Labor Parlamentaria
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Antecedentes
- Senado
- Sesión Ordinaria N° 26
- Celebrada el 09 de junio de 2010
- Legislatura Ordinaria número 358
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Intervención
DESIGNACIÓN DE DOÑA MARÍA LORETO LIRA COMO INTEGRANTE DEL CONSEJO DE ALTA DIRECCIÓN PÚBLICA
Autores
El señor
Ahora, el debate suscitado esta tarde, que iba a ser de "mero trámite", ha dado pie a sesudas intervenciones, algunas buenas, otras muy defensivas, pero todas girando en torno de algo que unánimemente valoramos y que hoy día comienza a quedar en tela de juicio: la institución de la Alta Dirección Pública, que costó mucho trabajo, bastante acuerdo político, gran esfuerzo, y que se ponía a prueba por primera vez con un cambio de Gobierno, de sistema, de signo político.
Eso es lo que tenemos hoy. Y esto, que ya era de suyo difícil para la Alta Dirección Pública, se ve complicado por un contexto que fue creado, no a partir de la llegada de la nueva Administración, sino durante la campaña presidencial.
El otrora candidato Piñera , tres días antes de la elección hizo una declaración pública que a varios dejó preocupados y helados, por la forma como la emitió: "Les quiero decir a mis amigos de la Concertación que luego de que yo gane van a tener que comenzar a levantarse más temprano, trabajar honestamente, y cuidar a su familia".
Cada uno interpretó lo que quería: "Los vamos a echar", "No podrán mantener a su familia", "Los vamos a perseguir", "Son unos flojos".
Pero -insisto- el contexto de hoy nació durante la elección.
Voy a leer, señor Presidente , tres párrafos de la "Carta abierta a los funcionarios públicos" del otrora candidato Piñera , hoy Presidente de la República , fechada en noviembre de 2009:
"En nuestro futuro gobierno todos los funcionarios públicos -ya sean de planta, a contrata u honorarios- serán respetados en sus derechos, dignidad y promovidos en función de sus méritos.".
"Sé también que a muchos les han dicho que, de triunfar nuestra candidatura, los servicios públicos donde laboran serán cerrados, sus plantas disminuidas o ustedes, derechamente, despedidos.".
"Todo ello" -continúa el candidato Piñera - "es falso y constituye un abuso de poder y una campaña del terror que produce mucho daño a la administración pública y a nuestro país.".
¿Por qué tenía que hacer esos desmentidos, esa aclaración, el candidato presidencial? Porque ya estaba instalado en la parte de atrás de la cabeza de muchos chilenos el temor de que con la llegada de la Derecha al Gobierno se produjeran despidos, como los ocurridos durante estos días.
¡Si hay un contexto para discutir sobre la Alta Dirección Pública y repensar el acuerdo! ¿Y cuál es? El de que se ha despedido a más de 1.500 funcionarios públicos; de ellos, 460 solo en el Ministerio de Educación.
¿Qué explicaciones se dan? Malas explicaciones. Porque las han cambiado.
¿En cuánto tiempo -ya lo planteó el Senador Quintana- elaboraron los argumentos sobre la eficiencia? ¿En 70 días?
¿Qué dijo el Ministro de Educación al comienzo? Que se trataba de eliminar grasa, que mucha gente sobraba.
¿Y qué expresó con antelación el Ministro Lavín ? Que existían irregularidades o delitos.
Si hay delitos o irregularidades, se deben denunciar a la justicia. Y el empleado público que no lo hace puede ser acusado de complicidad o de encubrimiento.
Si un funcionario incurre en irregularidades en un servicio público, se realiza un sumario administrativo. Pero no se lo echa para la casa. Eso no corresponde.
Hay un clima malo, señor Presidente .
Algunos Senadores han sostenido que no basta con faenar a los operadores políticos, sino que, además, hay que perseguir a aquellos que no piensen como el Gobierno.
Ahora me queda claro lo que dijo el Presidente Piñera en su campaña cuando planteó que iba a gobernar con los mejores. Solo le faltó poner, después de coma, "en la medida que piensen como yo". Eso es lo que ha quedado demostrado.
El señor PROKURICA.- ¡Para imitar a la Concertación...!
El señor LAGOS.- Si estima eso, señor Senador, discrepo de usted.
El señor PROKURICA.- Estamos en democracia. Se puede discrepar.
El señor LAGOS.- Lo importante, señor Presidente, es que ahora se hace boato y se dice que se desea gobernar con los mejores.
¿Cuántas personas que perdieron su escaño parlamentario hoy se desempeñan en el Gobierno? ¿Cuánta gente que se quedó corta en la elección popular hoy ejerce funciones en la Administración? ¿Cuántos ex parlamentarios son embajadores hoy día? ¿Cuántos de quienes perdieron la elección son embajadores o embajadoras? ¿Cuánto amiguismo hay?
Entonces, considero de una hipocresía brutal lo que hacen la Derecha y el Gobierno.
Tenemos la oportunidad de modificar la Alta Dirección Pública, señor Presidente .
Respecto de ese Sistema, hace escasas semanas hubo en este Parlamento una discusión que -para ser bien franco- duró bastante poco. Podríamos haber destinado más tiempo.
La Alta Dirección Pública -todos estamos de acuerdo- no garantiza que el Gobierno que asume, sea cual fuere su signo, no pueda pedirle la renuncia a quienes obtienen su cargo a través del mecanismo que contempla. Eso lo sabemos. Es un modelo híbrido, entre un sistema en el cual el servicio público aparece inmaculado respecto a lo que puede ocurrir en la política y otro en el que, al final, todos son cargos de confianza.
Pero aquí ayudó el contexto. Lo vimos en lo ocurrido en el caso del director del FOSIS, obligado a dimitir porque le exigían pedirles la renuncia a los 15 directores de la entidad, quienes eran de su confianza.
Entonces, el clima que señalo, que a algunos no les gusta, determina que cuando tenemos que honrar un acuerdo -lo que se hará- surgen cuestiones de esta índole a la palestra.
A la Derecha, señor Presidente , le gusta referirse al cuoteo cuando la situación se plantea respecto de la otra coalición política: "La Concertación cuoteaba los cargos". Pero, cuando se trata de un cuerpo colegiado, como el Consejo de la Alta Dirección Pública, el Consejo del Banco Central, el Directorio de Televisión Nacional, entidades en cuyas poltronas también se hallan sentados miembros de sus filas, ya no emplea ese término: recurre al de "pluralismo".
¡Le sacamos una sonrisa al Senador señor Prokurica ! ¡Vamos bien!
Sugiero que asumamos otra manera de entender la cuestión. Se la "soplé" el otro día a quien me acompaña como representante de la Quinta Región Costa, el Honorable señor Chahuán . A este último le recomendé -porque, en esta Región, varios de los cargos exhiben un color "chahuanístico", como lo llamo, el cual me gusta, pues no existe otro- que no hiciera caso de las críticas según las cuales aquí se registra cuoteo. Le sugerí emplear el concepto de "distribución de responsabilidades políticas", mucho más sano que el otro. Por ejemplo, "Señor, usted tiene la responsabilidad política de hacerse cargo de la Secretaría Regional Ministerial de Gobierno".
Entonces, hablemos con propiedad, hablemos como corresponde, y no nos hagamos los lesos. En la expulsión del sistema público existe una persecución política, y punto. Si alguien cree que mil 500 funcionarios están haciendo todos mal la pega, ello no corresponde a la realidad. El aparato público chileno funciona como los mejores de América Latina. Tiene un prestigio bien ganado. Y lo que se causa con medidas de esta naturaleza es la destrucción de las instituciones.
Los únicos que ganan son quienes denuestan la política, quienes le enfatizan a la gente que la política no sirve y que no hace la diferencia. ¿Quiénes se benefician más con eso? Los que tienen la sartén por el mango en nuestro país. La situación lleva, en consecuencia, a que los jóvenes de los barrios más modestos no se inscriban para votar y a que sí lo hagan los jóvenes del Barrio Alto, porque tienen conciencia social. ¡Eso es lo que ocurre!
¡Segunda sonrisa que le saco al Senador señor Prokurica!
¿Qué otro factor explica que las más altas inscripciones para votar de estos últimos se registren en las comunas de Vitacura, La Dehesa, Lo Barnechea , Providencia y, en menor medida, Viña del Mar? Ahí sí que existe conciencia social y educación y saben la diferencia que hace el voto.
Cuando se enloda al sector público, cuando todos los que trabajan en este son "operadores", cuando todos allí "meten la mano", no ayuda en nada que llegue un Gobierno y lo primero que haga sea recordarnos lo que hizo la última vez que estuvo en el poder.
El Senador que habla se hace parte de la solicitud del Honorable señor Ruiz-Esquide para saber cuántos funcionarios públicos fueron expulsados en 1990, en particular en el Ministerio de Educación. Tal vez fueron varios.
El titular de la Cartera, señor Ricardo Lagos Escobar, habría efectuado despidos al asumir, en democracia.
El señor PIZARRO ( Presidente ).- ¿Cuántos?
El señor LAGOS.- Preguntémosle al Ministerio. Quizás fueron muchos.
El señor QUINTANA.- Y cómo estaba la planta paralela.
El señor LAGOS.- También.
¿Saben Sus Señorías? Aquí se confirman las peores sospechas de que, al final del día, una parte de la Derecha sigue siendo la misma. El Senador señor Ruiz-Esquide declaró esperar otra cosa de ella. Mi respuesta es que he conocido, en vida, una sola, la misma que desde hace 30 años, en buena parte, ha estado tratando de gobernar y cogobernar el país.
Han asumido, en democracia -ganaron legítimamente una elección-, y lo primero que hacen es despedir a funcionarios en la forma en que lo han hecho. Ello no tiene explicación. Le han hecho daño al sector público y, de paso, a la Alta Dirección Pública.
Espero que podamos tener prontamente aquí un proyecto de ley que permita contar con un servicio público como corresponde, sin operadores políticos de ninguna especie, pero también sin la posibilidad del abuso de los patrones de fundo que llegan y expulsan gente por la forma en que esta piensa y se expresa. No lo dice el que habla: lo aseveraron el Presidente de la República y el Honorable señor Espina Otero .
Muchas gracias.