Labor Parlamentaria
Participaciones
Disponemos de documentos desde el año 1965 a la fecha
Antecedentes
- Senado
- Sesión Especial N° 10
- Celebrada el 15 de octubre de 1970
- Legislatura Extraordinaria año 1970
Índice
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El señor
Señor Presidente, Paraguay, con una superficie de 406.752 kilómetros cuadrados, está poblado por 2.300.000 habitantes. Tiene, pues, una pequeña densidad poblacional: cinco personas por kilómetro cuadrado.
Setecientos mil paraguayos han emigrado a la Argentina, Brasil y otros países, por razones económicas y políticas, escapando de la miseria, la falta de trabajo y la represión.
Su estructura agraria.
El Paraguay es considerado un país esencialmente agrícola. Pero hay una crisis profunda de producción agraria, porque las tierras están acaparadas en pocas manos.
El 52% de la superficie cultivable del país pertenece a 145 propietarios.
Las explotaciones de más de mil hectáreas ocupan el 86,6% de la superficie total y están en manos de sólo 1.540 propietarios. El resto de la tierra cultivable, o sea, el 13,4%, se divide entre 148.074 explotaciones campesinas.
Los minifundios que utilizan menos de diez hectáreas representan el 70%. Solamente el 39% de las explotaciones agropecuarias tienen propietarios con títulos, lo que significa que más de 60% de los campesinos trabajan una tierra que no es suya. Entre éstos, 12,3% son arrendatarios. El resto, o sea, 48,6%, son simples ocupantes precarios.
El sector agrícola, a lo largo de toda su historia, no ha podido tener bajo cultivo sino el 1,7% de la superficie del país.
En resumen, el sistema del latifundio, defendido a sangre y fuego por el régimen de Stroessner, es la causa principal de la crisis crónica de producción agrícola en el Paraguay y, en consecuencia, de la miseria de su población, explotada por los gamonales y los imperialistas.
Otros datos relacionados con la agricultura y la ganadería.
La mayor parte de la superficie del país está ocupada por grandes estancias (superficie ganadera: 14.332.000 hectáreas) y por grandes bosques (24.223.000 hectáreas), la mayor parte en poder de latifundistas y de la dictadura de turno.
En "Bases Preliminares para una Estrategia de Desarrollo para el Paraguay", elaboradas por el BID, la OEA y otros organismos internacionales, se diagnostica que el Paraguay tiene "vocación" por la ganadería. Y se establece que la exportación de carne, cuero y sus derivados debe ser el motor principal del desarrollo.
Los datos del Boletín del Banco Central de diciembre de 1967, revelan que la ganadería, como palanca del desarrollo, tal como lo conciben los "expertos" yanquis, no da el resultado proclamado. La exportación de carne elaborada alcanzó su nivel máximo en 1965, con 28.961 toneladas y un ingreso de 18.747.000 dólares. El año 1966 se produce un brusco descenso en el tonelaje exportado (18.893 toneladas) y en el ingreso de divisas, que alcanzó a 13 millones 839 mil dólares.
La industrialización y la- exportación de la carne está monopolizada por dos empresas extranjeras: la International Products Corporation (del grupo Morgan) y la Liebig's Extract of Meat.
Debido a la política del imperialismo y de los estancieros de convertir al Paraguay en una gran estancia, la llamada producción agrícola tradicional, de la que depende la mayoría de la población campesina, está en bancarrota. En 1953, la exportación de fibras de algodón alcanzó a 16.274 toneladas, lo que significó un ingreso de 8.204.000 dólares, a razón de 504 dólares por tonelada. En 1966, bajo la dictadura de Stroessner, se exportan sólo 5.665 toneladas, equivalentes a 1.988.000 dólares. El precio por tonelada disminuye también a 350 dólares por tonelada.
Otro ejemplo más que elocuente: en 1959 la exportación de azúcar alcanzó a 15.420 toneladas, y su importe fue de un millón sesenta y seis mil dólares, en tanto que en 1967 la cifra es insignificante: ocho toneladas exportadas y mil dólares de ingreso, según el Boletín del Banco Central.
El documento de la OEA y del BID, en su apartado sobre "La Estrategia de Desarrollo Global",- remata: "La explotación ganadera recibirá en ésta y en las etapas siguientes, atención" prioritaria especial, en atención a la vocación natural del país hacia esa actividad...".
Las mejores tierras cultivables son malbaratadas a los consorcios yanquis. Hace poco, la firma yanqui "Prados Verdes" compró 170.000 hectáreas en Puerto Guaraní. El "trust" "Adela", que reúne capitales yanquis de Alemania Occidental y de otros países europeos, ha sido autorizado para comprar un millón de hectáreas. La firma Agrá Paraguaya, también norteamericana, fue autorizada para comprar dos millones de hectáreas. Estos monopolios vienen a compartir la enajenación del territorio nacional explotado por un minúsculo grupo de terratenientes extranjeros: la "Mate Larangeira", la "Industrial Paraguaya S. A.", los "Casado-Sastre", etcétera.
En el campo, en lugar de la reforma agraria los "estrategas" desarrollistas del BID y de la PEA hablan de una "apertura de la frontera agrícola a través de la colonización" y de una "migración interna" de la zona central sobrepoblada y minifundiaria hacia los desiertos del Caa-guazú y el Alto Paraná'. Apenas disimula este plan la política de sofocar la lucha de los campesinos por la fierra, confinados a una ocupación precaria en pequeñas parcelas y rodeados de grandes latifundios improductivos.
La "estrategia" de los grandes señores de la tierra parte del supuesto absurdo de que no hay crisis de estructura, de que no hay monopolio de la tierra en pocas manos. El llamado "Instituto de Bienestar Rural Stronista" es una agencia de venta y negocio de tierras que despoja a los agricultores de sus minifundios y los trasplanta a zonas alejadas de los mercados de consumo para ser así esquilmados por los intermediarios ("acopiadores de frutos del país").
En resumen: el paraguayo es un paria en su propia tierra fértil y llena de riquezas naturales. "Hombres sin tierra y tierra sin hombres", tal es la síntesis del drama en el campo, donde vive el 63 por ciento de la población del país.
Sofocamiento de la industria.
El sector industrial de la economía paraguaya es raquítico y participa sólo con el 16,9 por ciento en la creación del producto interno bruto, según el Censo Industrial de 1962. Según la misma fuente, sólo hay 28 grandes empresas con más de cien personas ocupadas en cada una de ellas, lo que suma en total 7.377 obreros. La mayor concentración fabril y obrera está en las empresas extranjeras de los frigoríficos, de la refinería de petróleo, 'de los puertos tanineros y de la industria textil. También tiene cierto peso en la producción la empresa estatal empeñada a los yanquis por los empréstitos, como los transportes fluvial, ferroviario y aéreo, la fábrica de cemento Portland, etcétera..
La mediana y pequeña industria de propiedad nacional: ingenios azucareros, fábricas de aceite, de calzado, de tejidos, industria de la alimentación y otras, está estancada o se desarrolla a paso de tortuga debido a la competencia desleal del contrabando oficializado de los "capos" militares, a las trabas burocráticas, a los altos impuestos y a los precios prohibitivos de la maquinaria importada.
Conspira también contra el desarrollo industrial la pequenez del mercado interno determinada por el bajo poder adquisitivo de la población.
Según datos oficiales, el ingreso por habitante es de 200 dólares. Este promedio muy bajo no discrimina entre los ingresos millonarios de unos pocos y los ínfimos ingresos de la mayoría. Según "Comunidad", vocero de la Iglesia -hoy clausurado- el ingreso per cápita de los campesinos es de 900 guaraníes anuales, o sea un poco más de 7 dólares. Esto se explica porque gran parte de los agricultores cultiva sólo para el consumo familiar y no para la venta.
En cuanto a los obreros, los salarios están congelados desde 1964 a nivel de hambre, ya que apenas cubren el 50 por ciento de las necesidades vitales, según estudio de la Confederación Paraguaya de Trabajadores (oficialista).
La dominación imperialista.
La política yanqui en el Paraguay se impone mediante el régimen militar-policial encabezado desde 1954 por el General Alfredo Stroessner. Su entrega incondicional a los yanquis se financia por gravosos empréstitos que importan alrededor de 200 millones de dólares, que se pagan con elevados intereses que fluctúan entre 5,5 y 9 por ciento.
Las inversiones norteamericanas se realizan en condiciones de privilegio: exención de impuestos aduaneros para la importación, reducción de un 25% del impuesto a la renta, libre remisión de dividendos o reembolsos de capital.
El Fondo Monetario Internacional impuso al país la llamada "estabilidad monetaria" sobre la base de la congelación de salarios, la restricción de los créditos y el aumento de los impuestos. Los "técnicos" yanquis suelen destacar la política "stronista" del "buen pagador", merced a la cual se desvalija al pueblo.
Gran parte del Chaco paraguayo, rico en petróleo, es propiedad de monopolios norteamericanos donde rigen, no la Constitución paraguaya, sino las leyes del Estado de California. A fines de 1969 se firmaron dos nuevos contratos con filiales de la Standard Oil, que dejan al Estado dictatorial apenas el 17 por ciento de la producción bruta de petróleo, que hasta hoy se mantiene en reserva, ya que no hay extracción.
El aprovechamiento discrecional de la economía paraguaya está supervisado por la Embajada norteamericana y por la Misión de Operaciones de los Estados Unidos en el Paraguay, verdadero super estado que dicta la política financiera, fiscal, laboral y de todo tipo.
Base de agresión y provocación internacional.
Si bien el Paraguay interesa a Estados Unidos como fuente de materia prima barata y mercado para colocar una parte pequeña de su producción y de sus capitales, principal interés de su dominación es de carácter estratégico-militar. En su política de agresión a los países socialistas y a los que se han liberado, en su táctica de aplastamiento de los movimientos patrióticos y de liberación nacional, el imperialismo norteamericano asigna al Paraguay el papel de una base militar y de un nudo de carreteras estratégicas en el corazón de América del Sur.
Hace pocos años, la revista norteamericana "Visión" confesó que el Pentágono estaba construyendo una base de proyectiles atómicos teledirigidos en el Chaco paraguayo. Esto fue confirmado por un desmentido que, ante la indiscreción de Visión, se vio obligado a formular el Departamento de Estado norteamericano.
La llamada "estrategia para el desarrollo..." comprende acentuar el ritmo de construcción de lo que llaman la infraestructura. Lo principal de esta política' consiste en construir "un aeropuerto internacional en el Chaco para grandes aviones de alta velocidad" y la terminación en nuestro país del tramo de la carretera panamericana llamada "carretera interoceánica Antofagasta - Pozo Colorado -Asunción - Puerto Presidente Stroessner-Paraguaná y la carretera marginal de la
Selva - Ruta Trans Chaco - Asunción-Buenos Aires."
Para asegurar tal "estrategia", la dictadura strosnerista remató la entrega completa de la soberanía nacional aprobando la "Resolución Selden" del Parlamento norteamericano, que autoriza la intervención militar unilateral de las tropas yanquis para el caso de que peligren sus posiciones y sus intereses en el enfrenamiento global "entre el Mundo Libre y el' comunismo". No se puede pedir mayor cinismo en este reconocimiento yanqui de su condición de gendarme internacional.
Aspectos de la secuela social de la crisis de estructura.
La desocupación, la miseria y las enfermedades flagelan al pueblo paraguayo.
Según estadísticas oficiales, hay 100 mil desocupados totales, y es más abultada la cifra si le sumamos la desocupación disfrazada o disimulada.
Debido a la falta de trabajo y otras causas sociales y políticas, se calcula que han emigrado del país 700.000 personas, es decir un tercio de la población, ya que el Paraguay cuenta actualmente con 2.300.000 habitantes.
La mortalidad prematura por raquitismo, subalimentación y enfermedades, es muy alta. El promedio de vida es de 28 años. La mortalidad infantil, considerados los nacidos vivos, hasta el primer año de vida, es de 85 por mil. Debido a estas circunstancias, los, jóvenes, hasta los 14 años, conforman el 50 por ciento de la población total del país.
Las enfermedades endémicas como el paludismo, la tuberculosis y la anquilostomiasis, causan estragos. Sin embargo, en el presupuesto dictatorial disminuyó el porcentaje destinado a salud pública, de 7,85% a 5,65%. Y en el campo, es decir, en el sector rural del país, apenas hay un médico por cada 6.600 habitantes.
El déficit habitacional afecta a 68,4% de la población de Asunción y a 89,4% del área rural. Hay una gran promiscuidad debida a la falta de viviendas. Por ejemplo, en el campo se amontonan, por término medio, 5,3 personas en cada habitación, en ranchos de adobe y paja, con piso de arena.
El panorama educacional es sombrío. Anualmente no pueden matricularse 160 mil niños en edad escolar. Entre los inscritos, la deserción escolar es enorme: en los años 1958-63 la pérdida del alumnado primario fue del 84,6%, y sólo 50% de los que terminan la primaria entran a la secundaria. Oficialmente se confiesa que existe un analfabetismo de 26,6%.
Paraguay confirma una vez más que el atraso económico, la miseria y la pobreza, las muertes prematuras, el caos y la anarquía, la desocupación y el atropello a la dignidad humana, son secuelas lógicas de la explotación imperialista y de la acción antinacional de las oligarquías.
Engranaje dictatorial. Institucionalización del terror.
El régimen militar-policial terrorista fue implantado por los yanquis en 1940. Desde entonces hay una sucesión de tiranos hasta que el 4 de mayo de 1954, mediante un golpe de Estado, el General Alfredo Stroessner sube al poder.
La Constitución de 1940, dictada por un decreto del Mariscal Estigarribia, estatuye lo que llama un Poder Ejecutivo fuerte, que en realidad es un poder despótico con facultades para disolver el Parlamento, decretar^ el estado de sitio por tiempo indefinido con la abrogación de todas las libertades públicas y garantías individuales, y con atribuciones absolutistas para el
Con esta Constitución liberticida gobernó Stroessner durante mucho tiempo. Pero esto no le bastó: dictó la ley que establece el delito de opinión y pena hasta con diez años de prisión por cualquier actividad calificada de subversiva o contraria al orden dominante.
Conforme a esta ley fueron enjuiciados los profesores Antonio Maidana y Julio Rojas, y el contador Alfredo Alcorta. Maidana realizó ante los tribunales de la dictadura la defensa de los derechos democráticos y de los ideales avanzados, y sus jueces ordenaron su- libertad. El fallo judicial fue pisoteado por la dictadura, y Maidana continúa en prisión desde hace 12 años. Rojas y Alcorta cumplieron las penas injustas que les impusieron, hace ya diez años, pero también continúan en prisión, igual que Maidana, desde hace 12 años.
En 1967 Stroessner convocó a' una farsa de "Asamblea Nacional Constituyente" con el objeto de modernizar el aparato represivo, aumentando los poderes discrecionales del Dictador. Todas las garantías y derechos proclamados son burlados dentro del mismo texto constitucional mediante las facultades extraordinarias del Presidente y de la policía.
Recientemente fue aprobado un nuevo engendro fascista bajo el nombre de "Ley de defensa de las personas y de la paz pública", que amplía el número de los hechos políticos punibles y aumenta a 12 años de penitenciaría sus transgresiones.
El Episcopado paraguayo, máxima autoridad de la Iglesia, condenó la ley expresando que "consagra una forma de absolutismo totalitario", porque "deja librados a los ciudadanos, sin protección jurídica alguna, al arbitrio discrecional de sus eventuales acusadores, captores o jueces"... Afirma la Iglesia: "...se pretende defender la democracia instaurando el absolutismo; prevenir la subversión desatando la violencia institucionalizada; garantizar la paz instalando una situación permanente de inseguridad y de terror."
El Colegio de Abogados sostuvo: "Si a las ideas contrarias al orden político y social no tenemos otra cosa que oponer más que severas sanciones, entonces ese mismo orden está muerto y no es, con seguridad, una institucionalización del terror el medio capaz de mantenerlo vigente".
Sabido es que las dictaduras no respetan ni siquiera sus propias leyes. El régimen de Stroessner se caracteriza por emular a los sistemas más sanguinarios de nuestro continente, y puede decirse, sin exageración, que las palabras y las descripciones no alcanzan y resultan inexpresivas para dar una idea aproximada del terrorismo desenfrenado de este déspota mimado y elogiado por el Pentágono y el Departamento de Estado.
Breve reseña de luchas populares.
Las lacras del régimen imperante descargan sobre el pueblo indecibles calamidades. Contra esta situación desesperante, el pueblo paraguayo viaje luchando desde hace mucho tiempo, y hoy prosigue en los combates con la perspectiva de realizar la revolución democrática de liberación nacional, en marcha hacia el socialismo. Para alcanzar esto, el pueblo se organiza y se prepara mediante variadas formas de lucha y de movilizaciones, con el objeto de derrocar al régimen militar policial con una insurrección que lleve al poder a un gobierno democrático .popular.
El Paraguay tiene una historia que no puede reducirse, ni mucho menos, a describir los años de terror y padecimientos sufridos por el pueblo. José Martí expresó en su tiempo: "Sobre el Paraguay no se escribe un libro, se escribe un poema."
Y, efectivamente, ya en tiempos de la colonia los paraguayos se alzaron en lucha contra la dominación colonial española, durante los años de la revolución, comunera, que proclamó como divisa lo siguiente: "El poder del pueblo está por encima del poder del mismo Rey". Eso ocurrió en el siglo XVIII. Y fue un breve período de libertades que reemplazó el esclavismo instaurado por los encomenderos.
La revolución comunera fue ahogada en sangre.
En mayo de 1811, el pueblo paraguayo conquistó su independencia y tuvo un desarrollo nacional sin sujeción a potencias extranjeras, hasta que la guerra de la Triple Alianza, orquestada por el colonialismo inglés, cortó ese desarrollo soberano. El Paraguay fue destruido. De un millón de habitantes sobrevivieron solamente doscientos mil, en su mayoría mujeres, niños, ancianos y mutilados. El Mariscal Francisco Solano López, al frente de sus últimos hombres en armas, fue asesinado en Cerro Gorá el 1º de marzo de 1870.
Desde entonces hasta la fecha no existió una democracia y una libertad real para el pueblo. Las empresas extranjeras se enseñorearon del territorio paraguayo, y los gobiernos no hicieron sino cumplir órdenes de potencias extranjeras.
De 1932 a 1935, la Standard Oil desató una guerra entre los pueblos hermanos de Paraguay y Bolivia, con miles de muertos y un sinfín de destrucciones para ambos países.
El 17 de febrero de 1936, el pueblo paraguayo apoyó un levantamiento militar que llevó al poder a un Gobierno reformista, que muy pronto traicionó sus postulados y fue derrocado por la oligarquía, en agosto de 1937.
En junio de 1946, el pueblo se alzó nuevamente contra la dictadura fascista del general Higinio Morínigo, y conquistó un breve período de seis meses de libertad política. En la gestación de ese movimiento, la clase obrera paraguaya, "nucleada" en su Central Unica, jugó un papel protagónico, y todos los partidos y organizaciones sindicales gozaron de libertad y lograron importantes avances, cortados de nuevo por el golpe fascista del 13 de enero de 1947.
En marzo de ese mismo año, el pueblo se lanzó a la insurrección contra la dictadura imperante. La guerra civil duró seis meses, y el pueblo fue vencido pasajeramente por la dictadura, la cual contó con ayuda directa de los yanquis y del gobierno peronista.
En agosto de 1958, la clase obrera paraguaya, organizada en la Confederación Paraguaya de Trabajadores, realizó una huelga general y nacional, que fue acompañada por toda la población. En su organización participaron los profesores Antonio Maidana, Julio Rojas y Alfredo Alcorta, quienes en el trabajo por mantener la unidad y continuidad del movimiento fueron perseguidos y apresados por el régimen, que los mantiene hasta hoy en un calabozo de castigo de la Comisaría Tercera de Asunción.
A fines de 1959 y comienzos de 1960, los movimientos "14 de Mayo" y el "Frente Unido de Liberación" iniciaron la lucha de guerrillas, que, debido a razones de improvisación, desorganización y completa falta de unidad, no tuvo grandes resultados, aunque el pueblo simpatizó con ella y su desarrollo causó una crisis política al régimen, al pasar a la Oposición la mayoría del único partido que apoyaba hasta entonces al Gobierno paraguayo.
En 1968 se inicia un gran movimiento nacional por el cese de las torturas y la represión, en el cual participan la Iglesia paraguaya, la Federación Universitaria del Paraguay, la Confederación Cristiana de Trabajadores y los partidos de Izquierda.
En esa lucha, la Iglesia paraguaya llegó a excomulgar.al Ministro del Interior, al Jefe de Policía y al de Investigaciones, responsables del atropello a la "Iglesia de Cristo Rey" y del apaleamiento de sacerdotes, monjas y gran número de creyentes que protestaban por el destierro de sacerdotes jesuítas.
La lucha prosiguió, y la dictadura se vio obligada a apresar al .presidente de la Federación Universitaria Paraguaya, y a los presidentes de los Centros de Estudiantes de Medicina y de Derecho de la Universidad Católica. Apresó, torturó y desterró a los ex presidentes del Partido Demócrata Cristiano, doctores Gerónimo lrala Burgos y Jorge Escobar.
La lucha lio cesa un minuto, y hoy tiene la perspectiva cierta de triunfar en un plazo no lejano, pues en las masas y en los dirigentes se ha hecho carne la necesidad de la unidad de todos los sectores, sin exclusiones.
Para lograr el triunfo contra la dictadura, el pueblo paraguayo ha contado y cuenta con la valiosa solidaridad internacional, que se manifiesta también cada día con mayor pujanza y que influye en esa nación alentando las expresiones más democráticas y progresistas.
Junto con solicitar al Senado su acuerdo para incorporar a la versión de esta sesión los documentos donde figuran algunos nombres de los presos políticos y de los asesinados por la dictadura de Stroessner, como asimismo las declaraciones solidarias del Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación de nuestro país y del Comité de Solidaridad con los Presos Políticos Paraguayos,, deseamos obtener el pronunciamiento de esta Corporación para dirigir oficio al señor Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, por intermedio del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, a fin de que una delegación de la Comisión de los Derechos Humanos viaje al Paraguay con el propósito de comprobar cómo el Gobierno del General Stroessner pisotea la dignidad humana y hace caso omiso de los más deménteles derechos del hombre, y para que el señor Ministro de Relaciones Exteriores, acogiendo el acuerdo del Senado, haga presente al Gobierno del Paraguay, por medio de su Embajador en Chile, el sentimiento de nuestro pueblo para que se liberte a los presos políticos, concediendo una amnistía que .prestigiaría a ese Gobierno.
En el momento oportuno se requerirá el asentimiento de la Sala para acceder a las peticiones de Su Señoría.
-Los documentos cuya inserción se acuerda más adelante son los siguientes:
"PARAGUAY
Lista incompleta de presos.
1.-Prof, Antonio Maidana, 12 años de prisión.
2.-Prof. Julio Rojas, 12 años,
3.-Cont. Alfredo Aleorta, 12 años.
4.-Tte. F, Nery Alcaraz, 11 años.
5.-Maestro Ananías Maidana, 10 años.
6.-Dirig, Sind. L, González S., 9 años.
7.-Cptán. Napoleón Ortigoza, 9 años.
8.-Andrés BernaL 9 años.
9.-Gregorio Alcaraz, 9 años
10.-Trifilo Benites, 9 años,
11,-Eliodoró Giménez, 8 años.
12.-Dirig. Sind. Ireneo Aveiro, 7 años.
13.-Ing. Virgilio Bareiro, 7 años.
14,-Marciano Villagra, 7 años,
15,-Dirig, jEst Derliz Villagra, 7 años.
16.-Cptán, Aurelio Centurión, 7 años.
17.-Isabel O. de Cazal, 7 años,
18.-Idalina Gaona, 7 años.
19.-Mayor V. Maidana Arias, 7 años.
20.- (Dr. Ladislao Piñeiro, 7 años.
21.-Dirig. Sind. S. Acosta, 7 años.
22.-Amalio Alcaraz, 7 años.
23.-Dimas Acosta, 7 años.
24.-Cont. Aníbal Garcete, 7 años.
Mareizo Vásquez, 6 años; Jorge Boto, 6 -años; Félix Franco, 6 años; Lino Giménez, 6 años; Andrés'Godoy, 6 años; Basilio Riquelme, 6 años; Teodosio Santacruz, 6 años; Antonio 'Sotomayor, 6 años; Ubaldo Lezme, 6 años; H. Ramírez, Q años. {De no a cinco años de prisión): Dr. Agustín Goiburu; Luis Jiménez; Mariano Reyes; Juan Ferriera; Ismael Rolón;
Wilfrido Alarcón; Brígido Pedrozo; Adolfo Acosta; Asterio Román; Ignacio Chamorro; José Fernández M.; Ilicardo Burgos; Jorge Sosa; Terecio Asilvera; Cristóbal Valenzuela; Cristóbal Valenzuela (h); César Cuquejo; Simón Acosta; B. Ruiz Díaz; Bienvenido Sánchez; Julio Valenzuela; Alfonso Silva; Filemón Valdez; Emilio Barreto D.; María Elina Rodas de Ramírez; Bartolo Ayala; Santiago Franco; Paiva Ramírez; Mónico Acosta; Jorge Morínigo; Antolín Cardozo; Eduardo Giménez; Buenaventura Morel; Bernardo Cardozo; Florencio Román; Nicasio Benítez; Antonio González N.,; Leoncio Cazal; M; Livia Rodas; Saturnina Almada; Oilda Rivarola; María Gómez; Calixto Ramírez; Alfredo. Echeverría; Augusto Benítez; Juan Pablo Yegros; Eleuterió Nadir; Andrés Cubillas; Federico Vera; Silvestre Ojeda; Nolazco Bareiro; Rodolfo Duarte; Felipe Vera; Cap. Leopoldo Monges.
En total, hay alrededor de 250 presos políticos y gremiales, por regla general fueron torturados, permanecen hacinados en calabozos: estrechos, no han sido sometidos a proceso, languidecen incomunicados, sin poder leer ni los diarios oficiales, sin aire ni sol."
"Lista incompleta de asesinados.
(Bajo la dictadura stronista).
Julia Solalinde de Vázquez; Antonia Perruccino; Juana Peralta; Antonio Alonso Ramírez; Wilfredo Alvarez; Norberto Martínez; J. Bautista Rondelli; Juan Mora; Juan Ojeda; Juan Carlos Rivas; Tte. Avalos Carísimo; Tte. José Prieto; Marcial Arce; Juan José Rotela; Acevedo Coronel; Blas Alvarenga; Juan José Farías; José Martínez; Jacinto Quintana; Arturo López; hermanos Otazo; Blanco; Molinas.
Se calcula que el régimen dictatorial asesinó a más de 200 personas, particularmente durante las llamadas "represiones antiguerrilleras" de 1960 y 1965."
"Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación Comisión Relaciones Internacionales y Nacionales Santiago Documento Informativo
¡Basta de represión en Paraguay!
Y hoy Paraguay, turquesa fluvial, rosa enterrada te convertiste en una cárcel. (Neruda)
Generaciones y generaciones de paraguayos jamás han conocido de libertades y de derechos políticos. La más despiadada miseria flagela sus hogares desde 1870, final de la epopeya paraguaya contra la guerra de la Triple Alianza. Pero es desde 1954, bajo la dictadura del General Alfredo Stroessner, cuando el azote político y económico antipopular alcanza extremos indescriptibles.
Innumerables son los ciudadanos que pasaron por las cárceles y por las cámaras de torturas. Muchos quedaron con lesiones imborrables o han sido cobardemente asesinados.
El suplicio más usado, con el objeto de arrancar confesiones, es el sofocamiento en agua con excrementos. Después de golpear de manera inmisericorde a sus víctimas los torturadores los sumergen una y otra vez en una pileta llena de agua sucia, hasta casi ahogarlas, sin. que cesen un instante los golpes y el interrogatorio.
Cuando ya quedan desvanecidos, hombres y mujeres son tirados al suelo para que los torturadores, saltando sobre ellos, les hagan expulsar el agua que han tragado. Después de un intervalo que dura horas o días, vuelta a la infernal "faena". De la cámara de torturas, hombres y mujeres salen con el organismo destrozado. Algunos enloquecieron, mujeres embarazadas perdieron sus hijos, otros quedaron tullidos y en silla de ruedas, otros fueron mutilados y la mayoría sufre traumatismos irreparables.
La picana eléctrica, las quemaduras con cigarrillos, las punciones debajo de las uñas, las sableadas, los cachiporrazos, son frecuentes instrumentos usados por los desalmados acólitos de Stroessner.
Los apresamientos son masivos y permanentes. El encarcelamiento dura años y años. Los allanamientos y las detenciones se perpetran sin orden judicial, la privación de la libertad dura indefinidamente sin proceso, sin derecho a la defensa, bajo régimen de incomunicación y emparedamiento.
Sabido es que en Paraguay están los presos políticos más antiguos de América Latina. Han cumplido ya doce años de prisión los profesores. Antonio Maidana y Julio Rojas, y el Contador Alfredo Alcorta. Con ellos están en un calabozo hermético, el maestro Anariías Maidana y los dirigentes sindicales Ireneo Aveiro, Livio González Santander y Severo Acosta.
El 7 de este mes de septiembre han iniciado huelga de hambre por su libertad Irineo Aveiro y Silvio González Santander, después de nueve y siete años de prisión. ¡La solidaridad debe salvarlos!
El Boletín de la Conferencia Episcopal Paraguaya, bajo la dirección del actual Arzobispo del Paraguay, Monseñor Ismael Rolón, describe así la situación de los presos:
"Julio Rojas, Antonio Maidana y Alfredo Alcorta, 12 años encerrados en calabozos policiales... Mientras tanto? sus hijos han crecido; han muerto madres y otros familiares queridos...
"La celda es pequeña, húmeda y maloliente. Durante el largo verano el suelo de cemento abrasa los pies descalzos... Se habla casi en voz baja. Sólo resuenan, siempre iguales, siempre monótonas, las voces de los guardias... Y tapándolo todo, casi obsesionante, la tos seca, repetida y febril, de uno de los presos que escupe sangre...
"Son bastantes los enfermos. Los qué tienen enfermedades de la piel, de los pulmones o de la vista. En algunos los achaques son resultado de antiguos golpes. En otros, del encierro, de las pésimas condiciones sanitarias de los calabozos, de la falta de sol. Y sanos y enfermos viven casi hacinados en los pocos metros de la celda..."
Refiriéndose a las mujeres presas, denuncia el mismo Boletín del Episcopado: "Madres Paraguayas... En la Comisaría de Fernando de la Mora se encuentran las presas políticas. Una celda de 4 por 4 es suficiente para las seis. En el interior de ella, un baño maloliente, sin agua. . . Cuando anochece se extienden en el suelo unas delgadas colchonetas que saben de sus sueños de hijos y hogar. Ninguna de ellas ha sido juzgada... Isabel Ortiz de Casal, desde hace 5 años y 6 meses, con 38 años y 6 hijos; María Gómez de Mondelli, desde hace 2 años, con 53 años y 7 hijos; María Saturnina de Solís, desde hace 2 años y 6 meses; Anastasia Idalina Gaona, desde hace 5 años, con 41 años de edad y un hijo; María Lina Rodas, desde hace 2 años, con 41 años y un hijo. Oilda Recalde de Rivarola, desde hace 2 años, con 36 años y 6 hijos... Ellas están ahí, no en la cárcel de mujeres sino en una Comisaría. No cumpliendo una condena impuesta por un tribunal, sino por simples órdenes de los que mandan".
"Espectros que deambulan en estrechos e insalubres calabozos", así resumen -el estado de los presos sus familiares, en denuncia pública reciente, donde describen el régimen de incomunicación, la falta de material de lectura, la falta de sol y aire, la falta de atención médica y de medicamentos, el estado de desnutrición. Extractamos algunos de sus párrafos:
"... Los detenidos viven eternamente bajo sombra, en penumbras, en calabozos mal aireados, insanos, muchos de ellos con letrinas en su interior para mayor sufrimiento de los recluidos. Están traspasados de palidez cadavérica por la falta de contacto con el sol. Están entumecidos por la falta de movimiento; algunos están paralíticos... Para los enfermos no existe atención médica. Los médicos sólo ven o auscultan a los presos en la policlínica policial, cuando éstos son trasladados allí en estado comatoso... Sus cuerpos lacerados y consumidos por la debilidad, ni siquiera encuentran el reparo de una cama. Se extienden sobre el duro piso de los calabozos... Todos padecen aguda des-, nutrición. La poca comida que pueden llevar los familiares -^muchos de éstos no pueden hacerlo-, no alcanza para proveer las necesidades mínimas indispensables, ya que lo poco que puede proporcionarse, lo comparten entre todos..."
Desde 1968, el movimiento de solidaridad con los presos ha cobrado una gran fuerza, dentro y fuera del Paraguay.
El 15 de agosto de este año, las más representativas organizaciones populares publicaron un pronunciamiento, que dice en partes:
"... Nos mueve una preocupación demasiado grande. Nos mueve el dolor ajeno que lo hacemos nuestro. Es el dolor humillado de más de un centenar de compatriotas; es la impotencia dolorosa de sus esposas, de sus hijos, de sus padres y hermanos... El encierro de los presos políticos desde hace dos, tres, once años, algunos sin conocer el motivo, casi todos en celdas de una miseria indescriptible, padeciendo todo tipo de enfermedades, es algo que hiere la conciencia de todo ser humano... Que los libere ya. Demandamos una respuesta inmediata, clara y definitiva..." Firman el pronunciamiento de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la Federación .Universitaria del Paraguay (FUP), la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica del Paraguay, la Confederación Cristiana de Trabajadores, el Club Liberal "ALCN", la Juventud Revolucionaria Febrerista, el Teatro Popular de Vanguardia "ALCOR", revista de cultura, los familiares de los presos y varias otras organizaciones.
La Iglesia paraguaya, en carta abierta dirigida a Stroessner, elevó su protesta contra la represión y exigió la libertad de los presos.
En un llamamiento del pueblo paraguayo se afirma:
"¡Los patriotas presos deben ser y serán liberados!... El clamor por la libertad de los presos políticos ha ido adquiriendo magnitud nacional. Es el clamor de la gran mayoría del pueblo paraguayo... Este movimiento nacional tiene el apoyo activo de la solidaridad internacional, cuya fuerza va en aumento y será cada vez mayor. En tal sentido, nuestro pueblo siente profunda gratitud por la grandiosa acción solidaria del pueblo de la Unión Soviética, de Bulgaria, de Cuba y de otros países socialistas, así como por la activa solidaridad de los pueblos de Argentina, Uruguay, Chile y de otros muchos países americanos, europeos y de otros continentes..."
¿Hasta cuándo durará la tragedia de los hogares paraguayos atropellados y golpeados sin piedad por una de las dictaduras más feroces que asuelan nuestro continente? Esta tragedia terminará cuando el pueblo paraguayo se una por encima de diferencias, unidad nacional que sabemos se está procesando con rapidez y que devolverá la libertad y la democracia al Paraguay. El pueblo paraguayo libra una lucha desigual contra el régimen stronista que cuenta con el más amplio respaldo del imperialismo. De aquí nace la necesidad de que los pueblos latinoamericanos acudamos con una solidaridad efectiva en ayuda del pueblo guaraní hermano.
Los trabajadores de la educación a través de su organismo sindical, el Sindieato Unico de Trabajadores de la Educación (S.U.T.E.), hacen un llamado a sus bases, a sus miembros, afiliados, a solidarizar en los hechos, con los presos políticos paraguayos, muchos de los cuales son maestros, para liberarlos de la tiranía cavernaria stronista.
Organicemos la solidaridad y sumemos nuestra voz a la de otros pueblos.
¡Libertad a los presos políticos del Paraguay!
Santiago, septiembre de 1970.
Comisión de Relaciones Internacionales y Nacionales. Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación (S.U.T.E.)."
"Resolución heroica de los presos políticos del Paraguay.
Huelga de hambre colectiva.
La opinión pública chilena recogió con honda inquietud la información sobre la huelga de hambre declarada el 21 de septiembre ppdo. por los dirigentes obreros paraguayos Livio González Santander e Ireneo Aveiro, encarcelados por la dictadura de Stroessner desde hace 9 y 7 años.
Ahora llega la angustiante noticia publicada en "El Radical" (24 de octubre de 1970), de Asunción, de la huelga de hambre colectiva iniciada por muchos presos en forma simultánea con González y Aveiro.
En el calabozo de la Comisaría 1» de la capital paraguaya recurren también al recurso extremo de la huelga de hambre los siguientes presos políticos: -Ricardo Aguayo, Angel Romero -Wenceslao Vargas Troche, Ciríaco Enciso, doctor Leandro Velásquez, Arturo Pereira, Luciano Samudio, Angel Jara, Tomás Alderete, Florencio Enciso, Bernardino Enciso, Cayo Efren González, Víctor García, Julián García, Ramón Pintos, Francisco González, Pastor Lescano, Asunción Ortiz y Eusebio Enciso.
El drama paraguayo se ahonda por momentos. Están en juego la vida de muchos hombres idealistas consagrados hasta el sacrificio supremo a la causa de la liberación del pueblo paraguayo.
Se acrecienta la responsabilidad del pueblo chileno en sus sentimientos de solidaridad con los paraguayos. Nuestro pueblo considera inseparable su lucha por consolidar la libertad y las transformaciones populares en Chile con el elevado deber internacionalista de prestar incondicional apoyo a los combatientes por la libertad de los pueblos hermanos.
Con esta conciencia humanista las organizaciones sindicales y políticas y las personalidades más representativas de nuestro país están multiplicando sus pronunciamientos y sus acciones solidarias.
El Cardenal de Chile, Raúl Silva Henríquez, condensando el sentir unánime de nuestro pueblo, ha dirigido una petición al Gobierno chileno proponiendo que interceda por los presos políticos del Paraguay, ofreciendo asilo político a los que sean liberados, interpretando así las mejores tradiciones de nuestro país.
Este pedido de la máxima autoridad de la Iglesia Chilena está respaldado por la Central Unica de Trabajadores, por el Sindicato Unico de Trabajadores de la Enseñanza, la Federación de Estudiantes de Chile, la Sociedad de Escritores de Chile, la Confederación Campesina e Indígena "Ranquil", los parlamentarios, la Federación de Estudiantes de la Universidad "Técnica, el Rector de la Universidad
Técnica del Estado, la Unión de Mujeres dé Chile, la Central Unica de Trabajadores y la Universidad Católica de Valparaíso y otras. Santiago, 10 de septiembre de 1970.
Comité de Solidaridad con los Presos Políticos Paraguayos."