Labor Parlamentaria
Participaciones
Disponemos de documentos desde el año 1965 a la fecha
Antecedentes
- Senado
- Sesión Especial N° 82
- Celebrada el 18 de marzo de 1966
- Legislatura Extraordinaria periodo 1965 -1966
Índice
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El señor
El Honorable señor Teitelboim dice que debemos remitirnos a hechos concretos. Ello me obliga a volver la mirada hacia atrás, a los hechos concretos en que han sido actores precisamente Sus Señorías. Sin embargo, antes, deseo terminar lo que estaba expresando.
Cuando ayer escuchaba al Honorable señor Teitelboim, no sabía qué pensar. Si ellos tienen un control emocional tan grande que les permite deformar la realidad sin mostrar la menor arruga en el rostro, no puedo dejar de pensar que ellos no quieren hacer otra cosa que esconder una realidad, la cual existe, no como ajena a ellos, sino provocada por sus elementos.
Volviendo a los hechos, no es el Honorable señor Teitelboim, ni tampoco lo son los Partidos Comunista y Socialista, el llamado a indicarnos con dedo acusador como atentando contra los intereses, los derechos y la vida de los trabajadores.
Deseo leer tan sólo un párrafo, que no pensaba citar, de no haber mediado la alusión del Honorable señor Teitelboim.
El señor
¿Me permitirá leer después otro párrafo Su Señoría?
El señor
Disponemos de tiempo limitado. Los Senadores del FRAP ocuparon ayer más de tres horas y no nos concedieron interrupciones ni nos dejaron tiempo para intervenir. Por eso, Sus Señorías -que también nos acusan muchas veces de no enfrentar los hechos- me excusarán que me dé el tiempo necesario para hacerlo, darles en el gusto y no recibir los vituperios de los colegas en el sentido de que no enfrentamos nuestras responsabilidades.
El señor
Deseo tan sólo hacer una acotación.
El señor
El Honorable señor Allende, en sesión del Senado de fecha 12 de junio de 1946, respondiendo a un discurso del ex Senador comunista señor Ocampo, decía:
"No voy a descender al terreno de violencia en que se ha colocado el señor Senador. Puede que se hayan cometido errores, pero el Partido Socialista es un aporte concreto, como lo son los partidos que aportan sus ideas al desenvolvimiento social de un país. No voy a hacerme eco de lo que constantemente oigo, ni voy a traer aquí el dolor de nuestros compañeros de partido: los obreros socialistas que han sido perseguidos muchas veces en el socavón de las minas y sobre la tierra, porque no comparten las ideas de los hombres del Partido Comunista. Hemos empezado por abolir la prepotencia sindical de un partido que quiere hacer del sindicato un instrumento de su vida política. Nosotros hemos d icho: "el sindicato al servicio del pueblo, y no el sindicato al servicio de una determinada colectividad política".
Hoy ésa no es la posición de los Senadores ni del Partido Socialista, sino la de la Democracia Cristiana, que no quiere sindicatos al servicio de determinadas ideologías o partidos, sino al servicio del pueblo y de sus propios intereses gremiales, y desea eliminar la persecución ideológica.
El señor
-¿Me permite leer ahora otro párrafo?
El señor
Como le anticipé, señor Senador, no concederé interrupciones. Créame que lo lamento. Podemos tener otra sesión.
El señor REYES (
El Honorable señor Musalem no desea ser interrumpido.
El señor
Se trata de la lectura de un párrafo también muy elocuente.
El señor
En un rato más podrá hacerlo Su Señoría.
El señor
Puedo asegurar que el imperio del terror no es invento nuestro. Basta ir a los minerales y conversar con los trabajadores y sus mujeres; basta saber lo que ocurre en las asambleas, en donde, cuando hay que decidir un conflicto sindical o cualquier otra cuestión que interesa a la política de los partidos del FRAP, nadie tiene derecho a levantar su voz y, si lo intenta, es golpeado o expulsado del sindicato.
El señor
i Exhiba un solo caso en que haya ocurrido eso!
El señor
Señor Presidente, en Potrerillos...
El señor
¡Indique nombres, señor Senador!
El señor
Si tiene paciencia, se los daremos.
El señor
...asistí a una asamblea la noche del jueves de la semana pasada. Asistí a la reunión con un grupo de trabajadores de nuestro partido; llegaron dos o tres de los que no aparecen "teñidos" -no son dirigentes nuestros-, y ellos nos expresaron lo que tuvieron que vivir en el sindicato, cómo no pudieron levantar la voz y cómo, cuando el Diputado socialista presente en el mineral dijo "levanten la mano los que fueron al trabajo y no van a ir mañana", inclusive ellos -nos dijeron- debieron levantarla, pues de otro modo, sencillamente, habrían recibido lo que en tales casos han visto recibir a otros compañeros; golpes y más golpes.