Art. 33. El buque que carezca de detonación suficiente de anclas, cadenas o espías, o el que las tenga en mal estado, no podrá amarrarse en parajes donde, por esta causa, puede ocasionar perjuicios a terceros. Si lo hiciera, será obligado a proveerse en el mismo día, de los artículos que le faltan y en caso de no hacerlo, será removido y amarrado a su costo, en otro paraje que juzgue conveniente el capitán de puerto.