Adhesion de los relijiosos de la Merced a la causa de la Patria


    Excmo. Señor:

    A consecuencia de haberme prevenido V.E. quedaba facultado, para recibir los calificativos que se rindiesen por los relijiosos reclusos a fin de acreditar su buena opinion por la causa del pais, lo puse en noticia de éstos, quienes inmediatamente me acompañaron la adjunta representacion que tengo el honor de elevar a las supremas manos de V.E., al paso que ésta demuestra los mejores sentimientos de adhesion al sistema de América, está llena de los mayores comprometimientos, cuyos comprobantes me hacen cambiar el concepto que tenia formado acerca de la opinion de estos relijiosos; si estos justificativos merecen en la alta consideracion de V.E. ser bastantes para que queden justificadas las opiniones de estos individuos, principalmente dignándose V.E. mandar se ponga en la Gazeta Ministerial su representacion, espero su superior órden sobre lo que debo obrar en cuanto a los relijiisos o para que se mantengan en la misma reclusion o sean puestos en libertad.
    Dios guarde a V.E. muchos años.- Convento grande de Nuestra Señora de la Merced, i Octubre 26 de 1820.- Excmo. Señor.- Fr. Ramon Romero, comendador.- Excmo. Señor Supremo Director de la República de Chile.
    M. R. P. N. Provincial:

    Los relijiosos que suscribimos esta representacion con nuestro mayor respeto, i llenos de sumision esponemos a V.P.R. que nos hallamos reclusos, a virtud de creérsenos sospechosos, o contrarios al sistema liberal i de independencia, que tiene adoptado nuestro amable pais, en cuyo seno hemas tenido la felicidad de nacer. Para nosotros no ha sido tan sensible la reclusion, como la infame nota de adictos al sistema tiránico, en que se nos cree comprendidos. V.P.R. debe persuadirse que jamas hemos convenido en esas ideas destructoras del leon sangriento, ni podíamos abrigar unas ideas contrarias a la felicidad de nuestra Patria, i de nuestros conciudadanos mismos.

    Se notará, es verdad, que algunos de nosotros, no justificamos en tiempos pasados nuestra conducta política durante la dominacion enemiga; pero debe advertir V.P.R. que en ese entonces unos éramos coristas i no teníamos representacion alguna; otros existíamos en conventos distantes; otros observábamos una conducta abstraida i retirada; i así no creíamos vacilase nuestra opinion, cuando nada nos acusaba nuestra conciencia: cuando no podria notarse ni un hecho, ni la menor accion contra el sistema, o que indicase contrariedad de ideas; i cuando por último creíamos que nuestros mismos hermanos i nuestros prelados vivían satisfechos de nuestro modo de pensar americano.

    No hai otro fundamento para que pueda presumirse nuestra contrariedad al sistema liberal, que la moderacion que hemos guardado en nuestra opinion, sin andar vociferando por todas partes los nobles sentimientos que adoptamos a favor de la independencia. Conocemos i estamos íntimamen a persuadidos de la justicia con que reclama sus justos derechos Chile nuestra Patria; su emancipacion de la metrópoli la tenemos por lejítima; i por esta razon hemos jurado siempre sostenerla, porque estamos satisfechos que de aquí pende la felicidad de nuestro pais.

    V.P.R. es el mejor testigo de las pruebas inequívocas que hemos dado de adhesion a la justa causa, siempre que nos ha tocado ocupar la Cátedra del Espíritu Santo, no solo exortando con fuego e interes al pueblo, para que sostenga con su sangre la libertad de Chile, sino tambien que preste toda la obediencia debida a las autoridades que nos rijen, i encaminan a nuestra comun felicidad.

    Pero si se nos hecha en cara que alguno de nosotros tratamos, o visitamos a nuestros contrarios; ni esta es una razon que pruebe la conformidad de ideas con aquéllos, porque, ¿quién ha puesto a la impolítica en los derechos de la justicia? ¿Ni cómo será posible dejar de hablar a aquéllos cuyos servicios necesitamos? A mas de que, la relijion misma, la política i las necesidades humanas nos obligan imperiosamente a tratar aun con aquéllos que notoriamente son contrarios a nuestra justa opinion, i comun conveniencia.

    Sobre todo, P.N., estamos mui seguros que a pesar de cualquiera nota con que se nos quiera manchar, no se justificará jamas hayamos vertido una sola espresion que manifieste un modo de pensar indigno de un americano. En fin, si a pesar de lo dicho, no se creyese nuestra conducta justificada, protestamos todos públicamente que somos americanos, que nuestras acciones demostrarán en adelante con mas notoriedad nuestras ideas liberales i abjuramos el antiguo despótico gobierno, por hallarnos plenamente convencidos de la injusta usurpacion de los derechos de América, de que se nos ha privado por tres siglos. Ultimamente sirva esta representacion del mejor i mas auténtico documento público de nuestro comprometimiento i adhesion a la justa causa de la libertad civil, que otorgamos, libre i espontáneamente con la buena fé mas sincera, sin que hayamos sido impelidos, ni forzados por halagos ni amenazas; pues todo es un parto de nuestra libre voluntad, i deseo ardiente de acreditar nuestra opinion.

    Por conclusion prometemos a V.P.R. i pedimos espresamente que si en lo sucesivo se nos notare palabra alguna, accion, o hecho que indique aversion al actual sistema, se nos castigue con la mayor severidad que debe serlo un desnaturalizado, e ingrato a su Patria i a los prelados mismos que nos han favorecido con Cátedras definituras i otros empleos. Estamos mui reconocidos al prudente i suave trato que nos han dispensado i a la lenidad con que nuestro actual Gobierno aun a sus contrarios dispensa. Cerramos esta nuestra reverente representacion suplicando a V.P.R. tenga la bondad de elevarla a la Supremacía para que visto que sea este solemne documento público, de nuestro comprometimiento, se sirva mandarlo insertar en la Gaceta Ministerial que así será constante nuestra opinion, i por consiguiente V.P.E. bajo estos garantes podrá tambien representar a la superioridad, para que se nos ponga en libertad i en el pleno goce de los derechos de ciudadanos libres. En esta virtud.

    A V.P.R. suplicamos rendidamente se digne haber esta representacion por un vindicacion perfecta i en su consecuencia hacer en todo como dejamos pedido: es gracia que esperamos de su bondad jenerosa.- Fr. Pablo Domingo González, Definidor de Provincia i Vicario de Convento.- Fr. José Márquez.- Fr. Ramon Castillo.- Fr. Lucas Fernández.- Fr. José Mansilla.- Fr. Gaspar Quijada, Predicador de la Casa.- Fr. Joaquin Herrera.- Fr. Manuel Muñoz, Preceptor de gramática.- Fr. Vicente Villalon.- Fr. Ramon Gómez, Maestro de estudiantes.- Fr. Francisco Borges, Presentado de Cátedra Fr. Juan Evanjelista Cifuentes, Presentado de Pulpito.- Fr. Pablo Rodríguez.- Fr. Juan Cardozo.

    Santiago, i Octubre 28 de 1820.- Se aceptan las protestas de los padres recurrentes. Téngaseles por adictos a la justa causa de América; i queden por consiguiente en libertad i en el uso de los derechos que como a tales les corresponde; esperándose que en lo sucesivo comprobarán con obras su patriotismo.- insértese todo en la Gaceta Ministerial. O'Higgins.- Echeverría.