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Antecedentes
  • Senado
  • Sesión Ordinaria N° 49
  • Celebrada el
  • Legislatura Ordinaria año 1973
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Intervención
ASIGNACION ESPECIAL PARA PERSONAL DE LAS FUERZAS ARMADAS. OFICIO

Autores

El señor FREI (Presidente).-

Ofrezco la palabra.

Tiene la palabra el Honorable señor Musalem.

El señor MUSALEM.-

Concedo una interrupción al Senador señor Papic.

El señor FREI (Presidente).-

Tiene la venia de la Mesa Su Señoría.

Falta de interés por ingresar al Cuerpo de Carabineros.

El señor PAPIC.-

Señor Presidente, a fines del año pasado, cuando tratábamos el proyecto de reajuste de sueldos y salarios, en la Comisión de Hacienda formulé indicación para que se oficiara al Ejecutivo con el objeto de que se otorgara al personal de Carabineros por lo menos un aumento de 50%, pues, ya se había comprobado la falta de interés, especialmente de la juventud, por ingresar a ese Cuerpo, lo que implicaba exponer a la ciudadanía a quedar a disposición de los delincuentes y de las personas que día a día se estaban armando en el país. Lamentablemente, el Gobierno no acogió mi solicitud.

Después pedí, por intermedio de la Oficina de Informaciones, que se informara al Senado, sobre los nuevos contratados en Carabineros y acerca del movimiento habido desde el 1º de enero de 1971 en adelante. Y aquí está la respuesta, que deseo dar a conocer a la Corporación. Dice así:

Santiago, 11 de junio de 1973.

Honorable Senador:

En respuesta a la consulta de Su Señoría, acerca del número de Carabineros contratados, a contar del 1º de enero de 1971, como, asimismo, el de aquellos que hubieren solicitado su baja o retiro del Servicio, me permito informarle lo siguiente, de acuerdo con los antecedentes proporcionados por el Jefe Subrogante del Departamento de Personal de Carabineros de Chile:

Personal contratado, 2.918.

Personal dado de baja o que ha solicitado su baja o retiro:

a) Por imposibilidad física, 256.

b) Por medida disciplinaria, 664.

c) Por petición voluntaria, 1.468.

d) Por retiro forzoso, 296.

e) Por fallecimiento, 120.

En total, 2.804 dados de baja o retirados, lo cual significa que, desde el 1° de enero de 1971 al 11 de junio del año en curso, ha habido un aumento de sólo 114 funcionarios en el Cuerpo de Carabineros.

Mejores rentas darían incentivo para el ingreso al Cuerpo de Carabineros.

Esto es lo que yo deseaba destacar. Mientras el Gobierno aumenta el número de funcionarios en toda la Administración Pública, en el sector semifiscal, en las empresas estatificadas o tomadas, con sueldos que, en la mayoría de los casos, son dos o tres veces superiores a los que percibe el personal de Carabineros de Chile, a éste no les aumenta sus rentas. Una medida de esta índole incentivaría el ingreso a la institución, lo que permitiría que hubiera más vigilancia y que los ciudadanos no se vieran expuestos, como hoy, a los ataques de los cogoteros y delincuentes.

En otras palabras, pareciera que el Ejecutivo, en lugar de facilitar el ingreso de nuevos funcionarios al Cuerpo de Carabineros, la institución llamada a preservar el orden público, facilita la contratación de verdaderos delincuentes a los cuales se está armando día a día.

Si no se aumentan las rentas de Carabineros, las fuerzas policiales serán reemplazadas por militantes de la ultraizquierda.

Esta es la denuncia que deseaba plantear ante el Senado, y solicito que se oficie al Ejecutivo para que nuevamente considere la posibilidad de otorgar un mayor aumento de sus remuneraciones al Cuerpo de Carabineros, a fin de que haya interés por ingresar a sus filas. De otra manera, no hay duda de que las fuerzas policiales serán reemplazadas por militantes del MIR, del FTR o por otros grupos de ultraizquierda que han sido armados a vista y paciencia de la opinión pública, y, tal vez, con la ayuda del propio Gobierno.

El señor FREI (Presidente).-

En el momento oportuno se recabará el acuerdo de la Sala para la petición de Su Señoría.

Inasistencia del Ministro de Hacienda.

El señor MUSALEM.-

Señor Presidente, no sólo queremos expresar que lamentamos la inasistencia del señor Ministro de Hacienda a todas las sesiones celebradas durante la tramitación de este proyecto de ley, tanto en la Cámara, como en el Senado, sino que también deseamos señalar que tenemos la impresión de que, frente a una situación económica tan grave como la que vive el país, dicho Secretario de Estado está considerando insustancial su presencia en el Congreso y en el debate de tales materias. Entendemos que él estima que esta situación ya no tiene salida desde el punto de vista económico, sino que desde un punto de vista político. Este hecho estaría justificando su ausencia en el Parlamento cuando se trata una materia de esta importancia, en medio de la situación que afronta el país, como un 300% de inflación, una ostensible baja de la producción en la industria y en la agricultura, y una redistribución que, por los niveles alcanzados por la inflación, se está haciendo regresiva para los trabajadores, como lo veremos más adelante.

El grane desfinanciamiento que está sufriendo el país es culpa del Gobierno.

El Honorable señor Bossay planteó denantes la necesidad de realizar un debate sobre la situación financiera. A mi juicio, es necesario hacerlo, porque el déficit que está viviendo el país alcanzará en 1973 a 400 mil millones de escudos: 200 mil millones en el Presupuesto de la Nación, y 200 mil millones en el área estatal.

Este desfinanciamiento de tal gravedad obedece sencillamente a la situación de impotencia financiera en que está el país por la inflación que hemos alcanzado. Sin duda que cuando se levantan voces en el Congreso para culpar al Parlamento y hacerlo partícipe de la responsabilidad exclusiva que tiene el Gobierno en este caso, se está pretendiendo mañosamente envolver a aquél en una responsabilidad que no tiene. Se habla de la inflación y se quiere culpar de ella a la Oposición, en circunstancias de que no es el Congreso quien ha elevado la emisión en 10 veces, y al final de este año en más de 12 veces con respecto al nivel en que la recibió.

Una demostración clara de la ninguna responsabilidad del Parlamento y una confirmación de la culpa que tiene el Ejecutivo en materia de desfinanciamiento están en el hecho de que éste también se produce en el área estatal; no sólo en el Presupuesto, en el cual algo tenemos que ver por el despacho del financiamiento de las leyes de reajuste. En la administración del área estatal nada tiene que ver el Parlamento por la vía de la dictación de leyes ni de otra manera.

Sin embargo, se produce un desfinanciamiento similar al déficit existente en el Presupuesto. O sea, donde el Ejecutivo pone la mano, su política provoca un desquiciamiento económico que produce tales déficit.

Mientras el Gobierno no rectifique su política, será imposible detener la inflación.

Hace un mes hice en el Senado un análisis de la importancia financiera a que han llevado al país las distintas políticas del Gobierno, y comenté uno de los tantos artículos en que la revista Panorama Económico ha analizado materias de esta clase. Me limitaré a leer dos párrafos para ilustrar cómo personas ajenas al debate político, economistas, técnicos, están viendo con bastante objetividad que esa situación de déficit y de impotencia para financiar reajustes y el Presupuesto, se produce por el hecho de la inflación galopante y desbocada, y no por otros factores. Después de dar una serie de ejemplos respecto del monto que deberían alcanzar los impuestos directos e indirectos para poder financiar el reajuste del año en curso, dicha revista, dice lo siguiente: Estos ejemplos bastan para darse cuenta de que a las tasas actuales de inflación es prácticamente imposible financiar los reajustes masivos de remuneraciones con recargos del sistema tributario vigente. En otra parte dice: En conclusión, en un proceso inflacionario como el que existe hoy en Chile se hace prácticamente muy difícil, si no imposible, financiar totalmente los reajustes masivos en base a nuevos impuestos o al recargo de los existentes.

Por lo demás, en ese artículo se sostiene una cosa que es verdadera desde el punto de vista económico. Dice que aunque fuere posible trasladar recursos de la cuantía que están requiriendo los reajustes de remuneraciones, del sector privado al sector público, este solo hecho tendría también efectos inflacionarios. Es decir, la política en que el Ejecutivo ha insistido durante tres años lleva a una situación de inflación de la cual es imposible escapar mientras ella no se rectifique.

La gravedad de ese hecho lleva a los parlamentarios comunistas a manifestar aquí, con mucha claridad, su intención de envolver al Congreso Nacional en la responsabilidad de estos tremendos déficit financieros, que no sólo existen en el Presupuesto insisto sino que también se repiten en el área estatal, y en la misma magnitud.

Los mayores ingresos obtenidos por el

Fisco por la inflación deben destinarse a financiar los reajustes.

Los déficit que inciden en el Presupuesto podrían enfocarse desde dos puntos de vista: el déficit presupuestario propiamente, que se debe a los menores ingresos producidos por las políticas en aplicación y a los mayores gastos creados por el Gobierno, inclusive al margen de la autorización del Parlamento, y el déficit de los proyectos de ley de reajustes, que se deben en parte a los factores anteriores, y, en parte muy importante también, a una política reiterada del actual Gobierno de tratar de imponerle al Congreso Nacional la aprobación de los tributos que le envía y de rechazar, mediante el veto, todos los financiamientos que el Parlamento ha plantea, do por la vía de la sustitución. Asimismo, el Ejecutivo ha sido renuente hasta ahora a aceptar financiar los reajustes, los cuales se otorgan precisamente para compensar el poder adquisitivo perdido, precisamente con los mayores ingresos que obtiene el Fisco por la inflación. Lo lógico es que los mayores ingresos producidos por la inflación, las ganancias que obtiene el Fisco por este concepto, se destinen primeramente a financiar los reajustes de los trabajadores afectados por aquélla.

Causas del déficit en el Presupuesto.

Deseo ahora mencionar en forma rápida lo he hecho ya en otras oportunidades cuáles son los factores del déficit en el Presupuesto.

El Gobierno planteó, en 1971, un déficit programado de 6.026 millones de escudos. Con posterioridad lo aumentó, sin autorización, en 889 millones de escudos por haber incrementado los gastos. Este déficit programado no es de responsabilidad del Congreso, pues el Ejecutivo lo pidió. Y recuerdo que el entonces Diputado señor Cademártori y actual Ministro de Economía, planteó en la Comisión Mixta de Presupuestos, a fines de 1970, que para los marxistas no constituía problema manejar, más dinero, y que ellos, sencillamente, podían manejar un déficit mucho mayor que el que el Gobierno estaba solicitando, de seis mil y tantos millones de escudos, sin que se produjera efecto inflacionario, que era una tara propia del funcionamiento de la economía de los sistemas capitalistas.

El Gobierno sostuvo también que con los excedentes y utilidades del área social iba a financiar el desarrollo. No sólo no pudo lograr este objetivo, sino que fue incapaz de retribuir al Fisco los impuestos que pagaban antes las empresas cuando éstas estaban en manos de los particulares, porque, al estar bajo la tutela del Estado, una administración sectaria y al margen de la participación de los trabajadores ha producido pérdidas.

Las contrataciones masivas, los precios artificialmente bajos que el Gobierno ha mantenido como política, y las ineficiencias en el manejo de las empresas, ha provocado esas pérdidas y, por lo tanto, no hay utilidades ni excedentes, lo cual ha significado menores ingresos de impuestos a la renta para el Fisco, además de la no percepción del impuesto a la compraventa que éstas reciben de terceros. Sencillamente, esas empresas están morosas, e Impuestos Internos no les hace giros para que no aparezcan como tales.

Otra razón del déficit la constituye la menor producción en el segundo semestre del año pasado y en el primero del año en curso, tanto en la industria como en la agricultura. En la industria alcanza a niveles superiores al 10%, y en la agricultura, sobrepasa el 20%.Los impuestos siguen los niveles de la actividad económica, y si ésta baja, sencillamente hay menores tributos para el Fisco.

El mercado negro, el contrabando, productos de la política artificial de precios; una política cambiaría también artificial, y la escasez constituyen otros factores de menores ingresos. La menor tributación del cobre, de 220 millones de dólares; el menor ingreso de las contribuciones de bienes raíces en el área reformada de la agricultura hoy día la agricultura no está pagando impuestos; la política de quitar fuentes de financiamiento presupuestario y de utilizar recursos a espaldas del Congreso, también han contribuido al aumento del déficit. Así se ha procedido en el cobre al fijársele un precio de Eº 25 por dólar, y también cuando se ha trasladado el dólar viajero del área de corredores al área bancaria. El impuesto que antes ingresaba en arcas fiscales, hoy día constituye ingreso del Banco Central, el cual, como no tiene control sobre los organismos públicos, sencillamente retira ese dinero y lo gasta sin fiscalización alguna.

A pesar de todo lo expuesto y podríamos decir mucho más al respecto, en 1972 hubo un mayor ingreso por la inflación de 3.700 millones de escudos. O sea, existe mayor ingreso por la inflación, a pesar del enorme aumento del gasto público y del menor rendimiento de tributos por los factores anotados.

Las contrataciones políticas, las altas rentas de los burócratas, el aumento de los gastos con cargo al 2% constitucional, las transferencias, los gastos reservados, han duplicado en los tres últimos años, en valores reales, los gastos del Presupuesto.

El señor NOEMI (Presidente accidental).-

Ha terminado el tiempo de Su Señoría.

El señor MUSALEM.-

Todos estos son los factores que han provocado un déficit en el Presupuesto, de 200 mil millones de escudos, cifra que se repite como lo dije anteriormente en el área estatal, sin que al Congreso le pueda caber ninguna responsabilidad al respecto.

El señor NOEMI (Presidente accidental).-

Ha terminado el tiempo del señor Senador.

El señor MUSALEM.-

Tendremos otra oportunidad de seguir analizando esto en otra ocasión, para que quede bien en claro la responsabilidad del Gobierno en esta materia, la cual no es traspasable al Congreso Nacional.

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