concepción, don Vladimir Chávez Rodríguez; al señor Subsecretario del Interior, don Daniel Vergara; al señor General de Carabineros don Jorge Urrutia Quintana; al señor Secretario Abogado de la Intendenciadon Mario Rojas Rodríguez; al señor Mayor de Carabineros don Hugo Valenzuela; al señor Presidente del Partido Demócrata Cristiano de Concepción, don Pablo Estrada; al señor Secretario Regional del PartidoSocialista, don Rafael Merino y al señor Secretario Regional del Partido Comunistadon Moisés Cerón.
Todas las invitaciones o citaciones fueron cursadas oportunamente por oficios telegráficos, con excepción de la dirigida al señor Subsecretario del Interior. La Secretaría de la Comisión anticipó o reiteró telefónicamente, tanto dichas citaciones, como las peticiones de antecedentes que fueron solicitadas por acuerdo de la Comisión.
El señor Presidente de la Comisión quedó facultado para determinar la oportunidad en que debieran concurrir las personas citadas. Se deja constancia que no todos los invitados concurrieron a las sesiones de la Comisión.
El señor Intendente acusado asistió a la sesión que la Comisión celebró el día jueves 6 de septiembre de 1972, a las 16 horas. En aquella oportunidad, él mismo señaló que más que referirse a los cargos, deseaba entregar una versión acerca de cómo fueron los hechos en que se fundamenta la acusación.
Posteriormente, la Secretaría de la Comisión recibió a las 16.30 horas del día 12 de septiembre de 1972, una respuesta del señor Intendente de Concepción, por escrito, a la acusación, la que se agrega como anexo de este informe.
La Comisión acordó remitir cuatro oficios al General Director de Carabineros de Chile para requerirle diversos antecedentes relacionados con el cumplimiento de su cometido.
La Comisión, durante los días que duró su desempeño, fue citada a siete sesiones; celebró en total cinco, pues se acordó empalmar algunas de las citadas para un mismo día.
La Comisión contó con la asistencia de taquígrafos, por lo que existen actas circunstanciadas del debate y de todo lo ocurrido en sus sesiones. Dichas actas fueron impresas y puestas oportunamente a disposición de los señores Diputados. Asimismo, los documentos recibidos fueron reproducidos en múltiples copias, que se distribuyeron a los miembros de la Comisión y a quienes asistieron a sus sesiones.
Concurrieron a las sesiones de la Comisión, aparte de los miembros titulares, los Diputados señores Acevedo, Agurto, Arnello, Carrasco, Del Fierro, Diez, Frei, Fuentealba, don Luis; Godoy, Lavandero, Mosquera Páez, Penna, Ramírez, don Gustavo; Riesco, Robles, Ruiz-Esquide, don Mariano; Toro y Zaldívar.
De las personas invitadas, no concurrió el señor Rafael Merino. El señor Pablo Estrada, que había sido citado para las 16 horas del día jueves 7 de septiembre, estuvo en el recinto de la Corporación con posterioridad a esa hora y no pudo ser escuchado por haber llegado el término de la sesión, sin haberse producido acuerdo para prorrogarlo.
De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 143 del Reglamento corresponde que este informe contenga una síntesis o relación del libelo acusatorio.
Síntesis de la acusación
Los acusadores expresan que, en uso de la atribución del artículo 39, N/1, letra e) de la Constitución Política del Estado, vienen en acusar al señor Intendente de Concepción por haber infringido las disposiciones de la Carta Fundamental que rigen el derecho de reunión. Puntualizan que la Constitución asegura a todos los habitantes de la República el derecho a reunirse sin permiso previo y sin armas. Agregan que para ejercer este derecho los organizadores sólo deben dar un aviso a la autoridad competente y que ésta no puede impedir arbitrariamente que se ejercite ese derecho.
Respecto del Intendente acusado dicen que ha impedido abusivamente que los Partidos Políticos de oposición, pudieran realizar el día 30 de agosto recién pasado una concentración y marcha en Concepción con lo cual ha infringido el artículo 10, N/10, de la Constitución Política y las disposiciones legales y reglamentarias que rigen la materia.
Los acusadores estiman que los motivos que tuvo el Intendente acusado para impedir la concentración y marcha aludidas, son absolutamente inconstitucionales e ilegales. Para fundamentar su aserto transcriben en el libelo una declaración pública hecha por el acusado, del tenor siguiente:
1. En consideración a los hechos ocurridos en Santiago, en donde grupos derechistas perpetraron vandálicos desmanes, llegando incluso a agredir en su residencia a dos Ministros de Estado;
2. Teniendo presente el asalto armado llevado a cabo en contra de campesinos en la localidad de Frutillar, que tuvo como consecuencia el homicidio de tres trabajadores agrícolas y el asesinato de un campesino en la vecina ciudad de Los Angeles;
3. En atención a los desórdenes promovidos en Valparaíso por fuerzas opositoras al Gobierno y que dio por resultado heridas y lesiones en la persona de dirigentes estudiantiles, y
4. Considerando, en fin, todo el clima de agitación y violencia provocado por sectores que pretenden subvertir el orden público, en afanes francamente sediciosos.
Los autores del libelo estiman que en la declaración transcrita el Intendente confiesa que prohibió el ejercicio del derecho de reunión en Concepción, por hechos ocurridos en Santiago, Frutillar y Valparaíso, es decir, por hechos absolutamente ajenos a Concepción.
Para los acusadores, la conducta abusiva del Intendente se refleja en que mientras no se autorizaba la concentración antedicha, el mismo día 30 de agosto los Partidos de la Unidad Popular, encabezados por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, sin siquiera haber dado el aviso previo de rigor realizaban una concentración.
La autoridad, según los acusadores, no hizo nada por impedir la concentración de la Unidad Popular y del MIR, y por resguardar el orden público y la seguridad de los habitantes de Concepción, con las trágicas consecuencias conocidas: el fallecimiento del Carabinero Exequiel Aroca Cuevas y varios heridos de gravedad.
Los acusadores dejan constancia que con anterioridad el Intendente de Concepción cometió otras infracciones al derecho de reunión, también con graves consecuencias que el país sufrió y presenció.
Terminan manifestando que en virtud de lo dispuesto en los artículos 39, N/1, letra e) y 10, N/4 de la Constitución Política del Estado, presentamos esta acusación en contra del Intendente de Concepción, señor Vladimir Lenin Chávez Rodríguez, por haber infringido las disposiciones constitucionales que regulan el derecho de reunión y solicitamos que se acoja en todas sus partes.
Defensa del acusado.
Ya se dijo en parte anterior de este informe, que el señor Intendente de Concepción, en el seno de la Comisión solamente se había limitado a hacer una relación de los hechos acaecidos en Concepción en la oportunidad a que se refieren los acusadores, esto es, el 30 de agosto ¡y los días anteriores.
Cabe además hacer presente que, vencido el plazo de competencia de esta Comisión, se recibió en la Secretaría de Comisiones un documento suscrito por el señor Vladimir Chávez Rodríguez, en el que formula una respuesta escrita a la acusación que se ha interpuesto en su contra. En atención a que este documento, dirigido a la Comisión, puede servir de antecedente para el debate de la acusación que ha de producirse en la Sala de la Cámara, se le ha agregado como anexo del presente informe y se le excluye de esta relación.
No obstante lo dicho, se estima oportuno hacer una síntesis del recuento de los hechos expuestos por el acusado ante esta Comisión, pese a no revestir el carácter de una defensa formal, pues resulta evidente que fueron presentados con el propósito de contestar los cargos de la acusación.
El Intendente acusado comenzó por referirse a la concentración y marcha realizada por el Partido Demócrata Cristiano el día 23 de agosto, la que dijo que se había efectuado sin ningún problema. Aseguró que se le había expresado que la Democracia Cristiana deseaba hacer separada su concentración de la que ya había anunciado el Partido Nacional y a la cual se habían sumado el movimiento Patria y Libertad y el Comando Rolando Matus, para el día 30 de agosto.
La concentración del día 30 de agosto, señaló el Intendente, que le fue solicitada por don Eduardo King, Presidente Provincial del Partido Nacional.
Para explicar las razones que motivaron la suspensión de la concentración del día 30, el Intendente acusado se refirió a diversos hachos, de público conocimiento, que sacudían al país en los días anteriores al 30 de agosto. Se refirió a las vandálicas acciones perpetradas en Santiago, incluso contra Ministros de Estado, en el caso de doña Mireya Baltra, sin respetar ni siquiera su propio domicilio ni su condición de mujer. Señaló el asalto a campesinos ocurrido en Frutillar, los sucesos acaecidos en Valparaíso y otras circunstancias que creaban un clima de intranquilidad, de efervescencia nacional a la cual Concepción no estaba ajena. Relató que, en su opinión, en tales circunstancias se hacía inconveniente para el orden y la tranquilidad de la ciudadanía de la provincia de Concepción, permitir la realización del acto llamado por el Partido Nacional y en el cual participaban Patria y Libertad y el comando Rolando Matus. Dijo que el día 28 se acogió, por parte del Ministerio del Interior, la idea de no autorizar la concentración y suspenderla para una fecha más propicia.
Continuando con su relación el Intendente destacó dos hechos ocurridos el día 29:
1. Una reunión efectuada en el despacho de la Intendencia, con asistencia de todos los dirigentes de la oposición y con la presencia del Director del diario El Sur, señor Iván Cienfuegos. Entre los presentes estaba, también, el dirigente del Partido Demócrata Cristiano, don Pablo. Estrada. En esa oportunidad, relata el señor Intendente, que expuso, de manera verbal, los antecedentes y motivos que tenía el Gobierno para suspender la concentración. Los presentes en dicha reunión comprendieron la medida y así, expresa el Intendente, se lo manifestaron. En esa ocasión, se llegó a conversar de una declaración conjunta, la que no se produjo a causa del retiro intempestivo de una dirigente del Partido Nacional, que no hizo posible arribar a un acuerdo.
2. En la misma noche de ese día 29 de agosto, a las 23 horas, se detuvo a Julián Seco y a Carlos Temerman, militantes de Patria y Libertad, a quienes se sorprendió con armas de fuego y de otros tipos. Estas detenciones ocurrieron al verificar Investigaciones y Carabineros que habían llegado a la provincia de Concepción gentes forasteras en gran cantidad, algunos en automóviles con patentes de Providencia, de Santiago, y otros, provenientes de Los Angeles.
Manifestó que de manera pública y reiterada los diarios El Sur y Crónica, de Concepción, y las radioemisoras locales hacían conocer llamados de Patria y Libertad y del Comando Rolando Matus para realizar el desfile con o sin autorización.
Agregó que ese mismo día 30, de hecho, se reunió un número considerable de adherentes a la Unidad Popular en la Plaza de Armas. El Gobierno no tenía ninguna otra petición de desfile o concentración que la mencionada del Partido Nacional.
Producida la reunión de la Plaza de Armas se suscitó para los representantes del Gobierno el dilema de ordenar disolver y dispersar a esa gran cantidad de gente, con lo que se habría producido un hecho de imprevisibles consecuencias. Agregó que los manifestantes no causaron ningún desmán, ningún atentado a las personas ni a la propiedad en dicha reunión.
Puntualizó que la directiva del Partido Nacional, a través de don Eduardo King, le expresó que trataría de persuadir a los grupos de Patria y Libertad, y de Rolando Matus, que no siguieran insistiendo, ni públicamente ni de hecho, en salir a la calle, porque comprendía la razón del Gobierno para no autorizar la concentración. Don Pablo Estrada, dirigente del Partido Demócrata Cristiano, le manifestó que ello acataban la decisión del Gobierno y que iban a decir a sus militantes que no salieran a la calle el día 30, por la situación comprensible para todos.
El señor Intendente de Concepción fue reiteradamente consultado por los señores Diputados y, en lo fundamental, mantuvo la relación de hechos transcrita precedentemente. Repetidas veces negó haber autorizado concentración alguna.
Finalmente, frente a otras preguntas relacionadas con hechos que, en concepto del declarante, no guardaban atinencia con la causal de acusación, el señor Intendente se limitó a invitar a la Comisión a imponerse directamente en las fuentes de información, como los partes de Carabineros, y a requerir copias de los mismos a quien correspondiera. Además, se excusó de proporcionar a la Comisión datos que pudieran afectar el secreto del sumario, respecto de algunos hechos que conoce la Justicia Militar, salvo que el Tribunal respectivo lo autorizara para entregar dichas informaciones a la Comisión.
Examen de los hechos y de las consideraciones de Derechos.
La acusación se formula por la causal de haber infringido las disposiciones constitucionales que regulan el derecho de reunión, establecida en el N/4, del artículo 10 de la Constitución.
El precepto referido asegura a todos los habitantes de la República: 4. El derecho de reunirse sin permiso previo y sin armas. En las plazas, calles y demás lugares de uso público, las reuniones se regirán por las disposiciones generales que la ley establezca.
Las reuniones públicas están regidas por las siguientes disposiciones legales: el artículo 48 de la Ley de Régimen Interior, D.F.L. N/22, de 1959; el decreto N/859, de 1927, complementado por el decreto N/ 2.868, de 1936, ambos de Interior, aparte de otros cuerpos legales que no tienen aplicación en la especie.
Durante el debate habido en la Comisión, no se hizo un examen de las disposiciones legales y constitucionales citadas, a la luz de los hechos denunciados en la acusación. Ello nos excusa de tener que referirnos al análisis jurídico que cabría frente a la infracción constitucional y legal imputada al señor Intendente de Concepción.
No obstante, antes de entrar a referirnos a los antecedentes acumulados por la Comisión acerca de los fundamentos que sirven de base a la acusación, cabe hacer presente que, en el transcurso de las declaraciones formuladas por algunos de los invitados, se planteó una cuestión de procedimiento relacionada con los asuntos que podía conocer la Comisión. Por una parte, se anotó que había precedentes de otras Comisiones de Acusación Constitucional que habían investigado en forma amplia todos los hechos. La Mesa de la Comisión, sin embargo, teniendo presente el artículo 80 de la Constitución y la parte pertinente del libelo acusatorio, mantuvo, durante el desempeño de sus funciones, el principio ya anotado de que, la facultad de juzgar las causas civiles y criminales pertenece exclusivamente a los tribunales establecidos por la ley y que, ni el Presidente de la República, ni el Congreso, pueden, en caso alguno, ejercer funciones judiciales, avocarse causas pendientes o hacer revivir procesos fenecidos. En la especie, el criterio de la Mesa, como el de la mayoría de la Comisión, fue el de que ésta sólo podía requerir antecedentes que no revistieran el carácter de secreto del sumario.
Entrando al análisis de los hechos, interesaba, en primer término, determinar si hubo intervención arbitraria del Intendente para suspender la autorización de concentración y marcha solicitadas por el Partido Nacional, y a las que, por informaciones extraoficiales o, en todo caso, no formalizadas por escrito, habrían adherido otras colectividades políticas o movimientos.
El acusado expresó en la Comisión que postergó la autorización para realizar la reunión aludida, fundamentalmente, en atención al clima de tensión y efervescencia existente en el país y que se reflejaba, por esos días, en todo el ambiente de la región, vale decir, en un clima fácilmente apreciable en todo orden de manifestaciones, especialmente en las publicaciones de los diarios de la zona y en las audiciones de las radioemisoras locales.
Esta aseveración aparece ratificada por las declaraciones del señor General de Carabineros, don Jorge Urrutia; por las del Abogado de la Intendencia, don Mario Rojas; por las del Secretario Regional del Partido Comunista, don Moisés Cerón, y por el oficio remitido por el señor Subsecretario del Interior, don Daniel Vergara. En dicho documento se expresa lo siguiente: era fuertemente presumible que hechos graves se repitieran en Concepción, en el caso de la reunión pública y si no se produjeron, mientras duró ese día la concentración de la Unidad Popular, ello no anula el estado de peligrosidad existente. Si con posterioridad a esta concentración perdió la vida el Carabinero, ese hecho no viene más que a poner de relieve el ánimo exaltado políticamente de muchos ciudadanos.
También, sobre el particular, la Comisión observó un cartel exhibido por un señor Diputado y tuvo a la vista numerosas publicaciones de los diarios de la zona llamando al acto público en cuestión.
En seguida, la Comisión se preocupó de averiguar si era efectivo que el señor Intendente había autorizado la concentración efectuada por adherentes a la Unidad Popular. Solamente, en el radiograma N/ 2.384, de fecha 31 de agosto de 1972, de la Prefectura de Carabineros de Concepción, se, menciona que grupos simpatizantes Gobierno concentráronse plaza Independencia Concepción autorizados verbalmente Intendente provincia. El Secretario Abogado de la Intendencia manifestó que no tuvo conocimiento de que se hubiera presentado una solicitud o aviso por parte de la Unidad Popular para realizar una manifestación. Sostuvo, además, que no le constaba que el señor Intendente hubiese otorgado una autorización verbal para el efecto. El señor General Urrutia declaró que ignoraba, en forma absoluta, que el señor Intendente hubiera autorizado esta reunión. Don Moisés Cerón expresó que, ni la Unidad Popular ni su Partido, habían convocado a una concentración en Concepción y que lo que allí hubo fue una manifestación espontánea de los trabajadores hacia el Gobierno. Agregó que, si hubiera habido intención de concentrarse, habrían solicitado el permiso en forma responsable, con 48 horas de anticipación.
Se destacó en la Comisión que, en el mismo libelo acusatorio se manifiesta, clara y concretamente, que la Unidad Popular encabezada por el MIR realizó una concentración el mismo día 30 de agosto sin siquiera haber dado el aviso previo de rigor a la autoridad competente.
Aunque sin relación con la responsabilidad que le cabe al Intendente acusado, se consultó al señor Cerón si él creía o no que la oposición tiene derecho a salir a las calles en Concepción, a lo que éste contestó que, ni el Partido Comunista ni la Unidad Popular, han coartado el derecho de reunión a nadie. Repreguntado para que dijera si habría suscrito una declaración pública sobre la misma materia, respondió que, en ese documento, en ningún caso se plantea el derecho de los Partidos de oposición a expresarse públicamente, y que ellos los Partidos de la Unidad Popular no confunden los derechos de la oposición con los de los grupos fascistas.
A continuación, se entrega una síntesis de las opiniones que fundamentan la resolución de la Comisión de rechazar el libelo acusatorio en todas sus partes.
Previamente, se reitera que existen versiones taquigráficas de los debates habidos en la Comisión y que se proporciona esta síntesis a título informativo y, como una manera de dar cumplimiento a las menciones que, preferentemente, debe contener este informe, de acuerdo con el Reglamento.
Se expresó por quienes rechazan la acusación, que no ha quedado probado que hubo autorización verbal de parte del Intendente para organizar marchas o concentraciones; que para la Comisión no hace plena prueba lo referido en el radiograma ya citado, y que ello constituye, simplemente, una información o apreciación de cómo Carabineros veían los hechos.
Se agregó que algunos parlamentarios incluso acusadores reconocían el buen criterio del Intendente para suspender la concentración de la oposición; que éste había actuado correctamente en los hechos, con el propósito de evitar enfrentamientos que pudieran producir consecuencias imprevisibles; que su decisión no fue la de denegar el permiso, sino que, simplemente, postergarlo para una oportunidad más propicia; que llamó a los distintos representantes de los Partidos de oposición para plantearles el clima que se vivía en esos momentos y que, éstos, estuvieron de acuerdo, en principio, para no realizar la manifestación, solamente una persona que estaba en esa reunión manifestó su deseo que la concentración se hiciera de todas maneras, y que, con anterioridad, se habían efectuado numerosas asambleas públicas, sin que el Intendente hubiera puesto la más mínima dificultad para su autorización.
Una vez cerrado el debate, se procedió a votar en forma nominal la presente acusación. Votó por la afirmativa la señorita Saavedra, doña Wilna, y por el rechazo del libelo acusatorio, los señores Buzeta (Presidente), Barahona, Riquelme y Videla.
En consecuencia, la Comisión acordó rechazar la proposición de acusación constitucional interpuesta por diez señores Diputados en contra del señor Intendente de Concepción, don Vladimir Chávez Rodríguez por haber infringido las disposiciones constitucionales que regulan el derecho de reunión.
Sala de la Comisión, a 12 de septiembre de 1972.
Acordado en sesión de fecha de ayer, con asistencia de los señores Buzeta (Presidente), Barahona, Riquelme, Saavedra, doña Wilna, y Videla.
Se designó Diputado informante al señor Barahona, don Mario.
(Fdo.): José Vicencio Frías, Secretario de la Comisión.
ANEXO DEL INFORME DE LA ACUSACION.
Santiago,
Honorable Cámara:
En relación a la acusación que se ha formulado en mi contra por una supuesta violación del artículo 10 Nº 4 de la Constitución Política del Estado, consistente en no haber autorizado el día 30 de agosto último una concentración y marcha solicitada por el Partido Nacional, formula la siguiente respuesta escrita.
Una relación somera de los hechos permitirá comprender mejor la correcta decisión de este Intendente, de suspender la concentración y marcha del Partido Nacional el 30 de agosto.
A mediados de agosto, tanto el Partido Demócrata Cristiano como el Nacional manifestaron intención de realizar sendas marchas en Concepción, las que tendrían lugar en días distintos. El señor Pablo Estrada, Presidente Provincial del Partido Demócrata Cristiano y su Directiva me comunicaron, tanto privada como públicamente, que querían que este acto se realizara separadamente del Partido Nacional, el grupo fascista Patria y Libertad y el llamado Comando Rolando Matus. A su vez, el Partido Nacional, por intermedio del señor Eduardo King presentó una petición para realizar un acto similar el día 30 de agosto. El día 23 se realizó el acto de la Democracia Cristiana sin contratiempos de ninguna índole de acuerdo a los compromisos contraídos por sus organizadores y el Gobierno. Pero luego, en los días siguientes, a medida que se acercaba el 30, comenzó a desatarse en importantes ciudades del país y en el propio Concepción, hechos de violencia con claro carácter delictual y político.
Así en Puerto Montt, Los Angeles, Santiago, Valparaíso, se produjeron verdaderas asonadas en las cuales se evidenciaba una dirección concertada con el propósito de causar serios transtornos al orden público y alterar gravemente la paz y tranquilidad interna del país. Tres trabajadores agrícolas fueron asesinados a mansalva en Frutillar, por grupos de terratenientes poderosamente armados. En Los Angeles cayó también asesinado, un campesino. En Concepción, la noche del 29 de agosto se detuvo a Julián Secco y a Carlos Tummermann, ambos militantes de Patria y Libertad a los que se les sorprendió en su poder, dos revólveres argentinos, un corvo de 40 centímetros de largo, dos laques de mucha contundencia y palos para estrangular, de confección especiales. En el momento de ser arrestados conducían un automóvil Austín Mini, patente V. N. D.3 de Freire, vehículo que antes había participado en una balacera producida en la Escuela Industrial ubicada en los terrenos de la Universidad Técnica de Concepción. En el allanamiento del local de Patria y Libertad de Lincoyán 65, se encontraron 50 casacas de cuero destinadas a instrucción para militar, máscaras antigases, cascos, laques, balines, hondas. A raíz de los acontecimientos de mayo último en el mismo local se había sorprendido un verdadero arsenal de armas. Todos estos antecedentes unidos al hecho público de que en esta concentración y marcha participarían los elementos fascistas de Patria y Libertad y el Comando Rolando Matus, activos promotores de la violencia en el país, los puse en conocimiento del Ministerio del Interior con mi opinión favorable a la suspensión de la concentración y marcha proyectada para el día 30. El Ministerio del Interior aceptó esta sugerencia y acordó la suspensión del acto público proyectada. En presencia del Director del Diario El Sur, comuniqué a los dirigentes de los partidos de oposición incluso el PDC, las razones que hacían aconsejables la suspensión de la concentración y desfile solicitados. Estos personeros estuvieron de acuerdo en la sensatez de esta determinación gubernativa e incluso estuvo a punto de concretarse una declaración conjunta del Gobierno y todos ellos, la que fue impedido por una señora, dirigente femenina del Partido Nacional, Cecilia Bremen, quién se opuso en términos violentos a este acuerdo y trató a los dirigentes de los partidos de oposición de cobardes por entrar en compromisos con el Gobierno sobre la base de una postergación de la concentración y marcha solicitados. Fracasadas estas conversaciones, reiteré la decisión del Gobierno de suspender el acto por las razones ya expuestas que ellos dijeron comprender, sin perjuicio de fijar posteriormente su posición acerca de esta resolución.
Hecha pública la noticia, la organización fascista Patria y Libertad y el Comando Rolando Matus llamaron a salir a las calles, con o sin autorización del Gobierno. Las publicaciones de los Diarios
El Sur y Crónica de Concepción, especialmente las efectuadas el 30 de agosto, son claro testimonio de lo dicho y del propósito alentado de reproducir en Concepción los graves disturbios que se venían produciendo en distintos lugares del país, y que han culminado con los sucesos de Santiago en la semana última.
Numerosas personas se agruparon esa tarde en la plaza Independencia, permaneciendo en ese lugar hasta cerca de las 20,30 horas. Nadie me solicitó permiso para esta reunión por lo que no hubo oportunidad de autorizarla o negarla; en todo caso de haberse sido solicitado el permiso, lo habría negado sin vacilaciones, por la superior necesidad de mantener el orden público en la ciudad. La circunstancia de que la concentración se realiza en una zona que se reúnen importantes establecimientos comerciales y edificios públicos, en orden y calma, sin cometer desmanes contra las personas y las propiedades públicas y privadas me hizo instruir a Carabineros para no disolverlos impidiendo de esta manera un enfrentamiento de imprevisibles consecuencias.
Esta concentración terminó a las 8.15 y no hubo incidentes, salvo algunos provocados por grupos de oposición que hostilizaron a manifestantes que se retiraban a sus domicilios y que fueron debidamente controlados por la Fuerza Pública.
A las 10.15, fui informado de la muerte del cabo de Carabineros señor Exequiel Aroca, cuyo lamentable fallecimiento ha conmovido profundamente al Gobierno. La Justicia Militar investiga este hecho, y puedo reiterar a la Honorable Cámara, como lo ha dicho ya el Supremo Gobierno, que tenemos el mayor interés en que se sancione ejemplarmente a los responsables, quienes quieran que estos sean.
Se me acusa de haber infringido las disposiciones constitucionales que rigen el derecho de reunión por haber impedido abusivamente dicen los acusadores que los partidos políticos de oposición pudieran realizar el 30 de agosto último una concentración marcha en Concepción. De modo que yo, como Intendente, habría infringido el artículo 10 Nº 4 de la Constitución Política y las disposiciones legales y reglamentarias que rigen la materia.
A esto debo responder, concretamente, y en primer lugar, que yo no he obstaculizado el ejercicio que consagra el artículo 10 Nº 4 de la Constitución Política. De acuerdo a los hechos narrados, me opuse sólo a su ejercicio en un determinado día, para el 30 de agosto y que se realizara por el centro de la ciudad. Y ello, porque era mi deber hacerlo. De la relación procedente se desprende cómo en el país había llegado a constituir un riesgo grave cualquier concentración pública, desfile o reunión en calles y plazas que se realizaran en el curso de esos días. El 23 de agosto se realizó la concentración pública del Partido Demócrata Cristiano, a la cual naturalmente, no puse ninguna objeción, y en la que no hubo incidentes como queda establecido. Pero con posterioridad cambió la faz de los sucesos.
Dicen los honorables acusadores en su libelo que el señor Intendente confiesa que prohibió el ejercicio del derecho de reunión en Concepción por hechos ocurridos en Santiago, Frutillar y Valparaíso, es decir por hechos absolutamente ajenos a Concepción.
A esto respondo ¿Honestamente creen los acusadores que lo ocurrido en Frutillar no afecta, de algún modo, a Chile entero? ¿Acaso el asesinato de un campesino en Los Angeles importa sólo a la ciudad de Los Angeles? ¿Nada importa a los ciudadanos santiaguinos lo que ocurra en Valparaíso? ¿Y lo que ocurre en Valparaíso, nada importa a los santiaguinos?
Si sucesos de agresión graves se producían, a través del país, repetida y sucesivamente, en Puerto Montt, Frutillar, Los Angeles, Santiago, Valparaíso, ¿era improbable que también se produjeran en Concepción?
¿No se podía pensar en cierta conducta deliberada de ciertos grupos políticos?
¿Una conducta acordada y propagada en varios focos a través del país? y si no ocurría así, si todo esta situación de peligrosidad era debida a un estado de exaltación política espontánea me pongo en todos los casos hipotéticos ¿iba a disminuir, por ello, la gravedad de los acontecimientos producidos, y los que podían producirse? En cualquier caso, si en una marcha o concentración pública, residía el mayor estado de riesgo para los chilenos, cualquiera fuera la causa de la situación de violencia, ¿no estaba yo en el deber de suspender y postergar cualquier reunión pública?
Si hasta la ley me faculta para ordenar la aprehensión, en ciertos casos de personas inculpadas de delitos, ¿Cómo no va a estar facultado un Intendente para prevenir la comisión de un delito, si está en su mano hacerlo? Este ¿no es un deber de cualquier ciudadano, el deber de evitar, si está en su mano, la posibilidad de que se cometa un delito?
Por tanto, Honorables Diputados, no me he resistido al ejercicio del derecho de reunión, sino que estimé prudente suspender la concentración pública solicitada para el 30 de agosto por el Partido Nacional. No es ni ha sido una resistencia a que se ejercite el derecho a reunión. En cualquier otra oportunidad en que no aparezca la evidencia de un peligro, puede o podrá realizarse.
Ahora, si el mismo 30 de agosto se realizó una concentración pública en Concepción, formada por elementos de la Unidad Popular, no fue autorizada por mí. Y esto, que no fue autorizada por mí lo reconoce el mismo libelo acusatorio.
Efectivamente, como dice el libelo acusatorio, no hice nada por impedir esta concentración espontánea. Pero en ello fui movido sólo por el mismo propósito que me llevó a suspender la concentración del Partido Nacional, es decir, por el propósito de evitar hechos de violencia, dada la evidencia de los acontecimientos o exaltación de los ánimos. La concentración de la Unidad Popular, felizmente, se realizó sin que ocurriera nada anormal, hasta que se disolvió, como lo he narrado. Lo ocurrido con posterioridad a esa concentración la muerte del carabinero es un suceso desgraciado, otra señal de la situación de exaltación que se vive políticamente, y que el Gobierno tiene gran interés que se aclare hasta sus últimas consecuencia.
El artículo 45 de la Ley de Régimen Interior dice textualmente: Es deber de los Intendentes y Gobernadores velar por la integridad del territorio de su jurisdicción y mantener la paz y el orden público.
Ya he dicho que consideré mi deber suspender la concentración solicitada para el 30 de agosto, no sólo por mantener la paz y el orden público, sino también por evitar la comisión de delitos u hechos desgraciados. En cuanto a la concentración de la Unidad Popular, no la autoricé. Una vez hecha, no la impedí, llevado por el deseo de evitar desórdenes y hechos desgraciados.
El Decreto Nº 2868, sobre Reuniones Públicas, dice, en letra F) del Decreto: Si las reuniones, aunque se sometan a las prescripciones de los párrafos anteriores, degeneraren en ilegales o delictuosas, serán disueltas por los agentes de la autoridad y detenidos los culpables de delito.
Pues bien, si la Ley faculta la disolución de las concentraciones públicas, si éstos se transforman en ilegales o delictuosa, ¿no es el deber de un Intendente evitar que se realicen cuando existan fuertes presunciones de que pueden producir actos ilegales o delictuosos?
¿Cabe equiparar la actuación del Intendente, entonces, a delitos tales como la traición, la sedición, la malversación de fondos públicos y la concusión, a que se refiere la letra E) del artículo 39 Nº 1º de la Constitución Política que autorizan la acusación constitucional de que habla dicho precepto? La respuesta fluye por si misma, y estoy seguro que la Honorable Cámara se hará responsable de ella.
Por tanto, confío en que la acusación será rechazada.
Vladimir Chávez Rodríguez, Intendente de Concepción.
3.-INFORME DE LA COMISION DE GOBIERNO INTERIOR
Honorable Cámara:
Vuestra Comisión de Gobierno Interior pasa a informaros el proyecto de ley, de origen en una moción de la señora Blanca Retamal, que establece un impuesto a la carga aérea que se embarque por el aeropuerto de Pudahuel a beneficio de la comuna de Renca.
Se expresa en la moción que Renca es una comuna de escasos recursos que sufre los efectos negativos que para la población significa la proximidad del Aeropuerto Internacional de Pudahuel; tales como los que impiden la construcción de edificios de altura, el alto grado de contaminación ambiental por polución, debido a la combustión de los motores de aviación; los ruidos que exceden los límites de tolerancia audible normal, en forma permanente, etc.
La ley Nº 16.658, consciente de esta situación, otorgó beneficios especiales a la comuna de Barrancas.
Ocurre que Renca tiene una población que labora en las industrias instaladas en otras comunas y por ende no se beneficia con tales actividades.
En el proyecto original se establecía un impuesto a beneficio de la Municipalidad equivalente, en escudos, a un dólar del Mercado de Corredores, a cada pasajero que abandonare el territorio nacional a través del aeropuerto de Pudahuel con destino a Estados Unidos, Asia, Africa y Oceanía.
La Comisión estimó que no era conveniente gravar con impuestos la salida de pasajeros del país, por lo que aprobó una indicación sustitutiva de los artículos 1º y 2º, que establece un gravamen equivalente al valor de un dólar americano, del área del Mercado de Corredores, en escudos, por tonelada de carga aérea embarcada con destino a los referidos lugares, con excepción de los países que están adheridos al Tratado de Montevideo (ALALC) y al acuerdo de Cartagena sobre Integración Subregional Andina.
El producto de este impuesto será invertido por la Municipalidad de Renca en obras de adelanto comunal y fomento deportivo, cultural, artístico, recreación, etc.
Se prohíbe destinar estos recursos a solventar gastos del presupuesto ordinario de la Corporación.
Por el artículo 5º se dispone que la Tesorería General de la República deberá entregar a la Municipalidad el rendimiento de la tasa adicional del uno por mil, establecido en la letra e) del artículo 2º del decreto de Hacienda Nº 2.047, publicado en el Diario Oficial el 19 de agosto de 1965, aun cuando no se hubieren contratado empréstitos con cargo a dichos recursos.
La Comisión aprobó esta iniciativa por unanimidad.
La Comisión de Hacienda debe conocer del artículo 1º del proyecto.
Por estas consideraciones y las que os dará el señor Diputado informante, vuestra Comisión de Gobierno Interior os recomienda la aprobación del siguiente
Proyecto de ley:
Artículo 1º Establécese un impuesto a beneficio de la Municipalidad de Renca por el valor equivalente en moneda nacional a un dólar moneda norteamericana, según cotización del Mercado de Corredores, por cada tonelada de carga que se expida internacionalmente desde el aeropuerto de Pudahuel con destino a Estados Unidos de Norteamérica, Canadá o países de Europa, Asia, Africa y Oceanía. En ningún caso este gravamen afectará a la carga que se despache con destino a los países signatarios del Tratado de Montevideo, que estableció la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio o del Acuerdo de Cartagena que estableció la Integración Subregional Andina.
Artículo 2º El impuesto establecido por la presente ley lo cobrará la respectiva línea aérea al momento de facturar el despacho de la carga, y lo depositará dentro del mes calendario siguiente en la Tesorería General de la República.
Artículo 3º Estos fondos serán puestos a disposición de la Municipalidad de Renca por la Tesorería General de la República y deberán ser invertidos en nuevas obras destinadas a la práctica de deporte; recreación; readaptación y educación infantil y comunitarias, de índole cultural o civil u otras obras nuevas que se acuerden por los dos tercios de los Regidores en ejercicio.
Artículo 4º La Municipalidad de Renca no podrá destinar los recursos provenientes de este impuesto a gastos de su presupuesto ordinario de sueldos, salarios, imposiciones o leyes previsionales de sus funcionarios.
Artículo 5º La Tesorería General de la República entregará semestralmente a la Municipalidad de Renca el uno por mil del impuesto territorial que se recaude en dicha comuna y que, de acuerdo a la letra e) del artículo 2º, del decreto Nº 2.047, del Ministerio de Hacienda, publicado en el Diario Oficial el 19 de agosto de 1965, se destina al Servicio de Empréstitos Municipales, aun cuando éstos no se hubieren contratado.
Sala de la Comisión, a 1° de septiembre de 1972.
Acordado en sesión 83ª, celebrada el 31 de agosto de 1972, con asistencia de los señores Pérez (Presidente), Klein, Retamal, Ríos Ríos, Señoret, Lavandero y Tudela.
Se designó Diputado informante a la señora Blanca Retamal.
(Fdo.): Clodomiro Bravo Michell, Secretario de la Comisión.
4.-INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
Honorable Cámara:
La Comisión de Hacienda pasa a informar un proyecto de ley, originado en una moción de la señora Retamal, doña Blanca, y despachado favorablemente por la Comisión de Gobierno Interior, que establece un impuesto que afectará a los pasajeros que viajen desde el aeropuerto de Pudahuel a los países que señala, en beneficio de la Municipalidad de Renca.
Dada la brevedad del tiempo disponible y atendida la circunstancia de que en la sesión ordinaria de hoy se aprobaron numerosos proyectos que deben estar en condiciones de ser tratados por la Corporación en las sesiones especiales que efectuaría el día de mañana, la Comisión acordó, por unanimidad, omitir del presente informe las menciones a que se refieren los números 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 6º del artículo 153 del Reglamento.
En consecuencia, sólo cabe mencionar que la Comisión de Hacienda prestó su aprobación unánime a la iniciativa legal en estudio, con las siguientes enmiendas:
Artículo 1º
a) Reemplazar la palabra dólar por la expresión centavo de dólar.
b) Sustituir la palabra tonelada por kilógramo, y
c) Agregar la siguiente frase final, reemplazando el punto (.) por una coma (,): ni al equipaje acompañado a que tiene derecho el pasajero de aeronaves, en conformidad a las normas vigentes.
Sala de la Comisión, a 13 de septiembre de 1972.
Acordado en sesión de igual fecha, con asistencia de los señores Frías (Presidente accidental), Acevedo, Alessandri, don Gustavo; Andrade, Carrasco, Diez, Fuentes, don Samuel; Iglesias, Penna y Torres.
Se designó Diputado informante al señor Carrasco.
(Fdo.): Carlos Olivares Santa Cruz, Secretario de la Comisión;
5.-INFORME DE LA COMISION DE OBRAS PUBLICAS Y TRANSPORTES.
Honorable Cámara:
La Comisión de Obras Públicas y Transportes pasa a informar el proyecto de ley, de origen en una moción de los señores De la Fuente y Phillips, que destina recursos para la construcción de un paso bajo nivel en el sector que indica de la ciudad de Angol.
La ciudad de Angol, provincia de Malleco, se encuentra prácticamente dividida en dos por la existencia de la línea del ferrocarril, lo que se traduce en un sin fin de dificultades de todo orden, especialmente en el tránsito de vehículos y de peatones. Es así como en el cruce que forman la Avenida Bernardo OHiggins con la línea férrea, en pleno centro de la ciudad, se producen a diario serios atochamientos de vehículos particulares y de la locomoción colectiva, tanto urbana como rural, ya que esa arteria es entrada y salida obligada de la ciudad.
Lo anterior se ve agrabado por las maniobras que realizan los trenes de carga en la Estación de Ferrocarriles colindante, lo que significa una nueva obstrucción en el normal desplazamiento de vehículos y peatones y, en numerosas oportunidades, causa de accidentes que han costado preciadas vidas y subidas pérdidas materiales.
Se hace necesario, en consecuencia, no dilatar más la construcción de un paso bajo nivel en ese cruce, ya que éste implicaría una solución definitiva al problema expuesto.
El artículo 1º del proyecto en informe, consulta, precisamente, la destinación de Eº 1.500.000 para que el Ministerio de Obras Públicas, a través de la Dirección de Vialidad, proceda a la construcción de un paso bajo nivel en el cruce que forman la Avenida Bernardo OHiggins con la línea de ferrocarril, sector urbano, de la ciudad de Angol.
El artículo 2º, que reglamentariamente debe ser conocido por la Comisión de Hacienda, imputa esta suma al mayor rendimiento sobre el cálculo que se produzca durante el presente año de 1972 en la recaudación tributaria, con ocasión de la actividad económica producida por el alza del índice de precios al consumidor.
Es por todos conocido que este índice de precios al consumidor ha experimentado en los ocho primeros meses de este año, un alza que no estaba prevista, lo que, indudablemente, implicará un mayor rendimiento en la recaudación tributaria que permitirá hacer frente al gasto que representa la ejecución del referido paso bajo nivel.
El artículo 3º consulta una autorización a la Dirección de Vialidad para efectuar los movimientos de tierras y otras obras anexas a la construcción de la obra indicada.
En mérito de las consideraciones anteriormente expuestas y de las que, en su oportunidad, dará a conocer el señor Diputado informante, la Comisión de Obras Públicas y Transportes aprobó, por unanimidad, en general y en particular, el proyecto en informe, cuyo artículo 2º debe ser conocido reglamentariamente por la Comisión de Hacienda y respecto del cual no existen indicaciones o disposiciones rechazadas, redactado en los siguientes términos:
Proyecto de ley:
Artículo 1º El Presidente de la República destinará hasta la suma de 1 millón 500 mil escudos para que el Ministerio de Obras Públicas Dirección de Vialidad proceda a la construcción de un paso bajo nivel en el cruce que forman la Avenida Bernardo OHiggins con la línea de ferrocarril, sector urbano, en la ciudad de Angol.
Artículo 2º El mayor gasto que signifique la aplicación de la presente ley, se imputará al mayor rendimiento sobre el cálculo que se produzca durante 1972 en la recaudación tributaria, con ocasión de la actividad económica producida por el alza del índice de precios al consumidor.
El mayor rendimiento del impuesto a la compraventa sobre el cálculo en la ley Nº 17.593 no pasará a rentas generales de la Nación.
Artículo 3° Autorízase al Ministerio de Obras Públicas, Dirección de Vialidad, para remover pavimento, extraer tierras, construir desagües y pavimentar el sector urbano de la Avenida Bernardo OHiggins, y todo lo necesario para proceder a la construcción de dicho paso bajo nivel.
Esta obra se realizará con las modalidades establecidas entre la Dirección de Vialidad y la. Empresa de Ferrocarriles del Estado.
Sala de la Comisión, a 8 de septiembre de 1972.
Acordado en sesión de fecha 6 de septiembre, con asistencia de los señores Alamos (Presidente), Irribarra, Klein, Palza, Retamal, doña Blanca; Robles y Tapia.
Se designó Diputado informante al señor Tapia.
(Fdo.): Eugenio Yávar Vallebuona, Secretario de la Comisión.
6.-INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
La Comisión de Hacienda ha aprobado los artículos 2º y 3º del proyecto que destina recursos para la construcción de un paso bajo nivel en la ciudad de Angol, sin modificaciones.
Respecto del artículo 1º propone agregar el siguiente inciso 2º nuevo:
Igual suma deberá destinar para que dicho Ministerio construya un paso bajo nivel ferroviario en la línea central, en el lugar denominado Santa Rosa, de la ciudad de Temuco.
7.-INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
Honorable Cámara:
La Comisión de Hacienda pasa a informar un proyecto de ley, de origen en una moción del señor Torres, que grava el valor de los pasajes de los buses y microbuses de recorridos interprovinciales y de movilización colectiva, a beneficio de los estudiantes de enseñanza media, técnica y universitaria.
Dada la brevedad del tiempo disponible y atendida la circunstancia de que en la sesión ordinaria de hoy se aprobaron numerosos proyectos que deben estar en condiciones de ser tratados por la Corporación en las sesiones especiales que efectuaría el día de mañana, la Comisión acordó, por unanimidad, omitir del presente informe las menciones a que se refieren los números 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 6º del artículo 153 del Reglamento.
En consecuencia, sólo cabe mencionar que la Comisión de Hacienda prestó su aprobación unánime al proyecto en informe, redactado en los siguientes términos:
Proyecto de ley:
Artículo 1º. Grávase a los pasajes de los buses y microbuses de recorridos interdepartamentales e interprovinciales, de movilización colectiva, con un impuesto de 5% sobre su valor.
El producido de este tributo se depositará en una cuenta especial que para tal efecto se abrirá en la Tesorería General de la República y será destinado, exclusivamente, a financiar los beneficios que se contemplan en el artículo siguiente.
Artículo 2º. Los estudiantes de la enseñanza Media, Técnica y Universitaria, pagarán un valor equivalente al 50% del pasaje normal, al ocupar vehículos de la locomoción colectiva, en los períodos de vacaciones o de inicio de la temporada escolar, cuando deban trasladarse a donde viven o a donde estudian; también podrán hacer uso de esta franquicia, fuera de las temporadas citadas, en casos calificados.
Artículo 3º. Las empresas de movilización colectiva tendrán derecho a recuperar los fondos que dejen de percibir con motivo de la aplicación de la presente ley, para lo cual deberán acreditar ante la Tesorería General de la República el monto de dichos fondos en la forma que determine el reglamento a que se refiere el artículo 5º.
Artículo 4º. Los estudiantes que soliciten la franquicia de rebaja del valor de sus pasajes en conformidad a las disposiciones de esta ley, deberán cumplir con los requisitos que establezcan el Reglamento correspondiente, el que fijará las modalidades y demás condiciones necesarias para su otorgamiento.
Artículo 5º. Dentro del plazo de 60 días, contado desde la fecha de promulgación de esta ley el Presidente de la República deberá dictar el Reglamento de la misma.
Sala de la Comisión, a 13 de septiembre de 1972.
Acordado en sesión de igual fecha, con asistencia de los señores Frías (Presidente Accidental), Acevedo, Alessandri, don Gustavo; Andrade, Carrasco, Diez, Fuentes, don Samuel; Iglesias, Penna y Torres.
Se designó Diputado informante el señor Torres.
(Fdo.): Carlos Olivarez Santa Cruz Secretario de la Comisión.
8.-INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
Honorable Cámara:
La Comisión de Hacienda pasa a informar un proyecto de ley, originado en una moción de la señora Allende, doña Laura, con urgencia calificada de simple, que autoriza al Presidente de la República para establecer una plaza de peaje en el camino de Santiago a Farellones.
Dada la brevedad del tiempo disponible y atendida la circunstancia de que en la sesión ordinaria de hoy se aprobaron numerosos proyectos que deben estar en condiciones de ser tratados por la Corporación en las sesiones especiales a que citaría para el día de mañana, la Comisión acordó, por unanimidad, omitir del presente informe las menciones a que se refieren los números 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 6º del artículo 153 del Reglamento.
En consecuencia, sólo cabe mencionar que la mayoría de la Comisión de Hacienda aprobó la iniciativa legal en estudio, en los siguientes términos:
Proyecto de ley:
Artículo 1º. Autorízase a la Municipalidad de Las Condes para establecer una plaza de peaje en el camino de Santiago a Farellones, cuyo producido se destinará en un 50% a su mejoramiento y ampliación y en el 50% restante, a la construcción y mantención de refugios para escolares de escasos recursos de la zona de Farellones y adyacentes, así como para la instrucción de éstos en deportes invernales.
Los recursos que se obtengan en virtud del peaje referido en el inciso anterior se depositarán en una cuenta especial de la Tesorería Comunal de Las Condes, que se creará para este efecto, no pudiéndose girar sobre ella sino para los fines establecidos en el inciso anterior y previo acuerdo adoptado en sesión municipal convocada para dicho efecto.
La Contraloría General de la República llevará contabilidad separada de la inversión de los fondos que se recauden en la cuenta especial que se crea en virtud de este artículo.
Artículo 2º. Autorízase al Presidente de la República para establecer una plaza de peaje en el camino longitudinal sur, entre Temuco y Metrenco, cuyo producido será de exclusivo beneficio fiscal y se destinará íntegramente a la ejecución de obras de arte y a la construcción de caminos transversales en la provincia de Cautín.
Sala de la Comisión, a 13 de septiembre de 1972.
Acordado en sesión de igual fecha, con asistencia de los señores Frías (Presidente Accidental), Acevedo, Alessandri, don Gustavo; Andrade, Carrasco, Diez, Fuentes, don Samuel; Iglesias, Penna y Torres.
Se designó Diputado Informante al señor Alessandri, don Gustavo.
(Fdo.): Carlos Olivares Santa Cruz, Secretario de la Comisión.
9.-INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
Honorable Cámara:
La Comisión de Hacienda pasa a informar un proyecto de ley, remitido por el Honorable Senado, que declara que, interpretando la disposición que indica, los taxistas y transportistas propietarios de un solo vehículo no pagarán patente de transportista.
Dada la brevedad del tiempo disponible y atendida la circunstancia de que en la sesión ordinaria de hoy se aprobaron numerosos proyectos que deben estar en condiciones de ser tratados por la Corporación en las sesiones especiales que efectuaría el día de mañana, la Comisión acordó, por unanimidad, omitir del presente informe las menciones a que se refieren los números 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 6º del artículo 153 del Reglamento.
En consecuencia, sólo cabe mencionar que la Comisión de Hacienda prestó su aprobación unánime a la iniciativa legal en estudio, en los mismos términos propuestos por el H. Senado, que son los siguientes:
Proyecto de ley
Artículo único.- Declárase, interpretando el Nº 224 del Cuadro Anexo Nº 2 de la ley Nº 11.704, de noviembre de 1954, que aquellos taxistas propietarios de un automóvil o los transportistas de carga y de pasajeros propietarios de un solo vehículo destinado a esta actividad, no tienen la condición de empresarios transportistas y, por lo tanto, no les afecta el pago de la patente señalada en el citado Cuadro Anexo.
Sala de la Comisión, a 13 de septiembre de 1972.
Acordado en sesión de igual fecha, con asistencia de los señores Frías (Presidente Accidental), Acevedo, Alessandri, don Gustavo; Andrade, Carrasco, Diez, Fuentes, don Samuel; Iglesias, Penna y Torres.
Se designó Diputado informante al señor Acevedo.
(Fdo.): Carlos Olivares Santa Cruz, Secretario de la Comisión.
10.-INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
Honorable Cámara:
La Comisión de Hacienda pasa a informar un proyecto de ley, remitido por el Honorable Senado, que destina la suma que indica a Astilleros y Maestranza de la Armada, ASMAR.
Dada la brevedad del tiempo disponible y atendida la circunstancia de que en la sesión ordinaria de hoy se aprobaron numerosos proyectos que deben estar en condiciones de ser tratados por la Corporación en las sesiones especiales que efectuaría el día de mañana, la Comisión acordó, por unanimidad, omitir del presente informe las menciones a que se refieren los números 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 6º del artículo 153 del Reglamento.
En consecuencia, sólo cabe mencionar que la Comisión de Hacienda prestó su aprobación unánime a la iniciativa legal en estudio, en los mismos términos propuestos por el Honorable Senado, que son los siguientes:
Proyecto de ley:
Artículo único.- Destínase a Astilleros y Maestranzas de la Armada, ASMAR, la suma de Eº 5.000.000 para la ejecución del plan habitacional en Talcahuano.
El gasto que demande esta ley se imputará a los mayores ingresos producidos por la ley Nº 17.654.
Sala de la Comisión, a 13 de septiembre de 1972.
Acordado en sesión de igual fecha, con asistencia de los señores Frías (Presidente accidental), Acevedo, Alessandri, don Gustavo; Andrade, Carrasco, Díez, Fuentes, don Samuel; Iglesias, Penna y Torres.
Se designó Diputado informante al señor Carrasco.
(Fdo.): Carlos Olivares Santa Cruz, Secretario de la Comisión.
11.-INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
Honorable Cámara:
La Comisión de Hacienda pasa a informar un proyecto de ley, remitido por el Honorable Senado, que destina recursos al Obispado de San Felipe, para la reconstrucción de la Iglesia de Putaendo.
Dada la brevedad del tiempo disponible y atendida la circunstancia de que en la sesión ordinaria de hoy se aprobaron numerosos proyectos que deben estar en condiciones de ser tratados por la Corporación en las sesiones especiales que efectuaría el día de mañana, la Comisión acordó, por unanimidad, omitir del presente informe las menciones a que se refieren los números 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 6º del artículo 153 del Reglamento.
En consecuencia, sólo cabe mencionar que la mayoría de la Comisión de Hacienda prestó su aprobación a la iniciativa legal en estudio, en los mismos términos propuestos por el Honorable Senado, que son los siguientes:
Proyecto de ley:
Artículo único.- Destínase al Obispado de San Felipe la suma de E 1.000.000 para la reconstrucción de la Iglesia de Putaendo.
De la inversión de esta suma deberá darse cuenta a la Contraloría General de la República.
El gasto que demande esta ley se imputará al mayor ingreso de la ley número 17.654.
Sala de la Comisión, a 13 de septiembre de 1972.
Acordado en sesión de igual fecha, con asistencia de los señores Frías (Presidente accidental), Acevedo, Alessandri, don Gustavo; Andrade, Carrasco, Díez, Fuentes, don Samuel; Iglesias, Penna y Torres.
Se designó Diputado informante al señor Iglesias.
(Fdo.): Carlos Olivares Santa Cruz, Secretario de la Comisión.
12.-INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
Honorable Cámara:
La Comisión de Hacienda pasa a informar un proyecto de ley, remitido por el Honorable Senado, que destina fondos para la Federación Nacional de Deportes Submarinos y para el Club Santiago Wanderers, de Valparaíso.
Dada la brevedad del tiempo disponible y atendida la circunstancia de que en la sesión ordinaria de hoy se aprobaron numerosos proyectos que deben estar en condiciones de ser tratados por la Corporación en las sesiones especiales que efectuaría el día de mañana, la Comisión acordó, por unanimidad, omitir del presente informe las menciones a que se refieren los números 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 6º del artículo 153 del Reglamento.
En consecuencia, sólo cabe mencionar que la Comisión de Hacienda prestó su aprobación unánime a la iniciativa legal en estudio, en los mismos términos propuestos por el Honorable Senado, que son los siguientes:
Proyecto de ley:
Artículo único.- Destínase, por iguales partes, la suma de Eº 5.000.000 a la Federación Nacional de Deportes Submarinos y al Club Santiago Wanderers, de Valparaíso, con el objeto de que la inviertan en las finalidades que les son propias.
El gasto que demande la aplicación de esta ley se imputará a la parte no distribuida de los excedentes de la cuenta F148, Sorteo Nacional de Boletas de Compraventas y Servicios.
Sala de la Comisión, a 13 de septiembre de 1972.
Acordado en sesión de igual fecha, con asistencia de los señores Frías (Presidente accidental), Acevedo, Alessandri, don Gustavo; Andrade, Carrasco, Diez, Fuentes, don Samuel; Iglesias, Penna y Torres.
Se designó Diputado informante al señor Andrade.
(Fdo.): Carlos Olivares Santa Cruz, Secretario de la Comisión.
13.-INFORME DE LA COMISION DE HACIENDA
Honorable Cámara:
La Comisión de Hacienda pasa a informar un proyecto de ley, remitido por el Honorable Senado, que prohíbe la internación al resto del país de las mercaderías que sean rematadas por el Servicio de Aduanas en las provincias de Chiloé, Aisén y Magallanes.
Dada la brevedad del tiempo disponible y atendida la circunstancia de que en la sesión ordinaria de hoy se aprobaron numerosos proyectos que deben estar en condiciones de ser tratados por la Corporación en las sesiones especiales que efectuaría el día de mañana, la Comisión acordó, por unanimidad, omitir del presente informe las menciones a que se refieren los números 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 6º del artículo 153 del Reglamento.
En consecuencia, sólo cabe mencionar que la Comisión de Hacienda prestó su aprobación unánime a la iniciativa legal en estudio, redactada en los siguientes términos:
Artículo 1°.- Prohíbese la importación al resto del país de las mercaderías que se subasten en los remates que efectúe el Servicio de Aduanas en las provincias de Chiloé, Aisén y Magallanes y en el departamento de Arica, siempre que su uso o consumo se justifique en la respectiva zona liberada.
La prohibición no regirá cuando se trate de materias primas o partes y piezas que sean incorporadas o productos terminados por industrias establecidas en la zona liberada.
Artículo 2º.- El precio de adjudicación de las mercaderías que se subasten por las Aduanas tendrán un recargo de un 10%.
El producto del recargo indicado en el inciso anterior incrementará los recursos de los organismos de desarrollo regionales que ejerzan jurisdicción en la zona donde se efectúe el remate y en el caso del que se obtenga en la provincia de Concepción se le entregará a la Junta de Desarrollo de BíoBío, Malleco y Cautín hasta mientras no exista un organismo de desarrollo regional propio de dicha provincia. El Servicio de Aduanas transferirá mensualmente al organismo de desarrollo respectivo los recursos que obtenga de la aplicación de este artículo.
Sin embargo, el producto del recargo del 10% que corresponda a la Junta de Adelanto de Arica se destinará, por partes iguales, a la mantención, alhajamiento y adquisiciones de elementos y materiales de la Maternidad y de la Posta de Primeros Auxilios del Hospital Doctor Juan Noé, de esa ciudad.
Sala de la Comisión, a 13 de septiembre de 1972.
Acordado en sesión de igual fecha, con asistencia de los señores Frías (Presidente Accidental), Acevedo, Alessandri, don Gustavo; Andrade, Carrasco, Díez, Fuentes, don Samuel; Iglesias, Penna y Torres.
Se designó Diputado Informante al señor Carrasco.
(Fdo.): Carlos Olivares Santa Cruz, Secretario de la Comisión.
IV.-ASISTENCIA
Sesión 51ª Ordinaria, en miércoles 13 de septiembre de 1972. Presidencia de los señores Cerda, don Eduardo y Fuentes, don César Raúl.
Se abrió a las 16 horas 15 minutos, y asistieron los señores:
Acevedo Pavez, JuanAcuña Méndez, AgustínAguilera Báez, LuisAgurto, Fernando SantiagoAlamos Vásquez, HugoAlessandri de Calvo, SilviaAllesandri Valdés, GustavoAlvarado Páez, PedroAllende Gossens, LauraAmunátegui Johnson, Miguel LuisAndrade Vera, CarlosAraya Ortiz, PedroArgandoña Cortés, JuanArnello Romo, MarioAtencio Cortez, VicenteAylwin Azócar, AndrésBarahona Ceballos, MarioBarrionuevo Barrionuevo, RaúlBasso Carvajal, OsvaldoBulnes Sanfuentes, JaimeBuzeta González, FernandoCabello Pizarro, JorgeCademártori Invernizzi, JoséCampos Pérez, HéctorCantero Prado, ManuelCardemil Alfaro, GustavoCarmine Zúñiga, VíctorCarrasco Muñoz, BaldemarCarvajal Acuña, ArturoCastilla Hernández, GuidoCerda García, EduardoConcha Barañao, JaimeDe la Fuente Cortés, GabrielEspinoza Carrillo, GerardoFerreira Guzmán, ManuelFrei Bolívar, ArturoFrías Moran, EngelbertoFuentealba Caamaño, ClementeFuetealba Medina, LuisFuentes Andrades, SamuelFuentes Venegas, CésarGarcés Fernández, CarlosGiannini Iñiguez, OsvaldoGodoy Matte, DomingoGuastavino Córdova, LuisGuerra Cofré, BernardinoHuepe García, ClaudioIbáñez Vergara, JorgeIglesias Cortés, ErnestoInzunza Becker, JorgeIrribarra de la Torre, TomásJaque Araneda, DuberildoJaramillo Bórquez, AlbertoJarpa Vallejos, AbelJáuregui Castro, PedroKlein Doerner, EvaldoKoenig Carrillo, EduardoLaemmermann Monsalves, RenatoLavandero Illanes, JorgeLeighton Guzmán, BernardoLorca Rojas, GustavoLorenzini Gratwohl, EmilioMaira Aguirre, LuisMaturana Erbetta, FernandoMekis Spikin, PatricioMercado Illanes, JulioMerino Jarpa, SergioMomberg Roa, HardyMorales Abarzúa, CarlosNaudon Abarca, AlbertoNúñez Malhue, MatíasOlave Verdugo, HernánOrtega Rodríguez, LeopoldoPáez Verdugo, SergioPalestro Rojas, MarioPalza Corvacho, HumbertoPareto González, LuisPenna Miranda, MarinoPérez Soto, TolentínoRamírez Vergara, GustavoRecabarren Rojas, FlorealRetamal Contreras, BlancaRiesco Zañartu, GermánRíos Ríos, HéctorRíos Santander, MarioRiquelme Muñoz, MarioRobles Robles, HugoRuiz-Esquide Espinoza, RufoRuiz-Esquide Jara, MarianoSaavedra Cortés, WilnaSabat Gozalo, JorgeSalinas Clavería, EdmundoSalinas Navarro, AnatolioSalvo Inostroza, CamiloSantibáñez Ceardi, JorgeScarella Calandroni, AníbalSchleyer Springmuller, OscarSeñoret Lapsley, RafaelSharpe Carte, MarioSilva Solar, JulioSívori Alzérreca, CarlosSolís Nova, Tomás EnriqueSoto Gutiérrez, RubénStark Troncoso, PedroTagle Valdés, ManuelTapia Salgado, RenéTavolari Vásquez, AntonioTejeda Oliva, LuisToledo Obando, PablaToro Herrero, AlejandroTorres Peralta, MarioTudela Barraza, RicardoUndurraga Correa, LuisUrra Veloso, PedroValenzuela Valderrama, HéctorVargas Peralta, FernandoVidela Riquelme, PedroZaldívar Larraín, Alberto
El Secretario, señor Guerrero Guerrero, don Raúl y el Prosecretario, señor Parga Santelices, don Fernando.
Se levantó la sesión a las 22 horas 19 minutos.
V.-TEXTO DEL DEBATE
Se abrió la sesión a las 16 horas 15 minutos.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
En el nombre de Dios y de la Patria, se abre la sesión.
Se va a dar lectura a la cuenta.
El señor Parga (Prosecretario) da cuenta de los asuntos recibidos en la Secretaría.
1.-PETICION DE FACULTADES INVESTIGADORAS PARA LA COMISION DE EDUCACION PUBLICA
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
La Comisión de Educación Pública ha solicitado el acuerdo de la Sala con el objeto de que se le concedan facultades especiales investigadoras para conocer de los problemas educacionales que existen en el país.
Si le parece a la Sala, se accederá a lo requerido por la referida Comisión.
Varios señores DIPUTADOS.-
¡No!
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
No hay acuerdo.
2.-HOMENAJE A LOS ATLETAS ISRAELIES TRAGICAMENTE FALLECIDOS DURANTE LOS JUEGOS OLIMPICOS DE MUNICH. NOTA DE CONDOLENCIAS.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
En virtud de un acuerdo de la Corporación, corresponde, en seguida, rendir homenaje a los atletas israelitas trágicamente fallecidos en la ciudad de Munich.
Tiene la palabra el señor Aylwin, don Andrés.
El señor AYLWIN, don Andrés (de pie).-
Señor Presidente, la opinión pública mundial se ha visto nuevamente conmovida en estos días por un acto de terrorismo y barbarie: el asesinato de un grupo de atletas israelíes durante la realización de los Juegos Olímpicos de Munich.
Se trata de un acto cobarde, ruin, revelador de fanatismo; de un acto sin justificación moral posible y que ha merecido a repulsa unánime de todos los hombres y naciones que tienen respeto por la vida humana y su dignidad.
Tratándose de un hecho que ha conmovido tanto a la conciencia internacional, más allá de separaciones raciales o ideológicas, nos ha parecido justo que también en esta Cámara se expresara una palabra de condenación frente a la muerte de seres inocentes, asesinados fríamente cuando estaban desprevenidos, desarmados, participando en una competencia deportiva.
Es justamente este último hecho, la perpetración de este atentado delictual durante la realización del máximo evento deportivo internacional, lo que ha dado al asesinato que condenamos un cariz diferente, más revelador, más dramático.
Sí, los jóvenes atletas asesinados fueron a participar a una competencia deportiva; allí encontraron la muerte. Fueron a participar a un evento que, por tradición centenaria, es símbolo de unidad y fraternidad entre los hombres; allí fueron asesinados. Este cobarde asesinato avergüenza a la humanidad entera y enluta a una nación con la cual tenemos cordiales relaciones de amistad, a la cual admiramos por lo mucho que sus hombres han entregado al progreso de la técnica, la ciencia y la cultura; a una nación cuya larga historia pareciera señalada por el signo de la persecución, del sufrimiento, del dolor. Ahora se agrega un eslabón más en la larga cadena de sufrimientos.
Sabemos que Israel no se amedrentará ni amilanará frente a esta nueva prueba de dolor, porque en definitiva, más allá de las diferencias que podamos tener para apreciar los hechos, existe una fuerza moral indestructible en la razón fundamental de la lucha de un pueblo, que no es otra que el derecho de todos los hombres a tener un pedazo de tierra en un mundo que es grande, que es ancho.
No nos corresponde hablar aquí de responsabilidades ni de culpas en la dramática lucha entre dos pueblos, ambos amigos nuestros. Difícil sería que no existieran excesos por ambos lados. Pero, ¿qué culpa tienen jóvenes atletas que van a participar en un evento deportivo por las decisiones políticas tomadas por los gobernantes de sus respectivas naciones? ¿Qué responsabilidad pueden tener muchachos indefensos que concurren, llenos de ilusión y de buena voluntad, a participar en una Olimpíada por las determinaciones militares o policiales de sus países? ¿Cómo no concluir, entonces, que estos jóvenes atletas fueron asesinados simplemente por pertenecer a un pueblo, por ser de una raza, por tener una sangre determinada? Esto es lo que más repugna en este crimen doloroso. Al sumarnos hoy en este Parlamento a la condenación de muchos otros en el mundo entero, sólo queremos contribuir a que se sepa que existe en todas partes de la Tierra una conciencia moral que juzga cada hecho, cada bala, cada bomba; conciencia colectiva que no tiene armas para imponer su voluntad, pero que sí influye fundamentalmente lo creemos en el trazado de los surcos largos que determinan la historia.
En nombre de los Diputados democratacristianos, señor Presidente, pedimos que se exprese nuestro dolor, nuestra solidaridad y nuestras condolencias al pueblo y a la nación de Israel, y al señor Embajador que representa en Chile a ese Estado.
He dicho.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra el señor Bulnes.
El señor BULNES, don Jaime (de pie).-
Señor Presidente, la ciudad de Olimpia, desde los albores de los tiempos, fue el escenario de los Juegos en que competían atletas de todos los Estados de Grecia. Ubicada en la península del Peloponeso, los dioses la prestaban cada cuatro años para que compitieran el valor, la fortaleza y la velocidad. Así, Grecia, la cuna de la democracia y de su hija inmortal, que es la libertad, se integraba entre pueblos y entre ciudades, como consecuencia de la nobleza y la comprensión que la competencia hidalga generaba. Esta tradición fue venciendo el obstáculo del tiempo, y el templo de Zeus, que presidía los Juegos en la Hélade, se fue reedificando simbólicamente en otras naciones y en otras comarcas.
Sólo el odio que emponzoña los sentimientos, sólo el rencor insaciable que se oculta en los corazones, sólo el espíritu de inexorable venganza pudo empañar los últimos Juegos, en que atletas de todo el mundo conocido competirían con la misma nobleza y con el mismo coraje con que los antiguos griegos lo hacían.
Un puñado de muchachos israelíes hombres fuertes, alegres y esforzados, salieron de su patria con la esperanza en sus corazones y la fe en sus espíritus. Iban a competir en fuerza y en nobleza; representaban a su pueblo, a su patria; iban tras conseguir el galardón con que el espíritu deportivo los premiaría en virtud de su generosidad y de su designación. Si perdían, sabrían felicitar a quien les hubiera vencido; si triunfaban, llevarían en sus corazones la satisfacción sana que todo deportista debe albergar en contiendas justas y equitativas.
Pero el puñal asesino estaba oculto en la sombra para saciar su sed de indominable venganza en víctimas inocentes, que nada tenían que ver con los sórdidos entretelones de la política internacional. Fueron segadas esa vidas jóvenes por insensatos en su odio, fanáticos en su rencor, alienados en su sed de venganza.
Ellos habían ido a representar a su pueblo y a su raza; a ese mismo pueblo que ha asombrado al mundo al enfrentar cual moderno David, a naciones más poderosas, mejor armadas y numéricamente superiores; a ese pueblo que ha sabido abatir al nuevo Goliat con un valor y una eficiencia que genera el amor a esa Patria que su Dios un día le prometiera; a ese pueblo que ha sufrido adversidades que escapan incluso a la imaginación del Dante, y que ha demostrado que puede sobreponerse a ellas y edificar de sus propias ruinas el templo simbólico de su nacionalidad.
Los países árabes, que dan refugio a estos fanáticos, no pueden lavarse las manos, como lo hiciera, hace dos mil años, el Procurador de Roma, cuando se trataba de ejecutar a otro hombre inocente. Deben y tienen que poner atajo al crimen organizado y al odio indominable que ellos, negligentemente, están protegiendo.
A este heroico pueblo judío, a ese puñado de hombres que ha sabido defender su suelo en contra de enemigos tan superiores; a esos héroes que han hecho argamasa con su sangre en la arena de la Tierra prometida; a los que han vencido dificultades invencibles; a los que han convertido el desierto en vergel de colorido y producción; a aquellos que vieron a sus atletas asesinados por un odio inextinguible, vayan los sentimientos de pesar y solidaridad de los Diputados del Partido Nacional.
Pedimos también, señor Presidente, expresar nuestras condolencias y solidaridad, así como nuestro pesar, al señor Embajador de la República de Israel en Santiago.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra el señor Campos, don Héctor.
El señor CAMPOS (de pie).-
Señor Presidente, si algo grande legó a la civilización occidental la Grecia antigua, fue el espíritu que animó a sus Olimpiadas.
Cuando se acercaba su celebración, las guerras intestinas de las pequeñas Repúblicas apagaban sus fuegos y el ardor de la lucha, para encontrarse en la arena deportiva. Se encendía la llama que bajaba del Olimpo, traída por los brazos vigorosos de sus mejores atletas, y ella iluminaba la gesta hasta su término. La culminación de toda ella era la maratón, que coronaba con sus mejores laureles al atleta vencedor en la histórica carrera. Nacieron así las olimpíadas como un símbolo de paz, de hermandad entre los pueblos helenos, en que se borraban las odiosidades y apagaban las guerras fratricidas, aunque fuera en forma temporal.
El legado de este espíritu fue el que dirigió, a través del tiempo, su continuada celebración, renovada en los tiempos modernos. Hemos contemplado su realización, animada por el mismo espíritu, cada cuatro años, y vemos cómo cada país compite para obtener su sede. Y no podría ser de otra manera, ya que es un honor y una responsabilidad recibir hombres y mujeres de todas las razas y de todas las creencias en un gran torneo, para intercambiar experiencias, con sano espíritu de competencia y superación. Ya dijo el Barón de Coubertin, mantenedor de los Juegos Olímpicos modernos, que lo importante en deporte no es triunfar, sino competir, participar. Este es el espíritu que imperó siempre en todas las Olimpíadas.
Por desgracia, ya en los Juegos Olímpicos de Berlín, durante la era fascista, Hitler, con espíritu mesiánico, quiso demostrar la supremacía racial de su pueblo, desairando a ese atleta maravilloso de raza de color que fuera Jesse Owens y que en esta última Olimpiada, ya anciano, fuera invitado de honor. Pareciera que el gran pueblo alemán, imbuido de un nuevo espíritu de amplia tolerancia, hubiera querido demostrar al mundo que la antigua pesadilla del racismo no es más que una sombra olvidada y superada del pasado. Organizó su Olimpíada de Munich como sólo podía hacerlo un pueblo que tiene gran sentido de disciplina, de responsabilidad, alta cultura y cuya avanzada tecnología prometía hacer de ella, tal vez, la mejor Olimpíada que el mundo moderno había de contemplar.
Pero hay algo que nadie pudo haber adivinado y que nadie jamás pudo prever. Y es que, a través del mundo, hondas conmociones escondidas afloran cíclicamente como para decir que esta etapa de civilización y de cultura de que solemos enorgullecernos no ha logrado aún dominar a la bestia que se esconde en el fondo inconsciente del ser humano; luchas de predominio territorial, de fondo racial, religioso o económico exaltan la violencia por todas partes. Pareciera que la humanidad, a través de un cataclismo social y en un parto monstruoso, quisiera dar vida a nuevas formas de convivencia entre los pueblos y entre los hombres.
Y justamente cuando se celebraba con todo el esplendor multitudinario esta gesta olímpica, estalló el crimen injustificado, en que encontraron la muerte hombres inocentes que habían acudido a la cita para representar dignamente al país de sus padres y de su tradición de siglos.
No justificamos el crimen ni la violencia, venga de donde venga, porque nosotros proclamamos, por sobre todo, el respeto al hombre y a sus valores, y el derecho que tiene cada uno para sostener lo que cree justo y valedero. Creemos que cada ser humano, por el hecho de nacer, tiene un lugar bajo el sol, y esto tiene que ser valedero también para los pueblos y los países.
Ya es tiempo de que la lucha tremenda que libra el pueblo de Israel con el pueblo árabe tenga su término, y en esto tienen gran responsabilidad las grandes potencias, que alimentan por ambos bandos una lucha que a todos desangra por igual. Es por eso que este magnicidio no tiene justificación. Y digo, con sinceridad, que no ha ganado simpatía la causa árabe con este crimen nefando ni la ganará tampoco Israel con las represalias que se han sucedido como consecuencia. Por el contrario, ambos sucesos dejan un sabor amargo en nuestros espíritus y una desesperanza en la solución de sus conflictos.
Quisiera, al terminar mis palabras, señor Presidente, hacer un llamado a la conciencia de aquellos descendientes de ambos pueblos que han elegido por largos años esta patria nuestra como su segunda patria: que no trasladen sus querellas raciales a este suelo, que bastante tenemos con las propias.
Ya lo dijo en nuestro país el Cardenal Silva Henríquez, en una frase que debemos meditar: Los que usan la violencia siempre obtendrán exactamente lo contrario de lo que pretenden. Ni sus conciencias encontrarán paz, ni la luz que combaten podrá ser oscurecida en Munich. La sangre de las víctimas se ha alzado para hablar con más elocuencia que todas las palabras, y de esas muertes está surgiendo ahora, inagotablemente fecundo, un manantial de vida. Sabias palabras que suscribimos y que algún día, habrán de formar parte del acervo de las conciencias de la humanidad y de un mundo más libre y más justo.
He dicho.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra el señor Solís, don Tomás.
El señor SOLIS (de pie).-
Señor Presidente, la noticia del asesinato de once atletas israelíes que participaban en los XX Juegos Olímpicos fue un golpe, un latigazo, a la conciencia de la humanidad. Fue una ofensa mortal al santuario de la competición deportiva, donde se va a expresar la cultura física, la paz, la fuerza, el desarrollo de cada una de las sociedades, de todos los pueblos del mundo.
Nos habría gustado rendir un homenaje a los laureados en esta competencia, olímpica; nos habría gustado rendir un homenaje a los triunfadores; nos habría gustado rendir un homenaje a aquellos que, aunque no obtuvieron los laureles en la competición deportiva, fueron hidalgamente a entregar su esfuerzo, a entregar todos sus conocimientos deportivos para que siga progresando la humanidad.
Por eso decimos, con profundo dolor, que no podemos aceptar ni compartir, ni moral ni política ni ideológicamente, este crimen horrendo, que más que un crimen de once atletas israelíes es un crimen de lesa humanidad, que en nada favorece ni a los creyentes ni a los no creyentes, ni a los que piensan diferente o tienen diferentes corrientes filosóficas que orientan sus vidas, que no resuelve problemas de naciones, que no resuelve problemas económicos, que no resuelve litigios que hoy convulsionan a la humanidad, sino, más bien, viene a demostrar que a un ambiente de paz se fue a introducir la violencia, se fue a utilizar el método del terrorismo, contrario a la humanidad, contrario a cualquier persona que tenga conciencia, pues es contrario a la humanidad.
Nosotros no compartimos los métodos terroristas. Más aún, combatimos el terrorismo político, combatimos el crimen político.
Estamos por rendir un homenaje a los deportistas mártires de una Olimpíada. Que nunca más vuelva a suceder, en la humanidad, un crimen tan horrendo. Sabemos que esto tendrá que ser comprendido por la humanidad, tendrá que ser comprendido por los pueblos árabes, tendrá que ser comprendido por el pueblo israelí. Cualquier acción de revancha significa seguir enturbiando la conciencia de la humanidad, significa llevar al ser humano al despeñadero, y esto no lo desea nadie que esté consciente.
Señor Presidente, nosotros rendimos un homenaje a estos deportistas que fueron a competir a una Olimpíada, en busca de galardones para su pueblo, para su país, en una competencia de paz.
Que esto nunca más suceda en la humanidad.
Esto significa, también, un llamado a todos los chilenos a combatir el terrorismo político. Esto significa un llamado a todos los pueblos a combatir el terrorismo político, a luchar por renovar, por traer nuevos valores a la humanidad, que ayuden a la juventud, que ayuden a la humanidad, y que en ningún caso destruyan los logros en los que todo el mundo, de una u otra manera, participa para conseguir la paz universal.
Señor Presidente, esperamos que este homenaje también signifique para nuestros deportistas, para lo que participan en las lides deportivas, un llamado de atención acerca de cuál es el papel que les corresponde como ciudadano y como hombre en el hacer de cada uno, tanto en el terreno como en las competencias deportivas, en todas las inquietudes de la humanidad.
Muchas gracias.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Si le parece a la Cámara, se enviará en su nombre una nota de condolencia al señor Embajador de la República de Israel. Acordado.
3.-REPLICA A ALUSION PERSONAL. APLICACION DEL ARTICULO 19 DEL REGLAMENTO
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
En conformidad con el artículo 19 del Reglamento, tiene la palabra hasta por cinco minutos el señor Jáuregui, don Pedro.
El señor JAUREGUI.-
Muchas gracias, señor Presidente.
Ha sido una norma permanente de actuación del que habla, a lo largo de su vida, la de ser respetuoso y deferente en sus relaciones con todo el mundo. Con mayor razón aún, había aplicado esa norma en esta Cámara, y nadie en este hemiciclo podrá recordar manifestaciones de intemperancia de carácter o de trato poco deferente del Diputado que habla. En suma, he sido respetuoso y tolerante no sólo en el trato exterior con los colegas, sino que en forma muy especial con las opiniones o el pensamiento político que aquí se emita por cualquiera de los sectores representados en la Cámara.
Aún más, siempre he estado por la unión, la armonía y la comprensión, cuando profundas divergencias separan en sectores irreconciliables a la opinión pública del país, como lo he manifestado a través de algunas intervenciones.
Este hecho del trato deferente y respetuoso hacia los demás, como era lógico pensarlo, me daba, hasta cierto punto, la seguridad de que, si era respetuoso, sería respetado; la seguridad de que, si era deferente, recibiría el mismo trato; la seguridad de que, si era comprensivo con los demás, sería comprendido. Y esto, Honorable Cámara, por una razón muy simple: profeso una filosofía profundamente humanista de la vida, que propugna que los hombres debemos acercarnos, para conocernos; que debemos conocernos, para comprendernos; que debemos comprendernos, para ser solidarios.
Sin embargo, esto lamentablemente no ha sido así. Hace 20 días, en mi provincia de Osorno, un colega de esta Cámara, en una concentración pública, tuvo palabras hirientes para mí. En efecto, un colega del Partido Comunista expresó en Osorno, entre otras cosas, que el Diputado que habla era excúseme, Honorable Cámara, el perro faldero de la reacción. Esto lo escuché personalmente, pues vivo a escasos metros del sitio donde se realizó la concentración.
Estos términos personalmente no me afectan, porque tengo en mi provincia algo imponderable y no siempre fácil de alcanzar, que se llama prestigio, tanto en lo personal como en lo profesional y en lo político, porque el pueblo sabe de mi criterio objetivo e independiente y de mi devoción por proclamar siempre la verdad, cualesquiera que sean sus consecuencias, y por defender la justicia.
Yo no me atrevería nunca, por razones de ética y de un mínimo respeto hacia la persona de los colegas, a ir a la provincia de cada uno de ustedes a denostar al parlamento que la representa en el Congreso.
Me extraña esta actitud, porque, precisamente, días antes, el compañero Rubén Zapata, Regidor del Partido Comunista, en presencia del compañero Alarcón, directivo de ese Partido en el gremio ferroviario, hablando de temas políticos, me expresó textualmente: Don Pedro, nosotros, los comunistas, sin compartir su posición, tenemos un gran respeto por su actuación política, y la diferenciamos claramente de la de otros compañeros que ya no están en la Unidad Popular.
Honorable Cámara, no voy a contestar las expresiones hirientes, porque no me gusta descender al terreno de la ofensa personal, que sólo tiende a desprestigiar la labor parlamentaria. No me alcanzan esas expresiones ni ellas turban la tranquilidad de mi espíritu. Como médico, conozco los males que afectan al cuerpo y también aquellos mucho más graves que afectan al alma de algunos hombres. Sé hasta qué extremo pueden llevar el fanatismo, el sectarismo y la pasión política. De este episodio penoso de mi vida parlamentaria, lo único que lamento, y lo digo con profunda sinceridad, es que estas palabras que han pretendido herirme hayan partido de un obrero.
He dicho aquí en esta Cámara, en un homenaje a Carlos Alberto Martínez, recientemente, que el único partido de la Unidad Popular de extracción auténticamente proletaria es el Partido Comunista. Y ha sido un compañero obrero del Partido Comunista quien ha emitido sobre mí este juicio que ha pretendido herirme. Lo siento, pues tengo una gran devoción, afecto y respeto por el sector obrero de nuestro país. Lo respeto más que todo lo digo con íntimo orgullo porque yo mismo he sido obrero por más de dos años. Mientras estudiaba medicina, en las noches trabajaba como obrero bencinero en el Automóvil Club de Chile. Porque sé lo que es ser obrero, porque sé de los problemas de la clase trabajadora y de sus justas reivindicaciones, tengo por ellos un profundo respeto. Por eso he sido y soy socialista, pero no un socialista de gabinete o de salón, que no sabe lo que es el sudor de un obrero, ni lo que significan las manos encallecidas por el trabajo, sino que un socialista integral, humanista, democrático y antiviolentista. Por eso estoy al lado de los obreros, y los sigo atendiendo siempre, como parlamentario, y los sigo atendiendo gratuitamente como médico, tanto en las policlínicas de la Cruz Roja de Osorno como del Servicio Nacional de Salud.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¿Me permite, señor Jáuregui? Han terminado los 5 minutos.
El señor JAUREGUI.-
Reitero, Honorable Cámara, que este episodio amargo no dejará ningún resquemor en mi espíritu.
Nada más, y muchas gracias.
El señor IGLESIAS.-
¡Muy bien!
El señor CASTILLA.-
¡Muy bien! ¡Que aprendan la lección!
4.-EMBARGO DEL COBRE CHILENO EN PAISES EXTRANJEROS POR LA EMPRESA KENNECOTT
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Señores Diputados, han solicitado cinco minutos el señor Tudela y el señor Guastavino, para referirse al embargo solicitado por la Kennecott sobre el cobre chileno.
Solicito el asentimiento unánime de la Sala para conceder estos tiempos, como también al Diputado señor Palestro otros cinco minutos.
Acordado.
Tiene la palabra el señor Tudela.
El señor TUDELA.-
Señor Presidente, en muchas oportunidades hemos criticado duramente la administración actual de El Teniente y la política que, en materia de cobre, ha llevado a cabo este Gobierno. Nosotros nos mantendremos inalterablemente alertas para seguir denunciando hechos que signifiquen atentar contra lo que se ha dado en llamar el sueldo de Chile. Esta es una controversia interna que debemos dilucidar entre los chilenos.
Sin embargo, ante la pretensión de la Kennecott Corporation de atentar contra el cobre chileno, debemos manifestar nuestro absoluto repudio y expresar que esta acción es lesiva a los intereses del país y no puede dejar impasibles a los chilenos.
La racionalización del cobre fue una resolución unánime de todos los sectores del país, y la ley consecutiva a ello fue aprobada por el Congreso Nacional. Esa ley estableció los tribunales de apelación a los cuales se acogió la Kennecott, como las otras empresas extranjeras expropiadas. Desconocer la sentencia de estos tribunales chilenos y pretender confiscar el cobre chileno en los mercados internacionales es ofensivo para la dignidad de Chile y constituye una insolencia no sólo contra el Gobierno y contra algunos partidos políticos, sino contra nuestros tribunales de justicia, el Congreso Nacional y el sentimiento patriótico de todos los chilenos.
Nada más, señor Presidente.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra el señor Guastavino.
El señor GUASTAVINO.-
Señor Presidente, en representación de los Diputados del Partido Comunista he solicitado estos cinco minutos para levantar nuestra voz, como primera actitud en esta Cámara de Diputados, a propósito de esta declaración que ha hecho el señor Frank Milliken, Presidente de la Kennecott Corporation en el mundo, en el sentido de que se tomarían medidas y represalias respecto al cobre que Chile exporte y que se produzca en la subsidiaria de esa compañía transnacional en Chile, que es la Braden Copper.
Nosotros creemos que estamos frente a un atentado de carácter típicamente imperialista. Imperialista es aquel país que dejó ya la etapa del desarrollo capitalista e incursiona por los senderos de la utilización de las materias primas de los países que logra que vivan bajo su férula económica. Ellos, los norteamericanos lo han logrado con muchos países de la tierra y lo hicieron con el nuestro.
Hoy, en Chile, vivimos una época en que la nacionalización del cobre, que era un imperativo reclamado por la inmensa mayoría de la patria chilena, hiere, incuestionablemente, los intereses de esos consorcios imperialistas. Y ellos no tienen empacho en transgredir y pisotear la ley.
Ellos participaron en el reconocimiento de la jurisdicción de las leyes chilenas, propiciado por la reforma constitucional que aprobó por unanimidad el Parlamento de este país el año pasado, con el objeto de poder proceder a la nacionalización del cobre. En esa reforma constitucional quedó establecido que habría un recurso para las compañías norteamericanas: era el recurso de la apelación ante la Contraloría General de la República; era el recurso de la apelación ante el Tribunal Especial del Cobre.
En el cumplimiento irrestricto de la reforma constitucional, el Presidente de Chile, doctor Salvador Allende, representante en conjunto del interés nacional, cumpliendo, reitero, milimétricamente el espíritu y la letra de la reforma constitucional, estableció las rentabilidades excesivas que habían sido calculadas, por lo demás, por el propio Contralor General de la República, en la instancia constitucional que correspondía.
Kennecott apeló ante el Contralor y apeló ante el Tribunal Especial del Cobre. Con ello, Kennecott estaba reconociendo que los trámites y el decurso normal y legítimo que debió seguir su reclamación para terminar y desenlazar el proceso de nacionalización, eran las leyes chilenas, eran la reforma constitucional que había sido aprobada por todos los Diputados que componen esta Cámara. Sin embargo, señor Presidente, nos encontramos con que, de pronto, el señor Milliken, desde los Estados Unidos, declara que se retira la Kennecott del Tribunal Especial del Cobre, desconoce la vigencia y la legitimidad de estas leyes soberanas de los chilenos, dictadas por nosotros, por nuestra soberanía y con nuestra dignidad, y el señor Milliken anuncia que Kennecott embargará la producción de cobre de su subsidiaria, de su ex subsidiaria Braden Copper de Chile, hoy nacionalizada, respecto del cobre que esta compañía envíe a cualquier parte del mundo.
Se trata de un atentado imperialista. Se trata de la dignidad chilena en el mes de la Patria. Cuando nosotros nos acercamos al 18 de septiembre los chilenos deberíamos ser capaces de superar querellas y dificultades internas, que constituyen la maleza, el árbol que impide ver el bosque grande del interés chileno. Creo que no tenemos otra alternativa que la de levantar nuestra voz, para decir que estamos siendo víctimas de un atentado que no podemos soportar como chilenos y patriotas. Quiero, pues, proponer que la Cámara de Diputados discuta en profundidad esta materia y que se invite al Ministro de Minería a una sesión especial de la Cámara de Diputados, para que todos los sectores políticos se pronuncien sobre ella. Porque debo decir que lamentamos que haya sectores políticos y determinada prensa que no haya dado a conocer su voz y su palabra frente a este atentado antichileno. Por eso, expresamos aquí nuestra opinión de que realicemos una sesión especial, que la propongo para mañana, a las 11.
De esta manera, nosotros sabremos dimensionar proporciones; pues debemos entender que si puede haber problemas de una dimensión, también hay problemas superiores, patrióticos, de corte nacional, que corresponde que debata esta rama del Congreso Nacional.
Es en este predicamento que levantamos nuestra voz de protesta, como anticipo, frente a lo que ha ocurrido, y proponemos, concretamente, que se someta ahora a la consideración de la Cámara la posibilidad de acordar esta sesión especial para mañana, con invitación al señor Ministro de Minería.
He dicho, señor Presidente.
El señor CERDA (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra el señor Palestro, hasta por 5 minutos.
El señor PALESTRO.
Señor Presidente, nosotros también queremos expresar nuestra voz de protesta frente a este atentado imperialista en contra de la dignidad de nuestro pueblo.
Nos alegramos profundamente de que un representante de la Democracia Cristiana, el DiputadoTudela, haya expresado también su rechazo, su repudio, a esta intervención abierta de este gran monopolio cuprero de la Kennecott, que pretende inmiscuirse en los asuntos internos y desconocer las leyes y la Constitución de nuestra Patria.
La nacionalización del cobre fue justamente votada casi por la unanimidad de todos los sectores de este país, conscientes de que debía terminar el saqueo a que estaba siendo sometida, desde hace cincuenta años, esta riqueza principal y fundamental para el desarrollo de nuestra Patria, como es el cobre.
Aquí existen leyes y existen mecanismos legales para zanjar las diferencias y las dificultades, como este propio Tribunal Especial del Cobre, al que también estos gringos sinvergüenzas y ladrones deben ceñirse, al igual que los chilenos.
Sin embargo, el señor Milliken, mister Milliken, creyendo que todavía está en los tiempos del gran garrote, en los que impunemente se podía intervenir en estos asuntos internos de cada país, en los que se podían saquear impunemente las riquezas de estos países, no entiende, no comprende que los tiempos han ido cambiando y que los pueblos también han ido adquiriendo plena conciencia de lo que significa su independencia, su soberanía y la defensa irrestricta de los grandes recursos naturales. Y ése ha sido el gran drama de los países de América Latina, países monoproductores que han sido saqueados, desde hace decenas de años, por el imperialismo norteamericano o por estas empresas que contaron con el apoyo del Gobierno norteamericano de turno, como es el caso de la Kennecott.
Nosotros, país pequeño, dueño de una riqueza fabulosa, el cobre, mineral insustituible ahora, tomamos el camino de hacerlo nuestro, de nacionalizarlo a fin de que su comercio, con sus utilidades, fuera hecho por chilenos, para hacer progresar a Chile, para hacer más feliz al pueblo de Chile; y nos encontramos con este dique, con esta prepotencia y soberbia tradicionales de estos gringos de las empresas cupreras, para impedir y bloquear todos los caminos que permitan a este país subdesarrollado conquistar su independencia económica, como lo está haciendo nuestra Patria, como lo está haciendo Chile.
En este problema se está defendiendo lo nuestro; porque el problema del cobre no es problema de los socialistas, ni de los comunistas, ni de los radicales, ni de los partidos que conforman la Unidad Popular; los problemas que derivan de la defensa del cobre también pertenecen al Partido Demócrata Cristiano, también pertenecen al PIR y también pertenecen al Partido Nacional. Por lo tanto, nosotros tenemos derecho a exigir a esos sectores y a todos los sectores políticos de nuestra Patria, que expresen su opinión con respecto a este problema tan grave, a este atentado imperialista que se está gestando en contra de los intereses de nuestra Patria.
De ahí que nosotros saludemos como positivas las palabras del Diputado Tudela en nombre de la Democracia Cristiana, porque creemos que en estos grandes problemas, la división entre Gobierno y Oposición no puede correr. No puede interferir la lucha interna, la guerrilla política interna, la defensa de los grandes intereses de nuestra Patria. Nos extraña, por lo tanto, que El Mercurio no haya dicho ni media palabra en defensa del país. Un diario escrito en castellano, pero financiado desde Norteamérica para servir los intereses de Norteamérica, no ha dicho media palabra con respecto a este atentado en contra del interés nacional. Diarios como La Tribuna, o como la letrina, como se le llama, y otra prensa de ultraderecha, no han dicho ni media palabra en defensa de los sagrados intereses de nuestra Patria. Porque ellos también están orquestados en esta campaña antichilena, antinacional; y también están comprometidos con sectores de estos grandes monopolios norteamericanos multinacionales, a los cuales están amarrados por lazos económicos y de toda índole.
De ahí que, en nombre del Partido Socialista, expresamos también nuestro repudio, nuestro rechazo, a la actitud de estos gringos que saquearon, durante cincuenta años, nuestra riqueza fundamental; que se llevaron un Chile entero en utilidades para engordar las billeteras y las cuentas bancarias de los grandes tiburones del imperialismo norteamericano. Defenderemos con todas nuestras fuerzas el derecho de Chile a disponer de sus riquezas básicas y estaremos dispuestos a jugarnos hasta las últimas consecuencias para que esta interferencia extranjera sea aventada de una vez para siempre, para que estos gringos ladrones y sinvergüenzas del imperialismo norteamericano entiendan que en este país, a contar del 4 de septiembre de 1970, han empezado a correr otros vientos de soberanía, de independencia y de defensa irrestricta de los sagrados intereses de Chile.
Nada más.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Ha terminado el tiempo del Comité Socialista.
Solicito el asentimiento de la Sala para que pueda hacer uso de la palabra, hasta por cinco minutos, el señor Maira.
Si le parece a la Sala, así se acordará.
Acordado.
Tiene la palabra Su Señoría.
El señor MAIRA.-
Señor Presidente, los Diputados de la Izquierda Cristiana creemos que en un momento como el actual, en que la seguridad económica de Chile se ve amenazada por las maniobras de uno de los más grandes consorcios mineros del mundo, como es Kennecott Copper Corporation, es más importante que nunca revalidar la significación del acuerdo nacional que condujo a la plena recuperación de nuestra riqueza fundamental.
Fue el Congreso Nacional de Chile, a través de sus Comisiones especializadas y de las Salas de sus dos ramas, el que decidió, en virtud de los principios vigentes y correctos en el derecho económico internacional contemporáneo, la nacionalización de las empresas norteamericanas de la gran minería del cobre, acto ratificado posteriormente por el Congreso Pleno. Al hacerlo, aplicamos el principio de la soberanía económica permanente de los Estados y dimos forma concreta a las resoluciones del Acuerdo 1.803, de 1962, de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Fue un acto legítimo de soberanía; inatacable, desde el punto de vista de su juridicidad; irreprochable, también, desde el punto de vista de la defensa de los intereses económicos de la comunidad chilena.
Pero hay algo más. Cuando el Congreso Nacional de Chile acogió la proposición del Presidente de la República, contenida en el Mensaje sobre nacionalización de la Gran Minería del Cobre, estableció un procedimiento jurídico perfectamente claro y detallado, opcional para las empresas nacionalizadas, y fijó el mecanismo de jurisdicción ante un tribunal, al cual podían acogerse o no las empresas que eran objeto de la nacionalización. Tanto la Anaconda como la Kennecott aceptaron la jurisdicción de ese tribunal y sometieron el fondo del asunto controvertido a su conocimiento y a su fallo. Cuando dicho tribunal, haciendo uso de las prerrogativas que la reforma constitucional le entregó, decidió la cuestión en términos desfavorables a las pretensiones de la Kennecott Copper Corporation, sólo entonces vino la reacción extemporánea, desleal y agresiva en contra del pueblo chileno. En la voz del señor Milliken, Presidente de esa corporación monopólica, se anunció la determinación de perseguir la capacidad económica del Estado chileno, recabando el embargo, en los países a los cuales llegan, como puertos de desembarque, las entregas del cobre chileno.
Pensamos que es indispensable que esta Cámara reaccione clara y enérgicamente, porque ha sido ella, en medida importante, la agredida por la resolución de la Kennecott.
Es el momento de recordar que la recuperación de las riquezas fundamentales de nuestro país no se produce por un capricho, ni tiene lugar en Chile de una manera excepcional. Forma parte de un intenso y complejo proceso; es parte de un proceso largo y profundo que reafirma los derechos de nuestro pueblo a disponer de sus riquezas fundamentales.
Hace pocos días, casualmente, he revisado un magnífico trabajo, que debemos a la Universidad Nacional Autónoma de México, en el cual se resumen, en dos densos volúmenes, las experiencias de nacionalismos habidas en la América Latina, en los últimos veinte años. Dicho estudio capta la complejidad de los ámbitos económicos afectados por la variedad de los procedimientos empleados, dentro de los cuales ocupa un lugar importante la acción nacionalizadora del Presidente Allende.
Por eso creemos que nuestros países no pueden permanecer impasibles frente a este tipo de agresión. Alguien hablaba con propiedad de que estamos viviendo la tercera hora de la floración de los nacionalismos en el mundo. La primera fue en el siglo XVI, la que dio origen a la formación de los estados nacionales; la segunda, acaecida en el siglo XIX, dio lugar a la independencia de los pueblos de América Latina y al proceso de unificación de importantes pueblos europeos; la tercera hora de floración del nacionalismo es la que estamos viviendo: es la lucha por la independencia económica, por la soberanía; marca el fin de los imperios coloniales y pone en vigencia el principio de la autodeterminación de todos los pueblos. En ese contexto se inserta la acción del Gobierno del pueblo de Chile.
Por eso, en este instante no sólo hay que levantar la voz para expresar el rechazo categórico a los intentos de la Kennecott Copper, sino, sobre todo, imaginar procedimientos de cómo movilizar la conciencia de la nación para que esto puede ser posible y efectivo.
En nombre de los Diputados de la Izquierda Cristiana, quiero proponer, como una manifestación concreta de esta búsqueda de solidaridad con nuestro pueblo agredido, una medida que me parece importante y posible. Creo conveniente que esta Cámara, que participó de manera tan decisiva en la aprobación de la reforma constitucional que permitió la nacionalización de la gran minería del cobre, debe dirigirse al Secretario General de las Naciones Unidas para expresarle, en nombre de los principios contenidos en la Resolución Nº 1.803 y en nombre del principio de la soberanía permanente, que la Comunidad Internacional no debe permanecer impasible frente a una actitud de agresión a un estado soberano y a un pueblo en desarrollo.
Estimamos igualmente conveniente, y así lo proponemos, que esta Cámara proponga al Gobierno que accione frente al Consejo Intergubernamental de los Países Exportadores de Cobre, CIPEC, con sede en París, a fin de que este organismo, que agrupa a los principales países productores de cobre de la humanidad subdesarrollada, de la humanidad proletaria, como son Zambia, Chile y Perú, pueda, en definitiva, expresar también la solidaridad para con nuestra patria.
Eso es todo.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Ha terminado el tiempo del señor Maira.
El señor Guastavino me ha indicado que retira su oposición para citar a sesión especial mañana. Pero debo señalar que la Mesa citará mañana, de preferencia en la mañana, para despachar varios proyectos.
Aparte de esa sesión, para legislar, se celebraría, entonces una sesión especial para tratar este problema con la Kennnecott, con invitación al señor Ministro de Minería.
El señor KLEIN.-
El viernes, señor Presidente.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Mañana en la mañana. La Mesa fijará la hora, tomando en cuenta el horario que se determine para legislar.
5.-ACUSACION CONSTITUCIONAL DEDUCIDA EN CONTRA DEL SEÑOR INTENDENTE DE CONCEPCION, DON VLADIMIR LENIN CHAVEZ RODRIGUEZ
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Corresponde ocuparse, en seguida, hasta su total despacho, de la proposición de acusación constitucional deducida por diez señores Diputados en contra del señor Intendente de Concepción, don Wladimir Lenin Chávez Rodríguez.
Diputado informante de la Comisión de Acusación Constitucional es el señor Barahona, don Mario.
El informe de la Comisión de Acusación Constitucional está impreso en el boletín Nº 1723722.
La resolución de la Comisión en que rechaza la acusación dice:
En consecuencia, la Comisión acordó rechazar la proposición de acusación constitucional interpuesta por diez señores Diputados en contra del señor Intendente de Concepción, don Vladimir Chávez Rodríguez por haber infringido las disposiciones constitucionales que regulan el derecho de reunión.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Se me ha expresado por los señores Comités que habría unanimidad para acordar, de inmediato, votar esta acusación no antes de las 20 horas.
Si le parece a la Sala, así se acordará.
Acordado.
Tiene la palabra el señor Barahona, don Mario.
El señor BARAHONA.-
Gracias.
Señor Presidente, la Cámara ha sido convocada hoy para discutir la presentación que diez parlamentarios democracristianos hicieran con relación a actuaciones, para ellos irregulares, del Intendente de la provincia de Concepción, señor Vladimir Chávez Rodríguez.
El libelo acusatorio, firmado por colegas democratacristianos, entre otras de sus consideraciones, dice que, sobre la base de las disposiciones del artículo 39, Nº 1, letra e) de la Constitución Política del Estado, se acusa constitucionalmente al IntendenteVladimir Chávez Rodríguez por haber infringido las disposiciones de la Carta Fundamental que rigen el derecho de reunión.
Y agregan que si la Constitución Política asegura a todos los habitantes de la República el derecho a reunirse sin permiso previo y sin armas, estas autoridades no pueden impedir arbitrariamente que los habitantes ejerciten el derecho de reunión.
Sin embargo continúa el libelo el Intendente de Concepción, señor Vladimir Chávez, ha impedido abusivamente que los partidos políticos de oposición pudieran realizar el día 30 de agosto recién pasado una concentración y marcha en Concepción, infringiendo así el artículo 10 Nº 4 de la Constitución Política y las disposiciones legales y reglamentarias que rigen la materia.
Los motivos que expuso el señor Intendente dice el libelo para impedir la concentración y marcha a que nos hemos referido, son absolutamente inconstitucionales e ilegales, como queda claramente demostrado en la declaración pública que hizo, donde expone lo siguiente: 1. En consideración a los hechos ocurridos en Santiago en donde grupos derechistas perpetraron vandálicos desmanes, llegando incluso a agredir en su residencia a dos Ministros de Estado; 2. Teniendo presente el asalto armado llevado a cabo en contra de campesinos en la localidad de Frutillar, que tuvo como consecuencia el homicidio de tres trabajadores agrícolas, y el asesinato de un campesino en la vecina ciudad de Los Angeles; 3. En atención a los desórdenes promovidos en Valparaíso por fuerzas opositoras al Gobierno y que dio por resultado heridas y lesiones en la persona de dirigentes estudiantiles; 4. Considerando, en fin, todo el clima de agitación y violencia provocado por sectores que pretenden subvertir el orden público en afanes francamente sediciosos.
Basta reproducir esta parte de la declaración para concluir que el señor Intendente confiesa que prohibió el ejercicio del derecho de reunión en Concepción por hechos ocurridos en Santiago, Frutillar y Valparaíso, es decir, por hechos absolutamente ajenos a Concepción.
La conducta abusiva del señor Intendente de Concepción se refleja claramente en la actitud asumida en relación a la concentración que realizaran el mismo día 30 de agosto los partidos de la Unidad Popular encabezados por el MIR, sin siquiera haber dado el aviso previo de rigor a la autoridad competente. Mientras el señor Intendente prohibía la concentración de la Oposición, el MIR y la UP comunicaban públicamente que realizarían la suya.
Es de público conocimiento que la concentración de los partidos de la UP y del MIR se llevó a cabo sin que la autoridad hiciera nada por impedirlo y por resguardar el orden público y la seguridad de los habitantes de Concepción. El desorden y la anarquía que esta situación trajo consigo ha producido trágicas consecuencias.
En la parte final del libelo, se dice: En virtud de lo dispuesto en los artículos 39 Nº 1 letra e) y 10 Nº 4 de la Constitución Política del Estado, presentamos esta acusación en contra del Intendente de Concepción, señor Vladimir Lenin Chávez Rodríguez, por haber infringido las disposiciones constitucionales que regulan el derecho de reunión y solicitamos que se acoja en todas sus partes.
Los firmantes de la acusación son los Diputados señores Carrasco, Frei, Lavandero, Mosquera, Páez, Pareto, Penna, Ramírez, don Gustavo; Ruiz-Esquide, don Mariano; y Zaldívar.
A raíz de la presentación de este libelo, la Honorable Cámara designó la Comisión para estudiar la acusación, y fueron elegidos don Fernando Buzeta, don Mario Riquelme, doña Wilna Saavedra, don Pedro Videla y el Diputado informante que habla, quienes trataron por todos los medios de abundar en detalles que permitieran demostrar que ella era prácticamente inconstitucional, que estaba fuera de lugar.
Fueron invitados, por petición de la misma Comisión, aun cuando no de la mayoría, representada por parlamentarios de la Unidad Popular, el Subsecretario del Interior, don Daniel Vergara; el propio señor Intendente, don Vladimir Chávez; el Secretario Abogado de la Intendencia, don Mario Rojas; el General de Carabineros don Jorge Urrutia; el Mayor don Hugo Valenzuela; el Presidentedel Partido Demócrata Cristiano de Concepción, don Pablo Estrada; el Secretario Regional del Partido Socialista, don Rafael Merino; y el Secretario Regional del PartidoComunista, don Moisés Cerón.
Además de los parlamentarios designados y de los invitados especiales, asistieron a la Comisión para fundamentar argumentes en favor o en contra de la acusación constitucional, los Diputados Acevedo, Agurto, Arnello, Carrasco, Del Fierro, Díez, Frei, Fuentealba, don Luis; Godoy, Lavandero, Mosquera, Páez, Penna, Ramírez, don Gustavo; Riesco, Robles, Ruiz-Esquide, don Mariano; Toro y Zaldívar.
Pues bien, al ser llamado el Intendente a declarar sobre el libelo acusatorio, además de los agregados que entregara en forma personal, hizo llegar a la Honorable Cámara y a la Comisión en especial, para ser agregada al informe, una respuesta que creo que es importante conocer para ir desvirtuando en parte los argumentos que en dicho libelo acusatorio se consideran contradictorios.
Dice el señor Intendente en su declaración escrita que, en relación a los hechos, a mediados de agosto, tanto el Partido Demócrata Cristiano como el Nacional manifestaron intención de realizar sendas marchas en Concepción, las que tendrían lugar en días distintos.
Agrega el Intendente que el señor Pablo Estrada, Presidente Provincial del Partido Demócrata Cristiano, y su Directiva, le comunicaron, tanto privada como públicamente, que anhelaban que este acto se realizara separadamente del Partido Nacional, del grupo fascista Patria y Libertad y del llamado Comando Rolando Matas. A su vez, el Partido Nacional, por intermedio de su PresidenteEduardo King, presentó una petición para realizar un acto similar el día 30 de agosto.
Pues bien, según versiones entregadas en la Comisión, mientras se abundaba en mayores detalles para la investigación, Diputados democratacristianos reconocieron que el señor Intendente había autorizado sin mayores problemas un acto de la Democracia Cristiana, el que se efectuó el día 23 sin contratiempos de ninguna índole y de acuerdo con los compromisos contraídos con esa Intendencia.
Más adelante, el Intendente, fundamentando sus descargos, agrega en su declaración escrita que en Puerto Montt, Los Angeles, Santiago y Valparaíso, se produjeron verdaderas asonadas en las cuales se evidenciaba una dirección concertada con el propósito de causar serios trastornos al orden público y alterar gravemente la paz y tranquilidad internas del país. Tres trabajadores agrícolas fueron asesinados a mansalva en Frutillar por grupos de terratenientes poderosamente armados. En Los Angeles cayó también asesinado un campesino. En Concepción, la noche del 29 de agosto se detuvo a Julián Secco y a Carlos Tummermann, ambos militantes de Patria y Libertad, a los que se les sorprendió en su poder dos revólveres argentinos, un corvo de 40 centímetros de largo, dos laques de mucha contundencia y palos para estrangular, de confección especial. En el momento de ser arrestrados conducían un automóvil Austin Mini patente V.M.D.3 de Freire, vehículo que antes había partido en una balacera producida en la Escuela Industrial, ubicada en los terrenos de la Universidad Técnica de Concepción. En el allanamiento del local de Patria y Libertad, de Lincoyán 65, se encontraron 50 casacas de cuero destinadas a instrucción paramilitar, máscaras antigases, cascos, laques, balines, hondas. A raíz de los acontecimientos de mayo último, en el mismo local se había sorprendido un verdadero arsenal de armas. Todos estos antecedentes, unidos al hecho público de que en esta concentración y marcha participarían los elementos fascistas de Patria y Libertad y el Comando Rolando Matus, activos promotores de la violencia en el país, los puse en conocimiento del Ministerio del Interior con mi opinión favorable a la suspensión de la concentración y marcha proyectada para el día 30. El Ministerio del Interior aceptó esta sugerencia y acordó la suspensión del acto público proyectado. En presencia del director del diario El Sur, comuniqué a los dirigentes de los partidos de oposición, incluso el PDC, las razones que hacían aconsejable la suspensión de la concentración y desfile solicitados. Estos personaros estuvieron de acuerdo en la sensatez de esta determinación gubernativa e, incluso, estuvo a punto de concretarse una declaración conjunta del Gobierno y todos ellos, la que fue impedida por una señora, dirigente femenina del Partido Nacional, Cecilia Bremen, quien se opuso en términos violentos a este acuerdo y trató a los dirigentes de los partidos de oposición de cobardes por entrar en compromisos con el Gobierno sobre la base de una postergación de la concentración y marcha solicitadas. Fracasadas estas conversaciones, reiteré la decisión del Gobierno de suspender el acto por las razones ya expuestas, que ellos dijeron comprender, sin perjuicio de fijar posteriormente su posición acerca de esta resolución.
Hecha pública la noticia, la organización fascista Patria y Libertad y el Comando Rolando Matus llamaron a salir a las calles, con o sin autorización del Gobierno. Las publicaciones de los diarios El Sur y Crónica de Concepción, especialmente las efectuadas el 30 de agosto, son claro testimonio de lo dicho y del propósito alentado de reproducir en Concepción los graves disturbios que se venían produciendo en distintos lugares del país, y que han culminado con los sucesos de Santiago en la semana última.
Numerosas personas se agruparon esa tarde en la Plaza Independencia, permaneciendo en ese lugar hasta cerca de las 20.30 horas. Nadie me solicitó permiso para esta reunión, por lo que no hubo oportunidad de autorizarla o negarla; en todo caso, de haber sido solicitado el permiso, lo habría negado sin vacilaciones, por la superior necesidad de mantener el orden público en la ciudad. La circunstancia de que la concentración se realizaba en una zona que se reúnen importantes establecimientos comerciales y edificios públicos, en orden y calma, sin cometer desmanes contra las personas y las propiedades públicas y privadas me hizo instruir a Carabineros para no disolverlos impidiendo de esta manera un enfrentamiento de imprevisibles consecuencias.
Esta concentración terminó a las 8,15 y no hubo incidentes, salvo algunos provocados por grupos de oposición que hostilizaron a manifestantes que se retiraban a sus domicilios y que fueron debidamente controlados por la Fuerza Pública.
A las 10.15, fui informado de la muerte del cabo de Carabineros señor Exequiel Aroca, cuyo lamentable fallecimiento ha conmovido profundamente al Gobierno. La Justicia Militar investiga este hecho, y puedo reiterar a la Honorable Cámara, como lo ha dicho ya el Supremo Gobierno, que tenemos el mayor interés en que se sancione ejemplarmente a los responsables, quienes quieran que éstos sean.
Se me acusa de haber infringido las disposiciones constitucionales que rigen el derecho de reunión por haber impedido abusivamente dicen los acusadores que los partidos políticos de oposición pudieran realizar el 30 de agosto último una concentración marcha en Concepción. De modo que yo, como Intendente, habría infringido el artículo 10 Nº 4 de la Constitución Política y las disposiciones legales y reglamentarias que rigen la materia.
A esto debo responder, concretamente, y en primer lugar, que yo no he obstaculizado el ejercicio que consagra el artículo 10 Nº 4 de la Constitución Política. De acuerdo a los hechos narrados, me opuse sólo a su ejercicio en un determinado día para el 30 de agosto y que se realizara por el centro de la ciudad. Y ello, porque era mi deber hacerlo. De la relación procedente se desprende cómo en el país había llegado a constituir un riesgo grave cualquier concentración pública, desfile o reunión en calles y plazas que se realizaran en el curso de esos días. El 23 de agosto se realizó la concentración pública del Partido Demócrata Cristiano, a la cual naturalmente, no puse ninguna objeción, y en la que no hubo incidentes como quedó establecido. Pero con posterioridad cambió la faz de los sucesos.
Dicen los honorables acusadores en su libelo que el señor Intendente confiesa que prohibió el ejercicio del derecho de reunión en Concepción por hechos ocurridos en Santiago, Frutillar y Valparaíso, es decir, por hechos absolutamente ajenos a Concepción.
A esto respondo: ¿Honestamente creen los acusadores que lo ocurrido en Frutillar no afecta, de algún modo, a Chile entero? ¿Acaso el asesinato de un campesino en Los Angeles importa sólo a la ciudad de Los Angeles? ¿Nada importa a los ciudadanos santiaguinos lo que ocurra en Valparaíso? ¿Y lo que ocurre en Valparaíso, nada importa a los santiaguinos?
Si sucesos de agresión graves se producían, a través del país, repetida y sucesivamente, en Puerto Montt, Frutillar, Los Angeles, Santiago, Valparaíso, ¿era improbable que también se produjeran en Concepción?
¿No se podía pensar en cierta conducta deliberada de ciertos grupos políticos? ¿Una conducta acordada y propaganda en varios focos a través del país? Y si no ocurría así, si toda esta situación de peligrosidad era debida a un estado de exaltación política espontánea, ¿iba a disminuir, por ello, la gravedad de los acontecimientos producidos, y los que podían producirse? En cualquier caso, si es una marcha o concentración pública, residía el mayor estado de riesgo para los chilenos, cualquiera fuera la causa de la situación de violencia, ¿no estaba yo en el deber de suspender y postergar cualquier reunión pública?
Si hasta la ley me faculta para ordenar la aprehensión, en ciertos casos de personas inculpadas de delitos, ¿cómo no va a estar facultado un Intendente para prevenir la comisión de un delito, si está en su mano hacerlo? Este ¿no es un deber de cualquier ciudadano, el deber de evitar, si está en su mano, la posibilidad de que se cometa un delito?
Por tanto, Honorables Diputados, no me he resistido al ejercicio del derecho de reunión, sino que estimé prudente suspender la concentración pública solicitada para el 30 de agosto por el Partido Nacional. No es ni ha sido una resistencia a que se ejercite el derecho a reunión. En cualquier otra oportunidad en que no aparezca la evidencia de un peligro, puede o podrá realizarse.
Ahora, si el mismo 30 de agosto se realizó una concentración pública en Concepción, formada por elementos de la Unidad Popular, no fue autorizada por mí. Y esto, que no fue autorizada por mí lo reconoce el mismo libelo acusatorio.
Efectivamente, como dice el libelo acusatorio, no hice nada por impedir esta concentración espontánea. Pero en ello fui movido sólo por el mismo propósito que me llevó a suspender la concentración del Partido Nacional, es decir, por el propósito de evitar hechos de violencia, dada la evidencia de los acontecimientos o exaltación de los ánimos. La concentración de la Unidad Popular, felizmente, se realizó sin que ocurriera nada anormal, hasta que se disolvió, como lo he narrado. Lo ocurrido con posterioridad a esa concentración la muerte del carabinero es un suceso desgraciado, otra señal de la situación de exaltación que se vive políticamente, y que el Gobierno tiene gran interés que se aclare hasta sus últimas consecuencias.
El artículo 45 de la Ley de Régimen Interior dice textualmente: Es deber de los Intendentes y Gobernadores velar por la integridad del territorio de su jurisdicción y mantener la paz y el orden público.
Ya he dicho que consideré mi deber suspender la concentración solicitada para el 30 de agosto, no sólo por mantener la paz y el orden público, sino también por evitar la comisión de delitos o hechos desgraciados. En cuanto a la concentración de la Unidad Popular, no la autoricé. Una vez hecha, no la impedí, llevado por el deseo de evitar desórdenes y hechos desgraciados.
El decreto Nº 2868, sobre Reuniones Públicas, dice en la letra c) del decreto: Si las reuniones, aunque se sometan a las precripciones de los párrafos anteriores, degeneraren en ilegales o delictuosas, serán disueltas por los agentes de la autoridad y detenidos los culpables de delito.
Pues bien, si la ley faculta la disolución de las concentraciones públicas, si éstas se transforman en ilegales o delictuosas, ¿no es el deber de un Intendente evitar que se realicen cuando existan fuertes presunciones de que pueden productir actos ilegales o delictuosos?
¿Cabe equiparar la actuación del Intendente, entonces, a delitos tales como la traición, la sedición, la malversación de fondos públicos y la concusión, a que se refiere la letra E) del artículo 39 Nº 1º de la Constitución Política que autoriza la acusación constitucional de que habla dicho precepto? La respuesta fluye por sí misma y estoy seguro que la Honorable Cámara se hará responsable de ella. Firmado: Vladimir Chávez Rodríguez, Intendente de Concepción.
He querido dar lectura a esta nota del señor Intendente, porque en el libelo acusatorio se dice, entre sus consideraciones, que ha sido impedida esta concentración en forma arbitraria, estableciendo con ello un acto atentatorio contra la Constitución Política que asegura a todos los habitantes de la República el derecho a reunirse sin permiso previo y sin armas.
No obstante, en el mismo libelo acusatorio y lo reconoce la propia carta del señor Intendente se dice: La conducta abusiva del señor Intendente de Concepción se refleja claramente en la actitud asumida en relación a la concentración que se realizaran el mismo día 30 de agosto los partidos de la UP, encabezados por el MIR, sin siquiera haber dado el aviso previo de rigor a la autoridad competente.
Pues bien, si llegáramos a un examen que permitiera que la Comisión estableciera el rechazo de este libelo acusatorio, habría, justamente, que juzgar y jugar con estas mismas expresiones, del libelo acusatorio, para establecer que éste se refiere, en forma exclusiva, a determinar si hubo intervención arbitraria del señor Intendente para suspender la concentración y marcha solicitada por el Partido Nacional.
La Comisión, a su vez, entregó, entre otras afirmaciones, el hecho de haber detectado de las propias autoridades pertinentes y especialmente de los diarios y radios de la zona, un ambiente de agitación, un clima de subversión que obligaba al Intendente a suspender esta concentración solicitada. Esta explicación hecha por el Intendente fue, a su vez, ratificada por el General de Carabineros don Jorge Urrutia; por el Secretario-Abogado de la Intendencia, don Mario Rojas, y por el propio Secretario del Partido Comunista, don Moisés Cerón, que también asistió a las conversaciones, consultas, preguntas y respuestas que se formularon.
Se destacó también en la Comisión, y en el libelo acusatorio se manifiesta claramente, que el día 30 de agosto se realizó una marcha de la Unidad Popular, sin siquiera haber dado el aviso previo de rigor a la autoridad competente, argumento que esgrimió también el señor Intendente, en su respuesta y que ratificó asimismo el Subsecretario del Interior, don Daniel Vergara, en nota que entregara posteriormente y fuera de consulta, ya que no asistió al llamado que la Comisión Especial Investigadora le hiciera. La nota del señor Vergara dice entre sus partes medulares: Efectivamente fui consultado por el Intendente de Concepción acerca de la conveniencia o no conveniencia de que se realizara una concentración pública en dicha ciudad el 30 de agosto por elementos del Partido Nacional. Temía el Intendente que, dada la sucesión y repetición de hechos de violencia que se habían producido a través del país, con posterioridad al 23 de agosto, fecha en que se realizara una concentración del Partido Demócrata Cristiano, no era recomendable que se llevara a efecto la concentración programada para el 30 de agosto. Sin duda alguna, los hechos acaecidos en Puerto Montt, Frutillar, Los Angeles y Valparaíso eran de extrema gravedad. No me refiero a ellos en particular, porque son de conocimiento público. Mi espontánea reacción fue aprobar ampliamente el criterio del Intendente, decisión autorizada por el Ministro, en el sentido de que se suspendiera dicha concentración, y ello por la peligrosidad que podía involucrar cualquier reunión política en la calle y hechos que nos daban la razón para asumir esa actitud.
Si el mismo 30 de agosto se realizó una concentración en Concepción, de elementos de la Unidad Popular, no contó con la autorización del Intendente ni del Ministerio del Interior. Si el Intendente no la disolvió una vez llevada a cabo, fue por el mismo motivo que lo llevó a suspender la concentración del 30 de agosto, es decir, para evitar cualquier acto de violencia o cualquier choque entre la policía y los manifestantes que pudieran acarrear sucesos desgraciados, dado el estado de exaltación política perseguida a través de la nación.
El artículo 45 de la Ley de Régimen Interior dice textualmente: Es deber de los Intendentes y Gobernadores velar por la integridad del territorio de su jurisdicción y mantener la paz y el orden público.
¿Cómo, entonces, no aprobar y justificar la actitud del Intendente de Concepción que, al creer conveniente evitar la posibilidad de una comisión de delitos o la producción de hechos desgraciados, ordenara la suspensión de una concentración pública?
Ya no se trataba de mantener la paz y el orden público, deber de todo Intendente, sino de evitar la posibilidad de la comisión de delitos o acontecimientos desgraciados.
En ningún momento se ha pretendido negar un derecho constitucional. Se quiso únicamente suspender su ejercicio en la fecha indicada.
Si los graves sucesos no habían ocurrido en Concepción, sino en otras provincias, ello no era óbice para que se propagaran hasta la ciudad mencionada. Y lo que ocurra en cualquier punto del territorio afecta a toda la nación, y debe afectarla. Otra conclusión u otra actitud resultaría francamente antipatriótica.
Era fuertemente presumible que hechos graves se repitieran en Concepción en el caso de la reunión pública. Y si no se produjeron mientras duró la concentración de la Unidad Popular, ello no anula el estado de peligrosidad preexistente. Si con posterioridad a esta concentración perdió la vida el Carabinero, ese hecho no viene más que a poner de relieve el ánimo exaltado políticamente de muchos ciudadanos. Pero el Gobierno espera que este desgraciado suceso se esclarezca hasta sus últimas consecuencias.
El decreto Nº 2.868, sobre Reuniones Públicas, dice en su letra f) del artículo 2º del decreto: Si las reuniones, aunque se sometan a las prescripciones de los párrafos anteriores, degeneraren en ilegales o delictuosas, serán disueltas por los agentes de la autoridad y detenidos los culpables de delito.
Pues bien, si las reuniones una vez empezadas, se transforman en ilegales o delictuosas, deben ser disueltas, ¿con cuánta mayor razón es deber de un Intendente suspender momentáneamente una concentración pública cuando ella involucra un peligro, en que podrían cometerse actos ilegales o delictuosos o producirse hechos desgraciados?
¿Es justo, Honorables Diputados, que por esta actitud se acuse al Intendente de Concepción, por delitos que se equiparan a la traición, sedición, malversación de fondos públicos y la concusión, que sólo autorizan, precisamente, la acusación constitucional?
Indudablemente termina diciendo Daniel Vergara Bustos, Subsecretario del Interior la respuesta es negativa. Hemos aprobado la actitud del Intendente, guiados sólo por la intención y el propósito de evitar sucesos desgraciados, actos ilícitos, desórdenes que alteran la tranquilidad pública y con tal acto sólo cumplimos nuestro deber, Honorables Diputados, y nadie puede acusar a nadie por esta actitud.
Conocidos estos antecedentes, más los que se entregaron posteriormente a la propia Comisión durante la discusión habida en ella, nosotros concluimos que para la Comisión no hacía plena prueba lo referido primero en el citado telegrama de Carabineros, ya que el propio General Jorge Urrutia declaraba que la facultad de juzgar las causas civiles y criminales pertenecen exclusivamente a los tribunales establecidos por la ley; ni el Presidente de la República, ni el Congreso, pueden, en caso alguno, ejercer funciones judiciales, abocarse a causas pendientes o hacer revivir procesos fenecidos.
Esto decía relación al hecho de por qué el General Jorge Urrutia no tenía antecedentes de lo que significaba para él el informe de Carabineros. Agregaba, además, el General Urrutia, que con la lectura del artículo 80 de la Constitución se daba respuesta al hecho de que por mucho que hubiera consultas él no podía informar en forma más directa, ya que correspondía a la Justicia Militar.
Señor Presidente, hecha la consulta a los diversos Diputados se esgrimieron razones que permitieron declarar improcedente este libelo acusatorio.
Si bien es cierto que estamos viendo, en este instante, cómo la juventud, agitada políticamente, ya no tiene inquietudes como juventud misma, sino que inquietudes dirigidas en forma política; y estamos viendo cómo en todo el país, en general, se está viviendo un clima de agitación, de temor, de violencia, de miedo, de desesperación, y estamos viendo cómo, la prensa, la radio y la televisión, todos, somos responsables, en general, de este clima de agitación, de violencia y de temor en que vivimos, creemos que es justo que una autoridad de Gobierno, como un Intendente, haya, entonces, impedido una concentración en base al resguardo de la Soberanía, en base al resguardo de la tranquilidad, en base al resguardo de la seguridad de los ciudadanos que son de su competencia.
Quería agregar, junto con las expresiones que fueron muy similares de nuestro colega Agurto, al final de esa sesión de Comisión, en que fundamentaba su voto en contra de la acusación, que no sólo se trata ya de la opinión política, en general, manifestada en una Comisión, o ajena a este hemiciclo, que ya no se trata de juicios que emitiera no hace mucho tiempo nuestro distinguido colega don Bernardo Leighton, cuando en este mismo hemiciclo, a raíz de los sucesos lamentablemente producidos en nuestro país, por el clima de violencia dirigido, por qué no decirlo, inclusive hasta por organizaciones extranjeras, que tienen especial interés en provocar estos desmanes internos, manifestaba en aquella oportunidad que hacía un llamado a todas las colectividades políticas, a la prensa, a las radios y a la televisión, para que pudiéramos vivir en calma y en paz, y para que, junto con legislar, nosotros también pudiéramos tener la tranquilidad para que aquellos, a quienes representamos, confíen en lo que nosotros estamos realizando.
No hace muchos días, el propio Cardenal Monseñor Raúl Silva Henríquez, se refería a esto en una carta pública. Decía: Ante la incierta y tensa situación que está viviendo nuestra patria, varias personas, de diversas tendencias, me han pedido haga oír mi voz de Pastor, para tratar de acallar las pasiones y hacer reflexionar a todos los hombres de buena voluntad que aman verdaderamente a Chile y quisieran evitar la horrenda desgracia de una lucha fratricida, que vendría a ensangrentar nuestra tierra, deshacer nuestros hogares y sembrar la destrucción, la ruina y el hambre a lo largo de nuestro territorio.
Si nosotros consideramos estas fundamentaciones, si miramos por qué los colegas parlamentarios esgrimieron estas razones, entonces, tendremos la seguridad de que la votación en contra fue formulada sobre la base del patriotismo, de corazón, y del deseo de buena vecindad. No quisiera que estas palabras significaran un cargo hacia la Diputada señorita Saavedra, que votó a favor; pero, lamentablemente, muchos sectores, dirigidos actualmente en forma interesada, en forma irresoluta, tal vez engañados por los hechos mismos, se vieron obligados a sostener una acusación constitucional de esta naturaleza.
Por esa razón el resultado de la votación fue cuatro votos contra uno; por esa razón nosotros estimamos la consideración de que la Honorable Cámara también la rechace.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
En conformidad con lo dispuesto en el Reglamento, ofrezco la palabra, hasta por dos horas, a un señor Diputado que apoye la acusación constitucional.
El señor FREI (don Arturo).-
Pido la palabra.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Arturo Frei.
El señor FREI (don Arturo).-
Señor Presidente,...
El señor ACEVEDO.-
¿Me permite una cuestión previa, señor Presidente?
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Perdón, señor Frei. Con la venia de la Sala, tiene la palabra el señor Acevedo.
El señor ACEVEDO.-
Señor Presidente, en el orden siguiente corresponde hacer uso de la palabra al acusado. Entiendo que podría darse lectura a la defensa escrita que contiene el expediente.
Varios señores DIPUTADOS.-
Más fuerte, no se oye.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señores Diputados, lo que el señor Acevedo está manifestando es lo siguiente.
En seguida, correspondería, de acuerdo al artículo 266 del Reglamento, hacer uso de la palabra al acusado, quien no ha concurrido a esta sesión ni ha enviado tampoco respuesta escrita.
Ahora bien, con relación a la defensa escrita que envió a la Comisión, el señor Diputado informante la leyó. Por eso la Mesa no hizo mención de ella.
El señor ACEVEDO.-
¿En su totalidad?
El señor BARAHONA.-
Completa.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
En su totalidad, señor Diputado.
En consecuencia, tiene la palabra el Diputado señor Arturo Frei.
El señor FREI (don Arturo).-
Señor Presidente, los Diputados democratacristianos, en uso de la atribución que nos confiere el artículo 39, número 1, letra e), de la Constitución Política del Estado, hemos acusado constitucionalmente al señor Intendente de la provincia de Concepción, don Vladimir Chávez Rodríguez, por haber infringido las disposiciones de la Carta Fundamental que rigen el derecho de reunión.
La Constitución Política del Estado establece como una de las garantías más importantes la que está contenida en el artículo 10, número 4, que asegura a todos los habitantes del país El derecho de reunirse sin permiso previo y sin armas. En las plazas, calles y demás lugares de uso público, las reuniones se regirán por las disposiciones generales... de policía.
Este derecho, establecido en nuestra Carta Fundamental, conjuga dos derechos fundamentales. En primer lugar, el derecho de movilizarse libremente en cualquier lugar del país; y, en segundo lugar, el derecho de opinar libremente.
La Constitución garantiza el derecho de reunión sin permiso previo, o sea, sin que se requiera licencia o consentimiento de autoridad alguna. El único requisito que impone la Carta Fundamental es que se ejercite sin armas.
Las reuniones públicas en nuestro país están reglamentadas, además, por disposiciones legales complementarias. En primer lugar, por el artículo 48 de la Ley de Régimen Interior y el D.F.L. Nº 22, de 1959, que señala que Los Intendentes, Gobernadores y Subdelegados deberán adoptar las medidas necesarias para que se dé estricto cumplimiento a los preceptos vigentes relacionados con el ejercicio del derecho de reunión y, en especial, a las disposiciones generales de policía, con el objeto de mantener la seguridad del Estado y el orden público en toda su integridad. Otra disposición legal que rige las reuniones públicas en nuestro país es el decreto Nº 859, de 1927, complementado por el decreto Nº 2.868, de 1936, ambos del Ministerio del Interior.
El decreto Nº 859 establece en su número 1º que los ciudadanos que deseen reunirse en las plazas, calles u otros lugares de uso público, podrán hacerlo sin permiso previo de la autoridad, pero sin armas. Esto reafirma la disposición constitucional contenida en el artículo 10, número 4.
Y en su número 2º, el decreto 859 expresa: Los organizadores de esas reuniones, a fin de que la autoridad pueda tomar las medidas de policía necesarias al mantenimiento del orden y a la libertad del tránsito a que se refiere la misma disposición constitucional, deberán dar aviso, con veinticuatro horas de anticipación, a los Intendentes y Gobernadores....
El decreto Nº 2.868, de 1936, que complementa al decreto Nº 859, dice lo siguiente en su número 1º: Los ciudadanos que deseen reunirse podrán hacerlo sin permiso previo de la autoridad, siempre que ello sea sin armas. Las reuniones con armas pueden ser impedidas o disueltas con el uso de la fuerza pública.
En el número 2º establece: Para las reuniones en plazas, calles y otros lugares de uso público regirán las siguientes disposiciones:
a) Los organizadores de toda reunión o manifestación pública deben dar aviso, con veinticuatro horas de anticipación, a lo menos, al Intendente, Gobernador o Subdelegado respectivo. Los agentes de la autoridad pueden impedir o disolver, con el uso de la fuerza pública, cualquier manifestación que no haya sido avisada dentro del plazo fijado y con los requisitos de la letra b).
La letra b) señala: El aviso indicado deberá ser por escrito y firmado por los organizadores de la reunión, con indicación de su nacionalidad, domicilio, profesión y número de su cédula de identidad. Deberá expresar quiénes organizan dicha reunión, qué objeto tiene, dónde se iniciará, cuál será su recorrido, dónde se hará uso de la palabra, qué oradores lo harán y dónde se disolverá la manifestación.
Y en su letra e), continúa el decreto Nº 2.868: e) Si llegare a realizarse alguna reunión que infrinja las anteriores disposiciones, podrá ser disuelta por los agentes de la autoridad, con el uso de la fuerza pública.
Y en la letra f), agrega: f) Si las reuniones, aunque se sometan a las prescripciones de los párrafos anteriores degeneraren en ilegales o delictuosas, serán disueltas por los agentes de la autoridad y detenidos los culpables de delito.
Y en la letra g) establece que Se considera que las reuniones degeneran en ilegales si se verifican con armas. Cuando un grupo numeroso de concurrentes lleve palos, bastones u otros utensilios de naturaleza semejante, se considerará que la reunión es armada. En tal caso los agentes de la autoridad ordenarán a los portadores entregar esos utensilios, y si se niegan o se producen situaciones de hecho, la reunión será disuelta.
En resumen, en primer lugar la Constitución garantiza el derecho de reunión. No exige permiso previo; pero sí exige que sea sin armas. Y el decreto complementario establece que se debe dar un aviso, por escrito, con 24 horas de anticipación, por los organizadores de la reunión, a la autoridad. Y exige también que sea disuelta por la autoridad cualquier reunión que degenere en ilegal o delictuosa, considerando que degenera en ilegal o delictuosa si se verifica con armas. La ley considera que la reunión es armada, cuando un grupo numeroso de concurrentes lleva palos, bastones u otros utensilios de naturaleza semejante.
Los Diputados democratacristianos estimamos que el señor Intendente de la provincia de Concepción infringió estas disposiciones legales y constitucionales abierta y claramente, como pasaremos a demostrarlo.
Cumpliendo con las disposiciones legales antes señaladas, se dio aviso, por escrito y con la debida antelación, al señor Intendente de la provincia de Concepción de que el día 30 de agosto se llevaría a efecto una marcha y concentración de los partidos confederados de Oposición, para protestar por la ola inflacionaria que afecta a todos los sectores de nuestra provincia.
El señor Intendente de Concepción impidió que dicho acto se llevara a efecto, violando, desde ya, el derecho de reunión garantizado por la Constitución. Señaló una serie de motivos que, a su juicio, justificaban su actitud:
1. En consideración a los hechos ocurridos en Santiago, en donde grupos derechistas perpetraron vandálicos desmanes, llegando incluso a agredir en su residencia a dos Ministros de Estado;
2. Teniendo presente el asalto armado llevado a cabo en contra de campesinos de la localidad de Frutillar, que tuvo como consecuencia el homicidio de tres trabajadores agrícolas y el asesinato de un campesino en la vecina ciudad de Los Angeles;
3. En atención a los desórdenes promovidos en Valparaíso por fuerzas opositoras al Gobierno y que dio por resultado heridas y lesiones en la persona de dirigentes estudiantiles, y
4. Considerando, en fin, todo el clima de agitación y violencia provocado por sectores que pretenden subvertir el orden público, en afanes francamente sediciosos.
Basta reproducir esta parte de su declaración para concluir que el señor Intendente confiesa que prohibió el ejercicio del derecho de reunión en la ciudad de Concepción, por hechos ocurridos en otros puntos del país; es decir, en Santiago, Frutillar y Valparaíso, lugares absolutamente ájenos a la provincia de Concepción.
El señor Intendente en la Comisión, tratando de justificar su infracción a la ley, sostuvo que él había llamado a una reunión en su despacho a los Presidentes de los partidos de Oposición el día 29 de agosto y que, en presencia del Director del diario El Sur, señor Iván Cienfuegos, habrían llegado a estar de acuerdo en firmar un documento aceptando la suspensión de la concentración y marcha que habían solicitado; que no se había llegado a producir este hecho, debido a la participación en dicha reunión de una señora que, en una actitud exaltada, habría impedido que se llegara a consumar esta declaración.
Lo que realmente ocurrió es que los Presidentes de los partidos de Oposición, una vez notificados en dicha reunión por el señor Intendente de la provincia de que él impedía y se oponía a que se llevara a efecto la concentración del día 30, le declararon que ellos estaban dispuestos a hacer una declaración en el sentido de que nadie, ningún grupo político estaba autorizado para marchar o concentrarse el día 30 de agosto en Concepción. Y esta declaración que estaban dispuestos a firmar los Presidente de los partidos de Oposición, no fue aceptada por el señor Intendente de la provincia, quien estaba impuesto, como toda lo opinión pública de Concepción, de que la Unidad Popular y el MIR estaban llamando públicamente, a través de las radios y de los diarios de la Zona, a una concentración para el día 30 de agosto, en la Plaza Independencia de esa ciudad.
Pero el señor Intendente de la provincia de Concepción volvió a infringir disposiciones legales y constitucionales al autorizar verbalmente la concentración de la unidad Popular y del MIR, que se llevó a efecto el día 30 de agosto sin que se cumpliera con el requisito de aviso anticipado de 24 horas que deben dar los organizadores por escrito ante las autoridades. Su autorización verbal consta en el parte enviado desde la Prefectura de Carabineros de Concepción a la Dirección General de Carabineros el mismo día 30 de agosto. Es decir, hay un instrumento que está señalando la prueba concreta de que el Intendente autorizó verbalmente esta concentración e infringió la disposición legal que señala que para que se lleve a efecto, el único requisito que debe cumplirse es el de dar un aviso previo por escrito, con 24 horas de anticipación, indicando el nombre de los organizadores y el recorrido de la concentración.
El señor Intendente de Concepción vuelve a infringir disposiciones legales y constitucionales al no ordenar que se disuelva la concentración de los partidos de la Unidad Popular y del MIR que se llevó a efecto el día 30 de agosto en la Plaza Independencia de Concepción, por que, según consta en el parte de Carabineros remitido oficialmente a través del Ministerio del Interior, que se encuentra entre los antecedentes que los señores Diputados tienen a su mano, los desfilantes de la Unidad Popular y del MIR se encontraban armados con objetos contundentes y punzantes. Es decir, se vuelve a violar una disposición constitucional que exige que la reunión sea sin armas y se viola, además, el decreto Nº 2.868 que señala categóricamente que si las reuniones, aunque se sometan a las prescripciones de los párrafos anteriores, degeneraren en ilegales o delictuosas, serán disueltas por los agentes de la autoridad y detenidos los culpables del delito. Aún más, se considera que las reuniones degeneran en ilegales si se verifican con armas, y esta reunión, como consta en el parte de Carabineros, se estaba realizando por grupos armados. El decreto señala que en tal caso los agentes de la autoridad ordenarán, es imperativo, la disolución de la reunión que se está llevando a efecto.
En todas estas actuaciones, el señor Intendente de la provincia de Concepción ha violado e infringido la Constitución y las leyes que he señalado con anterioridad, y lo que aumenta aún más su responsabilidad es el hecho de que, como consecuencia de estas infracciones a la Constitución y a las leyes, con posterioridad suceden los hechos que la opinión pública conoce frente a la sede del Partido Socialista, donde fallece el cabo Exequiel Aroca.
Compareció también a la Comisión, y consta en la versión taquigráfica de las sesiones, el Mayor señor Hugo Valenzuela, quien reconoció como suyas las declaraciones publicadas por la prensa, en las cuales él señala que las balas que asesinaron al cabo de Carabineros Exequiel Aroca salieron de la sede del Partido Socialista, desmintiendo así lo expresado por el Subsecretario del Interior, señor Daniel Vergara, quien trató de culpar a otros sectores políticos del asesinato de este carabinero.
El señor PALESTRO.-
Eso no está comprobado.
El señor FREI (don Arturo).-
El mayor Valenzuela estaba en el lugar de los hechos, y el señor Vergara a 600 kilómetros de distancia. Juzguen, colegas, quién tenía una real visión de lo que efectivamente estaba ocurriendo, en ese instante, en ese lugar.
La acusación presentada por los Diputados democratacristianos tiene una base legal y moral que nadie, de buena fe, puede desconocer.
Los hechos ocurridos tuvieron una gravedad extraordinaria, y la conmoción pública que causaron es de todos conocida. Creo, honestamente, que se podrían haber evitado si la autoridad, en este caso el señor Intendente de la provincia de Concepción, hubiera hecho uso de las herramientas legales de que disponía, y que él infringió abiertamente.
Por estas razones, y otras que señalarán los colegas que a continuación harán uso de la palabra, los Diputados democratacristianos vamos a rechazar el informe de la Comisión, y estamos por aprobar la acusación constitucional que hemos presentado.
Cedo una interrupción a la Diputada señorita Saavedra.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de la interrupción la Diputada señorita Wilna Saavedra.
La señorita SAAVEDRA.-
Señor Presidente, respecto de la acusación que se está discutiendo, quiero referirme al punto central de ella, sin perjuicio de la exposición, hecha con bastante profundidad, por nuestro colega Arturo Frei. Me refiero a la infracción de las normas de carácter constitucional y legal que establecen y reglamentan el derecho de reunión.
La Constitución, en su artículo 10, Nº 4, asegura a todos los habitantes de la república el derecho de reunirse sin permiso previo y sin armas. En el caso que nos ocupa, el señor Intendente de Concepción ha infringido doblemente esta disposición constitucional, aplicando un criterio discriminatorio, la ley del embudo, en favor de los partidos de Gobierno, y en desmedro de los partidos de Oposición. Y es más grave aún el hecho de que esta discriminación tan evidente haya sido ratificada por el señor Subsecretario del Interior, don Daniel Vergara, en su respuesta por oficio a la Comisión.
Efectivamente, el señor Subsecretario expresa, amparándose en el decreto Nº 2.868 que si las reuniones aunque se someten a las prescripciones de los párrafos anteriores, degeneraren en ilegales o delictuosas, serán disueltas por los agentes de la autoridad y detenidos los culpables de delito. Justamente el Intendente de Concepción, no cumplió con esta disposición legal complementaria de la disposición constitucional que garantiza el derecho de reunión. Es decir, lo que el señor Subsecretario argumenta para justificar la supresión de la marcha de los partidos de Oposición es aplicable al Intendente respecto de la concentración y marcha que realizaron los Partidos de la Unidad Popular.
Esta discriminación, si bien no constituye una novedad, ya que aparece como norma de conducta permanente del Gobierno, en el caso que nos ocupa tiene una relevancia fundamental, puesto que ha arrojado como resultado la muerte del cabo de Carabineros Exequiel Aroca por balas provenientes de la sede del Partido Socialista. Esto último fue acreditado en la Comisión por un testigo presencial de los hechos, el Mayor de Carabineros don Hugo Valenzuela, quien no ha sido desmentido en su versión. Dijo y ratificó en su declaración: Si bien es cierto que Carabineros ya hizo una declaración oficial de los hechos acaecidos en la noche del miércoles, que costaron la vida al cabo Aroca, debo reafirmar esa versión de Carabineros y decir, al mismo tiempo, lo siguiente:
Estaba a cargo del personal que operó en ese lugar, en el sector de la sede del Partido Socialista: en los momentos en que manifestantes atacaron a la fuerza de Carabineros.
Cumpliendo instrucciones de la central de radio nos constituimos en calle Castellón, ante los reclamos de daños que estaría causando esa fracción de manifestantes que desfilaba por la citada calle, en los vidrios de los edificios particulares.
Con los dos dispositivos de servicio, llegamos hasta Catellón con Chacabuco, lugar en que sin haber actuación alguna de nuestra parte fuimos recibidos con piedras por los manifestantes que estaban allí. No obstante esta agresión no dispuse que el personal bajara y continuamos avanzando con los buses, con la obstrucción que nos ofrecían algunos elementos a pesar que otros los retiraban.
Cuando estábamos sobrepasado el edificio de la sede del Partido Socialista, un vidrio lateral del bus en que yo viajaba fue roto estrepitosamente. La primera impresión es que fue a través de un explosivo o de un disparo puesto que se desintegró completamente. Avanzamos un poco más y dispuse que se detuviera el bus, lo mismo que hizo el que venía más atrás para en seguida ambos quedar en línea, comprobando también que el bus posterior tuvo un daño de mayor intensidad en un vidrio, en que incluso el explosivo porque ahí no cabe duda alguna el explosivo que fue lanzado contra el bus rompió el vidrio y las redes de protección. Ambas cosas fueron acompañadas al tribunal.
Debido a que seguíamos siendo atacados con piedras, sin haber absolutamente ninguna provocación de nuestra parte y como se nos precipitaban todos estos manifestantes que habíamos sobrepasado además salían de la sede otros más dispuse que se bajara el personal y se colocó a la retaguardia de los buses, haciendo frente a los manifestantes, con la primera intención de tomar algunos detenidos. Para establecer quiénes habían sido los causante de los daños de los vehículos se nos precipitó encima una poblada de más o menos unas cien personas.
Lanzamos disuasivos contra los manifestantes que estaban en la calle y quienes huyeron. También lanzamos contra la sede del Partido, con el fin de obligar a los que estaban en el interior a que salieran. Inmediatamente y simultáneo a la actuación de los gases lacrimógenos nuestros que no fueron en gran cantidad, se sintieron los primeros disparos. Antes el peligro y blanco que ofrecíamos dispuse que nos parapetáramos detrás y al costado de los buses, pero ya tomé conocimiento que había dos funcionarios heridos, posteriormente tomé conocimiento del otro.
Uno, según la versión que me dio el Teniente Espinoza, estaría grave, y correspondía al cabo Aroca, y fue trasladado rápidamente en dirección a Víctor Lamas.
En vista de la gravedad de los hechos, pedí refuerzos y al mismo tiempo dispuse que nos parapetáramos en los buses, por el blanco que ofrecíamos y evitar un mal mayor y fuéramos a Víctor Lamas.
Se ha pretendido, y es sensible, tergiversar los hechos. Aquí no se puede decir que no cabe duda, sino simplemente que todos los disparos que nos hicieron provenían de la sede del Partido Socialista e incluso se identificó a un individuo que parapetado detrás de una columna en la puerta de entrada nos estaba disparando, además de otros que salían y entraban y otros con cascos amarillos que se encontraban no sé si en la terraza o el techo del edificio.
Como nos seguían disparando fueron más de diez disparos que nos hicieron uno de los oficiales con el fin de reducir a éstos que estaban sobre el techo, les disparó antes de retirarnos un truflayaso, es decir, una granada de largo alcance.
Hasta aquí lo dicho por el Mayor señor Valenzuela, quien, ante la consulta que se le hizo en la Comisión de que si esa versión correspondía a lo expresado por él al diario El Sur, ratificó su contenido y, hasta este momento, ninguna autoridad lo ha desmentido.
Consta de los antecedentes que el señor Intendente no autorizó la concentración avisada por los partidos de Oposición, lo que constituye una transgresión a la disposición constitucional citada y, por otro lado, sin que existiera aviso de parte de los partidos de Gobierno, permitió una concentración de ellos, sin que fuese avisada como lo acredita la declaración del Secretario Abogado de la Intendencia, quien expresó no tener conocimiento de un aviso de los partidos de la Unidad Popular para realizar esa concentración.
La raro es que el día en que se anunciaba la suspensión de la marcha en los diarios de Concepción, al frente de esa información salía la citación de los grupos de la Unidad Popular para concentrarse en la tarde, a fin de darle un respaldo al Gobierno. El señor Intendente, sin el aviso previo, autorizó la concentración, dándole su respaldo verbalmente.
Esto consta en el radiograma Nº 2.384, enviado por la Prefectura de Carabineros a la Dirección General, la que lo hizo llegar a la Comisión, a solicitud nuestra. Dicho radiograma dice lo siguiente: A las 18.30 horas se inicia en la plaza Independencia una concentración autorizada verbalmente por el señor Intendente. Se reúnen aproximadamente cuatro mil personas, de las cuales unas dos mil son mineros de Lota y Coronel, trasladados en trenes y buses. Más aún, el Director General de Carabineros expresa en su nota a la Comisión: Por Radiograma Nº 2.384, de 30 de agosto de 1972, cuya copia certificada le fue remitida por oficio 155, de 8 del presente, la Prefectura de Concepción dio cuenta a esta Dirección General de los hechos producidos, los que previamente fueron informados a medida que ocurrían sucesivamente por la vía telefónica a esta Jefatura Superior.
Por otra parte, los antecedentes proporcionados por el Diputado señor Mosquera prueban que los partidos de Gobierno tenían preparada su concentración. No fue espontánea, como expresó el Secretario Regional del Partido Comunista señor Cerón, quien concurrió a declarar a la Comisión, como aquí se ha hecho mención.
El señor Mosquera manifestó, en la Comisión que la concentración del Gobierno fue planeada y no espontánea, como aseguró el señor Secretario del Partido Comunista. Dijo el señor Diputado: Fue planificada, y yo quiero decir, con la misma franqueza que lo he dicho siempre aquí, que el gran actor de todo esto es el Partido Comunista. Diré por qué, y responsablemente. Se dirigieron a la zona del carbón, a la parte donde ellos pueden controlar la mayor cantidad de los mineros; así lo han demostrado las elecciones de Diputados, Senadores y Regidores y, además, la última elección de la CUT; se dirigieron allí por las personas autorizadas de la Empresa. Estaba don Isidoro Carrillo, a las 7 y cuarto de la mañana en el fondo de la mina;...
El señor ROBLES.-
¡Cómo pudo el señor Mosquera decir eso!
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
La señorita SAAVEDRA
.... don Rolando Espinoza, Gerente de Producción; don Miguel Elizalde, delegado del personal de empleados; don Lorenzo Pereira, del Sindicato de Empleados; don Jorge Chamorro, empleado de administración del hospital, de los dos hospitales del mineral; don Ramón Freire, dirigente político y don Hernán Sanhueza, dirigente del sindicato industrial y ex Regidor de la comuna de Lota. ¿Qué plantearon a los dirigentes? Concretamente, pararon las faenas y les comunicaron: hay que ir a parar a los momios democratacristianos, del Partido Nacional y de los grupos sediciosos, este es un acuerdo de los partidos de la Unidad Popular y los movimientos revolucionarios que, de una u otra manera, ayudan al movimiento popular y que en esta zona del carbón tienen fuerza como para ir a parar a los momios a la planta de Concepción.
¿Qué decía, además, el señor Mosquera, en su intervención? Que no sólo estaban llamando a los trabajadores a concurrir a esa concentración en Concepción el miércoles, sino también a que se armaran y prepararan con mangos y elementos punzantes. Y agregaba: Y algo más grave todavía, el día miércoles en la mañana se dedicaron a hacer punzones, garfios, a cortar y soldar cadenas, y cortar varias cantidades de cables, con un costo de dos mil escudos por metro lineal de cables de alta tensión, forrados en goma, de tres cuartos de pulgada, que llevaban para castigar a los sediciosos de ese día.
Todo esto fue transportado en una cantidad de dos trenes cargados, contratados para ese objeto, en una concentración muy espontánea, como decía el señor Cerón. Dos trenes cargados, veinte micros del recorrido Lota, Coronel, Concepción, y de la Empresa Medina, micros que trabajaban para llevar y traer el personal de la mina.
Ese día se trabajaron cuatro horas en Lota, cuatro de veinticuatro de trabajo. ¡Qué manera, señor Presidente, de responder al llamado que hace el Presidente de la República de contribuir a la batalla de la producción! Cada vez que el Gobierno organiza marchas, se olvida totalmente de la campaña de la producción.
Continuaba el señor Mosquera: Se dejaron de producir dos mil toneladas de carbón, y en Schwager se perdió una producción de mil toneladas, aproximadamente, siendo entregados estos antecedentes por muchos camaradas de nuestro Partido.
Señor Presidente, esto está demostrando, en primer lugar, que la concentración que realizaron los partidos de la Unidad Popular y el MIR no fue espontánea, sino totalmente preparada, conforme a los antecedentes que estamos entregando y que se entregaron en la Comisión.
Y decimos que esto es grave, porque todos esos llamados también se hicieron por la radio de Lota. ¿Llegó o no llegó esto a conocimiento del Intendente? ¿No había también un clima de provocación y tensión para tomar las medidas adecuadas que el señor Vergara respalda para la Oposición, pero no para el Gobierno? Dirá que no hubo aviso previo, pero él autorizó verbalmente la concentración y, lo que es más grave, la permitió cuando existía constancia de que los manifestantes venían armados con elementos punzantes y contundentes.
Esto constituye una abierta y flagrante transgresión a la Constitución, una discriminación, que era la forma más efectiva para provocar el desorden público, y por lo tanto, una negación de la esencia del ejercicio de la autoridad del señor Intendente respaldado esto por el señor Subsecretario del Interior y con un falseamiento posterior de los hechos que hace inconcebible que en Chile se pueda hablar de que vivimos en un Estado de Derecho.
Estas fueron las circunstancias que movieron a la Democracia Cristiana a presentar la acusación que hoy debatimos, apoyados en los derechos que nos confieren la Constitución y la ley, a fin de que el Intendente de Concepción sea suspendido y destituido de su cargo.
Nada más, señor Presidente. El señor Mosquera hará uso de una interrupción.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Con la venia del señor Frei, puede usar de la palabra, por la vía de la interrupción, el señor Mosquera.
El señor MOSQUERA.-
Señor Presidente, voy a empezar diciendo que en la sesión 18ª, Extraordinaria, de mayo de este año, este Diputado habló en la Cámara para referirse a un problema, a que el día 12 de mayo no se había autorizado una marcha de las fuerzas de Oposición en la ciudad de Concepción.
En esa sesión, quiero decirlo con mucha hombría, defendí la posición del señor Intendente de la provincia. Como sé que más de algún Diputado de Gobierno va a citar la versión de ella, quiero fundamentar las razones que tuve. Dije en la Cámara que, por lo menos mi Partido, el Demócrata Cristiano, había encontrado que la actuación del señor Intendente había sido correcta, porque no era culpable de la autorización de las cuatro marchas simultáneas programadas para ese día, de las cuales, posteriormente, debió suspender las tres de los partidarios del Gobierno v dejar sólo la marcha solicitada por la Democracia Cristiana por intermedio de su Presidente Provincial, señor Hosaín Sabag.
Todos conocen las cosas que allí pasaron después y las inserciones de prensa de los partidos Socialista, MAPU, Izquierda Cristiana, MIR y otros movimientos. El único que se mantuvo al margen de esto fue el Partido Comunista.
En esa ocasión sostuvo que, junto con caer una víctima, el joven Caamaño, como no es un secreto hoy día, también se pedía a gritos al Gobierno, no por los partidos de Oposición, sino por los de la Unidad Popular, con excepción del Partido Comunista, que destituyera al señor Chávez.
Dije, textualmente, que los democratacristianos, a pesar de las equivocaciones del Gobierno, respaldábamos la conducta del Intendente, porque él no había sido culpable de los hechos.
Quiero dejar establecido que sostuve eso.
No he cambiado de criterio sobre la persona del señor Intendente, pero, con la misma franqueza, debo decir que en esta oportunidad cometió errores, tal vez orientado ahora por su propio Partido. ¿Por qué digo esto? Porque los antecedentes de que disponen mi Partido y los señores Diputados aquí presentes, indican que la prohibición para la concentración de los partidos de Oposición, el miércoles 30, no se ajustaba a la ley; no había razones para prohibirla, máxime cuando dos días antes, por la Radio El Carbón, de Lota, que se escucha en toda la provincia, se llamaba a una concentración de todos los mineros, con sus elementos de trabajo, para sacarles la mugre a la sedición, a los momios de Patria y Libertad, al Partido Nacional y a la Democracia Cristiana.
Esa concentración fue promovida por toda la gente que la señorita Wilna Saavedra acaba de mencionar, pero, lo que es más indignante, no tan sólo llamaron a sus partidarios, señor Presidente. ¡De ahí nuestra indignación como democratacristianos! Reconocemos el poder y el apoyo de los mineros que tiene el Partido Comunista en la zona del carbón, pero no es menos cierto que allí también hay militantes democratacristianos, modestos, que trabajan en el fondo de la mina. A ellos no se les pidió la participación, sino que se les exigió. Y en la concentración, programada con los medios que ya se dieron a conocer, en la plaza de Concepción, había una cantidad superior a los 250 militantes del Partido Demócrata Cristiano de la zona del carbón. Y no estaban allí respaldando a un Gobierno que iba a ser derrocado, como se dijo en esa ocasión en la zona minera, sino porque fueron amenazados y obligados a entrar a los micros y, posteriormente, al tren.
¡Esto es lo que a los democratacristianos nos parece de extrema gravedad! Se puede hacer cualquiera protesta, se pueden tomar muchas medidas contra la Oposición, pero lo que yo encuentro grave es que ya entró a perfeccionarse el sistema marxista total, en un esquema que me parece a mí que es único en la historia de los dos años que lleva la Unidad Popular en el Gobierno.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor MOSQUERA.-
Aquí no se respetaron las ideas...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Robles!
El señor MOSQUERA.-
Digo que fue así, porque militantes de mi Partido me lo informaron. Ellos estuvieron en la plaza, escucharon a los oradores. Los controlaron todo el tiempo que estuvieron allí.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Robles!
El señor MOSQUERA.-
Señor Presidente, pido que no pierdan la calma, por que nosotros vamos a escucharlos con la tranquilidad que merece un parlamentario.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor MOSQUERA.-
Quiero que en mis palabras sólo se vea...
El señor ATENCIO.-
¿Los obligaron a aplaudir también?
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Atencio, llamo al orden a Su Señoría!
El señor MOSQUERA.-
... una sola cosa: que estas prácticas...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles!
El señor MOSQUERA.-
...no pueden seguir soportándose en Chile. También podría traer muchos nombres;...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor MOSQUERA.-
... pero, desgraciadamente,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles!
El señor MOSQUERA.-
... estos trabajadores estaban amenazados de ser despedidos si no cumplían las instrucciones impartidas por los partidos de la Unidad Popular.
El señor CARVAJAL.-
¡Gran mentira!
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Carvajal!
El señor MOSQUERA.-
Por esa razón,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor MOSQUERA.-
Señor Presidente, los democratacristianos no podemos aceptar una cosa de este tipo. Más allá del problema de una concentración de los partidos de Oposición, se está sometiendo a personas que no piensan como el Gobierno se las está amenazando de hecho...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor MOSQUERA.-
¡Señor Robles, usted sabe que no miento! Cometo muchos errores, pero nunca me ha gustado levantarle calumnias a nadie. Cuando siento algo, lo digo en esta Cámara, porque no tengo que pedirle permiso a nadie para hacerlo.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Carvajal!
El señor MOSQUERA.-
Usted sabe positivamente que hay antecedentes, que nosotros hemos recogido, porque nuestros militantes nos los han entregado. Han ocurrido cosas como éstas: gran cantidad de mangos de picotas, palas, fueron sacados de las bodegas e introducidos en los micros y repartidos a los trabajadores, en la zona del carbón, para llevarlos a Concepción. ¡Esto no puede ser!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Fuentealba, don Luis!
El señor MOSQUERA.-
No puede ser que el Intendente de Concepción,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Carvajal!
El señor MOSQUERA.-
... señor Vladimir Chávez, al frente de la casa donde vive,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Atencio, llamo al orden a Su Señoría!
El señor MOSQUERA.-
...no haya podido contener estos hechos, los cuales están reñidos...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Atencio, llamo al orden a Su Señoría!
El señor MOSQUERA.-
...con todas las reglas del sistema democrático.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor MOSQUERA.-
Los democratacristianos no vamos a aceptar...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles, amonesto a Su Señoría!
El señor MOSQUERA.-
...que se venga a decir aquí que Patria y Libertad, que el Partido Nacional,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría! ¡Señor Atencio!
El señor MOSQUERA.-
...que los fascistas...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Atencio, llamo al orden a Su Señoría! ¡Señor Robles!
El señor MOSQUERA.-
Nosotros tenemos que decir aquí que los democratacristianos hasta el día de hoy no hemos salido a la calle.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles!
El señor MOSQUERA.-
Hemos evitado los enfrentamientos.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles, me voy a ver en la obligación de censurar a Su Señoría!
El señor MOSQUERA.-
Pero mi Partido no va a soportar el sometimiento de las bases democratacristianas, en la forma como se ha hecho.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor MOSQUERA.-
Hemos aceptado, muchas veces, que se nos pongan nombres, que se diga que somos corderos, que consentimos muchas cosas. Pero a las bases democratacristianas no las van a meter nunca más dentro de un micro o de un tren para ir a aplaudir algo que no compartimos. Respetamos las posiciones de los partidos de Gobierno. Pero no podemos aceptar que nuestros trabajadores...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles!
El señor MOSQUERA.-
... hayan sido humillados en la zona del carbón por la prepotencia de un Partido. Porque soy franco en decirlo: el único Partido que hizo estas aseveraciones en público...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles!
El señor MOSQUERA.-
...y que amenazó a los democratacristianos fue el Partido Comunista.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl.-
¡Señor Carvajal!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Fuentealba, don Luis!
El señor MOSQUERA.-
Por eso, señor Presidente, en la Sala, en el Congreso Nacional, en mi condición de trabajador, no puedo aceptar que los trabajadores...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor MOSQUERA.-
¡Nunca un comunista en mi Gobierno fue encarcelado,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles!
El señor MOSQUERA.-
...nunca fue despedido!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor MOSQUERA.-
Por eso, señor Presidente,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles, amonesto a Su Señoría!
El señor MOSQUERA.-
... esta acusación es clara y categórica. Más allá de infringir la concentración de los Partidos de Oposición, hay algo que no podemos soportar: es la dictadura del proletariado, que quieren implantar contra las bases de mi Partido. Es algo que por dignidad, no podemos soportar.
Muchas gracias.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Puede continuar el Diputado señor Frei.
El señor FREI (don Arturo).-
Concedo una interrupción al señor Arnello.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Frei, la señora
Laura Allende le solicita una interrupción.
El señor FREI (don Arturo).-
He concedido una interrupción al señor Arnello.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de la interrupción el Diputado señor Amello.
El señor ARNELLO.-
Señor Presidente,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Robles, la Mesa le ruega que la escuche! Su Señoría va a tener tiempo para intervenir. En su turno, podrá decir las cosas que estime oportunas y pertinentes.
Puede continuar el Diputado señor Arnello.
El señor PARETO.-
¡Empezó el 18 antes!
Risas.
El señor ARNELLO.-
Señor Presidente, la acusación deducida por diez señores Diputados en contra del Intendente de Concepción...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles!
El señor ARNELLO.-
...pretende sancionar un hecho de gravedad.
La Cámara conoce de esta acusación, no solamente en virtud de que la Constitución Política y el derecho de reunión que ella establece han sido infringidos por el Intendente acusado sino que, a la vez porque hay hechos sucesivos que le dan mayor relevancia a la infracción de la Constitución cometida por el Intendente acusado.
Hay que considerar que no sólo negó el ejercicio del derecho de reunión que consagra la Constitución, sino que ese mismo día manifestó no considerar oportuno velar por la tranquilidad y el orden público frente a una reunión que, al decir de él en la Comisión, sin su autorización, habían realizado los partidos o los integrantes de los partidos de la Unidad Popular, a uno de los cuales el propio Intendente pertenece.
Aún más, en esas mismas ocasiones y en los hechos posteriores, que sucedieron a raíz de esa concentración de la Unidad Popular, el Gobierno de que forma parte el señor Intendente de Concepción intentó desvirtuar y yo diría, al tenor de su defensa escrita y de sus palabras en la Comisión, intenta hasta el día de hoy continuar desvirtuando la verdad de lo sucedido, para excusar la responsabilidad y la culpabilidad que cabe, en esos hechos graves, a personas que son militantes o adherentes de un partido de Gobierno y para imputar, en cambio, la culpabilidad de esos mismos hechos a personas de la Oposición al Gobierno o a algunos, incluso, de algún partido político opositor perfectamente determinado en sus palabras.
Los antecedentes de esta situación, conocidos en la Comisión y conocidos por la opinión pública con anterioridad, son meridianamente claros. Sabemos que es deber del Gobierno respetar y hacer respetar la ley, cumplirla y hacerla cumplir. En este sentido, indudablemente, es deber del Gobierno respetar el ejercicio del derecho de reunión que tienen todos los habitantes de Chile, en la forma que se ha señalado por los Diputados que han sostenido la acusación con anterioridad, y otorgar el resguardo policial suficiente que permita el ejercicio de ese derecho constitucional, sin menoscabo del orden público, de la tranquilidad de la población ni de la integridad de las personas que ejerzan el derecho.
Es decir, el Gobierno está obligado, específicamente, a respetar el derecho de reunión y a hacer que los demás respeten a quien lo ejerce, y a sancionar e impedir que otros grupos pretendan coartar o aplastar el ejercicio de ese derecho por algunos ciudadanos.
El Partido Nacional de la provincia de Concepción acordó celebrar esta reunión, invitando a ella a las fuerzas opositoras, y dio el aviso correspondiente a la Intendencia con la debida antelación.
En los días siguientes, todos pudimos conocer las publicaciones que hizo al efecto el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, sosteniendo y declarando que no iba a aceptar que las fuerzas opositoras celebraran su reunión ni desfilaran por las calles de Concepción. El Intendente, que seguramente pretende ser un funcionario acucioso, manifestó, sin embargo, en la Comisión, que no había tenido conocimiento alguno de esa declaración del MIR.
El Partido Socialista, por su parte, hizo también públicos llamados, por radio y por prensa, a las bases de la Unidad Popular, para que se reunieran el mismo día 30 en Concepción, a fin de que impidieran la reunión opositora y para que defendieran su revolución y su Gobierno. Estas declaraciones del Partido Socialista el Intendente sí manifestó haberlas conocido, pero no adoptó resolución alguna al respecto.
Cuando le preguntamos en la Comisión qué medida concreta, qué medida preventiva había adoptado o había ordenado frente a estos llamados públicos a realizar una concentración que pretendía, en primer lugar, como digo, impedir que otros ejercieran su derecho, y a realizarla con o sin autorización de la autoridad provincial, con o sin conocimiento oficial, el Intendente manifestó que no había adoptado resolución alguna al respecto, porque nadie le había solicitado el permiso respectivo y, en consecuencia, él no podía expresar su rechazo a ese permiso, como lo habría hecho.
Pero se sabe y de ello quedó constancia en la Comisión que hubo trenes especiales, dispuesto por Ferrocarriles del Estado, y micros especiales, contratados para trasladar gente de distintas partes al lugar de la concentración, y que dos o tres mil mineros de la zona del carbón fueron trasladados de esta manera. Son hechos públicos y notorios, hechos que, indudablemente, el Intendente tenía que conocer; pero él no adoptó medida alguna, porque nadie le había pedido autorización para efectuar una concentración. Entonces, ¿para qué se trasladaba a esta gente? ¿Para qué se trasladaba a dos o tres mil personas de la zona del carbón y a otras de distintas partes de la provincia?
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Del otro lado...
El señor ARNELLO.-
Carabineros lo dijo, señor Diputado. Me refiero al parte de Carabineros.
¿Para qué se trasladaba a esta gente? Para una concentración ordenada por el Partido Socialista, anunciada por radio y prensa, pero que el Intendente, según él, no había autorización y respecto de la cual no había autorizado y respecto de la cual Hay que observar que las personas que llegaron de esta manera a Concepción, que fueron trasladadas especialmente al efecto, llegaron con armas contundentes, que eran claramente visibles, al decir de Carabineros. Sin embargo, el Intendente no adoptó medida alguna al respecto, y él sostuvo en la Comisión que no lo había hecho, con el único objeto de impedir que pudieran resultar incidentes violentos. Y en otra parte el señor Intendente y valdría la pena que los señores Diputados así lo meditaran da, en seguida, como justificación, hechos que sucedieron después, para sus propias actuaciones, como vamos a ver en un instante. El Intendente, pues, frente a la reunión, ordena a Carabineros que no hagan nada, que la dejen llevar a efecto. Se realiza la reunión y, posteriormente a ella, se realizan desfiles por diversas calles de Concepción, sin que la fuerza pública actúe de manera alguna; desfiles con una violencia y con un afán de amedrentamiento de la población tan notorios, como que se suceden hechos en distintas partes, que revelan ese afán: asalto intentado en contra de la sede del Partido Nacional, que significó la destrucción de una serie de vidrios de las ventanas del edificio contiguo...
El señor ROBLES.-
¡Se equivocó Patria y Libertad!
El señor ARNELLO.-
...apedreamiento de casas y de ventanas de departamentos por las calles donde desfilaban los manifestantes, por el simple hecho de que las personas que ahí vivían expresaban de alguna manera su opinión...
El señor CANTERO.-
¿De qué manera?
El señor ARNELLO.-
... opinión que el propio Intendente no había dejado que se manifestara clara y ordenadamente en la concentración que él había impedido...
El señor CANTERO.-
¿De qué manera la expresaban?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Cantero!
¡Señor Robles!
El señor ARNELLO.-
¡De una manera muy simple, algo que a Sus Señorías les produce escalofríos: golpeando cacerolas!
Risas.
El señor ARNELLO.-
Con posterioridad, se produce por estos mismos elementos marxistas agresión a la fuerza pública...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl.-
¡Señor Robles!
El señor ARNELLO.-
... de diversas maneras...
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
¿Y los disparos con armas de fuego?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Espinoza!
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor ARNELLO.-
... agresión a la fuerza pública, agresión a la fuerza pública que consta fehacientemente a la Cámara y que consta en la Comisión por declaración de Carabineros, primero, con piedras y otros elementos y, posteriormente, frente a la sede del Partido Socialista, con balas y con bombas que destruyeron una ventanilla de un furgón de Carabineros y que producen la muerte del cabo Aroca y heridas graves a otros dos funcionarios de Carabineros.
El señor PALESTRO.-
¡No está comprobado eso!
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Palastro!
El señor ARNELLO.-
Estas afirmaciones...
El señor PALESTRO.-
¡Hay un sumario!
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Llamo al orden al señor Palestro!
El señor ARNELLO.-
Si el Diputado señor Palestro hubiera ido a la Comisión, habría podido comprobar cómo el Mayor de Carabineros señor Valenzuela reiteró ante la Comisión sus declaraciones.
El señor PALESTRO.-
¡Es secreto del sumario!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría.
El señor ARNELLO.-
Toda esta situación la provocaron los militantes de la Unidad Popular; toda esta violencia la realizaron los militantes de los partidos de la Unidad Popular.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor PALESTRO.-
¡Y Patria y Libertad!
El señor ARNELLO.-
Y el propio Intendente de la Provincia, que representa al Gobierno de la Unidad Popular en ella...
El señor PALESTRO.-
¡No va a representar al Partido Nacional!
El señor ARNELLO.-
...pretende justificar la negativa a admitir el ejercicio del derecho constitucional de reunión a los opositores, basándose en la violencia que crearon posteriormente a esa concentración, no autorizada, según él, elementos de los propios partidos que él mismo está representando como autoridad de Gobierno en esa provincia.
Es decir, ya aquí vemos la culminación de un proceso de cinismo tan abismante...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor ARNELLO.-
...que significa que una persona...
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría!
El señor ARNELLO.-
...que está representando a un Gobierno marxista pretenda justificar en la violencia de los partidarios y militantes de su partido el negar a los opositores el ejercicio de un derecho constitucional.
Esto sólo es un hecho de tal gravedad que verdaderamente no puede admitirse el dejar sin sanción a quien es responsable directo de haber tomado esa determinación en la provincia de Concepción.
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
¡No tiene ningún derecho...!
El señor ARNELLO.-
No sólo se ha coartado a la oposición el ejercicio de los derechos establecidos en la Constitución, sino que deliberadamente se ha pretendido faltar a la verdad y tergiversar la verdad. Se ha pretendido deliberadamente hacerlo cuando el propio Gobierno, representado por el Subsecretario del Interior en esta ocasión, da una versión oficial que es inexacta y que, además, es tendenciosa. Porque cualquier señor Diputado que lea la declaración oficial dada por el Subsecretario del Interior tendrá que comprobar que él induce a pensar y a sostener que el autor de los disparos que produjeron la muerte al cabo Aroca e hicieron a los otros dos carabineros era un militante según él del Partido Nacional, un señor de apellido Sanhueza.
Y tanto es así que, de inmediato, tomando pie en esa declaración del Subsecretario del Interior, todos los diarios, radios y canales de televisión adictos a la Unidad Popular siguieron el mismo camino, que implica verdaderamente, por varios motivos, una flagrante infamia.
Si ustedes ven el diario La Nación del viernes 1º de septiembre, pueden observar cómo colocan en un gran titular: Provocador derechista disparó en Concepción. Se llama Fernando Aníbal Sanhueza Valdés...
El señor PALESTRO.-
Fue así.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
señor Palestra, llamo al orden a Su Señoría.Diputado
El señor ARNELLO.-
...y de aquí, continúan los titulares: Justicia Militar inicia las investigaciones...
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Momberg.
El señor ARNELLO.-
Criminal campaña de prensa reaccionaria. Ministro del Interior permanece en la zona. No había armas en el local del Partido Socialista...
El señor PALESTRO.-
Porque es así...
El señor ROBLES.-
Porque es verdad.
El señor ARNELLO.-
Y precisamente Sus Señorías, al intentar en esta oportunidad continuar sosteniendo esa tesis, no hacen más que confirmar el afán premeditado de tergiversar la verdad, de continuar encubriendo a los autores del homicidio del cabo Aroca, y de continuar incitando en Chile, en una forma insensata, a una reacción violenta cada vez mayor de los mismos sectores violentistas que provocaron estos hechos, en Concepción, y que cuentan con el amparo y protección de los funcionarios de Gobierno...
El señor PALESTRO.-
El Comando Rolando Matus; esos son los violentistas.
El señor ROBLES.-
¡Los nazis!
El señor ARNELLO.-
Estos hechos fueron tan claros, señor Presidente, como clara ha sido también la actitud de debilidad del Gobierno frente a los grupos violentistas marxistas y a sus actuaciones en Chile, y como ha sido de clara y determinada, también, la complicidad de muchos funcionarios de Gobierno con las actuaciones de estos mismos grupos, a lo largo de los casi dos años de este Gobierno.
Esta actitud...
El señor TEJEDA.-
¿Cuál?
El señor ARNELLO.-
...que es insensata se reitera constantemente. Y el Gobierno y sus personeros lo han hecho con relación al ejercicio de los derechos de los opositores no una, sino varias veces: aplican una actitud absolutamente discriminatoria en cuanto se refiere al ejercicio de los derechos por los partidos marxistas o por los partidos opositores; y donde unos se pueden reunir sin que los demás interfieran ni provoquen incidente alguno, no pueden, en cambio, hacerlo los opositores. ¿Por qué? Porque el Gobierno no es capaz de garantizar que sus propios partidarios permitan el ejercicio de tales derechos sin intentar actos de violencia, sin crear incidentes, sin producir el ataque a las personas que están participando en una reunión.
Estos hechos los hemos conocido más de una vez, y lo hemos visto, incluso, no hay para qué ir más allá, en el caso actual, en que se ha impedido aquí en Santiago, por resolución también del Intendente de esta provincia y del Gobierno marxista...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro! ¡Señor Robles!
El señor ARNELLO.-
...que la Oposición efectúe una concentración en el mismo lugar donde en dos oportunidades sucesivas la Unidad Popular pudo realizar sus concentraciones...
El país sabe quien miente, señor Salvo...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Palestro!
¡Señor Robles!
El señor ARNELLO.-
...el país sabe quien miente, y ya tienen calidad de mentirosos oficiales los personeros del Gobierno...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor ARNELLO.-
En ese lugar se han realizado dos concentraciones sucesivas de la Unidad Popular...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Tejeda!
El señor ARNELLO.-
...y no puede hacerlo la Oposición. En cambio, pretenden tergiversar el ejercicio de un derecho desvirtuándolo, para transformar en una mascarada algo que es claro y preciso y algo a que tenemos perfecto derecho.
El Gobierno no respeta la ley...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor ¡Salvo!
El señor ARNELLO.-
...ni en el caso de Concepción.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Presidente).-
¡Señor Robles!
¡Señor Agurto!
El señor ARNELLO.-
...ni en muchos otros, ni la hace respetar. No mantiene el orden público ni la paz social y, por el contrario, pretende aplastar y amedrentar a la población; destruir el espíritu de protesta de los ciudadanos...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría!
El señor ARNELLO.-
...frente a los desaciertos que comete; destruir el espíritu de defensa de la libertad, de los derechos y de la democracia...
El señor PALESTRO.-
La masacre de Frutillar.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría.
El señor ARNELLO.-
Hemos pedido sostener una reunión en una forma pública y democrática.- ...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Palestro, amonesto a Su Señoría.
El señor ARNELLO.-
...en Concepción y en todas las provincias de Chile...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro!
El señor ARNELLO.-
Es un derecho que tienen los opositores a manifestar sus protestas, a ejercer las garantías que la Constitución les otorga...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor ARNELLO.-
¿Qué quiere el Gobierno? ¿Acaso quiere que los chilenos, con los que les impiden este derecho de reunión, usen otros métodos? ¿Quieren que los chilenos...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría.
El señor ARNELLO.-
...paralicen al país para demostrar su protesta por la incapacidad, por el sectarismo, por la prepotencia?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría.
El señor ARNELLO.-
¿Quieren que los chilenos demuestren, tal como ellos lo han hecho...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor ARNELLO.-
...que no tienen temor de defender la libertad y la democracia?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro, amonesto a Su Señoría!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles, censuro a Su Señoría!
El señor ARNELLO.-
Y es lo que pretenden...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor ARNELLO.-
...porque, como ya no son capaces de continuar...
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría.
El señor ARNELLO.-
...en el ejercicio de sus derechos, están actuando fuera de la ley,...
El señor ROBLES.-
¡Frutillar!
El señor ARNELLO.-
...en contra de la ley, saliéndose de la ley para imponer su tiranía...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro, amonesto a Su Señoría!
El señor ARNELLO.-
Pero esto no lo van a conseguir, y estaremos, una y otra vez, defendiendo el ejercicio de nuestros derechos y sancionado a los funcionarios del Gobierno que los conculquen.
La responsabilidad de garantizar el orden público la tiene el Gobierno. Si el Intendente de una provincia no es capaz de hacer frente a los propios militantes de sus partidos, quiere decir que son éstos los que están conduciendo a Chile al clima de anarquía, de...
El señor ROBLES.-
¡Frutillar!
El señor ARNELLO.-
...desastre y de caos, que está destruyendo el interés nacional y afectando la seguridad de Chile.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Frei, puede continuar Su Señoría.
El señor FREI (don Arturo).-
¿Cuántos minutos me quedan?
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Le restan 50 minutos.
El señor FREI (don Arturo).-
Le he concedido una interrupción al señor Jaque.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de la interrupción el Diputado señor Jaque.
El señor JAQUE.-
Señor Presidente,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro! ¡Señor Carvajal! ¡Señor Robles!
El señor JAQUE.-
Señor Presidente, nos corresponde explicar la posición de...
El señor PALESTRO.-
¡La democracia de Hitler es la que quieren ustedes!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor JAQUE.-
...los Diputados del Partido de Izquierda Radical...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¿Me permite, señor Diputado?
Se suspende la sesión por 2 minutos.
Se suspendió la sesión a las 18 horas 58 minutos.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señores Diputados se reanuda la sesión.
Puede continuar el Diputado señor Jaque.
El señor JAQUE.-
Espero poder hacerlo ahora, señor Presidente.
Intervengo, señor Presidente, para explicar la posición de los Diputados del Partido de Izquierda Radical...
El señor SALVO.-
¡Muy difícil!
El señor JAQUE.-
...frente a esta acusación, que ha sido deducida por 10 señores Diputados del Partido Demócrata Cristiano en contra del señor Intendente de Concepción, don Vladimir Chávez Rodríguez, quien ha infringido, según los acusadores, el artículo 10 Nº 4 de nuestra Carta Fundamental.
Es natural, señores Diputados, que una acusación proceda cuando concurren hechos graves; cuando altos personeros de Gobierno, funcionarios públicos, infringen la Constitución Política del Estado, infringen la ley o cometen delitos, ya sea por acción o por omisión, que, desde el punto de vista político, naturalmente, son condenables y cuyas causales están taxativamente señaladas en el artículo 39 de nuestra Constitución Política.
A nosotros, no nos cabe duda alguna de que los hechos que motivan esta acusación son de una extraordinaria gravedad, ya que el señor Intendente de Concepción, una autoridad provincial, ha querido constituirse en árbitro, en dispensador de un derecho que establece nuestra Carta Fundamental y que es un derecho esencial en toda organización democrática, particularmente en la nuestra. Y, por otra parte, al permitir el señor Intendente y esto no puede negarlo nadie al consentir otra marcha en ese mismo día, en otra concentración, por parte de los partidarios de la Unidad Popular, está demostrando, sin duda, en su desempeño funcionario, una conducta arbitraria, discriminatoria y dubitativa realmente incalificable.
De la acusación se deduce un hecho categórico: el señor Intendente de Concepción prohibió una marcha el día 30 de agosto, como aquí se ha señalado...
El señor TEJEDA.-
Por determinadas calles.
El señor JAQUE.-
¿Cuáles son los fundamentos que ha tenido el señor Intendente para prohibir esta marcha? Ya lo ha señalado el señor Diputado informante y lo han hecho presente otros colegas, que me han precedido en el uso de la palabra: algunas razones de carácter general, muy ambiguas, confusas y carentes de todo fundamento, como el clima de violencia que habría habido en Valparaíso, en Frutillar, en Santiago. Pero nada dice que en esas condiciones de violencia se realizaron otras marchas y que fueron autorizadas por los Intendentes y Gobernadores, según el caso, en Valparaíso, en Rancagua, etc. Es decir, solamente en Concepción no se podía hacer uso de este derecho fundamental. Y nada dice el señor Intendente de la acción de los ultraizquierdistas, que se han tomado las calles de Concepción, que han irrumpido en acciones violentas, que han producido toda clase de provocaciones y que han sido condenados, incluso, por algunos de los propios partidos de la Unidad Popular. Nada dice de ese clima de violencia que se realiza en Concepción...
El señor TEJEDA.-
No está acusado de eso.
El señor JAQUE.-
Luego, al final de su declaración, expresa textualmente: El Gobierno ha resuelto, en resguardo de la seguridad, el orden y la tranquilidad de la ciudadanía, y en virtud de sus atribuciones constitucionales, denegar la autorización para realizar la marcha y concentración solicitada por el Partido Nacional.
Realmente, señor Presidente, resulta un tanto pintoresca esta declaración, porque, paralelamente al mismo acto, el señor Intendente, en una actitud que todos calificamos de discriminatoria, odiosa y sectaria, autorizó la concentración de partidos y grupos de la Unidad Popular, como también se ha señalado esta tarde. Y esta fue la marcha que degeneró en una marcha ilegal...
El señor RIQUELME.-
No tiene idea.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señor Riquelme, ruego a Su Señoría no interrumpir.
El señor JAQUE.-
...y que luego culminó con la muerte de un carabinero, hecho que, sin duda, ha conmovido a la opinión pública del país.
El señor RIQUELME.-
¡Eso es una falsedad!
El señor JAQUE.-
Yo pregunto, señor Presidente: ¿dónde está en este caso, la persuasión, de que tanto ha hecho gala el Gobierno en circunstancias de que, a vista y paciencia...
El señor ACEVEDO.-
¿Dónde está la seriedad de su discurso?
El señor JAQUE.-
...del señor Intendenta, ese día se reunieron...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Carvajal, llamo al orden a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
...grandes grupos en las plazas públicas de la ciudad de Concepción?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor JAQUE.-
Personalmente, yo fui testigo de que algunas de esta reuniones se realizaron, por ejemplo, en la plaza España, frente a la estación...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Acevedo!
El señor JAQUE.-
A tempranas horas del día, a las tres o cuatro de la tarde, empezaron a reunirse grupos de personas, que llevaban bastones y otros elemento punzantes y cortantes, y todo lo cual...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Carvajal
El señor JAQUE.-
...consta en el parte de Carabineros.
El señor FUENTES, don César Raúl
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor JAQUE.-
Señor Presidente, no pueden eludir responsabilidades quienes están con esta actitud dubitativa, que, por una parte, autorizan una concentración...
El señor TEJEDA.-
Es suya la responsabilidad.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Tejeda, llamo al orden a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
...y por otra, deniegan o abren las puertas, digo mejor, abren las puertas para que otros militantes...
El señor RIQUELME.-
¡Eso es una falsedad!
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Riquelme, amonesto a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
... realicen una concentración, que degeneró en ilegal.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor RIQUELME.-
¡No tiene idea!
El señor ROBLES.-
No sabe lo que está diciendo.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).
¡Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
A nosotros no nos cabe duda...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor JAQUE.-
...de que el señor Intendente infringió el artículo 10, Nº 4, de la Constitución Política del Estado al prohibir la marcha programada por los partidos de la Oposición.
Hablan vanos señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Acevedo! ¡Señor Tejeda, llamo al orden a Su Señoría! ¡Señor Carvajal, señor Palestro, llamo al orden a Sus Señorías!
El señor JAQUE.-
Es efectivo que existen algunos decretos que reglamentan...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor JAQUE.-
...el derecho de reunión. El decreto Nº 859, del año 1927, y el decreto Nº 2.868, del año 1936. Pero, hay que tener bien en claro, señor Presidente, que estos decretos reglamentan solamente el ejercicio del derecho de reunión.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles!
El señor JAQUE.-
En ninguna parte autorizan para coartar el derecho de reunión, para suspenderlo o restringirlo; ya que con cualquiera otra interpretación que se diera en sentido contrario, estaríamos colocándonos...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro! ¡Señor Silva!
El señor PALESTRO.-
Eso que es abogado.
El señor JAQUE.-
...en una situación divergente de lo que establece el artículo 44, Nº 13, de la Constitución Política del Estado.
Fuera de los casos prescritos, sólo en virtud de una ley se podrá suspender o restringir el derecho de reunión.
El señor TEJEDA.-
Si lee tranquilamente la Constitución...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor JAQUE.-
En seguida, Sus Señorías van a tener dos horas para explicar su posición.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Robles! ¡Señor Palestro!
El señor JAQUE.-
Por otra parte, me parece extraordinariamente grave esta conducta ilegal de autorizar una marcha...
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Carvajal!
El señor JAQUE.-
...a la Unidad Popular, hecho que ha querido negar el señor Intendente.
Yo me voy a limitar solamente, en esta materia, a leer la parte del informe de la Comisión, que en su página 7 establece: Frente a otras preguntas relacionadas con hechos que, en concepto del declarante es decir, del señor Intendente no guardaban atinencia con la causal de acusación, el señor Intendente se limitó a invitar a la Comisión a imponerse directamente de las fuentes de información, como los partes de Carabineros, y a requerir copias de los mismos a quien correspondiera.
Pues bien, el señor Intendente nos invita a que nos remitamos a los partes de Carabineros. Y qué dice el radiograma Nº 2.384 del mismo 30 de agosto que envió la Prefectura de Carabineros a diversas reparticiones, especialmente a la Dirección General de Carabineros, al Intendente de la provincia, al jefe de las zonas de emergencia, etcétera. Aquí se establece claramente que:
Ayer, a 18.30 horas, grupos simpatizantes Gobierno concentráronse Plaza Independencia Concepción autorizados verbalmente Intendente provincia en número más o menos 4.000 personas. De éstas 2.000 obreros mineros procedentes de Lota y Coronel.
¡Qué reunión más espontánea, señor Presidente, ésta, la de los mineros de Lota y Coronel, que fueron llevados en trenes y microbuses! ¡Acaso el Intendente no es Presidente de la Junta Reguladora Provincial del Tránsito y, en tal carácter, no tiene facultades para prohibir la circulación de vehículos con estos objetivos, que estaban infringiendo abiertamente la ley?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
Por otra parte...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
...el Intendente...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
...tampoco actuó en presencia de una concentración que degeneró en ilegal.
Un señor DIPUTADO.-
¿Quién organizó a los estudiantes en las calles de Santiago?
El señor JAQUE.-
Se ha remitido el decreto Nº 2.868 sobre reuniones públicas. Este decreto establece claramente que si las reuniones...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Acevedo, llamo al orden a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
...aun en locales interiores...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro, llamo al orden al señor Diputado!
¡Señor Hugo Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
...si degeneran en ilegales, serán disueltas por los agentes de la autoridad y detenidos los culpables de delito. Se considerará que las reuniones degeneran en ilegales si se verifican con armas. Cuando un grupo numeroso de concurrentes lleve palos...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Acevedo, llamo al orden a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
...bastones u otros utensilios de naturaleza semejante, se considerará que la reunión es armada. En tal caso, los agentes de los autoridad ordenarán a los portadores entregar esos utensilios, y si se niegan o se producen situaciones de hecho, la reunión será disuelta.
Nada hizo el señor Intendente, en presencia de la concentración que él autorizó verbalmente y que degeneró en ilegal y dio origen a los hechos luctuoso que todo el país ha debido lamentar, con motivo de la muerte de un carabinero.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Carvajal, llamo al orden a Su Señoría!
El señor JAQUE.-
Señor Presidente, es realmente deplorable este accidente. ¡Y lo que les duele a los parlamentarios del frente es que se haya tenido que colocar a Carabineros en una situación desdorosa y obligados a enfrentar la violencia, que fue originada, precisamente, en la casa del propio Intendente de la provincia de Concepción.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Solís, señor Robles, señor Carvajal! Llamo al orden a Sus Señorías!
El señor JAQUE.
Olvidan también los parlamentarios de enfrente el solemne compromiso que contrajeron con el pueblo de Chile.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Acevedo!
El señor JAQUE.-
Dijeron que el Gobierno Popular garantizará el ejercicio de los derechos democráticos y respetará los derechos individuales y sociales de todo el pueblo. La libertad de conciencia, de palabra, de prensa y de reunión... Esto es lo que no se está cumpliendo ni se está respetando.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Señores Diputados, ruego a Sus Señorías guardar silencio.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría.
Puede continuar el señor Jaque.
El señor JAQUE.-
Señor Presidente...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Señor Palestro, ruego a Su Señoría guardar silencio.
El señor JAQUE.-
Señor Presidente, los parlamentarios de estos bancos vamos a votar favorablemente esta acusación. Lo hacemos convencidos de que, en el hecho, se ha violado el artículo 10, número 4, de la Constitución Política del Estado y de que se ha olvidado...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría.
El señor JAQUE.-
...el solemne compromiso contraído con el pueblo de Chile en el programa de la Unidad Popular.
Nada más.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Puede continuar con el uso de la palabra el señor Freí.
El señor FREI (don Arturo).-
Pero haga callar al señor Palestro.
Concedo una interrupción al señor Ruiz-Esquide.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra el señor Ruiz-Esquide, don Mariano.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Acevedo!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Palestro!
Tiene la palabra el señor Ruiz-Esquide.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Señor Presidente, sólo me quiero referir en forma muy breve a algunos puntos que aquí se han señalado, enfatizar en ellos y, sobre todo, tratar de dar la visión dentro de la cual la Democracia Cristiana, a través de sus parlamentarios, ha creído conveniente presentar esta acusación constitucional contra el señor Intendente de Concepción.
Pese al informe de la Comisión, quienes estuvimos en ella y conocíamos fundamentalmente lo sucedido en Concepción durante esos días y el clima imperante en la provincia desde hace bastante tiempo, como, asimismo, algunas otras actitudes del señor Intendente, tenemos elementos de juicio suficientes para formarnos un cuadro general, en el cual cabe la obligación de acusar al señor Chávez Rodríguez de no hacer respetar la ley en forma equitativa, que, a nuestro juicio, es la base esencial de la autoridad moral de todo gobierno.
Dentro de eso, hay cuatro hechos que nos parecen claros, más allá de cualquier otra discusión que pudiera hacerse en razón de los testimonios que se presentan.
Esos hechos, sobre los cuales no tenemos duda moral alguna, son los siguientes: en primer término, el señor Intendente, sin razones suficientes, no autorizó la concentración solicitada para el día 30 de agosto.
En segundo lugar, el señor Intendente, después de que había rechazado arbitrariamente esa marcha y no teniendo, a nuestro juicio, facultad para ello, ni habiendo una razón válida, no recogió el elemental buen juicio que se le estaba sugiriendo por los propios dirigentes de la Oposición, porque habiendo el señor Intendente rechazado la reunión que aquélla iba a realizar, rechazó arbitrariamente la proposición de emitir, incluso junto con los parlamentarios y dirigentes de la Oposición, un manifiesto para tranquilizar a la ciudadanía, en el cual él se comprometía a asegurar que no existiría una marcha de la Unidad Popular al día siguiente, tal como se había anunciado por los partidos de la Unidad Popular. El señor Intendente no aceptó, según testimonios de los allí presentes, porque consideró que debía consultar palabras textuales a los dirigentes de la Unidad Popular, lo que, naturalmente, deja bastante desmedrada la autoridad de este funcionario, por el hecho de que, dentro del esquema del Gobierno, se desea implantar, en cierta forma, un Gobierno colegiado, en el cual el representante del Ejecutivo, a la luz de las propias expresiones del Presidente de la República o de sus personeros, es un compañero más entre los dirigentes de los partidos de Gobierno.
En tercer lugar, nos parece clara, a la luz del testimonio dado por Carabineros y de los hechos que eran del conocimiento público en Concepción, la autorización verbal dada por el Intendente para que la marcha se realizara. Hay, para ello, dos testimonios.
El señor TEJEDA.-
No son convincentes.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Si el señor Tejeda desea una interrupción, se la concedo con mucho agrado, pero con cargo a su tiempo.
El señor TEJEDA.-
Le decía que no son convincentes.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
No se trata de convencer a Su Señoría, porque, de ninguna manera, lo voy a conseguir.
Si Su Señoría desea una interrupción, se la concedo con cargo a su tiempo. ¿La desea o no?
El señor TEJEDA.-
Con cargo al tiempo suyo...
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
A Su Señoría le conozco muchas virtudes, pero aún no la que revelan sus palabras.
A nuestro juicio, hay dos testimonios que prueban que el señor Intendente autorizó esta marcha. El primero, un radiograma de la Prefectura de Carabineros de Concepción enviado a la Dirección General, en que se decía que esa marcha fue autorizada verbalmente. Ni la Cámara ni los señores Diputados tienen por qué dudar gratuitamente de un organismo como el Cuerpo de Carabineros, que no tenía ninguna razón ni pudo tenerla después, y mucho menos podía tenerla en ese instante, por cuanto estaba enviando un radiograma, que, en el fondo, era una película de lo que pasaba, para cambiar los términos de una situación, según la cual el señor Intendente aparecía autorizando la marcha. Sería muy grave suponer que el Cuerpo de Carabineros, bajo la firma del señor Frías, Coronel de Carabineros de Concepción, pudiera estar tergiversando las palabras del señor Intendente.
Segundo hecho: nadie puede sostener que es un error. En efecto, el propio Mayor Valenzuela ha manifestado que reconoce lo dicho en la comunicación, y el Cuerpo de Carabineros, al ser requerido, ha expresado que lo que se había enviado corresponde a la verdad.
Tercer hecho: el propio señor Intendente manifestó el día viernes de la semana pasada, en el Canal 13 de televisión la Cámara, si lo desea, puede pedir los boletines correspondientes al programa de noticias de ese canal al ser interrogado, que había autorizado verbalmente esta marcha.
El señor BUZETA.-
Consentido.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Hubo claro conocimiento, según toda la gente, porque es consenso universal y lo pudieron apreciar todos los que estaban en Concepción, que la marcha se realizaba. Así lo demuestran los testimonios dados en la Comisión por el DiputadoMosquera, rechazados a gritos por los Diputados del Partido Comunista; pero, en ningún caso, se ha probado que no fuera así: que era claro que esta marcha se efectuaba al día siguiente.
Y tan claro era, que en la propia Intendencia de Concepción hubo una reunión de los dirigentes de la Empresa de Ferrocarriles del Estado, para ver el número de carros que se pondrían a disposición de los mineros. Si hubiera habido disposición real de la autoridad para evitar esta marcha, le bastaba con no entregar los carros o disponer que Carabineros no dejera pasar estos carros de ferrocarriles desde el otro lado del río.
Lo que es claro es que aquí hubo una manera de medir los hechos, los que, a juicio de los Diputados de Gobierno, eran graves y aconsejaban la suspensión de la marcha de la Oposición. Pero la valoración de esos hechos no era igual para la concentración que iba a realizar la Unidad Popular.
¿Cuál es el problema de fondo aquí?:
1º Defendemos el derecho de todo partido democrático de Oposición y de Gobierno cualquiera que exista en Chile de que se pueda reunir, sin entregarle a nadie, más allá de la ley, a ninguna autoridad en Chile, de este Gobierno ni de cualquiera que viniere, la interpretación de dónde, cuándo y cómo debe entregarse esa ley al derecho de los chilenos;
2° No autorizamos que nadie pueda decir, en nombre de ningún partido político, que el uso de la ley, en un instante, en los hechos, pueda ser discriminatorio.
Creemos que en lo sucedido en Concepción, como en lo ocurrido hace dos meses en la misma provincia, ha habido uso discriminatorio de la ley por la misma persona,...
El señor AMUNATEGUI.-
Abuso de la ley.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
...por cuanto se valora en forma diferente, con un metro para unos, y con otro metro para otros, los hechos que condicionan el derecho de esa ley a los partidos que solicitan su uso.
Por consiguiente, ésta no es una acusación en torno de una persona. Se trata de defender algo mucho más trascendental: el uso equitativo de la ley; porque, de otra manera, señores Diputados de la Unidad Popular, el Gobierno no tendría autoridad moral para enfrentar a otros chilenos que, amparándose en el uso discriminatorio que de la ley hacen el Gobierno y funcionarios, diría yo, de mandos medios del Gobierno y, por desgracia, a veces, de mandos muy altos, otros chilenos, de mentas tan alocadas como algunos compañeros de ruta del Gobierno, como es el caso del MIR, se puedan escudar en tal uso para realizar aventuras extrademocráticas, las que rechazamos vengan de donde vinieren, favorezcan a quien favorecieren, porque sólo en el respeto irrestricto de la ley, en la oposición democrática y en el ejercicio democrático del Gobierno, los chilenos podrán sobrepasar el difícil momento de violencia que se ve hoy en Chile.
El señor CANTERO.-
¡Pero usted no condena...!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Si los señores Diputados de Gobierno, especialmente el señor Cantero, me escuchan,...
El señor CANTERO.-
¡Nunca han condenado....!
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Cantero, llamo al orden a Su Señoría!
¡Señor Robles!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
...entenderán que la posición del Partido Demócrata Cristiano es tajante.
Hablan varios señores Diputados a la, vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor ROBLES.-
¡La masacre de El Salvador!
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
Puede continuar el señor Mariano Ruiz-Esquide.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Señor Presidente, en verdad todos hemos tratado de hacer un esfuerzo por entender lo que está sucediendo.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Las interrupciones a grito pelado del señor Robles, sin ningún argumento, no conducen en absoluto a entendernos. El tiene dos horas para hablar y será muy grato escuchar sus argumentos. Pero la demostración que está dando en este instante no conduce a clarificar el debate.
El señor ROBLES.-
¡Los obreros de El Salvador!
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Robles!
El señor ROBLES.-
¡El Salvador!
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor AMUNATEGUI.-
¡Hasta cuándo!
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Puede continuar el señor Ruiz-Esquide, don Mariano.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Señor Presidente, desafortunadamente, el señor Robles insiste en gritar en torno de algunos hechos pasados que no tengo ningún inconveniente en discutir. Pero, desgraciadamente, si él quiere hacer un análisis serio de esos lamentables sucesos, se va a tener que encontrar con que Diputados de sus bancos y de bancos amigos demostraron una irresponsabilidad tal, que fueron, a mi juicio, causantes en gran medida de lo que sucedió. En estos bancos siempre hemos tenido la hombría de no mencionar aquí los nombres de quienes hoy no están en esta Sala y que no fueron capaces de actuar con hombría suficiente para no haber lanzado a los trabajadores de El Salvador a la muerte en un momento determinado.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Ruego a los señores Diputados evitar los diálogos!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Señor Presidente, éste es el sentido con el cual hemos presentado la acusación. Al presentarla, estamos justamente usando de una atribución democrática, de una manera de hacer oposición, para decirle al Gobierno que ha actuado fuera de lo que nos parece el recto uso de la ley. Y en la medida en que en este país se usen los instrumentos democráticos para hacer oposición, en esa misma medida estamos resguardando que se mantenga la democracia en Chile, porque estamos dando salida a la justa indignación de sectores que podrán ser muy vilipendiados por los partidos de Gobierno, pero que también son chilenos y que tienen derecho a expresar su indignación. Y que cuando se hacen estas cosas y se presentan de esta manera...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
...se está tratando....
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
...de posibilitar una manera, una forma que permita que la democracia sea el único sistema en el cual se puedan discutir los problemas en Chile.
Y ése es el llamado que hoy hacemos con absoluta serenidad, con absoluta responsabilidad. El Gobierno debe comprender que si hay fascistas fuera del Gobierno y los hay en Chile...
El señor ROBLES.-
¡Allí están!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
...la Democracia Cristiana jamás aceptará a esos hombres que, a nuestro juicio, están engañados, equivocados, y están poniendo en peligro la estabilidad institucional chilena. Para poder terminar con ellos y poder encauzarlos en el recto uso de la ley, es indispensable que el Gobierno comprenda y los partidos comprendan, y fundamentalmente el Partido Comunista,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
...que ellos han cometido hechos que no son ajustados al recto uso de la ley; y que si ellos mismos dan pábulo a esas actuaciones y se aprovechan de es abuso para justificar los propios, es responsabilidad del Gobierno. Porque todo Gobierno, señores Diputados, no sólo éste, tiene más que nadie, mucho más que la Oposición, métodos para convencer al país de una determinada cosa y para encauzarlo por el camino de la cordura o desviarlo por el camino de la irracionalidad. Eso es lo que hoy les decimos y eso es lo que yo les pido a los Diputados: creemos un clima en el que podamos entendernos y no vengamos aquí con gritos destemplados que a nada conducen, que nada aportan y que demuestran sólo una ceguera infinita en la cual están ocultando sus errores, o estén demostrando una incapacidad para ser dirigentes en un momento como el que está viviendo Chile hoy.
El señor PALESTRO.-
¡Aplausos en la Sala!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Yo no me había referido al señor Palestro, porque él aún no me había interrumpido en la forma en que normalmente lo hace.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Ruego evitar los diálogos.
El señor PALESTRO.-
¡Aplausos en la sala!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Señor Presidente, el señor Palestro es otro que desgraciadamente no entiende qué pasa en el país y cree que aquí se puede seguir con una juerga como a la que él está acostumbrado.
El señor PALESTRO.-
¡Por Dios!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
No soy un monje, pero soy un hombre responsable y no irresponsable como usted, que viene todos los días a demostrar aquí que no sabe nada de lo que pasa.
El señor PALESTRO.-
¡Acuérdese de su Gobierno: irresponsable; masacrador!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Señor Presidente, este es el sentido de lo que estamos planteando.
Yo comprendo que en Concepción ha habido un clima, en el último tiempo, bastante diferente al del resto del país. Desde hace algún tiempo...
Hablan vanos señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Momberg, llamo al orden a Su Señoría!
El señor MOMBERG.-
¡El carabinero que se cayó de espalda!
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Momberg! ¡Señor Scarella, llamo al orden a Su Señoría!
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
...hubo actitudes de los partidos de la Unidad Popular que, a mi juicio, significaron crear un clima de enervamiento innecesario. La tesis sostenida por los documentos de Concepción, no suscritos por el Partido Comunista en primera instancia, en la cual se sostenía a nuestro juicio en forma arbitraria e inconveniente para el país que sólo determinados partidos de Gobierno podían utilizar la calle para expresar su pensamiento, es algo que enerva al país, porque es claramente una forma arbitraria de demostrar que los chilenos pueden, cuando están en el poder, tener todos los derechos; y, cuando están en la oposición no pueden tenerlos.
El Partido Comunista, que se había restado a ese clima, creo que por las últimas actitudes de ese Intendente, por las declaraciones de sus dirigentes y, sobre todo, por lo sucedido con la preparación de la última marcha de la Unidad Popular, por desgracia ha cedido a la estrategia planteada desde hace por lo menos 5 ó 6 meses por los otros partidos de la Unidad Popular, a través de lo que todo el país conoce como los documentos de Concepción...
El señor ANDRADE.-
Gracias, por la lisonja.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Yo creo que nosotros, al presentar esta acusación constitucional, estamos resguardando el derecho inalienable de todos los chilenos de que la ley les sea aplicada a todos por igual, para que quede claramente demostrado que no se puede abusar de la ley sin estar sometido al juicio que la propia Constitución prescribe. Y creemos, señores Diputados, que lo hacemos justamente para resguardar y hacer válidos los instrumentos que la democracia tiene para defenderse, porque, si no se hace uso de esos instrumentos, se empieza a desacreditar el propio sistema democrático y se da alas a aquellos que no desean el régimen; y, precisamente, tratamos de evitar que empiecen a tomar cuerpo en Chile esas actitudes, vengan de donde vinieren.
Por eso, señor Presidente, aquí no hay, como se dijo en la Comisión, o como lo he escuchado en los gritos de los señores Diputados del frente, el ánimo de tratar de producir una maniobra política o de tratar de conseguir determinada actuación o una mejoría en las actuaciones nuestras frente al electorado chileno...
El señor TEJEDA.-
Se conoce.
El señor RUIZ-ESQUIDE (don Mariano).-
Si así lo entienden los señores Diputados, es lamentable. La Democracia Cristiana ha demostrado suficiente autoridad moral y madurez política para no tener que estar dependiendo de estos artilugios para que el país la entienda. Y cuando el pueblo no ha entendido nuestra manera de pensar, hemos perdido las elecciones, hemos perdido el gobierno, y lo hemos entregado a quien democráticamente lo ganara.
Hemos demostrado tener una vocación claramente democrática, pero también decimos que, junto con nuestra vocación democrática, tenemos una vocación libertaria, que significa el no permitir que por ningún conducto ninguna autoridad en Chile, sea del color que fuere, tenga el cargo que tuviere, abuse del poder para dar a unos chilenos un trato y a otros chilenos otro trato.
Ese es el sentido en que la Democracia Cristiana ha presentado esta acusación. Si los partidos de Gobierno no lo entienden así, quiere decir que están ciegos a lo que está pasando en Chile, y será de ellos la responsabilidad si en un instante, por desgracia, llegare a suceder que las pasiones en el país están de tal manera desatadas, que ya no es posible controlarlas. Y entonces no vengamos a quejarnos todos de algo que pudiéramos haber evitado a tiempo. Pero, para eso: el uso recto de la ley, el trato igualitario a los chilenos y el ejercicio, precisamente, de los instrumentos que la propia Constitución de un país que tiene una democracia en vigencia nos entrega y nos permite actuar.
Nada más, señor Presidente.
Varios señores DIPUTADOS.-
¡Muy bien!
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Ofrezco la palabra a un señor Diputado que impugne la acusación.
El señor AGURTO.-
Pido la palabra.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Agurto.
El señor AGURTO.-
Señor Presidente, el Partido Demócrata Cristiano ha presentado una acusación constitucional en contra del Intendente de la provincia de Concepción, compañero Vladimir Chávez Rodríguez. La acusación sería, según el propio libelo, por haber infringido las disposiciones constitucionales que regulan el derecho a reunión, a raíz de una petición para realizar una concentración y marcha del hambre, como fue denominada, en la ciudad de Concepción por los partidos políticos de Oposición.
La acusación misma cita textualmente los motivos o razones que tuvo el compañero Intendente para denegar temporalmente, la petición mencionada. Ellas fueron:
1. En consideración a los hechos ocurridos en Santiago, en donde grupos derechistas perpetraron vandálicos desmanes, llegando incluso a agredir en su residencia a dos Ministros de Estado;
2. Teniendo presente el asalto armado llevado a cabo en contra de campesinos en la localidad de Frutillar, que tuvo como consecuencia el homicidio de tres trabajadores agrícolas y el asesinato de un campesino en la vecina ciudad de Los Angeles;
3. En atención a los desórdenes promovidos en Valparaíso por fuerzas opositoras al Gobierno y que dio por resultado heridas y lesiones en las personas de dirigentes estudiantiles;
4. Considerando, en fin, todo el clima de agitación y violencia provocado por sectores que pretenden subvertir el orden público con afanes francamente sediciosos.
Estas fueron, señores Diputados, las principales razones o motivos que se tuvieron en vista, porque, ningún chileno medianamente informado, podría estar ignorante del clima de tensión y odiosidad que día a día se ha venido acentuando a lo largo del país, haciendo crisis y expresado en la pérdida de numerosas vidas de modestas personas de nuestro pueblo, ocurridas especialmente en estas últimas semanas.
Pero lo curioso es que en el texto mismo del libelo se deja constancia de que los hechos acontecidos en el resto del país serían hechos absolutamente ajenos a Concepción. Pareciera que para los acusadores Concepción fuera algo así como una isla, totalmente aparte de los problemas políticos y sociales que hoy sacuden la atención de todo Chile.
¿Quién puede desconocer que los cambios de estructura, económica fundamentalmente, que se están operando a través del proceso revolucionario impulsado por el Gobierno de la Unidad Popular, han herido, en lo más profundo, intereses de la burguesía y latifundistas de la nación, que, como es natural, no los aceptan pasivamente y buscan las formas arbitrarias y violentas para defendere? ¿Qué otra cosa es el asesinato de tres campesinos de la localidad de Frutillar y de la ciudad de Los Angeles?
Los grandes capitalistas y monopolistas de Chile, afectados en sus privilegios y bolsillos, han usado mil formas para oponerse al cambio y no han trepidado ni trepidarán en desatar la violencia y el enfrentamiento que los trabajadores y el pueblo no buscan y repudian.
Esa era la realidad, ese era el clima político y social que se vivía en Concepción. No obstante ello, el Intendente no tuvo inconveniente en autorizar la concentración del Partido Demócrata Cristiano, realizada el día 23 de agosto, porque se sabía que en ese acto no participarían elementos como el comando Rolando Matus y Patria y Libertad, respectivamente, que despertaban preocupaciones en otros sectores y fuerzas políticas por sus actitudes de provocación y caos. Esa concentración se realizó sin mayores problemas, a pesar de que los llamados que hizo la Democracia Cristiana fueron en un tono insolente y de odiosidad.
Veamos lo que dice este aviso que se publicó en los diarios de Concepción. Yo quisiera, señores Diputados, leer...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor AGURTO.-
Yo les ruego, señores Diputados, que tengan la bondad de oír. Nosotros no les hemos interrumpido.
Risas.
El señor AGURTO.-
Ese aviso que fue publicado en los diarios de Concepción dice lo siguiente: Protesta contra, las alzas.
Mañana gran marcha de los trabajadores de la Democracia Cristiana.
Plaza España a las 18,30 horas.
La, Unidad Popular traicionó al pueblo.
Protesta con la Democracia Cristiana.
Aprecien ustedes, señores Diputados, esta afirmación...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Tudela!
El señor AGURTO.-
...que se ha hecho en el aviso a que yo acabo de dar lectura: La Unidad Popular traicionó al pueblo. Vean ustedes la dosis de veneno que lleva implícito este aviso publicado en los diarios de Concepción.
¿Por qué usan métodos y armas descalificadas por el tiempo, por la madurez política de Chile y porque ellas deben ser ya superadas?
Cualquiera persona cuerda que observe objetivamente la realidad política del país tiene derecho a esperar de los dirigentes más responsables de los partidos, una altura de miras, sobre todo cuando está en juego la convivencia democrática de este país.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Amunátegui!
El señor AGURTO.-
Era justo, entonces, esperar de los oradores que intervinieron en la concentración de los partidos democráticos en Concepción, un llamado de intención psicológica, un llamado a la cordura de las fuerzas sociales, porque ellos fueron recientemente Gobierno y saben la inmensa responsabilidad que tienen los gobernantes. Sin embargo, no tuvieron una sola palabra en tal sentido; al contrario, ahondaron más, echaron más leña a la hoguera, sin inquietarse mayormente por las consecuencias.
Por eso, nos extrañan mucho más las palabras pronunciadas esta tarde por el señor Mariano Ruiz-Esquide, en relación con este clima de odio que existe en el país, y el llamado que él hace a la cordura. No hay ninguna consecuencia entre sus palabras y la actuación que el Partido Demócrata Cristiano tuvo en la ciudad de Concepción, en los días previos a esa concentración, cuando se presentó la solicitud para realizar el acto del día 30 de la Oposición que, como dijimos, denominaron Gran Marcha del Hambre. Hicieron publicar también un aviso en los diarios que yo califico de insolente y antipatriótico, cuando han sostenido en su texto que el país no merece el Gobierno que tenemos.
Tengo por aquí a mano ese documento, que yo quisiera leer para que esta Honorable Cámara tome nota del comportamiento, de la actitud, de la conducta de la Oposición, para crear este clima de odio y de caos que a ellos les conviene. Ese aviso se publicó también en los diarios de Concepción, y dice así: La Gran Marcha del Hambre.
Un deber para con Chile y un deber para con nuestras familias nos obliga a ponernos de pie, a marchar el 30 de agosto de 1972, a las 18.30 horas, por...
EL DERECHO DE COMER.
Marche junto a la Confederación Demócrata de los Partidos Nacional, Democracia Radical, Democracia Cristiana, PIR y PADENA.
Marche junto a grupos gremiales e independientes.
Marche junto a los valientes ex allendistas que hoy ayudan a rectificar los rumbos de la Patria con la cara al frente.
Marche junto a los más destacados personeros de la Oposición, marche junto a Sergio Diez, Sergio Onofre Jarpa, Julio Duran, Francisco Bulnes, Rafael Otero, el Coronel (R) Labbé y otros que se incluyen.
Cada país tiene aquí está la frase que yo quisiera destacar entre comillas el Gobierno que se merece; demostremos que no nos merecemos el que tenemos.
Esta es la conducta, señores Diputados, de estos partidos que se llenan la boca en esta Cámara hablando de democracia y hablan de orden.
Y prosigue el aviso diciendo:
La transmisión radial de la gran marcha del hambre será únicamente para los enfermos, para los que tienen que cuidar a los enfermos, para los presos, para los cobardes y para los que por fuerza mayor no pueden asistir.
Los demás... ¡cumplirán con su deber!
Señor Presidente, este es el aviso que publicaron allá.
Un señor DIPUTADO.-
¡Muy bueno!
El señor AGURTO.-
Entonces, yo pregunto a la Honorable Cámara: ¿hay algún sentido de reflexión, algún espíritu de objetividad en dirigentes responsables de conducir a grandes masas de trabajadores, a grandes fuerzas sociales en nuestro país?
En esa ocasión, el Intendente se reunió con los dirigentes de los partidos de Oposición para exponerles la conveniencia de suspender la marcha ante la grave situación de violencia que se estaba viviendo. Se estuvo a punto de llegar a un acuerdo sobre el particular a no mediar la intervención de una determinada persona que obstaculizó esos propósitos.
Yo estimo, señor Presidente, que es también útil que esta Cámara y especialmente para aquellos Diputados que quieren ahora conocer cabalmente en todos sus detalles como se gestó esta negativa transitoria, temporal, que hizo el Intendente de la petición formulada por los Partidos de Oposición, dar lectura, en relación con este punto, aparte de la declaración que el compañero Intendente Vladimir Chávez hizo en esa ocasión: Las directivas de los partidos de Oposición, de todos los partidos de Oposición, entre los cuales recuerdo a don Eduardo King, del Partido Nacional, y don Pablo Estrada comprendieron estas medidas y me lo manifestaron directamente en dicha reunión. Habríamos llegado a un acuerdo entre el Gobierno y los partidos de Oposición de suspender la concentración dada la situación creada, a no mediar la presencia de una señora, dirigente del Partido Nacional, cuyo nombre no sé, que planteó violentamente de que ella no estaba con los cobardes, que querían llegar a un acuerdo sobre el particular, y expuso la situación en términos de cobardía o valentía retirándose abruptamente de la reunión. Este hecho no hizo posible arribar a tal acuerdo, e incluso se llegó a conversar de una declaración en conjunto, para lo cual al final se concluyó que el Gobierno entregaba sus razones a ellos de manera personal y las hacía públicas en una declaración que se conoce y que se inserta en el libelo acusatorio, y el señor King y don Pablo Estrada dijeron aceptar dicha resolución del Gobierno y que ellos adoptarían, con posterioridad, las medidas que estimasen convenientes. A todo esto, de manera pública y de manera reiterada, en los diarios Crónicas del Sur, en radios de Concepción, Patria y Libertad, y Rolando Matus, insistían que se realizaría su desfile con autorización o sin autorización.
Esa es la realidad, señor Presidente. Así, el Intendente se vio en la imperiosa necesidad de denegar la autorización mencionada por el hecho que se había indicado. No negó un derecho constitucional, como aquí se ha pretendido dejar establecido, sino, simplemente, postergó su ejercicio. Cualquier funcionario con esta alta responsabilidad, fuera del Gobierno que fuera, habría actuado con ese mismo buen criterio.
A pesar de estos hechos reales, claros, irrefutables, el Partido Demócrata Cristiano acusó al Intendente de infringir disposiciones constitucionales.
La Comisión encargada de estudiar los antecedentes sobre la proposición de acusación, acogió las peticiones hechas por los Diputados democratacristianos para citar a declarar a ella a todas las personas que indicaron.
De la declaración hecha en la Comisión por el compañero Intendente Chávez, quedó claramente establecido:
lº Que por los antecedentes conocidos y citados, la denegación de la petición para la marcha fue legítima, oportuna, responsable y cuerda, y, en todo caso, previas las consultas realizadas al Ministerio del
Interior, corroborado por la declaración escrita del Subsecretario, compañero Daniel Vergara, que hizo llegar a ella.
2º Que de haberse realizado el acto de los partidos de Oposición, con la participación del Comando Rolando Matus y Patria y Libertad, pudieron haberse producido incidentes de graves consecuencias, toda vez que ellos públicamente llamaron a salir a la calle, con o sin autorización.
3º Que Intendente no recibió petición alguna de la Unidad Popular para realizar un acto el día 30, y que la reunión que los trabajadores y el pueblo de Concepción realizaron en la Plaza fue, absolutamente espontánea.
4º Que habría sido imposible y desacertado haber ordenado a Carabineros la disolución de ese masivo acto de los trabajadores en apoyo al Gobierno Popular, toda vez que se desarrollaba sin incidentes.
La Comisión escuchó al General de Carabineros, señor Jorge Urrutia Quintana, a quien se le formularon una serie de preguntas que nada tenían que ver con la causal de acusación: no haber autorizado el Intendente una marcha de la Oposición.
Se citó, además, como dijimos, a petición de parlamentarios democratacristianos, al Mayor de Carabineros, señor Hugo Valenzuela, Jefe de los Servicios Especiales de Concepción. Se le hizo viajar a Santiago sólo para preguntarle si las declaraciones formuladas por él, al diario El Sur, y reproducidas por El Mercurio de Santiago, correspondían exactamente a la versión por él entregada.
Declaró también el compañero Moisés Cerón, Secretario del Comité Regional del Partido Comunista de Concepción, quien fue tajante y categórico para expresar que la concentración de los partidarios de la Unidad Popular fue absolutamente espontánea.
El Diputado señor Mosquera me alegro mucho de que en este instante se venga incorporando a la Sala, más que preguntar al compañero Cerón, hizo un absurdo comentario sobre el viaje de los mineros del carbón a Concepción, ese día 30, sólo para justificar su conducta injustificable de parlamentario obrero. Será el compañero Fuentealba quien responderá a sus infantiles y ofensivas imputaciones para los trabajadores del carbón...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
Hablan, varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Mosquera!
El señor AGURTO.-
Usted tuvo palabras ofensivas...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
El señor AGURTO.-
Por respeto a la Comisión...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Mosquera!
El señor AGURTO.
...ese día no quisimos contestarle...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
El señor AGURTO.-
Las palabras de reconocimiento que el Diputado señor Mosquera tuvo en la Comisión para nuestro compañero Intendente débiles serán, en todo caso, acusan el problema que él tiene frente a esta acusación.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
El señor AGURTO.-
Señor Presidente, en el día de hoy le hemos escuchado al señor Mosquera un discurso confuso, porque aprueba y no aprueba la conducta del Intendente; se ha desesperado, porque no encuentra razones valederas para aprobar la acusación.
Las preguntas de la Oposición estuvieron siempre orientadas a ligar en alguna forma la actuación del Intendente con el lamentable fallecimiento del cabo de Carabineros, señor Exequiel Aroca, asunto secreto entregado exclusivamente a la Fiscalía Militar de Concepción.
En consecuencia, del tenor mismo del libelo acusatorio y del comportamiento de los parlamentarios de Oposición en la Comisión, se desprende que la acusación está dentro del juego político obstruccionista que ella realiza frente al Gobierno Popular.
A pesar de que el Partido Demócrata Cristiano acuerda continuar en una línea de oposición, pero con más reflexión y objetividad, cae en una conducta politiquera, revanchista y mezquina al acusar al Intendente de Concepción.
En esta forma, hace el juego a la ultraderecha y a los grupos fascistas que fomentan en Chile un odio irracional que el pueblo rechaza y repudia, porque sabe que tras estas maniobras se esconde el intento sedicioso para derrocar al Gobierno legítimamente constituido.
Es evidente el odio hacia el pueblo que cualquier persona observa y advierte en estas actitudes. Es un odio de clases. El Partido Demócrata Cristiano no resiste el ascenso del pueblo al poder y cae, entonces, también, en la política de acusaciones demagógicas. Como dijo el Presidente Allende el domingo recién pasado en el Estadio Nacional, hay sectores políticos que ocultan y guardan silencio ante los grandes problemas que nos golpean desde el extranjero, a todos los chilenos. Es el caso de la actitud insolente y agresiva de la Kennecott, por ejemplo, puesta de manifiesto en estos últimos días, destinada a embargar el cobre chileno, salido al exterior, lesionar nuestra economía y pisotear la dignidad de la patria.
El señor FREI (don Arturo).-
Nada tiene que ver.
El señor AGURTO.-
Tiene que ver, porque ese problema debiera ser uno de los primeros problemas de que deberá ocuparse esta Sala.
Hablan varios señorea Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Frei, llamo al orden a Su Señoría!
El señor AGURTO.-
La Democracia Cristiana, que tiene una buena cuota de Diputados,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Frei, llamo al orden a Su Señoría!
El señor AGURTO.
...debiera preocuparse de estos casos en su seno.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Frei, amonesto a Su Señoría!
El señor AGURTO.-
Ese problema tiene mucho que ver, señores Diputados.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Frei, llamo al orden a Su Señoría!
El señor AGURTO.-
Señor Presidente, le ruego que haga respetar mi derecho. Resulta inconcebible...
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¿Me permite, señor Diputado? La señorita Wilna Saavedra le solicita una interrupción.
El señor AGURTO.-
Le ruego que tenga la bondad de esperar. Me falta muy poco. Voy a terminar.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
El señor Diputado no desea ser interrumpido.
El señor AGURTO.-
Decía, señor Presidente, que resulta inconcebible que dirigentes de partidos políticos con trayectoria de gobierno, y a quienes tenemos la obligación de suponerles un espíritu ecuánime, se presten a prácticas politiqueras que desprestigian la acción política, porque se continúa en torno de un círculo, cuya característica es la cosa pequeña, menuda, de interés circunstancial, sin darle el vuelo y el nivel que en este momento histórico los chilenos reclaman de los conductores del pueblo.
Nosotros no queríamos, para no caer en esa misma negatividad, referirnos a la conducta que durante el sepelio y en la propia Catedral de Concepción observaron algunos altos dirigentes y parlamentarios de la Oposición, de agresión y vejamen al propio Ministro del Interior, compañero Jaime Suárez, y al Intendente de nuestra provincia. Ello constituye una prueba más de lo que estoy afirmando en cuanto al bajo nivel con que se está desarrollando, por algunos partidos, la actividad política.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Frei, llamo al orden a Su Señoría!
El señor AGURTO.-
No lo habría hecho de no mediar la intervención que tuvo, esta tarde, el Diputado señor Arnello, del Partido Nacional, que expresó que los trabajadores del carbón habían ido a apedrear y a deteriorar el edificio donde se encuentra la sede del Partido Nacional. No lo habría hecho, porque debo confesar sinceramente que pensaba que el debate se iba a mantener en un nivel que dignificara y prestigiara a esta Corporación. Pero él se ha referido a este hecho menudo.
Yo me veo en la obligación, porque no estaba contemplado en mi intervención, de leer un artículo publicado en el diario El Sur, de Concepción, firmado por el periodista Silvio Arriagada y que se titula: Así es el fascismo. Y lo voy a leer, porque a través de su texto ustedes podrán comprender, más que a través de mis palabras, cómo se actuó en la provincia de Concepción cuando se desarrollaron estos sucesos.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Frei, llamo al orden a Su Señoría!
El señor AGURTO.-
Yo le ruego al señor Frei que no se ponga nervioso. Yo tuve mucha calma y lo escuché...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Frei!
El señor AGURTO.-
...sin interrumpirlo en lo más mínimo,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Momberg!
El señor AGURTO.-
...a pesar del deseo que tenía de contestarle, en su debida oportunidad, algunas afirmaciones que hizo.
El señor FREI (don Arturo).-
¡Porque no dije mentiras!
El señor AGURTO.-
El artículo dice así:
Los grupos fascistas que surgen en el territorio nacional en una escalada contrarrevolucionaria dieron ayer aquí una muestra de organización, que puso una alerta en manos de las fuerzas populares.
Los faccio implementaron ayer con expedita táctica los funerales del cabo de Carabineros Exequiel Aroca, quien resultó muerto en los incidentes del miércoles pasado, sin que hasta este instante haya claridad o certeza absoluta acerca de quién o quiénes fueron los autores del disparo.
El señor FRIAS.-
¡Fue asesinado por la Unidad Popular!
El señor AGURTO.-
Los fascistas (PNPDC) destacaron a sus grupos entre el gentío que asistió ayer a las honras en la Catedral y desde temprano, en discusión y diatribas entre el público, crearon el ambiente necesario para lograr las pifias en contra del Ministro del InteriorJaime Suárez.
Desplegada la acción, los faccio atacaron a gritos de asesino y lanzando monedas al Secretario de Estado, tanto a su llegada como a la salida de la Catedral, incluso en el interior del templo, y posteriormente, en un trabajo de postas, continuaron implementando la acción por calle O’Higgins.
La táctica desplegada fue bastante fácil de establecer, por cuanto los grupos hicieron postas entre el público, hasta Angol, en donde oficiales de Carabineros de civil detuvieron a un faccio de Patria y Libertad, llevándolo a la Cuarta Comisaría, en calle Salas.
Esta sola acción de Carabineros sirvió para que los grupos aislados suspendieran la agitación. Desde Angol hicieron larga posta por Barros hasta la Estación, pero allí tampoco se atrevieron a provocar.
Nuevamente entre Barros y Freire, y aún más allá, en Maipú, se escucharon nuevos gritos en contra del Secretario de Estado, pero a esa altura uno de los grupos se hizo bastante visible y fue detenido por un cordón de carabineros en la esquina de Los Carreras. Y ahí se acabó la provocación en el funeral.
Sin embargo, la Policía no fue lo suficientemente hábil como para detener a los fascistas, los que llegaron hasta el propio Cementerio e impidieron hablar al hombre de Gobierno, con una bien organizada provocación que, si las autoridades no son ciegas ni torpes, deben investigar y reprimir.
Durante todo el plan desarrollado por los fascistas locales, muchos fueron fichados, aparte de los altos dignatarios del Partido Nacional y del Demócrata Cristiano, cuyas caras fascistoides son demasiado conocidas. Pero hubo otros que sacaron la cara por ellos.
Un ex gobernador de Coronel en la administración pasada, don Aroldo Figueroa, dirigía un grupo faccio que le ponía gran entusiasmo a la provocación. Un Diputado que se caracteriza más por su servicio al fascismo que por sus obras parlamentarias, hizo gala de buena voz para gritarle asesino al Ministro.
Varios señores DIPUTADOS.-
¿Quién es?
El señor AGURTO.-
Incluso el más alto personero del Partido Demócrata Cristiano alzó su voz en el cementerio, a sabiendas que el Ministro Suárez no tiene responsabilidad en los hechos.
El señor TUDELA.-
¿Quién?
El señor AGURTO.-
Porque ellos saben que fue un mayor de Carabineros, y no el Intendente ni el Ministro del Interior, el que ordenó a las fuerzas de Carabineros que reprimieran a los jóvenes socialistas.
El señor MATURANA.-
¡Por Dios!
El señor AGURTO.-
Fue un oficial de mente afiebrada y que tendrá que responder.
La acción urdida ayer por los fascistas es una alerta importante para las fuerzas populares, y están indicando claramente que ya no hay diferencias entre nacionales ni democratacristianos, sino más bien una perfecta unión, como se pudo observar ayer en el cementerio.
Pablo Estrada, presidente del PDC, al lado de Eduardo King, presidente del Partido Nacional. El diputadoFrei Bolívar al lado de un bigotudo y rubio faccio del Partido Nacional, haciendo grupo con Enrique van Rysselberghe, que con su cara de anciano bueno miraba como conejo asustado.
El fascismo está en la calle, y el deber de cada hombre de izquierda es combatirlo.
Los hombres deben llorar a sus muertos, pero no pueden aceptar el pésame hipócrita de quienes han sido sus opresores. Los carabineros sentirán al compañero muerto, pero tendrán que tener presente que es solamente el Gobierno Popular el que les está dando dignidad y no hace de ellos un mero instrumento.
Los que ayer gritaron asesino, debieron mirarse las manos y recordar lo que ellos hicieron en Pampa Irigoin, El Salvador, en Frutillar y en muchas otras partes en donde trabajadores del campo y la ciudad han caído en esta lucha.
Ese es el artículo, señor Presidente, más que mis palabras, expresa la actitud de estos hombres que militan en partidos que se hacen llamar de orden, que hablan contra los marxistas, que hablan contra los socialistas, que hablan contra los comunistas, que cometen desórdenes.
Porque esta acusación la estimamos infundada, arbitraria, injusta, revanchista y llena de mezquindad, decimos que nos repugna, y estamos profundamente convencidos de que los parlamentarios que han conocido cabalmente, en el fondo de sus conciencias oirán el grito de la arbitrariedad y del rechazo, especialmente si son hombres con un corazón bien puesto y actúan en política con criterio realmente ecuánime, que tenemos que suponerlo en quienes han llegado al seno de esta Corporación.
La Oposición, como es mayoría en esta Sala, podrá aprobar la acusación, pero la gran mayoría de la ciudadanía de Concepción la rechazará con indignación, porque sabe la corrección con que se ha desempeñado el compañero Chávez...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor AGURTO.-
Le ruego al señor Mosquera que no se ponga nervioso. El tuvo oportunidad de expresar aquí latamente su opinión, a pesar de que comprendemos el problema que tiene.
Pero quisiera decir, señor Presidente, que el señor Frei, en su intervención, también hizo una serie de citas de algunas disposiciones legales, y como por ahí, por esos bancos, un señor Diputado acotaba que nuestra pronunciación de algunas palabras no era correcta, le expresamos que, aunque no hayamos tenido la posibilidad de llegar a la universidad, aunque somos modestos trabajadores, nos enorgullecemos de militar en nuestro Partido Comunista y, especialmente de estar defendiendo aquí, señores Parlamentarios, la correcta actitud de un compañero de nuestras filas que ha cumplido cabalmente con su deber.
Quiero decir, también, que el Intendente tiene su conciencia muy tranquila y la convicción de haber cumplido con el mandato que le entregó el Gobierno popular y nuestro Partido y, especialmente, de haber actuado con responsabilidad y buen criterio, de haber evitado hechos de muy graves consecuencias en la ciudad de Concepción al no autorizar esta concentración, hechos que nadie, jamás, después de producidos, le habrían perdonado.
Señor Presidente, esta acusación la rechazamos categóricamente por las razones y motivos que hemos venido dando a lo largo de nuestro planteamiento y, fundamentalmente, por las razones que en forma brillante entregó el compañero Mario Barahona, como Diputado informante.
Esperamos que los Diputados, votando en conciencia, rechacen esta acusación, por las razones que hemos dado.
Concedo una interrupción al Diputado señor Pedro Videla.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Puede usar de la palabra el Diputado señor Videla.
El señor VIDELA.-
Señor Presidente, por ministerio de la suerte fui designado miembro de la Comisión que estudió la acusación constitucional en contra del señor Intendente de Concepción, y quiero confesar que en los días en que me mantuve en ella, y ahora, en este mismo instante, he sentido y siento una especie de amargura por la comprobación de hechos que quedaron claramente establecidos en la Comisión misma y, además, porque quien quiere en realidad las instituciones de tipo democrático, se da cuenta de que, desde hace algún tiempo a esta parte, desde hace dos años, desde que el Gobierno popular llegó al poder, se está jugando con una de sus instituciones: con la acusación constitucional; jugando a tal extremo que, en un plazo de dos años, ya se han presentado 10 acusaciones.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor VIDELA.-
Esta es la primera vez que se intenta acusar constitucionalmente a un Intendente. Pero, además, fuera de las acusaciones que se entablan, fuera de las acusaciones que conocemos acá, hay otro grupo de acusaciones fantasmas que aparecen en los diarios, en la prensa y en las radios de los partidos de extrema Derecha, y todos los días, a cada hora, uno puede escuchar: Vote por el Partido Nacional, porque es el que saca la cara por Chile, y es el que acusó al MinistroChonchol. Esta es una acusación fantasma, que nunca ha llegado, que nunca ha existido. Pero como en un comienzo la acusación constitucional era un juicio político contra el Gobierno y ahora es una manera de obtener votos, inventan estas acusaciones por radio, que no han entablado aquí...
El señor GODOY.
No se ponga nercioso. Ya lo verá.
El señor VIDELA.-
Además, estoy seguro de que éste es un diálogo entre sordos. Aquí viene la gente exclusivamente a justificar lo que ha dicho.
Sabemos de antemano, y así lo expresó el compañero Agurto, el resultado de esta acusación. En el momento mismo en que 10 señores Diputados la presentaron, se sabía cuál era su destino, fuesen cuales fueren los argumentos, se dijera cualquier número de verdades. ¿Cuál era el destino de la acusación? Que el señor Intendente de Concepción iba a ser acusado, porque en la Cámara de Diputados la Oposición es mayoría.
Por eso digo, con un poco de pena también, que entramos a este diálogo de sordos.
Señor Presidente, esta acusación es mala en el fondo y mala en la forma; mala en el fondo, porque no se logró probar nada, absolutamente nada, en los 5 días de su tramitación, como trataré de demostrarlo más adelante; mala en la forma, porque es absolutamente vaga e imprecisa.
Durante el estudio de esta acusación quedaron demostrados algunos hechos, y claramente demostrados. Quedó demostrado, por ejemplo, que el Partido Demócrata Cristiano de Concepción solicitó pública y privadamente pública y privadamente, autorización para efectuar una marcha en Concepción pocos días antes del 30, la que se realizó; y al solicitarla, a través del Presidente Provincial señor Pablo Estrada y de la Directiva de ese Partido, hicieron especial hincapié en que no querían marchar juntos con Patria y Libertad, con el Comando Rolando Matus ni con el Partido Nacional. Hicieron hincapié en que no querían marchar juntos para que no se les confundiera con ellos.
Pues bien, esa marcha se realizó, y se realizó tranquilamente, dentro de los moldes legales y no ocurrió nada.
La segunda marcha, la que dio origen a esta acusación, la marcha del 30, no es, como se dice aquí, al boleo, la marcha de los partidos de Oposición. ¡No, señor Presidente! Esa marcha fue solicitada por el Presidente Provincial del Partido Nacional, por un señor King, si no me equivoco...
El señor ARNELLO.-
Eduardo King.
El señor GODOY.-
King; que significa rey. ..
El señor VIDELA.-
...por don Eduardo King, por el Presidente Provincial del Partido Nacional; y, además, adhirieron a esa marcha los grupos fascistas de Patria y Libertad y el Comando Rolando Matus. Estos fueron los que solicitaron el permiso, a éstos se les denegó la autorización para la marcha y el señor Intendente explicó las razones. ¿Y cuál fue la actitud de los Diputados del Partido Nacional, que no son remisos ni parcos en llorar cuando ven que están amagados sus intereses? ¿Cuál fue su actitud? No dijeron nada. ¿Y quiénes vinieron a acusar aquí? Los Diputados del Partido Demócrata Cristiano y no los Diputados del Partido Nacional. Ellos nada dijeron, y este libelo acusatorio fue presentado, justamente, por 10 Diputados del Partido Demócrata Cristiano.
Este es un hecho, compañero Presidente...
Si en un momento dado he manifestado una expresión que a algunos Diputados de los bancos de la Democracia Cristiana no les gusta ahora, debe ser porque son Diputados un poco nuevos, porque cuando nació en Chile la Falange Nacional, y siento que no esté aquí el DiputadoLeighton, jamás dijimos camaradas, siempre nos dijimos compañero, porque la expresión camarada estaba reservada para los fascistas. Por eso, jamás dijimos camarada, y ahora parece que a ellos les duele que les diga compañeros y no quieren que les diga camaradas.
Risas.
El señor VIDELA.-
Compañero Presidente,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Ruego a los señores Diputados guardar silencio.
Puede continuar el señor Videla.
El señor VIDELA.-
Señor Presidente, se ha hecho mucha cuestión de que se distrajo por 4 horas el trabajo de los obreros del carbón, según dicen por un llamado que se hizo para que fueran a la Plaza de Concepción a defender a su Gobierno.
Bueno ¿y cuántas horas distrae y ha distraído esta Cámara de Diputados con estas acusaciones absolutamente infundadas, con estas acusaciones que solamente sirven para darles gusto a algunas personas, como lo dijo muy bien el Diputado señor Agurto? Dos o tres días ha distraído a un funcionario, a un Mayor de Carabineros, al señor Valenzuela, al pedirle que viniera a Santiago simplemente a confirmar una declaración que él había hecho,...
El señor AMUNATEGUI.-
¡Era muy importante!
El señor VIDELA.-
...a ratificar la que él había hecho. ¡Si nadie jamás la puso en duda! ¡Si eso no está en el libelo acusatorio! ¡Si no tiene ninguna atinencia con el libelo acusatorio! Creo que se le hizo esa pregunta sólo porque la forma como contestó el mayor Valenzuela seguramente no les gustó a aquellas personas que querían interrogarlo.
El mayor Valenzuela dijo textualmente, y así aparece en la cinta grabada de su declaración: Con el ánimo que uno estaba después de los hechos ocurridos y al ver que el diario El Sur tergiversaba los hechos y publicaba fotografías falsas, naturalmente hice esa declaración. Es decir, textualmente, al ver que el diario El Sur tergiversaba los hechos y publicaba fotografías falsas. Pero esa declaración...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Arnello!
El señor VIDELA.-
...nada tiene que ver con la acusación, absolutamente nada con la acusación. Se refiere a hechos posteriores, de tipo policial que, en este momento, están siendo investigados por la justicia, a la que corresponde. Y no tiene que ver con esta acusación, porque ella fue hecha por la única cosa que podía hacerse. Lo dice expresamente el artículo
39, letra e) De los Intendentes y Gobernadores, por los delitos de traición aquí no existe el delito de traición, sedición, malversación de fondos públicos y concusión. Además, por infracción a la Constitución.
Pues bien, en este caso se le acusa por infracción a la Constitución Política, por haber impedido el derecho de reunión. ¿De qué impedimento, señor Presidente? ¡Si en el Gobierno pasado más de ocho veces se prohibieron marchas y se desvió el curso de otras!
La otra vez estuve hablando aquí con motivo de una acusación constitucional presentada, justamente contra un Ministro del régimen pasado, el señor Rojas. Los comunistas y nosotros lo defendimos. ¿Por qué lo habían acusado los nacionales?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Arnello!
El señor VIDELA.-
Lo acusaron por una cosa muy simple: porque la radio, la prensa y la televisión no estaban en esos momentos funcionando.
Pues bien, siempre hay que resguardar el orden público. Eso está por sobre todas las cosas, y eso fue lo que hizo el Intendente: resguardar el orden público y prever la posibilidad de delitos comunes por esta gente que había pedido, en el clima de tensión de aquel entonces, la autorización para una nueva marcha y una nueva concentración. No es que se esté negando el derecho de reunión. El mismo Intendente lo declaró aquí: si quieren pueden desfilar veinte o cien veces más. Pero en ese momento peligroso para la estabilidad de la vida institucional chilena, era más lógico, más sano, más correcto, no dar autorización para realizar esa marcha.
El señor GODOY.-
¡Pero dio autorización para la otra!
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Godoy!
El señor VIDELA.-
Señor Presidente, aquí escucho dada para la otra. ¡Nada más falso que haya dado autorización para la otra marcha!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor VIDELA.-
A las personas que vinieron a declarar las citaron ellos, los acusadores. Declaró el General Jefe de Carabineros de la zona, y dijo que no había tal autorización; declaró el Intendente de la zona, y manifestó que no había tal autorización; declaró el Secretario Abogado de la Intendencia, que no fue nombrado por este Gobierno, sino por el anterior, y expresó que no había tal autorización. Y así lo dijeron todos los jefes de los partidos políticos responsables.
Ahora, ¿qué dice el pate de Carabineros?
El señor MOSQUERA.-
¡Léalo!
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
El señor VIDELA.-
Voy a señalar lo que dice el parte de Carabineros...
El señor MOSQUERA.-
¡Léalo!
El señor VIDELA.-
No lo tengo a la mano, pero si quiere lo lee usted. Por lo demás, no tiene ninguna importancia.
Es infantil, pueril, creer que ese parte de Carabineros es plena prueba. ¿Qué estaba haciendo el parte de Carabineros? Estaba certificando una circunstancia, un hecho, según el criterio del carabinero que lo redactó. Y punto. ¡Eso no es prueba para nadie!
Risas.
El señor VIDELA.-
Aquí hay colegas que se ríen. ¿Cuántas veces, en los juicios, los partes y cables traducen la posición o lo que cree el carabinero que los redactó, lo que, con posterioridad, se comprueba que no corresponde realmente a los hechos? No han sido redactados con mala intención; así él entendió los hechos.
Nadie ha probado aquí que el Intendente dio esa orden. Al contrario, el único jefe responsable de Carabineros que vino, declaró que esa autorización no existía. Y al Mayor de Carabineros señor Valenzuela no se atrevieron a preguntarle si existía, porque también habría declarado lo mismo, y sólo le hicieron una infantil y ridícula pregunta.
La señorita SAAVEDRA.-
¿Me permite?
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
El señor Diputado no puede conceder interrupciones, porque está haciendo uso de una de ellas.
El señor ACEVEDO.-
¡Ustedes sostienen la acusación!
El señor AGURTO.-
Le concedo una interrupción al colega Silva Solar.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de la interrupción el Diputado señor Silva Solar.
El señor SILVA (don Julio).-
Señor Presidente, un problema que incide en el fundamento de esta acusación y sobre el cual se han hecho numerosas referencias, es el del derecho de reunión.
¿Qué dice la Constitución Política? Dice textualmente: El derecho de reunirse sin permiso previo y sin armas. Después de esa palabra, viene un punto. Lo digo, porque aquí a veces se ha leído y publicado en otra forma este artículo. Después de ese punto, agrega: En las plazas, calles y demás lugares de uso público, las reuniones se regirán por las disposiciones generales que la ley establezca;
De manera que las reuniones en las plazas, calles y demás lugares de uso público están sujetas a las disposiciones generales a que la Constitución alude. ¿Cuáles son? Hay una disposición transitoria en la Constitución, le decimoquinta, que establece que, mientras no se dicten las leyes complementarias que se refieren a este punto, regirán las disposiciones reglamentarias vigentes. Por lo tanto, esas disposiciones arrancan hoy día, por lo menos su fuerza, de la propia Constitución Política del Estado, de ésta disposición transitoria de la Carta Fundamental.
Una de estas disposiciones reglamentarias, es el decreto Nº 2868, de 1936, que ha sido usado y aplicado por muchos Gobiernos anteriores. ¿Y qué dice este decreto? Su artículo 2º, letra c), dice textualmente: El Intendente, Gobernador o Subdelegado, en su caso, puede no autorizar las reuniones o desfiles en las calles de circulación intensa y en aquellas en que perturben el tránsito público.
Por lo tanto, el Intendente, Gobernador o Subdelegado, está autorizado, tiene la facultad una atribución que no es de los partidos políticos gobiernistas ni tampoco de los partidos de Oposición, sino del Intendente, para no autorizar reuniones o desfiles en las calles de circulación intensa. Por lo menos, detengámonos en este punto.
El señor FREI (don Arturo).-
No puede discriminar.
El señor SILVA (don Julio).-
La autoridad, señor Diputado, muchas veces tiene que discriminar, y precisamente cuando la ley le concede atribuciones a la autoridad, es para que las ejerza. El ejercicio de esas atribuciones significa que algunas veces diga sí y otras veces diga no.
El señor FREI (don Arturo).-
¿Y el cambio de recorrido?
El señor SILVA (don Julio).-
Perdone, un momento.
Y cuando la atribución de la autoridad consiste en que tiene derecho a no autorizar, quiere decir que esa autoridad está investida de una atribución para que a veces diga no y otras veces si. Si a eso se llama discriminar, llámelo discriminar pero eso viene de la ley; no es un acto ilegal ni arbitrario.
El señor FREI (don Arturo).-
Pero no tiene derecho para abusar.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Frei!
El señor SILVA (don Julio).-
Es necesario refrescar aquí esto, porque se han hecho muchas alusiones.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Frei, llamo al orden a Su Señoría!
El señor SILVA SOLAR.-
Por lo tanto, tenemos ya esta facultad para no autorizar marchas o concentraciones en las calles de circulación intensa; un segundo rubro: en aquellas calles en que se perturbe el tránsito público. Y todavía hay más. En la letra d) del mismo Reglamento, se faculta también a la autoridad para no autorizar reuniones o desfiles cuando se efectúen y allí se enumera en las plazas y paseos en las horas que se ocupen habitualmente para el esparcimiento y descanso de la población. Ese es un capítulo. Otro capítulo: en los parques, plazas, jardines y avenidas con sectores plantados.
De manera tal que lo aseverado es absolutamente falso, y a mí me extraña en ese sentido la opinión dada en su intervención por el estimado colega señor Jaque. Me sorprende que haya analizado este problema con tan extraordinaria debilidad, a mi juicio. Es absolutamente falso, por lo tanto, sostener que ha habido infracción al derecho de reunión que establece la Constitución Política del Estado, porque, de acuerdo con la forma en que debe entenderse esta atribución, es indudable que el Intendente no ha hecho otra cosa que ejercerla.
Ahora, respecto de otro aspecto que se quiere plantear en relación a otra manifestación que allí se hizo. Se puede tener la opinión que se quiera y se puede censurar a los partidos que hicieron la manifestación en ese momento, cosa que me parece perfectamente lógico. ¿Pero qué pasa? ¿Tenía el Intendente la obligación de disolver la manifestación que allí se hizo? No es la única que se ha hecho en el país, porque en estos mismos días, en Santiago, se han efectuado marchas, no autorizadas por la autoridad, en las cuales los manifestantes se han apoderado de las calles del centro. Pues bien, cuando eso ocurre, ¿tiene la autoridad la obligación de disolver esa manifestación, sea como fuere? No tiene la obligación.
El señor FREI (don Arturo).-
¡Es imperativo!
El señor SILVA (don Julio).-
Tiene la atribución para hacerlo, pero debe actuar con la discreción propia de una autoridad sensata.
¿Qué dice la disposición? Expresa: Los agentes de la autoridad pueden impedir o disolver, con el uso de la fuerza pública, cualquiera manifestación que no haya sido avisada dentro del plazo fijado y con los requisitos de la letra b).
De tal manera que ésta es una facultad que se puede ejercer o no, de acuerdo, evidentemente, con las circunstancias. Pero aquí se pretende extremar la norma, en lo cual hay un gran oportunismo. Voy a decir por qué.
Se pretende que cuando los grupos van con armas o elementos contundentes, existiría la obligación imperativa. La disposición reglamentaria dice, efectivamente, que cuando un grupo numerosos de concurrentes lleve palos, bastones u otros utensilios de naturaleza semejante, se considerará que la reunión es armada; entonces, juega la disposición que faculta a la autoridad para disolverla. Pero, en el caso de que alguien vaya con alguno de estos elementos contundentes y, por lo tanto, de acuerdo con las disposiciones reglamentarias, la manifestación se considere armada, yo quiero saber si este mismo criterio lo aplicaron los Diputados de la Oposición en la famosa marcha de las cacerolas, cuando pusieron el grito en el cielo por la intervención de la policía, que ni siquiera fue para disolver, con el empleo de todos sus medios, sino para evitar enfrentamiento. Pusieron el grito en el cielo, pero ahora vienen a reclamar la aplicación estricta de esta disposición, para que, en todos los casos, cuando se vaya con elementos contundentes, se use la fuerza pública para disolver la manifestación.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Frei, llamo al orden a Su Señoría!
El señor SILVA (don Julio).-
Evidentemente, estas disposiciones son facultativas...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Amunátegui!
El señor SILVA (don Julio).-
...y tienen que ser ejercidas con buen criterio para evitar males mayores. Pero queda absolutamente en claro que el derecho a reunión establecido por la Constitución está sujeto a disposiciones reglamentarias, las cuales permiten a la autoridad, al Intendente, al Gobernador o Subdelegado, que, en determinados casos y por las causales que aquí se han señalado, incluso lleguen a no autorizar el desfile o la manifestación.
Yo comprendo perfectamente que una autoridad, valiéndose de la letra estricta de estas disposiciones, podría llegar a actuar en forma arbitraria. ¿Pero puede ser considerado este caso como de actuación arbitraria? Una actuación podría ser arbitraria si alguien se valiera de estas disposiciones para suprimir en el país, prácticamente, el derecho de reunión. ¿Pero quién puede sostener que en nuestro país el derecho de reunión está suprimido? ¿Cuántos desfiles y cuántas marchas han organizado a lo largo del país, en estos mismos días, los partidos opositores? En Concepción, hace siete días, se hizo una manifestación de un partido de Oposición, el Demócrata Cristiano. Entonces, ¿cómo puede sostenerse que el Intendente se está valiendo de esta atribución legal que tiene para anular el derecho de reunión? Sencillamente está aplicando esta atribución frente a una circunstancia concreta y determinada. ¿Y para qué lo está haciendo? Por todos los antecedentes que se han dado y por la situación existente no sólo en Concepción sino en el país, está usando esta atribución para evitar, en forma transitoria, en un día determinado, una situación de enfrentamiento y de violencia, no para terminar con la democracia, no para terminar con la libertad, no para terminar con el derecho de reunión. Para evitar, repito, la violencia y el enfrentamiento que podría ocurrir ante la realización de una manifestación.
Por eso, señor Presidente, cuando el Diputado señor Amello, valiéndose de esto, viene a aquí a llorar por la democracia,...
El señor ARNELLO.-
¿Quién está llorando?
El señor SILVA (don Julio).-
...yo me pregunto: ¿Hay en el mundo un país más democrático que Chile? La actuación de la autoridad, en este caso, por las razones que se han dado, fue para evitar hechos de violencia y un enfrentamiento, pues se ha llegado a una situación extraordinariamente grave en el país. Y esos hechos sí que pueden conducir a terminar con la democracia y con las libertades. Pero si aquí se dice que no se puede hacer una reunión cierto día, sino en una semana más, y a unas cuadras más allá o más acá, se hace gran alharaca para venir a decir: ¡Se terminó la democracia, se terminó la libertad, se terminó el derecho de reunión, se atropellan la Constitución y la ley! ¡Falso, señor Presidente! Lo que leía el Diputado señor Jaque del Programa de la Unidad Popular se ha cumplido, en estos dos años, en forma irrestricta. Vuelvo a repetir que no me podrán señalar un país en el mundo que goce de más libertades y de más democracia las que goza Chile.
El señor AMUNATEGUI.-
¡Gozaba!
El señor SILVA (don Julio).-
De manera tal que todos estos son infundios.
Es también una forma de actuar de la Oposición que no puede ser aceptada por el Gobierno, que no puede ser aceptada por el Presidente de la República. Cuando hay determinadas atribuciones, es evidente que esas atribuciones las ejercen los funcionarios de Gobierno. Ellos son los que están ahí, así como si mañana otro Gobierno estuviera ahí, serían otros funcionarios los que ejercerían esas atribuciones de acuerdo con su criterio. Por esas razones no se puede acusar. Se podría acusar por delitos, como dice la Constitución; pero no se puede acusar simplemente porque los funcionarios estén ejerciendo esas atribuciones de una manera que políticamente no le guste al partido cual o tal de Oposición. Eso significa aplicar una institución, un procedimiento propio del régimen parlamentario. El funcionario, sea Intendente o Ministro, permanece en su cargo mientras cuenta con la confianza del Presidente de la República; no mientras cuenta con la confianza política del Parlamento. Por lo tanto, el Parlamento lo puede acusar por delitos muy concretos. No lo puede acusar porque diga: No me gusta como está actuando este señor; me parece me parece que está entendiendo mal las cosas; no cuenta con mi confianza política; no me gusta su manera de proceder. Eso estaría bien si éste fuera un régimen parlamentario. No lo es. Por lo tanto, desde el punto de vista de la confianza política, los funcionarios se mantienen en sus cargos mientras el Presidente de la República les otorga esa confianza.
Aquí se ha desfigurado este sistema. A través de este procedimiento de las acusaciones constitucionales, se pretende despojar al Presidente de la República y por eso él se ha defendido de este atentado de una atribución constitucional que le es privativa. Tiene razón para recurrir a todos los procedimientos que impidan que este tipo de acusaciones desnaturalicen el régimen político y signifiquen una usurpación de facultades que tiene el Presidente de la República y que no puede permitir que sean arrasadas y pasadas a llevar por el Parlamento. Tiene razón para recurrir a todos los medios para imponer su voluntad en el sentido de que estos funcionarios permanecerán en sus cargos hasta cuando cuenten con su confianza política, como corresponde a nuestro sistema.
Por eso, señor Presidente, y con esto termino, en ese sentido, lamento que, sobre todo de parte de los colegas democratacristianos, se haya hecho una acusación que realmente no contribuye en nada a solucionar los problemas del país. Es absolutamente ciega, desde el punto de vista de comprender la difícil actuación de un funcionario, y contribuye a crear este clima de pretender que el Gobierno está continuamente atropellando las garantías democráticas, encaminándose hacia una posición totalitaria, cosa que, evidentemente, no sirve los propósitos de ese Partido. Ellos mismos dicen, como hemos escuchado esta tarde a don Mariano Ruiz-Esquide, que están contra la violencia, de dondequiera que venga, porque están contra los intentos para derribar el régimen institucional democrático. Desgraciadamente, con estas actuaciones, que probablemente sean más bien fruto de la pasión política o partidista, están contribuyendo, aunque no lo quieran, a una situación que, evidente, es negativa para el país.
Nada más, señor Presidente.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Puede continuar el Diputado señor Agurto.
El señor AGURTO.-
Concedo una interrupción al colega Camilo Salvo.
El señor SALVO.-
Señor Presidente, conversando, días atrás, con algunos estudiantes universitarios que tienen, en este momento, como misión fundamental, preparar su memoria de prueba sobre problemas críticos que vive la sociedad chilena, me explicaban que ellos ven en la política opositora lo que podríamos llamar períodos cíclicos destinados a ir creando, dentro de la opinión pública, determinadas maneras de actuar y de pensar frente a problemas concretos que afectan a los chilenos. Ocurre, entonces, que cada cierto tiempo se plantea ante la opinión pública una materia determinada, que les permite a ciertos sectores de la Oposición exacerbar la pasión política, con el objeto de ir obteniendo determinados resultados. En realidad, desde el punto de vista del estudio de esta materia, tenemos que convenir en que así ocurre.
¿Qué sucede? Cada cierto tiempo, se inicia una campaña de prensa, de radio, de corrillos, determinada a ir creando, dentro de la mentalidad de Chile, el pensamiento de que se está perdiendo parte de la libertad.
Ustedes pueden analizar, con absoluta claridad, lo que ocurrió la primera vez, cuando organizaron la Marcha de las Cacerolas Vacías. Primero, fueron planteando una serie de problemas y de inquietudes que afectaban a las mujeres, para luego llamarlas, como mujeres, organizadas como tales, a participar en una marcha de defensa de los derechos y de las libertades contra una amenaza que, fundamentalmente, afectaba al sexo femenino. No les había dado resultado, tiempo antes, a don Pablo Rodríguez y a otros nazis, vestir de negro a algunas mujeres chilenas. Apareció, entonces, en esa Marcha de las Cacerolas Vacías, conjuntamente con las mujeres, un grupo de altos personeros políticos nacionales de Oposición, destinado a proteger, conjuntamente con elementos de Patria y Libertad, esta expresión de defensa del pensamiento democrático de la mujer chilena, que se veía afectado.
Luego, el país pudo conocer una campaña orquestada a lo largo de Chile sobre esta materia, que culminó también a nivel internacional, con las denuncias que luego se han constatado como efectivas sobre la intromisión de la I.T.T. y de algunos otros organismos monopólicos internacionales en la política nacional chilena.
El señor MATURANA.-
¡De los tupamaros urguayos!
El señor SALVO.-
En este momento, podemos ver nuevamente toda una campaña orquestada, con características similares, pero ya en defensa de otros valores, destinada a ir creando en la opinión pública chilena el pensamiento de que el derecho de reunión, la posibilidad de manifestarse en las calles, a través del desfile, de la consigna, se está perdiendo en Chile.
Desgraciadamente, participa en estos movimientos un grupo bastante heterogéneo de militantes políticos. Hay que reconocer, por ejemplo, que el Partido Demócrata Cristiano ha tenido, en diferentes partes de Chile, a través de sus más altos personeros y de sus personeros locales, una actitud de repudio hacia los actos de Patria y Libertad, expresando que no desea participar con esta organización en manifestaciones de oposición, de una oposición democrática. Quiero señalar, por ejemplo, con absoluta claridad, la viril actitud del Presidente del Partido Demócrata Cristiano, Renán Fuentealba, en Temuco, cuando no permitió que una columna de Patria y Libertad se adueñara del proscenio en la marcha que había organizado la Oposición en Cautín.
Eso demuestra, entonces, que hay un repudio hacia los procedimientos totalitarios y de fuerza que emplean algunos grupos que realmente quieren trastrocar el sistema, mientras que hay otros sectores, entre los que tendríamos que entender, que englobar, al Partido Nacional, que sencillamente aceptan la participación y la ayuda de cualquier sector, venga de donde venga.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Amunátegui, llamo al orden a Su Señoría!
El señor SALVO.-
Aun si los jóvenes de Patria y Libertad llegan con laques, con cascos, con cadenas, a hacer guardias pretorianas, el Partido Nacional los acepta; el Partido Demócrata Cristiano no los acepta...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Maturana, llamo al orden a Su Señoría!
El señor SALVO.-
De tal manera que se produce una evidente contradicción entre los mismos socios que están en que la cuerda se estire tanto, que se corte o se reviente el globo. Este es un hecho que cualquier estudioso de los movimientos políticos, de la sociología, tendrá que entender que así es, porque ha ocurrido en diferentes partidos del mundo, y cada uno, en el momento oportuno,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Maturana!
El señor SALVO.-
...tendrá que asumir la responsabilidad política...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Maturana, llamo al orden a Su Señoría!
El señor SALVO.-
...de saber conducir o no un movimiento político.
¿Y qué ocurre, entonces, con las facultades de los Intendentes, de los Gobernadores, del Ministro del Interior y del Presidente de la República, y de nosotros, que tenemos la responsabilidad, una u otra responsabilidad, mayor o menor, de compartir las tareas de Gobierno? Debemos saber en qué momento es bueno y conveniente autorizar determinadas concentraciones, que puedan extremar las cosas, de tal manera que se cree una situación conflictiva que pueda afectar institucionalmente al país.
No puede desconocerse porque así tienen que reconocerlo todos los que algo se preocupan de la política nacional que la zona más conflictiva, por las características que tiene yo fui dirigente estudiantil del Centro de Derecho y Vicepresidente de la Federación de Estudiantes en Concepción, conozco la zona, que la parte más conflictiva, la parte más difícil, desde el punto de vista...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Samuel Fuentes, le ruego evitar los diálogos!
El señor SALVO.-
...del problema político y sociológico, es la zona de Concepción. Ahí se dan y se producen los resultados más adversos y más contradictorios dentro del proceso político.
¿Olvidan, por ejemplo, los democratacristianos que ellos se vieron obligados a ordenar el allanamiento de la Universidad de Concepción? ¿O se olvidan de que, por primera vez en la historia del Hogar Universitario de Concepción, el Partido Demócrata Cristiano tuvo que asumir la responsabilidad de que fuerzas policiales entraran a los hogares, a las aulas universitarias y al local de la Federación de Estudiantes, lo más sagrado para quienes hemos sido dirigentes universitarios, como les consta a muchos dirigentes democratacristianos?
De tal manera que no puede desconocerse que el Intendente de Concepción procedió recta y concienzudamente en torno de un problema en que tenía que decidir personalmente si concedía o no una autorización. Entonces, ¿qué se pretende señalar?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Fuentes, don Samuel!
El señor SALVO.-
Por otra parte, se ha dicho aquí, señalando la responsabilidad del Intendente, que é] sí autorizó una marcha de la Unidad Popular. Creo que hay que tener un poco de sentido del humor. Los que dicen que la Unidad Popular está deteriorada tendrán que reconocer que, si en una parte no estamos deteriorados, es en Concepción; tendrán que reconocer que el apoyo popular en Concepción, por su característica de complejo industrial, es fuerte ahí para el Gobierno, como lo fue en Coquimbo. Y bueno, ¿qué ocurre?
El señor MOMBERG.-
Lo vamos a ver en marzo.
El señor SALVO.-
¿Creen ellos que si esta marcha y esta concentración, que dicen que autorizó el Intendente, se hubiera hecho con el consentimiento de los partidos de la Unidad Popular, con toda nuestra fuerza, se iban a reunir cuatro mil personas? Porque, de acuerdo con las expresiones de la Diputada señorita Saavedra y de los otros oradores que hicieron uso de la palabra en representación del Partido Demócrata Cristiano, esa concentración autorizada verbalmente por el Intendente habría reunido cuatro mil personas. Es decir, tendríamos que ser locos para organizar una concentración donde solamente se reunieran cuatro mil personas.
El solo resultado de la última elección sindical en Huachipato les demuestra a los partidos de Oposición cuál es realmente la relación de fuerzas que hay en la zona de Concepción, especialmente en Huachipato. De tal manera que venir a plantear aquí que el Intendente habría estado autorizando verbalmente una marcha es, sencillamente, un chiste de bastante mal gusto, en cuanto a la posibilidad de movilización de masas que tiene la Unidad Popular en la zona de Concepción.
Y yo comparto el argumento dado por el colega Pedro Videla. Los colegas que son abogados saben perfectamente lo siguiente: que un informe de Carabineros sobre una determinada concentración, e incluso el informe de Carabineros e Investigaciones, en un proceso de tipo penal, tiene tan sólo el carácter de un mero informe y no constituye absolutamente ninguna prueba, ni constituye en este momento ninguna prueba determinante el hecho de que un Cabo, un Sargento, un Oficial, haya escrito que había sido autorizada verbalmente por el Intendente. ¿Y qué ocurre? A mí me extraña que el colega Jaque haya venido a sostener argumentos de esta naturaleza. El fue profesor de Derecho Administrativo en la Universidad de Concepción y Secretario-Abogado de la Intendencia de Concepción durante mucho tiempo...
El señor AMUNATEGUI.-
Entonces sabe lo que dice.
El señor SALVO.-
...y él sabe perfectamente que la facultad de la fuerza pública, en un momento determinado, puede o no ejercitarse para los efectos de pedir autorización o no en el momento mismo, si pasa o no pasa un determinado desfile. Los que hemos estado participando durante tanto tiempo en manifestaciones callejeras sabemos que la autoridad administrativa a veces procede bien, cuando hace replegarse a las fuerzas del orden, para los efectos de que los manifestantes pasen y se disperse el desfile. De tal manera que el Intendente procedió dentro de la facultad que le dan la Constitución y la ley para resolver sobre esta materia.
Nosotros terminamos diciendo aquí que, indudablemente, esta es una acusación que se escapó de madre, porque, en realidad, quienes debieran haberla planteado no debieron haber sido los colegas del Partido Demócrata Cristiano, porque ellos saben perfectamente que, una semana antes, se les había autorizado una concentración y que el Gobierno, el Presidente de la República, ha dicho que, asumiendo el Partido Demócrata Cristiano cuantas veces quiera la responsabilidad, en el hecho tendrá la autorización, porque sabemos que dentro de ese Partido es ampliamente mayoritario el sector democrático de oposición constructiva. Pero cuando se sabe que las guardias fascistas de Patria y Libertad, los miembros del Comando Rolando Matus y los empresarios de Derecha son los que quieren, de alguna manera, inflar el globo para que éste reviente en su beneficio o en beneficio de cualquiera otra persona, indudablemente que el Gobierno tendrá que poner la mano firme, y si hay algo que le ha faltado a Allende es tener la mano firme, como lo hemos dicho muchas veces. Debió haber tenido la mano firme que tuvo Bernardo Leighton, que tuvo Frei, cuando encarcelaron a la directiva del Partido Nacional...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
El señor SALVO.-
Por eso estamos en contra de esta acusación...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Mosquera!
Puede continuar el Diputado señor Agurto.
El señor AGURTO.-
Señor Presidente, he concedido una interrupción al Diputado señor Espinoza.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de la interrupción el Diputado señor Gerardo Espinoza.
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
Señor Presidente, esta acusación constitucional en contra del Intendente de la provincia de Concepción se da en un contexto político y social que el país ya conoce y que ha sido aquí reiteradamente analizado en diversas oportunidades.
Los sectores tradicionales radicalizan su oposición a este Gobierno para impedir que él cumpla con su programa. Es más, los grupos más fascistas, o los que les hacen el juego porque a estas alturas ya no se puede hacer distingos plantean desembozadamente sus designios, golpistas...
El señor ARNELLO.-
¡Pero no matan carabineros!
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Arnello!
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
...organizan toda una escalada, destinada, en alguna medida, a conseguir sus designios...
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Arnello!
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
Señor Presidente, yo he tenido la paciencia de escuchar al señor Arnello durante un buen rato, y siempre he sido respetuoso en esta Cámara. Por lo tanto, exijo la misma deferencia de los colegas.
Por la razón señalada, yo creo que esta acusación, al igual que todas las acusaciones constitucionales formuladas en los últimos tiempos en esta Cámara, no tiene otro objetivo político que crear el caos, la anarquía, obstruir la labor de este Gobierno o esterilizar la acción legislativa de esta Corporación, al soslayar temas que son, sin duda, mucho más importante que referirse al que estamos analizando.
En esas condiciones, declaro, en nombre de los Diputados socialistas, que suscribo en todas sus partes el informe emitido por la Comisión que estudió la acusación constitucional en contra del Intendente, en orden a rechazarla, sin reiterar las razones que tanto de hecho como de derecho aquí ya se han expresado, porque creo que han sido analizadas con brillo por algunos colegas que me han precedido en el uso de la palabra.
Sin embargo, quiero hacer una disgresión y referirme a una de ellas, que no atañe a los socialistas, directamente. Se ha pretendido por algunos señores Diputados, en el curso del debate de esta acusación, emitir juicios sobre el doloroso suceso que culminara con la muerte del cabo Aroca. A este respecto, quiero ser bien claro, bien objetivo, y desarrollar mis observaciones con la máxima serenidad posible.
Comprendemos que haya un interés inmediato, y por cierto muy parcial, de sectores de la Derecha, en atribuir a militantes nuestros tan infausto hecho. Con ello, pretenden seguramente hacerse perdonar y, además, tender un manto piadoso de olvido sobre los crímenes sucesivos en los cuales estos sectores con representación en esta Corporación tienen responsabilidades muy concretas, y no precisamente señaladas en sumarios, sino que en plenarios de la justicia ordinaria o en fallos de los tribunales.
Resulta increíble la posición, por lo grotesca, que asumen justamente esos señores a quienes...
El señor ARNELLO.-
No,...
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
...representa aquí el señor Arnello, quien me interrumpe permanentemente, que tanto invocan el Estado de Derecho, que tanto se refieren a la majestad de la justicia, que tanto, en suma, hacen invocaciones democráticas en esta Corporación, y. ahora, sin ningún respeto, pretenden hacer afirmaciones de esta naturaleza en los momentos en que la justicia militar investiga acuciosa y sumarialmente los hechos a que ellos se refieren.
Yo quiero declarar aquí, responsablemente, como socialista y Diputado del Partido Socialista y lo hago en la misma forma como lo dije públicamente al conocer los hechos y el estar también, en alguna medida, vinculado a ellos por encontrarme presente en la provincia de Concepción y haber llegado al sitio del suceso minutos después que nadie tiene más interés que nuestro Partido en agotar la investigación, para poder así determinar a los responsables. Y si, por desgracia, remotamente los hechos condujeran a responsabilizar a un compañero nuestro, que caiga sobre él todo el peso de la ley, porque los socialistas hemos demostrado en el Gobierno, y fuera de él, que respetamos mucho más esta ley que Sus Señorías dicen tanto respetar y que, en cambio, la historia demuestra que no es así.
Sin embargo, los hechos hasta el momento acreditados durante el sumario no demuestran tal aserto. Como no quiero caer en el juego que se ha desarrollado en esta Corporación durante el debate, de pretender analizar hechos que están siendo investigados, no daré mi opinión sobre ellos hasta que el sumario esté cerrado; pero sí señalaré algo que debe llamar a los señores Diputados a la meditación. Yo llegué al local del Partido Socialista cinco minutos después de que la fuerza pública intentara violentamente irrumpir en esa sede, lanzando bombas lacrimógenas, dos de las cuales hirieron de gravedad a dos compañeros nuestros que fueron hospitalizados. Allí pude imponerme de los hechos. Es más, yo le solicité al Intendente, compañero Chávez, que concurriera al local del Partido para conocer el estado en que este local había quedado y el estado de semiasfixia en que se hallaban numerosos compañeros, entre ellos mujeres y jóvenes. El compañero Chávez concurrió hasta allí y pudo acreditarlo.
Todavía más, permaneció en ese local, hasta las 6 de la madrugada, completamente cercado por la policía, de manera que nadie podía entrar ni salir; había vigilancia y allanamiento de los vehículos que salían y entraban, del cual ni siquiera se escapó, señores Diputados, el propio Intendente de la provincia, quien tuvo que aceptar que su auto fuera revisado por la fuerza pública.
No voy a referirme al fuero parlamentario, porque las cosas que estamos defendiendo son mucho más grandes. En alguna medida se pretendió vejarme como parlamentario, pero no hago cuestión aquí sobre ello.
Hasta las 6 de la madrugada, en que se ordenó el allanamiento por el señor fiscal, estuve allí presente, y declaré tanto al señor fiscal militar como al señor Prefecto de Investigaciones que, en forma responsable, yo mismo, con los dirigentes, daría las facilidades para que se revisara y allanara el local en todas sus dependencias, incluso para que se individualizara a todos los compañeros que allí se encontraban. El señor fiscal y la fuerza pública cumplieron su cometido sin un desorden, sin un grito, sin nada que pudiera obstaculizar su acción, y durante el allanamiento no se encontró arma de ninguna naturaleza. Unicamente encontraron cascos de bombas lacrimógenas, una de las cuales repito hirió de gravedad a un compañero, cuya hospitalización ordenó el propio fiscal.
Luego de estos hechos que estoy señalando, algunos Diputados se permiten, anticipadamente, emitir juicios sobre un hecho que se está investigando. Yo sé que entre los Diputados hay varios señores abogados. Yo no pretendo serlo ni mucho menos, pero hay una circunstancia de decoro profesional que obliga, incluso al señor Arnello, quien seguramente no ejerce sus funciones desde hace bastante tiempo, a tener especial cuidado en las afirmaciones que aquí se hagan hasta que no se termine el sumario de esta acusación.
El señor ARNELLO.-
¡Usted se olvida de la declaración del Mayor Valenzuela!
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
Me voy a referir también a eso, señor Diputado.
La declaración del señor Mayor ya fue suficientemente analizada y, sobre todo, suficientemente calificada en el documento o publicación a que aquí se ha dado lectura. El señor Mayor tendrá derecho a opinar como le parezca. Nadie le coartará su derecho a opinar; pero me parece una irresponsabilidad que, como policía, haya emitido un juicio anticipado sobre una circunstancia que está siendo investigada. Pero no es el problema. El responderá posteriormente de las afirmaciones que ha hecho.
El señor PEREZ.-
¡Amenazas!
El señor CASTILLA.-
¡Amenazas!
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
¡No es amenaza! No tengo costumbre de amenazar a nadie.
El que hace una afirmación responde de ella, señores Diputados, aun cuando sea un Mayor de Carabineros o tenga el fuero que tenga.
El señor FREI.-
¡Así lo ha hecho!
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
Perfectamente; responderá en su oportunidad.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
Yo quisiera señalar aquí que quienes, precisamente, rasgan ahora vestiduras por el sensible fallecimiento de un funcionario policial son aquellos a quienes ¡cosa curiosa! nunca les ha llamado la atención la modestia de estos funcionarios policiales; quienes ejercieron el Gobierno durante décadas. Y, sin embargo, durante este Gobierno, se ha hecho mucho más por el Cuerpo de Carabineros de Chile, por sus remuneraciones, en materia de política social y de política previsional, de lo que se ha hecho en mucho tiempo, reconocido en esta Corporación por un Diputado, que habló en una oportunidad en que se discutía un proyecto de reajuste de remuneraciones de las Fuerzas Armadas y Carabineros. De manera que me quedo con la actitud moral y la rectitud que tiene este Gobierno para opinar sobre estas materias. Y no me referiré a estos hechos, hasta que no tenga la absoluta seguridad de que lo que voy a decir está sancionado por un fallo judicial.
Pero, señor Presidente, ocurre también que nadie rasga vestiduras aquí nadie menciona nada aquí, y esto también constituye una especie de contrafondo de la acusación que estamos tratando...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Arnello!
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
...de lo que ocurrió cuando tres campesinos...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro!
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
...perdieron la vida en un atentado, sí, criminal, que tiene una patente, que tiene un nombre. Y muchos señores Diputados, que están aquí, consideran innecesario que lo repita; pero se está investigando también. Ahí hay detenidos, hay inculpados, hay personas individualizadas. En esas condiciones, ¿qué autoridad moral tienen aquellos que nos vienen a hacer invocaciones de respeto a la libertad y a la democracia, cuando son ellos quienes juzgan a este Gobierno, que tratan de empujarlo a que adopte actitudes que signifiquen resguardo del orden y de la Constitución Política; cuando son ellos los que han desencadenado esta escalada, que ha conducido al país al borde de la crisis en estos días?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
Recojo las expresiones que han lanzado aquí algunos Diputados democratacristianos. Sé que hay algunos bien inspirados. Es más, escuché a uno de ellos advertir que con una política así se les podía hacer el luego a los sectores fascistas. Quiero también decir que los sectores fascistas no necesitan que nadie les haga el juego. Lo van a hacer, de todas maneras. De todas maneras, ellos tienen tanta responsabilidad como nosotros y los sectores democráticos que pertenecen a la Oposición, en cautelar el imperio de la Constitución y la recta aplicación de la ley en este país nuestro.
Lo ha reiterado el Presidente: buscamos el cumplimiento estricto de la Constitución y de la ley, pero también buscamos realizar una política de cambios que signifique modificar nuestras viejas estructuras. Si nos dejan hacerlo, dentro del marco del respeto a la ley y a la Constitución, por los medios que hemos denominado como vía chilena, podrán tener la seguridad de que aquí habrá tanta o más democracia como la hay ahora, como lo señalaba el colega Julio Silva, en que hay bastante democracia, pero una democracia que les permite injuriar, tergiversar, difamar y faltar a la verdad y a la objetividad de los hechos.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro, llamo al orden a Su Señoría!
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
Si eso les parece poco, ¿qué quieren? Si ellos jamás se permitieron ese lujo. Si de algo se puede acusar a este Gobierno es de haber tenido demasiada tolerancia con la Oposición política, con los que representan a los sectores del Partido Nacional. En estos instantes...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Maturana!
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
...hablan de persuasión. Nosotros queremos persuasión, pero ustedes no nos dejan. ¡Ese es el problema!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Arnello! ¡Señor Palestro!
El señor ESPINOZA (don Gerardo).-
Quiero terminar, diciendo que los Diputados socialistas votaremos en contra de esta acusación constitucional, porque, a nuestro juicio, ella no es así, en sí, un hecho que realmente interese a nuestros adversarios; ella se ha usado, exclusivamente, con la finalidad del descrédito. Vamos a votar en contra de ella, porque es injusta y porque afecta a un compañero que ha hecho todos los esfuerzos por cumplir la ley, dentro del respeto a la misma y a la Constitución.
Nada más, señor Presidente.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Puede continuar el señor Agurto.
El señor AGURTO.-
Concedo interrupción al colega Fuentealba.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de la interrupción el Diputado señor Luis Fuentealba.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Palestro!
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Señor Presidente, voy a ocupar algunos minutos, para expresar mi opinión en relación con esta acusación constitucional contra el Intendente de Concepción.
La asamblea de trabajadores del carbón y la Central Unica de Trabajadores en su reunión, en la zona del carbón, el día domingo, analizaron la situación creada en días anteriores. En una de ellas, tomaron conocimiento de los anuncios hechos de la acusación constitucional en contra de nuestro compañero Intendente; y las asambleas expresaron allí, a través de la voz de un compañero, al referirse a los hechos, que vamos caminando bien. Le hemos dado duro a los reaccionarios y a los momios; por eso, saltan y por eso chillan y por eso chivatean y hacen declaraciones en contra de los trabajadores del carbón y, fundamentalmente, dirigen su artillería en contra de los militantes del Partido Comunista y acusan falsamente a nuestros compañeros...
Pero allí, en la Comisión, donde intervino el colega Mosquera, éste hizo la acusación de que en esa asamblea participaba, agitando a los trabajadores para que concurrieran a la marcha de Concepción, un señor llamado Miguel Elizalde.
Queremos decir que estamos muy contentos que lo diga aquí y que reconozca, que este hombre esté apoyando la política del Gobierno de la Unidad Popular, porque ha reconocido que ésa es una política de clase que se está aplicando. El señor Miguel Elizalde fue Presidente del comando de la candidatura presidencial del señor Tomic, y hoy está trabajando junto a la Unidad Popular. Y nosotros nos sentimos satisfechos de eso.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Frei!
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Hablan de que nosotros somos una mayoría transitoria allá, en el carbón; pero debo decirles que acontecimientos ocurridos últimamente han dado un pronunciamiento popular en la provincia. Allá, en el sindicato único de trabajadores del acero, en Huachipato, en donde era obrero el señor Mosquera, se hizo una elección en estos mismos días. Y salieron elegidos, de once representantes, ocho de la Unidad Popular.
¿Hay respaldo o no a la política del Gobierno de la Unidad Popular?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Yo he llegado a pensar...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTEALBA (don Luís).-
Señor Presidente, le ruego que me descuente el tiempo y que se haga respetar mi derecho.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
Pueda continuar el señor Fuentealba.
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Yo pienso que si se hiciera un enjuiciamiento, de los trabajadores de la provincia de Concepción, a quienes representa el compañero Chávez tendríamos una votación en más de un 90 por ciento favorable, porque él ha tenido una actitud consecuente con sus principios invariables. Cuando los reaccionarios de Derecha pretendían quitarle unos terrenos a los trabajadores, que los habían obtenido a través del pago de cuotas, con mucho esfuerzo, el compañero, teniendo una actitud consecuente, negó la fuerza pública para que de allí fueran desalojados estos trabajadores modestos. Fue acusado por la reacción por tener esta actitud por lo que estimo inconsecuente que los democratacristianos ahora acusen a nuestro compañero. Por un lado, aquí se va a cocinar esta acusación; dicen que el compañero es bueno, pero de todas maneras lo acusan. Esta actitud es inconsecuente. Nosotros quisiéramos decir que es diferente nuestra actitud. Recuerdo que aquella noche tenebrosa del 20 y 21 de octubre, cuando los fascistas, a través del General Roberto Viaux, pretendían dar un golpe de Estado, cuando era Gobierno la propia Democracia Cristiana, cuando estaba el señor Frei en La Moneda, los trabajadores de Chile, del Partido Comunista y, particularmente, los trabajadores del carbón fueron los primeros del país, señor Mosquera y señores parlamentarios de Concepción, que se pararon como un solo hombre para defender la Constitución y el Gobierno, que era de los chilenos, en aquella oportunidad.
Esa es nuestra actitud y nuestra consecuencia.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Frei! ¡Diputado señor Mosquera!
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Quiero plantear aquí...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Ruego hacer respetar mi derecho y que se resten de mi tiempo estas interrupciones.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
La Mesa respetará el derecho de Su Señoría.
¡Diputado señor Arnello!
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Yo también quiero recordar, aquí, a los colegas, porque los hechos son bastante más porfiados que las palabras, que en el Gobierno del señor Alessandri, con quien ahora están juntos, señor Mosquera muy juntos, por el hecho de hablar, cuando era dirigente de Huachipato, a usted y al señor Sepúlveda los iban a mandar a la cárcel los señores del frente.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Los trabajadores del carbón, aquellos que usted insulta ahora, cuando yo presidía ese sindicato...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Diputado señor Frei ¡Diputado señor Mosquera! ¡Señores Diputados!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señores Diputados!
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Señor Presidente, ruego que me descuente el tiempo de estas interrupciones.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Señores Diputados, hago presente a Sus Señorías que el señor Fuentealba está haciendo uso de su derecho, y que el señor Diputado tiene derecho a emplearlo como él crea más conveniente.
Puede continuar, Su Señoría.
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Bien, yo quiero dejar en claro esto. Yo quiero dejar en claro, aquí, cuando los señores Diputados del frente hablan de libertad de reunión, que, cuando nosotros queríamos hacer reuniones, cuando ellos eran gobierno, muchos trabajadores del carbón fueron encarcelados. Y yo quiero recordarle a los señores Mosquera y Sepúlveda, que ellos también lo fueron; y que los trabajadores del carbón, aquellos de los que reniegan aquí, en esta Cámara, fueron a la Comisión a defenderlos y a apoyarlos. Por eso estimamos que esta actitud es totalmente desclasada.
El señor SCARELLA.-
¡Desclasada!
El señor CERDA (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Scarella, ruego a Su Señoría guardar silencio!
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Yo no quiero decirle lo que podría manifestarle al señor del frente.
Bien, quiero terminar. Los trabajadores de aquella zona de las provincias de Concepción y de Arauco...
El señor MOSQUERA.-
¿Cuánto costó esa marcha que hicieron?
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Mosquera, le ruego tomar asiento!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Mosquera, llamo al orden al señor Diputado!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Mosquera, llamo al orden al señor Diputado!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Mosquera, la Mesa es la que dirige el debate.
Puede continuar el señor Fuentealba.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Mosquera, llamo al orden a Su Señoría!
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Señor Presidente, los trabajadores de allí resolvieron, en sus asambleas...
El señor MOSQUERA.-
Democráticamente.
El señor FUENTEALBA (don Luis).-
Democráticamente, porque si entendiera lo que es democracia, no estaría hablando. Los trabajadores de allí dijeron: Un Gobierno que lo hemos conquistado de pie, jamás lo vamos a entregar de rodillas, y lo vamos a defender como hombres, dentro de la Constitución y de la ley. Pero también dijeron otra cosa: Si los reaccionarios de este país se salen de sus moldes y se salen de madre, los trabajadores del carbón están dispuestos a enfrentárseles en el terreno que quisieran.
Y para contestar aquí cuánto costó el traslado de los trabajadores del carbón, si se les hubiera pagado, se los digo: los trabajadores de Curanilahue devolverán lo que perdieron en ese movimiento, trabajando el día domingo 24; y los trabajadores de Lota y Schwager van a trabajar el día 12 de octubre, para que sepa el señor Mosquera que a ellos, a los trabajadores, no se les impone nada, sino que, soberanamente, por mayoría, resuelven en sus asambleas en forma democrática. Eso es todo.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Puede continuar el señor Agurto.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Palestro!
El señor AGURTO.-
Señor Presidente, he concedido una interrupción al compañero Tomás Solís.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Con la venia de Su Señoría, tiene la palabra el señor Solís.
El señor SOLIS.-
Señor Presidente, más que por el argumento jurídico expresado, aquí, en esta Cámara, se nota, por las intervenciones hechas, que ésta es una acusación política.
El señor SCARELLA.-
¡Natural!
El señor SOLIS.-
No es una acusación constitucional, sino que, más bien, es una acusación inconstitucional, como lo han sido otras tratadas en esta Sala.
A mí no me asombra que, en una serie de planteamientos políticos, coincidan sectores de la Democracia Cristiana con sectores de la Unidad Popular; y no me extraña en absoluto, porque, en la vida diaria y durante mucho tiempo, los trabajadores comunistas, socialistas, radicales y democratacristianos han luchado juntos por resolver sus problemas, que les son comunes, para producir los cambios sociales que este país requiere, como así también para democratizar mucho más este país, a fin de que, realmente, la mayoría tenga los derechos que se le han negado, durante años, por los privilegiados.
No nos extraña en absoluto, entonces, que haya coincidencias en planteamientos; y no nos asombra que pobladores democratacristianos y de la Unidad Popular de Concepción se hayan unido para defender la actitud correcta del Intendente.
Tampoco nos extraña que el 4 de septiembre hayan venido trabajadores democratacristianos, juntos a los de la Unidad Popular e independientes, a celebrar ese día, porque han sido beneficiados en sus intereses comunes con la intervención de la industria textil Caupolicán de Chiguayante.
El señor SCARELLA.-
Viejos tiempos que nunca volverán.
El señor SOLIS.-
Los problemas que afectan a los trabajadores no les son antagónicos, sino comunes. Si los obreros democratacristianos y los de la Unidad Popular tienen discrepancias, las resolverán ellos mismos y en la mejor forma para sus aspiraciones, pues siempre estarán de acuerdo en luchar juntos, a fin de obtener más conquistas y servir mejor a los intereses de su país.
El señor SCARELLA.-
Para luchar contra la inflación.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Scarella!
El señor SOLIS.-
Por eso me extraña que, dentro de este contexto, haya sectores interesados en crear la anarquía y el caos. Está comprobado que hay sectores que asesinan a campesinos a sangre fría. Eso no está dentro de la ley ni dentro de la Constitución Política.
El señor ARNELLO.-
Está dentro del Código Penal y se llama homicidio.
Risas.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Arnello!
El señor SOLIS.-
Aunque le duela al señor Arnello, estos crímenes no los pueden compartir los sectores democráticos, democratacristianos y radicales; sólo los pueden perpetrar los fascistas, que esconden su rostro debajo de grupos para crear la anarquía y poder recuperar sus privilegios.
Señor Presidente, el Partido Comunista, al igual que muchos otros y más que otros, está por el respeto de los derechos de todos los partidos de Oposición en los marcos legales correspondientes; pero no podemos aceptar jamás que, en nombre de la ley y de la Constitución Política, los vándalos, los anarquistas y los fascistas hagan su agosto. Es responsabilidad de todos los partidos políticos, con seriedad y firmeza, no aceptar esto en Chile, porque sería su propio suicidio.
Los comunistas decimos esto con plena autoridad moral, porque no existe ningún otro partido que haya sufrido más la falta de libertad y el despojo del derecho de reunión y de ser elegido y elegir en este país. Gracias al pueblo, a los sectores democráticos del país, que repudiaron justamente esas medidas, se les entregó a los comunistas el derecho a tener libertad y las garantías que le corresponden a todos los ciudadanos.
Estimamos que el señor Intendente ha actuado con ponderación, con discreción, en la aplicación de la ley y que, en este contexto; ha actuado con responsabilidad...
El señor SCARELLA.-
...política.
El señor SOLIS.-
...política y de acuerdo con la ley.
De ahí que nos extraña que los sectores democráticos de la Democracia Cristiana...
El señor FREI (don Arturo).-
Todos.
El señor SOLIS.-
...participen de esta acusación, en circunstancias que a los señores Diputados y dirigente de la Democracia Cristiana les consta que, cuando solicitaron la autorización para efectuar su concentración, no hubo una sola dificultad. Más aún, en la conversación que sostuvimos, estaban presentes el dirigente señor Sabag y el Diputado señor Mario Mosquera; allí se manifestó que ellos no podían participar en ninguna concentración en que intervinieran vándalos y fascistas, personas que desean terminar con la tranquilidad de este país. Nos parece que eso revela la responsabilidad de un partido que quiere la democracia. Pero no puede decirse lo mismo respecto de otro partido. En efecto, no ha habido ni un solo desmentido por parte del Partido Nacional, en cuanto a que nada tiene que ver con los llamados del Comando Rolando Matus, Patria y Libertad y del Comando Independiente, para provocar desórdenes en la ciudad de Concepción.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Señor Amello, nadie le ha concedido la palabra a Su Señoría.
El señor SOLIS.-
Indiscutiblemente, nosotros no consideramos fascistas a todo el Partido Nacional. En él hay gente que tiene una posición diferente de la nuestra y que es respetable. Pero hay sectores, fundamentalmente los afectados en sus privilegios por este Gobierno, que participan, esencialmente, de los métodos de terrorismo; que participan de los procedimientos fascistas para recuperar los privilegios perdidos tanto en el Gobierno anterior como en el actual.
Por eso, podemos decir que los campesinos, los obreros, los empleados, las fuerzas democráticas de este país, están vigilantes, con la responsabilidad con que actúan sus partidos políticos, de Oposición y de Gobierno, para no permitir, aquí, en Chile, el enfrentamiento de una guerra civil, cuyas consecuencias nadie podría prever.
¡Y desgraciados aquéllos que lleven adelante esta política de provocaciones, porque están afectando los intereses más sagrados de nuestra Patria: la integridad familiar, la integridad de nuestra Nación y su verdadera independencia política y económica!
Muchas gracias.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Ha terminado el tiempo.
Cerrado el debate.
En votación nominal la admisibilidad de la proposición de acusación constitucional deducida por diez señores Diputados en contra del señor Intendente de la provincia de Concepción, don Wladimir Chávez Rodríguez, por la causal de infracción a la Constitución, de acuerdo con lo dispuesto en la letra e) de la atribución 1ª del artículo 39 de la Constitución Política de la República, según lo expone el libelo acusatorio.
En conformidad con lo establecido por el artículo 268 del Reglamento, cada Diputado dispone de hasta cinco minutos para fundar su voto.
Los señores Diputados que sostengan la proposición de acusación votaran que 6Í; los señores Diputados que sean partidarios de desecharla votarán que no.
El señor Secretario va a tomar la votación.
Durante la votación;
El señor SANTIBAÑEZ.-
Pido la palabra.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra Su Señoría, hasta por cinco minutos, para fundamentar su voto.
El señor SANTIBAÑEZ.-
Señor Presidente, voto que sí la acusación no sólo por el señor Chávez, cuya actitud es la de la gran mayoría de los intendentes de la Unidad Popular, sino, además, como una sanción moral para el Gobierno, por prepotente, por incapaz y por dictatorial, por designar en cargos importantes a sediciosos e ineptos como Joignant y como este Lenín Chávez.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Ruego a los señores Diputados guardar silencio.
El señor SANTIBAÑEZ.-
Voto que sí para que este Gobierno y sus dirigentes entiendan que el pueblo repudia la violencia...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señores Diputados!
El señor SANTIBAÑEZ.-
...y repudia también la dictadura marxista.
Voto que sí.
Aplausos en la Sala.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señores Diputados, ruego guardar silencio!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Señores Diputados, ruego guardar silenciar. Estamos en votación.
¡Señor Maira! ¡Señor Santibáñez!
El señor MAIRA.-
¡Estos son los que defienden la Constitución y la ley!
Hablan vanos señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Maira, llamo al orden a Su Señoría!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Solís!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Robles, llamo al orden a Su Señoría!
El señor MAIRA.-
Ha confesado que pisotea la Constitución.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Maira, llamo al orden a Su Señoría!
¡Señor Arnello! ¡Señor Videla!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Señores Diputados, ruego a Sus Señorías guardar silencio. Estamos en votación.
El señor TEJEDA.-
Pido la palabra.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra Su Señoría, hasta por 5 minutos, para fundamentar su voto.
El señor TEJEDA.-
Señor Presidente, voy a fundar muy brevemente mi voto.
Don Mariano Ruiz-Esquide, con verdadera sutileza de teólogo, fundamentó la acusación en que no se habría hecho un uso equitativo de la ley. Esto de uso equitativo de la ley es una cosa totalmente subjetiva, y no figura en las causales por las cuales, según nuestro Derecho, se puede acusar a un Ministro en un régimen presidencial.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Zaldívar!
El señor TEJEDA.-
En seguida, el señor Frei fundamentó la acusación en que no se había permitido hacer una concentración en las calles de Concepción.
Yo tengo en mis manos un libro de un destacado jurisconsulto que, comentando disposiciones de la Carta Fundamental que garantizan el derecho de reunión, dice lo siguiente: En las plazas, calles y demás lugares de uso público, las reuniones se regirán por las disposiciones generales de lo policía... Sobre el particular, rige el Decreto Nº 859, de 23 de febrero de 1927, que fue completado por el Decreto del Ministerio del Interior Nº 2.868, de 19 de junio de 1936, estableciendo que las reuniones en plazas, calles y otros lugares de uso público se regirán por las siguientes disposiciones, y entre ellas menciona la siguiente: Según el reglamento, la autoridad no puede autorizar desfiles o reuniones en calles de circulación intensa y en aquellas que perturben el tránsito público; igual facultad tendrá respecto a las reuniones en las plazas y paseos en las horas que se ocupan habitualmente para el esparcimiento y descanso de la población.
El libro es del año 1967, reciente. Está publicado por la Editorial Jurídica y su autor es el destacado jurisconsulto Diputadodon Arturo Frei Bolívar.
Voto que no.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor VIDELA.-
Pido la palabra.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra Su Señoría hasta por 5 minutos, para fundamentar su voto.
El señor VIDELA.-
Señor Presidente, yo comprendo a los que votan que sí cuando votan con el criterio expuesto por el señor Santibáñez. Creo que es serio y honrado y, por eso, me atrevo a felicitarlo haber tenido la valentía de decir por qué él vota así. Yo voto que no, porque no creo en lo que él dijo.
El señor ZALDIVAR (don Alberto).-
Pido la palabra.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra Su Señoría, hasta por cinco minutos, para fundamentar su voto.
El señor ZALDIVAR (don Alberto).-
Señor Presidente, preciso fundamentar mi voto, porque por segunda vez en esta Sala escucho erróneas interpretaciones del derecho de reunión al colega Julio Silva. Esto me preocupa, porque él es un hombre estudioso, ponderado, y creo que un error de esta naturaleza en él corresponde a una distorsionada visión política, que yo diría quiere aprovechar en torno de su posición.
La Democracia Cristiana siempre ha sostenido la tesis que hoy día voy a mantener. Y lo hace con autoridad moral, por cuanto las veces que en esta Cámara nos ha tocado sostener esta posición, lo hemos hecho garantizando el derecho de otros partidos, como en este caso, en que no éramos afectados directamente.
La Constitución Política del Estado asegura a todos los habitantes de la República el derecho a reunirse sin permiso previo y sin armas. Estas son las condiciones básicas que la Constitución establece para ejercer este derecho.
El señor TEJEDA.-
Leyó trunco.
El señor ZALDIVAR (don Alberto).-
Tratándose de las plazas, calles y demás lugares de uso público, las reuniones... o sea, parte de un hecho positivo: que la reunión se realice será reglamentada conforme a las normas de policía. Pero no podrá ser autorizada o desautorizada la reunión. Podrán ser reglamentadas, pero no ser abrogado el derecho de reunión.
Ese es el concepto de la garantía constitucional.
Ahora bien, ¿cuáles son las normas de policía vigente?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Ruego a los señores Diputados guardar silencio.
El señor ZALDIVAR (don Alberto).-
Las normas de policía vigentes no pueden hacer otra cosa que reconocer la sustancia de lo declarado en la Constitución. Y es así como ambos decretos complementarios, en su artículo 1º, reiteran esta idea al expresar: Los ciudadanos que deseen reunirse en plazas, calles u otros lugares de uso público, podrán hacerlo sin permiso previo de la autoridad, pero sin armas. Igual disposición contempla el decreto Nº 2868. Por lo tanto, las dos letras que señala el colega Silva, referente a la autorización que puede o no otorgar el Intendente o el Gobernador, respecto de las calles que tengan tránsito excesivo o de lugares y plazas de recreo, es únicamente una reglamentación de la posible reunión, pero no la posibilidad de autorizar o no autorizar la reunión. Por lo tanto, el señor Intendente de la provincia de Concepción ha violado la Constitución, porque en una declaración propia de él, ratificada por el señor Subsecretario del Interior, ha dado razones para abrogar el derecho a reunión. Y más aún, la infracción es doble por cuanto esa reunión que autorizó verbalmente la permitió con armas, lo que constituye, evidentemente, otra infracción constitucional.
El señor TEJEDA.-
¡Falso!
El señor GUASTAVINO.-
¡Falso!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Videla!
El señor ZALDIVAR (don Alberto).-
Aquí estamos votando contra esta doble infracción, que constituye una discriminación política propia del sistema stalinista.
El señor Silva está influido por una posición totalitaria, lo que lamento, y que lo hace perder objetividad en su juicio jurídico.
Votamos que sí y siempre defenderemos las garantías individuales, porque son la base de nuestra convivencia democrática, sea que la ejerciten los comunistas, los nacionales, los radicales o los democratacristianos. Ese es nuestro papel en política y así vamos a seguir actuando. Y hoy queremos sancionar esta doble infracción constitucional que pone en principio de peligro a nuestra democracia.
Aplausos.
El señor GUERRERO, don Raúl (Secretario).-
¿Cómo vota, señor Zaldívar?
El señor ZALDIVAR (don Alberto).-
Voto que sí.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Videla, llamo al orden a Su Señoría!
El señor MAIRA.-
Pido la palabra.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Tiene la palabra Su Señoría por cinco minutos.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Ruego a los señores Diputados guardar silencio!
El señor MAIRA.-
Señor Presidente, se van a cumplir ocho años desde que empecé a trabajar en esta Cámara, y me ha correspondido expresar mi opinión en diversas acusaciones constitucionales. Todos los que nos incorporamos a la Cámara lo hacemos jurando respetar la Constitución y las leyes, y tenemos el deber, dentro del margen de libertad que nuestro criterio de interpretación del ordenamiento jurídico nos da, de buscar la manera de servir ese mandato constitucional y ese juramento.
En mi caso, primero dentro del Partido Demócrata Cristiano y luego de la Izquierda Cristiana, para servir las mismas convicciones, para buscar el principio de la unidad del pueblo y el mantenimiento de las fuerzas de la Izquierda chilena, he creído y he sostenido en muchas acusaciones constitucionales que el mecanismo de la acusación constitucional es un mecanismo jurídico consagrado por nuestros constituyentes en la Constitución del 25 como un correctivo al régimen parlamentario imperante, desacreditado en más de treinta años de gestión política y estéril en el país, que condujo finalmente a la crisis institucional de 1924. Eso llevó al constituyente a suprimir en Chile la responsabilidad política de los agentes públicos, responsabilidad política que permite al Parlamento juzgar a un funcionario público, sea Ministro de Estado, alto oficial de las Fuerzas Armadas, miembro del Poder Judicial, Intendente, Gobernador o Contralor General de la República, según la conveniencia que, a juicio de los parlamentarios tenga su gestión; según lo bien o mal que a juicio de ellos lo haya hecho este agente público. Eso en Chile no existe, y en reemplazo del sistema de la responsabilidad política, el constituyente delineó con claridad un sistema de responsabilidad penal de rango constitucional, estableciendo delitos precisos que deben ser tipificados en cada caso y respecto de los cuales deben concurrir todos los elementos de la teoría jurídica de los delitos, para permitir, primero, que haya lugar a la acusación y, luego, que el Senado, actuando como jurado, ejercite la sanción de destitución. Esta ha sido una doctrina que sostuve, por primera vez, durante la acusación contra el ex Ministro señor Simián; y la he reiterado en cada caso. En ese tiempo, el señor Santibáñez sostenía la misma doctrina que yo. Sin embargo, esta noche y por eso la Cámara, con mucha extrañeza, me habrá visto perder la calma, el espíritu con que siempre trato de proseguir sus debates él, desentendiéndose de conceptos y principios, ha sostenido, con cinismo, con desenfado...
El señor SANTIBAÑEZ.-
No es cierto. ¡Es falso!
El señor MAIRA.-
...la opinión exactamente contraria a la que toda la vida sostuvo, aplicando un criterio de conveniencia y permitiendo...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Ruego a Sus Señorías guardar silencio.
El señor MAIRA.-
...dar al texto constitucional un alcance diverso...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
Ruego a Sus Señorías guardar silencio.
El señor MAIRA.-
...del que en otras ocasiones le dio a las mismas disposiciones constitucionales, cuando rechazó las que se presentaron contra otros agentes públicos.
Yo creo que es indispensable que estos gestos la Cámara los registre. ..
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor FUENTES, don César Raúl (Vicepresidente).-
¡Señor Scarella!
El señor MAIRA.-
Yo agradezco al Diputado señor Santibáñez sus palabras de esta noche. Son absolutamente contradictorias y los demás Diputados democratacristianos lo saben con las del Diputado señor Ruiz-Esquide y otros Diputados de esos bancos, y reflejan claramente una cosa: que para la precisión del debate hay que aclarar que, por lo menos para el Diputado señor Santibáñez, la acusación es un mecanismo que se emplea para ejercitar las calificaciones más turbias, los rencores personales, las revanchas contra la conducta de los hombres públicos de Gobierno.
El lo ha dicho y con sus palabras ha recibido el aplauso de los bancos nacionales y el silencio de las de su Partido...
El señor SANTIBAÑEZ.-
¡No dije eso!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor MAIRA.-
Por un compromiso que contraje con el Diputado señor Penna, no voy a votar esta noche y voy a abstenerme. Pero creí indispensable dejar sentado en la Cámara la manera como uno de sus miembros ha violado el juramento que hizo al incorporarse a sus debates.
Aplausos.
El señor SANTIBAÑEZ.-
Pido los cinco minutos que me corresponden, señor Presidente.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Terminada la votación.
Oportunamente, señor Diputado.
Efectuada la votación en forma, nominal, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 57 votos; por la negativa, 32 votos. Hubo una abstención.
Votaron por la afirmativa los siguientes señores Diputados:
Acuña; Alessandri, don Gustavo; Alvarado; Amunátegui; Araya; Argandoña; Amello; Aylwin; Barrionuevo; Basso; Campos; Cardemil; Carmine; Carrasco; Castilla; Cerda; Clavel; Frei, don Arturo; Frías; Fuentes, don César; Godoy; Guerra; Huepe; Ibáñez; Iglesias; Jaque; Klein; Laemmermann; Lorca; Maturana; Mercado; Merino; Momberg; Mosquera; Naudon; Palza; Pérez; Ramírez, don Gustavo; Recabarren; Retamal, doña Blanca; Riesco; Ríos, don Mario; Ruiz-Esquide, don Mariano; Saavedra, doña Wilna; Salinas, don Anatolio; Santibáñez; Scarella; Schleyer; Señoret; Sharpe; Stark; Tagle; Tapia; Tudela; Undurraga; Vargas y Zaldívar.
Votaron por la negativa los siguientes señores Diputados:
Acevedo; Aguilera; Agurto; Allende, doña Laura; Andrade; Atencio; Barahona; Buzeta; Cabello; Cademártori; Cantero; Carvajal; Espinoza, don Gerardo; Ferreira; Fuentealba, don Luis; Guastavino; Insunza; Irribarra; Olave; Ortega; Palestro; Ríos, don Héctor; Riquelme; Robles; Salinas, don Edmundo; Salvo; Silva; Solís; Tavolari; Tejeda; Toro y Videla.
Se abstuvo de votar el señor Maira.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
En consecuencia, la Cámara de Diputados declara que ha lugar a la admisibilidad de la proposición de acusación deducida por diez señores Diputados en contra del señor Intendente de la provincia, don Vladimir Chávez Rodríguez, por la causal de infracción a la Constitución de acuerdo con las disposiciones de la letra e), atribución primera, del artículo 39 de la Constitución Política de la República.
En conformidad con lo que establecen los artículos 69 y 269 del Reglamento Interior de la Corporación, la Mesa propone a los señores Frei, don Arturo; Jaque, don Duberildo, y Maturana, don Fernando, para que integren la Comisión que deberá proseguir y formalizar la acusación ante el Honorable Senado.
Si les parece a los señores Diputados, así se aprobará.
El señor CANTERO.-
Votación.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
En votación.
Efectuada la votación en forma económica, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 49 votos; por la negativa, 28 votos.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
6.-PETICION PARA ENVIAR UN PROYECTO A LA COMISION DE HACIENDA
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Se ha manifestado a la Mesa que habría acuerdo para enviar exclusivamente a la Comisión de Hacienda una moción que destina fondos para la construcción del Estadio Fiscal de Los Angeles.
Si les parece a la Sala, así se acordará.
El señor GUASTAVINO.-
¿Cómo? No hay acuerdo.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
No hay acuerdo.
7.-ALUSIONES PERSONALES. APLICACION DEL ARTICULO 19 DEL REGLAMENTO
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
El señor Santibáñez, en virtud del artículo 19, ha solicitado cinco minutos.
Tiene la palabra Su Señoría hasta por cinco minutos.
El señor SANTIBAÑEZ.-
El señor Maira, siguiendo un vieja táctica de los marxistas, ha tratado de establecer una división entre democratacristianos. Esta táctica sirvió respecto de él. En efecto, al señor Maira lo conquistaron así; pero no sirve con nosotros, pues somos leales a un Partido cuya doctrina juramos defender y la defenderemos.
Yo he dicho muy claramente, en el fundamento de la acusación, que quiero sancionar al señor Vladimir Lenin Chávez por los hechos que aquí se han analizado y que son claramente constitutivos...
Un señor DIPUTADO.-
¡No tienen aplicación!
El señor SANTIBAÑEZ.-
...para poder hacer valer una acusación constitucional en su contra.
Y, además, he dicho...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señores Diputados, ruego guardar silencio!
El señor SANTIBAÑEZ.-
Además, he dicho que también...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Ruego a los señores Diputados guardar silencio!
Señor Santibáñez, le ruego referirse, en su intervención, a lo que indica el artículo 19 del Reglamento.
El señor SANTIBAÑEZ.-
...que merece una sanción moral el Gobierno de la República...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Guastavino, le ruego guardar silencio!
El señor SANTIBAÑEZ.-
...porque los Intendentes son designados por el Presidente de la República, y él tiene que responder de la gente que elige para ocupar dichos cargos. Y si la gente como el señor Chávez procede como lo hizo en Concepción, violando la ley, queriendo destruir la convivencia democrática, y como el señor Joignant, aquí en Santiago...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Guastavino, le ruego guardar silencio!
El señor SANTIBAÑEZ.-
...que ha dicho que pueden salir las turbas, porque tiene 40 mil personas para sacarlas a la calle...
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Santibáñez, le ruego referirse a lo que establece el artículo 19.
El señor SANTIBAÑEZ.-
...merece también una sanción moral.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señores Diputados, la Mesa está dirigiendo el debate!
El señor SANTIBAÑEZ.-
Además, señor Presidente, quisiera referirme a ese calificativo que me ha dado el señor Maira. El ha dicho que soy cínico. Yo creo que el señor Maira, que juró una doctrina, que fue elegido Diputado por un partido...
El señor MAIRA.-
Y lo estoy sirviendo, señor.
El señor SANTIBAÑEZ.-
...que fue elegido Diputado por un partido, no puede hablar de cinismo, cuando a medio camino se da vuelta.
Yo respetaría, por último,...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Maira!
El señor SANTIBAÑEZ.-
Yo respetaría por último, señor Presidente,...
El señor MAIRA.-
¡No soy nazi!
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Maira!
El señor SANTIBAÑEZ.-
...a aquellos que se alejaron del partido siendo este gobierno;...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Tudela, ruego guardar silencio.
El señor SANTIBAÑEZ.-
...pero no a los que permanecieron al lado nuestro mientras fuimos gobierno, y que se fueron cuando dejamos de serlo para ingresar a la actual Administración.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor SANTIBAÑEZ.-
¡Eso, señor, es cinismo! Por eso, yo acuso al señor Maira de ser un cínico.
He dicho.
Aplausos.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
En conformidad con el artículo 19 del Reglamento, tiene la palabra, hasta por cinco minutos, el señor Silva, don Julio.
El señor SILVA (don Julio).-
Señor Presidente, el Diputado señor...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Señores Diputados, la Mesa está dirigiendo el debate.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
¡Señor Maira!
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Por haberse cumplido con el objeto de la presente sesión, se levanta.
El señor SILVA (don Julio).-
Señor Presidente, el Diputado señor Zaldívar, frente a los argumentos de carácter constitucional que señalé en relación al derecho de reunión, me ha acusado de tener un espíritu totalitario.
Quiero decir que para mí es un honor defender la actuación de este Gobierno. Y reitero aquí lo que dije denantes y que no me pueden desmentir: que no hay en el mundo un gobierno que pueda superar al actual en cuanto a democracia; no hay un régimen en el mundo más democrático que éste. Es una infamia pretender lanzar sombras de totalitarismo sobre este régimen, porque eso es hacerle el juego, precisamente, a los enemigos de la democracia; eso es hacerles el juego, precisamente, a los fascistas. Por eso, esta acusación es irresponsable; es una acusación procaz y politiquera que sólo se explica por esta lamentable competencia de endurecimiento a que ha sido arrastrada la Democracia Cristiana por el Partido Nacional, porque creen que los más duros son los que van a tener los votos en la elección de marzo próximo. Y esta política oportunista es la que los está conduciendo a renegar de sus principios, principios que mantuvieron siempre; incluso, ni siquiera durante la época de la campaña presidencial del señor Frei llegaron a hacer una alianza político-electoral con los partidos de Derecha, como ahora lo han hecho.
Solamente quiero decirle al señor Zaldívar que está deformando, que está adulterando los textos legales para justificar la acusación; que el texto es absolutamente claro y, tal vez, lo mejor que puede hacer, en este instante, es volver a leérselo, porque tenemos conciencia absoluta de estar en la posición justa.
El Intendente, Gobernador o Subdelegado, puede no autorizar estoy leyendo un texto literal, el reglamento, la disposición reglamentaria a la cual se ajusta el ejercicio de este derecho de reunión en plazas, calles, sitios o lugares públicos. Puede no autorizar reuniones o desfiles en calles de circulación intensa. En calles de circulación intensa, puede no autorizar. Esta disposición se desprende de la Constitución misma. De manera que la actuación del Intendente ha sido absolutamente clara. En ningún caso podría justificarse esta disposición si se usara, precisamente, para anular en Chile el derecho de reunión o para anular la democracia. Pero nadie puede, con un mínimo de honestidad moral, sostener semejante cosa.
Sin embargo, quisiera preguntar ¿cuántas reuniones y marchas ha hecho la Oposición en este último mes?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor SILVA (don Julio).-
El propio Partido Demócrata Cristiano...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA, don Eduardo (Presidente en ejercicio).-
Ruego al señor Diputado dirigirse a la Mesa y evitar los diálogos.
El señor SILVA (don Julio).-
...organizó una reunión hace una semana en Concepción.
No hay derecho alguno para decir que esta disposición se está usando para terminar con la libertad de reunión, para terminar con la democracia o para terminar con la Constitución. Se está usando, precisamente, para evitar las circunstancias a que nos referíamos denantes, en virtud de las cuales cualquiera persona con un mínimo de cordura y de honestidad se da cuenta y comprende la situación que está viviendo el país. En lugar de agradecer la ponderación de un funcionario, se le viene a atacar y a acusar de una manera que rebaja, diría yo, la conciencia, la honestidad y la rectitud de los acusadores.
Aplausos.
Se levantó la sesión a las 22 horas 19 minutos.
Roberto Guerrero Guerrero, Jefe de la Redacción de Sesiones.