Labor Parlamentaria
Participaciones
Disponemos de documentos desde el año 1965 a la fecha
Antecedentes
- Senado
- Sesión Ordinaria N°7
- Celebrada el 11 de abril de 2017
- Legislatura número 365
Índice
Cargando mapa del documento
Intervención
RESPONSABILIDAD JURÍDICA POR ACCIÓN DE ANIMALES POTENCIALMENTE PELIGROSOS. INFORME DE COMISIÓN MIXTA
Autores
El señor
Señor Presidente , el informe que nos ocupa recae en uno de los proyectos quizás más interesantes que ha discutido el Senado desde el punto de vista del interés ciudadano.
Muchas veces se piensa que la gente no tiene interés en lo que debate nuestro país, en la política, en las políticas públicas.
Yo invito a Sus Señorías a mirar un artículo de El Mostrador que dice que más de 400 mil personas firmaron el planteamiento de respaldar esta iniciativa y que ello se inserta en el primer orden de participación ciudadana en Chile.
Me parece muy bien que en todos los rincones del territorio nacional haya personas, sobre todo jóvenes, que entienden que debemos pasar a una nueva etapa de nuestra civilización; que, aunque hemos sido parte fundamental del humanismo porque ha puesto al hombre como centro de todas las cosas, el ser humano convive con otros seres vivos, con los cuales tiene una relación indisoluble.
De hecho, somos parte de un proceso evolutivo en el que la mayoría de esos seres vivos son nuestros ancestros.
En la práctica, uno puede establecer en qué momento de la evolución aparecieron los grupos sanguíneos. Ello ocurrió hace varias decenas de millones de años, y a partir de ahí todos los seres vivos tuvieron grupo sanguíneo.
De esa manera, existe una hermandad nuestra con todos los habitantes de este planeta.
En el último Congreso del Futuro, uno de los temas centrales fue expuesto por Stefano Mancuso -científico de renombre mundial, de primera línea, portada de las grandes revistas científicas-, quien señaló que las plantas tienen emociones, inteligencia, sentimientos; que se comunican entre sí, e incluso, que su capacidad de percibir es mayor que la de los seres humanos.
¿De qué estamos hablando acá? De ir cambiando aquella cultura.
No se trata de dejar de pensar que el hombre posee una centralidad y una distinción maravillosas; un tipo de conciencia, inteligencia y emociones complejas y diferentes. Pero solo diferentes; porque los otros seres vivos también cuentan con esos atributos.
Quien convive con animales de compañía, por ejemplo, se da cuenta de que tienen inteligencia, emociones, conciencia -muchas veces de sí mismos-, y de que algunos son hasta más sabios que nosotros, los seres humanos.
En Chile existe una legislación arcaica sobre la materia, producto del anacronismo, del desinterés, de una visión un poco ególatra, de supremacía.
En nuestro país los animales domésticos son considerados bienes muebles, cosas: son lo mismo que una silla, que una mesa.
Cualquier persona con dos dedos de frente que haya tenido el privilegio de compartir con animales habrá percibido que son muy distintos de las sillas y las mesas, y que poseen una dimensión maravillosa. En algunas ocasiones, si uno los observa con mayor detención, descubre aspectos casi sorprendentes en el ámbito de la inteligencia, de las emociones, de la sensibilidad.
En consecuencia, presentamos un proyecto de ley para otorgarles reconocimiento a seres vivos sintientes.
También, señor Presidente , hemos avanzado en la prohibición de la cárcel animal.
Porque algunos disfrutan de los animales encarcelados; incluso, llevan a los niños para que los vean. Yo imagino que eso equivale a sacarlos a pasear a una prisión para que observen a seres humanos encerrados.
Ese no es el mundo con principios y valores que queremos instalar.
Por eso estamos prohibiendo el encarcelamiento en circos, en zoológicos, y además, que se usen animales para experimentación con fines cosméticos.
¡Para satisfacer el hedonismo humano hay que matar a seres vivos: monos, perros, gatos, ratones...!
Entonces, yo me pregunto: ¿no serán mucho más humanos los animales que nos quieren y a los que nosotros, a pesar del cariño y del apoyo incondicional que nos dan, sometemos a torturas y vejámenes brutales?
Por eso esta iniciativa -como señalé, es una de las más importantes que se hayan presentado sobre la materia-, que regula la tenencia responsable de mascotas y animales de compañía, nació de la ciudadanía hace algún tiempo. Y es fruto de un compromiso -quiero decirlo en la Sala- del primer Ministro del Interior del Presidente Piñera , Secretario de Estado que se jugó por ella junto con el Senador Chahuán; Patricia Cocas , de ProAnimal Chile, y muchas otras organizaciones.
Todos ellos asumieron el desafío de construir este proyecto. Y gran parte de sus normas emanan de indicaciones del Ejecutivo de ese tiempo, las que fueron complementadas por el actual Gobierno.
De ahí vino el compromiso.
Señor Presidente , nadie está obligado a tener animales. Pero a quien desee vivir con uno se le pide que no lo haga si no va a ser responsable con él.
En Chile existen millones de perros abandonados, de perros vagos, los cuales sufren.
Esta iniciativa es muy simple: tener un animal es como tener un hijo, por cierto con cuidados de diferentes magnitudes.
En el caso de un perro, por ejemplo, hay que asumir ciertas responsabilidades, pues se trata de un ser vivo que va a acompañar a su dueño, quien no puede dejarlo abandonado: debe alimentarlo; atenderlo cuando se enferma; si sale a la calle, dotarlo de un dispositivo de identificación, llevarlo con correa de sujeción y recoger sus fecas, además de cumplir otras normas sobre la materia.
En cuanto a los perros abandonados en la calle, la autoridad tendrá que recogerlos, sanitizarlos, en fin. Si no tienen dueño, habrá de devolverlos a su ecosistema urbano. En caso contrario, deberá regresarlos a su propietario, quien estará obligado a solventar los costos que se generen.
¿Por qué este proyecto es complejo, señor Presidente ? Porque la postura de algunos parlamentarios, legítima, era la de que para controlar la natalidad y la población de animales había que asesinarlos masivamente: la eutanasia.
Sobre el particular, en su momento tuvimos una fuerte discusión en la Comisión de Salud.
Yo no hago un juicio de valor, pero no comparto tal posición, pues considero que la referida política es totalmente inhumana y no lleva a ninguna parte.
Si uno saca de circulación a un perro vago y lo mata, otro va a ocupar su lugar.
Cambiar el asesinato masivo de seres vivos con los que estamos relacionados, que son ancestros nuestros y que son más antiguos que nosotros (los perros deben de tener cerca de 50 millones de años, y los Homo sapiens, recién 200 mil años) por su esterilización es mucho más eficaz.
Entonces, para regular la población de perros hay que optar entre la esterilización y el asesinato masivo (eutanasia).
Todos los países desarrollados, y en particular los europeos (Alemania, Holanda, etcétera), han tomado el camino de la esterilización.
La cuestión es compleja. Porque algunos dicen: "¡Cómo voy a ir a un criadero para que me vendan un perro esterilizado!".
¡Eso es!
La alternativa es la eutanasia.
Esas son las políticas que han permitido la eficacia.
La eutanasia es muy eficaz. Pero creo que ¡no hay acto más cruel, más brutal y más vergonzoso que el de asesinar a un animal indefenso!
Lo otro también es difícil. Porque hay apego, cariño, y uno no quiere que se esterilice a su mascota. Pero el hecho de que los criadores deban entregar animales, esterilizados, como ocurre en Europa, abre puertas para que se constituya una institución que se ve poco en Chile: la adopción de animales (perros, gatos, etcétera) para darles dignidad.
Esta proposición de ley constituye un avance real, señor Presidente.
Todos los proyectos son perfectibles. Sin embargo, lo interesante es que este tipo de iniciativas, que no tienen afanes populistas, cuentan con un inmenso apoyo ciudadano.
¡No imaginan Sus Señorías -y lo saben los restantes miembros de la Comisión de Salud, Senadoras Goic y Van Rysselberghe y Senadores Chahuán y Rossi) la cantidad de propuestas de proyectos de ley que recibimos!
Una vez se nos ocurrió decir que íbamos a cursar invitaciones para participar en dicho órgano técnico y llegaron centenares de personas que querían ser recibidas.
A mí me parece muy interesante ver cómo el Parlamento, a partir de una causa tan noble como la de respetar a los animales y defenderlos, puede construir un proceso ciudadano de diálogo para resguardar los derechos de seres vivos que revisten tanta importancia.
Espero que en el Congreso Nacional no haya nadie que quiera darle un portazo a la tenencia responsable de animales.
Este proyecto lleva siete años de difícil tramitación, sobre todo por lo relativo a la eutanasia. Porque lo más difícil fue convencer a quienes optaban por el sacrificio y la exterminación de que resultaba mucho mejor la esterilización, que, aunque no es fácil, constituye el único camino noble.
Claro: si los perros y los gatos pudieran ejercer sus derechos, dirían "Yo no quiero ser esterilizado. Serlo depende de mi voluntad".
Empero -reíto-, aquel es el único camino posible para enfrentar el problema.
En Chile 35 mil personas han sido mordidas por perros.
La ley en proyecto establece toda una regulación respecto de los perros peligrosos.
Ahora, el peligroso no es el perro, sino su dueño.
¡Tener un perro y no cuidarlo es como tener un arma cargada!
Esta iniciativa aumenta la penalidad, como asimismo los resguardos que deben tener aquellos que desean vivir con un perro bravo, quienes habrán de asumir que podrán ser objeto de sanciones mayores, que tendrán responsabilidad civil objetiva.
Pido tiempo adicional, señor Presidente .
El señor ZALDÍVAR, don Andrés ( Presidente ).-
Su Señoría dispone de un minuto para concluir.
El señor
Gracias.
La idea, señor Presidente, es hacer coexistir dos derechos: tanto el de los animales a vivir cuanto el de las personas a no ser dañadas por ellos.
Cuando uno pregunta en comunas pobres cuál es uno de los principales problemas sanitarios que las aquejan, la respuesta es "Los perros vagos, sus fecas, sus enfermedades (tiña, sarna y otras), las pulgas".
Reitero que la ley en proyecto constituye un gran avance para Chile.
No queremos que haya más casos como el del perro Cholito.
Por eso, algunos integrantes de la Comisión Mixta (el Senador Chahuán, la Diputada Maya Fernández y otros) presentamos una indicación para aumentar las penas por el maltrato que se da a los animales, por el abandono de que se los hace objeto.
Tal vez las nuevas normas son excesivas. Pero se trata del signo de los tiempos.
También los animales merecen una cautela, quizá no tan tan importante como la que se les otorga a los seres humanos. Pero si existen derechos para los hombres, igualmente debe haberlos para los animales. Y la sociedad mundial debe avanzar en la materia.
--(Aplausos en tribunas).
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).-
Les pido por favor a las personas presentes en las tribunas que no hagan manifestaciones y que se mantengan en orden.
En el Senado tenemos un Reglamento, el que debe respetarse.
Escuchen con respeto las argumentaciones y vean cómo se lleva a cabo la discusión del proyecto.
No quiero verme en la necesidad de hacer de nuevo esta advertencia.