Labor Parlamentaria
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Antecedentes
- Cámara de Diputados
- Sesión Ordinaria N° 48
- Celebrada el 03 de abril de 2001
- Legislatura Extraordinaria número 343
Índice
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El señor
Tiene la palabra el honorable diputado señor Carlos Abel Jarpa .
El señor
Señor Presidente, quienes me han precedido en el uso de la palabra expresaron que durante 120 años en que la pena de muerte ha estado vigente, se ha aplicado sólo en 57 oportunidades. Las últimas fueron los casos de fusilamiento de José Sagredo y de Topp Collins, en 1985, y de José del Carmen Valenzuela, en 1963, más conocido como el “chacal de Nahueltoro”, hombre analfabeto que en 1960 asesinó, en una acción criminal dramática, a su conviviente y a sus hijos. Respecto de este caso, que me llamó la atención, nuestra sociedad, después de que lo alfabetizó y convirtió en un ser humano, mediante la justicia terminó por eliminarlo.
Por ese motivo, anuncio mi voto favorable a la abolición de la pena de muerte. Lamentablemente como decía el diputado Cardemil , no en todas las ocasiones se hace efectiva, sino solamente en actos de carácter civil, y se la reemplaza por un presidio perpetuo efectivo.
También debemos analizar y hacer una legislación comparada, ya que en Latinoamérica sólo persiste la pena de muerte en seis países: Chile, Belice , Guatemala , Cuba , Bahamas y Jamaica. 108 países la han abolido.
Hay situaciones en las cuales es importante resaltar el significado del proyecto, ya que se ha discutido aquí su aspecto disuasivo. Hay teorías al respecto; pero me inclino por el hecho de que en países donde se ha abolido la pena de muerte, no ha aumentado la criminalidad, sino, por el contrario, ésta ha disminuido.
Pero lo más importante es que se elimina la posibilidad de que en un juicio de este tipo se cometa un error y que la sociedad ajusticie a una persona inocente.
Y el otro antecedente que debemos hacer notar es que en 120 años de vigencia de la pena, sólo se ha aplicado en 57 casos. Es decir, por diferentes circunstancias y por el indulto, muchas veces no se ha aplicado la pena de muerte.
Por lo expuesto, quiero señalar algunos hechos que me parecen relevantes.
En primer lugar, porque soy partidario de la vida, aunque la sociedad pueda tener ese derecho, no soy partidario de eliminar a ninguna persona. En ese sentido, coincido en que esto debiera haber sido para todas las situaciones y no dejar exentas aquellas que ocurren en tiempo de guerra.
En segundo lugar ya lo expresé, es necesario señalar que en algunas ocasiones se pueden cometer errores y, como somos partidarios de la vida, es importante que el proyecto cambie la pena de muerte por un presidio efectivo.
En tercer lugar, confío en las estadísticas que demuestran que la pena de muerte no conlleva un efecto disuasivo y creo que debemos buscar la posibilidad de recuperar también a aquellas personas que han cometido delitos, aunque sean de extrema gravedad.
Por último, desde el punto de vista práctico, el hecho de reemplazar la pena de muerte por un presidio perpetuo efectivo, significa la posibilidad de resociabilizar durante 40 años a los individuos que han cometido hechos gravísimos y de tremenda repercusión pública. Además, la pena queda al margen de la posibilidad de indulto y será la Corte Suprema en pleno la que, luego de un análisis exhaustivo de la situación, podrá otorgar la libertad a esas personas, después de 40 años.
Por todos estos motivos, anuncio mi voto favorable al proyecto de ley.
Muchas gracias.