Art. 30. El que a sabiendas de que se ha cometido un hurto o robo, facilitase la fuga, o diese asilo o acojida en su casa, sitio o heredad, u ocultare en él, a su marido o mujer, ascendiente, descendiente o pariente por consanguinidad o afinidad, hasta el tercer grado inclusive, no podrá ser castigado como receptador.