Art. 101º. Dentro del territorio urbano de las ciudades en que el concesionario haga servicio público, en las calles que se pavimenten con calzada definitiva, y en las zonas ya pavimentadas que fije periódicamente el Gobierno, éste podrá decretar, oídos los alcaldes y los concesionarios, que estos últimos canalicen subterráneamente sus líneas de distribución, siempre que el presupuesto de dicha canalización no exceda del doble de las entradas que el concesionario hubiere percibido durante el último año, por servicios conectados a la línea por canalizar. Si el presupuesto excediere la suma indicada, el concesionario sólo podrá ser obligado a mejorar su línea aérea existente, de acuerdo con planos aprobados por la Dirección, a menos que la Municipalidad contribuya a la canalización con la suma en que el presupuesto exceda del doble de la entrada anual a que este mismo artículo se refiere.
    Podrá, asimismo, el Gobierno ordenar que se canalicen esas líneas aun fuera de los casos citados, si la línea aérea ofreciere peligros y no se pudieren evitar éstos por otros medios, sin grave inconveniente.