Labor Parlamentaria
Diario de sesiones
- Alto contraste
Disponemos de documentos desde el año 1965 a la fecha
Índice
- DOCUMENTO
- PORTADA
- IV.- OTROS DOCUMENTOS DE LA CUENTA.
- DEBATE
- PERMISO
- Carlos Dupre Silva
- PERMISO
- DEBATE
- II.- ASISTENCIA.
- III.- TEXTO DEL DEBATE.
- TRAMITACION DE PROYECTO A COMISIONES
- ACUERDOS DE LOS COMITES PARLAMENTARIOS.
- FACIL DESPACHO.
- SUBSIDIO HABITACIONAL RURAL INDIGENA. PRIMER TRÁMITE CONSTITUCIONAL.
- ANTECEDENTE
- INTERVENCIÓN : Carlos Caminondo Saez
- INTERVENCIÓN : Roberto Munoz Barra
- INTERVENCIÓN : Andres Sotomayor Mardones
- INTERVENCIÓN : Octavio Jara Wolff
- INTERVENCIÓN : Francisco Huenchumilla Jaramillo
- INTERVENCIÓN : Jose Gilberto Garcia Ruminot
- INTERVENCIÓN : Jose Antonio Galilea Vidaurre
- INTERVENCIÓN : Sergio Ojeda Uribe
- INTERVENCIÓN : Juan Concha Urbina
- INTERVENCIÓN : Eliana Caraball Martinez
- INTERVENCIÓN : Mario Alberto Acuna Cisternas
- INTERVENCIÓN : Isidoro Toha Gonzalez
- INTERVENCIÓN : Teodoro Ribera Neumann
- INTERVENCIÓN : Edmundo Villouta Concha
- INTERVENCIÓN : Rene Manuel Garcia Garcia
- INTERVENCIÓN : Claudio Humberto Huepe Garcia
- INTERVENCIÓN : Mario Devaud Ojeda
- INTERVENCIÓN : Guillermo Yunge Bustamante
- SUBSIDIO HABITACIONAL RURAL INDIGENA. PRIMER TRÁMITE CONSTITUCIONAL.
- HOMENAJE A LA COMUNA DE YUNGAY, EN EL CENTESIMO QUINCUAGESIMO ANIVERSARIO DE SU CREACION.
- HOMENAJE : Jose Pedro Guzman Alvarez
- HOMENAJE : Isidoro Toha Gonzalez
- ORDEN DEL DIA.
- DEPENDENCIA DE LAS FUERZAS DE ORDEN Y SEGURIDAD PÚBLICA. PRIMER TRÁMITE CONSTITUCIONAL.
- ANTECEDENTE
- INTERVENCIÓN : Sergio Benedicto Elgueta Barrientos
- INTERVENCIÓN : Hernan Rojo Avendano
- INTERVENCIÓN : Luis Navarrete Carvacho
- INTERVENCIÓN : Carlos Hernan Bosselin Correa
- INTERVENCIÓN : Alberto Miguel Espina Otero
- INTERVENCIÓN : Sergio Aguilo Melo
- INTERVENCIÓN : Jorge Molina Valdivieso
- INTERVENCIÓN : Aldo Cornejo Gonzalez
- INTERVENCIÓN : Francisco Bartolucci Johnston
- INTERVENCIÓN : Andres Pio Bernardino Chadwick Pinera
- INTERVENCIÓN : Jaime Rocha Manrique
- INTERVENCIÓN : Jaime Campos Quiroga
- INTERVENCIÓN : Alberto Miguel Espina Otero
- INTERVENCIÓN : Jorge Molina Valdivieso
- INTERVENCIÓN : Eugenio Ortega Riquelme
- INTERVENCIÓN : Mario Palestro Rojas
- INTERVENCIÓN : Andres Palma Irarrazaval
- INTERVENCIÓN : Jorge Ulloa Aguillon
- INTERVENCIÓN : Guillermo Yunge Bustamante
- DEPENDENCIA DE LAS FUERZAS DE ORDEN Y SEGURIDAD PÚBLICA. PRIMER TRÁMITE CONSTITUCIONAL.
- CIERRE DE LA SESIÓN
Notas aclaratorias
- Debido a que muchos de estos documentos han sido adquiridos desde un ejemplar en papel, procesados por digitalización y posterior reconocimiento óptico de caracteres (OCR), es que pueden presentar errores tipográficos menores que no dificultan la correcta comprensión de su contenido.
- Para priorizar la vizualización del contenido relevante, y dada su extensión, se ha omitido la sección "Indice" de los documentos.
REPÚBLICA DE CHILE
CAMARA DE DIPUTADOS
323a. LEGISLATURA
(EXTRAORDINARIA)
Sesión 46a., en miércoles 22 de enero de 1992.
(Ordinaria, de 10:30 a 17:10 horas)
Presidencia de los señores Viera-Gallo Quesney, don José Antonio; Cerda García, don Eduardo, y Coloma Correa, don Juan Antonio.
Secretario accidental, el señor Zúñiga Opazo, don Alfonso.
ÍNDICE GENERAL DE LA SESION
I.- SUMARIO DEL DEBATE
II.- ASISTENCIA
III.- TEXTO DEL DEBATE
IV.- SUMARIO DE DOCUMENTOS
V.- DOCUMENTOS DE LA CUENTA
I.- SUMARIO DEL DEBATE.
1.- Tramitación de proyecto a Comisiones 6
2.- Acuerdos de los Comités parlamentarios 7
FACIL DESPACHO.
3.- Subsidio habitacional rural indígena. Primer trámite constitucional 9
4.- Homenaje a la comuna de Yunga y, en el centesimo quincuagésimo aniversario de su creación 30
ORDEN DEL DIA.
5.- Dependencia de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública. Primer trámite constitucional 32
IV.- OTROS DOCUMENTOS DE LA CUENTA.
1.- Oficio del Senado, mediante el cual comunica que ha dado su aprobación a la proposición formulada por la Comisión Mixta formada para resolver la divergencia surgida entre ambas Cámaras, durante la tramitación de proyecto que amplía el plazo establecido en el artículo 1o bis transitorio del decreto ley N° 1.519, de 1976, para la enajenación de viviendas traspasadas al Servicio de Vivienda y Urbanización (boletín N° 51-214).
2.- Oficio del Senado, por el cual comunica que ha dado su aprobación a las observaciones formuladas por S.E. el Presidente de la República al proyecto que otorga beneficios a los adquirentes de predios afectos a la Reforma Agraria (boletín N° 215-01).
3.- Informe de la Comisión de Relaciones Exteriores, Asuntos Interparlamentarios e Integración Latinoamericana, recaído en el proyecto de Acuerdo relativo al Convenio Comercial suscrito con la República Árabe Siria, en Damasco, el 27 de febrero de 1990 (boletín N° 507-10).
4.- Comunicación de la Comisión de Defensa Nacional por la que solicita que se le remita el proyecto que adscribe a la Dirección de Carabineros de Chile, al personal de Gendarmería de Chile que indica y hace imponibles sus remuneraciones (boletín N° 559-07).
Se dio cuenta, además, de los siguientes documentos:
Comunicación del Diputado señor Carlos Dupré, mediante el cual informa que se ausentará del país por un plazo inferior a 30 días.
Oficio del señor Contralor General de la República, por el que responde al que se le enviara en nombre del Diputado señor Carlos Valcarce, sobre el personal de la ex Junta de Adelanto de Arica.
Oficios del señor Ministro del Interior, mediante los cuales responde:
Al que se le dirigiera en nombre del Diputado señor Carlos Vilches, acerca de las ayudas entregadas en la Segunda y Tercera Regiones.
Al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Arturo Longton, relativo a traslados y despidos de profesores.
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor José Antonio Galilea, relativo a la instalación de un teléfono público en la comuna de Lautaro.
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Octavio Jara, referido a la creación de un Segundo Juzgado de Policía Local en la comuna de Los Ángeles.
Al que se le dirigiera en nombre de la Diputada señora Marina Prochelle, relativo a renegociación de deudas hipotecarias.
Al que se le hiciera llegar en nombre de los Diputados señores Gustavo Carde mil y Jorge Ulloa, conjuntamente con los Comités Parlamentarios de los Partidos Demócrata Cristiano, Renovación Nacional, Unión Demócrata Independiente, Socialista, Por la Democracia y Humanista, relativo a la elaboración de un proyecto que conceda beneficios a los Cuerpos de Bomberos de Chile.
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Carlos Valcarce, sobre comercio ambulante.
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Juan Pablo Letelier, acerca de la instalación de alumbrado público en la comuna de Rengo.
Oficio del señor Ministro de Relaciones Exteriores, por el que responde al que se le dirigiera en nombre del Diputado señor Antonio Horvath, sobre la Comisión Binacional Chileno-Argentina.
Oficio del señor Ministro de Defensa Nacional, por el que responde al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Hernán Bosselin, sobre protección a pobladores de Cerro Navia.
Oficios del señor Ministro de Agricultura, por los que responde:
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Armando Arancibia, acerca de los trabajos del proyecto cuprífero "La Candelaria".
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Antonio Horvath, sobre indemnizaciones otorgadas como consecuencia de la erupción del volcán Hudson.
Al que se le dirigiera en nombre del Diputado señor Carlos Ignacio Kuschel, relativo a un programa de transferencia tecnológica.
Al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Sergio Ojeda, acerca de antecedentes relativos a predios de la ex CORA.
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Claudio Rodríguez, acerca de beneficios otorgados en la comuna de Putaendo.
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Sergio Ojeda, sobre proyectos de asistencia técnica y crediticia.
Al que se le dirigiera en nombre de los Diputados señores Juan Pablo Letelier y Eugenio Munizaga, relativo a proyectos de agua potable para la Sexta Región.
Oficio del señor Ministro de Economía, Fomento y Reconstrucción, por el que responde al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Camilo Escalona, referente al otorgamiento de asistencia técnica y financiera para los habitantes de la comuna de Petorca.
Oficios del señor Ministro de Obras Públicas, por los que responde:
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Joaquín Palma, acerca del paso internacional Aguas Negras.
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Juan Pablo Letelier, referido a un puente en la comuna de San Francisco de Mostazal.
A los que se le dirigieran en nombre del Diputado señor Ramón Pérez, acerca de diversos caminos de la Primera Región.
Al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Vladislav Kuzmicic, referido a la población Santa María de Iquique.
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Pedro Álvarez-Salamanca, relacionado con mejoramiento de caminos en la Séptima Región.
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Sergio Correa, sobre un programa rural de agua potable.
Al que se le dirigiera en hombre del Diputado señor Hernán Bosselin, acerca de obras de alcantarillado, en la Región Metropolitana.
Al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Eugenio Ortega, sobre un puente en el estero de Perquién.
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Juan Enrique Taladriz, relativo al presupuesto de la Dirección de Vialidad para la provincia de Valdivia.
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Carlos Recondo, referido a la reparación de un puente.
Al que se le dirigiera en nombre del Diputado señor Claudio Huepe, referido a la construcción de un cuartel de bomberos.
Al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Sergio Ojeda, relativo a la construcción de un camino.
Al que se le remitieran en nombre del Diputado señor Pedro Guzmán, relativos a la pavimentación de la Ruta N55 y a obras de vialidad en diversas comunas de la Octava Región.
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Carlos Ignacio Kuschel, sobre un proyecto de reposición de un camino en Puerto Montt.
Oficios del señor Ministro de Vivienda y Urbanismo, por los que responde:
Al que se le dirigiera en nombre del Diputado señor Antonio Horvath, en relación con sitios disponibles en la localidad de La Junta.
Al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Isidoro Tohá, sobre subsidios para la reparación de viviendas.
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Pedro Guzmán, relativo a la población "20 de agosto" de Chillán.
Al que Se le enviara en nombre de los Diputados señores Juan Pablo Letelier y Eugenio Munizaga, acerca de subsidios rurales.
Al que se le dirigiera en nombre del Diputado señor Juan Pablo Letelier, sobre un programa de pavimentación de calles.
Al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Baldo Prokuriqa, acerca de terrenos en Tierra Amarilla.
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Pedro Guzmán, acerca del ensanche de la Avenida España.
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Andrés Palma, sobre pavimentación de calles en la comuna de La Granja.
Al que se le dirigiera en nombre de los Diputados señores Federico Mekis y José María Hurtado, sobre proyectos de pavimentación en la comuna de San Femando.
Oficios del Ministerio de Justicia, por los que responde:
Al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor José García relativo a la situación de establecimientos de menores.
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Camilo Escalona, referido a un proceso por el asesinato de un ex dirigente del MIR.
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Hernán Bosselin, acerca del estado de los juicios que se tramitan en los juzgados de Pudahuel.
Oficio del señor Ministro de Salud, por los que responde:
Al que los que se le dirigieran en nombre del Diputado señor Juan Martínez, sobre presentación del Colegio de Enfermeras y contaminación de playas de la Quinta Región.
Oficio del señor Ministro Secretario General de Gobierno, mediante el cual responde al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Armando Arancibia, acerca de la instalación de una oficina del Instituto Nacional de la Juventud en la ciudad de Vallenar.
Oficio del señor Ministro Vicepresidente Ejecutivo de la Corporación de Fomento de la Producción, por el que responde al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Pablo Longueira sobre recursos fiscales otorgados a las ONG.
Oficios del Ministerio de Defensa Nacional, por los que responde:
Al que se le enviara en nombre de la Diputada señora Laura Rodríguez, sobre dotación de Carabineros en la comuna de Peñalolén.
Al que se le dirigiera en nombre del Diputado señor Hernán Bosselin, respecto a comportamiento de Carabineros de Cerro Navia.
Al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Juan Masferrer, sobre accidentes de tránsito en Viña del Mar.
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Isidoro Tohá, respecto a dotar de vehículo motorizado a Carabineros de Quinchamalí.
Oficio del señor Ministro de Hacienda, por el que responde al que se le enviara en nombre del Diputado señor Claudio Rodríguez, referido a unificación de los servicios fiscalizadores en Los Andes.
Oficio del señor Ministro de Transportes y Telecomunicaciones, mediante el cual responde a los que se le dirigieran en nombre del Diputado señor Pedro Álvarez-Salamanca, sobre solicitudes de los locatarios del mercado persa y del mercado estación en Talca.
Oficios del señor Ministro de Salud, mediante los cuales responde:
Al que se le hiciera llegar en nombre del Diputado señor Juan Pablo Letelier, sobre vehículos adquiridos en la Sexta Región.
Al que se le remitiera en nombre del Diputado señor Hernán Bosselin, referido a la implementación de una central de medicamentos.
Oficios del señor Ministro Vicepresidente Ejecutivo de la Corporación de Fomento de la Producción, por los que responde:
Al que se le enviara en nombre del Diputado señor Armando Arancibia sobre renegociación de deudas para pequeños deudores.
Al que se le dirigiera en nombre del Diputado señor Baldemar Carrasco y en el del Comité del Partido Demócrata Cristiano, acerca de la dependencia de INACAP.
II.- ASISTENCIA.
Asistieron los siguientes señores Diputados: (109)
--Acuña Cisternas, Mario
--Aguiló Meló, Sergio
--Alamos Vásquez, Hugo
--Alessandri Balmaceda, Gustavo
--Álvarez-Salamanca Buchi, Pedro
--Arancibia Calderón, Armando
--Araya, Nicanor de la Cruz
--Aylwin Azocar, Andrés
--Bartolucci Johnston, Francisco
--Bayo Veloso, Francisco
--Bombal Otaegui, Carlos
--Bosselin Correa, Hernán
--Caminondo Sáez, Carlos
--Campos Quiroga, Jaime
--Cantero Ojeda, Carlos
--Caraball Martínez, Eliana
--Cardemil Alfaro, Gustavo
--Carrasco Muñoz, Baldemar
--Cerda García, Eduardo
--Coloma Correa, Juan Antonio
--Concha Urbina, Juan
--Cornejo González, Aldo
--Correa De la Cerda, Sergio
--Cristi Marfil, María Angélica
--Chadwick Piñera, Andrés
--Devaud Ojeda, Mario
--Elgueta Barrientos, Sergio
--Elizalde Hevia, Ramón
--Escalona Medina, Camilo
--Espina Otero, Alberto
--Estévez Valencia, Jaime
--Fantuzzi Hernández, Angel
--Faulbaum Mayorga, Dionisio
--Gajardo Chacón, Rubén
--Galilea Vidaurre, José Antonio
--García García, René
--García Ruminot, José
--Guzmán Álvarez, Pedro
--Hamuy Berr, Mario
--Horvath Kiss, Antonio
--Huenchumilla Jaramillo, Francisco
--Huepe García, Claudio
--Hurtado Ruiz-Tagle, José María
--Jara Catalán, Sergio
--Jara Wolff, Octavio
--Kuzmicic Calderón, Vladislav
--Latorre Carmona, Juan Carlos
--Leay Morán, Cristian
--Leblanc Valenzuela, Luis
--Letelier Morel, Juan Pablo
--Longton Guerrero, Arturo
--Longueira Montes, Pablo
--Martínez Sepúlveda, Juan
--Masferrer Pellizzari, Juan
--Matta Aragay, Manuel Antonio
--Matthei Fornet, Evelyn
--Mekis Martínez, Federico
--Melero Abaroa, Patricio
--Molina Valdivieso, Jorge
--Montes Cisternas, Carlos
--Morales Adriasola, Jorge
--Munizaga Rodríguez, Eugenio
--Muñoz Barra, Roberto
--Muñoz D`Albora, Adriana
--Naranjo Ortiz, Jaime
--Navarrete Carvacho, Luis
--Ojeda Uribe, Sergio
--Olivares Solís, Héctor
--Orpis Bouchón, Jaime
--Ortega Riquelme, Eugenio
--Ortiz Novoa, José Miguel
--Palestro Rojas, Mario
--Palma Irarrázaval, Andrés
--Palma Irarrázaval, Joaquín
--Peña Meza, José
--Pérez Muñoz, Juan Alberto
--Pérez Varela, Víctor
--Prochelle Aguilar, Marina
--Prokurica Prokurica, Baldo
--Ramírez Vergara, Gustavo
--Rebolledo González, Victor
--Recondo Lavanderos, Carlos
--Reyes Alvarado, Víctor
--Ribera Neumann, Teodoro
--Ringeling Hunger, Federico
--Rocha Manrique, Jaime
--Rodríguez Cataldo, Claudio
--Rodríguez Guerrero, Hugo
--Rojo Avendaño, Hernán
--Rojos Astorga, Julio
--Sabag Castillo, Hosain
--Salas De la Fuente, Edmundo
--Schaulsohn Brodsdky, Jorge
--Seguel Molina, Rodolfo
--Smok Ubeda, Carlos
--Sota Barros, Vicente
--Soto Morales, Akin
--Sotomayor Mardones, Andrés
--Taladriz García, Enrique
--Tohá González, Isidoro
--Ulloa Aguillón, Jorge
--Urrutia Ávila, Raúl
--Valcarce Medina, Carlos
--Valenzuela Herrera, Felipe
--Velasco De la Cerda, Sergio
--Viera-Gallo Quesney, José Antonio
--Vilches Guzmán, Carlos
--Vilicic Kamincic, Milenko
--Villouta Concha, Edmundo
--Yunge Bustamante, Guillermo
Con permiso constitucional, estuvieron ausentes la Diputada señora Laura Rodríguez Riccomini, y los Diputados señores Sergio Pizarra Mackay y Jorge Pizarra Soto.
Asistieron, además, el señor Ministro del Interior, don Enrique Krauss Rusque; el señor Ministro de Defensa Nacional, don Patricio Rojas Saavedra; el señor Ministro de Educación Pública, don Ricardo Lagos Escobar; el señor Ministro de Justicia, don Francisco Cumplido Cereceda; el señor Ministro de Agricultura, don Juan Agustín Figueroa Yávar, y el señor Ministro Secretario General de Gobierno, don Enrique Correa Ríos.
III.- TEXTO DEL DEBATE.
Se abrió la sesión a las 10:30 horas.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
En el nombre de Dios y de la Patria, se abre la sesión.
Las actas de las sesiones 42a., 43a., 44a. se declaran aprobadas por no haber sido objeto de observaciones.
El señor Prosecretario dará lectura a la Cuenta.
El señor ZUÑIGA (Prosecretario) da cuenta de los documentos recibidos en la Secretaría.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Terminada la Cuenta.
TRAMITACION DE PROYECTO A COMISIONES
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
La Comisión de Defensa Nacional solicita se le remita el proyecto que adscribe al personal de Gendarmería a la Dirección de Carabineros de Chile y hace imponibles sus remuneraciones.
El señor BOSSELIN.-
¿En qué términos se hace esa petición?
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
En el sentido de participar en su estudio.
El señor BOSSELIN.-
O sea, se solicita que ese proyecto también sea enviado a la Comisión de Defensa y no que se remita únicamente a ella.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
No, me informa el señor Prosecretario que la petición es para que lo estudie la Comisión de Defensa Nacional únicamente.
El señor BOSSELIN.-
Me opongo, señor Presidente, porque ese proyecto no dice relación con materias propias de Defensa, sino que con administración de justicia.
Además, Gendarmería de Chile no tiene nada que ver, no tiene ninguna relación con Defensa Nacional.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Bartolucci.
El señor BARTOLUCCI.-
De lo que señala el Diputado señor Bosselin, se desprende a contrario sensu, que Carabineros tiene que ver con Defensa. Es un órgano de la Defensa Nacional. Como este proyecto tiene por objeto traspasar al personal de Gendarmería a la Caja de la Defensa Nacional, en la Comisión de Defensa nos ha parecido que debe ser tratado por nosotros. En consecuencia, en atención al contenido del proyecto, solicitamos que su estudio sea transferido a la Comisión de Defensa.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Se requiere la unanimidad de la Sala para cambiar el destino del proyecto.
El señor BOSSELIN.-
No doy la unanimidad.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Entonces, resulta inútil insistir. Si el Diputado señor Bosselin mantiene ese criterio a pesar de lo dicho por el señor Bartolucci, no es posible acceder a lo solicitado.
El señor PALMA (don Andrés).-
No sólo el Diputado señor Bosselin mantiene ese criterio, yo también, porque el proyecto no tiene nada que ver con Defensa aunque Carabineros esté vinculado a las instituciones de la Defensa, como también al Ministerio de Defensa, ya que se refiere a un tema previsional.
El señor BARTOLUCCI.-
Pido la palabra, señor Presidente.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
¿Sobre otro tema?
El señor BARTOLUCCI.-
No, señor Presidente. Sobre el mismo tema.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Pero ya no sacamos nada, porque no hay unanimidad.
El señor BARTOLUCCI.-
Pero puede haber una fórmula.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra Su Señoría, si tiene otra proposición.
El señor BARTOLUCCI.-
Al parecer, el Diputado señor Bosselin aceptaría la posibilidad que la estudiaran en forma conjunta las dos Comisiones. Me parece una buena alternativa.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor La torre.
El señor LATORRE.-
Señor Presidente, perdone que me involucre en esta discusión, pero todavía no me queda claro si la Mesa ya resolvió enviarlo a la Comisión de Defensa Nacional, lo que, a mi juicio, distorsiona el sentido del proyecto de ley, pues nada tiene que ver con Defensa.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
La Mesa lo remitió a la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia. Ahora la Comisión de Defensa Nacional está pidiendo cambio de destino, para lo cual se requiere de la unanimidad de la Sala.
Como no la hay, buscando una solución intermedia, el Diputado señor Bartolucci surgido que ambas Comisiones lo estudien en conjunto, a lo cual se opuso el Diputado señor Bosselin. En consecuencia, el punto ha quedado zanjado.
Tiene la palabra el Diputado señor Orpis.
El señor ORPIS.-
Señor Presidente, creo que el punto no está zanjado porque si se trata de una materia previsional, lo lógico es que se envíe a la Comisión de Trabajo y Previsión Social y no a la de Constitución.
Por lo tanto, solicito que recabe la unanimidad de la Sala para enviarlo a la Comisión que se dedica a materias previsionales, la de Trabajo y Previsión Social.
El señor BOSSELIN.-
Me opongo.
El señor PALMA (don Andrés).-
¡No!
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
No hay acuerdo.
ACUERDOS DE LOS COMITES PARLAMENTARIOS.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Corresponde dar lectura a los acuerdos de los Comités.
El señor ZUÑIGA (Prosecretario).-
Reunidos los Comités Parlamentarios, bajo la presidencia del señor Viera-Gallo, adoptaron los siguientes acuerdos:
"1.- Celebrar sesión en el día de hoy, de 18 a 21 horas, con el objeto de despachar los siguientes proyectos:
"a) El que aumenta las remuneraciones del personal de la Subsecretaría de Educación, tercer trámite constitucional, con tratamiento de fácil despacho.
"b) El que aumenta la planta de personal de Carabineros de Chile, y
"c) El que modifica la ley N° 18.838, sobre Consejo Nacional de Televisión.
"Se otorgará un tiempo de hasta 90 minutos y de hasta 60 minutos, proporcionales, para el despacho de los proyectos señalados en la letras b) y c) precedentes, respectivamente.
"2.- Despachar en la sesión ordinaria de mañana jueves 23 del presente, los siguientes proyectos:
"a) El que establece un subsidio compensatorio para la industria del carbón, en tercer trámite constitucional.
"b) El que crea la empresa del Estado Televisión Nacional de Chile.
"c) El que otorga beneficios a los Ministros de la Excelentísima Corte Suprema.
El señor LATORRE.-
O sea, el trabajo legislativo dependerá del Senado.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Mientras concordamos con el Senado, se continuarán viendo los proyectos pendientes.
Tiene la palabra el Diputado señor Rojo.
El señor ROJO.-
Señor Presidente, sólo quiero formular una observación con respecto a la Tabla de la sesión especial del día de hoy, en que el tema principal es la modificación del Consejo Nacional de Televisión.
El informe sobre este proyecto no ha sido evacuado por la Comisión de Constitución, Legislación y cómo lo despachó Justicia; más aún, éste todavía no conoce el Senado. Hoy lo recibiremos de vuelta.
No sé cómo esta Cámara puede tratar un proyecto cuyo informe todavía no ha sido evacuado.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
El Presidente y el Secretario de la Comisión me informaron que estiman que el informe sería despachado en la mañana. Si así no fuere, por cierto que variaría la situación.
Tiene la palabra el Diputado señor Ojeda.
El señor OJEDA.-
Señor Presidente, quiero referirme al N° 1, de la Tabla de hoy, es decir, al proyecto relativo al subsidio habitacional rural indígena.
Me causa bastante extrañeza que se esté haciendo habitual que todas las materias relacionadas con vivienda se traten en Tabla de Fácil Despacho.
Debido a lo anterior, este proyecto tan trascendente e importante tendrá que ser discutido en muy poco tiempo, y quienes intervenimos en su estudio y análisis en la Comisión de Vivienda no tendremos la posibilidad de usar de la palabra en esta oportunidad. En verdad, es un contrasentido, dada la importancia y relevancia que tiene el subsidio habitacional rural indígena que propone proyecto del Ejecutivo.
Por lo tanto, sugiero que los discursos de las personas que no alcancen a intervenir por falta de tiempo, se inserten en la versión oficial, para que quede constancia de su esfuerzo, de su trabajo, de sus puntos de vista y de sus criterios respecto de una materia tan importante como ésta.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Este proyecto fue Tabla de Fácil Despacho para tratarlo rápidamente, dada su importancia. Considero muy justa la proposición del Diputado señor Ojeda.
El señor MELERO.-
Señor Presidente, de sus palabras, entiendo que aún no tenemos claro si la próxima semana habrá sesiones o será distrital.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
El criterio de la Cámara es que la próxima semana sesionemos; pero el despacho de algunos proyectos dependerá de cuándo el Senado termina su trabajo.
Si decide terminarlo el viernes, nosotros tendríamos que trabajar ese día, porque deben sesionar algunas Comisiones Mixtas, por ejemplo, respecto del proyecto del carbón.
En caso contrario, el Senado se ajustaría a la actividad nuestra. Conversé con su Presidente y él está llano a que esa Corporación ajuste su trabajo a la actividad legislativa de la Cámara.
Las dos Corporaciones veremos qué es lo más conveniente.
El señor MELERO.-
Gracias, señor Presidente.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Si le parece a la Sala, se ratificarán los acuerdos de los Comités y se aprobará la petición de inserción de discursos hecha por el Diputado señor Ojeda.
Acordado
FACIL DESPACHO.
SUBSIDIO HABITACIONAL RURAL INDIGENA. PRIMER TRÁMITE CONSTITUCIONAL.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Corresponde tratar el proyecto sobre subsidio habitacional rural indígena.
Diputado informante de la Comisión de Vivienda y Desarrollo urbano es el señor Caminondo.
El texto del proyecto está impreso en el boletín N° 548-14 y figura en el número 18 de los documentos de la Cuenta de la sesión 41a., celebrada en 14 de enero de 1992.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado informante.
El señor CAMINONDO.-
Señor Presidente, me corresponde informar el proyecto relativo al subsidio habitacional rural indígena. Desde luego, tiene por objeto introducir modificaciones a la ley N° 17.729, que establece normas sobre protección de indígenas que cuenten con la anuencia de los titulares de ella.
El proyecto contempla la posibilidad de que puedan acceder a los programas habitacionales rurales quienes, de conformidad con la ley N° 17.729, posean la calidad de indígenas o de ocupantes de una reserva. Es decir, de tierras que aún no han sido sometidas a proceso de división y en las cuales, debido a esta situación, aquellos no han podido beneficiarse con los programas habitacionales rurales.
Asimismo, se pretende que los ocupantes de las hijuelas provenientes de una reserva establecida de conformidad con la ley N° 17.729, que no posean título alguno, puedan optar al subsidio habitacional con la autorización o tolerancia del dueño.
El artículo 26 de la citada ley dispone que dichas hijuelas serán indivisibles, aun en el caso de sucesión por causa de muerte, y que sólo puedan ser gravadas o hipotecadas en favor de organismos del Estado o de instituciones crediticias, bancadas o financieras, si cuentan con la autorización del Director Regional del Instituto de Desarrollo Agropecuario. De esta manera, los ocupantes de dichos predios no pueden acceder a los subsidios habitacionales establecidos en favor de los habitantes del sector rural. La iniciativa dispone que las personas que tengan la calidad de indígena o de ocupante de una reserva puedan construir una vivienda en el predio que ocupan para mejorar sus condiciones de vida.
El proyecto en trámite no innova sobre la situación actual de los campesinos indígenas respecto de la propiedad de sus tierras, sino que únicamente tiene por objeto permitir al titular del dominio de una hijuela, constituir derechos reales de uso sobre proporciones destinadas de ellas en favor de ocupantes que estén ligados a él por vínculos de parentesco o en favor de otros ocupantes, que sin ser parientes suyos, trabajen o vivan en la hijuela.
Por este medio se pretende posibilitar que estas familias accedan a los programas habitacionales estatales destinados al sector rural y de este modo construyan una vivienda en el predio que ocupan.
El Director Regional del Instituto de Desarrollo Agropecuario deberá otorgar la autorización respecto de la porción de las superficies de la hijuela sobre la cual se podrá constituir el derecho real de uso, previo informe favorable de la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo, con el objeto de cautelar el cumplimiento de requisitos técnicos mínimos, especialmente en lo relativo a las condiciones sanitarias de los lugares en que se emplazarán las viviendas.
El proyecto no contiene normas de carácter orgánico constitucional o de quorum calificado.
Durante la discusión en la Comisión, el Ministro de Vivienda y Urbanismo manifestó que el proyecto no modifica el régimen de tenencia de la tierra en el sector, sino que solamente procura solucionar el problema habitacional que afecta a las familias chilenas indígenas de las regiones Octava, Novena y Décima, sin alterar sus costumbres ancestrales.
Agregó que es una sana política fomentar el desarrollo de las zonas rurales, con el fin de evitar que continúe la emigración de sus habitantes a las ciudades, y que lo programas del Ministerio han estado orientados a favorecer a este sector de la ciudadanía, pero sin considerar hasta el momento el problema habitacional que afecta al pueblo indígena.
El Director del Instituto de Desarrollo Agropecuario indicó en la Comisión que el problema de la tenencia de la tierra ha marginado al pueblo mapuche del acceso al subsidio habitacional, produciéndose un desequilibrio con el resto de los chilenos. Agregó también que este proyecto satisface una demanda muy sentida del sector rural indígena.
El Director de la Comisión Especial de Asuntos Indígenas, señaló ante la Comisión que este proyecto responde a una aspiración muy sentida del pueblo indígena, que viene a solucionar un problema social grave, que afecta en particular a once comunidades que habitan en su gran mayoría la región del Alto BíoBío, que no ha logrado solucionar su problema por falta del mecanismo legal que les permita acceder al subsidio habitacional.
Agregó que los hijos mayores de muchos de los titulares de las hijuelas resultantes del proceso de división de las reservas indígenas han formado nuevas familias, que continúan viviendo en ellas y que no han logrado solucionar su problema de falta de vivienda, por no ser propietarios de la porción de terreno que ocupan en la hijuela.
Expresó enseguida que la constitución del derecho real de uso, autorizada en este proyecto, posibilitará que estos grupos familiares indígenas obtengan el subsidio habitacional rural que otorga el Estado a través del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Los Diputados representantes de la Novena Región, señores Francisco Huenchumilla, René García y José García, hicieron presente que las dificultades del pueblo indígena para acceder al subsidio habitacional emanan de las distintas connotaciones que tiene la propiedad indígena, que es diferente en cuanto a su constitución y ejercicio, del sistema de la propiedad inscrita consagrada en el Código Civil.
En la legislación indígena, el ocupante es el dueño del goce de la propiedad en que vive. De esta manera, pueden existir ocupantes de tercera o cuarta generación, que tienen derechos de goce en una determinada porción de terreno de la reserva, pero que no son dueños de esa parte de la propiedad, de acuerdo con las normas del Código Civil. En consecuencia, no tienen acceso al beneficio del subsidio habitacional rural.
En cuanto a las hijuelas resultantes de la división de las reservas, los mismos señores Diputados señalaron que el título de dominio se otorgó al jefe de familia y no a los integrantes del grupo familiar, por lo que es necesario establecer un mecanismo que permita a los miembros del grupo familiar optar al subsidio, en las mismas condiciones en que operan actualmente los titulares del dominio de dichos predios.
Hicieron presente, además, los diversos problemas habitacionales del pueblo mapuche, y señalaron taxativamente que hay alrededor de 80 mil familias afectadas por la falta de vivienda, lo que involucra un universo aproximado de 200 mil personas.
Manifestaron, finalmente, que el gran mérito del proyecto reside en que soluciona un problema práctico, sin modificar el régimen de propiedad indígena actualmente vigente.
En la Comisión hubo consenso en el sentido de que la iniciativa propuesta por el Mensaje debía ser aprobada en razón de que es indispensable disponer de una normativa legal que posibilite al pueblo mapuche el acceso al subsidio habitacional, en igualdad de condiciones con el resto de los ciudadanos que habitan en las zonas rurales.
El Diputado señor Francisco Huenchumilla señaló que es un acto de justicia expresar que la idea de legislar sobre esta materia corresponde al Diputado señor René García, lo que deja expresamente señalado ante esta Comisión. Agrega que en esa oportunidad le correspondió redactar la moción para traducir en un proyecto la iniciativa sustentada primitivamente por el señor García.
Las indicaciones formuladas para mejorar y aclarar la redacción del texto del Mensaje fueron aprobadas por unanimidad y aparecen contenidas en el proyecto aprobado.
La Comisión consideró fundamental en el estudio y debate de este proyecto dejar absolutamente clarificadas las dos diferentes situaciones que plantea esta iniciativa.
La primera, se refiere al artículo 6° bis nuevo, que se propone en el Mensaje y que permite a las personas que tengan la calidad de indígenas o de ocupantes de una reserva, postular y acceder al subsidio habitacional rural que otorga el Estado por medio del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo, de conformidad con lo dispuesto en la ley N° 17.729, sobre Protección de Indígenas.
La segunda, contenida en el artículo 26 bis del Mensaje, autoriza a los titulares de los derechos de una hijuela, resultante de la división de una reserva, a constituir derechos reales de uso sobre determinadas porciones de su hijuela, en beneficio de sus ascendientes o descendientes directos por consanguinidad o afinidad, legítima o ilegítima, y de los colaterales por consanguinidad hasta el segundo grado inclusive.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
¿Me permite una interrupción?
El Diputado señor Carrasco quiere plantear un problema de procedimiento.
El señor CARRASCO.-
Señor Presidente, con todo respeto por el Diputado informante, la verdad es que si el informe se alarga los parlamentarios que desean participar no van a tener tiempo de hacerlo. De modo que deberíamos adoptar alguna medida sobre el particular.
No quiero molestar al Diputado informante, pero es una realidad que debemos resolver.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Le solicito al señor Diputado informante que termine su informe, tomando en cuenta esta consideración, porque hay muchos inscritos.
El señor CAMINONDO.-
De acuerdo, señor Presidente.
En relación con esta segunda disposición nueva, propuesta en el Mensaje, la Comisión unánimemente consideró necesario suprimir la frase final del texto propuesto, que señala: "Con el mismo fin, podrán constituir derechos reales de uso en beneficio de personas que, sin tener los vínculos de parentesco señalados y aun sin ser indígenas, trabajen o vivan en la hijuela".
La Comisión consideró necesaria tal supresión, debido a que en el caso de las hijuelas no se puede permitir que en ellas se constituyan derechos reales de uso en favor de personas que no sean parientes del titular y, más aún, de personas que no sean indígenas o que sólo trabajen o vivan en la hijuela, incluso, en calidad de allegados, con la finalidad de que puedan optar al subsidio habitacional rural, ya que con ello se distorsiona absolutamente los fundamentos básicos de la propiedad indígena y se crea además, de esta manera, una fuente de conflictos futuros a los titulares de las hijuelas y a sus descendientes.
Por esta razón de fondo, la Comisión por unanimidad, como lo señalé anteriormente, procedió al rechazo de la frase final del artículo 26 bis, que el Ejecutivo había propuesto en el Mensaje.
Por todo lo expuesto, la Comisión de Vivienda y Desarrollo Urbano recomienda la aprobación del proyecto en estudio.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
En primer lugar, daré lectura a la lista de los señores parlamentarios inscritos, que deberán entregar sus discursos antes de las 12 horas del día de mañana:
Diputados señores Roberto Muñoz, Mario Devaud, Francisco Huenchumilla, Sergio Ojeda, Octavio Jara, Vladislav Kuzmicic, Baldemar Carrasco, José García, José Galilea, José Peña, Carlos Valcar ce, Sergio Correa, Teodoro Ribera, Diputada señora Eliana Caraball, Juan Concha, Andrés Sotomayor, Hernán Bosselin, Hernán Rojo e Isidoro Tohá.
Restan quince minutos antes de votar.
Ofrezco la palabra.
Tiene la palabra el Diputado señor Muñoz Barra.
El señor MUÑOZ BARRA.-
Señor Presidente, me referiré sucintamente a este proyecto de iniciativa del Ejecutivo, de este Gobierno que en sus dos años de mandato está buscando la solución de problemas que no resisten mayor demora.
Hay problemas de tipo material en la grieta social del país, pero el que enfrentan los sectores campesinos mapuches tiene características dramáticas, porque lo sufren de manera muy directa seres humanos, aproximadamente 800 mil, distribuidos desde Arica al sur de Chile y en la costa, en las minas o simplemente en los sectores agrícolas.
El Ejecutivo, con gran sensibilidad social, a través de este proyecto pretende permitir a los campesinos mapuches acceder a los programas habitacionales rurales, en conformidad con las disposiciones de la Ley N° 17.729. Señala que tendrán este derecho quienes posean la calidad de indígenas o de ocupantes de una reserva; es decir, de tierras que aún no han sido sometidas a procesos de división y que por este motivo no han podido beneficiarse con los programas habitacionales rurales.
Es bueno señalar en este Congreso, para la historia de la ley, que los campesinos indígenas de Chile tienen derecho a que se les haga justicia. Voy a dar una cifra dramática que demuestra la forma en que este pueblo ha sido expoliado sistemática y tradicionalmente por la sociedad chilena. Es una realidad que debemos enfrentar sin ningún temor ni rubor.
Los campesinos mapuches llegaron a tener 5 millones de hectáreas y hoy están reducidos a sólo 240 mil. La comparación rápida y mental de estas dos cifras revela cómo se ha ido arrinconando a un pueblo en sus posibilidades de desarrollo y progreso. Estas 240 mil hectáreas de terreno están graficadas fuertemente por la sociedad huinca, que hoy día tipifica a los campesinos mapuches viviendo en reducciones.
La palabra reducción en castellano deriva del verbo reducir, y efectivamente millones de hectáreas las hemos reducido a algunas decenas de miles. Ello ha determinado que el promedio de terrenos para los campesinos mapuches, por lo menos en la Novena Región, no alcance, en muchos casos, a una hectárea.
¿Qué significa esto? Que los terrenos en que vive este esforzado pueblo se han hecho insuficientes para albergarla y como el número de sus miembros aumenta se van concentrando en minúsculas porciones de tierras.
Es fácil para los parlamentarios que visitamos las reducciones comprobar que en esa ínfima porción de tierra viven tres generaciones: los abuelos, los hijos y los nietos. Aunque, los jóvenes salen esporádicamente de las reducciones, posteriormente vuelven, porque no encuentran trabajo en las ciudades, en las zonas urbanas, y por lo menos al lado de sus padres y abuelos tienen cariño, respeto y un trato más humano y digno.
El aumento de las familias en una misma reducción ha creado un problema habitacional. En modestas casas habitan ocho, nueve y diez personas, con los problemas que ello significa y que no es necesario explicitar esta mañana. Las generaciones jóvenes concurren constante y periódicamente al Serviu, acuden a los hombres públicos, a los parlamentarios, para averiguar cómo pueden postular a una vivienda; pero en los últimos dieciocho o diecinueve años no les ha sido posible lograrla, porque el Serviu les exige tener el título de dominio del terreno donde levantarán sus casas. Nunca existió el deseo real, verdadero y sincero de enfrentar y solucionar este problema, de crear un sistema administrativo al cual acceda el campesino mapuche que no es dueño, pero que tiene derecho en una herencia por consanguinidad. No resulta lógico que un campesino mapuche tenga que vender la hectárea de terreno para pagarle al abogado, a la notaría, por la tramitación de un título. Tendría que vender como un caso de Ripley su hectárea de terreno para financiar los documentos que le permitan postular a una vivienda ante el Serviu.
Bienvenida, entonces, la iniciativa de este Gobierno que preside don Patricio Aylwin. Hará posible la entrega de una casa por este sistema y permitirá que se produzca un desarrollo interesante en sectores campesinos que tradicionalmente han sido postergados.
El proyecto sobre indígenas contiene importantes disposiciones que facilitarán un crecimiento armónico y articulado, como la capacitación de los muchachos que viven en las reducciones campesinas e, incluso, de los hijos de campesinos mapuches que residen en las ciudades, a quienes se les enseñarán profesiones acordes con el siglo que vivimos, lo que significará que ellos podrán prestar servicios en sus lugares de origen, en donde quieren vivir y tienen derecho a hacerlo.
Cuatro mil becas entregadas por el Gobierno durante 1991 señalan clara y nítidamente que éste está creando una luz de posibilidades y delineando un horizonte de perspectivas para este sufrido pueblo campesino mapuche.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Sotomayor.
El señor SOTOMAYOR.-
Señor Presidente, en mi doble condición de Diputado miembro de la Comisión de Vivienda y de la bancada de Renovación Nacional, me permitiré poner los puntos sobre las íes al discurso del Diputado señor Muñoz Barra.
Él ha dicho enfáticamente que el Gobierno del Presidente Aylwin a quien le tengo mucho respeto ha enviado este proyecto a la Cámara para solucionar problemas habitacionales del sector indígena.
Pero las cosas hay que decirlas como son. Esta iniciativa fue presentada en la Cámara por el Diputado don René Manuel García, con el patrocinio, además, de varios Diputados de la Novena Región, entre otros el Diputado José Peña.
Se le solicitó al señor Presidente de la República que incorporara esta iniciativa en la convocatoria extraordinaria, pero, en lugar de acceder a ello, por razones que desconozco, fue enviado como proyecto original del Ejecutivo.
Esto se le hizo ver al señor Ministro de la Vivienda en la Comisión, quien dio las excusas respectivas; pero no dejaremos pasar el discurso del Diputado señor Muñoz Barra, que en tres o cuatro oportunidades expresa que este proyecto es del Presidente de la República, lo que dista mucho de ser verdad.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Jara.
El señor JARA (don Octavio).-
Señor Presidente, esta iniciativa propone modificar la ley N° 17.729, que establece normas sobre indígenas y tierras de indígenas, para intentar solucionar un problema que tiene una dimensión cultural y social. En efecto, el proyecto tiene como objetivo terminar o superar las actuales dificultades legales que impiden el acceso a los programas habitacionales rurales a ocupantes de tierras indígenas que cuenten con la voluntad de los propietarios de ellas.
El problema que nos ocupa tiene una dimensión cultural, por cuanto se trata de terminar con una discriminación que afecta a las comunidades indígenas, producto, como se dijo en la Comisión, de la distinta connotación que tiene la propiedad indígena, la que es diferente en cuanto a su constitución y ejercicio al sistema consagrado en nuestro Código Civil y que se expresa, más bien, en el goce que tiene un ocupante sobre una determinada porción de terreno de la reserva.
El subsidio habitacional rural requiere que el solicitante tenga el dominio de la tierra sobre la cual construirá su vivienda. Luego, el carácter comunitario de la propiedad indígena ha impedido a este importante sector de nuestra sociedad acceder a los beneficios del subsidio rural indígena.
El proyecto no altera de modo alguno el actual sistema de propiedad indígena y tampoco otorga ningún privilegio a estas minorías étnicas, sino que, simplemente, reconoce una situación de hecho y repara una injusticia, al conciliar nuestra legislación general con el respeto a las tradiciones y cultura de los pueblos indígenas.
El proyecto tiene también una importante dimensión social, pues beneficia, como se indicó en la Comisión, a aproximadamente 80 mil familias radicadas principalmente en la Octava, Novena y Décima Regiones, y pretende, también, fomentar el desarrollo de las zonas rurales, con el fin de evitar que continúe la emigración a las grandes ciudades.
El problema se resuelve, desde un punto de vista jurídico, permitiendo al titular del dominio de una hijuela constituir derechos reales de uso sobre porciones determinadas de ella en favor de otros ocupantes, a fin de que puedan acceder al subsidio rural.
Los Diputados de la bancada de los Partidos Por la Democracia, Socialista y Humanista fijaremos con mayor precisión nuestra postura en relación con el tema de los pueblos indígenas cuando discutamos la reforma constitucional y la ley de pueblos indígenas, iniciativas que abordan, por primera vez en forma global, el problema de los pueblos indígenas de nuestro país.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Huenchumilla.
El señor HUENCHUMILLA.-
Señor Presidente, en primer término, respecto de lo señalado por el Diputado señor Sotomayor, quiero ser muy franco y sincero y aclarar la situación.
En la Comisión reconocí públicamente, y también dejo constancia de ello en la Sala, que el primer Diputado que planteó esta idea del subsidio habitacional para los pueblos indígenas fue nuestro colega René Manuel García.
De él es la idea.
Yo redacté la moción que se presentó en esta Cámara con la firma de todos los Diputados de la Novena Región. Las cosas hay que reconocerlas.
Eso es lo correcto. Así debe hacerse política. Yo, por lo menos, acostumbro proceder de esa manera.
Aplausos.
El señor HUENCHUMILLA.-
Por otro lado, el Gobierno tomó esta moción, analizó el tema en cuyo estudio participé directamente con los asesores del señor Ministro de Vivienda y Urbanismo y mandó este proyecto de ley que tiene una modalidad jurídica distinta, pero que en el fondo recoge la idea primitiva que compartimos todos los Diputados de la Novena Región.
En consecuencia, como en la vida, siempre hay multiplicidad de actores que empujan el carro de las buenas ideas. En la Cámara ha sucedido lo mismo. Todos sabemos que somos colegisladores con el Ejecutivo. De tal modo que esta iniciativa, que beneficiará a muchos miles de campesinos, es producto del trabajo de los Diputados y de la voluntad política del Gobierno. Así son las cosas.
Concedo una interrupción al Diputado señor Muñoz Barra.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Terminó el tiempo.
El señor HUENCHUMILLA.-
Bueno, el resto de las ideas las dejaré por escrito.
El resto de la intervención del señor Diputado que se inserta en conformidad, con un acuerdo anterior de la Cámara, es el siguiente:
"En consecuencia, no habría habido proyecto de ley si el Gobierno no hubiera tenido la disposición y voluntad de favorecer a este sector tan importante de ciudadanos modestos como son los miembros del pueblo mapuche. Yo valoro profundamente esta actitud como Diputado de la IX Región, donde vive la mayor cantidad de los miembros del pueblo mapuche.
"Este proyecto soluciona los dos problemas básicos que para poder postular al subsidio presenta la propiedad indígena. El primero se refiere a las comunidades individuales, las cuales se rigen por normas propias, donde no existe la propiedad inscrita en los términos del Código Civil, lo cual naturalmente era un impedimento frente a las normas del Ministerio de la Vivienda, que exige la exhibición del título inscrito para dar curso al beneficio. Con este proyecto se reconoce la particularidad especial que tiene desde hace más de 100 años la propiedad indígena y de esa manera se posibilita una solución práctica para esa inmensa cantidad de campesinos mapuches que estaban fuera del sistema del subsidio por causas ajenas de su voluntad.
"La segunda situación que se produce es respecto a las personas que quedaron sin tierra cuando se dividieron las comunidades. Como el título y la hijuela se les dieron a una sola persona, quedaron afuera el resto de los miembros de la familia que, viviendo o no en el campo, no tenía la calidad de ocupantes, calidad que normalmente se identificaba con el jefe de familia. De esa manera, quedaron sin tierra miles de personas que viven en el campo, y ahora esas mismas personas no tienen cómo acceder a tener una vivienda. Muchas veces estas personas son las que emigran a la ciudad, Santiago y Temuco, viviendo posiblemente de allegados y creando los problemas que todos conocemos en las grandes poblaciones urbanas. Este proyecto evita la emigración hacia a las ciudades y posibilita que la gente permanezca en el campo, puesto que va a tener donde vivir al poder acceder al subsidio habitacional rural.
"El sistema que establece el proyecto es simple y se llevaría a cabo sin mayores costos para los usuarios y sin alterar el sistema de propiedad de las tierras indígenas que establece la ley N° 17.729.
El objetivo es simplemente solucionar un problema concreto: posibilitar el acceso a la vivienda a los campesinos indígenas de nuestro país.
"Muchas gracias.".
El señor MUÑOZ BARRA.-
¿Me permite, señor Presidente? Quiero plantear un asunto reglamentario, relacionado con lo expresado por el Diputado señor Sotomayor.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor MUÑOZ BARRA.-
Señor Presidente, quiero simplemente puntualizar que no he desconocido la iniciativa moción que firmamos todos los Diputados de la Novena Región. Pero tampoco fallo ni miento en cuanto a que el proyecto fue enviado por el Ejecutivo. Una iniciativa completa que, naturalmente, puede haber recogido planteamientos de la moción, a la cual no le quito el mérito.
Es todo, señor Presidente.
En virtud de un acuerdo anterior, se insertan las siguientes intervenciones:
El señor GARCIA (don José).-
Señor Presidente, Honorable Cámara, en primer lugar, deseo responder las afirmaciones hechas por el Diputado señor Muñoz Barra, en relación con la autoría de este proyecto aclarando que su origen está en una moción patrocinada por todos los Diputados de la Novena Región, en una altruista acción de señalar a la ciudadanía, que más allá de nuestras diferencias políticas, es posible trabajar unidos en busca de mejores condiciones de vida, para los habitantes de las zonas que representamos. Dicha moción está firmada también por el Diputado señor Muñoz Barra, por ello es que resulta incomprensible y profundamente injusto que pretenda hacer uso político electoral, en beneficio del Gobierno, de una idea que hemos compartido y a la que todos hemos colaborado entusiastamente.
Paso ahora a referirme el proyecto mismo.
Contrariamente a lo que se ha sostenido, especialmente por alguna prensa, en el sentido de que esta iniciativa hace posible que las familias mapuches de la Octava, Novena y Décima Región del país, puedan postular al subsidio habitacional rural, es preciso advertir que ello no puede ser efectivo, por cuanto ya son miles las familias mapuches, que han recibido el beneficio. Lo que hace este proyecto, es ampliar la posibilidad para que quienes hoy no tienen título de dominio, puedan también optar al subsidio de vivienda rural, en dos situaciones específicas; en primer lugar, cuando se trate de familias ocupantes de Un reserva, es decir, tierras que no han sido sometidas al proceso de división y luego cuando se trate de ascendientes y descendientes por consanguinidad o afinidad, legítima o ilegítima y de los colaterales por consanguinidad hasta el segundo grado inclusive, de los actuales titulares de dominio, en conformidad con la ley 17.729 y sus modificaciones.
Es decir, los actuales titulares de dominio, que voluntariamente lo deseen, podrán constituir derechos reales de uso sobre una porción de la superficie de su hijuela, en favor, ya sea de sus padres o abuelos, de sus hijos o nietos, y de sus hermanos con el solo propósito que algunos o todos ellos puedan acreditar terrenos, para postular al subsidio habitacional rural, todo ello, sin entrar a dividir legalmente la hijuela, aunque en el hecho práctico, sí lo es.
Estimo que esta es una solución transitoria, por cuanto no resuelve el problema de propiedad de la tierra, pero no por ello menos positiva, en relación con los allegados del sector campesino mapuche. Creo no equivocarme, al señalar que no menos de 80.000 familias podrán beneficiarse con esta iniciativa y hacer realidad el anhelo de la casa propia, a partir de la cual, surge con renovadas fuerzas el espíritu de familia y los anhelos de progreso y bienestar.
Tengo el convencimiento de que la nueva legislación sobre desarrollo y protección de la población mapuche y de las otras minorías étnicas, nos permitirá entrar a discutir el fondo del problema sobre propiedad de la tierra, llegando tal vez a la conclusión de que no existen razones técnicas suficientes para mantener la prohibición de subdivisión de las hijuelas hasta superficies de 5.000 metros cuadrados como sucede con la legislación común y también tal vez lleguemos, a la conclusión de que muchas veces, las leyes que buscan proteger a la población mapuche, terminan por colocarlos en una situación de desigualdad jurídica que les perjudica notablemente.
Señor Presidente anuncio que votaré favorablemente el proyecto que discutimos. Tengo fe en que a través de él se abre un mundo nuevo de esperanzas y de ilusiones para que la población mapuche de nuestra Patria viva en mejores condiciones. Y si somos capaces de sumar a esta iniciativa otras tantas destinadas a mejorar los caminos y los puentes, la salud y la educación rural, a aumentar la cobertura en electrificación y telefonía rural, a incrementar los programas de transferencia tecnológicas, estaremos haciendo realidad la igualdad de oportunidades entre el campo y la ciudad, brindándoles a nuestros campesinos el progreso y desarrollo que merecen.
He dicho.
El señor GALILEA.-
Señor Presidente, quienes representamos regiones en las que vive la gran mayoría de los indígenas de nuestro país, sabemos la importancia que el proyecto en discusión significa para ellos.
La iniciativa faculta a las personas que detentan la calidad de indígenas o de ocupantes de una reserva indígena, para acceder a los programas habitacionales destinados al sector rural.
Con este objeto, los propietarios de un terreno podrán constituir derechos reales de uso sobre una porción de ellos, en favor de determinados parientes que viven en los terrenos.
En efecto, dado que las tierras provenientes de las reservas indígenas, conforme a la ley N° 17.729 son indivisibles, nos encontramos muy frecuentemente que en ellas, no sólo vive su dueño, sino algún familiar, generalmente sus hijos, que ya han formado una familia y contribuyen en la explotación de la tierra y que por no ser propietarios, no puede postular a un subsidio habitacional rural. Por esto viven varias familias en una modesta vivienda, que además de no proporcionar las más mínimas comodidades, constituye una situación de vida muy indeseada.
A este problema viene a dar solución este proyecto, a un problema real, existente en la región y en el distrito que represento y que he recibido como inquietud en innumerables ocasiones en mis visitas a las comunidades mapuches.
En razón de lo expuesto, patrociné junto a los demás parlamentarios de la Región de La Araucanía, una moción que apuntaba justamente a resolver las dificultades de acceso a la vivienda de la familia mapuche. Sin embargo, el Gobierno no le dio el patrocinio para que fuera tramitado en la legislatura extraordinaria, en cambio presentó un proyecto, el que hoy nos ocupa, que tiene el mismo objetivo.
No parece razonable ni importante hacer hincapié en quién es autor de una determinada iniciativa, si no resaltar el efecto que produce, sobre todo, en la solución de problemas reales de la gente. Esto, sin embargo, no justifica que algún parlamentario en esta Sala, pretenda, convenientemente, atribuir al gobierno esta idea y olvidar que este proyecto es fruto de la preocupación, que como miembros del Congreso, tenemos por las situaciones que afectan a los ciudadanos que representamos.
La iniciativa que debatimos, ya lo he señalado, es de vital importancia para muchos habitantes y es importante dejarles en claro que fuimos nosotros, en esta Cámara, en conocimiento de su situación, quienes encontramos la forma de resolverla.
No me parece conveniente dejar pasar esta oportunidad de prestigiar este Parlamento, demostrando que no sólo nos ocupamos, en demasiadas ocasiones, de asuntos políticos que no preocupan al común de la gente, sino que también somos capaces de interpretar sus dificultades y enfrentarlas con soluciones concretas, creativas y eficientes.
He dicho.
El señor OJEDA.-
Señor Presidente, los pueblos indígenas constituyen en Chile, así como en otros países del mundo uno de los sectores más pobres y desprotegidos de la sociedad. Históricamente han sufrido graves injusticias y abusos. Han sido confinados a vivir en una reducida parte de sus tierras ancestrales, generalmente las de peor calidad y de tamaño insuficiente para la subsistencia del grupo familiar. Se les ha aplicado una legislación que prácticamente le es inoponible, por las condiciones, circunstancias y problemas que le son propios. No han podido tener reconocimiento pleno de sus derechos como titulares de la propiedad que les pertenece y ocupan por tiempos inmemorables. Ha habido varios intentos por lograrlo, pero ello no ha sido posible. Esto, sin duda, motiva en mayor medida su atraso y subdesarrollo. La propiedad es básica para emprender proyectos, programas, que impliquen progreso. La calidad de mero ocupante de tierras que han poseído por años, no le sirve para gozar de derechos, prerrogativas o franquicias que surgen de la titularidad del dominio. Un gran número de campesinos indígenas se encuentra impedido de acceder a la vivienda a través del programa de subsidio rural, creado por el decreto supremo 167, de 1986, del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo, por carecer de títulos de propiedad. La indivisión de la propiedad indígena, conforme la ley 17.729, sobre Propiedad Indígena, ha significado que la reserva ha venido siendo ocupada por más de una familia por mera tolerancia del dueño. Aquellos son meros ocupantes o poseedores, sin posibilidad de ser propietarios, y por ello impedidos de acceder a los subsidios habitacionales, establecidos en favor del sector rural, para construir una vivienda en el predio que ocupan y poder así mejorar sus condiciones de vida. Las tierras, cuyo dominio se han entregado conforme la Ley de Propiedad Indígena, son indivisibles, aun en caso de sucesión por causa de muerte. Sólo puede postular a los subsidios el titular del dominio, quedando fuera de esa posibilidad los hijos y las hijas o parientes consanguíneos colaterales que viven en el mismo predio. Justamente porque los herederos no pueden subdividir la hijuela. Existe, además, una cantidad de campesinos mapuches que habitan en comunidades indígenas derivadas de los títulos de merced u otras formas de cesión de tierras por parte del Estado que hasta la fecha no se han dividido. Los habitantes de Rapa Nui o Isla de Pascua sufren grandes problemas respecto a la propiedad de la tierra. La mayoría de esas tierras son fiscales y sólo una pequeña parte ha sido otorgada en propiedad a los particulares en virtud del decreto ley N° 2.885, de 1978. Una gran cantidad de isleños no ha podido acreditar la propiedad de la tierra y así cumplir con los requisitos para acceder a los subsidios habitacionales rurales. Una de las grandes aspiraciones de todas las familias chilenas es acceder a una vivienda propia y adecuada. Es un derecho para estas familias y un deber del Estado. Sabido es que esta parte de la sociedad chilena vive en condiciones misérrimas y sus viviendas son mediaguas o ranchas muy pobres e inadecuadas, miles de ellas, sin embargo, carecen de ellas. El gobierno democrático ha introducido medidas importantes y urgentes a objeto de hacer justicia en favor de los pueblos indígenas. Ha comprendido que debe darse a este sector un tratamiento que signifique un acceso igualitario de la vivienda. En otra esfera, ya se han implementado fórmulas de desarrollo económico y social que permitan mayores niveles de bienestar para los indígenas. El presente proyecto otorga a las personas que tengan la calidad de indígenas o de ocupante de una reserva, es decir, de tierras que aún permanecen indivisas y que no pueden dividirse el derecho de acceder a los programas habitacionales destinados al sector rural. Para este efecto, los titulares de dominio podrán constituir derechos reales de uso sobre determinadas porciones de su hijuela en favor de sus ascendientes y descendientes, por consanguinidad o afinidad, legítima o ilegítima, y de los colaterales por consanguinidad hasta el segundo grado inclusive. La Comisión de Vivienda, con mucha razón eliminó la segunda parte del inciso primero del artículo 26 bis que consagraba este derecho a personas que sin tener los vínculos de parentesco señalados y aun sin ser indígenas trabajen o vivan en la hijuela. Porque se trata de favorecer con este proyecto a los indígenas. Y no tendría razón de ser que también se incluyeran a los extraños. La posesión notoria del estado civil de padre, madre, marido, mujer o hijo, bastará acreditarse con la información testimonial de parientes o vecinos, que podrá rendirse en forma incidental en cualquier juicio, o un informe del Instituto de Desarrollo Agropecuario suscrito por el Director Regional correspondiente (Artículo 4, Ley 17.729). El Derecho real de Uso que se constituya será transmisible a los herederos de acuerdo con las reglas de la sucesión por causa de muerte, al contrario de lo que dispone el artículo 819, del Código Civil que regula esta materia. Se exime de la insinuación o autorización judicial cuando el derecho real de uso se constituya a título gratuito. Es importante señalar que será el Director Regional correspondiente del Instituto de Desarrollo Agropecuario, previo informe favorable de la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda Y Urbanismo, quien determinará la superficie de la hijuela sobre la cual se autorice constituir el respectivo derecho de uso.
El presente proyecto no pretende innovar el sistema de propiedad indígena, sino que sólo se limita a dar solución al problema habitacional que afecta a las familias indígenas. Se introduce una modificación a la ley 17.729, para posibilitar esta solución. No se introduce un privilegio, sino que se está reconociendo una situación de hecho, para que los indígenas puedan acceder al subsidio rural en igualdad de condiciones con el resto de los chilenos. Existen aproximadamente 80.000 familias afectadas por la falta de viviendas. Un universo de aproximadamente 200 mil personas.
He dicho.
El señor CONCHA.-
Señor Presidente, el proyecto de iniciativa del Ejecutivo, aprobado por vuestra Comisión de Vivienda, tiene por objeto permitir el acceso al sistema de subsidios para la vivienda a quienes tienen la calidad de "indígenas" u "ocupantes" que no son dueños de un bien raíz, mediante el simple expediente de modificar dos disposiciones de la ley 17.729 sobre Protección de Indígenas.
Ellos viven en comunidad dentro de la reserva o dentro de la hijuela resultante de la división o liquidación de una reserva, o del título gratuito de dominio, a que se refiere la ley.
En las reservas, que son las tierras amparadas por los títulos de merced o los títulos gratuitos indicados por la ley, existen "indígenas" y "ocupantes". Los primeros son los que poseen derechos que emanan directa o indirectamente de los títulos indicados; y los segundos son personas que poseyendo o no derechos explotan en forma independiente, en beneficio y por su propia cuenta, un goce de una reserva.
En las reservas se vive en comunidad. Nadie tiene títulos propios. La ley 17.729 propende a la división de las reservas, lo que significa adjudicar a cada persona que posea las calidades señaladas su correspondiente hijuela, porción que se inscribe a su nombre y que lo hace propietario individual y exclusivo. Esta persona, que es dueña exclusiva, podría acceder al subsidio habitacional, porque es dueño de su predio, pero los ocupantes ligados a él por parentesco o no, que trabajan o viven en la hijuela con sus respectivas familias, no pueden acceder a ese beneficio, como tampoco pueden acceder a él quienes viven en comunidad dentro de una reserva.
De mantenerse las normas actuales jamás esas personas podrían tener acceso al subsidio. Lo que sin duda es injusto. La ley debe abrir las posibilidades de desarrollo y progreso de los indígenas; debe crear los medios adecuados, sin destruir o violentar las costumbres ancestrales que los caracterizan.
Este proyecto cumple con esas finalidades, puesto que sin alterar la comunidad en el caso de la reserva, o la forma de vida que llevan dentro de las hijuelas en que se han dividido las reservas, permite la constitución de un derecho de uso sobre una porción determinada de terreno que habilitará al usuario para acceder a los programas habitacionales rurales.
El derecho real de uso deberá constituirse conforme a las normas del Código Civil, pero no se extinguirá con la muerte de su titular, porque el proyecto declara expresamente que será transmisible a los herederos.
El Director Regional correspondiente del Instituto de Desarrollo Agropecuario, determinará la superficie de la hijuela sobre la cual se constituya el derecho de uso, lo que garantiza la corrección del procedimiento y evita irregularidades.
Así podrán acogerse a los programas habitacionales rurales cada año numerosos indígenas que con su ahorro y el subsidio podrán construirse una vivienda que les permita vivir con dignidad y aspirar satisfacer sus anhelos de progreso y desarrollo.
Es una buena ley, que llevará alegría a muchas familias indígenas, que viven hacinados en pequeñas y deficientes casas. Por eso la aprobamos en todas sus partes.
He dicho.
La señora CARABALL.-
Señor Presidente, el proyecto que el Ejecutivo ha sometido a la consideración de esta Honorable Cámara tiene por objeto permitir el acceso al subsidio habitacional rural a ocupantes de tierras indígenas que cuenten con la ausencia de los titulares de ellas.
La dificultad actual para obtener este beneficio radica en que los subsidios habitacionales, de acuerdo con las normativas vigentes, sólo pueden otorgarse a personas que tienen el dominio del terreno en que se va a construir la vivienda para lo que se otorga el subsidio.
De acuerdo con las disposiciones de la ley N° 17.729, que establece normas sobre protección de indígenas, las hijuelas provenientes de la división de una reserva son indivisibles, aun en el caso de sucesión por causa de muerte de una reserva, y sólo pueden ser gravadas o hipotecadas a favor de organismos del Estado o de instituciones crediticias, bancarias o financieras, siempre que cuenten con la autorización del Director Regional del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP).
Se trata, en consecuencia, de mejorar las condiciones de vida del pueblo mapuche, permitiéndoles acceder al subsidio rural, pudiendo así construir una vivienda en el predio que ocupan, bastando para ello contar con la ausencia de los titulares de ella.
Estando en estudio, en el gobierno un conjunto de normativas legales que abordan la temática indígena en su globalidad, no pareció tierra de los familiares mapuches. Sin embargo, no cabe duda que es urgente legislar en materia del subsidio habitacional, para restablecer el principio de equidad y justicia de estas familias chilenas indígenas, que se han visto privadas hasta ahora de este derecho que tienen todos los chilenos de escasos recursos.
No cabe duda que también es necesario legislar, en el mismo sentido, para extender este beneficio a todos los chilenos indígenas que hoy, por la razón que sea, están marginados de este derecho. Sin embargo, no sería beneficioso para nadie, postergar la aprobación de este, proyecto, bajo la noble premisa de que habría que integrar a todos los indígenas de nuestro país en estos derechos.
Es necesario hacer presente al Ejecutivo que esta Cámara considera indispensable legislar para establecer el imperio de la equidad y la justicia para todos aquellos que, por razones jurídicas, se ven privados de beneficios que el Estado brinda a todos los chilenos, teniendo todos los derechos para aspirar a ello, pero no pudiendo ejercerlos por complejidades jurídicas que a esta altura del siglo XX debieran estar definitivamente resueltas.
Por estas razones, creo necesario aprobar este proyecto, que permitirá beneficiar a cerca de 80.000 familias chilenas indígenas que habitan la Octava, Novena y Décima regiones, sin alterar sus costumbres ancestrales.
He dicho.
El señor ACUÑA.-
Señor Presidente, nos corresponde hoy votar favorablemente un proyecto relativo al subsidio habitacional rural indígena, de trascendental importancia para miles de familias, especialmente para las familias mapuches de mi Región, la Novena de La Araucanía.
Ese proyecto introduce modificaciones a la ley N° 17.729, que establece normas sobre protección de Indígenas, con la finalidad de facilitar el acceso a programas habitacionales rurales a ocupantes de tierras indígenas que cuenten con la respectiva autorización de los titulares.
Sabido es que existen grandes extensiones de tierra que son conocidas como "reservas", o que, por otros motivos, no han sido repartidas o sometidas a un proceso de división, por consiguiente, al no tener sus títulos, no se han podido beneficiar con los programas habitacionales rurales, quedando al margen de la posibilidad real de tener acceso a una vivienda digna donde puedan desarrollar una vida acorde con el mundo moderno.
De más está decir, en esta oportunidad, la precaria situación en que viven miles de compatriotas mapuches. El Gobierno ha tenido la voluntad de enviar al Congreso un proyecto con el objeto de realizar, por primera vez en la historia de nuestro país, una discusión seria que permite legislar en beneficios culturales, sociales, políticos, económicos, educacionales, de trabajo, etc. de la población indígena de nuestro país.
Esta honorable Sala ha nombrado una Comisión especial para estudiar los pueblos indígenas, de la cual también el Diputado que habla forma parte.
Esto demuestra la voluntad del Gobierno, en el tema de la vivienda, de ir regularizando injusticias, con el fin de mejorar las condiciones de vida de los indígenas, al no tener éstos posibilidad alguna de tener una vivienda.
Este proyecto no cambia nada respecto al tema de la tenencia de la tierra de los indígenas, sino sólo el sitio que se necesita para construir la vivienda que obviamente, debe construirse en alguna parte de la propiedad que actualmente ocupa y que ha sido autorizado.
El distrito regional del Instituto de Desarrollo Agropecuario deberá autorizar la hijuela en donde se construirá la casa, con un informe previo de la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo, para preservar las condiciones técnicas que se necesitan (especialmente los sanitarios) para construir estas viviendas.
Una de las formas de fomentar el desarrollo en el mundo rural, hoy tan empobrecido y donde viven cientos de familias en condiciones de extrema pobreza, es dando la posibilidad de aspirar a una vivienda mejor. Así evitamos la emigración de los campesinos a las ciudades más grandes, especialmente en el caso de los indígenas.
Las personas ocupantes de una reserva podrán construir derechos reales de uso sobre determinadas porciones de su hijuela en beneficio de sus ascendientes y descendientes por consanguinidad o afinidad, legítima o ilegítima, y de los colaterales por consanguinidad hasta el segundo grado inclusive, para los efectos de esta ley.
Tal como expresé al inicio de mi intervención, votaré favorablemente este proyecto y me alegro de que miles de habitantes indígenas de mi distrito se vean favorecidos por esta ley.
He dicho.
El señor TOHA.-
Señor Presidente, Honorables colegas, el proyecto que hoy estudiamos constituye una nueva manifestación de la preocupación del Gobierno, por las minorías étnicas de nuestro país, en cuanto permite, a través de la modificación de la ley 17.729, sobre protección de indígenas, el acceso de éstos, en los casos en que sean ocupantes de un predio, a programas habitacionales rurales en los casos que se señala.
Así podrán ser favorecidos quienes hasta hoy no tienen la posibilidad de postular al subsidio habitacional rural, por cuanto la "reserva" en que habitan no ha sido dividida, no cumpliendo de esa forma uno de los requisitos para obtener el citado beneficio, cual es la propiedad de un terreno.
De la misma forma quienes no posean título alguno respecto de las hijuelas en que habitan, podrán ser favorecidos en los casos en que cuenten con la autorización o tolerancia del dueño del predio, en los casos en que medie entre ellos un vínculo de parentesco, para evitar que se vean favorecidas personas que no están incluidas en el espíritu de la normativa que se propone.
Lo que se pretende en definitiva es establecer un mecanismo que permita a quienes habitan en dichos territorios, ser beneficiados con el subsidio habitacional rural, obteniendo una vivienda digna donde habitar con su familia. Se trata, no de establecer un beneficio, sino por el contrario, reparar una deficiencia derivada del sistema de propiedad establecido en la ley para los indígenas, acercándolos así a un estado de igualdad con el resto de los ciudadanos de la República.
Se reconoce de esta forma una situación de hecho, en la solución de un problema puntual. Sin embargo, creo que aún hacen falta otras mociones en diversos aspectos de nuestra legislación para posibilitar a estas minorías étnicas no ser discriminadas, sino consideradas como cualquier otro de nuestros compatriotas.
Esta iniciativa tiene especial significación para muchas familias de las regiones Octava, Novena y Décima, las que podrán ver así concretado su anhelo de la casa propia, sin las limitaciones que hasta este momento les afectan. Cabe recordar que en nuestro país existe un enorme déficit habitacional que urge de respuestas creativas como la que hoy estudiamos y otras que esperamos sean tomadas a la brevedad.
Por lo anteriormente expuesto, creo de gran importancia este proyecto, por cuanto trata de hacer justicia a una situación hasta hoy no resuelta y que perjudica notoriamente a los grupos indígenas de nuestro país. Por tal razón votaré favorablemente su aprobación.
He dicho.
El señor RIBERA.-
Señor Presidente, garantizar el acceso a la vivienda a un número cada vez más significativo de la población, es un importante desafío para la sociedad chilena. Sin lugar a dudas, la falta de una vivienda digna afecta con fuerza a importantes sectores poblacionales de Chile, tales como a la población campesina en general y la población indígena, en especial. La falta de una vivienda digna no sólo genera una situación permanente de marginalidad, sino que contribuye a aumentar la desigualdad económica, social y familiar, provocando situaciones que atentan contra la estabilidad familiar, el rendimiento escolar de los niños, etc.
Por otro lado, la solución de los problemas más apremiantes que afectan a los grupos familiares, como es la falta de vivienda, contribuye también en forma notable a vincular a los individuos a la sociedad a la que pertenecen, desmotivando el surgimiento de tendencias nihilistas o reacciones de rechazo al sistema democrático. Bien puede señalarse, por ello, que el acceso a una vivienda digna significa no sólo hacer justicia, sino que además, hacer de la democracia un sistema más justo.
El proyecto que hoy discutimos, estimados colegas, si bien tiene su origen inmediato en un Mensaje del Ejecutivo recoge la idea original planteada el 26 de abril de 1990, vale decir, apenas semanas después de haber asumido nuestro cargo parlamentario, por los Diputados de la Novena Región de los distintos partidos representados en el Parlamento. Ese proyecto, que impulsábamos con nuestra firma, era una propuesta eficaz para solucionar el problema de la falta de vivienda que aqueja a nuestra población mapuche en Chile y especialmente a aquellos que viven en la Novena Región. Estimaciones porcentuales indican que aproximadamente un 32% de la población regional es mapuche y que un 80% se concentra en la provincia de Cautín.
Este proyecto tiene por objeto permitir a todos los propietarios indígenas entregar una parte de sus terrenos a determinados parientes, para que éstos puedan postular a los programas habitacionales destinados al sector rural, sin dejar por ello de ser propietarios por esa parte. Además, tiene por finalidad favorecer que las familias mapuches que viven en el campo puedan, no teniendo tierras, postular al subsidio si un familiar les autoriza el derecho de uso sobre una parte de su hijuela. Si bien la solución que proponemos apoyar no es la ideal desde el punto de vista jurídico, resuelve un problema práctico de gran actualidad.
No está de más recordar que esta es la segunda iniciativa legal que hemos presentado los parlamentarios regionales, entre los que se cuentan todos los Diputados de Renovación Nacional de Malleco y Cautín, para solucionar los problemas concretos, reales y apremiantes que afectan a los pequeños campesinos que habitan nuestros campos. El otro es el que permite la devolución del IVA a los pequeños agricultores y que, por medidas administrativas del Servicio de Impuestos Internos, no ha podido beneficiarlos como lo hubiésemos deseado.
Su Señoría, estimados colegas con el apoyo a este proyecto de ley, que corresponde a una iniciativa presentada por nosotros con anterioridad, manifestamos nuestra voluntad permanente de proponer, impulsar, apoyar y llevar a la práctica proyectos y medidas concretas para solucionar los problemas del pequeño campesinado y, especialmente, de la población mapuche. Es por ello que insistimos y seguiremos insistiendo que no cabe retardar más la solución a los problemas que les afectan. Deseamos que la población indígena de nuestra región y del país se integre al desarrollo económico, participe de sus beneficios. Nos oponemos a que se les discrimine, que se les quiera separar del resto de sus ciudadanos.
Utilizamos esta oportunidad, además, para reafirmar nuestra voluntad de promover cualquier ley que realmente beneficie a la población mapuche, que le traiga beneficios directos, que vaya acompañada de financiamiento, de dinero, de "cullin". Deseamos que mantengan su cultura; deseamos que se integren al desarrollo; deseamos que no se les separe de la nacionalidad chilena. Deseamos, estimados colegas, que se reconozca que la población mapuche es parte del pasado, del presente y del futuro de nuestro país.
He dicho.
El señor VILLOUTA.-
Señor Presidente, colegas parlamentarios, este proyecto que estamos tratando sobre subsidio habitacional rural indígena, va a tener un enorme impacto social en la zona campesina mapuche de nuestro distrito, por cuanto es notoriamente evidente que una gran cantidad de los mapuches, que conforman las 270 comunidades que existen en nuestra provincia de Malleco, tiene problemas reales de vivienda, porque sus tenencias de tierra son precarias y están prácticamente imposibilitadas de optar a un subsidio rural, dado que por la situación legal que viven, no cumplen con las exigencias que tiene el Ministerio de la Vivienda para acceder a este importante beneficio social, situación que se pretende solucionar con este proyecto que es la resultante de una idea que nació, estudió, redactó y obtuvo que se aprobara por parte del Ejecutivo de una moción que firmamos todos los Diputados de la Novena Región.
Esperamos que, a diferencia de los proyectos que normalmente llegan al Par lamento, éste tenga un trámite más rápido que el habitual, ya que los mapuches de nuestra zona, que han tenido conocimiento de su contenido, están pletóricos de felicidad, por cuanto ven que con su redacción se rompen las barreras reales que les ha impedido gozar hasta ahora de un subsidio rural para la vivienda.
Para los que hemos conocido desde siempre la situación de extrema pobreza en la que viven todos, o casi todos los indígenas de nuestro país, y tal vez con mayor índice de necesidades los que viven al sur del río BíoBío, estamos ciertos de que la promulgación de este proyecto en su debida oportunidad, va a ser una gran conquista para ellos.
En esta forma, los grupos familiares de mapuches, que muchas veces suman 20 ó más personas viviendo en una sola y miserable choza o "ruca", tendrán la gran opción de contar con una suma aproximada de un millón de pesos para construir una vivienda digna para cada una de sus familias, eliminando con ello, todos los problemas de hacinamiento y promiscuidad en que en estos momentos conviven.
Está claro que uno de los grandes problemas de los sectores urbanos de las comunas rurales lo constituye el éxodo de los campesinos y mapuches, que al no contar con una casa digna, con sus tierras erosionadas y con un rendimiento agrícola muy bajo, se van a las ciudades, creando también allí, dificultades de vivienda. Por eso este proyecto permitirá, además, fomentar también un mayor arraigo a sus actuales lugares de vida y trabajo.
Queda demostrado una vez más que este Gobierno democrático acoge con rapidez las demandas lógicas que se le dan a conocer sobre problemas reales que tienen los habitantes de nuestra Patria, y que los que sufren por situaciones conflictivas que arrastran por muchos años, deben tener la paciencia suficiente para saber esperar, ya que nosotros, como genuinos representantes del pueblo estamos haciendo ver, a gobernantes y demás legisladores, las situaciones aflictivas que les afectan. Pero, indudablemente sus soluciones siempre estarán supeditadas a la normativa legal, que no siempre es expedita, o en algunos casos, sujeta a la capacidad presupuestaria de la nación, lo que lógicamente entraba la rapidez de los resultados.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Se declara cerrado el debate. Corresponde votar en general el proyecto.
Como sólo ha llegado una indicación, propongo a la Sala que sea votada ahora, para despachar el proyecto al Senado.
Si le parece a la Sala, así se acordará.
Acordado.
En votación general el proyecto.
Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 51 votos. No hubo votos negativos ni abstenciones.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Aprobado en general el proyecto.
El señor Prosecretario dará lectura a la indicación presentada.
El señor ZUÑIGA (Prosecretario).-
Indicación de los señores Valcarse y Kuzmicic al artículo 6, bis:
"Intercalar, después del primer punto seguido, la siguiente frase: "Podrán invocar esta calidad los habitantes rurales de origen aimara, de la Primera y Segunda Regiones, que no tengan regularizadas sus posesiones.".
El señor GARCIA (don René Manuel).-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado Rene García para aclarar un problema.
El señor GARCIA (don René Manuel).-
Señor Presidente, si bien es cierto que este proyecto beneficiará a todos los pueblos indígenas, ya que no se refiere específicamente, por ejemplo, al pueblo mapuche o al pueblo pehuenche, si los Diputados de la Primera y Segunda Regiones tuvieren alguna duda, para mayor tranquilidad de ellos y del pueblo aimara, será bueno que así quedara establecido en la ley. En todo caso, la moción está concebida para favorecer a todos los pueblos indígenas del país.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
El problema es el siguiente.
El artículo 6° bis dice: "Las personas que tengan la calidad de "indígena" o de "ocupante" de una "reserva". Me imagino que se ha presentado esta indicación para que quede más claro el sentido de la norma.
El señor GARCIA (don René Manuel).-
Señor Presidente, deseo hacer una aclaración.
El término "ocupante" a que se refiere la ley indígena es el título de dominio que da el tiempo, nada más; o sea, aunque no posea título, tiene la calidad de ocupante por el solo hecho de vivir en una reserva o en una parte que se considere indígena.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Para terminar esta discusión y votar, solicito a alguno de los autores de la indicación que dé una explicación.
Tiene la palabra el Diputado señor Kuzmicic.
El señor KUZMICIC.-
Es muy simple. En realidad, las comunidades Aimaras del norte no viven en reducciones o reservas. Por ello, es importante hacer esta pequeña introducción. Estimo que lo que abunda no daña. En esa forma, podrían quedar salvaguardados los intereses de ese pueblo.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Huepe.
El señor HUEPE.-
Señor Presidente, como el artículo 6e bis comienza diciendo: "Las personas que tengan la calidad de "indígena" o de "ocupante", y el término de "indígena" es genérico, estimo innecesaria la indicación. En caso contrario, habría que explicitar cada uno de los pueblos indígenas, que son muchos en el país.
No quisiera oponerme a esta idea, pero no me parece bien que aparezcan menoscabadas otras comunidades indígenas en función de este problema.
Por esta razón, considero que la indicación no es procedente.
El señor GARCIA (don René Manuel).-
Pido la palabra.
El señor YUNGE.-
Un problema de Reglamento, señor Presidente.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Hoy varios Señores Diputados que quieren intervenir.
Corresponde votar, pero no a ciegas, por lo cual propongo conceder la palabra por un espacio de diez minutos para aclarar el punto.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
Un señor DIPUTADO.-
No hay acuerdo.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Entonces, hay que votar inmediatamente.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Según el Reglamento, las indicaciones se votan sin discusión.
Hay diez señores Diputados que desean hablar, pero como ya se extinguió el tiempo hay que buscar una forma racional para resolver el problema.
En todo caso, para que les quede claro, el Reglamento dice: "Terminado el tiempo, se cerrará el debate y se votará de inmediato en general el proyecto. No tendrá, segundo informe de Comisión, y las indicaciones presentadas se votarán una vez aprobado en general el proyecto.".
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor GARCIA (don René Manuel).-
Asunto reglamentario, señor Presidente.
El señor YUNGE.-
Reglamento, Señor Presidente.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Para plantear un punto reglamentario, tienen la palabra los Diputados señores García, don René, Yunge.
El señor GARCIA (don René Manuel).-
Señor Presidente, ¿qué significado tiene que el pueblo aimara se acoja a la ley N° 17.729? ¿Se le puede vender un pedazo de tierra a un hijo?
En mi opinión, el Diputado señor Huenchumilla, que es técnico en esta materia, podría hacer una aclaración para despejar todas las dudas.
Por su intermedio, le hago estas consultas.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Yunge.
El señor YUNGE.-
Señor Presidente, pienso que todos estamos de acuerdo con el espíritu y la idea de la indicación.
Sugiero que se busque una redacción que asegure el acceso a los beneficios de este proyecto de ley a todos los pueblos indígenas del país. El espíritu y sentido de la norma es favorecer a los pueblos aimaras, atacameños, pehuenches y otros.
En consecuencia, sugiero proponer una redacción que pueda ser aprobada por unanimidad, esto es, un inciso que establezca que esta ley se entenderá aplicable a todos los pueblos indígenas en el país.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Devaud.
El señor DEVAUD.-
También es para abordar un tema reglamentario.
Quizás habría que dilucidar si la indicación presentada por los Diputados señores Valcarce y Kuzmicic se apartan o no de las ideas matrices del proyecto, las cuales señalan que se trata de una modificación a la ley N° 17.729. Es muy claro, desde el punto de vista del proyecto, que la referencia a las tierras indígenas o a la calidad de indígena, de ocupante y de reserva, es a los títulos de merced mencionados en el artículo le de esa ley, y a la concesión de los títulos gratuitos de dominio relativos a esta propiedad del sur.
No tengo inconveniente en que se busque una fórmula para introducir esa indicación, porque me parece positiva. Nosotros podemos ampliar el sentido de la iniciativa de ley y encontrarle una solución.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Letelier, para un asunto reglamentario.
El señor LETELIER.-
Señor Presidente, he pedido la palabra para sugerir la suspensión del tratamiento del proyecto hasta el final del Orden del Día, o en algún momento de él para buscar una redacción común. El espíritu de la indicación es compartido por los señores Diputados, y todos queremos que este subsidio pueda ser usado por cualquier pueblo indígena.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra la Diputada señora Caraball.
La señora CARABALL.-
Señor Presidente, ya se ha dicho que todos compartimos el afán de favorecer a todos los pueblos indígenas que habitan nuestro territorio. Sin embargo, la ley 17.729, que se está modificando, se refiere exclusivamente al pueblo mapuche, es decir a aquellos indígenas que habitan las Regiones Octava, Novena y Décima.
Es muy difícil alterar una ley de esa manera si esa finalidad no está establecida en el mismo proyecto. Se podría pedir al Ejecutivo el patrocinio de una indicación en ese sentido para agregar una norma que favorezca a aquellos pueblos.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Huenchumilla.
El señor HUENCHUMILLA.-
Señor Presidente, concuerdo con las opiniones aquí expresadas, pero hay un problema de orden técnico, por cuanto los conceptos "indígenas", "ocupante" y "reserva" se aplican específicamente a las personas o las tierras mencionadas en la ley N° 17.729. No existe una propiedad indígena del Norte. Lo mismo sucede en la Isla de Pascua, que tiene un estatuto jurídico distinto.
Si pudiéramos sentamos diez minutos, podríamos buscar una redacción pertinente y zanjar el punto, porque me parece de justicia que los Diputados del Norte quieran solucionar en este proyecto de ley un tema que genéricamente lo considero pertinente.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Independientemente de la bondad de la idea, la verdad es que, aclarado el debate, la indicación es inadmisible, porque extiende a otros pueblos un beneficio que sólo podría patrocinar el Ejecutivo.
Como la idea es buena y el proyecto pasa al Senado, propongo que se hable con el Gobierno, y si éste lo estima conveniente presentará una indicación en la Cámara Alta para extender los beneficios; pero eso no puede hacerse por la vía parlamentaria por tratarse de beneficios de carácter económico.
Tiene la palabra el Diputado señor Jara.
El señor JARA (don Sergio).-
Señor Presidente, como al parecer el espíritu es ampliar los beneficios a todos los pueblos indígenas, lo más conveniente sería enviar el proyecto nuevamente a comisiones para hacer un estudio de él con representantes del Ejecutivo y ver la posibilidad de formular indicaciones, por cuanto entiendo que en esa materia hay limitaciones constitucionales. No se justifica beneficiar sólo a algunas comunidades indígenas y no a otras.
No siempre hay que endosarle al Senado las soluciones de fondo que percibimos acá. Eso es disminuir la actuación de la Cámara de Diputados.
Pienso que debe recabarse el asentimiento de todas las bancadas para que el proyecto vuelva de nuevo a Comisiones, a fin de estudiar la forma de no discriminar, no incurrir en inconstitucionalidad y, en definitiva, mandar al Senado un buen proyecto de ley.
He dicho.
El proyecto fue votado y la indicación es inadmisible.
Si alguien cuestiona esta decisión de la Mesa, la Sala puede cambiarla.
Tiene la palabra el Diputado señor Letelier.
El señor LETELIER.-
Señor Presidente, considero incorrecta la posición que ha adoptado la Mesa, por cuanto la modificación que se propone no ocasiona el más mínimo tipo de gasto.
Está en discusión que los pueblos indígenas puedan cumplir uno de los requisitos que establece la ley sobre subsidios rurales, esto es, ser propietarios o tener algún derecho efectivo respecto de una cantidad de tierra.
Por lo tanto, este proyecto señala criterios para postular a un fondo existente de subsidio rural.
No se altera el fondo con esta modificación.
Por este motivo, considero absolutamente admisible la indicación, por lo cual solicito que la someta a votación.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Antes de proceder a la votación, corresponde discutir la inadmisibilidad de la indicación. Los señores Diputados podrán intervenir hasta por cinco minutos para apoyar la posición de la Mesa, y hasta por cinco minutos para impugnarla.
El señor CAMPOS.-
Pido la palabra por una cuestión reglamentaria.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor CAMPOS.-
Señor Presidente, formalmente los Diputados señores Yunge y Jara, don Sergio, plantearon la posibilidad de que este proyecto volviera a la Comisión.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tendría que haber unanimidad en la Sala.
El señor CAMPOS.-
Recabe la unanimidad, entonces.
El señor SOTOMAYOR.-
¡No!
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
No hay unanimidad.
Por lo tanto, ofrezco la palabra a quien esté a favor de la posición de la Mesa, en cuanto a que la indicación es inadmisible.
Tiene la palabra el Diputado señor Devaud.
El señor DEVAUD.-
Señor Presidente, cuando hice el planteamiento, sugerí la idea de que esta indicación se revisara en función de si se apartaba o no de las ideas matrices del proyecto.
Como efectivamente así ocurre, por cuanto el proyecto está referido a una modificación que se hace a la ley 17.729, relativa específicamente al tema de la propiedad que deriva de los títulos de merced y de los títulos gratuitos de dominio concedidos para los efectos de esa ley, no es posible extender su interpretación a la indicación presentada por los Diputados señores Valcarce y Kuzmicic. Ese es el fundamento de la declaración de inadmisibilidad.
Pero también señalé que estoy dispuesto a buscar, de alguna manera, la forma para incluir una indicación tan positiva y beneficiosa como la que ellos han planteado.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Ofrezco la palabra a quien quiera opinar a favor de la admisibilidad.
Tiene la palabra el Diputado señor Yunge.
El señor YUNGE.-
Señor Presidente, me parece que la idea fundamental del proyecto apunta a que los sectores indígenas del país puedan obtener el subsidio habitacional rural respectivo. Desde ese punto de vista, la posibilidad de permitir que otros sectores indígenas tengan acceso al subsidio está dentro de las ideas fundamentales o matrices del proyecto.
Por otra parte, se podría argumentar que esta iniciativa se basa fundamentalmente en las disposiciones de la ley N° 17.729, que específicamente se refieren a temas vinculados con el pueblo mapuche. Sin embargo, limitar desde el punto de vista formal el ámbito de aplicación del proyecto, no constituye una de las ideas matrices ni tampoco responde a su espíritu.
En consecuencia, estamos todos contestes en la necesidad de asegurar la posibilidad del subsidio habitacional rural a todos los sectores indígenas del país, por lo que sería un craso error que una vez más como lo ha dicho el colega Jara la Cámara de Diputados se autolimite en lo relativo a perfeccionar el proyecto de ley que estamos analizando.
Por estas razones, rechazo la decisión de la Mesa en cuanto a declarar su inadmisibilidad.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
En votación la declaración de inadmisibilidad.
Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 42 votos; por la negativa, 23 votos. Hubo 2 abstenciones.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Se declara inadmisible la indicación.
En consecuencia, se declara aprobado en particular el proyecto por no haber sido objeto de indicaciones.
Terminada su discusión y votación.
HOMENAJE A LA COMUNA DE YUNGAY, EN EL CENTESIMO QUINCUAGESIMO ANIVERSARIO DE SU CREACION.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Señores Diputados, había un acuerdo para rendir homenaje a la comuna de Yungay; pero como se ha suprimido Incidentes, no será posible, Por eso, si le parece a la Sala podrían insertarse los textos de los discursos de los Diputados señores Guzmán y Tohá en la versión de la presente sesión.
Si le parece a la Sala, así se acordará.
Acordado.
Los textos de los discursos cuya inserción se acordó, son los siguientes:
El señor GUZMAN.-
Señor Presidente, Honorables colegas, quiero rendir homenaje en esta mañana a la pujante ciudad de Yungay, que el 20 de enero recién pasado cumplió 150 años de vida.
El general Fernando Baquedano Rodríguez, valiente y visionario oficial de nuestro ejército, atraído por la belleza del lugar y su potencial riqueza, la funda en enero de 1842 y le coloca Yungay en recuerdo al triunfo chileno en la sierra pe mana sobre la Confederación Perú-Boliviana, en la batalla de Yungay, en 1839, que se encuentra escrita en las páginas de nuestra historia y que ha dado origen al personaje del roto chileno.
El tiempo ha transcurrido; la historia no se detiene. Nuestro Yungay ya no es villorrio de entonces. Muchas generaciones han trabajado sus fértiles tierras, han visto madurar sus extensas sementeras de trigo y crecer sus extensas áreas boscosas, fuente de vida y de trabajo. Yungay ha crecido con el esfuerzo de sus hijos. Yungay es hoy una ciudad entusiasta, progresista que se siente orgullosa de su pasado, y con esperanza y esfuerzo trabaja por su progreso para un futuro mejor.
Ese Yungay que he reseñado es el que sale desafiante al encuentro del siglo XXI, puesto que ha adoptado la estrategia de desarrollo correcta que logra movilizar a sus habitantes en pos de objetivos comunes y compartidos.
En efecto, la comuna de Yungay piensa en el futuro, no con la idea de expresar las transformaciones y cambios del próximo milenio como algo dado, sino con la expectativa de aprovechar las tendencias de hoy, más bien para sacar partido para la comuna de las oportunidades que se presentan en los próximos años.
Lo anterior lo lograremos porque Yungay es una comuna con gente valiosa y capaz, esencial para el desarrollo armónico de sus habitantes y que deberá contar con el apoyo del gobierno regional para conseguir sus objetivos.
He dicho.
El señor TOHA.-
Señor Presidente, honorables colegas:
El 20 de enero recién pasado se cumplieron 150 años de la fundación de la ciudad de Yungay, ocurrida en idéntica fecha en el año 1842, siendo, posteriormente, declarada villa, por decreto del 17 de julio de 1868, bajo la presidencia de don Joaquín Pérez Mascayano.
Su fundador fue el General don Fernando Baquedano Rodríguez, destacado soldado, de brillante participación en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana, donde tomó parte en las diversas batallas y expediciones que durante su curso tuvieron lugar.
Sabido es que una de estas acciones bélicas fue precisamente la batalla de Yungay, que nos evoca una de las más hermosas gestas demostrativas de la valentía y templanza del chileno en la defensa de su patria. En ese combate, don Fernando Baquedano tuvo una destacada participación, lo que le valió el reconocimiento de nuestra patria, expresado en dos medallas al mérito.
Vuelto a la normalidad, se radica en la zona, advirtiendo la necesidad de contar con un pueblo que brindara los servicios necesarios para la protección y el bienestar de los habitantes del lugar. Así surge la ciudad de Yungay.
Además de los lugareños, quienes se agrupaban en tomo a posadas existentes en el camino de Santiago al sur y a un centro acopiador de madera destinada al norte, sus primeros vecinos fueron varios soldados, combatientes de la citada guerra, a quienes se les asignaron solares en la naciente ciudad. Se pretendió de esa forma compensar a los heridos, otorgándoles un terreno en el cual levantar su vivienda y realizar cultivos que les permitieran cubrir las necesidades básicas de sus familias.
Su actividad principal es la agricultura, destacándose el cultivo de frutales, hortalizas, cereales y la actividad forestal. Asimismo, se comienza a perfilar un naciente desarrollo turístico derivado de la belleza de los paisajes y de la generosidad con que la naturaleza ha dotado a la zona. Por otra parte, diversas industrias, se han asentado en la comuna y en las localidades vecinas de Campanario y Cholguán.
Por cierto que mucho ha ocurrido en estos ciento cincuenta años de historia desde aquellos lejanos días en que se fundó esta ciudad, y aquella "ciudad compuesta de una treintena de manzanas cortadas en ángulo recto, agrupadas alrededor de una plaza", como la reseñara un texto de 1931, ha visto cambiada su faz con el correr del siglo en curso. Su población ha aumentado considerablemente, hasta llegar a los cerca de quince mil habitantes con que cuenta en la actualidad, a la vez que sus vecinos han visto concretarse, diversos adelantos: agua potable y alcantarillado, alumbrado eléctrico público y domiciliario, creación de diversas escuelas, expansión del trazado urbano de la ciudad, conforme al crecimiento de la población. Y, por cierto, ha visto nacer y desaparecer a muchos de sus connotados conciudadanos. Entre muchos otros hombres destacados, hijos de esta tierra, cabe recordar a don Walterio Millar Castillo, autor de "Historia de Chile Ilustrada", Director del Museo Histórico Nacional; a don Otto Cid, abogado, profesor primario y de filosofía, docente de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, quien escribió numerosos ensayos sobre su ciudad natal; doña Corina Vargas Vargas, pedagoga, profesora de filosofía y psicología en la Universidad de Concepción, quien fuera la primera Decano en Educación en Sud América; don Oscar Martínez, escritor, poeta, cuya obra más conocida es "Poema a Prat, San Agustín de Puñual"; y don Armando Lira Sepúlveda, pintor y maestro, organizador de la Escuela de Arte de Caracas y Premio Nacional de Pintura, en Venezuela.
Quisiera aprovechar la ocasión para referirme a los desafíos que hoy enfrenta Yungay, de cara al siglo XXI: el mejoramiento de su red caminera, que permita la comunicación fluida con otras comunas de la región; la implementación de sus escuelas y liceos que permitan a los jóvenes capacitarse para contribuir al desarrollo de la zona; el desarrollo de la actividad agrícola y forestal, optimizando los recursos existentes y capacitando a los agricultores en nuevas técnicas que permitan obtener mejores rendimientos; el impulso al turismo; el mejoramiento de la atención de salud para la población; la instalación de industrias y comercios que generen nuevas fuentes de empleo para la población. En fin, diversas tareas que permitan dar satisfacción a las necesidades de la gente.
Señor Presidente, es difícil reseñar la historia, el presente y futuro de una ciudad en unas cuantas líneas, sobre todo cuando no existen textos que evoquen los primeros decenios de su existencia; pero creo que, más allá de cualquier tipo de consideraciones, el principal homenaje no está referido al ente administrativo denominado comuna, sino a cada uno de sus habitantes, a quienes ya han partido. Vaya mi saludo a quienes trabajan día a día por hacer de este "valle templado", como nos señala la traducción del quechua de la voz Yungay, un lugar grato para la vida, el desarrollo y el bienestar de todos sus habitantes.
He dicho.
ORDEN DEL DIA.
DEPENDENCIA DE LAS FUERZAS DE ORDEN Y SEGURIDAD PÚBLICA. PRIMER TRÁMITE CONSTITUCIONAL.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Corresponde iniciar el estudio, en primer trámite constitucional, del proyecto de reforma constitucional referente a la doble dependencia de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública.
Diputado informante de la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia es el señor Elgueta.
El texto del proyecto está impreso en el boletín N° 567-07 y se encuentra en el número 25 de los documentos de la Cuenta de la sesión 38a., celebrada en 7 de enero de 1992.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Se encuentran presentes en la Sala los señores Ministros del Interior, de Defensa Nacional y de Justicia.
El señor MUÑOZ BARRA.-
Pido la palabra para referirme a un asunto reglamentario.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor MUÑOZ BARRA.-
En los acuerdos de los Comités, ¿se asignó tiempo para la discusión del proyecto o a regir por el Reglamento?
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Se rige por el Reglamento. Los señores Diputados pueden hablar hasta por 10 minutos en el primer discurso y 10 minutos en el segundo. Después de que hayan hablado diez parlamentarios, se puede pedir el cierre del debate y se procede a votar la petición.
Tiene la palabra el Diputado señor Bartolucci.
El señor BARTOLUCCI.-
¿Cuál es el quorum?
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Se dará a conocer más adelante. En todo caso, es bastante alto.
Tiene la palabra el Diputado señor Elgueta.
El señor ELGUETA.-
Señor Presidente, informo el proyecto de reforma constitucional sobre dependencia funcional de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública del Ministerio del Interior, originado en un Mensaje de su Excelencia el Presidente de la República, de urgencia "simple", en cuyo estudio se contó, en vuestra Comisión de Constitución, Legislación y Justicia, con la presencia de los señores Ministros del Interior, de Defensa Nacional y de Justicia, don Enrique Krauss Rusque, don Patricio Rojas Saavedra y don Francisco Cumplido Cereceda, respectivamente; del Subsecretario de Carabineros, don Jorge Kindermann; del Subsecretario de Investigaciones, don Jorge Pantoja; del General Director de Carabineros, don Rodolfo Stange Oelckers; del Director General de la Policía de Investigaciones, don Horacio Toro Iturra; del Jefe del Gabinete del Ministerio del Interior, don Jorge Burgos, y del asesor jurídico de ese Ministerio, don Luis Toro.
Cabe recordar que durante el curso de la campaña presidencial de 1989, el programa de la Concertación proclamaba que un concepto democrático de la seguridad del Estado, el respeto por los derechos humanos y la vigencia efectiva de un estado de derecho, requerían algunas de las siguientes medidas: "Reforma del Cuerpo de Carabineros, reforzando su carácter de policía profesional, dependiente del Ministerio del Interior. Sus funciones consistirán en la prevención y represión del delito común y resguardo del orden público; restablecimiento de la dependencia de la Policía de Investigaciones del Ministerio del Interior, sin perjuicio de las facultades constitucionales que respecto de ella correspondan a otros Poderes del Estado.".
En la exposición de motivos del proyecto se recuerda que ya en el Mensaje presidencial del 21 de mayo de 1990, se advertía la necesidad de volver a la normalidad funcional en lo relativo a la dependencia del Cuerpo de Carabineros y de la Policía de Investigaciones, atendido el grado de consenso ciudadano sobre la materia, para lo cual se anunciaba una propuesta de reforma constitucional.
La Constitución Política de 1980 contempló, en el Capítulo X un apartado especial sobre las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad Pública; estableció una clara diferenciación entre las Fuerzas Armadas y las Orden y Seguridad, estando estas últimas integradas sólo por Carabineros y el Servicio de Investigaciones, y declaró la dependencia de todas ellas del Ministerio encargado de la Defensa Nacional.
Según el Profesor de la Universidad Católica de Chile, don Fernando Jiménez Larraín en un artículo denominado "Las Bases Constitucionales de las Fuerzas Armadas", publicado en la Revista de
Derecho Público, 1986, Valparaíso, esta dependencia establecida en la Carta Fundamental "reafirma el principio de la subordinación del poder militar al poder civil, ya que las funciones, metas y objetivos de ellas se encuadran dentro de la política general del Estado, la cuales fijada por la autoridad civil dentro de los marcos jurídicos y doctrinarios establecidos en la Constitución Política, ya que conforme con el artículo 24 del texto, el Gobierno y la administración del Estado corresponden al Presidente de la República.
La dependencia de las Fuerzas de Orden y Seguridad pública del Ministerio de Defensa Nacional no tiene precedentes históricos ni jurídicos en nuestro país, ya que, ellas siempre dependieron del Ministerio del Interior. Baste señalar que el decreto del l2 de febrero de 1837 estableció que correspondía al Ministerio del Interior la gobernación interior, relaciones exteriores, policía y todo lo que no fuera encargado a otros ministerios.
La Ley Orgánica de Ministerios el DFL N° 7.912, de 30 de noviembre de 1927 reafirma la misión del Ministerio del Interior como encargado del orden y la seguridad interna del país. Por lo demás, el decreto con fuerza de ley N° 2.484, del 27 de abril del mismo año, creó el Cuerpo de Carabineros, fusionando las policías fiscales y comunales y el cuerpo de Carabineros, con dependencia del Ministerio del Interior.
Posteriormente, se dicta el decreto con fuerza de ley N° 213, nueva Ley Orgánica de Carabineros. Su artículo 2° prescribe que "Carabineros dependerá directamente del Ministerio del Interior.". Sin embargo, por ser institución de carácter militar, el personal de Carabineros goza del fuero militar y queda sometido en materia de jurisdicción penal, civil y disciplinaria al Código de Justicia Militar. Sus grados de jerarquía tienen denominaciones análogas a las del Ejército, según decreto supremo N° 1.300, de 1955, del Ministerio del Interior.
Según apuntaba el tratadista constitucional don Alejandro Silva Bascuñán, en su obra "Tratado del Derecho Constitucional", tomo III, página 341: "No obstante estas asimilaciones de origen puramente legal, Carabineros de Chile no ha perdido, pues, su condición básica de cuerpo de policía, y la incorporación que se ha hecho de esta institución al orden militar no llega a sujetarla para los efectos de la Carta Fundamental, a las reglas dictadas por ésta para las Fuerzas de mar y tierra.".
La dependencia de Carabineros del Ministerio de Defensa Nacional fue dispuesta por el decreto ley N2 444, de 4 de mayo de 1974, el cual creó la Subsecretaría de Carabineros. En su exposición de motivos, el mencionado decreto ley estableció que no era conveniente que estuviese supeditado al Ministerio del Interior, que se preocupa de la política contingente, lo cual significó, antes del pronunciamiento de 1973, que Carabineros fuera instrumentalizado y empleado en logros diversos a sus fines esenciales de orden y seguridad públicos.
A su vez, el Servicio de Investigaciones fue separado de Carabineros por la ley N° 5.180, de 19 de junio de 1933, con dependencia del Ministerio del Interior. Por decreto ley N° 646, de 17 de setiembre de 1974, Investigaciones pasó a depender del Ministerio de Defensa Nacional.
La legislación orgánica de Carabineros proviene posteriormente del decreto ley N° 1.063, de 12 de junio de 1975, y ya bajo la vigencia de la actual Constitución Política, la Ley Orgánica Constitucional de Carabineros ley N° 18.961, que establece: "Dependerá directamente del Ministerio de Defensa Nacional y se vinculará administrativamente con éste a través de la Subsecretaría de Carabineros.
"Carabineros se relacionará con los Ministerios, Intendencias, Gobernaciones y demás autoridades regionales, provinciales o comunales, por intermedio de la Dirección General, altas reparticiones y unidades, según corresponda.".
El Servicio de Investigaciones tiene por Ley Orgánica el decreto ley N° 2.460, del 24 de enero de 1979, como dependiente del Ministerio de Defensa Nacional, vinculándose con las intendencias, gobernaciones, alcaldías y otros organismos regionales, provinciales, comunales, mediante las jefaturas de zonas, prefecturas, comisarías y unidades menores, según corresponda.
Merece especial comentario la circunstancia de que ni el anteproyecto preparado por la Comisión de Estudio de la Nueva Constitución, de 1980, ni el elaborado por el Consejo de Estado, que presidió don Jorge Alessandri Rodríguez, contemplaban la dependencia de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública del Ministerio de Defensa Nacional, por lo que sólo el texto definitivo, preparado por la Junta de Gobierno, introdujo esta subordinación constitucional de tales fuerzas respecto del citado Ministerio.
Como se observa, las Fuerzas de Orden y Seguridad siempre dependieron de un solo Ministerio: antes de 1974, del Ministerio del Interior; después, del Ministerio de Defensa.
Sin embargo, el proyecto en estudio propone una modalidad diversa, consistente en una dependencia diferenciada: en lo funcional, del Ministerio del Interior, y en lo demás, del Ministerio de Defensa.
En verdad, la sustancia del proyecto en cuestión es la siguiente: ¿de quién debe depender la Fuerza Pública? ¿Del Ministerio del Interior o del Ministerio de Defensa o de ambos a la vez?
La dependencia diferenciada según se indicó en la Comisión tiene precedente en legislaciones extranjeras, como de Italia, España y Francia. En Italia existen cinco cuerpos de policía estatal, con subordinación variable en lo funcional, operacional y administrativo, dependiendo, según el caso, del Ministerio del Interior en forma exclusiva y del de Defensa Nacional en otros casos, y en forma mixta, como se explica profusamente en las páginas 17 a 19 del informe que obra en vuestro poder. Así, la Policía del Estado es exclusiva del Ministerio del Interior; Carabineros, en ese país, es de doble dependencia; la Guardia de Finanzas depende del Ministerio de Finanzas y accidentalmente del Ministerio del Interior; la Policía Penitenciaria se subordina al Ministerio de Gracia y Justicia, y en materia de orden público al Ministerio del Interior; el Cuerpo Forestal del Estado tiene doble dependencia: del Ministerio de Agricultura y del Interior.
La situación de España se reseña en las páginas 20 a 22 del informe, señala que existe: Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía, Policía Judicial, Policías Autonómicas y Policías Municipales. El Cuerpo Nacional de Policía depende del Ministerio del Interior; la Guardia Civil, del Ministerio del Interior y de Defensa; la Policía Judicial, del Poder Judicial y del Ministerio del Interior.
En Francia, la Policía Nacional Francesa, dentro de la cual se halla la Surete Nationale, se subordina al Ministerio del Interior; y la Gendarmerie, que es una policía militar, depende en general del Ministerio de Defensa Nacional; pero para ciertas materias de orden público y tranquilidad ciudadana, recibe órdenes del Ministerio del Interior.
Durante la discusión, la mayoría sostuvo que, conforme al artículo 24 de la Constitución, corresponde al Presidente de la República el gobierno y la administración del Estado, y que su autoridad se extiende a la conservación, en especial, del orden público, la seguridad y tranquilidad ciudadana, responsabilidad que, por lo demás, se imputa al Gobierno cuando se juzga la delincuencia y su peligrosidad, por lo que es natural que sea el Ministerio del Interior, con arreglo al decreto con fuerza de ley N° 7.912, de 1927, que organiza las secretarías del Estado, en relación con el artículo 19 de la Ley de Bases Generales de la Administración del Estado, el que asuma las funciones de "proponer y evaluar las políticas y planes correspondientes, estudiar y proponer las normas aplicables a los sectores a su cargo, velar por el cumplimiento de las normas dictadas, asignar recursos y fiscalizar las actividades del respectivo sector."
Por ello, Carabineros de Chile, que tiene como finalidad primordial garantizar y mantener el orden público, debe depender funcionalmente, a lo menos, del Ministerio que tiene esas mismas funciones, que no es otro que el Ministerio del Interior.
En ese orden de ideas, se achaca una responsabilidad al Ministerio del Interior frente a situaciones de inseguridad pública, pero éste carece de la necesaria superioridad jerárquica sobre Carabineros e Investigaciones, teniendo en la actualidad una relación de facto. Asimismo, se expresó en la Comisión que el Cuerpo de Carabineros es partidario de una dependencia como la propuesta, lo cual también sostuvo el señor Director General de Investigaciones, respecto de su servicio.
Conviene resaltar que la idea primitiva del Gobierno era la dependencia única del Ministerio del Interior; pero fue Carabineros el que propuso y aceptó esta doble dependencia, como se escuchó en la lectura de documentos reservados emanados de ambos cuerpos policiales, realizada en sesión secreta.
Señor Presidente, respecto de esta materia, pido que en su oportunidad adopte el acuerdo necesario para que se lea en esta sesión, el informe emitido por el alto mando de Carabineros y que se encuentra en poder del señor Secretario de la Comisión y del señor Ministro del Interior.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Se leerá después de que Su Señoría termine de informar.
Puede continuar.
El señor ELGUETA.-
Otros señores Diputados manifestaron que de todas las soluciones propuestas, la doble dependencia era la peor, como quiera que no existirá una eficiente coordinación entre los organismos de seguridad y que el cambio de dependencia no mejoraba el combate contra la delincuencia, según se anotaba en el propio Mensaje.
Por 7 votos a favor, 3 en contra y 1 abstención, se aprobó el proyecto en general. Durante su discusión en particular, se presentó una indicación del Diputado señor Jorge Molina para establecer una dependencia única de Carabineros e Investigaciones del Ministerio del Interior, la que fue rechazada por 4 votos, 2 a favor y 5 abstenciones. El proyecto se aprobó en particular por 6 votos a favor, 5 en contra y ninguna abstención.
El proyecto materializa estas ideas en un artículo único, compuesto de tres normas permanentes y una transitoria. La primera establece la dependencia funcional de las Fuerzas de Orden y Seguridad del Ministerio del Interior; la segunda adecúa el inciso tercero del artículo 90, de la Constitución Política, que pasa a ser cuarto fijando la integración y misión de dichas fuerzas; el tercero manda que los ingresos, los nombramientos, ascensos y retiros de la Policía de Investigaciones se efectúen de acuerdo con su ley orgánica. Se agrega una disposición transitoria, la trigesimaquinta, que dispone que "Todas las actuales disposiciones legales y reglamentarias en que se establece que las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública dependen del Ministerio encargado de la Defensa Nacional, se entenderán aplicables, sólo en lo funcional, al Ministerio del Interior.".
Por último, es menester precisar que, por disposición del artículo 116 de la Constitución Política, de 1980, las reformas de su Capítulo X requieren, para su aprobación, del voto conforme de las dos terceras partes de los Diputados y Senadores en ejercicio.
En consecuencia, vuestra Comisión de Constitución, Legislación y Justicia, recomienda aprobar el proyecto en discusión.
He dicho.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Se va a dar lectura al oficio solicitado por el Diputado señor Elgueta.
El señor ELIZALDE.-
Señor Presidente, es reservado.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Si es reservado, entonces, deberá hacerse en sesión secreta; pero el oficio no ha llegado todavía a la Sala. El señor Ministro lo tiene.
Si les parece a los señores Diputados, declararemos la Sala en sesión secreta.
Se suspende la sesión hasta por cinco minutos.
Se suspendió a las 11:47 y se reanudó a las 11:49.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Se reanuda la sesión.
Al final de la sesión se dará lectura al informe de Carabineros.
El señor PALMA (don Andrés).-
Pido la palabra.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor PALMA (don Andrés).-
Señor Presidente, el hecho de que alguna institución ponga "reservado" en un documento que le envíe a la Cámara de Diputados, no obsta a que la propia Corporación pueda calificar si en realidad lo es o no.
Por su intermedio, señor Presidente, consulto al señor Ministro del Interior acerca de si el Gobierno considera que dicho informe de Carabineros contiene materias que deben ser tratadas de manera reservada. Si en opinión del Gobierno no contiene materias de ese carácter desconozco su texto, propongo que a continuación se dé lectura de manera pública.
Somos los Diputados los que debemos calificar, conociendo opiniones, la calidad de dicho documento, y no necesariamente, quien lo ha enviado.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Estoy totalmente de acuerdo con el señor Diputado. La Mesa entendió que todos los sectores pedían que la sesión se constituyera en secreta. Al no ser así, y al no tener el documento a la vista, será la Mesa la que resolverá una vez que lo tenga y con las consultas del caso.
El señor KRAUSS (Ministro del Interior).-
Pido la palabra.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el señor Ministro del Interior.
El señor KRAUSS (Ministro del Interior).-
Señor Presidente, en relación con el debate que se ha suscitado, Carabineros de Chile mediante su oficio, simplemente emite su opinión; es decir, la opinión de la Institución con respecto a la reforma de la Constitución Política que hoy conoce la Honorable Cámara.
De manera que, desde el punto de vista del Gobierno, no nos parece que este asunto tenga un carácter reservado o secreto, toda vez que es importante y sustancial el criterio de la Institución respecto de la iniciativa que se discute. Me parece que lo que correspondería es que la Honorable Cámara determinara al final del debate, qué tratamiento le dará al conocimiento de esta materia.
En todo caso, señor Presidente, participo del debate señalando a la Honorable Cámara que la esencia de la función pública consiste, ciertamente, en la armonía entre el deber y el poder; entre la legitimidad de su ejercicio y la viabilidad de su cumplimiento. En otras palabras, todo Gobierno debe estar investido del respaldo legal para actuar y de los medios para cumplir sus tareas.
Esta óptima ecuación, por cierto, no siempre se da en la realidad; por el contrario, es usual encontrarse con una desproporción entre lo que las normas o la tradición exigen del Gobierno, de la administración, y los medios o instrumentos de que se dispone para llevar a cabo tales objetivos.
Las causas de tales desajustes pueden ser institucionales, financieras, materiales, o simplemente humanas; de ocurrencia crónica o imprevistas, profundas o coyunturales. En fin, muchas veces, resulta justo afirmar que un gobierno no puede hacer más porque no dispone de los medios suficientes para ello.
Sin embargo, no es corriente encontrarse con situaciones en que el deber y el poder se imposibiliten mutuamente de manera integral; en que la norma sustantiva disponga una tarea y ninguna norma complementaria otorgue los instrumentos para su cumplimiento. Más aún, en que la norma establezca esos instrumentos, pero los ponga a disposición de una repartición que no tiene a cargo esa función.
Esta situación paradójica es la que nuestro ordenamiento constitucional y legal vigente consagra para la principalísima función de garantizar la seguridad y el orden*público.
En efecto, como lo recordaba el señor Diputado informante la Ley Orgánica de Ministerios, de 30 de noviembre de 1927, plenamente vigente durante estos 65 años, encomienda al Ministerio del Interior todo lo relativo al gobierno político y local y al mantenimiento de la seguridad, tranquilidad y orden público.
Por otra parte, la Constitución, de 1980, consagra a Carabineros e Investigaciones como las Fuerzas de orden y seguridad pública, y les entrega las funciones de dar eficacia al derecho, garantizar el orden público y la seguridad pública interior.
Sin embargo, estas fuerzas de orden y seguridad públicas no dependen, como indicaría toda lógica y como lo estableció siempre con toda propiedad nuestra tradición jurídica, del Ministerio del Interior, sino del Ministerio de Defensa Nacional, el cual no cuenta entre sus objetivos la atención de la seguridad o del orden interno de la República.
Nos encontramos, entonces, ante una evidente anomalía de nuestro ordenamiento jurídico-político, consistente en que el Ministerio encargado de una función no dispone de los medios que con exclusividad ha establecido el Estado para cumplir con dicha función. Remediar esta anomalía es el fundamento del proyecto de reforma constitucional que ocupa a vuestras Señorías, y el motivo por el cual los Ministros del Interior y de Defensa Nacional participan en esta sesión.
Apelo a la especial atención de los señores Diputados en el indiscutible asidero racional de nuestra propuesta y en el potencial de beneficios que su aprobación traería para el imperio más pleno de la ley y de la convivencia pacífica entre los chilenos, que la enorme mayoría de nuestro pueblo anhela y construye, y que los partidos políticos, especialmente de Oposición, reiteradamente demandan.
¿Cuál es el origen de la anomalía que nos ocupa?
El sustento histórico del porqué las fuerzas de orden y seguridad dependan exclusivamente del Ministerio encargado de la Defensa Nacional, reside en la coyuntura dramática de 1973, la cual, más allá de las distintas valoraciones que merezca, fue una situación histórica unánimemente considerada como excepcional en el normal desenvolvimiento de nuestra vida nacional.
La revisión de los decretos leyes N°s 444 y 646, de 1974, que, respectivamente, establecieron la dependencia de Carabineros y de Investigaciones del Ministerio de Defensa Nacional, deja en evidencia la fundamentación coyuntural y contingente de tales decisiones.
En efecto, en el caso de Carabineros, el primer considerando del decreto ley en cuestión es una referencia al Acta de Constitución de la Junta de Gobierno que conforma, sin duda, la fuente más representativa de la situación de excepcionalidad jurídica que Chile vivió hace casi veinte años
En el decreto ley relativo a la dependencia de Investigaciones se hace referencia a que constituye un factor muy eficaz como organismo de control social, aludiendo a tareas propias de una situación como la que entonces vivió el país.
Como fundamento de su contenido, en ambos textos se hace mención a que la dependencia del Ministerio del Interior habría significado para ambas instituciones ser instrumentalizadas o utilizadas con fines o para logros diversos a los de orden y seguridad pública, por cuanto esa Secretaría de Estado estaría preocupada, por excelencia, de la política contingente y serviría de nexo entre el Gobierno y los partidos políticos.
Es sorprendente que similar argumentación haya sido esgrimida en estos días e incluida en el informe emitido por la Comisión de Seguridad Pública establecida por el Honorable Senado, después de transcurridas casi dos décadas de los hechos que recordamos, aun cuando en 1974 se hablaba de que tal instrumentalización había tenido lugar en el pasado o antes del pronunciamiento.
Es de toda evidencia que es imposible trasladar el contexto que rodeó la crisis de 1973 al Chile de nuestros días. Ello no sólo niega la historia, sino que desacredita el esfuerzo admirable que los chilenos hemos desplegado durante esos duros, pero inolvidables años de la transición a la democracia.
Parece innecesario, señores Diputados, destacar en esta Sala la magnitud de la empresa a que la clase política chilena completa, sus instituciones fundamentales y la sociedad toda de nuestra patria, se han dedicado para consolidar un sistema democrático y moderno. Tampoco parece necesario repetir ante esta Honorable asamblea los criterios de éxito que Sus Señorías han destacado constantemente en la loable tarea de normalizar nuestra vida ciudadana.
Nadie repito podría argüir objetivamente que nos encontramos en una situación parecida a la de hace veinte años; tampoco que enfrentamos incertidumbres respecto de una probable repetición del drama que todos vivimos como nación dividida y desgarrada. Mal podría entonces sostenerse que una decisión institucional, adoptada a la luz de los acontecimientos de entonces, permanezca vigente cuando ese contexto no sólo ha sido superado, sino fijada en nuestra memoria nacional como un episodio que no debemos volver a repetir.
En materia de orden y seguridad pública, nuestra institucionalidad presenta una situación anómala, consistente en que el Ministerio del Interior, al cual se le ha asignado la función de resguardar esos bienes, carece de la tutela sobre las fuerzas de orden y seguridad; o sea, de los instrumentos que el Estado dispone para el cumplimiento de esas funciones.
A pesar de ese grave impedimento institucional, el Gobierno se ha ampliado a fondo para cumplir con su ineludible función de garantizar la seguridad de los chilenos en el marco estricto del estado de derecho y del respeto por los derechos de las personas.
En esta tarea, las dos instituciones policiales han asumido sus deberes ejemplarmente, superando para ello la desproporción evidente entre el aumento de sus funciones en el ámbito de la seguridad interna, que antes había sido cubierta por los organismos de seguridad, y la carencia de recursos materiales y humanos que sufrieron durante los últimos 15 años.
En este mismo Hemiciclo, en el Senado y en varias asistencias de trabajo de Comisiones, el Ministro que habla, el Ministro de Defensa Nacional y los jefes de las instituciones policiales, han dado a conocer exhaustivamente la situación de seguridad y orden público de la nación, la naturaleza y envergadura de las amenazas que esos bienes enfrentan en nuestro medio y los conceptos y medidas que el Gobierno ha puesto en ejecución para afrontar esos problemas.
Su Excelencia el Presidente de la República presentó hace un mes y medio una maciza exposición sobre la materia ante todo el país y dio a conocer un programa integral de política en seguridad pública y ciudadana, en el cual se inserta, precisamente, el proyecto de reforma constitucional que esta Honorable Cámara empieza a conocer.
El Gobierno ha actuado responsablemente en éste, como en todos los planos de su quehacer, y no se ha dejado llevar por alarmas desproporcionadas ni por evaluaciones marcadamente políticas del fenómeno delictual. Hemos reconocido con claridad el problema y lo hemos cuantificado con las evidencias de los hechos. Hemos asumido el efecto que sobre la delincuencia ha tenido el cambio político, y no hemos temido denunciar el trasfondo de violencia que dos décadas de anormalidad institucional y de transformación socioeconómica y cultural han impactado en la sociedad, en especial, en los jóvenes chilenos.
Y con todo, vamos saliendo adelante. Después de meses de intenso debate sobre las variadas manifestaciones delictua les, de justificada preocupación pública por esos fenómenos, de un tratamiento exagerado y hasta sensacionalista del tema por parte de algunos medios de comunicación, pero, por sobre todo, de madura, seria y firme conducta gubernamental frente a ese desafío, hemos logrado una situación de razonable control del incremento delictual, de reducción de la actividad terrorista y de mejoramiento de la seguridad en aquellas actividades más vulnerables al delito.
Estamos saliendo adelante en el campo de la seguridad en democracia; estamos armonizando el orden y la libertad, como lo describió en su reciente Mensaje el Presidente Aylwin.
Pero el Estado de Chile puede ser mucho más eficiente en su tarea de asegurar paz, tranquilidad y seguridad a sus habitantes.
Es en esa perspectiva en que estamos solicitando del Parlamento que apruebe esta reforma constitucional que restablece en un cuadro distinto, la lógica y la tradición de la ubicación institucional de las fuerzas de orden y seguridad chilenas.
El proyecto del Gobierno consiste en reformar la dependencia exclusiva de ambas instituciones policiales del Ministerio de Defensa Nacional no por una doble dependencia, como suele decirse, que implica el concepto de duplicidad de mando, sino por una dependencia diferenciada, según la cual estas instituciones dependerán, en lo funcional, del Ministerio del Interior y, en lo administrativo, del Ministerio de Defensa Nacional.
Esto significa que será el Ministro del Interior quien dispondrá, de acuerdo con los mandos institucionales y en concordancia con la legislación vigente y con plena y total responsabilidad política y legal, las medidas destinadas y asegurar una mejor coordinación policial y el pleno cumplimiento de las funciones correspondientes a cada una de ambas instituciones.
En lo relacionado con la política de personal, de ascensos, de nombramientos, de retiros, de comisiones de servicio, de presupuestos, Carabineros e Investigaciones seguirán dependiendo del Ministerio de Defensa Nacional.
Esta modalidad diferenciada ha movido a justificados comentarios, especialmente por no tener precedentes en nuestro ordenamiento jurídico y porque antes de conocerse, no había sido comentada ni discutida públicamente.
En verdad, esta fórmula ha sido el resultado de un proceso de consultas reflexivo y fundamentado.
Como el país conoce, el programa del Gobierno de la Concertación que preside don Patricio Aylwin, postulaba expresamente el traslado completo, íntegro, de la dependencia de ambas policías, al Ministerio del Interior. Así lo comunicamos directamente a las autoridades institucionales al inicio de nuestra gestión, concordando con ellas que, dada la complejidad de aspectos involucrados, esperaríamos el momento adecuado para precisar y llevar a cabo las iniciativas legales correspondientes. Sin perjuicio de ello, se convino en que, en la práctica, la acción de ambas policías debía vincularse y reportarse al Ministerio del Interior, mecanismo que ha funcionado, aunque sujeto a todas las precariedades propias de las situaciones no formalizadas jurídicamente, que han originado algunas deficiencias, carencias e ineficacias en la gestión policial, que podrían ser superadas, por cierto, si existiese lo que en rigor hoy no ocurre: una autoridad política que efectivamente coordine a esas instituciones.
En esta situación se basa nuestra afirmación de que nuestro proyecto de reforma constitucional no hace sino normatizar una situación ya operante en la práctica, con el propósito de mejorar la eficacia, la coordinación y el perfeccionamiento técnico de la gestión de las instituciones policiales.
Durante el año 1991, ante la manifestación abierta de hechos delictuales terroristas y comunes, junto con la creación del Consejo Coordinador de Seguridad Pública, la situación de seguridad pública y ciudadana ya descrita, aconsejó abordar el tema de la dependencia de las instituciones policiales.
El Gobierno reiteró su planteamiento programático y consultó el criterio de ambas instituciones. Fue el mando de Carabineros de Chile quien presentó la alternativa de una dependencia de ambos ministerios, aludiendo a razones de orden institucional y refiriéndose a experiencias internacionales en países desarrollados, particularmente europeos.
Recogiéndose en este planteamiento el propósito medular de la visión del Gobierno, relativo a situar bajo la tutela del Ministerio encargado de la seguridad del orden público, a lo menos el aspecto funcional de la actividad policial, se acogió la postura de Carabineros como el modelo base de la propuesta de reforma constitucional que conoce el Congreso Nacional.
No creo necesario extenderme sobre los fundamentos formales y culturales que Carabineros de Chile estima como válidos para permanecer como dependencia administrativa en el Ministerio de Defensa. Carabineros nació como una policía uniformada y su nivel de disciplina y jerarquización, así como su doctrina institucional, son análogos a los de las instituciones armadas. Estos rasgos que, por lo demás, representan motivos de orgullo y base de su eficiencia, vincula a la institución policial muy estrechamente con las Fuerzas Armadas. Ese es un hecho innegable y positivo. Sin embargo, no es menos correcto que Carabineros y, por cierto, Investigaciones, son instituciones netamente policiales, cuyas funciones difieren básicamente de las funciones militares: la defensa del orden y la seguridad pública, unas; y la seguridad externa y la soberanía, las otras.
Esta precisión de las analogías y de las diferencias entre las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Orden y de Seguridad, resultan ser la clave de la diferenciación de la dependencia ministerial que estamos proponiendo. Por lo demás, en Francia, Italia, España y Portugal, entre otros países, se dan cuadros institucionales similares.
Lo importante es puntualizar que, en ningún caso, repito en ningún caso de los conocidos entre las democracias del mundo, las policías no dependen, en cuanto a lo funcional a lo menos, del Ministerio del Interior o su equivalente político-administrativo, lo que demuestra que nuestra situación es completamente atípica, por no decir, anormal, en cualquier ordenamiento jurídico político moderno.
Como responsable del Gobierno, del orden y la seguridad pública, apelo a esta Honorable Cámara a aprobar el proyecto de reforma constitucional sometido a vuestra consideración. Lo solicito con la convicción del político y con el celo del hombre de derecho. Lo hago con la responsabilidad de presentar un proyecto fruto del estudio, de la reflexión y del consenso entre quienes lo formulamos y a los que involucra directamente.
No quiero, en ningún, caso dramatizar la decisión que los señores Diputados tienen frente a sí, sin perjuicio de considerar que se trata de un tema de la más alta relevancia e importancia.
El Gobierno tiene la tranquilidad que otorga la conciencia de la responsabilidad asumida. No es que con esta iniciativa estemos dando inicio a una política de seguridad, puesto que, desde que el Gobierno del Presidente Aylwin asumiera, hemos enfrentado el tema sin vacilaciones y con apego a las normas propias del sistema democrático.
El país objetivo ha visto que el Gobierno hace lo suyo en las actuales circunstancias. La propuesta en análisis complementará el desarrollo integral de las instituciones policiales. Ellas han tenido avances notables en todas las áreas de la actividad institucional durante la actual gestión gubernamental: allí están los datos indesmentibles de ambos ejercicios presupuestarios y la comparación cuantifica da con ejercicios anteriores; allí está el aumento del prestigio social que ambas instituciones han logrado en el último tiempo; allí está la eficiencia, el resultado de la gestión policial y el respaldo permanente que el Gobierno les ha prestado.
No venimos ante esta Honorable Cámara tratando de resolver una supuesta cuestión de principios para el Gobierno, consistente en la obligación con el electorado de presentar una reforma que prometimos en la campaña presidencial. Nada más lejos del Gobierno que hacer de la política de seguridad un asunto de manipulación proselitista. De lo que se trata, señores Diputados, es de contribuir con un hito más a la normalización institucional de este país. Se trata de entregarle al Estado de Chile, no a su Gobierno de hoy, ni al de mañana, sino al Estado de Chile un mecanismo más eficiente, más lógico, más moderno, para garantizar la seguridad pública y ciudadana.
En la búsqueda de este objetivo no hemos vacilado en dirigimos a las directivas de los partidos de Oposición, representados en esta Honorable Cámara. Les hemos sugerido modificaciones al texto presentado. Hemos abierto la expectativa de que este proyecto sea aprobado, en general, en esta sesión y se realice un debate, en particular, en las Comisiones en el momento oportuno.
Repito, no queremos hacer de esto una manipulación proselitista. El tema de la seguridad es un tema que nos envuelve y nos afecta a todos, particularmente a quienes tenemos responsabilidades políticas, sea en el Gobierno o en la Oposición. Por eso es que venimos inspirados en la idea de que esta Honorable Cámara debe asumir la esencia propia de una decisión parlamentaria sustantiva: legar instituciones a las generaciones venideras para que puedan seguir construyendo una sociedad más próspera, en que la convivencia de sus miembros se realice en forma pacífica y tranquila.
Muchas gracias, señor Presidente.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el señor Rojas, Ministro de Defensa.
El señor ROJAS (Ministro de Defensa Nacional).-
Señor Presidente, Honorable Cámara, deseo hacer algunas reflexiones complementarias a la exposición de fondo hecha por el Ministro del Interior respecto a la reforma constitucional sometida a vuestra consideración.
En mi concepto, el fondo del proyecto de reforma, tendiente a establecer constitucionalmente una dependencia diferenciada como se ha aclarado, excluye ese concepto de doble dependencia, que puede llevar a equívocos, en el sentido de que una misma función tenga dos mandos, cosa que está muy alejada de la idea del proyecto. Se trata, entonces, de que Carabineros e Investigaciones tengan diferenciación en sus atribuciones administrativas y funcionales entre el Ministerio del Interior y el de Defensa.
Este proyecto permite, aunque sea brevemente, analizar los tres períodos históricos que han vivido estas instituciones fundamentales para asegurar el orden interno y la tranquilidad ciudadana.
Los tres períodos históricos a que me refiero son el que va desde la creación de Carabineros, como policía única, en 1927, como se ha recordado aquí, hasta su traslado al Ministerio de Defensa Nacional, en 1974, mediante un decreto supremo. El segundo período, sin duda alguna, para mí representa el transcurrido entre 1974 y marzo de 1990, bajo el régimen militar, y la experiencia que allí se tuvo con la dependencia de las Fuerzas de Orden y Seguridad; y el tercero es el que ha funcionado bajo el actual Gobierno del Presidente Aylwin con la coordinación del Ministerio del Interior y las funciones administrativas que cumple el Ministerio de Defensa.
Un breve repaso de la vida institucional de Carabineros entre 1927 y 1974, permite obtener conclusiones simples, pero definitivas respecto de lo que fue ese período en la vida institucional y ciudadana.
La inmensa mayoría de los chilenos y las opiniones de la clase política de ese mismo período, comparten algunas conclusiones acerca de qué representó la dependencia íntegra, administrativa y funcional de Carabineros e Investigaciones bajo el Ministerio del Interior, donde fueron creados.
En primer lugar, se puede decir que Carabineros alcanzó un excelente nivel profesional policial en su rol preventivo, de control y de represión del delito, que fue reconocido no sólo en Chile, sino que también en el exterior.
En segundo lugar, la institución creció y se desarrolló adecuadamente, de acuerdo con los recursos disponibles, tanto en personal como en equipamiento. Entre 1927 a 1974, particularmente a la década del 60, apareció el fenómeno de la violencia política. En esa década, Carabineros e Investigaciones demostraron que, ante la aparición del fenómeno de la violencia política y del terrorismo en nuestro país, podían responder con eficacia en su control.
Por último, puedo señalar como una opinión de esa época, que la carrera profesional de ambas instituciones, el status institucional y el reconocimiento, tanto público interno como internacional, correspondían a altos estándares y calificación muy positiva.
En este sentido, quiero hacer una reflexión política sobre esa dependencia íntegra de Carabineros desde 1927 a 1974. Recordemos que en Chile pasaron muchas administraciones y muchos presidentes de la República. Los hubo de distintas tendencias políticas, como los señores Alessandri, Ibáñez, Frei, Allende, Pedro Aguirre Cerda y los Presidentes radicales. Y no se recuerda que alguno o algún gobierno de ese período haya señalado que la dependencia de Carabineros no correspondía a Interior, sino que al Ministerio de Defensa Nacional. Con esto no quiero decir que la institución no estuvo sujeta a un gran debate o a situaciones críticas en la vida nacional que todos conocemos y recordamos; pero jamás ningún gobierno de ese período pensó en cambiar dependencia.
Así llegamos al segundo período, que es el del cambio institucional y constitucional de Carabineros e Investigaciones, que en 1974 pasaron a la dependencia del Ministerio de Defensa Nacional, lo que fue ratificado por la Carta de 1980.
Quiero hacer, brevemente, algunas consideraciones con respecto a lo que representó esta experiencia para estas instituciones.
¿Qué significó para Carabineros la experiencia vivida desde 1974 hasta 1990?
¿Se integró efectivamente Carabineros en la estructura orgánica y en los medios que manejaba el sector de la Defensa Nacional durante todo ese período? Como Ministro de Defensa Nacional actual y como ex Ministro del Interior, puedo decir, sin duda alguna, que la respuesta es negativa. Carabineros no fue integrado de ninguna manera en las estructuras orgánicas de la Defensa Nacional, ni en la de planificación estratégica, ni en la de su acción conjunta, llevada a cabo por el Estado Mayor de la Defensa Nacional. Carabineros jamás se integró a esa estructura.
En el Ministerio de Defensa Nacional, a nivel de integración de las tres ramas de las Fuerzas Armadas, funcionan comités integrados por sus responsables superiores, como los de personal, logística, inteligencia y otros. En ninguno de esos comités, salvo en el de salud y en el de auditoría, se integró Carabineros.
Respecto de la situación previsional, sabemos perfectamente bien que siempre se manejó en forma absolutamente separada entre la Caja de Previsión de la Defensa Nacional, Capredena, y la Caja de Previsión de Carabineros, Dipreca.
Como si fuera poco la ausencia de Carabineros en la integración al Ministerio de Defensa Nacional lo que me lleva a decir que Carabineros no cambió su dependencia desde Interior a Defensa, sino que solamente su dependencia funcional desde Interior a Carabineros, en lo administrativo, sí cambió su dependencia del Ministerio de Defensa Nacional.
Hay otra pregunta que corresponde formular respecto de esta experiencia, y ésta se relaciona con el manejo de los recursos del sector Defensa Nacional, de los cuales los más importantes, como todo sabemos, son los de la ley reservada del cobre. Durante el período comprendido entre 1974 y 1990, se realizaron diversas modificaciones al destino de los beneficios de esa ley. Hay derecho a preguntarse, ¿por qué se excluyó sistemática y totalmente a Carabineros y a Investigaciones de los beneficios de esta ley? No se les consideró en absoluto, en ninguna proporción siquiera, aunque hubiese ido ínfima, del beneficio de esos recursos.
Por todas estas situaciones, podemos decir que tenemos una opinión formada respecto de los resultados de esa experiencia.
En esta misma Cámara, con ocasión del debate de la Ley de Presupuestos, indicamos lo que había sido la otra cara real de esta experiencia de la vida institucional de Carabineros en el sector de la Defensa Nacional durante el régimen anterior.
Informamos que la dotación de personal prácticamente durante 17 años tuvo un escasísimo crecimiento, y que durante 12 años consecutivos, Carabineros no tuvo ni siquiera una sola plaza más en su planta.
También dimos a conocer las deficiencias encontradas en equipamiento, que no es materia de una sesión pública.
Informamos del retraso tecnológico relativo que encontramos, comparado con las necesidades y los cambios técnicos, especialmente en materia de telecomunicaciones y sistemas informáticos.
Asimismo, señalamos algo que los señores parlamentarios conocen mejor que nadie, incluso que los propios Ministros, cual es el déficit en la infraestructura de cuarteles de Carabineros en todas las ciudades del territorio nacional y de las necesidades de seguridad que requiere nuestra población, lo que, sin duda alguna, todavía tiene un desfase, que estamos atendiendo.
También nos referimos al dramático caso de la Escuela de Carabineros. Durante décadas, desde su nacimiento, había sido un acariciado proyecto de la institución, sin que jamás se pudiera concretar siquiera, el inicio de los trabajos de esa nueva Escuela que hoy día, como producto del trabajo de los últimos veinte meses, está terminada.
Sin embargo, debemos reconocer que, a pesar de todos estos factores negativos, Carabineros mantuvo un buen nivel profesional en sus cuadros de oficiales, suboficiales y tropas. Pero el deterioro se acumuló, y ha repercutido seriamente sobre la situación que ha enfrentado este Gobierno, cosa que ahora estamos tratando de solucionar.
Otra pregunta válida es ¿cómo se mantenía el orden interno y la seguridad pública en ese período? La respuesta es bien conocida por todos los chilenos. Sin entrar en demasiadas profundidades, baste decir que una buena parte del rol policial, especialmente el dirigido a la acción política y sindical, prohibida y considerada peligrosa, fue asumido por otros organismos de seguridad del Estado.
Lo importante es destacar en este debate no quiero hacer alusiones que no correspondan a la discusión de una reforma constitucional que esos cuerpos de seguridad del Estado, como todos sabemos, dependían en su accionar funcional y administrativo, precisamente, del Ministerio del Interior. Fue el régimen militar el que, al crear esos cuerpos de seguridad del Estado ajenos a Carabineros e Investigaciones, los hizo depender del Ministerio del Interior. Eso tenía una lógica y una razón absolutamente claras y transparentes: porque es el responsable de la seguridad interna y de la tranquilidad ciudadana. Por lo tanto, a mi juicio, la opción del régimen anterior, por tener organismos de esa naturaleza, con el apoyo de Carabineros y de Investigaciones, fue correcta, si bien tenemos un juicio diferente respecto de su resultado.
En esa oportunidad no se hizo la observación de que estos cuerpos de seguridad del Estado iban a ser politizados en el Ministerio del Interior, sino que funcionaron allí y fueron disueltos solamente en el último año del régimen anterior. No creo que se pueda decir que el régimen anterior no sabía lo que hacía respecto de una materia como la seguridad.
¿Cuál fue la situación que se enfrentó con la disolución de esos cuerpos de seguridad del Estado creados en el régimen anterior? Este Gobierno quedó prácticamente sin servicios de seguridad ni policías dependientes del Ministerio del Interior, porque hasta 1989, cuando se disolvió la CNI, aquella Cartera manejaba prácticamente todo control del orden interno.
Debido a esta precaria situación del Ministerio del Interior, al asumir el Gobierno, debió optar, como la ciudadanía lo sabe, entre la posibilidad de volver a crear cuerpos parapoliciales propios, bajo la dependencia del Ministerio del Interior, o bien, restituir a las policías de Carabineros e Investigaciones sus responsabilidades centrales en el combate de esa trilogía funesta que hoy día se observa en tantas naciones: la delincuencia, el terrorismo y el narcotráfico.
El país conoce perfectamente bien cuál fue la opción del Gobierno. Rechazamos la tentación y aun la sugerencia de algunos, de que se crearan cuerpos especiales de seguridad, esta vez bajo el Estado democrático y bajo el control del estado de derecho, y dimos todo nuestro respaldo y nuestra confianza a Carabineros e Investigaciones, como las únicas policías de Chile que funcionan en un estado democrático y bajo el estado de derecho.
Llegamos así al tercer período. Quiero señalar brevemente que, en el fondo, hemos tenido la oportunidad, por una situación excepcional, sin duda alguna, de estrecha coordinación entre los Ministerios de Defensa Nacional y del Interior, de poner a prueba, por así decirlo, el esquema institucional de diferencias de responsabilidades de que trata la reforma constitucional sometida a vuestra consideración.
Quiero decir respecto de este proyecto, también en forma muy general, que separar las funciones administrativa y funcional es algo perfectamente posible, como está demostrado por la existencia y ordenamiento legal de la Gendarmería francesa, los Carabineros italianos y la Guardia Civil española, que son cuerpos policiales perfectamente profesionales y reconocidos internacionalmente como eficientes y de alta formación y capacidad técnica.
El carácter militar de Carabineros tampoco es óbice para esta diferenciación, porque en el ordenamiento constitucional está señalado en qué momento Carabineros, bajo los estados de excepción o en el caso de una movilización o situación de crisis, se integra con las Fuerzas Armadas en la defensa de la patria. Aun en la situación de dependencia diferenciada bajo el Ministerio de Defensa en lo administrativo, y bajo el Ministerio del Interior en lo operacional que tiene la Gendarmería francesa, los Carabineros italianos y la Guardia Civil española, el Ministerio del Interior en esos tres países es el que dirige, ordena y coordina. Se utilizan estas mismas expresiones en la normativa que los rige. Ni siquiera se usa un lenguaje eufemístico respecto de que puede ser simplemente un rol de requerimiento de policía, sino que se señala claramente que el Ministro del Interior dirige, ordena y coordina la operación de los cuerpos policiales.
Se ha dicho también algo respecto de la eficiencia policial.
Hay quienes creen que Carabineros puede ser un cuerpo policial que funcione mejor bajo una dependencia u otra. Discrepo de esa opinión, porque la eficiencia policial depende de factores extraordinariamente complejos. El primero, sin duda alguna, está dado por su nivel de formación, entrenamiento y equipamiento. Además, por la posibilidad de capacitación y actuación, de acuerdo con la normativa legal que lo rige. Pero no hay duda alguna de que si bien en el funcionamiento policial existen elementos técnicos, de formación, entrenamiento y equipamiento, inherentes a la institución y que, por lo tanto, son propios bajo cualquier dependencia, hay un factor estratégico en su accionar que escapa de la responsabilidad puramente policial del cuerpo y de la formación de sus componentes. Esto se revela en numerosos casos que conocemos en Chile, de responsabilidades estratégicas que se tomaron como decisiones de gobierno que tuvieron distintos resultados. Disponer la fuerza, la magnitud de los efectivos, señalar recorridos, prevenir acciones de peligro, dimensionar peligros en actividades públicas o manifestaciones, son todas variables de apreciación estratégica que responden a una orientación política del Ministerio del Interior y no directamente a un tema técnico-policial.
Otro elemento que se discute es el relativo al "status". Muchos comentan, señalan e incluso pretenden que Carabineros, como institución policial, todavía desea, por un problema de "status", pertenecer a Defensa, porque eso los aproxima a las Fuerzas Armadas de Chile. He señalado de qué manera la experiencia reveló que no existió tal aproximación ni integración con las Fuerzas Armadas en el pasado.
Sobre el particular, sólo quiero hacer dos reflexiones. Subjetivamente, el "status" es el reflejo de las aspiraciones de aprecio, estima y reconocimiento social. Objetivamente, corresponde al grado de consideración social otorgado por la sociedad, no por la institución, no sobre la base de formalismos como la dependencia de un ministerio u otro, sino emanado del nivel educativo, del aprecio del papel que cumple la institución y sus miembros en la sociedad, de su responsabilidad ética, del grado de servicio a la comunidad. Una policía deficiente, de bajo nivel formativo, alejada del estricto cumplimiento del respeto al derecho y a los ciudadanos, o propenso a la corrupción, no tendrá alto "status" en ningún país ni bajo ningún tipo de dependencia institucional. Por el contrario, una policía bien formada, eficiente, celosa guardadora del derecho y de la vida de los ciudadanos, guiada por altos valores, como creo que es la de Carabineros, tendrá siempre un "status" elevado, sin importar donde esté ubicada en la estructura del Estado.
Por todas estas razones y las que expuso el señor Ministro del Interior, señalo la conveniencia de aprobar la reforma constitucional propuesta por el Ejecutivo al Congreso Nacional.
Asimismo, deseo manifestar que en el mundo de hoy la inmensa mayoría de los países organizados, demuestra que los cuerpos policiales dependen de los Ministerios del Interior o de los encargados directamente de la seguridad interna y de la tranquilidad ciudadana.
Existen países como los cuatro mencionados, Francia, Italia, España y Portugal, donde existe dependencia administrativa del Ministerio de Defensa, pero aun en esa situación la policía en su accionar es dirigida y ordenada como dije por el Ministro del Interior.
Se puede concluir que no existen, al menos no los conocemos, países organizados donde la policía no sólo dependa administrativamente, sino que sea dirigida funcional y operativamente por un Ministro de Defensa Nacional.
Quiero destacar en esta Sala que al hablar con los señores Ministros de Defensa de España y de Francia acerca de la situación de dependencia administrativa de la Gendarmería francesa y de la Guardia Civil española, los titulares actuales de esas carteras en dichos países me expresaron claramente que ellos jamás organizaban, dirigían o coordinaban la labor policial de esas instituciones, sino que el Ministro del Interior era el encargado de tal tarea. Eso ahorra mayores comentarios respecto de dónde está la verdadera racionalidad.
Concluyo diciendo que si deseamos paz interior y seguridad en la vida de los chilenos, debemos responsablemente entregar los instrumentos jurídicos necesarios para que quienes tienen la titularidad de esta alta responsabilidad el Ministerio del Interior la asuman plenamente y tengamos el nivel de eficiencia y de control que aspiramos sobre esa trilogía que hoy día todos tenemos el deber de combatir: la delincuencia, el terrorismo y el narcotráfico.
Muchas gracias.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Hernán Rojo.
El señor ROJO.-
Señor Presidente, anoche escuchamos en esta Sala la intervención del Diputado señor Orpis, referida a la distorsión producida en la acción política y, en forma especial, en la labor parlamentaria.
Tenemos plena conciencia de que es urgente realizar una serie de reformas para adecuar el funcionamiento del Congreso Nacional a los tiempos actuales. Así, en conjunto con el Diputado señor Bosselin y otros parlamentarios, hemos presentado varias mociones sobre la materia.
Hoy tenemos la oportunidad de demostrar con hechos nuestra adhesión a estos principios de cambio.
Se trata de analizar, discutir y aprobar una reforma constitucional que nada tiene que ver con reformas electorales, sino con una materia que dice relación directa con problemas que preocupan a la comunidad nacional.
Tenemos la obligación de ser consecuentes con lo que hemos sostenido públicamente. Se imputa responsabilidad al Gobierno, al Ministerio del Interior, por no otorgar la protección, la seguridad que la ciudadanía reclama. Pero acto continuo, cuando debemos legislar sobre esta materia, llevados tal vez por afanes electorales y por una adhesión mal entendida, se pretende rechazar una reforma que no sólo es necesaria, sino indispensable.
Ayer nos pidieron públicamente que nos dedicáramos a legislar. Aceptamos el emplazamiento. Legislemos sin pasión, sin intereses mezquinos. Aboquémonos al conocimiento de este proyecto como auténticos legisladores.
La primera contradicción que se nos presenta es el Capítulo X de la Constitución, que dicta normas sobre dos instituciones absolutamente diferentes. Una de ellas, son las Fuerzas Armadas, históricamente han tenido un objetivo esencial, cual es la defensa o la ampliación de las fronteras nacionales a través de la guerra. La fuerza moral que ha nutrido a los ejércitos es la idea de la patria. Los ejércitos son unidades sociales, deliberadamente construidos y reconstruidos para alcanzar objetivos específicos. La profesión, el ejército y estilo de vida forman un solo todo difícil de separar.
Las Fuerzas Armadas tienen objetivos y métodos propios, y para ello requieren de una formación, disciplina, jerarquía, que corresponda a su forma de ser. En cambio, la policía, que indebidamente, al igual que la Constitución, la denominamos Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, tienen otros objetivos y métodos diferentes.
El diccionario de la Real Academia Española define a la "policía" como cuerpo encargado de velar por el mantenimiento del orden público y la seguridad de la ciudadanía, a las órdenes de las autoridades políticas.
La policía chilena, según la Constitución Política, tiene como objetivo garantizar el orden público y la seguridad pública interior, y dar eficacia al derecho. En razón de estos objetivos le corresponde depender directamente del Ministerio del Interior.
Para reubicar a la policía en el lugar que le corresponde dentro de la comunidad nacional, es necesario reformar prontamente sus leyes orgánicas, pues su organización y forma de actuar son ajenas a su naturaleza y a su actual disciplina de tipo militar.
El señor General Director de Carabineros sostuvo ante la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia que Carabineros era una institución militar, sometida a la disciplina militar y al Código de Justicia Militar.
En un análisis de fondo sobre lo que debe ser la policía, cuyos objetivos ya hemos señalado, debemos concluir que no puede ser una institución militar ni estar sometida a dicha disciplina y menos al Código de Justicia Militar.
La policía chilena debe ser una institución civil, altamente profesionalizada y especializada, sometida a la disciplina normal de todos los ciudadanos y a las normas del derecho común.
Hemos señalado que las Fuerzas Armadas tienen objetivos y métodos propios, que corresponden a sistemas universalmente aceptados; que actúan en medios diferentes y requieren necesariamente de una disciplina militar por su forma de actuar y por los efectos que su actuar representa.
En cambio, el policía es un profesional que debe dominar disciplinas como el Derecho Penal, procedimiento procesal, los derechos de los ciudadanos, la criminalística, la siquiatría, la sicología, la balística; especializarse en accidentes de tránsito, en delitos económicos, en derecho de menores, en todo lo referido al narcotráfico.
Creo que todos estamos de acuerdo en que debemos compatibilizar los derechos y la dignidad de las personas con la acción policial.
No queremos una policía militar, con mentalidad guerrera, represiva, autoritaria. Queremos una policía humana, científica, que entienda su misión de dar eficacia al derecho; que vea en el delincuente al enfermo, al dislocado social que es necesario regenerar, readaptar, reinsertar en la sociedad.
Para desterrar de nuestra policía todo vestigio militarista, desde sus uniformes, grados, estandartes, su organización perfectamente puede adaptarse a la de la Policía de Investigaciones.
Carabineros tiene una acción importante que desarrollar. Debe olvidar los límites estrechos del cuartel militar. Su futuro está, precisamente, en lo que ha logrado cuando se dedica de lleno a la labor policial.
Allí están las Comisarías de Accidentes del Tránsito, SIAT, una acción seria, profesional y responsable. Allí, sus brigadas sobre narcotráfico; y en la Policía de Investigaciones, la Brigada de Delitos Económicos, BRIDE; sus brigadas sobre asaltos.
La policía debe formar parte de un plan general que toda la comunidad debe abordar. Y así, frente a la delincuencia, corresponderá al Gobierno atacar las causas: capacitar, educar, construir viviendas, entregar una mejor atención de salud; otorgar los recursos, planificar la acción. A la policía, realizar su acción preventiva, dar protección, investigación y reinserción.
Además, debe existir un sistema carcelario que permita la readaptación, y tribunales con competencia racionalizada. Al entender y comprender lo que debe ser la policía, concluiremos que debe dejar de depender del Ministerio de Defensa Nacional, por dos razones:
Primero, las Fuerzas Armadas jamás en su historia han considerado a Carabineros como parte de ellas.
Y, segundo, porque la policía tiene un lugar más importante que el que hoy está ocupando.
Para poner en funcionamiento un plan de seguridad es indispensable que Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones dependan directamente del Ministerio del Interior. Y como en estos momentos ello no es posible, la solución buscada a través de este proyecto de reforma constitucional resuelve la situación. Así, a través de una dependencia directa del Ministerio del Interior y sólo en lo administrativo del Ministerio de Defensa, podremos colocar en marcha un plan donde el policía efectivamente pase a cumplir la misión que le corresponde.
He dicho.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Navarrete.
El señor NAVARRETE.-
Señor Presidente, la dependencia de las Fuerzas de Orden es un problema complejo, cuya solución no aparece ni evidente ni fácil. Al respecto, pueden adoptarse varias posiciones para cumplir las tres misiones que le señala el artículo 90 de la Constitución; la de orden y seguridad pública, la seguridad nacional y el orden institucional de la República.
El problema de la dependencia de Carabineros no es asunto de Constitución, Legislación y Justicia, sino una materia netamente técnica, que, a nuestro entender, tiene tres posibilidades para resolverse:
1.- Dependencia del Ministerio del Interior, como lo fue desde su creación hasta el año 1974.
2.- Dependencia del Ministerio de Defensa, como lo ha sido desde 1974 hasta hoy día; y
3.- Dependencia de ambos Ministerios, en lo funcional del Ministerio del Interior, como lo propone el Gobierno en este proyecto de ley.
A mi juicio, esta tercera solución: la dual y no diferenciada como se ha expuesto hoy en un muy buen ejercicio intelectual, es la peor de las tres soluciones, por las razones que señalaré a continuación.
Primero, nunca ha sido, desde el punto de vista orgánico, una buena solución, especialmente para instituciones jerarquizadas, la dependencia dual que sugiere el Gobierno.
Si bien esta dependencia puede funcionar en situaciones normales y tranquilas, las cosas se complican en momentos difíciles o de crisis, o frente a problemas complejos, como son los de orden y seguridad nacional.
Segundo, es muy difícil, casi imposible, separar las funciones como si fueran trozos de una torta. Los problemas siempre son interdependientes.
Tercero, se creará aunque no sea eso lo que se busca una institución de carácter híbrido, como consecuencia de disposiciones constitucionales, legales y reglamentarias, que recaerán sobre ella desde dos Ministerios. Esto llevará, obviamente, a que Carabineros tienda a adaptarse en forma natural a las normas que más le convengan o acomoden.
Cuarto, por la misma razón, se hará más difícil el manejo de los asuntos propios de los dos Ministerios que tienen tuición sobre Carabineros. En situaciones normales y sencillas como ya lo dije parecen fáciles, pero las cosas se complican en el momento en que aparecen problemas complejos y, sobre todo, cuando se asumen las responsabilidades.
Quinto, lo anterior puede agravarse, con desastrosos resultados, ante la existencia de personalidades difíciles, dominantes, absorbentes o hipersensibles, y como nadie puede aseguramos de que autoridades del más alto nivel no tengan estas características, la teoría nos dice que no hay que crear, desde la partida, situaciones que después pueden producir problemas de este tipo, porque las instituciones sufren las consecuencias, de suyo delicadas, y por ende, en este caso, el país completo.
Sexto, el Gobierno será uno de los más perjudicados, puesto que verá restringida su libertad de acción, si pretende, por ejemplo, dar estímulos especiales a Carabineros, como se ha hecho hasta ahora. Será muy difícil que ellos lo puedan hacer sólo en el campo funcional, ya que recaerá necesariamente en el Ministerio de Defensa.
Séptimo, las naturales diferencias entre las Fuerzas Armadas y de Orden, que cuando permanecen en un solo Ministerio se muestran como naturales, desde su gestación hasta su consumación, tenderán a agravarse cuando, de partida, se crean condiciones diversas desde sectores diferentes. En este último caso, hay condiciones para que se magnifiquen y aumenten por depender de autoridades tan diferentes, como son las castrenses y las civiles, tan difíciles de armonizar.
Esto en nada favorecerá repito la armonía y cohesión entre las Fuerzas Armadas y de Orden, lo cual es grave para la estabilidad del país, porque si hay o ha habido algunas rivalidades, ellas se acentuarán.
Cabe preguntarse, entonces, ¿qué pretende el Gobierno con esta situación de doble dependencia?
En primer lugar, quiero precisar que la intención del Gobierno, reiterada y manifestada públicamente, era traspasar Carabineros al gobierno interior, volviendo como también se dice a la tradicional dependencia existente hasta antes del Gobierno militar. También se afirma que ésa es el área lógica, aunque se ha manifestado, y está probado, que Carabineros trabajó en forma normal y eficiente durante el Gobierno militar, cuando dependió del Ministerio de Defensa Nacional.
Además, el Gobierno nos dice en su Mensaje que el mero traslado operacional no soluciona el problema del mejoramiento de la función policial.
Entonces, a nuestro juicio, lo que el Gobierno persigue, sin dudas, es una motivación superior y diferente aunque se me diga que estoy prejuzgando. El motivo no puede ser otro que sacar a Carabineros del área castrense y modelar esta institución según una orientación político partidista para crear una fuerza de contrapeso frente a las otras Fuerzas Armadas, y en especial, frente al Ejército.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor NAVARRETE.-
En otro Ministerio pueden otorgárseles los medios necesarios, independiente de las otras instituciones del Ministerio de Defensa Nacional.
Esta solución, por encima de cualquier documento reservado o secreto que se dice se va a mostrar, tengo la absoluta convicción de que no gustó ni gusta a Carabineros, especialmente a la oficialidad joven. Por eso se tuvo que adoptar una situación de compromiso de doble dependencia.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Terminó el tiempo de su primer discurso. Puede continuar en el tiempo de su segundo discurso.
El señor NAVARRETE.-
En todo caso, esta solución de compromiso sólo permite salir del paso; los efectos se presentarán en el tiempo, con graves consecuencias para las instituciones y para el país.
Por otra parte, es conveniente tener presente, como cosa previa, que la seguridad interior no es equivalente al orden público, concepto que, aunque es importante, está incluido como uno de los logros derivados de la seguridad interior.
Por esto, este último concepto más amplio, es parte de la seguridad nacional que representa el conjunto de disposiciones legales, instituciones, actividades, teorías y actitudes que todos los integrantes de la Nación y del Estado deben realizar o tener presente para asegurar la supervivencia nacional.
La seguridad nacional, entonces, no es consecuencia de una doctrina o de una política contingente. Está destinada a asegurar la supervivencia nacional y no a conseguir determinados objetivos políticos inmediatos, como muchos creen.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor NAVARRETE.-
La seguridad nacional se ejerce en el campo interno y externo. La inteligencia que precisa se ejerce también en ambos campos, que cada día están más interrelacionados. La seguridad nacional, en suma, es una sola, y se mantiene y existe para dar orden y tranquilidad a la ciudadanía.
En los casos de normalidad, actúan las autoridades administrativas y las instituciones policiales. En un país tranquilo y estable, lo normal es que los problemas de orden público estén dentro de la competencia del Ministerio del Interior.
Sin embargo, cuando se generan problemas más serios y se pasa de la delincuencia al terrorismo, en sus diferentes formas y etapas, y comienza a actuar gradualmente la guerrilla urbana y rural, el Gobierno puede dictar estados de excepción, como los de emergencia, sitio, asamblea y hasta catástrofe. Entonces, pasan a operar las autoridades militares y se ponen en ejecución los planes de seguridad interior. Así, las Fuerzas de Orden pasan a cumplir sus tareas dentro de las exigencias que les impondrán los mencionados planes, junto a las Fuerzas Armadas.
Lo interesante es tener un sistema de seguridad que tenga la flexibilidad para pasar de situaciones normales a otras en que predominen mayores niveles de violencia, sin necesidad de estar improvisando, cambiando dependencia ni creando organismos.
En consecuencia, sólo la dependencia del Ministerio de Defensa garantiza que Carabineros pueda cumplir la importante misión de garantizar la seguridad interna del Estado, sin readecuación alguna y sin necesidad de disposiciones especiales que regulen el traspaso de una función a otra.
De todo esto, podemos concluir que Carabineros, bajo la dependencia del Ministerio de Defensa, es la forma más adecuada y conveniente para el país, aunque la tradición o la costumbre imperante hasta 1974, haya sido que dependa del Ministerio del Interior.
La razón que se tuvo para traspasar la dependencia de Carabineros del Ministerio del Interior al Ministerio de Defensa la conoce perfectamente bien el país. Se debió, fundamentalmente, a la acción de muchos dirigentes políticos que buscaron inhibir, paralizar y maniatar la acción de Carabineros en búsqueda de fines electoralistas del momento.
Por lo tanto, señor Presidente, voy a votar en contra de este proyecto de ley porque, a mi juicio, lo único que busca es repito crear un poder paralelo para meter otra cuña, como se ha pretendido tantas veces, entre Carabineros y las Fuerzas Armadas. Y es un paso más en esta tarea de tan escaso éxito, de demoler toda la institucionalidad forjada durante los años del Gobierno militar, institucionalidad que vamos a defender en todo lo grande y valioso que tiene. No vamos a permitir que, día a día, paso a paso, sea destruida en forma tan insensata.
He dicho.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Quiero proponer a la Sala, porque hay dieciocho Diputados inscritos y, por lo tanto, creemos que se puede tomar un acuerdo no votar antes de las 14:30 horas, para no suspender la sesión.
El señor SCHAULSOHN.-
Pido la palabra sobre esa materia.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor SCHAULSOHN.-
Señor Presidente, estimo que sería mejor fijar una hora precisa de votación. Si las intervenciones terminan antes de esa hora, se tocarán los timbres o se suspenderá la sesión por cinco o diez minutos para que los señores Diputados vuelvan a la Sala. Acordemos votar a las 14:30.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Yo lo haría así, señor Diputado, pero, según el Reglamento, cada Diputado tiene 10 minutos para hablar en su primer discurso e igual tiempo en el segundo. Entonces, no puedo fijar una hora de votación que sea anterior al término del tiempo a que tienen derecho los señores Diputados, pues de esa forma quedarían Diputados inscritos sin poder hablar. Por eso, he dicho "no antes de tal hora". Si le parece a la Sala, podríamos poner también "No después de tal hora". Lo que se puede hacer es pedir clausura del debate; pero no puedo suspender el derecho que, por Reglamento, tienen los señores Diputados de hacer uso de la palabra.
Tiene la palabra el Diputado señor Letelier.
El señor LETELIER.-
Señor Presidente, entiendo que hay acuerdos de Comités para despachar un conjunto de proyectos en el día de hoy, por lo cual no tengo ninguna dificultad para que se prorrogue el Orden del Día, de modo que todos podamos hablar. Pero me gustaría que ratificáramos el compromiso de despachar todos los proyectos de ley que tenemos, aunque sea con sesión especial en la tarde, sin que ello signifique la suspensión del trabajo de ciertas Comisiones que tienen que funcionar hoy.
En ese sentido estoy de acuerdo en prorrogar el Orden del Día.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Señor Diputado, por acuerdo de la Sala, y así está puesto en la Tabla de hoy, este proyecto "deberá despacharse en la presente sesión, entendiéndose prorrogada su hora de término por el tiempo que fuere necesario.".
Por esta razón, no puedo fijar una hora de votación; pero esta sesión continuará hasta que se vote el proyecto en general.
Tiene la palabra el Diputado señor Ortega.
El señor ORTEGA.-
Señor Presidente, se podría buscar una fórmula mediante la cual la Sala, por unanimidad, acordara que usáramos los 10 minutos reglamentarios como tiempo límite. Si hubiera necesidad, se podría buscar la forma de que otro señor Diputado cediera sus 10 minutos, o el acuerdo unánime de la Sala, en casos muy específicos. Esa podría ser una fórmula que limitara nuestro derecho reglamentario. Al mismo tiempo, la necesidad del tiempo obligaría a buscar esta fórmula de bien común.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Espina.
El señor ESPINA.-
Señor Presidente, muy breve.
Concuerdo con la posición que ha tenido la Mesa sobre esta materia, de atenerse estrictamente al Reglamento.
Cuando hayan hecho uso de la palabra 10 señores Diputados, entonces, será posible plantear el cierre del debate. Si en ese momento la Cámara estima adecuado cerrarlo, se procederá a la votación del proyecto. Si estima conveniente escuchar otras exposiciones, entonces prorrogará, en ese momento, el cierre del debate hasta cuando lo considere conveniente.
En esta materia, pido que cumplamos estrictamente el Reglamento, porque es la mejor forma para despachar con prontitud este proyecto de ley.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Perfecto, señor Diputado.
En ese sentido va la proposición de la Mesa, porque algunos señores Diputados han preguntado a qué hora se votará. La Mesa ha propuesto votar no antes de las 14:30. En caso de que el debate termine antes, se suspenderá la sesión hasta dicha hora. Al haber 20 minutos por Diputado, y faltando que hablen ocho antes de una posible clausura del debate y, adicionalmente, varios otros para lo cual también tendremos que adoptar algún procedimiento por si desean hablar entonces tomaríamos ese acuerdo: votar no antes de las 14:30 horas; no suspenderíamos la sesión para almorzar y, al mismo tiempo, si le parece a la Sala, se suprimirían la Hora de Incidentes y el tiempo de los proyectos de acuerdo, porque esta sesión continuará hasta tarde.
Si le parece a la Sala, así se acordará.
Acordado.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Bosselin.
El señor BOSSELIN.-
Señor Presidente, esta mañana hemos escuchado una no muy luminosa exposición del Honorable Diputado señor Navarrete, que corresponde naturalmente a una versión troglodita de lo que es la seguridad nacional, llena de amenazas y de advertencias que alcanzan, incluso al límite de estar incitando a la subversión.
Risas.
El señor BOSSELIN.-
Pido al señor Navarrete que revele cuáles son sus contactos con los oficiales jóvenes de Carabineros. Es ilustrativo saber qué piensa el Cuerpo de Carabineros sobre esta materia.
El 12 de abril de 1991, en el diario "El Mercurio" se informa: "El General Director de Carabineros dijo ayer en la Moneda que la doble dependencia que tendrá en el futuro la institución policial, tanto del Ministerio de Defensa como del Ministerio del Interior, según el plan del Gobierno contra la delincuencia, normaliza una situación que de hecho se da desde hace bastante tiempo.
"No es el Ministerio de Defensa el que me ha dado instrucciones cuando hay que hacer algún servicio policial especial, o cuando hay que planificar una cosa semejante, desde siempre ha sido el Ministerio del Interior. Ahora se va a normalizar lo que se está haciendo desde el año pasado".
El General Director de Carabineros no quiso calificar las opiniones de sectores de la oposición política que critican este traspaso funcional al Ministerio del Interior.
Ante la pregunta de si Carabineros podría experimentar una politización bajo su nueva dependencia del Ministerio del Interior, comentó que "tenemos la ley orgánica institucional que puntualiza cómo deben desarrollarse los servicios.". Explicó que hay muchos factores que fue necesario considerar y por los cuales Carabineros no pasará a depender completamente del Ministerio del Interior. Manifestó que uno de ellos es la parte previsional de la policía uniformada.
Vale decir, el criterio correcto e institucional del Cuerpo de Carabineros, expresado a través de los medios de comunicación, es que esta reforma constitucional va en el camino correcto, porque es uno de los instrumentos para combatir precisamente la delincuencia. Es esto lo que está haciendo el Gobierno. La Oposición, en cambio, desarrolla una política demagógica; le hace exigencias al Gobierno, pero le niega los instrumentos jurídicos y políticos para llevarlas a cabo. De eso tienen que responder al país.
En la mañana de hoy hemos tomado conocimiento de algunos hechos gravísimos que se producen en la ciudad de Santiago, en los que está actuando el Cuerpo de Carabineros, al cual hay que darle apoyo. Y sustento constitucional, porque hasta este momento son situaciones de hecho que se plantean en el Ministerio del Interior con relación a ellos. Lo que no quiere reconocer la Oposición es que a Carabineros hay que darle el respaldo legal y constitucional adecuado.
En consecuencia, se niegan en la práctica a combatir eficazmente la delincuencia y el terrorismo. Esa es la verdad que ellos no quieren reconocer hoy.
El proyecto de reforma constitucional sobre la dependencia de las Fuerzas de Orden y de Seguridad Pública, se inserta dentro de la política destinada a fortalecer la defensa de la seguridad interior y a garantizar eficazmente el orden público para, de esa manera, lograr disminuir las tasas de delincuencia.
El Ministerio del Interior, de acuerdo con lo establecido en el decreto con fuerza de ley N° 7.912, de 1927, tiene por finalidad o función pública todo lo relativo al gobierno político y local del territorio y al mantenimiento de la seguridad, tranquilidad y orden público. Por dicha razón, como lógica y natural consecuencia de tal cometido, ese Ministerio debe tener bajo su dependencia las fuerzas policiales o de seguridad pública, porque así podrá cumplir correctamente sus altas misiones de resguardo del orden público.
En ese contexto se propone esta reforma constitucional, que consagra una dependencia diferenciada de Carabineros de Chile y de la Policía de Investigaciones.
En lo funcional, las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública dependerán del Ministerio del Interior y la dependencia administrativa continuará radicada en el Ministerio de Defensa Nacional.
De esta forma, las materias relacionadas con las estructuras de las instituciones policiales, las normas estatutarias por las que se rige su personal, su formación, perfeccionamiento, especialización y régimen previsional, permanecen en el Ministerio de Defensa en la situación actual, sin modificaciones de ninguna especie.
La reforma constitucional no afecta los planes de seguridad del Estado Mayor de la Defensa Nacional, ni la ejecutoria ni la operatividad de los estados de excepción constitucional como erróneamente sostiene el Diputado señor Navarrete; ni compromete de modo alguno la integración de Carabineros a las Fuerzas Armadas en la forma prescrita en la Constitución, a propósito de la misión de garantizar el orden institucional de la República.
En la legislación comparada hecho que también desconoce la Oposición se observa la existencia de casos relevantes de doble dependencia de la policía, como sucede en España, Italia y Francia.
En España, el Cuerpo Nacional de Policía, organización armada de carácter civil, depende del Ministerio del Interior. La Guardia Civil, institución armada de naturaleza militar, depende del Ministerio del Interior en lo relativo a destinos, acuartelamientos, materiales, etcétera, y del Ministerio de Defensa en el cumplimiento de las misiones de carácter militar que se le encomienden.
En Francia, la Policía Nacional Francesa se halla bajo el mando de un director general y constituye una de las tres direcciones generales del Ministerio del Interior. La policía militar uniformada, la gendarmería, en razón de la naturaleza de sus funciones, forma parte de las Fuerzas Armadas, y para todos los efectos generales administrativos depende del Ministerio de Defensa. Tratándose de la tranquilidad del país, la mantención del orden y la ejecución de las leyes y reglamentos de la administración, las medidas para asegurarlas emanan del Ministerio del Interior.
En Italia, la Policía del Estado es un cuerpo de policía civil que depende exclusivamente del Ministerio del Interior, tanto administrativa como funcionalmente.
El decreto con fuerza de ley N° 8.352, de 1927, estableció que Carabineros dependería directamente del Ministerio del Interior, pero cuando el Presidente de la República lo estimare conveniente quedaría a disposición del Ministerio de Guerra.
En el decreto ley N° 444, de 1974, se estableció la dependencia del Ministerio de Defensa Nacional y se creó la Subsecretaría de Carabineros en ese Ministerio. En los considerandos de dicho cuerpo legal se manifiesta que se adoptan tales medidas con el propósito de que Carabineros no estuviera supeditado a un ministerio abocado a la política contingente, lo que significaba una inadecuada instrumentalización de dicho Cuerpo.
Sin embargo, en los tiempos actuales, en el Chile de hoy, no existen razones de ninguna especie que justifiquen dejar a Investigaciones y a Carabineros bajo la dependencia absoluta del Ministerio de Defensa Nacional, ya que éste no está encargado por la ley del resguardo del orden público y la tranquilidad interna. Obviamente, las Fuerzas Armadas deben estar bajo la tuición o dependencia del Ministerio de Defensa.
La dependencia de ese Ministerio, por otra parte, no significó para Carabineros, entre los años 1973 y 1990, desarrollo alguno. Baste recordar que en 1973 su dotación se componía de 28 mil personas y en 1990 de 29 mil. Es decir, en todo el tiempo que estuvo bajo la dependencia del Ministerio de Defensa Nacional, durante el Gobierno militar, la planta del Cuerpo de Carabineros no creció. En consecuencia, el Gobierno democrático ha tenido que invertir y cambiar la política en relación con Carabineros, reforzarlo y darle los recursos adecuados.
Para combatir la delincuencia es necesario respaldar, constitucionalmente, la relación o vinculación que de hecho se produce entre el Ministerio del Interior y el Cuerpo de Carabineros de Chile. No aprobar esta reforma constitucional conlleva implícito un rechazo al propósito de la comunidad nacional de luchar contra la delincuencia y asegurar la vida, la integridad física y la propiedad de las personas.
A veces, conviene volver a las fuentes, a los orígenes. Veamos las razones por las cuales se creó el Cuerpo de Carabineros en la historia que la misma institución dio a conocer el año antepasado, al conmemorar un nuevo aniversario de su fundación. Dijo: "Era preciso reinstaurar el principio de autoridad: y para ello se hacía imperioso disponer de funcionarios de orden público adiestrados en lo moral, lo físico y lo intelectual, para reajustar el esquema de tal manera que la seguridad de las gentes y el resguardo de la tranquilidad de todos descansaran en guardianes aptos para extender a la sociedad una garantía de solvencia, probidad y entereza ética.
"La lógica señalaba el camino: fusionar los servicios policiales, organizarlos en un solo cuerpo, distribuir racionalmente sus efectivos ya depurados e integrar el conjunto homogéneo resultante bajo una sola cabeza rectora.
"La idea, en rigor, estaba lanzada desde el 30 de marzo de 1927, cuando el entonces Ministro del Interior, coronel Carlos Ibáñez del Campo, adelantaba en un discurso oficial: "El Gobierno está organizando la forma en que los servicios de Carabineros y Policía puedan unirse desde Tacna hasta Punta Arenas...".
"Redactado el decreto 2.484, de 27 de abril, Ibáñez, en su calidad de Vicepresidente de la República, lo firmaba en las últimas horas de la tarde del jueves 28, para dar vida al nuevo organismo en términos categóricos: "Fusiónense los servicios de Policías y Carabineros, formando con su personal, dependencias, armamentos y demás elementos, una sola institución que llevará el nombre de Carabineros de Chile... El Jefe superior de los Carabineros de Chile será el Ministro del Interior.".
"Por cierto, las atribuciones de orden público del Ministerio del Interior se ratificaron en diciembre del mismo año, por un decreto de reorganización de las Secretarías de Estado que asignó a esa Cartera todas las materias relativas al gobierno político y local del territorio y el mantenimiento de la seguridad, tranquilidad y orden público. Por tal disposición se reconfirmó la misión encomendada a Carabineros como organismo dependiente del Ministerio del Interior.".
Así fue la creación del Cuerpo de Carabineros. Su vinculación le dio prestigio y la hizo una institución estimada y querida en nuestra nación. Nosotros queremos, precisamente, restablecer esa institucionalidad, que es el camino correcto.
El Gobierno propone una reforma constitucional responsable, sólida, fundada, que no puede ser rechazada por la Oposición por razones demagógicas, sin siquiera haberla estudiado. Tan pronto se planteó, la rechazó a través de los medios de comunicación. Allí están las declaraciones de los Diputados señores Teodoro Ribera y Raúl Urrutia, quienes dijeron que constituía, incluso, sólo un volador de luces, desconociendo la propia opinión del General Director de Carabineros.
Reclamamos, en consecuencia, conciencia y responsabilidad política y pública de la Oposición; que no eluda su responsabilidad y que no siga con la demagogia que practica a través de los medios de comunicación, de decir que el Gobierno no está combatiendo la delincuencia. El Gobierno lo está haciendo a través de los caminos correctos, mediante los instrumentos del Derecho, sin brutalidad, sin campos de concentración, sin torturas.
¡Qué no venga el señor Navarrete a hacemos amenazas de situaciones que podrían darse! Chile conquistó la democracia, ganó la democracia y nosotros la estamos sosteniendo a través del Derecho, de la justicia. Esa es la tarea fundamental que nos ha encargado el pueblo soberano.
En consecuencia, vamos a votar favorablemente la reforma constitucional, por constituir un paso más en la tarea de consolidación de la democracia.
He dicho.
Aplausos en la Sala y en las tribunas.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Advierto a los asistentes a las tribunas que están prohibidas las manifestaciones.
Tiene la palabra el Diputado señor Espina.
El señor ESPINA.-
Señor Presidente, entre las declaraciones de los Ministros del Interior y de Defensa Nacional, quienes plantearon que esta materia debe ser abordada con criterio suprapartidista, y la exposición que hemos escuchado de parte del Diputado señor Bosselin, obviamente, hay una diferencia sustancial.
La circunstancia de que una medida de esta naturaleza se estime improcedente o procedente no va a determinar, en caso alguno, si es eficaz o no las acción que se quiere realizar para enfrentar con éxito la delincuencia.
Por lo tanto, se reafirma la posición sostenida por algunos parlamentarios de que cada vez que se impulsa una iniciativa de esta naturaleza, lejos de hacerse un análisis acerca de si es conveniente o inconveniente, inmediatamente se comienza con las descalificaciones, con la suposición de intenciones.
No dudo de los buenos propósitos que puedan animar al Gobierno, ni me corresponde dudar de la buena fe que pueda inspirarlo en una iniciativa de esta naturaleza. Sin embargo, tengo el legítimo derecho de estar o no de acuerdo en que una medida puntual es eficaz para combatir la delincuencia.
Para enfrentar con éxito la delincuencia en el país, se requiere una política nacional compartida por amplios sectores y que, a lo menos, aborde tres áreas distintas. En primer lugar, las medidas de carácter preventivo que dicen relación con el corto y el largo plazo.
Entre las de largo plazo y esto hay que repetirlo hasta el cansancio, son imprescindibles las medidas que permitan mejorar los niveles de educación, fundamentalmente de la juventud que hoy, en alto porcentaje, enfrenta el mundo laboral sin ninguna capacitación. Esto genera, sin duda, un grado de frustración y de desesperanza que conduce a muchos jóvenes al vicio de la droga y del alcohol y los deja por ende, a las puertas de la delincuencia.
Sobre esta materia, nosotros colaboramos con el proyecto respectivo cuando el Gobierno lo requirió, como les consta a los señores Ministros del Interior y de Educación.
Entre otras medidas, está la práctica del deporte en forma masiva, como lo han hecho otros países. Indiscutiblemente, en los sectores más necesitados es un instrumento para que los jóvenes tengan actividades recreativas, eviten el ocio durante varias horas del día y por lo tanto, no sean tentados por la delincuencia.
Algunas medidas de corto plazo, cabe reconocerlo con toda honestidad, han sido abordadas por el Gobierno. Entre ellas, el aumento del patrullaje policial, de la dotación policial, de los recursos para que la policía pueda desempeñar eficazmente su función; la realización de campañas públicas para coordinar la acción policial, la decisión de la autoridad de Gobierno y la contribución de la ciudadanía en general.
La segunda etapa la constituyen las medidas que tienden a perfeccionar los sistemas de captura de los delincuentes, para poner término al llamado "círculo vicioso de impunidad delictual". A lo menos, dos están pendientes y deben abordarse: una, acortar los procesos penales, cuya larga duración hace que la ciudadanía no tenga incentivo para colaborar con la justicia, porque entiende que por esta vía, realmente, no se sanciona a quien comete un delito; y la otra, regular lo que dice relación con la libertad provisional, que permite que el delincuente a los pocos días de ser detenido por los servicios policiales, quede en libertad.
Una tercera etapa, tan importante como lo anterior, son las medidas de rehabilitación. Ellas, fundamentalmente, tienen que apuntar a los primerizos en cometer delitos, por lo general jóvenes, para que tengan posibilidades efectivas de rehabilitarse y reinsertarse en la sociedad.
El día en que exista una política definida, que comprometa a los distintos sectores a aportar toda su creatividad e ingenio para que el país conozca claramente las medidas que se van a adoptar en el mediano y en el largo plazo y los recursos del Estado que habrá que sacrificar en otros frentes para llevarlas adelante, entonces, por cierto, tendremos la posibilidad de enfrentar con éxito a la delincuencia
Desde ya, en esta oportunidad, reiteramos a los señores Ministros presentes nuestra disposición a conseguir, en las instancias y de la forma que estimen convenientes, el consenso en estas materias para derrotar el flagelo de la delincuencia, que no distingue condición social y económica ni militancia política.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Señor Espina, el Diputado señor Latorre desea hacerle una pregunta. ¿Le concede una interrupción?
El señor ESPINA.-
Sí, señor Presidente.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Con la venia del señor Espina, tiene la palabra, Su Señoría.
El señor LATORRE.-
Señor Presidente, por su intermedio, pido al Diputado señor Espina que señale, con el máximo de claridad, creo que le hace muy bien a su partido si la opinión entregada aquí por el Diputado señor Navarrete es también la opinión oficial de Renovación Nacional.
Gracias.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Puede continuar el Diputado señor Espina.
El señor ESPINA.-
Señor Presidente, la opinión del Diputado señor Navarrete es la de un parlamentario de nuestra bancada. Sus juicios son compartidos por nuestros Diputados, que legítimamente sin perjuicio de los matices y énfasis particulares pueden tener entre sí las opiniones de los miembros del Parlamento. Pero, cada vez que hable un señor Diputado no se le puede pedir un certificado del presidente de su partido para saber cuál es el matiz que él, desde su perspectiva y su propia experiencia, estima necesario poner en consideración para permitir la mejor decisión del debate.
Ahora, continuando mi exposición, debo decir en primer lugar, que la cantidad de ofensas gratuitas que el Diputado señor Bosselin ha lanzado, no representa a lo mejor sí ni el espíritu ni el propósito de todos los Diputados del Partido Demócrata Cristiano y de los señores Ministros presentes en la Sala. Cada parlamentario tiene derecho y respeto el del señor Bosselin a exponer su pensamiento, y será la opinión pública y el resto de los señores parlamentarios quienes evaluarán si sus juicios son compartidos o no.
En segundo lugar, despejaré un punto que puede llevar a confusión.
No quiero motivar ninguna discusión respecto de períodos políticos pasados, pero hay un hecho que es evidente. Que en 1973, para que los tribunales de justicia pudieran hacer uso de la fuerza pública se requería de la autorización del Ministerio del Interior o bien de los intendentes o gobernadores. Esa situación, que fue criticada y que generó desconfianza, en términos de que los tribunales de justicia no contaban con un mecanismo para imponer el imperio de la ley si no era a través de una autoridad política, está resuelta en una norma de la actual Constitución, que no dice relación con la materia que estamos discutiendo. Hoy, que Carabineros dependa del Ministerio del Interior o del de Defensa, nada tiene que ver con que los tribunales de justicia, en un momento determinado, puedan hacer cumplir o no sus fallos, por cuanto el inciso final del artículo 73 de la Constitución establece que "la autoridad requerida deberá cumplir sin más trámite el mandato judicial y no podrá calificar su fundamento u oportunidad, ni la justicia o legalidad de la resolución que se trata de ejecutar". El inciso anterior señala que el Poder Judicial podrá impartir órdenes directas a la fuerza pública o ejercer los medios de acción conducente de que dispusieren. Para que la opinión pública no se confunda, me parece claro precisar que la circunstancia de que los tribunales puedan requerir la fuerza pública en nada dice relación con que Carabineros dependa de un ministerio o de otro.
En tercer lugar, haré algunas precisiones respecto de la colaboración de la Oposición.
En esta materia, durante un largo período hemos tenido discrepancia con el Gobierno. Sostuvimos, en un momento determinado, que éste no actuaba con la claridad y con la energía para enfrentar con éxito la delincuencia. El Gobierno sostenía, hace un año, que los delitos no habían aumentado, y ésa fue una discrepancia propia de dos visiones distintas respecto del problema.
Pero lo que no se puede desconocer es que la Oposición, y, particularmente, mi partido, Renovación Nacional, no se quedó en la crítica no más, sino, muy por el contrario, junto con ella, que es propia de un enfoque distinto respecto de un tema de esta naturaleza, hicimos diversos aportes a través de iniciativas legales que desde nuestra visión contribuían en forma eficaz a resolver el tema de la delincuencia. Así, presentamos proyectos en materia de educación técnico-profesional, de ley de alcoholes, de drogadicción, de legítima defensa, de vigilantes privados acordado con parlamentarios de la Democracia Cristiana, de lesióneselos cuales han sido enriquecidos con el aporte de parlamentarios de todos los partidos. Por eso no consideramos justo y rechazamos el hecho de que se nos acuse de ser demagógicos o de no haber tenido la responsabilidad de aportar junto con criticar, porque a cada crítica que hemos formulado hemos presentado los proyectos alternativos que podrán ser enriquecidos por el Parlamento en su discusión. Y aquellos que han sido de origen de parlamentarios de la Concertación, por ejemplo, el de la violencia doméstica, que sus autores saben que hemos visto con buenos ojos estamos dispuestos a discutirlos y a apoyarlos, si sirven al país.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Diputado señor Espina, se terminó el tiempo de su primer discurso; puede continuar en el del segundo.
El señor ESPINA.-
En cuarto lugar, ¿qué estamos discutiendo? Si desde el punto de vista administrativo, de funcionamiento, es más útil que Carabineros dependa de dos ministerios distintos: en su parte operativa del Ministerio del Interior y en la administrativa del Ministerio de Defensa, o que dependa de un solo Ministerio, sea del Ministerio de Interior o del Ministerio de Defensa. Eso es lo que estamos discutiendo. No estamos discutiendo el conjunto de normas que van a posibilitar enfrentar con mayor éxito la delincuencia. Y si la norma que hoy propone el Gobierno se aprueba, no nos ilusionemos y no supongamos que irá a disminuir la delincuencia. A la inversa, si se rechaza, tampoco supongamos que con ello la delincuencia seguirá actuando o se le facilitará su acción. Me parece que hay que centrar el debate en lo que objetivamente corresponde.
Esta discusión y no hay que ser pitoniso no va a transformar en definitiva en más eficaz o menos eficaz, la acción del Estado y sus poderes en conjunto para enfrentar la delincuencia.
Hecho este análisis, y admitiendo que ésta es una materia opinable, hemos llegado a la conclusión de que la propuesta del Gobierno, en este momento y en estas circunstancias, no resulta útil para hacer más eficaz una acción policial desde la perspectiva del plano administrativo. ¿Y por qué? En primer término, porque un principio elemental de administración indica que no es sano ni aconsejable que exista un cuerpo de carácter militar aun cuando se trata de un servicio policial, pero así lo dispone su ley orgánica, jerarquizado y que posea una dualidad de dependencia. Tanto es así que en el programa de la Concertación no se plantea la dualidad, sino que la dependencia del Ministerio del Interior, y, por lo tanto, creemos que debe depender de uno o de otro Ministerio, pero no nos parece correcta la situación dual.
En segundo término, porque es al Presidente de la República a quien corresponde el resguardo del orden público. Así lo dispone el artículo 24 de la Constitución al señalar que a él le corresponde, en particular, resguardar o cautelar el orden público interior. Es su responsabilidad, obviamente delegada en los miembros de sus ministerios y en los servicios policiales que existan en el país.
Y, desde esa perspectiva, más allá de la dependencia de uno u otro ministerio, es el Presidente de la República quien en definitiva tiene la obligación de instruir e impartir las órdenes para una eficaz política delictual.
¿Por qué Carabineros depende del Ministerio de Defensa? Porque, además de su función de dar eficacia al derecho, además de su función de garantizar el orden público interior, le corresponde garantizar el orden institucional de la República con las demás ramas de las Fuerzas Armadas. Y esa función es, en su esencia, propia del Ministerio de Defensa. Y esa función, en nuestra opinión, requiere que las instituciones armadas, junto con Carabineros, estén entregadas a un solo Ministerio. Alguién preguntará como se resuelve el problema planteado por el señor Ministro, puesto que él es el responsable de contar con los instrumentos para hacer más eficaz la acción policial. Ese tema aparece abordado por el artículo 33 de la Constitución, que establece que "El Presidente de la República podrá encomendar a uno o más Ministros la coordinación de la labor que corresponde a los Secretarios de Estado...". De manera que sin necesidad de modificar la dependencia de Carabineros, por la vía legal o reglamentaria es absolutamente posible adoptar todas las medidas de coordinación que el Presidente estime procedentes para permitir que, no obstante la dependencia de Carabineros del Ministerio de Defensa, en todo lo relativo a la dirección del orden y seguridad pública, el Ministerio del Interior adopte las medidas correspondientes para que se cumpla eficazmente esta función. En nuestra opinión, no es necesario modificar la Constitución para que el Ministro del Interior cumpla eficazmente con el mandato de ser encargado de la seguridad pública.
Ahora bien, se han citado profusamente casos de la legislación extranjera. Demostraré que son distintos.
España, el Cuerpo Nacional de Policía depende administrativa y operativamente del Ministerio del Interior. El Cuerpo de la Guardia Civil depende orgánica y administrativamente del Ministerio de Defensa, como fuerza de orden público, y, operativamente, del Ministerio del Interior. En Francia, la Gendarmería Francesa al igual como se establece en la legislación chilena, pertenece a una de las instituciones encargadas de la defensa del país, y, como tal, está subordinada directamente al Ministerio de Defensa. Está dirigida por un Director General que cuenta con 90 mil hombres, de los cuales 2.500 son oficiales, y, aparte de sus tareas de defensa y policía militar, presta servicios en el Ministerio del Interior para el resguardo del orden público y en el Ministerio de Justicia como policía judicial; pero su dependencia es, única y exclusivamente, del Ministerio de Defensa.
Nos parece que ésta es una materia en que es legítimo tener discrepancias. Nuestro análisis, hecho con responsabilidad, nos lleva al convencimiento de que la modificación no concreta los propósitos de buena fe que pudo tratar de perseguir el Gobierno; no conduce a los efectos que él quiere. Y, aún más, en ese caso, Carabineros tiene dependencia también de otros ministerios. En el parque automotor, con el Ministerio de Transportes; en el tema de la salud, con el Ministerio de Salud Pública, y así, dependiendo del área, de la función que le corresponde desempeñar, Carabineros se vincula con los distintos Ministerios, porque no sólo se preocupa del orden público interno, en términos de la delincuencia, sino de una serie de otras materias que están entregadas en su ley orgánica.
En conclusión, en nuestra opinión no es conveniente darle al país una señal de que cualquiera que sea la decisión que adopte el Parlamento, la delincuencia aumentará o disminuirá. Esa es una materia que el Gobierno ha planteado. Nosotros no dudamos de sus buenos propósitos, pero creemos que es equivocada, y porque creemos que lo es, votaremos en contra. Pero reitero, estamos abiertos a colaborar en las instancias que el Gobierno quiera para construir juntos una política nacional que permita sacar de la discusión político-partidista un tema en que todos coinciden en que se debe estar allí, pero que a la larga sigue estándolo.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
El Diputado señor Ortega desea hacer una pregunta, pero ha terminado el tiempo del Diputado señor Espina.
Solicito la venia de la Sala para conceder la palabra al Diputado señor Ortega.
No hay acuerdo.
Tiene la palabra el Diputado señor Aguiló.
El señor AGUILO.-
Señor Presidente, el proyecto sobre reforma constitucional que establece la dependencia de la función policial de Carabineros y de la Policía de Investigaciones del Ministerio del Interior constituye, sin duda, una medida fundamental, tanto para el proceso de normalización institucional democrática, como también para desarrollar políticas y planes de seguridad ciudadana efectivos y concordantes con el conjunto de la política de seguridad interior del Estado.
En efecto, el proyecto del Ejecutivo restablece un principio y norma histórica en nuestro país respecto de la dependencia del Ministerio del Interior de los cuerpos policiales, sólo interrumpida en el período del régimen militar, con graves repercusiones para la imagen y autonomía de las fuerzas de orden y seguridad pública. La dependencia de los organismos policiales del Ministerio del Interior constituye una norma sustantiva en todos los sistemas democráticos, a fin de otorgar instrumentos reales y eficaces al Ministerio que, por definición, tiene la labor de resguardar y proteger la seguridad ciudadana y el orden público.
Tal como lo señala el Presidente Aylwin en el Mensaje que da origen al proyecto, no existe justificación política ni jurídica para mantener la dependencia de los cuerpos policiales del Ministerio de Defensa, el cual, por su naturaleza, está encargado de la tuición de las Fuerzas
Armadas para la defensa de nuestro país frente a terceros y, por ende, no le corresponde el control o protección del orden público interno.
La reforma propuesta por el Gobierno no sólo restablece una norma histórica sustantiva a toda sociedad democrática, como ya lo señalé, sino, lo que es más relevante, permite dotar al Ministerio del Interior, entidad responsable de resguardar el orden público y garantizar la seguridad ciudadana, de un mecanismos directo para relacionarse con las fuerzas de orden y seguridad pública, constituidas por Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones, para implementar con eficacia una política coherente de seguridad ciudadana, con pleno respeto de los derechos de las personas. Todo lo anterior, sin menoscabar las actuales prerrogativas y derechos de su personal, en la medida en que mantiene su dependencia del Ministerio de Defensa en todos aquellos aspectos no relacionados con la función policial.
La posición de Renovación Nacional y de la UDI de rechazo a esta iniciativa, expresada públicamente en las últimas semanas y reiterada en la Sala, resulta incomprensible y, además, ética y políticamente inaceptables, toda vez que, en reiteradas oportunidades, estos mismos sectores han criticado duramente al Gobierno por no abordar, a juicio de ellos, el problema de la seguridad ciudadana con la seriedad y urgencia que ello requiere.
Las largas explicaciones formuladas por el Honorable señor Espina, sobre cómo abordar el problema de la seguridad pública a nivel nacional, desagregando un conjunto de medidas de distinto orden que habría que adoptar, en verdad no hacen más que esconder la falta de argumentos respecto de esta materia específica, porque debemos reconocer que en otras, en particular Renovación Nacional, efectivamente ha sugerido y propuesto proyectos de ley o mociones que abordan otras temáticas. Al referimos a este proyecto en particular, que no es uno más en una veintena de mociones o iniciativas, estamos hablando de una iniciativa medular para restablecer efectivamente en plenitud el orden público y resguardar la seguridad ciudadana en nuestro país.
El colega Espina señaló, entre otras cosas, que no resulta útil en este momento y en esta circunstancia lo subrayo, que este proyecto sea aprobado para que la dependencia funcional de las fuerzas policiales y de orden pasen al Ministerio del Interior. La pregunta es obvia: ¿cuál sería el momento y la circunstancia? La Oposición dice que efectivamente en este momento hay graves problemas de seguridad pública en nuestro país, que en este momento y no en otro arrecia la actividad terrorista y de los sectores delincuenciales. Entonces, ¿cuál sería el otro momento respecto del cual la Oposición estimaría oportuno que una medida tan clave y tan crucial pudiera concretarse?
La verdad es que tras un conjunto de argumentos ambiguos no existe una razón clara, explícita, para oponerse a tan trascendente iniciativa. Sin embargo, precisamente cuando el Gobierno propone dos medidas fundamentales para enfrentar dicho problema, como son la presente reforma constitucional y el proyecto de ley para crear la Subsecretaría de Seguridad Pública, la Oposición las rechaza in viabilizando una política de seguridad ciudadana responsable, coherente y eficiente.
Renovación Nacional y la UDI, de una vez por todas, deben demostrar al país su real voluntad de contribuir a la solución de los problemas nacionales. Es imperativo que la crítica descalificatoria que hasta ahora han mantenido se convierta en una actitud de compromiso con las soluciones.
Si la Oposición materializa su rechazo definitivo a este proyecto de ley, se privará al Gobierno de un instrumento valioso y trascendente para enfrentar el problema de la delincuencia y la seguridad ciudadana, demostrando al mismo tiempo a la opinión pública, que la Derecha sólo apoya caminos autoritarios y represivos para controlar la población, tal como lo hizo en el pasado.
No obstante, el Gobierno y los parlamentarios de la Concertación seguiremos proponiendo y concretando medidas efectivas y reales que, en un contexto democrático, brinden cada vez más seguridad a todas las personas en nuestro país.
Señor Presidente, por su intermedio, concedo una interrupción al colega Jorge Molina.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Molina.
El señor MOLINA.-
Señor Presidente, me ha impresionado el dramático llamado hecho por el Ministro del Interior que, emplazado por la Oposición continuamente para encarar en representación del Gobierno la lucha contra la delincuencia, pide a esta Cámara los instrumentos jurídicos necesarios para tener sobre Carabineros e Investigaciones la tuición que le corresponde al Gobierno en materia de tan alta importancia para la seguridad ciudadana.
Es interesante ver qué reacción tendrá la Oposición, porque hasta el momento los argumentos que han dado no logran convencerme de la necesidad de mantener bajo la dependencia exclusiva del Ministerio de Defensa a Carabineros e Investigaciones.
Quisiera señalar que he sido partidario de la dependencia absoluta de ambas instituciones del Ministerio del Interior. Así propuse una indicación en la Comisión y espero continuar insistiendo en ella, porque ésa es la norma clara y nítida.
Pero reconozco que si es necesario llegar progresivamente a esa meta, este proyecto de reforma constitucional se justifica plenamente.
Aquí está en juego, como se preguntaba el Diputado señor Espina, una cuestión de fondo. ¿Qué se debate? Se debaten dos lógicas diferentes y se ponen en juego dos maneras o criterios de enfrentar, no sólo la lucha contra la delincuencia, sino también la noción misma del orden público.
Hay una lógica democrática, en que el orden público es concebido como la pacífica y armónica convivencia de los ciudadanos en el estado de derecho. En este sistema, se ordena la lucha contra la delincuencia siempre en base a una fórmula en que el Jefe de Estado es el encargado de la seguridad y el orden público y de la mantención de la tranquilidad ciudadana a través de uno de sus Ministerios. Tradicionalmente en Chile ese Ministerio ha sido el del Interior.
Existe en el Estado democrático una separación nítida, organizativa y jerárquica entre Fuerzas Armadas y Orden y Seguridad Pública. Nunca se las confunde, de manera que una y otra jueguen papeles semejantes. En un sistema democrático jamás las Fuerzas Armadas pueden ejercer funciones policiales y, a la inversa, las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública no deben revestirse de la lógica militar. Esa es una clave del sistema democrático.
Las policías, como cuerpos armados, poseen una lógica y deben ser adiestrados con criterios diferentes a la de los soldados y hombres de armas. El militar, frente a la lucha y contra la violencia que viene del exterior, tiene por misión aniquilar al adversario, destruirlo, neutralizarlo, hasta tal punto que debe siempre vencer. El policía está inmerso en la sociedad civil. Su lógica no debe ser la militar. Aplicando siempre una convivencia y articulación con el mundo civil, debe tratar de prevenir, reducir la violencia y hacer imperar el estado de derecho.
En la lógica autoritaria se transforman todos estos criterios. El orden es concebido como supeditación de los ciudadanos y de las instituciones a la autoridad que domina.
El señor BARTOLUCCI.-
¿Me permite una interrupción?
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Señor Molina, hay dos Diputados que le están solicitando una interrupción.
El señor MOLINA.-
No, señor Presidente. Desgraciadamente, no tengo tiempo para concedérselas.
Ya estoy haciendo uso de una interrupción.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Quiere terminar el Diputado señor Molina.
El señor MOLINA.-
En las Fuerzas Armadas, el orden es concebido de esa manera y los cuerpos armados se confunden con los cuerpos policiales. De esta manera, la lógica militar impregna tanto a los cuerpos militares como a la policía civil y uniformada. El mando supremo se ejerce vertical y articuladamente, de tal modo que el orden público pasa a ser siempre una cuestión supeditada a la lógica militar.
Aplicando ese criterio, se lucha contra la delincuencia como en una guerra y permanentemente se mantiene a los cuerpos policiales en una actitud constante de sospecha sobre la sociedad civil. Los operativos sobre las poblaciones, los allanamientos, la forma en que se produjeron durante los casi diecisiete años de la pasada administración, acciones policiales netamente militarizadas, dan cuenta de la perversión y trastrocación de valores a que nos lleva una lógica de tipo militar y autoritaria, aplicada a los cuerpos de seguridad.
Contra eso ha estado reaccionando el Gobierno: restablecer la concepción del estado de derecho democrático, pidiendo la intervención jerárquica suficiente del Ministerio encargado del orden y de la seguridad ciudadana.
De esta manera, se llegó a la dictación del decreto de ley N° 444. Fue tal la perversión ideológica con que se pasó a Carabineros a depender del Ministerio de Defensa, que la lectura de los considerandos de ese decreto lo explica todo. El número 4° dice: "Que se hace imprescindible, para mantener la unidad de doctrina y la uniformidad de acción, que Carabineros de Chile que adecúe a las nuevas exigencias y procesos renovadores, excluyendo su dependencia del Ministerio del Interior y se integre e incorpore al Ministerio de Defensa, a fin de no estar supeditado a una Secretaría de Estado por excelencia preocupada y absorbida por la política contingente y que es el nexo tradicional entre el Gobierno y los partidos políticos, lo que significó antes del pronunciamiento que Carabineros fuera instrumentalizado y empleado en logros diversos a sus fines esenciales de orden y seguridad públicos, en desmedro de su eficiencia y perfeccionamiento técnico policiales...".
Por otra parte, se plantea que el 11 de septiembre ambas instituciones actuaron hermanadas en actividades heroicas y mancomunadas para preservar el patrimonio nacional, en las cuales primó, por sobre cualquier otro valor subalterno, la cohesión interinstitucional en aras del interés sagrado de la Nación.
El señor PEREZ (don Víctor).-
Señor Presidente, el Diputado Molina ya no está haciendo uso de una interrupción.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Está haciendo uso de una interrupción en el tiempo del Diputado señor Aguiló. Todavía le quedan cuatro minutos.
El señor MOLINA.-
Noten ustedes Sus Señorías la sobreideologización de los considerandos que se tuvieron en vista en esa época para pasar a Carabineros e Investigaciones a la dependencia exclusiva del Ministerio de Defensa.
Y ¿qué ocurrió con la institución? Fue un allegado, un apéndice, que pagó un alto costo por esta supeditación a un cuerpo armado que regía prácticamente toda la política de seguridad interior. Los resultados se han dado a conocer por el señor Ministro: Carabineros no experimentó ningún avance tecnológico ni institucional en estos diecisiete años.
La pregunta que nos nace es ésta: ¿Mantendremos en el estado de derecho democrático esta lógica de enfrentamiento? ¿Mantendremos a Carabineros imbuido permanentemente de la lógica militar, supeditado al Ministerio de Defensa exclusivamente?
Es probable que ésa sea la voluntad final: Tratar de mantener un enclave autoritario en un área que es significativa y clave para el desarrollo de las instituciones democráticas. Pero una parte de esa dependencia tendrá que trasladarse inevitablemente con el tiempo, en la medida en que impere el estado de derecho plenamente, como se debe concebir en un orden democrático, a los Ministerios que les corresponde velar por la seguridad ciudadana, de acuerdo con las normas democráticas.
El llamado que se hace a la Oposición es que hoy demuestre ante el país su voluntad de entregarle tuición al Ministerio del Interior para manejar funcionalmente también el tema de la seguridad ciudadana. Si se le resta esa capacidad, quiere decir que la Oposición está haciendo un juego contradictorio. Por un lado, critica al Gobierno porque no asume plenamente el control de la delincuencia y, por el otro, le niega los instrumentos para que pueda hacerlo en forma coordinada y eficiente.
Este es el gran desafío para la Oposición. Estamos convencidos de que la aprobación de este proyecto dará esos instrumentos. La negativa a aplicarlos, estará demostrando que, en definitiva, se quiere neutralizar una política de seguridad pública que el Gobierno está desarrollando paulatinamente, a pesar de todos los obstáculos que encuentra en el camino.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Solicito el asentimiento de la Sala para suspender la sesión por una hora.
Acordado.
Se suspendió a las 14:02 y se reanudó a las 15:02 horas.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Se reanuda la sesión.
Hago presente que se encuentran inscritos 17 señores Diputados.
El señor Secretario me informa que en este tipo de proyectos se puede pedir la clausura del debate cuando han intervenido cuatro señores parlamentarios.
Tiene la palabra el Diputado señor Cornejo.
El señor CORNEJO.-
Señor Presidente, pensamos que desde el punto de vista histórico, de la teoría jurídica y también de la naturaleza de la función policial, no existen argumentos para sostener que la dependencia de Carabineros corresponde al Ministerio de Defensa Nacional.
Aportaré algunos antecedentes en relación con esta materia.
Mediante el decreto supremo N° 2.484, de abril de 1927, fue creada la institución policial con el nombre de Carabineros de Chile. Del examen de los hechos y del derecho, podemos concluir que Carabineros, como cuerpo armado de policía, según lo concibe la doctrina del Derecho Administrativo de Policía, ya había nacido mucho antes de la fecha indicada.
En efecto, por decreto supremo N° 1.230, de 16 de marzo de 1906, se sancionó un estatuto jurídico que organizó y estructuró el Regimiento de Carabineros del Ejército. Ya en esa fecha el mencionado decreto señalaba que Carabineros estaba destinado a velar por la seguridad pública y a asegurar el mantenimiento del orden y la observancia de las leyes en todo el territorio de la República y, en particular, en los campos y caminos.
Desde ese momento, la institución queda ligada íntimamente a la vida nacional, en su actividad de mantenimiento del orden público.
Se crearon diversas unidades en distintos puntos del país, especialmente en las áreas rurales. Disciplinariamente, y en todo su rodaje administrativo, en esos años dependió del Ejército, pero en sus funciones policiales está subordinado a la autoridad de Gobierno interior, a través de los intendentes y gobernadores.
Por decreto supremo N° 2.484, de 1927, se crea esta institución con el nombre de Carabineros de Chile. Desde su fundación, dependió del Ministerio del Interior, hasta abril de 1974, fecha en que por el decreto ley N° 444 se cambia esta dependencia al Ministerio de Defensa Nacional.
Impugnamos el cambio, porque es improcedente sustraer a Carabineros de Chile, la institución policial de mayor importancia, de la dependencia directa del Ministerio del Interior, que en un estado democrático, es el responsable del orden público y el centro de la actividad administrativa del país. Por ende, la actividad de policía es de la competencia del Ejecutivo. Este criterio tiene consagración constitucional en el artículo 24 de la Carta Fundamental, que entrega al Presidente de la República el gobierno y la administración del Estado, cuya autoridad se extiende a todo cuanto tiene por objeto la conservación del orden público en el interior del país. En concordancia con lo anterior, el artículo 33 de la Constitución establece que los Ministros son los colaboradores directos e inmediatos del Presidente de la República en el gobierno y administración del Estado.
En el caso del Ministerio del Interior, el artículo 3° del decreto con fuerza de ley Ne 7.912, de 1927, señala que corresponde a dicha Secretaría de Estado todo lo relativo al gobierno político local del territorio y al mantenimiento de la seguridad, tranquilidad y orden público. Más aún, para reforzar esta responsabilidad y función exclusiva del Ministerio del Interior, nuestro ordenamiento jurídico reconoce en éste su carácter de garante del orden público, entregándole la titularidad de la acción ante los tribunales de justicia en leyes directamente relacionadas con la seguridad pública, tales como la de Seguridad Interior del Estado, la de Control de Armas y la que fija y sanciona las Conductas Terroristas.
Para traspasar Carabineros al Ministerio de Defensa, el Gobierno anterior sólo tuvo presente argumentos emotivos o de coyuntura política, como "la cohesión interinstitucional", "la unidad de doctrina" y además, el hecho de que la autoridad administrativa durante el período 7073 retardó y a veces negó la fuerza pública a los tribunales de justicia. Sin embargo, este riesgo, que a veces se ha usado como argumento para mantener a Carabineros en el Ministerio de Defensa, quedó superado el 12 de junio de 1975 con la dictación del decreto ley N° 1.063 y, posteriormente, con el artículo 73 de la Constitución Política del Estado, que permite a los tribunales ordenar directamente a la fuerza pública, sin observar la mediación del Ministerio del Interior o de los intendentes y gobernadores.
En consecuencia, los argumentos para traspasar Carabineros al Ministerio de Defensa sólo podían encontrar justificación en el anterior Gobierno, por tratarse de un período de excepción en la vida democrática e institucional de Chile.
La doctrina jurídica del Derecho Administrativo especializada en actividad de policía y el derecho comparado concluyen que la dependencia de la institución corresponde al ministerio encargado del orden público. Esta doctrina no aconseja ni recomienda que un ministerio castrense, encargado de las instituciones de la defensa nacional externa, tenga a su cargo las instituciones policiales. Desde los puntos de vista histórico y jurídico, no existe argumento alguno que justifique que no sea el Ministerio del Interior el que tenga a su cargo las instituciones policiales
Por otra parte, si se analizan los objetivos fundamentales de Carabineros, también concluimos que en un estado democrático debe depender de la autoridad encargada del mantenimiento del orden público.
El primer objetivo de Carabineros consiste en dar eficacia al derecho. Esta es una de las misiones esenciales de la fuerza pública que, con una organización eficiente, un régimen legal de procedimiento y estando a disposición de los tribunales ordinarios de justicia, encama la fuerza del derecho en una nación civilizada.
Por lo tanto, Carabineros e Investigaciones conforman, exclusivamente, la fuerza organizada de coacción que tienen la autoridad y el derecho para conseguir y lograr sus objetivos de justicia.
La segunda función es garantizar el orden público. La doctrina del Derecho Administrativo sobre esta actividad de policía nos señala mayoritariamente que los elementos integrantes del concepto de orden público son la tranquilidad, la seguridad y la salubridad.
De lo anterior podemos colegir la amplitud e importancia del orden público en una nación organizada, pues constituye uno de los bienes jurídicos vitales para la paz y el progreso de la sociedad.
De ahí que todas las legislaciones modernas consoliden las potestades de policía en el Ejecutivo, particularmente en el ministerio encargado del orden público.
El tercer objetivo de Carabineros consiste en garantizar la seguridad pública, en un triple aspecto. Primero, amparar que las personas ejerzan sus derechos y cumplan los deberes que establece la Constitución; segundo, permitir el normal funcionamiento de los poderes públicos y servicios de utilidad pública y, tercero, concurrir en labores de auxilio y rescate en períodos de emergencia y catástrofe.
Del análisis de sus funciones, se puede concluir que ninguna de ellas, por su naturaleza, justifica la dependencia del Ministerio de Defensa, encargado de la seguridad externa del país y de su soberanía, salvo en aquellas ocasiones en que expresamente la Constitución Política o la ley incluyan a las Fuerzas Armadas en materias de orden público, como ocurre en los estados de excepción constitucional o en el resguardo de los actos electorales y plebiscitarios, casos en los cuales no hay problemas de coordinación ni de mando, por cuanto en esos períodos de excepción constitucional existen mandos únicos determinados por la propia Constitución y la ley.
Si se recurre al derecho comparado, en estados democráticos, no existen experiencias de que la policía encargada del orden público dependa del Ministerio de Defensa. A lo más, existen normas que consagran la doble dependencia.
Por último, hay argumentos de hecho y prácticos que nos obligan a cambiar la dependencia de las fuerzas policiales.
En efecto, es tarea prioritaria de la sociedad chilena la seguridad ciudadana.
El Gobierno ha hecho todos los esfuerzos para mejorar la infraestructura, el prestigio y el funcionamiento de las instituciones policiales, como también para entregar las herramientas legales que hagan más eficientes su labor en beneficio de la población.
La Oposición sistemáticamente ha criticado al Gobierno por su manejo en materias de orden público. Reconocemos su preocupación en este aspecto. Efectivamente, ha presentado, como se ha dicho en esta Sala, numerosas mociones sobre el tema.
A ellos les consta que no sólo han contado con la totalidad de nuestro apoyo, sino que hemos contribuido a su aprobación y perfeccionamiento en el trabajo legislativo. Desde esa perspectiva valorizamos su actitud, toda vez que sitúa el tema del orden público y la seguridad como un problema de Estado y de toda la sociedad chilena.
Todo esto demuestra, y así debe ser considerado, que la tarea de represión de la violencia delictual es de responsabilidad de todos y en particular de los poderes públicos. Pero cuando en esta tarea queremos dotar a la autoridad encargada del orden público con las herramientas para que cumpla eficazmente su rol, los partidos de Oposición se niegan a que se legisle para optimizar el trabajo de la autoridad y las fuerzas policiales lo que contraría, incluso, la opinión de las propias instituciones afectadas: Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones. Es decir, se da la paradoja de que el Gobierno, las instituciones policiales y todos los partidos políticos coinciden en la necesidad de garantizar la seguridad pública; pero cuando se presenta la oportunidad de hacerlo no entregan al ministerio encargado del orden público las herramientas legales y constitucionales para que enfrente su responsabilidad con mayor eficacia.
Esta actitud demuestra que, para algunos, el tema de la seguridad de los chilenos no es una tarea de Estado, sino una materia objeto de cálculo político, que desmiente su voluntad de contribuir positivamente a resolver el tema que hoy preocupa a los chilenos.
He dicho, señor Presidente.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Bartolucci.
El señor BARTOLUCCI.-
Señor Presidente, a la luz del debate que hemos sostenido, nos parece indispensable hacer una primera reflexión, referida a la situación actual de Carabineros y a los problemas de seguridad ciudadana que el país enfrenta.
El Gobierno y el Ministerio del Interior han contado en estos dos años con los elementos suficientes para enfrentar la situación de orden público y de seguridad ciudadana. No podemos aceptar que se señale que la grave situación de orden público y de seguridad que el país vive, tenga su origen en que Carabineros no dependa del Ministerio del Interior en este momento. Esa no es la verdadera causa del problema. Son otras las razones que ya se han debatido en esta Cámara por las cuales el país enfrenta esta situación.
Hemos representado al Gobierno, con mucha fuerza y en numerosas oportunidades, la falta de prevención en materia de seguridad y control de la actividad delictual y terrorista. Y no es ésta la causa que el Gobierno puede invocar frente a nuestros requerimientos.
No es la dependencia de Carabineros del Ministerio de Defensa lo que ha traído al país inseguridad, delincuencia y terrorismo, de lo que, incluso en la mañana de hoy, hemos tenido una nueva manifestación. Son otras las razones.
El Gobierno ha contado con la colaboración de Carabineros y puede tener la coordinación suficiente para que éste actúe y controle, en la medida de sus posibilidades, la situación que enfrenta al país.
Pero no podemos aceptar que en el debate de esta reforma, en las actas de las sesiones, en la historia de ley, en lo que se dice en la Cámara y ante la opinión pública, el Gobierno trate de evitar la responsabilidad que le cabe en la mantención del orden público, fundándose en la dependencia de Carabineros del Ministerio de Defensa.
Es más, estamos absolutamente convencidos de que los problemas de seguridad, delincuencia y terrorismo no encontrarán una solución con el cambio de dependencia de Carabineros al Ministerio del Interior y, menos todavía, con esta dependencia dual que se pretende establecer.
Por lo tanto, nuevamente nuestro requerimiento al Gobierno es para que el problema en la seguridad ciudadana, en especial de las poblaciones, sea enfrentado en sus raíces reales, en sus verdaderas causas y se tomen todas las medidas necesarias para controlar definitivamente la actividad delictual y el terrorismo en el país.
Hemos señalado en esta Cámara cuáles han sido los errores del Gobierno, cuáles han sido sus actos inconvenientes y cuáles han sido las falencias en que ha incurrido, y no es una de ellas, y jamás lo hemos dicho ni puede pretenderse establecerlo, la dependencia de Carabineros del Ministerio de Defensa.
En cuanto al fondo del tema, la pregunta, desde luego, es de quién debe depender Carabineros. Reconocemos que es un punto debatible y controvertido, que hay opiniones al respecto y que puede haber distintas respuestas.
Existen diversas alternativas sobre esta materia, según la función que corresponde a Carabineros en virtud de lo establecido en el artículo 90 de la Constitución, podríamos dar varias respuestas a la pregunta.
Por ejemplo, respecto de la misión de dar eficacia al Derecho, podríamos concluir que Carabineros debería depender del Ministerio de Justicia; por la función de garantizar el orden público y la seguridad pública, del Ministerio del Interior; por la misión de garantizar el orden institucional de la República del Ministerio de Defensa.
Hay diferentes alternativas y reconocemos que el tema como he señalado da para opinar.
Pero existe un punto que tenemos absolutamente claro: de quién no deben depender; cuál es la solución que no debe darse y ésa es precisamente la que el Gobierno nos propone: la dependencia dual, diferenciada, doble dependencia, o como quiera llamarse. Es contrario al más elemental criterio de buena administración que un organismo del Estado dependa, al mismo tiempo, de dos Ministerios. Someter a una institución, a una autoridad o a un funcionario a una relación jerárquica dual significa, en la práctica, falta de claridad, descoordinación e interferencias que, desde luego, son nefastas para el buen funcionario de cualquier órgano del Estado. Más aún, la Administración del Estado, por definición, es eminentemente jerárquica, y esto reviste una especial relevancia en el caso de las Fuerzas de Orden y Seguridad, las cuales, según el propio artículo 90 de la Constitución, son jerarquizadas y disciplinadas; por ello requieren, sin lugar a dudas, de un mando único.
Además, se presentarán, evidentemente, en la práctica, problemas relacionados con esta doble dependencia, como, por ejemplo, la asignación de recursos o las calificaciones para quienes forman parte de Carabineros.
Es difícil entender que dos Ministerios tengan responsabilidad en una misma materia. Es indispensable para el buen funcionamiento de este órgano del Estado, que se entregue toda su dependencia a un solo organismo.
Somos partidarios de la mantención de Carabineros en el Ministerio de Defensa y no someterlo a una doble dependencia. Ello, por la naturaleza constitucional de Carabineros, que no es un servicio público, sino un órgano del Estado; por las misiones que la Carta Fundamental le encomienda y por su propia naturaleza.
En especial, debemos mencionar la misión de garantizar el orden institucional de la República, la que sólo puede cumplirse desde la dependencia del Ministerio de Defensa.
Sería absurdo buscar la posibilidad de cumplirla si dependiera del Ministerio del Interior.
Entendemos, sí, la necesidad del Ministerio del Interior de llevar adelante su función legal de mantener el orden público y garantizar la seguridad ciudadana. Pero, para eso, no es útil ni indispensable, ni el cambio de su dependencia al Ministerio del Interior, ni menos como he señalado, esta dependencia dual.
La solución es la que hasta ahora se ha aplicado. El Ministro del Interior ha tenido una coordinación perfecta, estricta, conveniente con Carabineros.
El Ministerio no puede sostener que, porque Carabineros no dependa directamente de él, no ha podido cumplir con las funciones que le encomienda la ley. Eso todos sabemos ha operado perfectamente y, por lo tanto, puede continuar así. Es más, como ya se ha citado, el artículo 33 de la Constitución entrega la posibilidad de la coordinación, que puede asumir un Ministro, para llevar adelante funciones entre distintos Ministerios.
Con esa facultad, que de hecho tiene el Ministerio del Interior, es posible lograr la coordinación necesaria y suficiente para que los servicios policiales cumplan la función de mantener el orden público y la seguridad ciudadana.
Por los argumentos que he reseñado, la Unión Demócrata Independiente votará en contra de la disposición que hoy se nos propone, con el objeto de mantener el orden constitucional vigente, el esquema que en éste se señala, la naturaleza misma de Carabineros, el cumplimiento de su misiones, y porque estamos convencidos de que, tal como hasta ahora ha sucedido, en el futuro no habrá ningún inconveniente para que el Ministerio del Interior cuente con este órgano del Estado, para el cumplimiento de la misión, que la ley le ha encomendado, de mantener el orden público, combatir el terrorismo y dar la seguridad que los ciudadanos requieren.
Señor Presidente, con su venia concedo una interrupción al Diputado señor Andrés Chadwick.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor CHADWICK.-
Señor Presidente, no me referiré a los aspectos técnicos que fundamentan nuestro rechazo a esta reforma, porque comparto plenamente lo que han expresado sobre ellos los Diputados Bartolucci, Espina y Navarrete. Pero, sí, tomaré dos o tres argumentos aducidos durante el curso del debate. Se ha planteado que el rechazo de la Oposición a esta reforma constitucional implicaría una incoherencia en nuestros planteamientos: que, por una parte, denunciamos los problemas de delincuencia común existentes en el país y la falta de acción del Gobierno en este tema, y, por otra, que, con nuestros votos en contra, la posibilidad de aprobar una reforma constitucional que, eventualmente, apuntaría hacia ese objetivo. No existe ningún fundamento para sostener esa afirmación.
En primer lugar, no vemos, a nuestro juicio, que exista relación alguna entre las herramientas necesarias para combatir la delincuencia y la necesidad de aprobar una reforma constitucional que establezca una doble dependencia de Carabineros.
Durante los últimos años, Carabineros ha dependido del Ministerio de Defensa y ello no ha sido obstáculo para que, tanto el Gobierno pasado como éste, hayan desplegado sus máximos esfuerzos para combatir la delincuencia.
Nadie ha supuesto que, por el hecho de que Carabineros durante el régimen anterior dependía del Ministerio de Defensa, el Gobierno no actuaba con la suficiente diligencia o eficiencia en el combate contra la delincuencia. Por lo tanto, no existe una relación causal entre la dependencia de Carabineros del Ministerio de Defensa y la eficacia para atacar la delincuencia, de parte de las autoridades de Gobierno. No lo demuestra así la experiencia que hemos tenido durante el Gobierno pasado y el actual.
Además, existe hoy, a través de la Ley Orgánica de Carabineros, normas que expresamente establecen la facultad de coordinar la acción de Carabineros con las autoridades encargadas del orden público. Señalar que éstas no tienen las herramientas necesarias para combatir la delincuencia o resguardar la seguridad pública, significaría que ha sucedido uno de dos fenómenos, que son extremadamente graves. El primero de ellos, que el Ministro del Interior no ha actuado con la debida diligencia para coordinar la acción de Carabineros en la materia que le es propia, la seguridad del orden público, existiendo las herramientas legales para que el señor Ministro efectúe esa coordinación; o quizás algo mucho más grave aún: que Carabineros no ha sabido responder a esa coordinación con que el Ministro del Interior pueda dotarlo o a esa dependencia o relación que Carabineros debe tener con el Ministerio del Interior para los efectos del orden público. Ambas situaciones son extremadamente graves. Por lo tanto, si se insiste en establecer un nexo causal en cuanto a que el Ministerio de Defensa y no el Ministerio del Interior no tiene las herramientas necesarias para garantizar el orden público, porque Carabineros depende del Ministerio de Defensa y no del Ministerio del Interior, tendríamos que concluir, a la luz de las normas existentes, que uno de ambos ha cometido una grave irresponsabilidad o ha incurrido en una grave falta o que no ha ejercido sus facultades para el efecto de garantizar el orden público y coordinarse con Carabineros, o bien, Carabineros no ha obedecido al Ministro del Interior en el ejercicio de esas facultades. Nadie podría afirmar que eso es lo que ha sucedido en estos dos años durante el actual Gobierno. Por lo tanto, el nexo causal no existe.
Finalmente, también hay que tener presente que si se insiste en esa argumentación, de rechazarse esta reforma cómo es posible, quedaríamos en la situación de que el Ministerio del Interior (o el Ministro del Interior), no estaría en condiciones, porque le faltarían las herramientas legales de garantizar la seguridad pública, lo que, obviamente, lo imposibilitaría para ejercer su cargo.
Por lo tanto, queda demostrado en el pasado que el establecimiento de este nexo causal no es real. Por las disposiciones legales actuales, sólo podríamos concluir que alguien está incurriendo en una grave falta en sus deberes. Y si lo aplicamos hacia el futuro, en caso de rechazarse la reforma constitucional, habría una autoridad que nos estaría confesando que no tiene las herramientas legales para cumplir las funciones que se le han encomendado, y, por lo tanto, estaría inhabilitada para el ejercicio de su cargo.
Además, quiero aducir otro argumento. Si se establece que la Oposición actúa en forma incoherente, porque reclamaría por la situación de orden público y de delincuencia en el país y rechazaría algunas de las proposiciones que el Presidente de la República ha planteado como medida legislativa, precisamente para combatir la delincuencia ¿cómo podrán responder los sectores de la Concertación acerca del retiro por el Gobierno del proyecto de ley del Presidente de la República que rebajaba la responsabilidad penal de 16 a 14 años de edad? ¿Acaso son incoherentes o inconsecuentes por ello? ¿O necesariamente las proposiciones del Presidente de la República, para los efectos de ser consecuente entre lo que uno denuncia y lo que uno quiere, las tenemos que aprobar a fardo cerrado?
Nuestra capacidad de legislar consiste en determinar, libremente, aquello que nos parece bien o aquello que nos parece mal de las proposiciones gubernativas. Y eso es igualmente válido para la Concertación como para los partidos de la Oposición, y se aplica igual analogía a quienes han rechazado el proyecto de rebajar la edad, como a quienes estamos rechazando el proyecto de la doble dependencia de Carabineros. Ambos somos coherentes en cuanto a lo que creemos que debe hacerse y a las medidas que consideramos adecuadas para solucionar los problemas.
Pero no se nos puede acusar de incoherencia por no aceptar, a fardo cerrado, lo que el Gobierno propone.
En segundo lugar, se ha planteado lo han dicho el Diputado señor Bosselin y algunos otros señores parlamentarios que este proyecto viene a consolidar el sistema democrático.
Yo no sé si habrá pasado algo hoy en la mañana, pero no hemos sido informados de que el Ministro de Defensa no ha sido designado por el Presidente de la República o de que el Ministro del Interior sea más democrático que el Ministro de Defensa, o de que la dependencia de uno y otro haga más democrático el sistema. No me he impuesto de ninguna noticia en la mañana que me permita afirmar que las facultades del Ministro de Defensa no están establecidas en la Constitución ni en las leyes correspondientes, o que el Ministro del Interior es más democrático que el de Defensa.
Por lo tanto, creo que cuando se afirma algo similar hay que atenerse a las consecuencias de lo que se señala.
Por último, como se está planteando una dependencia mixta, estaríamos dentro de un proceso de consolidación de la democracia también mixto. Entonces, hemos consolidado a medias la democracia con este proyecto, porque todavía queda una parte que depende del Ministerio de Defensa.
Creo que la argumentación se sustenta por sí sola. Finalmente, se ha argumentado con algo que siempre usan los sectores de la Concertación: de que esto ocurre en todo el mundo, menos en Chile. Es un argumento bastante repetido, y cuando incluimos a España, llegamos ya al máximo Evangelio de la verdad revelada, en cuanto a lo que debiéramos hacer en nuestro país.
Es cierto que el hecho de que Carabineros dependa del Ministerio de Defensa puede ser una particularidad única en Chile; pero está inserto dentro de un elemento también muy particular: que Carabineros, por disposición de la Constitución, se une a las Fuerzas Armadas en carácter de garante de la institucionalidad. Como eso no se modifica en la reforma, entiendo que es aceptado, a lo menos, por ahora.
Por consiguiente, no se puede utilizar como contraargumento, para los efectos de postular que Carabineros debiera depender el Ministerio del Interior y no del de Defensa, el hecho de que así ocurra en otros países. En ningún otro país Carabineros se une a las Fuerzas Armadas como garante de la institucionalidad y, por eso, en Chile, la Constitución señala, dentro de una estructura armónica, que depende del Ministerio de Defensa. Si se quiere hacer una reforma real, consecuente y lógica, partamos del fundamento, no del efecto.
En consecuencia, no existen, a nuestro juicio, razones valederas que fundamenten técnicamente el proyecto; no vemos que exista relación alguna con una mayor consolidación democrática, como se ha señalado; ni menos que pueda existir un vínculo causal entre la dependencia, de Carabineros, del Ministerio del Interior y el combate eficaz contra la delincuencia.
Por eso, rechazaremos esta reforma constitucional, por no considerarla ni técnica, ni oportuna, ni necesaria para combatir la delincuencia, ni menos para la consolidación democrática del país.
He dicho.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Se ha pedido la clausura del debate por parte del Comité del Partido Por la Democracia, Partido Socialista y Partido Humanista.
El señor YUNGE.-
¡No!
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Por lo tanto, se votará la clausura del debate. Si se aprueba, de todas maneras la bancada radical podrá hacer uso de su tiempo.
En votación la clausura del debate.
Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 28 votos; por la negativa, 32 votos. Hubo 3 abstenciones.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Se va a repetir la votación, porque cinco o seis señores Diputados que ingresaron a la Sala no alcanzaron a emitir su voto.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
Repetida la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 37 votos; por la negativa, 29 votos. Hubo 4 abstenciones.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Aprobada la clausura el debate.
Tiene la palabra el Diputado señor Bayo para referirse a un problema reglamentario.
El señor BAYO.-
Señor Presidente, por su intermedio, solicito el acuerdo de la Sala para insertar los discursos de los parlamentarios que estaban inscritos y que no podrán hacer uso de la palabra.
Varios señores DIPUTADOS.-
¡No!
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
No hay acuerdo.
La señora CRISTI.-
Pido la palabra.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
La señora CRISTI.-
Señor Presidente, quiero hacer una consulta: Cómo es posible que estando inscrita en el lugar número 9, y habiendo hablado 15 personas, no haya llegado mi turno. Además, ni siquiera puedo insertar mi discurso. Me parece discriminatorio y poco justo.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Usted está inscrita en el número 9 y han hablado solamente 7 personas. Se puede pedir la clausura del debate después que han intervenido 4, porque es un proyecto con "suma urgencia".
Se pidió la clausura del debate. Se votó a favor. No alcanzó a llegarle su turno porque estaba en el número 9 y han hablado 7 personas.
La señora CRISTI.-
Con las interrupciones han hablado muchas más personas. Por favor, así como hemos asentido, en una serie de otros proyectos que se incluyan los discursos, pido que se inserten los que quedaron pendientes.
Gracias, señor Presidente.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Solicito la autorización de la Sala, para insertar los discursos.
Varios señores DIPUTADOS.-
¡No!
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
No hay acuerdo.
El señor HUEPE.-
Pido la palabra.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor HUEPE.-
Señor Presidente, usted ha ordenado repetir la votación con una argumentación que me parece del todo insuficiente, en el sentido de que habían entrado nuevos Diputados a la Sala. En varias oportunidades ha habido protestas cuando se ha repetido una votación, dando esa razón. Si usted hubiese tenido dudas del resultado de la votación estaría bien, pero no me parece propio hacerlo porque habían ingresado nuevos parlamentarios al Hemiciclo. Sobre todo cuando el momento de votación ha quedado bien determinado. No voy a cuestionar el resultado que usted proclamó; pero me parece inaceptable la razón que usted dio para repetir la votación.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Ayer también ocurrió que varios parlamentarios dijeron que faltaban sus votos. Entonces, hubo que contarlos. Ayer aconteció varias veces.
Si ustedes quieren, se podría votar de nuevo.
Varios señores DIPUTADOS.-
¡No!
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Rocha.
El señor ROCHA.-
Señor Presidente, creo que nuestra sociedad, nuestra cultura y tradición tenían hasta 1973 clara concepción del papel de Carabineros e Investigaciones, siempre considerados como fuerzas de orden, cuyos objetivos eran el mantenimiento de la seguridad, la tranquilidad y de orden público. Pero en 1974, con motivo de las circunstancias históricas vividas, que lamentamos aunque no por ello somos incapaces de entender, dada la contingencia que se vivía, variaron el destino y el papel de Carabineros, institución a la que me referiré en esta intervención.
En 1984, se escribía lo siguiente: "Con motivo de la vigencia de la Carta Constitucional, Carabineros de Chile ha quedado, en definitiva, como integrante de las Fuerzas Armadas y ha pasado a depender del Ministerio de Defensa Nacional, sin ser considerado en absoluto en igualdad de condiciones con las tres fuerzas básicas de la Defensa, lo que ciertamente es obvio. En los primeros años podía justificarse, ya que la situación de emergencia del país aconsejaba una unión y cooperación acendrada.
Pasado un período adecuado han surgido en diferentes ámbitos de opinión concepciones distintas sobre esta dependencia." Y agrega el autor: "El Mercurio", en su editorial de 25 de noviembre de 1981, analiza las atribuciones propias de la policía uniformada y, luego de reflexiones y consideraciones de fondo, concluye en que es aconsejable que Carabineros en razón de sus actividades y atribuciones, pase a depender del Ministerio del Interior. Destaca aspectos generales que no hacen aconsejable que pase a depender del Ministerio del Interior. Destaca aspectos generales que no hacen aconsejable persistir en su dependencia al Ministerio de Defensa Nacional, dados los ámbitos diferentes en que deben desempeñar sus funciones. Destaca interesantes aspectos en que se enmarcan los procedimientos policiales y su inconveniencia a adaptarlos al criterio más rígido, de absoluta obediencia que caracterizan a un mando militar. La policía precisa de un ambiente más bien amplio, en el cual se barajen alternativas de buen criterio en las cambiantes situaciones en que actúa.".
Carabineros se incorporó a la represión, a la lucha contra el que considerará enemigo: prestó sus hombres a los organismos más siniestros del país: la Dina y la CNI. La doctrina de seguridad nacional campeó sin obstáculos y la institución, hecha para la paz, se convirtió en importante apoyo para quienes sostenían la lógica de la guerra.
El mismo autor dice lo siguiente: "La dictadura se sirve y se aprovecha de la institución policial. Esta, con cierta ceguera de sus directivos, no reacciona favorablemente dentro de lo que le exige la ciudadanía de ser garante de sus derechos. Carabineros se olvida del más numeroso ambiente ciudadano, y se preocupa por cumplir con entrega total su servicio al Estado. Solamente priman los puntos de vista del Gobierno se refiere a la dictadura. Y sin quererlo, la enmarcan por un rumbo conflictivo que le ocasionará daños irreparables. Es la fuerza violentamente utilizada en los casos de Lonquén, Yumbel, Cuesta Barriga; el de los sicópatas de Viña. Posteriormente, los sangrientos sucesos en que se ve vinculado su organismo Dicomcar, los numerosos casos de muerte de estudiantes, pobladores, etcétera, en los que son ya claramente inculpados por tribunales, van marcando a la institución. Pero la institución es algo más que un nombre. Son miles de funcionarios, son sus familias; entre ellos, hijos que van a la escuela, al liceo, a la universidad y observan un mundo diferente, y que, quiéranlo o no, sufren esta dicotomía que les es injusta y dolorosa. La institución continúa este autor es también tradición y pertenece a los miles de funcionarios, muchos ya desaparecidos, otros, en retiro, que entregaron sus valiosos esfuerzos por engrandecerla, hacerla útil y profesional.
"Todo ello el Estado poderoso lo olvida. Su interés es servirse al máximo de ella, no importando mayormente que se desprestigie. Como consecuencia de ello, la institución adquiere notoriedad nacional, pero negativa. La ciudadanía se siente asombrada por sus actividades que caen en un terreno en el que jamás se imaginó. Su prestigio internacional desaparece".
Estas citas fueron escritas por un antiguo oficial de Carabineros, lamentablemente fallecido, don Héctor Jacob Sánchez, un hombre orgulloso de su institución y que murió lamentando la situación en que ésta se encontraba.
Carabineros, dependió siempre del Ministerio del Interior, salvo durante el Gobierno Militar.
Aprovecho de agradecer al Diputado señor Bartolucci por estimar que la dependencia, por lo menos, es debatible, a diferencia del Diputado señor Navarrete, que anteriormente planteó poco menos que un dogma de fe.
Por eso, son extrañas las razones prácticas que el General Director de Carabineros según el informe que los señores Diputados tienen en su poder dio para seguir en Defensa: "los elementos con que se trabaja, como aviones y embarcaciones menores, cuya utilización requiere de permisos especiales que es más expedito obtener estando en ese Ministerio; el régimen previsional, que es similar al de las Fuerzas Armadas y que desean mantener; el sistema de nombramientos, ascensos y retiros, etc.".
Una última cita del distinguido ex oficial señor Jacob: "las Fuerzas Armadas tienen como misión la defensa de un país con esto respondo al Diputado que afirmó que era igual pertenecer al Ministerio de Defensa o al del interior, para lo cual se preparan anímica y formalmente para el aniquilamiento, destrucción y neutralización de las fuerzas enemigas, formándoseles una mentalidad acorde con estas necesarias funciones. La policía en cambio, tiene como meta el cumplimiento y acatamiento de la ley y el orden a connacionales y avecindados. Para ello, le es también necesaria la formación de una mentalidad aplicable al esquema de trabajo, que posea flexibilidad, capacidad de persuasión y adecuación a los medios. Ambas posiciones, la de los institutos armados y la de la policía, no siempre pueden o deben ser coincidentes.
"Preocupa desde hace algún tiempo a esta parte, el carisma negativo que ofrece el policía. Armado más allá de lo conveniente, actúa aparentemente con el deseo de amedrentar, más que de persuadir. El uso de la metralleta desmejora su imagen de policía benefactor y amigo confiable. Cuesta acercarse a un carabinero concluye Jacob para pedirle una atención profesional cuando éste, con gesto duro, como corresponde a "su circunstancia", golpea con las manos y hace sonar su temida arma. Se experimenta un sentimiento de rechazo al acercarse a efectuarle una pregunta.".
¿Con qué razón puede exigirse al Gobierno una mano más eficaz contra la delincuencia o el terrorismo, si el Ministerio del Interior no tiene las facultades para dirigir la lucha contra estos flagelos? No debe olvidarse que el proyecto se halla inserto en un programa global ofrecido por el Gobierno a la ciudadanía, en su esfuerzo por lograr la paz social. Negar estos medios significa que los responsables de su rechazo deberán responder ante la ciudadanía por su obcecación, su incapacidad para entender el momento que vive el país y su falta de visión, en contraposición al esfuerzo angustioso por preservar el sistema democrático.
Como se ha repetido esta tarde, siempre Carabineros dependió del Ministerio del Interior y no hubo politización. ¿Por qué hoy ha surgido este temor, en presencia de un Gobierno honesto, eficiente, que está echando las bases del sistema en que todos estamos participando? Carabineros debe volver a sus orígenes, a sus raíces.
Con la aprobación del proyecto de reforma constitucional, tenemos la certeza de que quienes quieran conocer la historia futura de Carabineros lo harán en textos escritos por especialistas y estudiosos. Nunca más en la crónica roja o en la historia oculta de una dictadura, que desearíamos no haber vivido.
Los Diputados radicales votaremos favorablemente el proyecto.
Señor Presidente, por su intermedio, concedo una interrupción al Honorable señor Campos.
El señor BAYO.-
¡Reglamento, señor Presidente!
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, primero, el Diputado señor Bayo, por un problema reglamentario; luego, el Diputado señor Campos.
El señor BAYO.-
Señor Presidente, el Honorable Diputado señor Rocha habló en razón de lo establecido en el artículo 130 del Reglamento, que permite al partido o Comité independiente expresar su opinión cuando se ha determinado la clausura del debate.
Se aprobó y el único Comité independiente expresa su opinión cuando se ha determinado la clausura del debate.
Se aprobó y el único Comité que no había hablado sobre la materia, lo hizo a través del Diputado señor Rocha; y no corresponde a un parlamentario de otro partido, que ya expresó su opinión, hacer uso de la palabra.
Por lo tanto, no procede la interrupción que da el Diputado señor Rocha.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
El señor Prosecretario me informa que al Comité que no había hecho uso de la palabra le correspondían 10 minutos, los cuales fueron ocupados por el Diputado señor Rocha, razón por la cual el problema queda zanjado.
Si le parece a la Sala, en la sesión de la tarde, donde se verá la planta de Carabineros, puede continuar la lista de Diputados inscritos que no han hecho uso de la palabra ahora, ya que el tema es muy relacionado.
Varios señores DIPUTADOS.-
No hay acuerdo.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
No hay acuerdo.
Tiene la palabra el señor Ministro de Defensa.
El señor ROJAS (Ministro de Defensa Nacional).-
Señor Presidente, el Ejecutivo no desea que termine el debate y la Cámara someta a votación el proyecto de reforma constitucional, sin replicar alguno de los numerosos argumentos de quienes, al parecer, tienen el ánimo de rechazar la proposición de cambio constitucional, con razones y argumentos de distinta naturaleza.
Respecto de la necesidad de atender las causas de fondo, no sólo el Gobierno y el Congreso Nacional están de acuerdo, sino la sociedad chilena y todos los países bien organizados. Pero esto no obsta, si existe el delito, persiste y se puede intensificar, para que se tomen las medidas eficaces con el fin de controlar la acción del delincuente, del narco terrorismo o del narcotráfico. Para eso están las organizaciones policiales, que el Estado se da democráticamente, respetando el estado de Derecho, para controlar, prevenir y reprimir la acción delictual. Por lo tanto, actuamos en la globalidad de las causas, no sólo en una.
Ahora, se trata de instrumentos jurídicos absolutamente necesarios, vinculantes e indispensables para que la acción del Gobierno, que tiene que responder por la seguridad ciudadana y la tranquilidad pública, tenga eficacia.
Además, la reforma propuesta no tiene ningún resultado ni vinculación con la eficacia u operación policial. Lo hemos demostrado y lo reitero.
Eso no es efectivo, porque la conclusión de tal afirmación sería que el Ministerio eficaz para ejercer la acción es el de Defensa Nacional. Conclusión lógica de cualquier construcción silogística. Si la premisa es que la dependencia no tiene ninguna importancia, entonces, se puede entender que el Ministerio de Educación es igualmente eficaz para controlar la policía; y por este camino podemos llegar al absurdo.
El Ministerio de Defensa Nacional podría ser la causa de un rechazo eventual de la reforma constitucional, por creer que es la mejor dependencia para coordinar y dirigir la acción policial, ya que constitucionalmente las Fuerzas de Orden y Seguridad dependen de él. Sin duda alguna, constituye una equivocación de juicio de quienes así creen. Como se ha recordado aquí, no es tarea del Ministerio de Defensa Nacional el cuidado del orden público y la tranquilidad ciudadana. A mi juicio, sería riesgoso, por decir lo menos, que se constituyera dicho Ministerio en el encargado de la seguridad pública, de vigilar la situación de riesgos internos, y que por su estrecha vinculación con las Fuerzas Armadas, cuya función es específica de defensa de nuestra soberanía e integridad territorial, pudiera llevar a situaciones delicadas. Por lo tanto, no corresponde decir que esa situación no es relevante. Es más, cuando se señala que el Ministerio del Interior puede o no puede coordinar esa acción, es evidente que hay disposiciones, como la del artículo 33 que se ha señalado, que permitirían hacerlo.
Asimismo, hemos reiterado acerca del Ministerio encargado de hacer la apreciación de la eficiencia policial en aspectos que no son de técnica policial, y les ruego que comprendan, porque todas las policías del mundo tienen niveles de formación técnica y de operación profesional, y su eficiencia depende, fundamentalmente, de los siguientes factores: del nivel de entrenamiento, de los años de preparación profesional de sus oficiales, suboficiales, y tropa, de la capacitación y del equipamiento. Pero, después de estos factores comunes de eficiencia policial, hay otros que tienen que ver directamente con una apreciación estratégica, como lo señalé esta mañana. ¿Cuáles son? Por ejemplo, una manifestación pública. Hay un criterio policial, pero hay que considerar también la evaluación estratégica de los riesgos que se corren: la potencialidad de acciones descontroladas, la magnitud de la reacción frente a la acción o a la manifestación que se va a autorizar porque la tiene que autorizar el Ministerio del Interior, y la forma cómo se va a actuar, no en cuanto a la actuación policial en la calle, sino que, en general, a la relación delicadísima entre la acción y la reacción que tiene que haber entre una manifestación, una alteración del orden público, y una actuación policial. Equilibrio delicadísimo que ha causado situaciones muy críticas en nuestro país y en todos los países del mundo. Y, evidentemente, es el Ministerio del Interior quien, por su naturaleza, por su control del gobierno interior, por ejercer todos los días la evaluación constante de esos riesgos y situaciones, el único calificado para rechazarla. La conclusión es que es relevante la vinculación con el Ministerio del Interior, puesto que tiene que ver con un aumento de la eficiencia operativa. Es evidente que ello existe, pero depositar ese factor de apreciación en el Ministerio de Defensa Nacional crearía situaciones riesgosas que sería muy importante evaluar previamente.
Respecto del tema, se ha señalado con bastante insistencia, de la dualidad de mando versus su verticalidad, como Carabineros es una institución jerarquizada y policía militar, es evidente que nadie ha planteado nada al respecto. Aquí nadie ha dicho que la verticalidad de mando de Carabineros no corresponda a sus jerarquías institucionales y dependa, directamente, en todos sus aspectos, del funcionamiento interno y disciplinario del General Director de Carabineros. Esa unidad de mando está asegurada, y la ley orgánica de Carabineros así lo dispone. Esta reforma no va a cambiar esa situación, porque la que se está atacando es diferente.
Respecto de problemas de personal, de previsión y de nombramientos, se ha dicho hasta el cansancio que al quedar el Ministerio de Defensa a cargo de los aspectos administrativos, esa inquietud está respondida. Y qué mejor testimonio que el de evaluación de este aspecto por parte de la propia institución de Carabineros, en el sentido de que al señalar en su informe, el General Director al Ministro del Interior, la opinión unánime del Cuerpo de Generales de Carabineros respecto de esta proposición contenida en el proyecto de reforma constitucional de dependencia diferenciada, queda aclarado que ellos son partidarios. Y quiénes mejor que ellos podrán apreciar y evaluar su situación profesional, previsional, de personal, de nombramientos, de carrera profesional, etcétera.
El artículo 33 de la Constitución Política señala, en su tercer inciso, que "El Presidente de la República podrá encomendar a uno o más Ministros la coordinación de la labor que corresponde a los Secretarios de Estado y las relaciones del Gobierno con el Congreso Nacional.".
Es evidente que aquí se plantea la siguiente cuestión. Se trata de hacer las cosas bien hechas. No se trata de que con otra disposición constitucional se pueda hacer las mismas cosas que con este artículo. Se trata de que no quede ninguna duda respecto de la dependencia funcional de Carabineros, con una norma que, además, precisa de rango constitucional. Del total de ministerios, es el único caso que se menciona por su nombre en la Constitución Política. Ello determina que, además de una ley orgánica, Carabineros, requiera para su mayor jerarquía en cuanto a su coordinación y funcionamiento, de una norma de rango constitucional que aclare su dependencia funcional respecto del Ministerio del Interior.
Es evidente que se pueden hacer distintos alcances acerca de esta disposición constitucional; pero así como el Diputado señor Chadwick señalaba la posibilidad y hacía supuestos de coordinación entre los Ministerios de Defensa e Interior, o extremaba el argumento en cuanto a cuál de los dos ministros podría ser más o menos demócrata, situación que es exactamente igual y que él conoce muy bien, podría decirse también, si se extremara el argumento que no sólo sirve para que Carabineros pueda ser coordinado por el Ministerio del Interior, sino que puede serlo también por otros ministerios; o, a contrario sensu, que las Fuerzas Armadas pueden ser coordinadas por el Ministerio del Interior, y así podríamos seguir lucubrando hasta el infinito.
Pero, vuelvo a la situación. No es que no sea posible utilizar esta disposición constitucional. Se trata de que las cosas queden bien hechas, que haya claridad y ninguna duda acerca de esta dependencia, única mención ministerial, hasta ahora, en nuestra Constitución, respecto de la necesidad de que los cuerpos policiales dependan funcionalmente del Ministerio del Interior. Por lo demás, no conocemos ningún tipo de disposición legal que entregue al Ministro del Interior la facultad de ejercer con eficacia esta coordinación con los cuerpos policiales. Sólo podemos referimos al artículo 33 de la Constitución Política del Estado.
Por eso, señor Presidente, concluyo reiterando la absoluta necesidad de esta reforma, el carácter vinculante que tiene con la eficacia de la acción policial contra el delito, el narcotráfico y los peligros de nuestra sociedad, y confiamos en que el Congreso Nacional acogerá la proposición del Presidente de la República.
Muchas gracias.
El señor PALMA (don Andrés).-
Pido la palabra para referirme a un asunto reglamentario.
El señor PALESTRO.-
Yo también, señor Presidente.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Palma y, a continuación, el Diputado señor Palestra.
El señor PALMA (don Andrés).-
Señor Presidente, al comienzo de la sesión se señaló que se iba a leer un documento del Cuerpo de Carabineros en relación con la materia en discusión.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Lo tengo en mi poder. Enseguida se va a leer.
El señor PALMA (don Andrés).-
Pido que antes de la votación se le dé lectura.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Lo tengo a mano, señor Diputado, para hacerlo presente.
Antes, sobre un asunto de Reglamento, tiene la palabra el Diputado señor Palestra.
El señor PALESTRO.-
Señor Presidente, voy a votar el proyecto en debate, pero consulto si hay la posibilidad de dividir la dualidad de poderes que se entrega a Carabineros. Soy partidario de que Carabineros siga dependiendo de Ministerio del Interior como ha sido históricamente.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
¿Me permite, señor Diputado?
Ese no es un asunto de Reglamento, pero debo aclararle que la votación de hoy es en general y que, por lo tanto, al articulado del proyecto se le puede hacer indicaciones. Ahora vamos a votar en general y sólo puedo conceder la palabra sobre asuntos de Reglamento y no para fundamentar votos.
Tiene la palabra el Diputado señor Carrasco.
El señor CARRASCO.-
Señor Presidente, como todos los oradores hablaron diez minutos en su primer discurso, diez, en su segundo, el tiempo de las intervenciones alcanza a veinte minutos. Es lo que se ha aplicado durante toda la sesión. El señor Presidente le interrumpió el discurso al Diputado señor Rocha cuando habían transcurrido diez minutos de su primer discurso. Por lo tanto, de acuerdo con el artículo 82, al señor Rocha le faltan diez minutos de su segundo discurso, y los reclamo porque él iba a conceder una interrupción a los Diputados señores Ortega y Andrés Palma. De manera que pido a Su Señoría que cumpla con el Reglamento y que el señor Rocha disponga de su tiempo.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
El Diputado señor Rocha usó del derecho reglamentario, en el sentido de que, cerrado el debate, un Comité que no hizo uso de la palabra, tiene derecho a expresar su opinión. Por lo tanto, el Comité Radical es quien exclusivamente pudo hacer uso de la palabra, y el señor Rocha pudo haber concedido una interrupción a otro señor Diputado de su Comité, pero no de otro partido
Así, terminó el tiempo del Diputado señor Rocha y de todos los demás.
El señor DEVAUD.-
No actuó correctamente, señor Presidente.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Ahora, hago presente a la Sala que, en virtud de lo acordado por ella, de que al término del debate en este momento está cerrado se daría lectura al oficio del General Director de Carabineros al Ministro del Interior, es facultad de la Mesa determinar si se da lectura a dicho documento en sesión pública o en sesión secreta. La Mesa, en uso de sus atribuciones ha determinado que el referido documento se lea en sesión pública por no existir ningún antecedente en su contenido que amerite sesión secreta. Además, se ha preguntado a sus destinatarios, quienes han expresado que no hay problema; que cuando los documentos no son para ser leídos, llevan el timbre de "Secreto"; pero que todos los documentos de las Fuerzas Armadas llevan estampado, en su parte superior el de "Reservado".
El señor Prosecretario dará lectura al oficio.
El señor ZUÑIGA (Prosecretario).-
El oficio es del tenor siguiente:
"Carabineros de Chile, Dirección General. Reservado. Gabinete del General Director. Ejemplar 13.objeto: Emite opinión institucional respecto de reforma a la Constitución Política de la República referente:
"A) Artículos 90 y 94 de la Constitución Política de la República.
"B) Proyecto de reforma.
"C) Informe consultivo de generales de Carabineros N° 366.
"Santiago, 25 de noviembre de 1991.
"De: General Director de Carabineros
"A: Señor Ministro del Interior, don Enrique Krauss Rusque.
"En relación al proyecto de reforma constitucional sobre la dependencia de las fuerzas encargadas del orden y la seguridad pública, remitido por Us. para conocer la opinión de Carabineros de Chile, cúmpleme informar lo siguiente:
"1.- El proyecto, conjuntamente con el Mensaje del Excelentísimo señor Presidente de la República, con el que se inicia, ha sido analizado en el Consultivo de Generales convocado para tal efecto, habida consideración de la importancia y trascendencia de la materia.
"2.- Los conceptos, aclaraciones y antecedentes proporcionados personalmente por Us. al Cuerpo de Generales, el día viernes 22 del mes en curso, han contribuido significativamente a tener una mejor claridad acerca del proyecto ya mencionado.
"En opinión unánime de los Oficiales Generales y el infrascrito se entiende que la reforma pretende normar a nivel constitucional la relación funcional que Carabineros de Chile siempre ha mantenido con esa Secretaría de Estado, dada su responsabilidad política en materia de orden público y seguridad pública interior.
"3.- De igual forma, del contenido del Mensaje y los comentarios de Us. fluye el interés superior del Supremo Gobierno en lograr profundizar y perfeccionar el carácter apolítico y técnico que debe mostrar y demostrar Carabineros de Chile, como condición necesaria e indispensable para cumplir a cabalidad y con eficiencia su rol constitucional de dar eficacia al Derecho, garantizar el orden público y la seguridad pública interior.
"4.- Especial complacencia debo manifestar en nombre del Consultivo de Generales que el Excelentísimo señor Presidente de la República en la letra c) del Mensaje señale expresamente que "En todo caso, la dependencia funcional de Carabineros de Chile se realizará a través del Ministro del Interior" aspecto que, por otra parte, fue ratificado por Us. en su deferente visita el día viernes 22, ya mencionada.
"5.- En mérito a lo expuesto, me es grato informar a Us. que Carabineros de Chile comparte la idea de establecer, a través de una norma de rango constitucional, su dependencia funcional del Ministerio del Interior. Para tal efecto se sugiere a Us. un texto de reforma que, manteniendo invariable el planteamiento del fondo del proyecto recibido, evite que Carabineros de Chile emita opinión en una materia en que no puede ni debe inmiscuirse por afectar a las Fuerzas Armadas, como ocurre con la modificación al inciso primero del artículo 90, de la Constitución Política de la República.
"6.- De conformidad a lo anteriormente expuesto, se estima suficiente de modificar exclusivamente el inciso tercero del artículo 90, en la forma que lo señala el proyecto. Esto es, la norma constitucional sería del siguiente tenor: "Sustitúyese el inciso tercero del artículo 90 por el siguiente: "las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública dependen funcionalmente del Ministerio del Interior. Están integradas sólo por Carabineros y la Policía de Investigaciones. Ellas constituyen la Fuerza Pública y existen para dar eficacia al Derecho, garantizar el orden público y la seguridad pública interior en la forma que lo determinen sus respectivas leyes orgánicas. Carabineros se integrará, además, con las Fuerzas Armadas en la misión de garantizar el orden institucional de la República".
7.- La modificación propuesta para el inciso segundo del artículo 94 no merece reparo ni comentario, atendida la finalidad que consigna el Mensaje.
"8.- La redacción del artículo 2° del proyecto de reforma, en opinión de Carabineros de Chile, pugna con lo preceptuado en el inciso segundo del artículo 61, de la Carta Fundamental. Por tal motivo se propone el siguiente texto como disposición transitoria: "Todas las disposiciones legales y reglamentarias en que se establece que las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública dependen del Ministerio encargado de la Defensa Nacional se entenderán aplicables, en lo funcional, al Ministerio del Interior".
"9.- Todo el análisis que Carabineros de Chile ha efectuado sobre esta materia y las opiniones emitidas a petición de Us. son en el entendido que no existen otras reformas constitucionales que afectan o se refieran a esta Institución.
Es cuanto puedo informar a Us.
Le saluda muy atentamente,
Rodolfo Stange Oelkers.
General Director de Carabineros".
El señor LONGTON.-
Pido la palabra para plantear un asunto de Reglamento.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
También ha pedido hacer uso de la palabra el señor Ministro del Interior.
Tiene la palabra el señor Ministro.
El señor KRAUSS (Ministro del Interior).-
Señor Presidente, sólo para señalar que el oficio en referencia fue complementado con posterioridad por diversas conversaciones que condujeron a la redacción del texto del proyecto propuesto a la Honorable Cámara.
Al mismo tiempo, quiero señalar que la Policía de Investigaciones, institución que en algún sentido aparece como marginada del debate, también emitió opinión en el sentido de que era absolutamente coincidente con la idea de trasladar su dependencia integralmente al Ministerio del Interior. Es una cuestión que me parece importante tener en consideración, toda vez que se trata de una institución respetable que está cumpliendo con eficacia y mucho sacrificio su rol de contribuyente al esfuerzo en favor de la seguridad pública.
Gracias, señor Presidente.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el señor Longton para plantear un asunto de Reglamento.
El señor LONGTON.-
Señor Presidente, en primer lugar, tiene prioridad el parlamentario que pide hacer uso de la palabra para plantear un problema reglamentario aun sobre un Ministro que quiera hablar.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor MONTES.-
¿Dónde está consignado eso?
El señor LONGTON.-
Lo dice el Reglamento. Respecto del oficio reservado que aquí se ha leído, la Mesa está faltando gravemente a un compromiso, en este caso con Carabineros. Si un documento dice "reservado" es porque realmente tiene ese carácter, por cuanto, de otra manera, ni siquiera Carabineros habría señalado en un acápite que se trataba de un oficio reservado. Se pudo haber dado lectura, pero sin la presencia de público en las tribunas.
Por otro lado, la opinión de Carabineros representa sólo eso.
Nosotros como Congreso...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor YUNGE.-
¡El debate ya se encuentra cerrado!
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Su Señoría pidió la palabra para exponer un asunto reglamentario, no para emitir opinión, porque el debate ya se encuentra cerrado.
¿Tiene algo que agregar, señor Longton?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor LONGTON.-
Por último, respecto de la opinión de Carabineros nosotros la tomamos como tal. La analizaremos en su oportunidad, pero el Congreso no tiene la obligación de recogerla.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Señor Diputado, cuando se inició esta sesión y estaba el señor Elgueta haciendo uso de la palabra en su calidad de Diputado informante, solicitó que se diera lectura a una carta del General Stange, de la cual había tenido conocimiento la Comisión respectiva. Estaba presidiendo, de manera que pensé que si el documento era secreto, su lectura debía hacerse en sesión secreta, aunque indiqué que no conocía el contenido de ella. Posteriormente, una vez que hube constatado que la carta no contenía ningún asunto secreto, consultado el punto con los señores Ministros y el Diputado informante de la Comisión respectiva y haciendo uso de las facultades que me concede el artículo 51, en su número 16, del Reglamento, que señala: "Constituir la Sala en sesión secreta cuando la materia o el giro del debate, o las observaciones que se formulen, o los documentos a que se pretenda dar lectura, así lo exijan", determiné que el documento debía ser público.
Tiene la palabra el Diputado señor Chadwick.
El señor CHADWICK.-
Señor Presidente, más allá del punto reglamentario que se discute...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Señor Diputado, debe referirse exclusivamente a un asunto reglamentario, porque ya se encuentra cerrado el debate.
El señor CHADWICK.-
La materia que voy a exponer es absolutamente reglamentaria.
Quiero que quede ratificado lo siguiente. Esa carta...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Señores Diputados, ruego guardar silencio para escuchar al Diputado señor Chadwick.
El señor CHADWICK.-
Esa carta fue enviada por el General Director de Carabineros al señor Ministro del Interior...
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Diputado señor Chadwick, le corrijo de inmediato.
La carta fue llevada al seno de la Comisión que estaba estudiando este proyecto. Cuando en la Sala se solicitó que se le diera lectura, el documento no estaba en la Mesa, por lo que el señor Ministro del Interior prestó una copia de ella.
El señor CHADWICK.-
Señor Presidente, quiero dejar constancia de una sola situación. Lo importante es consignar...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
¡Ruego guardar silencio, señores Diputados, y respetar el derecho del señor Chadwick!
Continúe, señor Diputado.
El señor CHADWICK.-
La obligación de la Mesa es mantener, a lo menos, un mínimo de silencio en la Sala para poder hablar.
Quiero dejar constancia de algo que es fundamental. Esta carta fue enviada al Ministro del Interior y él ha dado su consentimiento para que se haga pública. ¿Es así o no?
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CHADWICK.-
El Ministro del Interior ha dado su consentimiento para que la carta que le enviara el General Director de Carabineros se hiciera pública.
Nada más que eso quería decir.
El señor ESPINA.-
Pido la palabra para un asunto reglamentario.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Espina para plantear un asunto reglamentario.
El señor ESPINA.-
Señor Presidente, cuando este documento fue leído en la Comisión, se invocó que, por tratarse de un documento de carácter reservado, como le consta al señor Presidente debía hacerse en sesión secreta.
Simplemente, quiero que la Mesa precise si un documento de esta naturaleza, que proviene de un instituto armado, desde el punto de vista legal, de acuerdo con el Código de Justicia Militar, puede ser o no, más allá de la decisión del Presidente de la Cámara...
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
¡Ruego a los señores Diputados guardar silencio!
El señor ESPINA.-
Quiero que la Mesa se pronuncie si, de conformidad con las normas del Código de Justicia Militar, un documento que es catalogado de reservado, a lo mejor no existen inconvenientes, pero me gustaría que se precisara el punto puede ser leído o no.
Esa es una materia que debe resolver la Mesa antes de votar.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Diputado señor Latorre.
El señor LATORRE.-
Quisiera señalar varios puntos sobre materias estrictamente de Reglamento.
En primer lugar, me parece absolutamente improcedente que la Mesa, reiteradamente, esté dando explicaciones a los Diputados de la Derecha cada vez que ellos las requieren.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor LATORRE.-
Ellos son los que piden tranquilidad para escuchar, ¡y miren cómo reaccionan!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor LATORRE.-
El segundo punto de Reglamento tiene que ver con lo planteado por los Diputados señores Chadwick y Espina.
Los señores Diputados saben también, como todos los demás parlamentarios, que cuando un documento es calificado como reservado no tiene el carácter de secreto. En este caso particular, se trata de un documento cuyo contenido ha sido comentado públicamente por el General Stange en más de una oportunidad.
Por último, me parece que no tiene que ver con el tema en debate, porque estamos votando la disposición de un proyecto de ley, y ellos colocan en discusión un tema absolutamente ajeno a lo que vamos a vota. En consecuencia, reglamentariamente, no procedía en mi opinión que ellos abordaran la discusión respecto de este punto.
Por último, de acuerdo con el Reglamento, quiero pedir que la votación sea nominal para que quede constancia de la votación de cada uno de los colegas en esta oportunidad.
He dicho.
El señor CERDA (Vicepresidente).-
La Mesa tiene la facultad de conceder un tiempo limitado para que los señores Diputados se refieran a asuntos reglamentarios.
Ha llegado a la Mesa la petición de votación nominal formulada por distintos Comités.
Si le parece a la Sala, se aprobará dicha petición; de lo contrario, tendría que someterse a votación.
Aprobada.
Se va a llamar a los señores Diputados.
Durante la votación:
El señor CAMPOS.-
Pido la palabra.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor CAMPOS.-
Señor Presidente, los Diputados radicales votaremos favorablemente este proyecto de ley, como ya lo expresó en la discusión general el Diputado señor Rocha, por cuatro razones.
En primer lugar, como se ha reiterado varias veces, simplemente se trata de reconocer, desde el punto de vista jurídico constitucional, una situación que ya existe de hecho en nuestro país desde hace bastante tiempo.
En segundo término, porque esta iniciativa del Gobierno se inserta claramente dentro de las medidas que el Supremo Gobierno está implementando y que tienen por objeto robustecer la cantidad de recursos que requiere el Poder Ejecutivo para mantener el orden público.
En tercer lugar, como se expresa en el oficio enviado por el General Stange al Ministro del Interior, Carabineros de Chile también está de acuerdo con esta iniciativa.
Por último, votaremos favorablemente por cuanto estimamos que no es efectivo el argumento constitucional dado por algunos colegas, en el sentido de que, en última instancia, Carabineros de Chile, más que depender de un Ministerio determinado, dependería de Su Excelencia el Presidente de la República, en conformidad con lo previsto en el artículo 24, de la Constitución, que dice: "El gobierno y la administración del Estado corresponden al Presidente de la República, quien es el Jefe del Estado.
"Su autoridad se extiende a todo cuanto tiene por objeto la conservación del orden público en el interior y la seguridad externa de la República, de acuerdo con la Constitución y las leyes.".
El decreto con fuerza de ley N° 7.912, de 5 de diciembre de 1927, que es la Ley Orgánica de los Ministerios, determina específicamente que le corresponde al del Interior todo lo relativo a la mantención de la tranquilidad y el orden público.
En consecuencia, la facultad o el derecho que establece el artículo 24 de la Constitución Política del Estado, se vincula con el resto de nuestro ordenamiento jurídico; y desde hace muchos años que la Ley Orgánica de los Ministerios está señalando que el orden público depende del aludido Ministerio del Interior.
En consecuencia, señor Presidente, y más allá de los sofismas y silogismos que hemos escuchado en esta oportunidad, creemos que este proyecto de reforma constitucional es conveniente para el país y para la nación; lo desea Carabineros de
Chile, y está inserto en las políticas que el Gobierno necesita para controlar el orden público.
Por tal razón, los Diputados radicales y socialdemócratas lo vamos a votar favorablemente.
Mi voto es sí, señor Presidente.
He dicho.
El señor ESPINA.-
Pido la palabra para fundamentar el voto, en representación de la bancada de Renovación Nacional.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra Su Señoría. Quiero aclarar lo siguiente, para que no haya problemas: el Diputado habla en nombre de toda la bancada, tiene cinco minutos; si lo hace en nombre de un Comité, dispone de dos minutos.
El señor ESPINA.-
Señor Presidente, sin perjuicio de los fundamentos que se expusieron durante el debate y que motivan que esta bancada vote en contra de este proyecto de ley de reforma constitucional, quiero señalar y precisar sus principales causas:
En primer lugar, Carabineros pertenece hoy día al Ministerio de Defensa, porque, además de la función de dar eficacia al derecho y de garantizar el orden público, la Constitución le confiere una facultad nueva, que no tenía en el pasado, cual es la de garantizar el orden institucional de la República. Esa facultad la ejerce en conjunto con las demás ramas de las Fuerzas Armadas, y todas ellas dependen única y exclusivamente del Ministerio de la Defensa Nacional.
Por lo tanto, la dependencia de Carabineros de ese Ministerio es de la esencia para que pueda cumplir la función que la Constitución le ha otorgado: garantizar la institucionalidad de la República.
En segundo lugar, un principio elemental de administración demuestra que una institución policial jerarquizada no puede ni debe tener una doble dependencia, que sólo contribuirá a una mayor descoordinación y no a una mayor eficacia en la acción policial.
En tercer lugar, más allá del Ministerio que corresponda, quien tiene la responsabilidad de la seguridad interior y exterior del Estado es el Presidente de la República, y por lo tanto, él delega en cualquiera de los Ministerios las facultades que la Constitución le ha otorgado.
En cuarto lugar, el artículo 33 de la Constitución expresamente señala que se faculta al Presidente de la República para dictar todas las normas de orden reglamentario que estime conveniente para coordinar las funciones que cumplen los Ministerios. De manera que si hay alguna facultad de Carabineros que estime que debe ser cumplida por el Ministerio del Interior, puede hacerlo perfectamente por la vía reglamentaria, sin necesidad de afectar la dependencia actual del Ministerio de Defensa.
En quinto lugar, la legislación extranjera, como ocurre en el caso de Francia respecto de la Gendarmería Nacional, que se asimila a la situación de Carabineros, demuestra que al depender del Ministerio de Defensa, perfectamente puede coordinar su acción de seguridad pública a través, como he señalado, de normas reglamentarias, siendo falso el argumento de que en todas partes del mundo depende del Ministerio del Interior.
En último término, Carabineros también tiene que relacionarse con otros Ministerios, como el de Transportes y Telecomunicaciones, en lo que dice relación con el parque automotriz, y el Ministerio de Salud, respecto de todos los problemas de la salud pública.
Con el criterio que quiere implantar el Ejecutivo, Carabineros tendría que depender de todos los Ministerios del Gobierno.
Por esas razones, nos parece que una modificación de esta naturaleza, lejos de hacer más efectiva la acción policial, la entorpecería; y su único propósito, más allá de las inspiraciones correctas o incorrectas que animen al Gobierno, no es conducente para un país que requiere una política nacional contra la delincuencia y no medidas que no solucionarán el flagelo que hoy día afecta a nuestra sociedad.
He dicho.
El señor MOLINA.-
Pido la palabra.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor MOLINA.-
Señor Presidente, fundamentaré el voto de la bancada del Partido Socialista, Partido Por la Democracia y Partido Humanista.
Votaremos favorablemente este proyecto. Pero, en nuestra opinión, la reforma constitucional sobre esta materia debería ser más drástica, ya que debiera devolver la dependencia de Carabineros y de Investigaciones al Ministerio del Interior en forma total y absoluta, como ha sido históricamente en la democracia chilena. Hemos formulado indicación en ese sentido y continuaremos haciéndolo.
Sin embargo, estimamos que este proyecto es un paso adelante en esa dirección. Por esta razón, sabiendo que no existen condiciones objetivas para avanzar más rápido, y que en el Senado los señores Senadores designados seguramente tendrán posiciones contrarias a esta iniciativa, avanzaremos por este proceso legislativo hasta llegar a esa meta.
El orden y la seguridad ciudadana en el Estado democrático dependen del Gobierno y, en particular, del Ministerio del Interior.
Cuando Carabineros fue adscrito al Ministerio de Defensa Nacional, el propio decreto N° 444, que estableció esa dependencia, lo hizo fundado en razones que en definitiva se enmarcan en la doctrina de la seguridad nacional, felizmente superada, que consagra la hegemonía de los institutos militares sobre la sociedad civil.
En consecuencia, la lógica contenida en esa dependencia era autoritaria y antidemocrática, pues pretendía, llevar adelante en una sola mano la lucha contra la delincuencia y, a la vez, la lucha antisubversiva que derivó en lo que se llamó la "guerra sucia", que tan tristes recuerdos dejó en América Latina.
Nuestra idea se basa en que al restablecer la dependencia del Ministerio del Interior, consolidaremos el estado de derecho, la defensa de los derechos humanos, la libertad y la dignidad de las personas. Este no es un proyecto que pase marginalmente por estas ideas centrales. El restablecimiento de Carabineros e Investigaciones a una línea jerárquica civil, fundado en el estado de derecho democrático, nos parece clave.
La Oposición, a través de su negativa, busca colocar al Gobierno en una posición imposible. Por un lado, lo ataca por no disponer de todos los elementos necesarios para combatir la delincuencia y, por otro, le niega esta herramienta elemental, constitucionalmente establecida, de organizar adecuadamente la seguridad y la paz ciudadanas a través de su tuición sobre Carabineros e Investigaciones.
En definitiva, se está aprovechando políticamente de una situación en la cual el Gobierno, a través del Ministerio del Interior, hace presente a la Cámara dramáticamente la necesidad de contar con esos elementos. Se los niegan, pero lo atacan, porque no tendría una política de seguridad ciudadana.
Si consideramos, además, los brotes delictuales que en estos momentos se manifiestan dramáticamente en Santiago, pensamos que hoy más que nunca el Ministerio del Interior debe tener la tuición y coordinación que la Oposición le está negando.
Por las razones anteriores, con todo énfasis nuestra bancada vota positivamente el proyecto.
Voto que sí.
El señor ORTEGA.-
Señor Presidente, voy a fundamentar mi voto.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor ORTEGA.-
Señor Presidente, en nombre de uno de los Comités de la Democracia Cristiana, anuncio que votaremos a favor del proyecto.
En primer lugar, estimamos que en el orden legal, lo que preceptúa es un principio elemental de coherencia: la Constitución "Las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública están integradas sólo por Carabineros e Investigaciones, constituyen la fuerza pública y existen para dar eficacia al derecho, garantizar el orden público y la seguridad pública interior...". Por su parte, la Ley de Ministerios dispone que al del Interior le corresponde la mantención de la seguridad, la tranquilidad y el orden público.
En segundo lugar, la coherencia implica que en una buena administración a pesar de lo que diga el Diputado señor Espina la dependencia es más eficiente que la coordinación. La dependencia funcional que se reclama es obviamente una garantía de eficiencia justamente para aquellos que reclaman mayor capacidad del Gobierno en su lucha contra el terrorismo y la delincuencia.
En tercer lugar, queremos consignar nuestra protesta, porque de las palabras del Diputado señor Navarrete se desprende una abierta insinuación a la deliberación.
El Cuerpo de Generales de Carabineros, ha dado a conocer en forma clara su opinión institucional frente a este tema.
Por lo tanto, no se puede decir en esta Cámara que hay jóvenes oficiales de Carabineros que se oponen a esta medida.
Por último, en respuesta a las palabras del Diputado señor Chadwick, quiero señalar que si existe libertad para decidir lo que parece bien o mal, yo reivindico para esta bancada la libertad de denunciar la incoherencia de la Oposición.
Voto favorablemente.
El señor PALESTRO.-
Señor Presidente, deseo fundamentar mi voto.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Su Señoría puede hacer uso de la palabra sólo con el asentimiento unánime de la Sala, pues el señor Molina ocupó el tiempo de su bancada.
Varios señores DIPUTADOS.-
¡No hay acuerdo!
El señor PALESTRO.-
¡Esa es la democracia de la Derecha!
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Solicito el asentimiento de la Sala para que el Diputado señor Palestro fundamente su voto.
Acordado.
El señor PALESTRO.-
Agradezco a la Derecha que en un gesto de generosidad me permita hacer uso de la palabra, porque así los que hemos luchado durante tantos años, tenemos la posibilidad de decir algo que puede incidir o no en el resultado de este debate.
Según mi memoria, cada vez que el Ejército ha salido a la calle ha habido víctimas, lo que puedo afirmar con fechas muy claras, aparte de las que ocasionó después del golpe de 1973.
Es increíble que exista una mala imagen de Carabineros. Si hacemos un poco de historia, antes de septiembre de 1973 esa institución jamás intervino en alguna masacre o en algún crimen colectivo. Es increíble que sólo cuando las Fuerzas Armadas salieron a la calle a reprimir se hayan producido esos hechos tan graves, sobre los cuales puedo repito darles las fechas y ustedes los podrán constatar en la prensa de aquel tiempo.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor PALESTRO.-
He conversado con un oficial del servicio de la Cámara y le he planteado que a nosotros nos gustaría ver a Carabineros como antes del golpe, insertos en el trabajo de las poblaciones, participando como dirigentes de los clubes deportivos de su barrio, yendo por la calle del brazo de sus vecinos, sin escapar como verdaderos delincuentes u obligados a vestir de civil en las calles por temor a recibir alguna repulsa.
Todas esas cosas han pasado y por lo tanto, creo que podemos ayudar a que...
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Terminó el tiempo de Su Señoría.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor PALESTRO.-
Carabineros recupere de una vez por todas el aprecio y el cariño del pueblo. Por eso, estimo debe estar directamente bajo el mandato del Ministerio del Interior, como ha sido tradicional.
Voto que sí.
El señor PALMA (don Andrés).-
Pido la palabra.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor PALMA (don Andrés).-
Señor Presidente, vamos a aprobar esta medida a sabiendas de que no es lo que quisiéramos. Efectivamente, el programa de la Concertación por la Democracia y nuestro propio pensamiento indican la conveniencia de que Carabineros e Investigaciones dependan institucionalmente del Ministerio del Interior en todo lo que a ellas compete.
En este caso, hemos aceptado la fórmula propuesta por razones similares a las expresadas por el Diputado señor Molina al fundamentar su voto.
Consideramos que este proyecto de reforma constitucional es parte de un conjunto de medidas que abordan seriamente el problema de seguridad ciudadana por primera vez en más de 17 años. Así la aprobación de esta iniciativa constituye una parte fundamental de lo que será la superación de los problemas de delincuencia, del narcotráfico y del terrorismo que existen en el país, sobre cuyo origen no se puede responsabilizar al actual momento político.
Por otra parte, hemos escuchado la opinión institucional de Carabineros, que está de acuerdo con esta reforma constitucional.
No quiero profundizar más en los juicios entregados por el Diputado señor Ortega respecto de la intervención del Diputado señor Navarrete, en cuanto a la presunta deliberación de oficiales jóvenes de Carabineros, que sería considerado por las bancadas de la Derecha en mayor medida que la opinión institucional.
En el debate desarrollado en la Cámara no se ha dado argumento alguno de carácter técnico en contra del cambio de esta dependencia.
Varios señores DIPUTADOS ¡Cómo que no!
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor PALMA (don Andrés).-
El Consejo de Seguridad Nacional es aquel que garantiza, o en el cual las Fuerzas Armadas...
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Terminó su tiempo, señor Diputado.
El señor PALMA (don Andrés).-
Señor Presidente, tengo cinco minutos.
Protestas en la Sala.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
No, señor Diputado.
El señor PALMA (don Andrés).-
Según el Reglamento, a cada Comité le corresponden cinco minutos. La Democracia Cristiana tiene cuatro Comités, y no uno.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Reglamentariamente no es así.
En todo caso termine su idea rápidamente, señor Diputado.
El señor PALMA (don Andrés).-
Gracias, señor Presidente.
Lo manifestado por la UDI y por el Diputado señor Espina, en cuanto a que Carabineros debe permanecer en el Ministerio de Defensa por ser garante de la defensa nacional junto con las demás ramas no refleja al estar estas otras en dicho Ministerio, su participación en esa Cartera, sino en el Consejo de Seguridad Nacional.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Emita su voto, señor Diputado.
El señor PALMA (don Andrés).-
En definitiva, vamos a votar afirmativamente, porque el proyecto se inserta en el objetivo nacional de la lucha por el orden y la seguridad ciudadana.
El señor ULLOA.-
Señor Presidente, voy a fundamentar mi voto.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor ULLOA.-
Señor Presidente, quiero fundamentar mi voto de rechazo a esta iniciativa. Dentro de lo mucho que hay que decir, voy a tocar un punto que acaba de mencionar el honorable señor Palma que hoy día provoca confusión para aprobar el proyecto: la condición de garantes de la constitucionalidad que la Carta Fundamental asigna a Carabineros de Chile, la cual está dada en su participación dentro del Consejo de Seguridad Nacional. Ella se ve seriamente afectada con un proyecto como éste, ya que hay una clara intervención de parte del Ministerio al cual le compete velar real y efectivamente por el orden y la situación de política interna del país.
Sin duda alguna, ése es el punto más delicado en el que se fundamenta nuestro voto de rechazo. Consideramos que este proyecto no logrará concretar su objetivo, ni arreglará lo que pretende corregir.
Finalmente, lamento profundamente la poca memoria del colega señor Palestro, porque a él muchas veces se le oyó gritar y fomentar una odiosidad contra Carabineros, a los que hoy intenta defender. ¡Esto sí que es incomprensible!
Voto que no.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor YUNGE.-
Señor Presidente, deseo fundamentar mi voto.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Tiene la palabra, Su Señoría.
El señor YUNGE.-
Señor Presidente, el Gobierno presentó este proyecto de reforma constitucional con el objeto de garantizar en mejor forma el orden público y la seguridad ciudadana en nuestro país. Esto es indudable, más allá de las descalificaciones contenidas en diversas intervenciones de la Oposición, alguna de las cuales rayan, francamente en una actitud sediciosa.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor YUNGE.-
Este Ejecutivo ha dado un respaldo verdaderamente inédito a Carabineros e Investigaciones, ambas instituciones policiales. Prueba de ello es que durante los cuatro años de este Gobierno se crearán 6.400 nuevas plazas en la policía uniformada de Carabineros, lo que representa un aumento del 20 por ciento de la dotación de la institución, a diferencia de lo que aconteció durante los 17 años del gobierno pasado. Además, se le entregará un aporte extraordinario de 10 mil millones de pesos para equipamiento e instalaciones.
Por otra parte, tanto Carabineros como la Policía de Investigaciones han expresado una opinión favorable respecto de esta reforma.
Es absurdo argumentar que Carabineros de Chile debe coordinarse con los Ministerios de Salud y de Transportes de acuerdo con la actual legislación, porque se les pone al mismo nivel que el Ministerio del Interior, el cual es responsable de la seguridad ciudadana.
Estamos por la reforma porque con ella el Gobierno podrá cumplir su política de seguridad pública en beneficio del país.
Votar contra esta iniciativa, sin dar razones de peso, es obstruir la labor que el Gobierno está obligado a realizar; significa no instrumentalizar el tema de la seguridad ciudadana, lo que será repudiado por todos los chilenos.
La Oposición se ha puesto una vez más de espalda a la historia, añorando el pasado felizmente superado por nuestro país.
Voto que sí.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor ZUÑIGA (Prosecretario).-
¿Hay algún señor Diputado que no haya emitido su voto?
¿Hay algún señor Diputado que no haya emitido su voto?
¿Hay algún señor Diputado que no haya emitido su voto?
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Terminada la votación.
Efectuada la votación en forma nominal, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 63 votos; por la negativa, 38 votos. No hubo abstenciones.
Por la afirmativa, votaron los siguientes señores Diputados: Acuña, Aguiló, Arancibia, Araya, Aylwin (don Andrés), Bosselin, Campos, Caraball (doña Eliana), Cardemil, Carrasco, Cerda, Concha, Cornejo, Devaud, Elgueta, Elizalde, Escalona, Esté vez, Faulbaum, Gajardo, Hamuy, Huenchumilla, Huepe, Jara (don Octavio), Jara (don Sergio), Kuzmicic, Latorre, Leblanc, Letelier, Martínez (don Juan), Matta, Molina, Montes, Muñoz Barra (don Roberto), Muñoz (doña Adriana), Naranjo, Ojeda, Olivares, Ortega, Ortiz, Palestro, Palma (don Andrés),Palma (don Joaquín), Peña, Ramírez, Reyes, Rocha, Rodríguez (don Hugo), Rojo, Rojos, Sabag, Salas, Seguel, Smok, Sota, Soto, Tohá, Valenzuela, Ve lasco, Viera-Gallo, Vilicic, Villouta, Yunge Por la negativa, votaron los siguientes
señores Diputados: Álvarez-Salamanca, Bartolucci, Bayo, Bombal, Caminondo, Coloma, Correa, Cristi, Chadwick, Espina, Fantuzzi, Galilea, García (don René Manuel), García (don José), Guzmán, Horvath, Hurtado, Leay, Masferrer, Matthei (doña Evelyn), Mekis, Melero, Morales, Munizaga, Navarrete, Orpis, Pérez (don Claudio), Prochelle, Prokuriga, Recondo, Ribera, Ringeling, Rodríguez (don Claudio), Taladriz, Ulloa, Urrutia, Valcarce, Vilches.
No hubo abstenciones.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Rechazada la iniciativa por no haberse alcanzado el quorum requerido para aprobarla. Tiene la palabra el señor Ministro.
El señor KRAUSS (Ministro del Interior).-
Señor Presidente, la verdad es que correspondería agradecer.
Para un demócrata, siempre es estimulante el ejercicio parlamentario, incluso cuando se experimentan aparentes derrotas como ésta. Por lo demás, en esta clase de situaciones no se clava la rueda de la historia. Hace menos de un año, en la otra rama del Congreso, se rechazaba categóricamente la reforma constitucional para llamar a elecciones municipales, y las estamos encarando. De manera que no nos arredran estas dificultades.
No hemos venido a justificar las situaciones de carácter delincuencial en las distintas facetas que enfrenta el país con la actual dependencia de las Fuerzas de Orden y Seguridad, respecto de la cual planteamos su modificación, para que sea diferenciada o se traslade integralmente al Ministerio del Interior, de acuerdo con la tradición histórica y jurídica del país.
Vinimos a solicitar un instrumento que nos parece lógico y natural para garantizar el orden y la seguridad ciudadana, función asignada al Ministerio del Interior en la Ley Orgánica de Ministerios, el que durante estos veintidós meses de Gobierno democrático del Presidente Aylwin, ha recibido crítica. Incluso, algunos que hoy han negado su apoyo a esta reforma constitucional, básica para cumplir con las tareas esenciales de coordinación de las instituciones policiales, han amenazado con acusar constitucionalmente al Ministro del Interior, en circunstancias de que, según se ha apreciado, no existe norma constitucional alguna ni de carácter legal que nos entregue instrumentos con los cuales operar para llevar a cabo esta tarea. Sin embargo, nos ha sido negada. Para que exista esa norma de dependencia en el plano legal, es fundamental que también lo sea en el rango constitucional.
Esas eran las razones por las cuales pedimos el cambio de la dependencia de las instituciones policiales.
El gobierno del Presiente Aylwin no abdica de su responsabilidad en continuar realizando todo lo pertinente, todos los esfuerzos y todos los sacrificios para que las instituciones policiales cumplan su rol y este país tenga los mejores niveles de seguridad pública y ciudadana.
Por ese motivo, el Presidente de la República, en razón de que le ha sido negada esta posibilidad constitucional y de que el Ministerio del Interior, responsable de la Seguridad, no tiene instrumento legal en el extenso debate que se ha desarrollado, no se ha citado una sola norma que nos entregue instrumentos con los cuales cumplir el rol de garantes de la seguridad respecto del cual se nos reclama, ha procedido, en la tarde de hoy, a dictar un decreto fundamentado en el artículo 33 de la Constitución Política de la República, y en virtud del cual encomienda al Ministerio del Interior la coordinación de todas las labores atinentes a la seguridad pública y ciudadana que se realizan o puedan realizarse en los diferentes Ministerios.
Aplausos.
Hablan varios señores Diputados a la vez.
El señor KRAUSS.-
No es lo necesario. Es lo mínimo con que podemos actuar; simplemente un decreto, señor Presidente. En consecuencia, que exista coherencia entre lo que se reclama y los aportes jurídicos que se entregan.
Gracias, señor Presidente.
Aplausos.
El señor VIERA-GALLO (Presidente).-
Por haberse cumplido con su objeto, se levanta la sesión.
Se levantó a las 17:10.
JORGE VERDUGO NARANJO,
Jefe de la Redacción de Sesiones.