Labor Parlamentaria

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Antecedentes
  • Cámara de Diputados
  • Sesión Ordinaria N° 26
  • Celebrada el
  • Legislatura Extraordinaria número 352
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Intervención
BENEFICIOS ECONÓMICOS Y ESTABLECIMIENTO DE NORMATIVA SOBRE CARRERA FUNCIONARIA DE PERSONAL DE LA DIRECCIÓN DEL TRABAJO. Primer trámite constitucional.

Autores

El señor LEAL (Vicepresidente).-

Tiene la palabra el diputado señor Rodolfo Seguel.

El señor SEGUEL.-

Señor Presidente, en primer lugar, deseo hacer mías las palabras de los diputados Camilo Escalona y Edgardo Riveros. Me siento orgulloso de su contenido y del camino que han recorrido para poder decir lo que expresaron. Se nota inmediatamente cuando una persona habla con conocimiento del problema.

Soy la persona a la cual mis camaradas y compañeros de la Concertación le pidieron que colaborara con los dirigentes sindicales. Y lo hice a mucha honra, muy orgulloso de ello, porque colaboré con los dirigentes a solucionar el problema de los trabajadores de la Dirección del Trabajo, no como aquellos que efectuaron una conferencia de prensa para llamar al paro de los camioneros, con el objeto de desestabilizar el sistema. Si tuviéramos que analizar cómo hemos actuado en el caso que mencioné, cabría entablar la acusación que establece la Constitución Política en contra de quienes se entrometen en materias que no les son propias.

Llevé a cabo una labor de la cual me siento orgulloso, pues participé con los dirigentes sindicales y gremiales de la Asociación de Funcionarios del Trabajo de Chile, Anfuch, de la Asociación de Profesionales Universitarios, APU; con los dirigentes regionales de la Dirección del Trabajo y trabajé en la búsqueda de una solución al problema con la directora del Trabajo de la época, señora María Ester Feres , con Marcelo Albornoz , actual director del Trabajo subrogante, con el ministro y el subsecretario del Trabajo y con representantes de la Dirección de Presupuestos.

Un diputado , con falta de conocimiento al respecto, preguntó qué habíamos hecho y en qué participamos. Estuve presente cuando el “guanaco” mojó a los trabajadores de la Dirección del Trabajo que protestaban, así como en el momento en que carabineros detuvo a algunos, a los que traté que sacaran de la comisaría; concurrí al Ministerio del Interior para tratar el tema, y estuve presente durante los treinta y dos días que duró el movimiento. Me da lo mismo que otros no hayan estado allí; lo importante es que estuve presente para acompañar a los trabajadores en su lucha para solucionar un conflicto que no debió haber ocurrido nunca, porque la Dirección del Trabajo es una repartición importante, seria, con funcionarios honestos y calificados, que deben dirimir conflictos y verificar conductas, los que próximamente tendrán que hacerse cargo del nuevo sistema que derivará de los tribunales laborales, para lo cual deberán prepararse legalmente. Se trata de trabajadores que ejercen una gran labor de fiscalización a lo largo del país, los mismos que seguramente a más de algunos de los presentes que tienen alguna empresa habrán fiscalizado. Sin embargo, ellos no han tenido la posibilidad de solucionar sus problemas económicos a través de una buena negociación.

La situación de esos trabajadores era compleja, porque la planta de la que se habló durante tanto tiempo fue fruto de un acuerdo político en que no participó Hacienda. Por ese simple hecho el acuerdo quedó en cero, a pesar de que estaba firmado por el subsecretario del Trabajo y por los representantes de las organizaciones sindicales, de la Central Unitaria de Trabajadores y de la Anef. Eso quiere decir que todos los gremios del sector público que a futuro quieran soluciones económicas o de planta, primero deberán conversar con Hacienda y después con el ministerio respectivo.

Lamentablemente, Hacienda en este caso no aceptó la proposición de planta, porque uno de sus compromisos consiste en no modificar las plantas de los servicios públicos. Esa situación alargó el conflicto y en algún momento las puertas se cerraron, debido a lo cual los trabajadores debieron ejercer presión. Tanto el ministro del Trabajo , presente en la Sala, como el director del Trabajo subrogante , Marcelo Albornoz , quien se encuentra en las tribunas, saben que los trabajadores protestaban todos los días frente a sus oficinas, entre las 13 y las 13.30 horas, con gritos, tambores y pitos, con el objeto de que les solucionaran su problema, situación que constaté personalmente. Con seguridad, a lo largo del país hicieron lo mismo, porque fue un movimiento monolítico, sólido, del que nadie se descolgó, sino que todos participaron en forma activa, incluso con cantos. Estaban felices; era la fiesta del paro.

El movimiento era ilegal, pero justo. El hecho de que se haya llevado a cabo marca la gran diferencia entre una dictadura y una democracia. Nosotros colaboramos para que las reivindicaciones que solicitaban se vieran reflejadas en el proyecto que estamos debatiendo y que vamos a aprobar.

El diputado señor Camilo Escalona se refirió a lo que sucedía en otros tiempos, cuando había injusticia. Cuando fui presidente de la Confederación de los Trabajadores del Cobre, la dictadura, a la cual tanto defiende la Oposición, mandó a funcionarios a cerrar los cajones. Faltó que me mataran no más. Luego, me metió preso ese individuo, que nombró Camilo Escalona , de apellido Márquez de la Plata . Pero, sigo vivo, y aquí estoy para defender a los trabajadores, a los que ellos usaron y nosotros defendemos.

El proceso fue tenso y difícil. Dirigentes, como yo, pueden dar fe de la cohesión de los dirigentes sindicales de la Anfuch. Fueron todos uno solo; no hicieron distinción de partidos políticos ni diferenciaron entre un grupo grande y otro chico. Todos tenían un solo dirigente y una sola voz. Eso es bueno para los movimientos sindicales. Lo hice presente en nombre de todos los parlamentarios de la Concertación a los que representaba.

En fin, se consiguió un proyecto que no es el ideal, porque eso sería contar con una planta. Ellos necesitan una ley de planta. No es posible tener cerca de 850 trabajadores a contrata y que sigan esperando otros ocho, nueve y hasta diez años. No es posible que mensualmente algunos trabajadores entreguen una boleta.

El Código del Trabajo -que defendemos con el ministro - señala que un trabajador del sector público no puede estar más de un año entregando boletas, porque al año se considera permanente y con contrato y se terminan las boletas de honorarios. No se puede seguir así. No sólo en la Dirección del Trabajo, sino que también en todas las demás reparticiones donde hay trabajadores a contrata y a honorarios.

Como el proyecto constituye un principio de solución, no quiero dejar de decir que más adelante deberemos elaborar una buena planta de trabajadores para la Dirección del Trabajo, acorde con la labor que cumple. Es nuestra obligación y la del Gobierno.

Los trabajadores de esa Dirección son los llamados a conciliar los problemas entre empleados y trabajadores. No pueden estar en la situación de no saber qué ocurrirá con ellos; de no saber qué va a pasar el año siguiente, después del 31 de diciembre.

Para concluir, señor Presidente, en primer lugar, pido oficialmente al señor ministro de Hacienda estudiar la posibilidad de enviar al Congreso Nacional un proyecto de ley que fije una nueva planta para la Dirección del Trabajo.

En segundo lugar, quiero señalar que me siento muy contento por haber conseguido un bono y un reajuste. Sé que no es lo que los trabajadores esperaban, pero pocos gremios han logrado, menos los del sector privado, un 5 por ciento para el próximo año y un 9,5 para el 2006, más los reajustes legales que se concedan a través de la Anef. Les fue bien con los treinta días.

Lo más importante es que el bono de 90 mil pesos, para las remuneraciones más bajas, y de 70 mil pesos, para las más altas, se pagará cuando se promulgue la ley. Además, por primera vez en la historia del movimiento sindical chileno del sector público se ha conseguido un bono por arreglo de conflicto. Esto nos hace sentir un gran orgullo.

He dicho.

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