Art. 35. Los indígenas, de común acuerdo, podrán enajenar o gravar el terreno comprendido en el título de merced.
El acto o contrato deberá ser autorizado por el Juez de Indios respectivo, por causa de utilidad o necesidad manifiesta, previa constancia de que los indígenas interesados prestan libremente su consentimiento.
Si se enajenare por permuta, el Juez de Indios deberá, además, cerciorarse de que el permutante ofrece a los indígenas un título de dominio ajustado a derecho, previo informe del Ministerio respectivo.