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Intervención
REGULACIÓN DE PROCESO UNIFICADO DE BÚSQUEDA DE PERSONAS DESAPARECIDAS Y CREACIÓN DE SISTEMA INTERCONECTADO PARA TAL EFECTO

Autores

El señor BIANCHI.-

Gracias, Presidente.

En los momentos en que estamos discutiendo este proyecto de ley ya deben existir personas que han desaparecido en el día de hoy. Todos los días, lamentablemente, desaparecen personas en nuestro país, y eso cada vez es normalizado.

Como se ha mencionado a lo largo de la discusión, las primeras horas son vitales, tanto para el éxito como para el fracaso.

Por tanto, valoro el contar con un sistema de búsqueda de personas desaparecidas que sea interconectado, único, y que se cambie el estándar y tengamos nuevos protocolos.

También me parece importante la perspectiva de género, de la cual se ha hablado, ya que hay que reconocer que existe estigmatización, sobre todo respecto de las mujeres jóvenes.

Pero también hay una estigmatización por la capacidad económica de la persona.

Yo tengo mis dudas en cuanto a si la búsqueda es igual para alguien de recursos que para alguien que no los tiene, lamentablemente, en este país.

Y también me parece importante la perspectiva regional, ya que para quienes vivimos en zonas extremas, más alejadas o rurales no están los medios y los métodos para poder hacer una buena investigación. Por tanto, se depende de un sistema centralizado en el cual lleguen...

(Rumores).

Voy a pedir un poco de silencio a los colegas de la entrada, porque es difícil intervenir con tanto ruido.

Decía que, por tanto, me parece importante esa perspectiva de género, de no estigmatizar, y también la perspectiva regional.

Asimismo, es importante reconocer que en nuestro país ha habido un avance notorio de personas con demencia senil. En consecuencia, en la práctica me parece interesante poder, quizás, implementar sistemas como brazaletes o algo que ayude a identificar a quienes tengan algún grado de discapacidad, para así poder ubicarlos con mayor facilidad.

También me hace sentido -lo pensaba durante la discusión- el hecho de que, así como la Onemi tiene un sistema, por ejemplo, de avisaje cuando tenemos alguna contingencia, bueno, también pudiese haber algún aviso de personas extraviadas, ya que todos tenemos teléfonos. Que se genere alguna especie de alerta en los celulares -como me señala una Senadora, a quien doy las gracias- de personas desaparecidas, a lo menos en su localidad.

Pero yo voy a hablar de uno de los quizás "fracasos" -como los denomino- que tuve como Diputado . En algún momento conversé con la señora Margot González , madre de Ricardo Harex , un joven que ya lleva desaparecido más de veinte años en Punta Arenas; un caso muy emblemático, del cual se habla muy poco. Claro, ocurrió en una zona lejana y hubo intervenciones. Es un hecho de desaparición bastante complejo.

Entonces, llegué a un compromiso con ella en cuanto a tratar de ayudar desde la vereda que me tocaba a mí como parlamentario. Ustedes dirán: ¿qué tiene que ver? Pero habiendo algunos antecedentes que podían involucrar a agentes del Estado, tomé la iniciativa y creé una Comisión investigadora. Tuve mucha esperanza de que a través de esta Comisión investigadora pudiéramos tener algún resultado, que se lograra remover alguna conciencia. Y bueno, logramos acreditar que, desde el inicio de la investigación, todo fue mal hecho: pérdida de elementos, intervenciones de terceros, y el tema de que hoy día las policías tienen bien pocos antecedentes para investigar respecto de esta causa.

Por tanto, yo tenía, más que la esperanza de buscar responsables, la ilusión de que alguien pudiese hablar en este caso tan complejo en Magallanes. No lo logré. Y este es uno de los "fracasos", como yo los denomino, que tuve, sobre todo por el compromiso que hice con la mamá de Ricardo Harex, quien lleva -como mencionaba- más de veinte años desaparecido.

Acá busqué algo de lo que tenía en esa época, porque son muchos los antecedentes.

Es un joven que salió un día en la noche a una fiesta; se fue de esta; llegó un carro policial, del cual se perdió la bitácora y después se vio en otro lugar lejano de la ciudad. Bueno, nunca se investigó ese vehículo. Luego de eso, se buscaba a un joven con otra ropa y otras características. Y había un cura que era muy colaborador de la causa, el padre Rimsky Rojas

, quien fue llevado a la zona de Magallanes después de haber realizado actos de abuso sexual en Valdivia. Primero, se lo llevó a África, y luego, a Magallanes, donde fue director del Liceo Salesiano . Ese cura se subía al helicóptero cuando hacían las búsquedas y tenía una intervención notable; era quien más colaboraba. Hoy en día es el mayor sospechoso; pero se suicidó.

Bueno, así pasó el tiempo y se fueron suicidando también otras personas relacionadas con este mismo caso. El primer inculpado se suicidó, estando también el padre involucrado en esto. Y así se fueron después descartando una serie de personas que no tenían que ver con la causa, pero que cambiaban todo el sentido de la investigación.

Los primeros jueces dedicados a este caso realizaron -tengo la convicción absoluta- la peor de las labores. Y no puedo afirmarlo, pero me cuesta entender que magistrados actúen de esa manera, casi sospechosa, diría yo. Y, por tanto, cuando estos jueces hoy pueden ser quizás premiados para ir a una Corte de Apelaciones, yo espero que no sea así, al igual que la madre de Ricardo Harex.

Este joven que se perdió llevaba con él bastantes estigmas. Se habló primero de un tema de pedofilia, de unas cartas que enviaba a su pareja, de un vínculo amoroso con la profesora. Se habló de mil situaciones que eran raras de entender en un joven común y corriente, deportista, de diecisiete años.

Pero bueno, todo indicaba al padre Rimsky Rojas .

En esta Comisión investigadora yo cité a variadas personas, y logré también que se pudiera, a través del Instituto de Derechos Humanos, investigar un área relacionada con la intervención de agentes del Estado, cosa que yo valoro mucho, porque ayuda a la no prescripción de la causa. Porque el principal problema, creo que en todas las causas de desapariciones, es que después se deja de investigar porque no hay más antecedentes.

Entonces, este cura, Rimsky Rojas , se suicidó luego de haber sido llevado a una casa de retiro. Tampoco hubo una investigación al respecto. Después de días se apersonó ahí la Fiscalía, pero no se investigaron las cartas que desaparecieron. Su hermano, también cura, se llevó el computador y el celular. Había una casa atrás, de cuidadores, que nadie entrevistó. Y se mató este cura, que había llegado con antecedentes de pedofilia a Magallanes. Se quitó la vida el mismo día que se dijo que se había resuelto el caso y habían detenido a una persona que ya estaba, desde el mismo día que desapareció Ricardo , arrestada. Por tanto, todo fue, lamentablemente, un error.

Entonces, en la Comisión investigadora yo pedí que la Iglesia pudiese, ojalá, sincerar posiciones. El obispo de Magallanes , que renunció hace poco -nadie sabe por qué, pero lo hizo-, pidió perdón a las familias por no haber sido un mayor colaborador.

Hace poco se murió el obispo Tomás González , respecto del cual, en declaraciones en esta Comisión investigadora que yo realicé, un ex carabinero señaló cómo en la época en que él era obispo salían menores de edad ebrios de su casa, donde también estaba este cura Rimsky Rojas. Pude conversar con ellos, pero esa revictimización, lamentablemente, luego de que ellos hicieron su vida, hace que cueste poder hablar nuevamente de lo que pasó en esa época.

Por lo tanto, yo no tengo mucha esperanza en las personas que podrían haber estado involucradas, porque se fueron suicidando, retirando o muriendo.

En consecuencia, yo quiero, en honor a este joven, Ricardo Harex, valorar esta ley que estamos discutiendo el día de hoy.

Y deseo hacer un llamado a que alguien pueda tratar de esclarecer la verdad. La madre ni siquiera busca justicia a estas alturas, sino que, para poder morir tranquila -una madre que yo veo muerta en vida, que ya ni siquiera puede caminar del dolor-, desea conocer el paradero de su hijo, dónde está, para poder darle digna sepultura.

Además, los jueces, que fueron negligentes al principio de la investigación, no debieran ser premiados con cargos superiores, como tampoco debería prescribir la causa, porque la Ministra Pinto , quien está a cargo, ha hecho todos los esfuerzos para mantenerla vigente, con diligencias, aunque me temo que si llega otro magistrado quizás haya otra visión.

Por eso yo valoro este proyecto.

Creo que, si hubiese habido este tipo de iniciativas antes, tal vez nos hubiésemos ahorrado el difícil caso que traté de resumir con cosas de la época de las que me fui acordando, porque eran muchas, así como otros casos que, lamentablemente, no debemos normalizar en nuestro país.

Voto a favor del proyecto, Presidente .

Gracias.

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