Labor Parlamentaria

Participaciones

  • Alto contraste

Disponemos de documentos desde el año 1965 a la fecha

Antecedentes
  • Senado
  • Sesión Ordinaria N° 21
  • Celebrada el
  • Legislatura Extraordinaria número 325
Índice

Cargando mapa del documento

cargando árbol del navegación del documento

Homenaje
HOMENAJE EN MEMORIA DE DON ENRIQUE CORREA LABRA. COMUNICACIONES

Autores

El señor VALDES (Presidente).-

Tiene la palabra el Honorable señor Pacheco.

El señor PACHECO.-

Gracias, señor Presidente.

En nombre de los Senadores de la Democracia Cristiana, rindo homenaje en memoria de don Enrique Correa Labra .

El ex Presidente de la Excelentísima Corte Suprema nació en Talca, el 12 de diciembre de 1907; hijo de don Ángel Correa y de doña Hortensia Labra , hizo sus estudios en el liceo de esa ciudad y en la Universidad de Chile, donde se tituló de abogado en 1928.

Ingresó a la carrera judicial el 26 de septiembre de 1929, cuando empezó a desempeñar el cargo de Secretario del Juzgado de Chanco ; de ahí pasó, con el mismo rango, a la ciudad de San Carlos. En 1937 es nombrado Juez de Maullín y, más tarde, de Osorno y Valdivia; posteriormente, es designado Ministro de las Cortes de Apelaciones de Valdivia , de Chillan y de Valparaíso. En 1971 es elegido Ministro de la Corte Suprema y, en 1991, Presidente de ese Excelentísimo Tribunal .

Durante los 64 años en que desempeñó la judicatura, se distinguió como un magistrado talentoso, honesto, incorruptible, independiente, de sólida formación jurídica, amplia cultura y fuerte personalidad.

Además, ejerció la docencia universitaria como profesor de Derecho Procesal en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile en Valparaíso, donde durante 15 años sobresalió por sus condiciones pedagógicas y el conocimiento de las tendencias más modernas de esa rama del Derecho, lo que me consta, pues fui su colega en esa Casa de Estudios.

Don Enrique Correa tenía una fuerte personalidad y un carácter enérgico, por lo que muchos lo tildaban de "duro", pero quienes lo conocimos bien podemos acreditar que era un hombre bondadoso y muy sensible para resolver los problemas humanos.

La vida de don Enrique Correa fue un ejemplo de servicio a la justicia y él constituyó un modelo de magistrado.

Para los que tuvimos el honor de conocerlo existe un aspecto de su personalidad que cabe destacar muy especialmente: el relativo a su vida familiar y el entrañable amor por su esposa, doña Aída Vivanco , y a sus hijas Gloria, Lilian , Patricia , Jimena y Cecilia .

El fallecimiento de su señora lo hirió e hizo que su salud se resintiera profundamente, hasta el extremo de que murió cuatros meses después.

Los Senadores de la Democracia Cristiana rendimos homenaje, con afecto y admiración, a un magistrado excepcional, y elevamos nuestras oraciones por el eterno descanso de su alma.

Hacemos llegar nuestras más sentidas condolencias a sus hijas y a la Excelentísima Corte Suprema, solicitando enviarles copia íntegra de todos los discursos de homenaje que se realicen hoy en el Senado de la República en honor de don Enrique.

Gracias, señor Presidente.

Top