APRUEBA REGLAMENTO DE SANIDAD MARITIMA, AEREA Y DE LAS FRONTERAS

    Santiago, 29 de Agosto de 1985.- Hoy se decretó lo que sigue:
    Núm. 263.- Visto: Lo dispuesto en el Libro Segundo, en especial en el artículo 66, del decreto con fuerza de ley N° 725 de 1968 que aprobó el Código Sanitario y en el decreto ley N° 2.763 de 1979;
    Considerando: los cambios que ha experimentado el país en cuanto a tránsito y comercio internacional, así como la evolución favorable, observada en la situación epidemiológica a nivel nacional y mundial, desde el año 1941 a la fecha, y
    Teniendo presente: las facultades que me confiere el artículo 32 N° 8 de la Constitución Política del Estado
    Decreto:

    Apruébase el siguiente Reglamento de Sanidad Marítima, Aérea y de las Fronteras:


    TITULO I
    Disposiciones Generales
    Artículo 1°.- El presente reglamento tiene por objeto establecer las condiciones sanitarias mínimas que deben adoptarse en puertos, aeropuertos y puestos fronterizos, en materia de protección nacional e internacional.
    Artículo 2°.- Las enfermedades objeto de medidas sanitarias son peste, cólera, fiebre amarilla o cualquier otra enfermedad transmisible que determine el Ministerio de Salud.
    Artículo 3°.- El Ministerio de Salud informará a la Organización Mundial de la Salud, por telex, en un plazo no superior a veinticuatro horas, la notificación de una enfermedad objeto de la presente reglamentación; dicha notificación no será necesaria tratándose de un caso importado o caso transferido.
    Artículo 4°.- El Ministerio de Salud adoptará de inmediato las medidas pertinentes de protección, al recibir información de la Organización Mundial de la Salud, de la existencia de un caso de enfermedad objeto de reglamentación en un país cuyas naves, aviones, trenes o vehículos llegan a Chile.
    TITULO II
    De las definiciones
    Artículo 5°.- Para los fines del presente reglamento se establecen las siguientes definiciones:
Aeronave: Vehículo de transporte aéreo que efectúa viajes internacionales.
Aeropuertos: Son aquellos designados por nuestro país como puerta de entrada y salida para el tráfico aéreo internacional y donde se llevan a cabo los trámites de aduana, inmigración, salud pública, reglamentación veterinaria y fitosanitaria y procedimientos similares.
Aislamiento: Es la separación física de una persona o grupo de personas del resto de la comunidad, con excepción del personal sanitario de servicios, con objeto de evitar que se propague una infección. Area infectada: Es el área local delimitada por el Ministerio de Salud, en que la autoridad sanitaria detecte la presencia de enfermedades cuarentenables objeto de medidas sanitarias internacionales. El área infectada no ha de coincidir necesariamente con la demarcación administrativa, sino que es la parte del territorio que, por razones de sus características, densidad y movilidad de la población, por la posible intervención de vectores y reservorios animales, o por ambas causas, se presta a la transmisión de la enfermedad detectada. Arribo: De um barco, de una aeronave, de un tren o de un vehículo por carretera es:
a) en el caso de una embarcación marítima, la llegada a un puerto;
b) en el caso de una aeronave, la llegada a un aeropuerto;
c) en el caso de un tren o vehículo de carretera, la llegada a puestos fronterizos.
Caso Importado: Es una persona infectada que ha contraído la enfermedad en otros países e ingresa al territorio chileno.
Caso transferido: Es una persona infectada que ha contraído la enfermedad en el área jurisdiccional de un Servicio de Salud y se detecta en otro. Certificado válido: Es un certificado expedido de conformidad a los reglamentos vigentes.
Contenedor: Es un embalaje para transporte:
a) de material duradero y por lo tanto, de resistencia suficiente para permitir su empleo repetido;
b) especialmente diseñado para facilitar el transporte de mercaderías en uno o varios tipos de vehículos, sin necesidad de operaciones intermedias de embalado o desembalado;
c) con dispositivos que faciliten su manejo, particularmente durante el transbordo de un vehículo a otro;
d) fabricado de manera que resulte fácil de llenar y vaciar.
El término contenedor no debe hacerse extensivo a los embalajes ordinarios ni a los vehículos. Desinsectación: Es la operación practicada para matar insectos vectores de enfermedades al hombre en barcos, aeronaves, trenes, vehículos de carretera o de otro tipo y en contenedores.
Desratización: Es la operación de fumigaciones practicada en barcos para eliminar ratas y sus parásitos.
Enfermedades sujetas a cuarentena: la peste, el cólera, la fiebre amarilla, la viruela, el tifo exantemático y la fiebre recurrente.
Cuarentena: Es el estado o condición de un buque, aeronave, un tren, un vehículo de carretera o de un contenedor, durante el tiempo en que se le aplican las medidas dispuestas por la autoridad sanitaria para prevenir la propagación de la enfermedad, de sus reservorios o de sus vectores.
Epidemia: Es la multiplicación de número de casos o de un foco de una enfermedad sujeto a reglamentación. Equipaje: Son los efectos personales de un viajero o un tripulante.
Inspección general sanitaria: Es la visita de la autoridad sanitaria a las naves mercantes nacionales, cada seis meses, con el objeto de verificar población murina, fumigación, estado general sanitario del barco, enfermería y equipo médico.
Libre plática: En el caso de un barco, es la autorización para entrar en un puerto e iniciar el desembarco y las demás operaciones, y en el caso de una aeronave, después del aterrizaje, la autorización para proceder al desembarco y las demás operaciones. Persona infectada: Es una persona que padece de una enfermedad objeto de reglamentación o que se sospeche que está infectada con dicha enfermedad.
Puerto: Es todo puerto marítimo.
Sospechoso: Es toda persona que la autoridad sanitaria considere haber estado expuesta al riesgo de ser infectada por una enfermedad objeto a reglamentación y que pueda propagar dicha enfermedad.
Tripulación: Es el personal de servicio de un barco, de una aeronave, un tren o de un vehículo de carretera.
Visita inspectiva: Es la visita de inspección para la recepción de un barco, una aeronave, un tren, un vehículo de carretera o de un contenedor, y la verificación de sus condiciones sanitarias generales. Vuelo: Es el lapso de tiempo que transcurre desde que se cierran las puertas de una aeronave antes del despegue, hasta que se abren al arribo.
Zona de tránsito directo: Es una zona especial establecida en un aeropuerto, con la aprobación de la autoridad sanitaria competente y bajo su vigilancia inmediata, para facilitar el tráfico en tránsito de pasajeros y tripulantes, sin que salgan del aeropuerto, cuando hace escala el avión.
    TITULO III
    Condiciones generales del control sanitario
    Artículo 6°.- El control sanitario lo ejercerán los Servicios de Salud en cuya área jurisdiccional se encuentran los aeropuertos, puertos marítimos y puestos fronterizos expresamente designados para ello por el Ministerio de Salud. Sin embargo, las naves provenientes del extranjero podrán recepcionarse en cualquier puerto del país.
    Artículo 7°.- Todos los puertos y aeropuertos deberán contar con fuentes de abastecimiento de agua potable y de alimentos aptos para el consumo humano. La conservación y manipulación del agua potable y de los alimentos se efectuarán de modo de protegerlos de cualquier posible contaminación y deberán cumplir con las normas reglamentarias vigentes.
    Todo puerto o aeropuerto deberá disponer de un sistema adecuado para la remoción y eliminación sanitaria de deposiciones, aguas servidas, basuras y cualquier sustancia peligrosa para la salud.
    Artículo 8°.- La autoridad sanitaria adoptará las medidas pertinentes para que la administración de los puertos y/o aeropuertos de su territorio jurisdiccional efectúen las acciones destinadas a mantener los roedores bajo control.
    Artículo 9°.- Cuando la autoridad sanitaria considere que las condiciones epidemiológicas de los países vecinos lo justifican, se habilitarán los medios necesarios para la aplicación de medidas sanitarias en los puertos fronterizos, las que pueden incluir hasta el cierre de la frontera, medida que será notificada de inmediato a los países afectados.
    Artículo 10°.- Las naves nacionales inscritas en el Registro de Naves de la Dirección del Territorio Marítimo y Marina Mercante, serán inspeccionadas para determinar sus condiciones sanitarias, cada seis meses, debiendo cumplir con las disposiciones sanitarias vigentes en materia de saneamiento básico y control de alimentos.
    Sin perjuicio de lo anterior, cuando en una nave nacional se presente un caso sospechoso o lo solicite la autoridad marítima, la autoridad sanitaria podrá disponer visitas inspectivas de reconocimiento.
    Artículo 11.- Los certificados que soliciten los interesados para acreditar las medidas sanitarias aplicadas a barcos, aeronaves, trenes, vehículos de carretera y contenedores, con indicación de las partes del contenedor que han sido tratadas, serán entregadas en forma gratuita por la autoridad sanitaria. En lo referente a las aeronaves, el certificado podrá sustituirse, a petición de los interesados, por una anotación en la parte sanitaria de la Declaración General de Aeronaves.
    Asimismo la autoridad sanitaria deberá expedir gratuitamente, a petición de los interesados:
a) certificado de la fecha de llegada o salida y de las medidas aplicadas a su persona y a su equipaje.
b) certificados de las medidas sanitarias que se hubieren aplicado a las mercaderías, para los consignadores, consignatarios y transportistas de mercaderías o para los agentes respectivos.
    Artículo 12.- Las personas sujetas a vigilancia no serán aisladas y quedarán en libertad de movimiento, sin perjuicio de lo cual, si la autoridad sanitaria lo estima conveniente, podrá exigir a esas personas que se presenten ante ella a intervalos determinados. La autoridad sanitaria podrá, ademas, someter a las personas citadas a examen médico para determinar su estado de salud.
    Las personas sometidas a vigilancia que deban trasladarse a otro lugar situado dentro o fuera del territorio en que se encuentren, deberán informar de este traslado a la autoridad sanitaria, la cual avisará inmediatamente a la del lugar de destino de la persona. A su llegada, ésta deberá presentarse a la mencionada autoridad para que se adopten las medidas pertinentes.
    Artículo 13.- Salvo en casos de urgencia excepcional, con peligro grave para la salud pública, la autoridad sanitaria de los puertos o los aeropuertos no podrá negar la libre plática a los barcos o aeronaves que no estén infectados y en los que no se presuma la existencia de una enfermedad objeto de reglamentación. En particular, no deberá impedirse en esas condiciones la carga o la descarga de mercaderías ni el abastecimiento de víveres, combustible o agua.
    Artículo 14.- No se permitirá el vaciado de aguas servidas, ni las provenientes de cala o sentina, en aguas de los puertos chilenos sin que medie un tratamiento previo que garantice su desinfección. Tampoco podrán botarse despedicios que puedan contaminar las aguas.
    Artículo 15.- Los capitanes de las naves atracadas a los muelles adoptarán las medidas pertinentes para que las amarras que unen la nave a tierra sean provistas de defensas anti-ratas. Los puentes de comunicación con tierra serán levantados tan pronto cese el trabajo a bordo.
    TITULO IV
    Medidas sanitarias a la salida
    Artículo 16.- La autoridad sanitaria de los puertos, aeropuertos y puestos fronterizos deberá adoptar las medidas pertinentes para impedir la salida de personas infectadas o sospechosas.
    Igualmente arbitrará las medidas necesarias para impedir que se introduzcan posibles agentes de infección o vectores de cualquier enfermedad objeto de reglamentación a bordo de un barco, una aeronave, un tren, un vehículo de carretera o en el interior de un contenedor.
    Sin embargo, en caso de personas que en un viaje internacional queden sometidas a vigilancia al arribo, podrán recibir autorización para continuar su viaje, debiendo la autoridad sanitaria informar por la vía más rápida, de este hecho, a la autoridad sanitaria del lugar de destino.
    Artículo 17.- No se aplicarán medidas sanitarias a los barcos que crucen las aguas territoriales sin atracar a puerto o fondear en la costa. Sin embargo, si el barco hace escala, se le aplicarán las leyes y reglamentos sanitarios vigentes.
    Artículo 18.- Los pasajeros y tripulantes de aeronaves que lleguen en tránsito y que permanezcan en la zona de tránsito directo de un aeropuerto no serán objeto de medidas sanitarias.
    TITULO V
    Medidas sanitarias al arribo
    Artículo 19.- La autoridad sanitaria podrá autorizar el otorgamiento de libre plática por radio a los barcos o aeronaves, cuando juzgue por los informes recibidos, que el arribo no causará problemas sanitarios.
    Si pese a la información recibida por radio en una nave aparentemente indemne, el personal sanitario en visita obtiene evidencia de riesgo para la salud, las personas que han subido a bordo quedarán sometidas a las medidas de vigilancia o aislamiento que señale la autoridad sanitaria.
    Artículo 20.- En las naves sospechosas de enfermedad reglamentada, la autoridad sanitaria no otorgará la libre plática sin efectuar previamente la visita de inspección y sólo entonces se permitirá el acceso del resto de la comisión receptora.
    Artículo 21.- Al arribo de un barco, aeronave, tren o un vehículo de carretera, la autoridad sanitaria podrá ordenar el desembarco y el aislamiento de cualquiera persona afectada de una enfermedad objeto de reglamentación. El desembarco será obligado si lo pide la persona que tiene la responsabilidad del medio de transporte y siempre que la autoridad sanitaria considere que en el puerto o puesto fronterizo los existen medios adecuados para atenderlo.
    Artículo 22.- La autoridad sanitaria podrá someter a vigilancia a cualquiera persona que ingrese por cualquier medio al territorio nacional desde un área infectada. La vigilancia podrá prolongarse hasta transcurrido un tiempo igual al período de incubación de la enfermedad. Salvo en los casos previstos expresamente en el presente reglamento, no se impondrá aislamiento, sino sólo vigilancia.
    Artículo 23.- La declaración y documentos sanitarios que presente el Capitán de toda nave de guerra nacional o extrajera deberá ser examinado por el personal de sanidad naval, repartición que deberá además, adoptar las medidas de atención médica, aislamiento, etc., correspondiente a tripulantes enfermos de esas naves. En caso de corresponder a enfermedades sujetas a cuarentena o de vigilancia especial determinada por la Organización Mundial de la Salud, la información deberá trasmitirse a la autoridad sanitaria.
    Artículo 24.- La nave que hubiere recibido libre plática en algunos de los puertos de la República no necesitará visitas, salvo cuando después de la salida del puerto sobrevenga en él o a bordo algún accidente de importancia epidemiológica que justifique nuevas medidas sanitarias.
    Artículo 25.- No se considerará que una aeronave procede de un área infectada por el solo hecho de que haya aterrizado en un aeropuerto de esa área, a menos que el aeropuerto mismo sea área infectada.
    Artículo 26.- En caso de aeronave indemne que haya aterrizado en un área infectada, pero cuyos pasajeros y tripulantes hayan permanecido en la zona de tránsito directo o no hayan desembarcado, se considerará que ninguna de las personas a bordo proceden de esa área.
    Artículo 27.- Si el examen médico permite reconocer algún caso cierto o probable de cualquiera de las enfermedades indicadas en el artículo 2° del presente reglamento, el Servicio de Salud correspondiente adoptará respecto a la nave, tripulantes y pasajeros las medidas de profilaxis correspondientes y avisará de inmediato al Ministerio de Salud y a la autoridad marítima.
    Artículo 28.- Las naves sujetas a inspección sanitaria, al entrar en los puertos del país usarán las señales internacionales que existen sobre la materia.
    TITULO VI
    Disposiciones especiales relativas a las
enfermedades objeto de reglamentación
    Artículo 29.- Para los efectos del presente reglamento se fijan los siguientes períodos de incubación de las enfermedades establecidas en el artículo 2° de este reglamento.
a) Peste: seis días.
b) Cólera: cinco días.
c) Fiebre amarilla: seis días.
    Artículo 30.- Los barcos o aeronaves se considerarán:
1) infectados por la peste cuando a su arribo:
    a) se encuentra a bordo un caso de peste humana,
    b) se encuentran roedores infectados por la peste,
    c) si ha ocurrido a bordo algún caso de peste humana después de transcurridos seis días de la fecha del embarque.
2) sospechosos por su arribo si:
    a) aún no habiendo ya a bordo ningún caso de peste humana, lo hubo dentro de los seis días siguientes a la fecha del embarque.
    b) entre los roedores que existan a bordo se observó una mortalidad anormal por causas no determinadas.
    c) haya a bordo una persona que haya estado expuesta a la peste neumónica y no haya sido sometida a aislamiento antes de embarcar.
3) indemnes, al arribo, aun cuando procedan de áreas infectadas o transporten personas procedentes de dichas áreas, si al efectuar la visita de inspección de autoridad sanitaria comprueba que no existen las condiciones especificadas en los párrafos 1 y 2 del presente artículo.
    Artículo 31.- Al arribo de un barco infectado o sospechoso de infección o de una aeronave infectada, la autoridad sanitaria podrá aplicar las siguientes medidas:
1.a) desinsectación y vigilancia de cualquier sospechoso por un lapso de tiempo de seis días desde la fecha del arribo.
  b) desinsectación y en caso necesario desinfección:
      b.1) del equipaje de las personas infectadas o sospechosas.
      b.2) de todos los demás objetos usados por la persona infectada o sospechosa, de cualquier parte del barco o de la aeronave que se considera contaminada.
2) Al arribo de un barco, aeronave, tren o vehículo de carretera en el que viaje una persona aquejada de peste neumónica o, tratándose de barcos, cuando se haya declarado a bordo un caso de peste neumónica en los seis días anteriores al arribo, la autoridad sanitaria pueda disponer además de la aplicación de las medidas prescritas en el párrafo 1. del presente artículo, el aislamiento de los pasajeros y tripulantes por el período de seis días, contados desde la fecha de la última exposición a la infección.
3) En caso de peste de los roedores a bordo de un barco o en los contenedores que transporte, se practicará la desinsectación y la desratización de la nave, en régimen de cuarentena si fuera necesario y con arreglo a las siguientes disposiciones:
    a) la desratización se efectuará tan pronto como se hayan vaciado las bodegas previamente desinfectadas.
    b) podrán efectuarse una o más desratizaciones preliminares de un barco con el cargamento en bodegas o durante la descarga, para impedir que escapen los roedores infectados.
    c) si no se puede conseguir la destrucción completa de los roedores porque se va a descargar sólo parte del cargamento, se autorizará la descarga pertinente pero la autoridad sanitaria podrá aplicar cualquiera medida que considere necesaria, inclusive la cuarentena del barco para impedir que escapen los roedores infectados.
4) Cuando se encuentre un roedor muerto de peste a bordo de una aeronave ésta será desinsectada y desratizada, en régimen de cuarentena si fuera necesario.

    Artículo 32.- Un barco dejará de considerarse infectado o sospechoso de infección y una aeronve dejará de considerarse infectada, cuando se hayan aplicado debidamente las medidas exigidas por la autoridad sanitaria en conformidad con lo establecido por el presente reglamento o cuando se haya determinado que la mortandad de los roedores no se debe a la peste. Cumplidas esas condiciones deberá otorgarse la libre plática al barco o aeronave.
    Artículo 33.- Los barcos y las aeronaves indemnes serán admitidos en libre plática a su arribo, pero si proceden de un área infectada la autoridad sanitaria puede adoptar las siguientes medidas:
a) someter a cualquier sospechoso que desembarque a vigilancia durante un máximo de seis días, contados desde la fecha en que el barco o la aeronave haya salido del área infectada.
b) en casos excepcionales y por razones fundadas que deberá comunicar por escrito al capitán del barco, exigir la desinsectación y la eliminación de los roedores de a bordo.
    Artículo 34.- Si al arribo de un barco, aeronave, tren o vehículo de carretera se descubre un caso de cólera o si se ha declarado algún caso de cólera a bordo, la autoridad sanitaria podrá:
a) someter a vigilancia o aislamiento a los pasajeros o tripulantes sospechosos durante un máximo de cinco días contados de la fecha de desembarco;
b) supervisar la eliminación y evacuación higiénica del agua, alimentos (con exclusión del cargamento), las excretas humanas, aguas residuales, incluso las aguas de cala, los desechos y cualquier otra materia que se considere contaminada. También se encargará de la desinfección de los depósitos de agua y de la vajilla y utensilios de cocina.
      Una vez efectuado lo dispuesto en la letra b), el barco, la aeronave, tren o vehículo de carretera será admitido en la libre plática.
    Artículo 35.- Se considerará un barco infectado por fiebre amarilla, cuando a su arribo haya a bordo un caso de enfermo de fiebre amarilla o ésta se haya declarado durante la travesía. Se considerará sospechoso un barco cuando hayan transcurrido menos de seis días entre su salida de un área infectada y su arribo, o si han transcurrido menos de treinta días si a su arribo la autoridad sanitaria encuentra a bordo ejemplares de Aedes Aegypti u otro vector de la fiebre amarilla. Todos los barcos que no estén en los casos anteriormente expuestos se considerarán indemnes.
    Artículo 36.- Se considerará infectada una aeronave cuando a su arribo exista a bordo un caso de fiebre amarilla. Se considerará sospechosa una aeronave cuando se encuentre a bordo vectores vivos, o no se compruebe que ha sido desinfectada al salir de un aeropuerto infectado. Todas las aeronaves que no estén en los casos anteriormente indicados se considerarán indemnes.
    Artículo 37.- Al arribo de un barco, aeronave, tren o vehículo de carretera, infectado o sospechoso, la autoridad sanitaria deberá proceder a su inspección y a la destrucción del Aedes Aegypti u otros vectores que existan a bordo.
    TITULO VII
    Medidas en caso de muerte a bordo y traslado de
cadáveres
    Artículo 38.- Cuando una persona que se encuentre a bordo en alta mar o en aguas interiores, falleciere por cualquier causa, el Capitán de la nave avisará por radio a la autoridad marítima con el fin de que ésta, previa consulta con la autoridad sanitaria, disponga las medidas pertinentes.
    Artículo 39.- Cualquier traslado de cadáveres por vía marítima, aérea o terrestre deberá atenerse a las disposiciones que sobre la materia determina el Reglamento General de Cementerios.
    TITULO VIII
    Del personal y equipo sanitario a bordo
    Artículo 40.- En todas las naves que cuenten en su tripulación con Oficiales de la Marina Mercante Nacional, uno de ellos deberá estar en posesión de un certificado vigente otorgado por el Servicio de Salud que corresponda en el que conste que se encuentra en condiciones de desarrollar las funciones que este reglamento indica.
    Artículo 41.- Los enfermeros practicantes que se encuentren actualmente en funciones podrán seguir prestando sus servicios a bordo.
    Artículo 42.- Los elementos para atención médica estarán a cargo del personal indicado precedentemente, con preparación para la atención de los pacientes y capacitado para recibir instrucciones de un médico desde tierra, a través de la radio.
    Artículo 43.- Toda nave de la Marina Mercante Nacional con tripulación superior a diez hombres y que haga travesías de más de cuarenta y ocho horas de duración, con o sin escala, deberá contar con elementos terapéuticos y de curación para casos de enfermedad o accidente, de acuerdo a lo dispuesto por el Ministerio de Salud.
    Artículo 44.- Por resolución del Ministerio de Salud se fijarán los medicamentos e instrumental que llevarán los botiquines de a bordo, así como el equipo médico y dependencias en los casos que éste determine, cuya mantención y existencia serán revisados por la autoridad sanitaria.

NOTA:  1
    Ver Resolución N° 267 exenta, de Salud, publicada en el "Diario Oficial" de 3 de abril de 1986, que determina botiquines que deberán llevar los navíos a bordo.
    Artículo 45.- Los botiquines estarán ubicados en un lugar de fácil acceso y que garantice las adecuadas condiciones de almacenamiento y seguridad de los medicamentos e instrumental.
    Artículo 46.- El botiquín deberá mantenerse permanentemente cerrado y en perfectas condiciones de aseo y orden.
    Los medicamentos deberán cumplir con todas las disposiciones sanitarias vigentes y el instrumental se mantendrá en condiciones que permitan su inmediato uso.
    TITULO IX
    De las obligaciones del personal sanitario a bordo
    Artículo 47.- Antes de arribar al primer puerto de escala del país, el Capitán de una embarcación marítima que efectúe una travesía internacional, informará sobre el estado de salud a bordo y llenará y entregará al arribo, una Declaración Marítima de Sanidad refrendada por el médico de a bordo, si lo hubiere, a la autoridad sanitaria.
    El Capitán y el médico del barco, si lo hubiere, facilitarán la información que solicite la autoridad sanitaria respecto a las condiciones de sanidad a bordo durante la travesía.
    Artículo 48.- El médico de a bordo, si lo hubiere, o el Capitán de la nave, llevará un diario del estado sanitario del barco y de las comunicaciones sobre la materia, que haya tenido en el mar, de acuerdo a las disposiciones determinadas en la Reglamentación Internacional.
    Artículo 49.- El Capitán y el médico, si lo hubiere, denunciará a la autoridad sanitaria, inmediatamente después de arribar la nave, toda enfermedad infecciosa, confirmada o probable que hubiere ocurrido a bordo durante la navegación.
    Artículo 50.- El médico, Oficial o enfermero practicante a cargo de la atención médica informará a la autoridad sanitaria del puerto en el momento de la visita inspectiva sobre las novedades ocurridas durante el viaje y el estado sanitario del barco y la acompañará en la inspección dándole toda la información que facilite el desempeño de sus funciones de control a bordo.
    Artículo 51.- El médico, Oficial a cargo de la atención médica o el enfermero practicante, en su caso, informará al Capitán para que no permita el embarque de personas que presenten síntomas de enfermedad sospechosa ni de cargas que puedan ser portadoras de enfermedades, y si se presentara a bordo un caso de enfermedad contagiosa, dispondrá el aislamiento del enfermo, desinfección del buque y la destrucción de los objetos contaminados.
    Artículo 52.- En toda nave de la Marina Mecante Nacional, deberán llevarse libros de consulta de la Organización Mundial de la Salud o similar sobre el tratamiento de enfermedades y accidentes para la mayor eficacia de los servicios que preste el personal sanitario a bordo.
    Artículo 53.- En caso de enfermedad infecto-contagiosa o cuarentenable, se aplicarán las disposiciones del Reglamento Sanitario Internacional.
    TITULO X
    De las restricciones sanitarias para el ingreso de
personas al país
    Artículo 54.- Todo extranjero que desee trasladarse a Chile con el ánimo de residir, deberá venir provisto de un certificado de salud expedido por un médico cirujano que haya designado el Cónsul Chileno residente en el puerto de embarque o en el puerto de origen o, a falta de éste, el Cónsul General de Chile en el país de que se trata, y visado por el mismo funcionario.
    Acreditará el certificado que éste no padece de:
cólera, hidrofobia, fiebre amarilla, tifus exantemático epidémico, tifus exantemático murino, peste, malaria, lepra, tracoma u otra enfermedad crónica transmisible sin estar a la fecha de ingreso en tratamiento específico.
    Artículo 55.- Los certificados de estas personas serán examinados y visados por la autoridad sanitaria del primer puerto marítimo o aeropuerto en que la nave o aeronave arribe, o bien, en la Estación Sanitaria terrestre que corresponda.
    Si el certificado no cumpliere con las condiciones establecidas anteriormente, la autoridad sanitaria notificará por escrito al Capitán de la nave, de la aeronave o al conductor del tren, bus o vehículo.
    Artículo 56.- En todo caso la autoridad sanitaria podrá examinar prolijamente a estos extranjeros, pudiendo practicar en ellos exámenes de laboratorio con el propósito de confirmar o descartar patologías inaparentes o condición de portadores.
    Artículo 57.- Ningún extranjero que padezca de algún defecto orgánico incurable tal como sordo-mudez, ceguera, mutilación de un miembro importante o sufra una enfermedad mental crónica o invalidante, podrá entrar en el territorio nacional, para residir en él, salvo que por un tercero acredite que éste contará con suficientes medios de subsistencia y mantención en el país.
    Artículo 58.- Para viajar con destino al país como turista, no se requerirá certificado sanitario alguno, salvo en los casos y circunstancias que se determine por resolución del Ministerio de Salud.
    Sin perjuicio de lo anterior, dichas personas no podrán ingresar ni aun en esta calidad, si padecen de alguna enfermedad señalada en el artículo 54.
    Artículo 59.- Si algún extranjero hubiere violado las prohibiciones establecidas en este Reglamento para entrar al país, el Ministerio de Salud solicitará a la autoridad administrativa correspondiente la deportación de tal persona al lugar de su origen a costa de la compañía de transporte, de navegación o del armador queDS. 90,
SALUD, 1986.
le hubiere conducido. Análoga medida aplicará al que haya infringido las disposiciones a que se refiere el artículo 58 de este Reglamento.

    Artículo 60.- Si el enfermo se hubiere embarcado en un puerto o aeropuerto chileno, se le someterá a aislamiento bajo las condiciones y vigilancia que determine la autoridad sanitaria.
    TITULO XI
    Disposiciones Finales
    Artículo 61.- Cualquier infracción al presente Reglamento será sancionada de acuerdo a las disposiciones establecidas en el Código Sanitario.
    Artículo 62.- El presente Reglamento entrará en vigencia a contar de su publicación en el Diario Oficial, fecha en que se entenderá derogado el decreto supremo N° 132, de 26 de febrero de 1941, del ex Ministerio de Salud Pública y Previsión Social.
    Anótese, tómese razón, comuníquese, publíquese e insértese en la Recopilación Oficial de Reglamentos de la Contraloría General de la República.- AUGUSTO PINOCHET UGARTE, General de Ejército, Presidente de la República.- Dr. Winston Chinchón Bunting, Ministro de Salud.
    Lo que transcribo a Ud. para su conocimiento. Saluda a Ud.- Dr. Fernando Symon Torres, Subsecretario de Salud subrogante.