Labor Parlamentaria
Diario de sesiones
- Alto contraste
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Índice
- DOCUMENTO
- PORTADA
- I. ASISTENCIA
- II. APERTURA DE LA SESIÓN
- III. TRAMITACIÓN DE ACTAS
- IV. CUENTA
- ACUERDOS DE COMITÉS
- V. ORDEN DEL DÍA
- MODIFICACIÓN DE LEY N° 16.468 EN LO RELATIVO A NOMBRAMIENTO COMO DETECTIVES DE ASPIRANTES DE ESCUELA DE INVESTIGACIONES POLICIALES
- ANTECEDENTE
- INTERVENCIÓN : Santiago Sinclair Oyaneder
- CREACIÓN DE FONDOS SOLIDARIOS DE CRÉDITO UNIVERSITARIO
- ANTECEDENTE
- INTERVENCIÓN : Andres Zaldivar Larrain
- INTERVENCIÓN : Enrique Larre Asenjo
- INTERVENCIÓN : Humberto Manuel Palza Corvacho
- INTERVENCIÓN : Eugenio Cantuarias Larrondo
- INTERVENCIÓN : Laura Soto Gonzalez
- INTERVENCIÓN : Jorge Miguel Otero Lathrop
- INTEGRACIÓN : Olga Feliu Segovia
- INTEGRACIÓN : Sergio Mariano Ruiz Esquide Jara
- INTERVENCIÓN : Nicolas Diaz Sanchez
- INTERVENCIÓN : Ronald Mc Intyre Mendoza
- ENMIENDAS A COMPOSICIÓN, ORGANIZACIÓN Y ATRIBUCIONES DE CORTE SUPREMA Y A RECURSOS DE QUEJA Y DE CASACIÓN
- ANTECEDENTE
- INTERVENCIÓN : Jorge Miguel Otero Lathrop
- INTERVENCIÓN : Olga Feliu Segovia
- INTERVENCIÓN : Jorge Miguel Otero Lathrop
- INTEGRACIÓN : Ronald Mc Intyre Mendoza
- INTERVENCIÓN : Jorge Miguel Otero Lathrop
- INTERVENCIÓN : Olga Feliu Segovia
- INTERVENCIÓN : Jorge Miguel Otero Lathrop
- DEBATE
- INDICACIÓN
- Olga Feliu Segovia
- Ricardo Martin Diaz
- Carlos Roberto Letelier Bobadilla
- Ronald Mc Intyre Mendoza
- William Turpin Thayer Arteaga
- Santiago Sinclair Oyaneder
- Bruno Guillermo Siebert Held
- Beltran Urenda Zegers
- Eugenio Cantuarias Larrondo
- Gabriel Valdes Subercaseaux
- INDICACIÓN
- INTERVENCIÓN : Jorge Miguel Otero Lathrop
- INTERVENCIÓN : Olga Feliu Segovia
- INTERVENCIÓN : Ricardo Martin Diaz
- INTERVENCIÓN : Maximo Pacheco Gomez
- MODIFICACIÓN DE LEY N° 16.468 EN LO RELATIVO A NOMBRAMIENTO COMO DETECTIVES DE ASPIRANTES DE ESCUELA DE INVESTIGACIONES POLICIALES
- VI. INCIDENTES
- CLÍNICA PARA ENFERMOS TERMINALES DE SIDA
- INTERVENCIÓN : Vladimir Anselmo Sule Candia
- LA IMPUNIDAD Y SUS CONSECUENCIAS EN EL AUMENTO DE LA CRIMINALIDAD Y SU PELIGROSIDAD
- INTERVENCIÓN : Jorge Miguel Otero Lathrop
- HOMENAJE EN MEMORIA DE PROFESOR SEÑOR OCTAVIO SALINAS CAREAGA . COMUNICACIONES Y OFICIOS
- HOMENAJE : Olga Feliu Segovia
- HOMENAJE : Erwin Arturo Frei Bolivar
- HOMENAJE : Eugenio Cantuarias Larrondo
- HOMENAJE : Hugo Ortiz De Filippi
- CLÍNICA PARA ENFERMOS TERMINALES DE SIDA
- CIERRE DE LA SESIÓN
Notas aclaratorias
- Debido a que muchos de estos documentos han sido adquiridos desde un ejemplar en papel, procesados por digitalización y posterior reconocimiento óptico de caracteres (OCR), es que pueden presentar errores tipográficos menores que no dificultan la correcta comprensión de su contenido.
- Para priorizar la vizualización del contenido relevante, y dada su extensión, se ha omitido la sección "Indice" de los documentos.
REPÚBLICA DE CHILE
DIARIO DE SESIONES DEL SENADO
PUBLICACIÓN OFICIAL
LEGISLATURA 327ª, EXTRAORDINARIA
Sesión 12ª, en martes 9 de noviembre de 1993
Ordinaria
(De 11:10 a 14:30)
PRESIDENCIA DE LOS SEÑORES BELTRÁN URENDA, VICEPRESIDENTE,
Y MIGUEL OTERO, PRESIDENTE ACCIDENTAL
SECRETARIOS, EL TITULAR, SEÑOR RAFAEL EYZAGUIRRE ECHEVERRÍA,
Y EL PROSECRETARIO, SEÑOR JOSE LUIS LAGOS LÓPEZ
ÍNDICE
I. ASISTENCIA......................................................................................
II.APERTURA DE LA SESION..........................................................
III.TRAMITACION DE ACTAS...........................................................
IV.CUENTA............................................................................................
Acuerdos de Comités…
V. ORDEN DEL DÍA:
Proyecto de ley, en segundo trámite, que modifica el artículo 27 de la ley N° 16.468, sobre nombramiento como detectives de los aspirantes de la Escuela de Investigaciones Policiales (se aprueba en general y particular).
Proyecto de ley, en segundo trámite, que modifica la ley N° 18.591 y establece normas sobre fondos solidarios de crédito universitario (se aprueba en general).
Proyecto de ley, en primer trámite, sobre composición, organización y atribuciones de la Corte Suprema y que modifica los recursos de queja y de casación (queda pendiente su discusión particular).
VI. INCIDENTES:
Clínica para enfermos terminales de SIDA (observaciones del señor Sule).
La impunidad y sus consecuencias en el aumento de la criminalidad y su peligrosidad (observaciones del señor Otero).
Homenaje en memoria de profesor señor Octavio Salinas Careaga.
Oficios (se rinde).
I. ASISTENCIA
Asistieron los señores:
--Calderón Aránguiz, Rolando
--Cantuarias Larrondo, Eugenio
--Cooper Valencia, Alberto
--Díaz Sánchez, Nicolás
--Feliú Segovia, Olga
--Fernández Fernández, Sergio
--Frei Bolívar, Arturo
--Frei Ruiz-Tagle, Carmen
--Gazmuri Mujica, Jaime
--González Márquez, Carlos
--Hormazábal Sánchez, Ricardo
--Jarpa Reyes, Sergio Onofre
--Lagos Cosgrove, Julio
--Larre Asenjo, Enrique
--Lavandero Illanes, Jorge
--Letelier Bobadilla, Carlos
--Martin Díaz, Ricardo
--Mc-Intyre Mendoza, Ronald
--Ortiz De Filippi, Hugo
--Otero Lathrop, Miguel
--Pacheco Gómez, Máximo
--Páez Verdugo, Sergio
--Palza Corvacho, Humberto
--Papi Beyer, Mario A
--Pérez Walker, Ignacio
--Ríos Santander, Mario
--Romero Pizarro, Sergio
--Ruiz De Giorgio, José
--Ruiz-Esquide Jara, Mariano
--Siebert Held, Bruno
--Sinclair Oyaneder, Santiago
--Soto González, Laura
--Sule Candía, Anselmo
--Urenda Zegers, Beltrán
--Vodanovic Schnake, Hernán
--Zaldívar Larraín, Andrés
Concurrieron, además los señores Ministros de Educación, de Justicia y del Trabajo y Previsión Social.
Actuó de Secretario el señor Rafael Eyzaguirre Echeverría, y de Prosecretario, el señor José Luis Lagos López.
II. APERTURA DE LA SESIÓN
--Se abrió la sesión a las 11:10, en presencia de 36 señores Senadores.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
En el nombre de Dios, se abre la sesión.
III. TRAMITACIÓN DE ACTAS
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Se da por aprobada el acta de la sesión 25a, ordinaria, en 14 de septiembre del año en curso, que no ha sido observada.
El acta de la sesión 26a, ordinaria, en 15 de septiembre del presente año, se encuentra en Secretaría, a disposición de los señores Senadores, hasta la sesión próxima, para su aprobación.
IV. CUENTA
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Se va a dar cuenta de los asuntos que han llegado a Secretaría.
El señor LAGOS (Prosecretario).-
Las siguientes son las comunicaciones recibidas:
Mensajes
Dos de Su Excelencia el Presidente de la República:
Con el primero hace presente la urgencia, en el carácter de "Suma", al proyecto que modifica el artículo 27 de la ley N° 16.468, relativo al nombramiento como detectives de los aspirantes de la Escuela de Investigaciones.
-Se tiene presente la calificación y se manda agregar el documento a sus antecedentes.
Con el segundo retira la urgencia que hizo presente para el despacho del proyecto de ley que prorroga la vigencia de las tarifas fijadas a las empresas de telecomunicaciones, en conformidad a la ley N° 18.168, General de Telecomunicaciones.
-Queda retirada la urgencia y se manda agregar el documento a sus antecedentes.
Oficios
Cuatro de la Honorable Cámara de Diputados:
Con el primero comunica que ha dado su aprobación al proyecto de ley que modifica la planta de personal de Gendarmería de Chile. (Calificado de "simple urgencia").
-Pasa a la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento y a la de Hacienda, en su caso.
Con el segundo informa que ha rechazado algunas de las modificaciones introducidas por el Senado al proyecto de ley sobre Juntas de Vecinos y Organizaciones Comunitarias Funcionales, por lo que corresponde la formación de una Comisión Mixta, para lo cual ha designado a los cinco señores Diputados que indica. (Calificado de "simple urgencia").
-Se toma conocimiento y se designa como integrantes de la señalada Comisión Mixta a los señores Senadores miembros de la Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización.
Con el tercero indica que ha aprobado, en los mismos términos en que lo despachó el Senado, al proyecto de ley que concede, por gracia, la nacionalidad chilena al religioso señor Antonio Ronchi Berra.
-Se mandó comunicar a Su Excelencia el Presidente de la República.
Con el cuarto da a conocer su aprobación a las modificaciones propuestas por el Senado al proyecto de ley que amplía sectores de trabajadores autorizados a negociar colectivamente.
-Se toma conocimiento y se manda archivar.
Dos del señor Ministro del Interior, con los que da respuesta a sendos oficios enviados en nombre del Senador señor Lagos uno relativo a la interpretación que se ha efectuado del beneficio establecido en el artículo 5° transitorio de la ley N° 19.070, y el otro, relacionado con diversos problemas que aquejan a la localidad de Villa Frontera (Primera Región).
Dos del señor Ministro de Obras Públicas:
Con el primero da respuesta a un oficio enviado a Su Excelencia el Presidente de la República, en nombre del Senador señor Diez, acerca de los problemas viales que afectan a la Novena Región como consecuencia de los temporales del invierno pasado.
Con el segundo contesta un oficio enviado en nombre del Senador señor Larre, respecto al cronograma de trabajo de esa Secretaría de Estado para la reparación del Puente Toltén y la repavimentación del camino Freire-Villarrica-Loncoche.
Del señor Ministro del Trabajo y Previsión Social, con el que responde un oficio, enviado en nombre del Senador señor Cooper, relativo a los aspectos laborales involucrados en el nuevo Convenio suscrito entre nuestro país y la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Austral (ESO).
Del señor Ministro de Bienes Nacionales subrogante, con el que da contestación a un oficio enviado en nombre del Senador señor Ruiz-Esquide, respecto de la disponibilidad de terrenos fiscales destinados a la construcción de un consultorio de atención primaria en la ciudad de Cañete (Octava Región).
Del señor Director Nacional del Servicio de Impuestos Internos, con el que responde un oficio, enviado en nombre del Senador señor Jarpa, relativo al tratamiento tributario y aduanero de las adquisiciones de equipos y elementos no militares que efectúan las Fuerzas Armadas y Carabineros.
Del señor Gerente General de la Empresa Eléctrica del Norte Grande S.A., con el que contesta un oficio enviado en nombre de los Senadores señores Frei, doña Carmen y Frei, don Arturo, con relación a la cantidad de denuncias interpuestas por esa firma por el delito de hurto de energía eléctrica.
-Quedan a disposición de los señores Senadores.
Informe
De la Comisión de Hacienda, recaído en el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que destina recursos para el desarrollo de la Duodécima Región de Magallanes y la Antártica Chilena. (Calificado de "simple urgencia").
-Queda para tabla.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Terminada la Cuenta.
ACUERDOS DE COMITÉS
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Los Comités adoptaron los siguientes acuerdos:
1.- Modificar la tabla del Orden del Día de hoy en la forma que se indica, quedando el resto de los asuntos en los lugares correspondientes: tratar en tercer lugar el proyecto signado con el N° 5, relativo a la composición, organización y atribuciones de la Corte Suprema y modificaciones a los recursos de queja y de casación; en cuarto término el que figura con el N° 6, sobre Bases de los Procedimientos Administrativos; en quinto lugar el informe -signado con el N° 14- concerniente a la Consulta de la Sala acerca de si en nuestra normativa existen proyectos de acuerdo de quórum calificado, orgánicos constitucionales y modificatorios de la Constitución Política; solicitar al Ejecutivo el retiro de la urgencia del que figura en el N° 3, que modifica el Código de Minería y la ley N° 18.097, Orgánica Constitucional sobre Concesiones Mineras; postergar para la sesión de mañana, 10 de noviembre, el proyecto de acuerdo que aparece con el N° 4, que aprueba diversas enmiendas al Tratado de Tlatelolco, y para la sesión del martes 16 de noviembre el proyecto signado con el N° 7, que crea los juzgados vecinales;
2.- Acoger, con relación al caso inédito de dos proyectos coincidentes en una misma materia -el iniciado en la Cámara de Diputados, que otorga facilidades a extranjeros residentes, y el originado en el Senado, relativo al egreso del país de los extranjeros-, que se encuentran en trámite de Comisión Mixta, acoger el criterio sustentado por los señores Senadores integrantes de ella, en el sentido de elaborar un solo informe y de que éste sea conocido en primer lugar en la otra rama legislativa, y
3.- Prorrogar hasta el lunes 15 de noviembre, a las 18, el plazo para formular indicaciones al proyecto sobre normalización de plantas de personal del sector salud.
V. ORDEN DEL DÍA
MODIFICACIÓN DE LEY N° 16.468 EN LO RELATIVO A NOMBRAMIENTO COMO DETECTIVES DE ASPIRANTES DE ESCUELA DE INVESTIGACIONES POLICIALES
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Corresponde ocuparse en el proyecto, en segundo trámite constitucional, que modifica el artículo 27 de la ley N° 16.468, sobre nombramiento como detectives de los aspirantes de la Escuela de Investigaciones Policiales, con informe de la Comisión de Defensa Nacional.
-Los antecedentes sobre el proyecto figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Proyecto de ley:
En segundo trámite, sesión 4a, en 13 de octubre de 1993.
Informe de Comisión:
Defensa Nacional, sesión 10a, en 2 de noviembre de 1993.
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
La Comisión hace constar en su informe que el proyecto se inició en mensaje de Su Excelencia el Presidente de la República, tiene urgencia calificada de "Suma" y su texto fue objeto de diversas enmiendas, por lo cual la unanimidad de sus miembros -Senadores señores Jarpa, Papi y Sinclair- recomienda reemplazar el artículo único y rechazar el transitorio.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
En discusión general y particular a la vez.
Ofrezco la palabra.
El señor SINCLAIR.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra Su Señoría.
El señor SINCLAIR.-
Señor Presidente, en la planta legal de oficiales policiales existen en la actualidad alrededor de 915 vacantes, situación que perjudica notoriamente la función policial que corresponde a la Policía de Investigaciones de Chile.
Anualmente, por diferentes motivos, se produce un retiro de la institución de aproximadamente 150 oficiales policiales, hecho que, unido a la proyección de egreso de la Escuela de Investigaciones Policiales, determina que las vacantes mencionadas sólo podrían ser cubiertas en un plazo de 10 a 12 años.
El artículo 27 de la ley N° 16.468, sustituido por la ley N° 18.055, dispone que el curso regular de instrucción para los aspirantes a detectives será de tres años -es decir, de seis semestres-, norma de carácter permanente que asegura la excelencia de la formación profesional del detective, por lo que se estima correcto mantenerla.
Con el propósito de solucionar el problema anteriormente descrito, se elaboró un proyecto de ley destinado a reducir a cinco años la completación de las vacantes existentes de oficiales policiales, que, primero,' mantiene la disposición legal que fija en tres años (seis semestres académicos) el curso de formación; segundo, faculta al Presidente de la República para que, en casos debidamente calificados, pueda graduar como detectives a los aspirantes que hayan cursado cuatro semestres académicos, resguardándose, sí, el nivel profesional mediante un plan de perfeccionamiento en servicio de dos semestres; y tercero, establece que tal facultad al PrimerMandatario -ello se estima conveniente- sea permanente y sin restricciones, con el objeto de facilitar su aplicación en situaciones de excepción y por razones debidamente fundadas.
La aprobación del proyecto de ley, conforme al texto acordado por la Comisión de Defensa del Senado permitiría que en el presente año se gradúen como detectives 470 aspirantes de segundo y tercer año, disminuyéndose inmediatamente las vacantes existentes a un número aproximado de 570; completar la totalidad de las vacantes en un plazo máximo de cinco años, y dotar de oficiales policiales a numerosas unidades que hoy se encuentran con grave déficit de personal.
Termino, señor Presidente, expresando que la iniciativa de ley en trámite se encuentra debidamente financiada en el proyecto de Ley de Presupuestos para 1994, y representa en sí misma una medida concreta en beneficio de la seguridad ciudadana.
He dicho.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Ofrezco la palabra.
Ofrezco la palabra.
Cerrado el debate.
-Se aprueba en general y en particular el proyecto, y queda despachado, en este trámite.
CREACIÓN DE FONDOS SOLIDARIOS DE CRÉDITO UNIVERSITARIO
El señor URENDA (Vicepresidente).-
En el punto 2 del Orden del Día figura la iniciativa en segundo trámite constitucional, que modifica la ley N° 18.591 y establece normas sobre fondos solidarios de crédito universitario, con informes de las Comisiones de Educación y Cultura y de Hacienda.
-Los antecedentes sobre el proyecto figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Proyecto de ley:
En segundo trámite, sesión 12a, en 20 de julio de 1993.
Informes de Comisión:
Educación, sesión 10a, en 2 de noviembre de 1993.
Hacienda, sesión 10a, en 2 de noviembre de 1993.
Constitución, sesión 11a, en 3 de noviembre de 1993.
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
El proyecto, iniciado en mensaje de Su Excelencia el Presidente de la República, fue calificado de "Suma Urgencia" y aprobado en general en la Comisión de Educación por la unanimidad de los Senadores presentes Honorables señores Cantuarias, Larre, Ruiz-Esquide y Thayer.
Cabe consignar que la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, a propósito de la consulta formulada por su congénere de Educación acerca de la constitucionalidad de la iniciativa, emitió un informe donde hace presente que a su juicio no le corresponde pronunciarse sobre el particular.
La Comisión de Educación introdujo diversas enmiendas al texto de la Honorable Cámara de Diputados -aparecen en las páginas 48 a 60 de su informe-, y la de Hacienda, por su lado, recomienda aprobar el proyecto en los mismos términos en que lo hizo aquélla.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
En discusión general la iniciativa.
Ofrezco la palabra.
Tiene la palabra el Honorable señor Cantuarias.
El señor CANTUARIAS.-
Señor Presidente, en la Comisión de Educación, que presido, tomamos el acuerdo de que el señor Ministro diera una información global del proyecto.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Entonces, tiene la palabra el señor Ministro de Educación.
El señor ARRATE (Ministro de Educación).-
Señor Presidente, la iniciativa de que se trata modifica la ley N° 18.591 y establece normas sobre fondos solidarios de crédito universitario.
Los grupos que se benefician con ella son, en primer lugar, aproximadamente 70 mil estudiantes matriculados en el sistema, y en segundo término, alrededor de 130 mil personas cuyas deudas, asumidas de acuerdo con mecanismos anteriores para financiar estudios universitarios, se han hecho exigibles en el curso del tiempo.
La finalidad es que los recursos pertinentes se focalicen mejor; modificar las condiciones de pago para hacerlas más equitativas, y no definidas estrictamente en términos financieros, y lograr un mayor equilibrio en el funcionamiento de los fondos solidarios de crédito universitario.
El proyecto promueve criterios de solidaridad entre los estudiantes y también entre las diversas generaciones, y, fundamentalmente, hace recaer la responsabilidad del financiamiento en ellos mismos, desde el momento en que sean profesionales. Este es el cambio más importante de la iniciativa. En la actualidad, quienes acceden al crédito universitario adquieren una deuda que tiene carácter financiero y que pagan de acuerdo al monto estipulado. La modificación consiste en responsabilizar del pago de la deuda a los propios alumnos desde que egresen y empiecen a generar ingresos. Para tales efectos, se establece un sistema único de acreditación socioeconómica, basado en pautas objetivas y aplicable a todas las instituciones inscritas en el sistema, lo cual representa un avance positivo en cuanto a la situación actual, ya que permite una mejor focalización de los recursos.
Conforme tanto al proyecto como a un conjunto de indicaciones a los artículos 1°, 6°, 8° y 9°, que presentaremos, la deuda estará expresada en unidades tributarias mensuales y sujetas a una tasa de interés de 4 por ciento anual, y respecto de ella los estudiantes quedarán obligados a pagar en cada período una suma equivalente al 5 por ciento de sus ingresos, como máximo, a partir del término del segundo año de ejercicio profesional. El plazo máximo para servirla será de 12 años, al cabo de los cuales el deudor se beneficiaría con la condonación de la misma si quedare un saldo insoluto. En todo caso, si ella excediera las 200 unidades tributarias mensuales, tal plazo será de 15 años.
Por otra parte, se contemplan normas de excepción que buscan favorecer a los alumnos casados, tanto si uno o ambos cónyuges son estudiantes como en el caso específico de que, siéndolo únicamente uno de ellos, obtenga un ingreso inferior a las 6 unidades tributarias mensuales. A este respecto, cabe destacar que todos los profesionales acogidos al sistema que perciban remuneraciones bajo tal cantidad quedarán exentos de pago, aunque el monto de la deuda se mantendrá. También se consideró la suspensión de la exigencia de aquél y del plazo máximo para servir la deuda en lo atinente a los alumnos de postgrado.
De otro lado, se establece que aquellos que no deseen someterse al procedimiento para acreditar sus ingresos cuando ya sean profesionales podrán optar por la alternativa de cumplir el compromiso adquirido mediante cuotas fijas, dentro de un plazo de 10 años, posibilidad que tendrán todos quienes deseen acogerse a ella.
Por último, los artículos transitorios permiten que los deudores del sistema vigente accedan a los beneficios de esta normativa a través de una reprogramación.
Es cuanto puedo informar, señor Presidente.
El señor RUIZ-ESQUIDE.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor RUIZ-ESQUIDE.-
Señor Presidente, tal como indicó el Honorable señor Cantuarias, Presidente de la Comisión de Educación, acordamos que el señor Ministro fuera quien informara el proyecto.
La iniciativa ha sido calificada con "Suma Urgencia". Sin embargo, se ha anunciado la presentación de diversas indicaciones -tanto por parte de señores Senadores como por el propio Ejecutivo. Por lo tanto, quiero proponer a la Sala -existe un principio de acuerdo en este sentido con los demás miembros de la Comisión de Educación- que aprobemos hoy el proyecto en general, prácticamente sin debate, dando un plazo razonable -hasta el viernes, por ejemplo- para la formulación de indicaciones. La referida Comisión se compromete a despacharlo en particular el martes próximo, con el fin de tratarlo en la Sala al día siguiente.
Creo que de esa manera, señor Presidente, aceleraríamos la tramitación de la iniciativa y, a la vez, dispondríamos del tiempo necesario para discutir las observaciones que se efectúen. Sería menester, eso sí, que el Ejecutivo retirara la urgencia y la repusiera posteriormente.
El señor LAVANDERO.-
Pido la palabra, señor Presidente.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
La había solicitado con anterioridad el Honorable señor Zaldívar.
El señor ZALDÍVAR. -
Señor Presidente, estoy totalmente de acuerdo con lo expresado por el Senador señor Ruiz-Esquide en cuanto a agilizar el estudio del proyecto. Pienso que, tratándose de una materia tan importante, contamos para ello con el respaldo de todos los señores Senadores.
Sólo quiero plantear al señor Ministro de Educación el tema de la tasa de interés aplicable a las deudas por crédito universitario, que la iniciativa fija en 4 por ciento. En la Comisión de Hacienda analizamos el punto y vimos que en muchos países ella es inferior. Además, debemos considerar que Chile es una nación de ingresos medios. Por tal motivo, sugerí reducirla a 2 por ciento, que es más o menos razonable, tomando en cuenta que se trata de una deuda expresada en unidades tributarias mensuales y que, por tanto, se recupera en términos reales.
Un 4 por ciento casi se compara con la tasa de mercado para instrumentos financieros de mediano plazo.
Ya hice presente esta observación al titular de Hacienda, y ahora pido al señor Ministro de Educación que la considere en la discusión particular.
El señor URENDA (Vicepresidente). -
Tiene la palabra el Honorable señor Lavandero.
El señor LAVANDERO. -
Señor Presidente, con el ánimo de no demorar el despacho del proyecto, que reviste extraordinaria importancia y que están reclamando diversos sectores de estudiantes universitarios, propongo que sea examinado en particular por las Comisiones de Hacienda y de Educación, unidas, pues, como la mayor parte de las materias que contiene caen en la órbita de la primera, lo más probable es que ella deba pronunciarse sobre una gran cantidad de indicaciones.
A fin de evitar un estudio paralelo de los mismos puntos, solicito entonces que la iniciativa se analice en detalle por ambos organismos en forma conjunta.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
La Sala ha escuchado la proposición de Su Señoría.
Si no hay oposición, se procederá en esos términos.
Acordado.
Había pedido la palabra el señor Ministro.
El señor ARRATE (Ministro de Educación).-
Señor Presidente, estamos dispuestos a considerar la sugerencia formulada por el Senador señor Zaldívar, no obstante que el proyecto contempla un mecanismo con dos años de gracia y plazos máximos de 12 años para las deudas inferiores a 200 unidades tributarias mensuales, y de 15 años para aquellas superiores a esa cantidad, de acuerdo al cual la tasa de interés tiene escasa incidencia en el pago que se realiza por este concepto.
Sobre el particular, lo único que nos preocupa es no incentivar la deshonestidad por la vía de obtener un crédito con tasa de interés más baja que la de captación a fin de ganar la diferencia entre ambas, fenómeno que, aunque muy parcialmente, hemos detectado en el sistema actual.
Con todo, naturalmente que tomaremos en cuenta el planteamiento del Honorable señor Zaldívar, de modo que pido a Su Señoría que efectúe la indicación correspondiente.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Larre.
El señor LARRE.-
Señor Presidente, el proyecto contiene, a nuestro juicio, algunas deficiencias graves que ponen en peligro el sistema de financiamiento público de la enseñanza universitaria. En primer lugar, no deja claro cómo se financiará.
En efecto, propone la creación de un fondo solidario de crédito universitario constituido por la recuperación de créditos, los recursos que anualmente consulte la Ley de Presupuestos, los aportes voluntarios que efectúen profesionales y ex alumnos y otras donaciones.
Como no se establece ningún incentivo tributario para las personas o empresas que deseen hacer una donación, lo más probable es que el fondo quede conformado, fundamentalmente, por la recuperación de créditos y los recursos que se le asignen en la Ley de Presupuestos.
Respecto de esos recursos, la iniciativa no indica la cuantía ni los criterios explícitos que se utilizarán para definirlos.
Consideramos que, en este sentido, el proyecto abre la puerta para que las universidades estén permanentemente solicitando nuevos recursos al Estado.
Por otra parte, lo propuesto termina con uno de los conceptos claves del crédito universitario: que sea un sistema autofinanciado sobre la base de la devolución por parte de los profesionales de los dineros prestados. Aun cuando sea difícil lograr el ciento por ciento del autofinanciamiento, deben hacerse todos los esfuerzos para que éste sea el mayor posible.
Cálculos preliminares indican que con el mecanismo en estudio los egresados devolverán sólo el 60 por ciento del crédito recibido, lo que significa un subsidio adicional.
Además, no se sostiene un sistema de becas, como el que existe en la actualidad, junto al de créditos sugerido.
A partir de 1991 se puso en marcha un sistema de becas que funciona paralelamente con el de créditos. La idea original que se tuvo en mente con las becas fue ayudar a estudiantes de muy escasos recursos que cursaban carreras de baja rentabilidad privada y alta rentabilidad social, como las pedagogías y la ciencias básicas. Sin embargo, en la actualidad, aquéllas se asignan únicamente en función del nivel de pobreza del alumno y de su rendimiento académico, lo cual corresponde a los mismos criterios utilizados para otorgar los créditos. La coexistencia de ambos sistemas es, entonces, un contrasentido.
El proyecto deja pendiente la situación de los alumnos que estudian en centros de formación técnica e institutos profesionales. En la actualidad no reciben ninguna ayuda, ni de créditos ni de becas. De manera que, al no innovarse sobre la materia, se comete una injusticia evidente, ya que los alumnos de estas instituciones son de mayor precariedad económica que los de universidades. Además, no se cumple con la intención declarada del Estado de fomentar la formación técnica en el país.
Nos preguntamos si no hubiese sido más conveniente -en vez de definir mecanismos generosos para seguir otorgando recursos públicos a las 25 instituciones que forman el Consejo de Rectores- haber abordado también la situación de aquellos otros alumnos cuya situación es urgente resolver.
Asimismo, se está discriminando contra las otras casas de estudios superiores, por cuanto la iniciativa impide que alumnos de universidades privadas puedan acceder al crédito. En general, ante esta discriminación se argumenta que estas últimas no están todavía acreditadas en la calidad de la educación que imparten. Cuesta aceptar esto, porque existe un sistema de acreditación de universidades privadas vigente, y algunas ya han logrado plena autonomía.
En este aspecto, lo sustantivo es que hay antecedentes objetivos que indican que en estas universidades también estudian alumnos de precaria situación económica.
Estimamos conveniente dar mayor transparencia al sistema de créditos y, al mismo tiempo, más coherencia con el actual programa de becas, a fin de permitir a las universidades y, principalmente, a los alumnos y apoderados, que conozcan los criterios y las posibilidades que tienen de acceder a un crédito y/o una beca.
En todo caso, señor Presidente, luego de estos comentarios, deseamos manifestar que, a nuestro juicio, el proyecto resulta favorable para los intereses de la educación superior del país, por lo cual daremos nuestros votos para aprobarlo en general.
Por otro lado, solicito a la Mesa pedir el acuerdo de la Sala para fijar el plazo para presentar indicaciones hasta el lunes próximo, a fin de estudiar en detalle las proposiciones que formulen el Ejecutivo y los señores Senadores.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Senador señor Palza.
El señor PALZA.-
Seré muy breve, señor Presidente, al tenor del compromiso de los miembros de la Comisión de Educación de que solamente fuese el señor Ministro del ramo quien, en términos generales, hiciera una exposición sobre el proyecto. En todo caso, estimo necesario hacer algunos planteamientos en cuanto a lo fundamental de la iniciativa en estudio.
En esta oportunidad quiero hacer presente la satisfacción de la bancada de Senadores democratacristianos por este trascendental proyecto que permite avanzar más significativamente en lo que entendemos que debe ser el rol subsidiario del Estado en materia educacional, sobre todo en la parte universitaria.
Creemos que la iniciativa no nace del aire, sino que es el resultado de distintas reuniones en las cuales han participado diferentes sectores de la comunidad y, en forma especial, los propios estudiantes universitarios a través de algunas comisiones. En el pasado -cuando, incluso, muchos de los aquí presentes estudiábamos en la universidad- prácticamente no se pagaba nada. Y, en ese aspecto, varios sectores seguramente añoran volver al sistema antiguo, cuando pagaban solamente los que podían hacerlo, mientras que el resto no lo hacía.
En todo caso, se ha establecido un sistema de becas cuya cobertura aumenta cada año, lo cual, a nuestro juicio, es bueno. Existe clara conciencia en el país, en cuanto a su eficacia, porque ya son alrededor de 15 mil -si mal no recuerdo- los estudiantes que acceden a tal beneficio del Gobierno, quienes, teniendo un buen rendimiento académico por un lado, por el otro carecen de recursos para ingresar a la universidad en igualdad de condiciones con las personas de mejor situación económica.
El proyecto, paralelamente a las becas, aumenta en forma significativa los créditos universitarios, a fin de que los estudiantes que no obtengan aquéllas puedan recibir ayuda mediante el otro sistema. Tal préstamo puede ser servido cuando egresen pagando solamente el 5 por ciento de lo que ganen en el futuro.
El Senador que habla y los democratacristianos creemos que el propuesto constituye un paso trascendental para el logro del objetivo de alcanzar el más adecuado nivel, la mejor situación y las óptimas expectativas para las generaciones juveniles, las cuales así podrán acceder a las universidades en igualdad de condiciones.
Ahora, en lo referente a por qué a los institutos profesionales y a los centros de formación técnica no se les aplica al sistema de becas, yo diría que, en términos reales, para llegar a eso sería necesario realizar un nuevo gran debate a objeto de tener una visión más integral de todo lo que hoy concierne a la educación superior, no solamente a las universidades, sino también a las muchas otras instituciones existentes. Y, en ese orden de ideas, si nos dedicamos a analizar ahora de qué manera podríamos concurrir a ayudar a esa parte de estudiantes, tengo la impresión de que ello tomaría varias sesiones, porque el tener que estudiar la disponibilidad de recursos para esa finalidad, retardaríamos en lo fundamental el despacho del proyecto
Por tales motivos, sin el ánimo de entrar al fondo de la materia -que me parece de suma importancia-, queremos reservar nuestra intervención cuando el proyecto sea tratado en particular. En esa ocasión, daremos a conocer nuestras inquietudes respecto de su articulado y responderemos las dudas planteadas en la sesión de hoy, así como también las observaciones aparecidas en la prensa en cuanto a la visión de los democratacristianos y, en general, de la Concertación, sobre el rol que debe cumplir el Estado respecto de los jóvenes que, teniendo la capacidad para seguir estudios superiores, carecen de los recursos económicos necesarios.
Por esas razones, anunciamos los votos favorables de los Senadores de la Democracia Cristiana a la iniciativa, pues -como expresé- la consideramos trascendental para las nuevas generaciones del país.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Cantuarias.
El señor CANTUARIAS.-
Señor Presidente, tengo el propósito de intervenir brevemente, pues, al no haberse respetado en la práctica la finalidad que inspiró el acuerdo inicial de entregar la responsabilidad de informar el proyecto al señor Ministro de Educación, haré ciertos comentarios, a fin de compartir con el Senado algunas reflexiones.
Quiero señalar que, en mi opinión, la iniciativa informa un sistema de crédito universitario vigente en la actualidad que merece críticas a todos quienes participan de él, tanto a las universidades, como a los estudiantes y, por cierto, a los que dejaron de serlo y que se encuentran en calidad de deudores.
La realidad objetiva es que el sistema de crédito fiscal universitario, creado hace más de diez años, ya sufrió modificaciones al transferir la administración de los fondos a cada una de las universidades que primitivamente se adeudaban a la Tesorería General de la República y, en definitiva, al Fisco. Y, al ser merecedor de reparos, fue necesario introducirle enmiendas que llevaron, incluso, a la tramitación, aprobación y promulgación de una ley para otorgar condiciones excepcionales de trato a los deudores morosos del crédito universitario, quienes se encontraban en una situación insostenible, ya que las señales emitidas acusaban un altísimo endeudamiento. Los deudores entendían que, habiéndose legislado en forma especial para quienes se encontraban en tal condición hace dos o tres años, lo propio debería ocurrir para los que iban adquiriendo esa calidad hacia el futuro. Y era de suyo conveniente entonces legislar en forma permanente a fin de que todos los deudores, tuvieran reglas de juego similares y equitativas respecto de condiciones excepcionales de pago. Ese es el objetivo del proyecto, y con él estamos de acuerdo.
Por otro lado, existe otro concepto que me parece importante dejar en claro, principalmente en esta época de elecciones, cuando se escuchan proposiciones que no son parte de la iniciativa. La primera dice relación a la eventualidad de un sistema de retribución de los servicios de educación superior a través de un mecanismo de pago denominado, genéricamente, arancel diferenciado, como parte de las sugerencias que la opinión pública está conociendo. Es bueno tener presente que el proyecto en debate recoge un principio que, si bien no se encuentra consignado en el texto con todas sus letras, por lo menos queda explícito en su contenido. Al final, se trata de que las cosas valen por su valor real y de que ellas deben pagarse. Distinto es que, para facilitar la igualdad de oportunidades y hacer efectivo el mandato constitucional que obliga al Estado a preocuparse por quienes se encuentran en condición desmedrada, se ayude a los que, familiarmente o en forma personal, no se encuentran en condiciones de incurrir en determinados gastos. Es importante rescatar tal principio, porque, de lo contrario, se podría entender que estamos legislando sólo en favor de un grupo de chilenos, con el cual -al margen de las esperanzas que tenemos cifradas en él- la gran mayoría, sino la totalidad, de los miembros del Senado y del Parlamento en general, reconoce un cierto compromiso y vinculación, incluso más allá de lo afectivo, por su propio paso y realidad en las universidades. Es decir, reconoceríamos una suerte de extracción de origen respecto del trato del estudiante universitario y de sus condiciones de formación. Pero, las cosas, porfiadamente, valen lo que valen, y el papel del Estado es velar para que la igualdad de oportunidades actúe frente a quienes no pueden pagar ese valor real.
Por otra parte, sin duda alguna esta normativa nos pone en la dinámica de sistemas mejores y más objetivos para conseguir determinados propósitos. Nadie se cierra al perfeccionamiento de determinados instrumentos. Y, en ese sentido, quiero señalar que me parece un logro muy importante -quizá el más significativo- de esta ley en proyecto, el cual ha merecido muchas críticas tanto de parte de los estudiantes como de -curiosamente- las propias autoridades universitarias: cuánto es y en qué consiste el beneficio que se entrega. En ese plano, es preciso decir que aquí se hace un sacrificio que queda regulado por la ley. Pero incluso la tardanza en procesar el proyecto sería una mala señal, pues no condice con el propósito que anima tanto al Gobierno como al Parlamento de concretar rápida y claramente las reformas contenidas en el mismo. El sistema único de acreditación socioeconómica representa un importante avance. Porque, mientras para detectar pobreza -no para medirla- se ha utilizado la ficha "CAS", a partir de las cuales se distribuyen los beneficios a través de la red social del país, en el ámbito universitario la acreditación de necesidades y la oferta de crédito quedan más bien confiados al arbitrio de la propia universidad, lo cual -tal como pudimos constatar en la Comisión- ocasiona muchas veces que los hijos de una misma familia, al estudiar en distintos planteles de educación superior, por tener éstos diferentes criterios en la materia, reciben beneficios o condiciones de crédito diversos.
Eso es, en suma, lo que corrige el sistema único de acreditación (una suerte de homologación a nivel universitario de lo que son las fichas "CAS" perfeccionadas respecto de la red social), el cual, sin duda alguna, constituirá un beneficio evidente, por lo que merece ser respaldado como un elemento central del proyecto.
Adicionalmente, en la iniciativa se dan pasos, a nuestro juicio todavía en forma tibia o tímida -hemos conversado el punto con el señor Ministro, de manera que mi comentario no tiende en absoluto a menoscabar el proyecto, ni, menos, su competencia -, en pos de crear un sistema de ahorro para la educación superior. Quiero decirlo con entera franqueza: así como nos agrada el sistema de ahorro para la vivienda -que ha funcionado bien en nuestro país-, mediante el cual las familias con ahorro metódico comprometido obtienen al cabo de cierto tiempo un subsidio del Estado que se traduce en esta común aspiración, la casa propia, nos parece, en cambio, que señalar simplemente en la iniciativa en comento que se podrán abrir libretas de ahorro para la educación superior, sin establecer el paso siguiente, cual es, premiar tal esfuerzo con el subsidio del Estado, es todavía una medida insuficiente, apenas una señal, que debiera ser perfeccionada.
Reitero, pues, una vez más al señor Ministro -esta vez, en la Sala- que nos agradaría que se adoptara esa determinación. Son muchas todavía las familias en que los padrinos, abuelos u otros familiares regalan al recién nacido una libreta de ahorro para dar así inicio a un propósito de guardar reservas que se traduzcan en beneficios para él. Creemos que ello podría tener una utilidad muy concreta -como ocurre en el caso de la vivienda- para la educación superior de ese niño si ése compromiso familiar, que estuvo muy difundido en nuestra sociedad y que, además, es de largo plazo -pensemos en 17, 18 o, incluso, en 20 años- fuera recompensado por el Estado. El ahorro para la educación superior necesita ese premio final que se concede en otras áreas, en beneficio de las familias de nuestro país. Sin lugar a dudas, una medida en ese sentido tendría gran acogida.
Por otro lado, cabe destacar que se han perfeccionado las condiciones de pago de los deudores. Conviene tener presente que éstos, en su inmensa mayoría, no son ya estudiantes universitarios, sino profesionales, si bien existen casos de personas que han terminado sus estudios antes de concluir la carrera. Y no nos equivoquemos: cuando hablamos de perfeccionamiento nos estamos refiriendo a mecanismos mediante los cuales la deuda cambia de tamaño. De acuerdo con los estudios que he hecho, en atención a los porcentajes entregados y a la tasa de interés de 4 por ciento anual -creo interesante la proposición del Senador señor Zaldívar en orden a reducirla, porque, desde luego, ello constituiría un beneficio-, cabe afirmar que la extinción de la deuda a los 12 ó 15 años, dependiendo de su monto inicial, en realidad implica una condonación. En función de las cifras que he tenido a mi alcance -que, en parte, se asemejan a las que ha mencionado el Honorable señor Larre-, debo decir que dicha condonación alcanzará el 50 por ciento, o más, de la deuda.
Entonces, repito, no nos equivoquemos: los perfeccionamientos aludidos no se refieren simplemente a la creación de un sistema para que las cuotas que habrán de pagarse no superen determinada cifra -cosa de suyo justa, sobre todo respecto de las carreras que pueden significar menores ingresos-, sino a la reducción real de la deuda. A eso llamamos perfeccionamiento, y estamos de acuerdo en que el Estado haga este esfuerzo para premiar el pago o retribución que determinados estudiantes harán hacia el futuro.
Deseo hacer presente, además, que cuando se trata un proyecto de ley como éste, normalmente existe la tentación de traer al debate otras materias, las cuales, no obstante ser muy importantes y tener incidencia en él, son de otra entidad y no corresponde abordarlas aquí. La Comisión de Educación se interesó en conocer la forma como se planifica la educación superior, como se proyectan las disponibilidades y ofertas de matrículas en determinadas carreras. Y con tales antecedentes resulta muy fácil ponerse a pensar sobre la manera de orientar a las universidades respecto dea; las matrículas en carreras que son -digámoslo así- de alta rentabilidad social pero de bajísima rentabilidad económica. Tal vez el ejemplo más evidente sea el de las pedagogías. Pero reconozcamos que el propósito del proyecto no es evaluar o planificar la educación superior, ni, menos -personalmente, no aceptaría que se lo discutiera en estos términos-, abordar la reconocida autonomía de las universidades. Este es un tema que está relacionado con sus disposiciones, pero que, obviamente, debe ser objeto de otras decisiones.
Esperamos, sí, que las universidades -digámoslo francamente- tengan un papel más activo y responsable. En mis observaciones no me baso sólo en el testimonio de los planteles privados, como muchas veces se dice, sino, también, en el de los otros, cuyos alumnos sí pueden recibir el crédito universitario, materia que se envió en consulta a la Comisión de Constitución, la cual, desgraciadamente, por tratarse de modificaciones a una ley, no se pronunció. Hemos visto la necesidad de que las universidades ayuden en la labor de orientar a los estudiantes respecto de sus posibilidades de adquirir conocimientos y destrezas, de transformarse en profesionales, en áreas en las cuáles tengan como contribuir de alguna manera al desarrollo del país.
Deseo, también, expresar mi acuerdo con la proposición del Honorable señor Lavandero en orden a que las indicaciones sean analizadas conjuntamente por las Comisiones de Educación y de Hacienda. Me parece una buena forma de abreviar el trámite de la iniciativa. Vistas las dos proposiciones de plazo para la presentación de indicaciones que hemos escuchado, aparentemente habría coincidencia en señalar como término el lunes al mediodía, a fin de que las Comisiones pudieran evacuar su informe durante la próxima semana.
Termino diciendo: aquí se establece una ie de estímulos, y sería bueno tener presente otros. Resultó muy interesante escuchar a algunos dirigentes de federaciones estudiantiles en la Comisión. Ellos nos manifestaron su parecer favorable a la aceleración de los pagos, a la reducción del plazo de los mismos y a su suspensión en el caso de los estudiantes de postgrado. De esa manera se les da una señal para que sigan adelante, lo cual tiene que ver con la productividad futura y con el desarrollo del país. Uno de esos dirigentes, tal como consta en el informe, nos sugirió, también, premiar a aquellos profesionales que, siendo deudores del crédito universitario, deciden permanecer trabajando en Regiones, a fin de evitar la concentración de ofertas de matrículas en la Región Metropolitana, la cual, de persistir, continuará atrayendo juventudes hacia la capital, con todos los problemas que ello conlleva. No estamos en contra de la Región Metropolitana, pero creemos necesario dar algunos estímulos para que las personas no sólo estudien, sino que, una vez formadas, vayan a trabajar a Regiones. En mi opinión, así como se conceden beneficios a los estudiantes de posgrado por estimar que ello resulta conveniente y positivo, debiera analizarse la posibilidad de hacerlo respecto de aquellos profesionales que, habiendo estudiado en la capital o fuera de ella, deciden trabajar en Regiones. Así se les estaría dando una señal de que trabajar en otros puntos del territorio, e incluso en aquellos que pueden significar menos oportunidades en algún sentido -sobre todo, para profesionales recién formados- merece un premio, que podría ser similar al que se establece para los estudiantes de posgrado.
Por todas esas razones, señor Presidente, deseamos expresar nuestro acuerdo con las proposiciones que se han formulado, con la idea de que las Comisiones de Hacienda y de Educación trabajen conjuntamente y con el plazo señalado para la presentación de indicaciones. Asimismo, anunciamos nuestros votos favorables a este proyecto, que tanto interesa a los estudiantes universitarios, y que la Comisión de Educación despachó hace casi tres meses.
He dicho.
El señor LAVANDERO.-
Señor Presidente, menos mal que el proyecto se iba a aprobar sin debate...
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra la Honorable señora Soto.
La señora SOTO.-
Señor Presidente, para los Senadores de esta bancada el proyecto representa un avance significativo, aunque, en honor de la verdad, hubiésemos querido que éste fuera incluso mayor. Lo cierto es que cuando uno visita los hogares más pobres y desvalidos, advierte en ellos una actitud muy digna. Su único interés real es que el hijo se perfeccione y que, si tiene talento, llegue a la universidad en las mismas condiciones que quienes tienen medios económicos.
Como constituye un paso adelante, concurriremos a su aprobación, pero compartimos plenamente la proposición del Senador señor Zaldívar en el sentido de que se estudie la posibilidad de bajar la tasa de interés anual de la deuda. Nos parece que 4 por ciento es muy elevado. Y si se estima que aquello podría ser un incentivo para las personas que tienden a aprovecharse de estas situaciones, en mi opinión bastaría con tomar resguardos en ese sentido, porque la finalidad es favorecer a la mayoría y no a una minoría inescrupulosa que siempre va a existir.
En consecuencia, señor Presidente, sugerimos cerrar el debate y aprobar en general el proyecto.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Otero.
El señor OTERO.-
Señor Presidente, seré muy breve. Me parece extraordinariamente importante para la educación un proyecto de esta naturaleza, fundado esencialmente en el reconocimiento de que en nuestro país hay jóvenes que merecen una formación superior y que carecen de los recursos necesarios para recibirla. Pero, obviamente, deben acreditar que están en condiciones de acceder a ella, a continuación de lo cual también es imprescindible que mantengan el rendimiento académico y cumplan con la asistencia correspondiente. Creo que éstas son materias acerca de las cuales ninguno de los señores Senadores puede disentir.
No obstante, la iniciativa contempla un punto que me parece necesario destacar. En efecto, establece una discriminación que no se justifica, pues otorga fondos para crédito fiscal sólo a las 25 universidades que forman parte del Consejo de Rectores y deja fuera de ellos a otras universidades, institutos profesionales y centros de estudio, lo que no es lógico ni adecuado. Lo propio es que el alumno que tiene méritos necesarios para recibir un crédito fiscal pueda decidir en qué establecimiento educacional lo invertirá. Eso es reconocer la libertad de las personas, respetarlas, porque -como se ha dicho- hablamos aquí de quienes, por su grado de conocimiento e inteligencia, podrán realizar un estudio profesional superior.
Entonces, nos parece que el proyecto contiene ese error, que esperamos corregir a través de indicaciones y, fundamentalmente, conversando con el señor Ministro de Educación. Porque lo lógico es que el crédito se dé al alumno y que éste decida a qué establecimiento ingresará. De lo contrario, se lo está forzando a optar por alguno de los planteles privilegiados, en circunstancias de que puede haber otros mejores o más adecuados para lo que él pretende.
Señor Presidente, es necesario, de una vez por todas, reconocer a los jóvenes el derecho a elegir su propio futuro. Es más: quienes están haciendo uso del crédito fiscal son ya mayores de edad. Es muy raro que entre a la universidad un alumno me ñor de 18 años. Si esa persona puede administrar plenamente sus bienes, y elegir Presidente, Senadores, Diputados y concejales, sin limitación alguna, pregunto: ¿por qué el Estado la obliga a optar por un determinado establecimiento educacional para obtener el crédito fiscal? Aquí existe un contrasentido.
Quiero señalar claramente -y se lo planteo al señor Ministro- que no basta decir que uno respeta a la juventud y cree en las libertades; no basta dar la mayoría de edad a los 18 años. En una materia tan importante como es la educación, los recursos del Estado deben destinarse a la persona merecedora de ellos, y le concierne a ésta decidir dónde ocupará el crédito. Es lo mismo que si me otorgaran un préstamo para comprar un televisor y me dijeran: 'Tiene que comprarlo en tal casa comercial". ¡No, señor! ¡Yo sabré en qué parte lo adquiero! Así, también, yo elegiré el instituto, universidad o centro de enseñanza al cual iré a perfeccionarme. Es lo que corresponde y es lo lógico.
Por eso, aprovechando la presencia del señor Ministro, he hecho uso de la palabra •a destacar la conveniencia de un cambio le mentalidad sobre el particular. Respetemos a los jóvenes, pero hagámoslo en su integridad, y terminemos con una discriminación que va a beneficiar a cierto grupo de universidades y a perjudicar a otras. Aquí se pretende que el alumno sea quien elija la mejor universidad, instituto o centro de educación superior, sin indicarle con el dedo el establecimiento.
En segundo término, a mi juicio es muy importante el sistema de becas, el cual, en muchos casos, es bastante más adecuado que el crédito universitario. La beca, sí, debe ser excepcional, para los estudiantes de méritos extraordinarios, porque no es lógico gravarlos con la necesidad de tener que pagar con posterioridad. Ella ha sido siempre, en todas partes del mundo, un premio a la excelencia, a la buena conducta, al buen desempeño, a la buena escolaridad. Y, por lo tanto, los alumnos de escasos recursos que cumplan con todos esos requisitos deberían recibir una beca y no un préstamo. Este último debe estar dirigido, en cambio, a aquellos que no exhiban esa excelencia académica, a quienes también hay que ayudar a desarrollarse en el futuro.
Por último, adhiero plenamente a lo señalado por el Senador señor Zaldívar. Me parece que la persona que recién termina sus estudios universitarios no está en condiciones de pagar intereses. A veces, con mucho sacrificio, podrá satisfacer la deuda por la educación que recibió. Sin embargo, consecuente con ello, es el alumno quien debe decidir dónde invierte su crédito, y no el Estado, ni nosotros.
He dicho.
El señor RUIZ-ESQUIDE.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Había pedido la palabra la Honorable señora Feliú.
El señor RUIZ-ESQUIDE.-
En ese caso, por supuesto, es la señora Senadora la que debe intervenir.
La señora FELIÚ.-
Señor Presidente, procuraré ser muy breve sobre el tema.
El crédito solidario -o crédito universitario, como se denomina hoy- es un subsidio que otorga el Estado, para que puedan seguir cursos de enseñanza superior los alumnos que no están en condiciones de costeárselos por sí mismos. En esa perspectiva, no logro comprender que se conceda sólo a quienes estudian en determinadas entidades, y no a quienes lo hacen en aquellas que cumplen los requisitos que la legislación dispone para tener la calidad de establecimiento de enseñanza superior. Al restringir el beneficio en esos términos, creo que el proyecto atenta contra la igualdad ante la ley. Cabe advertir que de ningún modo se trata de un subsidio al establecimiento, sino que dice relación al alumno, y, desde este punto de vista, debería ser entregado a todos ellos.
En segundo término, hago presente que el sistema de crédito universitario es inconciliable -o, al menos, se roza, en gran parte- con un sistema de becas. En verdad, este último existe hoy en Chile -en la actualidad, son numerosas las que se conceden-, pero carece de reglamentación. Estimo que la iniciativa en análisis debe incluir las normas que determinen cuáles son los requisitos que tienen que cumplirse para ser merecedor de una beca y las condiciones para darla, a fin de que esa institución jurídica opere en forma paralela con el sistema de crédito universitario. En caso contrario, éste tenderá a desaparecer, porque, naturalmente, aquélla constituye un subsidio más completo.
En tercer lugar, se ha planteado cuál deberá ser el interés apropiado para este tipo de crédito. Coincido con lo señalado en la Sala por el señor Ministro de Educación, en el sentido de que el porcentaje respectivo no debe configurar un incentivo perverso para que los alumnos opten al crédito universitario, en perjuicio de otros préstamos a los que puedan acceder. El beneficio debe otorgarse de tal manera que puedan aspirar a obtenerlo las personas que lo necesitan, pero sin que haya abuso al respecto.
Situaciones similares se presentan en lo atinente a resolver la tasa de interés moratorio por el pago de contribuciones y de impuestos, en general. Ella siempre debe ser de tal cuantía que no represente una mayor ventaja económica deberle al Fisco que a una entidad financiera o bancaria.
En ese sentido, formularé las indicaciones pertinentes, en tanto que ahora anuncio que voy a aprobar en general el proyecto.
He dicho.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Ruiz-Esquide.
El señor RUIZ-ESQUIDE.-
Señor Presidente, quiero ser lo suficientemente breve como para cumplir con el propósito de abocarnos en este momento sólo a una discusión general y de debatir en particular esta materia la semana próxima. Creo que ha producido un buen efecto el que podamos ocuparnos aquí en algunos aspectos relacionados con la educación superior, lo que ha redundado, sin embargo, en el planteamiento de ciertas cuestiones susceptibles de controversia. Y, por eso, he pedido la palabra, a pesar de haber intervenido anteriormente
Tal como se ha dicho, en varias oportunidades, por los señores Senadores y el señor Ministro, el proyecto se basa en cuatro ideas fundamentales. En primer lugar, obedece a la decisión de que en el país ningún joven puede quedar fuera de la educación superior por razones de orden económico. Eso es lo primero, y lo básico: el reconocimiento de que la inteligencia, la capacidad, la honestidad y el trabajo son lo único que hace posible que la persona llegue a ser un buen profesional. No serán la falta de oportunidades económicas ni la situación que enfrente, lejana o cercana a una universidad, las que se lo impidan.
En segundo término, responde al concepto de solidaridad, que representa una superación de la igualdad, en la medida en que quienes posteriormente se hallen en condiciones de comenzar a trabajar revertirán, a través de su esfuerzo y de su dinero, lo requerido para que el Fondo siga manteniéndose. Es decir, si por una parte damos la seguridad de que nadie quedará fuera de la educación superior por razones económicas, por la otra se reconoce que se trata de un bien al cual se accede como fruto del esfuerzo nacional.
Querámoslo o no, por cada profesional que se forma en el país hay muchos jóvenes que carecen de esa posibilidad. Y todos, de una u otra manera, somos hijos del trabajo de nuestros familiares, que no pudieron, a lo mejor, acceder a la educación superior en las mismas condiciones que nosotros. Por eso, se incorpora el valor de la solidaridad.
En seguida, el objetivo es apoyar, en forma primordial, a quienes cumplen con lo que significa estudiar y llegar a ser un profesional eficiente.
Por último, se incorpora una idea que nos parece razonable: el ahorro familiar. O sea, no se concurre sin aportar nada, en el momento de acceder al crédito, sino que se da la oportunidad de reunir algunos recursos previamente, y eso se premia. Por consiguiente, la igualdad y la solidaridad se compensan con ese esfuerzo constante. Es un tema sobre el cual, muchas veces, se formulan observaciones en contrario, relativas a que hay una excesiva prodigalidad de la sociedad o del Estado para con quienes pueden o no acceder a ese crédito.
Sin embargo, aquí se han avanzado algunos juicios que, en mi opinión, hay que recoger, en el bien entendido que éste no es un debate sobre la educación superior, ni respecto de las posturas que tenemos frente a la juventud, ni acerca de cómo debe planificar esa relación. Tampoco se trata de reabrir una discusión suscitada hace mucho tiempo, y que, por desgracia, no hemos sostenido en estos años -la cual motivaba la forma en que orientábamos el crecimiento del país-, en el sentido de determinar el vínculo entre la universidad y el desarrollo nacional; la prioridad del esfuerzo que se hace en esa materia; el papel que los profesionales deben cumplir en el futuro; el aporte que éstos deben efectuar a Chile; el costo que deben pagar ellos, el país y las universidades que los forman.
Pensamos que una autonomía universitaria irrestricta -para nosotros, respetada y respetable permanentemente- debe existir en cualquier Gobierno, sistema y modelo económico. Los Senadores de estas bancas hemos dicho siempre que esa institución, por la cual luchamos tanto -y con tanta dureza- en los últimos años, debe ser inviolable. Pero también es verdad que, tras un debate largo, realizado no sólo en Chile, sino en el mundo entero -y, en particular, en América Latina, a partir de 1920, con los acuerdos de la juventud en Córdoba, a lo que se agrega toda la discusión universitaria al respecto-, se desprende la obligación de analizar cuál es la orientación que deseamos dar al desarrollo del país, sobre la base de garantizar la autonomía y de respetar la libertad de los jóvenes para seguir su vocación.
Eso no está en el debate, pero ya se ha insinuado. Y no por nosotros, los Senadores, ni por algún sector político. ¿Van a tener todas las universidades libertad para abrir, por ejemplo, escuelas de Medicina, en todo Chile? No somos nosotros -repito-, ni los planteles de carácter estatal, sino autoridades docentes de las facultades de Medicina de universidades con una gran vocación de respeto por la libertad académica, las que están diciendo que no puede mediar una falta de limitación en este ámbito, porque la existencia de ciertas profesiones, en el marco del desarrollo, de la eficiencia y de asegurar que sean adecuadamente formadas, implica la obligación de estudiar más a fondo el asunto.
He querido recoger ese punto de vista porque me parece razonable. Y es un aspecto íntimamente ligado con el problema expuesto por algunos señores Senadores en cuanto a por qué son determinadas instituciones universitarias las que tienen la posibilidad de recibir alumnos a quienes se les entrega el crédito.
Soy uno de los que creen, en relación con el primer punto que mencioné, tocante a que los jóvenes tienen derecho a pagar después lo que no pueden pagar hoy, que en el. futuro eso debe extenderse a todos ellos, respecto de todas las universidades. Pero lo anterior se halla sujeto a algo que previamente debemos definir y que se vincula con el debate que realiza la Cámara de Diputados acerca de los cambios a la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, lo cual incluye lo relativo al concepto de acreditación.
En efecto, es verdad que todos tienen derecho a acceder al sistema de subsidio que nos ocupa, pero también lo es que, antes de que un estudiante ingrese a una universidad, es preciso saber cuál es la situación de acreditación que en el caso se plantea. Porque, de lo contrario -no me alargaré en este punto-, puede producirse un fenómeno perverso, en el sentido de llegar a que las universidades estén aceptando a quienes cuenten con subsidio o crédito en circunstancias de que no se justifica un financiamiento con recursos provenientes de todos los chilenos.
Formulo una invitación para que en el momento oportuno hagamos un debate sobre este punto. Y estoy dispuesto a que a partir de ahora dejemos establecido que nuestro criterio puede ser el que he señalado, para incluir a todos los jóvenes mediante alguna fórmula transitoria, a la espera del envío de las enmiendas definitivas a la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza.
Por otro lado, hace algún tiempo el Honorable señor Hormazábal y otros Senadores de estas bancas sugerimos al señor Ministro de Educación -en ese entonces, el, señor Ricardo Lagos- estudiar la posibilidad de que los profesionales favorecidos por esta ayuda estatal desarrollen sus actividades en las distintas Regiones. Creo que el tema fue abordado también por oradores que me antecedieron en el uso de la palabra, y estamos redactando una indicación al respecto.
Termino mis palabras retomando mi argumento inicial.
Aun cuando la iniciativa que nos ocupa no da pie para un análisis a fondo de la situación de la educación superior, me pareció relevante refutar algunos planteamientos que, a mi juicio, no pueden formularse sin mayor discusión.
Y tampoco creo que sea apropiado concluir que votar a favor de que todos tengan becas o créditos de alguna manera implica reconocer los derechos de los jóvenes y su libertad, solidarizar con ellos y brindarles oportunidades de desarrollo, porque en los próximos días el Senado deberá conocer proposiciones de ley atentatorias contra todo ello. O sea, precisamente en el instante en que algunos señores Senadores abogan por la libertad de los jóvenes y sus posibilidades de desenvolvimiento, en una legislación aceptada por unanimidad, recogida por convenciones de las Naciones Unidas y aceptada internacionalmente se está retrocediendo al generarse una señal negativa dirigida, más que al perfeccionamiento y desarrollo de la juventud, a una acción punitiva en contra de ella.
En consecuencia, no se trata de que los partidarios de otorgar becas o créditos en todas las universidades -entre los cuales me cuento- apoyan el desarrollo personal de los jóvenes y de quienes limitan esos beneficios a las universidades estatales los lesionan en su libertad. No, señor Presidente esa es una extrapolación inadecuada y que no guarda relación alguna con los términos en que ha discurrido el debate.
He dicho.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Díaz.
El señor DÍAZ.-
Señor Presidente, al comenzar la sesión se dijo que sólo haría uso de la palabra el señor Ministro de Educación, que el proyecto se aprobaría rápidamente y que no habría discusión. Sin embargo, llevamos una hora en debate y cada cual saca su espada, blandiéndola con argumentos contundentes.
Por mi parte, quiero referirme a una situación que estimo absolutamente injusta. Según el sistema propuesto, se otorgará crédito a los jóvenes que estudian en los planteles de educación superior que se encuentran bajo la jurisdicción del Consejo de Rectores. No obstante, ¿qué pasa en la Sexta Región, por ejemplo, que carece de universidades con tal característica? Indudablemente, como señaló un señor Senador que me antecedió en el uso de la palabra, muchos jóvenes logran sus títulos profesionales con gran esfuerzo personal y de sus padres. Pero los de Temuco, Concepción, La Serena y Antofagasta, por ejemplo, casi no tienen que moverse, porque sus universidades están a 15 ó 20 minutos de sus casas. ¿Y qué sucede con los de la Sexta Región? Deben trasladarse a Valdivia, a Temuco, a Antofagasta o a Santiago. Se nos aduce: ¡Si están tan cerca de Santiago! Pero olvidan que quienes viajan a la Capital desde Pichilemu o San Fernando deben, además de su matrícula y la mensualidad, pagar pensión, porque no van a estar viajando cuatro o cinco horas cada día.
Aprovecho la presencia del señor Ministro para transmitirle la petición tan clara, lógica y justa de que también la Sexta Región, que cuenta con más de 600 mil habitantes y sobre tres mil egresados de la educación media, tenga una universidad estatal. De ese modo podrá darse respuesta a la solicitud tan elocuente de que los créditos vayan también a las Regiones.
Nada más, señor Presidente. Y me parece que fui realmente breve.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Mc-Intyre.
El señor MC-INTYRE.-
Señor Presidente, en forma muy breve, deseo formular al señor Ministro una consulta relacionada con los estudiantes extranjeros.
Nuestra enseñanza universitaria goza de merecido prestigio en el exterior. Y es muy satisfactorio apreciar en otros países que gran número de sus profesionales se educaron en Chile. Pero, como la iniciativa en debate introduce diversas modificaciones, habría que analizar en qué forma éstas influirán en el tratamiento que otorgarán las universidades a quienes vienen estudiar a ellas desde el extranjero.
Creo que, así como existen becas a nivel nacional, podría haberlas también de carácter internacional. Y ello contribuiría a una mejor relación entre los países.
Por otra parte, no debemos olvidar el problema de costos. Hay chilenos a quienes su educación les ha resultado más barata en países como Uruguay y Bolivia. ¿Y qué debe hacer en materia de financiamiento de las carreras una universidad ubicada en un área fronteriza cuando gran número de estudiantes extranjeros desea matricularse en ella?
Me parece que es un punto muy importante de tener en cuenta en una política sobre la materia o en un proyecto.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Ofrezco la palabra.
El señor ARRATE (Ministro de Educación).-
Pido la palabra, señor Presidente.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de ella, señor Ministro.
El señor ARRATE (Ministro de Educación).-
Señor Presidente, doy excusas por prolongar este debate, pero no puedo dejar de formular algunos comentarios sobre ciertas reflexiones muy profundas hechas a lo largo de esta sesión. En el transcurso de la discusión se han planteado temas de fondo relacionados con la educación superior y la universitaria, y, sin pretender recogerlos en su totalidad, quiero referirme por lo menos a dos de ellos.
En primer término, acojo la idea de que, en el ámbito de la enseñanza universitaria beneficiada con el proyecto, debemos lograr la mejor coordinación posible entre los sistemas de créditos y de becas. Pero debo precisar que el régimen de becas existente -tanto las becas Presidente de la República como las universitarias e indígenas otorgadas por el Ministerio de Educación- se encuentra adecuadamente reglamentado. Así sucede con las 15 mil becas que se entregan en la actualidad y las 20 mil que se darán el próximo año para la educación universitaria, cuyos criterios básicos están consignados en el decreto dictado anualmente para la distribución de los recursos del caso.
Estoy consciente de que se trata de un tema de fondo, respecto del cual hay debate. Pero, a mi juicio, la beca es sustancialmente distinta del crédito. En un país como Chile, donde hay desigualdades notorias en cuanto a posibilidades de acceso a los estudios universitarios y de mantención durante ellos, la beca no sólo persigue premiar la excelencia académica, sino también facilitar a los sectores de más bajos ingresos un mecanismo que no les provoque incertidumbre acerca del futuro, que no los coloque ante un compromiso ulterior que muchas veces no saben cómo cumplir y que a menudo representa una carga excesiva para ellos. La beca, entonces, tiene un contenido moral, un contenido de solidaridad social que la hace distinta del crédito. Y, en tal sentido, la posición del Gobierno es favorable a la mantención de ambos sistemas.
El segundo tema tocado aquí se vincula al alcance del proyecto.
Ante todo, agradezco el voto favorable de las diferentes bancadas. Y entiendo que se funda en que la iniciativa constituye un mejoramiento sustancial en cuanto a la modificación de una normativa existente y que permite financiar los estudios de jóvenes en las 25 universidades que se encuentran bajo la jurisdicción del Consejo de Rectores y que reciben aporte fiscal.
El proyecto no pretende -no podría hacerlo- resolver los problemas atinentes al financiamiento general de la educación superior y de los estudios pertinentes. A mi juicio, ambas situaciones deben ser analizadas. Hay en el país diversas cuestiones relativas a la educación superior que merecen ser debatidas en profundidad. Por ejemplo, el Honorable señor Ruiz-Esquide se refirió a la proliferación de carreras en ciertas áreas. Y diariamente en la prensa aparecen artículos -compartidos por amplios sectores de la opinión pública- respecto del insatisfactorio funcionamiento de la educación superior.
Nuestro sistema de educación superior posee tramos que se caracterizan por su diverso desarrollo. Creo que cuando aquí se plantea la posibilidad de ampliar el alcance del proyecto a los institutos profesionales, a los centros de formación técnica y a las universidades que no se hallan bajo la jurisdicción del Consejo de Rectores, se está expresando una voluntad positiva. Todo cuanto implique extender las posibilidades de estudios en el régimen de educación superior a las capas de la población con dificultades para acceder a ella, es positivo. Pero no me parece apropiado sostener que esta iniciativa sanciona una discriminación. Lo que ella hace es modificar una ley referida a 25 universidades -dieciséis públicas y nueve privadas-, que, como dije, están bajo la referida jurisdicción y que tienen determinado sistema de financiamiento de estudios. Esas instituciones constituyen proyectos universitarios históricos decantados y consolidados; algunas son más que centenarias; otras están cumpliendo decenios de funcionamiento; muchas son el fruto de una forma de descentralización organizada de lo que fueron las universidades matrices fundamentales. Por lo tanto, son proyectos universitarios ya probados.
Considero que, en materia universitaria, debemos trabajar para perfeccionar lo que constituye la base del sistema chileno actual, que es conciliar y armonizar de manera adecuada el principio de la libertad de enseñanza con el de la salvaguarda de la fe pública. Concurrir a una casa comercial adquirir un refrigerador o tomar un pasaje de microbús no es lo mismo que elegir una universidad. Porque escoger una carrera universitaria tiene un sentido de inversión desde el punto de vista particular, pero también desde el ángulo social.
Una casa comercial -insisto- no es comparable a una universidad. En el caso de la educación universitaria -este criterio impera hasta en los países que ostentan una tradición liberal en materias económicas- existen mecanismos de acreditación que salvaguardan la fe pública. De modo que no hay universidades que ofrezcan su producto -llamémoslo así; o sea, sus carreras, sus sistemas de enseñanza, etcétera- sin que, desde la perspectiva social, haya garantías de que los interesados accederán a una institución ya consolidada.
No es ése el caso del sistema de universidades privadas creado con posterioridad a 1980. No quiero sugerir -lo he precisado públicamente- que esas instituciones carecen de calidad. Lo que sostengo muy claramente es que en la actualidad constituyen un sistema heterogéneo, con proyectos educativos muy valiosos e importantes, pero con otros que se hallan en proceso de maduración. Estamos hablando de 45 universidades, en las cuales no se cumple la doble condición establecida por el Gobierno para acceder a los beneficios de este proyecto: por una parte, ofrecer una educación que dé garantías mínimas de calidad- y de acreditación -como es el caso de las 25 universidades supervigiladas por el Consejo de Rectores- y, por otra, tener necesidad socioeconómica de esos recursos. Con ello no estoy insinuando que no debamos plantearnos como desafío para el futuro la ampliación del sistema a otros escalones de la educación superior. Pero ocurre que no estamos en condiciones de hacerlo ahora, primero, porque carecemos del sistema de acreditación necesario y, segundo, porque también hay involucrado un problema de escasez de recursos.
Al concluir mis palabras sobre este punto, quiero hacer una reflexión para el futuro, asociada a la idea de ahorro para la educación contenida en la iniciativa. Aun cuando el Honorable señor Cantuarias ha expresado que tal idea se halla comprendida con timidez en el proyecto -apreciación con la que tiendo a coincidir-, considero un paso muy positivo que ella figure en una ley de la República, porque abre un camino hacia adelante, que es indispensable si deseamos incrementar los recursos del sistema educacional. Todavía hay quienes creen que para obtener este objetivo -no sólo en la educación superior, sino también en los otros niveles de nuestro sistema educacional-, lo único que cabe hacer es seguir golpeando las puertas del presupuesto fiscal. Me parece que ése es un profundo error. La educación chilena no podrá acumular la cantidad de recursos necesarios para dar un salto cualitativo hacia adelante -como el que todos nos planteamos-, mientras no se observe un aumento no sólo de los recursos públicos, sino también del esfuerzo privado, de las familias. Considerando que el sistema financiero chileno en su mayoría es privado, debería pensarse, como desafío -así se lo he expresado a algunos directivos de bancos-, en la creación de sistemas de crédito para estudios universitarios. No sólo el presupuesto fiscal ni sólo el Estado tienen la obligación de financiar una inversión que es productiva no únicamente desde el punto de vista social, sino también para el sector privado.
En otros países del mundo, este mecanismo de financiamiento de estudios universitarios es de común ocurrencia. Creo que en los casos de las universidades constituidas en virtud de proyectos privados, o de los institutos profesionales y centros de formación técnica establecidos por personas privadas -instituidos incluso mediante una ley con el propósito de obtener ganancias-, es legítimo plantearse si no debe ser también la banca privada la que facilite los créditos necesarios para «1 financiamiento de los estudios en estas instituciones de sus, eventuales estudiantes.
He dicho.
El señor MC-INTYRE.-
¿Y con respecto a los extranjeros, señor Ministro?
El señor ARRATE (Ministro de Educación).-
Señor Presidente, el punto hecho presente por el Honorable señor Mc-Intyre es de gran alcance e interés nacional, por sus efectos en la presencia internacional de Chile, que ha sido tradicional en materia de educación. Espero conversar con el señor Senador con el objeto de ver la posibilidad de establecer en este proyecto alguna norma en esa dirección.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Ofrezco la palabra.
Ofrezco la palabra.
Cerrado el debate.
Si le parece a la Sala, se aprobará en general el proyecto.
Aprobado.
¿Habría acuerdo para fijar como plazo para presentar indicaciones el lunes 15 de noviembre, a las 12?
Acordado.
El señor RUIZ-ESQUIDE.-
Señor Presidente, sólo para retirar mi indicación tendiente a fijar como plazo el viernes. No obstante, pediría a la Mesa que en su oportunidad recabe el acuerdo de los Comités para que el proyecto vuelva a la Sala no más allá del miércoles, si la tabla lo permite, a fin de que las Comisiones unidas puedan despacharlo el martes.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
En su oportunidad se resolverá ese punto, señor Senador.
ENMIENDAS A COMPOSICIÓN, ORGANIZACIÓN Y ATRIBUCIONES DE CORTE SUPREMA Y A RECURSOS DE QUEJA Y DE CASACIÓN
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Continúa la discusión particular del proyecto de ley, en primer trámite constitucional, sobre composición, organización y atribuciones de la Corte Suprema y modificaciones a los recursos de queja y de casación, con segundo informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento.
-Los antecedentes sobre el proyecto figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Proyecto de ley:
En primer trámite, sesión 10a, en 12 de noviembre de 1992.
Informes de Comisión:
Constitución, sesión 13a, en 21 de julio de 1993.
Hacienda, sesión 13a, en 21 de julio de 1993.
Constitución (segundo), sesión 1ª, en 5 de octubre de 1993.
Discusión:
Sesiones 17a, en 11 de agosto de 1993 (se aprueba en general); 7a, en 19 de octubre de 1993 (queda para segunda discusión); 10ª, en 2 de noviembre de 1993 (queda pendiente la discusión).
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
Corresponde debatir la modificación para introducir como número 7), nuevo, el siguiente:
"7) Sustituyese el inciso sexto del artículo 219 por el siguiente:
"Las ternas para abogados integrantes de las Cortes de Apelaciones sólo podrán incluir abogados que, además de cumplir con los requisitos indicados en los números 1° y 2° del artículo 253, tengan no menos de doce años de ejercicio profesional o ex miembros del escalafón primario del Poder Judicial, siempre y cuando hubiesen figurado permanentemente en lista de mérito. Las ternas para abogados integrantes de la Corte Suprema sólo podrán incluir abogados que, además de cumplir con los requisitos indicados en los números 1° y 2° del artículo 254, tengan no menos de quince años de ejercicio profesional y que hayan desempeñado o estén desempeñando, por no menos de cinco años, una cátedra de derecho en una universidad del Estado o reconocida por éste, o que hayan pertenecido a la primera o segunda categoría del escalafón primario del Poder Judicial y siempre que, de haber pertenecido a la segunda categoría, hubiesen figurado permanentemente en lista de mérito. En ningún caso podrán figurar en las ternas profesionales que hayan sido separados de sus cargos como funcionarios judiciales, sea en la calificación anual o en cualquier otra oportunidad.";".
Corresponde a la indicación número 1) y fue aprobada en la Comisión por dos votos a favor y una abstención.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
En discusión.
Ofrezco la palabra.
El señor PACHECO.-
Señor Presidente, los Senadores democratacristianos estamos de acuerdo con la modificación, de manera que la votaremos favorablemente.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el señor Ministro de Justicia.
El señor CUMPLIDO (Ministro de Justicia).-
Señor Presidente, quiero dejar constancia de que, al igual que cuando el Gobierno planteó la posibilidad de establecer requisitos para que una persona extraña al Poder Judicial pudiese incorporarse a la Corte Suprema -oportunidad en que el Senado estuvo de acuerdo en que no era estrictamente necesario que desempeñara una cátedra universitaria-, no me parece que, tratándose de abogados integrantes de la Corte Suprema, a los cuales se les exigen requisitos de ejercicio profesional y otros de idoneidad que se señalan, se vuelva a insistir en que, además, deba desempeñar o haya desempeñado una cátedra universitaria. Para quienes hemos sido titular de una, es un honor que se considere como exigencia indispensable para ser abogado integrante de la Corte Suprema. Pero hay abogados que, en el ejercicio de la profesión, han demostrado su capacidad y que, aun cuando no son académicos -porque para serlo hay que tener vocación y aptitudes que pueden ser distintas-, han tenido un brillante cometido como abogados integrantes. Don Eugenio Valenzuela Somarriva, sin ser académico, fue un excelente abogado integrante del Máximo Tribunal. Y así sucesivamente. Por eso, solicitaría, si el Senado lo estima procedente, dividir la votación en el punto relativo a la exigencia de ser titular o de haberlo sido de una cátedra universitaria.
He dicho.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Otero.
El señor OTERO.-
Señor Presidente, el Senado debe ser consecuente con lo que ya ha resuelto. Como muy bien lo señaló el señor Ministro de Justicia, cuando analizamos los requisitos para ser Ministro de la Corte Suprema, tratándose de abogados ajenos a la carrera, se eliminó el requisito relativo a desempeño académico. Por lo tanto, si se suprimió respecto de quienes iban a ser miembros en propiedad de esa Corte, sería inconsecuente que, en este caso, lo exigiéramos.
Debo dejar constancia de que ambos proyectos fueron aprobados por la Comisión antes del pronunciamiento del Senado. De manera que no hubo contradicción, sino plena concordancia entre una y otro. Por eso, para mantener esa concordancia, lo que corresponde es aprobar esta enmienda. Y, si lo permite la unanimidad de la Sala, habría que omitir la frase respecto de haber desempeñado o estar desempeñando una cátedra universitaria de Derecho.
El señor HORMAZÁBAL.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra la Honorable señora Feliú.
La señora FELIÚ.-
Señor Presidente, no me referiré a la primera parte de la modificación, porque iba a plantear exactamente lo mismo. Coincido con la tesis sustentada por el señor Ministro y por el Honorable señor Otero. En verdad, no debería establecerse este requisito, sino diferentes opciones que demuestren idoneidad y, desde luego, años de ejercicio. Habiéndose rechazado con anterioridad por el Senado la exigencia para los efectos de desempeñar el cargo como titular, no cabe duda de que debería eliminarse para ser abogado integrante.
En todo caso, tengo dudas sobre la frase, relativa a las personas que han pertenecido al Poder Judicial, que condiciona también a haber "figurado permanentemente en lista de mérito" su inclusión en las ternas para abogados integrantes de las Cortes de Apelaciones y de la Corte Suprema. Como la calificación es anual, el "figurar permanentemente" puede originar problemas para acreditar este requisito, que es objetivo. En su lugar, debería aludirse a que tal figuración en lista de mérito corresponda a los últimos cinco años con anterioridad al cese de servicio.
El señor OTERO.-
¿Me permite una interrupción, señora Senadora, con la venia de la Mesa?
La señora FELIÚ.-
Con el mayor gusto.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de ella Su Señoría.
El señor OTERO.-
Señor Presidente, la Honorable señora Feliú ha estado acertada en su última apreciación, porque también una materia fue modificada por el Senado en el sentido de que la exigencia se refiriera a haber estado calificado en lista de mérito durante los últimos cinco años de desempeño en el Poder Judicial. De manera que perfectamente la Corporación, por unanimidad, podría aprobar la norma propuesta, con las enmiendas sugeridas en este debate.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el señor Hormazábal.
El señor HORMAZÁBAL.-
Señor Presidente, dado los antecedentes entregados -que reflejan adecuadamente la lógica de los cambios ya introducidos-, sugiero aprobar la modificación, con las dos observaciones formuladas. Esa sería la posición de los señores Senadores de la Democracia Cristiana.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Mc-Intyre.
El señor MC-INTYRE.-
Señor Presidente, estoy totalmente de acuerdo; pero me parece que habría que mejorar la redacción, porque, antes de la frase "o que hayan pertenecido a la primera o segunda categoría del escalafón primario del Poder Judicial", etcétera, habría que consignar una expresión como "un abogado de reconocido prestigio" u otra semejante.
El señor HORMAZÁBAL.-
¿Me permite, señor Presidente?
Mientras se procede a llamar a los señores Senadores a la Sala, podría presentarse la redacción final del precepto.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Para esos efectos, tendríamos que suspender la sesión. Entonces, aprovecharíamos estos minutos para elaborar una redacción definitiva.
Se suspende la sesión.
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-Se suspendió a las 12:55.
-Se reanudó a las 13:10.
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El señor URENDA (Vicepresidente).-
Continúa la sesión.
El señor LAVANDERO.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra Su Señoría.
El señor LAVANDERO.-
Solicito a la Mesa recabar el asentimiento de la Sala para que la Comisión de Hacienda se reúna hoy, a las 16, con el objeto de considerar la iniciativa sobre plantas de personal de la Administración del Estado. Lo anterior, debido a que reglamentariamente se requiere citar con cuatro horas de anticipación.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
No creo que haya inconveniente, pues no está contemplado que la Sala funcione en la tarde.
Si no hay oposición, se accederá a lo solicitado.
Acordado.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
A continuación, se dará a conocer el nuevo texto que se propone como número 7), nuevo, del artículo 1°.
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
La norma diría lo siguiente:
"7) Sustituyese el inciso sexto del artículo 219 por el siguiente:
"Las temas para abogados integrantes de las Cortes de Apelaciones sólo podrán incluir abogados que, además de cumplir con los requisitos indicados en los números 1° y 2° del artículo 253, tengan no menos de doce años de ejercicio profesional o ex miembros del escalafón primario del Poder Judicial, siempre y cuando hubiesen figurado durante los 5 últimos años en lista de mérito. Las ternas para abogados integrantes de la Corte Suprema sólo podrán incluir abogados que, además de cumplir con los requisitos indicados en los números 1° y 2° del artículo 254, tengan no menos de quince años de ejercicio profesional o que hayan pertenecido a la primera o segunda categoría del escalafón primario del Poder Judicial y siempre que, de haber estado en la segunda categoría, hubiesen figurado durante los últimos 5 años en lista de mérito. En ningún caso podrán figurar en las ternas profesionales que hayan sido separados de sus cargos como funcionarios judiciales, sea en la calificación anual o en cualquiera otra oportunidad.";".
El señor URENDA (Vicepresidente).-
¿Habría acuerdo de la Sala para aprobarla?
El señor PACHECO.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra Su Señoría.
El señor PACHECO.-
Los Senadores democracristianos estamos conformes con la redacción a que se ha llegado.
El señor OTERO.-
Pido la palabra.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de ella, señor Senador.
El señor OTERO.-
Los Senadores de Renovación Nacional estamos de acuerdo, pero queremos sugerir lo siguiente: en la oración final, donde comienza diciendo "En ningún caso podrán figurar en las ternas profesionales", etcétera, separar con una coma estos dos últimos términos, para que no se entienda que se trata de "ternas profesionales".
-Se aprueba unánimemente, con la modificación propuesta por el Senador señor Otero (29 votos a favor).
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
En seguida, los números 7), 8), 9), 10) y 11) pasan a ser 8), 9), 10), 11) y 12), respectivamente, sin enmiendas.
-Se aprueban por unanimidad, haciéndose constar que concurren con su voto favorable 29 señores Senadores.
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
Respecto del número 12), que pasa a ser 13), en el inciso primero del nuevo texto que se propone para el artículo 548 del Código Orgánico de Tribunales, se sugiere sustituir el vocablo "aquellas" por "aquella".
Corresponde a la indicación número 10, aprobada por unanimidad.
-Se aprueba por unanimidad, dejándose constancia de que emiten pronunciamiento favorable 28 señores Senadores.
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
El número 13) pasa a ser 14), sin modificaciones.
-Se aprueba unánimemente (29 votos afirmativos).
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
En relación al artículo 2°, la Comisión sugiere consignar como número 1), nuevo, el que a continuación se indica:
"1) Sustituyese el inciso final del artículo 252, por el siguiente:
"Las multas deberán pagarse dentro de los quince días siguientes a la fecha de notificación de la respectiva resolución. El incumplimiento se comunicará a la Tesorería General de la República para los efectos de su cobranza y de su inclusión en la lista de deudores fiscales.";".
Corresponde a la indicación número 14, aprobada por cuatro votos contra uno.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
En discusión.
Ofrezco la palabra.
La señora FELIÚ.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra Su Señoría.
La señora FELIÚ.-
Señor Presidente, de la lectura del artículo 252 vigente se deduce que se modifica su inciso final, en el sentido de que, en lugar de comunicar a la Contraloría General de la República y a la Tesorería respectiva la imposición de una multa, sólo se deja a este último organismo. En consecuencia, como la enmienda importa un cambio en las funciones del organismo contralor, debería aprobarse con quórum orgánico constitucional, porque las normas relativas a sus facultades así lo requieren.
Por otra parte, en cuanto al mérito de la disposición, considero que no es conveniente alterarla en ese aspecto, porque las funciones que corresponden a ambos servicios son distintas: a la Tesorería se le comunica para los efectos de recibir el pago pertinente, de acuerdo con los medios que la legislación establece al respecto en cuanto a multas o impuestos; y a la Contraloría, en lo tocante a la fiscalización que le concierne en cuanto a que se efectúen tales pagos, y a que aquélla cumpla la labor que le encarga la ley.
Por lo tanto, propongo no modificar la norma vigente en el sentido de enviar tal comunicación sólo a uno de esos organismos, sino a ambos.
He dicho.
El señor OTERO.-
Pido la palabra.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de ella, señor Senador.
El señor OTERO.-
Al no haberse formulado indicación sobre el particular, reglamentariamente no podría tratarse esta materia. Sin embargo, debo señalar que en la Comisión nunca existió el ánimo de excluír a la Contraloría General de la República, pero sí el de regular la forma de pagar las multas, pues, tal como está la norma, no hay manera alguna de cobrarlas, por lo que condenar en multa es, simplemente, condenar a nada.
En consecuencia, si la Sala lo estima a bien, podríamos aprobar por unanimidad lo propuesto, agregando, después de "la Tesorería General", las palabras "y a la Contraloría General de la República,".
-Se aprueba unánimemente, con la enmienda señalada, dejándose constancia de que concurren con su voto favorable 28 señores Senadores.
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
En lo tocante al número 1), que pasa a ser 2), en el inciso segundo del nuevo texto propuesto para el artículo 766 del Código de Procedimiento Civil, se sugiere sustituir la frase "4.174, de 10 de septiembre de 1927, sobre impuesto a la propiedad raíz", por "17.235, sobre Impuesto Territorial".
Corresponde a la indicación número 15, aprobada por unanimidad.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Es una corrección de referencia, nada más.
El señor PACHECO.-
De acuerdo, señor Presidente.
-Se aprueba por unanimidad, haciéndose constar que votan a favor 29 señores Senadores.
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
Seguidamente, se sugiere intercalar, en el encabezamiento del nuevo texto propuesto para el artículo 772 del Código de Procedimiento Civil, la preposición "en" entre los vocablos "escrito" y "que", también aprobado por consenso.
-Se aprueba unánimemente, dejándose constancia de que concurren con su voto afirmativo 29 señores Senadores.
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
A continuación, los números 2), 3), 4), 5), 6), 7) y 8), pasan a ser 3), 4), 5), 6), 7), 8) y 9), respectivamente, sin enmiendas.
-Se aprueban (29 votos a favor).
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
En seguida, corresponde tratar la indicación N° 18, renovada por los Senadores señora Feliú y señores Martin, Letelier, Mc-Intyre, Thayer, Sinclair, Siebert, Urenda, Cantuarias y Valdés. Ella incide en el N° 1 del artículo 2°, y tiene por objeto reemplazar el texto del inciso primero del artículo 776 propuesto, por el siguiente:
"Presentado el recurso el tribunal examinará si ha sido interpuesto en tiempo, si se ha hecho debidamente la consignación ordenada por los artículos 797 y 801, en su caso, y si ha sido patrocinado por abogado habilitado. En el caso que el recurso se interpusiere ante un tribunal colegiado, el referido examen se efectuará en cuenta.".
El señor URENDA (Vicepresidente).-
En discusión.
Ofrezco la palabra.
La señora FELIÚ.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra Su Señoría.
La señora FELIÚ.-
Señor Presidente, antes de referirme al fondo del asunto, deseo pedirle que recabe el asentimiento del Senado para analizar en conjunto las indicaciones números 18, 19, 20, 23, 24, 25, 26 y 21, renovadas, todas las cuales se refieren a un solo tema, que considero preferible tratarlo como un todo, pues dice relación a diversas modificaciones propuestas a las normas sobre recurso de casación en el fondo, tanto en aspectos de procedimiento, cuanto a su contenido. Y, con posterioridad, me referiré al detalle de las mismas.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
¿Habría acuerdo para proceder en la forma sugerida?
El señor OTERO.-
Pido la palabra.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de ella, señor Senador.
El señor OTERO.-
No tengo inconveniente en acoger lo propuesto por la Honorable señora Feliú. Pero en cuanto a casación en el fondo hay distintas materias, una de las cuales -es muy importante- es si se va a requerir o no consignación, la misma que se aborda en tres o cuatro indicaciones.
Por lo tanto, podríamos discutir ese aspecto en primer lugar. Y, de rechazarse la proposición de la señora Senadora, automáticamente deben entenderse desechadas todas las modificaciones relativas al mismo.
El segundo grupo de indicaciones se refiere a los requisitos del recurso, lo que es necesario debatir artículo por artículo.
Finalmente, está lo relativo a las costas y a la responsabilidad de los abogados patrocinantes del recurso.
Por consiguiente, tal vez sería bueno partir por la primera parte, esto es, por lo tocante a la consignación.
El señor EYZAGUIRRE (Secretario).-
La indicación renovada N° 18 se refiere justamente a la consignación ordenada por los artículos 797 y 801, en su caso. Eso es lo que se discute.
La señora FELIÚ.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra Su Señoría.
La señora FELIÚ.-
Señor Presidente, pienso que deberíamos iniciar el debate sobre el recurso en general, pues las modificaciones atinentes a la consignación o a la solidaridad para el pago de costas apuntan a un cambio en aquél. Pero no tengo inconveniente en proceder conforme a lo sugerido.
En primer término, deseo plantear que, a mi juicio, las enmiendas propuestas respecto del recurso de casación en el fondo son, en esencia, contradictorias. Por una parte, y , en lo que atañe a las relativas a la consignación y al pago de costas que veremos, se facilita el recurso, en relación a las normas actualmente vigentes, al eliminar los requisitos de que la causa tenga una cuantía mínima y de que se efectúe una consignación. Con ello, en mi concepto, se lo convierte prácticamente en un recurso ordinario. Y, por otra, en cambio, se entrega a la discrecionalidad de una sala de la Corte Suprema su procedencia o admisibilidad. Porque no otra cosa significa la apreciación, en cuenta, sobre la admisibilidad del recurso de casación, según sea o no -entre comillas- "de relevancia jurídica".
Con la evaluación discrecional de la relevancia jurídica de la infracción que se denuncia en el recurso -como no es posible realizarla de manera reglada, tiene que ser siempre de carácter discrecional-, la suerte de un recurso extraordinario y de estricto Derecho se deja entregada a una calificación no jurídica. En efecto, ésta podrá depender de la cuantía del asunto, de su falta de frecuencia, de consideraciones políticas que hagan inconveniente emitir doctrina en un momento dado, del recargo de trabajo que eventualmente tenga el tribunal de casación, etcétera.
De tal modo, las normativas o los preceptos legales, en la medida en que su contravención merezca o no ser conocida por la Corte Suprema, serán de dos clases o categorías: los que merezcan la atención del Máximo Tribunal, y los que no la merezcan.
Esa clasificación de las leyes también se hará extensiva a las personas o ciudadanos: aquellos cuyos recursos de casación en el fondo sé estiman "de relevancia jurídica", y aquellos cuyos iguales recursos no se estiman de esa naturaleza.
Tal distinción entre normativas legales infringidas es inconstitucional. La observancia de las leyes es obligatoria. Todas las leyes "decisoria litis", esto es, que influyen en la decisión de un "conflicto con relevancia jurídica sometido a la resolución de un órgano jurisdiccional" -en los términos de la definición de juicio o proceso-, son de similar importancia.
Y dado que el juicio o proceso judicial es por definición, un conflicto con relevancia jurídica, ocurrirá que, al final, después de haberse seguido la causa, una resolución del más Alto Tribunal de Derecho del país -encargado de fijar el recto sentido y alcance de las leyes cuya inteligencia se controvierta- expresará: "La infracción de esta ley no tiene relevancia jurídica. Esta ley no nos interesa; su denunciada infracción no importa a la Corte; es poca cosa. Vulnerada o no, a la Corte la tienen sin cuidado las consecuencias que su transgresión pueda ocasionar a las partes en este juicio, ya sea por ser éste poco novedoso, o porque recarga excesivamente el trabajo del tribunal.".
Esa es una discriminación injusta e inconstitucional. Por ello planteo, desde ya, para ante el Tribunal Constitucional, cuestión formal de constitucionalidad, para los efectos del artículo 82, N° 2°, de la Constitución Política, y de la ley N° 17.997, Orgánica Constitucional de ese Excelentísimo Tribunal.
Además, las normas propuestas son contradictorias porque eliminan la exigencia de que el juicio en que incide la impugnación en comento exceda de determinada y mínima cuantía, y, también, la de efectuar una insignificante consignación. Se aduce que esas supresiones tienen por finalidad facilitar su interposición a todo litigante: recurso de casación en el fondo para todos.
Sin embargo, este propósito se ve contrariado o frustrado por la facultad discrecional que se otorga a la Corte Suprema de descartar o declarar inadmisible cualquier recurso por "falta de relevancia jurídica".
Si se aprueba esa facultad discrecional, el recurso de casación en el fondo, en su más alta significación política de garantía de uniformidad en la aplicación de la ley, deja de existir. Sobre algunas preceptivas se ejercerá este control en su aplicación; sobre otras no.
Asimismo, señor Presidente, el precepto atenta contra la seguridad jurídica y la igualdad ante la ley, pues para algunos ciudadanos regirán sus disposiciones con un sentido o alcance, y para otros, con otros sentidos y alcances. Y no habrá certeza de que un tribunal de casación decidirá que su aplicación deber ser análoga o uniforme.
Nótese que la facultad discrecional de descartar el recurso de casación en el fondo por "falta de relevancia jurídica" es contradictoria con el requisito esencial que se exige para interponerlo y que, en definitiva, el proyecto conserva: que la infracción de ley que se denuncia debe influir substancialmente en lo dispositivo de la sentencia. O sea, que tal contravención de ella haya provocado necesariamente un fallo distinto del e debió pronunciarse si ésta se hubiere aplicado de manera correcta.
Entonces, reitero: el recurso de casación en el fondo tiene que denunciar, forzosamente, una infracción de ley que haya influido substancialmente en lo dispositivo de la sentencia. Mas, pese a esa exigencia, la Corte Suprema podría decir: "Aunque exista la infracción de ley que influye substancialmente en lo dispositivo de la sentencia, este Tribunal no la examinará porque carece de relevancia jurídica".
Señor Presidente, lo anterior es más grave si se considera que estas normas del Código de Procedimiento Civil son aplicables, igualmente, en materia penal o criminal. De tal manera, la Corte Suprema podría negarse, discrecionalmente, a examinar un recurso de casación en el fondo que denuncie la transgresión de leyes penales, por estimar que ella carece de relevancia jurídica, no obstante que se invoquen una o más causales del artículo 546 del Código de Procedimiento Penal. O sea, que se condenó a quien legalmente está exento de responsabilidad penal; que se impuso una pena más severa, o menos grave, que la señalada en la ley, por haberse cometido un error de Derecho en cuanto a las atenuantes, o a las agravantes; que se consideró como delito un hecho lícito; que se calificó un delito por otro; que se cometió un error de Derecho al tomar en cuenta causales de sobreseimiento definitivo, o que se violaron las leyes reguladoras de la prueba.
Lo expuesto reviste enorme gravedad. Y es lo más opuesto o contradictorio con la naturaleza del recurso de casación en el fondo.
Por otra parte, la ordinarización del recurso de casación en el fondo, que se produce al suprimirse los requisitos de cuantía y de consignación de una cantidad de dinero para interponerlo, es contraria a su carácter de recurso extraordinario. Los requisitos señalados no son elevados, ni mucho menos, pero constituyen exigencias que han existido desde siempre y que ameritan especial cuidado, obligan a una ínfima diligencia y sirven para separar los recursos ordinarios de los extraordinarios. Por ello, su supresión no representa una conquista procesal.
En cuanto a los datos que deberá contener el escrito en que se deduzca el referido recurso, reservaré las observaciones pertinentes para el momento en que se discuta la indicación renovada concerniente a la manera de interponer el mismo.
Por estas consideraciones, señor Presidente, me parece que deben acogerse las indicaciones renovadas para mantener las normas relativas al modo de presentar los recursos de casación, tanto en el fondo como en la forma, en cuanto a la necesidad de que sigan en vigor las exigencias de que la causa tenga una cuantía mínima, de efectuar una consignación y de condenar en costas, solidariamente, a los patrocinantes del recurso.
He dicho.
El señor MARTIN.-
Pido la palabra.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de ella, Su Señoría.
El señor MARTIN.-
Señor Presidente, el proyecto en debate amplía el recurso de casación en el fondo en condiciones que desvirtúan su finalidad esencial, de manera que su naturaleza procesal adquiere caracteres que lo diferencian fundamentalmente del contemplado en el Código de Procedimiento Civil, que es el más importante, preciso y formal de todo nuestro sistema procesal.
Así se desprende del texto modificatorio del artículo 772 y de la propuesta tendiente a derogar los artículos 801 y 809 de dicho Código. Con ello se eliminan requisitos de procedencia y normas que limitan su interposición, pudiendo deducirse, en materia civil, sea cual fuere la cuantía del asunto y sin necesidad de consignar un porcentaje de aquélla. Estas restricciones han permitido, hasta hoy, mantener la casación en el fondo como recurso extraordinario y de trascendencia en el respeto a la ley y como único y genuino creador de jurisprudencia. Lamentablemente para nuestro régimen procesal, la derogación de esos preceptos y, por ende, la supresión de los requisitos que contienen, redundarán en un notable aumento de este tipo de impugnaciones, en forma tal que sustituirán al recurso de queja, cuya presentación llegó a constituir un abuso en los últimos años.
¡El recurso más excepcional, el de mayor trascendencia jurídica en el respeto a la ley, descenderá en importancia entre las instituciones de Derecho, sustituyendo al de queja! Este hecho originará, también, un nuevo motivo de retardo en la vista de las causas en la Corte Suprema. Y si a ello se agrega la vista en tabla de la queja -incorporada en el proyecto-, ¡olvidemos, señor Presidente, los buenos propósitos de una más pronta y expedita administración de justicia!
Se pretende eliminar de nuestro sistema procesal el recurso más importante y de mayor trascendencia en el respeto a la majestad de la ley, en su finalidad de revisora de la correcta aplicación del Derecho, en los conflictos que deben resolver los tribunales. Las enmiendas que se proponen le hacen perder esa finalidad, que le ha dado rango de recurso extraordinario y protector exclusivo de la aplicación del Derecho.
El proyecto determina que, elevado un proceso en que se interpone un recurso de casación en el fondo, el Tribunal deberá examinar, en cuenta, si éste tiene relevancia jurídica para la interpretación y aplicación del Derecho. Es decir, en cada oportunidad deberá hacer esta estimación y decidir si existe tal relevancia, sin considerar que la observancia de todas las leyes es igualmente obligatoria, sin distinción, y que no puede calificarse una como importante o no, según el caso, o según la apreciación de quienes integran el tribunal en ese momento. Y tendremos que aceptar que, con relevancia jurídica o sin ella, la casación en el fondo no seguirá protegiendo el respeto a todas las normativas legales, salvo que el tribunal, en cumplimiento de lo dispuesto por el artículo 767 del Código de Procedimiento Civil, determine que el fallo recurrido se dictó con infracción de ley y que este hecho influyó en forma substancial en lo dispositivo del fallo y siempre, naturalmente, que esa transgresión concilie con la calificación acerca de la relevancia jurídica.
Las enmiendas a los artículos 767 y 772 me merecen otra observación. El primero de ellos exige, como requisito de las resoluciones contra las cuales tiene lugar el recurso, que se hayan pronunciado con infracción de ley y que ésta haya influido substancialmente en lo dispositivo del fallo, y el segundo señala las especificaciones que deberá contener el escrito en que se formalice el recurso. Pero ninguna de las modificaciones precisa -como el artículo 772 en vigor- que deberá hacerse "mención expresa y determinada de la ley o leyes que se suponen infringidas,", esto es, del fundamento esencial que da vida al recurso de casación en el fondo: la infracción de ley en que se funda y de qué ley se trata. En consecuencia, debemos preguntarnos: si no se indican las disposiciones infringidas, ¿a qué preceptos legales se estima referida la relevancia jurídica? ¿Al error de Derecho? ¡Pero si el error de Derecho es una fórmula tan inmensa, de tanta importancia y magnitud, que existen posibilidades de incurrir en él ya sea en términos de amplitud como de restricción!
Señor Presidente, eminentes juristas, destacados Ministros de la Corte Suprema y sobresalientes catedráticos, como don Humberto Trueco, don Ramiro Méndez, don José María Eyzaguirre y muchos otros, fueron distinguidos cultores y respetuosos admiradores del recurso de casación en el fondo, según la concepción contenida actualmente en el Código de Procedimiento Civil. Hoy, juristas y catedráticos de gran magnitud en las enseñanzas del Derecho Procesal, lo mismo que aquéllos, son indiscutidos defensores de esa instancia; con argumentos preciados en resguardo del Derecho que el propio recurso respalda. Y a estos arquetipos de la casación se les derriban sus posiciones sin motivaciones jurídicas, sólo con el incomprensible deseo de quebrar el más fuerte defensor de la ley en los recursos procesales y el más genuino creador de la jurisprudencia que ilustra a nuestros juristas y jueces.
No soy obstinado, señor Presidente, y al asumir la defensa del recurso de casación en el fondo en su actual estructura procesal -esto es, como lo contiene el Código de Procedimiento Civil-, creo defender el Derecho, en una permanencia de tal magnitud que lo enaltece, no con mi voz, sino con la justicia, que, como virtud, no puede perecer.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Pacheco.
El señor PACHECO.-
Señor Presidente, la indicación número 19, de la Senadora señora Feliú, tiene por objeto suprimir, en el inciso primero del artículo sugerido como 782 del Código de Procedimiento Civil, la frase "y si tiene relevancia jurídica para la interpretación y aplicación del derecho".
La Comisión decidió rechazarla por considerar plenamente válidas las consideraciones para incorporar en el proyecto la idea de que la Corte Suprema puede declarar inadmisible un recurso de casación en el fondo por carecer de relevancia jurídica en la interpretación y aplicación del Derecho.
Sobre el particular, cabe recordar que la Comisión estimó conveniente entregar al máximo tribunal de la República, por razones de fondo, en armonía con su rol primordial de tribunal de casación y a fin de que pueda disponer del tiempo de estudio y reflexión necesario, la atribución de resolver en la mejor forma la admisibilidad de dicho recurso.
Considero, además, que otorgar la referida facultad a la Corte Suprema contribuirá a precaver la posibilidad de que, una vez limitado el recurso de queja, según se propone en el proyecto, eventualmente podría producirse una proliferación de recursos de casación en el fondo como una forma alternativa de llegar al órgano superior de justicia.
Deseo destacar, asimismo, la opinión vertida en la Comisión por el profesor señor Enrique Barros Bourie en cuanto a que parece indispensable establecer un mecanismo que permita a la Corte Suprema decidir, de manera racional, sobre los casos de que conocerá en atención a la importancia de la materia, por cuanto hoy en día lo hace en consideración a razones meramente formales.
El profesor Barros mencionó, por vía ejemplar, que en países como Francia y Alemania, donde también se produjo, alrededor de 1940, una situación de exceso de trabajo, se resolvió el problema mediante la adopción de diversas fórmulas destinadas a circunscribir el ingreso de causas a la Corte Suprema, destacando que en ambas naciones se establecieron sistemas que facultan al tribunal superior de justicia para que, en Cuenta, determine si el asunto es o no es digno de ser conocido por él. Precisó que esta última medida constituye una especie de filtro previo, que cumple una función análoga a la que existe hoy en día con la inadmisibilidad de las casaciones por razones de forma, pues parece obvio que la Corte Suprema no puede transformarse en un tribunal que, eventualmente, llegue a conocer de todos los asuntos sobre los cuales se litigue en el país.
La Comisión destacó que la Corte Suprema, al ejercer la facultad que se le confiere, deberá ponderar si el asunto tiene o no tiene relevancia jurídica, pero no en abstracto o desde cualquier punto de vista, sino, específicamente, para la interpretación y aplicación del Derecho. Además, resaltó que, precisamente en atención a la particular importancia de la declaración de inadmisibilidad de un recurso de casación en el fondo por carecer de relevancia jurídica, se estatuye que la resolución que así lo declare deberá ser acordada en forma unánime por la Sala de la Corte Suprema que conozca de la materia.
Por ello, se consideró que la norma aludida no atenta contra el derecho de igualdad ante la ley, como se ha dicho, ni es discriminatoria, como también se ha sostenido, pues, por una parte, todas las personas podrán interponer el recurso de casación en el fondo en los casos y forma que establece la ley; y por la otra, todas ellas estarán sujetas a la decisión que tome el tribunal acerca de la admisibilidad y, específicamente, sobre la relevancia jurídica que tenga el recurso para la interpretación y aplicación del Derecho.
Por ello, debemos tener presente que la resolución sobre esta última materia debe tomarla el máximo tribunal de la Nación y que, además, es necesario que concurra la opinión unánime de todos los integrantes de una de sus Salas para que un asunto sea declarado inadmisible por carecer de la debida relevancia jurídica, por lo que no parece posible pensar que la aplicación que la Justicia haga de la norma afecte la igualdad ante la ley o que se corra el riesgo de que adopte sus decisiones por consideraciones subalternas.
En todo caso, es indudable que el asunto tiene relevancia jurídica para la interpretación de un mismo precepto legal, no sólo por la obvia y directa relación existente, no, también, porque para esa situación, precisamente por la trascendencia que reviste, se incorporó una norma en el artículo 780 del Código de Procedimiento Civil, conforme a la cual las partes pueden solicitar que el recurso de casación en el fondo sea resuelto por el Pleno de la Corte Suprema.
En consecuencia, señor Presidente, considero que la relevancia jurídica para la interpretación y aplicación del Derecho se relaciona con el interés general de la sociedad de que exista certeza jurídica y una uniforme interpretación del Derecho, y no con un interés particular.
Por lo expuesto, solicitamos el rechazo de la indicación.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Hago presente que ha terminado el tiempo destinado al Orden del Día, de manera que pido el asentimiento de la Sala para prorrogarlo hasta el total despacho del proyecto.
La señora FELIÚ.-
No es posible adoptar ese acuerdo, señor Presidente, porque hay Comisiones citadas a las 3 de la tarde y, además, está anunciado un homenaje.
El señor OTERO.-
¡Es una lástima, porque el proyecto ya debiera estar despachado!
El señor URENDA (Vicepresidente).-
La otra posibilidad es prorrogar el Orden del Día hasta una hora determinada.
Si hay oposición, habría que votar la prórroga, porque ésta no tiene por qué acordarse por unanimidad.
¿Existe ánimo para terminar el estudio particular de la iniciativa?
El señor PACHECO.-
¡Hagamos el esfuerzo!
El señor CANTUARIAS.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Sí, señor Senador.
El señor CANTUARIAS.-
Señor Presidente, siempre hemos compartido el propósito de despachar las iniciativas con la mayor prontitud posible, sobre todo cuando su discusión particular ha tomado varias sesiones, lo cual dificulta la adecuada y global comprensión de las indicaciones que se analizan. Esto ya ocurrió, recientemente, a propósito de la nueva normativa para el Servicio Agrícola y Ganadero. Por eso, mi opinión a priori es siempre la de agilizar el despacho de los proyectos. Sin embargo, hoy nos estrellamos contra una realidad, recordada por la Senadora señora Feliú, en cuanto a que hay un homenaje y a que ciertas Comisiones están citadas a las 3 de la tarde.
En esta oportunidad, me parece que, ni siquiera sin la realización del homenaje y olvidándonos del tiempo necesario para el almuerzo, podríamos terminar la discusión particular, dada la limitación horaria derivada de la citación de varias Comisiones. Lo práctico, entonces, sería poner esta iniciativa en el primer lugar del Orden del Día de la sesión ordinaria de mañana.
El señor OTERO.-
Pido la palabra.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Puede hacer uso de ella, Su Señoría.
El señor OTERO.-
Señor Presidente, el problema es que varias disposiciones del proyecto tienen rango orgánico constitucional; y todos sabemos, por experiencia reciente, que mañana no vamos a reunir ese quórum. El miércoles recién pasado terminamos la sesión con 14 Senadores en la Sala. De manera que si realmente no vamos a despachar en particular hoy día la iniciativa, yo propongo tratarla en primer lugar en la sesión ordinaria del próximo martes, porque ponerla en tabla para mañana implica que no podremos verla por falta de quórum.
La señora FREÍ.-
¡Votemos sin discusión, señor Presidente!
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Para la prórroga de hasta una hora se requieren los dos tercios de los Senadores presentes, y para una prórroga mayor, la unanimidad.
Tiene la palabra el Honorable señor Papi.
El señor PAPI.-
Señor Presidente, yo entiendo la urgencia en despachar luego la iniciativa; pero, en verdad aquí se han abordado cuestiones muy de fondo. Por lo tanto, no me parece posible votar sin debate.
En segundo lugar, como advirtió el Senador señor Otero, mañana tal vez no podamos reunir el quórum exigido. No obstante, de todas maneras yo colocaría el proyecto en el primer lugar del Orden del Día. Si no contamos con quórum, lo dejamos para el próximo martes.
El señor FREI (don Arturo).-
Estoy de acuerdo, señor Presidente.
El señor URENDA (Vicepresidente),-
Como no existe acuerdo para prorrogar la hora, quedaría pendiente la discusión particular del proyecto.
El señor OTERO.-
Señor Presidente, por depender de los Comités la composición de la tabla para la sesión de mañana, lo único que procede ahora es dar por terminado el Orden del Día.
-Queda pendiente la discusión particular del proyecto.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Doy cuenta a la Sala de que acaba de llegar a la Mesa el siguiente oficio:
"La Cámara de Diputados, en sesión celebrada en el día de hoy, ha tenido a bien prestar su aprobación a las enmiendas propuestas por ese H. Senado al proyecto de ley sobre plantas de personal de las Municipalidades, con excepción de las siguientes, que ha rechazado:
"Las recaídas en el artículo 1° -letras e) y f), nuevas-; artículo 10 -letra e), nueva- y artículo 13.
"Corresponde, en consecuencia, la formación de una Comisión Mixta, de acuerdo con lo establecido en el inciso segundo del artículo 68 de la Constitución Política de la República.".
Por lo tanto, se requiere el acuerdo de la Sala para incluir en la Cuenta de hoy el oficio de la Cámara de Diputados y para designar a los cinco Senadores que formarán parte de la Comisión Mixta. (Véase en los Anexos, documento 4).
-Se acuerda incluir en la Cuenta de la presente sesión el referido oficio de la Cámara de Diputados; designar como representantes del Senado ante la Comisión Mixta a los miembros de la Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización, y citarla para su constitución a las 17 de hoy.
VI.INCIDENTES
El señor URENDA (Vicepresidente).-
En Incidentes, el primer turno corresponde al Comité Radical-Socialdemócrata.
Tiene la palabra el Honorable señor Sule .
CLÍNICA PARA ENFERMOS TERMINALES DE SIDA
El señor SULE.-
Señor Presidente, Honorables colegas, un trabajo muy cercano al Padre Baldo Santi me lleva esta tarde a referirme al problema del SIDA, en la esperanza de que con mi modesta intervención podamos promover a nivel nacional un apoyo importante a la labor encabezada por él, a través de CARITAS Chile.
En el curso de pocos años, se ha hecho presente en la humanidad el virus VIH, dotado de una agresividad que desconcierta a la ciencia misma y, a la vez, de una laboriosidad que debilita y destruye las defensas del organismo humano.
A pesar de los esfuerzos científicos, vencer el SIDA es una carrera contra el tiempo.
Ciertamente que, a veces, las estadísticas se acomodan a la conveniencia de alguien; sin embargo, las que se refieren a esta pandemia, además de su objetividad, son más bien cautas, con el fin de no provocar un miedo progresivo cuyos efectos causarían un daño en la lucha contra ese mal.
El 21 de mayo del presente año los medios de comunicación dieron a conocer al respecto los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud: "Hay 14 millones de infectados en el mundo y 40 millones lo serán al término de esta década".
América Latina será uno de los continentes más afectados.
Chile tiene un aumento del contagio en el año de un 35 por ciento. No sería aventurado pensar que los portadores en nuestro país alcanzaran a unas 12 mil personas, y que, sin manifestar sintomatologías, poseen capacidad para infectar.
El SIDA ha sido comparado a un "terreno minado". En efecto, como ninguna otra enfermedad, parece reunir de modo central y en un solo todo tantas y diversas implicancias de naturaleza científica, ética, política, social y cultural.
El carácter social de esta dolorosa crisis médica comienza además con creciente dramatismo a tomar día tras día mayores dimensiones imposibles de subestimar, ^abarcando consecuencias demográficas, de "" pérdidas económicas, de costos sanitarios, de procreación, de vida familiar y de libertades individuales.
Cada una de estas consecuencias sociales debe, sin duda, ser motivo de preocupaciones específicas; pero, también, revelar la intrínseca interrelación y la necesidad de ser abordadas desde una perspectiva unitaria y, por lo tanto, cultural.
Sólo un discurso global, que desarrolle todas las implicancias sociológicas, educativas y políticas puede permitirnos llegar a una comprensión más profunda del fenómeno y a formular proyectos de prevención realmente eficaces y auténticamente humanos. Además de estas iniciativas, se precisa también una respuesta política en el sentido más original y noble de la palabra: estructuración de la vida en una misma ciudad.
Es necesaria, pues, una respuesta colectiva que ayude a ordenar la convivencia social de manera adecuada a la libre adhesión del individuo, como también que sea capaz de acoger con piedad y compasión a quien no ha podido realizar el cambio o ha sido desafortunado o fue víctima inocente, como en el caso de los niños nacidos de madres seropositivas.
Una respuesta colectiva puede ser la única eficaz en la lucha contra el SIDA, pues aquí no se trata sólo de las actitudes personales o de la moralidad en las costumbres, sino de una cuestión que afecta a las instituciones estatales y sus administraciones.
Los gastos por cada enfermo podrían ser insostenibles en los próximos años.
El miedo y la sospecha solamente podrán ser vencidos por la verdad y la solidaridad.
Lúc Montagnier del Instituto Pasteur de París escribe: "Cabría recordar también que en la lucha contra este flagelo, las medidas autoritarias y simplistas no sustituirán jamás la responsabilidad del público, más lenta y difícil de obtener, pero la única y eficaz en nuestra sociedad democrática.
"Antes de ser vencida por la investigación, el SIDA deber ser circunscrita. La receta ya ha sido probada en el pasado: aceptar algunas molestias inevitables, desplegar fundamentalmente mucho AFECTO Y GENEROSIDAD".
Señor Presidente, el Padre Baldo Santi mantiene a través de CARITAS Chile un programa nacional de atención a enfermos del SIDA, con hospitalización domiciliaría, tratamiento pediátrico, casa de acogida de enfermos terminales, asistencia penitenciaria, cuerpo de monitores, voluntariado, atención telefónica, material impreso, capacitación, conferencias, etcétera. Pero, ahora se encuentra empeñado en construir una clínica para los enfermos terminales de SIDA.
¿Por qué una clínica? La historia de los enfermos de SIDA es dramáticamente dolorosa, no sólo en nuestro país, sino en Occidente mismo. Enfermeros y enfermeras, solamente por temor, no quieren tocarlos ni hacer nada por ellos. Efectivamente, la compasión no necesariamente es cristiana. El paciente, por lo general, se encuentra en una situación de extrema pobreza, soledad, angustia frente a la muerte, peligro constante de suicidio y desesperación. Nuestra actitud -rol de los cristianos- consiste en estar presente entre ellos, hacerles probar el calor de una mano amiga, una voz de esperanza hacia la vida plena. Hace pocos días, las enfermeras no lavaban a un enfermo de SIDA, y debían acudir voluntarios para reemplazarlas, ya que aún los rehuyen por el miedo al contagio.
Debemos comprender que estamos frente a seres humanos, cuyo sentido de la dignidad se acrecienta en el último momento de su vida, cuando el enfermo siente que valía la pena vivirla. Por eso, requiere un espacio adecuado, no constreñido por el horario, ni aun por reglamentos respetables. Otra alternativa, la desconozco.
Una casa de acogida no tiene la estructura adecuada, como la que existe actualmente en CARITAS, para atender a los enfermos víctimas del SIDA, quienes, en su cuarta fase terminal, pueden ser afectados por dos y más enfermedades oportunistas.
Por último, en la fase terminal, según la experiencia, se realiza el milagro de la reconciliación: con los suyos; a veces con aquellos que lo abandonaron, o él o ella dejó; con la sociedad entera. Esa reconciliación es avalada por la esperanza.
Por eso, señor Presidente, tengo la esperanza de que, a través de estas palabras, podamos conmover a muchos chilenos para hacer realidad la idea del Padre Baldo Santi .
He dicho.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
El turno siguiente corresponde al Comité Demócrata Cristiano.
El señor OTERO.-
Señor Presidente, acordamos con dicho Comité alterar el orden y que el tiempo que reste después de mi intervención le sea agregado.
El señor SULE.-
Señor Presidente, el tiempo que no utilizó mi Comité también- lo cedemos al Honorable señor Pacheco, quien hablará -al parecer- sobre el viaje a Australia.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
En el turno del Comité Renovación Nacional, tiene la palabra el Honorable señor Otero.
LA IMPUNIDAD Y SUS CONSECUENCIAS EN EL AUMENTO DE LA CRIMINALIDAD Y SU PELIGROSIDAD
El señor OTERO.-
Señor Presidente, quiero referirme en esta ocasión a la impunidad y sus consecuencias en el aumento de la criminalidad y su peligrosidad.
I. GENERALIDADES
Concepto.- El Diccionario de la Lengua Española define la impunidad como "falta de castigo". Esto es, que quien comete un acto reprochable que amerita una sanción, no recibe el castigo correspondiente.
En materia penal, la impunidad significa que quien ha tenido una participación punible en un acto delictual, no recibe la sanción que establece la ley. No se trata de una exención de responsabilidad penal, sino que, por el contrario, quien debe ser sancionado por haber cometido delito, no lo es. La impunidad, en el hecho, representa la negación a la principal característica de toda norma legal, cual es la obligatoriedad de su cumplimiento.
Paradójicamente, señor Presidente, en Chile pareciera ser que nadie se siente obligado a cumplir la ley. En materia del tránsito, basta ver que en una calle se coloque el signo "No Estacionar" para que lo hagan todos los vehículos, sin que reciban sanciones. Se pone otra advertencia para no virar, y se dobla igual. Es decir, en nuestro país, no cumplir la ley pareciera ser una constan te. Sin embargo, cuando esto llega a la criminalidad, resulta extraordinariamente peligroso por las consecuencias que conlleva.
Consecuencias.- Las consecuencias de la impunidad son de una doble naturaleza: una que afecta directamente al ordenamiento legal; y otra de carácter psicológico que repercute exclusivamente en el delincuente y su entorno.
En el ordenamiento legal la impunidad es una violación al Estado de Derecho. Este se caracteriza por la obligatoriedad de la ley que, en nuestra Constitución, está consagrada en sus artículos 6° y 7°. Toda persona, cualquiera que sea su jerarquía o dignidad, sin excepción alguna, ni aun por circunstancias extraordinarias, puede actuar al margen de la ley. Si lo hace, debe sufrir la consiguiente sanción, a menos que exista una causal eximente de responsabilidad expresamente establecida.
En lo relativo al delincuente, psicológicamente, la impunidad lo lleva a autoconvencerse de que está por sobre la ley, de que no se encuentra obligado a cumplirla y de que, de transgredirla, no le pasará nada. Esto es, cumplir o no cumplir la ley no sólo le resulta indiferente, sino que, por el contrario, su incumplimiento le reporta beneficios económicos y un "status" dentro del hampa.
En el Informe Peyrefitte, hecho en Francia durante el Gobierno del Presidente Mitterrand en razón del aumento de la criminalidad, se concluye que una de las causas fundamentales del incremento y proliferación de la criminalidad y del aumento de su peligrosidad es, precisamente, la impunidad.
En el ámbito de la sociedad, la comprobación de la impunidad delictual elimina el freno que conlleva la sanción legal y permite que un mayor número de personas por la falta de consecuencias negativas para sí mismas, inicie una carrera delictual.
Por otro lado, respecto de la policía, la impunidad provoca una frustración y un sentimiento de impotencia que puede afectar seriamente el debido cumplimiento de su labor.
En mis clases a subtenientes, tenientes y capitanes de carabineros, he podido comprobar la efectividad de esta afirmación. En su gran mayoría se sienten defraudados por el hecho de que el esfuerzo y sacrificio en ubicar y detener al delincuente termina en que éste queda en libertad a los pocos días o no reciba sanción alguna, con la agravante de que, en muchos casos, el mismo delincuente lo saluda socarronamente en la calle. Entonces, se preguntan: ¿para qué tanto sacrificio, arriesgar la vida o la integridad física y quedar expuesto a venganzas si, en definitiva, el delincuente no sufre sanción alguna y queda en libertad?
Las estadísticas demuestran que sólo el 15,9 por ciento de los procesos por hurto; el 10,38 por ciento por robo; el 3,40 por ciento por violación; el 4,18 por tráfico de estupefacientes; el 5 por ciento por lesiones y el 42,05 por homicidios, terminan por sentencia condenatoria. El número de procesos sobreseídos, o sea, que se suspenden o terminan por no haberse acreditado la existencia del delito o la participación punible, bordea entre el 63,79 por ciento y el 79,22 por ciento en los delitos indicados, con la única excepción de los procesos por homicidio en que esta cifra baja a 32,31 por ciento (Fuente: Cristian Riego , "Aproximación a una evaluación del proceso penal chileno", "Reformas procesales en América Latina". CPU, 1993).
Las cifras anteriores demuestran la gravedad y el volumen que la impunidad delictual ha alcanzado en Chile.
II. FORMAS EN QUE SE PRODUCE LA IMPUNIDAD Y SUS RESPECTIVAS CAUSAS.
La impunidad se produce de distintas formas y por diferentes causas, aun cuando su resultado es siempre el mismo: "no castigo del delincuente". Entre las principales formas en que ésta se desarrolla, es posible destacar las siguientes:
a) NO DETERMINACIÓN DEL DELINCUENTE. Esto es, se comete un hecho delictual y no es posible llegar a determinar quién o quiénes son sus autores.
Causas:
1) Ineficacia de la labor policial. Ello puede deberse a falta de personal, escasez de recursos, poca capacitación de los funcionarios o indiferencia de éstos frente a la importancia de su función.
2) Falta de cooperación de las víctimas y, en general, de ¡a ciudadanía para aportar antecedentes o elementos de prueba que permitan identificar a los responsables. Ello, por regla general, obedece a pérdida de confianza en la justicia, o por comodidad e indiferencia frente a las consecuencias sociales del delito, o por miedo a represalias, o porque el sistema judicial, aun cuando se tenga la voluntad de cooperar, es engorroso, burocrático y obliga a enormes pérdida de tiempo.
b) INEFICACIA PROCESAL RESPECTO DEL DELINCUENTE INDIVIDUALIZADO Y PUESTO A DISPOSICIÓN DE LA JUSTICIA. Esto es, cuando se comete un delito, la policía individualiza y detiene al delincuente, lo pone a disposición del tribunal del crimen y éste, a los pocos días, lo deja en libertad.
Causas:
1) La actual norma procesal requiere que un detenido sea dejado en libertad dentro de los 5 días siguientes a la fecha en que fue puesto a disposición del juzgado del crimen, a menos que sea sometido a proceso.
Esto obliga a que, dentro de este plazo de días corridos y por los medios de pruebas legales, se acredite la existencia del delito y hechos que establezcan presunciones graves de la participación punible del detenido. En la práctica, esto es casi imposible.
Aquella norma tiene su origen en el artículo 158 del Código de Procedimiento Penal elaborado por don Manuel Egidio Ballesteros y, con el mismo texto, se incluyó en el Código de Procedimiento Penal de 13 de febrero de 1906. Resulta innecesario señalar la enorme diferencia que existe entre el Chile de comienzos de siglo y el de 1993. Lo que era factible entonces es hoy prácticamente imposible.
2) Insuficiencia de recursos y medios para que la policía pueda recoger de inmediato la evidencia que existe en el lugar de los hechos.
Los vehículos policiales, sean de Carabineros o de Investigaciones, no cuentan con máquinas fotográficas, videofilmadoras, bolsas plásticas para guardar las evidencias, maletín para recoger huellas digitales, ^ medios para levantar o guardar las huellas de pisadas o neumáticos, etcétera. Estos vehículos están equipados para realizar una labor de prevención o de represión, pero no tienen los elementos necesarios para desarrollar la función investigativa propiamente tal.
En la práctica, la concurrencia de un vehículo policial al lugar de los hechos, en lo que se refiere a elementos de prueba para acreditar la existencia del delito y la participación punible, salvo raras excepciones, resulta estéril. Cabe recordar que una fotografía o una toma de video es más útil que cientos de palabras o de descripciones. Se ganaría tiempo, se ahorrarían esfuerzos y se tendría un mejor resultado si cada vehículo policial dispusiera del equipo necesario para realizar la función policial investigativa propiamente tal.
Se entiende por función policial investigativa propiamente tal aquellas actuaciones que debe realizar la policía desde que ocurre un hecho que presenta caracteres de delito y ésta llega al sitio del suceso, hasta que hace entrega del parte y la evidencia al tribunal del crimen respectivo. Esta función no está expresamente descrita en los textos policiales, y su finalidad es proporcionar al juez todos los elementos y antecedentes que le permitan acreditar, por los medios de pruebas legales, los hechos que configuran el delito, y que le permitan establecer la responsabilidad punible.
Es más, en la actualidad, y dada la última modificación al Código de Procedimiento Penal, la policía está expresamente obligada a practicar las diligencias e investigaciones que se establecen en el artículo 120 bis de este Código, sin esperar orden judicial y desde el momento mismo en que recibe la denuncia o tiene conocimiento del hecho que presenta caracteres de delito.
3) Falta de adecuada preparación jurídica del personal policial, en lo que a medios de prueba se refiere, y su importancia para establecer el delito y la participación punible.
Esta carencia fue oportunamente detectada por Carabineros, Institución en la cual -a nivel de la Escuela de Oficiales y del Instituto de Ciencias Policiales- se hacen cursos de procedimiento procesal destinados fundamentalmente a proporcionar el conocimiento jurídico necesario para que los oficiales puedan realizar una efectiva función policial investigativa propiamente tal. No obstante ello, es preciso que esta instrucción llegue a todo el personal operativo, tanto en Carabineros como en Investigaciones.
4) Falta de cooperación de los afectados y de la ciudadanía, tanto para identificar a los delincuentes como para establecer la forma de ocurrencia del hecho que presenta caracteres de delito. Al respecto, valen las observaciones hechas en el punto 2) de la letra a).
5) Excesiva liberalidad de los jueces para conceder la libertad provisional bajo fianza en los delitos de robo y contra las personas.
Sin dejar de reconocer la importancia y procedencia de la garantía constitucional que establece el derecho a la libertad provisional mientras se desarrolla el proceso, es necesario convenir que la falta de establecimientos penitenciarios, el hacinamiento de los presos y la convicción de que las cárceles son verdaderas escuelas delictuales, lleva a los jueces a conceder la libertad bajo fianza con una liberalidad que no se compadece con la situación de criminalidad que existe en el país.
c) SOBRESEIMIENTO Y FALLOS ABSOLUTORIOS POR FALTA DE PRUEBA.
Causas:
1) Inexistencia de un verdadero Ministerio Público que siga la acción penal, se preocupe de la condena de los responsales y controle el desarrollo del proceso.
2) Falta de suficientes tribunales en lo criminal. Las estadísticas demuestran que la mayor impunidad por esta causa se produce en las grandes ciudades, en las cuales el volumen de causas por tribunal impide un debido control del juez sobre el proceso y los actuarios.
3) Un procedimiento procesal inadecuado, lento, burocrático y entregado, prácticamente, a funcionarios sin preparación técnica adecuada para la función y, en no pocos casos, sin la idoneidad que el cargo requiere.
Es un hecho que los procesos, en la práctica, los llevan los actuarios. No se requiere conocimiento especial alguno para ejercer esta función, ni existen cursos de capacitación, ni tampoco un control sobre la aptitud psicológica y moral para el desempeño de este cargo.
Existe una opinión generalizada en orden a que en las grandes ciudades, a nivel de actuarios, se están produciendo casos de corrupción, por cuanto el juez no puede personalmente interrogar a todos los detenidos, recibir las declaraciones de los testigos y dirigir la investigación. En aquellos lugares en que la carga de trabajo del juez es racional y éste puede realmente controlar la labor de sus actuarios, esto no ocurre y se obtienen mejores resultados procesales.
4) Falta de un debido sistema de asistencia judicial para las personas que carecen de recursos económicos para contratar abogado.
Esto, unido a la falta del Ministerio Público, deja íntegramente entregado el proceso a la actividad del actuario o a la diligencia del juez, sin que la víctima pueda, efectivamente, defender sus derechos y procurar la condena del responsable. Es más: el delincuente detenido tiene asistencia judicial obligatoria y goza del privilegio de pobreza. La víctima carece de lo uno y de lo otro.
d) CONCESIONES DE LIBERTADES CONDICIONALES SIN CUMPLIR LOS REQUISITOS PARA ELLO Y LENIDAD PARA CONTROLAR SU CUMPLIMIENTO.
El delincuente es sancionado, pero no cumple la totalidad de su condena o la cumple en condiciones que rebajan notoriamente las consecuencias del castigo.
e) EJERCICIO INADECUADO DE LA FACULTAD DE INDULTAR.
Los indultos concedidos a terroristas condenados por delitos contra las personas y la conmutación de las penas aplicadas por los tribunales a quienes han sido autores de atroces y horrendos crímenes generan un efecto nocivo en cuanto a que el delincuente no cumple la condena que le fuera impuesta por un tribunal.
En estos casos, se ha hecho justicia pero la sentencia no se cumple. El delincuente no sufrió el castigo que le correspondía de acuerdo a la ley y que le fuera impuesto, en un debido proceso, por los tribunales de justicia.
f) INFLUENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL SOBRE LA OPINIÓN PUBLICA.
La imagen que dan los medios de comunicación social sobre la ocurrencia de un hecho delictual, sus consecuencias, la real o presunta participación punible de personas o la forma en que presentan los hechos para sindicar, agravar, atenuar o disminuir responsabilidades, tiene un profundo impacto sobre la opinión pública. Lo grave es que, en múltiples oportunidades, estas imágenes no han coincidido con la realidad que se establece en el proceso judicial, produciéndose una seria distorsión entre la imagen proyectada y lo que en definitiva resuelven los tribunales.
El celo periodístico, en no pocas ocasiones, ha dado a conocer antecedentes que debieran haberse mantenido en el secreto del sumario para no perjudicar la investigación. De igual manera, la exposición pública de los testigos los expone a represalias o amenazas que, en último término, determinan que éstos no presten la debida cooperación a la justicia.
Existe una notoria ausencia de una campaña de educación e información social respecto de la responsabilidad que cada uno tiene en el combate contra la delincuencia, y lo importante que es la ayuda que se puede prestar a la justicia proporcionando oportunamente los antecedentes o informaciones que uno posea. Al mismo tiempo, es preciso desvirtuar la imagen de desconfianza y de ineficacia de la labor de los tribunales de justicia. Ello sólo beneficia al delincuente y contribuye a su impunidad.
III. CONCLUSIONES
Lo expuesto demuestra que la impunidad es producto de múltiples causales, en las cuales tienen responsabilidad el Gobierno, los tribunales de justicia, el Parlamento y la ciudadanía en general. En síntesis, es un fenómeno social que afecta a todos los estamentos y sobre el cual no hay una clara conciencia, y mucho menos la hay acerca de la responsabilidad que a cada uno corresponde en la materia.
Las formas y causales expuestas precedentemente permiten visualizar las correcciones que es necesario introducir para disminuir, dentro de lo posible, la existencia A Je una impunidad preocupante, como ocurre hoy. El Gobierno, el Parlamento, los tribunales de justicia y los medios de comunicación social deben asumir su cuota de responsabilidad y coordinar sus esfuerzos para erradicar esta perniciosa situación.
He dicho.
El señor URENDA (Vicepresidente).-
Solicito autorización de la Sala para que el Honorable señor Otero pase a presidir la sesión.
Acordado.
-Pasa a presidir la sesión el Honorable señor Otero , en calidad de Presidente accidental.
El señor OTERO (Presidente accidental).-
En seguida, se rendirá homenaje en memoria de don Octavio Salinas Careaga , recientemente fallecido.
Tiene la palabra la Honorable señora Feliú.
HOMENAJE EN MEMORIA DE PROFESOR SEÑOR OCTAVIO SALINAS CAREAGA . COMUNICACIONES Y OFICIOS
La señora FELIÚ.-
"Gustavo Adolfo Bécquer" se llama la escuela de Coronel a la que pertenecía Octavio Salinas Careaga , profesor de matemáticas y de historia y geografía, de 48 años de edad, casado con doña María Vargas Care , y padre de tres hijos: César, de 23 años; Igor , de 22, y Solange, de 18 años, quien en los próximos días egresará de la enseñanza comercial.
En esa escuela, Octavio Salinas perdió la vida el 28 de octubre de 1993.
Como en tantas escuelas de Chile, a las 8:30 de ese día se tocó la campana y 150 niños se formaron en el patio, de acuerdo con la ceremonia usual que marca el inicio ordenado de las clases, a cargo, cada uno de los tres cursos, de sus maestros Octavio Salinas , Lucía Avila y Teresa Chávez .
El patio era techado; esa mañana llovía y en el momento del desastre soplaba un viento de 12 nudos (24 kilómetros por hora), que no es mucho para la zona, pero que bastó para que la deficiente estructura de la techumbre, entregada recién en marzo de 1992, se viniera al suelo y destrozara a un hombre de 48 años, quien, cuando sintió volar el techo controló a un grupo de alumnos despavoridos y los empujó para alejarlos de la muralla que comenzaba a crujir. Lo mismo hizo con otra de las profesoras que se encontraba en el patio. De espaldas a la muralla que lo aplastaría, sólo estaba concentrado en alejar del peligro a los alumnos y a sus compañeras de trabajo.
El habría podido huir cuando advirtió la inminencia del desastre, pero no lo hizo, sino que empujó a los niños en dirección contraria y cayó destrozado por un muro de ladrillos y la estructura metálica de un ventanal que, al decir del magistrado de Coronel y de otras autoridades que luego visitaron el lugar, era deficiente a ojos vista, y que carecía de cadenas, no obstante haber sido construido recientemente.
Alguien dispuso esa construcción y la recibió como buena. Alguien ejecutó el trabajo que, como se advierte, no cumpliría con las especificaciones técnicas de toda construcción.
Esperamos que las autoridades que están interviniendo en este caso lo investiguen y, si procede, adopten medidas ejemplarizadoras en contra de quienes resulten culpables y responsables de esta tragedia, que no debe repetirse.
Pero no me extenderé en estos aspectos. He venido a rendir homenaje a un servidor público digno de encomio; a un maestro cuyo ejemplo, espero, ha de servir de norte para sus hijos y alumnos, así como para toda una generación que, estando muy consciente de sus derechos, a veces ignora o se desentiende absolutamente de sus obligaciones.
Este hombre, este maestro, más allá de todo lo que puede pedirse a un ser humano, ante el peligro se olvida de sí mismo y piensa sólo en los niños y en sus compañeros de trabajo.
Algunas frases de su mujer indican que su gesto heroico no fue una reacción momentánea y circunstancial, sino el fruto de un modo de vivir y sentir.
Dice ella: "Mi marido dio su vida en un acto de heroísmo; tengo mucha pena pero estoy satisfecha de lo que hizo para salvar a sus colegas y a sus alumnos. El amaba su trabajo; quería a sus alumnos y a sus colegas y por eso todos están aquí, acompañándonos, y en su modesta vivienda montaron guardia, en la capilla ardiente, seis profesoras de la misma escuela, con los ojos enrojecidos de llorar.".
Sí, es efectivo lo que señala su viuda. Su marido es un héroe que amaba su trabajo y a sus alumnos y colegas, y que entregó su vida demostrando, así, que ese amor que decía sentir era una hermosa realidad.
El perdió la vida en la mañana del 28 de octubre, pero ganó la admiración y el reconocimiento de toda la comunidad.
Pido a Dios que le dé descanso en su Paz y en su Reino.
Señor Presidente, solicito, en nombre de mi Comité, que se transcriba este homenaje al municipio de Coronel y a la familia del profesor Salinas .
Muchas gracias.
El señor OTERO (Presidente accidental).-
Tiene la palabra el Honorable señor Arturo Frei.
El señor FREI (don Arturo).-
Señor Presidente, los Senadores democratacristianos adherimos al justificado homenaje que el Senado rinde al señor Octavio Salinas Careaga . Fue profesor y formador de jóvenes en una modesta escuela de la zona del carbón de la Región del Biobío, donde encontró la muerte en los momentos en que se desarrollaba un acto matinal en su establecimiento educacional, al derrumbarse un patio cubierto. Su valor y nobleza humanas hicieron posible salvar la vida de sus alumnos y colegas profesores.
Las causas de ese derrumbe se están investigando. Algunos medios de comunicación de nuestra Región las atribuyeron a un tornado, a vientos huracanados, a un fenómeno extraño de la naturaleza, y otros, a que no se cumplió con los requisitos mínimos para la construcción del patio techado.
El gobernador provincial de Concepción anunció el estudio de una posible querella en contra de la empresa responsable de la construcción de dicho patio. Pero, cualesquiera que sean las causas de esa situación tan lamentable, en que hay que aplicar el rigor de la ley, quiero destacar esta tarde la acción, el valor y la calidad humana tan sobresalientes de ese profesor en un momento muy trágico.
En nombre de los Senadores democratacristianos, solicito enviar, a su señora e hijos, las condolencias por tan irremediable pérdida.
He dicho.
El señor OTERO (Presidente accidental).-
Tiene la palabra el Honorable señor Cantuarias.
El señor CANTUARIAS.-
Señor Presidente, deseo adherir al muy merecido homenaje que aquí se rinde, ya que en los últimos días la comunidad regional ha sido conmovida con el trágico accidente ocurrido en la Escuela E-681, "Gustavo Adolfo Bécquer", de Coronel, en el que perdió la vida el profesor señor Octavio Salinas Careaga, tras una heroica acción, que permitió salvar ilesos a todos sus alumnos. Frente a esos hechos, siento el ineludible imperativo de expresar lo siguiente:
1.- Rindo un muy sentido homenaje póstumo al maestro ejemplar que, ante un hecho inesperado, no dudó en proteger y salvar a sus alumnos, aun a riesgo de perder la propia vida en su ennoblecedora acción. Su esposa e hijos, que hoy lo lloran, deben saber que el heroísmo de don Octavio nos conmueve hondamente y nos invita a una reflexión muy sincera acerca del hombre que encarnó este esposo y padre excepcional. Por lo demás, el sentido testimonio de su esposa nos confirma que "fue siempre así". Por eso, redoblamos nuestro homenaje y nuestra adhesión y respeto.
2.- Expreso, una vez más, mi reconocimiento a la incansable labor de bien que desarrollan todos los profesores de nuestro país. Ese profesor anónimo, que hace patria en cada uno de los rincones de Chile, está presente en nuestras memorias como un testimonio permanente e imborrable de entrega generosa, cuya máxima expresión se recoge en la heroica acción de don Octavio Salinas Careaga .
3.- Informó que realicé todas las gestiones conducentes a que se concretara, en muy breve tiempo, el otorgamiento de la pensión a que tiene derecho la viuda de don Octavio Salinas Careaga , que le permita afrontar las inminentes dificultades económicas derivadas de ese trágico accidente.
4.- Por último, solicito, a través del Senado de la República, que se realice una acuciosa investigación acerca de lo ocurrido, con el propósito de esclarecer las circunstancias de ese accidente, que tantas vidas pudo significar. Los antecedentes preliminares que hemos obtenido permitirían establecer que la construcción siniestrada es de reciente data, por lo que resultaría especialmente pertinente determinar las características de las respectivas obras, tales como cálculo estructural, especificaciones técnicas, construcción propiamente tal, permisos y recepción municipal, entre otros.
Sobre el particular, pido oficiar al señor Ministro de Educación y al señor Intendente regional, para que nos informen acerca de la determinación de las responsabilidades a que he hecho referencia.
Adicionalmente, deseo que se oficie al señor Alcalde de Coronel, para que tenga a bien someter al Concejo Municipal la posibilidad de dar el nombre del profesor Octavio Salinas Careaga a la misma Escuela E-681 o a alguna importante calle o avenida de esa ciudad.
Finalmente, con respeto y especial consideración, queremos expresar a la familia de don Octavio Salinas Careaga nuestras condolencias, adhiriendo al dolor que sabemos le ha ocasionado la partida del esposo y padre excepcional. Me sumo a la solicitud de transcribir a la familia las palabras que en el Senado se han expresado.
He dicho.
El señor OTERO (Presidente accidental).-
Tiene la palabra el Honorable señor Ortiz.
El señor ORTIZ.-
Señor Presidente, Honorables colegas, en nombre de los Senadores de Renovación Nacional, adherimos al justo homenaje póstumo que se rinde al profesor Octavio Salinas Careaga .
Expresamos nuestro reconocimiento a su vida ejemplar, su calidad humana, su conducta heroica y su valor, los cuales han sido reseñados.
Queremos hacer llegar a su viuda y a sus hijos nuestro pésame, junto con manifestarles que esos gestos heroicos, que no sólo ennoblecen a su familia y al magisterio, sino que son el reflejo de una raza, deben ser un aporte imperecedero para las futuras generaciones.
El señor OTERO (Presidente accidental).-
Se enviarán las comunicaciones y, conforme al Reglamento, los oficios solicitados.
Ha terminado el homenaje.
Debo hacer presente a la Sala que, por haber llegado la hora de término, y no siendo reglamentariamente posible prorrogarla, se levanta la sesión.
-Se levantó a las 14:30.
Manuel Ocaña Vergara ,
Jefe de la Redacción