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Antecedentes
  • Cámara de Diputados
  • Sesión Ordinaria N°69
  • Celebrada el
  • Legislatura número 366
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Intervención
INFORME DE LA COMISIÓN ESPECIAL INVESTIGADORA DE EVENTUALES IRREGULARIDADES EN LA REDUCCIÓN ARTIFICIAL DE LISTAS DE ESPERA MEDIANTE LA ELIMINACIÓN DE PACIENTES DESDE EL REPOSITORIO NACIONAL DE LISTAS DE ESPERA, MANIPULACIÓN DE ESTADÍSTICAS Y OMISIÓN DE REGISTRO (CEI 4)

Autores

La señora FERNÁNDEZ, doña Maya (Presidenta).-

Tiene la palabra el diputado Hugo Gutiérrez .

El señor GUTIÉRREZ.-

Señora Presidenta, la comisión investigadora se originó al constatarse la eliminación artificial, durante el gobierno del Presidente Sebastián Piñera, de más de 34.000 personas de las lista de espera GES y no GES. Escuchen bien el número: 34.000 personas de listas de espera GES y no GES en el policlínico Maruri , dependiente del Servicio de Salud Metropolitano Norte. Este policlínico fue creado para tal efecto en 2011, sin ninguna autorización, por lo demás. Prácticamente era un policlínico que funcionaba de manera fraudulenta.

Por otro lado, se agregaron a la investigación antecedentes sobre el Hospital de Rancagua, en el que se redujeron las listas de espera mediante una metodología distinta a la del policlínico Maruri . En este caso, se impedía el ingreso de los pacientes a la lista de espera aplicando causales de exclusión improcedentes.

Para aventurar desde ya una conclusión, podemos decir que lo más relevante, dados los antecedentes recopilados por la comisión, es que existe el presumible conocimiento, tanto de lo que ocurrió en el policlínico fraudulento Maruri como en el Hospital de Rancagua, del ministro de Salud de la época, Jaime Mañalich , en tanto existe un correo -así lo expresa la comisión investigadora- que vincula expresamente al Minsal, así como un oficio en el que señala que las irregularidades en el policlínico Maruri forman parte de las estrategias definidas por el servicio de Salud y el Ministerio de Salud para el 2012, con el objeto de reducir las listas de espera.

Ciertamente, la manipulación de las listas de espera resulta un hecho repudiable -creo que aquí todos lo condenamos-, en tanto se jugó con la salud de las personas para la obtención de resultados -por supuesto, en el caso del gobierno de la época- o para la obtención de ganancias por parte de los médicos que participaron en el fraude -prácticamente un megafraude- investigado por la comisión y también por el Ministerio Público.

El caso da cuenta de la perversidad con que opera la racionalidad instrumental de poner por sobre la salud de los chilenos y las chilenas la obtención de los resultados; de aparentar que se está dando solución en materia de salud, cuando en realidad no era así.

En el caso del policlínico Maruri , se realizó la validación fraudulenta de médicos generales como especialistas, sin serlo. Al respecto, existe un correo del encargado del policlínico que señala expresamente que contaban con la venia del Ministerio de Salud de la época para realizar dichas validaciones, es decir, para hacer pasar médicos generales por médicos especialistas y así atender a personas que requerían esa atención en el policlínico Maruri .

Mediante un oficio de 2012, el director del servicio de Salud de la época expresó que dichas validaciones se daban en el marco de la estrategia trazada por el servicio de Salud de la época para reducir las listas de espera.

Los médicos validados con la venia del Minsal y del servicio de Salud son los mismos que actualmente se encuentran formalizados.

Por otra parte -esto es importante-, en ese tiempo la oposición pretendió, como lo ha pretendido permanentemente, lograr el empate. Presentó el caso del Hospital de Rancagua como una forma de empatar con lo ocurrido en el policlínico Maruri con la atención mentirosa y engañosa de 34.000 personas. Sin embargo, para sorpresa de la comisión investigadora, la Presidenta del Consejo de Defensa del Estado declaró que los casos que presentó en ese entonces la oposición habían ocurrido entre 2011 y 2013. Es decir, se pretendía endosar a la Presidenta Bachelet el haber utilizado una metodología para sacar personas de la lista de espera o para no instalarlas en la lista de espera. Pero ¿qué dijo el Consejo de Defensa del Estado? Dijo que esta metodología fue ordenada a partir de 2011. ¡Qué sorpresa para todos y todas que la orden de exclusión de pacientes en lista de espera o su no inclusión en el Hospital de Rancagua fue una orden perentoria que había partido durante el gobierno del Presidente Sebastián Piñera! El informe pone las cosas en su lugar. No había tal empate. El empate era, para variar, una vulgar mentira.

El informe da cuenta de una dura realidad chilena, que se enfrentó mediante la mentira y el engaño. Las largas listas de espera: esa es la tragedia en nuestro país. ¿Cómo se pretendió solucionar en el país del neoliberalismo? A través de la obtención del lucro. Los médicos que se encuentran formalizados lo están por los delitos de negociación incompatible y de fraude al fisco. Es decir, a través de esta mentira, de este engaño de la clínica Maruri , médicos que fueron validados también de manera engañosa, porque no eran especialistas, obtuvieron ganancias. Es decir, a través del engaño de las listas de espera, de la forma fraudulenta que actuó la clínica Maruri , hubo médicos que obtuvieron ganancias. Eso no lo dice solo quien habla o la comisión investigadora, lo dice el Ministerio Público, instancia que investigó a esos médicos y los formalizó nada menos que por negociación incompatible y fraude al fisco. En suma, la investigación de la comisión da cuenta de una triste realidad chilena, la que debemos superar mediante la implementación de una política pública que no sea engañosa, mentirosa ni fraudulenta, como se pretendió hacer en el primer gobierno de Sebastián Piñera.

Por lo tanto, no cabe duda de que este informe debe ser aprobado por la Sala, no solo por las razones que contempla y por las conclusiones que obviamente el Partido Comunista comparte, sino por la sencilla razón de que cada uno de los hechos que fueron investigadas por la comisión fueron indagados también por el Ministerio Público, los que además fueron motivo de denuncias por parte del Consejo de Defensa del Estado, y debido a que hay querellantes en la causa que son persecutores en compañía del Ministerio Público. De manera que el informe está dando cuenta de una realidad que no podemos soslayar: la creación de una clínica fraudulenta, como la clínica Maruri , para atender a 24.000 personas con especialistas que no existían y la exclusión de personas de las listas de espera de manera improcedente. Todo eso se llevó a cabo a partir del 2011, como lo señaló el Consejo de Defensa del Estado.

En consecuencia, no estar de acuerdo con el informe es no estar de acuerdo con lo que el Ministerio Público ha concluido con claridad y total contundencia, organismo que ha estado abocado a esclarecer los hechos tanto de la clínica Maruri como del hospital de Rancagua.

Podemos hacernos los lesos, mirar para el costado y decir que el informe es una mentira, que no es cierto lo que concluye; pero dar la espalda a la verdad es el peor camino para la implementación de políticas públicas que nos conduzcan a terminar realmente con las listas de espera, problema que tanta tristeza causa a miles de chilenos, si no a millones, debido a que tienen que esperar un tiempo muy largo para satisfacer una necesidad tan básica como es el derecho a la salud.

En consecuencia, este es un gran informe. Felicito a la comisión investigadora y a todos los que participaron en ella por lo que ha concluido, razón por la que, sin duda, el Partido Comunista procederá a su aprobación.

He dicho.

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